En esta edición, la OMPP/WOFP tuvo el honor de participar en la conmemoración del 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos Mexicanos y la República de Costa de Marfil, un encuentro que reafirmó los lazos de amistad, cooperación y entendimiento mutuo entre ambas naciones.
Asimismo, la OMPP/WOFP participó en el evento “Tlalmanalli Azcatl – Corredor de Ofrendas 2025”, organizado por la Alcaldía Azcapotzalco, donde se presentó una ofrenda tradicional que honra la memoria, la identidad y la unión comunitaria, destacando el valor cultural del Día de Muertos.
En este contexto, se sostuvo una reunión de alto nivel en la Embajada de la República de Turquía, que permitió dialogar sobre vías de cooperación, fortalecimiento del entendimiento mutuo e impulso de iniciativas conjuntas en materia de diplomacia preventiva y cooperación multilateral.
De igual forma, se compartió una reflexión sobre la situación en el continente africano, donde la extracción de coltán y la presencia de grupos armados evidencian crisis humanitarias, ambientales y de seguridad que requieren atención conjunta para proteger la dignidad humana y promover el desarrollo sostenible.
Finalmente, se abordaron los desafíos del derecho internacional en el siglo XXI, en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, reafirmando nuestro compromiso con la paz y los derechos humanos.
Organización Mundial por la Paz OMPP/WOFP "Magazine"
Dr. Juan Samuel Delgado Cedillo Presidente Global
Aarón Daniel Valdovino Sánchez Editor Magazine
Gustavo Arriaga Mosqueda
Relaciones Públicas
Edith Chávez García
Estilo y Redacción
Zuleyka García Quezada Publicidad
Pedro Alberto Chavarría Figueroa
Gestión de Contenido
MAGAZINE OMPP/WOFP
Publicación bimestral número #41 Editor Responsable: Aarón Daniel Valdovino Sánchez. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04 - 2023 - 072612230700 - 102. Número de Certificado de Licitud de Título y Contenido: 17586. Domicilio de Publicación y Distribución: Calle Joaquín Argáez #9, San Miguel Chapultepec, II Sección, Alcaldía Miguel Hidalgo, C.P. 11850, Ciudad de México (CDMX). Tel. +(52) 55 9001 5291 y +(52) 55 9001 5292. Domicilio de Imprenta: Calle Fray Juan de Torquemada #9, Col. Obrera, Cuauhtémoc, 06800 Ciudad de México, CDMX.
La distribución de este medio es por personal de la OMPP/WOFP. El mal uso de su contenido y su reproducción total o parcial por personas ajenas a este medio implica responsabilidad penal. Los artículos publicados y firmados son responsabilidad exclusiva de sus autoras o autores. Las personas que hicieron posible esta edición son un conjunto de ciudadanos organizados a favor del bienestar y la paz mundial.
JAPÓN
Por: Comunicación Social
Japón, una nación donde la tradición y la modernidad conviven en un delicado equilibrio, continúa fascinando al mundo por su capacidad de preservar su identidad milenaria mientras abraza con entusiasmo la innovación y la tecnología. Desde los silenciosos templos de Kioto hasta las luminosas avenidas de Tokio, el país del Sol Naciente ofrece una experiencia única que entrelaza historia, cultura, espiritualidad y un profundo sentido de respeto hacia la naturaleza y la comunidad.
El turismo en Japón ha crecido de manera exponencial en los últimos años gracias a su atractiva combinación de historia, modernidad y hospitalidad. Ciudades como Tokio, Osaka, Nara y Kioto son destinos que ofrecen al visitante una ventana a diferentes épocas de la cultura japonesa. En Kioto, las geishas y los templos centenarios mantienen vivo el espíritu del antiguo Japón; mientras que en Tokio, el distrito de Shibuya vibra con el pulso tecnológico del siglo XXI, ofreciendo una experiencia que sintetiza la creatividad y el orden característicos de la sociedad japonesa.
Su legado cultural se manifiesta en innumerables expresiones: la ceremonia del té, los refinados jardines zen, el teatro kabuki, los festivales de flores y los templos sintoístas que sobreviven como testimonio de la devoción y
Cul tu ra Ge ek
Japón es también considerado como el epicentro global de la cultura geek y el entretenimiento digital. Su influencia en el mundo del manga, el anime y los videojuegos ha trascendido fronteras, convirtiéndose en un lenguaje cultural compartido por millones de
Más allá del espectáculo urbano y la modernidad tecnológica, Japón sigue siendo un país profundamente espiritual. Las enseñanzas del budismo y el sintoísmo impregnan su vida cotidiana, reflejándose en la cortesía, la disciplina y el respeto que caracterizan a su pueblo. Este sentido de armonía, conocido como “wa”, no solo define su filosofía de vida, sino que también constituye una base esencial para su estabilidad social y su admirable capacidad de resiliencia ante la adversidad.
Japón representa, en esencia, la coexistencia perfecta entre la contemplación y el dinamismo. Es un país donde el pasado y el futuro no se oponen, sino que se abrazan con respeto mutuo, en sus calles, en su arte y en su gente, Japón nos recuerda que la verdadera modernidad no consiste en olvidar lo que fuimos, sino en encontrar nuevas formas de honrarlo.
