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P R O C L A M A N D O L A PA L A B R A D E D I O S

EDICIÓN 3 AÑO 1 ABRIL/2014

CUAndo un creyente

AUTORITARISMO

SE CONVIERTE 1 parte, por david franco

DENTRO DE LA IGLESIA

2 parte Por Luis Walle

EL TRAJE DE

PSEUDOCRISTIANO por Luis Rodas

7 CUALIDADES DE UN CRISTIANO

1 parte Por Luis ENRIQUE ALVARADO

IGLESIA CORRECTA?

EN LA CRISTIANISMO

SIN BIBLIA

2 parte, por Alberto Acevedo

¿COMO SABER QUE ESTOY

Por Luis Walle


CONTENIDO Si enseñas la verdad a los miembros de la iglesia, serás un buen servidor de Jesucristo. Estudiar y obedecer las enseñanzas cristianas, como tú lo haces, es lo mismo que alimentarse bien.

1 Timoteo 4:6

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Cuando un creyente EL TRAJE DE “PSEUDO-CRISTIANO” se convierte 1 PARTE Alguien dijo: “Lo más importante para que la gente confíe Ha sucedido en tu iglesia alguna vez, que un creyente que era activo, trabajador, y que incluso enseñaba y participaba en actividades de alabanza, se aleja y se transforma en un completo extraño, cayendo en algún pecado de manera habitual y después de 2, 5, 8, 15 años, se arrepiente, deja esa vida y “regresa al redil”?

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¿CRISTIANOSSINBIBLIA?

2 PARTE

Qué lleva a un hombre que se dice creyente a desconectarse de tal modo de su fuente de conocimiento de Dios? La respuesta no es para nada difícil de conocer, aunque sí difícil de aceptar: la pereza y el menosprecio de la Palabra Divina.

y se comprometa en la Iglesia, es la sinceridad… Y eso es lo que más me ha costado fingir”. ¡Ja! La realidad es que tarde o temprano la gente nota cuando algo forma parte de nuestro genuino diario vivir, o si simplemente se trata de hacer o decir lo que un creyente debe hacer o decir mientras lo están observando.

AUTORITARISMO DENTRO DE LA IGLESIA 2 PARTE¡En el capítulo trece de 1 Samuel se nos dice

que había reinado ya dos años y había demostrado ser un buen líder con carácter y valentía ante las adversidades.

¿Cómo saber que estoy 7 Cualidades un Cristiano en la iglesia correcta? 1 PARTE de Hoy en día muchos cristianos creen que estar en la sana doctrina es solo

Sin duda hablar de una iglesia “sana” o “correcta”, es hablar de un ministro o cuerpo de ministros sanos o correctos. Son muchos los retos a los que una iglesia se enfrenta. Sin embargo, trataré de enumerar solo tres de los que considero relevantes y que el día de hoy hacen que una iglesia sea sana o correcta y por ende, un lugar idóneo para congregarse.

delatar a los falsos maestros y se han quedado sin crecer espiritualmente, en otras palabras, ¡se han estancado! El delatar a un falso maestro no nos hace creyentes ni fervientes cristianos; es el conocimiento de Dios y de su bendita palabra lo que lo hace. Este conocimiento de Dios nos llevará a desarrollar cualidades en nuestra vida que son el fruto de una verdadera conversión.

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EDITORIAL

¿COMO SABER

QUE ESTOY EN LA IGLESIA CORRECTA?

DIRECTOR

Ps. Luis A. Walle Flores luis_walle@hotmail.com

COLABORADORES

A

Ps. Luis Rodas

Alguien dijo: “La iglesia perfecta no existe, y si existe, cuando llegues tú dejará de serlo”. Esto es verdad en cierta medida; las iglesias perfectas no existen pero entonces, ¿podemos saber si estamos en la iglesia correcta? En su libro El ministerio pastoral, John MacArthur describe, a la luz de la Palabra, las dos formas de hacer la obra del ministerio y de manera inequívoca, cada iglesia —sin importar su corte denominacional— encaja en una de estas dos. Cada verdadero creyente hará bien en hacer un escrutinio y llegar a una conclusión acerca del lugar en donde se reúne.

cristianismoradical@hotmail.com

David Franco ya.levantate@hotmail.com

Alberto Acevedo betoacv@gmail.com

Ps. Ivan Llamas Romano cdopsur@gmail.com

Ps. Luis Enrique Alvarado luiseam@hotmail.com

CORRECCIÓN

Luis Walle

y colaboradores

David Franco DISEÑO EDITORIAL

Rafael S. Gutiérrez rafaykari13@gmail.com

“No es un necio el que da lo que no puede guardar, para ganar lo que no puede perder” JIM ELIOT (MARTIR 1927-1956)

