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Yo que se hace, que me hago a lo largo del tiempo. Ni muchas certezas, ni un exceso de dudas‌ las suficientes para avanzar.

#31

panfleto independiente yrresponsable


Tiro al blanco El 2010 nos encontró trabajando fuerte para consolidar a La Flecha como una organización con mayor capacidad de acción, siempre comprometida con la construcción de una sociedad democrática, igualitaria e inclusiva.

Entre los principales logros concluimos la redacción, el diseño y la impresión del libro “Jóvenes de Perfil y de Frente”, el primero editado por La Flecha, producto de un trabajo de investigación que llevamos adelante con el objetivo de conocer más en profundidad la “cultura juvenil” y mejorar nuestras propias prácticas, y que ahora compartimos para que también sirva a otros. También realizamos el proyecto “Otros con voz”, un espacio que busca hacer posible el trabajo colectivo y articulado entre distintos actores con el objetivo de involucrarnos activamente en lo público. En esta oportunidad participaron más de 15 jóvenes, que realizaron talleres de comunicación con chicos y chicas de una Escuela de Educación Media de la Ciudad y produjeron un unitario de radio, una muestra de fotos y un fanzine. Esos medios permitieron a quienes participaron darle protagonismo a su voz, posicionándolos como actores con capacidad para organizarse y transformar. Respecto a lo que nos convoca, es decir, este panfleto, decidimos abordar el tema “el individuo y la sociedad”, no pensando al individuo como preexistente a la sociedad

sino como un producto de una sociedad y una cultura; una construcción que sólo puede existir en ese marco, del cual depende desde el momento en que nace. El primer aspecto que elegimos para abordar el tema es la “identidad”. Tener identidad es poder decir quienes somos, y al decirlo hacernos individuos; esto nos marca las fronteras del yo, permitiéndonos decir que somos uno y no somos otro, y haciéndonos, al mismo tiempo, semejantes a esos otros. Mirar y mirarnos con el prisma de la identidad nos permite afirmar que los individuos no existen en sí mismos, sino sólo como resultado de la interacción social; es decir, en la génesis misma de la identidad de cada uno y cada una están los otros... En resumen: sin sociedad no hay individuos (y no -como suele sostenerse- individuos que deciden conformar sociedades). Esta idea, lejos de alimentar el individualismo, le fija límites, haciéndonos individuos responsables, comprometidos no sólo con nosotros mismos sino con todo el género humano… o, al menos, con la sociedad de la que somos parte.

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Este lugar lo reservamos para el próximo nieto que recupere su identidad. (Se estima que fueron 500 los niños y niñas apropiados por represores, dados en adopción o abandonados en institutos de menores después de haber sido secuestrados juntos a sus padres o haber nacido en maternidades clandestinas –como las que funcionaban en la ESMA y Campo de Mayo-). Una lucha que continúa por la memoria, la verdad y la justicia.

siga la flecha

Foto: una actividad del proyecto “OTROS CON VOZ”. Autorretratos dibujados con los ojos cerrados, intercambio e imaginación. La dinámica propone un cruce entre los esterotipos, la creatividad y las formas de acercarnos a los otros


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“ES UNA CHICA CON MIRADA TRISTE. NO PARECE HABLAR PORQUE LA BOCA SE LE ESTÁ YENDO DE LA CARA, COMO SI ESTUVIERA DE MÁS. SE PODRÍA DECIR QUE TAMPOCO ESCUCHA, PORQUE NO TIENE OREJAS. PARECE NO IMPORTARLE MUCHO SU IMAGEN YA QUE ESTÁ DESPEINADA”.

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» Natalia Rozenblum, info@diariolaflecha.org

Intento justificar la palabra “Identidad”, encontrar la singularidad que se esconde en ella. La separo en sílabas y elijo volver a unir las dos primeras: identi-dad. Me sumerjo en un análisis intuitivamente etimológico (a veces le creo más a él que a los diccionarios). Entonces pienso que no es casual que el inicio sea “iden” y no “idem” pero que a la vez se parezcan tanto, que sea una especie de falta de ortografía consentida y con/sentido. Si tuviéramos idemtidades en cierto modo todos seríamos lo mismo, lo igual, pero es precisamente la identidad la que nos diferencia de los otros como especie y dentro de ella como distintos sujetos. Un torrente de pensamientos cae abruptamente y tapa la vía para comunicarlos. Me detengo. Pienso que mi planteo es demasiado absoluto; pienso que por más intelectualidad que le exija a la cuestión, lo cierto es que luego (o previamente) soy-en-el-mundo, soyen-un-país, soy-en-un-barrio. Manera extraña la mía de salirme de la abstracción con eco heideggeriano, ¿pues qué es el ser en todos los casos que he planteado? ¿Quién es ese ser que soy? ¿Qué es lo que soy y lo que no?

