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>>CINE. Homenaje

a Sandrine Bonnaire. >> 8 >>ENSAYO.

Jorge Luis Borges: ni imitable ni alcanzable. >> 2-3 Ecuador, domingo 23 de junio de 2013

Nº 820

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Nuevas miradas

‘CELESTE’/FERNANDO LÓPEZ GUEVARA

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El grabador Fernando López Guevara salta hacia otras formas del lenguaje plástico.


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ensayo

Ecuador, domingo 23 de junio de 2013

Borges o la superchería no censurable [...] y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón. Hch 8, 22 • Vivimos respecto a Jorge Luis Borges un singular juego de espejos, en virtud de un afán desmesuradamente académico a la hora de asumir su obra y su figura. Un empecinamiento que cada día le añade una máscara diferente e interpone sucesivas barreras condicionadoras a la lectura de sus textos. En uno de sus cuentos más frecuentados por la crítica, ‘Tlön, Uqbar, Orbis Tertius’, Borges atribuye a su amigo Bioy Casares el recuerdo de que “uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres”. De esta manera, y en virtud de tantos asedios, Borges se multiplica en una sucesión de imágenes muy pronto incuantificables. Sin embargo, el propio escritor nos dejó algunas muy atendibles advertencias. Hay una entrevista que le hiciera Juan Enrique González Taboada para la revista ‘Carta de España’ en 1982, en donde Borges considera que “no debe juzgarse a un hombre por sus opiniones”. Y sentencia: “Creo que las opiniones de un escritor son lo más superfluo que puede haber en todo hombre”. Es más, en su breve ensayo ‘Una nota sobre Walt Whitman’, Borges establece una distinción entre el hombre Whitman que refleja ‘Leaves of Grass’ y el hombre que Whitman era en realidad. “Casi todo lo escrito sobre Whitman está falseado por dos interminables errores. Uno es la sumaria identificación de Whitman, hombre de letras, con Whitman, héroe semidivino de Leaves of Grass”. En sus diálogos con Osvaldo Ferrari publicados en el periódico ‘Tiempo Argentino’ en 1984, y hoy lanzados a los cuatro vientos a través de Internet, de alguna manera Borges se adelanta a este delirio exegético y lo reduce a términos de pasmosa sencillez: “Casi todos los escritores [...] - le dijo Borges a Ferrari-, tratan de ser modernos. Pero eso es superfluo

ALEJANDRO QUEREJETA BARCELÓ

ya que, de hecho yo estoy inmerso en este siglo, en las preocupaciones de este siglo, y no tengo por qué tratar de ser contemporáneo, ya que lo soy. De igual modo, no tengo por qué tratar de ser argentino, ya que lo soy, no tengo por qué tratar de ser ciego ya que, bueno, desgraciadamente, o quizás afortunadamente, lo soy”. En el Borges post mortem, el que ahora mismo estamos “construyendo” quizás en contra de su voluntad y su inteligencia, hay la abominación que los heresiarcas atribuían a la cópula y a los espejos; la sumaria identificación del hombre de letras con el héroe que reflejan sus escritos; y el afán superfluo no sólo de identificarlo con una modernidad que nunca buscó, sino con una posmodernidad que hubiera ridiculizado. Y tal vez lo más grave: como consecuencia de esa fiebre de reunir en volumen cuanto Borges escribió, no importa su valor estético o los puntos de vista luego superados, sus opiniones se toman demasiado al pie de la letra. Esta es, sin duda, la peor de las máscaras entre todas las que se le añaden día a día. Pero, ¿cómo sustraerse a la tentación de atender, por un lado, a lo que la obra que Borges fijó de propia mano en ediciones hechas durante su vida, y por el otro, a cuanto dijo a éste o aquél? Superstición y superchería

A este hombre que nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899, se le recuerda en un mediodía de tantos, luciendo un impecable traje gris, con su inseparable bastón de caoba y “su semblante altivo de ciego que quiere mirar de frente aunque sabe que no puede”. Una imagen arquetípica, ni imitable ni alcanzable, pero que vive irreductible en su ensayística, sus narraciones y poemas. “Creo que soy como una suerte de superstición ahora”, dijo alguna vez, y esa superstición se prolonga. Una superstición que un contempo-

ERUDITO. Uno de los más reconocidos del siglo XX.

ráneo suyo, el poeta ecuatoriano Jorge Carrera Andrade, calificó como “un producto mixto del pensamiento, de la erudición y de cierta clase de superchería no censurable”. Superstición y superchería no censurables que nacen de textos en que se superponen gruesas capas de referencias metafísicas, una intertextualidad flagrante y retadora, las teologías más heterodoxas y la exploración minuciosa y recurrente de una pléyade de autores para Borges insoslayables. Como indica el crítico Emir Rodríguez Monegal en ‘Borges por él mismo’ (1980), sus escritores más frecuentados fueron aquellos en “los que la intolerable ambigüedad y ambivalencia de la realidad es la

mejor prueba de sus posibilidades literarias”. La lista, pese a su vida dilatada, no es muy larga: Wilde, Shaw, Chesterton, De Quincey, Carlyle, León Bloy, Mallarme, Quevedo, Thomas Browne, Coleridge, Melville, Henry James, Joyce y Kafka, a la luz de una voluntad de aprehensión que es una mixtura de las ideas de Pascal, Berkeley, Bacon, David Hume, Spinoza y Shopenhauer. Es el suyo el ejercicio de una escritura en que la memoria desempeña un papel decisivo y circunscrito a la experiencia de, por un lado, un período fecundo de directo contacto con los textos, y de otro un entendimiento con ellos a través de la lectura de otros.


