Page 1

ISSN 2339-4234

23394234

Órgano informativo de la Asociación de Salas de Artes Escénicas de Medellín Edición No. 29 - Enero - Marzo /2013 - 10.000 ejemplares - Distribución gratuita

Internacional

del Teatro

Este es FERCHO

de marzodía


2

Medellín en Escena

EDITORIAL EDITORIAL 27 de marzo Día Internacional del Teatro

¿Qué pasaría si desapareciera el teatro? El teatro puede ser hecho por cualquiera, incluso hasta por actores. El teatro puede ser representado en cualquier lugar, incluso hasta en escenarios. Augusto Boal.

Miembros Corporación Artística La Polilla Corporación Artística Ziruma Corporación Carantoña Corporación Caretas Corporación Casa del Teatro Corporación Cultural Canchimalos Corporación Cultural Nuestra Gente Corporación Cultural Vivapalabra Corporación La Fanfarria Elemental Teatro Exfanfarria Teatro Fractal Teatro Fundación Circo Medellín Teatro Caja Negra Teatro de Títeres Manicomio de Muñecos Teatro El Trueque Teatro Matacandelas Teatro Oficina Central de los Sueños Teatro Popular de Medellín Junta Directiva Teatro Oficina Central de los Sueños Teatro de Títeres Manicomio de Muñecos Corporación Cultural Canchimalos Corporación Cultural Vivapalabra Teatro El Trueque Dirección Administrativa Ana Cecilia Hernández Gallego Revisor Fiscal Darío Calderón Comunicaciones John Alexander Ruiz Fernández Corrección de Estilo Catalina Trujillo U. Consejo Editorial Catalina Orozco Cristóbal Peláez Iván Zapata Jaiver Jurado José Ricardo Alzate Diagramación DH Diseño Contacto periodico@medellinenescena.com www.medellinenescena.com

Enero - Marzo / 2013

Tranquilicémonos, no va a desaparecer. El teatro es inevitable, está a todas horas en todos los lugares, en los escenarios con puestas en escena hechas adrede por profesionales o aficionados, en las formas fugaces del performance, en el mendigo que descompone magistralmente su rostro de desgracia para recabar monedas, en el amante que afirma más amor del que siente, en la promesa que de antemano se sabe nunca se cumplirá, en el que argumenta calamidades para evadir una deuda, en la cara serena del que sufre una afrenta, en el que habla ante una audiencia y dice palabras que simulan sabiduría, en el que sonríe al enemigo y le desea buenos días, en la pataleta del niño, en la cordial bienvenida, en la afable atención del mesero cuyo deseo más íntimo sería quebrarnos la botella en la testa, en la azafata que sufre una pérdida amorosa y no obstante nos desea un feliz vuelo, en aquel que nos habla de un dios que todo lo perdona y está planeando matar a su esposa, en aquel que tiene abierto un libro al revés y hace de lector, en la cajera del supermercado que conserva su inmutabilidad ante el reclamo airado del cliente, en el cliente que toma para sí el papel de justiciero, en las pulidas formas de tomar trinchete y tenedor y masticar, en el que juega con los niños y verifica que todos a su

alrededor lo observen y piensen “cómo ama a los niños”, en los niños que con un cartón sucio construyen palacios encantados, en la niña que durante todo el día vive imaginariamente en el bosque y es una hada, en el niño que amaneció Supermán, en el lápiz labial que repone en el rostro de las mujeres las insuficiencias de la naturaleza, en los tatuajes, en los piercings, en los aretes, en los peinados, en la ropa, en la sombras de los ojos y las pestañas postizas, en las pasarelas, en el fingimiento de la caricia y el orgasmo, en los simulacros de naufragio o tragedia, en los desfiles militares, en las procesiones religiosas, en la frase “te amaré siempre”, en los perfumes, en las medias de seda y las prendas eróticas, en las barbas, en los bigotes, en las crestas punk, en los velorios, magnífico escenario para exhibir la peor congoja, en el ritual seductor que nos disfraza para la conquista amorosa. El teatro no solo es inevitable, es necesario, nos aprisiona, nos arroja a diario a la calle a practicarlo con los otros. Nuestro afecto por la soledad es un deseo de escapar a la obligación cruel del teatro cotidiano. El afán de ese lapso donde podemos encontrarnos a solas con nosotros mismos y tratar de entender cuál es nuestra verdadera máscara.

Directorio


3

Asociación de Salas de Artes Escénicas

Ramiro Tejada

Por Cristóbal Peláez González

De derrota en derrota hasta ¿la victoria/derrota final? Uno no se lo imaginaría quieto recibiendo con aplicación clases de jurisprudencia. Pero la academia también hace milagros y logró doctorarlo. Es un pleitero con una inmensa conciencia social que se rebulle en las sábanas teatrales como actor, director, crítico. Puede ser también el espectador con mayor kilometraje que tenemos en la ciudad

porque posee, como él mismo apunta, el don de la ubicuidad que lo pone en todos los espacios por donde crepita el caldero cultural. Excéntrico e inevitable, también odiado o querido, Ramiro Tejada es capaz de realizar cualquier tipo de funambulismo con tal de no pasar inadvertido. A los que lo maldicen hay que recordarles que no obstante su estrafalario

comportamiento hay un más allá esencial donde encontramos a un hombre comprometido con el conjunto teatral de la ciudad, solidario como creador y profesional.

“Yo: …madre …ahora que la mencionas, te digo que me queda muy difícil hacerme a la idea de que alguna vez, cual personaje teatral, hayas salido del vientre de una mujer. Ramiro Tejada: Si güevón… ¿entonces broté de una hiena o qué?” -------------------------------------------------------------------“Ramiro Tejada: Ahora justamente estoy de trasteo y es sabido que tres trasteos equivalen a un incendio. De todos modos si te enterás por ahí de alguien que quiera compartir casa conmigo, me avisás. Yo: No creo que exista ser humano en el planeta que quiera compartir vivienda con vos. Ramiro Tejada: (Mirada desafiante. Intenta decir algo. Silencio)”

Enero - Marzo / 2013


ENTREVISTA 4 Entrevista Escena I Para fortuna o desgracia de muchos, Ramiro Tejada se sube al carro de Tespis Esto ya había empezado cuando llegué, habían pasado los maestros, había trascendido ese gran montaje de Gilberto Martínez, Revolución en América del Sur de Boal, yo estaba nuevecito y ya se hablaba de Edilberto Gómez, de Yolanda García, de Luis Carlos Medina, del propio Fernando Velásquez con quien luego tuve la suerte de trabajar en Réquiem por un girasol, de Jorge Díaz, obra que impactó. Estaba estudiando Derecho en la Universidad de Medellín y ahí en una huelga estudiantil me tropecé con el teatro, vi a Bernardo Ángel de La Barca de los Locos en el auditorio lleno haciendo El daño que produce el tabaco, de Chejov, con unas voces y un registro maravillosos, pleno dominio del público estudiantil, al mismo tiempo concurrían unos teatros muy panfletarios y entre tantos aparece El Grupo, de José Manuel Freidel con Las medallas del General, donde también actuaban Marina Gutiérrez y Nora Quintero. A mí en ese entonces, te digo, me pareció una locura genial ver a tres personas en un escenario haciendo múltiples personajes. Qué descreste. Terminada la función convocaron a quienes quisieran participar de El Grupo y de inmediato respondimos

Enero - Marzo / 2013

estudiantes de diversas áreas, economía, educación, derecho, que estábamos alborozados con esa irrupción de un teatro político revolucionario. Ese fue mi enganche definitivo con el teatro. Freidel en la preocupación por el éxodo campesino escribió y se proponía poner en escena Amantina o la historia de un desamor, le dijimos que estábamos preocupados por un tema más cercano a nosotros, la educación, pues había un registro de 180.000 niños con déficit de aula escolar y de ahí nace una obra alterna a.e.i.o.u, con la cual fuimos a unas jornadas en Córdoba (Freidel no viajó porque se enloquecía con el calor. Acotación de redacción: ¿solo con el calor?). Se trataba de un festival muy popular donde los grupos teníamos que hacer la revolución en la escena para no ser tildados de reaccionarios. Nos movíamos entre Lorica, Sahagún y Montelíbano, donde nos alojábamos todos como gusanos de cosecha en aulas del Inem. Tan importante o más que la obra de teatro eran los foros de cierre, interminables, muy políticos, a veces nos daban las tres de la mañana en esa discutidera. Por esos lares había ya transitado Freidel con la obra Desenredando sobre las tomas campesinas de tierras y en Ovejas (Sucre) encanaron a todo El Grupo. Tremendo susto se llevaron pensando que se iban de tortura. Fuimos agitadores siempre, todavía recuerdo un domingo día de

