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“Sentencia de Muerte”

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8


¿SENTENCIA DE MUERTE? Cuando nos preguntamos sobre la eficacia y fortaleza del ministerio del apóstol Pablo, encontramos que dicho ministerio, así como los creyentes de los primeros días, se entregaban a la predicación de la Palabra hasta las últimas consecuencias. Sabían que por causa del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo y del Reino de Dios, sus vidas se encontrarían en constante riesgo, rechazos, amenazas y toda clase de peligros. Y es que cuando nuestro Señor Jesucristo comisionó a los apóstoles les dijo claramente estas palabras: “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos” Mateo 10:16. Dando a entender que nuestra misión tendría un sin número de contrariedades, sin sabores y persecución. Por otra parte se nos asegura la Presencia y Respaldo de Jesucristo en todo momento, pues él mismo dijo: “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” Mateo 28:20 Así que en esta etapa de formación para la Generación Misionera, ahondaremos este punto para decidirnos de una vez a cumplir con nuestro llamado misionero. Debemos afrontar con valor nuestro llamado misionero, sabiendo que contamos con todo el respaldo, cuidado y protección de nuestro Señor Jesucristo. Es por eso que en este llamado no podemos confiar en nuestros recursos humanos o nuestras habilidades personales, pues seríamos completamente incapaces para cumplir con la labor; pero, si vamos como ovejas creyendo que los lobos no podrán detenernos pues nuestro Pastor por excelencia: Jesucristo va con nosotros; entonces lograremos ir “hasta lo último de la tierra”.


PREDICAR LA PALABRA CON ACTITUD. Después de pasar la noche orando en intimidad con el Padre, el Señor Jesucristo, llama a sus doce apóstoles, para enviarlos (de dos en dos Marcos 6:7) a predicar con autoridad. Dentro de las instrucciones que les da (Mateo 10: 1-42), se encuentra el anuncio de las persecuciones que tendrían que pasar, las cuales detallaremos a continuación: Mateo 10:16. He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed pues PRUDENTES como serpientes y SENCILLOS como palomas. 1. Al tomar nuestra posición como Generación Misionera, debemos entender que somos enviados como ovejas, que dependen de la dirección, pastoreo, protección, cobertura del Pastor por excelencia quien es Jesucristo. Es fundamental que aunque utilizamos algunas figuras literarias para compararnos como guerreros, conquistadores, embajadores, etc. Nuestro Señor Jesucristo nos insta a que permanezcamos como sus ovejas, siempre dispuestas a escuchar su voz, a obedecerle, a mantenernos en el rebaño, a dejarnos pastorear, a ser corregidas y amadas. 2. Se nos hace una clara advertencia contra los lobos; representados principalmente por hombres o mujeres religiosas, convenencieras y perversas que tratarán de devorarnos con sus ideas, lisonjas, doctrinas, filosofías, huecas sutilezas, tradiciones y principios mundanos (Colosenses 2:8). Buscarán apartarnos de nuestro llamado, o en el peor de los casos tratarán de neutralizarnos para que desistamos de predicar el mensaje poderoso del evangelio de Jesucristo. 3. El antídoto para contra restar las acciones de los lobos son: a) Prudencia. Que se define como una virtud que nos permite discernir y distinguir lo que es bueno y lo que es malo para tomar las mejores decisiones dentro de la perfecta voluntad de Dios. Los sinónimos ligados a esta palabra son: Templanza, cautela, moderación, sensatez y buen juicio. Esto nos permite evitar tomar decisiones impulsivas, movidas por consejos extraños, para poder esperar la dirección de nuestro Dios y de nuestras autoridades. b) Sencillez. No buscando más que simplemente hacer la voluntad de Dios. Mantener nuestra posición de hijos amados que obedecen. Mantener el ego, el orgullo y la altanería rendidos a los pies de Jesucristo, para no dar lugar a la vanagloria o al egoísmo. La Generación Misionera debe aprender a disfrutar las tareas misioneras que le han sido encomendadas, comprometiéndose en todo momento a darle la Gloria únicamente a nuestro Padre Celestial y a nuestro Señor Jesucristo.