Ecuador, domingo 23 de junio de 2013 ¿Existe la naranja?

María Kodama, su viuda y colaboradora de sus últimos años, recordó la manera como su padre le enseñó en su niñez a Borges el significado del idealismo. Le mostraba una naranja, luego le pedía que cerrara los ojos y le preguntaba si la fruta existía. Rodríguez Monegal hace algunas precisiones a la anécdota. Indica que “usando un tablero de ajedrez le enseñaba las paradojas de Zenón de Elea, o inquietaba sus sueños (sin nombrar a Berkeley) con si el sabor o el color de la naranja estaban en la naranja o en quienes la percibían”. En ese imaginar la naranja, y haciendo que la re-creara, en el proceso mismo de su deconstrucción y su recomposición, se haya el proceder borgiano con las historias y los textos. La anécdota familiar ilustra el alcance de sus sugestiones poéticas y, como anotara Italo Calvino, “sus aperturas vertiginosas sobre el infinito”. También están sus opiniones, dirigidas a muchos públicos y, como él mismo dijera, “lo más superfluo que puede haber”. Así confiesa creer en la ética, pero no en una experiencia personal de Dios. “Me siguen fascinando los conceptos metafísicos y alquímicos de lo sagrado. Pero esta fascinación es más estética que teológica”, dijo alguna vez. En otra oportunidad afirmó creer “que en los países protestantes es más fuerte la ética. En cambio, en los países católicos se entiende que los pecados no importan; confiesa, a uno lo absuelven, uno vuelve a cometer el mismo pecado. Hay un sentido ético, creo, más fuerte entre los protestantes. Pero quizá la Ética sea una ciencia que ha desaparecido del mundo entero”. En el primer número de 1996 de la revista ‘Casi nada’ los internautas pueden leer lo que allí se denomina ‘Evangelios Apócrifos’ de Borges. Un título, dicho sea de paso, en que al término ‘evangelio’ (buena nueva) se le atribuye otro contenido semántico diferente al habitual. Son textos que semejan una colección de paradójicas greguerías o peculiares y parodiantes “bienaventuranzas”: • Desdichado el pobre en espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra. • Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto. • Bienaventurados los mansos, porque no condescienden a la discordia. • Bienaventurados los que no tienen hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable. • Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha está en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio. Cristo, según Borges

En un lento recorrido por la obra de Borges, la figura de Cristo aparece una y otra

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ensayo Una escultura honra a Borges ° El autor de ‘El Aleph’, que dirigió la Biblioteca Nacional entre 1955 y 1973, recibirá a los visitantes sentado en un banco junto a sus libros y aferrado a su famoso bastón. La Biblioteca Nacional de Argentina honró al genial escritor Jorge Luis Borges con una estatua de cuerpo entero, obra del escultor Antonio Oriana, en coincidencia con el 27 aniversario de su muerte el 14 de junio. Oriana realizó la escultura, de 800 kilogramos y 1,6 metros, en molde de yeso relleno de cemento, arena y estructura de hierro. El escultor, que confesó que empezó a trabajar en una estatua en los años 70 pero había abandonado el proyecto, es autor de esculturas como la del bandoneonista Astor Piazzolla, entre otros.

