LA GARRA CHARRUA
Origen del nombre charrúa1 Tras el vocablo "charrúa" se han postulado diferentes versiones de su origen, la mayoría de ellos despectivos: “los arrebatados”, “los destructores”, “los jaguares”, “los mutilados” y otros un poco más románticos como “los acuáticos” o “los pintados”. Lo cierto es que epítetos no faltaron por parte de los extranjeros, respecto a cómo identificarlos. Sin embargo, nada se sabe aún respecto a cómo se autodenominaban los integrantes de esta familia nativa. El antropólogo Daniel Vidart realizó, en 2001, un análisis etimológico del término "charrúa", del que hasta ese momento no se conocía su origen. Según Vidart, "charrúa" es una palabra del gallego, que designa unas máscaras de madera usadas como disfraz. El origen de estas máscaras se remontaría a la prehistoria, probablemente para ser usadas en fiestas populares, como el carnaval. Quienes usaban en Galicia estas máscaras llamadas charrúas, se disfrazaban y pintaban de manera llamativa, mientras gesticulaban con cierta agresividad. La ida vestimenta de los indígenas que los europeos invadieron en las costas del Río de la Plata, así como su rostros pintados a modo de máscaras junto a extraños gestos, rememoraron en los navegantes españoles a aquellos gallegos que se disfrazaban en sus fiestas con sus máscaras denominadas charrúas. En poco tiempo el término se popularizó y fue adoptado de ahí en más hasta nuestros días.
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El rescate de la memoria La Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa (Adench) se creó en la ciudad de Trinidad (Uruguay) en 1989 como consecuencia del contacto que se produjo entre algunos de los que sentían su pertenencia a la etnia a raíz de dos eventos. Estos fueron: el primer relevamiento llevado a cabo por el Ministerio de Educación y Cultura, convocando a las familias de descendientes, y la acción desarrollada por la Intendencia Municipal del Departamento de Flores para reivindicar las raíces indígenas. El 12 de octubre de 1988, en Trinidad, se realizó el primer acto público de reivindicación. A partir de entonces decidieron reunirse en una organización que les permitiera participar "como sujetos activos y no como meros objetos de estudio", dijo Enrique Auyanet, delegado alterno por Uruguay ante el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América y el Caribe, miembro de la Comisión Contra el Racismo, Xenobofia y Discriminación y fundador de Adench. Uno de los cometidos de Adench es el "rescatar la memoria histórica de los pueblos originarios para darles la más amplia difusión posible". A modo de ejemplo, en 1993 la Institución colaboró con la Universidad de la República, permitiendo la toma de muestras de sangre de sus integrantes para la investigación de marcadores serológicos, lo que arrojó un resultado de un 13% de aporte indígena dentro de su masa social. Según los últimos estudios realizados sobre muestras de ADN mitocondrial, aproximadamente el 10% de la población uruguaya posee ascendencia indígena por línea materna y, en la localidad de Tacuarembó, los valores llegarían a un máximo de 57%. Otro dato interesante surge de la encuesta de hogares 2006 del Instituto Nacional de Estadística, en el que 115.118 personas se identifican como indígenas, un 4,5% de la población. El parlamento uruguayo tiene a consideración un proyecto de ley que declara el 11 de abril de cada año (empezando a partir de 2010) como “Día de la Resistencia de la Nación Charrúa y de la Identidad Indígena”. Según la exposición de motivos, el 11 de abril de 1831 se habría producido el “Genocidio del Pueblo Charrúa”. Se argumenta que los charrúas practicaban "un sistema humanista"
donde la propiedad resultaba un bien comunitario. "Este proyecto pretende constituirse en un mero acto de justicia y reconocimiento a la nación cuya esencia nos identifica como uruguayos en el mundo", se argumenta más adelante en la exposición de motivos.
La garra charrúa Con el tiempo la palabra "charrúa" fue adquiriendo para los uruguayos connotaciones de valor, de fuerza, de fiereza, de orgullo guerrero, de victoria bélica trasladada a gesta deportiva, al igual que la palabra araucano para Chile o azteca para México. En el subconsciente uruguayo, la tribu indígena alejada de la complejidad y el desarrollo de otras civilizaciones precolombinas, fue tomando rasgos míticos. Según el periodista e investigador, Luis Prats, la expresión "garra charrúa" comenzó a utilizarse a partir de un campeonato sudamericano de fútbol disputado en Lima, en 1935, ganado por Uruguay. La selección celeste llegó con un equipo de "veteranos" de las gestas olímpicas y de la Copa Mundial de Fútbol de 1930, pero igual venció al resto.