CONTACTO

laverdadsiimporta@hotmail.es laverdad-si-importa.blogspot.mx

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[ ARTÍCULO ]

por DAVID

FRANCO Ministerios Jesús 24x7

CUANDOUNCREYENTE 1ER parte ¿Alguna vez has sido testigo de cómo un creyente, que lleva años y años calentando la banca únicamente, de repente comienza a trabajar, a servir, a leer la Palabra y a madurar en la fe? ¿Ha sucedido en tu iglesia alguna vez, que un creyente que era activo, trabajador, y que incluso enseñaba y participaba en actividades de alabanza, se aleja y se transforma en un completo extraño, cayendo en algún pecado de manera habitual y después de 2, 5, 8, 15 años, se arrepiente, deja esa vida y “regresa al redil”? Claro, lo sabía; sucede en todas las iglesias y seguirá sucediendo. Antes de continuar, permíteme aclarar por qué hablo de un “creyente que se convierte”. Estoy consciente de que la palabra “creyente”, se usa actualmente para referirse a un cristiano nacido de nuevo. Desde hace un tiempo yo he procurado no usarla con esa connotación; déjame platicarte el por qué. De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, un “creyente” es uno “Que cree, especialmente el que profesa determinada fe religiosa”, por lo que un “creyente” puede ser uno que acepta que el cristianismo es la mejor opción como fe religiosa, pero nada más. Y es que resulta que no todo el que “cree” en Dios o aún en Jesús, es necesariamente un cristiano nacido de nuevo; me explico: Jesús dijo que muchos le dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mt 7:22b, 23). Creer que Jesús existió no te hace nacer de nuevo, no te convierte; creer que Dios existe, tampoco. Santiago dijo algo relacionado con esto cuando escribió: “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan” (Stg 2:19); y los demonios nunca nacen de nuevo; nunca se convierten, pero igual pueden creer. Así que al usar la palabra “creyente” aquí, me estoy refiriendo a cualquiera que profesa ser cristiano, lo sea de verdad o no. Una vez aclarado este asunto, permíteme hablarte de cuatro cosas que debemos evitar hacer cuando un creyente se convierte. 1. Evitemos etiquetarlo. Sí, no debemos etiquetarlo ni positiva, ni negativamente. A lo

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se convierte

que me refiero es que él o ella es dueño de su testimonio y el Señor lo usará cuando y donde sea su voluntad. Y cuando digo que es dueño de su testimonio, me refiero a que si este creyente había caído en algún pecado como robar, mentir consistentemente, alcoholismo, homosexualidad, lesbianismo, drogadicción, maltrato a su cónyuge, etc., ahora que el Espíritu Santo le ha convencido de su pecado y se ha arrepentido, y está o ha regresado al camino del Señor, nosotros no debemos referirnos a nuestro hermano como “el hermano Fulano, que era alcohólico” o “la hermana Zutana, la que era ladrona”, por ejemplo. Sí, era alcohólico o ladrón, pero ha sido regenerado, ha nacido de nuevo y es una nueva criatura. Si el hermano se llega a enterar de la forma en que nos referimos a su persona, puede considerar, y con toda razón, que estamos murmurando de él. La etiqueta, aunque bajo ciertas circunstancias podría ser un elemento de testimonio, puede llegar a convertirse en un elemento de denostación que servirá para estorbar su gozo y le hará sentir que está “marcado” de por vida, aun cuando el Señor ha prometido que los pecados perdonados por Él, serán lanzados a lo profundo de la mar (Miq 7:19). Por otro lado, etiquetarlo de manera positiva, aunque parezca lo mejor que podríamos hacer, puede imponer una carga más pesada de lo que nos imaginamos. Puede atizar su orgullo o constituirse en un lastre para su crecimiento espiritual. Alguien dijo una vez: “Dale fama a alguien y luchará por alcanzarla y mantenerla”. Es una observación cierta y que aplica en este caso; “darle fama” a un hermano recién nacido puede crearle la necesidad de luchar, en sus propias fuerzas, para estar a la altura de esa “fama” con la cual ha sido etiquetado. Las victorias en la vida cristiana no se ganan a partir de nuestros esfuerzos, sino con base en los méritos de Cristo y la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. Las etiquetas son para la ropa y artículos de consumo, no para las personas. 2. Evitemos considerarlo maduro en la fe. Ningún nacido de nuevo corre, habla y se alimenta solo a los dos días de haber visto la luz. Tampoco un recién convertido. ¿Y qué de uno que ya era cristiano, se alejó

