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RED DE MINISTERIOS APOSTÓLICOS Reinando desde las Alturas

INICIANDO UNA NUEVA IGLESIA

Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Mateo 16:15-18

INTRODUCCIÓN Mientras más nos vamos acercando a los últimos tiempos profetizados en la Biblia, encontraremos una descomposición moral y social en todo el mundo, que dará como resultado la manifestación del anticristo. Es por eso que hemos sido instruidos por nuestro Señor Jesucristo a clamar al Señor de la Mies, que envía obreros a su mies. El levantamiento de nuevas iglesias debe ser motivo de gozo y


alegría, cuando se hace en el orden correcto, pues la mies es mucha y los obreros pocos. Por tanto le animamos a que dé pasos de fe y en la perfecta voluntad de Dios. Existen cuatro formas en que se puede dar inicio a una nueva congregación: La manera legítima. Cuando una persona es ordenada como pastor por parte de una Iglesia establecida o por un ministerio apostólico o un movimiento o agrupación. Quienes en todo caso, le asignan al futuro pastor un lugar donde pastorear, algunos recursos necesarios y temporales y todo el respaldo pues trabajarán bajo la cobertura, dirección y supervisión de dicha organización. El desarrollo y crecimiento en este caso es más rápido, constante y sólido. La manera independiente. Cuando en medio de circunstancias diversas, un hombre o mujer se encuentra al frente de un grupo de personas, quienes convienen en dar inicio a una nueva congregación, poniendo ellos mismos los recursos necesarios y que no cuentan con apoyo y cobertura espiritual. En este caso es de vital importancia que la persona que está al frente de este grupo, tome prontamente la decisión de entrar en cobertura de una red apostólica, para que puedan evitar los peligros y riesgos de querer hacer solos la obra de Dios. La manera espontánea. Un hijo o hija de Dios toma la iniciativa de comenzar a compartir la Palabra de Dios a un pequeño grupo de personas, a las cuales les motivan a recibir algunos estudios y discipulados. El Espíritu Santo comienza a generar una poderosa reacción en el pequeño grupo, sea por sueños, visiones, o la manifestación de milagros y de un momento a otros se presenta la necesidad de levanta una iglesia donde sean atendidas dichas personas. En este caso, la persona que está al frente, debe tomar la decisión de pastorear a esas personas o entregar el grupo a una iglesia establecida. La manera ilegítima. Una persona manifiesta una conducta y personalidad atrayentes para un grupo de cristianos, por lo que deciden dejar sus congregaciones y seguirla para iniciar una nueva comunidad. Inician de forma independiente, pero van buscando recursos por medio del “abigeato” que no es otra cosa que “robo de ovejas” de otras congregaciones. Utilizan la hipocresía, la adulación, la conmiseración, la murmuración, los chismes y la falsedad para “confundir a familias enteras”, para comprometerlas y dominarlas con su proyecto. Por lo regular, este tipo de iglesias tienen un crecimiento casi instantáneo, pero tarde o temprano se ven afectados por las actitudes y malas prácticas con las cuales iniciaron y llegan a desaparecer. Cualquiera que sea su caso, por medio de este sencillo material, le invitamos a que afirme su decisión conforme al llamado de Dios para su vida. Si se decide a tomar la responsabilidad de un grupo de personas para dar cuenta de ellas delante de Dios, usted necesitará mucha ayuda, por lo que de antemano nos ponemos a sus órdenes. Juan Carlos Santiago y Vicky Vázquez Pastores y Profetas

INICIANDO UNA NUEVA IGLESIA Cuando un grupo de personas se encuentran frente a la posibilidad de iniciar una Nueva Iglesia, existen varios asuntos básicos que se deben considerar con antelación, para lograr establecer fundamentos lo más sólidos posibles y que nos permitan cumplir con el propósito de Dios para nuestras vidas y las familias involucradas.