vez, bien por referencias directas o indi- vo. Es decir, Borges concibe la agonía de Crisrectas a su persona, por citas de los evan- to desde entonces hasta hoy. “Jesús estará en gelistas o por un duro retrato que un poe- la agonía hasta el fin del mundo; no hay que ma intenta fijar. Una presencia que Borges dormir durante este tiempo”, escribió Pascal problematiza desde dos perspectivas: el en Le Mystère de Jésus. La cita la hace MiCristo real, histórico, y el forjado por la guel de Unamuno como nota marginal a su célebre ensayo ‘La agonía del cristiatradición cultural. No cree en el Crisnismo’. to hijo de Dios, porque en principio El Dato En ese texto Unamuno declara Borges no admite la Trinidad, sino que uno de sus logros ha sido el de en el hombre que fue Cristo. Muchos sostieEn su poema ‘Cristo en la Cruz’ nen que la exclu- “haber restablecido el verdadero de Borges sentido, el originario o etimológiescrito en Kyoto en 1984 (dictado, sión del Nobel de Literatura –pre- co de la voz agonía, el de lucha”. más bien, porque desde hace musuntamente por cho Borges está ciego), describe a motivos políti- Entonces el poema de Borges crees uno de su modo la escena de la crucifixión: cos– los grandes erro- ce en significación, porque alude a una plebe (testigos impasibles) “Cristo en la cruz. Los pies tocan la res de la Academia que ha visto desde entonces hasta tierra. /Los tres maderos son de igual sueca. hoy a Cristo en agonía, es decir, en altura. /Cristo está en el medio. Es el lucha permanente. Plebe, según el tercero. /La negra barba sobre el pecho. /El rostro no es el rostro de las lámi- Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia, entre otras cosas dice que nas. /Es áspero y judío”. A seguidas dice que no lo ve y que le bus- significa “estado llano”, “la clase social más cará hasta el último día de sus pasos por la baja”. Es decir, aquellos para los que Cristo Tierra. Quizás le siguió buscando o le encon- asumió el sacrificio de la cruz permanecen tró antes de morir en Ginebra el 14 de junio indiferentes hasta hoy, pese a su lucha inde 1986. La conjetura no hace daño a nadie. declinable. El poeta se vuelve ahora a la tradición, Pero, volvamos al poema: “El hombre quebrantado sufre y calla. /La corona de espinas a todo lo que no le estará dado ver al Cristo le lastima. /No lo alcanza la befa de la plebe / que Borges se ha construido: “la teología, que ha visto su agonía tantas veces. /La suya /la indescifrable Trinidad, los gnósticos, /las catedrales, la navaja de Occam, /la o la de otro. Da lo mismo”. El último verso es sumamente significati- púrpura, la mitra, la liturgia, /la conver-

sión de Guthurum por la espada, /la Inquisición, la sangre de los mártires, / las atroces Cruzadas, Juana de Arco, /el Vaticano que bendice ejércitos”.

Anular el pasado

Sin embargo, el poema vuelve a su centro de interés. Antes de la larga enumeración de lo que considera, culturalmente hablando, lo que sucedió después, ratifica el carácter humano de Cristo: “Cristo en la cruz. Desordenadamente /piensa en el reino que tal vez lo espera, /piensa en una mujer que no fue suya”. Este último verso indica que Borges (fijémonos en la época) no está al margen de ciertas ideas en boga por entonces, alguna que otra novela o filme, del que oiría hablar, por supuesto. El último verso y ese “reino que tal vez lo espera” apuntan a la duda que Borges creyó entender en las postrimerías de aquel sacrificio supremo. Idea que Borges afianza con estos versos: “Sabe que no es dios y que es un hombre /que muere con el día. No le importa. /Le importa el duro hierro de los clavos [...] Nos ha dejado espléndidas metáforas /y una doctrina del perdón que puede /anular el pasado”. Entonces el texto borgiano avanza a su dramático desenlace: “El alma busca el fin, apresurada. /Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto. /Anda una mosca por la carne quieta”. Borges, a tenor de sus tesis, olvida el grito previo del Señor: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”(Mt. 27. 46). Un grito que lo humaniza y devela los misterios de su sacrificio. Borges sólo tiene en cuenta un Cristo muerto, y añade: “Anda una mosca por la carne quieta”. Si yo sufro ahora

Por último, Borges corrobora nuestra tesis: “¿De qué puede servirme que aquel hombre /haya sufrido, si yo sufro ahora?” Sin duda alguna, no le fue dado –empleando algunos de sus propios términos– ver y entender la resurrección. Entrevió y admiró la ética protestante, como declaró más de una vez, pero no sus fundamentos esenciales. Las conjeturas, dada la densidad semántica del texto, pueden ser muchas. “Cristo en la Cruz”, provocador y sugestivo, en ello encierra su maestría. Mas, poniendo aparte estas reflexiones sobre uno de sus muchos y extraordinarios poemas, el conjunto de la obra de Jorge Luis Borges, en estas primeras décadas del siglo XXI, alcanza, sin duda alguna, esas cualidades que él atribuía a los clásicos: “Clásico es aquel libro que una nación o un grupo de naciones o el largo tiempo han decidido leer como si en sus páginas todo fuera deliberado, fatal, profundo como el cosmos y capaz de interpretaciones sin término”. aquerejeta@lahora.com.ec


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galería

Ecuador, domingo 23 de junio de 2013

‘PECES II’.

