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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 233 - 15 DE FEBRERO DE 2016 - AÑO 5

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Eduardo Román Quezada. De la serie: Relación de objetos olvidados.

Eduardo Román Quezada, el Torque, nació en Juchipila, Zacatecas en 1952 y falleció el 12 de febrero del pasado 2015. Él decía: “La fotografía es nuestra extensión. Es un medio de comunicación donde se generan siempre proyectos nuevos. Es la reinvención de uno mismo”. [Selección de fotografías, por Julio Román, en páginas centrales]


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LA GUALDRA NO. 233 / 15 DE FEBRERO DE 2016 / AÑO 5

El 9 de febrero se dio a conocer que el maestro Manuel Felguérez recibirá del INBA la Medalla Bellas Artes; esta merecidísima medalla le será entregada el próximo 20 de febrero en la Sala Manuel M. Ponce en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. Nosotros nos sumamos a la alegría que este reconocimiento ha causado en la comunidad artística del país, no sólo por el hecho de que el Mtro. Felguérez sea zacatecano, sino porque es un artista que a sus 87 años no ha dejado de crear con el mismo entusiasmo de sus primeros años y porque gracias a él y a sus gestiones hoy tenemos en Zacatecas uno de los museos de arte abstracto más importantes de América Latina. El museo que lleva su nombre alberga además de una interesantísima colección de arte abstracto, los Murales de Osaka y una muestra retrospectiva de su obra pictórica y escultórica. Compartimos con ustedes algunos datos que publicamos con anterioridad en La Gualdra No. 47 sobre el maestro Felguérez,1 que nos fueron proporcionados por el MAAMF: Manuel Felguérez Barra nació el 12 de diciembre de 1928, en la Hacienda de San Agustín del Vergel, Valparaíso, Zacatecas. Realizó estudios en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda en 1951, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1948, en la Academia de la Grande Chaumier en París entre 1944 y 1959 y entre 1954 y 1955, en la Academia Colarossi, de París. En París trabajó con el escultor francés Ossip Zadkine. A su regreso a México, formó parte de la primera generación de artistas abstractos nacionales confrontados con la tradición de la Escuela Mexicana de Pintura, encabezada por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco; a la generación de la Ruptura pertenecen Vicente Rojo, Fernando García Ponce y Lilia Carrillo. En 1967 fue maestro invitado en la Universidad de Cornell, Estados Unidos; y en 1975, investigador huésped en la Universidad de Harvard; asimismo impartió clases en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Desde 1977 hasta 1990 fungió como investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Manuel Felguérez ha realizado murales escultóricos de metal en edificios públicos y privados. En la década de los setenta, tras su tránsito del informalismo hacia tendencias herederas del constructivismo, Felguérez aumentó su interés por la utilización de

la tecnología en la producción plástica, y realizó dos proyectos relacionados entre sí, El espacio múltiple (1973) y La Máquina Estética (1975). En octubre de 2007, se presentó la escultura Puerta 1808 en la Ciudad de México: una de sus pocas piezas en la vía pública; a ésta se suma la pieza instalada en la Alameda de Zacatecas, Cuando muere la tarde. Ha recibido diversas distinciones a su trabajo, entre las que destacan la Beca del Gobierno Francés (1954); el Segundo Premio de Pintura en la Primera Trienal de Nueva Delhi, India (1968); Miembro de Número en la Academia de Artes en México (1973); el Gran Premio de Honor en la XIII Bienal de Sao Paulo, Brasil (1975), por las obras producto de El Espacio Múltiple; la Beca Guggenheim, Fundación Guggenheim (1975); el Premio Nacional de Artes, México (1988); y en 1993 fue nombrado Creador Emérito por el Sistema Nacional de Creadores de Arte de México. En el año 2006, recibió la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica de su Majestad el Rey de España de manos de la Embajadora de España en México. En el 2008 recibió un Homenaje del Gobierno del Estado de Zacatecas por sus 80 años. En el 2009 fue acreedor al Premio de la Federación Mexicana de Asociaciones de Amigos de los Museos, A.C. por la Creación, Mantenimiento y Desarrollo del MAAMF de Zacatecas. Ese mismo año el Festival Internacional Cervantino, en su edición 37, le hizo un homenaje en Guanajuato, y le entregó las Llaves de la Ciudad. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma Metropolitana, México, D.F. En 1997 decidió, junto con su esposa Mercedes de Oteyza de Felguérez, donar un importante acervo antológico de su obra para la creación del museo que lleva su nombre, inaugurado el 4 de septiembre de 1998 en Zacatecas. El maestro Felguérez y su esposa, con la colaboración de numerosos artistas, del INBA y de CONACULTA, lograron integrar extraordinarias colecciones que muestran medio siglo de arte abstracto en México. El Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, ampliado y reestructurado, reabrió sus puertas en septiembre de 2001. Esto es sólo un poco de lo mucho que ha realizado este artista plástico zacatecano en 70 años de trayectoria. Nos sentimos muy felices por la medalla que le será entregada el día 20 de febrero y nos unimos al júbilo causado por esta distinción. ¡Muchas felicidades, maestro Felguérez! Que disfrute su lectura.