En este sencillo material, usted podrá encontrar una guía básica para tomar la decisión sobre que dirección tomar en su vida y ministerio. DEFINIR LA SITUACIÓN REAL. Para comenzar, debemos hacer un análisis lo más sincero posible sobre la situación en la que nos encontramos, para saber así las decisiones, compromisos e inversiones que debemos hacer en nuestra situación particular. Trate usted de tomar en cuenta los siguientes pasos: 1. Ampararnos en la Misericordia de Dios.- Debemos permitir que nuestro Señor Jesucristo como nuestro abogado, interceda por nosotros ante el Padre para cubrirnos contra toda maldición, acusación falsa, consecuencias espirituales al desligarnos de algún ministerio, etc. “Ampáranos en su Misericordia” nos llevará a: Pedir perdón, perdonar, cerrar puertas de maldición, de pecado, de rebelión. Presentando nuestra vida ante el Trono de Gracia, esperando que el Espíritu Santo enderece nuestras veredas y nos marque el camino correcto por el cual debemos transitar. I.

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Debemos ser sanados de toda herida y desechar todo dolor y menosprecio.- Es importante pasar por un tiempo de sanidad en el caso de haber salido de una congregación por causas incomodas. Es muy importante que conscientemente permitamos que se sane nuestro corazón, por toda ruptura, malos entendidos, y toda consecuencia negativa que hayamos acarreado al tomar la decisión de desligarnos de un ministerio. Tome en consideración que mientras servimos en un lugar y a un grupo específico de personas y bajo la autoridad de ciertos ministros, invertimos nuestra vida, sueños, anhelos, tiempo, dinero y fuerzas. Y ahora que rompemos relaciones, no lograremos ver, ni disfrutaremos del resultado de esa inversión. Por lo tanto, debemos tomar la decisión de dejar pasar todo eso, para que nuestro Señor Jesucristo nos ayude a entrar en una Nueva Etapa y con frutos e inversión mayores. “Las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas”

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Definir en qué nivel nos encontramos.- Es importante que con toda honestidad definamos el nivel en que nos encontramos con todas las personas que nos siguen. Debemos ser bien honestos, pues de esto dependerá nuestra bendición y el alcance que logremos experimentar en el Reino de Dios. Responda la siguiente pregunta, Nuestro grupo es: a) Célula, grupo familiar, casa de oración, etc. Se reúnen en una casa y comparten estudios de la Palabra de Dios al menos una vez por semana. Usted es reconocido (a) como líder del grupo; pero no siente que tiene la capacidad o llamado para convertirse en “pastor” de una nueva iglesia. Si este es su caso debe buscar integrarse bajo cobertura de una Iglesia local ya establecida, donde recibirá alimento y dirección ministerial; ya que solo de esta manera lograran sumarse a una visión y propósito de Dios mayor a un grupo en casa. b) Cuenta con un grupo mayor de 20 personas que le reconoce como pastor (a).- Tienen la visión de rentar un local (en base de las aportaciones de los involucrados) o se tiene un lugar apropiado para comenzar una iglesia (Salón principal, salones aparte y baños). Existe la posibilidad de poner a funcionar a un grupo de personas para desarrollar las acciones básicas de una iglesia como: atención a niños, grupo de alabanza, atención para nuevos creyentes, equipo de intercesión, etc. En este caso, es necesario que busquen integrase y reciban cobertura de una red apostólica que respalde y ayude a fortalecer al pastor (a) y equipo local. De esta manera recibirán un gran impulso para iniciar y establecer la nueva congregación. Tome en cuenta que al integrarse a una red apostólica, adquirirá compromisos e identidad ministerial que le respaldará en todas las etapas que


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deba atravesar como Iglesia. Tienen la intención de “colaborar” para que en su entorno, propiedad o terreno se levante una Iglesia.- Por sueño, promesa, visión, comisión especial o por profecía son impulsados por el Espíritu Santo para comenzar una Iglesia; pero no tienen la capacidad o llamado para ser el pastor(a) responsable. En este caso, deben buscar en una Red apostólica la cobertura y dirección de la obra que va a comenzar. En este caso no se recomienda solamente "contratar un pastor"; sino que es necesario que se "entregue la obra y las personas que les siguen" a una autoridad apostólica que con toda honestidad y respaldo de Reino levante una iglesia en el propósito de Dios.