Mateo 10:17-20. “Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles. Más cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.” 1. Guárdate de los hombres.- Podría traducirse como “No te fíes de los hombres”. El profeta Jeremías lo dice de la siguiente manera: “Maldito el varón que confía en el hombre” Jeremías 17:5. No importan las promesas, los buenos augurios, las dádivas anunciadas, los favores o compromisos anunciados con trompeta; pues nada de eso es verdadero, hasta que se cumplen las promesas y se reciben los beneficios. No podemos depender de ello; sino por sobre todas las cosas debemos creer y esperar en el Todopoderoso, sabiendo que sus recursos ilimitados serán puestos a nuestro alcance por los medios que Él ha preparado. Esto es muy importante, pues los hombres y mujeres carnales y con mente reprobada, buscarán influir en nosotros, ponernos emboscadas, usarnos para sus propios beneficios, escudarse en la noble tarea a la que somos enviados; arrastrándonos así a situaciones de conflicto. 2. Cuando te entreguen.- Independientemente a las acciones que los hombres tomen contra nosotros para perjudicarnos, debemos entender que: “JESUCRISTO TIENE EL CONTROL SOBRE TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS”. Así que es necesario que usted reciba paz, para que pueda colaborar con el Espíritu Santo en la predicación del Evangelio. No tenga miedo, pues el Todopoderoso le sostendrá en justicia y en rectitud. 3. El Espíritu Santo es el conductor designado.- Antes de hablar o actuar, es necesario que usted y yo confiemos en la dirección que el Espíritu Santo nos marque para hablar y manifestar el evangelio con poder y de forma puntual. Esto nos permitirá abordar el tema, la parábola, la porción de la escritura, la promesa, el mandamiento perfecto y correcto para el momento y situación especifico. El Espíritu Santo nos conducirá, fortalecerá, moverá y respaldará conforme al propósito de nuestro Amado Padre Celestial. Con estas referencias, debemos decidirnos a predicar con la actitud correcta, como vencedores, como colaboradores del Señor, con prudencia, con sencillez y con la seguridad de que el Espíritu Santo hablará por medio de nosotros. No importa el lugar, la circunstancia, los oyentes, la condición social o política. Pues a la hora de cumplir con nuestro supremo llamado para predicar el Evangelio del Reino de Dios y de Jesucristo; lo único que nos debe preocupar es accionar y predicar como si fuera nuestra última oportunidad.


No te fíes de los hombres; mejor confía plenamente y sin reservas en la guianza del Espíritu Santo, conforme al propósito de nuestro Padre Celestial, pues en ese proceso, vamos avanzando y creciendo; así como avanza y se va estableciendo el Reino de Dios en esta tierra con poder.

EFECTIVOS EN EL MINISTERIO 2ª Corintios 1:8,9. Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos. En la experiencia del apóstol Pablo, encontramos la clave para llegar a ser altamente efectivos en el ministerio de la predicación del Evangelio de Dios. Vemos que el mensaje del apóstol fue directo, determinante, acompañado de señales, prodigios y maravillas. Notamos también que la actitud que manifestaba el apóstol mientras predicaba era de osadía, con una autoridad tal que podía confrontar la maldad de las personas y allanar el camino para la conversión de muchas personas. Esta efectividad llevó al apóstol Pablo a llenar los territorios conocidos de esos tiempos con el mensaje de Jesucristo. Algunos opositores los presentaban como “los que trastornan todo el mundo” (Hechos 17:6). Esta efectividad permitió al apóstol Pablo predicar ante reyes (Hechos 19:15) (Hechos 26:26-29). Esta efectividad llevó al apóstol a morir por causa del Evangelio de Jesucristo. Ahora, veamos cómo logró el apóstol ser altamente efectivo en el ministerio: - Tribulación por causa de la predicación del evangelio. La tribulación viene como una reacción de rechazo de las personas al evangelio de Dios. La tribulación se puede traducir como puertas que se cierran, personas que buscan tu mal, buscan burlarse de nuestra condición. - Abrumados más allá de sus fuerzas. Llega un momento en el que parece que ya no podemos soportar las adversidades. Llegamos a considerar renunciar o abortar nuestro llamado a predicar la palabra; sin embargo ya no podemos ya dar marcha atrás. - Perder las esperanzas de conservar la vida.- Cuando parece que nuestra muerte es inevitable a causa del evangelio. Cuando nos damos cuenta que estamos próximos a morir o perderlo todo.


