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ESTUDIOS SOBRE

EL PROYECTO

.

DE LA UNION DE LOS TRES

~IARES

lIlEDlTERRANEO, CANTABRICO y ATLA.NTICO.


.Esta obra es pI'opiedad desu autor,. qttien se ,'eser'ua los derechos que l. c~nceden las l.eyef. y pel'seg·u,¡ráá los tp'ansgresores; tleclarando e~ú,,.eos los ejeml'luI'es que no !leven ciertas cO!l~ra­ uñas y la firma del au(or,

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e


ESTUDIOS SOBRE

'EL . PROYECTO EUROPEO de la unioD

DE'LOS TRES MARES MIlDl'J'IlRRANEO, 'CAN'JlAIIRlCO y ATLANTICO POR

EL EBRO Y EL DUERO,

EL ¡CANAL l\1PEítlAL Y'EL DE CASTILLA ÓSEA pensamientos sobre la n.av~li:aci'on int(' rior oriental ·y septentrional de Espai••• se~ uidos de una memoria en qu e se proponen algunos med íos pal'a el desarrollo de la agricultul'a de Magon y de la España. GOllsiderada en los 1Ilonegros.

POR El DOCTOR D. NICO·LAS MALO, 'ABOGADO .DEL Il.USIl'RE GOLI>GIO DE ZAllkGOZA. DEL GI\RMIO y CLAUSTR'O DE LA U.NJVIlRSIDAD I.ITEnAnlA DE ESTA con'FE. nEGENTE DR PRlJ1lERA CLA$11 EN LA, FACULTAD nE JuqlSPIIUOGNmA • y or¡: SEGUNI>.A p~~ LA ASIGNATURA DE ,ECONOMIA POLrTICA •• CATE'DRATlce ~UJ;TJ'I'UTO !lE ESTA CIENCIA EN LA SOCIEDAD .ARAGONIlSA. rNDIYlI>UO I>IlL ATENEO cmNTlFlCO y LITEI\AR'O !lE EST!_ CORTE, SOCIO PROFESOI< Oll LAS ACADE~lIH DE . JURISPRUIlE ~~'¿: y 1.IlGI~LACIDN DE EST.!. ULT)al,\ ,Y ZAR.\GOZ.\ • IlTj;,

'l\'[AD'RlD: ;~:slablceimicllto ti¡JOgráfico de AgliiN'O l' 'COIllIJaliia. HUERTAS, 1A, PIUNCIPAL.

'1850,


.(

.!'o.,


.. ,

PRELIMINAR.

a

La doctrina que damos luz en esta obrita ha merecido el honor de ser impresa en las columiIas 'de La Pal1'ia , diario político de la maÍlana qMe se publica en esta corte, y. ha sido tambiell reimpl'e~a tln el Diario de Zarago.za; de manera que ahora la imprimimos por 'tercera vez, y hacemos por lo tanto una tercera edicion, modificada notablemente en algunas particul¡J.ridadel¡, y aÍladida una memoria sobre el fomento general de la agricultura en Espafia. Nuestro objeto al. .publicar este opúsculo no es Otl'O que 'el de recordar los grandes pensamientos concebidos por nuestros anteriores en beneficio de la prosperidad pública; difund,irlos por la generacioR áctual; dar un impulso á la ejecucion de estas oln'as ; fijar la atencion del gobierno; y regularizar y facilitar estos proyectos, analizandO' los que de diferente naturaleza se han ido conci'bienclo desde ano


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Liguo, aplicando á ellos los prog1'eS'os 'modúno5 dé1a navegacion fluviát.il y de vias artificiales por agu,a, dando asimismo por completo el sistema ge~­ neral de la navegacion interior oriental y septeno' ? trional de España tal como la comprendemos, con t?.da su' estension é impol'tancia. en una longitud dtr mas de trescientas -leguas, por feraces, y hoy illCUÍ-' tos, territorios; depositando al mismo trempo en' el centro (le" la obra algunos consejps' para el mayol" acierto. La generalidad de la nacíon aspira á las grandes' reformas' económicas, á esas reformas que consisten en dar un indefinido impulso 11 las obras públicas, y lo q1,le ahora la pres'et1tam@s, á· pesar de su grandi~sicfacL; á pesar de que por si salo pUede proporcionar y proporcionará 1Hl desarrollo col!lsal de ,riqueza y de p-oder para la· España ,.con tod~ eso, no es mas que una parte grande en sí· misma, pero hárto pequéña si se la compara con el. inmenso campo qpe queda por recorrel'. Por otra parte, ahota mas que nunca (reben agi-tarse estos proyectos; ahora es la ocasiOJ,l' oportuna de llamar la atencion del gobierno y de los publicistas hácia el desatendick> Magon; el pais vírgen de nuestra península, cuya ignorada impoitancia influye para que esté olvidado de' los que ipfluyen. y dit'igen la administracion públiea. La' atencion 4el go]Jierno y la de los publicistas reclamamos para nuestro país; porque dependiendo del primero las concesiones que del)ieran hacer feliz, no solo á aquel


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~elTit01'io' privile~íá,10, sino'a otras muchaspl'ovincias de' la monarquía; con tas que su~~tereses públicos están enlazados, deseamos que lDs otros formen un convencimiento profundo acerca de lag verdades y de la utilidad de los fomentos que iremos 'p roponiendo paL'a que. se asocien a nuestras humildes i'Cle;,¡s, coadyuven á llar' un impul!to a ta opini'Oll, y se realicen pronto los m,a yores pensamientos que para la prosperidad de la monarquía se hallan concebidos en nuestra patria, pensamiéntos cuya realizaeion formaria época el~ la historia de nuestro pais, haciendo pOl' sí s'olos la gloria del monarca y de los , homhres encargadqs de la dárecciotl de los negeoius públieos. Es oportuno ahora l1amar la atencron pública hacia los grandiosos pe.nsamientos que al Aragon ya la península legaroIllllrestros mayores, pOl'que'de hoy en adelante se irán introduciendo reformas en la hacienda, que, si son ~ien dirigidas, deben inflnit' de uná manera mas tL'asce:mlental que hasta ¡¡.quÍ en el desaI'roUo de los intereses materiales del p'ais, Labase, a nuestro entender, de estas refo'r mas, y 10 que el C'5píritu púhlico re(flama, es la disminucion posible ch, los gastos improductives y aumento de los que reproducensus valol'es; ó mas bie~l, usando de un lenguajf' mas cencreto, la disminucion del presupuesto detoelo~ los ministel'ios , y el aumento del de ingresos ele marina, y de la seccion de obras públicas en elministerio de comercio, ' Cuando solo se recaudaban en la nacíon setecientos catorce millones de reales, alla


=8= en -1817 la sét.ima parte, ' ~ien mí1lone~ íntegros, se destinaban á cubrir eL PJ'esupuesto de marina, y ademas se construian caminos, y se daba un verdadero impulso á·las ohras reproductivas; en la actualidad que, -segun algunos, asciende lo' que se realiza á mil ciento setenta millones, y segun otros á un duplo de lo (fUe se atesoraba (m 817, el presupuesto del ministerio de marina no alcanza todavía á setenta millones, incluso el resguardo marítimo, que parece dependencia de hacienda; y todo lo que se hace en o])1'as públicas, se halla reducido á dar algunas disposiciones reglamentarias, y á reparar algo, pues tal es nuestra desgracia, que basta cuantiosos empréstitos, levantados con un fin tan santo, se han malogrado inst'ant~neamente, como sucedió con el de carreteras. Es necesario reclamar la atendon del gobierno y del pais hácia estos objetos, porque hanse de reuni ¡los cuel'pos deliberantes, y porque se acaba de celebrar u,n congreso ciimtífico, donde se ha tratado de conocer á fondo la situacion y las necesidades de la agricultura de la península, siendo nuestro deher levantar la' voz y procurar se fije la-atencion en los fomentos mas grandiosos concebidos no sola para utilizar al Aragou, sinQ al resto de la monarquía. Allí han estado juntas personas influyentes, y mas ó menos conocedoras-de este Ó, aquel territorio del pais, y alli se han adoptado pensamientos que, si no nuevQs, ó permanecian en él olvid~, ó poStCI'gados, ó no se comprende su verdaclera magnitud.


=9= Es oportuno que ahora para en adelante se fije el porvenir de esta olvidada parte de nuestra Hesperia; porqu~ hoy se agita la ejecucion"de un proyecto que, ni se conoce su verdadera estension, ni se le concede la verdadera influencia que debe producir en lQs intet'eses materiales, y su trascendencia sobre una graíl parte de la monarquía. La naveg~cion y canaliza.cjon del Ebro no es un proyecto que tiende solo á desarrollar los intereses materiales de las tres provincias .de Aragon .; pues aunque para estas es hoy una cuestion de vida ó muerte, poco menos sucede co!! las cuatro de Cataluña; con las de Valencia, con Navarra, Logroño y Soria, siendo de la mayor trascendencia la realizacion de este proyecto á las provincias harineras de Castilla y á todas las que se hallan contiguas al Duero basta la Fregene.da y Oporto. Este pensamiento hemos dicho que dehe estudiarse, no solo relativamente ai Aragon, sino como verdaderamente nacional, por interesar á la mitad de España; péro aun esto .es poco, pues el proyecto de la canalizacion ó navegacion del Ebro dehe considerarse como un verdadero pensamiento europeo: po!'que sus resultados, no .lejanos, si el g'obierno insiste, sun nada menos que la union del mar Cantábrico al Mediterráneo, y del Mediterráneo al Cantábrico y al Atláñtico por el Norte y el Oriente de España. precisamente í)or medio de una via de comunicacion la mas baraha; á saber: la de los canales y riosen el trayecto que es~ tos sean utilizables. Inútil seria que "nos detuviéra-


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ñlos en e11carecer las'ventajas de este proyecto :, baste decir que la Inglaterra ha triplicado eu treinta ml(')s el valor de sus tieiTas ;. y no (lehe est,e incalculahle beneficio SIno it ~ovecien:tas' leguas (le carrales <i0nstruidos, que han convertid(). las cilldades mediterráneas en puertos de mar, Z"aragoza, Valladolid y SaJ'ltander, Oporto, Tortosa 'Y Vinaróz, son en este COIleepto, yen el desarroU.(f de su comercio, ciuda(ies de porvenir_ Por esto, pues, 'f por' e~rus: pensamientos concehidos para el foment(y de aquella provincia, puede decirse que Aragon. es el pa:Ís de la ,Espafra continental en donde hay fonpados pr&yectos mas calGsales; y al mismo tiempo pued'e decirse tambien que la hase del I~l<!n general de mejoras de' la' península radica en Aragon ;. desde cuyo paJI; dehe tomarse el, principio para el planteamiento genera] de aquel plan ó sistema. Que hemos llegado al tiempo, no de pensar seriamente, sino de empezar seriamente ~ su l'ealizacioJl, lo demuestra' el espír:itu, púhliCO', que á voz en grito redama el fomento' en grande de los intereses materiales, amortiguando al mismo tieJil-po las pretensione~ de la política" Lo demuestra el est'ad.o pacífico de <la nacíon j su incul {¡vo; su corta pohlacion de quince millones; el, paulatino, aunque progresi,vo incremento de su industria; la íntima conviccion que á l(!}dos posee de la necesidad del estahlecimiento de vias de trasporte por agua y tierra; la escasez de su-comercio, que de impürtacion y esporLacíon no' escede hoy quizá ' de mil quinientos


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il1íilones, y el estancamiento de sus preciosos fi'u'..' tos. Y por lo respectivo al Aragon, es rrecesario, es' ]'l1as aun que necesario: es forzoso dotarle de vi as de' comunicacÍon," pues de otro , modo' fanguidecerá prontamente, disminuirán los valores imponibles" muriendo á manos de la abund.ancÍa de sús cosechas, Aragon, ademas de surtir d'e frigQ, como hasta el dia lo ha hecho, á Catalufla, podria enviar á Cuh'a en harinas mas de otros cien millones de' reales, como Santander: sus ricos vinos, en muchas ocasiones se vierten por fálta de consumidores: hoy 'se ¡naIlltiienen mal ochocientos mil individuos que' componen su pohlacion, con ser así que su territo-' rio es muy capaz de sostener dos millones y medio; Ú Irobítadores; y por último, el vab" de sus tier-' ras y el rendimientO' de sus ptt'oducciones podrir triplica.lls'e' en: p@cos añas',. si lo que ft;ernm; PFOPO-' nienda se' JfeaUzase. Hoy q¡tle Á.rll.go-n' mrf:Íene otva 'vía; espedfta que la d~ Z'al:agoz-a á 'Ma(Tl'ro f" pues er camino de Zal'agozá á Bai'c'elona S"e balTa . sin perfeccionar:, empezado el de Ta mrsma ciud'ad á lalencia " con la que conserva m'uy ll.ocas relacioITeS' f á pesar' d'e la: dr.ferenciá de sus frutos ~ el de Vinaroz, que' corrduce- al puer.to mM inmed'iatQ d'el Mediterráneo, se halla impractica1Jole ;' y por' último, siendo el ca·' mino dt} Fr.an,cÍ'a por Zaragoza el mas corto-d'e ros C.f.1:1e se dirigen desde la corte á la vecin'(\< l'epúhlica, S'ofo es pI,acticable para carruajeS' hasta Ayerhe, faltando ocho' leguas 'hasta fa' tí'ontera.


!RTICULO PRIMERO ..

~ST ,\DO DE LA ESPAÑA, CONSIDERADA ECONÓMICAMENifB.

Antes de empezar en la esposicion de lQis pepsamiento"s, aunque no me sea dado hacerla con toda la estension conveniente á un asunto que no dudo llamar el mas vasto é imp@rtante que de su cIase puede traerse á la publi~idad, será.conducente hacer en este artículo una reseña del estado actual de la península, tan completa como sea posible; pues nada "induce mejor la"verdad, y forma un convencimiento mas alto de la realizacion de ciertos pensamientos, que el conocer la situacion del pais en que hayan de llevarse a cabo, y los ~lementos de porvenir que este encierra. Examinaré su poblacion, su agricultura: su industria y su comercio, para proseguir en


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ao sucesivo con <otras consilleraciones sobre el o'bje~(j principal de·esta obrita. Siete millones de habitan.tes quedaban en Espana ·á la muerte del último 'vasLago de la'dinastía austria-ca en '1700, de veinte y cuat¡;oque, ~ decjrdeRllhertson y otros publicistas, constaba en tiempo de Felipe el Hermoso, en que tuvo orígenáfines del siglo xv aquella dinastía, y tomando un progresivo e in. ,cesante increm~nt:~ COliJa de los Borbones desde Felipe V, ha vuelto 1Í.repobl~rse hasta quince millones de imli viduos que hoy tiene, y no siete ú ocho millones, como pretendia Say equivocadamente, duplicán·dolos en,el esyacio dJe ciento once anos. Esta es, en breves límites, la :h1storia ·económica de la nacion~ mas no me satisface presentarla tan bosquejada, y por lo tanto voy á tratar de ella, aunque á graneles rasgos, con 1l1as amplitu(l. . Quince mil closcieJ;ltas leguas _c¡;¡ad.ra(!as l<<)illPOnen la superficie ilel ten:itOl'io espaüol>esch~ycn'do las tres Juil .seiscient.as ~~gl:\as de que se .. CODJJlOl) C Portugal; nero:si pe contasen nu.c~tr_os (lQHÍlniQS de Ultramar llegal:ian :á mas de undunlQ. E~ttJ va-sto territorio se halla ~lcstilla{lll .con j)oca .djlcl'encia Ú cultiv.os J barbe,chos lJ,I1U cual:ta pal'tI'; la mi,tall á pastos y ha1dío~; .un d.uodécin¡o , Ó ,pl(}n.tíos y bosques, yun cuatuQl'décim'o ocupaclopOI' .molltes y rjos.. Por estas .cifríls podrá Cq,110yy.rse ya qUil. es el¡lais a.e la Europa continental de meno.s l),üsques :porsu na· turaleza peüascosa, 'Y J)O~'(fuq, lp,s Jló-n1)Jres l)a(~(' ,treinta siglos que los c1;estnlycn ~onliml ~m(,ll:(' Rill


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replantados, y no ocupan mas terreno que el ,de mil quinientas ochenta leguas cuadratlas. Hé ahí la causa que determina la carestía de los, carbones y le- , ilas en nuestro ,pais; caresLía que podria mitigarse. si en ciertas industrias que emplean con abundancia el combustible, se diese alguna preferéncia, ó se mezclase con el vegetal, la hulla,ó earbon de piedra, que en tanta abundanc~a se ' halla depositado hasta en las caljas mas superfioiales de diferentes puntos de la monarquía. El desalTollo dll su poblacion, conteni- ' da hoy en veinte y dos mil pueblos, ha acelerado bastante en este siglo, calculándose que ochenta y tres afias' bastan ya á duplicarla, en c'uyo oaso la: Espaila poseeria en el primer tercio del siglo vigésimo Í1ásta treinta millones de habitadores, y cul)l'iriá con dos' mil indi viduos cada legua cuadrada de su supel'ficie,; pero este númel'o de ,aflos parece demasiado' largo, en una época en que ka isla de Cuba lla triplicado en sesenta años su Ilob1acion, y las islas Filipinas y los estados anglo-americanos la hall clobIado en un período de v,einte y cinco" En la que lleNamos del aclual siglo, la produccion agrícola 1{ la nmta tel'riloriallJan aumentarlo p'nil~ahlem@\1tc 1[1 mitad. D. José Canga Argüelles, en su D,¿cC'Íonw/,i-o ele lwc,iwcla" ateniéndose al censo levantado el afio 179i, reg,U'la len treinta- ~ dos ¡'nillftues y pico las fa. negas de tri.go frtl~ produce Esparta; el censo de 180::; hace subir In pEOduccioll de granos á setenla y dos millones seisCient,astreinta y ouatro mil fanGgas casLella¡'¡as, conl.¿nrlose en estas el lrigo"centeno , c.ehll-


=46= da, n!aiz, avena, mijo, etc. Mr. Moreau de Jonnes, que aunque nacido en la vecina Francia se manifiesta bastante enterado en nuestra estadística, haciéndonos mas justicia que la que comunmen1ie hacen dI; nuestras cosas los estranjeros, Mr. Moreau de Jonnes considera que ·.la cosecha (le cereales sufraga á las nec~sidades de los habitantes, cuando en 1805, que eran menores en número, dejaba un déficit de casi un quinto de granos, habiéndose ya duplic.!ldo su produccion en 1854, época en que escribia el autor, yen la que llegé!han, segun sus cálculos, á ciento diez millones trescientas sesenta y ocho mil ochocientas veinte fanegas, y .su valor nada menos de dos mil quinientos veinte millorles de reales; mas segun Torrente, producia la península en 1805 cincuenta y un millones de fanegas de cereales, é introducia hasta por valor de quinientos millones de l"e_ales anualmente. Pero todavía hay que añadir que esta nacion, que hace cuarenta años no producia bastantes cereales para su subsist~ncia, con posterioridád ha'podido contribuir en alguna ocasion al consumo de Francia y aun al ue la Inglaterra, que ha esportado algunos millares de cahices, y hoy mismo, tan solo por Santander, se envían á Cuba y otros puntos cantidades de harina de trigo hasta por valor de cien millones de reales. En este mismo siglo ha adquirido un incremento inmenso la produccion de otra planta desconocida entre nosotros antiguamente, y que algunos la consideran en parte como un supletorio del trigo, la papa, ó patata, proveniente de las Indias Occiden-


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tales', y que ha sid~ aclimatada en nuestro suelo' con los mayores beneficios para la agricultura y la poblacion, que halla en ella una sus!ancia nutritiva y bar¡¡ta. La mayoría de los frutos de nuestra agricultura ha recibido tambien un desarrollo considerable, aunque lento y paulatino, y algunos hay que en el dia permanecen sin precio, y solo necesitan mercados para multiplicarse indefinidamente. Conveniente seria que una nueva planta oleaginosa, el ajonjolí, alegría ó s ~samo, 1'ecien estudiada y dada á conocer entre nos.otros, fuera mas conocida y apreciada por nu'estros agricultores, pues si los resultados son tan favorables como es de esperar, seria una ' buena adquisicion para nuestro cultivo. La agdcultura de España, pues, y su poblacion, han progresado. La industria no ha permanecido estacionaria: los estranjeros mismos han reconocido esta verdad. Mil ciento sesenta y dos millones de ·reales importaban en '1805 los productos industriales, .Y entre ellos los del algodon figuraban por cincuenta millones, el papel por nueve, y las elaboraciones de hierro y quincallería por n0venta y seis millones. Estos tres artípulos han aumentado sjn duda alguna su pl'oduccion considerablemente. ~n Cataluña no baja hoy lamanufaco ' tura del primer artículo de un cuádruplo de la suma á que ascendia en 1805; el papel escluye casi totalmente el es.tranjero, y las.utilizacionesdel hierro son mayores, sin disputa, ahora de lo que f'lleVOn á prjncipios del siglo. En paños, sombreros y cUl'tidos no