Respaldo y apoyo de la familia.- Es necesario que el pastor (a) cuente con la colaboración directa y entusiasta de su familia (esposa(o) e hijos principalmente), entendiendo que el llamado no solo es individual; sino familiar y cada miembro de la familia deberá llevar parte de la carga y pagar el precio que es demandado por el levantamiento de la nueva iglesia en el orden de Dios (moral, espiritual, ministerial).

LA GRAN COMISIÓN Es de vital importancia que consideren la Visión General que nuestro Señor Jesucristo encomendó a sus apóstoles, de tal manera que se convierta en la guía principal que se debe considerar en todas las tareas que se han de realizar en la nueva iglesia. Brevemente ponemos lo siguiente a su consideración: 1. Generalidades.- Para lograr entender la importancia y magnitud de la gran comisión, es necesario considerar algunas aspectos interesantes: a) Fue dada a los apóstoles después de la resurrección de Jesucristo.- La Gran Comisión está expresada en cada uno de los evangelios, dando como resultado una sola encomienda con cuatro aspectos. Estas tareas demandan ser realizadas por el Espíritu Santo y en el poder de la resurrección de Jesucristo. b) Tiene un Alcance Global.- en cada comisión encontraremos las frases: A todas las naciones; A toda criatura; En todas las naciones comenzando en Jerusalén; Sus ovejas y sus corderos. Con esto debemos entender que somos enviados hasta lo último de la tierra, c) Se presenta un impedimento y nuestro Salvador Jesucristo le da solución.- En cada evangelio encontraremos cómo nuestro Señor Jesucristo equipara adecuadamente a sus apóstoles para que sean capaces de cumplir con cada aspecto de la comisión. II.

2. Mateo 28:19,20.- Hacer discípulos a todas las naciones.- Primero debemos hacer discípulos, con las enseñanzas de Jesús contenidas en los evangelios. Teniendo como primer meta llevarlos al bautismo en agua. En esta comisión se promueve la manifestación del ministerio de MAESTROS. 3. Marcos 16:15-18.- Predicar el evangelio a toda criatura.- Una vez que tenemos discípulos bien adiestrados, debemos predicar el evangelio con fe y con demostraciones de fe a toda criatura. Note como el bautismo en agua es presentado como un acto de fe por parte de los convertidos. Aquí por supuesto se promueve el accionar de los EVANGELISTAS. 4. Lucas 24:45-49.- Que se predicase en su nombre el arrepentimiento y perdón de pecados en todas las naciones comenzando desde Jerusalén.- Esto nos llevará a ministrar sanidad


interior y liberación desde un fundamento y dirección profética. encontraremos el campo de acción de los PROFETAS.