- Tuvimos sobre nosotros mismos sentencia de muerte.- Esta sentencia de muerte debe ser establecida por nosotros mismos. Donde tomamos conciencia de que no tendremos otra oportunidad para predicar la Palabra de Dios; por lo tanto tomamos todo el valor y la determinación para anunciar la buenas nuevas entregándolo todo. - No confiar en nuestras capacidades. En esta condición de total rendición, nuestras capacidades dejan de ser importantes. Nuestras habilidades y recursos dejan de ser nuestro apoyo. Estamos listos para pasar al siguiente punto. - Aprender a confiar en Dios que tiene la capacidad de Resucitar a los muertos.Llegamos a entender que no contamos con otra opción; sino los recursos ilimitados y sobrenaturales de Dios, de tal forma que sin reservas nos disponemos a predicar el mensaje de Jesucristo y mantenernos en la condición correcta de santidad, para tomar nuestra única opción: La Resurrección de entre los muertos. Esto es: entregarlo todo hasta la muerte, asegurándonos en que el Señor Jesucristo nos resucitará para vida eterna.

APRENDIENDO A VENCER EN LA ADVERSIDAD Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 2ª Corintios 4:7-11. Mientras el apóstol Pablo fue desarrollando su ministerio (como predicador, como maestro, como apóstol), en compañía de sus colaboradores, nos asegura y testifica de la victoria constante en la que nos encontramos por medio de Jesucristo. Es por tanto necesario e indispensable descubrir los principios que todo esto conlleva: - Tesoro en vasos de barro.- Debemos estar consiente de nuestra humana debilidad, comparada aquí con el barro, con la finalidad de no perder de vista que solo somos un instrumento en las manos del Todopoderoso. De la misma forma, debemos saber que dentro de cada uno de nosotros, el Espíritu Santo ha depositado un valiosísimo tesoro, no para que nos quedemos con él; sino para que lo compartamos. - La excelencia, la alabanza y el reconocimiento.- Es muy importante que entendamos que la honra, la gloria y la alabanza solo le pertenece a nuestro Dios y a nuestro Señor Jesucristo. No podemos pretender que somos nosotros los merecedores del crédito por los milagros y bienes realizados a favor de las personas, pues solo somos un instrumento que el Espíritu Santo utiliza según sus planes y propósitos.


