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BI L ED IN I T GU IO A N L

S H AW de Cadete Naval a aspirante a Santo

Historia naval del Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw

Luis María González Day Contralmirante (re), Armada Argentina

• Segunda edición en Argentina


Este libro es una producción ad honorem, sin perjuicio de ello, todo lector que lo desee, podrá realizar una donación a la Asociación Hogar Naval Stella Maris. Esta asociación mantiene vivo el espíritu que animó a las esposas de Oficiales Navales cuando crearon la Sociedad Asilo Naval en 1891, cuya finalidad fue brindar ayuda a viudas y huérfanos del personal de la Marina de Guerra que habían fallecido en el desempeño de sus funciones. Su primera acción solidaria fue el apoyo a las familias de los náufragos del cazatorpedero ARA Rosales en 1892. En 1969, nuevamente la iniciativa de las esposas de Oficiales, condujo a la creación de la actual Asociación Hogar Naval Stella Maris, entidad benéfica sin fines de lucro, que desde entonces ha promovido la misma labor histórica que fuera la razón de ser del Asilo Naval: el apoyo, contención y formación religiosa, a niños en edad de escolarización primaria y secundaria, pupilos y medio pupilos, hijos del personal militar y civil de la Armada Argentina, extendiéndose en algunos casos, a las familias que manifiestan carencias específicas. La labor de la Asociación se prolonga, luego de finalizado el nivel secundario, mediante la asignación de becas de estudios terciarios a los jóvenes que egresan del Hogar Naval. Razón social: Asociación Hogar Naval S Maris (sic) Cuenta Corriente en Pesos (Banco Santander Río): 052-000972/4 CBU: 0720052620000000097240 / CUIT-CUIL: 30680297882


S H AW de Cadete Naval a aspirante a Santo


González Day, Luis María Shaw, de Cadete Naval a Aspirante a Santo : Historia Naval del Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw - 1a ed. adaptada. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Instituto de Publicaciones Navales, 2017. 176 p. : 21,5 x 15,5 cm. ISBN 978-950-899-141-6 1. Historia Argentina. I. Título CDD 982

Diseño gráfico, edición y traducción: Pablo González Day. 1° edición Argentina, tirada 4.400 ejemplares. 1° edición Peruana, tirada 3.000 ejemplares. 2° edición Argentina, tirada 3.000 ejemplares.

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin permiso previo por escrito del autor.


S H AW de Cadete Naval a aspirante a Santo

Historia naval del Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw

Luis MarĂ­a GonzĂĄlez Day Contralmirante (re), Armada Argentina


El que ora y trabaja, eleva su corazรณn a Dios con las manos San Bernardo de Claravel (s. xii)

Hagamos que el trabajo sea una oraciรณn ininterrumpida, en el sentido de entenderlo como servicio de Dios Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw (s. xx)


Contenidos 11  Prólogo, por Dr. Pedro Luis Barcia 15  Palabras del autor

16  El hombre y sus circunstancias 24  En la Escuela Naval Militar 40  Último año en la Escuela Naval Militar 52  Oficial de la Armada Argentina 61  Empresario y obrero 70  Distintas miradas 78  Estado de la Causa de Canonización 86  Comunicaciones epistolares

89  Plegaria a Stella Maris 90 Bibliografía 92  Agradecimientos

97  English version

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Navegó mar adentro —Pedro Luis Barcia1

La acertada imagen náutica que propusiera Juan Pablo II para aludir a la dinámica necesaria de la nueva evangelización: Navega mar adentro, en medio de las turbulencias del siglo, fue tomada en oportunidad por el titular del Episcopado Argentino para un meduloso documento redactado en 2003. En la imagen radica el impulso y los riesgos que ese navegar supone. Evangelizar es navegar, en aguas procelosas, cambiantes, a las que se debe aproar con firmeza puesto el rumbo hacia la seguridad del puerto final. Esta imagen, que no alcanzó a conocer, le hubiera sido grata a Enrique Shaw, pues asocia cálidamente dos acciones vocacionales: la marinera y la evangelizadora. No obstante, ya contaba nuestro varón con la milenaria imagen de “la nave de la Iglesia” y su timonel Pedro, entre otras asociadas al imaginario religioso. La rica y facetada personalidad cristiana de Shaw ha sido abordada por varios trabajos que lo muestran proyectando su espiritualidad en la familia, en la empresa, en las instituciones directivas en las que participó. La originalidad del presente libro es que desembarca exploratoriamente en un espacio no abordado aún, con aplicación estudiosa, en la vida de Enrique: su paso por la Armada Argentina. Y ello se potencia porque el autor es del palo marinero. Decía Goethe —con arresto de un refrán popular— que cada uno busca aquello para lo que tiene pico u hocico. Pues esta es la feliz circunstancia del escrito que el lector tiene en sus manos: el buscador está especialmente dotado, con propias armas y por su personal experiencia para esta indagación: Luis María 1. Expresidente de las Academias Argentina de Letras y Nacional de Educación.


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González Day es Contralmirante (RE) de nuestra Marina2. El autor se aplica, por primera vez, a considerar las relaciones tejidas entre su personaje y su institución, en todas las etapas que van del cadete bisoño al oficial con mando. Estos pasos graduales son prolijamente documentados por el autor con aportes testimoniales y certificaciones que le dan validez objetiva a sus señalamientos. Es oportuno que sea este oficial el autor del presente libro, pues hay en él una conjunción de dos elementos en su formación; una base salesiana en su educación adolescente, que con el sistema preventivo de Don Bosco lo instaló en una perspectiva de realismo cristiano de atención al prójimo, en el sentido del esfuerzo compartido, en la atención de la asistencia al otro. A esta base, le sumará el autor su experiencia de marino, es decir de quien, cuando joven, dio los mismos pasos casi por las mismas cubiertas navieras y por los mismos pasillos de la Escuela Naval. La callida iunctura de ambos aportes lo han habilitado al autor para un cordial acompañamiento de la etapa marina de Shaw por compartidas vivencias. A ello, se le suma que González Day es hombre de sólida y fundada formación cristiana. Todos los elementos aseguran una natural convivencia con el personaje. Decía Lessing que nadie “pasea impunemente aún bajo las palmeras: su mera sombra lo influirá”. Así un hombre pasa por una institución de firme conformación como la Armada Argentina y ella le dejará su impronta, que, por lo demás, ha sido vocacionalmente elegida por quien se incorpora a ella. Los esmerados 2. Conocí a González Day como alumno de la Maestría en Comunicación de las Instituciones, de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral, becado por la Armada Argentina para ese posgrado. He seguido sus avances en su doctorado, carrera académica que llevó pareja con la profesional hasta el grado de Contralmirante. Para mí fue una sorpresa conocer este primer libro del autor, con el derrotero de excursión investigativa cumplido en la etapa marinera de Shaw.


PRÓLOGO  •  13

apuntes de Shaw en sus libretas marcan esa apreciación: “Me alegro de las oportunidades que la Marina me proporciona para aprender muchas cosas, y para organizarme y conocer a los hombres cuando vivo en el puerto o abordo con ellos”. “Los detalles de la vida en los buques… son excelentes para formar el carácter y el desarrollo lógico del individuo” (Romero Carranza, 2009:20). Se asociaron la Armada con sus exigencias, sus valores y su disciplina a las cualidades propias del cadete que se sumaba a sus filas. Por lo demás, la Armada le ofreció oportunidades marginales en sus tareas, pero invalorables. Es el caso de la escena en que, sentado en un cajón, enseña catequesis a dos muchachos a bordo. No solo le dio oportunidades, Shaw supo aprovecharlas todas desde su interés apostólico. A la vez, la Armada reconoció sus personales aptitudes y excelencias, en las ceñidas pero netas evaluaciones que en los documentos consignados se lee: “Inspira confianza y tendrá siempre quien lo siga”, “Es consciente de toda situación y sabe asumir responsabilidades”, “Es enérgico con su misma persona”, “Capaz de resistir contrariedades y privaciones”, “Este oficial posee una gran pureza interior y es de una lealtad y honestidad de procedimientos sobresalientes”. Claro reconocimiento, por parte de la institución, de las cualidades espirituales de nuestro hombre. Shaw fue marino, pero además fue pontonero, supo tender puentes verticales entre mar y cielo, y puentes horizontales, entre mar y tierra en su labor evangélica. Quiero rescatar una simpática frase suya: “Todo se logra con María como socia”. En el mar, con Stella Maris y en tierra con la Virgen de Luján. Shaw fue un hombre íntegro. Donde actuaba lo hacía alentado con un espíritu unitivo de servicio. Esta palabra, frecuente en sus


escritos, consuena doblemente, con la acepción humana y solidaria de su uso en la Armada, a la vez que con otra dimensión, plena de acepción cristiana, en todos los ámbitos que frecuentaba. Él pudo decir, more christiano, la misma frase de Alejandro Magno: Omnia mea mecum porto: “Todo lo mío conmigo lo llevo”. Porque era portador de esa unidad espiritual que daba coherencia a todo su actuar. Bienvenido este libro que explora con frutos reveladores una etapa clave de la vida de este Siervo de Dios. Libro que suma aportes nuevos a la probada excelencia espiritual de este notable modelo de cristiano contemporáneo —marino, padre de familia y empresario—, que supo santificarse en la vida cotidiana. Enrique Shaw, a la hora de partir, en la cubierta del barco para el viaje final, con el sentido de desprendimiento de todo lo material que lo rodeaba y que nunca lo ató, pudo suscribir libremente los versos de Antonio Machado, en su despedida de la vida: “Me encontraréis a bordo, ligero de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar.”


Palabras del autor

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La vida del Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw capturó mi atención desde el día que tuve conocimiento de él, allá por el año 1987, a través de un artículo publicado en el Mensaje Dominical El Domingo de Editorial San Pablo, que describía sintéticamente el fructífero pasaje de Enrique por este mundo. Como integrante de la Armada Argentina me llenó de cristiana satisfacción saber que un miembro de la Institución Naval estaba en camino a convertirse en un Santo de Dios, de allí el interés en ampliar el conocimiento sobre su vida, en particular sus años de formación en la Escuela Naval Militar y su desarrollo profesional como oficial de la Armada. Cumplida esa primera aspiración en el plano personal, ha llegado el momento oportuno para la segunda etapa, siguiendo el pedido del Papa Francisco, de difundir los hechos, factores y procesos que llevaron a este cadete, luego oficial, a abandonarse a la voluntad de Dios para servir a quienes más lo necesitaban: los obreros; y guiar la labor de los dirigentes de empresa, que son los máximos responsables de la promoción humana del personal a su cargo. Este libro católico está abierto a todas las personas, en el íntimo deseo de exponer con sencillez y respeto, un ejemplo de vida que muestre la fortaleza de las pequeñas y trascendentales acciones que cada uno de nosotros puede llevar adelante, para pasar de la potencia al acto, en pos de mejorar las condiciones de vida del resto de las personas con las que convivimos. Shaw oraba y abogaba por un mundo mejor, creía firmemente en ello, ¡estaba convencido que podíamos lograrlo!


El hombre y sus circunstancias

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París a principio del siglo XX era el centro de la cultura y de las artes mundiales, inserta en una Europa que transitaba un período que se conocería luego como La Belle Époque. Para entonces, en nuestro país, la corbeta ARA Uruguay y sus tripulantes protagonizaron el heroico rescate del personal de la expedición sueca a la Antártida. Zarpando desde Buenos Aires el 8 de octubre de 1903 para, un mes después, rescatar a los náufragos del buque Antartic. El 2 de diciembre regresa a Buenos Aires siendo esperada por más de 100.000 personas en Dársena Norte. Mientras tanto, el 7 de enero de 1904, en el puerto de Génova, autoridades argentinas entregaron a sus homólogas japonesas, los modernos acorazados ARA Moreno y ARA Rivadavia, clase Giuseppe Garibaldi, que fueron rebautizados Nisshin y Kasuga. Ambas unidades participarían en la guerra imperial ruso-japonesa librada entre 1904 y 1905. El 11 de mayo de 1905, fallece Ceferino Namuncurá3 en Roma. Había trabajado en los talleres que la Armada Argentina tenía en la localidad de Tigre, en el actual Museo Naval4 (Miglioranza, 2002: 55-59). La centuria continúa con la Exposición Universal en la Ciudad de la Luz. En 1910 se realizan los Segundos Juegos Olímpicos de 3. Ceferino Namuncurá (1886-1905), nació en Chimpay, provincia de Río Negro. Hijo del “Gran Cacique Mapuche” Manuel Namuncurá y de la mestiza cautiva Rosario Burgos. Ceferino fue bautizado a los dos años por el misionero salesiano Domingo Milanese. Su apellido significa “Pié de Piedra” (persona con gran decisión). Su expresión más conocida es: "Quiero estudiar para ser útil a mi pueblo". 4. El “Santito de la Toldería” fue beatificado el 11 de noviembre de 2007 por el Papa Benedicto XVI.


verano y se inicia la construcción de las actuales líneas del metro N°2 y N°6. El mundo recibe en 1912 la lamentable noticia del hundimiento del Titanic. Para 1914 finaliza la construcción de la basílica del Sacré-Coeur. Ese mismo año Europa vuelve a la barbarie de la mano de la Primera Guerra Mundial. Finalmente, en 1919, llega la alegría de la paz. Se derriba la muralla de protección construida por Thiers y se inaugura la primera línea aérea comercial, que uniría a París con Londres. En ese contexto vivía la familia Shaw. La madre era Sara Tornquist y el padre Alejandro Shaw, abogado de un “importante grupo empresario argentino” (Ruschi y Critto, 2017). Tenían un hijo de dos años que, siguiendo la tradición de la época, se llamaba Alejandro como su padre. El 26 de febrero de 1921 la familia se completa con la llegada de Enrique. Fue bautizado el 5 de abril en la Iglesia de La Madeleine (Critto, 2013:II). Siendo Enrique un recién nacido, la familia Shaw decide regresar al país. Sara fallece en 1925 con solo 28 años, dejando a su esposo el deseo póstumo de educar a sus hijos en la fe católica, recayendo la tarea en el sacerdote sacramentino Pedro Goicochea (Panorama Católico, 2016). Un suceso que tuvo amplia repercusión pública y consternó a la sociedad argentina acaeció el 25 de octubre de 1927, cuando el lujoso paquebote SS Principessa Mafalda5 naufragó a las 19 horas en proximidades de las costas de Salvador de Bahía, Brasil. Perecieron 314 personas (pasajeros y tripulantes). Nació un héroe argentino, el Conscripto Naval Anacleto Bernardi. El 25 de octubre fue declarado Día del Conscripto Naval en memoria de las acciones de rescate de náufragos realizadas por él, hasta entregar su 5. Transatlántico que unía desde hacía 19 años las costas rioplatenses con las de la Liguria. Bautizado así en honor a la princesa Mafalda de Saboya, hija de Víctor Manuel III, rey de Italia.


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vida6. Cumpliendo con el pedido materno, el 3 de agosto de 1928, Alejandro y Enrique, reciben la primera Comunión de manos del Padre Goicoechea en la Basílica del Santísimo Sacramento (Ruschi y Critto, 2017). El tiempo pasa y encuentra a Enrique expresando su intención de ingresar en la Marina de Guerra, allá por el año 1935, cuando se encontraba finalizando el tercer año de secundaria. Al plantear el tema en casa, múltiples trabas le fueron interpuestas a su vocación. Su padre era un abogado destacado y hombre de negocios (Romero Carranza, 2009:11). Recientemente había renunciado como representante de la Casa Tornquist, pero aún vivía, debido a sus actividades profesionales, en permanente movimiento alrededor del mundo y no veía con buenos ojos la decisión de Enrique, ya que estaba convencido que la Tierra se aproximaba a un despeñadero. Incluso los parientes vituperaron su decisión. La vocación náutica de Enrique fue, seguramente, heredada de su bisabuelo Shaw, un marino escocés (Romero Carranza, 2009:12). Así, desde niño, experimentó una fuerte atracción por la navegación y el mar. Visitaba asiduamente un faro7 para divisar 6. El Conscripto Anacleto Bernardi, oriundo de Entre Ríos, se encontraba a bordo del Buque Escuela ARA Presidente Sarmiento (viaje de instrucción N°27). Fue desembarcado en Génova junto al Cabo Juan Santoro por estar, ambos, enfermos de neumonía. Se los hospitalizó y al ser dados de alta, si bien continuaban convalecientes, se los embarcó de regreso en el Principessa Mafalda. Viajaron en tercera clase. La prensa de la época informó detalles de la entrega personal de ambos, quienes al escuchar la alarma sónica de abandono, cambiaron de inmediato su condición de pasajeros a la de experimentados marinos y, aún restableciéndose de la neumonía, rescataron decenas de pasajeros. En el final, Bernardi entregó su chaleco salvavidas a un anciano que se encontraba en cubierta, y luego abandonó la nave junto a Santoro, nadando en dirección hacia el buque MV Empire Star que se había aproximado a rescatar náufragos. Esa fue la última imagen que se recordaría de él. 7. Este hecho será esclarecedor como veremos sobre el final.


Formulario de ingreso N°1, firmado por Enrique.


Formulario de ingreso N°2, firmado por Enrique.


Formulario de ingreso N°3, firmado por Alejandro, padre de Enrique.


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desde allí los barcos, con el íntimo deseo de embarcarse en ellos en un futuro cercano, luego de adquirir los conocimientos profesionales necesarios para conducirlos con seguridad a puerto. Incluso Cecilia Bunge, su esposa, nos relataba que este tema era “un capítulo aparte, Enrique y el mar; le encantaba el mar” (Bunge y Critto, 2006:48). Un comentario personal: tomé contacto con la familia Shaw, con motivo de celebrarse una misa por el aniversario de Enrique. Por entonces me encontraba en actividad en la Armada Argentina, con el grado de Capitán de Fragata, por lo que concurrí de uniforme de gala de invierno. Al ingresar a la Iglesia Santa Catalina de Siena, tuve el privilegio de conocer a la viuda de Enrique, doña Cecilia, quien me dirigió su mirada. Su rostro apacible me contempló con alegría y pude percibir que la evocación del uniforme generó recuerdos muy entrañables a su persona. Obviamente le recordaba a su querido esposo. Toda la misa estuve a su lado acompañándola y ella me tomó de la mano. Atesoro este recuerdo vívidamente. Enrique era un joven muy aplicado. El Director del Colegio De La Salle detalla —orgullosamente— las notas del alumno de tercer año: Castellano (9), Historia (10), Francés (10), Inglés (10), Matemáticas (10), Ciencias Biológicas (10), Geografía (10) y Dibujo (8), así como su matrícula: 002133 y cédula de identidad N°929486. Hablaba perfectamente inglés y francés. Obtuvo el primer puesto del cuadro de honor del colegio (Zanchetta, 2004:394). Era un joven de comunión diaria, que con su ferviente fe religiosa servía de permanente ejemplo a sus pares (Critto, 2013:II-2). Varios alumnos del colegio De La Salle optaron por la Escuela Naval Militar. Serían compañeros de Enrique, incluso, en la etapa


EL HOMBR E Y SUS CIRCU NSTA NCIAS  •  23

posterior como empresario en las Cristalerías Rigolleau8. Fijemos ahora la proa hacia Río Santiago, acompañando al joven Shaw en un período fundamental de su vida, la etapa formativa como alumno en la Escuela Naval Militar entre 1936 y 1939.

8. Información suministrada por la hija de Enrique, la señora Sara Shaw de Critto.


En la Escuela Naval Militar

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¿Cuáles eran las motivaciones vocacionales de Enrique para ingresar a la Escuela Naval? Miglioranza, en su libro Santos Argentinos, nos lo aclara: “Le atraían las aventuras de los mares, el tipo de disciplina y de convivencia entre oficiales y marineros, el deseo de un doble aprendizaje: técnico y humanista” (Miglioranza, 2002:61). No obstante la falta de apoyo familiar y en virtud de su férrea voluntad (Romero Carranza, 2009:13), su padre firma el consentimiento y Enrique ingresa finalmente a la Escuela Naval Militar el 2 de enero de 1936, con solo 14 años de edad. Se incorpora como parte de la promoción N°66. Rindió un excelente examen, ingresando con el segundo promedio dentro de su promoción. Esta situación es informada a su padre mediante una atenta nota del Director (ver página 30). La Escuela Naval Militar era y es una escuela de formación dura, exigente y que pretende formar ciudadanos íntegros, prontos a servir a sus pares9, dispuestos voluntariamente a dar su vida en pos de la defensa de todos los ciudadanos, hecho no declamativo, sino concreto, patente y tangible, probado recientemente durante la Gesta de Malvinas. El Credo del Oficial de Marina, conocido y recitado por Enrique, sintetiza claramente el espíritu que mueve a la Armada Argentina10 al formar a los jóvenes ciudadanos. A continuación, el Credo Oficial de la Marina:

9. Servir se emplea aquí en su sentido más elevado, como dignificante de la condición humana tanto del que sirve como del servido. 10. Derivado de las Reales Ordenanzas de Carlos III de España (Siglo XVIII).


Enrique Ernesto Shaw, Cadete Naval.


