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Conozcamos LA

Fe Bahá’í


I El propósito de este folleto es compartir con usted el mensaje de la Fe Bahá’í. La Fe Bahá’í es una religión y no una secta; es una religión que quiere unir a todas las razas y pueblos del mundo en una causa universal y en una Fe común. El mensaje que traemos es un mensaje de amor, unidad y esperanza, ya que anunciamos las felices nuevas que el prometido de todas las épocas ha venido. Su nombre es Bahá’u’lláh, que quiere decir la Gloria de Dios; es un nombre nuevo para nosotros pero con un poco de práctica aprenderemos a pronunciarlo. Bahá’u’lláh es el portador de la revelación de Dios y trae la guía y las enseñanzas de Dios para nuestra época. Bahá’u’lláh nos dice: Lo que el Señor ha ordenado como el supremo remedio y el más poderoso instrumento para la curación del mundo entero, es la unión de todos sus pueblos en una Causa universal, en una Fe común.


Bahá’u’lláh La Gloria de Dios

“Lo que el Señor ha ordenado como el supremo remedio y el más poderoso instrumento para la curación del mundo entero, es la unión de todos sus pueblos en una Causa universal, en una Fe Común.”


II Sabemos que el Creador de todo es el único Dios. Dios ha creado las estrellas, el sol y la tierra con sus valles, sus montañas, los mares y desiertos, los ríos, las praderas y los árboles. Dios ha creado a todos los animales y Dios ha creado al hombre. En las enseñanzas de la Fe Bahá’í aprendemos que Dios amó nuestra creación y por eso nos creó. Bahá’u’lláh dice: “¡Oh Hijo del Hombre! Amé tu creación; por eso te creé. Por tanto ámame para que mencione tu nombre y llene tu alma con el espíritu de vida” Además aprendemos que habiéndonos creado por Su Amor, Dios ha hecho una Alianza muy especial con todos nosotros. La palabra Alianza quiere decir pacto o promesa entre dos personas. De acuerdo con la alianza Eterna, Dios nunca nos deja solos, y siempre nos hace conocer Su Voluntad y Su Propósito. Siempre cuando la humanidad se ha alejado de Dios, ha olvidado Sus enseñanzas y ha necesitado Su ayuda, Él ha hecho que aparezca sobre la tierra una de Sus Manifestaciones quienes revelan al hombre Sus Palabras.


La

Alianza de

Dios

“¡Oh Hijo del Hombre! Amé tu creación; por eso te creé. Por tanto ámame para que mencione tu nombre y llene tu alma con el espíritu de vida.” Bahá’u’lláh


III La palabra manifestar quiere decir revelar, mostrar algo que antes no se conocía. Las Manifestaciones de Dios entonces son aquellos Seres muy especiales que revelan al hombre la Palabra y la Voluntad de Dios y cuando el hombre Les escucha está atendiendo al llamado de Dios. Entre estas Manifestaciones está Cristo y también la Manifestación de Dios para nuestra época Bahá’u’lláh. Para explicarnos mejor, pensemos en un ejemplo: Sabemos que el sol nos da calor y luz y sin él no habría vida sobre la tierra. También sabemos que el sol no baja de su sitio para venir a nosotros ni nosotros podemos acercarnos a él sin quemarnos y perecer. Sin embargo, supongamos que miramos a un espejo sin mancha que está reflejando la luz del sol hacia nosotros. Ahora sí podemos ver la imagen perfecta del sol sin que él haya bajado a la tierra. Así es con Dios y Sus Manifestaciones. Él, desde Su Reino de Gloria que está más allá de nuestro entendimiento, nos hace conocer Su Voluntad por medio de Sus Manifestaciones. Entonces conociendo a las Manifestaciones de Dios, como a Cristo y Bahá’u’lláh, es la única forma que el hombre puede conocer a Dios.


m a h a r b A

Manifestaciones

Dios

s é s i Mo

B

“Soy testigo, oh mi Dios, de que Tú me has creado, para conocerte y adorarte...” Bahá’u’lláh