Aire en Alerta
Más allá de las fronteras del Reino de Bélgica, la situación en Bruselas es un reflejo del reto que enfrenta el mundo entero; un equilibrio frágil entre desarrollo económico, movilidad y sostenibilidad ambiental. Las grandes urbes, símbolos de progreso, se han convertido en escenarios donde la modernidad y la contaminación conviven de manera peligrosa.
Bruselas y el nuevo rostro de la crisis ambiental europea.
En los últimos días, Bruselas, corazón político de la Unión Europea, ha despertado bajo una capa densa de contaminación atmosférica que la posiciona entre las ciudades más contaminadas del mundo. Este fenómeno, impulsado por el aumento de partículas finas PM2.5, ha encendido las alarmas de las autoridades europeas y de organizaciones medioambientales internacionales, que advierten sobre el impacto directo que la calidad del aire tiene en la salud y el bienestar de millones de personas.
Frente a esta crisis silenciosa, la Unión Europea (UE) ha reiterado su compromiso con el “Pacto Verde Europeo”, que busca reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en un 55% antes de 20230. Sin embargo, los recientes episodios de contaminación han puesto en evidencia la necesidad de acciones más inmediatas, como mayor inversión en transporte limpio, energías renovables y programas de educación ambiental que promuevan una conciencia ecológica desde la ciudadanía.
El mundo observa con preocupación esta situación, y hace un llamado urgente a los gobiernos, instituciones internacionales y la sociedad civil para redoblar esfuerzos en la lucha contra la contaminación y el cambio climático, cuidar el aire es cuidar la vida. La paz y la naturaleza es, hoy más que nunca, una condición esencial para la paz ente los pueblos.
El problema no es nuevo, pero sí más urgente. Las condiciones climáticas actuales junto con el incremento de la movilidad urbana y las emisiones industriales, han creado un cóctel que amenaza a todo el continente.
Los expertos del Instituto Belga de Salud Pública estimanquelaexposición prolongada a este tipo de partículas puede causar enfermedades respirato- rias crónicas, afectacio- nes cardiovasculares y un deterioro general en la calidad de vida, espe- cialmente entre niños y adultos mayores.
CANAL DE WHATSAPP
Al Al DATO DATO TANTO CON
EL
Los Farolitos
Victor Manuel Moreno Camacho Fotógrafo
CAcTÁCEAS
Un Tesoro Exclusivo de América Árida
Las cactáceas no son solo plantas; son cápsulas de tiempo genéticas, adaptadas de una manera increíble a condiciones extremas, logrando alcanzar incluso cientos de años de edad. Su distribución, limitada casi en su totalidad al continente americano, con su mayor diversidad y endemismo concentrados entre México y Estados Unidos, las convierte en un recurso irremplazable. Esta singularidad geográfica es, paradójicamente, su mayor vulnerabilidad. La demanda desmedida de coleccionistas especializados, tanto en el mercado nacional como en nichos internacionales (principalmente Europa y Asia), ha disparado su valor en el mercado negro, creando un lucrativo nego-
En México, país megadiverso, la situación es crítica: de cerca de 600 especies nativas, más de 400 son endémicas (no existen en ningún otro lugar), lo que significa que cada planta extraída ilegalmente es una pérdida irrecuperable para la biodiversidad mundial.
cio para el crimen organizado. Es la belleza única y exótica lo que hace que este tipo de especies se han consideradas únicas, y no es casualidad, ya que no hay ningún ejemplar igual a otro, cada uno, aun siendo de la misma especie lleva guarda una singularidad única y personal.
Su historia ancestral y espiritual es lo que lo ha catapultado como plantas sagradas, es esta misma denominación la que ha motivado a extranjeros.
i
delDimension Impacto
El 31% de las 1,480 especies de cactus están en peligro de ex- tinción, una proporción que, en términos taxonómicos, supera la amenaza de grupos tan mediáti- cos como los mamíferos o las aves. Esto convierte a la flora cactácea en uno de los grupos biológicos más vulnerables del planeta.
Algunas especies minúsculas y de crecimiento extremadamente lento pueden tardar décadas en alcanzar el tamaño de una nuez. Por ejemplo, ciertas Ariocarpus o Aztekium, altamente valoradas, tienen un crecimiento de apenas unos milímetros por año. Esto hace que las plantas maduras sean virtualmente imposibles de reemplazar una vez extraídas.
DELITO LUCRATIVO
La Inclinación del Crimen Organizado
El tráfico de vida silvestre es el cuarto crimen organizado más lucrativo a nivel mundial, solo por detrás del tráfico de drogas, armas y personas. Dentro de este, el comercio de cactáceas ha ganado terreno debido a su bajo riesgo y alta rentabilidad.
Ventaja Criminal: A diferencia de las drogas, el tráfico de plantas implica penas a menudo menos severas y su detección aduanal es comparativamente más difícil. Un espéci men raro, extraído gratuitamente de su há bitat, puede alcanzar precios de cientos o incluso miles de dólares por unidad en los mercados de coleccionismo especializados en Europa (Alema nia, Países Bajos) y Asia (Japón, Co rea del Sur).