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y

necesitamos la indust'ria estranjera; por lo respec.tivo a minas, competimos con ventaja con ella en los plomos y azogues', esplotáridose en aJmndancia desd'e CJ-l1tiguo las. ~e hierro; y ~10dernameI~te, no en e~­ caso número, las de plata, que antes est\lviúon casi ' del todo a.bandonadas por muchos siglés :,las de cobre, y alguÍt otro. Blanqui, el 'eminente Blanqui, his- ' toriador de la economía política, ha reconocido que las fabricas de hilados de seda tienen en continua ocupacion a ochocientos ó novecientos obreros., y que sus productos igualarán bien pronto los de los paises mas avanzados ; (Jl~le la concurrencia de Catalufla amenaza ser formidable para los franceses, sobre todo en fah l'icacion de máquinas y sedas, industria de ouyos pr(}ductos. se hacen esp01'taciones al es· tranjero por valor de ocho millones de reales, fabri. oándose en Valencia en oie.nto, diez telares trescientas. cincuenta varas de tejidos diariamente. La plantaoion de millones. de moreras; el fomento que po!' este medio., aclima.t¡¡.ud~. las denominadas multicaples ó filipinas, y p.erfecoiouando el método uel hilado, ha introducido D. Francisco Monfort, influyen é influirán en el adelanto, de este ral;l1o, de in-o tlustria agrícola, y ahóra mas, pQi'qqe ingertadaS aquellas plantas' con otras del pais, se han convel'bi.do. de una produccion exótica en otra aclimatada. ó mas, bien indígen a, auxiliada por los gusanos trevolti.f!os. I¡.a industria har\nera lIebe tenerse tambiell muy presente al bosquejar el cuadro actual económico ele· - la Españ~, y tanto mas, cuanto <{ue no solo es )'a. cou-·


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siderable, si es tambien po.rque ella ha t?mado. su to.tal desarro.llo. en este siglo. y de'be recibir en él lJna grande amplificacio.n. , He tratado. de la po.blacio.n, agricultura ..é industria; vo.y á terminar examinando. la situacio.n mercantil.de la península. En 1845 impo.rtaba del estranjero. po.r valo.r de do.sciento.s veinte y nueve millo.nes de reales; de las po.sesio.nes españo.las de - América seteciento.s cinco.; de las qU,e fuerem espaüo.las setent~; o.cb-o de las colonias y puerto.s estranj,ero.s, y de Asia nueve; al to.d-o mil veinte y do.s millo.nes seiscient?s cuarenta y seis' mil seisciento.s un reales y veinte y cinco. maravedís. Lo.,, espo.rtado. al esLranjero. alcanzaba á ciento. ochenta y siete millo.nes y medio.; á las po.sesiones espaüo.las mas de ochenta y tres; veinte y nueve á las co.lo.nias y. pu~r­ to.s estranj ero.~'; tres á lo.s antiguo.s do.minio.s de Espafia, y un millo.n al Asia; al to.do tresciento.s cua_ tro. millo.nes seteciento.s' treinta y cinco. mil o.chenta y do.s reales y veinte, y seis maravedís, ,ascendiendo.' lo.s valo.res del co.mercio. de cabo.taje á do.sciento.s sesenta y cinco. millo.nes y pico. de enbrad'a, Y, mas de quiniento.s cato.rce de sarida, y juntos á mil ciento., ~uarenta millo.nes. Asciende, )mes, po.r los tres· co.n-' cepto.s de iínportacio.n, esportacion, y ,caho.taje, á do. s' mil,quiniento.s millo.nes próximamente'; todO' segun lo.s dato.s oficiales del go.bierno.. Los puntos C0J1l qtie verifica principalmente las transaccio.nes', In'ercanti-, les so.n las Antillas, Francia, (} Inglaterra. 'Y algun tanto. el. Báltico, Ho.lanaa,. Estados-Unido.s, Pertu-


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gal y Filipinas, pudiendo asegurarse . sin temor de oquivocacion que no bajan hoy oe dos mil millones de reales. Su comercio éstá sin !lmbargo muy lejano de la sit~acion que merece alcanzar por los elementos que encierra. La nacion ,española; tanto en este particular como en la agricultura é industria, no pasa de ser una nacion que emJIlieza. una n¡¡.cion qtle desea, una nacion que encierra·poderosos elementos de ventura y prosperidad, que cuenta con la produccion del ¡Lceite de oliva, deseado en toda ,la re donde7; de la tierra y con los vinos, frutos " ambos con_ . cedidos á una zona muy limitada de nuestro planeta, con laS"harinas) barrilla, seda, plomo, azogues, naranjas, pasas; higos, sal, estaño, almendras, pa,pel, plata, lana, hierro, jabon, salitre y otros muellOS, frutos naturales, · cuya produccion puede ampliar en una escala estraordinaria, así biencomo de . ~tI'OS artículos manufacturados, cuyas primems materias existen en su territorio y, empiezan á elaborarse ·ya., Cuenta por otra parte con la ventaja de entenderse el idioma español en topa la Amér.ica central y meridional, y no en escasas regiones del Asia y del Africa, poseyendo colonias muy bien. situadas en los principales mercados del mundo, y una marina mercante que ,se compone ya 'de diez y seis mil quinientos buques matriculados, con porte de doscientas cincuenta y siete mil toneladas y sesenta y seis mil marineros, que aun cuando aq.uellas no sean la mayor parte de alto bordo, acreditan por lo menos la existencia de un activo comercio interior y de


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cabotaje, y preparan los medios para especulaciones mas en gr-aúde. Esta es la situacion actual de l~ España, llena de preciosos fl'utós y anegada en su 11ropia abundancia . Que la carestía producida por el alto precio de los trasportes es una de las rémoras que mas detienen el desenvolvimiento de su riqueza: es incontrovertible, y "naturalmente puede deducirse del movimiento mercantil" que rápidamente se ha apoderado de Castilla, que hoy saca sumas -inmensas de sus granos, lós que hace treinta años"se destinaban para pasto á los cerdos. Demos, pues, un nuevo fomento á Castilla y Aragon, impulsando al mismo tiempo los intereses vitales bien entendidos de otras muchas provincias '; ninguno de ~stos fomentos que se intente puede ser mayor que el de facilitar las cQmunicaciones y poner mas baratos los trasportes.


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ARTÍCULO TI.

nESCRlPClON É lft!STORlA DEL RIO' EDRO.

a

El Ebro es el 'rio mas imporlante, la vez (Iue el mas célebre qe toda la monarquía; el mas fácilmente navegable, el mejor situado: el únic0 cílUdaloso , que desemboca en el Mediterráneo llevando su direc, cíon de N. O. á S. E., Y el que, á pes~r del abandono en que ha permanecido por muchos siglos : ha continuado constantem~nte navegable por docenas de leguas, desde los tiempos de César el Feliz y Alonso' 1 . de Aragon, como.de lo antriguo atestigua ,PlirJio por espacio .de doscientos sesenta mil pasos, desde ellugar de Varia, junto ~ Logroño; es decir, por sesenta leguas. Este rio nace en Fontibre ó Fuentes de Ebro, una legua de Reinosa, pl'ovinéiadeSantrander,. á unas diez


=24= '. leguas del mar Cantábrico; tiene ciento veinte y tres leguas de curso, en una direccion la mas ventajosa á la union con el Duero, que corre de una manera contraria al Ebro. Ciento éincuenta rios depositan en él sus aguas, algunos de los . cuales se p~estan á ¡¡er canalizados p ara su navegacion ó riego, como el Aragon, Arga, Buerva, GáHego, Cinca, Segre, y algunos otros: la region que describe con su's tributarios es de dos mil nuevecientas novent.a y seis le-guas cuadradas. Nace, de multitud de fuentes, lo .CIue' ocasióna q1.le casi desde Su nacimiento conduce aguas para dar impulso á cinc-o molinos barineros, Pasa por los término~ de Reinosa, Miranda, Haro, Logroño, Calahorra, Alfaro, {londe ya Heva un caudal considerable; por Tudela, Novillas, Mallen, GaHur, Tauste, Alagon, pasando por ei Norte contiguo de Zarago~a en su mayor longitud, en cuyos términos se le reunen los tres rios Jalon, Huerva y GáHego; por Fuentes, Pina, Gelsa, Velilla, Alforque, Quinto, famosa por sus aguas termales; La Zaida, Sástago, célebre por ser el' punto de'conclusion del canal, segun el proyecto del inmortal Pignatelli, y donde el Ebro, dando un grande rodeo, describe casi un circulo, retardando la navegarion con esto considerablemente. " Continúa por Escatron, Caspe y Mequinenza, último pueblo de Aragon, en donde se le unen el Cinca y Segre, tomando ya d'esde aquí un aspecto impo-, nente y curso pesado y casi imperceptible por el inPlenso cumulo de sus aguas; sigue por Flix, Mora,


' =2~=

Cherta y Tortosa, terminando y entrando .en el mar .por los puertos llamados los Alfaques. en dohde se encllentran varias lenguas de tierra que se adelantan al mar hasta mas de -dos leguas, forQ1adas por las tierras que el rio ha 'ido 'depositandó paulatina y suceshmmente. Pasa inmediato á otra porcion de poblaciones con'siderables, y discurre por las provincias de Santander, Búrgos, Logroño, Navarra, Zaragoza, Huesca. Teruel, Lérida y Tarragona. En el mes de marzo de 1155, estando el emp!lrador D. Alonso en Zaragoza, mandó echar al agua en el rio Ebro sus navíos, que llamaban buzas, conjeturándose que era para bajar al mar y hacer 1a guerra á los ·moros de la costa de Poniente. Hallándose el rey D. Juan elll en Navarra en '1476, en que celebró cortes á Aragon en Zaraguza, vino embarcado por el rio Ebro, para llegar antes, que se acabase el tiempo de la prorogacion que tenia hecha, de dichas c(lrtes. ' . Aunclué siempre éasi del todo abandonadl!Y- el Ebro, . mas bien en los gobiernos antiguos pOl' falta de recursos, que por ignorar la importancia de su navegacion, nunca lo estuvo tanto como en los 6.ltimos siglos. Desde el xm existia en Zaragoza un consulado de comerci!>, últimamente colegio de corredores de cambio ' .( que ªesgraciadamente, por culpa de los propietarios de' las corredurías, se halla sin ejercicio hace veinte años, con notable detrimento del comercio de buena .fe), el cual tenia la su-


=20= perintenderrcia de ia navegacion del Ebro, segun cédulas de 1504 y 159<1 deD .. Jaime II yD. Juan 1 de ' Aragon. Consta de esta última, q1!e pal'a el reparQ de los pasos peligl'osos, y otras obras (lue con venia 1lacer cuando el tio variaTha ..de cauce, cobraba dos sueldos de cada cahiz de trigo, y tres por carga de otras mercaderías e¡ue se conducian por el Ebro. Este última. confirmó esta prerogativa, y aprobó los gastos de la composicion del azud de Quinto, de manera que no petjudicase .á la navegacion. Empezó el rio á variar frente á la ciudad, amenazando ocupar , pingües tierras, y para ocurrir" á estos renaros, don Pedro IV dió facultad de imponer sisas por ocho años. . En 1510 intentó Zaragoza abrir uná acequia de riego, construyénd~ el azud en ei pueblo de Novillas Ó, en las peñas lle Raz¡{zol, término de Gallur. D. Fernando 'el Católico, en cédula de 15 de mayo del mismo año, uesde Monzon, aprob.ó este pensamiento, dejando empe'l'Q en los dichos azules p{J¡~o

espédUo PO?' donde las barcas, cópaho$ et bagillos que suelen ncwega1' , é almadías, é ot1'as 'f/w?'cader'ías por -el dicho río pwedan libremente pasa?'. Por todos estos datos se conoce que la administracion superior del estado nunca' se desprendió de la facultad de proteger la navegacion del Ebro, cuya importancia era reconocida', De tal manera es esto cierto, 'que en las cortes de 1677 y 1:678 se trató de adquirir un puertó para el reino, comisionando á Luis de Liñan y Vera, y Felipe Busiña y Borb.on,


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ingeniero y maesh:o mayor d$l los barcos del Búen.Retiro el uno, y arquitecto de fábricas el ' otro, para que fueran á reconocer si el rio Ebro se podia hacer 'navegable hasla el mar de Levante. Reconocido en efecto minuciosamente, resultó que podia realizarse este deseo para arriba y para .abaJo , ,pasando trece presas ó azudes : sin que á la navegacion le sirviera lle ningun embarazo, ni las villás y lugares reoiban con ella dailos en sus moli'nos y riegos, ni por esto sea neoesario bacerles alglilla recompensa; estos azu :1es eran tino en Gelsa, AHorque, . Cinco Olivas, Alborge, Mequinenza, Flix y Cherla, y dos en Sástago , Escatron y Clliprana, al todo trece, ~n algunos de los cuales se indicaban ligeras modificacion~s; de manera que todos debian conserva,rse , haciéndose en cada uno un paso ó dique para que pasen los buques sin salto ninguno. Proponian 1iambienla conveniencia de quitar el :impulso de su -rigor á las corrientes del rio, apartar algunas piedras caidas de los montes, y limpiar y profundi'larlos en algunas parles; y en los puntos adonde coñcurren barrancos, islas ó riachuelos, bacer algunos gallipuentes para que pueda pasar la gente ó caballerías que tiraban de los barcos. Ex¡¡.minaroll la situacion de Tortosa para ver 'si, podi·a hacerse puerto; y reconocielHlo que el mar estaba á cincQ leguas de dista~ci.a, y que á la poblacion no podian lleg:a r s1no embarcaciones 'pequeñas, se convencierón de que no era posihle. mncont raron qUe los A,lfaques entraban t~'és leguas en eL mar,


=28= desde la punta á la ensenada, con ,una latitud de dos leguas: y á pesar de tener treinta ,Y cinco pies de fondo enmedio- de áquella, alrededor por partes veinte y cinco, y hácia tieITa quince, por ser esta movediza', con riachuelos, estanques' yaguas detenidas, muy pernicioso todo á la-salud , y sin terreno para fructificar y aun sin aguas piu'a beber, opináron no podian hacerse construcciones, ni am1 tampoco en la Rápita, que goza de otras ventajas. Posteriormente, en 1706, se concedió por la reina gobernadora el puerto de los AlfaqU'es y Tortosa y todos los pueblos confinantes con el Ebro hácía Aragon, y tambiep. desmembrar de Ca~aluña la ci ullad de Lérida y todos los pueblos que se hallan entre ,el Noguera y Cinca, agregándolos arterritorio aragonés, quedándo de este ambas riberas 'del Ebro dependientes de la jurisdiccion de Aragon" desde Navarra á su áesembocadura en el ~ar; pero á pesar de esta concesion, nO 'constá que se rea~izase. Posteriormente, en el mismo reinado, ei Sr, D, FelIpe V, en 1758, renovó el proyecto, que en las cortes celebradas en aquel reino de Ar<\gon en los años 1677 y 1678 se agitó, resolviendo 'hacer el rio Ebro n'avegable . • Segun el Sr. 1;). Miguel AIejos Burríel, cuya prematura y reciente muerte (1) nO' podemos menos"de recordar con dolor, es~e caudaloso ríO' ofrece en ocho ,meses de~ año una profundidad ,de cuatra

y

(4) Acaecida enjulio 6 ag,oslo de 4849.


='29:-::

pies por lo menos en los vados, y constaptemente agua baslante pal'a form'ar un fondo que facilite la navegacion de barcos de pequeño porte, capaces de conducir doscientos quintales castellanos ,. equivalentes á sesenta y seis cabices aragoneses de brigo, género mas comun dé . trasporte p,or esta via; añadiendo que para facilitar esta' navegacion en los cuatro meses del estío, -pueden conStf1;tirse buques ó ' convoyes que no calen mas de · un pie y medio -de, fondó, sin quilla y perfectamente planos en su suelo. Tambien dice. qúe. para destruir los vados ó bancos del rio puede hacerse dando direccion á su álv,eo ó cauce, y estreehándolo prudente y científicamente. La·canalizacion del Ebro, continúa, debe tener dos efectos: quitar los obstáculos y estorbos del álveo, y arigostarlo ó reducirlo. Por todo el rió hay una multitud de obstáculos de esta especie, y aun ~l frente de Zaragoza, y para angostar las riberas lo mejor es levant~r un plano del Ebro, señal¡¡.r un definitivo álveo, y plantar sus márgenes de rilüilbreras, chopos y otrosárb0les. ElSr. Royo y Se.gura, quemuyrecient;emente hadedicado un recuerdo á la navegacion del Ebro, el? una breve memoria, dice que hay tres obstáculos que yencer ppra que este sea navegable; á saber: primero, las_o.cho presas ó azud es que sirven para el riego y Gruzan el rio, á escepcion de una b~quera de mas ·d!) veinte varas de ancho, por donde pasan 10$ barcos en la actualidad, y aUJ;l esta se cierra en los cuatto meses de el . verano, quedando interrumpido completamente ,


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tránsito: para v.encer este.in:convenierite deben constriürse compuer'tas 'en uno· de 19s lados de los azud,es ,. mas no en el centro, por su gran coste y otros inconvenientes; peFo aun de estas ocho azudes, l:i01' lo que espresaré eRlos artículos sucesivos, s!l vendrá en conocimiento que quedan reducidas á un número muy inferior, El segundo. obstá.culo sOIl las islas ó s:otos que quedan delante de las presas, dividiendo el rio en bra2:os no navegables: esto puede evitarse formando. estacadas revestida!? de uñ. ramo á otro para Teunir las aguas, El tercero son los vados, que pueden destruirse por un vapor 6 barco· de limpia que, moviendo el terreno, le dé mayor profundidad, y cuando no fuese bastante, formando en las or,illas algunos cuchillos ó espolones de piedra suelta. .. En el dia" á pesar d'!ll mal' estad'o del rio, llegan los. barcos todavía hasta Novillas, . lindante oon Navarrá; es decir, á (marenta y siete' leguas de su des-" agüe en el mar, con bastante facilidad, y sin peligro en aguas altas; pero· en aguás bajas, con zó-, zobras, con repetid'os ejemplos de. funes,tas desgracias, y. hasta con, pérdida de· los barcos· y su cargamento, pues que tener avería es suceso de que apenas se ' escapará: en la 'actualidad ninguno de lo's traspOl'tes; quedando adenias suspendida la navegacion desde Mequinenza á la parte de .arriba en los cuatro meses de verano, Desde Sástago·en. adel~l.l1te, casi no' hay otros inconvenientes "que la presa de Flix, 'quepresenta sin embargo un salto de siete varas y mé-


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dia, y la de Cberta, de o.cM varas y media de aescenso.. Lo. bajo., que po.r lo. regular lleva su cauce, y las mo.ntañas. que atraviesa y fo.rman un lÍluro. en mu- ' ebos puntos por una y. o.tra márgen., y ~l aban.donG en que po.r varias causas, y á.pesar de lo.s deseos de algun.o.s-go.bierno.s, ha permanecido, le hacen po.co, benefie'loso p.ara eL riego. > á pesar de su. ¡gran cau ~ dal y eslensio.n que rec.orre. Las obras mas impo.rtantes que de este génem tiene: so.n las acequias de riego. de Alfaro, lo.s canales Imperial de Arag~n y Real' de Tauste , . y lo.s azudes de Flix y Cherta. Tambien beúefic~a muchas.tierras desde El Burgo. hasta EscatrGn ~ pero esta ven~aja está co.ntrabalanceada por l€lB o.pstáculos que o.po.nen á la navegacio.n las o.bras que se hicieron en el rio. para co.nseguir el riego.. Tampoco presta ho.y no.tables heneficio.s á la industria ~ de manera cÍue, pu~ dielldo. ser uno, de lo.s mas perennes, m,analüiales ele la riqueza pública ,. en el estado de abando.no. que se· llalla en el cl!Ía, es, entre lo.S: rios mayo.res de la península, el mas imp.ortante, y uno .de lo.s que meno.s. ulilidad repo.rtan. Pomponio. Mela ya le llamó 'ingens ibe1'us; Plinio. calificó. al Ebro. de una fuente de riqueza, p.o.l' su co.mercio. y navegacion, y el inmo.rtal Campo.manes reclamó p.ara :él lo; que p.al·a ningun o.tro. río.. de la península; la fQrmacio.ll de; una so.ciedad eco.nómica para (<¡mental' el riego,. na'Yegacio.n y espo.l'tacio.n de fruto.S" fiJandQ su do.micilio. en To.r, tosa.

.