Bahá’u’lláh

Z

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Je su cr is to Ma ho ma

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Dios Por sus

a

Krishna

El B

Conocemos


IV Hemos dicho que Dios en su infinito amor hacia la humanidad nunca nos olvida y en cada época nos envía a alguien que nos guíe por el recto sendero. Ahora sabemos que por mucho tiempo todos los pueblos del mundo han estado esperando la venida de un Enviado muy especial que establecerá el Reino de Dios sobre la tierra. Todos los libros sagrados han predicho la venida de este prometido, y todos los profetas del pasado han preparado el camino para Su llegada. Por ejemplo: Podemos recordar los pasajes de la Biblia donde nos habla del Día en que habrá un solo pastor y toda la humanidad será su rebaño. Seguramente usted también está esperando la venida del prometido y puede imaginar la gran felicidad de nosotros los Bahá’ís de anunciar que este Prometido ya ha llegado. Su nombre es Bahá’u’lláh, y nació y vivió durante el siglo XIX en Persia un país de Medio Oriente. En la Biblia Cristo dice: Iré y volveré en la Gloria de mi Padre. Es importante anotar que la palabra Bahá’u’lláh está escrito en árabe y significa La Gloria de Dios. Bahá’u’lláh dice: “En verdad os digo, este es el día en que la humanidad puede contemplar el Rostro y oír la Voz del prometido. El llamado de Dios ha sido proclamado y la Luz de Su semblante se ha levantado sobre los hombres. Incumbe a todos borrar de la tablilla de su corazón hasta la última huella de toda palabra vana y contemplar con mente abierta e imparcial los signos de Su Revelación, las pruebas de Su Misión y las señales de Su Gloria”.


El Prometido de todas las épocas

Bahá’u’lláh

La Gloria de Dios

“En verdad os digo, este es el Día en que la humanidad puede contemplar el rostro y oír la voz del prometido.”


V Antes de seguir y hablar un poco más sobre la vida de Bahá’u’lláh es preciso mencionar una de Sus enseñanzas más importantes, la cual podemos decir forma la meta principal de la Fe Bahá’í. Esta enseñanza es la Unidad del Género Humano. En esta página vemos dibujos de personas de diferentes razas y naciones; negros, blancos, chinos, indígenas, hindúes, orientales y occidentales. Por siglos han existido diferencias, guerras y aún odio entre estos diversos pueblos de la tierra. Pero ahora el prometido de todas las épocas, Bahá’u’lláh, ha traído el mandamiento de Dios que debemos borrar estas diferencias de la faz de nuestro planeta. Con este mandamiento Bahá’u’lláh trae las enseñanzas divinas y una fuerza espiritual poderosa que cambiará poco a poco los corazones de los hombres y permitirá a sus seguidores, los Bahá’ís, establecer la unidad del género humano y con ella el Reino de Dios sobre la tierra. En los escritos de la Fe Bahá’í nos enseñan que debemos considerar a la humanidad como un jardín bello en que existen flores de diferentes aromas, formas y colores. La belleza de este jardín exactamente yace en la diversidad de sus flores. La belleza de la humanidad está en la existencia de sus diferentes razas y colores.


La De unidad Todas Las Razas Y Naciones

“... Sois los frutos de un sólo árbol y las hojas de una misma rama.” Bahá’u’lláh


VI Ahora hablaremos un poco de la vida de Bahá’u’lláh. En su vida, como en la vida de todas las manifestaciones de Dios, se ven dos puntos muy sobresalientes, por un lado todas la aflicciones que sufrió a manos de los opresores de la humanidad y por el otro la Gloria y Majestad de Su Revelación y la influencia que tuvo sobre los corazones de los hombres. Desde que declaró su Misión empezó a sufrir persecuciones, encarcelamiento y destierro. En una ocasión estuvo cuatro meses en una prisión subterránea con grillos y cadenas, luego fue desterrado cuatro veces para llegar finalmente a ‘Akká la más terrible de las prisiones de esa época, la cual Él Mismo llamó La Más Grande Prisión por ser el lugar donde más sufrió. Con estas persecuciones, los opresores querían exterminar esta nueva religión, pero la luz de la verdad no se apaga por las acciones de los ignorantes y podemos decir que el agua misma que lanzan para apagar el fuego encendido por Dios, se vuelve aceite que aviva sus llamas.


