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Rescates históricos de la contracultura y el movimiento punk en Argentina (80.90's...s.XX) Editor (i-r)responsable: Pablo E. Cosso. kossopa@hotmail.com. http://issuu.com/polo28 ...se recomienda su reproducción rev(b)elando el nombre del autor...

Los dos trabajos de investigación histórica-antropológica sobre el movimiento punk en Argentina, publicados en ésta “edición fanzinerosa”, han sido realizados entre 2008 y 2011. “La Radicalidad sin estructuras” (2008), el primero de ellos, no estuvo precedido por muchas investigaciones similares. Era posible, sin embargo, leer en la web, dos trabajos relacionados a la contra-cultura y el movimiento punk-anarco-‘hardcore’: Lo Coco-Bellizi y Cuevas (“El fanzine en el movimiento punk”, Bs.As.) y Pablo Giori (“Aproximación comunicacional a una feria de fanzines en Tucumán”). Con el tiempo, fueron apareciendo (o al menos “yo encontré”), tanto en el mercado editorial como en la web, varios trabajos y espacios virtuales (videos documentales, libros, blogs y web-zines) que ‘mas allá’ de su origen académico/no académico, continúan rescatando información de las décadas 80-90’ del pasado siglo XX y de la primera, de la actual centuria. La lista, que obviamente, puede olvidar algunos nombres y producciones, es la siguiente: -“Buenos Aires 25 años de Hardcore Punk, El documental” (video documental de Tomás Makaji, 2008) -“Mendoza Territorio Punk” (video documental de Miguel Luna y Andrés Lübbert, 2008) -“Historias del Buenos Aires Hardcore” (libro de Julián Vadalá, 2009) -“Gente que no. Postpunks, darks y otros iconoclastas del under porteño en los 80” (libro de AA.VV., Editorial Piloto de Tormenta, 2009). -“Derrumbando la casa rosada. Mitos y leyendas de los primeros punks en la Argentina, 1978-1988” (libro de AA.VV., Ed. Piloto de Tormenta, 2011).


-Dekadencia G. (http://issuu.com/dekadenciahumana); en especial su web-zine “Argentina Punk de los’80” y Dekadencia Humana punk zine (blog) -RESISTENCIA zine punk (blog y Facebook). -STAY FREE (blog): varias notas y reportajes. -“Hard-core-punk en Tucumán. 10 años de rock y autogestión” (video documental de Pablo Giori y Pedro Gómez, 2011).∗ -“Una Parte” (video documental de la escena punk en Tucumán, de José Saravia y Fito Pereyra, 2011). -“Correspondencia Punkzinera” (libro/web-zine de José Saravia)) en: http://issuu.com/librosparaelbanio/docs/correpondenciapunk zinera -Fanzines tucumanos en: http://issuu.com/fanzinestucumanos

...valga mi sincero reconocimiento y felicitaciones para todos los autorxs...

El trabajo de investigación de 2008 (“La radicalidad...”) ha sido publicado anteriormente, dos veces (con algunas modificaciones): la primera en la revista electrónica salteña “In Situ”♣ y la segunda en el libro de publicaciones de las 2° Jornadas de Antropología, Salta 2008 (EUNSa). Van mis agradecimientos...

El collage de tapa de ésta edición contiene imágenes de tres fanzines de la década del ’80: “Resistencia”, “Quien sirve a la causa del kaos” y “R.A. Asko”, éste ultimo (cuyas tapas se reproducen en la contra-tapa de ésta publicación), es un zine que edité entre 1988-1989 en Buenos Aires.

Salta, 31 de Marzo de 2012.∗

Pablo Giori, a su vez, realizó otros dos trabajos académicos: “Hardcore punk en Tucumán. ¿Podemos pensarlo? Una propuesta para una epistemología y metodología crítica” (Set., 2008) y “La historia oral en el abordaje del hcpunk en Tucumán” (2010) ♣ (http://www.insitu-digital.com.ar/insitu/)


El movimiento punk durante la re-emergencia democrática argentina (1983-1989). Identidad política, acción colectiva y lucha anti-policial* Pablo E. Cosso** En memoria de Horacio ‘Gamexane’ Villafañe, “pionero” del punk en Argentina, fallecido el 22/11/2011.-

1. Introducción Clasificar al movimiento punk como “movimiento juvenil rockero”, asimilado compulsivamente a la “estética del rechazo”1, puede servir a ciertos fines, ‘no tan alejados’ de la propuesta de la presente investigación histórica. Sin embargo, mi objetivo es demostrar la existencia de un movimiento de personas que en los primeros años de la re-emergencia democrática argentina (1983-1989), lucharon contra un violento accionar policial. Esto les permitió a sus integrantes erigirse como un “núcleo de politicidad”, con una identidad social particular, reconocida no sólo por ellos mismos/as, sino también por una alteridad que integraba a las fuerzas de seguridad, pero que a la vez, las excedía. Dicha alteridad institucional, representacional y “corporizada”, era conocida entre los punks como: el sistema2. Al año de haber regresado la democracia al país, en diciembre de 1984, uno de los primeros fanzines punks porteños Resistencia (N°1) hacía pública su posición frente al sistema: “ESTAMOS AQUÍ…y somos la prueba de que algo en la sociedad no funciona. A tiempo nos dimos cuenta que íbamos a ser un engranaje más. Y no queremos entregarnos al juego…PERO, el sistema ya tiene todo preparado [,] ya sabe que hacer con nosotros [,] ya sabe como CO+TROLAR+OS [,] ya sabe como acabar con nosotros. VAMOS A DEJAR QUE LO HAGAN??. Vamos a ocupar el lugar que nos tienen preparado?. “+os destruimos o destruimos al sistema” […] LUCHAR Y RESISTIR!! […] VIVA LA ANARKIA!!!” (editorial del fanzine, firmado por: Patricia-Miriam, julio de 1984, cursivas de mi parte.)

Ya en septiembre del ’85 (fanzine Rebelión Rock N°1), una de aquellas jóvenes mujeres, Patricia, luego bajista de varias bandas punks porteñas (Sentimiento *

Avance de investigación presentado en las “XII Jornadas de Investigación y Docencia de la Escuela de Historia” (5, 6 y 7 de diciembre de 2011), Universidad Nacional de Salta. ** kossopa@hotmail.com Estudiante de la Licenciatura en Antropología, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta. 1

Estética expresada públicamente en base a una forma específica de vestir y el uso de ciertos adornos (materiales y corporales): cortes de cabellos al estilo ‘mohicano’ (entre los actores: “cresta”), uso de vestimentas rasgadas, pintadas, etc., y adornos de metal para el cuerpo (cadenas, candados, alfileres de gancho, etc.). Esta comprensión del movimiento punk desde la estética, no debe actuar como ‘condicionante de la percepción’. La exhibición corporal aceptada como “estética del rechazo”, es una producción cultural legada de las representaciones ‘de origen’ del movimiento, surgido en Inglaterra en 1976. Sin embargo, dicha estética, al menos para lo que intento desarrollar en éste trabajo, estará en un ‘segundo plano’ frente a sus “politicidades” y su instancia de acción colectiva. 2 En su trabajo sobre los fanzines punks, Lo Coco, Bellizi y Cuevas (“El fanzine en el movimiento punk”; S/D) esbozan una definición sobre la categoría “nativa” sistema: “El Capitalismo es “el sistema” y el “estado fascista”, los dos términos son homologables” (http://www.punksunidos.com.ar/2006_09_01_archive.html).


Incontrolable, Cadáveres de Niños, Cadáveres, She Devils), actual miembro de las Kumbia Queers, posicionaba al movimiento punk argentino en estado público: “Desde aquí en adelante y a través de este espacio intentaremos mantenerlos informados sobre las actividades del MOVIMIENTO PUNK ARGENTINO. Hace años que existimos y después de cambios, evoluciones e involuciones y demás, estamos ahora en uno de los mejores momentos” (p.5, cursiva de mi parte).

A principios de los años ’80, del pasado siglo XX, algunos punks porteños, decidían, entonces, organizarse como movimiento político y de acción colectiva. Como versión local del movimiento contracultural surgido en Inglaterra aproximadamente en el año 1976 (expandido luego por los continentes europeo y americano) pudieron asumir en Buenos Aires una “politicidad”3 que proponía cambios sociales dentro del contexto de la re-emergencia democrática en Argentina. Habiéndose retirado el cuerpo del terrorismo de Estado, más no ‘su alma’, los remanentes autoritarios policiales reproducían dicho habitus terrorista en diarias prácticas represivas, que estos punks resolvieron enfrentar, como algunos organismos de Derechos Humanos locales ya lo habían hecho. El movimiento punk, puede ser abordado desde la categoría sociológica de la acción colectiva. Sus prácticas y discursos han tenido y tienen por miramientos al Estado y otras instituciones que lo acompañan en la construcción del consenso político, jurídico, religioso y económico, dominante. Sus propuestas de cambio social, más allá de su ‘cáscara utópica’ (legado de estructuras simbólicas anarquistas), se basaban en la transgresión de los límites sociales impuestos. Su “politicidad”, involucraba aspectos de origen “local” y “global”. En el primero, intentaba la recomposición de las ‘libertades individuales democráticas’, y en el segundo, adhería ó articulaba con un ‘cúmulo’ de luchas sociales, de diversa índole: ‘defensa de derechos del animal’/ecología; DD.HH. (locales e internacionales); oposición al Apartheid sudafricano, luchas independentistas vasca y palestina; reivindicación de la ‘visibilidad y lucha de los pueblos originarios’, etc. Notas de fanzines y letras de bandas, abordaban constantemente estas luchas globales y locales.

2. Fanzines, recitales y grabaciones discográficas (caseras y mercantiles). Formas comunicacionales punk. Los punks desenvolvieron determinadas estrategias ó tácticas urbanas para dar a conocer sus propuestas de cambio social. Para ello generaron una “usina de producción cultural” (Cosso, 2008) materializada por el lado gráfico en los fanzines (“voceros ideológicos del cambio punk”, fanzine Resistencia N°5, 1989) y panfletos (o flyers); por el lado de la producción sonora, formaron bandas de hard-core y punk rock, que eran el sostén de sus representaciones y discursos políticos. Algunas de aquellas bandas punks de los años ’80, llegaron al mercado discográfico (como Los Violadores, Todos Tus Muertos ó Sentimiento Incontrolable), en tanto, otras fueron editadas en sellos independientes (Soberanía Personal, Conmoción Cerebral, Los Laxantes, Los 3

Cuando menciono “politicidad”, quiero decir formas políticas alternativas ó ‘emergentes’, respecto a lo que la modernidad occidental ha ‘sublimado’ como la política; básicamente una construcción simbólica surgida del pensamiento racionalista burgués, la cual tiene ‘por cartografía’ al Estado y sus formas representativas de gobierno. De la misma manera que hay distintas “modernidades”, hay “politicidades” no solamente distintas, sino también, llamadas a combatir a las formas hegemónicas, por lo tanto: consideradas contra-hegemónicas, al menos en lo que al movimiento punk respecta.


Baraja, T.T.M y S.I.). Otras decidieron encarar auto-producciones ó grabaciones caseras de ‘pequeña tirada’ (Alerta Roja, compilados Resistencia ´82-´86 y ´85-´87, etc.). Asimismo, esas bandas, realizaban performances-recitales en boliches ó pubs y llegaron a conformar una cooperativa para organizar “festipunks” (recitales punks con varias bandas) sin intermediarios del mercado musical (productores, managers, dueños de boliches, etc.). “Basta de Conformismo!!” pedía la cooperativa independiente4, en una nota del fanzine Resistencia (N°3, 1987), “Lucha abierta contra [SADAIC]5 organización chupasangre […] La organización e intenciones de los festis [festivales “de denuncia”, “anti-machista”. etc.] tiran [manifiestan] de por si una onda política” (cursivas de mi parte). Los recitales punks, son a mí entender: otro medio de difusión de la “politicidad punk”, tanto por los slogans utilizados en las convocatorias, como por la instancia comunicacional entre emisores y receptores de discursos (bandas y asistentes) vinculados a una identidad y un conjunto de creencias políticas compartidas. Una frase del tema “Punk, querido: que es eso?!” de Cadáveres de 6iños siguiere lo dicho: “La música era un arma de cambio radikal/ en cada recital a punto de estallar” (flyer con letras, 1987). Fanzines: Medios de comunicación punk- fuentes históricas “nativas” Los fanzines son producciones culturales, surgidas desde el interior de la cosmovisión punk. Son medios de comunicación gráfica, con una ‘tirada’ que oscila entre 50 a 250 ejemplares, aproximadamente. Sus fines responden a la difusión pública de bandas, poesía, notas, reportes, manifiestos políticos, etc. Los lugares de venta son las ‘ferias de fanzines’, recitales, algunos locales de diarios, revistas, libros y disquerías. Por lo general, poseen formatos rústicos que los diferencian de otros medios gráficos, siendo mínimos sus costos de venta (al día de hoy, hablaríamos de entre 1 y 5 pesos, por unidad). No se intenta la búsqueda de ganancias, sino el sostenimiento de la publicación. En la década de 1980, su producción artesanal presentaba una tipografía simple, en base a máquina de escribir y/o escritura manual, ‘colages’ fotográficos, dibujos y recortes de fuentes periodísticas (diarios, revistas, etc.). Las ediciones se reproducían mediante fotocopiado ó foto-duplicación; “La utilización de materiales y tecnologías mínimas [para su producción y reproducción] debe ser interpretada como una actitud anti-sistema” (Cosso, 2008:4), es decir: producir un espacio discursivopolítico a través de un sostén gráfico que interpele con su fabricación artesanal a las tecnologías y los productos de origen capitalista. Lingux (cantante de la banda hard-core punk Sentimiento Incontrolable) sugiere, algo similiar, desde una editorial de su fanzine La Furia II: “El fanzine es algo alternativo y también es la prueba de que existe “otra realidad” a la que nos es impuesta” (N°3, 1987:2). Para Patricia (Resistencia, N°5, 1989), en cambio, es: “El grito de la inconformidad fotocopiado”. El fanzine como auto-producción comunicacional punk, es un acervo de categorías, representaciones y discursos “nativos” acerca de su “politicidad”. Para los fines de la presente investigación, son visibilizados como: documentos históricos contemporáneos, que orientan sobre las percepciones y prácticas “nativas”, temporalmente localizadas en la década del ’80 del pasado siglo XX. 4

Esta cooperativa independiente de bandas punks, llegó a organizar, al menos, cuatro recitales en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires. 5 Sociedad Argentina de Autores y Compositores [de música]. Organización que estaba encargada de cobrar cánones por la realización de recitales en el espacio privado y público.