Medellín en Escena

madres en la carpa de huelga de Satexco en Itagüí a las tres de la tarde, con ese calor, al pie de una olla de sancocho presentando teatro, dizque tratando de que los obreros tomaran conciencia y ellos a un lado embelesados jugando a las cartas. Escena II El teatro de los años setenta y pico en Medellín Una escisión muy fuerte del Partido Comunista creó un frente cultural amplio conocido como La Muestra, que reunía pintores, actores y escritores. Allí brillaba el grupo de música La muralla, que tomaba su nombre del popular poema de Nicolás Guillén. Era una gran efervescencia política. En el 77 se crea La Fanfarria, resultado de una fusión entre El Grupo de Freidel y Títeres Renacuajo de Jorge Luis Pérez que ya venían trabajando muy juntos, y alquilan en Villa Hermosa, La Mansión, una casa con lote y levantan una salita para cien personas con puro recicle de las teleras de Sofasa Renault, lo más bonito es que también tenía la sede una galería para exposiciones. (Acotación de redacción: Todavía no se ha hablado del rol que jugó el tríplex donado por Sofasa en la infraestructura de las salas de teatro de Medellín. De esos segundazos salían mágicamente escenografías, gradas, biombos, escenarios, techos y hasta en los atardeceres las astillas que alimentaban los fogones en que se

reunían las hambrientas bocas de los actores, los nuevos libertos de la producción fabril). Pagábamos de arriendo no sé cuánto. ¿3.000 pesos? Después lo subieron a $16.000 y eso salía todo de nuestros suelditos que teníamos en otras actividades. Estamos hablando de la época en que nosotros mismos subvencionábamos el gusto de hacer teatro. Debo decir que Amantina, un hito en la historia del teatro de Medellín, es la obra, hasta donde sabemos, donde se registra el primer desnudo, con la actriz Marina Gutiérrez. En la Facultad de Medicina hubo escándalos, pero era un desnudo sencillo, no de exhibición, se trataba de la simple transición de la actriz en un cambio de vestuario. De a.e.i.o.u lo que más recuerdo es la escena surrealista del maestro que se queda sin alumnos y saca de su maletín unas hormigas para enseñarles a leer. Freidel se había estrenado como dramaturgo de títeres con Tragedia en tres actos del sapo desdichado que fue un fracaso total. Otro fracaso fue Los duraznos son duros de roer, ¿verdad Clotalda? escrita a partir de una anécdota que nos contaron unos presos en una función que tuvimos en la cárcel de Bellavista. Era la historia de un par de viejitas que se roban un banco y empieza una a hurtarle la plata a la otra para comprar duraznos. La escenografía era muy


Asociación de Salas de Artes Escénicas

Entrevista ENTREVISTA 5 bonita, pues siempre existió una relación muy interesante con las artes plásticas. Cuando hicimos Las burguesas de la calle menor trabajamos con María Teresa Cano, muy cerca siempre estuvo Luis Fernando Peláez, después Freidel empieza a consultar todos sus proyectos escenográficos. Las arpías, a partir de Las criadas, de Genet, es con escenografía de Doris Salcedo, que es, a mi parecer, lo más importante que tenemos en las artes plásticas hoy en Colombia. A Freidel terminó no gustándole lo que hizo con Los duraznos son… y como era de una neurosis absoluta botó la escenografía a la quebrada La Mansión. Freidel escribió treinta y cinco obras. Su versión de El padre Casafús o Luterito, de Carrasquilla, fue su puesta e n e s c e n a p ó s t u m a . Av a t a re s , desconocida para nosotros, su última dramaturgia, estaba en su mochila cuando cayó muerto. Alguien la recuperó, la trajo a La Exfanfarria, allí también estaba intacta su agenda que aún guardaba el chequecito del último pago de la EPA. (Acotación de redacción: A la palabra “chequecito” Ramiro le imprime un indescriptible acento de piedad, de recuerdos, de amistad. Pausa. Transfigura su cara). Escena III Tribulaciones de un abogado que quiso ser actor o el oloroso caso de la manzana verde.

ar Botero

Foto: Ósc

Me titulé de abogado en el 86 y Freidel decidió escribirme el caso de la defensa de la señora que mata al marido porque después de veinte años de matrimonio el hombre se aparece con una manzana verde. Ella lo pica como a una manzana. Cuando me la entregó le increpé “¿pero cómo así? ¿cómo que quiso ser actor?, ¡que quiere ser actor!”, “!Peor Ramiro! —me dijo él—, déjelo así, quiso”. Era su venganza porque sabía que lo abandonaba y me iba a ejercer a Bogotá. Empecé a ensayarla solo. Abría el bar Salomé, de Cesar Pagano, que andaba “tanquiando” trópico en la Habana, y dio la casualidad que dos de los meseros eran actores de Mapa Teatro. Llegábamos temprano, limpiábamos, organizábamos todo el bar y nos dábamos a ensayar. Freidel desde Medellín hacía todo el seguimiento de puesta en escena. La estrenamos en mayo del 88 en La Candelaria. Ahí empieza mi itinerancia con la obra que por estos días pasa de quinientas funciones, sigue viva en la medida en que yo estoy vivo, así a veces me duela la artrosis y me quede difícil acuclillarme.

La he representado en Cádiz, en Argentina, para pequeños y grandes públicos. Para cada función me tocaba comprar una caja de sesenta manzanas verdes. Hasta que me harté de comer pie de manzana y ahora las alterno con icopor. En Urabá fue impresionante, un público de solo niños y todos ellos tratando de subir al escenario a comerse las manzanas. ¿Cómo los ponía a mascar icopor? Como actor he incursionado con otros grupos y directores, Romeo y Julieta, con Farley Velásquez; La última cinta de Krapp, con Jaiver Jurado; Crash, la escalera rota, con Henry Díaz; y Telarañas de Pavlovsky con Nelson Pérez y la Casa del Teatro que es, vaya ironía del oficio, la única vez en la vida que me pagan un sueldo por actuar. Freidel nunca se ganó ni un peso con sus obras, él las tenía que costear de su bolsillo. Escena IV La incursión como director teatral Estuve tres meses en Cuba estudiando dirección de actores con Rafael López Miarnau que era un excombatiente de la guerra civil española. Mis amigos hicieron vaca para darme el tiquete de ida, no me dieron el de regreso, ahí se ve cuánto me quieren en Medellín. Claro que mi intención inicial era participar en un taller con Augusto Boal en la escuela de cine de San Antonio de los Baños, al cual no pude acceder. Claro que no me puedo quejar porque allí, aparte de todo lo que aprendí, conocí gente maravillosa empezando por López Miarnau y Jaime Osorio, el director de Confesión a Laura. Mi primera experiencia es La visita y después Las arpías que es más una redirección. En la que me ensayo como director y dramaturgo es en Al alba, ritual de empatía por un corazón prisionero. Finalmente hice Sueño de una noche de teatro, que muchos calificaron de burla, de caricatura, pero era un proyecto de academia itinerante en bicicleta contando la historia del teatro. No funcionó. Escena V De espectador impertinente a espectador sosegado. ¿Usted también era de los que iba a sabotear los festivales como Freidel? Me tuve que separar de Freidel y su combo porque entraban a las obras a gritar y a silbar. Se salían a los pocos minutos de todas las obras, eso cuando

Enero - Marzo / 2013


6

no era que los acomodadores los sacaban. En las partes silenciosas, pausadas, se paraban haciendo todo tipo de ruidos. “El último que salga, apague la luz”, decían ese tipo de cosas. En la Universidad de Antioquia, en un ejercicio de Sanchis Sinisterra, aquello llegó a la agresión física, Freidel terminó con un puñado de arena en los ojos. Les encantaba el escándalo y las batallas campales. (Acotación de redacción: Freidel y su combo zapateaban, gritaban “qué obra tan aburridora”, bostezaban sonoramente. Un director de un conocido grupo llegó a decir que por precaución mantenía detrás de la puerta un garrote para estamparlo en las nucas de Ramiro Tejada y Freidel.) ¿Les encantaba o nos encantaba? Usted también ha sido un saboteador. (Rojo de la vergüenza, mentiroso) No, no, yo no. Que sí hombre, que sí. No sé, no recuerdo. Sí, Ramiro, seguro. No, no, he dicho cosas en voz alta, pero no saboteo. ¿Entonces porque te ponés "El Estructuralista” tan rojo en este momento? (Ríe) He mentido, me pusiste el detector de mentiras. Ese capítulo lo he olvidado en mi vida. Claro, tenés fama de impertinente. Pero fíjate que son actos cariñosos, por ejemplo en Manizales frente a María Meneo de La Zaranda, subí al escenario, me quité el sombrero y me arrodillé, un tributo de espectador exaltado. Un estrafalario Sí, he sido excéntrico, rayando con el código de policía. Y los gritos que a veces lanzás. (Más rojo todavía) No sé, recuérdamelo. Y también las trifulcas que armás cuando el público es el que te increpa. Alguna vez me estaban saboteando una representación de Casafús en pleno sermón con esas cadenas y me bajé y los enfrenté: “respeten hijueputas, el actor es un ser más letal que el alcanfor”. Hasta ahí llegó el programa de formación de públicos. Para que recuperes el color de tu cara te voy a cambiar el tema. Sóngoro cosongo creo que podés ser el medellinense que más obras de