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“A la aplicación, buena conducta, subordinación al superior, circunspección afable con el subalterno, respeto a las dignidades de las demás carreras, urbanidad general, actividad y celo incansable en la fatiga, y finalmente, el ideal de exponer su vida a cualquier riesgo en defensa y gloria de la Patria, que son cualidades que caracterizan de digno a un Oficial, debe unir el Oficial de la Armada, conocimientos propios de los muchos ramos de su carrera, considerando que si ignora no puede mandar y que si algún acaso le pone en cargo superior a su inteligencia, estará en el continuado desaire de darlo a conocer a sus subordinados y en igual riesgo de perder su estimación”. Credo Oficial de la Marina


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Es la firme determinación de Enrique la que le permite consolidar su primer llamado vocacional, ser marino, y será la Escuela Naval Militar el bastidor que contendrá y apoyará su salto en el futuro mediato, que le permitirá desplegar su vocación definitiva, sublime, de servir a Dios a través de la santificación de la vida laboral ordinaria, en defensa y promoción integral del obrero argentino. Durante su primer año en la Escuela Naval (1936), Enrique se enfrenta a nuevos retos totalmente disímiles a su condición previa. Había renunciado a “los lazos del dinero y del confort que su situación familiar le prometía” (Critto, 2013:12), para formarse en los rigores de la vida militar. Descubrió el valor de las cosas simples de la vida. El horizonte del escenario internacional presagiaba conflictos y guerras, las que en breve se desatarían. Ser cadete de primer año—por entonces—implicaba una fuerte determinación en cuanto a valía personal se refiere. La humanidad no avizoraría tiempos de paz en el horizonte. La guerra estaba allí, cercana en el tiempo y lejana en términos de proximidad física. Hacía muy poco, el 3 de octubre de 1935, Italia había invadido Abisinia. Comenzado el año 1936, el 7 de marzo se produce la ocupación militar alemana de Renania, luego el 17 de julio comienza la Guerra Civil española y la persecución religiosa. Para el 25 de octubre, se celebra el Pacto Roma–Berlín, ratificado en un discurso el 1 de noviembre por el Primer Ministro italiano Benito Mussolini y el 25 de noviembre Japón y Alemania suscriben el Pacto Anti–Komintern. El mundo estaba en una verdadera crisis, con un desasosegante porvenir. Todo esto ocurría ante los ojos de un joven ciudadano de tan sólo 15 años recién cumplidos, muy bien informado, que había


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abrazado la vida militar, que vivía sin sus padres11, contenido por una tía que oficiaba de tutora ante las autoridades de la Escuela Naval Militar. Sus nuevos “hermanos” eran sus compañeros de armas, con los que compartía cada momento de su vida y la Armada en su conjunto conformaba la “gran familia naval”12 que lo apoyaba en su desarrollo integral13. De allí el inmenso cariño y afecto que Enrique expresa constantemente hacia la Marina. En el país, desde 1932 el gobierno se debatía entre el mensaje industrialista de economistas conservadores como Alejandro Bunge (tío de Cecilia, futura esposa de Enrique), que creía en la combinación operativa entre liberalismo político y el nacionalismo económico. Nos encontramos con Agustín P. Justo a cargo del Ejecutivo desde el 20 de febrero de 1932. En 1935 fallece el vicealmirante Julián Irizar, excomandante de la Corbeta ARA Uruguay, quien 32 años antes había realizado la proeza de rescatar en la Antártida a la expedición sueca que dirigía Nordenskjöld. El primer año de Enrique en la Escuela Naval, 1936, despertó con sombras de fraudes electorales para las elecciones de congresistas14, conspiraciones presidenciales no concretadas, huelgas encabezadas por la Federación Obrera Nacional y, paradójicamente, el inicio de una reactivación económica (Potash, 1981:139, 146). El 21 de septiembre de 1936, el Consejo de la Sociedad de las Naciones se reunió en Ginebra a pedido del gobierno argentino para tratar la aplicación a Italia del artículo Nº10 del Pacto de la Sociedad, de repudio de las conquistas territoriales logradas por el 11. Su madre había fallecido y su padre residía en Nueva York. 12. La expresión “la gran familia naval” sigue vigente en nuestros días. 13. La Plegaria a Stella Maris incluye la expresión anterior. 14. Primer intento de la Unión Cívica Radical (UCR) ante Justo para que veedores militares aseguren el proceso electoral “para garantizar la honestidad electoral”. Fue rechazada pero sentó las bases de futuras participaciones.


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empleo de la fuerza (Escudé, 2016). En agosto de 1936 zarpan desde la Base Naval de Puerto Belgrano el Crucero ARA 25 de Mayo y el torpedero ARA Tucumán, con destino a Alicante, España, para cumplir tareas humanitarias de rescate de refugiados de la Guerra Civil Española. En “más de veinte viajes desde España hasta Marsella… evacuaron 1526 personas, de las cuales 553 eran argentinos, 651 españoles y el resto de distintas nacionalidades”15. La vida de un cadete, por esos días no era para nada romántica. Había que palear16 carbón en los buques, tarea que los cadetes realizaban, ya que para saber dirigir hay que saber hacer, hay que conocer el problema desde el mismísimo puesto del hombre que lo realiza. Todo oficial debe realizar el trabajo que luego va a ordenar hacer al resto del personal. Podemos imaginar fugazmente a Enrique en estas tareas, paleando ese carbón en una caldera, lustrando bronces en las cubiertas de los buques, participando en una maniobra marinera, o en instrucción, recibiendo clases de Matemáticas, Navegación, Historia Naval o en actividades deportivas como natación, fútbol, remo, en fin, podemos recrear la vida de ese niño de 15 años17, desde la sola contemplación del mar hasta incluir el imposible y necesario deseo de recibir el cariño de su madre ya fallecida o de su padre lejos de él por razones laborales. En la soledad de la vida marina, Enrique pasó—aceleradamente—de niño a hombre. Sus primeros años en la Escuela Naval fueron muy duros. Era el menor de cien compañeros, tartamudeaba y no era hábil en disciplinas deportivas, hecho que lo transformaron 15. Ver República Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria presentada al Honorable Congreso Nacional correspondiente al período 1937-1938, Tomo I, Primera parte: Relaciones Exteriores, Sección C: Política internacional, Capítulo primero, Buenos Aires, Peuser, 1938, p. 37-38. 16. “Remover” a pala. 17. Ingresó el 2 de enero de 1936 y a los pocos días cumplió años.


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en blanco de burlas y maldades, propias de la edad de sus compañeros y “común en los internados de estudiantes” (Romero Carranza, 2009:14-15). Estos hechos, como todos los que veremos, fueron elementos formativos en Enrique, que sirvieron para templar su espíritu y simiente de su final vocación. Adolfo Critto, al respecto nos dice: “En los mares del sur ejerce una comprometida labor apostólica” (Critto, 2013:12). Una de sus hijas nos transmite comentarios realizados por su padre hablándoles acerca de su vida como cadete, rememorando

Comunicación a Alejandro Shaw acerca del ingreso de su hijo a la ESNM.


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con cariño aquel tiempo pasado. Enrique les relataba que destinaba las horas libres para la práctica de aquellas disciplinas gimnásticas en las que su rendimiento era bajo. Se esforzaba permanentemente en mejorar y superarse, allí donde más le costaba. En este sentido y como fruto de su esfuerzo, en el libro Recuerdos escrito por su esposa Cecilia y su hija Sara, leemos “Poco a poco y con el tiempo, sus compañeros lo empezaron a respetar y a admirar por sus cualidades, por sus calificaciones y también por su físico; nadaba 6 km y corría otro tanto. Y también allí fue el campeón de resistencia de respiración” (Bunge y Critto, 2006:37). Al cabo de medio año y por necesidades de acrecentar el número de oficiales en la Marina18, la promoción de Enrique es promovida a segundo año. La calificación promedio del bisoño19 para el 20 de julio de 1936 fue de 3.40 puntos sobre 5, obteniendo el 4° puesto dentro de su promoción. Volvemos al credo profesional antes citado, de él surgen los Valores y Principios de la profesión naval20 que desde antaño fueron acuñados y continúan vigentes. Los ejes directores que en ese sentido se transmiten en la Escuela Naval Militar a los jóvenes cadetes, son: •  La obediencia a las Leyes, la Constitución Nacional y los acuerdos de nivel constitucional, suscritos y ratificados por la Nación, constituyen el principio básico de la organización naval. •  El responsable empleo de la autoridad conferida por la Nación. Se inculca este concepto a los miembros de la Institución para que hagan cumplir, confirmen o sancionen la línea de acción 18. “El gasto del Ministerio de Marina subió de $79.677 (1935) a $111.544 (1936) y a $143.441 (1937). Se adquieren unidades de superficie, submarinas, aeronaves y se convierte a Puerto Belgrano en la principal base naval” (Potash, 1981:148-9). 19. Expresión naval, significa “inexperto, novato, aprendiz, neófito, principiante”. 20. Mencionados en la página oficial de la Armada Argentina: www.ara.mil.ar (julio de 2007).


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dispuesta por el Poder Ejecutivo hacía con la Institución. •  El fiel apego a los valores superiores del ser humano, a los conceptos de patriotismo y amor a la Nación. •  El valor, como cualidad del temperamento que hace resistir a la tentación de ceder frente a la oposición o ante los peligros. •  La honradez, cual renunciamiento a la mentira, al robo y al engaño, en todas sus formas y circunstancias. •  Un profundo sentido común y crítico, que posibilite la toma de decisiones u opciones inteligentes para llegar a conclusiones bien fundadas. •  La modestia, como falta de jactancia o de vanidad. No implica el desmerecimiento de la labor realizada, sino un justo y balanceado análisis personal de las acciones concretadas. •  El ejercicio del ejemplo como la herramienta de conducción por excelencia. •  Conocimiento profesional, confianza, iniciativa, tacto, energía, entusiasmo, perseverancia y amabilidad, son elementos distintivos del Oficial de Marina. En este contexto, Enrique, que ya poseía una muy buena formación de origen, se vio apoyado por conductas probas que ratificaron el camino a seguir y que fueron reflejadas en sus fojas de cadete, como veremos a continuación. Durante la segunda mitad de 1936, completa el segundo año. Al finalizar dicho año, habiendo cumplido satisfactoriamente con las exigencias de 1° y 2° año (comprimidos en uno), Enrique es promovido con las siguientes calificaciones: 3.9 (20 de febrero de 1937), siendo premiado a concurrir el 11 de septiembre de 1936 al acto de homenaje a Sarmiento en la Recoleta y el 11 de noviembre del mismo año a participar en una Misa por el Día del Estudiante. Mantuvo el orden de promoción: 4°.


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En su foja se destacan los siguientes aspectos (sic): •  ¿Se hace responsable de sus errores? Sí. •  ¿Se marea a bordo? No. •  ¿Es apreciado por sus compañeros? Sí. •  ¿Demuestra serenidad y hombría en las contrariedades? Sí. •  Espíritu militar: Tiene mucho entusiasmo. Muy leal, buen compañero y de gran espíritu. •  Condiciones de mando: Inspira confianza y tendrá siempre quien lo siga21. •  Corrección personal: Muy correcto en su persona y en el vestir. •  Carácter: Consciente de toda situación y sabe asumir responsabilidades. Es enérgico con su misma persona. Capaz de resistir contrariedades y privaciones. •  Aptitud profesional: Muy entusiasta y muy apto para el servicio naval. Las características calificadas en su foja lo describen como un joven entusiasta, dueño de un gran espíritu, que se destaca por su carácter, lealtad y celo personal. Las expresiones “gran espíritu” y “tendrá siempre quien lo siga” son muy llamativos para describir el comportamiento de un cadete de segundo año, que recordemos, se encontraba en su primer año calendario en la Escuela Naval al momento de esta calificación, entonces, ¿el oficial que redactó esos comentarios estaba pre-anunciando los primeros pasos de Enrique camino a la santidad? Vale releer las características detalladas bajo el ítem “Carácter”. Como todo santo, Enrique se autoexige al límite, presentando el

21. Algo que luego la sociedad contemplará en su vida de adulto.


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buen combate de la fe22 ante las adversidades. Así, es notable cómo el oficial que lo calificó reseña las bases sobre las cuales comienza el desarrollo de las heroicas virtudes cristianas que templarán el espíritu de nuestro querido cadete. Enrique disfrutaba de la actividad naval, ponía todo su empeño en mejorar día a día. El trabajo cotidiano era parte inseparable de su vocación y un espacio de encuentro intra e interpersonal. Siendo empresario diría: “Por medio del trabajo nos vinculamos con el prójimo… aún más: si entendemos así al trabajo, veremos que constituye una vocación” (Critto, 2013:91). Al cumplir 16 años, el cadete naval va a visitar a su padre a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Solicita autorización a la Armada y a su tutora, Gisèle Shaw. Recibe las venias correspondientes y parte raudamente en hidroavión23 al encuentro de su padre24. Lo halla y con tristeza en su corazón, descubre a un “hombre del renacimiento italiano,… que no practicaba religión alguna… y que no aprobaba… lo que su hijo se había propuesto al entrar en la Marina”. Así y todo, no se opuso ostensiblemente a la sacrificada carrera que su “benjamín” libremente había elegido (Romero Carranza, 2009:14). Podríamos especular qué sentiría Enrique en su corazón de joven, tal vez desazón, ansiedad, se preguntaría si valía la pena seguir o no la carrera militar, “¿Estará mi padre en lo correcto?” Y otro tanto pasaría con su progenitor, se interrogaría acerca 22. Primera carta del apóstol San Pablo a Timoteo (1Tim 6, 11-16). 23. Los medios aéreos estaban en pleno desarrollo y existían limitadas facilidades aeroportuarias terrestres que aseguraran puntos auxiliares de sostén logístico. 24. Para contextualizar el viaje de Enrique en 1936, vale la pena indicar, que el primer avión que unió Argentina con España fue el hidroavión Plus Ultra en 1926, su viaje duró 19 días. Posteriormente el rey Alfonso XIII de España lo donó a la Armada Argentina. La nave aérea estuvo en servicio hasta 1936.


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de ¿qué hizo con su hijo en Nueva York?, ¿cómo lo hizo sentir?, ¿por qué no aprovechó mejor el tiempo?, ¿por qué no lo alentó a seguir su vocación profesional con más vehemencia?, no oponerse—tan sólo—no era de mucha ayuda. ¡Qué bueno sería tener respuesta a estas preguntas! Por suerte, como veremos, una carta de don Alejandro (el padre de Enrique) nos contesta, casi como a pedido, estas dudas. Mientras tanto, el mundo seguía su inexorable marcha, el 26 de abril se producía el bombardeo de Guernica por parte de la Legión Cóndor de la Luftwaffe, el 7 de julio una serie de disparos entre soldados japoneses y chinos en un puente ubicado en las cercanías de Pekín da inicio a la Guerra Chino–Japonesa, la cual durará hasta el 9 de septiembre de 1945. En agosto Japón invade China. El 6 de noviembre Italia se adhiere al Pacto Anti-Komintern, suscrito por Alemania y Japón el año anterior y finalmente el 25 de noviembre Alemania firma un acuerdo militar con Japón. Fronteras adentro, el 5 de septiembre de 1937 se realizaron las elecciones nacionales. Gana la fórmula Roberto M. Ortiz– Ramón S. Castillo, de la Concordancia (Conservadores y Radicales Antipersonalistas). Se denuncia el llamado “fraude patriótico”25 contra las urnas del correo, hay fuerte agitación popular. Paralelamente siendo Justo aún Presidente se firma el contrato para la construcción de un edificio para el Ministerio de Marina y en círculos militares se debate acerca de la necesidad de constituirse un Consejo de Defensa Nacional (Potash, 1981:152). Enrique regresa al país al término de su licencia en Nueva York y se reincorpora a las actividades escolares en tercer año. Desde 25. Se denominó “fraude patriótico” al triunfo alcanzado por medios irregulares, fuera del normal juego democrático basado en el voto obligatorio, secreto y universal. La violencia, el voto cantado y el vuelco de urnas eran lamentables prácticas corrientes.


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la Escuela Naval Militar escribe una carta a su padre. Tiempo después, recibe una respuesta que cala profundamente en el cadete de 16 años26. Escribía don Alejandro: “He recibido la carta que me enviaste desde Río Santiago, y me encanta el espíritu que la anima. El espíritu lo vence todo: hasta echa abajo la pared más dura, que es la indiferencia. Tu trabajo mismo, aún cuando puedas llegar a creer que no luce ni es aprobado por tus superiores, se irá acumulando y concluirá por abrirse cauce tal como si fuera un torrente de agua. Sigue, pues, tu senda, haciendo rendir al máximo tu trabajo, con o sin aplausos. Lo que debe interesarte es llegar a lo que te has propuesto, y no el recibir ponderaciones” (Romero Carranza, 2009:14). Estas líneas las escribe el padre de Enrique, la misma persona que inicialmente no alentó la vocación de su hijo. Obviamente este notable cambio de actitud fue un fuerte respaldo a la decisión de su hijo que le sirvió de aliento y consuelo para continuar. ¿Cuál fue la razón de tan singular cambio de actitud? El 18 de agosto de 1937, la Virgen María, bajo la advocación a Stella Maris27, fue declarada Patrona de la Armada Argentina28, por Decreto del Presidente Agustín Pedro Justo. Ella es la estrella de la evangelización, que guiándonos a Cristo nos conduce al puerto de la bienaventuranza eterna, a nuestro destino final. En honor a ella, se realizaron diversos actos litúrgicos en todas las dependencias y unidades navales. La Virgen ingresa en la vida cotidiana de la Armada, 26. La carta de Alejandro nos permite especular acerca del contenido de la que le enviara Enrique. 27. Stella Maris es reconocida en el ámbito marino-católico con la denominación “Estrella Esplendorosa de los Mares”, en alusión a que es la más bella de la pléyade de estrellas del firmamento que guía a los marinos por aguas seguras. 28. Se incluye, más adelante, la Plegaria a Stella Maris para que el lector ruegue a la Virgen para que interceda por Enrique.


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acompañando y guiando a Enrique. Podemos dejar volar nuestra imaginación y con toda seguridad veremos al cadete Shaw en las celebraciones de entronización de la Virgen Stella Maris, concurriendo a la misa y participando de la comunión, ya que era consecuente y perseverante con sus valores y creencias. Continuó siendo en la Escuela Naval Militar “ese muchachito de Misa y Comunión”, (Critto, 2013:12), que participaba diariamente en la celebración eucarística, tal cual como lo había hecho en el colegio De La Salle. Al finalizar 1937, con 16 años, Enrique es promovido a 4° año, repitiendo su anterior promedio de 3.90. Orden dentro de su promoción 5°. El orden de mérito dentro de la promoción refleja por un lado la valoración global que la Armada asigna a sus miembros, de donde deducimos con certeza que Enrique era un ser humano considerado de alto valor para la Institución Naval y del cual se esperaba una promisoria proyección profesional. Por otro, expresa el sacrificio de Enrique para alcanzar la perfección en la realización de su actividad profesional (santificación del trabajo ordinario). De hecho, Shaw era, es y será un ejemplo para el resto de los oficiales y suboficiales de nuestra Armada. En su foja de servicio apreciamos la tarea de seguimiento y contención que realizaba y continúa haciendo la Escuela Naval con todos sus cadetes; destacándose un reconocimiento para participar en el Acto de Homenaje a San Martín el 17 de agosto y en particular podemos leer lo siguiente (detalle de su foja, sic): •  ¿Se marea a bordo? No. •  ¿Demuestra serenidad y hombría en las contrariedades? Sí. •  Aptitud profesional: Muy buena.


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Enrique era un joven inquieto intelectualmente y el hecho de hablar con fluidez tres idiomas le permitía estar muy bien informado. Estas condiciones y su íntimo deseo de compartir los dones recibidos, lo llevaron a escribir en la revista Ciñendo29, de circulación interna de la Escuela, que tenía y tiene como objeto la difusión de hechos de actualidad, así como aspectos propios de la vida de la Escuela. Los artículos fueron: •  26.000 kilómetros de viaje aéreo, donde comparte las experiencias de su viaje de cinco días a EEUU. Por su extensión fue publicado en las revistas N°10 (del 12/1936) y N°11 (del 02/1937). •  Marinas extranjeras, presenta un análisis de las unidades navales de última generación expresado en términos de costos de adquisición versus las capacidades operativas ofrecidas. Revista N°16 (del 08/1938). •  Pabellones y diplomas, una reflexión sobre los sueños de un joven cadete y las posibilidades de cumplirlos. Revista N°18 (del 12/1938). Narra el imaginario presente en el espíritu de los Cadetes y cómo poder cristalizarlo. Estamos ante una de sus primeras reflexiones de interioridad. Enrique tenía por entonces 17 años.

29. “Ciñendo” significa navegar contra el viento con el menor ángulo posible.


Último año en la Escuela Naval Militar

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El mundo cada día más complicado: el 12 de marzo se produce la anexión alemana de Austria (Anschluss), el 22 de marzo Alemania recupera el enclave de Memel en Lituania, el 29 de septiembre se firma el Pacto de Múnich entre Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia. El pacto incluye la cesión a Alemania de los Sudetes perteneciente a Checoslovaquia. El 20 de febrero de 1938, Ortiz asume la presidencia. Se crea la Gendarmería Nacional. Se intervienen varias provincias. Se reúne en Lima (Perú) la Conferencia Panamericana, en la que triunfó la tesis argentina de mantenerse neutrales ante un posible conflicto armado mundial. Enrique acrecienta su “autocontrol y autoestima”30, mediante la práctica de la navegación a vela, donde encuentra el espacio adecuado para desplegar su capacidad de mando, a la vez que le permite desarrollar una sólida actitud contemplativa y de recogimiento personal. Adquiere “fidelidad a lo cotidiano, a la responsabilidad y al profesionalismo de sus acciones” (Zanchetta, 2004:395), en particular aquellas que involucran la participación de terceros bajo su mando. Descubre así el concepto naval del trabajo en equipo31, esa articulación coordinada que potencia los esfuerzos independientes para alcanzar logros que exceden a la simple suma de las acciones 30. Mención personal en sentido recuerdo del Padre Miozzo, sacerdote salesiano que orientó mis primeros años en el Instituto Santa Catalina, basando la instrucción en dos conceptos rectores “el autocontrol y la autoestima”. 31. Del alemán skip por barco y del francés equipé, que significa todo lo relacionado con el barco, con la embarcación y luego por extensión, el proveer todo lo necesario para la nave antes de zarpar.


individuales. Este conocimiento es trasladado luego a la actividad privada con un clarísimo aire marinero, con las siguientes palabras: “Insistir en lo del equipo. La fuerza de la cadena32 está dada por el eslabón más débil” (Critto, 2013:50). En función de su alto desempeño académico-profesional, recibe el premio Roseta Dorada33 (1° bimestre); es enviado a participar de una recepción en el Círculo Militar el 24 de mayo; Roseta Dorada (4° bimestre); seleccionado para desempeñarse como Brigadier el 8 de febrero y confirmado en esas funciones el 23 de mayo de 1938. Brigadier es una distinción que se otorga a los Cadetes más probos con el objetivo de intervenir en la formación personal y profesional de los nuevos bisoños y del resto del Cuerpo de Cadetes. Comprendemos entonces que la Armada seguía depositando confianza institucional en Enrique, hasta el punto de darle el mando sobre cadetes de inferior rango e incluso de mayor edad que él. Vale detenernos aquí para comprender el alcance de la expresión, “la Armada creía en Enrique”, o “la Armada depositaba confianza en él”. El contexto es básicamente intangible, ya que la Armada es una Institución, una suma de las voluntades individuales enmarcadas dentro de un conjunto de creencias, normas y valores dados o en proceso permanente de modificación. Debemos interpretar el aspecto tangible. Cada una de las calificaciones y opiniones vertidas sobre Enrique no pertenecen propiamente a la Institución, sino a los diferentes hombres que lo calificaron en cada momento, en cada circunstancia: en instrucción 32. Se refiere a la cadena del ancla, conformada por cientos de metros de eslabones o grilletes. 33. La Roseta Dorada es un premio que concede la Escuela Naval Militar como reconocimiento al esfuerzo y dedicación académica a aquellos cadetes que obtienen más de cuatro (4) puntos como mínimo en todas las materias para un período definido. Las calificaciones van de 0 a 5 puntos.


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militar (oficiales pertenecientes a la Escuela), en los embarcos (eran oficiales externos a la Escuela Naval), en aspectos escolásticos (profesores), así como en el desempeño de actividades deportivas, en fin, las calificaciones corresponden al conjunto de los integrantes de esa Institución. La objetividad de la calificación final queda acotada por la suma de las subjetividades individuales apreciadas por cada calificador, dando la posibilidad a la Institución de establecer un Orden de Mérito mensurable y comparable con los pares del calificado. En definitiva la calificación final representa la opinión objetiva e institucionalizada que se tiene sobre cada uno de los cadetes. Lo importante es notar, en este plano tangible, cómo distintas personas coincidieron en las cualidades que distinguían a la figura de Enrique, ya sea en sus actos y decisiones, en su trato afable, en su preocupación por el subalterno, en la luz que irradiaba como ejemplo y en su proceder libre de todo interés personal. En función de esa coherente decisión objetiva e institucional, Enrique recibió el mando sobre cadetes a muy temprana edad, ejerciéndolo con responsabilidad y gran sentido humano. Fue un hecho trascendental en su vida, ya que allí ejercitó por vez primera la conducción de hombres orientada a la realización de actividades profesionales específicas, adquiriendo la plena comprensión de los deberes ético–morales del superior hacía con el subordinado/subalterno34, que luego aplicaría al binomio empresario-obrero, o por extensión hacia el prójimo. Estas características de mando fueron desplegadas posteriormente con audacia en el campo privado y elevadas a la realización de acciones concretas en el espiritual. Al respecto diría Enrique 34. Subordinado es aquel personal que está a órdenes directas del superior según la línea de comando, mientras que subalterno es todo el personal que está por debajo de la jerarquía del superior considerado.