3. Acción colectiva y “politicidad punk”. Definiciones teóricas y “nativas”. Seguimos una definición teórica de la acción colectiva, en tanto dinámica promovida por un movimiento social (ya sea “nuevo” ó tradicional); en este sentido, concordamos –parcialmente- con una definición de Torres Carrillo (2002): “entendemos por Movimiento Social a un tipo de acción colectiva, más o menos permanente, orientada a enfrentar opresiones, desigualdades, exclusiones, protagonizados por sectores amplios de población quienes a través de la organización y movilización en torno a sus demandas y luchas, van elaborando un sistema de creencias y una identidad colectiva, a la vez que van generando propuestas y proyectos que modifican estructuras del sistema social” (Cursiva de mi parte).

Para que dicha definición se aproxime a los eventos históricos que involucran al movimiento punk, realizaremos una aclaración: no hablaremos de “sectores amplios de población”, sino, por el contrario, de grupos sociales urbanos de pequeña escala (de Capital federal, Gran Buenos Aires y Mar del Plata-). Para que una acción colectiva sea un movimiento social, debe intentar transgredir los marcos del sistema social dominante: “este potencial subversivo convierte a los movimientos sociales en actores políticos, ya que cuestionan el orden político” (Torres Carrillo, 2002); Mellucci, dirá por su parte que los movimientos sociales “implican […] conflicto y ruptura en los límites del sistema dado” (1999, Cap.1). La acción colectiva, emerge por un conflicto o condición estructural, pero se consolida a través de una identidad colectiva (Torres Carrillo, ibídem), que en términos de Melucci, refiere a la “capacidad de los actores para generar solidaridades y sentidos de pertenencia que les permita ser vistos como [un] actor social” (1999, ibídem). Ese movimiento social, a su vez, debe ser un productor de “sistemas de creencias” ó “marcos interpretativos, puntos de vista y sentidos culturales entre sus actores” (Torres Carrillo, 2002). El estudio de la emergencia de una acción colectiva requiere, entonces de un abordaje holístico, el cual supone: “considerar los factores estructurales […] las experiencias asociativas que generan [sus integrantes…] las modalidades de acción y expresión que asumen y de las utopías, ideologías y sentidos culturales y políticos que instituyen” (Torres Carrillo, 2002) Un fanzine marplatense denominado La Contracultura (N°2, 1986), por ejemplo, definía su “sistema de creencias” e identidad política (anarco-punk) de la siguiente manera: “Como en otras ciudades del mundo los punx [punks] de argentina, surgimos en 1978 como reacción al sistema capitalista y a las injusticias […] Nuestra actitud no es copia, ni nada ya que el pensamiento punk es universal. No seguimos ningún dogma, no somos sectarios y no tenemos líderes. Odiamos el autoritarismo, amamos la libertad natural y luchamos por ella, por eso somos anarquistas. No queremos que todos sean punx, ni que piensen lo mismo; queremos que se den cuenta que existen otras formas de vivir la vida como nos es impuesta […] EL CADUCO, CORRUPTO Y ASESINO SISTEMA IMPERANTE NOS DA LA RAZON, Y DEBERÍA SER EL MOTIVO PARA QUE TODOS LOS QUE SON SUS VICTIMAS DEJEN DE SACRIFICAR SUS VIDAS EN BIEN DE EL” (P.12)

Contratapa del fanzine Resistencia (N°5, octubre de 1989), otro ejemplo de la dirección política o la “politicidad punk”: “Creo en la total autoridad del individuo que se niega a la aceptación pasiva porque sabe que este no es su estado natural y creo solo en la inconformidad total mientras continúe el actual estado de control-Las estructuras terminan por romperse-No abandones la lucha” (Fin 1987)”


Ya sea en su faceta individualista ó colectivista, la “politicidad punk” se hallaba ‘enraizada’ en el “sistema de creencias” anarquista. La acción colectiva permanente es otra de las características más importantes de los movimientos sociales; en relación al movimiento punk se constata cronológicamente una acción desplegada durante abril de 1985 y diciembre de 1986, contándose: cuatro marchas anti-policiales (de acuerdo a los datos hallados en los fanzines: Rebelión Rock, Resistencia y Quien sirve a la causa del kaos?). En una entrevista brindada a un fanzine llamado R.A. ASKO (N°1, diciembre de 1988), la banda hard-core punk Cadáveres de 6iños, por intermedio de su bajista Patricia (editora del fanzine Resistencia y Quien sirve a la causa del kaos?) manifestaba lo siguiente acerca de las representaciones y prácticas políticas punks: “acá pasó mucho con el punk […] cambió muchas cosas. Y creo que cualquier persona que lo analice e investigue verdaderamente se puede dar cuenta que muchas de las cosas que hay ahora, surgieron no de un movimiento sino de una gente que se movía. Yo no creo en los movimientos [porque] son como partidos políticos; alguien dice que existe un movimiento entonces uno se aferra a pautas ó reglas ó lo que sea que identifique al movimiento. El punk se murió cuando se convirtió en movimiento, cuando la gente empezó a tomar ‘muletillas’ de lo que es la idea. Todo se pudrió cuando el punk quiso transformarse en movimiento, mientras que empezó siendo una cosa individualista6” (cursiva de mi parte)

La clasificación de las performances políticas de los punks, en tanto “gente que se movía” (por oposición a la de “movimiento”), más allá de la orientación anarquistaindividualista de su autora, es una categoría “nativa” ostensible a un principio de actividad política punk. Patricia, hablaba también de “focos de agitación” (fanzine Resistencia N°5, 1989) para referirse a las diversas maneras en que los punks se activaban individualmente ó se organizaban como colectivo de lucha política. La letra del tema “Generación en Resistencia” de su banda, puede ser vista como la descripción de esos “focos de agitación”: “Lenta pero firmemente tomamos espacio/ y construimos la resistencia/ Algunos culpables ya sufren el atake/ de nuestra furia-guiados por la esperanza ó la venganza/ […] volantes y aerosol, fancíns [fanzines] y molotovs/ grupos independientes y skuots/ nuestra dispersa acciónResistencia en acción/ No hay ideología ni concientización/ solo una idea: basta de opresión!!/ Kaos contra el orden impuesto/ Desorden para la creación/ Generación en Resistencia!!”. (Cadáveres de 6iños, flyer con letras, 1987)

4. Contexto represivo de los años ’80. Visiones “nativas” (punks) de lo “lo social” Dekadencia G., otro punk de los años ’80, (hoy día) bajista de la banda Teoría del Kaos (Mar del Plata) y editor del fanzine anarco-punk Dekadencia Humana, expone en un reciente fanzine-web (Argentina. Punk de los ’80, 2010), su visión de aquellos primeros años de la década, en que se ubica el surgimiento del movimiento punk argentino: “No podemos komenzar escribiendo una historia del punk en argentina si no reflejamos lo ke pasábamos en ese momento, la realidad en la kual comenzamos a recibir la información acerka de ese movimiento juvenil ke traía características sociales, políticas y kulturales similares a lo ke vivíamos, pero klaro, más allá de una kopia lógika del principio de las cosas, supimos 6

La bajista de C.D.N., adhería a una concepción anarco-individualista respecto a como debería ser la forma de conciencia más adecuada para la lucha política punk. Publicó en su fanzine, por ejemplo, algunos párrafos del libro del filósofo político anarquista Max Stirner (“El único y su propiedad”), considerado como el “padre” del anarco-individualismo.


fusionarlo kon nuestra realidad llena de uniformes, tiros, desapariciones, torturad@s y asesinad@s en nombre de una patria, los vejámenes hechos a las personas, lo más bajo lo más violento KE que vivió nuestra gente, una dictadura cívico-militar, situaciones económicas desastrozas, mundiales de football, guerra de Malvinas tantas formas de tapar nuestros ojos, tantas mentiras ke fuimos descubriéndolas desde el PU+K”7 (p.2, cursiva de mi parte).

En el relato de Dekadencia G., se mezcla “lo local” y “lo global” en la caracterización del momento de emergencia del movimiento punk argentino; asimismo su referencia discursiva sobre “el PUNK”, como medio de “lectura de la realidad social”, puede vincularse a la propuesta de Torres Carrillo, acerca de los movimientos sociales como generadores de “marcos interpretativos, puntos de vista y sentidos culturales” (Op.cit., 2002). Desde aquel movimiento juvenil ‘primigenio’ en Inglaterra (al que se refiere Dekadencia G.), llegaba ya sea por fanzines, discos ó cassettes, los mensajes de protesta e inconformidad social, que luego serían más politizados con la aparición de bandas y colectivos punks-anarquistas. Da Silva Forttes y Mancilla Vega (1999) caracterizan a esos punks primigenios como “individuos disconformes” más que politizados: “El punk en Inglaterra era esencialmente un movimiento que consistía de jóvenes blancos de la clase trabajadora, sin privilegios. Muchos de ellos sentían profundamente su situación social y usaron al punk como un medio para expresar su insatisfacción […] Sin embargo sería una mentira decir que estos punks originales tenían teorías políticas y sociales bien desarrolladas […] estaban más inclinados a escupir y maldecir que a explicar sus sentimientos al público general. La meta de estos punks originales era expresar su rabia en una forma original y agresiva, la cosa más odiada en el mundo era alguien que era un conformista.” (p.32)

Quiero rescatar de estos investigadores algunas ideas: por un lado, el “sentido común” aceptado alrededor de los punks sobre su nihilismo social, es decir su sentido de negación radical de los modelos de comportamiento y dominación social impuestos. Por otro que -como bien lo sugieren los autores- no habrían adoptado estos punks “primigenios” formas programadas de lo político; dicha faceta politizada recién surgiría cuando toma ‘estado público’, hacia 1977, una banda-comunidad artística y anarquista denominada CRASS, considerados los “pioneros” del mensaje anarco-punk. Sin embargo, ya desde 1976, en Inglaterra, venían emergiendo varias bandas musicales punks con intervenciones discursivas nihilistas, críticas y de protesta social. El año 1977 se considera el del “estallido punk” a nivel mundial. Las bandas reconocidas como “pioneras” de esos primeros momentos son The Sex Pistols y The Clash. En Buenos Aires, al menos, se puede sugerir que el mensaje político de CRASS, fue traducido y publicado en varios fanzines locales. La contratapa del fanzine Resistencia (N°1, 1984) ostenta la frase más difundida de CRASS: “Te advierto: la naturaleza de tu opresión es la estética de mi anarkia”.

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Se respetará la disposición gráfica de cada texto extraído de los diferentes fanzines, ya que el punk como forma de expresión artística y comunicacional, propone variados formatos experimentales en sus producciones gráficas; por ejemplo: el uso de mucha escritura en mayúscula, el reemplazo de las consonantes “c” ó “q” por la “k”; también la alternancia en el uso de textos mecanografiados y manuscritos; la presencia de collages fotocopiados, dibujos, cómics, etc. En función de su producción experimental, dichos espacios gráficos-semióticos tienen una intencionalidad anti-establishment, que serán respetados. La superposición de consonantes ha sido adoptada por punks de todo el mundo como ‘marca identificatoria y distintiva’.


Volviendo al relato de vida de Dekadencia G., encontramos otra descripción del contexto social “militarizado”, esta vez, vinculado al uso de la “estética del rechazo” punk, como forma de expresar disconformidad con una realidad social opresiva: “ya al entrar al último grado de mi eskuela primaria tenía eso en la kabeza PUNK, PUNK, PUNK […] mis pelos kambiaron komo también mis vestimentas, si era chokar kontra lo establecido, venía justo en nuestra realidad militarizada, no era fácil ni divertido andar kon una kresta por la kalle en esas épocas, pero no nos importaba era komo kargar un fusil y disparar kontra tod@s akell@s ke odiábamos de esta sociedad” (2010:3, cursivas de mi parte).

La exposición pública del cuerpo (la “estética del rechazo”) y la conformación de bandas de punk-rock ó hard-core, eran parte de las estrategias culturales y políticas punks, para manifestar activamente su disconformidad social. Fortes (2006; citando a Abramo, 1994) enfatiza que dichas estrategias pertenecen a una secuencia de transformación de los “signos de la exclusión en emblemas”: “Es 1978, el año […] que asiste al surgimiento de los punks. Jóvenes de los suburbios, que confrontados con el desempleo, los preconceptos contra su condición social y el descompás entre la oferta de consumo de la media y su incapacidad de realizarlo, transforman los signos de la exclusión en emblemas: ropas rasgadas, apariencia y actitudes de evocación de la violencia, ausencia de perspectivas (no future), en emblema. Aquí [en Brasil] como en Inglaterra, aunque con características propias, adhieren a la audición y producción de un rock básico, primitivo, “que cualquier joven podría hacer”, como enfatiza Abramo” (cursivas y traducción desde el original portugués de mi parte)8

Portar por las calles: vestimentas (pantalones ajustados, rotos; camperas de cuero negro con ó sin tachas metálicas; remeras inscriptas con frases de protesta, letras Asímbolo de anarquía-, etc.), accesorios (alfileres de gancho, candados, muñequeras con tachas, etc.) y peinados punks (crestas); ocupar las veredas de boliches para esperar el comienzo de un recital punk; manifestar contra la represión policial. Todos posibles justificativos para detener y encarcelar punks. Los edictos policiales y la instancia de averiguación de antecedentes, los medios para disciplinar una minoría urbana que entraba en conflicto con el orden moral público (jurídicamente regulado por la policía). La banda punk Enema (c.1987) a través de su tema “Abuso de autoridad” nos ofrece una descripción “nativa” acerca de un encuentro entre un punk y la policía, en el Buenos Aires de los años ‘80: “Vengo caminando por la ciudad./ No me importa la gente,/ todos me miran al pasar,/ no se queden asombrados [,] si es el reflejo de su sociedad, esto se repite una y otra vez./ Se acerca el patrullero y te dicen: manos en la nuca [,] contra la pared,/ te palpan para ver si estás calzado [armado] o si estás cargado [provisto de drogas ilegales]/ cuando terminan [,] a los empujones y de prepo a la comisaría./ Si vos querés explicar que no infrigías la ley/ te hacen callar,/ abusando de su autoridad,/ al llegar a la comisaría te preguntan lo que no sabés,/ toman las huellas digitales y si preguntás cuando me largan [,] te dicen que 24 horas te pueden retener [,] o todo lo que tengan ganas [,] abusando de su autoridad/ Encanado los cerdos putos ya te ficharon [,] quien se creen,/ milicos de mierda,/ polisontes rasos no jodan más,/ las comisarías apestan la ciudad [,] cerdos putos quien los parió. Jajajaja/ ENEMA ANARCO-KILOMBERO OI,OI,OI”

Conmoción Cerebral, una banda punk porteña, exponía en 1987 (en un formato sonoro-musical de punk rock) otra descripción del ‘estado represivo’ ejercido por parte de las fuerzas de seguridad; el título del tema es “estado de sitio”: “Estamos viviendo un estado de sitio/ a la calle no podemos salir/ porque la policía otra vez/ sus armas ha vuelto a mostrar/ y sueñan con la dictadura/ con reprimir más y más./ Y otras vez piden documentos/ yo ya no sé mas que voy a hacer/ Porque la policía, otra vez/ porque la policía, otra vez” (grabación ‘en vivo’-abril de 1987-; editado por Resistencia Records). 8

Fortes, Alexandre, “A juventude dos anos 80” (2006); reseña del libro: “Cenas Juvenis-punks e darks no espetáculo urbano” de Helena Wendel Abramo (1994); (http://www.fpa.org.br/).