Enero - Marzo / 2013

Medellín en Escena

teatro ha visto. Sí, sí. Pero me duele que también he dejado de ver muchas, qué vaina, cómo me duele perderme las obras de teatro. También sos el único que puede exhibir un buen trayecto como crítico teatral, la prueba está en tu libro Jirones de la memoria. Escena VI La labor de un cineclubista Como una herencia del Cine Club de Medellín de Alberto Aguirre se funda en el 77 por Álvaro Sanín el Cine Club Ukamau, al que yo me engancho pocos años después. Es un período de fiebre cineclubista, Mundo Universitario pasa sus películas en el Cine Dux y nosotros en el Ópera, había nacido ya la Cinemateca El Subterráneo que está en la memoria de todos. Mis nociones rudimentarias de cine se remontan a mi barrio, La América, en el Cine Santander y también a las películas itinerantes que se proyectaban en las paredes por cuenta de pastillas Mejoral. Lo clásico y obligatorio en los cineclubes, y Ukamau no fue la excepción, eran los foros, espacios donde la gente se pudiera expresar y obviamente también eran muy politizados. Recuerdo cómo celebramos el día internacional del teatro con la proyección de Marat Sade de Peter Brook que constituyó toda una novedad, porque el cine que traíamos no circulaba comercialmente. Hicimos el primer ciclo de cine homosexual en Medellín y eso fue el rebose total, devolvíamos público. También ciclo de cine polaco y otro de cine cubano. El texto de cabecera de aquella época era el texto de Julio García Espinosa, Por un cine imperfecto. Como dato curioso te cuento que al mismo tiempo nos desempeñábamos como inspectores de Focine, verificando que en las salas se cumplieran con las proyecciones de los cortos de sobreprecio que se hacían al comienzo de cada sesión para el recaudo del estímulo al cine nacional. Teníamos un carnet que nos permitía entrada a todas las salas, estábamos en contacto con los personajes más importantes del cine nacional, Hernando Salcedo Silva, Luis Alberto Álvarez, Jorge Silva y Marta Rodríjuez, que fueron pioneros con sus Chircales, entonces recibimos el primer curso de apreciación cinematográfica y firmamos diploma. Menciono películas que han marcado mi vida: Amarcord, de

Fellini, Viridiana, de Buñuel, Novecento, de Bertolucci, El pez que fuma, de Chalbaud, Memorias del subdesarrollo de Gutiérrez Alea, Alphaville, de Godard. Escena VII El peripatético que ronda la ciudad Me gusta llamar la atención, no pasar desapercibido. Me encanta la ropa holgada, talla de otro muerto, ponerme la camisa por fuera, los sombreros, las plumas, las gafas estrambóticas. Me gusta el esmoquin elegante. A veces me gusta generar antipatía, sé que me dicen loco, chiflado, ridículo y todo eso, pero cualquier cosa con tal de no pasar inadvertido. Sé que a veces puedo ser impertinente pero no estoy poniendo allí la semilla del odio sino de la inconformidad. Hasta un reconocido hombre de teatro alguna vez no me quiso dar la mano y le dije: “hombre, acabamos de salir del sepelio de un amigo tuyo y te quiero dar la mano”, me gritó “¡hipócrita!, ¡hijueputa!”. A veces cuando me chiflan o me insultan me hago el güevón. Una vez me iban a cascar en Carlos E. Restrepo y me teatralicé como un zapatico, me hice el cobarde, el bobo, el loco, eso los ahuyentó, pues me mimeticé. Pero también puedo airarme cuando toca pues siempre he intentado ponerme del lado del débil, el Derecho me ha llevado a eso, fui defensor de Derechos Humanos con la Personería de Medellín. Subía todos los jueves a Bellavista, hacía fiestas con mis presos, les ofrecí mi obra de teatro. Tengo rituales con ellos. Soy abogado de causas perdidas. He perdido algunos pero también me he ganado unos bellos casos. Muchas veces he ido en plan teatro a las audiencias, de histriónico, por eso John Saldarriaga en El Colombiano escribía: “Actor y abogado, dos sobre el mismo tejado”. Escena VIII Las audiencias judiciales como escenario teatral. Sí, como defensor público me desempeñé como personero delegado, fui director de una unidad que se llamaba UPIP (Unidad para la Protección e Interés Público) que tenía que ver con capacitaciones, formación de líderes, inclusive diseñamos unos diplomados de derechos y del sistema acusatorio, ahí también he sido docente en el suroeste en formación jurídica básica y he dictado seminarios

con diplomas de derechos humanos en la comuna 8. Tuve muy buena escuela con Álvaro Sanín, un apasionado de los derechos, y con Jesús María Valle que, siendo conservador, defendía con ahínco los presos políticos. Me caló hondo porque fue capaz de sacrificar su vida por la justicia, como también Fernando Vélez, asesinado. Alguien se atrevió a decir que era un crimen pasional y no un crimen de estado, eso me indignó, él, que había recibido las banderas de Héctor Abad y de Carlos Gaviria. Escena IX De derrota en derrota Me lancé como candidato a la alcaldía para llamar la atención, ¿en qué sentido?, señalarle a la ciudad y a los medios la importancia de la actividad cultural. Eso fue un embeleco, impulsos. Teníamos una oficina de abogados, al lado había una contadora, llamé a tres amigos para que me acompañaran a la Registraduría a la inscripción justo el día en que se cerraba. Les dije voy a ser el alcalde del ocio, de la ternura ¿quién habla de la ternura en esta ciudad de balaceras?, hablamos de preparar la ciudad para batallas de ternura, porque la ternura es el apio del pueblo, de derrota en derrota hasta la victoria final, una forma de hacer “happenings”, golpear con el teatro la realidad. En la campaña llegamos en comitiva al barrio Carlos E. Restrepo en un coche mortuorio, que la funeraria San Vicente nos había prestado incluidos candelabros grandes, unas antorchas impresionantes. A la manga del Museo de Arte Moderno de Medellín le pusimos un tapete blanco que medía como cien metros, e hicimos el banquete de la derrota, las alcachofas y la pimienta regada, era un asunto muy simbólico. En video pasábamos esa maravillosa escena de Chaplin en La quimera del oro cuando cuece un zapato para su cena. La campaña política era eso, un happening. Me niego a creer que mi candidatura fuera una metida de pata, provocamos una reflexión sobre el asunto cultura. Mis dos únicas metidas de pata se resumen en esto: la primera cuando me casé, la segunda cuando me separé.


Nacional NACIONAL 7

Asociación de Salas de Artes Escénicas

Teatro Itinerante del Sol: 30 Años de amor a la vida Por Iván Zapata R.

En Villa de Leyva, en la provincia de Ricaurte del departamento de Boyacá, se encuentra La Maloca, sala concertada con el Ministerio de Cultura, sede del Teatro Itinerante del Sol. Desde allí, Beatriz Camargo, una mujer que huele y sabe a puro teatro, ha dialogado durante treinta años con su gran compañera de escena: la tierra, en una labor ininterrumpida de investigación y conservación de la memoria en el arte y la cultura, a través de Anaconda Arca para la Memoria Biodiversa. Este dialogo se ha escuchado a nivel regional, nacional e internacional, siempre profundizando en la memoria ancestral, explorando nuevas maneras orgánicas de relacionar al ser solidariamente con la naturaleza, con el entorno, con lo otro. Sus resultados artísticos van desde procesiones o experiencias en espacios alternativos, que pueden tener hasta doscientos integrantes; hasta obras de teatro para espacios cerrados cuyo número de participantes ha variado desde treinta hasta doce, número de personas que conforman su planta actual.