Resumen de calificaciones de Enrique en la ESNM (1).


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“somos los responsables de la ascensión humana de nuestro personal” (Critto, 2013:48), “Puede mandar35 quien tiene carácter, buen sentido y, sobre todo, quien ha aprendido mucho. Sostengo que el que manda deberá destacarse de los otros hombres por su previsión, su prudencia y su tenacidad para el trabajo. Teorías exactas, basadas en principios verdaderos y corroborados por los hechos son, a mi entender, la verdadera escuela del mando”. Sería llamado “Comandante de Empresas” (Critto, 2013:92 y 15). El concepto del término “servicio” que hoy día se sigue empleando en la Armada fue asimilado completamente por Enrique de manera tal que luego lo aplicó en la actividad privada y personal, diciendo: “que necesario es que nuestros hijos tengan ideas de servicio”; “mi función hacia la compañía, hacia ustedes todos, hacia el país, por medio de la compañía, es el servicio”; y “Nuestro ejemplo debe ser la Virgen María (“He aquí la esclava del Señor”), tanto por su disponibilidad para asumir su propia responsabilidad como por el servicio” (Critto, 2013:46-51). Finalmente logró vincular de manera transparente oración, trabajo y servicio: “Hagamos que el trabajo sea una oración ininterrumpida, en el sentido de entenderlo como servicio de Dios” (Critto, 2013:92). Volvemos a ver en su legajo la dedicación, esmero y cuidados que la Escuela Naval dedica a los jóvenes cadetes: el 5 de junio estuvo internado en el Sanatorio Castro (por un cuadro de apendicitis) hasta el día 21 a las 12.30 horas. Ese año—además—registra haber estado internado en la enfermería de la Escuela Naval por 3 días. En su foja de servicios puede leerse lo siguiente (sic): Como deportista: •  ¿Reprime su cólera? Sí. 35. Compárese esta cita con el Credo del Oficial de Marina (ver página 26).


Resumen de calificaciones de Enrique en la ESNM (2).


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•  ¿Es tolerante con sus compañeros? Sí. •  ¿Aprovecha una vil ventaja? No. Como cadete: •  ¿Se hace responsable de sus errores? Sí. •  ¿Es caballero en su proceder? Sí. •  ¿Es leal con las órdenes impartidas? Sí. •  ¿Se marea a bordo? No. Como Brigadier: •  ¿Da el ejemplo en todo momento? Sí. •  ¿Ve en el mando una gran responsabilidad? Sí. •  ¿Se preocupa por sus subordinados? Sí. •  ¿Procede con altura y desinterés? Sí. •  Espíritu militar: Demuestra entusiasmo en todos sus actos. •  Corrección personal: Es correcto en sus modales y en el vestir. •  Aptitud profesional: Inteligente y capaz. A fin de año es destinado al Crucero Buque Escuela ARA La Argentina36 , siendo la promoción de Enrique, la número 66, la primera en realizar el viaje de instrucción en esta nave37. Del reciente testimonio de sus hijos38, sabemos que Enrique lamentó durante muchos años no haber podido embarcar como cadete del último año en la Fragata Presidente Sarmiento, ya que era (y es) todo un símbolo para los marinos realizar ese viaje en un gran velero con profusa historia. 36. Este Crucero prestó servicios entre 1939 y 1972. La construcción se inició en 1936, en los astilleros Vickers de Gran Bretaña. Su primer Comandante fue el Capitán de Navío Alberto Brunet. Fue la primera unidad naval que dispuso de un equipo radar (instalado en Londres en 1946). 37. La Fragata ARA Presidente Sarmiento realizó su último Viaje de Instrucción (N°37) en 1938, zarpó el 18 de abril, arribando en noviembre del mismo año. 38. Reunión realizada, casualmente, en el Buque Museo Fragata ARA Presidente Sarmiento, el día 20 de septiembre de 2007 a la cual asistieron los hijos de Enrique Shaw y miembros de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE).


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Año 1939: la guerra no era metafórica, era real, tangible. Ese año se alcanza el paroxismo. El 14 de marzo Alemania invade Checoslovaquia, mientras que Italia se lanza sobre Albania. El 1 de abril termina la Guerra Civil Española. El 7 del mismo mes se firma el Pacto Anti–Komintern entre Alemania, Italia, Japón y España. El 28 de abril Hitler requiere la devolución de Danzig a Alemania, además de su conexión al territorio alemán por medio de una carretera y ferrocarril transfronterizos. El 23 de agosto, se firma el Pacto Molotov–Ribbentrop. El 1 de septiembre los alemanes inician la invasión de Polonia abriendo las puertas a la Segunda Guerra Mundial. El 16 de diciembre la tripulación del acorazado alemán Admiral Graf Spee hunde el buque frente a Montevideo39. El presidente Ortiz incrementa los gastos de las Fuerzas Armadas (FFAA), centrando el esfuerzo en la profesionalización del personal y la modernización del equipamiento. Se reorganizan las FFAA y por la guerra, se suspenden las solicitudes de bajas. Todos los escollos que hayan existido en la Escuela Naval, fortalecieron el espíritu de Enrique y todos aquellos elementos positivos, sirvieron de ejemplo y reforzaron sus valores, encontrando un mar fecundo en él, que permitió iluminar el horizonte de muchos hombres y mujeres. Enrique supo imbuirse de los valores que la Institución se esfuerza en reforzar en sus cadetes y oficiales, en especial el ejemplo, 39. Más hechos: 3 de septiembre Gran Bretaña y Francia le declaran la guerra a Alemania, el 5 de septiembre Estados Unidos se declara neutral, el 10 de septiembre comienza la Batalla del Atlántico, el 17 de septiembre la Unión Soviética ingresa en territorio polaco, el 28 de septiembre Alemania y Rusia acuerdan la división de Polonia, el 12 de octubre los primeros judíos son deportados del Tercer Reich a Polonia, el 30 de noviembre la Unión Soviética ataca Finlandia, el 14 de diciembre la Unión Soviética es excluida de la Sociedad de Naciones por su ataque contra Finlandia.


Acorazado ARA Rivadavia.

la obediencia, la caballerosidad, la perseverancia y la modestia. Egresa el 21 de diciembre de 1939 como Guardiamarina, con solo 18 años, convirtiéndose en el graduado más joven en la historia de la Armada. Ese fue el “año clave de su vida, leyó un folleto sobre la Doctrina Social de la Iglesia que marcó su vocación de servicio comunitario” (Barcia, 2002:12). Confluyó también la inspiración que recibió por parte de su tío, el sacerdote salesiano


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Adolfo Tornquist, con quien mantuvo un permanente contacto epistolar40. Dejando atrás a su querida Escuela, se incorpora formalmente a la vida profesional como Oficial, desde donde desarrollará su potencial personal, cristalizando su sueño de ser un integrante más de su tan querida Armada Nacional. Su primer destino será el Acorazado ARA Rivadavia.

40. Adolfo Tornquist, S.D.B. (Salesiano de Don Bosco), fue la persona más influyente en el pensamiento de Enrique. Fue un abnegado misionero salesiano que difundió el Evangelio en Asia por más de 20 años.


Enrique Shaw


Oficial de la Armada Argentina

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Habiendo finalizado esta brevísima síntesis del Cadete Naval, daremos un pequeño salto en el tiempo y recogeremos momentos de la vida de Enrique como Oficial. ¿Qué mejor que leer lo que sus superiores opinaban de él, a través de las fojas de conceptos? Algunos pasajes nos revelarán que sus heroicas virtudes cristianas fueron tempranamente detectadas por los oficiales que lo calificaron, las que clasificaré en función de las Virtudes Teologales (VT) o Virtudes Cardinales (VC) con las cuales guardan directa vinculación. “Muy entusiasta del servicio naval. Pidió voluntariamente ir por tres meses de pase en comisión al aviso de estación en el sud…” (1940). VC: Fortaleza, expresada en términos de voluntad, superación y búsqueda de la adversidad para crecer.

Enrique como Guardiamarina (izquierda) y su firma (derecha).


Enrique abanderado (arriba), y abanderado durante un desfile (abajo).


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“Muy buen Oficial. Demuestra un gran afán de aprender cosas que por su grado aún no están a su alcance. Su ilustración básica general es muy buena y sus condiciones morales y sociales excelentes. Excelente Oficial, se perfila para un futuro muy próximo como un brillante y destacado oficial de Marina. Sobresaliente”41 (1940). VT: Esperanza, VC: Templanza. “…Se destaca por su iniciativa y preocupación por ilustrarse, interesándose por todos los problemas, aún aquellos ajenos a la especialidad de Comunicaciones…” (1941). VT: Caridad y VC: Justicia. “Este señor Oficial es sumamente activo y se preocupa mucho por el bienestar del personal a sus órdenes…..” (1942). VT: Caridad, VC: Justicia y Prudencia. “…Se preocupa por el personal de su división y está sobre sus problemas en forma continua… Este Oficial es muy personal en sus cosas, de carácter…Es un Oficial de carácter y es efectivamente muy personal en el modo de apreciar las cosas. Es serio y trabajador y de muy buenas condiciones militares” (1942). VT: Caridad, VC: Prudencia y Fortaleza. El 23 de octubre de 1943 se casa con Cecilia Bunge. Formaron una familia ejemplar basada en el respeto 41. Para entonces la gama de calificaciones en la Marina comprendía cinco niveles: Sobresaliente, Muy bueno, Bueno, Mediocre y Deficiente. Casamiento de Enrique y Cecilia.


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mutuo, la confianza, la alegría y una profunda fe católica. Tuvieron nueve hijos, los que supieron cosechar y esparcir los talentos y enseñanzas recibidas de sus progenitores. “El Alférez Shaw posee un severo concepto sobre lo que significa el cumplimiento del deber. Tiene un gran cariño por la profesión y demuestra muchos deseos de aprender…” (1943). VC: Templanza y Fortaleza. En la copia de la foja de conceptos, incluida parcialmente en la

Enrique como Alferez de Fragata (izquierda) y su firma (arriba).

página siguiente, se lee: “Este Oficial posee una gran pureza interior y es de una lealtad y honestidad de procedimientos sobresalientes. Se preocupa mucho por el personal a sus órdenes, estudiándolos y aconsejándolos en privado…. Tiene carácter, las circunstancias lo han puesto en evidencia” (1943). VT: Fe y Caridad, VC: Templanza, Fortaleza y Justicia, pudiendo extenderse a los conceptos de abnegación y entrega.


Foja de conceptos (1943).


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La expresión “gran pureza interior” es reveladora e infrecuente en la calificación de un Oficial. ¿Quién guió el puño y la letra del calificador? “Se ha desempeñado en forma sobresaliente como Segundo Comandante del buque, y es acreedor al aprecio tanto de sus superiores como de sus subordinados…. con un claro sentido del deber y de sólidos principios éticos y morales” (1944). VC: Prudencia. Enrique “pesaba” los corazones de las personas a su cargo,

Enrique como Alferez de Navío (izquierda) y su firma (arriba).

como católico comprometido y como Jefe avezado, escudriñando sus necesidades espirituales y materiales… y en ese orden. A sus 20 años corría el año 1941, y en su diario, Enrique escribe la respuesta que da a su padre cuando éste opina sobre cómo desperdicia su vida: “Te equivocas, Papá; en la actualidad gozo plenamente mi juventud de distintos modos; navegando a vela solo o con mis amigos; tripulando acorazados y torpederos por los mares del sur; encontrando almas buenas en la Marina; oyendo buena música en mi camarote por medio de la radio; admirando


Solicitud de baja de Enrique.


OFICI A L DE L A A R M A DA A RGEN T INA  •  59

plenamente la Naturaleza cuando estoy entre el cielo y la tierra…” (Romero Carranza, 2009:20-21). El oficial Shaw cumplió más que satisfactoriamente con todos sus deberes como marino en los acorazados ARA Moreno y ARA Rivadavia, en los rastreadores ARA Parker y ARA Bouchard y en el torpedero ARA Mendoza. Allí puso de manifiesto la capacidad de conducción y liderazgo sobre el personal naval, su excelente profesionalismo y su natural disposición para guiar a los hombres de mar por la senda del bien a través de su permanente tarea de evangelización. Enrique era visto a menudo “sentado en un cajón, dando catequesis en horas libres en alguno de los galpones” al personal naval (Critto, 2013:12). VT: Fe, Esperanza y Caridad. Luego de una exhaustiva selección de oficiales realizada en la Dirección General de Personal Naval, y en función de los méritos profesionales y personales de Enrique, la Armada lo distingue trasladándolo a los Estados Unidos para realizar estudios superiores en Meteorología. Desde allí solicita la baja al finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945, el 15 de agosto, con una sola idea en mente, trabajar como obrero (Romero Carranza, 2009:81). Tanto su padre como varios almirantes, tratan de convencerlo, pero el esfuerzo fue en vano “como aquellos días de guardia en temporal, nada le haría cambiar el rumbo” (Critto, 2013:15). Finalmente deja su querida Marina como Alférez de Navío (hoy equivalente a Teniente de Fragata), en pos de otros horizontes. Previo a dejar el servicio activo, devuelve todos los gastos en que incurrió la Armada para enviarlo al exterior. Puede leerse en el segundo párrafo de la imagen de la página anterior que Enrique, respetuosamente, expresa que las razones que lo llevan a solicitar la baja son de carácter privado y ajenas a la Armada, hacia la cual sigue conservando los mismos sentimientos de cariño que desde sus inicios le ha tenido, ofreciéndose a prestar


servicios toda vez que sea necesario. El Capitán de Navío (RE) Recaredo Ernesto Vázquez, uno de sus compañeros de promoción, sintetizó hace algunos años, los valores que promovió Enrique entre sus pares, calificando su estilo como “perseverante, consistente, fuerte… y austero, virtuoso y humilde” (Ruschi y Critto, 2017).

Otorgamiento de baja, firmada por el Presidente Edelmiro Julián Farrel.


Empresario y obrero

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Al pasar a la actividad privada, acepta el desafío como una misión divina y le gustaba hablar de la misma como un reto digno de un “Comandante de Empresas”. Vale una aclaración. Hoy se conoce a Enrique Shaw como el “Santo de la Libretita”, porque anotó en ellas todas sus vivencias, los hechos destacables y aquellos que pareciendo nimios poseían

Enrique y sus notas.

un valor edificante para su formación, así como las acciones desarrolladas, sus pensamientos y deseos más profundos. En ella, volvemos a ver el cariño que sentía por la Armada y su permanente deseo de “servir”. Esas libretas eran entregadas por la Armada a todos los cadetes y oficiales para que anoten en ella aquello que


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facilitara su actividad profesional, el conocimiento de los subalternos, los horarios, los datos sobre las unidades navales, etcétera. Se la conoce en la jerga naval como “la morocha” en alusión al color negro de sus tapas. En distintas “morochas” Enrique42 escribía: “Yo espero hacer algo y ser alguien. Y me alegro de las oportunidades que la Marina me proporciona para aprender muchas cosas, y para saber organizarme y conocer a los hombres cuando vivo en el puerto o a bordo con ellos.” “Además la Armada me gusta por ser una Institución bien organizada y poseer su personal cierto espíritu particular, mezcla de patriciado, tradición y obediencia que le hace cumplir, sin protestar, tanto los pequeños como los grandes trabajos a bordo” (Romero Carranza, 2009:19). “Estoy lleno de optimismo, de sana alegría y satisfacción por mi trabajo, por mi gente, por lo que aprendo, por lo que veo, por lo que hago, por lo que me divierto.” “Cada día me encuentro más a gusto en la Armada, tanto cuando estoy en puerto como cuando navego en alta mar” (Zanchetta, 2004:396). “El día en que cumplí 20 años le pedí a Dios produjera en mí los frutos que Él desea; que me hiciera consciente de mis pecados y me convirtiera decidida y totalmente. En resumen, mis ideas religiosas se han concretado en dos puntos: el primero, comprender en serio que soy un pecador; y el segundo, que debo ir decididamente hacia Dios” (Romero Carranza, 2009: 25). “Procuraré amar al prójimo como a mí mismo a fin de cumplir el segundo mandamiento de la ley de Dios: y buscando el modo de hacer felices a quienes me rodean, difundiré la religión” (Romero Carranza, 2009:26).

42. Se vuelcan aquí las notas de Enrique durante sus períodos como oficial de la Armada y como empresario.


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Opinaba de los obreros: “No debemos olvidar que el trabajador no es tan sólo un productor de riqueza, o un instrumento más de la empresa, o un engranaje de la gigantesca maquinaria industrial, sino un ser espiritual, cuya dignidad y valores humanos han de estar siempre presentes en el pensamiento de quienes tienen la responsabilidad, ante Dios y los hombres, de administrar las riquezas de la tierra” (Romero Carranza, 2009:178). “Ser patrón no es un privilegio, sino una función (…) Somos los responsables de la ascensión humana de nuestro personal” (Miglioranza, 2002:66) Mediante el testimonio de Hernán Balasini, de Cristalerías Rigolleau, sabemos que al llegar Shaw a la empresa “vino a trabajar en la sección fabricación automática, estuvo metido dentro de las máquinas como un mecánico más”, siendo fiel a su deseo de conocer la vida misma del obrero, y que “A Enrique Shaw lo querían los obreros y el sindicato también” (Ruschi y Critto, 2017). Un integrante del Directorio de las Cristalerías Rigolleau, el doctor Emilio Peborgh, opinaba sobre Enrique: “Era un hombre tocado por la mano de Dios…” (Romero Carranza, 2009: 175). Si bien he tratado sólo de analizar el período de vida naval, es imposible no mencionar lo que Enrique legó a la sociedad mediante su participación en el Movimiento Familiar Cristiano, en la fundación de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) 43, en el Serra Club (promoviendo las vocaciones y la vida religiosa), en la Casa del Libro (iniciativa apostólica para difundir temas de espiritualidad), en la Juventud Obrera Católica, presidente de la Asociación Hombres de la Acción Católica Argentina, como primer tesorero de la Universidad Católica Argentina (UCA), 43. La ACDE es el actor de la causa de canonización (12 octubre 1996).


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etcétera. También dejó escritos, entre ellos Peldaños en el Amor a Dios (Romero Carranza, 2009:63-67), La misión de los Dirigentes de Empresa y Eucaristía y vida empresarial. Texto último que “revela su honda vocación evangélica, su voluntad de servicio al prójimo y de redención de los estratos sociales” (Barcia, 2002:12). Los conceptos vertidos por el postulador de la causa, Lic. Fernán de Elizalde, resaltan el acervo cultural naval que Enrique adquirió en la Armada y traslado con éxito a la actividad empresarial: “En relación con el cariño que Enrique Shaw tenía por la Armada vale recordar algo que está muy claro en los testimonios de muchos de los trabajadores de la Cristalería Rigolleau S.A., pues Shaw aplicó en sus empresas, como si de un comandante de buque se tratara, los mismos principios navales de todo buen oficial, ya que muchos de sus funcionarios jerárquicos en la cristalería también tenían antecedentes navales, demostrando así la confianza de Enrique Shaw sobre el esquema de liderazgo aprendido en parte en su vida activa como marino para aplicarlo, muy exitosamente, en la actividad empresarial”. “Al comienzo de su relación laboral con Rigolleau y más aún, al ser designado en el máximo cargo ejecutivo como Director Delegado, nos menciona el sindicalista Carlos Custer (que formaba parte de la comisión interna de las Cristalería Rigolleau en la década del 50), que les provocó cierto temor la aparición en los cargos ejecutivos de marinos retirados. Tenían preocupación por cómo se vería afectada la parte humana al aplicarse el rigor y la disciplina militar. Reconoce que se equivocó totalmente pues seguían las expresas consignas de su superior (Shaw) y compartían además esa mezcla de eficiencia, responsabilidad, liderazgo personal, justicia y respeto, conjuntamente con la visión humanista que implementaron en esa etapa de la empresa liderados por Shaw”. “El grupo de funcionarios eran para Shaw como los Oficiales


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a cargo de un buque en navegación donde el rol del Comandante y su Plana Mayor, eran claves y permitían asumir con gran responsabilidad el conducir a buen puerto, con rumbos correctos y surcando todo tipo de dificultades a su buque/empresa y a su tripulación/personal. En resumen, lo destacable es la visión humanista de la empresa que tenía Enrique Shaw, donde muchos de sus funcionarios principales eran también marinos”. “Como una prueba adicional, haciéndome eco de las palabras utilizadas por el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano, el Cardenal Ángelo Amato S.D.B., en la homilía de la misa celebrada en la Catedral de Buenos Aires el 28 de agosto de 2016 realizada en oportunidad de cumplirse un aniversario del fallecimiento de Shaw, nos decía que, “Enrique Shaw orientaba su vida según las bienaventuranzas evangélicas, que eran la carta náutica de su navegación como empresario cristiano”. En 1947 por iniciativa y empuje característicos de Enrique, la revista Rigovisor inicia la difusión de las actividades de la empresa Cristalerías Rigolleau. La misma estaba orientada a destacar la vida personal y profesional del personal de la empresa. El formato era similar al de la revista Ciñendo de la Escuela Naval Militar, en la cual Enrique participó como redactor de artículos profesionales. Rigovisor, además siguiendo la costumbre naval, era un acrónimo de Rigolleau Visor, o sea una especie de catalejo (o prismático) para centrar la visión sobre temas específicos de la empresa. El Jefe de Redacción, Hernán Balasini, relata que Rigovisor participó en la primera exposición argentina de revistas de empresas junto a YPF, Maizena, Ducilo, Atanor, etc., destacándose entre todas sus pares, por la capacidad de empatía en relación al personal de la empresa (Ruschi y Critto, 2017). Dios obró maravillas en Enrique, ya que como nos dice San


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Juan44: “…El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que nace del Espíritu”. Shaw consideraba que debíamos “tratar de santificarnos a través de la profesión y santificar la profesión” (Critto, 2013:54 y Shaw, 1958), incluso desarrolla el Apostolado del Lugar de Trabajo (ALT), estableciendo un singular correlato con el mismo mensaje que por entonces corría en Europa de la mano del Santo Josemaría Escrivá de Balaguer (9 de enero 1902 – 26 de junio de 1975), conocido como el “Santo de lo Ordinario”. Cabe preguntarnos si Enrique habría leído Camino (1934) 45, ¿o fue, como la cita de San Juan, que el Espíritu Santo sopló la misma idea en dos lugares apartados al mismo tiempo? Josemaría nos decía que la vía para la salvación del ser humano laico era la búsqueda de la santificación en el puesto de trabajo, vale decir, esforzarse por hacer bien las tareas, con competencia profesional y con un profundo sentido cristiano para servir a los hombres por amor a Dios: “el trabajo ordinario se convierte en lugar de encuentro con Cristo” (Illanes Maestre, 2001). Coincidiendo en un todo con Enrique, quien nos exhorta diciendo: “Debo ser un buen profesional para ser un mejor apóstol”, “Ser Santo, con mayúsculas y todo” (Critto, 2013:105 y 109). El 7 de mayo de 1955, enmarcada en la persecución religiosa, la policía procedió a detener a 19 dirigentes laicos de la arquidiócesis de Buenos Aires, entre ellos a nuestro Enrique (Romero Carranza, 2009:151-161). La opinión pública forzó la liberación. Fueron diez días en los cuales quedó probada, una vez más, la heroicidad de las 44. Evangelio según San Juan 3, 1-8 45. La sección hombres del Opus Dei se fundó en 1928, la de mujeres en 1930 y la de sacerdotes en 1943. Finalmente, se traslada a Roma recién en 1946, para comenzar un camino jurídico que terminó en 1982 con la aprobación definitiva como Prelatura del Opus Dei.