El Sr Misley, en su empresa de· trasp@rtes de: I


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Zaragoza á Barcelona p'or el Ebro y el mar, graduaba en 1842 las importaciones que se hacian á C'!taluña desde Aragon por tierra yagua, en cebada, lana, trigo, garbanzos) harina, carneros, pieles de ganado lanar; ·4abas) cáñamo y trapos, en cincuenta mil toneladas, cálculo, á mi entender; muy bajo, indicando que la mayor parte de estos productos salian de ' Aragon por el ' Ebro: regulaba al mismo tiempo las importaciones anuales de que este antiguo reino se abastece por el intermedio de Valencia y Cataluña en arroz, almendras, esi1arto, judías, loza) naranjas, limones, pescados salados, ~ejidos , azúcar, café, cacao, géneros coloniales y' bacalao, en veinte y cuatro mil toneladas: el trasport.e de estos efectos se hace por tierra. D. Mariano Nogués, contrayéndose al trigo, en una memoria sobre este objeto, que enjulio de 1848 publicó, dice que por el Ebro se estraerán unos doscientos mil cahices (aragoneses); que co'n canos. y caballerías para los mercados fronterizos a Cataluña se estra.eran u nos diez mil canices , cálculo, á mi entender, muy reducido; que la cabida de los l}arcos que vienen .por el rio es de unos doscientos cahices, y por ú~: timo, que los molinos nuevamente construidos por los Sres. Almec y Dronda han acelerado la estraccion en mas de un veinte y cinco por ciento. Mas á estos dos molinos tiene ya que agregarse el de los Sres. Villarroya y Castellano, establecido en las inmediaciones del puente del rio Gállego, siendo por su maquinaria, y por la buena inteligencia y distri-


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bucion de las ocupaciones, Ulla ue las fabricas mejor montadas de España. Al hablar, aunque incidentalmente, de las harinas aragonesa:s, vuelvo á llamar la atencion del gobierno hacia esta nueva.industria clue empieza á germinar en Zaragoza: ella es indudablemente uno de los mas IJoderosos resortes' para levantar aquel celebérrimq pais de la postracion etl que se halla. Tiéndale, pues, decididamente la mano el gobierno, y as! c@mo ha visto premiados sus desvelos en una estensa provincia, que de miserable -y abatida que era hace veinte años hoy se ostenta poderosa y rica; Castilla la ,'ieja, digo, que ahora parece una segunda Catalufla, tienda al Aragon el go'bierno una mano benéfica, y 1\1 Aragon será hien prontú una tercera Catalufla, (lU e, en union.de sus dos hermanas, bendecirá un reinado paternal, echando hondos cimientos y contribuyendG á levaLltar el nuevo edifiCIO ele ta glo_ ria nacional, no sobre los principios de la política, sino sobre otros fundamentos imperecederos. ¿Mas qué hacer para alcanzar esto.s brillantes triunfos? Eso será la materia de. los artíCtdos sucesivos.


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ARTICULO III.

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CONTINUACION· BAJA DEL CANAL IMPERIAL.

Heclla ya la descripcion é hístoria del Ebro; manifestarla la importancia y 'ven tajas inmensas de su navegacion, forzosa es, si se ha 'de tratar este asunto con la estension debida, fijar la vista en la situacion actual de la famosa obra proyectada y llevada en ' parte á cabo por el ilustre D. Ramon Pigoatelli. La navegacion de Jos rios no siempre puede, no siem-pre debe conctucirse lJOr sU1lropio álveo, yen cierta ocasion, habiendo manifestarío el célebre ingeniero inglés Brindley la ventaja de la 11'aregaclon por canales 'c!;)fi 'preferencia 'á la de los rios" le I:?PÚCÓ la : cámlira:~,.'¿Seglln es'O, paq;a qué valen 10s ,rios?\>A lo '. que, despues Íde uná 1)I;eve pausa, contestó : -~PaI'a


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hacer canal~s návegables.» Pero no en todos lós casos pueden estos llevarse á puntes convenientes, y entonces se hace preciso utilizar los rios en la parte posible. En este caso se balla el Ebro, ,que )Jor otra parte en algunos trozos no ofrece dificultades que sean insuperables á SI! navegacio!1; de modo que para esta puede y debe adoptarse un sistema misto; es á saber: usarse del rio en su parte baja mas caudalosa y de álveo mas recogido, -y utilizar sin embargo 'cúal , corresponde el canal Imperial, desde un punto d.aclo, hasta Tudela. Mas ¿en !I~é forma debe realizarse esto; en qué punto fijarse la reunion del Ebro 'con el canal? Cuatro f'¡ istemas se disPlltan la forma de su realizacion; los cuatro pueden sostenerse co"n mas ó menos justicia; pero es necesario deponer ante las aras de la patria toda preocupacion, y que se lleve á efecto él mas hacedero, el qúe mas ventajas produzca al pais, y sobre todo el que se halle mas en armonía con la situacion de las cosas y los cánónes,de la ciencia económica. El uno de estos sistemas, el mas antiguo, es' el de D. Ramon Pignatelli, á ctryo cargo se puso el, canal en 9 de ,m'ayo de 1772, habiendo , quitado su gobierno el Sr. D. Cárlos III á la compañía de D. Agus. tin Badin y su hijo D. Luis Miguel en 4 del propio mes \ es~inguienclo ,totalmente dicha compaiLía, en :3 de febrero de 1778, desde cuya época" abandonado el proyecto del ingeniero Krayenhoff, quedaron!a


=37= direcciol) y obras del cana'! á cargo del citado Pignatelli. Seis monan:as habían mirado con envidia .la empresa de este canal, y de estos algunos la intentaren; pero estaba reservado al inmortal .Cárlos 111 dar un gran impulso á esta 'empresa. En el mismo ' afio de 1778, en efecto, emp.ezó á llevarse á cabo y construirse la presa que, elevando las aguas del rio, habia de alimentar con ellas al canal; esta se resolvió construir en la jurisdiccion de Fontellas, á seiscientas treinta 't~esas de distancia ma;:; arriba de la antigua de Cárlos V, Yse concluyó en 19 de agosto de 1790, á pesar dl,'l las cincuenta y nueve avemdas estl'aordinflrias que acaecieron en este período de doce años, dándole la forma de' presa recta, que la hace la única en Europa. Esta presa tiene de longitud' ciento veinte toesas, y de latitud diez y siete y media, y ocho pies de altura desde el suelo de las bocas de la casa de Compuertas, sin cenLa¡:' lo~ cimientos, que donde menos son de quince y aun de treinta pies, mediante la que pueden entrar en ~l canal e'n Gada hora mas de tres millones nuevecientos veint~ y un mil seiscientos pies cúbic ~ s de agua, aunque ordinariamente , solo pasan en el mismo tiempo dos millones trescientos veint~ 'Y dos mil ochocientos pies cúbicos, Tanto de esta presa como de las obras adherentes, su coste fue de treinta y seis millOlles setecientos veiQte JI tres mil' reales. Construida la presa, era de creer que se hallaban terminados los obstáculos principales; pero en 'Vez de suceder estQ, se ofrecieron otras much~s di-


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ficultades imp¡'cvistas que contribuyeron indudablemente á la temprana mueThet~ d'el Sr. ,Pignatelli. , En esta época, sin embal'g'o', nalJia deja'do abiertas diez' y seis leguas cíe canal de, ochocientas varas, ó sean chareirta y cinco mil' seiscientas toesas próx.imamente, valuadas en sesenta 'y seis millones 5etecientos' setenta y un mil realé'S, Su profundidad ordinaria era de nueve pies de Paris destle la superficie de'las aguas, en la cual tenia sesenta y cuatro pies de latitud, disminuyendo hasta elfcmllo á efecto del eS,carpe. El célebre canal de ,Langüedoc solo conserva á flor de agua sesenta ¡ries de allthurá' y seis de profundidad, en 10 que le escede seg'uramenteelImperi'al, y tambien en que este ba servido y sirve-á lo~ dos beneficios de navegaci'on y riego, circunstancia de que nos ocuparemos en adelante, Las almenaras pata 'd'al' I salida al agua regante están construidas cinco pieS' ma~ alLas que la sole~a; de ' m~ao ~lue aun cu'antl'O los' c~atro IJies restantes, hasU ' los'nueve que tienen de élevacion las aguas del canal, se consumiesen en' este ohjeto, siempre quedaban cinco pies pá'l'a la navegación, suficientes, kegun' MI', Lala~Qe, rara na'vegiir barcos ele m~yor porte. Los gastos invértiaos ,en 'c'l canál .en' su época fueron de oclienta y cirlco';milJones seiscientos'ocho miP ciento ,sesentáiy odho re(lles y y'einte y nuev~ mafa- ' ve~Us próxima'ment~, eit'and6 valrlagas las obras del u Ja,lon y ,Puent'e de ' la ' ÁlrÍlen'ara-P'ilar s.ob\'~ el rio' Huerva ~n 'véiDte millpnes' qUiñientos 'veintey"sieté ~i(reale~, Sin émbalf'gó:n. Fé1ip~ Co'o rad, ehSúJ


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l)l'oyec1:o Jel canal marítimo, de que fue- ocupm'é en <el articuLo siguiente, afli'ma haberse emplead~ ya.en . la €ollstruccion (tel canal ciento cuarenta y cuatro 'mi7 illoneS; quedando terminadas, como se ha. dicho, diez -Y seis leg;uas 'detreinta 'Y dos q:ue segun a'lgunos 'debia . tenev hasta su .conclusion, aunque el 'mismo Conrad solo' regula nueve hasta Sástaga, ,desde su actua'l te-vminacioi1: Iuas tier,ras regantes del canal, s~gun la medicion general l¡;lracticada en 18m, son veinte .Y tres mil setecientos cincuen~a y ocho ¿ahicés, tre·ce cURLtales, tres almudes ,de á veinte enartales a¡'a'goneses!, Tal 'e ra la situacion d.e 'esteillegGci@ 'tÍ. 1I.a 'muerle fle 'PiglllateHi, acaecida en 5'o 'de junio dé ta95, casi -á los cincuenta y nueve años de Sil edad, ,Rabíase tellminádo -algo , mas ' de la mitad de su proy~cto y des:\lanecido las mayores dificulta(les y obras'~ ; mas jigantescas (file en él ha1bian de 'presentarse; pero los radicales sacudimient()s 'polítícos acaecidos en la vc-cina Francia,; el habéi'sele en· 1'791: declarado en . quiebra el tesorero por mas de diez' y seis mil1t)nes de reales; otras difieultíades ciue taml:lien se le ofrecieron, '1' má's ' que todo el ha~)er encontrado con un tel'l'enO simoSé) que absorl'üa las aguas del canal, hizo t[ue este· se' susperidiese en las inmediacíones de ' ~aTagoza ~' suspendieacl-ó al mismo 1íiempo el hilo ,de ' sú exislenGüi. i:. ' En el mismo 'alió se nombró al ' concle de Sftstac10 . o pl'otector del canal,. QOhcedie'ndosé en 25 de abril ~:le;t7.94 Jparasu-ccmltiililacion true sé1bl'gáSé' i'ln iÍIi~


=40= 1I0n de reales sobre la renta conocida corr el· rromJm~ de equi·valente r y qge de la hacienda púOlica se entregasen: cincuenta llíIil reales mensuales al mismo .objeto. Con estos elementos, dicho conde, ~espues de haber investigado y conseguido el medio, aunque cost.oso, de continuar el canal, es á saber, revis- ' tiéndole de tietTa; buro< ó al'cilla, lo llevó á efecto en una estension de (i)CbÜ'Cientas cincuenta varas; pero aunqu.e subsistió. bien este revestido por algunos años, sufrió grietas y se abrieron simas, con IQ que se conoci-ó no.,ser suficiente. Des[:mes de várias vicisitudes fue nombrado p. Juan Peiialver, hombre de conocimientos eientfficos y d-e mteligencia particular en esta clase de obras, quien desde luego empezó á hacer un revestimiento en el canal por el estilo del de el conde de Sástago; pero este método, q1Je siguió una larga temporada, no dejÓ' de ser gravoso al canal ~ así que, luego. de revestido un trozo y .llamado á la corte, se 'ausentó en 1808; pero dejando una Memoria, que es la que se ha seguido con' pequeñas variantes en lo sucesivo. En -1826 fue nombrado protector del canal el marclues de Lazan, que ejecutó obl'as de importancia, siendo entre todos sus' sucesores, despues de Pignatelli. el que mas se distinguió é impulsó el proyecto, pues nadie negará que consiguió la prolongacion de tres trozos de canal hasta las 'cercanías del pueblo del Burgo, en la estension de cerca de un tercio de legua. Despues del marques de Lazan, desde -1857, nada • .se ha adelantªdo en ia continuacion, bien que, su-


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primido el impuesto del millon á iristancias de los que menos debian ·estar p~r ·abolirlo, no quedaban recursos para proseguir en este proyecto. Re enunciado basta aquÍ la situacion del canal Imperial, que necesario era conocerla para continuar nuestro propósito. D. Ramon Pignatelli, en su plan, trataba de que se continuase por los llanos del Burgo, por Quinto, Fuentes, La Zayda terminando en el EIH'o en la villa de Sástago, junto á la b.u eda de la Rosa, s'alvando de este modo lo que se llamó la vuelta de Sástago que consiste 'en unas on; dulaciones que hace el rio, llegando casi á juntarse, ganando así una porcion de horas de navegacion. Dicho se está que en esta continuacion habia de seguirse el órden de las leguás construidas; es decir, los sesenta y cuatro pies de latitud en la superficie de las aguas , y nueve de profundidad sirviendo para los objetos de navegacion y riego. No se \hace es.pecial mencion del proyecto de Conrad en su con tiimacion baja, porque se adheria en un todo al de Pignatelli, y no solo en esta parte, si es que trataba tambien de conservarle las mismas circunstancias en su prolongacion superior á Tudela y al mar. El otro sistema de la continuacion del canal es el d~l Sr. D. MigIJel Alejos Burriel, el que, dudando ó desesperando de la continuacion, se limita á manifestar que, según su· opioion, «lo bajaria ya al Ebro por el pup-to mas conveniente, que á su pal'ecer seria por debajo de las esclusas del paso .de ganados, y lo reduciria desde allí' en adelante á una acequia de rie-


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-go,)~

conceptuando (HW, de este modo las obras se.. rianmas posibles, ba\'atas y es,taNes ,,: y 'los ,pcnefi;" {;Íos grande~ .1' p.rentos) 'c1p JTIélnera que) segun su j pensamÍl~!1to , .. debia veri,fic<!rse .la ní.lv!e.gacion Il1as ' -es tensa por el Ebro . ,Pieopa ', sin.embargo, q ue,con,strnir esclusas. á las nueve pliesas' Ó, azud.es que hay' en el tránsiLo es un (lelirio ., y no ce!l(')cer el tio ,n1 el sitio, . Y: sevia mny sensible, dic~, que. se' intenta- . Ta solamente: "AJemas, afiade, el viaje por esa gar- ¡ . ganta de Sá~tago Qcupará, suponiéndGla caleramente ~abilitada, veinte y cuatro horas f GmplcLas á lo. q¡enos, qu.e coo.sumirán~dos días; y por el camino ' ¡ de .llierro Ó sil ,equivalente se p.od¡'á, hacee en veinte minutos, (J1l,e, u.nü)os,á cnatro hpr!ls para el,traslado VOl' medio de una máquina, darán UI,1 tipmpo de c nat¡'o horas veinte minutos-, sin' t@mélr en. -cuenla las av¡edas ... y penalidad.es de los viajeros.» . EI S~. D .. José Ga¡;cía Ote;r,o, aqtu;.¡l directo\' del . 'Üuer·po ae ingenieros de camjnos, oanales y puertos" , es ' aulor de otro , de los pro,j'ectp& de contin,nacion. baja del canal. Si no !le hubiese pel'dido de ,vista, tli· ce, que ,u na 'vja de prim:c.li Órd(im sobre las m~rgcl1!3s , del Ebro debía tocar los muros de! Zaragoza, la observancia de este solo pl'Ín~ipio .h ubiera sacado al canal de un siuDllmerQ:(]e d'ifico.lt¡¡des, ~n q¡¡e hoy se ' encuentra envu elto. Segun ·&u¡memoriü: el,p¡]oj;eoto . antiguo; es decll" ,l a qucllrestia' basta el .valle de 'Ilelc,I rija en' ,Sás~ago, desde, los 'barraoones, c9,DsLa de unas lloce leguas y media .. n0 ' exisJienclo plano de 'esté proyecto, ,ni l·os de detalle, pLles, 'segun D,. 'Ili-

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burcio del Caso, estos' lntpeles ftte1'on pábÍtlo de las

l[¡amas en-los menw9'abtes 'ased'ios ele 1808'Y , 1809. Se supone , tasado e,ste' proyecto eo sesenta l' tlos millones; pero si se atiende al gran ¡desarrollQ de su líoea, que' casi toda va por terrenos y cel'r:0s eleva- dos, muchas de ellos de maJa calidad, á 'las d(!)s (tascadas de OCb0 esclusas enfi'ladas, segun uoos"y de ocbo y seis, segun Ot110S, eo las PedreFas del C(mde y , las dos de cinco flara entrar en el Ebro, se conocerá que no puede bajar su coste de cien millones de reaies, EFestrecho de Quinto, formado por los 'cabezos del 'P rado, las alturas de Matall1ala y tas Pedl'eras :del Cood~, que son unos' celTOS cOínpuesto~ <!le capas alternadas de caliza y piedra yeso, no p e)' ll1i ten que el canal pueda llevarse por ellos sin grandes dispendios; tocallla margen del rio en términos que apenas puede conservarse un 'camino muy estrécho, de modo que flarece que la naturaleza ha marcad@ el principio de este paraje, para la union del cánal cón 'el rio, porque presenta en él una mál:gen ¡cóncava yl un régimen estable: Admitiao este rdato, la linea de prolongacion no es dudosa, ni presenta dificultad; toda ella 'Va, por , ei l1ano, y en su mayor parte por tenenos de huena cllidad, donde hay acequias, cuyo estado garantiza el éxito del canal. La línea del proyecto del llanotiene de Yongitud unas seis leguas, y siendo dé ,ocho y media ,elr antiguo iliIasta lás Pedreras del COl~de, resulta¡una eeoll(,)ll1ia de 'd(')s leguas y media, con la: A notable ventaja,ida' la construccion del canat -en Ha-


=H= nUl'a, que es la mas fácil de cuantas pudieran adop· tal'se. En el término del Burgohay dos leguas y media de terrenosimoso, en que es indispensable revestir el canal; pero aquí las simas no son de gran profundidad, porque la capa consistente de terreno se encuentra á doce, diez y hasta 'siete pies de la superficie. La seccion flui ': a de esta prolong'acion podrá tener seis pie::; de aItura con la latitud que resulte' á flor de 'agua, dando á la solera veinte ó treinta pies, y á los escarpes uno y medio ó dos de base: 'Es indispensable presciúdir en esta prolongacion de los riegos; regulándose el coste, con inc1usion de las obras, en tres millones por legua, resuLtando un total de diez y ocho millones. De los seis pies 'de altnra que se dan á este proyecto, el mayor calado de los barcos es de cuatro pies, escepto el Almiranté, que está fuera de ser.vicio, qued,ando en co,nsecuencia dos pies para cfue la flotacion sea f~cil, y aun podda disponerse de alguna altura para riegos, pero dándose estos por la superficie para que nunca falten cinco pies de agua. Entre Qu'jnto y la presa del Conde hay una tabla de agua bastante profunda, 'de modo que puede establecerse la sirga con regula¡'idad por ella. Hasta aCluÍ el Sr. García Otero: llego por fin al cuarto y último proyecto de prolongacion, q ,e cita el Sr. de los Villares Amor, actual jefe del can¡ü , Imperial, en uria memoda que últimamente presentó á la , dircccion de caminus : consiste en echar las ,!guas del canal al Ebr.o por el término del Burgo_


=40= Dicho señor dice que la realizacioll de es te proyecto tenia la ventaja de aprovechar las -obras existentes, ue asegurar el riego actual, de minorar mucho las dificultades, siendo escesivamente menor la estension de terreno flojo que el nuevo cauce ha de recorrel', y porque su coste ha de ser tambien mucho menor qu_e en ninguno lle los otros proyectos. Fortificada la almenara de San Antonio con ma)'ores revestimientos de mampostería y sillerb qu.e los que en el dia tíen-e, para cvitar los males que necesariamente debe causar el _violento des.censo de bs' aguas desde la altura á que se encuentra, por ella puede desaguarse el canal de _todo el volúmen de aquellas que se considere ne cesario para regar las tierras, quedando -desde este punto de~tinado eJ canal al solo objeto de la navegacion. Reducido el p.eso de las aguas á una mitad-y au n á menos, si necesario fuese, y angostado el cauce h~sta dejar la anchura suficiente para que cómodamente pasen un barco de ida y otro de vuelta, y uno solo si hasta tal estremo habia que contraerse, pues por medio de puertos acertada"mente colocados se evitan bien todas las dificultades, el terreno que tantos obstáculos ofrecia para la continuacioI). de las obras, porque no podia ·rcsistir el peso que' se le cargaba, l'evestillo ahora de arcilla y buro, no se simaria mas, como lo demuestran los contracanales de Miraflores y de los Torpos, el de Berrial :y el del Platero, en los que las simas -que -se 'a'bren -són de poca cOÍlsider acion,- sin mas causa que el menor 'VD