En 1980, se forma una banda punk llamada Alerta Roja. En una grabación con varios temas titulada “Derrumbando la casa rosada” (1983), encontramos uno, en especial (“En la radio”), que puede interpretarse como el alegato de alguien que pide atención a lo que sucede en tiempos del terrorismo de Estado (1976-1983): “En la radio el temor es real/ Nuevamente los militares en la radio/ Todo parece que es natural/ Nuevamente comunicados oficiales en la radio/ Estamos todos perdiendo el control sobre sí mismos/ Estamos todos desesperados sin saber que hacer/ La radio me infunde el temor a lo esperado/ En la radio todo parece cuasi perfecto, en la radio.”

En un trabajo muy ‘temprano’ sobre los punks en Buenos Aires, sin la intención explícita de especificarse en este colectivo social, Inés Vázquez (1990) proponía en el artículo “Venid a ver la sangre por las calles” (dentro de un abordaje semiótico y psicólogico social) interpretar el sentido “violento”, “agresivo” y “desagradable” de los graffitis que involucraban nombres de bandas y fanzines punks (en el contexto de la reemergencia democrática). La autora relataba lo siguiente: “promediando el período democrático iniciado en 1984, se empezó a ver “SECUESTRO” o “SECUESTRO PUNK” O “SECUESTRO” con la A de anarquía […] Y contemporánea a esas inscripciones, una secuencia tan tétrica como realista, localista casi: “CADAVERES DE NIÑOS”, “TUMBAS NN”, “CONMOCIÓN CEREBRAL” […] “TODOS TUS MUERTOS” […] Junto a las multitudinarias marchas pidiendo juicio y castigo a los responsables del genocidio y del endeudamiento ilegítimo del país, junto al trabajoso re-conocimiento social de las situaciones límites vividas y soportadas como colectividad, fue común toparse en las calles con esas frases sombrías, insistentes, circunspectas a su manera” (pp.165-166)

Su interpretación general acerca de la producción de graffitis punks, giraba en torno a la necesidad colectiva ‘encarnada’ en sus productores de “nombrar el sufrimiento argentino y traerlo a la memoria común, a la calle que se transita a diario” (p.171). Vázquez, a partir de la búsqueda de significados sobre la producción ‘graffitera’, aporta además, una re-significación muy interesante sobre uno de los principales slogans de protesta social de los punks: el “no future” (“no hay futuro”): “podría pensarse, para el caso argentino, que más que de una “ausencia de futuro”, se trata de un “exceso de pasado”, con el doble sentido de un pasado de excesos” (p.169). El futuro negado, se ha transmutado, según la autora, en un pasado de excesos; el contexto de producción atiende al pasado represivo y genocida más que a la carencia de un futuro, como cantaban los Sex Pistols en Inglaterra en 1977: “No future,/ no future for you/ no future for me”. Experiencias de los punks con la policía. Representaciones de alteridad y movilización de recursos discursivos anti-policiales. La tapa del fanzine-revista Rebelión Rock (N°5, septiembre de 1987), titulaba sobre con un ‘colage fotográfico’ de policías posando, reprimiendo ó pidiendo documentación a unos jóvenes, la siguiente frase: “Policía: el abuso policial y la represión contra los jóvenes y el rock”. En su página 4, se adentraba en el tema del ‘gatillo fácil’ policial: “Nuevo Fusilamiento: después de lo ocurrido en Ing. Budge, un nuevo asesinato se produjo en Dock Sud por parte de la policía contra tres muchachos quienes fueron inhumados, sin certif. [certificados] de defunción. 26-jun-87. ¡¡Derecho a la vida!!”. El asesinato de tres jóvenes en la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, en el mes de Mayo de 19879, instaló el tema del ‘gatillo fácil’ en los medios de comunicación y en 9

Evento represivo, popularmente conocido como “los fusilamientos ó la masacre de Budge”, que recuerda a tres jóvenes (de 19, 20 y 26 años) asesinados por la policía bonaerense: Oscar Aredes, Roberto Argañaraz y Agustín Olivera.


los sectores sociales más cercanos al accionar policial: ciudadanos pobres, jóvenes, punks, heavys, etc. El fanzine-revista publica una nota extensa sobre el accionar represivo policial: casos de abusos, asesinatos por ‘gatillo fácil’, testimonios de personas detenidas, etc. Exponemos uno de esos testimonios, que menciona la detención violenta de unos punks en un recital10: “…Eran las 3 de la mañana y en un club de Lanús Oeste, había un baile de estudiantes con varios números, entre ellos 2 grupos punks. Todo era alegría con la música de los grupos y un tranquilo pogo [baile punk] cuando de repente entró la policía con machetes y armas de fuego Y GOLPEARON FURIOSAMENTE a los punks […ya detenidos] fuimos obligados a firmar papeles que nadie pudo leer y abusados y maltratados por un oficial de apellido LABIN. Somos permanentemente reprimidos […] PASAMOS 5 DIAS PRESOS POR 5 MINUTOS DE RECITAL. [firma] Patricia P.” (Rebelión Rock, N°5, 1987:10)

Varias bandas musicales punks (hard-core ó punk rock), tenían entre sus temas, alguno referido a la alteridad policial. Sentimiento Incontrolable (“Soy Policía”, c.1987), por ejemplo: “Soy resentido y represor/ soy oprimido y opresor/ no consigo trabajo por lo ignorante que soy/ Soy policía y voy a vigilar/ al que no me guste lo voy a llevar/ en la cárcel se pudrirán/ contra mis leyes nadie podrá./ Con mi mente retorcida-después de tanto obedecer/ ahora soy policía y con ustedes me vengaré/ Con mi patrulla asesina-asechando la ciudad/ cada paso, esquina a esquina/ te vigilo adonde vas/ Soy policía y puedo robar/ con mi arma me hago respetar/ soy de la patota federal/ Trócoli me apoya y también tu mamá.” (en: fanzine-revista Rebelión Rock, N°5, 1987:8).

Otras representaciones sobre la alteridad policial, apuntaban directamente a un desprestigio social de sus funciones públicas: “Al policía no se lo puede calificar como ser humano, sino como una SUBESPECIE, una masa sirviente del Sistema que es CARENTE de todo sentimiento. […] El trabaja por medio de órdenes, leyes, explotación, no tiene cerebro. El tiene el poder por medio de las armas” (fanzine Unika Salida, N°1, julio de 1987:8).

Los abusos ejercidos por la aplicación descontrolada de las leyes policiales, eran puestos de manifiesto en un título editorial del fanzine Quien Sirve a la causa del Kaos? (N°1, 1985): “ ¡¡No al abuso policial!!. ¿Podés vivir tranquilo sabiendo que estas leyes controlan tu vida???”. A continuación, se explicaban cuales eran esas leyes (“Averiguación de antecedentes” y “Edictos policiales”) y las consecuencias directas de su aplicación: “AVERIGUACION DE ANTECEDENTES: violación a los mínimos derechos constitucionales del ciudadano///facultad de las fuerzas policiales [para] detener a cualquier ciudadano en cualquier situación y arrestarlo durante 24 hs. con la finalidad de averiguar su pasado. (art.5 inciso 1 de la Ley orgánica de la policía federal). EDICTOS POLICIALES: (No previstos en la Constitución) estas disposiciones coartan nuestro derecho de vestirnos, jugar, amar, beber, bailar y movernos libremente. Los infractores de estos edictos policiales además de soportar semejante abuso son juzgados por la policía de turno y pueden pasar hasta 30 días presos. El cana es carcelero y juez. La ridiculez en la redacción, contenido y antigüedad de los edictos +O DEBE+ tener vigencia en un gobierno llamado democrático” (Fidel y Patricia, editores, p.2; cursivas de mi parte).

La editorial continuaba –en otro fragmento- de la siguiente manera: “¿Esto es vivir en democracia? […] en estos tiempos tenemos a la espina dorsal de la democracia: ‘la patota federal’ y sus derivados controlándolo TODO. Un cuerpo de policía muy democrático, donde todavía están los mismos que torturaron y asesinaron durante [la] anterior dictadura. Una seguridad total ¿no? y en sus manos […] Ensima hacen uso y abuso de estas leyes (edictos policiales y averiguación de antecedentes) para su beneficio y diversión” (ibídem). 10

El hecho relatado ocurrió en Junio de 1984.


Los fragmentos editoriales finales apelaban a la ‘invocación’ de derechos democráticos: “Si bien sabemos que viviendo gobernados nunca tendremos la libertad que nos corresponde por naturaleza, al menos exigimos ya, lo que nos corresponde viviendo bajo este sistema llamado democrático. El poder que ellos tienen es el que nosotros les damos” (p.3).

La derogación de los edictos policiales comenzó a ser el hito de lucha antirepresiva más importante por parte del movimiento punk. Los edictos policiales eran los instrumentos jurídicos para disciplinar a aquellos sectores considerados como “ciudadanía peligrosa”. Las representaciones policiales y sus “imaginarios de alteridad” eran prácticas sobre los cuerpos de prostitutas, homosexuales, punks, rockeros y ciudadanos de sectores populares. Pita (2003) describe los edictos policiales como parte “de las actividades vinculadas a [la] función de seguridad policial –pero concentrando y reteniendo funciones judiciales”. La Policía Federal “ha sido históricamente la institución que intervino en el control y sanción de la población en materia contravencional por medio de los edictos policiales” (p.21). Los edictos, como afirma la autora, guardan para la fuerza de seguridad, cierto grado de autonomía jurídica de aplicación. Tiscornia, citada en Pita (2003), dice sobre ésta forma de juridicidad ‘policial: “Los edictos contravencionales de la policía –cuerpo heterogéneo de bandos policiales referidos, según la definición institucional, a la alteración del orden público ó atentados a la moralidad y las buenas costumbres- han constituido una forma de procedimiento disciplinario, moralizante y represivo sobre las llamadas “clases peligrosas” y de las clases populares en general” (2003: s/n)” (p.22).

Para los punks simplemente eran formas de control y dominación social: “disposiciones legales que transforman hechos naturales en faltas […como] amar, beber, jugar, vestirte, hablar y moverte libremente […] La policía excusa la necesidad de los edictos alegando que de no existir la ciudad se encontraría plagada de rateros, putas, homosexuales, vagabundos y otros amorales” (nota: “Tus mínimos derechos. Teoría y Práctica”; en fanzine Quien Sirve a la causa del kaos? (N°2, febrero de 1987); cursiva de mi parte).

Otra herramienta represiva-legal, soportada corporalmente por los punks, era la instancia privativa de la libertad individual conocida como Averiguación de Antecedentes, es decir: la detención en comisarías de una ‘persona sospechosa’ por un lapso no mayor a las 24 horas, como tiempo legal estipulado para investigarla. Pita la define junto a los edictos policiales como: “las principales “herramientas” jurídicas con que la Polícía Federal ha construido sus técnicas policiales preventivas con las que ha operado en el territorio de la Ciudad de Buenos Aires. De resultas que su aplicación fue consolidándose en una especie de muestrario de tipos sociales considerados “sospechosos”, “peligrosos” o moralmente reprobables, que “inevitablemente” se correspondían con los grupos sociales más vulnerables al control penal” (2003:27, cursiva de mi parte).

La “acción preventiva”11 devenida constantemente “represiva”, generaba un desprecio tal sobre el accionar policial, que llegaba a sublimarse en publicaciones como la de Luis Alacrán, editor del fanzine-revista Rebelión Rock (N°5, 1987), de la siguiente manera: 11

La frontera representacional entre prevención y represión, era muy ‘delgada’ en la práctica policial de los años 80. Sain (2002) menciona la existencia de una frontera ‘institucionalizada’ entre ambas funciones policiales: “La dicotomía prevención-represión marca el horizonte funcional de las labores policiales. La intervención policial es de carácter preventivo cuando la misma apunta fundamentalmente a evitar o abortar la decisión de cometer una infracción penal […] A su vez, la intervención policial es represiva cuando supone la constatación de una infracción penal ya ocurrida o en curso” (p.23). Ejemplifica: “el espectro de labores preventivas engloba […] la presencia policial en la vía pública por medio del patrullaje, las rondas y diversas formas de vigilancia” (p.25).