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virtudes cristianas que poseía. En América Latina promovió el Movimiento Empresario Mundial Cristiano (Union Internationale des Associations Patronales Catholiques o UNIAPAC). Integra el primer Consejo de Administración de la Pontificia Universidad Católica Argentina. También en 1946 y a pedido del Episcopado fue partícipe distinguido en la organización de la ayuda económica a la Europa de postguerra, tarea que realizó desde Cáritas Argentina. Durante la última Conferencia Internacional de UNIAPAC realizada en el Vaticano del 17 al 18 de noviembre del 2014, el Papa Francisco señaló a los Dirigentes de Empresas allí reunidos, que “También la actividad empresarial puede ser un ejercicio de la misericordia” y propuso la figura del empresario argentino Enrique Shaw (cuya causa de beatificación promovió cuando era arzobispo de Buenos Aires), instándolos a seguir su ejemplo y a pedir su intercesión46. Las declaraciones de las bienaventuranzas, expresadas en el Sermón del Monte47, constituyeron el centro de actividad y pensamiento católico de Enrique (Shaw, 1960). Su trabajo intenso y fecundo por el reconocimiento del obrero argentino, “condujo finalmente a la incorporación del salario familiar” (Critto, 2013:17 y Miglioranza, 2002:65). No sólo se ocupaba del apostolado, sino también del aspecto material, cimentado en los conceptos brindados por la Doctrina Social Cristiana. Intervenido quirúrgicamente, todos los empleados acudieron a donar sangre para Enrique, “Se presentaron al día siguiente 260 voluntarios” (Barcia, 2002:12). La clínica suspende las extracciones ya que había sido colmada la capacidad de almacenaje. Cuando 46. Publicado en sitio web http://www.forumlibertas.com/modelo-empresario-papa-enrique-shaw/, recuperado el 17/02/2017. 47. Mateo 5:3-12


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Shaw puede incorporarse va a visitar a sus obreros y les agradece el gesto de entrega, indicándoles que lo más gratificante es que con ello cumplieron su sueño de tener sangre de obrero en sus venas. Profundamente devoto de la Virgen María, el marino Enrique se sentía alcanzado por el hermoso poema que San Bernardo 48 le dedicó a la más excelsa de las estrellas: Si se levantan los vientos de la tentación; si te arrastran hacia los acantilados de la desesperación… Mira la Estrella; Invoca a María. Si la sensualidad de tus sentidos quiere hundir la barca de tu espíritu, levanta los ojos de la fe… Mira la Estrella; Invoca a María. Si están a punto de ahogarte las olas de la soberbia, la ambición, la envidia, la rivalidad… Mira la Estrella; Invoca a María. Siguiéndola, no te perderás en el camino. Invocándola no te desesperarás, y guiado por ella llegarás, seguramente, al puerto celestial. El 4 de mayo de 1962, muy próximo a su partida, Enrique nos regala palabras esclarecedoras, formulando y respondiendo a la pregunta ¿puede un cristiano dedicarse sinceramente al desarrollo? Su postura es firme y fecunda. Nos dice: “La intervención en el 48. San Bernardo de Claraval, cisterciense, denominado “El Dulce Poeta de la Virgen” y “El Último de los Padres de la Iglesia”.


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mundo es un derecho y un deber que corresponde intrínsecamente a la responsabilidad del cristiano” (De Elizalde, 2013:115-118). Finalmente, es requerido en el último fondeadero. Servicial como siempre, marino de corazón, echa anclas confiado en el Señor y acude raudo a su llamado, diciéndonos: “El Cielo es también un lugar de actividad, de plenitud, de unidad, de intercambio, o sea, de caridad. La explicación esencial es que Dios me llama y que la vida cristiana es la Eternidad comenzada en nuestra alma sobre la tierra para llegar en el Cielo a la unidad completa con Dios” (Critto, 2013:21). Su actividad terrenal cesa en Buenos Aires, luego de una cruenta lucha contra el cáncer, el 27 de agosto de 1962 a los 41 años. Sin su impulso, la revista Rigovisor finaliza su actividad ese mismo año, luego de un intento fallido de tercerización (Ruschi y Critto, 2017). Un detalle: Enrique nos dejó a las 03:00. Veamos el impacto que causó el entierro sobre un joven de nueve años, testigo del suceso, Pedro Eugenio Avellaneda49, de quien transcribo: “Me quedó profundamente grabado en mi memoria, la cantidad de público que había concurrido, desbordando niveles normales a los entierros. Por testimonio de su hija Elsa Shaw de Canale, supe que Enrique falleció a las 3 de la mañana del día 27 de agosto y el entierro se realizó en horas de la tarde, por lo que la gente presente lo hizo espontáneamente ya que no hubo tiempo de avisar a nadie ni publicar su fallecimiento, por lo que deduzco que esa inmensa concurrencia que perdura en mi memoria era mayoritariamente de sus queridos obreros”.

49. Llamada a http://www.argentinidad.com/info/biografias/shaw.htm, recuperado el 04/19/2016.


Distintas miradas

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CON OJOS HUMANOS

La vida de un hombre no debe analizarse con criterios intangibles, ni con conceptos vacíos, porque estaríamos desluciendo el despliegue y la grandeza de su actividad humana. Hay que contemplarlo como un todo, holísticamente, sólo así comprenderemos por qué “el hombre es un fabricante nato de universos… hace mundo, forja horizonte” (Ortega y Gasset, 1951:34-38 y 1983:147). Tenemos que forzar nuestra visión para descubrir qué es ese hombre como ser en sí mismo y qué legado nos deja en nuestro camino. Como ciudadanos, es fundamental saber destacar los casos ejemplares, cualesquiera sea la extracción religiosa o racial, ya que lo importante es transmitir el arquetipo de hombres probos, de bien, orientados al servicio a los demás. BAJO LA ÓPTICA NAVAL

¿En cuánto habrá contribuido la Armada—tan querida por Enrique— en su formación, que con el auxilio del Espíritu Santo lo condujo a ser un trascendental ciudadano? No podremos cuantificarlo, tampoco tiene sentido hacerlo, pero estamos seguros que, en los años fundamentales donde se asentaron los valores éticos de Enrique, la Armada Argentina, estuvo a su lado, constituyendo su “gran familia naval”. La vida en la Marina es altamente contemplativa, el hombre de mar convive con el medio, se nutre de él y aprende a seguir sus vaivenes, canalizando los mismos en pos de un claro objetivo final de “Servicio y entrega profesional”. La Escuela Naval Militar fue el campo propicio para que Enrique


desarrollara todo su potencial y mediante sus notas personales confirmamos que trasladó el acervo cultural naval a la actividad privada y personal. TRASCENDIENDO

Un Santo es un Cristo en la tierra y conforme al Concilio Vaticano II50, todos somos llamados a santificarnos en nuestra vida ordinaria. Los seres humanos alcanzan su plenitud a través del trabajo recto, honesto, de la constructiva participación ciudadana, del celo por la realización integral de nuestras familias, de allí que no resulte extraño el surgimiento de vocaciones espirituales en la milicia, y en lo particular de este caso, en la Marina, en nuestra Armada. Enrique descubrió que el mar no es el hábitat natural del ser humano como tampoco lo es la Tierra para nuestras almas. El hombre de mar conoce muy bien a Dios, en particular en esas noches sin luna, sin horizonte, cuando el mar se funde con el cielo, sin solución de continuidad. Pareciera que estamos perdidos, abandonados… Así, mar y cielo unidos, como tierra y cielo celestial, nos indican la fragilidad del horizonte de nuestra fe, que sólo puede encontrar fuerzas en la absoluta convicción que Dios está siempre junto a nosotros. Esa gran sábana gris azulada, mar y cielo, es ininterrumpida y certifica nuestra cristiana esperanza que la vida en la tierra continúa en el cielo. Enrique, en la cubierta de los buques de nuestra Armada, confirmó esa creencia, abrazándola fervientemente 50. Realizado entre 1962 y 1966 (posterior al camino de santificación propuesto por Enrique).


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dejando atrás lo que más quería, los buques y la vida del hombre de mar, para consagrarse a la promoción integral del obrero y a orientar cristianamente al empresariado. Insisto en este punto, su entrega fue total, renunciando a una carrera prometedora. Cumplió como devotamente lo hicieron Simón, Andrés, Santiago y Juan, a pie juntillas, con lo que le pidió Jesús sin medir el alcance e impacto de tamaña decisión, Mateo 4, 18-22: “Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón llamado Pedro y a su hermano Andrés que echaban las redes al mar, porque eran pescadores. Entonces les dijo: “Síganme y yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente ellos dejaron las redes y lo siguieron. Continuando su camino vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo y a su hermano Juan que estaban en la barca de Zebedeo su Padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente ellos dejaron la barca y a su padre y lo siguieron”. FINALIZANDO

La vida de Enrique se basó en una continua toma de decisiones difíciles, siguiendo a pié juntillas con su propio escrito Peldaños en el Amor a Dios (Shaw, 1944), donde nos decía: “Mi idea central al escribir estos peldaños como puntos de apoyo y de guía para mi deseo de perfección, es la siguiente: habiéndome creado Dios por amor, mediante el amor debo ir subiendo, durante mi vida, escalón por escalón, hasta conseguir unirme a Él” (Romero Carranza, 2009:63-67). Esas decisiones profesionales y personales estaban regidas por el más alto concepto del abandono cristiano51, de dejar 51. San Juan de la Cruz, en La Noche Oscura nos explica que el abandono es el primer paso para acercar nuestras almas a Dios. Editorial Monte Carmelo.


DIST IN TA S MIR A DA S  •  73

atrás aquello que más quería en cada etapa, en cada escalón, en una clara demostración de su entrega a Dios, de su preclara santidad, basada en “fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta52”. Esos penosos peldaños en el amor superados por Enrique, fueron: •  A temprana edad, hemos visto que renunció el confort que su situación familiar privilegiada le aseguraba, para atender su vocación naval, ingresar a la Armada, comenzando desde abajo, paleando carbón hasta devenir en conductor de hombres y buques. •  Siendo Oficial, descubrió su verdadero llamado y con dolor, dejó a la Armada y a su gente, para atender la evangelización del empresariado y de los obreros. •  Posteriormente, y cercano a su partida, abandonó lo que más quería, a su familia, amigos, marinos, obreros y empresarios para reunirse con Dios. En definitiva, todos tenemos que sentirnos verdaderamente orgullosos que un argentino hijo de nuestra sociedad, que un miembro de nuestra Escuela Naval Militar, que un Padre ejemplar, que un exitoso Empresario, que un católico comprometido con su labor apostólico haya alcanzado la completa plenitud de sus aspiraciones terrenales y trascendentales y hoy se encuentre por el “buen camino”, en tránsito a ser un Santo de Dios. Debemos imitarlo y difundir su vida y obra al resto de nuestra sociedad, para que sea un ejemplo a seguir. Entonces lograremos que Enrique se constituya en ese mismo faro, el que disfrutaba visitando de joven, para guiar a hombres y mujeres en lugar de buques, irradiando su inmensa Fe. En lo personal, deseo expresar lo que ocurrió durante la última Audiencia Papal General, en la cual mantuve una breve charla 52. Extracto de la oración de San Francisco de Asís ante el crucifijo de San Damián.


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con el Santo Padre Francisco, a quien le dije respecto de Enrique Shaw, que él fue quien “pateó el penal”53, quien dio el puntapié inicial para poner a Enrique entre los Santos de Dios, así que ahora estamos esperando ansiosamente que sea él nuevamente, junto al auxilio del Espíritu Santo y a la silenciosa y metódica labor de la Congregación para las Causas de los Santos, quienes “atajen” rápidamente la cuestión. “¡Queremos, en función de los méritos y obras de misericordia, que Shaw sea Santo!”, le dije. Francisco sonrió y con una cara llena de felicidad dijo: “Estamos trabajando en ello, Enrique Shaw es un excelente ejemplo a seguir por todos, hay que difundirlo”. Me gustaría decirle, Santo Padre, que con este libro estamos cumpliendo con su pedido. Naveguemos—como hombres de mar—la estela del derrotero narrado en las libretitas de Enrique54, ya que conocemos y comprendemos, el movimiento acompasado del buque, las suaves caricias del viento marino y la permanente fragilidad corpórea de nuestro ser ante tal inmensidad. El horizonte profesional de Enrique como marino, fue superado sólo por su fe católica (Romero Carranza, 2005:39). Hoy Enrique Shaw es Siervo de Dios, primer estadio para ser considerado Santo. Podríamos aplicar en Enrique, el concepto de heroicidad de las virtudes cristianas, tomando las palabras de Benedicto XIV, cuando dice que “con tal de ser un Cristiano con virtudes heroicas, se deben desempeñar acciones virtuosas con extraordinaria prontitud, facilidad y placer, con motivos supranaturales y sin 53. Expresión parafraseada de la que expresara el Arzobispo de la Arquidiócesis de Buenos Aires, Cardenal Mario Aurelio Poli, durante la ceremonia de clausura de la fase diocesana de la Causa de Canonización de Enrique Shaw. El Arzobispo fue uno de los impulsores de la causa. 54. El diario personal fue escrito entre los años 1940 y 1942, y recopilado luego por Adolfo Critto.


DIST I N TA S M I R A DA S  •  75

razonamientos humanos, con auto-abnegación y pleno control de las inclinaciones naturales” (Benedicto XIV, 1840). La virtud heroica queda definida, entonces, como un hábito de buena conducta orientado a la búsqueda permanente de Dios con efectos directos e inmediatos en quienes nos rodean. El camino a la santidad de Enrique queda materializado por su vida y por su obra, la Caridad obró en él. Nuestro querido Siervo de Dios se centró en la búsqueda de la perfección en las virtudes cristianas, de manera de ser un católico eficiente, desenvuelto en este mundo con naturalidad y fuente de alegría tanto para su familia como para el prójimo. Enrique Ernesto Shaw sostuvo en la Tierra “el buen combate de la fe”, y ahora, como San Pablo escribió a Timoteo: “conquista

La imagen más preciada de Enrique: su familia.


la Vida Eterna”55. Rogamos la intercesión de Stella Maris para que lo conduzca raudamente al puerto de la Bienaventuranza Eterna. El 30 de junio de 2017, en la Iglesia Catedral Stella Maris, asumió el nuevo Obispo Castrense Monseñor Santiago Olivera, quien compartió una esperanzadora frase: “Me da mucha alegría y consuelo saber que entre nosotros está presente la vida de Enrique Shaw. Él ingresó a la Escuela Naval a los 14 años dándonos como Oficial de Marina un extraordinario testimonio de fe, ‘vivió su vida terrena preparando la vida eterna, dejando que Dios actúe en él’, por eso pedimos confiados por su canonización...”

¡No archivemos el coraje, el ejemplo y el legado de un formidable hombre de nuestro tiempo!

55. Primera carta del apóstol San Pablo a Timoteo (1Tim 6, 11-16)


PeldaĂąos en la vida de Enrique: Cadete Naval con la jineta de Brigadier (izquierda) y empresario (derecha)


Estado de la Causa de Canonización56

78

1962

El 27 de agosto muere Enrique Ernesto Shaw a los 41 de edad.

1967

Se tienen datos fehacientes de que el sacerdote Paulino (Obra del Cardenal Ferrari) R. P. Francisco Rotger, comenzó a recoger información para la eventual apertura de la causa pero falleció al poco tiempo y no se supo hasta dónde avanzó.

1984

En la primera edición del libro de Ambrosio Romero Carranza, el autor se pregunta explícitamente si el plan de vida de Enrique no estaba dirigido a alcanzar la santidad.

1996

Durante varios años se hicieron reuniones para considerar “qué hacer” en relación a Enrique pero recién en marzo de 1996 ocurrió algo nuevo. En efecto, al reiterarse en una reunión de “Encuentro” la pregunta sobre “qué hacer” a Mons. Iriarte, sugiere consultar a Cecilia Bunge de Shaw. Con su acuerdo se inician una serie de reuniones de las que participan inicialmente los señores Hernando Campos Menéndez, Praxiteles Broussalis y Juan Cavo, luego Ignacio Llorente, Recaredo Vázquez y Fernando Braconi. Por recomendación de Mons. Iriarte se toma contacto en la Curia con Mons. Rodé, quien asesora en las primeras etapas. Se inicia la obtención de testimonios escritos y a tener registros escritos de las actuaciones. Entre ellos se tenía la convicción, a raíz de

56. Llamada a sitio web http://www.enriqueshaw.com/breve-historia-de-la-causa/, recuperado el 04/10/2016.


1996

los testimonios recogidos, de que Enrique había sido un cristiano extraordinario y ejemplar y que tenía niveles propios de la santidad. En el Foro Almuerzo de ACDE del 12 de septiembre de 1996, el luego Cardenal Jorge Mejía hace, en forma sorpresiva, la invitación pública para que la institución que Enrique fundara, promueva su causa de Canonización. Él lo había asistido como amigo y sacerdote durante el período final de su vida. Así consta en el testimonio que ha emitido para la apertura de la causa. A partir de ese momento, se crea en ACDE la “Comisión Enrique Shaw”.

1997

El 27 de mayo, ACDE solicita ser considerado formalmente como Actor de la causa, y se inician las gestiones de la “etapa preliminar” a la apertura del proceso de Canonización.

1999

El 13 de octubre, el Arzobispo de Buenos Aires, S.E.R. Cardenal Bergoglio, da el visto bueno al Postulador designado por ACDE, Lic. Juan Luis Mario Cavo. El 16 de Noviembre, se constituye un Tribunal Eclesiástico ne pereant probationes para las declaraciones testimoniales.

2000

En enero, Mons. Poli presenta el parecer teológico de las obras escritas de Enrique Shaw.

2001

El 18 de abril, el Cardenal Bergoglio realiza positivamente la consulta a los señores obispos sobre la oportunidad de incoar la Causa. El 26 de junio, el mismo Arzobispo designa una comisión de peritos en historia presidida por Mons. Poli, e integrada por el Prof. Enrique M. Mayochi y el Pbro. Carlos A. Costa, para recoger todos los escritos inéditos y los documentos históricos, sean manuscritos o ya publicados,


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2001

que se relacionen con la Causa. El 16 de julio, el Cardenal Bergoglio peticiona el nihil obstat a la Congregación para las Causas de los Santos en Roma. El 25 de septiembre, el Cardenal Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos envió la causa de beatificación y canonización del laico fiel a Cristo y padre de familia Enrique Shaw. Esto significa que no hay ningún obstáculo en los dicasterios romanos, para la causa mencionada.

2002

El 15 de julio, tras el fallecimiento del Sr. Juan Cavo, ACDE designa como postulador al Lic. Fernán de Elizalde, recibiendo el visto bueno del Arzobispado el 28 de agosto.

2004

El 15 de julio, ACDE designa como postulador de la Causa al Dr. Juan Gregorio Navarro Floria, y como vicepostulador al Lic. Fernán de Elizalde. La designación de ambos recibe el visto bueno del Arzobispado el 21 de julio. El 29 de noviembre, el Cardenal Bergoglio designa al Pbro. Dr. Alejandro Carlos Llorente como perito teólogo para que examine teológicamente los escritos publicados del Siervo de Dios.

2005

El 30 de mayo, el Pbro. Dr. Alejandro Carlos Llorente presenta su informe de censura sobre los escritos editados del Siervo de Dios ante S.E.R., afirmando que “no hay en tales escritos cosa alguna contraria a la fe o a las buenas costumbres”. El 16 de junio, el postulador de la Causa, Dr. Juan Gregorio Navarro Floria, presentó ante S.E.R. la apertura formal de la Causa. Con fecha 25 de agosto, se celebró la ceremonia de apertura formal de la Causa en la Curia de Buenos Aires. El 1° de agosto la Dra. María Isabel De Ruschi Crespo fue designada para integrar la comisión histórica.


ESTA DO DE L A C AUSA DE C A NONIZ ACIÓN  •  81

2006

El 15 de diciembre la Dra. Silvia Correale es designada como futura postuladora de la Causa en Roma y por lo tanto se encargará de este proceso cuando los antecedentes de la Causa sean enviados a la Congregación para la Causa de los Santos para su tramitación final.

2007

Se habilita el “Archivo y Biblioteca Enrique E. Shaw”.

2008

En el Tribunal de la Arquidiócesis de Buenos Aires comienza la etapa final de la parte testimonial, a cargo del Dr. Juan Navarro Floria como postulador y del Lic. Fernán de Elizalde, como vicepostulador.

La comisión histórica continúa con la tarea de elabora2011 ción de la relación histórica, que prevé concluir para el 50° Aniversario del dies natalis del Siervo de Dios (27/08) y 60° Aniversario de la fundación de ACDE (03/12). 2009-

2012

En diciembre se entregó a la Oficina de la Causa de los Santos, de la Arquidiócesis de Buenos Aires, toda la documentación relacionada a la historia y el testimonio de Enrique en sus 41 años de vida. Nota: la revisión de la documentación para su aprobación y clausura de la fase diocesana en la diócesis de origen se vio demorada por la feliz designación del Papa Francisco y de Mons. Poli como Arzobispo de Buenos Aires.