La

Más Grande Prisión De ‘Akká

“... Recuerda Mis días durante tus días, y Mi angustia y destierro en esta remota prisión. Y sé tan firme en Mi amor que tu corazón no vacile.” Bahá’u’lláh


VII Finalmente en el año 1892, después de casi 40 años de revelar la Palabra de Dios y sufrir más que cualquier otro en la historia de la religión, Bahá’u’lláh falleció y fue enterrado en la Tierra Santa. Esta es una foto de Su Santuario, que es el lugar más sagrado para los Bahá’ís. Bahá’u’lláh dice: “La Antigua Belleza ha consentido ser encadenada para que la humanidad sea liberada de su cautiverio, y ha aceptado ser prisionero de esta poderosa fortaleza para que todo el mundo logre la verdadera libertad. Ha bebido hasta los posos de la copa del dolor, para que todos los pueblos de la tierra alcancen felicidad perdurable y sean colmados de alegría. Esto emana de la misericordia de vuestro Señor, el Compasivo, el Más Misericordioso. Hemos aceptado ser humillados, oh creyentes en la Unidad de Dios, para que vosotros seáis enaltecidos y hemos sufrido múltiples tribulaciones para que podáis prosperar y florecer. ¡Mirad cómo aquellos que se han imaginado socios de Dios, han forzado a Aquel quien ha venido a rehacer el mundo entero, a residir en la más desolada de las ciudades!”


EL

Santuario de Bahá’u’lláh

“... Oh Tú Quien eres la Manifestación de Grandeza, el Rey de la Eternidad, Señor de todos los que están en el cielo y en la tierra...” Bahá’u’lláh


VIII Hemos hablado hasta ahora dla alianza Eterno de Dios y cómo de acuerdo con este Convenio Dios nunca deja a Sus hijos solos y siempre les envía una guía. Hemos dicho que este Convenio se ha cumplido otra vez con la venida de Bahá’u’lláh, la manifestación de Dios para esta época y el Prometido de todos los profetas del pasado. Ahora debemos hablar un poco sobre otro Personaje de la Fe Bahá’í, El Báb. Antes de la llegada de una Manifestación de Dios siempre ha venido alguien para anunciarle. Así como Juan el Bautista vino algunos años antes de Cristo anunciando la venida del Mesías, en la Fe Bahá’í unos años antes de la declaración de Bahá’u’lláh, un Mensajero de Dios comenzó a preparar el camino para Su llegada. Él tomó el título de “El Báb” que quiere decir la “Puerta”, diciendo que Él era la Puerta para un nuevo conocimiento de Dios. El Báb enseñaba que todos debían purificar sus corazones para que pudieran reconocer al Prometido cuando se manifestara ya que sólo los puros de corazón son capaces de reconocer a las Manifestaciones de Dios.


El Báb

Era

La Puerta

“... sois testigos de la aurora del Prometido Día de Dios... Purificad vuestros corazones de deseos terrenales, y dejad que las virtudes angelicales sean vuestro adorno.”


IX Como todas las Manifestaciones de Dios, El Báb también fue perseguido. Su mensaje se esparció muy rápido por toda Persia pero los opresores se levantaron contra Él, martirizaron a miles de sus seguidores, y después de sólo seis años El Báb mismo fue martirizado cuando 750 soldados del ejército del rey de Persia dispararon contra Él. Las siguientes son dos oraciones reveladas por El Báb. “¿Quién libra de las dificultades salvo Dios? Di: ¡Alabado sea Dios! ¡Él es Dios! Todos somos sus Siervos y todos nos atenemos a Su mandato”. “Di: Dios satisface todo por sobre todo, y nada en los cielos o en la tierra satisface sino Dios. Verdaderamente Él es en sí Mismo el Conocedor, el Sostenedor, el Omnipotente”.