y regresó al redil? Resulta que puede ser que esta persona nunca antes había nacido de nuevo y por ello, en algún momento en su época de “ser creyente”, se alejó y su vida de pecado se hizo evidente. (cf. 1 Jn 3:8, 9; 5:18). También es posible, aunque algunos no estarán de acuerdo conmigo, que un cristiano verdadero se aleje por un tiempo de los caminos del Señor. Si para un cristiano fuera imposible alejarse por un tiempo del Señor y solamente incurriera en pecar eventualmente, confesando su pecado de inmediato, entonces sería difícil pensar en la necesidad de que el Señor dijera algo como: “Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo” (Heb 12:6), lo cual hace para regresarnos al redil, igual que un pastor utiliza su cayado para corregir el rumbo de las ovejas cuando han comenzado a andar fuera del camino. Pero no es mi intención debatir sobre este particular, sino hacer notar una cosa: sea que el “creyente” se haya alejado por no ser un cristiano de verdad o que un cristiano se haya alejado por haber roto su comunión con el Padre, su conversión o regreso deben ser celebrados por la iglesia, aunque con las reservas necesarias; de estas hablaremos más adelante. Esta persona es un nuevo hermano, un bebé espiritual o bien, es un hermano que ha regresado al Señor pero que perdió su madurez —nunca su salvación— porque, no es que al alejarse haya entrado a un estado de “animación suspendida”, sino a un proceso de regresión en el crecimiento que había experimentado en su caminar. Y ahora, es tan frágil como cuando era un niño espiritual porque descuidó su salvación (cf. 1 Cor 3:1; Flp 2:12; Heb 5:12). La madurez es un proceso que toma tiempo, no es una transformación inmediata. Pero, ¿qué de su participación con la iglesia —y nuestro papel para con ellos— ahora que están “de regreso”? Hablaremos de ello en la segunda parte. El uso de la palabra "creyente" para hablar de un cristiano, es correcto. En el N.T. versión RV60, aparece 20 veces, 17 de ellas en referencia al cristiano verdadero. Mi decisión de "procurar no usarla", obedece al uso "indiscriminado" que hoy en día se le da.


[ ARTÍCULO ] Sécase la hierba, cáese la flor: mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. Es el pasaje de Isaías 40:8 en su forma casi inalterada desde su traducción.

por ALBERTO

ACEVEDO ROJANO

¿CRISTIANOS

SIN BIBLIA? 2da parte

L

a Biblia hace su aparición –en el contexto latinoamericano– durante el periodo de la lucha por la emancipación de España, hace poco más de doscientos años, y aun en medio de una severa prohibición de su lectura por la gente “común”, esta se abrió paso hasta los lugares más alejados del continente. Sin embargo, aunque hoy es casi “omnipresente”, la pasión por su lectura parece estar en vías de extinción. Hasta bien entrado el siglo XX, las carencias económicas y el rezago en la alfabetización se levantaron como barreras frente a la difusión del Texto Sagrado. Hoy, el obstáculo es por una parte el desinterés por la lectura –en general– y más específicamente el auge de los medios audiovisuales que, curiosamente, no solo no han contribuido a un aumento del nivel cultural de la población, sino que han derivado en una devaluación educativa generalizada. Tan solo mirar la forma de comunicación escrita de aquellas personas –especialmente los más jóvenes– que poseen un “Smartphone” nos puede servir de ejemplo: “lamera berdad es k ni io ze, aljo malo deve eztar pasando” No se trata solo un problema de ortografía, sino de una pérdida de comprensión del idioma que se va acentuando cada vez más y, aunque no lo parezca, el abandono de la Biblia juega un papel importante en cuanto al mundo hispano se refiere. Ya he comentado cómo antes nuestros hermanos memorizaban infinidad de textos y cómo muchos de ellos fueron, de hecho, alfabetizados utilizando la Biblia. No hace mucho comentaba con algunos amigos lo disparatado que resulta que personas con un alto nivel de estudios tengan tan escasa comprensión del español de hace cincuenta años. Es cierto que los idio-