Economía Sombra: Grupos criminales transnacionales han diversificado sus actividades, incorporando el saqueo botánico. La Operación que reveló la red de contrabando rusa con vínculos en México, EE.UU., Argentina y Chile, demuestra la sofisticación logística necesaria para operar en múltiples continentes, moviendo cientos de ejemplares únicos de la flora del continente.
El impacto en la economía local y el patrimonio de América del Norte se refleja en la destrucción de suelos y hábitats, afectando servicios eco sistémicos vitales y debilitando el tejido social mediante la explotación de comunidades vulnerables. La pérdida de cactáceas re percute en especies que dependen de sus flores, frutos y tallos para sobrevivir en el desierto. Frente a ello, la protección es tablecida por CITES y las leyes de EE.UU. y México exige una aplicación estricta y cooperación bilateral en inteligencia y control fronterizo. Defender las cactá ceas es, en esencia, preservar la resilien cia ecológica del continente.
EL MISTERIO DE LOS MOAI EL MISTERIO DE LOS MOAI
HAN SIDO MUCHAS LAS TEORÍAS Y ESPECULACIONES QUE HAN INTENTADO DAR SIGNIFICADO A ESTAS ESTATUAS PERO TODAVÍA NO SABEMOS CON SEGURIDAD CUANTOS SECRETOS DE PIEDRA QUEDAN POR DESCUBRIR.
Territorio Chileno
A 3526 km de distancia, sobre el Océano Pacífico.
Superficie total163,6 km
Forma triangular, con tres volcanes inactivos, el mayor llamado Ranokau con unos 539 metros de altura.
Superficie arqueológico
El 90% de la isla es sitio arqueológico.
Todos los Moai, originalmente eran situados estratégicamente, mirando hacia el centro de la isla, protegiendo a determinada familia de la tribu. Solo siete de los MOAI están mirando hacia el mar, situados en AHU (Plataforma elevada, construida por bloques de piedras talladas y rellenas de grava y tierra en ella se encontraron bóvedas donde enterraban a los ancestros.
Podrían quedar
bajo el mar en Podrían
quedar
bajo el mar en
2080 2080
Los moáis son las famosas estatuas de piedra características de la Isla de Pascua. Se trata de esculturas monolíticas o labradas sobre un único bloque de piedra.
Originalmente eran hechos de coral o roca era lo que proyectaba el maná o poder del moai, sin ellos carecían de Algunos de los Moai tienen una especie de sombrero de piedra volcánica de color rojizo llamado Pulkao extraído de la ladera del Ranakau. TOCADOS
GIGANTES EN CIFRAS GIGANTES EN CIFRAS
TALLADOS
En el norte de la isla se encuentran los restos de las épocas más recientes donde los moai tenían su espalda o pecho tallados.
MOAI EN TOTAL EL MÁS PESADO
El Moai más pesado que se puso en pie pesaba mas de 80 Toneladas.
Las estatuas siendo puramente de roca maciza pesaban 145 tns de peso. EQUIVALENTES A
Solo el 25% de ellos fueron movidos a su ubicación definitiva. 80 TONELADAS
Todos los Moai tienen brazos, pero solo uno fue tallado más allá de la cintura siendo el único que tiene piernas, se llama Tuku Turi.
EXTREMIDADES
1.000 10 1
OBELISCO BUENOS AIRES 68 MTS
ESTATUA DE LA LIBERTAD 46 MTS
MOAI TE TOKANGA 21 MTS
EL MÁS GRANDE
En la cantena principal quedó una imagen de 2,65 metros, conocida como Te Tokanga. Fue abandonada pero pesaría más de 200 toneladas.
Por Alison Romero Diseñadora Gráfica
EL DESPERTAR HUMANO
La conciencia humana puede entenderse como un espejo en el que la especie se reconoce y se interroga. Su origen está ligado a la evolución biológica, pero también a la capacidad de crear símbolos y narrativas que trascienden lo inmediato. El cerebro, al expandirse y complejizarse, abrió la posibilidad de que los homínidos no solo reaccionan al entorno, sino que lo interpretaran. Esa interpretación fue el germen de la autoconciencia: la capacidad de distinguir entre el “yo” y el mundo, entre lo interno y lo externo.
El lenguaje, más que un simple medio de comunicación, se convirtió en la herramienta que permitió organizar el pensamiento y darle forma a la memoria colectiva. Con él, los humanos pudieron construir relatos que daban sentido a la experiencia, transmitir conocimientos de generación en generación y crear universos simbólicos que reforzaban la identidad. La conciencia, entonces, no fue únicamente un fenómeno individual, sino también social: se alimentó de la interacción y del intercambio de ideas. La cultura amplificó este proceso. Las primerasmanifestaciones artísticas, como las pinturas rupestres, no eran solo decoraciones, sino expresiones de un mundo interior que buscaba ser compartido. Los rituales funerarios, por su parte, revelan una reflexión sobre la muerte y la trascendencia, mostrando que los humanos ya no se limitaban a sobrevivir, sino que se preguntaban por el sentido de la existencia.