=q.6=

lúmen , .de agua que cQnducen. El coste de estas obras, ,incluyén(los.e la habili tacion de las esclusas de ValdegulTiana y eago. del G3nado, "babia de sel"de poca importancia, atencHcla: la , natuvaleza 'de Jas obras y comparadas estas con las de los otros proyectos. Desde el punto que termina el cauce abiúto del canal.al término del BUl'gO, donde habia de confluir con el' Ebro, median por la parte mas larga mil doscientas toesas: en cuya línea era preciso abril' un cauce nuevo sobl'e terreuo mas firme que el anteriol', pera menos. desmejoraoo, y por donde, amaestrados por ' la esperiencia, se caminaria ya sin · las ;clificultades con que antes' se tropezó, La elevacion, aquí 'cÍel terreno sobl'e el nivel del - Ebr.o puede calcularse en unos noventa pies; y por lo tanto hay que construir .dos ó mas esclusas con el fin de hacer cómoda y facilla entraela de los' barcos que virueran por el canal al, Ebro, y viceversa. Introducido ya el canal en el río" podía darse por asegurada la navegacion; pues si bien desde este punto 110, faltan obstáculos que vencer, se' hallan reducidos á algunos' azudes de poca elevacioh en el . Ebro, que no oponen dificultad síno en las aguas bajas, yl esta pódía ¡venceDse pon compuertas ó arrampán~lo1as; en el de Flix, sin embargo, el'a -índispensable una esclusa. Emprendido este proyecto, opina el Sr. de 10sl:Vi.1lares,Amor que ,lel mismo cur~O' dé las- obras-,jria ,' conduGiendo á mJ:ljoras~ inap\'eciatles. En difererit.es : puntos podria c¡H1<vepi¡ abril' canales l.aterales,. para o

o


.=47=

Yencel' algunos i·nconvenientes ó ganar terreno·. Desde Alforque, y aproveéhando su misma azud un ti'ozo de canal de meno~, de ochocientas toesas, libel'~aDa á los, barcos, recrrrrer [as muchas revueltas que desde dicho> punto ~astapasado Sástago descriJie el rí.o Ebro. . Termina en este púnto la desctipcion de los cuatro proyectas' Goncehidas para continuar el canal hasta introoucírlo en el Ehro.: Fue mi intento hacer en este artículo un exámen analítico de todos ellos. proponiendo despues mi humilde opinioll sobre cuál seria ma.s realizable en parte ó en el todó, ó si p.odia, formarse uno nuevo r,efundiendo de todos la parte, útil; pues no cahe 'duda que la realizaóon del canal! se presenta mucho mas hacedera desde que hombre!:> celosos han dirigido sus estudios, á investigar las causas de 'su paralizacioD , é inquirir los medios mas propios para que esa cese, cohnan~o ele júbilo á' una poblacion laboriosa, abundante y pohre al mismo tÍempo. Fue mi intencion, digo, examinarlos en este artículo ; pero insensihIemente ha ido la pluma fijando hechos impor~antes en el papel, se ha ido formando este escrito demasiado estenso, y se hace preciso tlejar la decision de una cuestion tan grave para tratarla con separacion, lo que será objeto del artículo inmediato.


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ARTICULO IV,

' EXAMEJ.'( DE

LOS PRQYECTOS DE COJ.'(TINUACJON

DAJ.I.

' DEI: CANAL IMPERIAL ,

Hanse descrito en el artículo anterior los diferentes 'pensamientos concebidos Nra llevar á cabo la union de la parte construida del canal, imperial con el Ebro, union que casi daria por reaFzadas halagüeñas esper:an~as, llenas de resultados benéficos pa~ ra el comercio, para la industria 1 para la agricultura ue la mas feraz y .pillgüe de las provincias de España, considerando tal el A:ragon-, y para otras muchas provincias' de la monarquía que aumentarian sus producciones .y llienestar, aumentandQ al mismo tiempo el poder y ,los g,oces de, la nacion, y el prest.igio de su gobier.no 1 la poblacion del estado;

.4


=50=

pues si se exa'mil)a con detenimiento la causa de la , prepote,ncia que sobre la nuestra han alcanzado al-"' gu"rias naolones , ca¡,;i puede asegurarse que ha sido por el esceso dé su pobJaclon, Ahora ~os incumbe la enojosa y difícil tarea de examinar estos pensamientos, dándcrles el valor 'q ue se merezcan, sin atender mas ciñe á la m'a yorutilidad y exito del proy~ctQ, esponiendo al fin aparte nuestro, modo de pens<;Ir, que quisierarn.os abrazase todos lOE estremos, Dolol'oso es para llosoLrós, entrando en materia, no poder deferir á las ideas de un hombre de pensamientos sublimes y grandiosos, de genio vaslo y stlperior, delillill0rtal Sr. D. I\amon de Pignatelli y Moncayo, al que,' mas bien que resJleto; tl'ibutamas una verdadera admiración. No podemos def'erit· á la continuacion -de su proyecto por su misma grandiosidad, y porque habiendose reuuido el 'los Jos Qhjetos de riego y ní\vegacioIJ, uno ha: dificultado la realjzqcioI1 del otro, y amb?s , ocasionado la verdaCJera .ca~lsa de ¡:;u es.lado actual. Esto ha hecho que se le dieTa .Ul).a \at.itud superficial de sesenta y cuatrO pies de Parjs, y la profundidad 'de ,l)ueve; .const¡tuyendose esta obra en venlader(!.ment.e colo,sal. Con e~tos nueve pies de ' elevaoiQl1, es verda~ que se conseguía. que pudieran navegar por el ~anal barcos marítimos d~ a'~poladllra,. Pel'~ ¿cll,~nl<;ls difi. cultades nQ h,u ·\Wasjpu¡¡.qoest,a p,ret~nsiQn? • ,; ,ComJ?iB.a.ª~ efi.tJÍ. ~Árqll1;'1taiÍcia con l,a,ot.ra de llvqporéiQnar. e; b(en~fiyi1 ~l~!! rJefjP , ~. millares ,< dej cahi-

en.

I


=5~=

zadas de tierra que lo necesitaban, claro está que ' debia proéurarse llevar el c'auce poI' cierta elevacion, si este beneficio" habia ,de ser üonsiderabié. Y hé aquí la pugna de estos dos principios encontradQs. T~do canal de navegacion debe conducirse por l~ · direccion mas fácil, ,buscando ~iemPTe el llano, s,i n , que le perjudique de manera alg,una ma'rchar aUij po'), Ías hondonadas, si esto no se opane á su objeto. Poi- el contrat-i'@', los cauales ó acequias de riego deberl buscar la elevac.ion mas c,onveniente, y correr, si se quiere, hasta siguiendo conuic.i,ones diamétralmente opuestas á los qué p~edef!.llamaI-se sus antagonistas, si han de dominar algunas tierras: No es decir, sin embargo; que si prrocúl'ándose alcanal de na\'egacion las ejr~Jlll " tancias que.mas le convengan sin violental'se, -encuentra algunas ,tierras ma~ ba.. Jas, no .les dé riego;' mas de' efectuar esto; de una manera eventual á Ofll(jc~rlo (!omo ·p arte integrante de un plan general" va una difereneia inm'ensa. ~o­ ino' acequia de riego, no es el pFoyeéto de Pignatelli la obra mas impo1'ta,n te ·de la península, bien que tampoco lo es del mismo Aragon, que posee el mas g1'anuioso que quizá se haya conc,ebirlo en el canal de 'famarite de Litera, N·o sucede lo mismo considerado el canal Impepútl como via navegable; puéd'ese sin disputa ase- , gllra1' que es la p,rimera 'via ele cQmnnioacian qué. existe entre n0801.1'os; c@mo es:' .IapL'imera acequia, ele llieg@' la 'que aca·halJ'Iil0S del nomhrar'; á salJer: la, ele Tamal'ite de Liteva ~ otro's pae~lo's, destiuad'a

al


=52= ,proporcionar ' 'e&.te beneficio ,á doscientas l]1il cahjzadas de terreno fertil., Si ,el Sr. D. RamoH d'e Pignatélli hupiera Goncretado su proyecto á dot.ar al pais con 'la prhnera óbra de cóínunicacion del reino', á buen seguro- qu~ esta ~e hubiese realizado dur~n- te su vida" y el Aragon gozaria ya de los resultados de lo!;> inm~nsos -' desvelos de este hombye gran'de, admirado aun de Sus propios émulos. Que no fue el .insuperable , obstáculo de encontrar con una tierra calcarea permeable lo que de veras detuvo la realizacion del canal, si,no la verdadera grandio!¡idad del pensamiento, que cada óbice que se presentaba por sí mismo multiplicaba su enormidad, y era la causa ' múltipla de su d'etencion. Los 1ll0dernos econ~nnistas, convencidos de cuanto acabamQs d~ esponer, han convenido en 'lile ia idea de un·, canal de navegacion no debe involucrarse con la de otro de riego, y que esto, cOD&pira á una verdadera economía, ' y adamas á que cada uno de ellos responda mejor á su objeto. Y tienen tambien establecido que en las obras que llevan por fin ' reproducir la riqueza, debe .de huÍl'se de .todo gasto de lujo y ostentacion; que todo lo dificulta, ' hasta las cosas mas triviales, dejando para que se emplee el fausto , y lá magnificencia las obras monumentales de recuerdos históricos en qUe la imaginacion necesita ser esc~tada por ciertos atavíos para comprender lo que simbolizan aquellas páginas mudas, pero elocuentes, de la vida de la humanidad. Como en la época en que vivió el Sr. de Pignalelli no se habian


=53= l'econo,cido estas verdades, solo alcanzadas á costa' Ile la esperiencia, por esto: no se tuvieron pl'esentes, al llevarse á efecto. Sesenta y. dos millones se calculahan para, el gas.to de la continuacion. del canal hasta Sástago; cien .millon'es le regula el Sr. García Otero, y Conrad presupuesta ciento setenta millones de reales, incluyendo en ellos los gastos de -la contiTIuacion alta det canal hasta Tudela, que hem'os visto ser seis millones quinientos mil reales. Désde el ,término 'de FQntellas hasta 'Sástago considera el mismo. Conrad un declive -de trescientos treinta pies, que determina la coristl1uccion de trejnta y tres esclusas de diez pies de descenso, que con enarenta pilis que se añaden de declive del cauce del canal, hae~n tres'Cientos setenta, y t.rescientos ses~n­ ta Y' dos, deducidos ocho pies que la presa del Bocal eleva las aguas. Lá longitud ~i'el Ebro de Fonletlas 'á Sástago es de ·noventa mil quinientas toesas, lo que proporciona mi. declive de cuatro. 'pies por mil toesas. La estension del Ebro de ~ástago á Tortosa es de mas de set~nta 'Y siete mil toesas, y como la pen~ente de los dos 'disminuye á ,proporcion qpe se acercan á su embocadura ep el mar, se v~ , que es suponer tod,? Jo posible calcular el declive por los mismo~ cuatro pies por mil, toesas, lo qpe, da Íl'esci'entos ocho pies, que ,con los trésc'ien~os sesenta Y. dos anteriores fQrman una pendiente ' toLal del Ebro, desde Fontellas á Tortosa, de hasta seiscien' ", ~ . tos setenta pies,. , Todo lo qU,e nevan1o~ dicho hasta aquí' demuestra


=04= naturahrient~ nuastra opini,ol1 de. qflj:l ,el proyecto de

I

la cont~nuacioll del canal, en.la forma que lo concjbió el Sr.. D . .Ramon J?ignatelli, 'FlO puede llevarse á efecto por :grandioso" por,. c@losul y ' por sumaI1lente car.o! condiciones q'ue á tO,da' Gosta ·deben· pr0l¡ibirse en las ohras que tiepden á fomentar él. des.arrollo de. la riqueza públicfl. .' El S'egundQ de los proyectes que .jIemQs descl'ito es el del Sr, Burriel: este pJ,'oyeoto tiene UIW desycntaja, y es la de ocasionar·ca,r·gos y descargos, y la de pr.op,oner la realiZlacion de su, plan por vias:diferentes por agua Y 'Por tierra; así es que introduci~o el.~anal en' el Ebro por los téFminos d~ Z¡¡ra'goza, mas abajo: del paso de ganados, dice que ,los Jond,os que debían d~ gastarse en esa oJ;¡ra colGsal y casi impracticable ó insostenihle tIa continuacion .qel.caijal á S~sta.go) s'e rian .sobnadísimos para cana)izar ,el do hasta ·el p~erta;: dl'l :Q.uinto, y llam oons- '. rkuir un~ cami?w .de jbie1'1'o g,es.4p {l.,quel- punto 4 la

.hue'rta ele la Bosa, á fo¡,~ de ~1,il~(t1' los ifl,SwperabZes o,bstáculos del Eb1'O en esa fja?'ganla. Agréguese 'ti ,e~to la ,i!.pfObadolíl ~L\le~lió q.,Ia. elllPCesSl Qe,l Sr. Mis-

ley_, ~Ol}.' la qp.e. has,t¡¡. c)erJo l;mn~Q s~ ,idl1ptificQ, . la, .cllal ·~;e ha~laba fqn,dapa e'ij,estas mipma.s ,:Qases. Pero .a un cuando . este ,pvo,yeGt.o no . se, realiza~e, I}o por ' fe~o el 8¡. Burr~el d,ejó, dr hacer ·un ~ervicio al pais aprovechapdo la opor,tpr¡id,ud \1.e .la p~~seJltacion del Sr., l)1is!e,y p,ara llall1ar 1\1 atenc),q? hUcia. la ~ capali" za{:ion del Ebro aislada, ó ein})almándp?e cop 'eJ .<1ana!, que es el pensamiento masb,eneflco y de fesul...


=8'5 = tados mas fecundos, no solo. para Aragoil', sjno tambien 'p ara toda la monarquía. Semejantc,á este es el de lus que quisieran establecet' un pamal desde :las esclusas de San Cárlos, ó 'sea (lesd'é la Casa-blall'ca, háeia 'el castiElo de la Aljaferta; para esto se necesitaria hacer un gran rebaje al canal, aun tomándolo en la parte inr~ríor de las esclusas, babia eSl)osicíon de que quedasen alhandonadas ,las ob1'08 'ya conclui.las 'en Torrero 'Y Miráflores, 'y para5nfrodncirlo en el Ebro desd e la puerta del Portillo., serian necesarias tres ó' cuatro esclusas. Más obvio parecía dirigir el caBal desde Da-jo"las esclusas hácia la parte superior del Huerva, 11asta,eJ-punto mas"conveniente á empalmar con él, caQálizal1Clo este río hasta Za- rllgoza. lEl tercero, por el órden de lo~ proyectos que voy examinando, es el del Sr. (Garda Otero, el que, al establecer el suyo', "dice del ,ailliguo d'el Sr. PigmteNi, que SOFt tales las difi:cullt<i'des que presenta 'su ejecucion á la vista del terreno, que no püede,menos de desecharse ]ilOll costoso 'é irrea1izáb'le ../No puede negarse que iwn 'el su y-o' lH1osént-a 1'3. 'uníon dcl canal al Ehr,o mucha-rriayor facili€lad.En él establ:ecc,'desde luego separada la i~lea del' ricgo á la de la nayegacion, y esto 'es ya üna VCI~taja; en -su virtud contrae la latitud del 'canal ti. la que Pllede resultar en li¡. superficie, dando á lá solera. de veinte irtreinta pies; :y dirigiendo chcur,so pOl"eIl:,tel'reno 'llal1Q ' coJi una elevacion de seis pies, 'desde la solera' la superfici'~ de las aguas ',i en' virtud de cuyas lIed.nccione$';,- é in-

a


=56= troducíendo el canal en el Ebro seis reguas mas áÍH d-e d'onde hoy se encuentra; es á saher, al pie del cabezo denominado Pedreras del Conde, en los términos de Quinto, bien púede Ilegal' á pre~úpuestar el costo de la eontinllacion en la forma que 'la propone, en tres· millones pOli lCociua, ' ó sean diez y ocho millon~s en ].as seis leguas hasta Quinto,. economía de costo muy digna de tenerse presente, euandotanbas atenciones- tier~e el gobiern'O ~n l¡¡&obras públicas de la náci'On. Muy conveniente hubiera sid'O que el señ'Or GarcÍa Otero hnbi~se entnado en un. exámen malt completo de esta navegacion, pues que intr'Oullcid(l) en el Ebr'O el canal, todavía quedan ' cuésti'On.es difÍ'c~les de res'Ol ver en el decurso desdé Quint6 á Tort'O·· sa y los Alfaques, donde una inteligencia facultativa encontrarla indudablemente héchos inapreci'ables. quizá á las.miradas 'de un profano. Mas una vez separados del primitivo proyectQ del Sr. o.e Pignat.elli, la marcha incontestable qu.e debe seguirse ya sin disp.u ta e!i la de la union inm'e4iata de uno á otro cauce. Porqne la prol'OJ;lgacion á Quinto, que tenia que hac'erse precisamente p'Or terreno simoso en una b,u ena .parte, ningun obstáculo evitaba, pues que las presas ó azudes para el riego de las tierras ~ibereñas empiezan precÍsamente en este puebto. De consiguiente, sin negar los buenos principios que en este ,pr.oyecto se han sentado' por el Sr. GarcÍa' Otero, no podemos, sin embargo, adherirnos á sus ide¡¡s. Uesta solo tratar del cuarto proyecto, que, aun


=S"j,--:

,éuando no completo, es el que se baila mas confor" me con 'mis hum.ildes opiniones, sobre el cual, sin adoptarlo absolutamente, fundare el que al!ora 'voy, ' á presentar por mis propias' convicciónes., modificándole en parte, ampliándole y dándole la forma mas éompleta que yo alcance, ante~ de que en-otro artículo entre á examinar medio mejor y 1a direccion mas c<?nveniente que deba darse al canal 'ln su p.rolongacion alta para unirlo. al mar cantábrico. En efedo, con este proyecto estamos conformes, en cuanto se aprovechan las obras existentes, se asegurael riego actual, se consiguen las ventajas que con el anterior, y l,os gastoshan de ser suma~ente menores, y por lo tanto vamos á esponer nuestras ideas, de acuerdo con las enunciaciones anteriores. Establecido anteriormente el principio_de que en las que pue'Llan comprenderse en el conotado de intereseg-¡nateriales ' deh'e prescindirse de toda obra de lujo ó que tienda á la osterítacÍon ó_gasto inú.tU, para llevarlo á efecto se hace preciso que en la con- · _ tinuacion del canal se lleve por lema no gastar un maravedí , que tenga por objeto adornar 'esta via de comunicaclon, sino que deb.en dil'igirse los, fondos esclí.1Sl-vamente á c<i)llseguir el resultado. El primer trabajo e~ que se debe p~nsar es en la ünion del canal con el Ehl'o por los llanos. del Burgo; union que es base fecunda en consecuencias y ufiilidade~, que es 10 ,que debe )iuscarse. Pára esto, utilizando tadas,las obras existentes' que convengan, no debe darse al canal mas latitud que la absolutamente ne-

el


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cesal'ia p;tI'U (j,ue un bé\J'{;o pueda navegar p.oI' é~; y díoese s@Io un barc.o, pues para el casü, en que se ellc.ontrarall 4..os en clü~e·c;c¡.on. 9puesta, bástaba que de d.osci~nt¡J.s ó ele trescientas CA tre,scientas ó mas-varas, á ua trüzo suficiente de canal se le diese la' am" . plituiil bastal1te ,pa,ra que pudiesen cruzár est,üs. bWc.os·.enc.ontrad.os. C~mv iene: y n.o n.os cansaremüs de decirl.o, yünv.iene abandonar eL sistema de usar. en las Qbras, públicas .otl,'.o, gastü que eí absülutamente precis.o para que d~n ,resultadüs; y e¡;tü, que es· una y€-rdad i.nc.oncu~a, es de '!.bsüluta necesid,ad ap\icándüse á-Españ¡¡., .,," ,. Este e.s e(~istema seguirlopnt:.lü$ E:>tadüs-Uoidüs ~,!1glo-aII)e,ricanüs, ·y á él ,sü)1 deud.ores .. de' püseer mi~ quinjent.as leguas dé canales y mil de camin.os de bierr.o. M.odernamente se lla pl.'acticap.o c.on éx.it.o la cpnstrllcci.on de bal'CIilS sil1 quilla ó de superficie in.feri.or plana, que .op.oniend.o mas dificulta.d á sumersi.on, sül.o·calan h¡¡sta düs pies: ventaja inmensa es la - qu(}s~alcapza ·cün estas c.onstrgc;ciones" cpn,tribuyend.o da una mauera eficacÍsima á facilitada eje'ctlci.on de l.os canales c.on: un lD:IJY"cDo$iderable de((remeqt.o en l.os gast.os que has La ·el dia, por sus grandes dimen~ !¡iónes, eran nec¡lsari.os. . Intr.oducid.o et canal 'en el Ebrü, la primer'!. .oQ,l'.a que debía· C1~prenderse es ·la. abertura de ütr.o 'canal perpéndicula¡' al riü , que t.oman(]p ,desde ,dfllanLe dlll azua ó presa 'de AIJ.orq Lie, aprovechánd.ola, c.or·· taSé la garganta de la. vuelta de Sastagp,"' C.on e!)t.o' s,~ ec.onomizará el pas.o de vari.os azudes o.on l.os peli-