La frialdad del invierno Por Rolando Alvarado Flores

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Testera Por Eric Nava Notas al margen Por José Agustín Solórzano

Encuentro Por Humberto Mayorga Filosofía en el Quijote Por David Alberto Valerio Miranda

Eduardo Román Quezada, el Torque Por Julio Román

El totalitarismo en la República de las Letras Por Eduardo Campech Miranda Valentino’s soundtrack Por Carlos Flores Desayuno en Tiffany’s mon ku La muerte del ondeado de Loz Brotherz Productions Por Carlos Belmonte Grey Castillo de sal si puedes Por Ester Cárdenas Karina Moreno. Testimonios fotoperiodísticos, 25 años Redacción El Picaporte Por Simitrio Quezada

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Clases de pintura Por David Álvarez Castañeda ¿Qué no? Por Alberto Huerta Amor Por Pilar Alba

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


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La frialdad del invierno Por Rolando Alvarado Flores

[…] más que un trasfondo geográfico, las ciudades de la novela –Oaxaca y La Habana, pero sobre todo París y Nueva York– son espacios interiorizados con los que sus personajes tienen que bregar. No son tanto espacios en donde se desarrolla la vida, sino una condición impuesta a ella. En ese sentido, y tal vez sólo en ese sentido, Después del invierno se suma a la ya larga tradición de novelas sobre la extraterritorialidad latinoamericana, que empieza en épocas de Altamirano, tiene su esplendor en las crónicas de Darío, su decadencia chic en el Boom, sus flores raras en Pitol, su muerte en Bolaño y su fantasmagoría en la generación globalizada de Bogotá 39. Nada nuevo.

Tal genealogía es equívoca, porque la extraterritorialidad referida no es la misma en cada caso mencionado ya que las condiciones sociales no son homogéneas a lo largo del tiempo. Aunque si nos tomamos en serio la subjetivación de los espacios, y asumimos que la subjetividad es una y la misma, podría ser que en efecto las ciudades son tinglados ajenos a la circunstancia social y temporal. No es tal el punto de vista del que partimos. De hecho el tema de la novela de Nettel responde a una condición social a la que estamos accediendo debido al proceso de globalización que Zygmunt Bauman nombró “modernidad líquida”, cuya manifestación más relevante para lo que nos ocupa es el aflojamiento de los lazos entre las personas. El tema de la novela de Nettel es la descripción de cómo, en el espacio global, que en la novela queda imaginado con el tránsito de los personajes por las ciudades de Oaxaca, La Habana, París, Nueva York y lugares aledaños, los lazos emocionales humanos son tan tenues y frustrantes que es mejor retornar a los lazos fuertes y duraderos entre las personas que caracterizaron lo que Bauman denominó “modernidad sólida”. Dado el tema es necesario pensar el género de la novela para ubicarla, al menos provisionalmente, en un espacio de relaciones literarias. El espacio imaginado por Luiselli pretende que entre la novela de Nettel y alguna obra de Altamirano, de Pitol, del Boom o de Bolaño existe un parentesco, una similaridad, una propiedad que las une. Pero no la

especifica en términos formales. Sin embargo, la lectura atenta puede ubicarnos al respecto. La hipótesis de esta nota es que el género de la novela de Nettel es la “anti-utopía estática”. El concepto de “utopía literaria” ha avanzado mucho desde las definiciones clásicas de Frye o de Suvin y podemos desplegarla como sigue: una utopía consiste en la construcción verbal de una comunidad humana con relaciones individuales, instituciones sociales y normas organizadas según un principio diferente al del ambiente empírico del autor o del lector. Cuando valoramos esa organización obtenemos variedades de utopía. Una “eutopía” es una comunidad humana organizada según un principio más perfecto que el empíricamente verificable. Una “distopía” es una comunidad humana organizada según un principio menos perfecto, mientras que una “anti-utopía” es una aparente eutopía que mediante el desarrollo de la narración se demuestra que no lo es. Ahora bien, los personajes de las utopías se mueven

en un espacio abstracto de posibilidades, al que llamaremos “locus”, en un sentido determinado por el autor, al que denominaremos “horizonte”. Si el movimiento de los personajes es hacia estadios radicalmente diferentes de su locus, transitando más allá de su horizonte la utopía es dinámica, de otro modo, al moverse los personajes hacia “atrás” en su locus, la utopía es estática. Queda indicado ya el locus de la novela de Nettel: el espacio abierto por la globalización, imaginado como un fácil tránsito entre diferentes países, haciéndose abstracción de las fronteras. Tal posibilidad fue abierta, para los latinoamericanos, por un desarrollo administrativo notable: el otorgamiento de becas de estudios en el extranjero. La justificación de tales becas no tiene nada de científico así que es mejor tomarlas como un hecho que abrió ese espacio de posibilidades de tránsito para una minoría de personas. Los personajes de Nettel, el cubano Claudio y la mexicana Cecilia, tienen un movimiento retrógrado en el espacio global: ingresan a ese espacio, se mueven en él y deciden volver a sus espacios locales. Las relaciones que construyen en el espacio global son vaporosas, tenues; mientras que las que establecen en los espacios locales son sólidas. Una solidez que Nettel parece identificar con el sufrimiento, porque tanto Claudio como Cecilia pasan por arduas pruebas. Claudio pierde una pierna y se resigna a medicarse contra la depresión; Cecilia sufre mucho cuidando a su amante enfermo, que muere y la deja deprimida, curándose cuando conoce a Sathya, la hija de sus amigos Haydée y Rajeev. Podemos apreciar que en su movimiento los personajes se alejan del espacio global, pero no hacia posibilidades nuevas sino hacia posibilidades pasadas, las que, según Bauman, muestran una feroz tendencia a la extinción. Por eso los personajes van hacia “atrás” de su horizonte. Por tanto la novela es anti-utópica porque revela que el espacio global no es una eutopía; y es estática, porque lo que plantea como opción a ello es la solidez de un estadio previo de la modernidad. En estos términos, con todos los méritos que pueda tener la novela en tanto que construcción verbal, no afronta el reto de imaginar nada nuevo, nos ofrece los evanescentes placeres del ayer. 1 2

Anagrama, 2014. Letras Libres, marzo de 2015.