“Los mismos cerdos que ayer torturaban hoy te piden documentos […] Autos azules, luces rojas, hombres de azul jugando con radios, móviles que obligan a los pasajeros a bajar de los colectivos. […] La legalidad de la Averig. [Averiguación] De Antecedentes (Doble “A” en el idioma policial), les facilita que seas “secuestrado” EN CUALQUIER MOMENTO Y LUGAR por 24 hs. aunque siga habiendo gente que insista que con el “Digicom” ya no es necesario. En cuanto a LAS CONTRAVENCIONES12 (ex Edictos Policiales) estas les permiten a la policía tener control social casi ILIMITADO y sin la intervención del Poder Judicial y que aparte son de hace mil años y que hacen posible que hasta por una ridiculez vayas preso varios días o semanas por el cana [policía] de turno que hace las veces de carcelero y juez” (p.4)

En Mayo de 1987, aparece publicado en el fanzine Resistencia (N°3), un manifiesto público13 que denunciaban la represión y los abusos policiales sufridos por los punks durante su participación en recitales: “Durante los recitales la acción policial es una amenaza constante, desde la presencia en los alrededores del lugar, detenciones, inspecciones hasta lo directamente violento que significan policías en un escenario desenchufando equipos para cortar el recital. El placer que debería ser participar de un recital se transforma en temor a caer preso e indignación de tener que soportar semejantes abusos”

Estas expresiones de protesta y denuncia por parte de algunos punks en fanzines y manifiestos públicos, venía precedida de una lucha de dos años (1985-1986) desplegada como acción colectiva por el movimiento punk, para enfrentarse al accionar represivo policial durante la re-emergencia democrática argentina de la década del ’80.

5. Lucha anti-policial. Acción colectiva punk (abril de 1985- diciembre de 1986) Patricia, en una nota del fanzine Rebelión Rock (N°1, Setiembre de 1985) describía el panorama local de bandas, fanzines, radios punks y un ítem que denominaba “Comunicación permanente”; allí informaba acerca de algunas actividades del movimiento punk, entre las cuales mencionada una instancia organizativa para encarar el tema de la represión policial: “Desde el 26 de abril [1985], estamos tratando de hacer encuentros mensuales para discutir las actividades, organizarnos un poco. En el próximo encuentro (julio, fecha a confirmar), vamos a tener debates, charlas, información sobre temas como La Policía, la represión en gral., y también sobre música de acá y de afuera” (pp.5-6, cursivas de mi parte).

Otra noticia publicada en el mismo fanzine: “ULTIMO MOMENTO”, resalta un importante ‘hito de la acción colectiva’ de los punks frente al aparato represivo policial: “El jueves 4 de Julio a las 16 Hs se había organizado una “sentada” en Callao y Rivadavia (congreso) por la derogación de los edictos policiales y aver. [averiguación] de antecedentes. El mov. [movimiento] Punk tomó la iniciativa apoyados al principio por: el Partido Anarquista [sic], Com. Hom. Arg. [CHA-Comunidad Homosexual Argentina], Trabajadoras del sexo, y varios más, (no fue nadie de todos ellos). Con un día de lluvia y sin ninguna publicidad (carteles, afiches), había inicialmente 15 personas (si, quince!), quienes en un acto de audacia, decidieron cerrar [calle] Rivadavia […] cerraron la avenida la aven. [avenida] durante bastante tiempo (patrullero atravesado mediante). A las 20 iniciales se habían sumado muchas más (60 pers.) [entre ellas] un conocido músico, Piltrafa, cantante de Los Violadores: aunque fue sumamente precario [,] los pancartas14 que se utilizaron (muy pocos se entendían), fue todo un logro […] 12

“Las Contravenciones que siguen vigentes y de uso más habitual son: “Vagancia y Mendicidad”; “Escándalo”; “Ebriedad y otras intoxicaciones”, “Portación de armas” y “Desórdenes” (Rebelión Rock, 1987:8). 13 Manifiesto al que adherían bandas punks como: Cadáveres de 6iños, Sentimiento Incontrolable, Descontrol, Todos Tus Muertos, Conmoción Cerebral, Comando Suicida; y fanzines: Quien sirve a la causa del kaos?, Rebelión Rock, Resistencia, Vaselina, Moco, etc. 14 En una fotografía que acompaña a la noticia, se observan algunos jóvenes (entre ellos: un hombre con ‘cresta’-peinado punk y una mujer con ‘ojeras pintadas en negro’) con pancartas. Una de ellas exhibe una


que un grupo de jóvenes solo con sus carteles y sin el apoyo que habían recibido al comienzo, lograron conmocionar y paralizar una zona que es un infierno de autos y gente; y por un buen motivo: LA LIBERTAD INDIVIDUAL DE LAS PERSONAS¡” [Firma] MOV. PUNK R.A. [Movimiento Punk República Argentina] (p.6).

En la primera mitad del año 1985, afirma Patricia en su fanzine Resistencia (N°6, 1991), existía un pequeño grupo de personas que se reunían en el SASID (Servicio de ayuda al detenido) para pensar ¿cómo hacerle frente al abuso policial?: “Por esa época también pintaban en el SASID, bajo convocatoria de Cerdos y Peces [revista under de los ’80 y 90’s] una comisión para luchar contra los edictos policiales […] en los dos años siguientes se transformó en una gran lucha y campaña de difusión que muchos punx [punks] llevaron adelante poniendo la cara y el cuerpo en las distintas manifestaciones” (p.32)

La primera manifestación “anti-abusos policiales” se produjo en julio de 1985, Patricia la describe de la siguiente manera: “cuando fue el momento de las primeras manifestaciones (julio/85), solo algunos punx [punks] idealistas y ella [se refiere a Ruth M. Kelly, líder de las ‘trabajadoras del sexo’ porteñas] pintaron en la plaza congreso, en un invierno superlluvioso. Treinta tipos cortando la calle con un “ridículo” petitorio (pedir la inconstitucionalidad de los edictos: como le íbamos a pedir algún cambio al centro de corrupción y representación de la legalización de la miseria colectiva?? Pero fue el comienzo). Un par de anarkos [anarquistas], una abogada y hasta Piltrafa15 (si), y nadie más” (p.32)”

El fanzine Quien sirve a la causa del kaos? (N°1, 1985) publicó en una nota titulada “Manifestaciones en Congreso contra el abuso policial”, una descripción de las dos primeras marchas anti-policiales, organizadas por integrantes del movimiento punk: “Julio/85: pedimos la abolición de los edictos policiales y la averiguación de antecedentes. Por supuesto no nos dieron bola./// 27-12: Manifestación contra el abuso policial-Difusión de las ridículas leyes que controlan nuestras vidas. Fueron muchas más personas que a la anterior (punx, anarquistas y hevis [heavys]). Repartimos volantes, llevamos carteles con los edictos y esta vez tuvimos mejor recepción por parte de la gente que pasaba por ahí […] Decidimos hacer una sentada cortando Rivadavia y más tarde debido a la excitación general marchamos ruidosamente hasta el obelisco cortando Callo y Corrientes. Ahí el gran final (simbólico) izando la bandera negra [anarquista] en el mástil de la plaza. Para todo esto la cana [policía] estaba al acecho y aprovecharon para intervenir cuando un grupo desvió por Lavalle. Allí, sin la excusa de la manifestación los chotas [los policías] actuaron: hubo forcejeos, gritos, golpes, corridas y detenciones […] En la comisaría 1° donde estaban “parando” [dos punks detenidos] sufrieron los habituales apremios [ilegales] y soportaron la visita de 2 servicios [S.I.D.E.] ya que las autoridades encontraron algunos volantes y periódicos A [anarquistas] […] El resultado aparentemente negativo de esta acción (detenciones, mala organización, artículos sensacionalistas en los diarios), no debe detenernos, que como todas las acciones que realicemos por nuestros derechos “valió la pena”////”

Patricia, era por aquellos años, ‘reportera’-colaboradora del fanzine estadounidense Máximum Rocknroll; en éste medio, publicó en 1986, un reporte sobre el movimiento punk argentino, resaltando la situación de los abusos policiales y las acciones llevadas a cabo, por parte de los punks y otros ‘aliados’ frente a las instancias represivas: “Hola Punx de todas partes. Quiero contarles lo que está pasando en este país tan lejano. Últimas actividades: En Junio y Diciembre de 1985, hicimos dos manifestaciones en contra de los abusos policiales, que son los mismos que se practicaban durante la dictadura militar. Tuvieron lugar frente al Parlamento [Congreso]. En la última [manifestación], la policía arrestó a algunos de nosotros y los tuvieron [detenidos] por 30 días (durante los cuales, los agentes de la S.I.D.E. –nuestra C.I.A.- los visitó). caricatura de un rostro (policial) con gorra y anteojos oscuros en el interior de un círculo con barra oblicua atravesada, a manera de símbolo de prohibición, con la inscripción: “ No Policías. No al abuso policial”. Otra pancarta presenta una silueta, del ‘por entonces’ Ministro del Interior de la Nación, Antonio Trócoli (1983-1987), junto al siguiente texto: “Vote por la represión”. (p.6) 15 Cantante de la banda de punk-rock: Los Violadores


La policía puede arrestar a cualquier persona durante 48 horas sólo por ‘verse extraño’. Un policía puede arrestar a un punk en cualquier momento. Nuestro objetivo es hacer conocer las leyes policiales, que son totalmente inconstitucionales y no tienen nada que ver con la aparente libertad que el presidente Alfonsin quiere hacer creer a la gente, que existe. Les decimos a la gente: ¿Por qué tenemos estas fuertes leyes policiales que les permiten un control completo, ya que supuestamente vivimos en democracia?. ¿Y porqué las fuerzas policiales están constituidas por los mismos asesinos, torturadores, etc., que estaban en la dictadura? […] La próxima manifestación es el 9 de mayo [1986] […] Mucha de la gente que toma parte en las manifestaciones son punx [punks], anarquistas, algunos metaleros (muchos metaleros aquí, apoyan nuestras acciones y vienen a nuestros gigs [recitales]), gays, y “trabajadoras sexuales”. (Traducción del inglés de mi parte)

Acerca de la 3° “Manifestación contra el abuso policial”, convocada para el 9 de mayo de 1986, no hay ninguna información, al menos, en los fanzines que he utilizado como fuentes históricas; si, en cambio para la cuarta, realizada en Plaza Italia. En un reporte titulado “El Punk en Arg. [Argentina]” publicado en el fanzine-revista Rebelión Rock (N° 5, 1987), el editor describía la ‘atmósfera represiva’ de algunos recitales punks y la última de las marchas contra el abuso policial: “Diciembre 1986: Este mes será recordado como el “mes del Punk”, ya que hubo en sólo treinta días, recitales y festivales punks, a un promedio de uno, día por medio (¡!) […] en Cemento –en enero- con entrada barata […] TTM [Todos Tus Muertos] tuvo una iracunda noche para con los dueños del lugar, parte de la gente y la policía, que con comisario y todo, estuvo mezclada entre el público, llevándose [presa] gente […] Y ahora empieza…1987 […] Sentimiento Inc. [Sentimiento Incontrolable] tocó en Vicente López; en un pub por Plaza Italia (con irrupción de la cana [policía] quien subió al escenario para desenchufar los equipos [de sonido] […] +os queda hablar sobre la cuarta marcha contra el abuso policial que se hizo a mediados de diciembre del ’86. (fue la última). Mucha gente: un par de medios [periodísticos], carteles y volantes pegados, repartidos y exhibidos por todo el perímetro de Plaza Italia –que fue donde se hizo-, una vuelta por la Feria de artesanías (¿?), y a partir de ahí –dada la completa desorganización- mucha gente empezó a irse” (p.28,cursiva de mi parte).

Esta última manifestación contra el abuso policial, en Plaza Italia (realizada el día 13/12/1986), tuvo poca adhesión de participantes; el fanzine Quien sirve a la causa del kaos? (N°2, 1987), la describía de la siguiente manera: “Lamentablemente la acción contra la policía no tuvo el efecto esperado y es obvio que tendremos que pensar nuevas formas de expresar la protesta, si es que queremos darle continuidad al tema. Lo bueno fue que no cayó nadie preso. Y lamentable fue que (como dijo el cantante de ttm [Todos Tus Muertos] ese mismo día en el [boliche] el altillo), había más gente para ver a ttm y secuestro que a la tarde en plaza Italia. Evidentemente el asunto de la policía ha pasado a ser parte cotidiana en la vida de mucha gente, que no se calienta siquiera en manifestar contra algo que le es directamente perjudicial […] EL PODER QUE ELLOS TIENEN ES EL QUE NOSOTROS LE DAMOS”.

Los editores del fanzine, con intuición sociológica, mencionaban la naturalización de la violencia policial en los cuerpos, como causa de la escasa adhesión de participantes a la marcha. Quizás, pueda ser un ejemplo de esa búsqueda de “nuevas formas de expresar la protesta” (aunque no tan nueva, en realidad), el “Festival contra el abuso policial” realizado en el Teatro Bambalinas (26/12/86), donde se presentaron las bandas punks más importantes de mediados-fines de los años ’80: Cadáveres de 6iños, Mutantes del Kaos, Secuestro, Conmoción Cerebral, Sentimiento Incontrolable, Descontrol y Comando Suicida (skinheads). Sin embargo, otra “Marcha contra la policía” fue desplegada el 23 de diciembre de 1987, en el Obelisco. Aunque no pueda asegurase que la organización estuvo a cargos de los mismos punks (de las cuatro marchas descriptas), entre los asistentes, había muchos de ellos. En junio de 1988, el fanzine-revista Rebelión Rock (N°6)


publicaba una nota que titulaba, parodiando a un periódico (de donde habían sido extraídas las frases): “Caos en la zona céntrica. Manifestación anarquista duramente reprimida. Batahola en pleno centro: 70 detenidos y heridos” (p.30). El reporte sobre la “Marcha contra la policía”, que estaba acompañado por un ‘colage’ fotográfico, con imágenes de jóvenes apresados por la policía (algunos con “crestas” punks), decía: “La marcha estaba prevista para las 19 hs. Sin embargo ya desde el mediodía, el despliegue policial (patrulleros, motos) en la zona del obelisco era muy notorio, tanto en cantidad de efectivos, (uniformados y de civil) como en móviles (celulares), guardia de infantería y camiones hidrantes […] Un manif. [manifestante] repartía volantes a los que pasaban [por la plazoleta del Obelisco], donde se enunciaba el motivo de la marcha (“…la Institución policial […] en la dictadura SECUESTRO, TORTURO y MASACRO, en la democracia no se queda atrás y arremete en Budge, Dock Sud, Ciudad Oculta, recitales, Pzas artesanales, etc., en donde a diario, ataca golpeando o fusilando a mansalva. Sus víctimas son, como siempre, los que con su accionar hacen peligrar las estructuras de poder: militantes, estudiantes, trabajadores, feministas, homosexuales, punks (heavys y rockeros) y muy especialmente los sectores marginados…”) […] 19.40 Hs. ya hay un centenar de personas, en donde es fácil ver, una gran mayoría de Punks, muchos Heavys y varios militantes políticos, anarquistas y jóvenes […] en el mástil central, se colgó una [bandera] que decía “BASTA DE ABUSO POLISSIAL” […de pronto] las motos [policiales] prendieron sus motores, los polis se pusieron los cascos, (señal de que comenzaba la represión) […] un pelotón de policías uniformados y Guardias de Infantería armados, se lanzaban a la carrera hacia la manifestación […] el saldo [fue] de mas de 100 detenidos y numerosos heridos ensangrentados […] Todo esto no finalizó acá, (habrá durado menos de 6 minutos) sino que los que se salvaron […] se juntaron con muchos que se les unieron en el momento, indignados por la brutalidad policial y comenzaron a atacar a pedradas a los de la Guardia de Inf. [Infantería] que llevaban detenidos a los celulares. […] Cerca de las 21 Hs., mientras los celulares llenos iban y venían y la policía seguía deteniendo a cuanto joven de apariencia extraña se le cruzara, una nueva batalla había sido sofocada, PERO LA LUCHA CONTINÚA.” (pp.30-32)