Una vez que tenemos bien presente estos principios, podemos entender y caminar con la seguridad de que al final de cada jornada, cerraremos con victoria y triunfó a pesar de todo. Esta condición es expresada por el apóstol de la siguiente manera: 1. Atribulados; más no angustiados.- Note como se hace referencia una vez más a la tribulación (reacciones negativas de rechazo a nuestro mensaje); pero al mismo tiempo se nos asegura en Jesucristo que nos estaremos angustiados (al borde de la locura). En otras palabras, cada vez que haya tribulación, debemos aprender a tener paz y seguridad en la protección y respaldo de Dios. Las tribulaciones no lograrán desestabilizarnos al grado de que perdamos nuestra paz. En la tribulación, descansa y refúgiate en las promesas de Dios. Permite que el Espíritu Santo te fortalezca en tu debilidad. 2. En apuros; más no desesperados.- Tendremos que enfrentar momentos donde estaremos estrechos, faltos, carentes de alguna o algunas cosas necesarias para la vida y el desarrollo ministerial; sin embargo, el Todopoderoso nos rodeará de todo lo necesario para que logremos subsistir y cumplir con todos nuestros compromisos, por su perfecta voluntad y grande misericordia. Debemos aprender que cada bendición llegará a su tiempo. Por lo tanto, mientras llega la provisión y ayuda de parte de nuestro Padre Celestial, debemos estar ocupados y con una fe agresivamente positiva en la edificación y ensanchamiento del Reino de Dios en esta tierra. Recuerde que nuestro Padre es la fuente de toda buena dádiva y todo don perfecto (Santiago 1:17). No permita que la desesperación haga presa de usted. Aprendamos a esperar en Dios de manera activa y no pasiva. 3. Perseguidos; más no desamparados.- En toda persecución, en toda situación difícil, siempre encontraremos en Jesucristo una puerta, un bienhechor, una solución, un ayudador, una opción inesperada que nos permitirá mantenernos firmes y fieles al llamado de nuestro Señor Jesucristo. Por eso el Señor Jesucristo dijo: “Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.” Mateo 10:23. La persecución está diseñada para obligarnos de alguna manera a continuar recorriendo las ciudades, poblados, rancherías, comunidades y países llevando el mensaje de Salvación en Jesucristo. No importa que tan grandes parezcan nuestros adversarios o la persecución que nos acose; siempre estaremos bajo el amparo, bendición y salida que el Rey de Gloria nos ha preparado. 4. Derribados; más no destruidos.- Es muy posible que en más de una ocasión, nos veamos derribados, abatidos, caídos o derrotados por la maldad, el pecado, las personas perversas o las circunstancias adversas. Es posible que como Pedro lleguemos a negar al Señor o seamos zarandeados por el enemigo; pero, mientras quede en nosotros aliento de vida, tendremos una nueva oportunidad para levantarnos. La Biblia dice: “siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse” Proverbios 24:16. Poderosos es nuestro Señor para hacernos estar firme (Romanos 14:4). De lo único que debemos estar dispuestos es a levantarnos en una nueva oportunidad en Jesucristo cada vez que caemos. Aprendamos a evitar las caídas, apoyándonos en todo tiempo en el Espíritu Santo, quien nos ayuda en nuestra debilidad.


LA MUERTE DE JESUS PRODUCE VIDA Debemos estar plenamente identificados con la muerte de nuestro Señor Jesús en su humanidad; para que por el poder de resurrección, se manifieste en nosotros su vida. Esto tiene que ver con apropiarnos de los beneficios de la muerte de nuestro Señor Jesús, para que pase lo que pase, estemos asegurados en la vida eterna que él nos ha prometido. También tiene que ver con aplicar el sacrificio de Jesús en la Cruz del Calvario, sobre las personas que ministramos, de tal forma que podamos activar por el Espíritu Santo y por fe las sanidades, liberaciones, milagros, perdón de pecados, reconciliación, redención, salvación y demás beneficios. Jesucristo ya pagó por todos nosotros y por la humanidad entera, ahora nos toca a nosotros hacer válida esa victoria estableciendo el Reino de Dios en esta tierra, por medio de la Predicación de la Palabra de Dios.

NOE PREGONERO DE JUSTICIA Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 24:37-39 Debemos de estar apercibidos, ya que una de las señales de los últimos tiempos, está ligado a la siguiente frase: “Como en los días de Noé”. Esto hace una clara referencia a los días antes del diluvio, donde existía una plena y diversa manifestación de la maldad del ser humano. Podríamos ahondar mucho al respecto sobre la situación corrompida del tejido social y de las prácticas sumamente denigrantes. Podríamos también hacer mención de la gran necesidad de salvación y de la rotunda negación del ser humano a recibir la ayuda del Todopoderoso. Observemos algunas cosas importantes con respecto a este varón de Dios: - Halló gracia ante los ojos de Dios (Génesis 6:8). Su vida, carácter, obra y testimonio fue agradable ante los ojos del Creador de todas las cosas. - Varón justo, perfecto en sus generaciones (Génesis 6:9). Rectitud, honorabilidad, transparencia, eran el común denominador en la vida de este varón de Dios. - Hizo conforme a todo lo que Dios le mando (Génesis 6:22). Su obediencia fue puesta a prueba. Se determinó a obedecer a Dios pese a las ofensas, burlas y adversidades. No descansó sino hasta que cumplió con la encomienda que el Omnipotente le concedió.