Uno de los más hermosos e interesantes proyectos de esta agrupación es la Escuela de Bíodrama en la zona rural y urbana de Villa de Leyva, iniciada en el 2003 con niños, jóvenes y abuelos de cinco veredas y diferentes instituciones educativas de la ciudad. El propósito de esta escuela, a nivel local, ha sido contribuir a crear un puente generacional entre abuelos y niños para reconstruir procesos de memoria colectiva alrededor del festejo, el mito, el agua, el reconocimiento del territorio como origen de la cultura del Valle de Zaquenzipá y el cuerpo como espacio-tiempo de la creación. Son más de treinta obras de dramaturgia propia, montadas por este grupo en estos treinta años. De ese acumulado, seis obras hacen parte de su repertorio permanente: Eart Sabia trashumante de los campos de Boyacá, que en la obra hace de Madre de Omaira, la niña a quien sepultó el lodo de Armero, producido por el Volcán del nevado del Ruiz. La flor de Amate-Cun Obra inspirada en el mito de María Tecún, recogido por Miguel Ángel Asturias en su obra Hombres de maíz. El testigo o libro de los prodigios El pre-texto de esta obra, es el propio poema de Juan de Castellanos, y su biografía, con relación a su creación artística. Esto quiere decir que la sustancia que le da pie, es la propia estética y su relación con la realidad, el siglo XVI.

así, ya que junto con las visiones producidas a través de la ingestión del cactus sagrado, son una fuente de visiones del mundo sobrenatural donde se encuentran los antepasados. Solo como de un sueño pronto nos levantamos La escritura de esta obra es realizada por Beatriz Camargo en 2007, gracias a una beca binacional de creación, de residencias artísticas, otorgada por el, Ministerio de Cultura de Colombia y el Fonca de México en el año 2006. El montaje es realizado por el Teatro Itinerante del Sol, junto con tres grupos mexicanos. Voces de la Tierra Esta obra es realizada en el año 2010, gracias a una beca de creación del Ministerio de Cultura: Escenas de la Independencia. Inspirados en las tres edades de la pintura de Oswaldo Guayasamín, la estructura para la creación de la obra es la que propone La divina comedia de Dante Alighieri. Desde Medellín en Escena, nuestro saludo al Teatro Itinerante del Sol por sus treinta años de resistencia y tozudez. Para que desde su maloca concertada, sigan recreando y reaprendiendo de la vida y el cosmos.

Nierika Esta obra ha sido inspirada en lo que para los Wixaritari de México significa nierika. Entre ellos, las visiones que se obtienen a través de los sueños son llamadas

Enero - Marzo / 2013


8

Medellín en Escena

Celebra con nosotros el Miércoles 20 de marzo Teatro La Fanfarria EL GRAN COMILÓN DON PANTAGRUEL Grupo: La Fanfarria - 7:00 p.m. Carrera 84 # 42 C 54 / La América Teléfono: 250 92 30 Ingreso: Trae un regalo para el Teatro

Viernes 22 de marzo

Corporación Cultural Nuestra Gente EL DÍA EN QUE FUIMOS FELICES Grupo: Gama Teatro - 8:00 p.m. Calle 99 # 50 C 38 / Santa Cruz Teléfono: 258 03 48 Ingreso: Trae un regalo

Teatro Popular de Medellín HAMLET Grupo: Prejuvenil Escuela TPM 7:30 p.m. - Calle 48 # 41 - 13 Centro - Teléfono: 216 62 62 Valor: $7000

Canchimalos DIOS Grupo: Juventud Teatral C12 7:30 p.m. - Calle 47 # 80 - 37 La Floresta - Teléfono 448 97 40 Valor: $ 7000

Medellín

Miércoles 27 de marzo Corporación Ziruma LA PARED 8:00 p.m. Calle 64 # 39 - 18 / Villa Hermosa Teléfono: 284 34 62 Ingreso: Trueque

Casa del Teatro EL HOMBRE DEL PERRITO 7:00 p.m. Calle 59 # 50 A 25 / Prado Centro Teléfonos: 254 03 97 - 291 23 26 Valor: $7000

Viva Palabra KUMPEL: TORCIENDO JUNTOS POR NUESTRAS ROJIBLANCAS 7:30 p.m. Calle 55 # 43 - 63 / Centro Teléfono: 239 61 04 - Valor: $7000

Exfanfarria Teatro LA CASA DE LA LAGARTIJA 8:00 p.m. Calle 50 B # 39 - 36 / Centro Teléfono: 217 83 64 Ingreso: Trae un regalo para el Teatro

Teatro El Trueque PASAJERO A BETANIA 8:00 p.m. Carrera 40 # 50 B 32 / Centro Teléfono: 217 26 05 Ingreso: Trae un regalo / Trueque

Caja Negra Trueque y galería escénica 7:30 p.m. - 11:00 p.m. / Centro Carrera 44 # 47 - 24 Teléfono: 239 25 41 Ingreso: Aporte voluntario

Elemental Teatro MONÓLOGOS DE LA VAGINA Lectura dramática - 8:00 p.m. Carrera 42 # 44 - 46 / Centro Teléfono: 217 63 75 Ingreso: Lista de regalos

Fractal Teatro SILENCIOS DE BAHAREQUE 8:00 p.m. Carrera 42 # 54 - 50 / Centro Teléfono: 239 81 25 Ingreso: Trae un regalo para el Teatro

Parques Biblioteca 2:00 p.m. - Entrada libre

Guayabal - Manuel Mejía Vallejo La Ladera - León de Greiff El Trueque - EL GATO, LA ZORRA Y PIN... Carantoña - BREVAJES Y CONJUROS Carrera 65 # 14 - 115 / Trinidad - Teléfono: 351 04 95 Calle 59 A # 36 - 30 - Teléfono: 385 75 41

Viernes 22 de marzo Teatro La Montaña que Piensa VARIETÉ Grupo: Corporación Artística La Polilla 10:30 a.m. - Vereda el Pedregal – Itagüí Teléfono: 374 52 85 Ingreso : Traes una basura que te encuentres en el camino

Casa Teatro Girardota CARMELITA LA NIÑA DEL MECHÓN 8:00 p.m. Carrera 14 # 9 - 41 / Girardota Teléfono: 454 54 64 Ingreso: $5000

Antioquia en Escena

Sala Teatro Girante VERDURAS IMAGINARIAS 8:00 p.m. - Carrera 30 # 31 - 50 Parque principal de Marinilla Teléfono: 569 07 18 Ingreso: Trueque

Casa Gestos Mnemes DIVERSIDAD SEXUAL Grupo: Enigma 7:30 p.m. Teléfono: 596 69 96 Cr 53 No. 50-52 / Bello Ingreso: Entrada libre

Teatro Galeón EN EL FONDO DEL Grupo: Rostro de 7:30 p.m. Teléfono: 275 30 29 Cr 49 No. 54-15 / Ingreso: Entrada libre

Miércoles 27 de marzo COMPARSA Punto de partida: Casa de la Cultura Cerro El Ángel Evento central: Platea de la Choza Marco Fidel Suárez 4:00 p.m. - Bello

Enero - Marzo / 2013

Corporación Acordes FESTIVAL LA LUNA SE LLENA DE CUENTOS 8:00 p.m. Parque Carolina / Marinilla Teléfono: 569 19 00 Ingreso: Entrada libre

Visión Teatro Exposición de pintura, Conectores Visuales, Monólogo y Cuentería 3:00 p.m. - 7:00 p.m. Evento central Dirección: Calle 50 # 45 - 105 Copacabana - Teléfono: 274 99 28 Ingreso: Entrada libre

Polichinela COMPARSA 6:00 p.m. Calle 36 # 57 - 59 / Caldas Teléfono: 372 70 95 Ext. 103


9

Asociación de Salas de Artes Escénicas

Sábado 23 de marzo Teatro Caretas Teatro Caretas TARDE LÚDICA RECREATIVA INÉS LA VIEJA AL REVÉS con Universo Tejemane 5:00 p.m. 2:00 p.m. a 5:00 p.m. Valor: $7000 Calle 126 B # 91 A 71 / San Cristobal Teléfono: 427 06 98

Martes 26 de marzo Teatro Casa Clown Foro: “Experiencias y retos de la formación de públicos en Medellín” PURA CARRETA 2:00 a 5:00 p.m. Grupo: Colectivo In-Fusión Teatro Lido - Entrada libre 8:00 p.m. - Carrera 44 # 69 - 71 Invita: Consejo Municipal de Artes Escénicas Manrique Central - Tel: 211 65 70 Ingreso: Trueque HOMENAJE A LA DRAMATURGIA DE MEDELLÍN Tres Dramaturgos - Tres Generaciones - Tres Lecturas Dramáticas

Teatro Oficina Central de los Sueños ENSAYO 8:00 p.m. Carrera 43 # 52 - 50 / Centro Teléfono: 239 41 79 Valor: $7000

Teatro de Títeres Carantoña AÚN NO ES TARDE 8:00 p.m. Calle 75 # 24 - 47 / Belén Teléfono: 343 40 22 Valor $7000

Teatro Matacandelas LOS DIPLOMAS 8:00 p.m. Calle 47 # 43 - 47 / Centro Teléfono: 215 10 10 Valor: $7000

Teatro La Polilla NOCHE DE TEATRO, CLWON Y CARNAVAL DE VENECIA 8:00 p.m. - Calle 23 # 76 - 85 / Belén Teléfono: 343 36 27 Entrada libre

Casa Teatro El Poblado 12 LUNAS - Performance Grupo: El Cuerpo Habla Carrera 47 B # 17 A Sur 42 Teléfono: 321 11 00 Entrada libre - 7:30 p.m.