2013

El jueves 19 de septiembre en la UCA se llevó a cabo la Ceremonia de Clausura de la fase diocesana de la Causa de Canonización de Enrique con la presencia del Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Poli, quien presidió la ceremonia, de Mons. Santiago Olivera, Obispo de Cruz del Eje y Presidente


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2013

de la Comisión Episcopal para la Causa de los Santos, el Nuncio Apostólico Mons. Emil Paul Tscherrig, Mons. Víctor Fernández, Rector de la UCA, P. Mariano Fazio, Vicario del Opus Dei, autoridades de ACDE, de la Acción Católica Argentina, además de miembros de diversas generaciones de la familia de Enrique. Mons. Poli definió a Enrique como “un hijo de la Iglesia y testigo de la Fe” con una “amplia cultura humanística” que vivió de manera intensa sus 41 años de vida, siendo “ejemplo de amor a Dios y al prójimo”. Lo recordó como “un laico comprometido en numerosos servicios de la Iglesia en su época” y fue quien encaró “la Doctrina Social de la Iglesia como inspiración en su quehacer empresarial”. Rememorando las intenciones de Enrique hacia la Virgen de Luján, Poli imploró: “Ponemos su Causa en sus manos y bajo su manto”. El Dr. Juan Navarro Floria, procurador de la Causa, enfatizó que el proceso de canonización de Enrique en Buenos Aires se inició con el entonces Cardenal Bergoglio, quien será también el encargado de recibir la Causa en Roma, ahora como Papa Francisco. Navarro Floria habló de Shaw como padre y laico: “Su familia fue lo más importante de su obra, mostró que la Santidad es posible siendo laico” y agregó que “vivió de modo heroico las virtudes cotidianas”. Por último, le hizo un pedido al empresario Shaw: “Que nos conceda signos visibles de esa Santidad”. Los más de 13.000 folios de documentación reunida fueron sellados y lacrados en cajas que viajaron a Roma a cargo de Fernán de Elizalde, vicepostulador de la Causa, para ingresar en el ámbito de la Congregación para la Causa de los Santos.

2015

En enero el Vaticano decretó la validez jurídica de la Fase Diocesana de la Causa de Beatificación y Canonización del


ESTA DO DE L A CAUSA DE CA NONIZ ACIÓN  •  83

2015

Siervo de Dios Enrique Shaw, sin ninguna corrección o pedido de ampliación de la documentación enviada por el Arzobispado de Buenos Aires. Esto indica el sustento de las pruebas de fama de santidad de Shaw y la forma heroica en que vivió las virtudes. El siguiente paso, en el mes de mayo, fue el nombramiento del relator para la redacción de la “Positio”, es decir, una biografía “sobre la vida, virtudes, fama de santidad y de signos de Enrique Shaw”. Mons. Paul Pallath ya ha comenzado a trabajar en la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano, con la ayuda de la Dra. Silvia Correale. Se estima que a comienzos de 2017 se presentará al Consejo de Cardenales el trabajo terminado para su evaluación final. Superada esta etapa Enrique Ernesto Shaw podría ser declarado Venerable.

2016

En diciembre, la máxima autoridad naval argentina cursa nota a la Congregación de las Causas de los Santos, solicitando “proponer a la Armada Argentina como la Institución de la Nación Argentina comprometida profundamente y dispuesta a la mayor colaboración” para que la Causa Shaw continúe avanzando hasta concluir en la esperada beatificación.

2017

En enero, el Prefecto Cardenal Ángelo Amato S.D.B. contesta a la Armada, incorporando el presente texto como un documento más a la Causa Shaw, expresando “…deseo asegurarle que este Dicasterio tendrá debida atención a este ejemplo de vida “como laico, padre de familia, como empresario y marino”. Finalmente, el Cardenal Amato incluyó el término “marino” en la síntesis de vida de Enrique. Era algo que no podía faltar, algo que sin dudas, le hubiera gustado mucho al Siervo de Dios.


8 4  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

2018

A mediados de año, se aprobaron los borradores finales de la Positio y se entregaron copias a los cardenales y teólogos encargados de enviar la recomendación al Papa, quien es en última instancia el que declara Venerable al Siervo de Dios. La declaración supone reconocer que el candidato vivió y practicó las virtudes cristianas en grado heroico, lo que lo convierte en un modelo para los cristianos. Luego, para ser declarado beato, es necesario probar la intercesión del venerable para la realización de un milagro. En noviembre, el Papa Francisco saludó a una nieta del siervo de Dios Enrique Shaw, y le expresó: “Gran empresario y un gran hombre de Dios. Vas a ver que muy pronto va a ser santo”.

2019

El 25 de abril, reunidos en la Catedral Castrense, Stella Maris, el Obispo Castrense de Argentina, S.E.R. Mons. Santiago Olivera tomó juramento a los integrantes del Tribunal Eclesial Castrense que examinó el presunto milagro atribuido a la intercesión del Siervo de Dios Enrique Shaw. Estuvieron presentes en el acto autoridades de ACDE y de la Acción Católica Argentina, ambas instituciones actoras en la Causa, familiares de Enrique Shaw, algunos testimoniantes y miembros de la Comisión Enrique Shaw de ACDE. También el Dr. Juan Gregorio Navarro Floria, Vice postulador de este proceso. Posteriormente se entregaron en Roma las cajas lacradas de la clausura de la fase diocesana del proceso por un presunto milagro de Enrique Shaw. Oportunidad en la que el Papa subrayó, “es un modelo de laico, de padre de familia y un ejemplar empresario”.


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Comunicaciones epistolares

Copia nota de la ARA a la Congregaciรณn de las Causas de los Santos.

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Respuesta del Prefecto de la Congregaciรณn de las Causas de los Santos a la ARA.


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Plegaria a Stella Maris

Oh María, estrella esplendorosa de los mares, que derramas el fulgor inagotable de tu gracia sobre la inmensa soledad marina que dominas el viento y el oleaje y señales su ruta al navegante, protégenos piadosa en las tempestades del alma y en los embates del mar. Bendice a la Armada de la Nación Argentina haciéndola fuerte en la paz, valerosa en la guerra y generosa en la victoria. Concede que sea siempre la suya misión de amistad y de concordia en todas las latitudes del mundo. Bendice a quienes desde las férreas naves y desde el aire custodian sobre el mar el honor de nuestra Patria y de nuestra Bandera. Bendice a quienes defienden nuestras costas y a todos los que, por su trabajo,

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componen la gran familia naval argentina. Bendice a los seres amados del hogar sobre los que imploramos tu protección celestial. Danos fortaleza en las ausencias, aliento en la esperanza alivio en los pesares, constancia en la virtud. Valor para los sacrificios que nos exige el cumplimiento integral de nuestro deber. Oh Madre y Señora Nuestra, Stella Maris, escucha las plegarias de nuestros corazones. Te suplicamos que nos orientes y nos conduzcas al puerto de la bienaventuranza eterna concediéndonos en la vida y en la muerte la misericordia dulzura de la paz. Amén.


Bibliografía

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•  Potash, Robert A. (1981). “El Ejército y la política en la Argentina, 1928–1945”. Buenos Aires, Argentina: Sudamericana. •  Romero Carranza, Ambrosio (2009). “Enrique Shaw y sus circunstancias”. Buenos Aires, Argentina: ACDE. •  Ruschi, M.Isabel de y Critto, Sara Shaw de (2017). “Viviendo con alegría, testimonios sobre Enrique Shaw”. Buenos Aires, Argentina: Editorial Claretiana •  Scudé, C (2016). “Historia de las Relaciones Exteriores de la República Argentina”. Recuperado de http://www.cema.edu.ar/ceieg/argrree/9/9-039.htm el 04/10/2016 y en página oficial Armada Argentina http.//www.ara.mil.ar. •  Shaw, E. (1961). “La Empresa: su naturaleza, sus objetivos y el desarrollo económico”. Ponencia presentada al Congreso Mundial de la Unión Internacional de Asociaciones Patronales Cristianos (UNIAPAC), Santiago de Chile. •  Shaw, E. (1960). “Eucaristía y Vida empresaria”. Conferencia pronunciada en ocasión del VI Congreso Eucarístico Nacional. Buenos Aires: Del Atlántico. •  Shaw, E. (1958). “La Misión de los Dirigentes de Empresa”. Mendoza, 1958. Palabras pronunciadas en la Jornadas de Estudio sobre Problemas humanos de la Empresa organizada por la Asociación de Profesionales de la Acción Católica Argentina. •  Zanchetta, Alberto (2004). “Enrique Shaw, un oficial singular”, Buenos Aires: Boletín del Centro Naval, N°809, año 123, vol CXXII.


Agradecimientos

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A los benefactores que facilitaron la impresión de la presente segunda edición, al Sr. Rodolfo Jorge Lanusse, amigo personal de Enrique; al Vicealmirante (RE) Benito Ítalo Rótolo; y a tantos otros que han expresado su deseo de no ser mencionados. Al Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante José Luis Villán, por su afán en difundir la vida y obra del primer marino argentino en franca navegación al puerto de la santidad. Al Obispo Castrense S.E.R. Monseñor Santiago Olivera, por reavivar la llama de la Causa Enrique Shaw desde su primer sermón brindado en la Catedral Castrense hasta el presente. Agradecimiento especial a la Familia Shaw por las fotos ofrecidas para ilustrar esta biografía, así como al postulador de la causa Lic. Fernán de Elizalde, a Elsa Shaw de Canale, a Sara S. Shaw de Critto y a Sarita Critto, por la paciencia, el apoyo y los invalorables aportes que habiendo sido transmitidos de boca en boca dentro de la familia, hoy ven la luz en esta breve y apretada síntesis del período de Enrique en la Armada Argentina. Al Capellán Mayor de la Armada, Monseñor Germán Carmona, por su paciencia durante tantos años de trabajo en común para lograr que el Siervo de Dios ocupe el lugar que le corresponde en las filas de la Armada Argentina. Al Doctor Pedro Luis Barcia, por el prólogo, por sus enseñanzas y por su amistad, siempre abierta a manos llenas.


Hago extensivo el mismo al Comodoro de Marina Dn. Ricardo Luis Zalabarría, por su dedicada labor de recopilación histórica en la Escuela Naval Militar que permitió contar con los originales del legajo de Cadete para completar este trabajo y, en el mismo sentido, al Secretario General de la Armada Contralmirante Jorge Cisneros por proveer el legajo de Oficial de Enrique Shaw. Al Director de la Escuela Naval Militar, Capitán de Navío Don Zenón Bolino y a la Directora del Museo CL Chalier (ESNM), Licenciada Elsa N. Poveda por suministrar información sobre las actividades realizadas por el Cadete Shaw durante sus años en el Instituto Naval. A mi esposa Liliana, a mis ocho hijos (cuatro políticos) y a mis siete nietos por acompañarme a soñar con los ojos bien abiertos. Al Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw por todas las gracias recibidas.

Uso de imágenes •  La imagen del Acorazado ARA Rivadavia obtenida de Historia y Arqueologia Marítima (http://www.histarmar.com.ar/). •  La imagen de la Virgen de Stella Maris fue desinteresadamente otorgada por el Diácono Lawrence Klimecki (www.DeaconLawrence.com). •  El resto de las imágenes fueron cedidas generosamente por el Archivo General de la Armada y la familia Shaw.


9 4  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

Enrique Shaw


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This book is an ad honorem production, any reader that wishes to contribute can make a donation on behalf of the Asociación Hogar Naval Stella Maris. This institution keeps alive the spirit that once inspired the wives of Navy Officers to create the Sociedad Asilo Naval in 1891, which had as its objective to provide assistance to widows and orphans of the Navy’s personnel that had passed away performing their tasks. Its first solidary action was to aid the sixteen families of the shipwrecks of torpedo chaser ARA Rosales in 1892. In 1969, a new initiative from the wives of Officers led to the creation of the current Asociación Hogar Naval Stella Maris, a non-profit charity that, since then, has promoted the same historic labour that was once put forth by the Asilo Naval: support and religious education to kids in the ages of primary or secondary education, pupils and half pupils, children of the civil and military personnel of the Argentine Navy, extending in some cases, to the families that express specific needs. The charity continues its work by assigning scholarships to graduates of the Hogar Naval to further their tertiary studies. Business name: Asociación Hogar Naval S Maris (sic) Bank Account in Pesos (Banco Santander Río): 052-000972/4 CBU: 0720052620000000097240 / CUIT-CUIL: 30680297882


S H AW from Naval Cadet to aspiring Saint

Naval history of Enrique Ernesto Shaw, Servant of God

Luis María González Day Rear Admiral (Retired), Argentine Navy


Contents 101  Foreword, by Dr Pedro Luis Barcia 105  Author’s note

106  The man and his circumstances 113  At the Military Naval School 129  Last year at Military Naval School 140  Officer of the Argentine Navy 149  Businessman and working man 158  Points of view 164  Progress of the Canonization Process 172  Epistolary communications

175  Prayer for Stella Maris 176 Bibliography 178  Acknowledgements

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Versión en español

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He sailed out to the sea —Pedro Luis Barcia57

The accurate nautical metaphor that John Paul II posited to allude to the necessary dynamic for a new evangelization: Sail out to sea, in the midst of a turbulent century, was suitably borrowed by the head of the Argentine Episcopate for a pithy document written in 2003. In this metaphor lies the impulse and the risks that sailing involves. To evangelize is to sail, to sail troubled waters, changing tides, sailing with confidence with a fixed course towards the final destination. This metaphor, which he never got to know, would have been pleasurable to Enrique Shaw, for it warmly associates two vocations: sailing and evangelizing. Nevertheless, our man already had with him the age-old metaphor of church’s ship and its helmsman Peter, among others associated to the religious imaginary. Shaw’s rich and faceted christian personality has been tackled by many, presenting him projecting his spirituality in the family, in the enterprise, in the institutions of which he was part of. The originality of this book is that it makes an exploratory landing, with studious execution, in an uncharted territory of Shaw’s life: his time in the Argentine Navy. Which is maximized because of the author’s naval background: each person scratches their own itch. This is the happy circumstance of the book the reader has in their hands: the explorer is specially gifted, with his own weapons and personal experience, for this adventure: Luis María González Day is Rear Admiral (Retired) of our Navy58. 57. Ex-president of following Academies: of Letters and of National Education. 58. I met González Day as a student at the Masters on Enterprise Communications, at the Universidad Austral, with a scholarship from the Argentine Navy. I then


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The author focuses, for the first time, in considering the relationships woven between Shaw’s character and Shaw’s institution, in every stage from cadet to officer in command. These gradual steps are neatly documented by the author with testimonials and certificates that validate his words. It is appropriate that this officer is the author of the present book, for there is in his upbringing a conjunction of two elements; a salesian foundation in his education through his teens, that with Don Bosco’s preventive system set him on a perspective of christian realism focused on care for the fellow man, in the sense of shared effort, in the keenness on helping others. Added to this foundation is the author’s experience in the Navy, who, as a young man, walked the same steps as Shaw, in nearly the same decks and the same hallways of the Naval Academy. The callida iunctura of both elements has allowed the author to comradely accompany Shaw’s naval phase through shared experiences. Moreover, González Day is a man of solid and sedimented christian formation. All these factors ensure a natural coexistence with the character. Lessing said that “no one can walk unpunished under their own palm trees: their own shadow will affect him”. This way, a man that is part of a solid Institution as is the Argentine Navy is left himself with a mark, and it will have been chosen as a vocation. Shaw’s neatly penned down notes on his notebooks show this: “I am thankful of the opportunities I have been given by the Navy to learn many things, and to organize myself, and to get to know the men at port or on board.” “The particularities of living at sea… are excellent to build the character and development of followed his progress in his doctorate, an academic career which he led as he rose to Rear Admiral. It was a surprise for me to find this author’s first book, with an exhaustive work of documentation over Shaw’s seaman stage in life.


FOR EWOR D  •  103

logic of an individual” (Romero Carranza 2009:20). The Navy with its requirements, values and discipline merged happily with the cadet that was joining its ranks. Moreover, the Navy also offered secondary but invaluable opportunities. For example the moment in which Shaw sitting on a crate, teaching religion to two young men on board. Not only was he given opportunities, but he was able to take advantage of them from his apostolic interest. At the same time, the Navy recognized his personal aptitudes, in all the reports were we can read: “He inspires trust and will always have someone to lead”, “Conscious of the global situation and knows how to take responsibilities”, “He is energetic with himself”, “Capable of resisting danger and hardship”, “This Officer has a great inner purity and is loyal and honest in his outstanding performance.” A clear institutional recognition of the spiritual qualities of our man. Shaw was a seaman, but also a bridge builder, building vertical bridges between the sea and the sky, and horizontal bridges between the sea and the land, in his evangelizing work. I want to recover a charming phrase of his: “Anything can be achieved with the Navy as a partner”. At sea with Stella Maris and in land with the Virgin of Lujan. Shaw was an upright man. Whenever he acted, he did it with the unitive spirit of service. This word, frequent in his writings, is comforting for two reasons: for its human and solidary meaning in the Navy, and for its deep christian meaning in every aspect of Shaw’s life. He was able to say, more christiano, the same phrase spoken by Alexander The Great: Omnia mea mecum porto: “Everything I own I bear.” Because he bore that spiritual oneness that gave coherence to all his actions. I welcome this book which explores, with fruitful findings, a


key period of the life of this Servant of God. This book brings in new evidence to the already-proven spiritual excellence of this remarkable example of a modern christian —seaman, father and businessman—, who knew how to sanctify daily life. Before his departure, on the deck of the ship for the final trip, with a sense of detachment of all material things around him, things that never held him back, Enrique Shaw was able to freely subscribe to the verses of Antonio Machado, in his departure: “You’ll find me on board, travelling light, almost naked like the sons of the sea.”


Author’s note

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The life of God’s Servant Enrique Ernest Shaw caught my attention since the day I found out about him, back in 1987, through an article published on the Dominical Message The Sunday of San Pablo Publishing, that synthesized Enrique’s fruitful passage through this world. As a member of the Argentine Navy it filled me with christian satisfaction to know that a member of the Naval Institution was on his way to becoming one of God’s Saints, therein my interest of widening my knowledge about his life, particularly his formative years at the Military Naval School and his professional development as an officer of the Navy. Having accomplished that first aspiration on a personal level, the time has come for the second stage, following Pope Francis’ request: spreading the facts, factors and processes that took this Cadet, then Officer, to abandon himself to the will of God to serve, those most in need, the workers, and guiding the labor of company directors, who have the maximum responsibility fostering the human qualities of their personnel. This catholic book is open to everyone, with the intimate desire to expose plainly and respectfully, an example of life that shows the strength of small and transcendent actions that each of us can carry forward, going from potentiality to action, with the goal of improving the life of the people with whom we live. Shaw prayed and pleaded for a better world… he firmly believed in it, he was convinced we could achieve it!


The man and his circumstances

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At the beginning of the 20th century, Paris was the world’s center of culture and art, inserted in the context of a Europe that was going through a period that would later be known as the Belle Époque. It was in those times that our country, the ARA Uruguay corvette and its crew achieved the heroic rescue mission of the swedish expedition crew in Antarctica. Sailing from Buenos Aires on October 8th, 1903, to rescue the shipwrecks from the Antarctic ship one month later, on December 2nd the corvette returns to Buenos Aires, and is received by more than 100,000 people in Dársena Norte. Meanwhile, on January 7th, 1904, in the Port of Genoa, argentine authorities delivered their japanese counterparts the modern battleships ARA Moreno and ARA Rivadavia, Giuseppe Garibaldiclass, which were renamed Nisshin and Kasuga. Both units would later participate in the Russo-Japanese War of 1904-05. On May 11th, 1905, Ceferino Namuncurá59 dies in Rome. He had worked in the workshops the Argentine Navy had near Tigre, in the current Naval Museum60 (Miglioranza, 2002:55-59). The century continues with the World’s Fair in the City of 59. Ceferino Namuncurá (1886-1905), born in Chimpay, Río Negro province, son of “The Great Cacique of the Mapuche” Manuel Namuncurá and the captive mestiza Rosario Burgos. Ceferino was baptized by the salesian missionary Domingo Milanese when he was two years old. His last name means “Stone Foot” (person with great will). His most known quote is: “I want to study to be useful to my people”. 60. The “Santito de la Toldería” was beatified on November 11th, 2007, by Pope Benedict XVI.


Lights. In 1910, the 2nd Summer Olympic Games were held and the construction of the current Nº2 and Nº6 metro lines began. The world is shaken by the pitiful news of the sinking of the Titanic in 1912. By 1914, the construction of the Sacré-Coeur Basilica is finalized. That same year Europe falls into barbarity with World War I. Finally, in 1919, the joy of peace reappears. The wall of protection built by Thiers is torn down in the City of Lights and the first commercial airline is inaugurated, connecting Paris with London. That’s the context in which the Shaw family lived. The mother was Sara Tornquist and the father Alejandro Shaw, lawyer of an “important argentine business group” (Rushi y Critto, 2017). They had a two year old son, who, following the custom of the times, was named Alejandro after his father. On February 26th, 1921, the family is completed with the arrival of Enrique. He was baptized on April 5th in La Madeleine (Critto, 2013:II). The family decides to return to the country while Enrique was still a newborn. Sara dies in 1925, being only 28 years of age, leaving her husband the posthumous wish of educating their children in the Catholic faith; that task was brought upon sacramental priest Pedro Goicochea (Panorama Católico, 2016). An event shocked the argentine society on October 25th, 1927, when the luxury packet-boat SS Principessa Mafalda61 sunk around 7pm near the coast of Salvador de Bahia, Brazil. Three-hundred and fourteen people perished. An argentine hero was born that day: Naval Conscript Anacleto Bernardi. October 25th was declared Day of the Naval Conscript in memory of the rescue actions

61. A transatlantic that had been connecting the shores of Buenos Aires with those of the Liguria. Named in honor of Princess Mafalda of Savoy, daughter of Victor Emmanuel III, king of Italy.


Admission form N°1, signed by Enrique.


Admission form N°2, signed by Enrique.


Admission form N°3, signed by Alejandro, Enrique’s father.


T H E M A N A N D H I S C I RC U M S TA N C E S  •  111

performed by him, until his last breath62. Complying with their late mother’s wish, on August 3rd, 1928, both brothers received the First Communion by Father Goicochea in the Basílica del Santísimo Sacramento) (Ruschi y Critto, 2017). As time goes on, Enrique expresses his intention of entering the Navy back in 1935, when he was finishing his third year of highschool. When he brought this subject up at home, many obstacles were put between his calling and himself. His father was a distinguished lawyer and a businessman (Romero Carranza, 2009:11). He had recently resigned as the representative of the “Tornquist House”, but he still travelled permanently around the world and didn’t like Enrique’s decision, since he was convinced that Earth was approaching a dangerous cliff. Even his relatives “vituperated his decision”. Enrique’s nautical calling was, surely, inherited from his great grandfather Shaw, a scottish sailor (Romero Carranza, 2009:12). As a child, he felt extremely drawn towards sailing and the sea, assiduously visiting a lighthouse63 to see the ships, with a profound desire to embark in them in the near future, in order to obtain the necessary professional knowledge to steer them safely to port. Even Cecilia, his wife, told us that this subject was “a separate chapter, Enrique and the sea; he loved the sea” (Bunge y 62. Naval Conscript Anacleto Bernardi, an Entre Ríos native, was onboard Training Ship ARA Presidente Sarmiento (instruction trip N°27). He was disembarked in Genoa together with Corporal Juan Santoro because both had pneumonia. They were hospitalized and when discharged, even though they were still recovering, they were re-embarked on the SS Principessa Mafalda. They traveled in third class. The contemporary press reported details of their selfless service, when, after hearing the alarm, and still convalescing from pneumonia, rescued dozens of passengers. By the end, Bernardi gave his life jacket to an elderly man that was on deck and then abandoned ship together with Santoro, swimming towards the SS Empire Star that had approached to rescue the shipwrecks. That was the last image he would remember of him. 63. This will become an enlightening fact as we shall see later.