No soy un animal (aunque a veces lo quiera o lo parezca), no soy un hombre (genéricamente), no soy católica ni devota de las religiones (aunque me gusta apasionarme religiosamente). No soy vos lector ni vos otro cualquiera que no sos yo. ¿Y cómo sabés que vos no sos yo? Quizá porque ambos existimos. Solamente porque ambos existimos. No podríamos reconocernos como sí mismos sin la presencia de un otro. Es lo que en términos mucho más difíciles Hegel expresó en su dialéctica del amo y del esclavo: hay dos conciencias que se necesitan de un modo inexorable: la señoril nunca sería tal sin el reconocimiento de la servil, por lo cual la supresión que hace de ella no la elimina del todo. No puede. No debe. Lo mismo ocurre con el caso de Oriente y Occidente en el cual el último históricamente ha

construido lo que comúnmente se conoce como orientalismo: la identidad que Occidente crea en base a su experiencia de Oriente y con la que se supone ellos tienen que identificarse. Así Occidente es lo que no es el otro tan solo quizá porque le era difícil poder definirse, y por el mismo hecho necesita de ese otro para la propia construcción de su identidad. Como yo de vos y vos de mi. Por paradójico que suene, parece ser que somos también (y de modo superlativo a veces) lo que no somos. Quizá tenemos un poco de miedo de hacernos cargo de nuestra propia identidad, de lo que según mi lectura de Sartre en un libro que me marcó para siempre decía: “Nena, todo bien con el pasado y lo que a cada quien le toco, pero hacete cargo de quien sos. Vos elegís qué hacer con lo que pasa y quién ser”. Y por difícil que resulte, este es un camino de vida y un par de anteojos para mirarla.


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» Pablo Moschen, pablom@diariolaflecha.org

La identidad (o las identidades), lejos de ser una realidad permanente e inmutable, es una construcción social dinámica que se construye y reconstruye en la interacción, y en la cuál intervienen tres elementos: las ideas que el individuo tiene sobre sí mismo, las ideas que sobre ese individuo tienen los otros y las percepciones que el individuo tiene acerca de las ideas que sobre él/ella tienen los otros. Enfocando: la mirada de los otros y la idea que tenemos sobre la mirada de los otros son constitutivas de quienes somos (y de quienes queremos o esperamos ser). Teniendo en cuenta ese punto, estamos ante un problema: así como esas miradas pueden ser positivas para el desarrollo de la identidad, también pueden ser denigrantes, convirtiéndose en un límite a su desarrollo o exigiéndole que se adecue a determinados parámetros que le son ajenos. Esto puede darse tanto en las relaciones interpersonales como en el plano social, encontrándonos con unas identidades “legítimas” y otras “estigmatizadas”.

Así como este tipo de “reconocimiento” del otro no es natural, tampoco es casual. Se trata de una “lucha” de identidades: unas legítimas y poderosas que desarman a otras opuestas como consecuencia y como justificación de relaciones de desigualdad, sirviendo a la conservación y el sostenimiento de los valores y la ideología de los grupos dominantes. En resumen, la construcción de identidades estigmatizadas es funcional a la reproducción de exclusiones y desigualdades. No hace falta poner ejemplos de esto, sólo basta con salir a la calle y observarnos con un poco de atención. Como conclusión, sólo dos preguntas: ¿qué esperamos que suceda para acabar con los estigmas? ¿Cuestionar nuestros propios esquemas y prejuicios o que el otro disimule ser quien es para que nos resulte más aceptable? *Los atributos no son en sí mismos buenos o malos, positivos o negativos, despreciables o no; el

La idea de “legitimidad” remite a identidades que se adecuan a los marcos valorativos y normativos hegemónicos, representando y expresando lo aceptado, lo bueno, lo deseable. Por contraposición, determinados atributos identitarios se definen* de manera descalificadora, convirtiéndose en estigmas que suministran información sobre quien los posee, sirviendo para desacreditarlo e incluso justificar prácticas discriminatorias. El estigma pone al sujeto que lo carga en un lugar de inferioridad y de sumisión a las identidades hegemónicas, desvalorizando esa identidad, limitando sus prácticas y sus posibilidades de ser. En estas identidades se carga todo lo negativo, lo que no se debe, lo vergonzante, lo no deseable, llevando al estigmatizado a la paralización y la automarginación. Y además es vivido como natural, no sólo por quienes “lo producen” sino también por quienes son sus depositarios, convirtiéndose en un dato de la realidad objetiva.

problema está en la interpretación que se hace de esos atributos, en el significado que se les da, que depende del contexto histórico y social en el que son leídos.