mas “vivos” cambian y se adaptan, pero no tanto para ser incomprensibles. Hace 500 años Casiodoro de Reina tuvo la capacidad para realizar una traducción completa de las Sagradas Escrituras (1569) a partir de los textos hebreos y griegos; así mismo, Cipriano de Valera realizó, algunos años después (1602), una revisión completa de dicha traducción. Las Sociedades Bíblicas Unidas han realizado revisiones posteriores al texto (1909, 1960, 1995 y 2011) que consisten, fundamentalmente, en la eliminación de formas antiguas del lenguaje y actualización del estilo, pero preservando en lo posible, la forma en que Reina escribió su obra. Mientras vemos que la capacidad de comprensión de un texto puede enfrentar el paso de casi dos siglos, es cada vez más notoria la dificultad de comprensión –en 2014– de la Biblia RV de 1960, que ha sido, sin lugar a dudas, “La Reina” de las traducciones bíblicas en Español. ¿Y cuál puede ser la raíz del problema? ¿Qué lleva a un hombre que se dice creyente a desconectarse de tal modo de su fuente De los siete puntos en que he basado este estudio, los tres siguientes han sido tratados en esta entrega: *El pueblo Latinoamericano no conoce realmente las escrituras.

*El escaso conocimiento bíblico que poseemos, proviene en mayor parte de otras fuentes: Películas, libros, artículos en tv y medios sociales, nunca de la Biblia misma. *El desconocimiento del texto Bíblico en español, está trayendo graves consecuencias en el área no solo espiritual, sino cultural.

de conocimiento de Dios? La respuesta no es para nada difícil de conocer, aunque sí difícil de aceptar: la pereza y el menosprecio de la Palabra Divina. “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas” (Deuteronomio 6:6-9). Dios le encomendó al hombre la tarea de instruir a sus hijos en Su temor y grabar en ellos “estas palabras”, pero nos hemos hecho a un lado, escudándonos en la falta de tiempo, el cansancio, el ritmo de vida moderno, etc. Realmente tenemos ante nosotros el resultado de nuestro desdén hacia la voluntad de Dios, demostrando las palabras de nuestro Señor Jesucristo: “Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Lucas 12:34). Nuestro tesoro es el dinero, lo material, lo pasajero; no la Palabra del Dios Eterno. Aun muchos de los más piadosos entre nosotros han sido infieles, interpretando con ligereza las verdades de las Escrituras o permaneciendo en silencio frente a la manipulación de que la Biblia ha sido objeto… Y eso es algo de lo que indiscutiblemente debemos arrepentirnos y pedir perdón. Alberto Acevedo Rojano Bruselas 10 de Marzo. Para saber más sobre el tema:

* Wikipedia: Biblia Reina-Valera / Biblia del Oso

* labibliadice.org : “Cómo llegó la Biblia a América Latina” Por Sidney Rooy

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[ ARTÍCULO ]

¿Cómo saber que estoy

EN LA IGLESIA

CORRECTA?

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in duda hablar de una iglesia “sana” o “correcta”, es hablar de un ministro o cuerpo de ministros sanos o correctos. Son muchos los retos a los que una iglesia se enfrenta. Sin embargo, trataré de enumerar solo tres de los que considero relevantes y que el día de hoy hacen que una iglesia sea sana o correcta y por ende, un lugar idóneo para congregarse. John MacArthur, en su libro El ministerio pastoral, nos presenta estos tres retos para aquellas iglesias que desean permanecer sanas y correctas delante de Dios:

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1. EL PRIMER RETO DE LA IGLESIA:

ENFRENTAR LO BIBLICO VS. LO NO BIBLICO El día de hoy como Iglesias, nos enfrentamos a una forma de hacer ministerio que tiene POCO O NADA DE BIBLICO. Lo cual es más PELIGROSO. En el siglo pasado se tenía que pensar si era bueno o no aplaudir, levantar las manos, usar tal o cual instrumento y bajo este contexto nos enfrentamos ante dos alternativas: El primero es un ministerio sin una base bíblica, o sea CENTRADO EN EL HOMBRE, LLEVADO POR EL CONSUMISMO Y CULTURALMENTE DEFINIDO. Este ministerio en general depende y cambia SEGÚN LAS ULTIMAS DIRECCIONES EN PSICOLOGIA Y SOCIOLOGIA. Orientado por los medios de comunicación y tendencias actuales (Postmodernismo). El segundo es un ministerio CENTRADO, ENFOCADO EN DIOS, BIBLICAMENTE DEFINIDO Y QUE LE DA LA PRIORIDAD A LAS ESCRITURAS. Francis Schaeffer fue un predicador Presbiteriano muy respetado en Estados Unidos, y el hizo el siguiente comentario sobre esta situación que vive la iglesia: Escribió lo que él le llamo “EL GRAN DESASTRE EVANGÉLICO”: Aquí está el gran desastre evangélico, el no erguirse en defensa de la verdad como verdad, solo hay una palabra para esto: NOS HEMOS AMOLDADO. La iglesia se ha amoldado AL ESPÍRITU DEL MUNDO DE ESTA EPOCA. Primero, ha habido una comodidad en la escritura, de manera que muchos que se llaman a sí mismos cristianos, mantienen una perspectiva debilitada de la Biblia y ya no afirman la verdad de todo lo que la Biblia enseña. La verdad no solamente en asuntos religiosos, sino sobre las áreas de la ciencia, historia y la moralidad, ha habido un amoldamiento en los temas, no tomando posturas claras incluso sobre asuntos de vida y muerte.