Con el paso del tiempo, la conciencia se convirtió en objeto de estudio y de exploración filosófica. Pensadores de distintas tradiciones se preguntaron qué significa ser consciente, cómo se relaciona la mente con el cuerpo y cuál es la naturaleza del “yo”. En la actualidad, la neurociencia intenta descifrar los mecanismos cerebrales que generan la experiencia subjetiva, aunque el misterio persiste: ¿cómo surge la vivencia íntima de ser, de sentir y de pensar?. La conciencia es, en última instancia, el rasgo que nos permite imaginar futuros posibles, cuestionar nuestro presente y recordar nuestro pasado. Es la chispa que nos hace humanos, la que nos impulsa a crear, a reflexionar y a buscar respuestas más allá de lo evidente. Y aunque aún no comprendamos del todo cómo nació ni cómo funciona, su existencia nos recuerda que somos más que materia: somos seres capaces de preguntarnos por el sentido de nuestra propia vida.
Corredor de Ofrendas 2025
Por: Dirección de Cultura OMPP/WOFP
Tlalmanalli Azcatl
Pintora Lago
“Entre flores, memoria y hermandad, la OMPP/WOFP celebró la vida durante el Día de Muertos“
La Organización Mundial por la Paz (OMPP/ WOFP), como parte de sus acciones culturales a nivel nacional en territorio mexicano, tuvo el honor de participar, por invitación de la Alcaldía Azcapotzalco de la Ciudad de México, en el evento “Tlalmanalli Azcatl”, conmemorando así el Día de los Muertos 2025 con la colocación de una ofrenda tradicional.
Este conmovedor evento logró reunir más de 120 ofrendas a lo largo de la conocida Avenida Azcapotzalco, llenando el corredor de cempasúchil, colores, olores y memorias que recuperaron el espacio público para el disfrute de todas y todos. Además, vale la pena recordar que el Día de Muertos es una de las celebraciones más representativas de la identidad cultural mexicana, y ha sido reconocida internacionalmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
El Día de Muertos, que se celebra cada 1 y 2 de noviembre, es una festividad ancestral que fusiona las creencias prehispánicas con las tradiciones católicas, dando origen a una expresión cultural única en el mundo. En esta fecha, las familias mexicanas colocan coloridas ofendas adornadas con flores de cempasúchil, veladoras, papel picado, calaveras de azúcar y alimentos típicos para honrar a sus seres queridos fallecidos. Más allá de la solemnidad, esta celebración simboliza la continuidad de la vida, el respeto por los antepasados y la alegría de recordar a quienes ya no están físicamente, pero siguen presentes en el corazón y la memoria colectiva.
La participación de la OMPP/WOFP en este significativo acto tradicional, reflejó su compromiso permanente con la promoción de los valores culturales, la preservación de las tradiciones y la construcción de puentes de entendimiento entre las naciones a través de la diversidad y el respeto mutuo. En este sentido, la organización celebra la riqueza cultural de México como un ejemplo vivo de cómo las expresiones tradicionales pueden fortalecer los lazos sociales y transmitir mensajes de unidad, paz y memoria colectiva.
Además, durante el desarrollo del evento, la OMPP/ WOFP destacó la importancia de promover la cultura de la paz a través de la preservación cultural, entendiendo que las tradiciones son un puente que une generaciones y fomenta el sentido de comunidad. Asimismo, se resaltó que México, a través de su patrimonio intangible, se posiciona como un ejemplo mundial de cómo la identidad y la memoria pueden convertirse en herramientas de transformación social y humanitaria. Agradecemos profundamente a la Alcaldía Azcapotzalco, y a su distinguida alcaldesa, Nancy Núñez, por la amable invitación y su hospitalidad, así como por su labor en la difusión del legado cultural de México. Este tipo de colaboracio nes fortalecen el compromiso de la organización con los valores univer sales de respe to, solidaridad y entendimiento intercultural, pilares esenciales para la construcción de un mundo más huma no, justo y en paz.
Alegría en Chilpancingo
Por: Coord. Programas Sociales OMPP/WOFP
Navidad de unión y esperanza
La navidad, más que una fecha en el calendario, es un tiempo de encuentro, solidaridad y esperanza. En Chilpancingo, estos valores se hicieron palpables durante la tradicional posada organizada por el CEREDI, un espacio que se ha consolidado como referente de inclusión y bienestar social en la región.
El festejo reunió a familias, niños y colaboradores en un ambiente festivo que trascendió lo meramente recreativo: fue una celebración de comunidad. Este año, la Organización Mundial por la Paz se sumó como invitada especial, aportando un matiz internacional a la jornada y reforzando la idea de que la cooperación entre instituciones locales y globales puede transformar realidades.