El Teatrico ¡A QUE TE HACEMOS REÍR! Grupo: Cóm&cos - 8:00 p.m. Transv 39B No. Circular 2 - 46 Av. Nutibara - Tel: 411 88 78 Ingreso: $7000

Juan Álvaro Romero "Ártiga o el pueblo de los invisibles" Teatro Oficina Central de los Sueños 6:00 p.m. - Carrera 43 # 52 - 50 / Centro. Teléfono: 239 41 79 Alberto Sierra "Las heridas del silencio" Teatro Porfirio Barba Jacob - 6:00 p.m. Calle 47 # 42 - 38 Local 9901 Torres de Bomboná / Centro. Teléfono 216 07 08 Gilberto Martínez "Obra en proceso Virgilio" y conversatorio sobre Dramaturgia con autores antioqueños. Casa del Teatro - 8:00 p.m. Calle 59 # 50 A 25 / Prado Centro. Teléfono: 254 03 97

San Javier - Presbítero José Luis Arroyave La Quintana - Tomás Carrasquilla Viva Palabra - EL OSO QUE NO LO ERA Y ... Manicomio de Muñecos - CUENTOS DEL BOSQUE Calle 42 C # 95 - 50 - Teléfono: 385 73 12 Carrera 80 # 82 - 60 / Robledo - Teléfono: 385 73 03

Entrada Libre a todas las lecturas

Sábado 23 y 30 de marzo Corporación La Tartana MONÓLOGOS PARA MUJERES 3.00 p.m. Vereda el Pedregal – Itagüí Teléfono: 374 52 85 Ingreso : Traes una basura que te encuentres en el camino

Domingo 24

Casa Teatro Girardota CARMELITA LA NIÑA DEL MECHÓN 8:00 p.m. Carrera 14 # 9 - 41 / Girardota Teléfono: 454 54 64 Ingreso: $5000

Casa Gestos Mnemes DEL OTRO LADO DEL JARDÍN Grupo: Galeón 7:30 p.m. Teléfono. 596 69 96 Cr 53 No. 50-52 / Bello Ingreso: Entrada libre

Lunes 25 CORAZÓN madera Bello

Casa Teatro Tecoc SIMPLEMENTE MUJERES Grupo: Gestos Mnemes 7:30 p.m. Teléfono: 457 26 66 - 452 30 47 Carrera 53a No. 49 - 09 / Bello Ingreso: Entrada libre

Martes 26

Casa Teatro Tecoc EL HOMBRE DE LA RATA Grupo: Argemimo 7:30 p.m. Tel: 457 26 66 - 452 30 47 Carrera 53a No. 49 - 09 / Bello Ingreso: Entrada libre

Polichinela EL DESCALABRO CLOWN 7:30 p.m. Calle 36 # 57 - 59 / Caldas Teléfono: 372 70 95 Ext. 103 Ingreso: Trae un regalo o $3000

Teatro Galeón AVENTURA SUBMARINA Grupo: Tecoc 7:30 p.m. Tel. 275 30 29 Cr 49 No. 54-15 / Bello Ingreso: Entrada libre

Casa de la Cultura Cerro El Ángel EL CORAZÓN DELATOR Grupo: El Grupo de Teatro 7:30 p.m. Teléfono: 452 19 73 Calle 53a No. 52-23 / Bello Ingreso: Entrada libre

Casa Teatro Tecoc EL AVARO 7:30 p.m. Teléfono: 457 26 66 - 452 30 47 Carrera 53a No. 49 - 09 / Bello Ingreso: Entrada libre

Casa Gestos Mnemes HOMOCLAUN Grupo: Mediclaun 7:30 p.m. Teléfono. 596 69 96 Cr 53 No. 50-52 / Bello Ingreso: Entrada libre

Casa Gestos ASAMBLEA DE MUJERES Grupo: Gestos Mnemes 7:30 p.m. - Teléfono. 596 69 96 Cr 53 No. 50-52 / Bello Ingreso: Entrada libre

Teatro Galeón CIUDAD PROYECTO Grupo:Tuoni 7:30 p.m. Tel. 275 30 29 Cr 49 No. 54-15 / Bello Ingreso: Entrada libre

Teatro Galeón DEL OTRO LADO DEL JARDÍN 7:30 p.m. Tel. 275 30 29 Cr 49 No. 54-15 / Bello Ingreso: Entrada libre

Casa Teatro Tecoc COSAS DE´SPACIO Grupo: Jaime Mimo 7:30 p.m. Tel: 457 26 66 - 452 30 47 Carrera 53a No. 49 - 09 / Bello Ingreso: Entrada libre

Casa Teatro Girardota BLANCALECHE Grupo: Alma Móvil - Círculo 7:30 p.m. Carrera 14 # 9 - 41 Teléfono: 454 54 64 Ingreso: Trae un regalo

Enero - Marzo / 2013


REGIONAL 10 Regional

Momo Teatro

M o m o Te a t r o e s u n a agrupación artística del municipio de Donmatías dedicada a la creación y la promoción de las artes escénicas. Es su intención que estas se conviertan, dentro del municipio, en un medio de gran importancia en la construcción de comunidad, al configurarse como una ruta para tejer y estrechar las relaciones y, sobre todo, en un espacio para pensarse a sí mismo y pensar el mundo en colectivo. Concientizar a la misma comunidad de la dignidad del quehacer teatral, su valor dentro del amplio universo de la cultura y su relación con lo social. Inició sus actividades en julio de 2006 como uno de los procesos artísticos adscritos a la Dirección de Cultura del municipio. Es actualmente, en Donmatías, el grupo de teatro mejor constituido y el de más proyección. En el ámbito subregional y departamental se ha destacado gracias a la calidad de su trabajo y ha obtenido varios reconocimientos, entre ellos, la selección de los montajes: Mundo nocturno, La tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita y Un santo convento, en el festival subregional Antioquia Vive el Teatro en los años 2007, 2010 y 2011, para participar en el Festival Departamental de Teatro, esos mismos años, en la ciudad de Medellín. En 2008 su logro más destacado fueron los premios de segundo mejor grupo y segunda mejor obra en el XXIII Festival Departamental La Esfera Teatro de

Enero - Marzo / 2013

Medellín en Escena

Por Jaiver Jurado De todas partes nos llegan noticias del grupo Momo Teatro del municipio de Donmatias, entidad joven que ha mantenido una gran actividad teatral, destacandose en importantes certámenes regionales, festivales y encuentros, desde la actuación, la escenografía y el vestuario, bajo la dirección de Gregorio Herrera. Medellín en Escena busca estimular estos procesos regionales, como parte de su objetivo de construir conjuntamente una gran red de grupos y salas en las subregiones, que promueva y dignifique el teatro en Antioquia.

Provincia, en el municipio de San Roque. Para el año 2012 Momo Teatro inició una propuesta independiente en la intención de ofrecer al municipio y a la región una oferta cultural amplia. En ese mismo año el grupo fue ganador de la primera Convocatoria de Estímulos al Talento Creativo que realizó el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia con la propuesta Las verdades de Petrona y otras desgracias, en la modalidad de teatro sala. En 2013 el grupo suscribió un convenio con la Sociedad de Mejoras Públicas de Donmatías para tomar en comodato el Teatro Rafael Cerón Escobar. Esto permite contar con un espacio propicio de creación e iniciar el diseño de una apuesta artística y cultural para el municipio y que pretende ser referente en todo el norte de Antioquia. El grupo ha compartido sus creaciones en diferentes escenarios como el Festival de Niños y Jóvenes en Escena que realiza la agrupación La Fanfarria de la ciudad de Medellín, el Festival Departamental de Teatro Infantil en Marinilla, el Festival Entrerríos Entra en la Escena, el Festival Internacional de Teatro de Yolombó, el Festival Departamental de Teatro Libre en el municipio de Guatapé, el festival de teatro en el municipio de San Roque, el Laboratorio Teatral en el municipio de San Carlos, el Titiriteatro en el municipio de Apartadó, el Festival Teatral en Concepción, entre otros. Además ha participado en eventos de carácter cultural y comunitario en

municipios como Santa Rosa, San Pedro de los Milagros, Entrerríos, Toledo, La Estrella, Campamento, Pueblorrico, Necoclí y Medellín; y en instituciones como el Tecnológico de Antioquia, la Universidad de Antioquia y la Universidad Pontificia Bolivariana. En el municipio, los montajes de Momo Teatro han estado presentes en su corregimiento y veredas, en las instituciones educativas y en lugares como parques y barrios, propendiendo por un ejercicio de interacción constante con su propia comunidad. Diversas técnicas ha empleado el grupo para realizar sus propuestas, entre varias se cuentan el clown, la comedia del arte, la impro, la acrobacia, los zancos, los malabares y la danza afro. Fruto de este entrenamiento heterogéneo se reconocen creaciones como: Una fanfarria para la naturaleza, sketchs clown sobre cultura ciudadana, sketchs de variadas temáticas para eventos y campañas, comparsa clown, Una historia sobre Donmatías, La tienda de don Eucario, La devota y breve historia de María Clara y Luis Jerónimo, Mundo nocturno, Peleas entre nos los colombianos, El rey de casi todo, Domitilo el rey de la rumba, El gigante egoísta, Romeo y Julieta una exploración en cuatro cuadros, Un día de la familia Buendía, Un regalo de vida para toda la vida, La tragicomedia de don Cristóbal y la Señá Rosita, Un santo convento, Las verdades de Petrona y otras desgracias, y Stripper… desnudando a Adán en la boca de Eva.