Literatura

Valeria Luiselli comenta sobre Después del invierno,1 de Guadalupe Nettel, lo siguiente: “Como suele ocurrir con las buenas novelas, esta no se trata de nada en particular”.2 Y líneas después matiza:


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LA GUALDRA NO. 233

Testera Arte

Por Eric Nava* La Secretaría de Cultura y el Gobierno de la Capital de Zacatecas publican la convocatoria para intervención espacios públicos Testera. Se buscan proyectos que propongan, desde una perspectiva estética, cambios tangibles en el espacio público. Se trata de promover acciones y obras que resulten de la trabajo en conjunto con los habitantes del lugar, reconociendo las historias, afectos y deseos que dan forma al espacio común. La convocatoria es una iniciativa de la Dirección de Arte y Cultura del Municipio de Zacatecas, realizada con el apoyo de la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Gobernación para acciones encaminadas a reconstruir el tejido social en polígonos considerados prioritarios. Está dirigida a artistas, diseñadores, arquitectos y otros especialistas en disciplinas visuales para trabajar en las colonias Tres Cruces, El Orito, Taxistas, Alma Obrera, H. Ayuntamiento, Minera y La Pinta del municipio de Zacatecas. Sin embargo, tam-

bién se aceptarán proyectos para realizarse en otras áreas, siempre que se justifique la necesidad de la intervención. Testera considera al espacio urbano como paisaje. Esto implica reconocer que su configuración actual, sujeta a cambios constantes, es el resultado de las acciones humanas y al mismo tiempo es un factor que influye en la vida cotidiana. El paisaje urbano es un registro, una acumulación de narrativas, experiencias y aspiraciones materializadas en los elementos que lo componen. Las calles y plazas operan como redes de circulación y puntos de encuentro, delimitados por fachadas que median entre la vida pública y privada. No es un espacio indiferente, está marcado por lugares convertidos en centros de significado, en símbolos que expresan sentimientos, ideas y emociones. Desde esta perspectiva, el arte se concibe como una herramienta para la transformación social mediante acciones en el entorno material que propicien la afirmación

y re-afirmación de la identidad de quienes participan en ellas, como colaboradores o espectadores. No se trata de imponer soluciones o formas de pensar a través una obra que responde a la subjetividad de un artista, sino que éstas sean el producto de la interacción entre el auto-conocimiento de la comunidad y un autor cuya principal aportación consiste en un saber-hacer que se inscribe en una tradición de innovación constante. Las propuestas se recibirán hasta antes del 17 de febrero de 2016. Tomando en cuenta su viabilidad y pertinencia, se hará una preselección de candidatos que deberán acudir a una entrevista personal. En la etapa final, serán seleccionados cuatro proyectos para realizarse durante marzo y abril de este año. Cada uno recibirá un apoyo de $20,000.00 como honorarios y $10,000.00 para costos de producción. Los resultados se darán a conocer el 25 de febrero. Los interesados pueden con-

sultar los requisitos de participación en el sitio web testerazac.wordpress. com –donde también se publicarán noticias y avances del programa–, en la Dirección de Arte y Cultura de Zacatecas, en Independencia 100,

Centro Histórico, Zacatecas, teléfono 492 9248818, o escribir a testerazac@ gmail.com. *Coordinador de producción de Testera.

Notas al margen Por José Agustín Solórzano* Leer es escribir Para George Steiner un intelectual es aquél que lee con un lápiz en la mano, mientras que para Gabriel Zaid todo autor es un segundo autor. El primero declara que leer es un acto creativo, mientras que el segundo nos recuerda que la literatura es un diálogo, y que ahí donde alguien escribe algo está conversando con los otros muchos “primeros autores” que ya lo dijeron. Desde hace años cuando leo lo hago con un lápiz a la mano. Con esto no quiero decir que me considere un intelectual, más bien soy una especie de acumulador. Un lector acumula conocimientos, citas, subraya el texto, hace comentarios al margen, dobla las páginas, coloca notas que a veces sólo él entiende; luego, con el libro ya violentado -pues escribir es siempre un acto violento- lo devuelve a la estantería de su biblioteca, donde lo esperan otros volúmenes

igualmente ultrajados en sus páginas. El lector entra al libro y lo transforma, tanto física como anímicamente. La lectura le da un alma al libro como objeto inanimado, y, paradójicamente, ese objeto consigue enriquecer el alma del lector, la vuelve otra. Entramos al libro a transformarnos, a viajar y a volver más llenos de palabras, de horas, de páginas, de días. Así, nuestra biblioteca se vuelve una cartografía y un diario. Hay en esto una especie de golosidad, de bibliofagia, de patología libresca. El que lee y hace notas está enfermo, pues no puede parar de hacerlo, y no conforme con clavarle al texto sus ojos le clava también la afilada punta del lápiz. Es un inconforme, un avaricioso. Quiere ampliar lo que lee y por eso construye otro texto al margen, uno parásito, surgido del ultraje del primero pero sin ser el mismo. A veces estos textos “vividores” son incluso mejores que los

originales: la literatura, por ejemplo, ¿no es más que un texto que se nutre parasitariamente de la realidad? Tan así que en la actualidad conviven en una especie de simbiosis. La enfermedad se ha vuelto necesaria para que el cuerpo que la contiene siga respirando. Las Notas al margen que publicaré aquí surgen de esta obsesión, la de parasitar el texto hasta que los “invasores” se vuelvan necesarios. ¿O será que ya lo son? La literatura no puede vivir sin el diálogo. Sin el ultraje de los libros éstos terminarían siendo sólo trozos de árbol muerto. Y las bibliotecas bosques llenos de cadáveres. La lectura implica entrar al bosque y dejar marcados nuestros nombres en los árboles, quizás construir una cabaña, beber agua del

oscarenfotos.com

río; volverlo habitable. ¿Hace ruido el árbol que cae cuando no hay nadie ahí para escucharlo? ¿Y si quien habita el bosque es sordo? Hace falta la lectura consciente, la que transforma, la lectura de orejas levantadas y mirada afilada. Nos hace falta la lectura de lápiz en la mano y la obsesión por parasitar los libros. Bienvenidos a estas notas, siéntanse libres de escribir en sus márgenes. *Poeta. Morelia, Michoacán.