por LUIS A. WALLE PASTOR

2. GRAN RETO:

LA DESAPARICION DE LA TEOLOGIA Y LA CORRECTA MANERA DE INTERPRETAR LAS ESCRITURAS El profesos David F. Wells (un destacado profesor de teología e historia en Estados Unidos) dijo lo siguiente: La desaparición de la teología de la vida de la iglesia y la orquestación de esa desaparición por algunos líderes es difícil pasarla por alto hoy en día, dando como consecuencia una predicación psicologizada, una fe débil, una erosión de las convicciones, un estridente pragmatismo y una atracción por lo irracional.

3. GRAN Y ULTIMO RETO:

LA COMODIDAD Y CONFORMISMO (DEJAR NUESTRO PRIMER amor) Debo de decir que Nuestra ortodoxia nos puede matar. No me contradigo cuando digo que PODEMOS TENER UN MINISTERIO CENTRADO, BIBLICO, TENER SANA DOCTRINA, HACER UN BUEN USO DE ELLA Y SIN EMBARGO HABER PERDIDO NUESTRO PRIMER AMOR. La iglesia de Éfeso era en términos generales muy buena, pero el Señor le recrimina esto: “HAS DEJADO TU PRIMER AMOR”. No olvidemos que la base de nuestra vida debe ser el poner a Dios ante todas las cosas. Esto es lo que esta palabra significa: PRIMER en importancia, en orden. Se ha confundido el “primer amor” con pasión, ahínco, trabajo, afán. Pero esto es lo que se le recrimina precisamente. El problema de los de Éfeso era precisamente hacer las cosas de manera mecánica y sin pensar de fondo, el por qué y para qué nos reunimos y hacemos lo que hacemos.

Concluimos pues, que una iglesia centrada en Dios y con sus prioridades basadas en la Santa Biblia, con una correcta interpretación de las Escrituras y la Teología, en donde Cristo es el primero en todo —antes que los intereses de unos cuantos—, sería una iglesia de la cual se podría decir que es sana y apta para congregarse.


[

ARTÍCULO

]

2do artículo de la serie ¡Qué difícil es ser Iglesia!

de la serie

EL TRAJE DE

“PSEUDO-CRISTIANO”

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lguien dijo: “Lo más importante para que la gente confíe y se comprometa en la Iglesia, es la sinceridad… Y eso es lo que más me ha costado fingir”. ¡JA! La realidad es que tarde o temprano la gente nota cuando algo forma parte de nuestro genuino diario vivir, o si simplemente se trata de hacer o decir lo que un creyente debe hacer o decir mientras lo están observando. Y es bajo la luz de estas realidades cuando la obra del ministerio se empieza a enturbiar. Cuando aquel que parecía un ángel comienza a perder sus alas. Cuando advertimos que ese músico que nos insta dulcemente a poner nuestra mirada en nuestro Señor durante la reunión, luego no tiene temor en poner su mirada en una mujer que tiene otro

señor…

Es el golpe certero de ese pastor, del hermano que nos recibe en la puerta, y de aquella mujer de supuesta mucha oración, que piensan que el ejercicio en el “doble ánimo” (Santiago 1:8) es algo que hacemos mientras Dios mira para otro lado.