Critto, 2006:48). A personal note: I was first in contact with the Shaw family on a mass that celebrated Enrique’s anniversary. Then I was still active in the Argentine Navy, as Frigate Captain, for which reason I attended the ceremony in winter dress uniform. When I entered the Church of Santa Catalina de Siena, I had the privilege of meeting his widow, Cecilia, who glanced at me. She had a peacefull look filled with joy and I was able to perceive that my uniform inspired deeply cherished memories in her. Which obviously reminded her of her beloved late husband. All throughout the mass I stood besides her and she took my hand. I cherish that moment vividly. Enrique was a studious boy. The director of the De La Salle School points out—proudly—the grades of the third-year student: Spanish (9), history (10), French (10), English (10), math (10), biology (10), geography (10) and art (8); as does with his enrollment number: 002.133 and his identity card: Nº929.486. Enrique spoke perfect English and French. He obtained the first place in the school’s honor roll (Zanchetta, 2004:394). He would receive the Eucharist daily, and with his fervent religious faith, he was a permanent inspiration to his peers (Critto, 2013:II-2) Many of the De La Salle School students opted for the Military Naval School. They would later become Enrique’s classmates, even at a later stage at Rigolleau Glass Factory64. Let’s set the bow now towards Santiago River, joining young Shaw in a fundamental period of his life, the formative stage as a student in the Military Naval School between 1936 and 1939.

64. Information provided by Enrique’s daughter, Ms Sara Shaw de Critto.


At the Military Naval School

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Which were the vocational motivations which propelled Enrique to enter the Military Naval School? Miglioranza addresses this in his book Santos Argentinos: “He was attracted by adventures in the sea, the discipline and connivance between Officers and sailors, the desire for a double learning experience: technical and humanitarian� (Miglioranza, 2002:61). Notwithstanding the lack of support from his family and in virtue of his ironclad will (Romero Carranza, 2009:13), his father signs his authorization and Enrique finally enters the Military Naval School on January 2nd, 1936, being only 14 years of age. He incorporates as part of the 66th class. He excelled the entrance exam, achieving the second highest average of his class. This was informed to his father through a thoughtful note from the Principal (see page 117). The Military Naval School was and is a school of strict and demanding standards, which aims to shape upright citizens, ready to serve their peers65 and prepared to willfully give their lives for the defense of all citizenship, which is not a declamatory fact, but a concrete one, recently evident and tangible during the Islas Malvinas Conflict. The Official Creed of the Navy, known and sung by Enrique, clearly synthesizes the spirit that moves the Argentine Navy66 when shaping its young citizens:

65. Serve here is used in its highest sense, as giving dignity to the human condition of who serves and who is served. 66. Derived from the Royal Ordinances of Charles III of Spain (18th century).


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“To attentiveness, good conduct, subordination before the superior, afable circumspection with the subaltern, respect to to the dignities of other professions, general civility, untiring activity and zeal on the face of fatigue, and finally, the ideal of risking your life before any peril in defense and glory of the Homeland, which are qualities that dignify an Officer, the Officer of the Navy must garner its own knowledge on the various branches of his career, understanding that if he does not know, he can’t lead, and that if any situation surpasses his knowledge, he will have to let his subordinates know in risk of losing his good image”. Oficial Creed of the Navy


A T T H E M I L I T A R Y N AVA L S C H O O L   •   11 5

It’s Enrique’s firm determination which allows him to consolidate his first calling, being in the Navy, and the Military Naval School will be the frame which will contain and support his leap, allowing him to unleash his ultimate, sublime calling, that of serving God through the sanctification of ordinary working life, defending and fostering the argentine worker. During his first year in the Naval School (1936), Enrique faces new challenges which are completely different to those he had faced in his past condition. He had renounced to “the money ties and comfort that his family condition provided” (Critto, 2013:12), to train himself in the rigors of military life. He discovered the value of the simple things in life. The international landscape presaged conflicts and wars, which would promptly unflod. Being a first-year cadet—by then—implied a strong determination regarding self-worth. Humanity would not catch a glimpse of peace on the horizon. War was there, near in time but far geographically. Not so long ago, on October 3rd, 1935, Italy had invaded Abisinia. Beginning in 1936, the german military occupation of Renania occurs on March 7th, then, on July 17th, the Spanish Civil War and religious persecution begin. By October 25th, the Rome-Berlin Axis is formed, ratified by Italian Prime Minister Benito Mussolini in a speech and on November 25th Japan and Nazi Germany the Anti-Comintern Pact. The world was in a real crisis, with an unsavory prospective. All of this happened right in front of the eyes of a young, very well informed 15-year-old citizen, that had embraced military life and lived without his parents67, supported by an aunt that acted as tutor before the Military Naval School authorities. His new 67. His mother had passed and his father was living in New York.


Enrique Ernesto Shaw, Naval Cadet.


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“brothers” were his brothers in arms, with whom he shared every moment of his life, and the Navy as a whole shaped the “big naval family”68 which supported him in his integral development69. Thence the great affection that Enrique constantly expresses towards the navy. In Argentina, since 1932, the government was debating between the industrialist position from conservative economists such as Alejandro Bunge (uncle of Cecilia, future wife of Enrique), who believed in the operative combination of political liberalism with economic nationalism. Justo is the President from February 20th, 1932, onwards. Vice admiral Julián Irizar, ex commander of the ARA Uruguay corvette, dies in 1935, he was responsible, 32 years prior, of the heroic rescue of the swedish expedition in Antarctica, commanded by Nordenskjöld. Enrique’s first year at the Naval School, 1936, started with shades of electoral fraud on the elections for Congress70; failed presidential conspiracies; strikes organized by the National Workers’ Federation; and, paradoxically, the beginning of an economic recovery (Potash, 1981:139, 146). On September 21, 1936, the Council of the League of Nations gathered in Geneva by request of the argentine government in order to deal with enforcing article N°10 of the Covenant of the League of Nations on Italy, repudiating their territorial conquests through military power (Escudé, 2016). On August 1936, cruiser ARA 25 de Mayo and torpedo boat 68. The term “big naval family” is still in use today. 69. The Prayer for Stella Maris includes the former term. 70. This was the first attempt by the UCR before Justo to have military overseers ensure the electoral process “in order to guarantee electoral honesty”. It was rejected but set precedent for future endeavours.


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ARA Tucumán set sail from Puerto Belgrano Naval Base heading towards Alicante, Spain, to fulfill humanitarian tasks rescuing refugees from the Spanish Civil War. In “more than twenty trips from Spain to Marseille… they evacuated 1526 people, 553 of them were argentines, 651 spanish and the rest of other nationalities.”71 Those days life was not romantic for a navy man, for a cadet. One had to shovel coal on the vessels, a task assigned to cadets, since one has to know how to do, to know how to lead; one has to know the problem from the perspective of the working man. Every officer has to do the job he will later order the rest of his crew to do. We can easily imagine Enrique performing these tasks: shoveling coal into a boiler, polishing bronze on the decks of the ships, participating in a sea maneuver, or in training, attending math, sailing, or Naval History classes, or in sports, swimminng, football, rowing, in any case, we can recreate the life of this 15-yearold boy72, from the sole contemplation of the sea, including his craving for affection from his late mother or his father, who was far from him for work reasons. Living in the loneliness of naval life, Enrique grew—swiftly— from boy to man. His first years in the Naval School were rough. He was the youngest of a hundred peers, he stuttered and wasn’t skillful in sports, which made him a target for bullying, very common for the age they had and “common in boarding schools” (Romero Carranza, 2009:14-15). These facts, like the ones we will later discuss, were formative for Enrique, they helped build his spirit and cemented his later calling. Adolfo Critto says: “In the 71. See Argentine Republic, Ministry of Foreign Affairs and Worship, Memoria presentada al Honorable Congreso Nacional correspondiente al período 1937-1938, Tome I, Part I: Relaciones Exteriores, Section C: Política Internacional, First chapter, Buenos Aires, Peuser, 1938, pp. 37-38. 72. He entered the Military Naval School on January 2nd, 1936, just a few days before his birthday.


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southern seas he performs a committed apostolic work” (Critto, 2013:12). One of his daughters tells us some comments made by her father about his life as a cadet, remembering those bygone times with affection. Enrique explained how he spent his free time practicing the gymnastic skills in which he had poor performance. He was constantly striving to improve and overcome himself, in the things he had the hardest time at. In that sense and as a fruit of his effort, in the book Recuerdos

Note for Alejandro Shaw about his son’s acceptance to the MNS.


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written by his wife Cecilia and their daughter Sara, we can read “Little by little and with time, his peers started to respect and admire him for his qualities, his academic score and his physique; he swam 6 kilometers and ran some more. He also was the champion at holding his breath” (Bunge y Critto, 2006:37). After half a year, and in an attempt to increase the number of Naval Officers73, Enrique’s class is promoted to second year. The rookie’s score by July 20th, 1936, was 3.4 over 5, being the fourth highest average in his class. Looking back at the professional creed we cited previously, we get the values of the naval profession that were coined in the past but still hold true in the present. The ruling principles that are taught to the young cadets at the Military Naval School are: •  Obedience to the Law, the Constitution and constitutional-level decrees, subscribed and ratified by the nation, they constitute the basic principle of naval organization. •  Responsible use of the authority bestowed by the Nation. This concept is taught to the members of the Institution to have them fulfill, confirm or sanction the course of action laid down by the Executive Power to the Institution. •  A faithful attachment to the superior values of the human being, to the concept of patriotism and love for the Nation. •  Courage, as the temper that makes one resist the temptation to yield on the face of peril or opposition. •  Integrity, renouncing to lies, theft or deceit, in all its shapes and circumstances. •  A profound common and critical sense, which enables sound 73. “The Ministry of Defense expenditure went from $79.677 (1935) to $111.544 (1936) and to $143.411 (1937). An acquisition of ground, submarine and airborne units is made and Puerto Belgrano is turned into the main naval base.” (Potash, 1981: 148-9).


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conclusions though thoughtful decisions and opinions. •  Modesty, in the form of lack of vanity. It does not imply the demerit of labor, but a just and balanced analysis of fulfilled tasks. •  Understanding that setting an example is the most important tool to lead successfully. •  Professional knowledge, confidence, initiative, finesse, energy, enthusiasm, perseverance and kindness are distinctive elements of a Naval Officer. In this context, Enrique, who already brought many of these qualities with him, was ratified into his path by his exemplary conducts, which reflected in his records as a cadet, as we will now see. During the second half of 1936, he finishes the second year. After finishing that year, having successfully fulfilled with the requirements of 1st and 2nd year (comprised in one), Enrique is promoted with the following grades: 3.9 (February 20th, 1937), being invited to participate in Sarmiento’s tribute at Recoleta on September 11th 1936 and in a Mass for the Day of the Student on November 11th. He maintained his class ranking: 4th. In his grading sheet the following aspects are worth highlighting (sic): •  Does he take responsibility for his mistakes? Yes. •  Does he get seasick? No. •  Is he appreciated by his peers? Yes. •  Does he show calmness and manliness on the face of peril? Yes. •  Military spirit: He is very enthusiastic. Very loyal, a good partner and of great spirit. •  Leading capabilities: He inspires trust and will always have someone to lead. •  Personal decorum: He is very well adjusted personally and with


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his attire. •  Character: Conscious of the global situation and knows how to take responsibilities. He is energetic with himself. Capable of resisting danger and hardship. •  Professional competence: Very enthusiastic and apt for naval service. His grades describe him as a very enthusiastic young man, with a great spirit, prominent for his character, loyalty and zealousness. The expressions “great spirit” and “he’ll always have someone to lead” are very unusual to describe the behaviour of a second-year cadet, which, as we discussed before, was actually in his first calendar year in the Naval School when these grades were written, so, was the officer who wrote these comments foretelling Enrique’s first steps towards sanctity? It’s worth rereading the characteristics detailed under “Character”. Like every Saint, Enrique pushes himself to the limit, fighting the good fight of the faith74 on the face of adversity. Thus, it is remarkable how the officer that graded him outlines the basis on which Enrique’s heroic christian virtues begin to develop, fostering the spirit of our young cadet. Enrique enjoyed naval activity, he was determined to improve constantly. The daily chores were an inseparable part of his vocation and an inter and intrapersonal meeting place. Later, as a businessman, he would say: “Through work we bond with our fellow man… even so: if we understand the work this way, we will see it creates a vocation” (Critto, 2013:91). When he turned 16, the naval cadet visits his father in the city of New York, United States. Through an authorization of the 74. First letter of Saint Paul to Timothy (1Tim 6, 11-16).


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Navy and his guardian, Gisèle Shaw. He receives the appropriate permissions and swiftly takes off on a hydroplane75 towards his father76. He finds him and with a heavy heart, finds an “italian renaissance man, … who didn’t profess any religion … who didn’t approve of … what his son had proposed to himself when entering the Navy”. Nevertheless, he did not oppose strongly to the tough career his first-born had freely chosen (Romero Carranza, 2009:14). We could speculate what would Enrique feel in his young heart, maybe chagrin, anxiety, he would wonder whether or not it was worth it to pursue his military career. “Is my father right?” And something similar might have happened to his progenitor, he would wonder about what he had done with his son in New York, how did he make him feel? Why didn’t he take more advantage of his time? Why didn’t he encouraged him to follow his professional vocation with more intensity? Not opposing was not enough. How nice it would be to have the answer to these questions! Luckily, as we will see, a letter from Don Alejandro (Enrique’s father) answers these questions almost to a T. Meanwhile, the world followed its relentless pace, on April 26th the Luftwaffe Condor Legion bombarded Guernica, on July 7th a series of shootouts between Japanese and Chinese soldiers in a bridge near Beijing starts the Second Sino-Japanese War, which would last until September 9th, 1945. In August, Japan invades China. On November 6th Italy adheres to the Anti-Comintern 75. Air travel was in full development and there were few terrestrial airport facilities that would ensure auxiliary areas of logistic support. 76. To contextualize Enrique’s trip in 1936, it is worth pointing out as an example that the first airplane that connected Argentina with Spain was the hydroplane Plus Ultra in 1926, which took 19 days to cover the distance. Later, King Alfonso XIII of Spain donated it to the Argentine Navy. In service until 1936.


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Pact, subscribed by Germany and Japan the past year and finally on November 25th Germany signs a military agreement with Japan. Inside our borders, on September 5th, 1937, elections were held and Roberto M. Ortiz–Ramón S. Castillo from the Concordancia (Conservative and Radical Antipersonalists). The so-called “patriotic fraud”77 is denounced and there’s a great popular upheaval. At the same time, when Justo was still president, an agreement is signed to develop a building for the Naval Ministry, and in miliyary circles there’s debate about the need to build a National Defense Council (Potash, 1981:152). Enrique returns to the country when his licence in New York ends and also returns to his regular third-year activities. From the Military Naval School he writes a letter to his father. Later he receives a reply that dug deep in the young sixteen-year-old cadet78. Don Alejandro wrote: “I have received the letter you sent to me from Santiago River, and I like the spirit that inspires it. Spirit trumps all: it even knocks down the toughest wall, which is indifference. Your work, even when you may believe that your superiors don’t notice or appreciate it, will accumulate and conclude by widening its breadth like a torrent of water. Keep your path, getting the most from your work, with or without the applauses. What has to be interesting to you is achieving your goals, not receiving praise” (Romero Carranza, 2009:14). These lines were written by Enrique’s father, the same person 77. “Patriotic fraud” was the name given to a victory obtained through irregular means, out of the strict democratic rules based on compulsory, secret and universal vote. Violence, open vote and overturning voting-urns were, sadly, regular practises. 78. Alejandro’s letter allows us to speculate about the content of the one previously sent by Enrique.


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that initially was not supportive of his son’s vocation. This notable change in attitude was obviously strongly reaffirmed his son’s decision and was both encouraging and relieving. Which was the reason for such clear change in attitude? On August 18th, 1937, Virgin Mary, through Stella Maris79, was declared Patroness of the Argentine Navy80, by a presidential decree issued by President Agustín Pedro Justo. She is the star of evangelization, guiding us towards Christ and eternal beatitude, which is our final destination. Many liturgical ceremonies were held in all naval units and dependencies to honor her. The Virgin enters the daily life of the Navy, guiding Enrique. We could let our imagination fly and surely see cadet Shaw celebrating the intonations of Virgin Stella Maris, attending mass and participating in the Eucharist, since he was consequent and persistent with his values and beliefs. He continued to be, in the Military Naval School, “that boy of Mass and Eucharist” (Critto, 2013:12), attending daily the Holy Communion celebration, just as he did in the De La Salle School. By the end of 1937, Enrique is promoted to the 4th year, repeating his previous average of 3.90. 5th in his class ranking. The merit order inside the class is a reflection, on one hand, of the global assessment the Navy assigns to its members, and thus we can certainly assume that Enrique was considered a high value individual for the Navy and of whom a promising professional career was expected. On the other hand, it illustrates Enrique’s sacrifice to achieve perfection in his professional activity (sanctifying 79. Stella Maris is recognized as the “Splendorous Star of the Seas” in naval-catholic environments, alluding to the fact that she is the most beautiful on the pleiad of stars in the sky, guiding sailors to safe waters. 80. The Prayer for Stella Maris is included later, so the reader can beg the Virgin to intercede for Enrique.


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mundane work). In fact, Shaw was, is and will be an example for all officers and non-commissioned officers of our Navy. In his service records we can appreciate how the Naval School monitored and fostered its cadets, and still does today; some notable records are the following: Special License granted for a dentist’s appointment on November 5th; a special recognition for participating in a Tribute to San Martin on August 17th; and we can also read the following statements: •  Does he get seasick? No. •  Does he show composure and manhood in the face of obstacles? Yes. •  Professional competence: Very good. Enrique was intellectually restless and his ability to speak three languages fluently allowed him to always be very well informed. These conditions and his intimate desire to share his gifts, led him to write for the Ciñendo81 magazine, published only inside the School, which had and has as a goal to broadcast current events, and also specific aspects about life at the School. The articles were: 26,000 kilometers of air travel, where he shares his experience on his five day trip to the USA. Due to its length, it was published on magazine N°10 (12/1936) and N°11 (02/1937). Foreign navies, putting forth an analysis on the most modern naval units comparing their cost of acquisition against their operational capacities. Magazine N°16 (08/1938). Pavillions and diplomas, a reflection on the dreams of a young cadet and the likelihood of achieving them. Magazine N°18 81. Ciñendo means to sail against wind with the smallest angle possible.


(12/1938). It narrates the ideas present in the spirit of cadets and how to attain them. This is one of his first inward-looking reflections. Enrique was only 18 years old then.


Last year at the Military Naval School

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The world was growing more and more complex: on March 12th Germany annexes Austria (Anschulss), on March 22nd Germany recovers the Memel territory in Lithuania, on September 29th the Munich Agreement is signed between Germany, Great Britain, France and Italy. The agreement includes granting Czechoslovakia’s Sudetenland to Germany. On February 20th, 1938, Ortiz takes office. National Gendarmerie is created. Many provinces are intervened. The Panamerican Conference is held in Lima (Perú), in which the argentine thesis about staying neutral on the face of an armed world conflict won. Enrique invigorates his “self-control and self-esteem”82, through the discipline of sailing, where he finds the necessary platform to unfold his leading skills, while allowing him to develop a solid contemplative stance and of personal recognition. He acquires “faithfulness to the mundane, to responsibility and to the professionalism of his actions” (Zanchetta, 2004:395), particularly those which involve others under his command. Though this, he discovers the naval concept of teamwork83, that coordinated articulation which maximizes individual efforts in order to achieve goals that exceed the sum of individual actions. This knowledge is then transported into his business with 82. A personal note fondly remembering Father Miozzo, a salesian priest that guided my first years in the Santa Catalina Institute, based on the instruction of two fundamental concepts: “self-control and self-esteem”. 83. From the german skip for ship and the french equipé, which means everything related to the ship, the embarkation, and then by extension, anything that’s necessary for the ship to set sail.


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a clear naval inspiration, through the following words: “Insisting on teamwork. The strength of the chain84 is given by the weakest link” (Critto, 2013:50). Due to his high academic and professional performance, he receives the Roseta Dorada85 award (on the first bimester); he is sent to participate in a reception at the Military Circle on May 24th; Roseta Dorada (forth bimester); he is selected act as Second Non-commissioned Officer Cadet (Brigadier) on February 8th and confirmed in this functions on May 23rd, 1938. Brigadier is a distinction granted to the most competent cadets in order to have them foster the personal and professional education of rookies and the rest of the cadets. He was 17. Thus, we understand that the Navy continued to deposit trust on Enrique, to the point of giving him command of cadets of inferior rank even though they might be older in age. It is worth pausing here for a second in order to understand the breadth of that statement, “the Navy believed in Enrique”, or “the Navy continued to deposit trust on Enrique”. The context is practically intangible, given that the Navy is an Institution, a collection of individual wills framed by a set of given beliefs, norms and values that are in constant mutation. We must comprehend the intangible aspect. Each qualification and opinion poured on Enrique do not belong specifically to the Institution, but to every discreet man that qualified him every time, in every circumstance: in military instruction (Officers belonging to the School), on embarkations (Officers that were 84. He is referring to the anchor’s chain, formed by hundreds of meters of links and fetters. 85. The Roseta Dorada (which means golden rosette) is an award granted by the Military Naval School as a recognition of academic effort and dedication to those cadets who obtain more than four (4) points as a minimum in all subjects during a specific period.


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external to the Naval School), in scholastic aspects (teachers), as well as in his performance on sport activities, in any case, the qualifications correspond to a collection of the members of said Institution. The objectivity of the final grade comes as a result of all the individual subjectivities valued by each person, giving the Institution the possibility to establish a measurable Order of Merit which is comparable against other peers. Simply: the final grade represents an objective and institutionalized opinion of every cadet. It is relevant to note that, on this tangible level, a diverse number of people agree on the qualities that distinguish Enrique, in his actions and decisions, in his friendliness, in his care for subordinates, in the light he radiated and in his selflessness. Due to this coherent objective and institutional decision, Enrique received command over cadets at a very young age, performing it with responsibility and an empathic touch. It was a transcendental event in his life, because that was the first time he led men with the goal of pursuing specific professional activities, acquiring full comprehension of the moral and ethical duties of a superior with their subordinate/subaltern86, which he would later apply to the binomial businessman/worker, or by extension, towards the fellow man. These characteristics of command were later deployed with wit in the private sector and elevated through concrete actions on the spiritual realm. Regarding this, Enrique would say “we are responsible for the human uplifting of our personnel” (Critto 2013:48), “It is entitled to lead87 he who has guts, sharp judgment 86. A subordinate is personnel under direct orders of his superior according to the line of command, while a subaltern is all personnel that is below the rank of any given superior. 87. Compare this quote with the Official Creed of the Navy (see page 112).