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gros ,consiguientes Jr .la navegacion de un largo trecho equivalente ·á· dos dias, en el ascensQ ,los bar.cos; ventaja incalculable, tauto mas:, cuanto q~e e1.eanal no tendria' de largo sino de set~ci~ntas á ochllcieptas toesas., ó 'sea de eÜiCQ mil á cinco mi'! quinientos pies easteU~nos', equlvalentes ,á un cuarto: de legua. Estas' dos o]lI.:as "per sí solas deben impulsi;lJ' 1>.J. fl¡fvegacion , porque aseguran esta y la abrevian y abaratan. Terminadas ambas, d"ebia ~le recorrerse el . Ebro desde Zaragoza hasta Alforque, limpiándole ~ quitando ó eludieIldo los obstácul?s principales que se opongan á su libre curso, dejando para mas adelante las obras de consideracion qué en el mismo r,io flleFe necesario practicar. Las circunstancias de éste trozo de canal debian ser idénticas á las' del que resta de~de Zaragoza al ,E bro, l1:iientrás llQ áparezca un motivo ¡Jara otro pl'·oceder. En uno y otro canal debia tenel'se presente la indicacion que se hace en el ,!parte.antel'ior, en la que debe tenerse .fija la y,i sta,sin olvidar que la navegacion . del .Ebro debe considerarse combinada con .el canal yaoonstruido. Con la couslrucéion de éste canal, Jle el,i cho, se evitaba el paso de varios aZ,udes , de manera que en todo caso'su ejecucioJ!l eS'voIÍveniente, basta por economía en IQs gastos. . JIe ¡¡doptad9 el método de espauer el órden en que g,ebian re'alizarse lás obras, ¡¡1 mis.l'll'Q tiempo d'e' indicadas, p~rque e,s de suma utilidad no anteponer unas .á otras, y ; porq~e del sistemíl, órden y modo


· =t'iO=

rle ejecutarlas depende mas d'e una vez el éxito de lus pensam\entos mas vastos, El canal de Castilla se ha ejecutado pOI; trozos aislados.-'): esto, sobre haber producido quizá int.errüpciones en S11 r,ontiQ.Q.acion, há ocasionado que no se sacara -de él tona la utilidad posible,· NQ valen tanto dos brozos de canal de . diez leguas como uno continuado de veinte leg~Jas, Regularizado el cauce nasta AlfOl'que, debiera continuarse en la forma propúesta desde los términos de Sástago hasta. Mequinenza y Tortosa, en cuyo punto debia proc.ederse á la limpia del canal, que, con el fi.n de evitar la bar,ra y embocaduras del . Ebro, ya en tiempos estuvo ejecutado en la 'Rápita, al que podia darse por el pronto la latitud y profundidad que tenia, dejando ]?ara ma~ adelante proporcionarle otras formas mas amplias, si la necesidad hacía reconocer la conveniencia de 'practicarlo asÍ. Se cree comunmente que, realizadas estas obras, ' ¡Jada hay ya que hacer; mas no es así, porque desaguado en el mar, se hace preciso un puerto, con mas ó, menos comodillaGles, que sea uno de los centr~s de con,rratacion ,del Ebro, El de. los Alfaques; que se halla en la misma embocadura del ' rio, no es á propósito, por ser )a tiep'a m.ov.ible, COl!. riachuelos, estanques yaguas det.enidas, muy pernicioso todo á la salud, y sin terreno para fmclificar, y aun sin aguas para be))er, Ni tampoco la 'Rápita {ient) las circunstancias ponvenienttrs, Pero la suerte proporciona la habilitacion de un .pue.rto que reune bas-


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tuntes ventajas; Vinaroz, situado' á }inas cinco legu,a~ de Tortosa, y unido á Benicarló, del que dista tres , cuados de legua. Tiene 'doce mil habitantes; es puer~ to habilitádo, con asÜllero para la coristruccio~ de buques . de comercio; su playa es de mucho fondo, un tanto espuesta' en tiempos tempestuosos, pOI' cuyo motivo las embarcaciones pueden, , caso , necesario" guarecerse 'en el ,puerto de Íos Alfaques, Tiene buena vega -y una porcion de edificios, de comodidad y oficinas públicas, algun comel'cio y pesca; circuílstancias todas convenientes para desembarca'clero. Fáltalll un muelle; abriendose un puerto á la parle de la Magdalena, que está al Mediodía, le tiene, segun Dormer, ya dado princil~io la naturaleza, y podra ser tan- capaz «que quepan en el hasta cincuep.ta ha;víos 'y galeras.» Ademas de ,todo es el puerlo mas ~erc,ano á Aragon, al que se está realizando un camino desde Zaragoza, y Ie'seria de mucha ventaja, no sólo en la venta de sus' efectos, s·ín.o en el're-,.

lJoJ'te p'e los génetos que lJodrian {¡rae?' los calTOS, {Janando veinte leguas de d'ístancia, habiendo desde Zaragoza hasta Vinal'OZ treinta, y ttasta Barcelona cincuenta, Si!! embargo, se nos ha asegurado que modern~.meDie, segun los últimos reconocimientos, el puerto de los 'Alfaquefl, tánto por el , fondo' como ' por 'otras circnnstáncias, es uno cle los 'mejores del Mediterráneo. ' Sin el. ,ámbito sufici enLe para entregarnos á un millar de ()ollsideraciones que 'se presentan 1 nuestro ent.endilniento, entregamos al público y á 13 na-


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<{ion ent~ra nueiltros pt01'ectos, paFa -que puedan, dedhcir las ventajosas consacuencias de su rea1~iza­ cion.No codclu'irelJlos, sin embargo, sin l'eCOm.13n- . dar la agregacion del'Ebroá la direccion de cami-¡ nos y canales, y el nombrámiento de un ingeniero para que. perenn,.emente, y no de un modo ternlJOral, eSLl1die el rio ~n sí Ilíismo, yen los rios s~s tributa.rios, y que se tenga presente el UilO del asfalto, por si pudiera ·ser aplicable al trozo del canal simos'o, que ,segun nuestro pensamiento, debe de cons~ lruirse: r. Quedan, pues, en este pun~o finalizad.as nuestras considel'aciop.es.sobre la· con~inuacion baja del canal; es decir, sobre la návegacioncle un terreno que comprenge la estension de cincuenta leguas del .curso del rio. E-esta todavía fijar las miradas en su: con tÍuuacion alta,. ca!).i de tanta -importancia como. su pro·, longacion ali\fediterráneo, quedando entonces el c¡tnalunido á 'Vinaroz l' á otro puerto del Cantábrico, y con todo, auu entonces quedará pOI' tratar: 'esta . materia en una de sus fases mas grandiosas.

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ADlCION AL ARTÍCULO IV.

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Union de· Z((fragoza . con el canalí l1r11Je.1'ip,l: Los canales de navegacion, r,omo su objeto es fo-


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mentar el movimiento meFcantih siempre que no haya una gran IÍazon para procul'aY su curso én una línea reCta, debe procúrarse que toquen, por lo me~ . nos, cuando ne puedan atravesar los centros depohlacion numerosa y de cGniercio, las oiudades mas importantes 'que se hallen aIguH tanto cercan¡¡s, y los 'tel'f~torios mas abundantes en frutos ó artéfactos traspo~ta'bles. Esto sirve i)ara que esias v-tas. (le comunicacion rindan desde lueg<;> utilidades q.ue puedan Gompensar mas 'ó menos los desllmbolsos reali, zados. Esta es un a verdad t¡¡n evidente" que, como otras muchas 'de su naturaleza" basta solo enunciarlas para qae 11l'oduzcan la cónviccion . D esgraciada~ mente el canallmper.ial de Aragop carece de estas ventajas, y aun cuando debemos ~ speTar que cun el t iempo estas circunstancias irán desapareciendo, ,es -lo cierto que las dos ciuda-des á cuya vist-a pasa, Zal'agoza -y Tudela, se baIlan aistantes . del cauce unl1 medía legua, nías ó menos . Pre's~indieml0 por ahora de la union del- ,cana] c(m Tudela, que trataremos en el a'1't,cul0 sigtli~nte , no cOMsiderándola aislada', sino corno parte', i.ntegrante ' dé mi. todo, COmO porcioD' indivisible y atada á,·la contií:mación alta hácia el' Cantáb¡'ico, ln;es'cindierrdo de Tude~a por las razones espuestas', trataremos d'c}r¡elllace del canal con Z!!rago%a, enlace qtie. ,no puede pllescindirse de 'lleval' á (1,aho en interes vitallile-Ia'ciudad y- en 'gramfe ioteres-tamhiel1 de la p'rovincia. '1, '.,!, Debia ,tomar su principio desde bajo las eS'd usas


=64-= de la Casa-blanqa, y siguiendo una direccion entre el camino de Valencia y el rio Huerva, podia enlazarse en' el punto lpas oportuno con la ' acequia 'ó__ almenara que :viene á' despeñarse a este ,do á la vista de la gl'orieta estramuros de ·la puerta de Santa Engl'acia, ' que creemQs Uama(se acequia de la Romatera. Nuesiro -objeto a!.indicar la conveniencia de que se una este trozo de cana 1 á la indicada áce-, quia, es el de procurar que pueda realizarse con el menor costo posible, y .ocupando tambien las menos tierras culLiyabJes, Circunstancia que en la eJecucion de las obras ,públicas no siempre se tiene tan pre-, sente cual convendria. La acequia én este caso teHdria que ampliar su cauce para recibir mas a'guas, y con esto quizá pudieran l'egarse algunas otras tierras. No conviene, á nuestro entender, procurar .la introduccion de este canal en el Ebro, pues basta por ahora dej'arlo á cincuenta pasq& de}a glorieta, quedando para mas adelante tratar de llevarlo hasta la misma puerta de Santa Engracia, ó hasta, la plaza de San Francisco, ó el Coso, qU,e, puesto al igual del ,puent~ del Buerva, ya se habia dado un-gran paso. La uni()ll del canal con la ac~qui¡¡ de la Romarera- nos parece obvia y -facil; y cuando se preséntase alguna dificultad, creemos que ella cesará por-el' propio' y_grande interes que dehe resultar á los propietarios regantes de tener en su., término . un canal de navegacion para trasportar sus fru tos y 'efectos, no Sulo á Zaragoza, sino hasta los términos rurales mas distante~ de la


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ciudad, un<!- veZ' que esta tenga comunicacion PQf medio de este, ram~l con la Casa-blanca X resto del canal.. Mas· si, lQ q,u e no es de creer en el interes de los heregeros; estos pensasen que la ROp1;u:era np pudiera senir en alguna parte á larealizacion de este pyoyect0, ePtonces debia buscarse una direccion que se 'sepaJ1.;tse del Huerv¡¡. y del ca~ino ~e Valencia', como ya hemos dicho, y 'que viniese á presentarse á ig.ual distap,cia que la que hemos i.ndicado de la Glorieta ,¡ p.rocurando que ocupase las menos tierras cultivadas. Es la razon de esto para evitar la ilonstruccion de puentes secos y puentes acueductos 1;ostosos,' y porque, ocupando ep. lo posible las menos tierra~ en cultivo, el costo de ,indemnizaciones tiene que ser muciho menor. Las condiciones que debe tener el canal ya las ,tenemos consjgnadas en los anteriores artículos; á saber: las sl!ficient.es para qpe pueda navegar !,ln bar.; co, dejando de lllecho en trecho una espansion para cuando se encuentren dos barcos en direcciones opuestas; nad.a mas ni nada menos. De es'te modo se consiguen los resultados q,qe son de desear cO,n 'el menor cj}sto; de mal}.~1'~~e sj.~on las d~mel)siones antiguas y con las ot.ra.s circunstancias d,el priIl!~tivo .proy.ecto hubi~se costado (los ó tres milJones la construccion de (lst,e raml!-l, q)lizá por este medio por menos de c,u arenta mil dur.os se consiga. ¿)' quién de~e costear este tr,ozo'? ¿pe qó~de l!.lln de salir los fOI}.do,s para realizar esta obra? Induda~)le'!}ente que deben s&f"SupJ.jdos ppr la , <lipuU!«;.iQ~

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provincial ~e Zaragoza'; y·.esto decimos de paso antes de dedicarla, como lo ha'llemos, algunos escritos, sobre las tendencias genel'31es y ' saludables que podia seguir, contribuyendo tar;p.bien en algun modo el ay~ntarriíento, y procurando una y otro evitar. estorbos reglamentarios cuando la verdad Í).megable y positiva es que el proyecto es ventajoso á la ciudad y á la provincia. ~aragoza no debe c.ostear por sí sola esta construcción, qu'e trae 'tambien utilidades á la provincia en general; y esta :no dehe tampoco contribuir esclusivamente, porque, 'im último resultado, este canal marcha por dentro de los terminos de la ciudad. ' Por otra part~, este' trozo de canal puede ' ¡u'escindirse de entregarlo á una empresa. Es corto, se halla 'á la vista de 10s que tienen que costearlo, y es muy vivo el interes que despierta' para que no se fijen las miradas, no diremos del ayuntamiento y de la diputacion provincial, sino de la ciudad enLera. ¿Y que tendremos que añadir respécto' d'e la utilidad que esta obra debe pvoducir, cuando 'esta ut4lidadse halla reconoCida por cuantos han visitado el canal, 'por cuant6s celebres ingenieros admiraron su construccion, pOI' cuantos filósofos ecónomistas . esLudülron esta vía de Ü'asporte en sus relacioI1és eón la riquez a pública y la prospéridad del estado? Alzaremos nuestt'a pluma, dejando á los zaTagozanos y á Zaragoza el placer de que 'no la quere~os prIvar; a saber: que deduz'ca por sí misma ' las ven.tajas, nasta


=67= de ornato, ,que con esto conseguiria, concluyendo con derramar una Lágrima que 'sirva (le punto á este artículo, que le dedicamos con gusto, como todos los demas. publicados hasta aquí.


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ARTICULO, .V.

iROLONGACIOl'C A-LTA DEL C,ANA!L IM'P .ERUL, y JJNIOl'f DEIl MAR M~DFl'ER~NEQ AL CAN'l\ÁBIQCO.

lIase espuesto la historia 'del Ebro; suointamente> lá del canal de A<ragon~ '): enunciado y;a los difere~ tes' proyectos que exÍsten concebidos para 8u.conti. nuacion bája Ó, prolongachlO ál cio ihasta T,91·oosa. examÍliándose por úlllimo cada mM. de ell08, par·ID. dar'preferencia al que pared'> lOas- djgño. de-fijaD en éí deliberadamente la, atencÍon. Así -las cosas, es pr'eciso, para continuar nuestvof pIaD, que BOSCOSU p~lil.os; de la 'prolongaoion' alLardekoanal -Impefial• .Ó s'ea,dé ' la 'int:raduédoBlde -este en el, €)Céanar,~alWáoi lirico, estudiando 111 efecto, aunque mu;y¡ligerlameme,' loslpeIlsamienlosemitidos 'para llevwlo. á su,fia.," si' bien unos· sean ' pal'Gialest·tó 1 liínitén ,la ,prolonga.:.


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Cíon á un trecho corto, y otros traten de alcanzarla en una escala tan estensa como sea necesario para llevarlo al mar, El primero que trató resueltamente de' unir el canal Imperial con Tudela fue D, Ramon de Pig' natelli; pero los habitadores de aquella ciudad se opusieron tan fuertemente al pensamiel1to de este zaragozano, que á pesar de su gran prestigio y facultades, tuvo que contehtarse' cbri fijar la presa en Fontellas, como ya se insinuó. Hoy lamentan aquella equivocacion, que les condujo á privarse gratuitamente de una obra que hubiese influido sobremanera en su"engrande'CimieRto'. D .. Felipe Conrad, ,cuyo proyecto ' se'eilúnciatá luego, se obligaha á l~evarlo á este mismo pueblo antes de continuar su prolongacion alta, calculando en seis millones trescientos noventa mil reales el gasto necesario para conseguirlo; pero al eJC.aminar 'este punto, la sociedad económica aIlagonesa~ en ~l dicliámen q)le estendió sobr,e el proyecto 'gener.al del rriisma, Conrad y compañia, opinó que ta ejecuGÍoil. de esta obta era 'fácil, 'sin necesidad de constrúir nÚev.a presa, puest6¡; que la del canal.de Tauste: refl.uye las' aguas del Ebro 'ha,sta :f.udela; de modo quelpuededecÍ'rse 'que;las aguas delante de su paseo' están á niv.el con ,la cresta superior de',la presa de,iTauste; ' y 'ballándóseresta', einco pies :mas),e}.e:vada 'quel1el' 1Íiv~1 de -las aguas dél canal, €le, Ar,agQÍI, estas sehall,ariÍD unos 'seis pies mas naja$ que,,las del Ebr.o en eli páseo 'de TucÍela. ' De"manerá 'que consi~ ileradá. "la f~cilidird 'aci la cohsf:ruccion de lo1{, tljCi


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cuartos de legua del' canal basta la .Gasa de compucrtas, se cree qqe quizá no llegará el¡ coste á tres 'millones" en lügar de IQS seis y medio próxima;mente . enlque 19 regulab¡¡. Conrad, La union d-el oanal con Tudela se na -reproducido M 1858, .mediante un pro,yecto que, ,h abiéndose trata~o de realizar sin u -átpen y aprob nci,on del gobierno, rúe suspendid'a su ejecucion, y pasado á informe del ingeniero ,Sr, Su: bercase, ló desechó 1)01' inadmisib'le, tantQ en la parte económica como en la rac.ulta1íiva. ,Así lo as~gura el Sr. D. José García Otero, que, habiendo reconocido el terr.eno, concibió en 1841 la idea de u~ nuevo proyect9, ~iñendo su dh reecion en ~o posible á la línea de unio!) del llano con las alturas, fuera del carrizal y de la bu erta'; pasa aquella cerca del molino cleCarita, lo que p,ermite c¿nstruir una atcant arilla de sifon para todas las acequias; la esclusa, indepen~liente del canal Imperial, debe siLuarse di$tant!:l de él unos doscientos cincuenta á trescientos pies, con lo cual, dice, resllltaria su construccion muy espedita y económica, re,gulando el cos te de tod,o. el; pllOyecto , de acuerdo COIl Subercase, en' un milloIl; quinientos mil reales. Añade que al ingenier@ ·encé1.¡¡gado ·de lev.anta~ los planos , debja enoargá;rsele .laJorméj,cion de ,otro proY!3cto de ,navegacio.n por el,Ii:hrQ, ,desde, la presa, nuevá al ,puent.e de Tudela, salvando la ,~lel canal de Tauste por medio de una esclusa Qe ¡'io, y manifestando 'si podr.i¡¡ hace,l'se' ,á la siq~¡a:, 'con tO,d1!s: sus . 'Ventajas é i.nconvel!,ie,l}tes, para ado,p tar ~a resolucion 'defiqHiN¡I ¡nas


=72:-: útil. Pero prescindiendo de todos estos proyectos ' parciales, creo que se está ya en el caso de pensar seriamente en su prolQngácion completa hasta el Cantábrico, abandonando todo pensamientol 'que no coadyuve á este resultado por ,perjudicial, y porque aumenta a~í los gastos de su continuaci'on. Los proyel~tos de 'union del canal Imperial al mar Cantábrico son varios, vagos y' poco conocidos, tratándose de conducirlo hasta Santander, Lare'do Ó' Limpias, por Ramales, á Orio, Santóna ó á Pasajesl, ó San Sebastian; uno de ellos es ideado por D. Ramon de 'Pignatelli, que hiz:o nivelaciones sobre el terreno hasta el mar. ' Sin prescindir de los c'tros proyectos; ; es 'decir. sin que la ejecucion del que vaII}os á adoptar esdu- . ya la de los demas entiempó oportuno, pues no debe córÍsiderarse como perjudicial que diferente_s ramales del canar de Cas'tilla, del de Aragon, ó del Ebro, ó del Duero a'boquen al litoral de nuestras costas; sin que se entienda que consideramos Inútil su prolongacion en otro sentido, vamos á seguir el plan pi'esentado al go'bierno en 24 de julío de 1855 por D, Felipe' Conrad, á su nombre: yen el dé Pervieu, Mariñosa y compañía, combatiendo al mismo tiempo sus doctrinas, pues no las aceptamos sino én la direc_ . cion, por haberle dado la mas corta, uniendo el Ebro y el 'canal á un puertó ya 'conocido. ' - El canal Impe1'ial fÍlarítimo, . qué así le \llátn~, naciendo en él puerto de 'San SabasÜ'ari; y siguiendo la ribera izquierda de la Antigua ó rio Urumea nas-