La falsedad, la hipocresía, la doble vida, aquella famosa “apariencia de piedad” (2 Timoteo 3:5), ese implacable acusador de la apostasía ajena que no es capaz de reconocer el más mínimo error propio… Es nuestros mejores discursos que nunca vivimos, es todo eso llamado

“fruto del Espíritu” que… ya sabes… me resulta un tanto… complejo de explicar… encierra tantas cosas que… ¡bueno!… ¡ejem!…¡je!… en síntesis… no tenemos ni idea cómo se ve un cristiano ejercitando esos nombres raros como “templanza”, “mansedumbre”, “benignidad”, etc… Es la fe que cantamos en nuestras reuniones pero no aplicamos a los errores de nuestras esposas y esposos, el gozo de Pablo en sus tribulaciones que no encontramos ni en nuestras victorias... Aquel grito de Job mientras secaba las lágrimas del funeral de sus hijos: “Aun-

que ÉL me matare, en ÉL esperaré” (Job 13:15)… La “toalla”, el “lebrillo” y los pies sucios en las manos del Rey del universo (Juan 13:4,5)… Los ruegos

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por LUIS RODAS

¡Qué difícil es ser Iglesia!

de rodillas de Esteban por aquellos que crujían los dientes y lo apedreaban (Hechos 7:60)… Todo eso que sabemos de memoria pero parecemos no entender que debemos imitar.

¡Todo eso que hace que nuestra vida cristiana, ministerios y congregaciones luzcan más como trajes que nos ponemos en ciertos momentos de la semana! Como aquella mujer que conocí hace algunos años que cuando se enojaba con alguien, decía: “¡Ayyy!… mira…

ten cuidado, porque me saco el traje de cristiana y ya vas a ver…”.

Acerca de todo esto, Efesios 4:25 nos exhorta: “desechando la mentira”. La palabra aquí “desechando”, en griego, es ápodsémenoi. La cual Samuel Pérez Millos explica como: “quitarse la ropa” (Comentario de Efesios p. 357). ¿Qué ropa debemos quitarnos? La de un pseudocristiano. Aquí Pablo nos exhorta a quitarnos la ropa de pseudos (esa es la palabra original en griego que la Reina Valera 1960 traduce como “mentira”). Algunos simplemente nunca podrán quitarse la ropa de pseudocristianos (imitaciones de cristianos) porque son triste “cizaña entre el trigo” (Mateo 13:25). Pero ¿qué de los genuinos cristianos? El contexto del pasaje es una clara amonestación a que si “en verdad” (Efesios 4:21) hemos sido salvados en Cristo, “nos despojemos del viejo hombre” que está lleno de engaño (Efesios 4:22). Hace un tiempo estuve en un estudio bíblico donde un pastor hablaba del carácter cristiano. Algunos participantes al escuchar aquello se miraron burlonamente como diciendo: “esto no lo puede vivir nadie”. El pastor se detuvo y con visible enojo, dijo: “Hermanos, esto es terrible. El día

que piense que la Palabra de Dios no se puede vivir, mejor me dedico a otra cosa”. Más que tener actitudes cristianas intermitentes… más que actuaciones de domingo y escuchar 100.000 historias que no creemos… más que quitarnos el traje de cristianos en cada enojo o tentación… El mandato es claro:

EL TRAJE QUE NOS HACE PARECER PSEUDO-CRISTIANOS, POR FUERA; LOS CRISTIANOS VIVEN VESTIDOS DE CRISTO:

“Vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13:14).


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O M S I R A T I R AUTO LESIA

[ ARTÍCULO ]

2da parte

G I A L E D DENTRO E n el capítulo trece de 1 Samuel se nos dice que había reinado ya dos años y había demostrado ser un buen líder con carácter y valentía ante las adversidades. Sin embargo, es en este capítulo que se nos muestra precisamente lo que hace un autoritario. La orden de Samuel fue clara: “Debes esperar a que llegue yo para ofrecer el sacrificio”. ¿Esperar para qué? A un líder autoritario no le gusta esperar, cree que él puede hacer las cosas por sí mismo; no entiende el orden que Dios ha establecido y usualmente le gusta adelantarse a las cosas. Lo que Saúl hizo no fue poca cosa. De fondo, la lección era clara: si quieres ser un buen líder debes aprender que las cosas se hacen en el orden de Dios. Samuel era el único que por ley debería ofrecer el sacrificio. No se trataba de buenas intenciones. Este era un reino distinto a los demás; Dios no estaba interesado en un rey como los del mundo. Dios iba a capacitar a este hombre de una manera diferente, pero parece que Saúl no lo entendió. Él pensaba que “esforzarse” y “adelantarse” y “usurpar” el lugar del sacerdote era algo muy natural e incluso bien visto. Efectivamente, en el mundo de hoy, todas estas pueden ser “cualidades” dignas de un hombre emprendedor. Pero no en el reino de los cielos, no. Saúl, no pasó la prueba. Dice