Lógicamente aquí

5. Juan 21:15-17.- Apacienta mis corderos… pastorea mis ovejas… apacienta mis ovejas.Note como nuestro Señor Jesucristo imparte las otras comisiones de forma general para todos los apóstoles; no así en este caso, donde le es impartida esta tarea específicamente al apóstol Pedro. Con esto entendemos que la tarea de pastorear y apacentar a los corderos y ovejas del Señor, debe ser asignada solamente a la persona idónea, por su madurez y carácter rendido al Señor Jesucristo y el amor hacia las ovejas. Aquí obviamente se encuentra expresado el ministerio de los PASTORES. Para finalizar, dese cuenta que el ministerio de los APOSTOLES se encuentra expresado en cada uno de los aspectos de esta gran comisión, pues nuestro amado Jesucristo llamo a sus doce discípulos a un nivel de apostolado desde el principio. Por tanto, debemos concluir que esta Gran Comisión debe ser realizada con una clara tendencia apostólica de tal manera que permita la manifestación de los Cinco Ministerios expresados en Efesios 4:11. III. LLAMADO, DONES Y MINISTERIO Cada persona llamada a ser pastor(a) debe aprender a identificar por revelación del Espíritu Santo y por los frutos que ha manifestado a lo largo de su formación ministerial, cuál es su: 1. Llamado.- Lo que debe traducirse como el entendimiento sobre la tarea específica que ha sido destinado a cumplir dentro del propósito de Dios. Esta revelación puede llegarse a obtener por medio de la interpretación de un sueño; una o varias palabras proféticas recibidas, un claro testimonio del Espíritu Santo, o una visión o éxtasis espiritual. Este llamado personal nos permitirá enfocar todo nuestros esfuerzos, recursos y tiempo, de tal manera que logremos cumplir con dicha visión en el Reino de Dios y para la Gloria de nuestro Padre Celestial. Considere Jeremías 1:5; Isaías 49:1-3. Tome en consideración que en la mayoría de los casos conforme vamos avanzando en madurez y en servicio a Dios, vamos así “descubriendo” y “entendiendo” el alcance de nuestro llamado. Nuestro primer y gran llamado se encuentra en Romanos 8:29, a partir de aquí avanzaremos a un entendimiento mayor de nuestro llamado. 2. Dones.- Cuando el Todopoderoso nos llama, nos capacita y nos respalda, de tal manera que seamos capaces de cumplir con su perfecta voluntad para nuestra vida y familia y ministerio. Es por eso que nos capacita de habilidades y talentos especiales mientras nos desarrollamos como personas en el mundo. Y cuando comienza nuestro caminar con Jesucristo nos son concedidos dones espirituales para que cumplamos con nuestro llamado. Tome en cuenta los diferentes dones espirituales (Romanos 12; 1ª Corintios 12; Efesios 4:11). La forma en que lograremos identificar los dones espirituales que se nos han confiado, es mirando los frutos que hemos dado a lo largo de nuestro desarrollo como hijos de Dios. Es muy importante que al tomar el llamado como pastor(a), tome y use sus dones para edificar el Reino de Dios. 3. Carácter Ministerial.- El carácter ministerial, debe estar basado en el fruto del Espíritu Santo que es el “Carácter de Jesucristo”. Ya que a partir de esto, vamos siendo formados de tal manera que se comienza a percibir un carácter ministerial (5 ministerios) por medio del cual edificaremos a la congregación que el Rey nos permita presidir. Aunque este punto lo hemos mencionado al final, en realidad es el más importante, pues de aquí se desprende nuestra fuerza y fortaleza, pues vamos emulando un aspecto o varios del carácter ministerial de


nuestro Señor Jesucristo. En ocasiones es muy probable que las personas que nos rodean logren identificar más fácil los rasgos ministeriales que manifestamos; con todo, debe ser el Espíritu Santo y las autoridades que nos dan cobertura quienes nos “establezcan” y confirmen dicho carácter ministerial ante las personas que nos siguen. IV. PRIORIDADES Si ya se ha llegado a este punto, entonces es necesario comenzar a cubrir algunas tareas que son indispensables para ir dando forma a esta nueva iglesia. Es muy probable que ya hayan comenzado a trabajar y tengan algunos puntos ya cubiertos. Céntrese en ir cubriendo los que siguen, hasta terminar la lista: 1. Identidad.- El llamado y visión que el Espíritu Santo le ha revelado al pastor(a), se convierte en la identidad que tendrá la naciente congregación, por lo tanto, es necesario que se tome un tiempo para definir en base a ello el: a) Nombre. Esto es la manera en que será conocida la iglesia en el medio cristiano y secular. Es importante pensar bien en el nombre, procurando que sea original, de tal manera que al registrarse ante las autoridades no haya necesidad de cambiarlo o reformarlo debido a que ya existe una iglesia con ese nombre. Si el nombre resulta muy grande, considere utilizar las siglas para hacerlo más accesible. Procure que el nombre vaya relacionado con su visión y llamado. b) Logotipo.- Esta es la representación gráfica que usted utilizará en membretes, videos y material impreso, para identificar a su congregación. Es posible usar simbolismos que vayan de acuerdo a su visión y llamado. Los mejores logotipos no siempre son los más intrincados. Es importante coordinar los colores y las figuras a utilizar, de tal manera que el conjunto se vea armonioso. c) Slogan.- Es importante diseñar una frase corta y fácil de recordar, que sintetice su visión o algún aspecto importante de su visión. Ponga cuidado en la utilización de frases, rimas y la intensión de las palabras, de tal manera que se adecue al propósito de la congregación. 2. Equipo de intercesión.- Es importante conformar desde el inicio un equipo de intercesión que cubra en oración todos los asuntos que tengan que ver con la iglesia emergente. Establezca reuniones de intercesión semanales y procure ir conformando un equipo de trabajo con las personas que se involucran en esta intercesión. 3. Aportaciones financieras.- Es importante que se realice un registro de miembros donde las personas que han decidido apoyarnos, nos proporcionen sus datos generales y que manifiesten su disponibilidad para apoyar esta iglesia con sus diezmos, ofrendas voluntarias y primicias. De esta manera, usted como pastor(a) tendrá claro cuáles son sus posibilidades y los recursos económicos con lo que cuenta para hacer la obra de Dios. a) Es importante impartir un estudio sobre lo que la Biblia habla sobre las bendiciones y principios financieros que están a nuestra disposición en Jesucristo, de tal forma que cada miembro de la congregación active con su fe y obediencia la provisión para la iglesia naciente. Tome en cuenta que el pastor(a) entra en pacto con cada miembro delante de Dios, por lo que se adquieren deberes y privilegios de las dos partes. b) Recuerde que es el pastor quien debe tomar la responsabilidad de administrar sabiamente los recursos de la iglesia, esta es una tarea que no debe delegarse.