López y sus múltiples expresiones

• ‘Celeste’ está totalmen- recoge 130 obras y se exhibe en el Centro te desnuda. Su mirada se debate entre la Cultural de la PUCE, en Quito, muestra las ternura y la tristeza. Sus senos, robustos nuevas miradas y exploraciones del artista. Las series se desglosan del título de la y firmes, alimentan su delgada figura; mientras su leve pancita y sus anchas ca- exposición. Cada una de éstas cobra sentido en cada trazo, pincelada y línea. deras custodian el deseo de su cuerpo. Es así como ‘Ave pez’ se convierte en Esta acuarela (portada de la presente edición) es la metáfora del accionar de ese punto donde el cielo se hace uno con Fernando López Guevara (Ibarra, 1957), el mar en el horizonte. López marca una unidad entre esos dos seres, evoartista que lleva un largo trajinar cando un canto a la vida y a la lidentro del grabado y todas las po- El Dato bertad, condiciones que se pueden sibilidades que éste brinda. alcanzar al proteger la naturaleza, Sí, López se desnuda, al igual que su La exposición según las formas propuestas. obra, y salta hacia nuevas formas del está abierta el 30 de Por su parte, ‘Los desnudos y lenguaje plástico, con el afán de crecer hasta julio en el Centro dentro de otras expresiones como el di- Cultural PUCE, cabezas’ no sólo seducen a través de lunes a vierde las siluetas masculinas y femebujo, la pintura y la acuarela. nes de 09:00 a y el sába- ninas, pues las figuras presentadas No quedan atrás el aguafuerte, 19:00 do de 10:00 a la litografía, la xilografía, la colo- 17:00 (entrada también develan el estado interior libre). grafía, entre otras técnicas, que lo de los personajes que habitan en la han acompañado, pero, a su viaje obra del artista. Pero lo seriado no es lo único que cabe creativo, se han sumado los pasteles, los dentro de la plástica del expositor. Siemóleos y los acrílicos. ‘Ave pez, desnudos, cabezas y otros’, que pre hay espacio para los ‘Otros’, aquella

‘PENSAMIENTO’.

‘DOLORES Y PEPITO’.

REDACCIÓN ARTES

‘FÉRTIL’.

secuencia que se compone de los trabajos sueltos que aparecen en el estudio. Esas particularidades que cobran fuerza desde su individualidad. En definitiva, con esta exhibición, Fernando López Guevara se despoja de la

‘vestimenta artística’ que le caracteriza y se cubre con otros ‘trajes creativos’ que le calzan, puesto que se tejen con la sensibilidad que lo acompaña. ddelatorre@lahora.com.ec


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protagonista

‘Iris’ en medio del jardín de Flores REDACCIÓN ARTES • “La vida se va como agua entre los dedos”. Esta popular frase se convierte en el primer pensamiento que brota cuando se mira (¿se lee?) el ‘Diario de un iris’. Así se titula la exposición de la artista Pilar Flores, quien revela esta bitácora vital a través del dibujo y de las siluetas troqueladas del iris, flor tan bella como peculiar, dada su corta vida: apenas florece durante un día, una vez al año. Y es que ese pequeño lapso se convierte en la metáfora de que “el tiempo corre y no se detiene”. “Por supuesto, se puede llegar a una edad considerable, de muchos años, y aun así nadie deja de cuestionarse cómo la vida pasó tan rápido”, reflexiona Pilar. ¿De qué manera se enriquece este periodo que pasa volando? Los materiales que emplea la artista reflejan aquellas cosas que encierran a la belleza, las mismas que se reducen, simplemente, a la sencillez. Un lápiz, hojas bond, lápices de colores, hilos de coser y clips son suficientes para montar una propuesta artística, “siempre y cuando se cumpla con el debido proceso de investigación, una vez que se tiene claro el concepto”.

PIlar Flores

Soy el silencio en medio del frenesí”.

Articulación

Las paredes de El Conteiner se transforman en las páginas de este diario, el cual se escribe con 208 dibujos (en pequeño y mediano formato) y dos instalaciones: una se compone por 20 distintos dibujos Artista. Presenta su última propuesta en El Conteiner del Pobre Diablo. calados, mientras que en una tercera sala filósofos, mas no artistas”, señala Pilar, se multiplica una imagen silueteada por ejecuta en sus instalaciones. quien halla en los grandes pensadores 81 ocasiones, donde las luces juegan tanto las palabras precisas para robustecer su en el soporte como en la sombra que se Vida: se traza y escribe proyecta en los muros. Dos aspectos son un factor común en el obra. Para ‘Diario de un iris’, emplea la in“Todo arranca desde el asombro… La trabajo de Pilar: una serie de textos acomobservación atenta sobre la flor es pañan su obra, y estos, al igual terpretación del francés Jean Bouchart D’orval sobre las ideas relativas de primordial”, cuenta la artista sobre que su propuesta, siempre la música esbozadas por el filósofo el inicio del proceso de ‘Diario de un tome nota evocan a la relación de los El Dato griego Heráclito (quien reflexionaIris’. “La investigación se da a traopuestos. ba desde la oposición). vés del dibujo: desde las líneas voy La muestra perPara comprender esta fijaEn 2001, recibió manecerá abierredescubriendo y repensando a la ta hasta el 3 de ción sobre el tema de los ‘con- el Premio Hillary del julio en El flor”, acota. trarios’, basta con retroceder Rebay ‘Sonido del silencio’ Museo Conteiner Una vez que conoció a plenitud (Isabel La casi dos décadas para reen- Guggenheim, de Pilar vive en plena Gasca, bajo la Nueva York. y al iris, Pilar agregó a su proceso ar- Católica contrarse con obras como congestión vehicular, en el centroGalavis), de a viernes tístico unas “fotos imaginadas”, las lunes ‘Montañamar’ (1994), donde norte de Quito. Su casa debe tener de 11:30 a 18:30. mismas que expresaran fragilidad la dicotomía se esboza desde varias unos 50 años. Allí está su estudio, que da y fugacidad, características que le aristas: contemporaneidad con pai- hacia un pequeño jardín que no alcanza permiten plantear los ciclos de la vida y sajismo, la quietud de la montaña con el ni siquiera los dos metros cuadrados: un de la muerte. movimiento de las olas, costa – sierra; o tan leve aire que escapa de ese enfisema lla“Me propuse contar el día a día de la sólo ubicarse unos pocos años atrás para mado urbanismo, que afectó a la capital. flor, desde que está en su capullo, su pro- recordar a su ‘Palimpsesto’ (2007), donde Ese jardín se asemeja al silencio, a ceso de desarrollo, su corta pero hermosa hombres y mujeres, de distintas naciones, aquellas pausas insonoras que aparecen plenitud y su sobrecogedor recogimien- se entrelazan por medio de la palabra, el di- en medio de los múltiples sonidos y ruito”, explica la expositora, quien hace de bujo, el bordado y la instalación. dos. Pilar se siente feliz en ese minúsculo este recorrido un jardín tridimensional, “Eso de jugar siempre con textos se espacio de pureza. gracias a la superposición colgante que se debe a que mis principales referentes son Esto, quizá, porque ella se identifica