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and, above all, he who has learned a lot. I hold up the notion that who leads should stand out from other men by way of his foresight, prudence and tenacity towards work. Exact theories, based on true and proven facts are, to my understanding, the true school of command”. He would later be called “Commander of Businesses” (Critto, 2013:92 and 15). The concept behind the term “service” that is still in use today in the Navy was understood so deeply by Enrique that he applied it both in his private and professional activities, he said: “It is necessary that our children have the concept of serving”; “my function towards my company, towards you all, towards the country, by ways of my company, is serving”; and: “Our guiding light must be Virgin Mary (“Behold, I am the handmaid of the Lord”), both in her availability to take responsibility as in her service” (Critto, 2013:46-51). He was finally able to transparently link prayer, work and service: “Let us have work be an uninterrupted prayer, understanding it as a service to God” (Critto, 2013:92) Again, we can see in his records the devotion, care and attention that the Naval School had for their young cadets: on June 5th he was admitted to the Castro Sanatorium (for a diagnosis of appendicitis) until the 21st at 12:30. That year—furthermore—he was admitted to the Naval School for three days. In his service records one can read (sic): As a sportsman: •  Does he repress his anger? Yes. •  Is he tolerant of his peers? Yes. •  Does he take advantage of an unfair benefit? No. As a cadet: •  Does he take responsibility for his mistakes? Yes. •  Is he a gentleman in his ways? Yes.


Enrique’s report card at MNS (1).


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•  Is he loyal to the orders he is given? Yes. •  Does he get seasick? No. As a Non-commissioned Officer Second Cadet (Brigadier): •  Does he lead by example? Yes. •  Does he understand commanding as a great responsibility? Yes. •  Does he worry for his subordinates? Yes. •  Is he altruistic in his ways? Yes. •  Military spirit: He shows enthusiasm in all his actions. •  Personal decorum: He is correct in his manners and his attire. •  Professional competence: Intelligent and capable. By the end of the year he is bound for the training cruise ARA La Argentina88 , being Enrique’s class, number 66, the first to perform their training voyage in that ship89. We know from recent comments of his children90, that Enrique for many years regretted not being able to embark as a senior year cadet on the frigate ARA Presidente Sarmiento, since it was (and is) a very important symbol that every navy man to travels on such a historic ship. 1939: War wasn’t a metaphor, it was real, tangible. That year a paroxysm was reached. On March 14th Germany invaded Czechoslovakia, while Italy went for Albania. On April 1st the Spanish Civil War ends. On the 7th of that same month the Anti-Comintern Pact is signed between Germany, Italy, Japan and 88. This Cruise served between 1939 and 1972. The construction was started in 1936, on the Vickers shipyards in Great Britain. It’s first commander was Captain Alberto Brunet. It was the first naval unit to provide radar equipment (installed in London in 1946). 89. The Frigate ARA Presidente Sarmiento performed its last training voyage (N°37) in 1938, it set sail on April 18th, arriving on November of that same year. 90. The meeting was held, promptly, at the Museum Ship ARA Presidente Sarmiento, on September 20th, 2007, in which Enrique’s children and the members of ACDE (Christian Association of Business Directors) participated.


Enrique’s report card at MNS (2).


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Spain. On April 28th Hitler reclaims Danzig, in addition to the cross-border connection through railways and roads. On August 23rd the Molotov-Ribbentrop Pact is signed. On September 1st Germany starts it’s Polish invasion, lighting the bonfire of World War II. On December 16th the crew of the German cruiser Admiral Graf Spee sinks the ship right in front of Montevideo91. President Ortiz increases the expenditure of the Armed Forces, zeroing in on having a more professional staff and a more modern equipment. The Armed Forces are reorganized and, because of the war, requests for dropout are cancelled. Every difficulty Enrique faced during his time at the Naval School strengthened his spirit, and every positive experience served as an inspiration and bolstered his values, where he found a bountiful sea which allowed him to shine a light on the horizon of many men and women. Enrique imbued himself on the values that the Institution strives to pass onto or strengthen in their cadets and officers, specially leading by example, obedience, chivalry, tenacity and modesty. He graduates on December 21st, 1939, as an Officer Cadet, being only 18 years old, thus becoming the youngest graduate ever in the Navy. That was a “key year in his life, he read a flyer about the Catholic Social Teaching that cemented his vocation for social service” (Barcia, 2002:12). This fact merged with the inspiration his uncle always gave him, salesian priest Adolfo Tornquist, with 91. More facts: on September 3rd Great Britain and France declare war on Germany, on September 5th the US declares itself neutral, on September 10th the Battle of the Atlantic begins, on September 17th the USSR marches into Polish territory, on September 28th Germany and Russia settle on the division of Poland, on October 12th the first jews are deported by the Third Reich into Poland, on November 30th the USSR attacks Finland, on December 14th the USSR is excluded from the League of Nations because of it’s attack to Finland.


ARA Rivadavia battleship.

whom he kept a constant epistolar contact92. Leaving behind his beloved School, he officially becomes an Officer of the Argentine Navy, position from which he will develop his potential, crystallizing his dream of being part of his much loved Navy. His first destination will be battleship ARA Rivadavia.

92. Adolfo Tornquist, S.D.B. (Salesian of Don Bosco), was the person that most influenced Enrique’s judgement. He was a selfless salesian missionary who spread the gospel for more than 20 years.


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Enrique Shaw


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Argentine Navy Officer

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After this brief summary of the Navy Cadet, we will fast forward into Enrique’s life as an Officer. There is no better way to do this than through what his superiors thought of him, reading his academic records. Some extracts will reveal that his heroic christian virtues were noticed early on by the officers that wrote his records, I will classify them in Theological Virtues (TV) or Cardinal Virtues (CV). “Very enthusiastic in his naval service. He voluntarily offered to go three months on commission when the southern station required it…” (1940) CV: Strength, shown through resolute will, personal growth and the search for adverse circumstance to improve. “A very good Officer. He is eager to learn things that, given his rank, are

Enrique as Officer Cadet (left) and his signature (right).


Enrique as standard-bearer (top), and as standard bearer during a parade (bottom).


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out of his reach. His demeanour is good and his moral and social conditions are excellent. He is an excellent officer, and is shaping to rapidly become a brilliant and salient officer of our Navy. Outstanding 93” (1940). TV: Hope, CV: Temperance. “...he is salient because of his initiative and concern to improve, showing interest for every problem that occurs, even those far from his Communications specialty…” (1941). TV: Charity, and CV: Justice. “This Officer is extremely active and worries deeply for the wellbeing of his subordinates…” (1942). TV: Charity, CV: Justice and prudence. “...he worries for the personnel of his division and is constantly aware if any issue arises… this Officer is very personal in his matters, of character… he is an officer with a strong personality and is definitely very personal in the way he values things. He is earnest and hardworking and very apt on military matters” (1942). TV: Charity, CV: Prudence and strength. On October 23rd, 1943, he marries with Cecilia Bunge. They have an exemplary family founded on mutual respect, trust, joy and a deep-rooted catholic faith. They had nine children, and all of them were able to harvest and spread the talents 93. At that time, the possible given by the Navy were: Outstanding, Very Good, Good, Average, Deficient. Enrique y Cecilia’s wedding.


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and teachings received from their parents. “Subaltern Shaw has a very profound comprehension of what duty means. He has much affection for his profession and shows many signs of will to learn...” (1943). VC: Temperance and strength. On a copy of his report sheet, partially included on page 143, one can read:

Enrique as Frigate Alferez (left) and his signature (top)

“This Officer has a great inner purity and is loyal and honest in his outstanding performance. He cares deeply for his subordinates, studying them and counseling them privately… He has character, the circumstances have highlighted this” (1943) TV: Faith and charity, CV: Temperance, strength and justice, extending into selflessness and devotion. The phrase “great inner purity” is revealing and infrequent when qualifying an Officer. Who guided the pen of the grader?


14 4  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

“His performances has been outstanding as the Second Commander of the ship, and he has won the respect both of his superiors and his subordinates… with a clear sense of duty and of solid ethic and moral principles” (1944) CV: Justice and prudence. Enrique “weighed” the hearts of the people he commanded, as a committed catholic and as a seasoned Chief, constantly canvassing their spiritual and material needs… and in that order.

Enrique as Ship Captain (left) and his signature (top)

When he was 20 years old, by 1941, Enrique wrote on his journal the response he gave to his Father when he judges how he’s wasting his life: “You are wrong, Dad; currently I enjoy my youth fully and in many different ways; sailing alone or with friends; manning battleships and destroyers though the southern sea; meeting good souls in the Navy; listening to music through the radio on my stateroom; fully admiring Nature when I am between the sky and the earth…” (Romero Carranza, 2009:20-21). Officer Shaw overshot his duties as a navy man on battleships ARA Moreno and ARA Rivadavia, on scout boats ARA Parker and


Report sheet (1943).


Enrique’s request to drop out.


A R G E N T I N E N AV Y O F F I C E R   •   14 7

ARA Bouchard and on destroyer ARA Mendoza. On these assignments he proved his leading and leadership skills, his excellent professionalism and his natural disposition to guide seamen through the path of goodness by his constant evangelization. Enrique was often seen “sitting on a crate, teaching religion in his off hours at some shed”. (Critto, 2013:12). TV: Faith, hope, charity. Enrique is sent to the United States to advance his studies on

Enrique’s drop out acceptance, signed by President Edelmiro Julián Farrel.


Meteorology. From the United States, he sends a request to drop out right after the end of World War II in 1945, August 15th, with the clear idea to become a working man (Romero Carranza, 2009:81). Both his father and many admirals try to convince him, fruitlessly since “like on those stormy days on guard duty, nothing would change his course” (Crito, 2013:15). He exits his beloved Navy as a Second Lieutenant (currently equivalent to Frigate Lieutenant), looking for new horizons. Before exiting completely, he returns all the expenditure the Navy had in order to send him abroad. On the second paragraph of the image on page 144 it is stated that Enrique, respectfully, expresses that the reasons that led him to drop out are personal and not related to the Navy, an Institution that he still holds dear, offering his service whenever it is required. Some years ago, retired Captain Recaredo Ernesto Vázquez, a classmate of Enrique’s, synthesized the values that Enrique promoted to his peers, illustrating him as “tenacious, consistent, strong… and spartan, virtuous and humble” (Ruschi and Critto, 2017).


Businessman and working man

149

When Enrique veered into the private sector, he took the challenge as a holy mission and like to talk about it as a task worthy of a “Commander of Businesses”. It is worth clarifying that Enrique today is known as the “Saint of the Notebook”, because he wrote down, patiently, all his experiences, both the salient facts as those which, seemingly unimportant, present an edifying significance in his growth, and also his actions, thoughts and deepest desires. In it, we constantly see the love he felt for the Navy and his constant will to “serve”. Those notebooks were given by the Navy to every cadet and officer so they could write down anything that would facilitate their professional activity, the knowledge of subordinates, schedules, information about naval units and more. It is known, in navy jargon, as “the brunette”, making reference to its black cover. On various “brunettes” Enrique94 wrote: “I hope to do something and be someone. And I cherish the opportunities the Navy gives me to learn many things, and to learn to be organized and get to know the men by living with them at port or at sea”. “I also like the Navy because it is a properly organized Institution, and because its personnel possesses a particular spirit, a mix of patriciate, tradition and obedience that makes everyone accomplish the small of bit tasks onboard, without complaints” (Romero Carranza, 2009:19). “I am filled with optimism, of healthy joy and satisfaction with 94. Here are some of Enrique’s note during his time as a navy officer and as a businessman.


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my job, for my people, and because of what I learn, what I see, what I do, and for the fun I have”. “Everyday I feel more comfortable in the Navy, both when I’m at port as when I’m at sea” (Zanchetta, 2004:396). “The day I turned 20 I asked God to produce in me whatever fruits He wished; that He would made me aware of my sins and that He would convert me completely. In short, my religious ideas have solidified in two aspects: firstly, fully grasping that I am a sinner, secondly, that I have to walk confidently towards God” (Romero Carranza, 2009:25).

Enrique and his notes.

“I will attempt to love the fellow man as I love myself, thus fulfilling the second commandment of God: and looking for a way inspire happiness to the people around me, I will spread religion” (Romero Carranza, 2009:26).


BUSI N ESSM A N A N D WOR K I NG M A N  •  151

His opinions on working men: “We mustn’t forget that the worker is not only a producer of wealth, or a tool for the business, or a cog in an enormous industrial machine, but a spiritual being, whose human dignity and values should always be present in the minds of those who have responsibility, before God and mankind, to manage the richness of the land” (Romero Carranza, 2009:178). “Being an employer is not a privilege, but an occupation (...) We are responsible for the human ascension of our personnel” (Miglioranza, 2002;66). Through the testimony of Hernán Balasini, from Rigolleau Glass Factory, we know that when Shaw arrived at the business he “came to work on the automated manufacturing section, he worked with the machines side by side with the machinists”, being truthful to his wish of understanding first-hand the experience of the working man, and that “Enrique Shaw was appreciated both by the workers and by the union.” (Ruschi y Critto, 2017). A member of board of Rigolleau Glass Factory, Dr Emilio Peborgh, said of Enrique: “He was a man touched by the hand of God…” (Romero Carranza, 2009: 175). Even though I’ve tried to analyze only the naval period of Enrique’s life, it is impossible not to mention Enrique’s legacy to the society through his involvement in Christian Family Movements, in foundation of the Christian Association of Business Directors (ACDE95), in the Serra Club (promoting vocations and a religious lifestyle), in the House of the Book (with an apostolic initiative to broadcast topics of spirituality), in the Catholic Working Youth, as the president of the Argentine Association of Men of the Catholic Action, as first bursar of the Pontifical Catholic 95. The ACDE is the executor of his beatification process (October 12th, 1996).


152  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

University of Argentina, et cetera. He also wrote essays, among them Steps towards Loving God (Romero Carranza, 2009:64-67), The Mission of Business Leaders, and Eucharist and Business Life. Text that “reveals his profound evangelical vocation, his will of service towards the fellow man and his redemption of social classes.” (Barcia, 2002:12). The ideas expressed by the executor of the cause, Bachelor Fernán de Elizalde, highlight the plethora of naval culture that Enrique acquired in the Navy and transported successfully into the private sector: “Regarding Enrique Shaw’s care for the Navy, it is worth remembering something that is very clear in the testimonies of many workers at Rigolleau Glass Factory, because Shaw applied in his businesses, as if he were the commander of a ship, the same naval principles of any good officer since many of the managers had also been in the Navy, thus proving the confidence Enrique Shaw had on the leadership plan he had learned in his time as a navy man to then apply it, very successfully, in the private sector”. “When he began working at Rigolleau, and much more when he was appointed as Deputy Director, the highest executive position, syndicalist Carlos Cluster (member of the internal committee at Rigolleau Glass Factory during the 50s) mentions that they felt some kind of fear when retired navy men started covering executive positions. They were expectant to see how the human aspect would be impacted when the military rigour and discipline were applied. He would later admit that he was completely in the wrong since they routinely followed orders from their superior (Shaw) and also shared that mix of efficiency, responsibility, personal leadership, justice and respect, together with the humanitarian vision implemented during the time they were led by Shaw.” “The group of executives were, for Shaw, like the Officers in


BUSINESSM A N A ND WOR K ING M A N  •  153

charge of a sailing ship, where the role of the Commander and its High Command was key and encouraged the responsibility of sailing towards a safe destination, with the right course and riding all the hardships of their ship/business and of their crew/employees. In short, what is important is Enrique Shaw’s humane point of view for the business, in which many of the main executives were also navy men”. “As an additional test, echoing the words used by the Prefect of the Congregation for the Causes of the Saints of the Vatican, Cardinal Ángelo Amato S.D.B., in the homily of the mass celebrated on the Cathedral of Buenos Aires on August 28th, 2016, held on the anniversary of Shaw’s passing, he said that “Enrique Shaw lived his life according to the evangelical beatitudes, which were the nautical chart of his voyage as a christian business man.” In 1947, thanks to Enrique’s distinctive initiative and push, Rigovisor magazine starts broadcasting the activities of Rigolleau Glass Factory. The purpose of the magazine was to highlight the personal and professional life of the company’s employees. The format was similar to that of the Ciñendo magazine of the Military Naval School, of which Enrique was editor of professional articles. Rigovisor, following the naval customs, was an acronym for Rigolleau Visor, a kind of spyglass (or prismatic) to focus the vision on topics specific to the company. Editor-in-chief, Hernán Balasini, tells us that Rigovisor was part of the first argentine exhibition of business magazines together with YPF, Maizena, Ducilo, Atanor, et cetera, standing out from its equals because of its empathy towards the employees of the company (Ruschi y Critto, 2017). God worked wonders on Enrique, as San Juan says96: “...The 96. Gospel according to Saint John 3, 1-8.


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wind blows where it desires, and you hear its voice, but you don’t know where it’s coming from or where it will go. This is how anyone that’s born from the Spirit is”. Shaw considered that we should “try to sanctify ourselves through our profession, and sanctify the profession” (Critto, 2013:54 and Shaw, 1958), he even developed the Workplace Apostleship, establishing the same message that was being told in Europe through Saint Josemaría Escrivá de Balaguer (January 9th, 1902—June 26th, 1975), known as the saint of the commonplace. It is fitting to ask if Enrique had read Path (1934)97, or was it, like expressed on Saint John’s quote, that the Holy Spirit whispered its idea in two different locations at the same time? Josemaría told us that the path to salvation for the secular human being was to pursue the sanctification of the workplace, which means, striving to do a good job, with professionalism and deep christian intentions of serving men through the love of God: “mundane work becomes a moment of connection with Christ” (Illanes Maestre, 2001). Agreeing fully with Enrique, who encourages us saying: “I must be a good professional to be a better apostol”, “To be a Saint, with capital letters” (Critto, 2013:105 y 109). On May 7th, 1955, framed by religious persecution, the police captured 19 secular leaders from the archdiocese of Buenos Aires, among them Enrique (Romero Carranza, 2009:151-161). A public outcry forced the release. They were captured for 10 days during which, one again, his heroic christian virtues were proven. In Latin America, Enrique advocated for the Union Internationale des Associations Patronales Catholiques or UNIAPAC. He is a member of the first Management Council of the 97. The men’s division of Opus Dei was founded in 1928, the women’s in 1930, and the priests’ in 1943. It is moved to Rome in 1946, to start it’s legal path which ended in 1982 with the definite approval as the Prelature of Opus Dei.


BUSINESSM A N A ND WOR K ING M A N  •  155

Pontifical Catholic University of Argentina. Also in 1946 and under the request of the Episcopate, he was a distinguished member of the organization in charge of offering post-war Europe economic aid, task fulfilled through Caritas Argentina. During UNIAPAC’s last International Conference held in Vatican City on November 17th and 18th, 2014, pope Francis told the attending business owners that: “Business activity can also be an exercise in mercy” and he proposed the figure of argentine businessman Enrique Shay (whose beatification cause he promoted as archbishop of Buenos Aires), urging them to follow his lead and plead for his intercession98. The declarations of the beatitudes, expressed in the Sermon of the Mount99, constituted Enrique’s core of catholic actions and thoughts (Shaw, 1960). His intense and prolific work towards the recognition of the argentine working man, “ultimately led to the introduction of the family wage” (Critto, 2013:17 and Miglioranza, 2002:65). Not only did he take care of the apostolate, but also of the material aspect, cemented on the concepts provided by the Catholic Social Teaching. After a surgical intervention, all of Enrique’s employees turned up to donate blood, “More than 260 volunteers showed up” (Barcia, 2002:12). The clinic suspended blood extraction because it had reached its storage capacity. When Shaw returns he visits his employees and thanks them for their devotion, pointing out that the most gratifying thing was that they had fulfilled his dream of having working-man blood running in his veins. A great devotee of Virgin Mary, Enrique felt touched by Saint 98. Published on http://www.forumlibertas.com/modelo-empresario-papa-enrique-shaw/, recovered on 02/17/2017. 99. Matthew 5:3-12


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Bernard of Clairvaux’s beautiful poem, which he dedicated to the most sublime of the stars: If the winds of temptation arise; If you are driven upon the rocks of tribulation… Look to the star, Call on Mary; If you are tossed upon the waves of pride, of ambition, of envy, of rivalry… Look to the star, Call on Mary Should anger, or avarice, or fleshly desire violently assail the frail vessel of your soul Look at the star Call upon Mary. On May 4th, 1962, close to his departure, Enrique gifts us clarifying words, posing and answering a question: can a christian sincerely dedicate his life to development? His stance is firm and fertile. He says: “intervening the world is a right and a duty which is intrinsic to the responsibilities of a christian” (De Elizalde, 2013:115-118). Lastly, it is required in the last anchorage. Helpful as always, a at heart, he anchors with trust in the Lord and he quickly attends to his call saying: “Heaven is also a place of activity, of fullness, of unity, of exchange, that is, of charity. The essential explanation is that God calls upon me and that christian life is Eternity which is born in our soul on earth in order to reach complete unity with God in Heaven.” (Critto, 2013:21). His earthly activity ends in Buenos Aires, after a hard-fought


BUSINESSM A N A ND WOR K ING M A N  •  157

struggle against cancer, in August 27th, 1962, being 41 years old. Without his drive, Rigovisor magazine ends its activity on that same year, after a failed attempt of outsourcing it (Ruschi y Critto, 2017). A detail: Enrique passed at 03:00. Let’s read the impact the burial had on a young 9-year-old, witness of the event, Mr Pedro Eugenio Avellaneda, of whom I transcribe: “The amount of people that had attended has stuck in my mind deeply, surpassing the norm for burials. By testimony of his daughter Elsa Shaw de Canale, I knew that Enrique had died at 3 in the morning of August 27th, and the burial was held during the afternoon, and people showed up spontaneously since there was no time to publish his decease, for which I assume that the immense attendance which is stuck in my mind was mostly of his beloved workers”.


Points of view

158

The life of a man mustn’t be analysed with intangible criteria, nor void concepts, because we would be understating the breadth and greatness of human activity. He has to be appreciated as a whole, holistically, only this way can we comprehend why “the man is a net manufacturer of universes… he makes a world and forges a horizon” (Ortega y Gasset, 1951:34-38 y 1983:147). We have to think hard to discover what is this man as a being and which legacy did he leave for us. As citizens, it is crucial that we are able to highlight the outliers, whichever religious culture or whichever race they may come from, because in the end, the only thing that matters is to pass on the archetype of exemplary men, men of good, men who dedicated their lives to serve others. UNDER A NAVAL POINT OF VIEW

How much has the Navy—beloved by Enrique—contributed in his upbringing, which, with the aid of the Holy Spirit, led him to become a transcendental citizen? We can’t quantify it, it doesn’t even make sense to do it, but we can rest assured that, in the formational years during which Enrique’s ethical values solidified, the Argentine Navy was by his side, building a “great naval family”. The Naval life is highly contemplative, the seaman coexists with its medium, it is nurtured from it, and learns to follow its ebb and flow, channeling this motion in pursuit the ultimate goal of “service and professional dedication”. The Military Naval School was the right arena for Enrique to


develop all his potential, and through his private notes we can confirm that he translated the naval culture into his business activities and his personal life. TRANSCENDING

A Saint is a Christ on earth, and according to the Second Vatican Council100, we are all called to sanctify ourselves in our mundane life. Human beings reach their plenitude through straight, honest work; through a constructive citizen participation; through a zealous intent to build a healthy family, for which it is not strange that these kind of spiritual vocations spark in the armed forces, and on this particular case in the Navy, our Navy. Enrique discovered that the sea is not the natural habitat for the human being, as the Earth is not for our souls. The seaman knows God intimately, particularly on those moonless nights, without a horizon, those nights during which the sea fuses with the sky in an endless continuum. It appears as if we were lost, neglected… This way, when the sea and sky merge, like earth and heaven, they point out the fragility of our faith’s horizon, that can only find strength through the absolute belief that God is always by our side. This great grey and blue shroud, sea and sky, is interrupted and certifies our christian hope that life on earth continues on the heavens. Enrique, on the deck of our Navy’s ships, upheld this belief, embracing it fervently and leaving behind what he loved most, the ships and the life of the seaman, to consecrate himself to the development of the working man and the promotion of 100. Held between 1962 and 1966 (previous to Enrique’s path into sanctification).