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Encuentro Por Humberto Mayorga sobre él. Exhala lento, en su rostro aparece la última lágrima que surcando va conduciéndose a los labios; éstos esperan impacientes. El agua de la vida nace justo ahí. Me duele el viento “La osadía es mi refugio, el llanto mi esperanza. Cuando las nubes flotan bajo el rayo agradezco tu partida como la tierra añora las primeras lluvias de verano”. Sobre las carcajadas de las hojas despertabas mientras yo encendía el fuego con madera salpicada de mis lágrimas. No me pertenecía, no era yo. Esa tarde corriste hacia mí con la intención de malgastar las frustraciones de lo acabado. “Ya no eres nada”. Los párpados, el semblante, las velas, la irónica sonrisa, el anillo, el objeto del deseo. Era poco. Con tu negro cabello jugabas a ser el juego de una antigua fotografía perdida en el recuerdo. “La búsqueda terminó”. Lanzabas frases con desenfado bajo la rabia de tu lengua embravecida al no encontrar frases inmediatas del porqué de la insatisfacción. El sonido del río anunciaba la última bo-

Ivanko Moses-Lee

. EROS. 2016. Fo

fetada. Corrí. Me escondí en las sombras de unas ramas asustadas por los azotes recibidos. El viento facilitó que llegara la estampida de reclamos: el tiempo, la

tografía digital. distancia, las ideas, el porvenir, los intereses…el silencio fue entonces el suspiro que terminó por confirmar: “Me voy de ti”.

Río de palabras

Bajo la lluvia de aquel campo, se escucha el llanto de un hombre. Añora la pérdida del sueño. Las luciérnagas acompañan la danza de un grillo sobre las ramas, exige un duelo para renovar raíces. La silueta del roble se postra en su mirada. El grillo canta la ausencia, llora el desencanto, siembra dudas: con las cuerdas de sus patas orquesta poemas caducos al oído. Los miedos del hombre imploran descargar la desgracia que conduzcan el dolor al inframundo. “¿Solo he de quedarme?” El hombre corre de prisa, interroga a las espinas, y al escuchar melosas estrofas sueltan alaridos de espanto. “Llévate la resaca”. Atónito levanta la mirada, deja que las gotas expriman el último recuerdo de un dañado espíritu. Camina sobre espacios a la inversa, hace un alto, se sumerge en el corazón, observa cómo ríos de rojo intenso saltan formando figuras renunciando al holocausto. Contrariado recorre el interior de su cuerpo, explora valles aislados, tierras vírgenes. Huye de sus miedos De tajo arroja un suspiro provocado por el viento. “Ven a mí”. En segundos la luna menguante se postra

Filosofía en el Quijote Por David Alberto Valerio Miranda* ética de la virtud así como de valores humanos que se han desarrollado con el conocimiento de éste; la recreación del mundo fantástico que se hace el veterano hidalgo se acerca a los límites de la fantasía y la realidad, esto se relaciona con un problema clásico de la filosofía: el dualismo, mente-cuerpo, ¿materia o idea? La aparente locura y subjetividad que es propia de la mente del caballero a veces parece materializarse contagiando la realidad; esto parecería otro problema, el de filosofía de la mente, ¿es posible que la mente de don QuiSalvador Dalí. Do jote sea independiente a su voluntad n Quijote. y materia? O bien, que la mente del afamado personaje sea el artificio de toda la historia, sosteniendo así un universo mental, que también se emparenta con el problema nas de la atención de la filosofía del de los mundos posibles. lenguaje; en suma, esto es sólo una gota del mar filosófico La riqueza en la jerga de la obra bien podría analizarse que ofrece El Quijote. Léalo. como interesantes juegos del habla en los que se pueden obtener ejemplos de referencias, preposiciones, contradic*Twitter: ciones, tautologías, “pseudo–preposiciones” y verdades dig@ValerioMirand

Literatura

El Quijote, es sin duda una obra clásica que se acuña con inmediatez al ámbito literario, y no es para menos, pues ha aportado al mundo de las letras diferentes cuestiones, por ejemplo: la estética de su narrativa es muestra de un texto armónico que mantiene la atención e interés de quien la lee, su vastísima riqueza cultural muestra también el contexto en el que fue escrito el libro involucrando el mundo histórico con el fantástico; el ya antiquísimo lenguaje puede enseñar la evolución y riqueza de una de las más hermosas lenguas romances: el español. En esta ocasión dedicaré estas líneas para compartir mi experiencia como lector de la esta obra y para expresar una de las conclusiones que he tenido sobre ella. Considero que la obra más representativa de Cervantes se puede interpretar como un trabajo interdisciplinario, pues no sólo ha contribuido al campo de la literatura, sino al de la historia, el arte, la antropología, y al que es de mi mayor interés: la filosofía. Para respaldar lo anterior, puedo decir que durante el desarrollo del libro hay varios elementos, situaciones y hasta problemas que atañen al campo de la filosofía. Por ejemplo las constantes alusiones que se hacen a Platón y Aristóteles, las proyecciones ético–morales que el personaje principal intenta trasmitir, pues el ideal del valeroso y justiciero caballero no está muy lejano de una propuesta