Perfil Artista y catedrática ecuatoriana. Imparte clases de arte en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha realizado 27 exposiciones individuales en varios países como: Francia, España, Austria, Suiza, Haití, Bélgica, Alemania; y en Latinoamérica: Colombia, Cuba, República Dominicana, Nicaragua y Bolivia.

con las sensaciones de mutismo. “Soy el silencio en medio del frenesí”, dice la artista, quien cree que a través de la calma y la afonía puede escuchar su propia voz. Y el eco de su voz es lo que retumba en cada hoja de bond silueteada, en cada trazo de vida del iris, en medio de la luz y de la sombra, alrededor de las texturas y las tonalidades. Aún hay tiempo para observar esta flor antes de su recogimiento, aún hay tiempo de introducirse en este jardín de Flores. ddelatorre@lahora.com.ec


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biblioteca

Apariencias que engañan OSWALDO PAZ Y MIÑO J. • Los libros que leemos nos llegan atados siempre a causalidades, que no a casualidades, y la obra fundamental de Paul Auster, ‘La invención de la soledad’, que esta semana con vosotros comparto, me llegó atada a la celebración del Día del Padre el domingo pasado, cuando en acto de amor, y en nombre del nieto, fui llevado a Libri Mundi a cambiar por el citado un tomo que horas antes había escogido para mí uno de mis hijos. En la tienda de libros que tiene años de ser clásica y bien provista, que cuenta con personal profesional y cortés, sin el menor reparo dieron paso a mi capricho, lo que para mí era cumplirme un deseo pendiente. No me explico las razones de por qué antes no me había decantado por la magistral obra de Auster cuya portada presentamos. ¿Y de qué va…? ¿Y por qué la causalidad? De esto: Una mañana de enero de 1979, Paul Auster se enteró de que su padre había muerto. La invención de la soledad, que, como él dice, fue el comienzo de todo. Entre la memoria, el ajuste de cuentas y la investigación de la ‘novela familiar’. Literatura autobiográfica la del escritor, nacido en Nueva Jersey, EE.UU., centrada en su padre. He recibido el regalo en el día señalado, extrañando especialmente a mi progenitor que se marchó al Oriente Eterno hace seis años. No puede ser coincidencia, es el misterio de los libros. A mi mente en el viaje urgente que he hecho por entre las 235 páginas de ‘La invención de la soledad’, publicada por Anagrama, vino una frase brutal, que

se acopló a mis sentimientos desde la fecha que marcó la ausencia física permanente de mi papá, escrita por Carlos Fuentes: “Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte que no nos mata a nosotros, sino a los que amamos”. Paul Auster recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006 por su carrera literaria, dice una línea de su biografía que recordamos para que aquellos que no lo hayan leído ya busquen sus palabras que, reunidas, son pensamiento y arte de hondo calado. No quedan espacios en sus tomos para la superficialidad: “Un día hay vida. Por ejemplo, un hombre de excelente salud, no siquiera viejo, sin ninguna enfermedad previa. Todo es como era, como será siempre. Pasa un día y otro, ocupándose sólo de sus asuntos y soñando con la vida que le queda por delante. Y entonces, de repente, aparece la muerte. El hombre deja escapar un pequeño suspiro, se desploma en un sillón y muere. Sucede de forma tan repentina que no hay lugar para la reflexión; la mente no tiene tiempo para encontrar la palabra consuelo. No tiene tiempo de encontrar una palabra de consuelo. No nos queda otra cosa, la irreductible certeza de nuestra mortalidad”. (Pág. 11) Un libro que no se rinde a la muerte. Letras que se aferran a la vida en una habitación especial, la mente, en la que se realizan actos solitarios fundamentales:

Los mÁS VENDIDOS ecuador

Dan Brown (Planeta). ° Inferno, ° Cincuenta sombras de Grey, E.L. James (Grijalbo). ° La reina descalza, Ildefonso Falcones (Grijalbo). ° El mundo que he vivido, Diego Cordovez (Latina). Fuente: Libri Mundi

° Cincuenta sombras de Grey, E.L. James (Grijalbo). ° Cincuenta sombras más oscuras, E.L. James (Grijalbo). ° Memorias de un sinvergüenza de siete suelas, Ángela Becerra (Planeta). ° El abuelo que saltó por la ventana y se largó, Jonas Jonasson (Salamandra). Fuente: Mr. Books

ARGENTINA

Dan Brown (Planeta). ° Inferno, ° Cincuenta sombras de grey, E. L. James

(Grijalbo). ° Cincuenta sombras más oscuras, E. L. James (Grijalbo). ° Cincuenta sombras liberadas, E. L. James (Grijalbo).

Fuente: puntos de venta del Grupo ILHSA.

Datos del autor Paul Auster

Nació en 1947 en Nueva Jersey, EE.UU. y estudió en la Universidad de Columbia. Tras un breve período como marino en un petrolero, vivió tres años en Francia. Desde 1974 reside en Nueva York. Autor de novelas como ‘Leviatán’ (Premio Médicis 1993), ‘El libro de las ilusiones’ y ‘La noche del oráculo’, también premiadas, entre otras. Fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006 por su carrera literaria.

leer, escribir y hacer viajes por la memoria individual. Cada quien que se atreva con su pasado y ejerza su presente. Que no se dejen fojas pendientes para el futuro incierto. Las apariencias engañan. La muerte se presenta disimulada. No se pierda de leer, que Auster ya ha creado ‘La invención de la soledad’. opymj2008@lgmail.com

Vitrina de libros EN BUSCA DE OCTAVIO PAZ

SECRETOS PARA VIVIR…

La obra es un compendio de 30 textos divididos en cuatro partes acerca de la obra literaria del escritor mexicano Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura en 1990, y fallecido en 1998. Entre los temas del libro están: ‘Octavio Paz y la aventura surrealista’, ‘El culto al presente, el pasado no muere’, ‘La poesía: arte crítico por excelencia’, ‘La arquitectura del instante’ y ‘La tradición de la ruptura y la modernidad’. CCE

‘Secretos para vivir más y mejor’ muestra la riqueza del Ecuador, país que, dadas sus condiciones, se convierte en una tierra de longevidad. Sobre el libro, el autor dice: “Hay algunas ciudades que tienen buenas condiciones para la longevidad, pero yo creo que el comportamiento de las personas es la clave para un envejecimiento saludable y positivo”. Una obra reflexiva, que detalla las características de zonas óptimas para la vida, como Vilcabamba.

Luis A. Chiriboga

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Silvio Heller

colombia

Dan Brown (Planeta). ° Inferno, ° Cincuenta sombras de Grey 1, E. L. James (Random House Mondadori). ° Memorias de un sinvergüenza de siete suelas, Ángela Becerra (Editorial Planeta). ° Cincuenta sombras más oscuras 2, E. L. James (Random House Mondadori). Fuente: Librería Nacional

españa

a ti, Sylvia Day (Espasa libros). ° Atada Dan Brown (Planeta). ° Inferno, ° Pídeme lo que quieras, Megan Maxwell

(Planeta). °El fin de los escribas, Glenn Cooper (Grijalbo). Fuente: Casa del Libro

méxico

a ti, Sylvia Day (Espasa libros). ° Atada Dan Brown (Planeta). ° Inferno, ° El fin de los escribas, Glenn Cooper

(Grijalbo). ° Cincuenta sombra de Grey (3 vol), E. L. James (Grijalbo). Fuente: Casa del Libro

Nota: Listado de libros de ficción de EFE, excepto Ecuador. Director (e): Francisco Vivanco Riofrío Editor: Agustín Garcells Cordón Redactor: Damián de la Torre Ayora Diseño: María Leonor Oviedo Luis Alberto Aspiazu Composición electrónica: Pantone Impresiones Edita: Editorial Minotauro S.A. Correspondencia: Planta Diario La Hora Av. Galo Plaza N62-08 y Nazaret Fax: 247-6085 casilla 17-17-243 CCI cul­tu­ra­@la­ho­ra­.co­m.ec Quito, Ecuador


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diálogo

‘Quise tratar al amor con frialdad’

Perfil

Alfonso Reece Dousdebés Escritor y periodista ecuatoriano (Cotocollao, Quito, 1955). Realizó sus estudios primarios en el Pensionado Borja No.3, secundarios en el Colegio Intisana y universitarios (Derecho y Sociología) en la Universidad Católica del Ecuador. Ha publicado las novelas ‘El Numerario’ (1996) y ‘Morga’ (2007).

mo, pese a que no me identifique con él. Desde el primer grado escolar hasta el último año universitario, Ud. recibió una educación religiosa. ¿Cómo influyó esto para crear a Guillermo Manrique?