Recordando aquellos años de lucha anti-policial, durante la década del ’80, Patricia (la editora del fanzine Resistencia) comentaba en un reportaje otorgado al diario Página 12 (2003), lo siguiente: “La militancia en aquellos años, se concentraba en el enfrentamiento con la policía, y la lucha por la derogación de los edictos policiales. “Sufría mucho el tema policial: empezamos con las marchas en el Congreso, pidiendo la derogación de Averiguación de Antecedentes y 2°H, y después ya la abolición de la institución […] Armaba volantes basados en ese reglamento [de contravenciones policiales] y los repartía en marchas” (suplemento “Las 12”, nota: ResistenciasSoy Rebelde, 30/10/2003)

En 1991, los edictos policiales fueron derogados, aclara la nota de Página 12, Patricia “lo vive como un triunfo personal”, sobre todo, teniendo en cuenta que “estuvo detenida más de sesenta veces por averiguación de antecedentes, y bastantes más, no se acuerda cuantas por edictos”. (ibídem). En realidad, en 1991 no se derogan los edictos policiales, sino que es sancionada (por el Congreso Nacional) la ley 23.950, conocida como “Ley Lázara”, que estableció en diez horas, el tope de demora en las comisarías para identificación de personas. Además del ‘recorte’ horario, se instaba a que la aplicación de la ley, sea precedida por dos antecedentes: 1) que haya sospecha de que la persona pudiere cometer delito o contravención; y 2) Que no acreditare fehacientemente su identidad (que carezca de D.N.I. ó C.I.). La “Ley Lázara” fue sancionada tras el asesinato del joven Walter Bulacio (en abril del mismo año), luego de haber sido detenido (por Averiguación de Antecedentes) durante el ingreso a un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el club “Obras Sanitarias”. Walter murió tras haber sido ‘golpeado’ brutalmente por integrantes de la policía federal dentro de una comisaría. Siguió otra dinámica de protesta colectiva


frente a la violencia y la represión policial, que estuvo más cerca de otros jóvenes rockeros seguidores de Los Redonditos y La Renga. Cuestión de identidades y de arquetipos que se diferencian pero se repiten.

6. Comentarios finales Hacia el último año de la década del ’80, Patricia ya estaba decididamente ‘enfrentada’ con el significado colectivista del movimiento punk. Quizás, el ‘repliegue’ de la acción colectiva anti-policial, haya ‘sublimado’ su posición ideológica anarcoindividualista. Es un supuesto. En la contratapa de su fanzine (Resistencia N°5, 1989) escribía: “Lo genéricamente definido como “escena”, punk, HC [hard-core], fancins [fanzines], gigs [recitales], acciones, (jamás lo llamo “movimiento”): “carece de organización”, según algunas opiniones. Quien quiere organización?, o ¿Qué organización? copiar las organizaciones que el sistema nos impone para utilizarlas en su contra? je,je: no da ni ahí.”

Junto a la negación del carácter colectivista de la “escena punk”, se filtran algunas voces de quienes opinan acerca de la falta de organización de los punks (otros punks, quizás; otra suposición). Sin embargo, esta joven mujer, que había sido un “eje fundamental” de la organización, del movimiento punk y de la acción colectiva anti-policial (desde 1984), no ‘maldecía apocalípticamente’ una ‘extinción’ de los “focos de agitación” punks. Sentía la necesidad [otra suposición] de seguir “luchando frente al sistema” por otros medios: “Los focos de agitación YA existen. En este momento vuelve a resurgir con mucha fuerza el movimiento de fancins [fanzines]. EL GRITO DE LA INCONFORMIDAD FOTOCOPIADO […] Nada PAGA EL PRECIO DE UNA ACTITUD INDIVIDUAL ELEGIDA, SENTIDA, HONESTA CON UNO MISMO. Yo creo que veo de QUE se trata: probar todo tipo de alternativas factibles de hacerte sentir bien, se trata de probar y resistir: no cansarse” (ibídem; cursiva de mi parte).

Volviendo a los teóricos de los Movimientos Sociales, antes mencionados (Melucci y Torres Carrillo), podemos entonces sugerir, tras la exposición del proceso de conformación (práctico y discursivo) de la acción colectiva punk, que: a) hay quiebre con un orden social represivo; un conflicto dentro de las representaciones democráticas, que afecta corporalmente a los punks, quienes intentan resolverlo luchando por la derogación de los edictos-abusos policiales; b) despliegan un “sistema de creencias” básicamente vinculado a estructuras simbólicas anarquistas (anarco-punks) y nihilistas, a la vez que promotores de los DD.HH., y c) que a nivel de su identidad colectiva, construyeron, a partir de elementos de “lo local” y “lo global” (políticos y culturales), un movimiento generador de “marcos interpretativos, puntos de vista y sentidos culturales” (Torres Carrillo, 2002). La “estética del rechazo” y los “focos de agitación”, como producciones nativas, eran elementos que sostenían esa identidad colectiva. Para finalizar, sugiero que debemos asumir, como Patricia lo hizo en la entrevista del periódico Página 12, que: el movimiento punk aportó (mediante su lucha y movilización anti-policial) significados públicos para el replanteo del lugar ocupado en democracia por los “remanentes autoritarios” (simbólicos y corporales) de la última dictadura militar argentina.

Salta, 04 de diciembre de 2011.-


Bibliografía Cosso, Pablo (2008) –publicación en curso-, “La radicalidad sin estructuras. Panorama histórico-antropológico del movimiento punk en Argentina”- II° Jornadas internas de la carrera de Antropología, Universidad Nacional de Salta; EUNSa., Salta. Da Silva Forttes, Joao y Mansilla Vega, Francisco, “El movimiento punk: ¿contracultura o estereotipo?”; en: Taller de estrategias de investigación N°53, U.ARCIS., Universidad de Arte y Ciencias Sociales. Santiago de Chile (pp.23-40). Fortes, Alexandre, (2006), “A juventude dos anos 80”; reseña del libro: “Cenas Juvenis-punks e darks no espetáculo urbano” de Helena Wendel Abramo (1994); [http://www.fpa.org.br/]. Lo Coco, Mauro, Bellizi, Germán y Cuevas (s/d), “El fanzine en el movimiento punk” [http://www.punksunidos.com.ar/2006_09_01_archive.html] Mellucci, Alberto (1999), “Acción colectiva, vida cotidiana y democracia”, El Colegio de México. Pita, María Victoria (2003), “Lo infinitamente pequeño del poder político. Policía y contravenciones en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” [Tesis de Maestría en Administración Pública], Facultad de Ciencias Económicas (UBA), Buenos Aires. Sain, Marcelo (2002), “Seguridad, democracia y reforma del sistema policial en la Argentina”; F.C.E., Buenos Aires. Torres Carrillo, Alfonso (2002), “Las lógicas de la acción colectiva. Aportes para ampliar la concepción de los Movimientos Sociales”; en: Cuadernos De Sociología, v.36; Ed. Departamento Publicaciones Universidad Santo Tomas, Bogotá (pp.33-62). Vázquez. Inés (1990), “Venid a ver la sangre por las calles”; en: Nueva Sociedad, Nro. 105

[http://www.nuso.org/] (pp.164-171). Fuentes: fanzines, web-zines (fanzines-web) y flyers. Argentina Punk de los ’80 por Dekadencia G. (2010), web-zine, [http://issuu.com/dekadenciahumana/docs/mihistoriasobreelanarcopunkenargentina] Cadáveres de 6iños (1987), flyer con letras de sus temas, Buenos Aires. La Contracultura (1986), N°2, fanzine, Mar del Plata. La Furia II (1987), N°3, fanzine, Buenos Aires. Maximum Rocknroll (1986), fanzine de EE.UU. [copia], reporte “Argentina Punk” por Patricia. Quien sirve a la causa del kaos? (1987), N°2, fanzine, Buenos Aires. ---------------------------------------- (1985), N°1, fanzine, Buenos Aires. R.A. Asko (1988), N°1, fanzine, Buenos Aires. Rebelión Rock (1988), N°6, fanzine-revista, Buenos Aires.


------------------- (1987), N°5, fanzine-revista, Buenos Aires. ------------------- (1985), N°1, fanzine, Buenos Aires. Resistencia (1991), N°6, fanzine, Buenos Aires. -------------- 1989), N°5, fanzine, Buenos Aires. -------------- (1989), N°3, fanzine, Buenos Aires. -------------- (1984), N°1, fanzine, Buenos Aires. Unika Salida (1987), N°3, fanzine, Moreno (pcia. de Buenos Aires).


La radicalidad sin estructuras. Panorama histórico-antropológico del movimiento punk en Argentina*. Pablo Cosso** 1. Introducción El movimiento Punk en Argentina, es un movimiento social, olvidado tanto en la disciplina histórica como en la antropológica. Sus representaciones políticas de carácter frontalmente anti-sistema1 y sus formas de conciencia particulares sobre la realidad social, vinculadas a parámetros anarquistas (no exentas de cierto nihilismo social legado de su momento histórico de emergencia en Inglaterra a fines de los ’70 del pasado siglo), han tendido a interpretarse bajo el sentido común y en el plano científico-social, alejadas de cualquier significación política. Como propuesta de investigación, reconstruiremos los significados sociales compartidos por los actores, evidentes en su forma política radical, a la vez que afianzados en momentos de acción colectiva, otorgando de ésta manera un sostén empírico al concepto sociológico de movimiento social. Entendemos éste concepto en concordancia con los lineamientos teóricos de Álvarez Junco y Pérez Ledesma (1982), quienes se refieren a los movimientos sociales, como “todos los fenómenos de lucha colectiva, todas las actitudes de protesta contra el poder-tanto económico como social ó político-, todos los intentos colectivos de cambio social” (Pérez Ledesma, 1994:57). Los investigadores descriptos, explicitan a su vez, que “un movimiento supone una actuación concertada con un cierto grado de permanencia [temporo-espacial]. Pero la concertación no implica un nivel de organización similar al de las asociaciones formales” (Pérez Ledesma, 1994:60); en ésta dirección hablamos de ‘radicalidad sin estructuras’. Ante la carencia de documentos, fuentes históricas y producciones teóricocientíficas sobre el movimiento punk en Argentina2, se propone la utilización de materiales producidos por los propios actores: fanzines, panfletos y un corpus letrísticomusical, que adquieren para la investigación el sentido de formatos comunicacionales de discursos y manifiestos políticos. Las fuentes investigadas presentan las voces de los *

Trabajo de investigación presentado en las 2° Jornadas de Antropología. Salta 2008. Universidad Nacional de Salta. Editado por EUNSa (Editorial de la Universidad Nacional de Salta), 2011.** Estudiante de Antropología (UNSa.). kossopa@hotmail.com 1

La categoría pertenece a los actores. Compartimos la definición de Lo Coco-Bellizi y Cuevas (Op.cit., s/f): “El Capitalismo es “el sistema” y el “estado fascista”, los dos términos son homologables”. Sin embargo la forma de totalitarismo político vinculada al Estado, podemos resumirla en el Estado, a secas. Asimismo por sistema, entendían a toda forma discursiva y práctica derivada de constructos hegemónicos. 2 Hablo de carencia cuantitativa, exceptuando los pocos trabajos que he localizado en internet, de los cuales me he nutrido. Los trabajos localizados son básicamente tres: 1) “El fanzine en el movimiento punk” (Lo Coco-Bellizi y Cuevas, s/f); 2) “Aproximación comunicacional a una feria de fanzines en Tucumán” (Pablo Giori, 2007), trabajo de tipo procesual y etnográfico sobre el movimiento hard core-punk local y 3) una construcción histórica de nivel global muy detallada, editada por el Clacso, trabajo denominado: “El movimiento punk: ¿contracultura o estereotipo?”(Joao Da Silva Forttes y Francisco Mancilla Vega, 1999).


actores describiendo un proceso histórico opresivo y una propuesta de cambio social (utópico-proyectivo de raigambre anarquista) en vinculación con el período de reemergencia democrática. Los punks difundían discursos radicales montados en producciones culturales autogestionadas que actuaban como “focos de agitación”3 contra las prácticas violentas y el consenso direccionado del Estado y demás formas de conciencia hegemónica. Los focos de agitación y el soporte político adjunto del movimiento punk pueden explicarse desde las pautas de significación y comunicabilidad de los actores. De ello da cuenta un párrafo de la letra “Generación en resistencia” de la banda Cadáveres de niños: “volantes y aerosol - fancins [fanzines] y molotovs - grupos independientes y squots [ocupas], nuestra dispersa acción - no hay ideología ni concientización: solo una idea – basta de opresión – kaos contra el orden impuesto: desorden para la creación – generación en resistencia” (Fanzine Resistencia, 1987). Estos “focos de agitación” respondían a una usina de producción cultural propia, representada por medios de comunicación gráficos conocidos como fanzines (“voceros ideológicos del cambio punk”, Resistencia N°5, 1989), panfletos (denominados ‘flyers’, cuya función era la difusión pública de recitales programados, que en algunos casos adjuntaban información acerca de las letras producidas por las bandas) y las mismas letras sobre los constructos musicales Punk-Rock y Hard-Core, como sostén sonoromusical de los discursos. Las producciones culturales descriptas son propias de un sector del movimiento al que podemos denominar de ‘intelectuales punks’. Las obras letrístico-musicales se vinculaban a dos ámbitos de circulación diferenciados; por un lado, un mercado discográfico “oficial” que comprendía empresas multinacionales (RCA, EMI, Warner, etc.) y nacionales (Del Cielito Records, Umbral y Radio Trípoli Discos)4 de tipo capitalista; por el otro, en el extremo opuesto, se generan emprendimientos de tipo mercantil simple (por lo común tiradas caseras5 con una ó mas centenas de ejemplares) que buscaban no tan sólo la difusión discográfica en sí mismo, sino también crear un modo alternativo a la producción masiva, que estaba en manos de agentes identificados con el sistema; prácticas creadas y consensuadas del movimiento punk para dar forma a una faceta de resistencia a la mercantilización de sus productos musicales y sobre todo de sus discursos políticos. Como posición ‘poco deseada’ dentro de la diversidad de significados que proponía éste movimiento, se encuentra la de aquellas bandas punks que grababan para empresas discográficas multinacionales, las que eran re-significadas como “vendidas” al sistema. Los fanzines surgen de la cosmovisión misma del movimiento punk. Eran producciones de tipo mercantil simple, a los fines de insertarse mínimamente en el mercado para su reproducción. Por lo general, poseían un formato rústico que lo diferenciaba frente a los productos gráficos convencionales: periódicos, revistas y libros; 3