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christian life in the private sector. I insist on this argument, his dedication was absolute, renouncing a promising career. He served devoutly, as did Simon, Andrew, James and John, with what Jesus commanded, without measuring the reach or impact that his decision would have, Matthew 4, 18-22: “As Jesus was walking beside the Sea of Galilee, he saw two brothers, Simon called Peter and his brother Andrew. They were casting a net into the lake, for they were fishermen. “Come, follow me,” Jesus said, “and I will send you out to fish for people.” At once they left their nets and followed him. Going on from there, he saw two other brothers, James son of Zebedee and his brother John. They were in a boat with their father Zebedee, preparing their nets. Jesus called them, and immediately they left the boat and their father and followed him.”

Enrique’s most cherished image: his family.


P OI N T S O F V I E W  •  161

CLOSING

Enrique’s life was based upon persistently making hard choices, following closely his own words on Steps towards Loving God (Shaw, 1944), where he told us: “My core idea in writing these steps as building blocks and guide for my desire of perfection is as follows: having been created by God through love, it is through this love that I must march forward, during my life, step by step, until I can join Him” (Romero Carranza, 2009:63-67). These professional and personal decisions were ruled by the ultimate concept of christian selflessness101, of leaving behind what he most loved in every stage, on every step, in a clear display of his complete surrender to God, of his bright sainthood, based on “straight faith, true hope and perfect charity”102. These laborious steps overcame by Enrique were: •  On an early age, we have seen he renounced the comfort of his privileged family, to attend his naval vocation, enter the Navy as a common man, working with coal until he became a leader of men and ships. •  Being an Officer, he discovered his true calling and, with pain, he left the Navy and his people, to attend the evangelization of the private sector and of the working men. •  In later years, and right before his passing, he abandoned what he loved most: his family, his friends, his navy men, his workers and his fellow businessmen, to unite with God. We have to feel truly proud that an argentine son of our society, that a member of our Military Naval School, that an exemplar Father, that a successful Businessman, that a catholic devoted to his apostolic labour has reached complete plenitude of 101. Saint John of the Cross, in Dark Night of the Soul explains that abnegation is the first step towards nearing our soul to God. Monte Carmelo Publishing, page 9. 102. An extract of Francis of Assisi’s prayer before the Saint Damian’s crucifix.


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his terrestrial and transcendental aspirations, and is today in the “good path”, on the way to becoming a Saint of God. We must imitate and broadcast his life and work to the rest of our society, and uphold him as an example to follow. Then we will arrive to the point that Enrique becomes that same lighthouse, the one he enjoyed visiting as a young man, to guide men and women instead of his ships, radiating an immense faith. Personally, I wish to express what happened during a Papal Reception in which I held a brief conversation with Pope Francis, I told him that on the subject of Enrique Shaw, he was who “kicked the penalty”, he was who kickstarted the motions that got Enrique among the Saints of God, so now we are anxiously waiting that it is him, again, and with the aid of the Holy Spirit and the silent and methodic labor of the Congregation for the Causes of Saints, who swiftly “blocks” the matter. Given his merits and works of mercy, we want Shaw to become a Saint! There, I said it. Francis smiled and filled with joy said: “We are working on it, Enrique Shaw is an excellent example to follow for all of us, we have to broadcast him”. I would like to tell His Holiness that we are complying with his request. Let’s sail—like seamen—the wake of the trail narrated on Enrique’s notebooks, since we know and comprehend the pace of the ship, the soft strokes of the sea wind and the permanent fragility of our being on the face of immensity. Enrique’s professional horizon as a navy man was surpassed only by his catholic faith (Romero Carranza, 2005:39). Today Enrique Shaw is a distinguished Servant of God, first step into a possible canonization as a saint. We could apply on Enrique the concept the heroism of christian virtues, taking Benedict XIV words when he said that “to be


P OI N T S O F V I E W  •  163

a Christian with heroic virtues, virtuous actions should be performed readily, with selflessness and complete control of natural inclinations” (Benedict XIV, 1840). Heroic virtue, then, is defined as a habit of good conduct oriented towards a permanent search for God with direct and immediate effects on those who surround us. On the path into sanctity Enrique is materialized through his life and work, the Charity worked on him. Our dear Servant of God zeroed in on the search for perfection in christian virtues, in order to become an efficient catholic, with confident ways and as a constant source of joy for his family and the fellow man. Enrique Ernesto Shaw held on Earth “the good fight of the faith”, and now, as Paul wrote to Timothy: “takes hold of the Eternal Life”. We pray for the intercession of Stella Maris to fervently lead his way to the port of Eternal Bliss. On June 30th, 2017, at the Cathedral of Stella Maris, Military Bishop Mgr. Santiago Olivera took office and shared with us a hopeful phrase: “It fills me with joy and comfort to know that amongst us is the life of Enrique Shaw. He entered the Military Naval School when he was 14 years of age and gave us, as a Navy Officer, an extraordinary testimony of faith, ‘he lived his earthly life preparing for eternal life, letting God act on his behalf’, because of that, we ask with confidence for his canonization and, with it, I share and offer my new episcopal service.”

Let us not file away the courage and legacy of a formidable man of our times!


Progress of the Canonization Process103 164

1962

On August 27th, Ernesto Enrique Shaw dies at 41.

1967

Demonstrable facts support that Pauline priest (from Cardinal Ferrari’s Work) R. P. Francisco Rotger, begins to gather information for the prospects of opening the process of canonization, but dies shortly after and it was never fully known how far he had gotten.

1968

On the first edition of Ambrosio Romero Carranza’s book, the author poses the question whether or not Enrique’s life plan was focused towards reaching sanctity.

1996

During many years, meetings were held in which the question of “what to do” regarding Enrique was pondered, but only by March 1996 something new happened. Actually, during a meeting, where the question was asked again, Mgr. Iriarte suggested that first they should ask Cecilia Bunge for her opinion. With her on board, a series of meetings are held, attended by Hernando Campos Menéndez, Praxiteles Broussalis and Juan Cavo, then Ignacio Llorente, Recaredo Vázquez and Fernando Braconi. Upon the recommendation of Mgr. Iriarte, they get in touch with Mgr. Rodé from the Curia, who advises them on the first steps. The official gathering of written testimonies

103. http://www.enriqueshaw.com/breve-historia-de-la-causa/, 10/04/2016.

recovered

on


1996

and written evidence of Enrique’s actions begins. Everyone involved believed, according to testimonies gathered, that Enrique had been an extraordinary and exemplary christian, and that he had the qualities of a saint. On a Lunch Forum of ACDE on September 12, 1996, the then Cardinal Jorge Mejía did, surprisingly, publicly invited the institution that Enrique had founded, to promote his own Process of Canonization. He had helped him as a friend and priest during the last period of his life. That is what is stated on the testimony he released in order to start the process. From then on, the “Enrique Shaw Commission” is created at ACDE.

1997

On May 27th, ACDE requests to be formally accepted as an Actor in the process, and the “preliminary stage” to open the Process of Canonization begins.

1999

On October 13th, Archbishop of Buenos Aires, S.E.R. Cardinal Bergoglio, approves the Postulator proposed by ACDE, Juan Luis Mario Cavo. On November 16, the Ecclesiastic Court ne pereant probationes is constituted, for the depositions.

2000

In January, Mgr. Poli submits the theological point of view of the works written by Enrique Shaw.

2001

On April 18th, Cardinal Bergoglio requests the bishops, receiving a positive response, that the Cause be initiated. On June 26th, the Archbishop appoints a commission of experts in history led by Mgr. Poli, with Porf. Enrique M. Matochi and Presbyter Carlos A. Costa as members, intended to gather all unpublished works and historic documents,


16 6  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

2001

manuscripts or published documents, related to the Process. On July 16th, Cardinal Bergoglio requests the nihil obstat to the Congregation for the Causes of Saints in Rome. On September 25, Cardinal Saraiva Martins, Prefect for the Congregation for the Causes of Saints sent the cause of beatification and canonization of the secular devout of Christ and father, Enrique Shaw. This means that there is no obstacles in the Roman Curia, for this specific cause.

2002

On July 15th, after the passing of Mr Juan Cavo, ACDE designates Fernán de Elizalde as Vice Actor, approved by the Archbishopric of Buenos Aires on August 28th.

2004

On July 15th, ACDE assigns Dr. Juan Gregorio Navarro Floria as the Actor of the Cause and as Fernán de Elizalde as Vice Actor. The designation is approved by the archiepiscopacy on July 21. On November 29th, Cardinal Bergoglio assigns Presbyter Dr Alejandro Carlos Llorente as expert theologian, in charge of theologically analyzing the texts published by the Servant of God.

2005

On May 30th, Presbyter Dr Alejandro Carlos Llorente submits before S.E.R. his censure report on the texts of the Servant of God, assuring that “there is nothing against the faith and good customs on those texts”. On June 16, the Actor of the Cause, Dr. Juan Gregorio Navarro Floria, submits before S.E.R. the formal opening of the Cause. The celebration for the formal opening of the Cause was held on August 25, in Buenos Aires. On August 1, Dr. María Isabel De Ruschi Crespo was assigned as part of the history commission. On December 15, Dr. Silvia Correale is assigned as the future


PRO G R E S S O F T H E C A NON I Z AT ION PRO C E S S  •  167

2006

Actor of the Cause in Rome, and thus she will look after the process when all the gathered information of the Cause is sent to the Congregation for the Causes of Saints for a final review.

2007

The “Archive and Library Enrique E. Shaw” is enabled.

2008

The final stage of the testimonial section is started at the Court of the Archdiocese of Buenos Aires, led by Dr. Juan Navarro Floria as Actor and Fernán de Elizalde, as Vice Actor.

The history commission continues with the task of link2011 ing all historic facts, and forecasts to be done by the 50th Anniversary of the dies natalis of the Servant of God (08/27) and the 60th Anniversary of the foundation of ACDE (12/03). 2009-

2012

In December, all the documents regarding the history and testimonies of Enrique during his fruitful 41 years were delivered to the Office of the Causes of Saints, at the Buenos Aires Archdiocese. Note: the revision of the documentation in order to approve it and end the diocesan phase of the diocese of origin (Buenos Aires), was delayed by the joyous designation of Pope Francis and of Mgr. Poli as Archbishop of Buenos Aires.

2013

On September 19th the Catholic University of Argentina (UCA) held the Closing Ceremony of the diocesan phase of the Canonization Process of Enrique having amongst their attendees Archbishop of Buenos Aires Mgr. Poli, who presided the ceremony, and Mgr. Santiago Olivera, Bishop of


16 8  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

2013

Cruz del Eje and President of the Episcopal Commission for the Causes of Saints, Apostolic Nuncio Mgr. Emil Paul Tscherring, Mgr. Víctor Fernández, Principal at UCA, P. Mariano Fazio, Opus Dei Vicar, authorities of ACDE, of Argentine Catholic Action, and various members of Enrique’s family. Mgr. Poli defined Enrique as “a son of the Church and a witness of Faith” with a “wide humanistic culture” who lived intensely his 41 years of life, being an “example of love of God and the fellow man”. He remembered him as a “secular man engaged in various services of the Church during his time” and he used the Social Doctrine of the Church as an inspiration in his business life”. Remembering Enrique’s intentions towards the Virgin of Luján, Poli implored: “We place his Cause in your hands and under your shroud”. Dr Juan Navarro Floria, Solicitor of the Cause, highlighted that Enrique’s canonization process in Buenos Aires began with the then Cardinal Bergoglio, who will also be in charge of receiving the Cause in Rome, now as Pope Francis. Navarro Floria spoke of Shaw as a father and a secular man: “His family was the most important thing in his life, he showed that Sanctity is possible whilst being secular” and he added that he “lived heroically the common virtues”. Lastly, he requested Shaw: “May he grant us visible signs of that Sanctity”. More than 13.000 pages of documents gathered were sealed and stored in boxes that travelled to Rome in charge of Fernán de Elizalde, vice postulator of the Cause, to make their way into the Congregation for the Causes of Saints.

2015

In January the Vatican decreed the legal validity of the Diocesan Phase of the Cause of Beatification and


PRO G R E S S O F T H E C A NON I Z AT ION PRO C E S S  •  169

2015

Canonization of Servant of God Enrique Shaw, without any correction or request for extension of the documentation sent by the Archbishopric of Buenos Aires. This suggests the strength of the proofs of sanctity of Shaw and the heroic way in which he lived his virtues. The next step, in the month of May, was naming the relator to write up the “Positio”, which is a biography “about the life, virtues, fame of sanctity and symbols of Enrique Shaw”. Mgr. Pau Pallath had already began to work at the Congregation for the Causes of Saints at the Vatican, with the help of Dr Silvia Correale. It is estimated that by 2017 the final document will be presented at the Cardinals Council for final evaluation. After passing this stage, Enrique Ernesto Shaw could be declared Venerable.

2016

In December, the maximum naval authority sends a note to the Congregation for the Causes of Saints, requesting to “propose the Argentine Navy as an Institution of Argentina that is deeply committed and ready to collaborate” in order to have the Shaw Cause move forward until the expected beatification. (See a copy of the document on the next page).

2017

In January, Cardinal Prefect Ángelo Amato S.D.B. gives an answer to the Navy, adding this present text as an extra document into the Shaw Cause, expressing: “...I wish to assure you that this Dicastery will pay the deserved attention to this exemplary life “as a secular man, father, businessman and seaman”. Finally, Cardinal Amato included the term “seaman” in Enrique’s life. That was something that had to be there, something that, surely, would have been much appreciated by the Servant of God. (See a copy of the document on the next page).


17 0   •   E N R I Q U E E R N E S T O S H AW

2018

Halfway through 2018, the final drafts of the Positio were aproved and copies were delivered to the cardinals and theologians in charge of delivering the recommendation to the Pope, who is ultimately the one who declares the Servant of God Venerable. The declaration recognizes that the candidate lived and practiced the Christian virtues to a heroic degree, which makes him a model for Christians. Then, in order to be beatified, it is necesary to aprove the Venerable’s intercession on the performance of a miracle. In november, Pope Francis greeted a granddaughter of the Servant of God Enrique Shaw, and said: “Great businessman and a great man of God. You will see that soon he will become a Saint”.

2019

On April 25, gathered in the Military Cathedral, Stella Maris, the Military Bishop Mgr. Santiago Olivera took the oath to the members of the Military Ecclesiastical Court that examined the alleged miracle attributed to the intercession of Servant of God Enrique Shaw. The ceremony was witnessed by Authorities of ACDE and the Argentine Association of Men of the Catholic Action, relatives of Enrique Shaw, some witnesses and members of the Enrique Shaw Commission at ACDE. Also Dr. Juan Gregorio Navarro Floria, Vice Postulator of this process. Afterwards, the sealed boxes of the closing of the diocesan phase were handed over Rome for a presumed miracle of Enrique Shaw. At that time the Pope stressed, “he is a model of a layman, a family man, and an exemplary businessman”.


171


Epistolary communications

172

Note from the Argentine Navy to the Congregation for the Causes of Saints.


Reply from the Prefect of the Congregation to the Argentine Navy.


174   •   E N R I Q U E E R N E S T O S H AW


Prayer for Stella Maris

Oh Mary, splendorous star of the seas, spreading your the inexhaustible glow of your grace over the immensity of loneliness at sea mastering wind and tide and signaling the sailor his route, protect us you pious from the tempests of the soul and the strikes from the sea. Bless the Navy of the Argentine Nation making it strong in times of peace, courageous in times of war and generous in times of victory. Concede that it is always its mission to find friendship and agreement in all the latitudes of the world. Bless those who, from ships and from the air look after the honor of our Homeland and of our Flag at sea.

175

Bless those who defend our coasts and all who, because of their work, are part of the great argentine naval family. Bless our beloved loved ones at home over whom we implore your heavenly protection. Give us strength in absences, encouragement in hope relief in sorrow, and constancy in virtue. Bravery for the sacrifices that are demanded by the integral fulfilment of our duty. Oh Mother and Our Lady, Stella Maris, listen to the prayers of our hearts. We beg that you orient and lead us to the port of eternal beatitude granting us in life and death the sweet mercy of peace. Amen.


Bibliography

176

•  Barcia, Pedro Luis (2002). “La empresa de ser santo en una empresa”. Buenos Aires, Argentina: El Buen Libro. Revista de la Exposición del Libro Católico, Buenos Aires, september 2002, year XXVI, N°9. •  Benedicto XIV (1840). “De servorum Dei beatificatione et beatorum canonizationes, chs”, in Operaomnia, III (Prato). •  Bausch, Thomas (2002). “Enrique Shaw, un camino de santidad”. Buenos Aires, Argentina: Revista Empresa N°155. •  Bunge de Shaw, Cecilia y Critto, Sara Shaw de (2006). “Recuerdos”. Buenos Aires, Argentina. •  Critto, Adolfo (2013). “Enrique Shaw: Notas y apuntes personales. Compilación de notas”. Buenos Aires, Argentina: Claretiana. •  De Elizalde, Fernán (2013). “...y Dominad la Tierra (Concepto Cristiano del Desarrollo), Complilación de mensajes de Enrique E. Shaw”. Buenos Aires, Argentina: ACDE. •  Illanes Maestre, José Luis (2001). “La santificación del trabajo. El trabajo en la historia de la espiritualidad”. Madrid, Spain: Palabra. •  Miglioranza, Contardo (2002). “Santos Argentinos”. Buenos Aires, Argentina: San Pablo. •  Ortega y Gasset, José (1952). “En torno a Galileo”. Madrid, Spain: Alianza, Revista de Occidente. •  Ortega y Gasset, José (1983). “El tema de nuestro tiempo”. Madrid, Spain: Alianza, Revista de Occidente. •  Panorama Católico (2016). Recovered from http://panoramacatolico. com/antiguo/pc/20100704/enriqueshaw.htm on 10/ 04/2016. •  Poli, Mario A. (2000), “Parecer sobre el pensamiento escrito de Enrique Ernesto Shaw, 1922 (Paris)–1962 (Argentina)”. Buenos Aires, Argentina: ACDE.


•  Potash, Robert A. (1981). “El Ejército y la política en la Argentina, 1928–1945”. Buenos Aires, Argentina: Sudamericana. •  Romero Carranza, Ambrosio (2009). “Enrique Shaw y sus circunstancias”. Buenos Aires, Argentina: ACDE. •  Ruschi, M.Isabel de y Critto, Sara Shaw de (2017). “Viviendo con alegría, testimonios sobre Enrique Shaw”. Buenos Aires, Argentina: Claretiana •  Scudé, C (2016). “Historia de las Relaciones Exteriores de la República Argentina”. Recovered from http://www.cema.edu.ar/ceieg/argrree/9/9-039.htm on 10/04/2016 and on the Argentine Navy’s official website http.//www.ara.mil.ar. •  Shaw, E. (1961). “La Empresa: su naturaleza, sus objetivos y el desarrollo económico”. Address to UNIPAC in Santiago, Chile. •  Shaw, E. (1960). “Eucaristía y Vida empresaria”. Speech during the VI National Eucharistic Congress. Buenos Aires: Del Atlántico. •  Shaw, E. (1958). “La Misión de los Dirigentes de Empresa”. Mendoza, 1958. •  Zanchetta, Alberto (2004). “Enrique Shaw, un oficial singular”, Buenos Aires: Boletín del Centro Naval, N°09, year 123, vol CXXII.


Acknowledgements

178

Thanks to the benefactors who facilitated the printing of this second edition, Mr. Rodolfo Jorge Lanusse, Enrique’s personal friend; the Vicealmirante (Retired) Benito Ítalo Rótolo; and many others who have expressed their desire not to be mentioned. Thanks to the Chief of General Staff of the Argentine Navy, Admiral José L. Villán, for his eagerness to spread the life and work of the first Argentine sailor in navigation to the port of sanctity. Thanks to the Military Bishop Mgr. Santiago Olivera, for reviving the flame of Enrique Shaw’s Cause from his first sermon offered at the Military Cathedral until today. A special thanks to the Shaw Family for the photos offered which helped illustrate this biography. Particularly Fernán de Elizalde, Elsa Shaw de Canale, Sara S. Shaw de Critto, for the patience, support and the invaluable input of information that has been passed down mouth to mouth in the family for generations. Thanks to them is that today you can read this brief synthesis of Enrique’s period in the Argentine Navy. Thanks to the Senior Chaplain of the Navy, Mgr. Germán Carmona, for his years-long support and our working together towards a the common goal of having our Servant of God occupy the place that he deserves in our Navy. Thanks to Dr. Pedro Luis Barcia for his foreword, his teachings and his friendship, always with open hands.


I also extend the thanks to Commodore Ricardo Luis Zalabarría, for his dedicated work gathering historical documents of the Military Naval School, which allowed me to complete this work by having the original files of the cadet. To the same degree, my thanks go to the Secretary General of the Navy Rear Admiral Jorge Cisneros for providing the file of officer Enrique Shaw. Thanks to the director of the Military Naval School, then Captain, now Rear Admiral Zenón Bolino and the director of the Museum CL Chalier (MNS), Elsa N. Poveda for the rich information provided about the activities performed by cadet Shaw during his years at the MNS. Thanks to my wife Liliana, my eight children (four in-laws) and my seven grandchildren for dreaming with me with open eyes. Thanks to Servant of God Enrique Ernesto Shaw for al the grace received.

Use of images •  The image of battleship ARA Rivadavia was obrained from http:// www.histarmar.com.ar/. •  The image of the Virgin of Stella Maris was selflessly granted by Deacon Lawrence Klimecki (www.DeaconLawrence.com). •  The rest of the images were generousely shared by the General Archive of the Navy and the Shaw Family.


18 0  •  E N R IQ U E E R N E S T O S H AW

Enrique Ernesto Shaw fue un laico argentino, un marino, un padre de familia, un empresario, y ahora está en camino a convertirse en un santo para toda la humanidad: “El Santo de la Libretita”. Su derrotero lo llevó a navegar mares diversos, desplegando siempre su cálida sonrisa y su ejemplo, cual velas al viento, preocupado por la integridad del corazón de cada una de las personas que se presentaron en su camino. Dios nos ofrece sus frutos.

¡Sigamos su modelo de vida!

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Shaw, de Cadete Naval a Aspirante a Santo (2° edición)  

Enrique Ernesto Shaw fue un laico argentino, un marino, un padre de familia, un empresario, y ahora está en camino a convertirse en un santo...

Shaw, de Cadete Naval a Aspirante a Santo (2° edición)  

Enrique Ernesto Shaw fue un laico argentino, un marino, un padre de familia, un empresario, y ahora está en camino a convertirse en un santo...

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