=';3t,a Hernaní, debe entrar cerca de Andoain en él valle de Oria, para continuar <l' '10' largo' de su márgen d'erecha, élevars'e á su cima pasando vo'r Tolosa é Idiazabal. Llegado al püilto de Echegarate, línea divisoria de las aguas hácia el Oc~ano y el Mediterráneo, el cana1 se desenvolverá 'al ,otrQ lado dé este monte para descender enfrente de Alsasua en el valle del rio Eorunda ó Araquil, s(\guirlo á Diano izquierda hasta Ibero, y pasar~o antes qué sé r.euna al rio Arga. En el valle de este último rió el canal continuará establ~cido soore la márgen derecha nasta su union con el rio Ar'a gon, y la confluenéÍ'a de este cón el F.1bro certal de Mila'gro. Se construirá una presa en este rio para atravesarlo, sostenér sus'aguas á la altura convenienLe, y proporcionarl'as irF canal que se abrirá y seguirá del otro lado hasta el Imperial de Aragon. Para este efecto,se reconocieron las alturas aproximadas á los diferentes puntos donde el canal puede pasar', y entre los cuáles el 'de Echegarete ha'SidQ el mas oportuno, como uno de los menos elevados, no pareciendo§u altura sej mas que ' de trescientas veinte y cuatr.o t<;>esas, ó sea setecientas cincuenta y seis varas sobre e~ nivel del mar. Sin embargo, esta'línea de comunicacian del Océano con el Medite't rábeo, que se há -delineado, es poco mas ó Dren:os la del brigadier de ingenieros, D. t:árlos Lemanr, y la coDipáfiÍa de Conrad; segun ella misma dice, no es ¡¡creedora mas que á la idea de estenderlo á los buques de quilla. . Hasta aquí estaQlos conformeS con. 1). Felip~ Con-

y


=7.= l'ad ; re&ullandQ de la ejec.u~ion de su proyecto un¡¡ ecollpmía; de unas millegw!.s de navegacion, ademas. de, eY~ar L~&.;p~{g~os de hacerse esta .por el mar "Y r¡-l paso d'1.t estr,echo de Gibraltar. Pero cOmO el p,m~amiento -de, aquel empresario lenia por o'pjeto que por.# .caI}Sltpudiesen 'navegar buques de quilla; de aquí resultaba dade las mismas dimensiones que al suyo conce~~9! Pignatelli.j es á saber: la profundidad de los nuey.e ple~ Je Paris, con sesenta y cuatro d~ lat:itud eIl! la superficie .de sus aguas, resultando de esto' que el. ga¡;to de ~ontinuacion desde Tud.ela es~lusi~e á San Sebastiap se presupuestaba en nada me~os 'que el}. dosciep,tos treinta millones de reales. "E.s. ip.negil~le qU.e hubiera .conven.ido en gran manera proporcion,ar á este oanallas amplias formas que le dió su prim.itivo cops.t ructor j porque entono es , 00'E,o dice el mis,mo Conrad, se evitaba en los trasportes .que ·cruzasen esta via de comunicacion los trasbo~: des, que en otro caso habria .necesidad dI') .pract.icar en uno y otro estremo del canal j p-prque siendo conducidos los efectos en buques Je arboladura, es!os no podr.ian verijicíM' su trayecto en razon á calar mas fondo' del qu~ constantemente podria ,presentarse, ., 11,0 guardando las prim.eras d.imensiones que se le dieron del Bocal á .Zaragoza. Pero á pesar de estas oonsicl.eraclones Qe algllll peso, constantes 'y llenos de convi,Gció,n en .los pl'ir~­ cipios sentados en los artículos anterililres, no podemos admitir estas pretensiones, por mas que halaguen demasiado á la imaginacion, Para no inducir


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r.e súlta'd6s ¡erróneos, es menester constituirse á vi-o ViF :en el. terreno de la ·realidad, y esta reclama á voz en grito que ·se c0J1sulten, eiertas conveniencias antes de emprencler una, obra .de importancia; no ~e¡¡. que nuestra pr0p1a temeridad inutilice los mejores .p,en, samlentos . .Basarán , m~rchas, docenas de . años antes que la Espafla deba, autes .que .Ja España. pueda empl1endet ohras qUIl se consider.e,n prodigio~ del ar¡te:, hG¡Y S.l1S pFeteJlsiol}e¡¡ deben I~imitars.e , á la resolucion práotica de este .problem~ ;, h(1;llar l'Os medios ·de prof

ducir los mayones r,esuUados;económicos,con los menores gal t.os; y si, las' naciones, estrianjeras abundantes de capitales nos en.señan á obrar de este modo, justo y conveniente: será (Iue sigamos su ejemplo,. no por imitarlas, sino porque nos 'hallamQs en la necesi· dad de consultar. nuestras propiás ü¡.erzas,. y tambien los adelantos que en la manina interior y·constnuccion de .c~nales se han ' co,nseguido m.odernamente, . Hoy l~s: preténsieues de nuestf(j) p.ais deben ser mas modestas pará que sean mas importantes en resultados.' De 'las líneas qae eornunican ambos' mares, Mediterráneo y Océano, tanto en -España ,como ep Francia, lá mas corta, segun Con¡;ad '. es la de San Sebastian á los Alfa(IUeS", teniendo de distancia 1;)010 ,Q'CheI1ta leguas de á ocqo .mil varas, .cl1ando la de B~.y.ona á Cette, cer.c a de Marsella, tienenovC;lnt.a y seÍ1¡ ;:1' la de Burdeos al mismo puerto de Cette, noventa,. Ma~ té~gase ,presente que de Burdeos al mar ,há;y. algunas leguas de distancia, porqulI


=76 aquella ciM,dad se halla 'enclavada en el interior. ' Las dimensiO'nes, pues, de este canal deben redu~ . cirse, cO'mO' he dichO', en la prO'lO'rrgaci.O'n baja;, á 10'" unicamente precisO' para que pueda navegar un bar-, cO', dejandO', cO'mO' antes se indicó, de trechO' en'be- . chO" de trescienf:as' ó cuatr-O'cielitas varas, · un trO'zo para cuandO' 'Puedan encO'ntrarse dO's barcO's en dil'eeeiO'rr O'puesta. La ventaja ele esta determinaciO'p és sO'bremanera trascendental. TeniéndO'se pr.esente lO's ad'ehintO's modernos, tanto en la cO'nstrucciO'n ·de· canales como en la d'e buques de traspO'rte, t apli-' cándO'se al que m~ O'cupa, desde luegO' puede ' asegurarse que las difrcultades disminuye~ de tal manera, que de ' ser un prO'yectO' cO'losal que exija inmensO's desembO'lsO's, palla á ser una empFesa lucrativa, á la·que pueden arribar un númerO' cO'rtO' de fortunas mediabas reunidas, cuandO' antes sO'1O' po... . dia cO'nsiderarse cO'mO' una O'bra regia, cO'mo una O'bra naciO'nal. CO'n efectO', en la construcciO'n del canal deben fenerse presentes las ventajas de lO's barcO's planO"s en el fO'ndO', ó de quilla plana, que cálan muchO' nie~ nO's' que lO's actuáles; ásimismO' la aplicaciO'n de lO's de vapO'r, que gravitaiii:lO' menO's sO'bre las aguas en .igualdad de circuBstancias, pO'r su mayor 've1O'cidad, calan igualmente menos, cO'n la 'ventaja d'e que ¡¡U mO'vimientO' es paraléló á sí miSmO, y no 'lateral, cO'mO' cuandO' el arrastr'e se"vérifica pO'r' c.aballerÍas. DándO'se aÍ' cárial sO'lamenbe la latitud precisa para . navegar u'n bartO', y lír prO'fundidad necesaria para


~7?~

C:!lJe no haya ta~poco ro~e en el fondo; no dándose á las esclusas sino la est"ension sullcienteenlongitud, en latitud y en profuFldiclé¡.d, se;habrán disminuido portentosamente .los grave¡¡ obstáculos que á su realizacion se presentan. $J~ .facilita ,la ' ejecucion dé una manera ,eficaz, y sin iniVertir fOQdos inmenllos pueden copseguirse los mismos resultádos que sj se ejar outára una obra osteptosa y: de lujo. No nos cansaremos ,de repetir que ha llegado la época en que con -mano irresistible deben desecharse los .pensamientos lque !In .la ,ejecuciop. de tos proyectos econófilieos tratan de involucrar la idea del lujo con la de estos proSectos" o).!,an.do la triple 'base $"obre que d'eber,ian deso.ansal' es ¡la utilidad, la §oli.ae/Z y ,eeo1;¿fJmía. Adoptado ~'a \el si_8tema de construccion 4el canal, solo nos resta indicar el órden que debe seguirse al practicarlo. Ya se indicó antes., y se .r epite ahora; que .debia pre.scindirse de la prolongac.ioll parcial h.asta Tudela, pensándose solo en su prplongílcion aHílJtotal hasta S.an SeballtiaI!. Es.ta pFolongacioI¡' debia empe~.arse, Q...desde Milagro 1 ocho leguas mas arrma del Bocal de Tudela , p.ara unil\se cop e~te, sig.uiep.do despues la GOQ,stFQ.ccion de trO,zos ~uc.esi­ vlis , y no ,simult4neos, que ,fuerap .uniénd<;,se c~m Mil.agro y cop. tos ót¡OS trozos que á este se !lgrega.rall, ó bien debia empezarse por las altur~s de;Echegarate y; sus !nmediaoiones, p.o rque presentándose . e~ este.Pllnto las mayores dific!1lta4es, vwcidas .es_tas, quedaba el Broyecto fp.er,a ge .eventl!alid.~d . .Por ()tra parte, la .dista.ncia de E,chegarate aJ m~r Ó


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San Sebastian nü es mas que de sie~e á üCh9 leguas'. y entünces se hacia' p~re(liso ' unir ,desde' luega estüs a:ltüs ~ün eÍ Cantábricü; lo, que" nq ti"ene ,difioultad, pürque el caudal de aguas que aun en la e8taciün mas seca se puede reurlir 'en Echegarate. que será de unüs sp.iscientüs üchenta y tres pies de Castilla pür minutü, segun Cünrad. que nü tendra que ' sumiilistrarse mas 'que á tres ,ó cuatrü' leguas á cadal ladü de Ila línea divisüria , pürque' á :~edida que se va descendiendü se hallan aguas en 'bastante cantiaad, y que fácilmente pueden cünd~cirse para alimentar ' el canal. ' Inútil seria ' que ,; dandü espansiüll' al ánimo, se enumerasen los henefic¡-ü~ inmensüs que deben resultar de la unión del ,Gantábricü cün el 'Mediterráneü. La eseasa lüngitud de üchenta' teguás ' de 'trá'llsitü; el hallarse ambüs estremüs de la lÍnM terminadüs en düs puertüs, estandü, él tino de ell'üs, San Sehastian; sülü trece 'ó catürce ' leguas ,distante /de Bayün;l, teniendo está última , naveg'aciüIÍ interiür pür el Ad'our hasta veinte Y' cincü' leguas, 'dehiendü -!in áuelante unirse e'üh el canal de La'nguedüc; el tener su estrem'ü' 'meritliünal cülbcadó ' cün 'ventaja para hacer' el cümerCiü de Africa'. de Egiptü, ,G:.recia, Malta, 8icilia, Cerdeña. Nápóles, el Tirreno. el Adriáticü y las d'éínas naciünes d'e :Levante"; ·;el baña¡' es~e canal pingües y feracísimas provincias, vírgeires hüy en el cuÍtivü y desarrülló ' de Sil pr'üducciüh, cümü la Riüja, Navarra, Aragüri' Y' \CataluÍla; tüdas estas <;ircunstancias que abüra se 'eñun-


=79= dan, s~l'ian causas poderosas para converti!' estos paises, hoy aislados y desconocidos, en emporios d,e comercio visitados por los hombres de todos los ,climas y de todas las civilizaciones.

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• ARTICULO VI. " Ul'IION DEL EBRO. Y CANAL mPERIKL CON EL DE C~SIfl­ LLA y 'CON EL . DUERO,

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Hemos sentado en el ~rticulo anterior, entre otras P¡'oposicion,es, la de que 'aun c.llando se construya con ·Ia predileccion y preferencia que ,se' merece la línea de canal desde Tudela .á .San Senastian, no par eso se entiende que haya de renundarse á. la esca. vacion de otros canales 'que abGque,n al litoral' de nuestras costllS; de modo que volvemos á repetir que esto podría ser conveniente usándolo COt1 la pruclenéia q!1e éorresponde: De manera que si ademas del de San Sebaslian pudieran cod el tiempo irse realizando otros Famah~s que enlá1Jasen lqs mejores puertos cpn esta via g~neral', indlHlableme.nte el Norte y el 0l'iente de la~

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península ganarían de una manera indefinída, echando las bases para procurarse una prospe¡'i~lad creciente y duradera. N@ debe, sin embargo, depconocerse que la construccion de las yias por agua lleva dificultades considerables, cQanda han de ser conffucícTas por paises m:mtuosos, porque sahirl@ ~s que las aguas de los canales (Te nayegacion necesitan mantenerse en· un desequilibrio poco sensible, si bien nosotros consideramos 'que en casos dados este desequilibrio puede aumentarse'por economía, iniesto que ntincá los canales navegables tienen Ja velocidad de los ríos, ni con mucho ~ y á pesar de ello, estos últimos se utilizan para el trasporbe; pero se utilizan CO'n yentaja., no siendo quizá su yelocidad el mayor obstáculo ,- sino la (lesigualdad del álveo y las dificul~ades artificiales. que comunmente se presentan, y que no son espontáneas del mismo rio. ,Que la \lelocidad no es un ' obstáculo insuperable, nos lo confirma la navegacion de algunos otros, .y enLre ellos el Ródano, que; á pesar de la precipitacion de su corriente 'Y de su direccion casi constantemente recta; circunstancia que quizá- DO se encuentre en ninguno de los ríos conocidos; á pesar de ello es surcaao por nu.qler0SOS hal'cos, si bien es digno de repararse qlle es mucho mayor el número de los que descienden 'que el de los q¡ue .vuelven á superar el. rio hácia Lyon. Esta~ dificultades, pues, que se ellcuent~an en fa construccion de vi as de cGmqnic;lcion ,p ar agua, dificultades q~le se conocen positi \lamente estudiá~.


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dose sobre el terreno, son las que sin duda han in~ duoido, á los haJ:,itantes de 'Ca~tilla la Viéjil y'd'e Santander á sustituir al canal que debia enlazar 'cen el , ya practicado un camino d~ hierro que siga una di.. reccion análoga. Razones poderosas han debido ser las que hayan influido en el ánimo de los empresarios del ferro-carril proyectado, porque si no han 'existido dificultades casi insupecables palla sustituir ~l agua el hierrO', no se 'hubiesen consultado e!ltonces los verdaderos intereses del pu>is. Decimos esto porque á nadie' se ocultarán las grandes rémoras, y mas a,vn los considerables perjuicios que se ocasionan á los comerciantes en el trasbordo de los efectos que se conducen, los cuales no consisten únicamente en los gastos de trasladar de los ' barcos á lo!". wagones los géneros trasportados, n.o s010 en el pago de un sobrestante ó encargado qué presida esta faena en Alar del Rey, sino tambien en las averías que rraturalmente deben ocasionarse', y que de hecho se ocasionan. Inútil nos parece, á la verdad, decir que estos gastos ,encarecerán las harinas, que son por ahora el , principal objeto de esportacion á Santander; inútil tambien que se reconozca que harán mas tra~' bajosa . nuestra ya dificil concurrenci,a con las anglo-americanas, paes que ademas de la importacion en las Antillas de nuestras harinas' ,de 'Pa- ' lenoia y Valladolid, Santander, Castilla y Aragon. ,que pronto es probable las envíe, debemos procllrarnos otros mercados que, por su inmediacioll? .de


=84= .

hecho nos conesponden, Durante el período de veinte y siete años, d'esde 1815 á 1841, .' fueron insuficientes diez y si~te cosechas de granos en Francia , haciendo necesaria la importacion de los·estranje- . ros, ~n 1858 ascendieron estos granos á la sexagésima quinta .p arte· del consumo, Dos ailos mas atras llagó la Francia noventa y dos millónes de f¡'ancos po'¡' trigo solo traido de fuera, y en 1817 compró por la suma de setenta y (los millones de francos" En 1852 subió la impo¡'taoioD á cuatro millones de hectólit.ros, equivalentes á siete y medio de fanegas castellanas, Siendo la avería ó daño anual, durante los veinte y siete aüos de 1815 á 1841, de ochocientos mil hectólitros ó millon y medio de fanegas castellanas próximamente, Y esto que decimos de Francia es muoho 'mas aplicable á Inglaterra, puesto que en l~s seis meses de 1849, que termirian en 5 de julio, sehabian importado ya en la Gran-Bretaña mas de once millones de fanegas de trigo, y siete próx'Ímamimte de anobas de harina, ~or eso, decimos, ha debido ser la conviccion de la imposibilidad de realizar este canalla que baya hecho 'fija¡' las inteligencias en ~l medio de sustit'Uit,lo por un camino de hierro, obra que seguramente tambien ofrece muchas dificultades, si no tantas Gomo la ahertut'a de un canal. Si nuestra humilcle voz fuera suficientemente auto¡'Ízáda, todavía' instaríamos por que se hiciese un nuevo exámen del proyecto, de continuacioA del can11 desde Alur del Rey á Santandel', tanto ma~ realizable, cuanto ' que hallándose


=81$= reunidos los capi tales para el camino de hiel¡rQ, si se aplicaban á esta otra construccion no parece iul,posible' que se triunfar'a , porque hoy los 01~s tácl110s ceden' ante una voluntad firme 'y hábil ; que dispone de los l'ecursos suficientes.-Tallo hemos repetido en un al'tículo que inse'r tamos en uno de los mImeros de La Pal1'ia a1 ocuparnos, de una inv-itacion he~ha á los castellanos por el comisario regi.o de agrit'ultura, D. Mariano Miguel de Heinoso; 'Y como en él preguntáramos al público si la prolongacion del canal podria realizarse en direcGion de Santander, hemos tenido el placer d'e q1:le nu'estros , presentimientos salieran ciertos, segun nos lo co~fivmó en uno ,de' los números siguientes el arquite<;to, D. José del Acebo, persona que se nos ha aseguraqo .haber tomado parte en el plano queJevantó"el ~r. R"ffi), del ferro-carril, quien reconoce lá posibilidad y aun facilidad de la prolongacion ' hast" ,Méltaporqu(lra, ,seis lég,u as mas allá de Mar del, Rey, con leponomía dé gélstoS. .. "'i " , ,', Decíamos, concr.etándonos á Inglaterra y .FpanT, cia" que era.¡¡¡ escasa:s ~ la producc·ion , de cere,,'es~ pero es 10 'uQtabte que aque}Ja nacíon, que cO,mpite. con no~.otros en los mercad~s de Cuba" supte lIóy en. gl'an parte para el cOllS'umo 'de harinas que. se ,um~e: sit1}l1·en ambos esta.a qs, ~o obstando para ello laJ~­ japÍ¡¡.· de ,IO§l , norte-am(jriclInos. :y ,la ppoximidad de nuestros peniusulare~, ,, ' , . .' 1, Pero v@lyil'lndo á, cqnti~ua,l: .la esposicion del p~p-. samiento d!Ilminante, deJo!? artícJIlo$, que"val!l0s tra:s,-