Es importante decir que esto no sólo puede advertirse en la teoría sino también en manifestaciones bien concretas: el que carga con el estigma sabe de la condena social a través de gestos, miradas, actitudes y palabras de otros que incesantemente lo degradan, o en interacciones material o simbólicamente violentas (amenazas, insultos, enfrentamientos, represión policial, etc.).

“ES HOMBRE, ES UN CHICO CONTENTO. LE GUSTA EL PELO CORTO, TIPO PUNK. LE GUSTA LA MÚSICA. ES REBELDE MEDIO PICARÓN. AMIGABLE, EXTROVERTIDO. NO SE QUEDA QUIETO. LE CUESTA DEMOSTRAR SUS SENTIMIENTOS. SIEMPRE TIENE UNA SONRISA. ES PREDISPUESTO PARA HACER COSAS. CUANDO ERA CHICO LE ACOMPLEJABA SU NARIZ. LUEGO LO PUDO SUPERAR.”


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» Facundo Montes, facundom@diariolaflecha.org

las ideas expresadas al comienzo vamos a hacerlo considerando que tenemos Nacimos en una familia que ya estaba

márgenes de decisión personal para

antes de que llegáramos. Crecimos en un

intervenir en la construcción de nuestra

contexto social, cultural e histórico que va

propia identidad.

más allá de nosotros. Y encima tenemos una personalidad de la que mucho no pudimos

Como se dijo por estas páginas, la

elegir.

identidad no es algo estático, sino que se va construyendo continuamente. Las diversas

Ssonamo. Por ahora, todo está dado.

alternativas para ser y hacer nos ofrecen a cada uno de nosotros la posibilidad de

En estas palabras proponemos pensar en

participar activamente.

torno a la idea del “yo” como identidad, como sentido de sí mismo. Y a pesar de

¿Cómo? Sin pretender ser exhaustivos y menos tener la posta, acá van algunas ideas. Primero y muy cortito una referencia a tres elementos generales (un tanto contra culturales) a tener en cuenta y finalmente una propuesta.


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tengas identidad” gradece que no ón y te a tifcaci n e d i nes no te

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“PRUDENTE. DETALLISTA. INGENIOSO. RACIONAL. PACIENTE. FORMAL. PUEDE SER CONFUSO. INTROSPECTIVO”.

Tricota. Paso importante según el Lic.

y sentido, dimensiones importantes para la

Moschen: concretar. Sí, concretar lo que nos

autoconstrucción identitaria.

parece bueno y queremos hacer. La acción, para no quedarnos en las ideas de lo que

En cambio, estar en contacto con gente

querríamos ser y hacer. La identidad no se

diferente y trabajando con y por otros

Primero: dedicar un tiempo y un espacio

construye sólo con la imagen de aquello que

para transformar situaciones de injusticia,

apropiado para poder sentir-pensar que es

nos gustaría: se juega en el actuar.

influye positivamente en la construcción de nuestra propia identidad (además de

lo que queremos hacer (y por lo tanto unas líneas para lo que queremos ser). Darse

Ahora sí va la propuesta. Después de

los aportes que uno puede hacer a la

espacio para pensar-sentir las posibilidades,

un tiempo trabajando el tema de la

sociedad). Esta decisión con su acción

tarea extremadamente difícil.

participación, creemos que una clave para

ayuda a entrelazarnos con otros distintos,

la construcción de la propia identidad es el

a arraigarnos a un lugar, aporta sentido a lo

Se va la segunda: hay cosas que vienen de

modo en que uno se sitúa en la sociedad.

que hacemos, nos da estabilidad emocional

afuera, que “nos pasan” y que no nos queda

Retomando las ideas anteriores, la

y criticismo para relativizar otros aspectos

más que aceptarlas; pero hay otras, muchas,

propuesta tiene que ver con la importancia

poco relevantes y puede ayudarnos a

que podemos elegir. Optar libremente.