El Báb fue Martirizado en 1850

“Di: Dios es suficiente a todas las cosas por encima de todas las cosas, y nada en los cielos o en la tierra es suficiente excepto Dios.” El Báb


X Después de su martirio, el cuerpo de El Báb fue lanzado a las afueras de la ciudad, pero Sus discípulos pudieron recogerlo y guardarlo. Años más tarde sus restos fueron llevados a la Tierra Santa en donde se construyó este bello Santuario sobre el Monte Carmelo, la Montaña Sagrada de Dios. Bahá’u’lláh en una tabla revelada sobre el Monte Carmelo dice: “Llama a Sión, oh Carmelo, y anuncia las felices nuevas: ¡El que estaba oculto a los ojos mortales ha venido! Su soberanía que todo lo abarca se ha revelado. Está alerta, no sea que vaciles o te detengas. Apresúrate y circunda la Ciudad de Dios que ha descendido del cielo, la celestial Kaaba a cuyo derredor han circundado en adoración los favorecidos de Dios, los puros de corazón y la compañía de los más excelsos ángeles. ¡Oh! Cuanto ansío anunciar a cada lugar de la superficie de la tierra y llevar a cada una de sus ciudades la buenas nuevas de esta Revelación - Revelación a la que ha sido atraído el corazón del Sinaí y en cuyo nombre la Zarza Ardiente está proclamando: ‘Los reinos del cielo y de la tierra pertenecen a Dios, el Señor de Señores’”.


EL

Santuario de

El Bรกb

sobre el

Monte Carmelo


XI Además de Bahá’u’lláh, la Manifestación de Dios para esta época, y El Báb, su precursor, vamos a conocer a otro personaje de la Fe Bahá’í, ‘Abdu’l-Bahá, que significa El Siervo de la Gloria. ‘Abdu’l-Bahá fue el hijo mayor de Bahá’u’lláh, y antes de Su fallecimiento, Bahá’u’lláh escribió un testamento nombrándole como el Centro de Su Convenio y el intérprete de Sus enseñanzas. En todas las religiones del pasado después del fallecimiento del fundador ha habido diferencias entre los seguidores y por esto todas ellas se han dividido en numerosas sectas. Esto no puede suceder con la Fe Bahá’í porque Bahá’u’lláh hizo un convenio muy explícito con los Bahá’ís para que siguieran la guía de ‘Abdu’l-Bahá. Desde su niñez ‘Abdu’l-Bahá participó en los sufrimientos de Su padre y habiendo sido educado por el mismo Bahá’u’lláh llegó a tener todas las virtudes de un verdadero Bahá’í. Los Bahá’ís miramos a ‘Abdu’l-Bahá como el ejemplo perfecto que debemos seguir en nuestras vidas aprendiendo de Él, el amor, la bondad, la paciencia y todas las otras cualidades que Bahá’u’lláh nos enseña. Después de una vida de destierro y prisión ‘Abdu’l-Bahá fue liberado y a pesar de su avanzada edad viajó a Europa y América para difundir la Fe de Su padre. Nosotros los Bahá’ís estamos ahora tratando de seguir sus pasos y llevar las buenas nuevas de la llegada de Bahá’u’lláh a toda la humanidad.


‘Abdu’l-Bahá El Intérprete de las Enseñanzas Bahá’ís El Ejemplo Perfecto de la vida Bahá’í El Centro del Convenio de Bahá’u’lláh