c) Una vez establecido esto; es de suma importancia que el mismo pastor (a) aparte los diezmos de diezmos, diezmos de ofrendas y diezmos de primicias, para entregarlos a la autoridad superior que les cubrirá. Solo de esta manera podrá activarse una unción de prosperidad y bendición sobre los congregantes que están bajo su responsabilidad. 4. Lugar para realizar las reuniones.- Es importante definir el lugar donde se establecerá la iglesia, procurando que sea un lugar accesible y que cuente al menos con las instalaciones básicas a) Salón principal, silla, salones para niños, baños, electricidad y agua. b) Es muy importante que se mande hacer una lona a todo color, donde se dé a conocer el nombre, logo, slogan y horarios de servicio (hay que buscar un diseño que resulte vistoso y atractivo). 5. Equipo indispensable.- Para comenzar, es necesario contar con un equipo básico que nos ayudará para la realización de cada actividad que se realice como Iglesia. Recuerde que el mejor equipo, nos ayudará a presentar la excelencia para Dios. a) Consola amplificada para audio, que pueda soportar al menos ocho entradas. b) Bocinas que nos permitan cubrir el área del local. c) Equipo audio visual (computadora, cañón de proyección y pantalla). d) Instrumentos musicales, en caso de tener los elementos humanos para ello, debemos pensar al menos en guitarra o teclado, batería o percusiones y al menos tres micrófonos. Este equipo deberá adquirirse de acuerdo a las posibilidades de la congregación. 6. Secuencia de Discipulado.- Es importante establecer desde el inicio la secuencia de discipulado que aplicaremos a las personas que el Espíritu Santo vaya añadiendo a la Iglesia. Esta secuencia de discipulado también podrá contener los pasos necesarios y requisitos para que los miembros de la Iglesia puedan tomar posiciones de mayor responsabilidad y privilegio. 7. Líneas de Autoridad.- Aunque el grupo sea pequeño, es de suma importancia establecer los lugares de honra y autoridad dentro de la Iglesia, que deberán ser confirmados, respaldados y establecidos por las autoridades superiores que dan cobertura espiritual. Tome en consideración lo que estableces 1ª Corintios 12:28. Al inicio será el pastor quien deberá tomar casi todas las funciones de autoridad, las cuales podrá ir delegando conforme la iglesia vaya entrando en un crecimiento y madurez espiritual. Consulte a su autoridad superior para saber las líneas de autoridad que deben establecerse. 8. Orden de Culto.- Se debe establecer una secuencia base para cada actividad que se realice en la iglesia, de tal manera que se tenga una noción básica de cómo llevar acabo los servicios locales. V. LO QUE TODO PASTOR DEBE CONOCER Conforme la congregación va avanzando y creciendo, es necesario que el pastor(a) enfrente algunas tareas importantes a pesar de tener o no una preparación formal. Es importante que en este proceso cuente con la ayuda, apoyo y dirección de las autoridades superiores que le dan cobertura espiritual. Tales tareas son mencionadas brevemente a continuación: 1. Predicar, ministrar y enseñar con sana doctrina.Es necesario que reciba un adiestramiento intensivo para aprender a presentar la Poderosa Palabra de Dios, de tal manera