M o m o Te a t r o e s t á conformado por jóvenes de la comunidad que desde hace seis años alternan su actividad académica con el quehacer teatral, actualmente se forman en las universidades de la ciudad en áreas que contribuyen en gran medida a la consolidación de un proceso de mayor calidad. Sus integrantes se proyectan en instituciones educativas y casas de la cultura de los municipios de la región como formadores, dinamizadores y asesores de la actividad teatral.


Local L O C A L 11

Asociación de Salas de Artes Escénicas

Los Jabrú Por José Ricardo Alzate joser.alzate@gmail.com

En una casa del barrio Robledo viven Natalia, Jorge y Jacobo. Allí tienen su espacio para vivir y trabajar. Más que un grupo, son una familia dedicada día y noche a los títeres. Cuando llega una visita no es extraño ver al niño, de casi diez años, leyendo un libro mientras los adultos juegan con muñecos. En esta familia, lo normal son estas cosas. Jorge Libreros y Natalia Duque son parte del legado de la desaparecida Escuela Popular de Arte, EPA. Allí, él estudió teatro y ella artes plásticas. En ese lugar se conocieron y se enamoraron sin sospechar que tiempo después serían, literalmente, una familia unida por las metáforas de sus muñecos. Primero fue la familia Todo empezó por el año 2003. Un día Natalia le dio a Jorge la noticia de que estaba embarazada y así, con la

llegada del pequeño Jacobo, también nació el Teatro de Títeres Jabrú. El significado de su nombre (del grupo, no del niño) es muy sencillo, solo tiene que repetirse muchas veces, muy rápido “jabrú-jabrú-jabrú…” y el misterio se resuelve como si fuera hechizo. Embarcados en la aventura de ser padres, Jorge y Natalia empezaron haciendo muñecos y artesanías con materiales que recogían de la calle para ganarse la vida. Hicieron muchos, miles de muñecos, tuvieron puesto en San Alejo, pero la cantidad de trabajo que tenía cada pieza los dejaba exhaustos y con lo justo para subsistir. “El impulso creador siempre ha estado allí. En ese momento no sabíamos que íbamos a hacer títeres, solo hacíamos muñecos bonitos que se vendían. La gente del barrio nos compraba las piezas cuando las poníamos a secar en la ventana”. Se fueron a vivir a un inquilinato en el barrio Boston, un lugar lúgubre y lleno de humedades que hacían que el pequeño Jacobo enfermara seguido. Luego se mudaron a otros lugares, pero entre el arriendo y los servicios no les quedaba mucho para comer. “En esos tiempos, una hermana nos daba un mercadito de esos para una semana, que hacíamos rendir como por quince días”. El hambre los llevó a arriesgarse con los títeres, improvisando ruedos para contar pequeñas historias con muñecos a las familias que visitaban parques como La Milagrosa y Obrero en el centro de Medellín, y con lo que recogían pasaban el día, mientras se les ocurría algo para hacer. Le decían que sí a todo lo que se les cruzaba, con la condición de resistir en su arte, en lo que sabían hacer, no en otra cosa: teatro y artes plásticas. Daban talleres, hacían ilustraciones, fabricaban souvenires con polietileno y reciclaje, siempre luchándola. Un día Luis Alberto Correa, de Barra del Silencio, los programó por primera vez en una sala y con la obligación de la temporada encima, organizaron las ideas que tenían y nació su primera obra de títeres: Las historias del abuelo Luna. Con el apoyo de sus familias, con la disciplina del ahorro, el ensayo y una fe inquebrantable, han logrado poco a poco sus metas: tener su casa propia, criar bien a su hijo, crear y, sobre todo, resistir desde el arte. “Somos muy juiciosos con el dinero y no nos gusta deberle a nadie, eso a veces es un problema. El universo ha conspirado, pero no nos la pone fácil, nunca”.

Construyendo obra En algún momento de sus vidas, las cosas empezaron a fluir, comenzaron de a poco a presentarse más seguido, a vender funciones, a conocer y amar el oficio que la vida les puso en el camino: ser titiriteros. La habilidad manual de Natalia y la capacidad teatral de Jorge han resultado una mezcla muy buena para la creación con los muñecos. Viajan con Jacobo a todos los festivales, no solo en Medellín, también en Cali, Bogotá, Huila, San Agustín, Cartagena y muchas otras ciudades. “Es una experiencia muy emocionante poder viajar con Jacobo. Nuestras familias nos apoyan, pero siempre hemos tenido claro que Jacobo es nuestra responsabilidad, por esto siempre viajamos con él y eso es lo que más le gusta de que sus papás sean titiriteros. ¿Las obras? No, los viajes”. Los Jabrú hacen un tipo de teatro de títeres que no es usual, incluso consideran que sus obras son casi anarquistas. Ellos crean para calmar sus impulsos creativos, porque si se tratara de subsistir, hubieran podido hacer cualquier otra cosa para ganarse la vida. Esa honestidad la llevan a escena y es lo que ha calado en un público que va en aumento y que los sigue por los teatros donde se presentan. A ellos nadie les enseñó sobre títeres, fueron aprendiendo del error, viendo festivales, presentándose y mirando los videos de sus obras, ensayando mucho para depurar sus técnicas. La necesidad fue su maestro. En las obras ellos exploran las posibilidades plásticas y teatrales de los muñecos, donde con historias sencillas, cotidianas y llenas de momentos poéticos, expresan cómo dos jóvenes padres entienden lo que pasa todos los días en las calles. Sus obras son retratos en movimiento con personitas de juguete que sufren las mismas dichas y desdichas de los seres humanos. Después de montar las obras Las historias del abuelo Luna, La cajita misteriosa, El sapo enamorao (sic), Historietas de trapo, Eduvina, la fea durmiente y Clownty, en 2012 ganaron la beca de creación de la Alcaldía de Medellín con un proyecto de títeres dirigido a los adultos: Oficios de difuntos, y que trata sobre las formas en que la muerte nos acompaña todos los días. La experiencia de ganar esta beca ha sido otro de los sucesos que ha marcado el buen camino de Jabrú. Oficios de difuntos fue una idea

madurada por años y por ser una obra de títeres que trata sobre la muerte, puede ser controversial: “más que responder a una beca, esto fue una necesidad vital de crear. Hemos hasta aguantado hambre por resistir, decir lo que tenemos por decir, por hacerlo a nuestro modo. Impregnamos nuestra alma a los títeres, así nos presentemos para seis o para muchos, creo que eso es lo que nos ha hecho a un estilo”. Jabrú y los otros grupos de títeres Hace diez años, las propuestas de títeres en esta ciudad eran contadas (incluso aún parecen pocas), por lo que la propuesta de Jabrú fue rápidamente acogida en los teatros y en los festivales de Manicomio de Muñecos y de La Fanfarria. “Nos dimos cuenta que nosotros como que no somos competencia para nadie, porque ya hay un tipo de títeres como el que hacen Manicomio o La Fanfarria, y que lo hacen muy bien. Nosotros hacemos otro tipo de títeres, lo que hemos sentido necesario expresar a lo largo de estos años, que muchas veces no es ni siquiera una historia, sino cuadros o situaciones”, opina Jorge, y agrega que los demás grupos han sido respetuosos con su propuesta, a pesar de que no tenían tanta experiencia cuando aparecieron en la escena. Manicomio de Muñecos, y en especial su directora, Liliana Palacio, ha sido en momentos una aliada para ellos: “nos ha apoyado mucho, invitándonos al Titirifestival desde que montamos la primera obra… pero siempre nos regaña, para que tengamos más ritmo en las obras, que esto y aquello. También nos ha ayudado a construir las obras, pero nos exige mucho”. Hay que verlos Las obras de Jabrú no son fáciles de describir, eso que se siente al verlas, que las hace tan cautivadoras no se puede contar: “como nosotros no hacemos títeres de manera convencional, siempre tengo que decirle a la gente que mejor vaya y nos vea, para que no se haga a ideas falsas”, opina Jorge y la recomendación es que sigan el consejo, porque en Medellín tenemos muy buenos grupos de títeres y uno de ellos, sin dudas, es el que esta pareja construyó como su sueño, y que más que un grupo, son una familia entregada a su pasión por la escena.