XII Para poder mantener la unidad de Sus seguidores, Bahá’u’lláh designó a ‘Abdu’l-Bahá como Su sucesor. Igualmente, en Su Voluntad y Testamento, ‘Abdu’l-Bahá nombró a Su nieto Shoghi Effendi, como Guardián de la Fe, dejando en sus manos las riendas de la comunidad Bahá’í. Después del fallecimiento de su abuelo, Shoghi Effendi fue entonces el intérprete autorizado de las Enseñanzas, a quien todos debieron volverse para esclarecer sus dudas sobre la recién revelada Fe, con un poco menos de 100 años de haber nacido. Durante 36 años, El Amado Guardián, como lo conocemos los Bahá’ís, continuó con el trabajo de su Abuelo, clarificando las Palabras de la Manifestación de Dios y estableciendo firmemente Su Fe por todas partes del planeta. Falleció en 1957. En 1963 los Bahá’ís del mundo eligieron a la Casa Universal de Justicia, tal como la vislumbró Bahá’u’lláh y como la describieron claramente ‘Abdu’l-Bahá y el Guardián en sus escritos. La Casa Universal de Justicia es la Institución Suprema de la Fe a la cual se vuelven todos los Bahá’ís del mundo. Está compuesta por 9 miembros elegidos cada 5 años. Su sede se encuentra junto a otros edificios importantes construidos sobre el Monte Carmelo, y son el Centro Mundial Espiritual y Administrativo de la Fe Bahá’í.


Shoghi Effendi

Y La Casa Universal de Justicia

El Guardiรกn


XIII Cuando aparece una Manifestación de Dios, siempre trae leyes y ordenanzas necesarias para la época; la obediencia a estas leyes asegura la felicidad, paz, tranquilidad y orden en la vida de la humanidad. Las leyes que Bahá’u’lláh nos dejó, previenen los malestares por los cuales la humanidad sufre actualmente, y también son causa de nuestro propio bienestar. Él Mismo nos dice en su Libro Más Sagrado: “Observa Mis mandamientos por amor a Mi belleza”. Vamos a conocer algunas de las leyes de Bahá’u’lláh: Una de ellas es la ley de la Oración diaria. Así como nuestro cuerpo necesita alimento, nuestra alma también necesita el alimento de la oración y las palabras reveladas por Dios. En la Fe Bahá’í se puede orar en cualquier lugar porque Dios está en todas partes, por ejemplo, esta persona trabaja en el campo y siempre suspende su trabajo al medio día y dice esta oración muy especial. De este modo Dios bendice sus labores y le ayuda en todo. Si una persona ama verdaderamente a otra, su deseo más ferviente es estar en su presencia y conversar con él. La oración es conversación con Dios, y como el amor hacia Él debe ser la característica más sobresaliente de la vida de un Bahá’í, de seguro desearemos orar todos los días.


Oración Obligatoria Corta (Debe recitarse entre las 12 y las 6 de la tarde)

“Soy testigo, oh mi Dios, de que Tú me has creado para conocerte y adorarte. Atestiguo en este momento, mi impotencia y Tu poder, mi pobreza y Tu riqueza. No hay otro Dios más que Tú, El que ayuda en el peligro, Quien subsiste por Sí mismo.”

Bahá’u’lláh


XIV Otra de las leyes de Bahá’u’lláh es que Él prohíbe la murmuración, la calumnia y el chisme; Él nos enseña que no debemos ver, oír, ni hablar mal de los demás. ‘Abdu’l-Bahá dice que si una persona tiene diez cualidades y un defecto, debemos olvidar el defecto y mirar a sus cualidades, y aún si alguien tiene diez defectos y una sola cualidad, debemos ver esta cualidad y olvidarnos de sus defectos. Si no escuchamos las murmuraciones ni las calumnias, nadie tendrá la oportunidad de hablar mal de otros, si no hablamos mal de los demás, no podrán hablar mal de nosotros y así viviremos en paz y armonía. Bahá’u’lláh dice: “¡Oh Compañero de Mi Trono! No escuches nada malo, ni mires nada malo; no te rebajes, no suspires, ni te lamentes. No digas nada malo para que eso mismo no llegue a tus oídos; no agrandes las faltas de los demás, para que tus propias faltas no sean agrandadas; no desees la humillación de nadie, para que no sea expuesta tu propia humillación. Vive los días de tu vida, que no son más que un momento efímero, con mente inmaculada, corazón sin mancha, pensamientos puros y carácter santificado, para que libre y contento, te desprendas de este cuerpo mortal y te encamines hacia el paraíso místico y habites para siempre en el reino inmortal.”