de considerar qué lugar pienso-siento que

desplegar capacidades que ni sabíamos que

Quizás no sea una sola gran elección, sino

quiero tener en la sociedad, cómo decido

teníamos.

muchas, pequeñas, y con ellas ir haciendo el

estar en ella y cómo lo concreto. Unas ideas: sentir-pensar, decidir y

camino. Si eligiéramos ser indiferentes a lo que pasa

concretar.

a nuestro alrededor nos quedaríamos sin

Una propuesta a considerar.

un aspecto fundamental de la existencia, y nos limitaríamos. Esta actitud, lejos de aportar a nuestro crecimiento, nos coarta, perdemos contacto con otros, sensibilidad


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Los que estudian la cultura afirman que desde hace un tiempo atravesamos una crisis que afecta a instituciones “tradicionales” tales como la familia, los partidos políticos, la escuela y muchas más. Difícil opinar sobre lo que sucede en “tiempo real”. Probablemente no podamos afirmar si estamos o no en crisis, pero sí es posible identificar, sin mucho trabajo de investigación, algunos cambios en relación a épocas anteriores: - no está claro quien lava los platos; - uno de mis hermanos es “de los míos” y el otro “de los tuyos” o “de los nuestros”, y no es raro que el novio de mi vieja venga a mi cumple con el hijo de su ex; - no sabemos -por ejemplo- que significa ser peronista “disidente”, radical o del pro, y no diferenciamos las ideas, las prácticas ni las propuestas de cada uno. Y así podríamos seguir con temas relacionados a la universidad, la justicia, las religiones, etc.

Vivir entre importantes cambios, cuestionamientos, tradiciones y estructuras fijas no es un asunto simple. Como toda crisis (y más aún si de instituciones se trata), produce una pérdida de los puntos de certeza donde apoyarse -importantes para organizar la vida- pero a la vez abre a la posibilidad de encontrar nuevos sentidos y nuevas prácticas. Puede ser una oportunidad para descubrir horizontes, para una pluralidad que beneficie la construcción de nuestra identidad.

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Algo está pasando; hay cambios aunque no sepamos exactamente para donde van. Cambios que son más bien avances y retrocesos que conviven con permanencias: se da un

entrecruzamiento de valores, prácticas y roles novedosos con otros que se mantienen, que no cambian y que muchos quieren mantener. Y en el medio de todo esto transitamos nosotros, respirando esa tensión.

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“ROSTRO OVALADO. GESTO ALEGRE, DISTENDIDO. FLEXIBLE. SENCILLA. DECIDIDA. UNA PERSONA QUE SE SIENTE COMODA ENTRE OTROS. SU SENTIDO MÁS IMPORTANTE ES EL DE LA VISTA AUNQUE ELLA NO LO SABE PORQUE SE DIBUJO SIN OJOS AÚN CUANDO ESTABA VIENDO.”

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eriencia. Debes

experimentarla. Albert Camus

Nos perfilamos, fuimos de frente y salió el primer libro de La Flecha

“SUS OJOS GRANDES Y ABIERTOS HABLAN DE UNA PERSONA ANSIOSA, ALERTA, ES MUY OBSERVADORA. ES UNA MUJER, POR LA FORMA DE LA BOCA, QUE ES CALLADA, TRANQUILA, REFLEXIVA. SABE ESCUCHAR, COMPRENDER A LOS DEMÁS. NO LE IMPORTA LA ESTÉTICA”.

Messimenno FIN. Hace un tiempo los defensores del capitalismo afirmaban que había llegado el fin, el fin de la historia. Ahora Naiki anda proclamando “escribe el futuro” y muestra a los exitosos Messi y sus amigos. Emoción, personajes, el futuro… el futuro de los exitosos. Más de lo mismo. Mira el éxito de estos pibes y comprá… me.

Para vender. Pero esta vez acertaron con el tema. ¡Que importante el futuro! No para que te reconozcan después, sino para vivir. Si la identidad no es una “esencia” dada sino una construcción que se va narrando a partir de las experiencias de vida y del sentido que le damos, el futuro es fundamental. Viene a darnos una mano hoy. Los sueños y utopías -personales y comunitariasque aparecen aunque sea de forma difusa sirven para orientarnos; son importantes para navegar esta realidad turbulenta, para ser yo en el presente. El “yo” se autoconstruye en forma continua a lo largo del tiempo. Y esa capacidad de autogenerarse necesita de la posibilidad de proyectarse (a futuro) y de historizarse. Es decir que, en aquello que deseo, puedo encontrar sentido a mis acciones presentes. Si no, se pone realmente difícil. Utopías, que le dicen. Que no se nos mueran, porque morimos… o nos hacemos chiquititos y terminamos comprando zapatillas, gorritos y viseras.