Enero - Marzo / 2013


12

Medellín en Escena

Jorge Blandón: un artista ejemplar Por José Ricardo Alzate - @joserarca El pasado 26 de febrero, el periódico El Colombiano reconoció a Jorge Blandón con el premio Colombiano Ejemplar en la categoría de Personacultura, por “su acompañamiento con a los jóvenes de Medellín”, dice el medio en su edición digital. Para quienes conocemos el trabajo de Jorge y del equipo de Nuestra Gente, sabemos que los premios que reciban siempre serán merecidos, por la gigante labor social que cumplen en la casa amarilla ¿Cuántas veces te han entrevistado por tu trabajo en Nuestra Gente? Una vez tratamos de ordenar la información que ha salido de Nuestra Gente en medios. Era una carpeta que podía tener cien folios, y dentro de ellos, hojas y hojas. Para mí fue terrible porque se me cayó. En ese momento, se regaron por todo el piso. Ángela Úsuga, que es del equipo, había hecho la tarea de organizarla y en eso, yo creo, se había demorado unos seis meses, y con eso, que pasó en un segundo, quedó todo arruinado. Son muchas entrevistas, no sabría decirte con exactitud cuántas, pero sí sé que Érika Muriel te lo puede decir porque hoy el Centro de Documentación de Nuestra Gente ya está sistematizado, para que no pasara otra vez eso de los cartapacios, está todo digitalizado. Hay alrededor de unos cuatro mil datos, que dan cuenta de todos los libros de teatro, las publicaciones que hemos hecho en Nuestra Gente y de los artículos en medios. ¿Cómo ha sido esa relación de Nuestra Gente con los medios? Los medios son responsables de que la cultura sea subvalorada y conceptualizada bajo dos adjetivos: entretenimiento y espectáculo. No como un asunto de transformación social. La cultura es para ellos un asunto de farándula, puesta sobre la farsa, el hedonismo, en la imagen de un sujeto ahí y que se reduce en últimas a la foto de un ombligo. Los medios de comunicación solamente piensan en cuáles son sus réditos, así que simplemente el arte y la cultura, lo que nosotros hacemos, no les interesa. ¿Cuánto hemos perdido?, ¿qué ha pasado? Sí recuerdo la primera entrevista nos la hizo Mario Yepes, cuando era profesor de teatro en la Universidad de Antioquia, para el periódico El Mundo, en agosto de 1990. Recuerdo una entrevista que nos hizo TV Hoy por esa misma época, cuando era periodista Andrés Pastrana, también esas épocas de Arriba Mi Barrio, cuando la comunicación estaba cerca de los ciudadanos. Todo eso nos

Enero - Marzo / 2013

sirvió para que nos conocieran y se nos abrieron puertas. Así debe ser el periodismo, al servicio de la cultura, no de los intereses económicos. Ahora con Internet, los blogs y las redes sociales, las cosas han cambiado mucho. Vos podes tuitear y ofrecer una información que al instante es recibida. Ya no hay esa mediación de un tercero, del medio de comunicación, que tiene bajo su interés decidir qué publica y qué no; ahora es la organización la que tiene el diálogo directo con el otro, pero creo que son pocos los grupos que lo han entendido y lo han asimilado de la manera correcta. Tiene mucho de positivo, pero te exige cierto nivel de entrenamiento. Ahora, como tampoco hay un periodista que medie, se hacen más evidentes los planteamientos de Santiago García en su Teoría y práctica del teatro, cuando hablaba del actordirector, del actor-gestor, del actorproductor. Ahora también hay un actorperiodista, comunicador, que tiene que poner la información, escribirla de manera adecuada y llevarsela al público. Y hay una cosa muy interesante con esto, que tampoco hay la interpretación de un tercero que dice que esta obra o aquella es así. Vemos que podemos contar las cosas, directamente al espectador y con menos errores en la información. Los grandes medios siguen teniendo su valor y su importancia, porque siguen teniendo mayor tiraje, pero ahora nosotros tenemos nuestros propios medios, que se vuelven alternativos y que comienzan a hacer resistencia a ese “no-lugar” que los medios masivos nos dan, ellos nos han ninguniado (sic), para ellos no existimos. ¿Cómo fue lo de la postulación? Yo me vine a dar cuenta en diciembre, porque un amigo me preguntó que si sabía algo del premio, porque me habían postulado. Le dije que no estaba de acuerdo porque con el periódico El Colombiano hemos tenido discusiones y diferencias muy claras: nosotros somos de unas posturas absolutamente contrarias, en

del barrio Santa Cruz de Medellín. Jorge, ahora radicado en Sao Pablo (Brasil), estuvo por la sede de Nuestra Gente y con motivo de este reconocimiento, quisimos visitarlo y conocer su punto de vista sobre los medios de comunicación, justo ahora que un periódico tan importante le da este premio. También para saber, de primera mano, lo que se siente ser colombiano ejemplar. lo ideológico y en lo político. Por eso yo no creía que esa postulación hubiera pasado. Él me dijo que eso no era una decisión mía sino de quienes me postularon porque creían que me debían reconocer y bueno, todo eso quedó así. ¿Y quiénes lo postularon sin pedir permiso? Unos amigos de hace muchos años. Yo recibí la postulación con mucho malestar, porque una de las situaciones más difíciles para mí, fue cuando hicimos los 50 años de la Revolución cubana en Medellín, ya que tuvimos desde el periódico muchos ataques, orquestados por algunas figuras oscuras. Encontramos una clara evidencia de una doble moral y un conservadurismo extremo. Al final logramos hacer el evento y todas las propuestas que planeamos, pero esa situación fue muy molesta para mí. Y luego me escribieron: “está postulado y es de los finalistas”. Yo pedí que respondieran por mí, de lo indispuesto que estaba. Pero listo, si los amigos creen que uno podía ser eso, pues que así fuera. ¿Cómo es eso de recibir un premio como Colombiano ejemplar? Primero, he creído siempre que el reconocimiento es para Nuestra Gente, para un movimiento, un sector y las organizaciones que están en las comunidades, no para una persona. Siempre me resistí a recibirlo como individuo y así le dije a El Colombiano. Entonces ellos pusieron de titular “Nuestra Gente tiene el nombre de Jorge” y bueno, ese es un lenguaje más aproximado, porque nuestro trabajo es gregario, es un equipo que esta trabajando y hace posible las acciones de los otros, es decir, aquí somos muchos “jorges”. El día de la entrega hubo un almuerzo, que fue un momento muy especial, muy íntimo. Asistieron todos los premiados, con el jurado y la plana directiva de El Colombiano. Allí cada uno tuvo de tres a diez minutos para contar a los asistentes, lo que es y lo que hace. Eso fue muy emotivo, porque logré escuchar a todas esas personas, conocer sus historias y darme cuenta del valor que tiene un

premio como este, donde se postularon más de dos mil personas y organizaciones de todo el país y para ser el elegido, son muchos los filtros que se deben pasar. Pero mi mayor sorpresa es que descubrí que este es un premio donde no media, para nada, el tema ideológico y eso lo hace muy particular, porque El Colombiano es un medio de derecha y muy conservador, pero a pesar de ello, hace un reconocimiento y valora a otros, diferentes a ellos, diciendoles que también son importantes para este país. Yo hablé con Teresita Gómez ocho días antes del premio y me dijo “Yo fui la primera en recibirlo”. Entonces vi un poco más claro: es muy bello seguir después de esos maestros que han abierto camino y han hecho propuestas para esta sociedad. Fue cuando me dije “tranquilicemos con esto pues”. Anoche, además, me comentaba un chico en el Teatro Matacandelas que le alegraba verme ahí (en el premio), porque pensaba que eso era darle al arte el valor que se merecía. Me dijo: “porque yo te reconozco como teatrero y en ese premio me reconozco a mí también como teatrero, uno se siente valorado y representado”, que por eso se sentía feliz, por mí. Yo lo escuchaba y pensaba que a veces no se logra percibir lo que también puede significar esto para los otros. Pienso también que debería valorarse de un modo similar a muchas personas del teatro en esta ciudad, pero a varios no les parece o están en contra de lo que llaman “lijar estatua”. En Medellín todo el teatro es necesario, ¿qué harían trescientas personas un fin de semana, si no encontraran abierto el Matacandelas o la Oficina Central de los Sueños? Estas y todas las salas son espacios necesarios, y sobre todo para las comunidades y los espectadores que siempre van a vivir el teatro con la ilusión de que les cuenten historias para tratar con ellas de entender el drama humano. Eso pienso.