Bahá’u’lláh nos enseña a

Preservar la unidad

“¡Oh Hijo del Trono! Tu oído es Mi oído, oye con él. Tu vista es Mi vista, mira con ella...” Bahá’u’lláh


XV Una enseñanza muy importante de Bahá’u’lláh es la educación de los niños. Esta educación debe ser tanto espiritual como material. Es obligación de todos los padres ver que los niños aprendan las cualidades espirituales y que adquieran también conocimiento útil y una profesión para que puedan ganarse la vida más adelante. ‘Abdu’l-Bahá dice: “Los Amados de Dios y las siervas del Misericordioso deben educar a sus hijos con todo el corazón y enseñarlos en la escuela de la virtud y la perfección. No deben ser negligentes en este asunto, no deben ser deficientes. En verdad, sería mejor que el niño no llegara a vivir que dejarlo crecer en la ignorancia, porque este niño inocente, más tarde en la vida, se vería afligido por innumerables defectos, responsable ante Dios e interrogado por El, regañado y rechazado por la gente. ¡Qué pecado sería éste y qué omisión tan grande! La primera obligación de los amados de Dios y de las siervas del Misericordioso es ésta: deben tratar por todos los medios de educar a ambos sexos, masculino y femenino; las niñas igual que los niños; no hay diferencia ninguna entre ellos.”


La

Educación De los

Niños

“Aquel que educa a sus hijos o a cualquier otro niño, es como si hubiese educado a uno de Mis hijos”.

Bahá’u’lláh


XVI Bahá’u’lláh nos dice que El Ser humano ha sido creado con nobleza, y que ésta es una de las cualidades que debemos preservar durante toda nuestra vida. “¡Oh Hijo Del Espíritu! Te he creado noble, sin embargo tú te has degradado. Elévate pues, a la altura de aquello para lo que fuiste creado.” En la Fe Bahá’í no se prohíbe la diversión sana, pero sí se prohíben las bebidas alcohólicas por sus efectos dañinos. Dios nos ha dado un don, un regalo especial que nos distingue de los animales; este es el don de la inteligencia. Cuando tomamos bebidas alcohólicas perdemos este don, nos volvemos como animales y a veces somos capaces de matar a otro ser humano. Además, el alcohol daña la salud y perjudica la economía de la familia. Bahá’u’lláh dice: “¡Oh Hijo del Espíritu! Te creé rico, ¿Por qué te empobreces? Te hice noble, ¿Por qué te degradas? De la esencia del conocimiento te di vida, ¿Por qué buscas esclarecimiento en alguien fuera de Mí? De la arcilla del amor te modelé, ¿Cómo puedes ocuparte de otro? Vuelve tu vista hacia ti mismo, para que Me encuentres dentro de ti, fuerte, poderoso e independiente de todo.”


“¡Oh Hijo del Espíritu! Te he creado noble; sin embargo tú te has degradado. Elévate, pues, a la altura de aquello para lo cual fuiste creado.”

Bahá’u’lláh


XVII Otra de las enseñanzas de Bahá’u’lláh se refiere a la vida después de la muerte. Los Bahá’ís creemos que en esta vida debemos adquirir todas las virtudes y preparar nuestra alma para que después de la muerte pueda acercarse a Dios. Pensemos en un ejemplo: Consideremos un pajarito en su jaula. El puede alimentarse y crecer, hasta que un día deja la jaula y el pájaro está libre para volar; si sus alas están fuertes volará a lugares que antes ni podía imaginar. Así somos nosotros; nuestro cuerpo es como la jaula que finalmente se rompe. Al morir nuestro cuerpo queda en la tierra y se desintegra en tanto que el alma va al mundo del Espíritu. Vemos así que la muerte no es pena ni castigo, pero naturalmente uno siente pesar cuando pierde a sus seres queridos. Sin embargo, no todos llegarán a la cercanía de Dios. Si durante su vida una persona fue obediente a Dios y sus mandamientos, su alma estará más cerca de Él, pero si no ha vivido de acuerdo con Sus Enseñanzas de seguro estará muy lejos de la presencia de Dios. Estar cerca de Dios es el paraíso y el alejamiento de Él es absoluta oscuridad y tristeza.