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LA GUALDRA NO. 233

Eduardo Román Quezada, el Torque Artes visuales

Por Julio Román* Originario del municipio de Juchipila, Zacatecas, mi padre nació un 26 de enero del año de 1952 y falleció el 12 de febrero del pasado 2015. Su vida la dedicó a estudiar leyes, economía y humanidades -ninguna finalizada porque su afición siempre fue el teatro y la fotografía-. Maestro en los procesos de manipulación de la luz, pasó su vida capturando objetos, movimientos sociales, muros, culturas, personajes, paisajes y cuerpos de una forma única. Desde que tengo memoria recuerdo haber estado siempre rodeado de imágenes suspendidas en los muros de mi hogar, cámaras fotográficas de todo tipo, desnudos y un olor penetrante a químicos desconocidos con los que misteriosamente él trabajaba en las penumbras de un cuarto al que le estaba estrictamente prohibida la entrada de luz. Yo, sólo un pequeño ignorante inconsciente de las maravillas que se estaban cocinando en ese pequeño pero mágico lugar; él, un padre cariñoso, siempre preocupado por la formación cultural de sus hijos, así como por las mentes jóvenes y emprendedoras en el Estado. En ocasiones nos llevaba al misterioso lugar a presenciar los entonces complicados procesos fotográficos con los cuales daba vida a las piezas que rodeaban y alegraban nuestro entorno. Me parecía increíble cómo una persona podía trabajar en un lugar a oscuras, donde los sentidos se agudizan por la ausencia de luz, donde lo único que puede

uno ver y escuchar es una orquesta producida por un reloj de manecillas, agua corriendo por las tuberías y pequeños tanques de plástico chocando entre sí para después, mágicamente, cuando todo estaba listo, poder visualizar con la ayuda de una tenue luz rojiza que irrumpía entre las tinieblas, una imagen brotando sobre el papel blanco virgen, como si de un acto de brujería se tratara. Fue hasta que empecé a adquirir la madurez necesaria para intentar comprender las causas y el sentido de sus obras, que me interesé definitivamente por la fotografía. No sé exactamente en qué momento me di cuenta de eso, pero sucedió; quería ser como él, no sólo en el carácter artístico sino también en sus modos y cualidades personales: su sencillez, su carisma, su manera de tratar a la gente y su buen humor siempre presente… una gran sabiduría lo caracterizaba, incluso en los momentos más difíciles. En el aspecto técnico fue un fotógrafo valiente. Los obstáculos que la modernidad trajo consigo, el avance tecnológico y las nuevas tendencias de la imagen, amenazaban a los fotógrafos de su época poniendo en entredicho el futuro de la fotografía como tal, así como el título que ellos habían obtenido a través de los años con tanto trabajo. El paso a la era digital y la democratización de la imagen trajeron consigo una serie de inconvenientes para los que no estaban dispuestos a adaptarse al cambio tecnológico; la decadencia de la película fotosensible y la falta de demanda en los laboratorios llevaron incluso a la quiebra a grandes empresas internacionales dedicadas al proceso fotográfico. Sin embargo, esto no representó problema para alguien que estaba destinado a deleitarnos con el poder de su obra hasta el final de sus días. Obviamente era un reto que no cualquiera podía manejar. Pese a todo, este cambio le abrió un nuevo abanico de posibilidades, se dio un cambio en los procesos de producción; en ocasiones decidió conjugar su trabajo con el de varios artistas, obteniendo resultados bastante interesantes. Mi padre llegó también a combinar imágenes suyas con las de un humilde servidor, un pobre


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lejos como la imaginación nos lo torne posible. Uno de los privilegios más grandes en mi vida ha sido el poder compartir con él la pasión por la fotografía, el tráfico de ideas entre padre e hijo, el llegar a concretar obras juntos… pero sobre todo, me enorgullezco de la enorme herencia fotográfica que Eduardo Román el Torque, mi padre, nos dejó a todos los zacatecanos. * Productor audiovisual. En el primer aniversario luctuoso de su padre.

Fotografías de Eduardo Román Quezada, el Torque.

Artes visuales

aspirante a fotógrafo carente de sentido, convirtiéndolas con el toque del rey Midas en obras dignas del Torque. Él decía: “La fotografía es nuestra extensión. Es un medio de comunicación donde se generan siempre proyectos nuevos. Es la reinvención de uno mismo”. El resultado, un universo de imágenes abierto a un sin fin de nuevas posibilidades y nuevos significados que traen consigo historias frescas, mundos inexplorados y nuevas atmósferas que nos incitan a viajar tan


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El totalitarismo en la República de las Letras

Promoción de la lectura

Por Eduardo Campech Miranda

En, al menos, dos ocasiones anteriores he abordado el tema de la libertad de elegir lo que se quiere leer. En conversaciones con lectores, con mediadores de lectura, en redes sociales, aparece constantemente una descalificación hacia determinados títulos, géneros o autores. Descalificaciones realizadas por gente que no necesariamente lee, y menos esa literatura de la cual hacen apología implícitamente. Alguien acuñó el concepto de la República de las Letras. Como toda república hay mucho que mejorar, entre algunos puntos están la tolerancia, la diversidad y el totalitarismo lector. La superación personal, Coelho, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Cincuenta sombras de Grey, son algunos de los textos que, según los entendidos, no deben pertenecer a tal república. Aún no alcanzan (y ni alcanzarán) el rango de ciudadanía. En la historia de la humanidad, y en la historia de la lectura, se han presentado con cierta regularidad actos y pretensiones de censura. Censura de las ideas, su difusión, pero también de la propia lectura. La obligación de leer tal o cual material y bajo la óptica del que la ofrece. Hace unos años se lanzaba una pregunta en redes sociales: “Si te fueras a vivir a una isla, ¿cuáles libros te llevarías?”, mi respuesta fue la Biblia, sólo por mencionar una obra que tiene múltiples lecturas. No faltó el ateo que descalificara mi elección. Si este libro ha sido vehículo de injusticias y dominio de un grupo a otros, no es problema del libro, si no de sus usos.