La directora del CEREDI, Yazmín Castro Vargas, encabezó la jornada reafirmando el compromiso del centro con la atención integral a las familias. Bajo su liderazgo, cada detalle de la posada, desde la organización de actividades hasta la ambientación de los espacios, fue concebido para generar un entorno cálido y accesible, donde la comunidad pudiera celebrar la vida y la esperanza. En representación de la OMPP/WOFP, Gustavo Arriaga Mosqueda, director de Relaciones Internacionales, subrayó la importancia de tender puentes entre instituciones locales y organismos internacionales. Recordando que la paz no debe entenderse como un concepto abstracto, sino como una práctica que se materializa en acciones concretas de acompañamiento comunitario y promoción de valores universales.
El Símbolo de la Niñez
Uno de los momentos más emotivos fue la entrega de juguetes a los niños presentes. Las sonrisas y la ilusión compartida se convirtieron en el verdadero símbolo de la jornada. Para la niñez, recibir un obsequio en estas fechas es más que un presente material: es un gesto de afecto y reconocimiento que alimenta la esperanza. La colaboración entre la OMPP/ WOFP y el CEREDI permitió que cada niño viviera un instante de felicidad que permanecerá en su memoria como parte de una Navidad marcada por la unión y la generosidad.
Un mensaje que trasciende
La posada del CEREDI, acompañada por la OMPP, dejó un mensaje claro: la Navidad es una oportunidad para reafirmar valores de solidaridad, inclusión y fraternidad. Más allá de la celebración, el evento se erigió como recordatorio de que la paz se construye con gestos sencillos que iluminan corazones. Cuando las instituciones trabajan de manera conjunta, el impacto social se multiplica.
HAMBRUNA EN GAZA
La Franja de Gaza, con una población cercana a los 2.2 millones de habitantes, ha estado bajo bloqueo terrestre, marítimo y aéreo desde el año 2007. Este cerco ha limitado el acceso a bienes básicos, combustible, medicinas y alimentos, produciendo una vulnerabilidad estructural de la sociedad civil. En el marco del derecho internacional humanitario, el bloqueo prolongado ha sido motivo de preocupación reiterada en el Consejo de Seguridad de la ONU y por diversas agencias humanitarias, dado que restringe la vida cotidiana de la población civil.
El estallido de nuevas nuevos tensiones y ciclos de violencia en 2023 y 2024, profundizó la crisis, con la destrucción de infraestructura vital, incluyendo panaderías, fábricas, molinos de harina y hospitales y con la interrupción sistemática de suministros esenciales.
En agosto de 2025, el Sistema de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC) declaró que en Gaza más de 500,000 personas viven en condiciones de hambruna (Fase 5). Este fenómeno, reconocido por primera vez en la historia del conflicto palestino-israelí, ha sido calificado por el Secretario General de la ONU como un “desastre provocado por el ser humano y un fracaso de la humanidad”.
Contando con cifras cómo más de 641,000 personas podrían enfrentar hambruna para finales de septiembre, cerca de 1.14 millones se encuentran en estado de emergencia alimentaria (Fase 4), 20,000 niños han recibido tratamiento por malnutrición aguda, mientras que al menos 16 menores han fallecido por causas relacionadas con la desnutrición desde julio, además de contar con 71,000 niños y más de 17,000 mujeres embarazadas o lactantes requieren asistencia nutricional urgente.
Este conflicto, tiene impactos humanitarios sin precedentes, La falta de alimentos, agua potable y medicinas ha generado una crisis sanitaria compleja. Las enfermedades gastrointestinales y la desnutrición crónica afectan principalmente a la infancia, mientras que el colapso de hospitales y servicios médicos agrava la emergencia. El derecho internacional humanitario, en particular los Convenios de Ginebra, establece la obligación de proteger a la población civil y garantizar el acceso a la ayuda. Sin embargo, las restricciones al ingreso de asistencia han impedido dar respuesta efectiva a las necesidades básicas de la población gazatí.
Sin embargo, y pese a los múltiples posicionamientos internacionales de Gobiernos como la República Popular de China, la República de Colombia, Canadá, la República Francesa, Reino Unido y los esfuerzos mediadores de Qatar, no se han logrado avances para llegar al fin de este conflicto.
La ONU, a través de sus agencias, ha reiterado llamados urgentes a:
1.- Garantizar corredores humanitarios seguros y sin restricciones.
2.- Restablecer el ingreso de alimentos, combustible y medicinas a gran escala.
3.- Asegurar el respeto al derecho humano a la alimentación y a la vida.
La OMS, la FAO, UNICEF y el WFP han insistido en que la hambruna no es consecuencia de la falta de alimentos en el mundo, sino de restricciones políticas y militares que limitan su distribución en Gaza.
La hambruna en Gaza constituye un precedente alarmante en el derecho internacional contemporáneo. No se trata de un desastre natural, sino de una crisis derivada de decisiones humanas y políticas, lo que coloca sobre la comunidad internacional la responsabilidad ética y jurídica de actuar.
La conmemoración de este hecho no debe limitarse al registro histórico: debe ser un llamado urgente a la acción multilateral para poner fin al bloqueo, garantizar la asistencia humanitaria y promover un proceso de paz duradero que permita devolver la dignidad a una población atrapada entre el conflicto y la escasez.