- Salvación familiar, por causa de Noé, justo en su generación (Génesis 7:1,7). La salvación demanda de una decisión personal. Sin embargo la bendición y oportunidad de salvación es concedida a toda la familia. Por otro lado, encontramos en el libro de Hebreos la siguiente declaración: Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. Hebreos 11:7 Es muy importante notar que el ministerio de Noé está basado en las siguientes cualidades: - Su fe: Advertido por Dios de cosas que aún no se veían. Creyó sin ver y accionó en base a esa fe. Este tipo de fe, fue la que condenó al mundo. La disposición de Noé para cumplir con la voluntad de Dios, provocó un rechazo de las personas hacia el plan salvador de Dios. - Su temor a Dios: Un alto respeto a la Presencia de Dios, obligó a Noé a alinear su estilo de vida conforme a la voluntad y agrado del Creador. Noé comenzó a caminar como “heredero de justicia”. y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; 1ª Pedro 2:5 Es vital observar que Noé no solo fue constructor del Arca; sino que es mencionado aquí como un “pregonero de justicia”. Un pregonero es una persona anuncia, proclama, hace saber de algo que es ignorado. Por lo que podemos entender que Noé se tomó el tiempo necesario para pregonar la venida del diluvio. No sabemos cuánto tiempo estuvo pregonando lo que había de venir, lo que si sabemos es que cuando el diluvio llegó, éste varón contaba con 600 años de edad y posterior mente vivió hasta los 950 años como heredero de justicia. Al ser ignorado su pregón y anuncio del diluvio, el Todopoderoso tomó la decisión ejecutiva de salvar solo a Noé y a su familia (9 personas en total) y todos los animales que subieron con ellos en el Arca. La Generación Misionera debe prepararse para caminar como “Pregoneros de Justicia”; esto significa que debemos prepararnos con mini predicaciones que nos puedan identificar como “Pregoneros de Justicia” Esto no es un concepto nuevo; sino lo que el Señor Jesucristo nos pidió que realizáramos como parte de la Gran Comisión, llevando a todo el mundo, a toda criatura el mensaje poderoso del Evangelio de Jesucristo. Por tanto, le motivamos a que se prepare y disponga para llenar su boca con la Palabra de Dios, de tal manera que pueda anunciar por todos los medios a su alcanza que Jesucristo es el Rey.


Como parte del entrenamiento que usted estará recibiendo, se encuentra el compartir brevemente un mensaje, al principio espontaneo y posteriormente pueda tener la seguridad para anunciar la justicia de nuestro Dios, partiendo de los siguientes temas. Cada pregonero de justicia, deberá tomar un tema y darle la aplicación del mismo conforme a la justicia de hacia la cual el Todopoderoso nos está llamando.

Los temas que podemos abarcar son: - Salvación - Perdón de Pecados - Estilo de vida - Juicio Venidero - La Familia - Arrebatamiento - La Sociedad - Promesas de Dios - El medio ambiente - Mandamientos - Reino de Dios - Principios Eternos - Vida Eterna - Parábolas

- Testimonios Bíblicos - Personajes Bíblicos - Preguntas y Respuestas de la Biblia - Tiempos del Fin - Santidad - Liberación - Amor de Dios

Vamos Generación Misionera. Proclama, Anuncia, Comparte el mensaje de Jesucristo por donde quiera que vayas.


Sentencia de Muerte