13

Asociación de Salas de Artes Escénicas

Me acuerdo de Jorge Vargas Por Juan Carlos Moyano

¡Adiós compadre, adiós! Hasta la próxima estación...

Actor, director y gestor, líder del Teatro Taller de Colombia, nacido en Manzanares, Caldas, radicado en Bogotá, habitante del espacio sin límites del escenario, compadre y hermano del territorio profundo del teatro, desde muy joven buscó caminos y construyó rumbos e inventó posibilidades. Antes de ser actor creyó que su vida era el deporte y se hizo luchador. En el ring dejó gotas de sudor y sangre y supo adoptar el riesgo del espectáculo y la habilidad del cuerpo para atacar y defenderse. Su nombre de batalla era Tarzan. Pero rápidamente pasó de la lucha libre al teatro y cambio el ring por el escenario. En ambos casos, se destacaba el histrión natural que llevaba por dentro. Se enamoró del arte teatral y su vida fue delineando un trabajo de perseverancia infatigable. A principios de los años setenta se unió al teatro La Mama, dirigido por Eddy Armando, otro ausente que sigue siendo una presencia en la memoria del teatro colombiano. En la Mama se hizo, esa fue su matriz escénica y las experiencias lo forjaron. Con el Teatro Taller logró profesionalizar la actividad teatral en espacios abiertos y su gestión lo hizo merecedor de logros inobjetables. Yo le agradezco que me inició en el teatro y me transmitió la dedicación y la disciplina de un trabajo lleno de retos. Ha dejado una experiencia importante, un grupo que es parte destacada del teatro latinoamericano. Con Mario Matallana engendraron el Teatro Taller de Colombia y en 1973 iniciaron una gira desde Panamá hasta California,

donde tuvieron contacto con el Teatro Chicano y con la realidad palpitante, ese espejismo que nos ratifica que aún estamos vivos. En México, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica presentaron una obra memorable, sin mayores artilugios, que hablaba del ser humano a través de la historia. Una fábula de dos cuerpos sobre la condición social del ser humano. Vi ese montaje en el Teatro Cultural del Parque Nacional, en 1975, cuando yo andaba consiguiendo novia y un domingo afortunado no tuve dinero para invitar a mi enamorada a cine y entonces la convide a teatro. Era amigo del portero y nos dejó entrar sin boleto. Esa tarde presentaron GENESIS. Eran dos muchachos que retornaban a Colombia y querían armar un grupo estable. Después de la función fui a saludarlos y me uní a esa agrupación de funámbulos, sin trámites, durante diez años. Jorge fue mi mentor en esos años iniciales y también mi padrino de matrimonio, cuando el padre militar de mi compañera, Clarita Ariza, me amenazó si no me casaba de inmediato. Nos habíamos escapado sin pedir permiso ni hacer comentarios y estábamos viviendo en la sede del Teatro Taller de Colombia. Como yo tenía quince años Jorge fue mi apoderado y mi compadre y yo superé el trance con un suegro intolerante. Jorge también fue padrino de mi hijo Sebastián.

Es necesario señalar que Jorge consiguió propósitos que fueron aportes decisivos, como traer a Colombia, por primera vez, en los años ochenta, al Odin Teatret de Dinamarca y a su director legendario, el maestro Eugenio Barba. Fue un momento clave para varios grupos latinoamericanos y Jorge fue el artífice. Así mismo, anduvo cerca a Fanny Mikey en la organización de la parte callejera del Festival Iberoamericano de Teatro, empezó a realizar el Festival al aire puro, fundó una escuela de teatro en el Huila y sostuvo una sede en la parte alta del barrio La Candelaria, donde se trabaja, se ensaya, se hacen experimentos escénicos y se fraguan proyectos. Su herencia es la pasión por el trabajo y la capacidad de creer en lo creativo. Seguiremos haciendo teatro hasta que llegue el momento de emprender el maravilloso viaje sin retorno, donde se acaba la vida y comienza el ensueño. Somos de la misma parentela, gente de teatro, sin remedio. Por eso lo despedimos con alegría, sin llanto trágico. Jorge cumplió con su papel y lo hizo bien. Eso nos regocija. ¡Qué su alma vaya en paz por los caminos del más allá y que encuentre la luz cósmica, que vuelen sus partículas de ceniza y que sus valores, como hombre y como artista, vivan en la memoria de su grupo, de sus familiares, de sus amigos! ¡Adiós compadre, adiós! Hasta la próxima estación... Juan Carlos Moyano -el día del funeral-

Enero - Marzo / 2013


14

Medellín en Escena

En abril un nuevo teatro nace en Medellín

CasaTeatro El Poblado Carrera 47B Nº 17B sur 30 Teléfono: 321 1100 www.casateatroelpoblado.com Medellín, Colombia Enero - Marzo / 2013


15

Asociación de Salas de Artes Escénicas

En abril, un nuevo teatro para la ciudad Por Lina Castaño Nace en Medellín la Fundación CasaTeatro El Poblado: Teatro, café, galería y tienda. Al sur de la ciudad queremos ofrecer un espacio alternativo donde prime el encuentro en torno a las distintas expresiones artísticas, donde circule el pensamiento, el debate, la reflexión constante y la creación en todas sus manifestaciones. Un puente para reconocernos a través del arte y saber lo que somos en las distintas zonas de Medellín, un lugar donde transite la vida y nos haga olvidar los miedos que la cotidianidad y la violencia han puesto sobre nuestras formas de vernos y comunicarnos. Queremos que las propuestas independientes y experimentales tengan la oportunidad de mostrarse y darse a conocer para llevar así también nuevo público a sus salas. La Fundación CasaTeatro El Poblado quiere ser un centro cultural contemporáneo para niños, jóvenes y adultos con las mejores y más cuidadas condiciones físicas y humanas, digno para público y artistas. Nos alienta la potencia del arte y su dimensión transformadora en la sociedad. Creemos que el goce estético hace parte importante de nuestra formación como seres plurales y diversos. Abrimos las puertas a los artistas, levantamos el telón al nuevo público. Creadores, espectadores, visitantes e iniciados queremos que se apropien de cada acontecimiento escénico en el ánimo profundo de crear comunidad así como nuevos sentidos y más alegres horizontes. De esta manera construimos un teatro multifuncional. Con una dimensión de 195 metros cuadrados en su totalidad, equipado con silletería telescópica con capacidad para 156 espectadores y 250 sillas para acomodación diversa. Escenario modular, tramoya de nueve puentes, buenas condiciones acústicas para música y teatro. Un espacio versátil diseñado por Carlos Mario Rodríguez y

ejecutado por el también arquitecto Sergio Villegas. Tendremos programación de jueves a domingo en artes escénicas y nuestro deseo es integrarnos a los distintos eventos de ciudad, a los festivales públicos y privados que se realizan año a año, un escenario al sur por donde pase lo mejor de Medellín. Por su carácter multifuncional el teatro está en capacidad de convertirse también en estudio de fotografía, televisión y video para quienes así lo requieran, igualmente puede responder a las necesidades de eventos empresariales, institucionales o privados. En la galería queremos exaltar la existencia de un arte joven nacional y latinoamericano, al cual nos integramos para aportar entusiasmo, conocimiento, fuerza y experiencia. En el café-restaurante contamos con el privilegio de estar muy cerca de un parque público que permitirá disfrutar aún más de las bebidas y alimentos que ofreceremos para acompañar las veladas de tardes y noches. Estamos a punto de iniciar este sueño que viene de un grupo de personas casi desde su adolescencia en lejanos años en el Liceo Antioqueño. Profesionales ya, con el deseo de dejar a sus hijos y a la ciudad una obra que pueda ser del disfrute de todos. La Fundación CasaTeatro El Poblado desde el 2010 comenzó a convocar a los habitantes del sector por medio del cine, las charlas, las tertulias, los monólogos teatrales y los pequeños conciertos, con artistas y personajes que generosamente se han ido sumando, en una casa al lado de la construcción donde funciona en la actualidad el área administrativa. Son muchas las actividades y las personas que nos han visitado y que ya saben que este será su lugar. De esa emoción, entusiasmo y expectativa nos alimentamos diariamente para construir un proyecto que esté a la altura de creadores y espectadores.

Actualmente en la dirección de la Yolanda Monsalve, Juan Fernando Fundación está Adriana Sampedro y en Gutiérrez, Lucía González, Carlos la programación de la sala, Lina Sánchez y Carlos Montoya. Castaño. Son miembros de la junta directiva: Oswaldo León Gómez, Cristóbal Peláez, Weimar Hoyos,

Enero - Marzo / 2013


Medellín en Escena

Medellín en Escena

Comparsa Inaugural

Todos pa' La Playa Desde el Teatro Pablo Tobón Uribe, hasta el Museo de Antioquia

Profile for Medellín en Escena

Periódico 29  

Periódico 29  

Advertisement