Alberto Manguel, en Una historia de la lectura, recuerda cómo es que los esclavistas británicos prohibían a toda costa la alfabetización de la población negra: “se daban cuenta de que si los esclavos podían leer la Biblia, también podrían leer panfletos abolicionistas, y que incluso en las Escrituras podrían encontrar ideas incendiarias sobre rebelión y libertad”. Seguro que al crítico de mi selección bibliográfica no se le ocurrió que ese texto religioso pueda ser leído con fines literarios, mitológicos, antropológicos, etc., y que cada una de esas lecturas sería distinta. Lo poco o mucho que pueda decir en torno a los textos mencionados en el primer párrafo no dejarían de contar con una dosis de prejuicios, porque he leído poco o nada de ellos. Pero donde sí tengo una certeza es que ese material fue el camino por donde muchos lectores llegaron a las líneas de Cortázar, García Márquez, Rulfo. Lo que me parece lamentable es que, también, muchos de esos lectores ahora desdeñan

aquellas primeras lecturas, se avergüenzan de ellas, al grado de eliminarlas de su historia. Me parece que es como, valga la comparación, olvidaran que antes de correr, gatearon. En la medida que los lectores estén conscientes de su propio desarrollo, contarán con herramientas para entender el por qué el otro lee o no lee libros, por qué prefiere tal o cual autor, por qué elige espacios particulares para leer. La República de las Letras, al menos en sus habitantes lectores, puede ser un lugar de recreo y convivencia (además del tan cacaraqueado placer), en la medida que deje de lado las verdades absolutas.

Valentino’s soundtrack

Río de palabras

Por Carlos Flores

Que el amor es un invento de la literatura llegué a escuchar por ahí. Dizque antes los matrimonios eran por interés y no había nada de romántico. Así que si la tal Helena de Troya dejó a su marido por irse con el hermoso Paris fue consecuencia de la venganza de Eris por no haber sido invitada a una fiesta, que Iseo se enamoró de Tristán por culpa de una bruja que buscaba venganza y que Romeo y Julieta sólo eran dos adolescentes caprichosos, enamorados del amor y no uno del otro. Del mismo modo, se ha tratado de desprestigiar un día como el 14 de febrero buscando un origen en las prácticas capitalistas de comprar y regalar, dejando de lado la leyenda del obispo Valentín. Seguramente quienes tratan de rebajar el amor a un invento de la ficción o una fecha para comprar cosas, nunca fueron capaces de disfrutar unas rolas llegadoras ni de sentir una pasión desenfrenada por alguien del sexo opuesto, pues bien dicen por ahí “cada quien habla según cómo le fue en la feria”. Así que sólo por recordar los viejos tiempos, y dejarles algo bueno en este asqueroso mundo de corrupción, crimen y odio, les voy

a pasar una lista con algunas de las mejores canciones de amor, para que si no le regalaron nada a su congénere, su pareja o su “pior” es nada, le graben un disco compacto que le haga sentir lo que a veces uno ya no puede. 15. Ana, The Beatles 14. The great pretender, The Platters 13. Loving cup, The Rolling Stones 14. Helplessly Hoping, Crosby, Still and Nash 13. Silly love songs, Paul McCartney 12. Hotel California, The Eagles 11. Romeo and Juliet, Dire Straits 10. Never tear us apart, INXS 9. Baby can i hold you, Tracy Chapman 8. Drive, The Cars 7. Don´t dream is over, Crowded house 6. With or without you, U2 5. Slave to love, Bryan Ferry 4. Woman in chains, tears for fears 3. Out to get you, James 2. Love song, The Cure 1. Bedsheped, Keane Sugiero que se acompañe este disco con unas bebidas y una buena cena, de preferencia con algunas velas, a un volumen no muy alto. O

bien se puede dar una vuelta en el auto y ver un atardecer fuera de la ciudad. El chiste es que le hagan más

caso a uno que a la música, pero esta selección es como un buen soundtrack para pasar un día agradable.


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15 de FEBRERO DE 2016

Desayuno en Tiffany’s mon ku La muerte del ondeado de Loz Brotherz Productions Por Carlos Belmonte Grey Un ejemplo: La muerte del ondeado, dirigida por Enrique Murillo y actuada por el grupo de Loz brotherz, Oscar López, Fabián López, Alan Ciangherotti, John Solís, Armando Zamarripa, entre otros más; La muerte del ondeado fue producida en el 2013 por la entonces Baja Pictures Producciones. La historia, basada en un corrido –ésta es la constante en los argumentos-, es la muerte del gatillero el M1 y la formación de su grupo conocido como los Sanguinarios, unos de los sicarios de el Chapo de Sinaloa. Los juegos de tomas a contra luz y fuertes contrapicados sobre los personajes ensombrerados y las trocas, acompañados por música extradiegética al estilo “esperanto”, sin olvidar el grupo del “movimiento alterado” cantando el corrido en cuestión, terminan por montar escenas que podríamos calificar de “espectaculares”. Ade-

más, los dramas huyen del maniqueísmo –malos v.s. buenos- sino que más bien se plantean como justas luchas por el respeto familiar tanto en el sentido de la base nuclear como en extensión al grupo de amigos de la banda. Esto hace que todos los líderes sean de alguna forma héroes y por tanto no hay finales cerrados, sino aperturas a nuevos conflictos. Se puede comparar el estilo de Loz brotherz con el de las producciones Ola Studios y su grupo de actores: Eleazar García Jr., Jesús Pérez y Leonor Silva, dirigidos constantemente por Alonso O. Lara. Ellos produjeron en el 2011 su versión de la historia y la llamaron Los sanguinarios del M1. Una crueldad más “táctil” con acarreos de cámara en medios planos y estáticos, con sonido casi ambiental, hacen de su narco-cine una experiencia de mayor choque visual. Menos pop. Este breve comentario espero sirva de invitación para el coloquio que organiza la Universidad Autónoma de