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el verso catorce que estas actitudes fueron las que lo descalificaron e hicieron que Dios buscara a alguien más. De aquí en adelante veremos cómo lejos de que Saúl rectificara el rumbo y corrigiera las cosas, se empezó a “deformar” su persona. Si desde el principio no escucho a Samuel que lo amonestaba de parte de Dios, no iba a escuchar a nadie más. Este es el problema del líder autoritario. Una vez que comienza a anteponer sus “aptitudes”, “destrezas”, “carisma”, etc., difícilmente escuchara a alguien. Lo peor que le puede pasar a un líder autoritario es que “otros” demuestren que son mejores que él. Regularmente trata de deshacerse de ellos. Sé de una iglesia, entre muchas, que desconocen por completo el tener alguien más además del pastor. En pocas palabras, el pastor es el único que puede predicar, decidir, presidir y cuando alguien en la congregación demuestra ser alguien con un genuino don de pastor, inmediatamente lo relegan, lo opacan o de plano lo corren de la iglesia haciéndole la vida imposible. Esto es lo que sucedería con Saúl cuando un jovencito llamado David aparecería en su vida. El reino era demasiado pequeño para los dos y Saúl no iba a permitir que nadie, incluyendo a su hijo Jonatán, se interpusiera entre él y el reino. Todo marcha

por LUIS A. WALLE PASTOR

bien cuando nadie amenaza al líder autoritario y sus intereses. Recuerdo haber asistido a un congreso para pastores que se lleva a cabo aquí en Guadalajara, organizado por una Iglesia de corte pentecostal de sana doctrina, en donde uno de los predicadores invitados era un joven pastor que se había formado bajo la tutela del pastor principal de ese movimiento y orador principal en dicho evento, los asistentes quedamos realmente bendecidos por la palabra que este joven pastor había compartido, habiendo entendido que mucho de los que él había dicho, era realmente una Palaba de amonestación y exhortación para todos los asistentes, incluyendo al pastor principal y anfitrión de este congreso, sin embargo, lejos de que se tomara con mansedumbre y humildad, se tomó como algo personal de tal manera que dicha predicación fue vetada y prácticamente eliminada de las grabaciones del congreso. Hasta el día de hoy esa predicación no está disponible. ¿Cuál fue el pecado de ese joven predicador? Decir la verdad. Hablar de manera clara. ¿Cómo es posible que este joven pastor me venga a decir delante de todos mis pastores que estoy mal? ¿Quién es él? ¿Cómo se le ocurre exponerme de esa manera? Esto es lo que sucede con el líder autoritario. EN LA PRÓXIMA EDICIÓN CONTINUAREMOS CON ESTE TEMA.


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[ ARTÍCULO ]

Cualidades

por LUIS ENRIQUE

ALVARADO

pASTOR DE IBBCO

DE UN CRISTIANO 1 parte

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oy en día muchos cristianos creen que estar en la sana doctrina es solo delatar a los falsos maestros y se han quedado sin crecer espiritualmente, en otras palabras, ¡se han estancado! El delatar a un falso maestro no nos hace creyentes ni fervientes cristianos; es el conocimiento de Dios y de su bendita palabra lo que lo hace. Este conocimiento de Dios nos llevará a desarrollar cualidades en nuestra vida que son el fruto de una verdadera conversión. Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados (2 Pe 1:5-9 RV60). Dios le ha dado al creyente no solo la salvación eterna de su alma, sino también le ha provisto de poder para llevar una vida santa aquí en la tierra. Dios nos da su poder pero nosotros somos responsables de la vida que llevamos y de cómo respondemos ante su Palabra. 1.VOSOTROS TAMBIÉN, PONIENDO TODA DILIGENCIA Diligencia: Disposición a hacer con prontitud e interés una cosa. La vida del creyente tiene que ser caracterizada por una vida de abnegada disciplina y mortificación del pecado; no podemos ya siendo salvos, limitarnos a decir: “¡Soy sal-

vo y sólo tengo que esperar a la venida de Cristo!”. Si bien es cierto que somos salvos y que esperamos la bendita venida de nuestro Salvador, también es cierto que mientras llega