=86= cribiendo al público; (' s , á. sabel': el de establecer la canalizacion general navegable del Oriente y Nol'~ te de.~spaña en toda , su estension , y prescindiendo ya del episodio, a,unque no inútil, q'ue hasta de aquí nos ha ocupado en este escrito, tomaremos el hilo de nuestra comenzada nal'racion en donde' lé deja,· mos en Milag¡'o, pueblo que, tOITlando desde el canalla direccion mas corta á 'San Sebastian., sirve de vértice al ángulo recto que forma con la parte supe.rior del Ebi:o. ' Milagro es un pueblo distante ' de Logroño y Tud'é lá, á unaS diez teguas del primero y seis ó siete del segundo, y marchando en el concepto de q.ue ya estuviése realiza(~a la parte del canal de Tudela á Milagro, queda todavía por resolver lo , que debe practioarse con la parte superior del Ebro desde este punto; si debe. aba'ndonarse á su curso natupal ó au- , xilial'le por otros medios para reducir su álveó. El Ebro, desde muchas -leguas mas a,r-rÍba de .Mila- . gro, es invadeable; y abandonado como se halla desde much@s siglos, pocos años hace que sus esploradores ,en 1845 ó 1844 pudieron re.correr todo , su trayecto en una bar€(uilla, aunque ligera, desde ·Logroño: adem.as de esto, consta en los historiadores antiguos y en 'é trós mas ' modernos' que el rio Ebro ha sido navegablé desde Varea, antigua calonia ro~ mana, inmediata á esta ciudad; y aun en el dia de hoy llegan por el Ebro los ba¡'cos hasta Novillas', no ma's distante de unas liez y seis á veinte leguas de Logr'oño, aun '~ pesar de los notables bbstáculos ' ap-


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es-

tificíales ó los quc.elrio ~n su abandono produjo pontáneamente. . 6 _ .. Con esto se comprendera que; leJos de consIderar como límit'e de la navegacion el pueblo de Milagro, la consideramos preyectable rio a'r.riba hasta Haro ó mas adelante ,; en~endiéndose est'O por :su propio cauce, á 'diferencia de lo que hasta este puehlo hemes sostenida. • El EbIio.' es spfici'entemente caudal'O'so rlesde Har@ para que, ¡'ec1ucido's.u álveo á mel3.Ós. anchura de la 'qlle hoy tiene, no pueda sustentar Janchas de me,diano porte. Al. efecto, sirviendo tConstantemente el rio por un gran tl'echo de Hmite á varias provincias, su encaüzamiento debía ser costeado tambiellpor e.llas mismas. El trecho del rio desd'e Milagro hasta Haro ó Miranda de Ebro será de unas diez y ocbo ó veinte leguas, y como su. direcdoll es sobremanera conveniente, se hace 'preciso adoptarla con ánimo. firme, y lIeva'd a á cabo con la constancia que en las pl'ovjncias del NOl'le se acostumbl'a á usar: en la ejecucion de las o.bras de inte¡'eses materiales. Con efecto, las provincias á quienes comprende Ja eanalízacion del Ebro en esta longitud son Navarra, Logroilo y AlaNa, cuyas diputaciones provinciales, 1>brando de .consuno, podrían destiBar anU'almeQte uña callti'dacl állzaaa paTa . la, plantacion de arbustos en ambas rihevas 'Y para la aproximacion y levantamiento de ellas; RO siend'o tan dificil de conseguir e.l resultado en la parte supeI'íor, en razQn al l)1e~ nor caudal de sus aguas, que por esta ,r azonodeben


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dificultar menos por su peso, su rcree y avenídas la realizacion de esta obra. Cada úna de estas diputaciones provinciales ljod1a cO'nsignar anualmente quinientas mil reales éÍ¡ este objeto, que, cón algunos auxilios del gobierno, es seguro que en breve' tiempo se habían de conseguir ópimos fl'utoS. ' Marchamos en la conviccion de que es realizable y conveniente usar del propio álveo del rio pal'a continuar. la na vegacion desde MilagrO'; pero' si por al- guna circunstancia que nO' alcancemos esto no fuera tan hacedero cual lo parece '. eH ese caso quedaba, el recursO' de una canalizaeion lateral que podría fácilmente ser alimentada Ji¡or la cO'ntigüidad> de las águas, puestO'· q,ue su dh:eccion es pO'r fortuna la mas conveniente para alcanzar lO'S resultados anteriores. Débese, 'pues, coñstantememe, realirbadO' que sea el canal desde Tudela á, Milagro, continuarlo- con entereza bácia fa parLe supel'Ípr, DO solo á Calahorra y Logrorlo; si,no hasta NarQ, Miranda ó mas arriba, en laconviccÍon de que es el mejor medio de unir esta via de trasporte con la importante del canal de Castilla, union que nunca debe perderse de vista. , , ·El orígen del 'E bro /tiene su principio á muy po- cas leguas de distancia del canal, y-esto proporciona con más facilidad la 'llhion de uno á 06ro, El caudal de 'aguas del rio, si no es constantemente hastante para la navegacion en todo su' trayecto desde Fontibre y Reinosa, es mas que suficiente en todos puntos para' surtir de aguas á cualquiera canal; y 'esta


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ventaja, conocida ya; y sú buena direccÍon, s9n dos hechos que no deben los hi!1ráulicos olvidar 'fácilmente. A corta distancia de su nacimiento ya da impulso á cinco molinos harJneros; de consiguiente. sóbranle aguas pára ~limentar, no solo un cana 1 lateral, sino las suficientes para el que habia de construirse de enlace con el de Castilla. Mas no es todo lo que ' debe deseal'se la precitada union. sino que ya en conlacto directo con Palencia, con Medina de-Rioseco y con V9-11adolid, ha llegado el caso de continuar la navegacion meridional. uniendo al Duero el ramal que va á esta ciudad por el Pisuerga ó directamente. Inútil será decir, cuando tantas veces ' lo hemos repetido en la serie de nuestros artículos anteriores, que en las obras' cuya realizacion proponemos debe consultarse la mayor economía en los gastos, prescipdiendo absolutamente de todo lo que tiend'a á imprimir" en ellos el carácter de una obra de lujo: esto, sobre distraer muchas veces la atencion de los ' principales objetos que en la ejecuc.ion de ellos deben proPQnerse, dificulta en gran manera que se realice!1. Sobrado tiempo ha trascurrido ya desde que conocemos la nec~sidad. la imprescindible necesidad cÍe 'que estos proyectos se conviertan en ,hechos. y desde que por' noJlaberlos sujeta,do á su' verdaclero líritite estamos lamentando la esterilidad delQs jnmensQS capitales invert.idos.

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DATOS PARA LA HISTORIA DEL DUERO, Y dONT,INUAClON &lERlDIOr:¡AL DE LA NA:VEGACION DEL CANAL DE CASTILLA POR EL MIS~IO JUO.

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Si, como espáníamos en los al'tículos anterióres respecto del Ébro, hiciera ya algunos años, y mejor algunos sigl'os,_que el Duero se hubiese estudiado, segurámente que su descripcion y su historia serian cosas fá~ires tl e desempeJ)ar. Mas no es aSÍ; lá misma incuria que respecto de los otros l'io!\ se ha observado entre nosotros, esa misma hace que el'Duero sea desconocido · poco menos que los otros rios de las naciones estranjeras. Dolor causa el considera'y que al mismo tiempo que hay paises descubiertos posteriormente á la edad media, ya descritos con minuciosidad por los viajeros, dolo11 causa que no


=9'2= h ~ ya habido viajeros españoles (lile hayan estudiado

bastantemente su propia patria. Mas sin perjuicio de que en adelante dediquemos IInestni.s vigilias al.exámen de los Tios de la península en todas . sus fases y ramificaciones, cumple ahora a nuestro propósito esponer aigunas noticias respecto de este importante elemento de la industria de comunicac~on y de riego, tomando nuestras in'dicaciones de ma~ atras, desde su orígen, y ~o desde ValIadúl.id, en donde dimos por unido al Duero con el canal de Castilla. Nace este rio unas siete leguas al Norttl de Soria, cuy,a provincia reqorre en un espacio de ~einte ·y cinco, leguas; continúa despues a1 Mediodía de' la. de BÚFgos por las de Valladolid y Zamora, sirviendo de límite en esta y la d'e Salama}.lca al vecino reino de Portugal por unas diez y siete leguas, hasta que entrando en él por los térmíno~ de nuestra villa de la Fregeneda, sirv~ tambien ,de . límite meridi{)Ua'l á la;R,provÍI!cias portuguesas de Tras-os-Móntes y entre Due~'o y l)'liño, desembocando en Oporto -desÍmes (le una travesía de mas de ciento, treinta leguas en direccion casi constante de ;OJ'iente á Ocoiden.te. Las ciudades y poblacíones ,importantes por cuy.a contigüidad sig~e su curso, son Soria, Alma'zan ,; Bérlallga, G~ll'ma1i, Osma~ , Aranda, Roa, Turlela, ValladoJid" ~iman.ca~, Tordes.ina$, Toro , i ' Zamora, ' ¡Vli~ randa, Fermoselle, La Fregeneda, Torre de ~on, corvo, Lamego y Oporto; estas tres últimas ya en, territorio portugués.


=93= El Duero se haIla c(j)rtado por bastantes impedimentos, como peñascos de grande magnitud, y por muchas partes de su discurso está acanalado oe tal m'anera, que un ', tiro de piedra lo pasá las mas "Gces, y entonces apenas se nota ruido y presenta una profundidacil de algunos esta'dos de hombre, Así su · cede especialmente en ViIlardiegua, 'en el punto llamado Paso millo, contiguo á Portugal, donde, á pesai' del gran candul de élguas que ya conduce, puede en efer,lo atraiVesarse su álveo por·up. tiro de pied¡'a: esto en el invierno; pero en ~el verano se estrecha de tal suerte, que toda su superficie queela en seco, cubierta de innumerables disforme~ peñas-c.os·, formando el mas estraño laberinto, por el que corre el rio tan profundamente, que ni se ve ni aun se percibe su cúrso, si bien se notan lal:¡ quebradas por donde marcba, obstáculo no pequeño para 're¡llizar en este punto su navegaci(ilD, Entre todos los rios de la península es, ' al. parecer, el de cuenca mas dilata.da; tamoien esta debiera ser quizá la mas rica, si se considera que tanto él como sus afluentes atraviesan territorios abiertos y fecundos, aunque en muchas partes 'áridos en verano y esceslvamente frios en la e~tJacion invemal; de maner-a ~[ue casi puede decirse 'que la. única u1íilidíj.d que produce es el movimiento q.u e da: á numerosas aceñas Ó molinos harineros y alguna ' pesca, princip'almente 'en Toro, donde bay barcos destinados á la de barbos,. que se hace ;en ,basté\l1te aoundancía, '.

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veces ha ensayado la pra:cticabilidad de la navegadoR del Duevo y la union de ~ste al Ebro; esta: última se consideró inuy asequible.á cOllsectien~ cia del poco ,lesnivel que presentan ambos rios, y el proyecto era unirlo con el Pisuerga r que nace á CIUC'O' ó seis leguas únicamente de Fontibl"e" Ó sean _ las fuentes del 'Ebro, y va á reunirse al Duero, cer.ca de Vall'adolid, donde es tan ·eaudaloso. como él; y tambien se trataba de unir ambos rios por medio del Carrion, que nace asimismo cerca del Ebro, y que es· enla actualidad u~o de los que-alimentan el canal de Castilla, 'Por cuya mediacion debian reuni,r se el Mediterráneo el Océano por el Ebro superior. Proyectos son los indicados que en parte se. han eje-cutado, pues el canal de Castilla se alimenta ya d'e l Pisuerga r y llega basta Alar del Rey, no leJOS de Fontiblle. . . ' Ultimamente, y.a terminado el cánal de Casti:lla en Valladolid, parece que se ha pensado en el año que acaba de finar en una p,rolongacion de este ·ca": nal hasta Zamora, á diez y seis leguas de distancia' Ele Valladolid, andándose ahora en el exámen de ,los reconocimientos practicados. La ejecucioll> de estas , diez y seis leguas de canal se ha presupuestado en cU¡lrenta y dos millones, cantidad de consideracibn, y parece que se duda si seria mas conveni!lJ1te enla- zar desde luego COIl el Duero por su propio· álveo y por medio del Pisuerga en Valladolid. , Hasta aquí meros espositores de los datos .que encontramos en los que escI%ieron oel Duero, ó que

y


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perso;nas conoced'ol'as nos' suministraron, réstallos: bacer algupas inc}icaoiones d.e nuestro: modo de· pensar respecto ue este importante r~o " que aunque nacimo~ en Auagon" y pa¡;a h?l1I'a nuestra en. su capital,. en Za.ragoza ,. somop' antes q,ue' todo espaüoles. yen, nuestl:OS h.umildes; puoy.ectos . hemos seguido eons: tantemente como norma y sistema de nuestra cono. . ducta que' nu~stJtas id'eas fueran aplicables. á l'a ma:yor estension posible del tén:itorio de la. m{)nar.~lwa·. No siempre podrá esto realWallse" p,orqu.e· hay pocos; pensamientos que puedaIl: interesar ig.uabm:ente· ii.: to:dos los ángulos de l'a.n:acioI)i;' pelm es. lo, cÜlrto: que,' cuanta mas latit.ud puecl'an, alCanzar' nuestras ideas. relativamente á su ' utilid;ld práctica.!, con tanta mayor preferencia nos (~dica:remos á- su estudío; queya ha llegado la época de ir desenvolviendo el sistem,a mas ó menos completo de nuestras reformas económico-material'es de que todos hablan y. ning,uno fiia _ ni conoce cuáles son, ni su estension ni sus ramificaciones; sisLe;11a en que tocará una gran parte al Ara": : gon, que se 'halla abanilonado y desoonocido, y desde el que hemos dicho antes y repetimos ahora debe partir, no ya solo el principio y hase ,de los intereses: I!1aterial~s de la Espafla oriental y septentl'ionat sino . la base y el prinoipio de los intereses materiales de toda la monarquía aesde Rosas á 'fas columnas de Hércules, de los Alfaques y Alicante á Santander y Vigo; y eonviene mucho quP. el teoL'emá que acabamos de estabjeoer se'fije y germine. para que se mar:" che con JlÍe fjrme, y 110 sobre el terreno de la duda.


=96= Mas volvamos ai punto de partida, que es la na~e­ gacion del Duero. Este rio, hemos ·.dicho, tiene una l'óngitud de ciepto treinta leguas, corrienuo en el trecho que hay desde su varte mas occidenta1 en la provincia de Soria, nasta el punt@ cerca del pueblecillo Pino, en que empieza á sellvir (le Hmite ' á las . dos naciones, 'constantemente separado á distancia de cuarenta ó cincuenta lflguas de las costas, siendo la mayor a'Pr'Óxim~cion del rio con Mad'rid de veinte y siete legNas, en Aranda. Resulta de estas indicar ciones que, facilitada la nayegacion por su propi@ álveo, podr.ia ser una buena via interior de trasporte que atravesaria por el centro de Castill~ la Vieja y Leon, sin que Ilada perjudicase ni sÍrviera de obstáculo la ya conchilida obra del canal de Castilla. Sigue ~ste una direccion casi perpendicular al Duero., y aunque eS'verdad que atraviesa provincias de importancia, que ha vivificado y enriqnecido, es lo cier to que su peusamiento p1'incipal ha !'ido, y 'se comprende asi por la línea que sigue, el ,de fonlll.üa'r una comunicacion recta al Océano; el de unir el centro y el interior de las Castillas y Leon con el puerto· que pat'eció mas propio, con Santander. Pero no es todo 10 que debe practicarse lo realizado ya; es, sí, un gran paso, pero falta y ~s menester fijar la vista en otra nueva idea, en la que probablemente no se 'haya parado suficientemente la consideracion. • Uno de los primeros trabajos qU'e debieran emprend'erse, á nuestro eQlendcr, es el de únir la ciu-' datlr de Valladolid con el Duero; mas como p'aí'a es-


, =97=

tablecer los mecHas de estél union parece que se han dado aigunos pasos, mediante reconocimientos, siendo una de las .ide~s p~nsadas la de un cana'i que se separe del álveo del rio, viniendo, 'sin embargo, á parar á Zamol'a, se hace preciso enunciar a~gunas indicaciones sobr\'l este proyecto. En la situacio)l en que ya se halla el canal de Castilla, unido con Valla' dolid, se hace preciso, necesario, que este canal. una al Duero, y respetando opiniones contrarias, vamos, sin embargo, á dar la , nuestra .. El D,uero, cerca de ' Valladolid, y el Pisuerga, en, esta misma ciudad, son ya rios caudalosos, pOi'lo cqmun el primero de már,gen recogida y curso p~ofundo, circunstancias muy dignas de fijar las miradas de los hidráulicos; que si las dificúltades para la navegacion de l'os ' rios ' consisten principalmúnte en la superficialidad de su álveo y en la influencia que l.os agentes naturales ejercen sobre él, cuand@ las aguas no son impelidas en su descenso y movimiento, ni obedecen á OtFO principio que' el de procurar su nivel, su progresion es , mas regular y menos influida, y las obras artísticas ' son mas .permanentes y menos azotadas por ,el lí" quido, En esta suposicion, y conocielld'o ' ei escesivo costo que, segun presupuesto', si no estamos mal informados, deberia tener el canal lateral de Valladolid á Zamora, y en la inteligencia de <i~e el Duero y Pi-, suerga, desde aquella ciudad, van en su curso bas'- ' tan te encauzados', marchand19 en el c.oncepto de que se consideran necesarios para la con~truccion 'de es-

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ramal hasta cuarenlra y dos millones eJe l1eales, creemos que seria mas conv:enienLe en la pl:olongacion de esta. via de tras'porte usar de un sistema misto, que consistiese eit laeanaliz¡acion del Pisuerga desde Valladolid, Y< continuar por el pr.opio ál:ve0 d'el IIuero , a.bniéndole. uno ó mas trozos 'cortos: de canal: lateral para salva!:,los obstáculos iRsllpenables de otra m(;)do-. _. " . Debia consistir este sistema en la adopGion MI; rio como ha,se de la na.vegaci~n, sin perJui~io de eje" cutar uno ó mas firozos de canal siempre que la ín. dole deE álveo natural se opúsiese absolutamente ~ dar tránsi~o á los trasportes ~ por eso, le Hamamos sist~ma misto, porque debe usarse en él al mlslJio ti~mpo del rio y de canalesl laterales. Son mu" chas las pa2lones, que concurren á ejecutar '(m, es~e casQ con preferencia las obras por el Fio á estªMe~ Ger una, v,ia. enteramente ¡¡eparada el'e él,' el1tIle otras la de e'vitalJ l¡¡¡¡ indemnizaciones y la consbrucwi(i)'fi de lluevos puentes acueductos, de puentes;seoos, Y' tal cual vez hasta de muraBas enteras, que, el'evallldo la superficie del 'terIleno, sirvan para facilitar el paso de los barrancos ' ó valles, construcciones ' qUj3 puede muy bien ~mpo¡'tar tanto su costOJ como el oillice del canal. .Ademas, utilizándose el 'álve0 ' del nio 'como cauce pOI' donde 'hayan de conducirse los barcos, se consigue\! dos vimtajas jmporta~tes: 'es ni una la innecesidad 'dejas indemnizaciones /por ' cau e sa de uti,lidad pública, si'empre costosas 'y. smjetas a COJltFoversias . y siempre lesivas; y all miS'ffi0tiem'po,


' =99=

no habiencl'o ,necesídad de 'estas inderilllilzaoiones', tampoco la bay de privar á la agricultura de estos terrenos, porque al cabo, si :tantas espropiaciones terL'itoria,les vamos haciend@" que por último desaparezcan cantidades inmensas dé, territm'io cultivable,. ~eD'dl'á a suceder que disminuimos con nuestras, lll:opi·as manos 1.08' capitales fijos y . fecum]os de la nacion. Harto mas conveniente será, y. nos ¡rosee la esperanza de que· así con el tiempo s'ucedevá; harto , mas com\ei¡jen~e" decimos, seriá el que d'eminando á los' rios les disputásemos los inmensos tert'enos que ocupan y los red)1jérámos á, cull.ivo, Fero, aun no es, ti:empo, y d'el)emos espel1ar á que las Lierras caW'vahles escaseen, cosa de qu~ todávía; estamQS1 bastante lejanos; y entonces, de seguro, estensiones i:nmensas que hoy perman:e'cen inwuctíferas serán d'evueltas atara'do y á la' agri'<iultura, Grande es el peneni¡' que para ta Espaiía cada dia se descubre ,á, nues1!ra vista'; mas par(l: que alcaneemo.s 'est'e por- , veniI1 es necesario que cada. uno, en la esfera de sus conocimientos,. ofrezca sus tra1 ajos en' holOcausto de su pat'I'ia, y pal'a, ello se fomenten' con mano próvi-' da los intereses m~teriates' de la nacían" que 'sQu los únicos que,cón auxilio y de-~acuerdo con ras id'eas: re]'igiosas deben labrarel Vfirda.dcI'o. porvenir de 'la . península, pOl'venir grande y duradero. Mas. debi~-, ra procurar·se al mismo tiempo la, formacion de una nacionalidad genuinamente 'española, ~Iue~' sepaI1ándonos de la falsa civilizacion francesa., nos constítu,· -yera nacion de formas especiales;. d~ (\cuerdo,' con