Cine

Muchas veces en las secuencia de acción, de enfrentamientos y balaceras, hay estrategias que envían al espectador a hurgar en sus recuerdos otras imágenes similares -como ya vistas-, es lo que se llama en ocasiones memoria cultural. En la cultura cinematográfica contemporánea este tipo de secuencias se remiten a los rambos, a los duros de matar, a los terminadores e incluso a los Almadas. Aunque estas últimas cargadas siempre con una mayor crudeza y menos espectacularidad en los efectos especiales. El narco-cine se ha alimentado un poco de estas ideas, no podría decir cuánto ni con qué límites. Pero hay unos hermanos, Oscar y Fabián López, que con sus producciones, primero bajo el sello de Baja Films, luego Baja Pictures y la más actual, y quizás exitosa, Loz brotherz Productions, han arropado las narco-historias con el toque pop de la cinematografía.

Zacatecas en asociación con la Universidad Nacional Autónoma de México y la universidad Sorbona los días 2, 3 y 4 de marzo en foyer del Teatro Calderón, con el ingrediente de la presentación en la Cineteca de Zacatecas de un filme de Oscar López.

Castillo de sal si puedes El hombre tranquilo

Por Ester Cárdenas En 1982 Steven Spielberg nos conmovió con E.T. En una de las escenas Elliott (Henry Thomas) deja escapar las ranas sobre las que van a trabajar y besa a la niña que le gusta; esto mientras E.T., ve en la tv emocionado una escena del Hombre tranquilo, en la que John Wayne besa a Maureen O’Hara. No me cabe la menor duda que Spielberg hace un guiño y un pequeño homenaje al gran director estadounidense (sus padres eran irlandeses) John Ford, quien en 1952 estrenaba El hombre tranquilo, treinta años antes de que acometiera las pantallas de todo el mundo E.T. El hombre tranquilo ganó el Oscar al mejor director y mejor fotografía en 1952; es una de las películas más personales de Ford y seguramente la más divertida. La cinta es un canto a la vida sencilla, a las tradiciones, al carácter de los habitantes del país de los ancestros de Ford, Irlanda, que siempre fue idolatrado por el director como el lugar al que se vuelve para curar las heridas de la vida. El hombre tranquilo es una cinta lírica, evocadora, nostálgica y, a la vez, chispeante, vitalista, divertida, tumultuosa...

y así podría seguir poniendo adjetivos hasta dejar temblando el diccionario. Wayne y Maureen, War Bond, Barry Fitzgerald y McLaglen dan vida exuberante a unos personajes que salen de la tierra y cogen al espectador por las solapas para zarandearle y decirle que la vida es bella pero es corta, y que hay que vivirla con dignidad y un corazón noble y generoso. Todo, con una energía arrolladora y una poesía que cala hondo.


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Karina Moreno. Testimonios fotoperiodísticos, 25 años en la Fototeca de Zacatecas Pedro Valtierra

Redacción genes de la fotoperiodista Karina Moreno, pionera da la fotografía de prensa en Zacatecas. La muestra subraya la esencia del fotoperio-

mostrar de otra forma su trabajo fotográfico, que para entonces tendrán todos los elementos de una buena foto de prensa aprendidos y refinados en los años previos. Desde 2007 a la actualidad se desempeña como fotógrafa en el área de comunicación social de la Contraloría del Gobierno del Estado de Zacatecas. La exposición Karina Moreno. Testimonios fotoperiodísticos, 25 años, se inauguró el pasado viernes 12 de febrero en la galería de la Fototeca de Zacatecas Pedro Valtierra. La exhibición permanecerá hasta el próximo 10 de abril, de 09:00 a 16:00 horas, de lunes a viernes; y de 10:30 a 17:00 horas, sábados y domingos. La entrada es gratuita. La fototeca está ubicada en Fernando Villalpando 406, en el centro histórico de la ciudad de Zacatecas.

El Picaporte Por Simitrio Quezada “Mínimamente” auméntame el “mínimo” Me preguntan cuál es la diferencia entre las palabras “mínimo” y “mínimamente”, y cuándo usarlas. De entrada hay que asentar que el primero es adjetivo (parte de la oración que generalmente califica sustantivos o entes) y el segundo es adverbio (parte de la oración que generalmente califica verbos o acciones). “Mínimo” califica a algo como “salario”, “respeto”, “cuota”, “obligación”, “acuerdo”. “Mínimamente” puede calificar “pagar”, “cumplir”, “escribir”, “comunicar”, “otorgar”, “decir”. Yo espero que este año mínimamente me aumenten el salario mínimo. * Lo invito a que envíe comentarios y demás inquietudes a: siquezada@hotmail.com