Categoría propuesta por Patricia del fanzine Resistencia (1987) La compañía RCA edita el primer L.P. “oficial” de mercado de Todos Tus Muertos; Radio Tripoli lo hace con la primera compilación punk “Invasión 88”; Umbral presenta el primer L.P. de la historia del punk en Argentina, perteneciente al grupo Los violadores y Del cielito Records genera la edición de la banda anarco-punk, Sentimiento Incontrolable. 5 Algunas de éstas ediciones caseras fueron: Catálogo Incierto (primer editor de Todos Tus Muertos), Ego Records (con la edición de la banda Soberanía Personal), Resistencia Records/Alcohol y Fotocopias (cuyas ediciones las podemos definir como precarias pero “muy punks”) y otras “menos caseras”, como el Radio Trípoli de los primeros tiempos, que editaron a bandas como Massacre Palestina (los hoy conocidos Massacre) ó Perfectos Idiotas (actuales Karamelo Santo) en formato E.P. 4


sus costos al público eran mínimos, sin búsqueda de ganancia; se distribuían en recitales, puestos de libros usados y ferias especializadas de fanzines. Al menos para el período analizado en ésta investigación su producción artesanal dependía de una tipografía simple en base a máquina de escribir, escritura manual, “colages” fotográficos, etc.; las ediciones se realizaban en base a fotocopiado ó fotoduplicación. La utilización de materiales y tecnologías mínimas debe ser interpretada como una actitud anti-sistema. Tanto las producciones culturales descriptas como la concreción de recitales musicales autogestionados, sostenían una “conciencia de grupo” y determinadas “creencias generalizadas” que daban “unidad y coherencia” al movimiento punk de Buenos Aires6. El anarquismo porteño tuvo representatividad en las formas de conciencia reproducidas al interior del movimiento. Estos actores, no desenvolvían una militancia activa en la Federación Libertaria Argentina ó agrupaciones anarquistas de principios de los ’90 (del pasado siglo) vinculadas a órganos de difusión gráfica y venta en el mismo circuito que los fanzines punks (Agitación Anarquista, La Burra, La negra, etc.). Algunos punks se reunían en locales anarquistas porteños como la Biblioteca José Ingenieros, otros se consideraban anarco-individualistas según la línea de Max Stirner, pero básicamente se consideraban anarco-punks. Las formas de conciencia7 del movimiento punk, no sólo se nutrían de fuentes anarquistas, también respetaban los orígenes socio-musicales del “estallido punk” de 1977 en Inglaterra (año asignado como “mito de origen”), las “emanaciones punks” más intelectualizadas surgidas un par de años más tarde8, y las preocupaciones-actitudes de resistencia del movimiento ecologista y de la “liberación animal”. Conjuntamente hacían propias otras propuestas de resistencia anti-sistema en la práctica: las luchas independentistas vasca y palestina, así como las de varios colectivos sociales a nivel global: feministas, de las trabajadoras sexuales, indígenas y anti-apartheid. Respecto de la irrupción del punk como forma de conciencia radical en la década del ’70 en la sociedad británica, seguimos la propuesta de Da Silva Forttes y Mancilla Vega (1999), cuando afirman que: “La meta de estos punks originales era expresar su rabia en una forma original y agresiva, la cosa mas odiada en el mundo era alguien que era un conformista. Muchas

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De acuerdo a Pérez Ledesma: “Lo que da unidad y coherencia es la participación de sus miembros en algunas actividades del movimiento, y sobre todo la aceptación de un conjunto de “creencias generalizadas” a las que se suele acompañar la aparición de una “conciencia de grupo” (Op.cit.:61). 7 Me interesa dejar en claro, que no voy a tomar a ‘rajatabla’ la típica postura cognoscitiva sobre las ‘formas de conciencia’, delimitada por K. Marx, en el prólogo a la “Contribución a la crítica de la economía política” (1857), en el sentido propuesto de cómo: a partir de las relaciones de producción que dan forma a la estructura ó la base económica de una sociedad, se levanta la superestructura jurídica y política a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. Mi propuesta es manejar el concepto dando cuenta de la auto-percepción de los actores en su faceta política: ¿como éstos perciben a otros actores emparentados con las formas de conciencia del “sistema”?; ¿como se perciben las relaciones que los ligan entre sí en el mundo social?; ¿cual es la percepción que tienen de lo social en general? y ¿que disputan como significados legítimos de ese mundo ante la ‘alteridad’ que “combaten”?. 8 Se suele tomar al año 1977 como referente de origen, en función de la aparición pública de varias bandas entre las que destacan Sex Pistols y The Clash, entre otras; aunque bandas posteriores como Crass (1978) y Conflict, fueron representativas de la concientización política y sobre todo anarquista-ecologista de ciertos punks de la ciudad de Buenos Aires.


bandas punks han construido su plataforma o sus mensajes admitiendo la disconformidad por medio de sus letras y comportamiento” (Op.cit.:32).

En el primer L.P. punk editado en Argentina, titulado por la banda de punk rock Los Violadores en forma homónima (1983), hallamos un fragmento letrístico representativo del sentido social inconformista del discurso punk: “Hay que volar con lo establecido/regido por el tiempo/podrido por el tiempo. /No! queremos aburrirnos/no! queremos convertirnos/solo queremos escapar a la realidad”( “Viejos patéticos” en: “Los Violadores”, 1983)* A instancias de que la enunciación sobre la dimensión espacial del movimiento social analizado sea tomada por generalidad engañosa, hago la salvedad de que la unidad de análisis se restringirá a la ciudad de Buenos Aires dentro del período cronológico establecido desde la emergencia de la democracia en 1983 y la década que sigue hasta 1992-939; aunque sabemos que entre 1980-82 había bandas punk rock que acompañaban a Los Violadores en sus inicios (p.e.: Muerte Civil, Los Laxantes y Los Baraja.) y por ende, la manifestación incipiente del movimiento arranca en un período anterior al delimitado. Muchos datos recogidos de páginas web, señalan como año de origen de la escena punk (al menos en lo que respecta a bandas) a 1978, momento histórico delimitado por la aparición de la banda punk rock Los Testículos. 2. Estereotipos sobre los punks vs. Identidad política Suelen hacerse descripciones sobre los punks a partir de sus cabellos modeladosrecortados, vestimentas y adornos simbólicos particulares; a saber: “tocados” ó cortes de cabello al estilo mohicano (entre los actores: ‘cresta’), uso de vestimenta de cuero negro (entre otras) y adornos de metal para/en el cuerpo (cadenas, candados, alfileres de gancho, etc.). Sin embargo la exhibición corporal denominada “estética del rechazo”, puede ser asimilada más a un estereotipo que a una norma a la que se debían ajustar todos los actores. Los sectores mas politizados del movimiento, la rechazaban de pleno; ejemplo de ello, es la crítica que le hace a dicha estética una banda británica de punkrock denominada Crass (conformada por anarquistas-comunitarios) en el año 1983, la cual denunciaba que “el punk es la forma más patética de exhibicionismo y se ha convertido en una parodia de sí mismo” (Fanzine “Resistencia” N°1, 1984; re-edición de septiembre de 1989). A lo dicho por ésta banda que llega a sentenciar en 1978, que “el punk está muerto, es otro producto barato para la cabeza de los consumidores” (letra del tema “Punk is dead”), se puede agregar siguiendo a Franco (1993), que “La historia que puede leerse en ropas y estilos es una historia de mercancías y no una de la comunidad” (Op.cit.:26); sin dudas, el punk como movimiento social anti-sistema (una comunidad de inconformistas) no puede vincularse históricamente con una faceta del fetichismo de la mercancía. La identidad política punk, se orientaba colectivamente hacia el cambio social, el estereotipo ó la “estética del rechazo”, implicaba un sentido más individual; la primera *

La transcripción de las letras de las bandas que nos abren el panorama discursivo en que se centra éste trabajo de investigación, serán reemplazadas respecto del formato literario de estrofas, por la textualidad ‘corrida’ separada con una barra oblicua [/] para cada oración de estrofa. 9 Es necesario aclarar que las diferentes producciones culturales seleccionadas para abordar éste trabajo histórico-antropológico son las que en última instancia nos marcan la temporalidad, extendida un par de años, por razones lógicas de continuidad.


era compartida al interior del movimiento, la segunda era compartida por los actores en la medida de una subjetividad no generalizada. Para que un movimiento social se sostenga en el espacio público con sentidos mentados de cambio social, es necesario: “la construcción en positivo de una “identidad colectiva” que sustituya a las [identidades] desaparecidas y haga posible la acción conjunta” (Pérez Ledesma, 1994:100); en ésta dirección se analiza la identidad política punk. La descripción que hace de los punks una integrante de la banda Cadáveres de Niños (Patricia, a la vez editora del fanzine Resistencia), nos otorga un punto de referencia importante respecto a sus actitudes políticas: “acá [en Bs. As.] pasó mucho con el punk […] cambió muchas cosas […] muchas de las cosas que hay ahora surgieron no de un movimiento sino de una gente que se movía […] pienso que los movimientos son como partidos políticos; alguien dice que existe un movimiento entonces uno se aferra a pautas ó reglas ó cualquier cosa que identifique al movimiento. El punk se murió cuando se convirtió en movimiento, cuando la gente empieza a tomar muletillas de lo que es la idea […] mientras que empezó siendo el punk una cosa individualista” (Fanzine R.A. Asko, n°1, 1988).

La postura política de algunos intelectuales punks (como la citada) en relación a la acción individual, tiene su origen en el discurso anarco-individualista de un pensador libertario de principios del siglo XX, llamado Max Stirner, quien en su libro: “El único y la propiedad” determinaba las características del ser social autogobernado10. A la par de Stirner, caló hondo entre los actores, el significado del individualismo libertario propuesto por la banda-comunidad Crass, a los cuales el fanzine Resistencia (nota sobre el individualismo anarquista, N°3, 1987) bautiza como “revitalizadores y revolucionarios del movimiento anarquista”11. Algunos intelectuales punks, podemos afirmar, se oponían al formato de movimiento social, sin embargo muchas de sus acciones políticas eran desarrolladas colectivamente, por ejemplo: la praxis autogestionaria (conformación de cooperativas para montar recitales) y la movilización pública de protesta. La misma intelectual punk antes mencionada, deja un manifiesto revisionista en la editorial de su fanzine, acerca de los 10 primeros años de vida del movimiento originado en Inglaterra. Nos interesa una vez más resaltar los elementos políticos de su discurso, esta vez en referencia al llamado a la acción: “ya fué la de bailar sobre las cenizas del punk, haciéndolo blanco de críticas cuando no existe otra actitud que tomar. Poco importa si murió, está vivo ó lo mataron. La situación reclama una reivindicación de la lucha, un renovado compromiso, de permanente denuncia y permanente acción contra las paredes que nos encierran sin importar que nombre tenga, sino, QUIEN VA A ABRIR LA PUERTA DE TU CELDA CUANDO YA NO QUEDE NADIE MAS DEL LADO DE AFUERA? eh?” (Resistencia N°3, 1987) 10

Extraemos algunos fragmentos textuales, reproducidos en el fanzine Resistencia (N°3, 1987 y N°4, 1988) que dan cuenta de la postura de Stirner: “…Yo no me humillo ya ante ningún poder. Yo renocozco que cualquier poder no es más que el mío, y que debo abatirlo en cuanto amenace hacerse opuesto ó superior a mí […] Para emanciparse, el individuo debe pasar por el tamís el bagaje con que lo cargaron sus progenitores y educadores. Tiene que emprender una tarea de ‘desacrosantificación’ […] no aspiramos a la vida en común sino a la vida por separado, el pueblo ha muerto ¡viva yo!…”. 11 Del mismo fanzine Resistencia (1987), extraemos ésta cita que hace referencia al pensamiento político de los integrantes de Crass: “…Desde que yo como individuo creo que soy lo suficientemente responsable entonces creo en eso para toda la humanidad. Creo totalmente en MI OMNIPOTENCIA, y lo mismo creo para los demás [respecto de los movimientos] mucha gente se une a ellos solo para usar la idea como una muleta y no toman responsabilidad de sí mismos. Por eso es que los movimientos no funcionan…”.