Vida

LA

Después de la

Muerte

“¡Oh Hijo del Ser! Tu Paraíso es Mi amor, tu morada Celestial la reunión conmigo...” Bahá’u’lláh


XVIII Estoy seguro de que usted se da cuenta de que la estoy invitando a unirse a una religión, y no simplemente a que acepte una colección de bonitos ideales. De hecho, la Fe Bahá’í es una religión muy organizada. Sería provechoso que usted pensara sobre el trabajo de los Bahá’ís como la construcción de una civilización mundial. Con Sus leyes y enseñanzas, Bahá’u’lláh ha ordenado el establecimiento de un Nuevo Orden Mundial que significa una nueva organización de la sociedad para que los hombres puedan vivir de acuerdo con la Justicia Divina. Cada Bahá’í de acuerdo con sus capacidades, está ayudando a construir este nuevo mundo. Una de las características del nuevo Orden Mundial es que no tiene sacerdotes o pastores: todos los Bahá’ís somos responsables de nuestro propio crecimiento espiritual y también del bienestar de la humanidad, es por ello que en nuestra comunidad existen 3 importantes actores, que ayudan a construir esta nueva civilización. El primero es el Creyente, su deber es mantenerse firme en la alianza, esforzarse diariamente para llevar su vida de acuerdo con las Enseñanzas de Bahá’u’lláh y servir a la humanidad. El segundo son las Instituciones, quienes administran la vida comunitaria, a niveles locales, nacionales e internacional, y a ellas debemos obediencia y respeto. Y éstos dos en conjunto, forman el tercer actor, La Comunidad, pues los seres humanos no podemos vivir aislados, y necesitamos organizarnos, vivimos en unidad y trabajamos en armonía, dependemos unos de los otros.


La Comunidad Bahá’í

Instituciones

Comunidad Individuo “El equilibrio del mundo ha sido trastornado por la vibrante influencia de este más grande, este nuevo Orden Mundial. La vida ordenada de la humanidad ha sido revolucionada por medio de este Sistema único y maravilloso.”

Bahá’u’lláh


XIX Un gran privilegio que tenemos los Bahá’ís está relacionado con la participación en nuestra Fe, y es que todos podemos enseñar el Mensaje de Bahá’u’lláh a los demás de acuerdo con nuestras capacidades, y aprendemos las Enseñanzas de Bahá’u’lláh y las explicamos a nuestros amigos, familiares, vecinos y a quien quiera escuchar. Es una verdadera alegría para mí, poder compartir con usted éste mensaje. Bahá’u’lláh dice: “La Pluma del Altísimo ha decretado la obligación de enseñar esta Causa y la ha impuesto a cada uno.... Dios, sin duda, inspirará a quienquiera se desprenda de todo salvo de Él, y hará que de su corazón se viertan y fluyan copiosamente las aguas puras de la sabiduría y la prolación. Verdaderamente, tu Señor, el Todo Misericordioso, es potente para hacer su voluntad y ordena todo lo que a Él le place. Si consideraras este mundo y te dieras cuenta de cuán fugaces son las cosas que pertenecen a él, no escogerías hollar ningún sendero excepto el sendero del servicio a la Causa de tu Señor. Nadie tendría poder para impedirte celebrar su alabanza, aunque todos los hombres se levantaran para oponerse a ti.”


“Enseñad la Causa de Dios, oh pueblo de Bahá, porque Dios ha prescrito a todos y a cada uno el deber de proclamar Su Mensaje y lo considera como la más meritoria de todas las acciones.”