Artes visuales

Composición, momentos oportunos y la búsqueda incesante de la forma para documentar e informar visualmente de manera concisa distinguen las imá-

dismo. Moreno plantea al observador su manera de apreciar la realidad, cómo la sintetiza para llevarla al lector de periódico e informarle visualmente desde diversas perspectivas: ingeniosas, curiosas o contundentes, según la noticia, reportaje o nota periodística. Karina Moreno, inició su carrera como fotoperiodista en el diario zacatecano Imagen en 1991, fundado y dirigido por Edmundo Llamas. Fue en ese medio que comenzó a desarrollar y afinar su mirada y en donde adquirió su temple de fotoperiodista; la gran libertad de trabajo en ese medio y el gran espacio dedicado a la fotografía contribuyeron a ello. Otra etapa de su carrera siguió en 1998 en El Sol de Zacatecas, dirigido por Gerardo de Ávila. El mayor formato de ese periódico le va a permitir


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LA GUALDRA NO. 233 / 15 DE FEBRERO 2016

Clases de pintura

Río de palabras

Por David Álvarez Castañeda Si agregas rojo al verde puedes dibujar un desierto con algunos matorrales, y si viertes más blanco y amarillo tendrás el calor del verano. Pero si agregas más rojo estarás en presencia de una ciudad fronteriza, o un cuerpo desmembrado de aquí y de allá, y en lugar de mirlos, saldrán buitres; y en lugar de piedras, habrá disparos; y en lugar de hierbabuena, un olor a incendio de llantas; y tu sueño de un paisaje tranquilo se verá manchado por el color de la vigilia y no podrás sonreír, y no podrás sonreír.

¿Qué no? Por Alberto Huerta Está cabrón vivir una vida familiar bien acá. Chidísima. ¿Qué no? Mi amá no entiende que debemos comer de acuerdo a lo actual o sea que los platillos se deben presentar mega chingón, así como el chef ése, el de la tele, toda una obra de arte. Nada que ver con nuestros platos despostillados de peltre… La jefita, a eso de las dos en punto grita a todo pulmón: ¡A comeeeer! Todavía con la cucharota en la mano… Ni que estuviéramos en un cuartel, en el hospicio… ¿Qué no? Y todo lo sirve de a cucharazo, el que alcanzó… alcanzó. Y el que no… se jodió. Y en el centro de la mesa el altero de tortillas que se alza como torre, junto a la Big Cola de a tres litros. Para que ajuste… ¿Qué no? Y la casa, uf, todos los muebles se deben cambiar, ya están pasadísimos de moda, empezando por mi cuarto. Debemos vivir mega chingón... ¿Qué no? Con la orientación adecuada, para que se vayan las malas vibras. Con ropita bien acá, tú sabes, lo que está de moda, muy fashion. Mi apá no entiende, nomás no entiende. Él se conforma con lo que sea, llega del trabajo, él trabaja en la construcción… come lo que le pongan enfrente, agarra su chela y se pone a ver la tele. Está bien apendejado con la tele, con los canales deportivos… Me da la impresión de que ni la ve. Sólo se sienta y venga la chela, y luego lueguito se queda bien jetón. O como diputado en la cámara en lunes. No se mueve ni tantito. La jefa no, ella anda en friega con las vecinas, comiendo cristiano, caníbal, se debería convertir en vegana. Eso estaría bien. Por el bien de los vecinos. ¡Porfis! Que fluya la buena onda. A lo mejor, entonces, degustaríamos una alimentación más chida. ¿Qué tal unos frijoles groumet, con cheese fresh, y un toque rústico que lo proporciona un totopo asoleado y unas mini rebanadas de aguacate? ¡Chidísimo! ¿Qué no? Sin tanto triglicérido, colesterol y porquería y media navegando en un océano de grasa, que lo llevan a uno a una vida poco saludable, irresponsable, y de ninguna manera acorde a los tiempos que corren… ¡A comeeeer! ¡Aghhhhhhhhhhh!

Alejandro Nava. De la ser ie: Ironías de la soledad. El pintor zacatecano Ale ció el 20 de febrero de 201 jandro Nava falle4. Así lo recordamos en su segundo aniversario luctuoso.

Amor Por Pilar Alba Hay muchas clases de amor. Escribe. El amor que les dedico por las mañanas a mis plantas, a mi casa cuando barro el piso y trapeo, cuando limpios los muebles o cambio de sábanas mi cama. ¿Eso es amor?.. Se detiene un poco. Bueno al menos eso es lo que yo pienso… y sigue escribiendo: Está también el amor que le tengo a Puki, mi perro, y el que él me tiene a mí, eso es muy fácil saberlo. Los animales son transparentes en sus sentimientos: mueven la cola, ladean la cabeza, lengüetean tus manos, ladran cuando vas llegando a la casa… Deja de escribir y se asoma por la ventana a ver a su perro que duerme plácidamente bajo los pocos rayos de sol que deja pasar este invierno. Hay otra clase de amor, también debo admitirlo aunque no quisiera hacerlo, ése que de repente se les tiene a las cosas; me cuesta decirlo porque

no quiero que consideren que soy una persona materialista de ésas que sólo piensan en dinero, pero hasta de un auto duele desprenderse cuando se llega a venderlo porque ya nos ha acompañado tanto tiempo, aun sabiendo que estrenaremos uno nuevo. En fin, hay muchos amores y muchas maneras de ejercerlo. Piensa que aún tiene muchas cosas por escribir pero le queda poco espacio para hacerlo. Yo no sé por qué de repente me siento ante una máquina esperando encontrar aquí esa otra clase de amor que todos queremos. En fin, si piensas lo mismo, aquí te dejo mi correo. Añade su dirección y pone punto final al texto. Da clic en enviar. Se queda mirando a la pantalla, esperando a que ese otro tipo de amor lea sus palabras y le proponga un encuentro.

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