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que traiga edificación y crecimiento a cada uno de los miembros de la congregación en cada servicio. El estudio de la Biblia y el Diario Espiritual será fundamental para usted. a) Será importante adquirir algunas herramientas de consulta, como libros o recursos electrónicos para el estudio de la Biblia. Presidir los tiempos de alabanza y adoración; así como los tiempos de intercesión.- Aunque en un futuro se debe delegar esta funciones, el pastor(a) debe saber conducir al pueblo en estos tiempos especiales donde provocamos que se manifieste la Gloria del Todopoderoso en la congregación. Es por eso que se debe presentar prioritariamente al frente en estos tiempos de “encuentro con Dios”. Existe un proceso y etapas que cumplir, principios espirituales que poner a funcionar para tener una visitación y una activación del poder de Dios en cada actividad. Consagrar las ofrendas y desatar bendición.- Debemos aprender personalmente a honrar a nuestro Dios con nuestras finanzas y diversas ofrendas que podemos presentar ante el Trono del Rey como olor fragante. Ya que así tendremos la capacidad de enseñar al pueblo a hacer lo mismo y lograremos desatar plena bendición de Dios sobre la congregación. Al tomar nuestro papel como ministros según el orden de Melquisedec, debemos bendecir a la congregación de forma personal, como grupo, con actos y acciones proféticas conforme a la Palabra de Dios. Ministrar consejería, sanidad interior y liberación.- Conocer las armas de guerra, estrategias y principios poderosos para ministrar sanidad, liberación prodigios y señales en el nombre de Jesucristo. Existen algunos principios necesarios para ministrar efectivamente a los congregantes. Conformar y hacer funcionar un equipo de colaboradores.- El éxito y avance de la obra de Dios, dependerá en gran medida de nuestra habilidad y pericia dada por el Espíritu Santo para tomar un grupo de personas y ministrarlas, ordenarlas y conducirlas para que cada uno tome una función y carga específica en la iglesia que se va levantando. Esto demandará que aprendamos a mantener al equipo unido y trabajando conforme a la visión y propósitos por los cuales se ha levantado la Iglesia. Este será un trabajo donde constantemente debemos estar buscando en el trono de Dios estrategias y foros que nos permitan impulsar a nuestro equipo de trabajo hacia nuevos horizontes y nuevos límites. Realizar las ceremonias.- Es necesario que cada pastor(a) sepa claramente como ministrar las diferentes ceremonias en el Reino de Dios, sin caer en los modelos tradicionales o religiosos. Tome en cuenta que el éxito de toda ceremonia radica en el proceso que se toma para su preparación y el nivel de honra e importancia que logremos establecer. Algunas ceremonias son: Casamientos, Bautismo en Agua, Cena del Señor, Ceremonias Fúnebres, Presentación de Niños, diversos Acciones de Gracias. Pastorear dones y recursos humanos.- Cada pastor deberá aprender a detectar y descubrir en base al discernimiento y testimonio del Espíritu Santo, los dones y talentos contenidos en cada uno de sus colaboradores, ya que solo así sabrá por dónde es necesario conducirlos y cómo deberá tratarlos para que desarrollen al máximo su potencial en el Reino de Dios. Esto requerirá que cada pastor(a) se disponga a entrar en una atmosfera y unción profética. Impartir Cobertura espiritual.- Es muy importante que cada pastor(a) sepa establecer claramente los pasos que una persona debe dar para integrarse a la congregación como miembros activos. Ya que al cumplir dichos requisitos, se debe impartir cobertura espiritual y dar inicio a un proceso de consolidación y establecimiento de una relación de honra hacia las autoridades establecidas por Dios en la Iglesia local.