Derecho
Internacional
Gustavo Arriaga Mosqueda Internacionalista
El derecho internacional, concebido originalmente como un conjunto de normas para regular las relaciones entre los Estados soberanos, ha experimentado una profunda transformación en el siglo XXI. En una época marcada por la interdependencia global, las crisis humanitarias, el cambio climático, las guerras híbridas y los avances tecnológicos, enfrenta el reto de adaptarse a una realidad dinámica, compleja y en constante mutación.
Por un lado, se encuentra la soberanía frente a la interdependencia global, la noción clásica de soberanía se ha visto tensionada por fenómenos transnacionales que desbordan las fronteras estatales. Las pandemias, la migración, el ciberespacio y la economía digital son ejemplos de problemáticas que requieren una respuesta global y coordinada. El reto del derecho internacional radica en equilibrar la soberanía nacional con la necesidad de cooperación internacional efectiva, bajo los principios del multilateralismo y la solidaridad global.
Resurgimiento de confIictos interestatales
Ucrania y Medio Oriente, ha puesto a prueba los cimientos del sistema internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial. La vulneración de los principios de integridad territorial y de no agresión evidencia la fragilidad de los mecanismos de seguridad colectiva. Hoy más que nunca el derecho internacional humanitario y el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) son esenciales para salvaguardar la paz y proteger a las poblaciones civiles.
Además, el siglo XXI también ha abierto nuevos escenarios para la defensa y promoción de los derechos humanos. La tecnología y las redes sociales se han convertido en herramientas de denuncia y empoderamiento, pero también en vehículos de vigilancia, desinformación y violaciones a la privacidad. Lo que ayuda a generar la necesidad de un marco jurídico internacional que regule la inteligencia artificial, el uso ético de los datos y la responsabilidad digital de los Estados y corporaciones.
Mientras que el cambio climático se ha consolidado como el mayor desafío jurídico y moral de nuestra época. El Acuerdo de Paris de 2015 representó un avance histórico, pero la falta de cumplimiento efectivo por parte de varias potencias continúa amenazando los esfuerzos globales. El derecho internacional ambiental, junto con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, busca establecer obligaciones vinculantes que aseguren un equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad.
En medio de las tensiones geopolíticas y el debilita-
miento del multilateralismo, el derecho internacional tiene la misión de reinventarse como un espacio de diálogo, justicia y equidad. Las organizaciones internacionales, los tribunales internacionales y la sociedad civil desempeñan un papel crucial en la construcción de un orden mundial basado en la paz, la dignidad humana y el respeto a las normas universales.
El Derecho Internacional dentro del siglo XXI no puede limitarse a ser un conjunto estático de normas, sino que debe actuar como un instrumento dinámico para responder a los desafíos globales. Su fuer-
za moral y jurídica radica en su capacidad de adaptarse, proteger a los más vulnerables y fomentar la cooperación en un mundo donde los problemas, las soluciones y los ideales son cada vez más compartidos.
El futuro del derecho internacional depende, en última instancia, de la voluntad de los Estados y de la comunidad global para hacer del derecho no solo un marco de convivencia, sino un verdadero vehículo de justicia y paz mundial.
El día en que el cielo habló
El 14 de abril de 1561, los habitantes de Núremberg fueron testigos de un espectáculo que quedó grabado en la memoria colectiva y en la historia de los fenómenos inexplicables. Al amanecer, el cielo se llenó de formas extrañas: esferas de distintos colores, cruces luminosas y grandes tubos que parecían enfrentarse en una batalla aérea. La visión fue tan impactante que se registró en una octavilla ilustrada por Hans Glaser, publicada pocos años después, donde se describía la aparición como una advertencia divina.
El relato señala que “muchos hombres y mujeres” observaron cómo los objetos se movían con violencia, chocaban entre sí y finalmente se desvanecían. Para la mentalidad del siglo XVI, aquello no podía ser otra cosa que un mensaje celestial. La interpretación religiosa
fue inmediata: se trataba de un signo de Dios que llamaba a la humanidad a arrepentirse de sus pecados. En una época marcada por tensiones políticas y religiosas, el fenómeno se leyó como un presagio de calamidades. Con el paso del tiempo, las explicaciones se diversificaron. Algunos historiadores modernos sugieren que pudo tratarse de un fenómeno atmosférico, como halos solares o parhelios, que al amanecer producen figuras luminosas en el cielo. Otros lo interpretan como una combinación de ilusiones ópticas y la imaginación colectiva de una sociedad profundamente religiosa. En el siglo XX, sin embargo, el episodio fue retomado por ufólogos, quienes lo consideraron uno de los primeros avistamientos masivos de objetos voladores no identificados, incluso describiéndolo como una “batalla aérea extraterrestre”.
El fenómeno también atrajo la atención de pensadores como Carl Jung, quien lo analizó como un ejemplo de proyección de arquetipos colectivos. Para él, las figuras vistas en el cielo reflejaban tensiones internas de la sociedad, más que un evento físico. Así, Núremberg se convirtió en un caso paradigmático de cómo lo desconocido puede ser interpretado según las creencias y necesidades de cada época.