3. El movimiento Punk y la acción colectiva Los actores del movimiento punk, proponían un “desajuste ideológico” con el orden solidificado por el sistema dominante, inclusive luchaban por derechos constitucionales básicos de libertad ciudadana, en el contexto de re-emergencia democrático. Su radicalidad política combatía los constructos reproductores del sistema, a sabiendas de que la lucha, aún sea en el discurso social, debía ser desplegada: “el sistema tiene todo preparado, ya sabe que hacer con nosotros, ya sabe como controlarnos, ya sabe como acabar con nosotros ¿vamos a dejar que lo hagan?, “nos destruimos ó destruimos al sistema”, Luchar y resistir!!” (Fanzine Resistencia, N°1, 1984, re-edición de 1989). Los discursos se acompañaban de dinámicas sociales de protesta, momentos concretos de acción colectiva, a la que consideramos como la presión ejercida por los punks sobre el espacio público (físico y discursivo) para exponer sus formas de conciencia anti-sistema. Prueba de ello, es la manifestación y ‘panfleteada’ frente al primer local de comidas Mac Donnalds, instalado en el centro porteño (en 1988)12, con un leitmotiv anti-imperialista (según los actores). Sin embargo un “topos” de significación compartida de lucha, mayormente explicito que el anterior, apunta netamente a la institución policial. Será necesario contextualizar mediante algunos casos, el estado de represión policial que formaba parte de la realidad social. En mayo de 1987, aparece publicado por el fanzine Resistencia (N°3), un manifiesto público13 que denunciaba la discriminación y la represión recibida por “tocar, actuar e ir a recitales punks”. Ante la necesidad de hallar espacios de expresión, ya no públicos, imposibles por aquella época, sino privados (pubs, clubes, etc.), los miembros de una cooperativa independiente de bandas y fanzines punks, difunden el manifiesto orientado principalmente contra la institución policial. Denuncian prácticas represivas y un estado de persecución violenta contra los punks; en éste sentido, la criminalización y represión de la protesta, ya eran sufridas por estos punks en la década del ’80 del pasado siglo en Argentina. El párrafo extraído del fanzine, dice lo siguiente: “Durante los recitales la acción policial es una amenaza constante, desde la presencia en los alrededores del lugar, detenciones, inspecciones hasta lo directamente violento que significan policías en un escenario desenchufando equipos para cortar el recital ó pegándole un tiro a un chico en la puerta de un teatro. El placer que debería ser participar de un recital se transforma en temor a caer preso e indignación de tener que soportar semejantes abusos” (Fanzine Resistencia N°3, 1987).

Las prácticas de ocupación del espacio público bajo los momentos significantes de protestas, eran pues un “reflejo” de la situación que atravesaban los cuerpos de un 12 El fanzine Resistencia (Julio de 1988) expone una nota acerca de Mac Dollards (resignificación irónica del nombre de la empresa) sobre: “las mentiras que esconden […] las multinacionales como Mac Donalds, que ya ha comenzado a asentar su imperio en argentina”; líneas más abajo advierte de la existencia de una: “conexión entre Mac Donalds y el hambre en el tercer mundo [ya que] algunos países del tercer mundo, están exportando sus cosechas como alimento para animales-es decir, para engordar ganado que más tarde se convertirá en hamburguesas”; asimismo difunde la fecha del 16/10 como “día internacional contra Mac Dollards”. 13 Manifiesto al que adherían bandas como: Cadáveres de niños, Sentimiento Incontrolable, Descontrol, Todos Tus Muertos, Conmoción Cerebral, Comando Suicida (Skinheads), etc; y fanzines como: ¿Quién sirve a la causa del kaos?, Resistencia, Rebelion Rock, Vaselina, etc.


colectivo poco organizado de jóvenes y adultos punks, que sin embargo se unían: “para luchar contra los edictos policiales…una gran lucha y campaña de difusión que muchos “punx” llevaron adelante poniendo la cara y el cuerpo en las distintas manifestaciones” (Fanzine Resistencia N°6, 1991:32). Este caso citado ocurre en el año 1985, momento en que se articula la lucha de varios colectivos subalternos frente a los excesos policiales, entre los que destacan los punks y las trabajadoras del sexo (Op.cit, 1991:32). Exponemos a continuación un fragmento bastante rico en descripciones acerca de dicho proceso de lucha: “cuando fue el momento de las primeras manifestaciones (julio/85), solo algunos punx idealistas y ella [Ruth M. Kelly, líder de las trabajadoras del sexo] pintaron en la plaza congreso, en un invierno superlluvioso. Treinta tipos cortando la calle con un “ridículo” petitorio (pedir la inconstitucionalidad de los edictos: como le íbamos a pedir algún cambio al centro de corrupción y representación de la legalización de la miseria colectiva?? Pero en fin fue el comienzo). Un par de anarkos, una abogada y hasta Piltrafa14 (si), y nadie más” (Op.cit., 1991:32)

Las manifestaciones frente a los usos y abusos policiales se desarrollaban dentro de la etapa democrática re-emergente15; en consonancia con ello se exigía la inconstitucionalidad de los edictos policiales para intentar frenar el accionar de los remanentes autoritarios-represivos vinculados a la dictadura militar precedente. Extraeremos otro caso descriptivo del estado de persecución policial sufrido por los punks, de acuerdo a una nota del fanzine “Quien sirve a la causa del Kaos?” (1987). Esta nota es muy interesante ya que se presenta como una instancia comunicacional del movimiento punk para hacer frente a las prácticas represivas. La presentación del tema represión policial, abarcaba la “teoría y la práctica” de los derechos de los detenidos bajo el sistema legal que amparaba ésta situación de pérdida de libertad. Informaba que los derechos estaban ahí para su uso, más “Evidentemente en cualquier choque con la policía lo primero que querés es zafar, así que el intento de hacer valer tus derechos queda por tu cuenta y riesgo” (Op.cit, 1987). La palabra ‘riesgo’ no era una definición apresurada, sino una forma de advertir a los punks de que ciertos derechos ciudadanos (legítimos) eran peligrosos, como las citadas maneras de “apelar” ante las instancias penales derivadas de los edictos policiales (en base al código contravencional). El fanzine nombrado informaba a sus lectores que, en la notificación de pena: “Si agregás [la palabra] APELO (si tenés pensado apelar estáte preparado para una posible golpiza)” (Op.cit.,1987). Los edictos policiales eran presentados por los actores como: “un cuerpo de disposiciones legales que transforman hechos naturales en faltas; así controlan tu derecho de amar, beber, jugar, vestirte, hablar y moverte libremente (violación del art.19 de la ‘constitución nacional’) […] La policía excusa la necesidad de los edictos alegando que de no existir la ciudad se encontraría plagada de rateros, putas, homosexuales, vagabundos y otros amorales” (Op.cit., 1987).

En ésta cita se puede apreciar, como los intelectuales punks deconstruían los discursos hegemónicos (un sistema legal, en éste caso) desde sus parámetros de significación libertaria.

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Cantante de la banda Los Violadores. El fanzine Resistencia (N°1, 1984, reedición del ‘89), informa que la primera manifestación contra la polícía ocurrió en Mayo de 1985.

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Finalmente podemos extraer dos datos del fanzine anteriormente citado en referencia a las prácticas de ocupación del espacio público, los cuales registran eventos de manifestación de protesta frente a los abusos policiales. Los mismos nos sirven de apoyo empírico para solventar el marco teórico con que presentamos las acciones políticas de los punks, es decir como parte de un movimiento social y una acción colectiva. Un primer dato de tipo indirecto por un lado, informa sobre un hecho en el que son apresados y liberados dos punks: “esto pasó con dos compañeros que cayeron [en prisión] el año pasado [1986] 27.12 en la manifestación por abusos policiales: ellos tenían para treinta días y los largaron por la fecha de año nuevo)” (Op. cit., 1987). Por otro lado, reflejaremos un dato directo proveniente de una pequeña nota denominada: “13/12-Manifestación contra el abuso policial-Plaza Italia”; allí los autores del fanzine (Fidel y Patricia), desesperanzados informaban que la manifestación había sido bastante frustrante respecto del número de asistentes: “…Lamentablemente la acción contra la policía no tuvo el efecto esperado y es obvio que tendremos que pensar nueva formas de expresar la protesta…”. La misma nota nos otorga además una descripción de un momento de represión violenta y detención policial de punks: “Evidentemente el asunto de la policía ha pasado a ser parte cotidiana en la vida de mucha gente, que no se calienta siquiera en manifestar contra algo que le es directamente perjudicial. Prueba de esto: en el festi [punk] de Quilmes hubo 54 detenidos y todos los varones violentamente golpeados, incluso menores; pero nadie hizo denuncias por apremios ilegales, ni en tribunales ni en derechos humanos […] EL PODER QUE ELLOS TIENEN ES EL QUE NOSOTROS LES DAMOS” (Op.cit.,1987).

Recordando el proceso de protesta anti-policial y sus manifestaciones públicas, Patricia del fanzine Resistencia y la banda C.D.N., en un reportaje realizado por el periódico Página 12, en 2003, decía lo siguiente: “… La militancia, en aquellos años [del ’85 en adelante], se concentraba en el enfrentamiento con la policía, y la lucha por la derogación de los edictos policiales. […] empezamos con las marchas en el Congreso, pidiendo la derogación de Averiguación de Antecedentes y 2º H, y después ya la abolición de la institución…” (“Resistencias - Soy Rebelde”; Página 12:31/10/03).

En 1991 los edictos policiales fueron derogados (informa Página 12 en dicho artículo), la entrevistada habla de una “victoria” de los punks frente a la institución policial. Otro momento específico de acción colectiva del movimiento punk se relaciona con una manifestación pública de rechazo a la visita oficial del Papa católico Juan Pablo II (03/04/87). La marcha en repudio (de la que participaron varios punks y demás activistas), recorrió desde el Obelisco (en la calle Corrientes) hasta el Congreso Nacional desembocando en una dura represión policial (según la revista Rebelión Rock de 1988). Debemos por último, mencionar una instancia de lucha compartida, del tipo de acción directa, relacionada con prácticas de sabotaje acordadas por los punks a nivel internacional. Nos referimos a un día específico (el 30/04) bautizado “Stop the city” (¡paren la ciudad!) ó “día internacional del sabotaje”, como un día de acción concreta frente al orden social. El fanzine “Quien sirve a la causa del kaos” (nota: “Otras actividades”,1987), nos ofrece una descripción propagandística y situacional del “Stop the city”: “el 30/4 se espera repetir con el mismo éxito ó mayor el STOP THE CITY del año pasado […] algunos compañeros hicieron una muy buena labor en el norte de la ciudad [de Bs.As.] boleteando [“rompiendo”] algunos vidrios de fábricas, escuelas y laboratorios


asesinos, aerosoleando paredes, cagando [saboteando] circuitos eléctricos y cerraduras, etc.” (“Quien sirve...”, 1987).

Podemos interpretar desde los significados de los actores, que los sitios “atacados” funcionaban como “locus” de explotación obrera, de reproducción de “soldados” del sistema (la escuela) y de espacios generadores del sufrimiento animal, respectivamente. Desde la vertiente analítica de Pérez Ledesma, se hace mención del aspecto procesual de construcción del movimiento. El autor afirma que: “un movimiento social […] es un proceso colectivo […] a lo largo de ese proceso se crean los nuevos códigos culturales y las nuevas alternativas simbólicas que definen la identidad colectiva de los actores” (Op.cit., 1994:100-101). En relación a ello, podemos afirmar que los punks confrontaron la realidad social desde discursos y prácticas, en vías de imponer sus formas de conciencia, lo que en términos de Melucci sería la manera de “presentar propuestas alternativas a la sociedad” (Melucci, 1985; citado en Pérez Ledesma, op.cit.:107). El movimiento punk, da sobradas muestras discursivas y prácticas de resistencia y conciencia política; de la misma manera que se observa una protesta pública sostenida al menos temporalmente durante el lapso ‘85-88’. 4. Formas de conciencia política de los punks. La identidad política radical del movimiento punk, se nutría de un rechazo constante al Estado, al capitalismo y demás instituciones hegemónicas (religiosas, partidarias, etc.). Los actores del movimiento nominaban al constructo coercitivo hegemónico con el término de “sistema”, concepto polisémico y holista que caracterizaba al Estado en su faceta represiva y de creación de consenso, inseparablemente ligado al capitalismo. En una dimensión global, el sistema estaba representado por cualquier agente ó grupo que “encarnara” ideologías hegemónicas de dominación política, ecológica, económica ó racista. La banda Todos Tus Muertos, nos da un ejemplo de cómo se entendía en el movimiento la faceta de creación de consenso del sistema; rescatamos un fragmento de la canción “El chupadero” que sugiere ésta idea: “Parodia, farsa y burla/pilares del sistema/en tu mente pusieron un esquema, en tu mente” (Nena de Hiroshima, 1991). La conciencia política compartida por los actores del movimiento punk, determinaba una serie de “enemigos ideológicos” considerados opresivos y representativos del “sistema”; enemigos hacia donde apuntar discursos y prácticas: agentes anti-ecológicos; profesionales de la ciencia ‘torturadores’ de animales (en experimentos y vivisecciones) y prácticas racistas del apartheid sudafricano16. A su vez se alineaban políticamente con otras formas de acción colectiva (y acción directa), como las del A.L.F. (Animal Liberation Front)-Frente de liberación animal-, de Greenpeace (en la década del ’80, al menos), de los movimientos anti-belicistas, de anarquistaslibertarios, de los movimientos de “skuotters” ó mejor conocidos como “ocupas”17 y de las luchas feministas frente al orden patriarcal. 16

Al respecto, se difunden informes descriptivos, p.e.: “¿Qué es el Apartheid?”, fanzine R.A. Asko (1988). En Argentina, en el período delimitado cronológicamente (1983-1993), no hubo instancias de ocupación edilicia con las características que ya poseían en Europa las ocupaciones “skuot” de edificios deshabitados, es decir, como ambiente de prácticas culturales del movimiento punk-hardcore: recitales, muestras artísticas, salas de grabación discográfica, etc., y como lugar de asilo (vivienda). Sin embargo, las notas 17


Hubo un aporte a la concientización de la lucha feminista desde bandas que incluían mujeres entre sus integrantes (Exeroica, Cadáveres de Niños y Soberanía Personal); una de ellas, la banda hard-core/punk Soberanía Personal, por intermedio de su cantante Johanna, proponía un discurso de rechazo al ‘machismo’: “Yo soy mujer/vos me envidiás/te creés un supermacho/y sos un frustrado, /creés que debo ser/tu esclava de por vida/tu pose me da asco/dame una razón/para que te crea/que me superás./No uses tus músculos/usá tu cerebro./Quiero ser feliz/quiero decidir/dejá de oprimirme/cerdo machista.” (”Supermacho”, en: “Benditos sean muñecos que pegan”, 1988)