9. Buscar estrategias para recaudar fondos.- Sin caer en excesos y malas prácticas ni manipulaciones, es necesario que se busquen y establezcan estrategias, planes y proyectos por medio de los cuales sea posible recolectar fondos para el avance de la obra de Dios. Sin convertir a la iglesia en “cueva de ladrones”, se puede aprovechar el flujo de personas para generar recursos económicos. 10. Exhortar, animar, edificar, consolar.- Debido a que la autoridad que el pastor(a) tiene es una “autoridad de honra”, se debe procurar establecer esto como la regla y norma que rija la relación que se tenga con los congregantes. No trate en ningún momento de arreglarles la vida a los creyentes, o manipularlos para que hagan lo que usted quiera o le parezca mejor, pues nuestro trabajo solo es mostrarles el camino y las opciones que la Biblia marca como las correctas. Será trabajo y responsabilidad de cada creyente tomar sus propias decisiones y enfrentar sus consecuencias (buenas o malas). Es importante que nunca conmisere a las personas, pues en lugar de ayudarlos puede hundirlos más. No se preste como pantalla o como cómplice en ningún caso, cada uno debe hacerse responsable de su vida en Cristo. 11. Resolver conflictos, el arte de la confrontación.- De una vez por todas entienda y acepte que el trabajo de pastor implica enfrentar y resolver conflictos, malos entendidos, sospechas, temores y altibajos, provocados por las circunstancias que cada congregante vive. Por tanto permita al Espíritu Santo que lo prepare y capacite para resolver con sabiduría de lo alto cada situación que deba enfrentar. Aquí debemos entender que los problemas se resuelven mediante la confrontación sana, con mansedumbre y amor firme. Es importante que busque el respaldo de sus autoridades superiores en casos difíciles. Recuerde que la biblia presente el proceso de restauración que debe aplicarse a todo conflicto. Como lo puede ver en este punto, la tarea que usted enfrentará como pastor(a) no es nada sencillo; sin embargo, es el llamado de Dios y la dirección del Espíritu Santo y el accionar de su cobertura espiritual, darán como resultado un buen desempeño de su parte para con todo lo que está usted por enfrentar. A continuación y como parte final, le compartimos unos pasajes bíblicos que ilustran lo importante, la gran responsabilidad, los riesgos y la honra que conlleva el ser pastor. Comente sus dudas con su cobertura y permita que el Espíritu Santo forme en usted un corazón de pastor de tal manera que esté dispuesto a dar su vida por sus ovejas. -

Salmo 23:1-6 Salmo 78:70-72 Eclesiastés 12:10-14 Isaías 44:24-28 Isaías 63:11-15 Jeremías 23:1-4 Jeremías 25:334-38 Jeremías 50:4-7 Ezequiel 34:1-31 Zacarías 10:1-12 Zacarías 11:1-17 Zacarías 13:7-9 Mateo 10:1-18 Hebreos 13:7, 17


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1ª Pedro 5:1-4 Apocalipsis 7:13-17

Es muy recomendable que aborde el estudio y análisis de estas citas mencionadas con la ayuda de sus autoridades superiores; pues contienen una serie de principios, mandamientos, alertas y promesas maravillosas que si logramos intégralas a nuestra forma de pastoreo, alcanzaremos un gran éxito en nuestro ministerio. Debe quedar claro que no desestimamos la preparación formal que usted pueda recibir en un instituto bíblico; sin embargo consideramos pertinente adiestrarlo en el camino; en el campo; mientras usted va enfrentando las peculiaridades y retos que se presentan en el ministerio de pastor. Si el Rey lo permite, más adelante podrá usted ser entrenado en el instituto de Formación Ministerial, donde le impulsaremos a tomar y perseverar en su llamado ministerial.

RED DE MINISTERIOS APOSTÓLICOS Reinando desde las Alturas

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