¿Transgredir o acatar? ¿Conservar o transformar? Salir, ¿mucho, poquito o nada? Estudiar, ¿por qué? ¿Participar? ¿Cómo, dónde y para qué? ¿Cómo será el futuro? A algunas de estas preguntas intenta responder el primer libro de La Flecha, “Jóvenes de Perfil y de Frente. Vida cotidiana, valores, participación y creencias”. Basado en una encuesta a jóvenes de distintas facultades de la UBA, es un estudio que explora la percepción y la opinión de los estudiantes acerca de sí mismos, de su modo de ser y estar en la sociedad en función de sus valores y de cómo estos se expresan en la vida cotidiana, las creencias y la participación social y política. Podés encontrarlo en nuestra sede (Repetto 1117, Caballito) y en las sedes de las organizaciones “El Arranque” (en Balvanera) y “En Acción” (en Los Polvorines), o pedirlo por mail a info@diariolaflecha.org

Participá de La Flecha

Este año no sólo estamos implementando “OTROS CON VOZ”: nuevos proyectos, actividades y convocatorias están cerca de concretarse. Para poder enterarte y ser parte sumate a nuestro boletín mensual en www.diariolaflecha.org/depunta (donde también podés acceder a las ediciones anteriores), o hacete amigo de La Flecha en Facebook en www.facebook.com/laflechaorg CONTACTO: info@diariolaflecha.org WEB: www.diariolaflecha.org BOLETÍN: www.diariolaflecha.org/depunta BLOG: www.laflecha.blogspot.com

Lugares donde podés encontrar La Flecha: SOCIALES PARQUE CENTENARIO: apuntes, quiosquito de las Señoras y bar primer piso. SOCIALES MT SOCIALES CONSTITUCIÓN: oficina de informes CIUDAD UNIVERSITARIA Pabellón II CIUDAD UNIVERSITARIA Pabellón III: centro de estudiantes, centro de copiado, fotocopiadora y bar subsuelo FILOSOFÍA Y LETRAS: bar subsuelo ECONÓMICAS: bar PSICOLOGÍA YRIGOYEN PSICOLOGÍA INDEPENDENCIA: apuntes primer piso DERECHO PATERNAL: apuntes CBC BULNES: informes planta baja UNGS: fotocopiadora y bar IUNA Yatay 843: mesa de entrada IUNA Sánchez de Loria 443: fotocopiadora patio IUNA French 3614 PROF. ALICIA MOREAU DE JUSTO: fotocopiadora planta baja PROF. JOAQUÍN V. GONZÁLEZ: apuntes quinto piso CENTRO CULTURAL RICARDO ROJAS: librería primera piso Le sacamos punta: Panfleto independiente yrresponsable La Flecha. Editado por La Flecha ORG. Nicolás Repetto 1117, Caballito, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tel. 4581-9604. info@diariolaflecha.org. Este número lo hicimos: Gastón Genovese, Renata Kándico, Facundo Montes, Pablo Moschen y Natalia Rozenblum. Distribución: Gonzalo Díaz. Diseño: rkgg.com.ar


OTROS CON VOZ es un espacio que nació para hacer lo que queríamos hacer, y de ese modo ser lo que decíamos que éramos.

Otros con voz Pasamos de las ideas a la práctica (con ideas), lo que nos posiciona a los involucrados como protagonistas de una construcción colectiva, haciéndonos quienes queríamos ser.

Esa construcción nos demanda tiempo dedicado a reunirnos, movernos y trabajar; implica definir objetivos, pensar alternativas y proponer acciones y planificarlas; requiere de estar en el lugar en el que hay que estar, decidiendo hacer algo y decidiendo renunciar a otras cosas. Ejercitamos nuestra autonomía decidiendo ser parte.

Para más información buscá “Otros con voz” en Facebook.

La Flecha #31 Identidad  

Tener identidad es poder decir quienes somos, y al decirlo hacernos individuos; esto nos marca las fronteras del yo, permitiéndonos decir qu...

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Tener identidad es poder decir quienes somos, y al decirlo hacernos individuos; esto nos marca las fronteras del yo, permitiéndonos decir qu...

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