Bahá’u’lláh


XX Me gustaría resumir para usted algunos puntos principales de la presentación, especialmente los principios universales bajo los cuales se construyen los demás principios Bahá’ís. El primero, es la Unidad de Dios. Sabemos que existe un sólo Dios, Único y Verdadero, al cual todos debemos volvernos y reconocer, Quien se manifiesta a través de Sus Mensajeros, y Quien es el creador de todas las cosas. El segundo principio, es la Unidad de las Religiones. Todas las religiones existentes provienen de la misma fuente celestial, Dios. Comparten un mismo sistema de creencias y se fundamentan en las verdades esenciales que rigen la vida espiritual de todos los seres humanos. Bahá’u’lláh enseña que el propósito de la religión es promover la concordia y la unidad, y que la religión es el principal medio para el logro de la paz y el progreso ordenado de la sociedad. El tercer principio fundamental, es la Unidad de la Humanidad. Todos los seres humanos pertenecemos a la misma familia humana, hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, y por lo tanto somos hijos de un sólo Padre Celestial. Los bahá’ís creemos que algún día toda la humanidad vivirá en paz, en armonía y en unidad.


Unidad

De Dios De las Religiones De la Humanidad


XXI Hemos hablado mucho sobre la Fe Bahá’í, Bahá’u’lláh, la Manifestación de Dios para ésta época, algunas de sus leyes y otros aspectos importantes. En esta oportunidad me gustaría invitarle a usted a participar de las actividades que realizamos en nuestra comunidad, inspiradas en los principios de unidad, paz y armonía que caracteriza a nuestra religión. Las Clases para Niños están enfocadas en el desarrollo de cualidades espirituales dirigidas a niños desde los 5 a los 11 años. Los Grupos Prejuveniles tienen un propósito doble: contribuir a la transformación de los prejóvenes de 12 a 14 años y ayudarles a que sean participantes activos en el proceso de transformación social. Los Círculos de Estudio son una serie de cursos en los cuales se estudian de manera sistemática algunos temas y conceptos morales y espirituales basados en las enseñanzas Bahá’ís, dirigidos tanto a jóvenes como a adultos. Las Reuniones Devocionales son un espacio para orar, meditar y leer los escritos sagrados de todas las religiones con el fin de fomentar el desarrollo espiritual y la transformación del individuo. Como verá, son actividades en las que todos pueden participar.


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XXII Esta ha sido una breve explicación de la Fe Bahá’í. Para ser Bahá’í no hay necesidad de ritos especiales, lo esencial es aceptar en el corazón que Bahá’u’lláh es la Manifestación de Dios para esta época y ha revelado la Palabra y la Guía de Dios. Es importante entender que un Bahá’í es aquel que después de aceptar a Bahá’u’lláh decide aplicar Sus enseñanzas a su vida y lucha día y noche por aumentar su entendimiento de la Fe Bahá’í y por progresar espiritualmente. ‘Abdu’l-Bahá dice: “Ellos deberían justificar su proclamación de ser Bahá’í por los hechos y no por el nombre. Es un verdadero Bahá’í aquel que lucha día y noche para progresar y adelantar por el camino de la superación humana, cuyo deseo más ardiente es vivir y actuar en tal forma que enriquezca e ilumine al mundo, cuya fuente de vida es conducirse en tal forma que sea la causa de progreso infinito. Únicamente cuando obtenga dotes tan perfectas se puede decir que él es un verdadero Bahá’í.” Ahora me gustaría que usted pudiera leer esta oración muy especial.


“¡Oh Dios! Refresca y alegra mi espíritu. Purifica mi corazón. Ilumina mis poderes. Dejo todos mis asuntos en Tus manos. Tú eres mi Guía y mi Refugio. Ya no estaré triste ni afligido; seré un ser feliz y alegre. ¡Oh Dios! ya no estaré lleno de ansiedad, ni dejaré que las aflicciones me atormenten, ni persistiré en las cosas desagradables de la vida. ¡Oh Dios! Tú eres más amigo mío que yo lo soy de mí mismo. A Ti me consagro, oh Señor.”

‘Abdu’l-Bahá


Material religioso sin valor comercial Impreso en El Salvador - 2008 Adaptación del original: “Conozcamos la Fe Bahá’í”


Conozcamos la Fe Bahá'í