La conciencia política de los punks no dejaba de lado la atmósfera de terror social y asesinatos, generada por el terrorismo de Estado enmarcado en el “Proceso de reorganización nacional-militar”. Reflejo de ello, son algunas letras de bandas como L.S.D. (1987) y Todos Tus Muertos (1991). L.S.D., una banda integrada por actores de un sector del movimiento punk autodenominados “anarco-quilomberos”, hacían pública la ‘memoria histórica’ sobre los hechos materiales y sangrientos de la dictadura militar; al respecto se transcribe una letra de dicha banda, ¿Por qué los mataron?: “…Miles de cruces sin nombres ni apellidos/miles de cruces de desaparecidos/miles de víctimas ¿de que?/ miles de cadáveres ¿de que?/ ¿Porqué los mataron?/ ¿Por su forma de pensar?/ ¿Por su forma de actuar?/ ¿Por su forma de vivir?/ ¿Por su forma de sentir?/ ¿Porqué los mataron?…” (L.S.D., “Resistencia 85-87”-comp.-, Resistencia Records, 1987)

En un fragmento de otra canción, ésta vez de la banda Todos Tus Muertos, se hace referencia al “locus” donde se “chupaban” y torturaban detenidos-desaparecidos de la dictadura o sea los centros clandestinos de detención consagrados como emblemas de la praxis terrorista del gobierno militar: “Amándonos en el chupadero/ sentíamos frío, / en el chupadero del gobierno usaron nuestros cuerpos/ para su consagración en la ESMA y en Monte Chingolo” (“El Chupadero”, en: “Nena de Hiroshima”, 1991). Las formas de conciencia políticas de lo punks, también pueden ser interpretadas como enunciaciones descriptivas acerca de una realidad social violenta, vivenciada por los actores. En ésta dirección vamos a transcribir una letra de la banda Conmoción Cerebral (punk-rock) que refleja el accionar de las fuerzas represivas del Estado. El despliegue represivo-policial era asimilado a un pasado dictatorial reproducido en pleno ejercicio de las libertades democráticas; la canción “Estado de sitio” presenta ésta visión violenta de lo social: “Estamos viviendo un estado de sitio/a la calle no podemos salir/porque la policía otra vez/sus armas ha vuelto a mostrar/Y sueñan con la dictadura /con reprimir más y más/Y otra vez piden documentos/yo ya no se más que voy a hacer/Porque la policía otra vez/Porque la policía otra vez” (Resistencia Records, en vivo abril 1987) El orden constitucional entendido como una construcción social violenta y coercitiva, se aborda en otro tema de Conmoción Cerebral (¡Despierten, despierten!): “ ¡Despierten, despierten!/masacran tu mente,/tu vida no sirve/ellos deciden,/le temen al caos/el caos son ellos,/pierden su tiempo/¡siempre despiertos!/Yo no quiero un orden constitucional/el orden es único y es natural/¡Despierten, despierten!.” (ibidem). sobre “skuots” en fanzines locales, incitaban a la ocupación, detallaban los modos de hacerlo y reconocían su lucha social frente a la propiedad privada.


Como acérrimos defensores de los “derechos animales”, en oposición a la violencia humana ejercida sobre sus cuerpos, los punks se convirtieron en activistas fervientes de dicha causa. Se involucraron en denuncias y atentados a instituciones y actores promotores de la vivisección, la experimentación científica sobre los cuerpos y la tortura animal. El Fanzine Resistencia (N°5, 1989) informa al respecto que “el punk [movimiento] le dio al tema de los derechos animales una vigencia que nunca tuvo, y le aseguró un futuro de luchadores”; prueba de ello es la letra de la banda Sentimiento Incontrolable y su obra letrístico-musical denominada “Les divierte asesinar”: “Nunca supo que nacería para terminar/en tan horrible lugar/nunca supo que en realidad/el animal más inteligente/era en realidad el más salvaje/no está preparado para sufrir/no está preparado para vivir en jaulas/no quiere ser disecado/ni asesinado/nacieron para ser libres y son experimentados./Sienten dolor, sienten miedo/y están solos frente a frente/con su verdugo en un lujoso laboratorio/donde todo es preocupación/por el bienestar universal/donde asesinato y sadismo son una buena remuneración./Su dolor quedará computado/el sufrimiento olvidado/porque tienen mil cosas para probar/pero sólo les divierte asesinar” (L.P.:“Nuevas Tierras”, 1989).

5. Anarquismo: discursos y autogestión en el movimiento punk El movimiento punk recibió elementos políticos del anarquismo desarrollado en Argentina desde principios de siglo XX. Se puede resumir a ‘grosso modo’ que para el anarquismo, la sociedad no debe abocarse a la construcción de un consenso abstracto “inhumanizado” basado en el dominio del Estado18. El autogobierno como propuesta sustancial es considerado legítimo en función de la anulación de cualquier forma de poder aplicable a las interacciones humanas. El cambio social (revolucionario) se entiende como un ejercicio anarco-individualista sobre la personalidad y también como construcción de una totalidad social humana-libertaria. La introducción del anarquismo entre los punks, según el trabajo de Da Silva Forttes y Mancilla Vega (1999) se relaciona “de modo serio con la banda británica Crass [en 1978]” (Op.cit.:33)19. Las proclamas políticas de Crass eran: “anarquía, paz y libertad” ó la expresividad libertaria de una frase como la que afirma que “la naturaleza de tu opresión es la estética de mi anarquía”. Sin embargo creo necesaria la ampliación de ésta afirmación de los autores, hacia las experiencias locales de lucha y vindicación obrera-anarquista, acontecidas a principio del siglo XX. Algunos fanzines solían presentar reseñas históricas de mártires anarquistas “locales” como Simón Radowitski (fanzine R.A. Asko, N°2, 1989), en tanto algunas bandas de punk rock como ‘Simón y la muerte de Ramón’ hacían referencia a Radowitski y a Falcón, el jefe de policía ejecutado, por el anarquista polaco, en Buenos Aires. En éste acápite abordaremos varios ejemplos acerca de la influencia del anarquismo en las obras letrístico-musicales de bandas punks. Uno de éstos ejemplos discursivo-políticos (musicalizados) recibe el nombre de “Vida monótona” (perteneciente a la banda Conmoción Cerebral, 1987): “Dios, patria y hogar me quieren llevar, con sus costumbres y moralidad, lo que rige en ésta sociedad, la 18

Krotopkin, definía al Estado como la coerción ó violencia organizada. “Crass más que una banda era una comunidad formada por 12 personas que habitaban en un “squat” (casa ocupada ilegalmente) que hacían música, editaban un periódico, hacían películas y dirigían un sello discográfico independiente” (Da silva Forttes y Mansilla Vega, 1999:33) 19


mentira, la mente es ésta” (Resistencia Rec., 1987). El legado anarquista se ubica en el repertorio anti-clerical, anti-nacionalidad y anti-familiar considerados como conductos reproductores de un orden hegemónico, basado en un consenso previamente direccionado. Los símbolos políticos hegemónicos, poseen la capacidad de generar una identidad, que adquiere eficacia simbólica cuando se imponen cognoscitivamente como realidad social del individuo que nace dentro de un Estado-Nación20. Los símbolos mediante los cuales se construye esa identidad fueron hitos de reflexión constante por parte de los intelectuales del movimiento punk. El rechazo hacia la patria y la nacionalidad (bajo la influencia del pensamiento anarquista) se veía reflejado en varias obras letrístico-musicales. En primer lugar ejemplificaremos con un fragmento de letra, de la banda Todos Tus Muertos. La canción tomada como referencia es “Tango traidor”: “Quiero irme del país/ y despertarme mañana en otro lado/ me cago en la bandera/ me limpio el culo en tu puta frontera” (“Noches agitadas en el cementerio”, Catálogo Incierto, 1986). La siguiente ejemplificación proviene de la banda Soberanía Personal, el tema (fragmento) se denomina ‘Trapos’ (lo consideramos como término lingüístico-popular asimilable a ‘bandera’). Esta letra, muestra una instancia de deconstrucción simbólica realizada por una intelectual punk sobre los símbolos patrios: “Historias repetidas/Por un trapo de muerte/de que sirve identificarnos/con un color/si igual nos mandan a matar/o a que nos maten” (“Benditos sean muñecos que pegan”, Ego Records., 1988). Por último rescatamos otro hito reflexivo anti-patriótico, no exento de teoría y práctica anarquista; nos referimos a la versión de la banda Cadáveres de Niños del “Himno” (Flyer con letras, 1987): “…Oíd mortales el grito sangrado/libertad, libertad, donde estás?/oíd el ruido de rotas cabezas/hay muchos tronos y no hay igualdad./No quiero más himnos, ni banderas/no quiero gritos sangrados: quiero libertad!/No a cabezas rotas ni más tronos, sólo quiero igualdad!…” (CDN, 1987)

Otro legado importante del movimiento anarquista es la implementación de la ‘autogestión’, es decir la necesidad de crear acciones organizativas al margen del Estado, las instituciones dominantes y cualquier agente considerado opresivo, fascista, capitalista, mercantilista, etc. Se constatan instancias de autogestión en el movimiento punk con las producciones gráficas descriptas (fanzines) y aquellas dirigidas a las ediciones independientes de grabaciones discográficas. Conjuntamente se presentan formas de organización y difusión de recitales sin la necesidad de ‘managers transeros’, término registrado en una letra de la banda Cadáveres de Niños, a quienes desenmascaraban en sus intentos mercantilistas, individuos que actuaban: “vendiendo la energía, la vanguardia de un momento” (“¿Punk querido: que es eso?”, grabación inédita, 1989). Como ejemplo concreto surge una ‘cooperativa independiente’ entre algunas bandas para poder concretar presentaciones ‘en vivo’ ó “festipunks”. El fanzine Resistencia (N°3, 1987) registra un informe que da cuenta del 4° recital de la historia de 20

“la función del símbolo político no se agota en comunicar algo, como el mero símbolo discursivo ó lógico, sino que tal comunicación no es más que el supuesto para promover y sustentar el progreso integrador; su función no es sólo dar a conocer su significación, sino transformarla en acción” (Catagno, A.; Op. cit., 1980:12)


la cooperativa, desarrollado a mediados de ése año en Avellaneda (Pcia. de Buenos Aires). Organizado mediante fondos comunitarios, tocaron en dicho recital, entre otras bandas: Cadáveres de Niños, Sentimiento Incontrolable, Descontrol y Conmoción Cerebral. En otra nota del mismo fanzine, se alerta a los actores menos comprometidos que: “la organización e intenciones de los festis [punks] tiran de por sí una onda política” (Resistencia N°3, 1987). El mismo medio gráfico auto-producido “Resistencia” (N°4, 1988) describía la escena ó el circuito punk de aquellos años, reflexionando acerca de las formas autogestivas en la lucha anti-sistema: “…esto alguna vez fue una escena y en cierto modo todavía lo es, bandas, público, zines, individuos que se reúnen para realizar distintas actividades alimentados por la fuerza que provocan todas éstas corrientes de aktividad/ alguna vez alguien creyó que había una conexión entre todo esto??? Creyó bien!!…” (Op. cit., 1988).

6. Conclusiones El movimiento punk, puede considerarse como un movimiento social que articulaba variadas formas de lucha anti-sistema (anti-opresivas). Fueron constatados momentos de acción colectiva, cronológicamente ‘sostenidos’ durante el lapso ‘85-88’, momentos en que se hacen públicas las manifestaciones de protesta contra el orden social y su aparato represivo. Asimismo la comunicabilidad de sentidos anti-sistema (su propuesta de cambio social) era difundida en formatos letrísticos-musicales y las producciones gráficas descriptas (fanzines), a las cuales entendemos en conjunto como instancias discursivas y prácticas de lucha política. Asumiendo los lugares de enunciación tanto desde un exterior discursivo (o sea nuestra propuesta) como desde el punto de vista de algunos actores, nos topamos con representaciones contradictorias sobre el concepto teórico de movimiento social. Sin embargo podemos sostener la construcción heurística acercándonos descriptivamente a los intelectuales punks y los demás actores que acudían a manifestaciones, recitales, etc., como eslabones de un sujeto colectivo posicionado en el espacio social frente al bloque hegemónico y sus consecuencias adjuntas de violencia física y consenso direccionado; activistas (prácticos y discursivos) que de manera radical, sin la necesidad de estructuras organizacionales “solidificadas” (acorde a los lineamientos que el anarquismo propone como formato de espontaneidad en la lucha política) actuaba tras la búsqueda de efectivizar ciertos derechos humanos (libertarios y democráticos). Las diferentes manifestaciones públicas descriptas: anti-policiales, anticapitalistas, el caso de la marcha anti-papal y la instancia descripta de “acción directa” (“Stop the city”), se muestran como las formas ó repertorios de acción colectiva que practicaban y compartían los integrantes del movimiento punk frente al Estado, frente a sus instituciones represivas, su consenso colectivo direccionado, sin olvidar los diversos agentes de dominación simbólica y económica que también enfrentaban.


Bibliografía CASTAG6O, Antonio (1980) “Símbolos y mitos políticos”, Ed. EUDEBA, Buenos Aires. DA SILVA FORTTES, Joao y MA6CILLA VEGA, Francisco (1999) “El movimiento punk: ¿cultura ó estereotipo?, en Taller de estrategias de investigación N°53, CLACSO (23-40) [Extraído en Mayo de 2008 de Biblioteca Virtual: www.clacso.edu.ar] FRA6CO, Jean (1993) “Angst global en la ciudad letrada”; en Alteridades 3 (5) (21-33) [versión web, extraído en Marzo de 2008] GRAMSCI, Antonio (1975) “Notas sobre Maquiavelo, sobre política y sobre el Estado moderno”, Juan Pablo Editor, México D.F. LO COCO, Mauro, BELLIZI, Germán y CUEVAS, Guadalupe. (s/f) “El fanzine en el movimiento punk”, Universidad de Buenos Aires, [Extraído en Febrero de 2007, de www.punksunidos.com.ar] PÉREZ LEDESMA, Manuel (1994) “Cuando lleguen los días de la cólera” (Movimientos sociales, teoría e historia), en Zona Abierta N°69 (51-120) Fanzines R.A. Asko, N°1 (1988); Buenos Aires. R.A. Asko, N°2 (1989); Buenos Aires. Resistencia, N°1 (1984)/re-edicion (1989); Buenos Aires. Resistencia, N°3 (1987); Buenos Aires. Resistencia, N°4 (1988); Buenos Aires. Resistencia, N°5 (1989); Buenos Aires. Resistencia, N°6 (1991); Buenos Aires. Quien sirve a la causa del kaos, N°2 (1987); Buenos Aires.


Edición Fanzinerosa Antropo-punk  

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