En definitiva, el fenómeno celeste de Núremberg sigue siendo un misterio abierto. Fue un acontecimiento que trascendió lo anecdótico porque quedó documentado gráficamente y narrado con detalle, lo que lo distingue de simples leyendas. Hoy se estudia como un cruce entre ciencia, arte, religión y mito, estableciendo que la manera en que interpretamos lo inexplicable dice tanto de nosotros como del propio fenómeno.
La historia de Namibia se remonta a los orígenes mismos de la humanidad, cuando los primeros homínidos comenzaron a dejar huellas en el continente africano. En su territorio se han encontrado vestigios de especies como Australopithecus africanus y Homo habilis, lo que sugiere que esta región pudo haber sido una de las cunas de la evolución humana.
Las pinturas rupestres de la cueva de Hunsberg, con más de 25,000 años de antigüedad, revelan una profunda tradición artística, espiritual y simbólica que antecede a cualquier forma de escritura, testimonio de una cosmovisión ancestral que vinculaba al ser humano con la naturaleza y lo trascendente.
Aunque los navegantes portugueses avistaron sus costas en el siglo XV, Namibia permaneció relativamente aislada del mundo durante varios siglos. Fue hasta el siglo XIX cuando las potencias europeas comenzaron a disputar su control en el marco de la llamada “carrera por África”. En 1884, Alemania estableció la colonia de África del Sudoeste Alemana, marcando el inicio de una era de explotación sistemática, despojo territorial
y violencia estructural. Entre 1904 y 1907, los pueblos herero y nama protagonizaron una de las primeras grandes resistencias africanas contra el colonialismo europeo, que terminó en una masacre brutal. Decenas de miles de personas fueron asesinadas, desplazadas o confinadas en condiciones inhumanas. Muchos historiadores consideran estos hechos como uno de los primeros genocidios del siglo XX.
Tras la Primera Guerra Mundial, Namibia fue entregada a Sudáfrica como mandato de la Liga de las Naciones. Sin embargo, en lugar de preparar al país para la autodeterminación, Sudáfrica impuso el régimen del Apartheid, extendiendo la segregación racial y la exclusión política a la población de Namibia. En 1966, la Organización del Pueblo de África del Sudoeste (SWAPO) inició una guerra de guerrillas que se prolongaría por más de dos décadas, enfrentando no solo al ejército sudafricano, sino también a un sistema internacional que tardó en reconocer su legítima lucha por la libertad. Finalmente, en 1990, Namibia alcanzó su independencia y se convirtió en una república soberana con una constitución democrática que consagra los
derechos humanos, la justicia social y la reconciliación nacional. Hoy, Namibia es una nación joven que encara importantes retos económicos, sociales y ambientales, pero que también muestra signos de crecimiento sostenido y resiliencia institucional. Su economía depende en gran medida de la minería, especialmente de diamantes, uranio y otros recursos naturales, aunque se ha diversificado hacia sectores como el turismo, la agricultura sostenible y las energías renovables. La dignidad de Namibia no solo se refleja en su independencia política, sino también en la fuerza de un pueblo que ha sabido resistir, reconstruirse y mirar hacia el futuro con esperanza.
Fotografia de BBC
El coltán, un mineral compuesto por columbita y tantalita, se ha convertido en uno de los recursos más codiciados del siglo XXI debido a su papel estratégico en la fabricación de dispositivos electrónicos, baterías, equipos médicos y tecnologías militares. Su demanda crece de manera acelerada en la era digital, posicionándolo como un recurso fundamental para la economía global. Sin embargo, detrás de su valor tecnológico se esconde una realidad marcada por violencia, explotación laboral y graves violaciones a los derechos humanos, especialmente en la región de los Grandes Lagos de África, donde se encuentran las mayores reservas del mundo.
La riqueza mineral africana
ha sido, desde la época colonial, un motor de conflictos y dominación extranjera. En países como la República Democrática del Congo (RDC), su explotación se intensificó a finales de la década de 1990, coincidiendo con la llamada “Guerra del Coltán”, un conflicto armado en el que grupos rebeldes, empresas privadas y actores internacionales se disputaron el control de las minas. Diversos informes de la ONU han señalado que los beneficios derivados de la extracción ilegal de coltán han financiado a grupos armados, prolongando guerras civiles y debilitando los procesos de paz en la región.
¿Los nuevos diamantes de sangre?
Uno de los aspectos más alarmantes de la extracción del coltán es la participación masiva de niños y niñas en las minas. Se estima que decenas de miles de menores trabajan en condiciones inhumanas, expuestos a derrumbes, polvo tóxico y jornadas extenuantes, muchas veces a cambio de una paga mínima o incluso bajo coerción. Estos menores abandonan la escuela y quedan atrapados en un círculo de pobreza, sin acceso a derechos fundamentales como educación, salud y seguridad. La explotación infantil en las minas de coltán constituye una de las más graves violaciones al Convenio sobre los Derechos del Niño y a los principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El comercio ilegal de coltán ha sido un factor determinante en la perpetuación de conflictos armados en la RDC y países vecinos. Milicias locales y grupos rebeldes controlan territorios mineros, utilizando la violencia extrema como medio de dominación. Esto incluye desplazamientos forzados, ejecuciones sumarias y violencia sexual sistemática contra mujeres y niñas como arma de guerra. Organismos internacionales han documentado que la extracción de coltán está directamente vinculada al fenómeno de los “minerales de conflicto”, cuya comercialización financia redes ilícitas y refuerza dinámicas de corrupción, debilidad institucional y criminalidad transnacional.