Yo soy católico, soy un creyente y trato de ser un practicante. El recibir este tipo de formación te marca y sin duda influye de alguna manera. Conocí bien a muchos sacerdotes y eso facilitó el entrar en la mentalidad del personaje. ¿Se puede hablar de que su novela da un guiño al costumbrismo? ¿Se puede decir que su obra es un retrato del pasado y una reflexión del presente?

No es costumbrista porque todas las cosas que están allí las he vivido o las he visto. No creo, particularmente, que tome ese tinte. Con respecto a la otra pregunta, en efecto, se retratan atmósferas del pasado y se exponen problemáticas actuales.

Bolaño, en ‘Nocturno de Chile’, presenta un sacerdote que en medio de las alucinaciones y en el lecho de su muerte confiesa su vida. ¿Ha leído esta obra? ¿Quizá, influyó en Ud.?

Debo confesar que no he leído mucho a Roberto Bolaño. Y esa obra, en particular, no la he revisado. El tema de las alucitad porque su condena fuese el inmortali- naciones y la descripción del infarto nazarse. En base de la muerte es como uno cen de una realidad: yo sufrí un infarto. puede construir su vida. De hecho, parte de este libro surgió de ese accidente cardíaco. En un inicio, El escritor tiene la posibilidad de re- El Dato quería escribir algo vivencial sobre este hecho y su proceso clínico, latar las acciones que llaman su atención y puede exponer los personajes ‘Todas las aves’ pero me di cuenta de que hacerlo encuentra en así resultaba algo prosaico. que quisiera ser. Por esto, ¿la litera- se las principales

Charla. El escritor Alfonso Reece Dousdebés conversó con ‘Artes’ sobre su reciente publicación, ‘Todas las aves’. REDACCIÓN ARTES • El

escritor ecuatoriano Alfonso Reece Dousdebés tomó el riesgo y, en su novela ‘Todas las aves’ (Seix Barral), habla del amor y de la muerte desde un personaje muy peculiar. Se trata del sacerdote Guillermo Manrique, quien se debate entre sus deseos carnales (con tendencias homosexuales) y su vocación espiritual. Sobre esta refrescante obra, que se publica en el ‘ojo del huracán’ de las discusiones de la sociedad ecuatoriana, el escritor conversó con ‘Artes’.

¿En el cielo y la tierra caben todas las aves?

De eso se trata, de ahí el sentido del título. Por una parte, está el escenario de las aves ecuatorianas, que es asombroso. Tal como lo indicó Juan Manuel Carrión en el lanzamiento del libro, el Ecuador tiene menos del 1% de las tierras del planeta, sin embargo, posee el 15% de las aves de todo el mundo. Por otro lado, en medio de este hábitat excepcional, se desarrolla una gran diversidad cultural, cargada de gran cantidad de matices y particularidades. Y, por último, está el tema de la opción sexual, que es otra diversidad que debe res-

petarse y, quizá, hasta protegerse. Una persona es un mundo y está compuesto de diversidades. En el sacerdote Manrique está la vocación y la fe, así como la ley del deseo. ¿Por qué estas opciones en ese cuerpo?

Guillermo Manrique es un hombre sensual. Él busca sensaciones. De pronto la mística es eso: una sensualidad. Manrique busca cosas que lo motiven. Esa personalidad es la que se quiso reflejar, siendo la ideal para tratar de descubrir a todas las aves.

Ésa es la ventaja de la literatura: todas las voces pueden escucharse. En las letras habita la posibilidad de la libertad…

Al escribir esta novela traté de reflexionar sobre varios temas, siendo los centrales el amor y la muerte. Acciones y pasiones que se dan en la cotidianidad. Nadie puede obligarte a amar y este amar se transforma en un acto de libertad. Por otro lado está la muerte, que parecería arrebatarte la libertad, pero no es así. Todos los seres mueren, pero el ser humano tiene conciencia de que esto sucederá, por lo que, en base a eso, puede proyectarse. Si el hombre no muriese, no tendría liber-

tura es una buena forma de encarar la librerías. Su costo es de $20. Con su respuesta, se concluye que muerte? Es una buena posibilidad. Todos los ninguna adversidad le corta las alas a escritores se proyectan a sí mismos, de Alfonso Reece…

alguna manera, con sus personajes; pero llega un punto en que los personajes ya andan solos. Si esto no se consigue, se los está forzando, y el lector nota aquello... Los personajes tienen vida propia. ¿Por qué eligió plantear al amor desde la homosexualidad?

El amor planteado en la novela es triplemente prohibido: sacrílego, adúltero y homosexual. Entre otras razones, lo toco desde esta perspectiva para alejarme un poco del fenómeno amoroso y así poderlo juzgar con más frialdad. El amor homosexual, como toda manifestación de amor, es muy respetable. Yo lo respeto muchísi-

(Suelta algunas carcajadas). Si quieres puedes ponerlo así. Si fuese un ave, ¿cuál sería y por qué?

Por una consideración estética y mítica quisiera ser un curiquingue. ¿Cuál es su próximo ‘aleteo’? ¿Está preparando una nueva novela?