er

el día, tenemos que esforzarnos y ser diligentes en nuestra manera de conducimos. El apóstol enumera una serie de virtudes sobre el cimiento de la fe que cada creyente debe tener. 2.AÑADID A VUESTRA FE VIRTUD. ¡La fe es la base de todo! La fe es otorgada únicamente por Dios; es un don de Dios y a quien él quiere la da. Y nosotros tenemos que ir añadiendo a la fe la virtud. Aquí la palabra “añadir” en griego, significa proveer y suplir; dar en abundancia. Esta palabra era usada con frecuencia por el director de un coro quien era responsable de suministrar todo lo que ese coro necesitaba. Así, es nuestra obligación el proveer a la fe que se nos dio las otras siete virtudes. A la fe VIRTUD. La palabra virtud en griego quiere decir hombría (valentía) y también excelencia. Esta valentía es la que permite que nosotros seamos arriesgados para Dios. Si el creyente se tuviera que enfrentar a un mundo hostil sin la virtud de la valentía, sería algo terrible. Es nuestro deber agregar esta virtud, la valentía, a nuestra fe; esa valentíaviene al creerle a Dios. Un ministro llamado

Tom Olson dijo: Añadid a vuestra fe la virtud o valentía de David; y a la valentía de David el conocimiento de Salomón; y al conocimiento de Salomón la paciencia de Job; y a la paciencia de Job, la piedad de Daniel; y a la piedad de Daniel el afecto fraternal de Jonatán; y al afecto fraternal de Jonatán el amor de Juan. En muchos de los héroes de la fe de la Biblia podemos ver esta virtud, la valentía, con la que hacían frente a las adversidades y persecuciones que ponen a prueba la fe verdadera. Pensamos en el valor de los mártires como el arzobispo Thomas Cranmer

cuando se le ordenó firmar una retractación, para no ser quemado en la hoguera. Al principio se rehusó, pero luego, bajo una terrible presión, firmó la retractación con la mano derecha. Luego se dio cuenta de su error y pidió a sus ejecutores que prendiesen el fuego. Por petición propia, le dejaron las manos sin atar. Luego extendió su mano derecha al fuego, y dijo: “Ésta es la mano que

la escribió, y por ello será castigada primero. ¡Esta mano ha ofendido! ¡Muera esta mano indigna!”.

Es curioso ver que estos siete puntos van en contrasentido de lo que son los falsos profetas descritos en la misma carta pero en el Capítulo Dos. En lugar de virtud ellos son corruptos; en lugar de conocimiento, tienen ceguera; en lugar de dominio propio, exhiben licencia libertina; en lugar de la paciencia, son impacientes; en lugar de piedad, muestran impiedad y crueldad; en lugar de amistad fraternal, desagrado hacia los hijos de Dios; en lugar de un amor sincero, su terrible ausencia y odio. 3.A LA VIRTUD, CONOCIMIENTO. La palabra conocimiento en griego es la palabra gnósis y significa, en una palabra: CIENCIA; ¡es lo que se adquiere mediante el estudio! Es el conocimiento de la palabra de Dios el que nos da el entendimiento y sabiduría para dirigirnos en nuestro caminar, por ello, es necesario que cada creyente se entregue al estudio de la palabra de Dios. Muchos de nosotros nos conformamos y nos sentimos satisfechos con lo que sabemos y no nos esforzamos para escudriñar aún más de la Palabra. Entre más sepamos mejor será nuestra relación con Dios, pero es muy importante ver el balance de este punto pues no todo es conocimiento, también es práctica.

¡Los fariseos tenían conocimiento pero no práctica! ¡El verdadero conocimiento nos llevara a una vida piadosa! TODOS somos llamados a añadir a nuestra fe el conocimiento.

LVSI

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POR QUE LA VERDAD SÍ IMPORTA Y ESTA REVISTA TIENE EL PROPÓSITO DE PROCLAMARLA P R O C L A M A N D O L A PA L A B R A D E D I O S

EDICIÓN 4 AÑO 1 mAyO/2014

7 CuALIDADES

¿COMO SABER QUE ESTOY

EN LA IGLESIA CORRECTA? 2 parte, Por Luis Walle

DE UN CRISTIANO

2 parte Por Luis ENRIQUE ALVARADO

CUAndo un creyente

SE CONvIERTE

2 parte, por david franco

LAENMTARONIDPELULACIÓN D

NO

S A D R E I P TE

A IGLESIA”

NUESTRA 4TA EDICIÓN R EV I S TA MENSUAL QUE SE PUBLI CA EL 1ER DÍ A DE CADA MES

ACIÓN

DENTRO DELA IGLESIA”

L


LA VERDAD SI IMPORTA 3ER EDICIÓN