Frente a esta situación, la comunidad internacional ha buscado mecanismos para frenar el comercio de minerales que financian conflictos. En 2003 se adoptó el Proceso de Kimberley para los diamantes de sangre, y más tarde se promovieron iniciativas similares para el coltán y otros minerales estratégicos, aunque con resultados limitados. En 2010, la Ley Dodd-Frank de Estados Unidos incluyó un capítulo sobre transparencia en la cadena de suministro de minerales provenientes de la RDC y países aledaños. De igual manera, la Unión Europea implementó en 2021 un reglamento que obliga a las empresas a garantizar que el coltán y otros minerales no provienen de zonas de conflicto. Sin embargo, los avances son parciales. La demanda global continúa incentivando la explotación ilegal y el tráfico clandestino, mientras que las comunidades mineras siguen atrapadas en un ciclo de pobreza y violencia.
El coltán, piedra angular de la revolución tecnológica, representa también uno de los mayores desafíos éticos y humanitarios de nuestro tiempo. La paradoja es evidente: mientras en el mundo desarrollado se disfruta de los beneficios de los dispositivos electrónicos, en el corazón de África miles de personas, incluidos niños y niñas, pagan el precio con sus vidas y su dignidad. La solución requiere de un compromiso internacional más firme, que combine regulaciones efectivas en los
mercados globales, apoyo al desarrollo sostenible en las comunidades mineras y una acción decidida para erradicar el trabajo infantil y los abusos de los derechos humanos. El coltán no debe seguir siendo un “mineral de sangre”. Transformar su explotación en un motor de desarrollo justo y sostenible es un deber colectivo que atañe tanto a gobiernos como a empresas, organismos internacionales y consumidores en todo el mundo.
El tiempo del sueno
Sánchez Corona
El concepto del Tiempo del Sueño constituye una de las cosmovisiones más complejas y profundas del pensamiento indígena. Lejos de ser una simple mitología, se trata de una filosofía viva y una red de significados que trasciende el tiempo lineal. El Tiempo del Sueño no se limita al pasado mítico, es una realidad paralela que coexiste con el presente y nutre continuamente la tierra. En esta dimensión, los seres espirituales ancestrales crearon el mundo y establecieron las leyes que rigen la existencia.
Cada individuo, según esta visión, tiene un propósito predeterminado que debe cumplir en armonía con los dictados del Sueño
Los aborígenes australianos distinguen entre los sueños comunes y aquellos que revelan verdades espirituales. Estas revelaciones se transmiten oralmente a través de cantos, danzas, relatos y arte, conformando un sistema de conocimiento que ha perdurado por milenios. Para los pueblos aborígenes, la tierra no
es propiedad, sino que es una herencia sagrada. Cada elemento que conforma el paisaje está impregnado de la presencia de los seres del Sueño. Uluru, Kata Tjuta y Kununurra son ejemplos de lugares donde la energía ancestral se concentra, convirtiéndose en epicentros de espiritualidad y memoria.
La relación con el territorio está regulada por normas estrictas que dependen de la edad, el género y la pertenencia a un clan. El conocimiento es selectivo, y ciertas lenguas o ceremonias están reservadas para grupos específicos. Esta estructura garantiza la preservación del saber y el respeto por los ciclos de la vida. El Tiempo del Sueño también explica el origen del espacio. Las constelaciones, eclipses y fenómenos celestes son interpretados como manifestaciones de los seres ancestrales. La Vía Láctea, por ejemplo, surge del vuelo de luciérnagas liberadas por una serpiente espiritual, mientras que la Cruz del Sur representa una zarigüeya atrapada en lo alto de un árbol. Estas narrativas no solo tienen valor simbólico, sino que también funcionan como guías geográficas y sociales, marcando límites tribales y rutas de navegación.
Dos conceptos fundamentales guían la relación con el territorio:
Yorro Yorro, el acto de cantar a la tierra para mantenerla viva, y Dadirri, la escucha profunda y contemplativa. Estas prácticas rituales, acompañadas de danzas sagradas, renuevan la armonía entre los seres humanos y el entorno natural. Los ancianos, guardianes del conocimiento, pueden soñar nuevas canciones que se integran a las líneas existentes, ampliando el legado espiritual de su comunidad.
A pesar de los impactos del colonialismo y la modernidad, el Tiempo del Sueño sigue siendo un pilar identitario para los aborígenes australianos. Las danzas, los relatos, el arte tradicional y las líneas de canto continúan transmitiendo sabiduría ancestral. Hoy, medios como el cine, la televisión y la literatura contribuyen a difundir esta cosmovisión, reconociendo la profundidad espiritual y ecológica de una cultura que ha custodiado la tierra durante más de 65.000 años.