Estoy trabajando en una novela histórica, ambientada en la Colonia, que espero publicarla en no más de tres años. El tema específico me lo guardo, y que sea una sorpresa. ddelatorre@lahora.com.ec


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bambalinas

CLÁSICO. ‘A nos amours’ (1983) reveló el formidable talento de la actriz francesa.

Ecuador, domingo 23 de junio de 2013

DRAMA. Sandrine Bonnaire es la protagonista de ‘Joueuse’ (2009).

La sublime Sandrine RICARDO SEGREDA • Un punto destacado del actual Festival del cine europeo en el teatro Ochoymedio es el homenaje a uno de los mayores iconos del moderno cine francés: Sandrine Bonnaire. En este evento, el público tendrá la oportunidad de ver su primera película, ‘A nos amours’, realizada en 1983, cuando tenía 16 años, y su última, ‘Joueuse’, de 2009. Ambas son muy buena y, de hecho, ‘A nos amours’ es un clásico modernista, y para los que no están familiarizados con la trayectoria artística de Bonnaire es una introducción ideal a sus cualidades de inteligencia, pasión, sutileza y sensualidad, que la han hecho un valor entre los mejores cineastas de Francia, como Maurice Pialet, Agnes Varda, André Téchiné, Patrice Leconte, Jacques Rivette, Claude Chabrol y Phillipe Lioret. Bonnaire tenía 16 años cuando hizo ‘A nos amours’, que rebeló su talento formidable. La película merece atención tanto por ella como por su brutal e inquietante poder como obra de arte. El difunto Maurice Pialet fue una figura única en el cine francés. Fue capaz de sostener una carrera en hacer películas que no eran comerciales ni pretenciosas, sino exploraciones viscerales del dolor que surge en las relaciones interpersonales, sobre todo entre padres e hijos, entre hermanos, y entre los

hombres y mujeres. Su arte fue, como Jean Paul Sartre diría, no sólo sincero sino auténtico, y sirvió como catarsis del dolor profundo en su propia vida. En ‘A nos amours’, Pialet mismo asume el papel de un frustrado empresario, un peletero burgués de mediana edad con el deseo de escapar de su infeliz matrimonio con una mujer muy neurótica. Sin embargo, el enfoque de la película es Suzanne, su hija adolescente, que busca su propia identidad, mientras que se hace adulta, pero que también recurre a la promiscuidad como forma de rebelión contra su familia, cuyos miembros son físicamente abusivos y que, al mismo tiempo, se comportan de manera que demuestran personalidades de mezquino egoísmo e inseguridad. También, Suzanne demuestra que ella puede ser cruel con aquellos que son vulnerables con su presencia, en especial con su fiel novio, a quien traiciona y abandona. Es una cualidad de Sandrine Bonnaire que, como actriz, nos haga simpatizar con este personaje, inclusive cuando sus acciones son muy desagradables. Veintiséis años después, a la edad de 42 años, Sandrine Bonnaire es la protagonista de ‘Joueuse’, escrita y dirigida por Caroline Bottaro y adaptada de una novela de Bertina Henrichs. Aquí, Bonnaire tiene el papel de Hélène, una mujer de la

clase obrera que limpia habitaciones y casas, mientras que su marido obrero lucha por buscar trabajo fijo. Hasta entonces, Hélène ha estado resignada a su vida modesta, siendo una buena esposa y una buena madre para su hija. Sin embargo, ahora que su hija, como Suzanne en ‘A nos amours’, se está convirtiendo en mujer, es más crítica de los valores de sus padres y asume una actitud rebelde. Mientras tanto, su padre está demasiado preocupado por sus problemas de trabajo para dar mucha atención a su esposa. Así que Hélène, por lo tanto, siente un vacío en su vida. Durante la limpieza de una habitación se fascina viendo a dos huéspedes jugando un partido de ajedrez. Luego, cuando limpiaba la habitación de un profesor norteamericano, uno de sus clientes, éste descubre su interés en el juego y la invita a practicar con el objetivo de que gane en un torneo nacional. Sandrine Bonnaire es excelente en la forma con la que demuestra el desarrollo gradual de la confianza de Hélène y en sus sentimientos conflictivos hacia el profesor, papel realizado por el talentoso actor estadounidense Kevin Kline. Bottaro, mientras tanto, demuestra un don de observador con respecto al comportamiento humano, una de las muchas virtudes de ‘Joueuse’. rick.segreda@gmail.com

‘A nos amours’ País: Francia Año: 1983 Director: Maurice Pialet Guion: Arlette Langmann, Maurice Pialet Reparto: Sandrine Bonnaire, Maurice Pialat, Christophe Odent Tiempo: 99 minutos Calificación: ****

Joueuse País: Francia Año: 2007 director: Caroline Bottaro guion: Caroline Bottaro, de una novela de Bertina Henrichs Reparto: Sandrine Bonnaire, Kevin Kline, Valérie Lagrange Tiempo: 97 minutos Calificación: ****

Artes del 23 de junio de 2013  

Revista cultural de Diario La hora