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miestra índole y nuestros sentimientos. No necesi, taron, los Reyes CatÓlicos imitar á las otras naciones , para constituir la suya. grande, feliz y poderosa; pero,acaso l'a grandeza de Luis XIV, ¿no parece un trasunto de la de Cárlos V y Felipe II? Y el mayor mérito de,la administracion de Richelieu, ¿no consiste en baher imitado I:on felicÍdad á nuestro grande Jimenez de Cisneros? ' Mas prescindamos de esta digresion, que á pesar nuestro ha descrito la pluma, pa!'a continua!' nuestras consiclCl'aciones sohre el Duero. Decíamos .q~e la navegacion de este rio por su pl'(i)pio álveo economizaba la construccioJJ, de una porcion de obras costosas, la indemnizacion declararla por utilidad pública de una porcfon considerahle de terrenos en cultivo, con la ventaja por lo mismo de no arrebatarlos á la agricultura. Pero ademas, al opinar nos-, otros que debe preferirse la navegacion del rio á Ji) de un canal, tenemos muy en cuenta la invencion de los barcos ptanos en su fondo, ó sea de quilla plana, por medio de la cual, siendo el calado muy . escaso, dicbó se está que una profundidad de . agua mucho menor que la hasta el dia ne~esaria, seria indisputablemente ,bastante para que pudieran los barcos navegar. Invel!cion es ' esta que quisiéramos por momentos 'ver aplicada á todos los rios ,de España; pero tenemos ideado ,emitir mas adelante algunos pensamientos sobre los rios en general.' . Reasumie~do, pues, cuanto basta aquí llevamos indicélllo, y fijando ademas nuestro pensainiento pa-


=----~ 'O~==

l'a la continuaci@l1 mel'idiOlla'1 del canal de Castilla, ósea' navegaciotí del Duero desde Valladolicl, decimos que desde esta ciudad hasta la raya de Portugal, y no solo hasta Zamora, crÚmos debe usarse de un sistema misto, tomando ,p or base de la nave-' gacion el ·álveo del mismo rio y estableciéndose en , los trechos en que esta navegacion sea nÍlly dificultosa ó,imposihle, los' trozos de canal que sean sufi~ cien tes á dejar espedito el tránsito; pero de tal manera, qüe en todo caso se tenga siempre presente el principio que desde los primúos artículos vamos sosteniendo; es á saber: que"en todas las obras qu'e se intenten para facilitar esta navegacioD se piense ante todo en no gastar nada que tenga por objeto,el lujo,:! el adorno, sino que vayan esclusivamente dirigidas á la mayor ventaja del 'p ensamiento, que dé: be descansar sobre Ía triple base dé u/tilidad; soli-

dez y 'economía. Mas no concluyen en este ·p unto nuestras 'pl'eten- , siones, ni creeríamos nuestro pensamiento realizado 'si'·solo se a:lcanzara la návegácion in(erior del Duero desde VaHadolid; debe, tambien proctlra,r se que esta se reaÍice igualmente por su pa'r te superior de una manera indefinida; es decir,' siguiendo su curso en ' ' una ireccion ' inversa hácia: el nacimiento. Si el Duero siguiese una direccion paralela ai cahal ' de Castilla, ent@nces ~podl'Ía prescindirse de 'u tilizar esta' via de trasporte que qúedaba sústituida'; peroeotrió no sucede a~í; 'como una á otra no se e'scluyeni; sino' que, por 'el'contrari.o, son seoueFa y sucesioñ re-

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cipro.ca, resulta de ello la necesidad de que sel'iamente se piense tambien en pro.teger la l~avegacio.n alta dei Duero. hácia sus fuentes. Escusado. parecerá 'que entvemo.s á decir cuál .es el méto.do. que .debe establecerse en la co.ntinuacio.n; inútil CI'eemo.s entrar en .detalles minucio.so.s que hahr.íamo.s de ,formular to.mando. d~ nue:vo. ideas ya vertidas, y mejür aun nuevo.s p~nsamiento.s; escl!l.sa~ do. y so.bve escusado. ·po.dria dar o.rigen·á o.trás estenSas co.nsideracio.nes, á o.tras ideas que acuden sin descanso. á llamar á la puerta del,nuestra po.bve intelig,enc¡a, y que la mano. co.n· disgr¡sto. se ve , precisada. á tro.nehar des.apüidadamente. nircPlo.s, sin embargo., que en la canaHzacion, ó llám,ese navcgacio.n superio.r del DUCI:o., debe usar,se igual sistema misto. que en su pro.longacio.n infenio.r, 'j' que las diputacio.nes pro.vinciales y lo.s pueblo.s rihereños po. emptearán mejo.r sus esfu~rzo.sl en ninguna obra y en ningun pensamiento. qqe en tacedo. ~ave­ gable, po.rque en este caso., no. So.lo. po.drán disfl'Utar d'e una co.l1!unkacio.n b~rata en up. trecho. mas ,ó menps ,pro.lo.ngado. .. sino. que llegandO' re'sta 'm¡.vegilcio..n á V~llado.lid, y de co.nsiguiente al, canal de CastiUíl, . 'podrán y~ co.municarse pueblo.s del ceutro. 'Qe Castilla 'y Leo.n directamente con Alar del Rey ' ;y Santand.el:. La pro.lo.ngacio.n; 'pues; dehe tomar po.r ,base J prinGipio. al mismo.'tiempo.'la¡ciudad de Vallado.lid, _y unida esta al Dl!ero., debieran empezarse las o.bras ~distintamente háGia; la parte sUperio.l' ó inferio.r .delrio., para q,l1e aSÍ-to.dojlUevo tJ'o.zo · q~e se hiciése


=403= p.l·aclicable á los barcos pudiera ser navegado por esLós por todo el trayecto del canal hasta Ajar del Rey. . Valladolid (lS una ciudad de gran porvenir; será y pronto la insigne ciudad dél Norte d.e España; hoy trata de enlazarse con Zaragoza por medio de un camino; ciert!lmente que un dialucirán ambas enmedio de las otras ciudades de la península á pesar del incremento mas ó menos considerable que las tiernas han de recibir en este mismo siglo; pero entre todas, la que mas .ha de desenvolverse, _ progresar y rel;.uperar su ' grandeza .es la a,ntigua, la famosa, la celebérrima corte de los reyes de Arag~n, .aquella dé quien ya en los ' primeros' siglos de la iglesia decia el grande obispo. de Sevilla, "Isidoro: Cre-

sar augusta Tarraconensis Hisp"anire opp'idum á Oresa1'e Augusto el silum el nominatum, UJci amenitate, . " ~t "delici:¡s. prestanlius civilatibus HispaniCe cunctis,

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JlEG~CIACION,ES DIPLnMÁ.TICAS PAR4. LA NAVEGACION DEL DUERO, Y NUEVAS TEN:QENCIAS ECONÓ~I(:,AS. EN " PORTUGAL PARÁ FACILITARLA. l ' l •

. Diferentes han' sido las tentativas diplomáticas del gobierno para que el Duero se navegase en 'un~ lál'.ga estension; pera hasta ' el (lía han, sido de todo punto estériies, ,á ·pesar del grande jnterés ,que redundaría de ello á las dos n'aciones que ocupan "la península española, A este fin, ya desde el año 1'821 se establecienon conferencias, entre los gobiernos de España y Portugal en el mes de, noviembre, se puacticaron reconocimientos facultativos sobre su curso, ·se le halló 'navegable 'ya, sin dificultad qllie'no pudiera superarse, desde las aceñas !!le lá Hinojosa, des-


=106= de 'C uyo punto se babian estraido en íos Úhi.rnos años, 'en buques hasta de mil cuatrocientos quintales, 'c antidades considerables de granos y algunos caldos, Facilitándose la llegada á Oporto de buques particulares que quIsieran venir á cargar á la, Ri~ nojosa, para traficar en esta espoi'taeiorr por aquel ,pi.mto, se esperó abrir un nuevo curflO á las Indus" trias española y portuguesa. Esta ~spor'tacion es to· 'do lo que pretendia lestal)lecen !ll goljierno de España, sujetándola á cu'antas pre'cauci9nes pudiese el' de Portugal estÍmar convenientes para evitar fraudes de los especuladores. Sin emba¡'go ' de la id.entidad de interes que teniáñ' a'qüi ambas 'n'áI'i'On'es', el gobiern6 Jéspáflo1 brvb que hacer 'gra,J1d~s' .esfúerzos p'or afqd'qo's an&s consecutivos para r'e cabar oel gobi-erno .portugués , el .tratado apetecido y de utilidad recíproca que se concluyó en Lisboa el 51 de agosto de 1855 por los plenipotenciarios D. Evaristo perez de Castro 'y Colo:mera 'por ·S. M. C., ·y D. Peoro de Somia y Rols~ein por S. M" F., cuyas ratificaciones se canjearon -á 21 die getiembre de1 mism!')' año;' Por él' se declaró liBre para los subditos aé ambas Goronás, con ábselula igualdad, la náve'gaeion del Duero ,pOlt veinte 'y cinco .allos, obligándose á conservarla espedita en ~el estado en que se hallaba cada una en 'su< respec. olivo. territorio, y á o¿upars.e.' de su 'posibté ,niejor.;}. Se fija¡;on ·'los derechos, de navegacion y el sistemn' -de policia dé esta por medie;> dé ' una: tarrfa y reglamento en t4 de abril de 1856 'poi la comision mista


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nombrada. al efecto, cuyo reglamento 'y tarifa fueron revisados por otra comision, formada pOl~ los. seflO; res D. Gárles Cr~us .Y D, ' Juan Rodriguez Blanco, comisarios nombrades por S. M'. C. ; Y D. Franvisco Joaq.uin Moya y D. Juan Ferreira de los Samtos.Silva ·Junior por S" M.;·F., .en. ~5 de may~ . de 1.840, 'sin que hubiera tenido' aml ~fecto el conveniG de que formaban ¡parte, lo que se man{]ó por 'S .. .M, F. en 2'7 de enerQ de 184it, y á nombre de . S: M. C. por el regente del rp,~no en 2;'í de febr~ro del mismo año. Pero no obstante tantos trabajas y tan~as disposiciones -sulp.eriores á favor· de una nave'gacion de que -en ambas naciones habian de reportarse. grandes utiel caso de decir totlavía que se lidades, estamQs halla en el ' .dia en la misma. silJiIaclon qpe antes de 'elevarse ,á tratado su libertad. E.s navegablel ' pues, ~l Duero desde cinco ó seis leguas antes de ,lltlgar á la raya de Portugal, desde Hinojosa, c.ont~l1\iando despues siéndoJo por el territorio de la nacjoD ve- .· -(jina hasta la ciudad 'de ·(j)porto. , Escrito y. ·publicado lo que antecede, han aparecido en varios números dé El Heraldo! correspondien-tes á febrero y marzo, diferentes artículos, en .que, rbajo el epígrafe de Relaciones entre Espafia y Portu·ga.l, se trata estensamente de <una pu;reion de . cuestiones d~ iilteres vital pára ambas estados, y entre ellas, .ademas·de la union aduanera, se OCUpá el autoIi de aquellos, 1)1.. Juan de Arias Giron, de la na- ( vegacion. del Duero. Aprovechándonos de sus opor;tunas indícaci:onés, vamos ~ incluir en esta ~brit.~

en


=108= las 'qu"e convienen á la Índole de la .Ínateriá qúe en ella se trata. " . Es ~triste en .el' dia co~sidel'ar que el Portugal se haIla puesto como un mUFO entt'e la produ€¿ion y ·la esportacion de los frut'os de nuestr.as ,provincias int,eriores; que fue necesario desplegar lujoso aparato (le fuerzas y amenazas para conseguir el , sencillo cumplimiento' del tratado de 1855 ,sobre 11á navegacion del Duero; que el reglamento hecho con aquella ocas ion no prueba la mayor buena fe por p1rte Ül gobierno de aquélla época en Por.L ugal, y. sus efectos han sido éompletamente nulos palla ·España . . La esportacion de fL:utos de Estremadura y parte . de las Cástillas está indicada naturalmente por los I'ios nuero, Tajo y Guad'i ana, lo que ya en ti'empos antiguos ocurrió á .hombres ilus~rados y deseosos de fomentar nu'est1'a agricultura y nuéstfo comercio, Y' , este impedimento, puesto al tl'ánsito del Duero, es un óbice al desarrollo graduat y suce~ivo que deben s.ufrir aquellas provincias. El derecho público eUTO'" -pea que' formaron las actas del congresg dé Viena esta'blece en el art. 'lO9 del tratado el. principio ,de la lihre navegacion de los dos que atravi'esen é separen diversas potencias ,pri'ncipio cuya fecundidad 'en consecuencias se ha heoho conocer en diferei1tes naciones que lo han reducido á la práctiea. - De los dos tratados conveilldos entI'e 'amlJJos pueblos que forman la península en el presente siglo -sobre navegacion fluvial, el primero " firmado en 50 de agosto en 182\) ', no tuvo· resultados de inberes;


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el segundo, firmado en 1855, no fue realizabie para el comercio hasta '184i . Pero el ,reglamento de navegacion, que con motivo de este segundo tratado se concertó entre los plenipotenciários portugueses , y espafloles, con tenia prilicipios de i~e st.riGcion ta n .poderosos, q.ue la esperiencia ha demostl'ado envueLven obstácu10s insuperables para la lipre navegacion y sali da de,nuestros productos. Los rendimientos percibidos pol' atluel gobierno en la navegaciOl} del Dllero resultan del presupuesto. del conde de Tojal en ,1,846 en la forma :si guiente: , En Oporto . 222,90'1 reis. 21,600

Derechos de tránsito . Id . de ancoraje.

En Bm'w ele Alva. Renta de esta aduana . Total.

-,

!

574,976 619,477. reis.

Cuya cantidad, que en nuestra moneda 'equi;vale á quince mil cuatrocientos sesenta y tres r.eales pró- , ximamente, no. alcanza para sostener lós gastos, Los labJlad~res portugueses" al mismo. ' tiempo.. han visto. que el prec io. de sus granüs no sube, y que á pesa,r de que la naveg~cion del iDuero no. nüs aprüvecha, estüs pl'odUCbos están casi tan envileci düs CümCil en nuestro pais; y esta lecciün amarga debe haberl:es desengañado de ql!e es mi _errür _ciego


=HO=

atl'iI:iuit" la que lfama.¡:¡ decatlencía d'e la ·agl'i<lul'tuf.b portuguesa a,l contrabando es·pa.ñol. N.o negamos esle· contraband1o; pero tambíen le habia hac~ vei:nte. aitos en mayor .escala, y los cereales tenian un ]yrecio mas constante en ambos pueblos. Los obstácl,llos que se oponen á que .la libre návegacion del Duero sea un hecho fecundo y productivo para la agl'icultura de España, tiénen diféllente' origen; unos proceden de(reglamenbo de 2.5 de' mayo de 1840, y otros nacen de abusos de las oficinas. portuguesas y d~ la. aplicacion que se lla hecho de nuest¡'a ley de apuanas. Em}Jezando por 'estos últimos, tenemes un placer en decir que el gobierno los ha conocido, y segun se deduce de la cí rcular del ministerio de hacienda de 51 de mayo de 1849, ha puesto la manO. en el reme~ . dio, Porqüe bay un al!ticulo en el reglamento de 1.840, que es el sétimo, eñ que se previene que los. efectos que se introducen ó entran en el Duero por ' Oporto deben pagar los de'rechos en esta ciudad'~ y COllÍO la ley de aduanas disP9ne que t~do género que -to:ea en puerbq estranjepo queda en el mismo hecho estranjeri~ado y sujeto á nuevo pago, aunque' ya se !lUbiera realizado, de aquhesuItana quejos géneros, ,tocando imprescindiblemente en Oporto, ' queda1b an. por elloestranjerizados y en la obligacion de satisfacer nuevos derechos al llegar á nuestra villa de la' FI egeneda. Mas por la real órden'de mayo de 1.849 declaró el ministerio ae hacienda que ia estranjer.jzaeiolll·de los géneros no se entienda en el caso de que necesá-


=ft1= bUJIue de tocar en puerto estra,njero; resuJtandQ d,e-esto. que, vagados losder~chos en ' Oporto, no tiene que repetil:se el pago el!¡ la FJ:~ge:" neda: así al, m~IlOS se induce WJla real ~(}I)d,en citada, de 1$49, aunqQe, seda de; 'desear UIíla nueN"a disposicion- I'eal parti~ular pana este caso. TaI:nb.~n es, causa e¡\ teglamemo de· 2;;" de mayo d~ otro- en~Qi'pedl)l,Í¡e.\1LO; á saber ~ el. dereoho de uno por .ciento. aa v:alorem que debe satisfacerse en la aduan~ de QJ.l~rto. eu'ya pago ocasiona <¡cue para valorar lGIl génepos m.ya necesidad de le~antaI; lGS sellos, y luego se, duda de. su procedencja: en otros puertGs de España" ,l~i:}ue si no es un obstáculo para el comercio de cereales, lo es ;, y grande, para otros efecbos y. génel'Gs, cuy;a eSlllortacion podia convenir. Por. el artículo catortté del reglamJlnto se limita ademas el pell1te' de los húqQes que ban 'de navegar por el lluero, de una á otra nacion" 'á cien .quintales, escluyendo á los)menores',; pero ha~ que enten- . der que en ciertas épocas del afio la corRiente mengua y hace el tl"ánsito imposible·, aun palla esta clase de buques. Los demas obstáculos que no dependen del reglamento están en abusos que, al decir de IlUestlloS-eQmerciantes., se cometen en sus buques al arribar á . Ia aduana de Oporto; pues aseguraI1 que allí se"infringe el antículo sesto, que púmite ií los ' esp;rJialdores depositar ó trasbordar á su. v.oluntad. los ,km10s cGnd'Ucitloside España: y no se les cOñsil1Rte:- lo último sin· haber. .verificado el depósito ;, ó sicalguña ri~mente haya, ~l


=~~'2=

vez se les 'releva de este, es haCiéndoles pagar el uno por ciento mas de aquello que pagarian si los hubieran d'epositado. Mas si es éiérto que basta de ahora los portugueses y su gobierno se han complacido en poner obstácu~ los al libre comercio por el Duero, otras ideas van ya forml:llándose en el ve'oino reino, y la opinion pública va haciéndose cada dia mas favorable á su libre tránsito. La riayegacion del rio es á Port.ugal costosa, povque sus rendimientos no alcanzan, ni con mucho, para pago 4e los empleados que exige su administracion y vigilancia, con. cuyo inotiyo, y el de agitarse 1 a cuestion del D'uero en les cortes españolas, consultó el presidente del consejo de ministros de Portugal á la junta directiva de la asociacion mercantil de Opo~to, edn fecha 2 de maso de 1.849, pidiendo su dictámen sobre las 'ventajas é inconvenientes de esta naveg'aéion fluvial. El informe que con tal motivo estend4ó una comision de aquel cuerpo es un documentó muy notable, que h:.ura sobremanera á la ilustnlcion de sus 'redactores, y cuyo espíritu no se debe perder de vista, para entablar y seguiT so- , br.e una hase conveniente las negociaciones uherio'res' en la cuestion del Duero. «Las relaciones mercantiles, dice la consulta ci, -tadí!-, tienden á estinguir los odios internacionales, . que, lejos de aprovecbar, retrasan el desarrollo de la civiliílacion ... La concurrencia de lQs' comerCÍ'aIÍtes españoles en nuestro 'puerto, para determinado fin, les' haria conocer nuestra industria, casi desco-


=1l37"

nocidá ppr ellos, y es de presumir que de esle modo se

establecerían otras combinaciones'mercantiles que nos traerian 1J1'ogresivos 'beneftc'ios.» Sobre estos funda-

~entos 'signe razonando el informe en favor de la libre navegacion del Duero, y deduce las cQnclusiones siguientes:

t: Que seria provechoso conceder á Espaiia la libre navegacion del Duero., por entrada y 'salida, para toda clase de géneros, escep.to los liQor~s espi. . . rituosos y los vinos,. 2: .Que el derecho de tránsito corresponda á ' cuatro. por ciento ad valorem 'en la importacion sobre el valor del arancel espaüol. .. 5.' Que los géneros importados p.or ~ránsito paguen á España los derechos de consumo y un aumento razonable para nivelar lGS que perciben ambos gobiernos, ó que se reduzcan igualmente unos y otros. 4: Que se estable~ca uná aduana mista de em~' 'pleados españoles y portugueses en Oporto para la ¡'ecaudacion de los respectivos derechos . . 5: Qúe el comercio de importacion y esportacion de géneros ~spaiioles pueda hacerse en buques de ambos paises, sin distincion, que no sean menores de cuarenta toneladas, y se les conceda III derecho de cabotaje en ambos reinos, . 6: Que los cargamentos.á su importacion manifiesten un certificado de procedencia dado por la autoridad consular portuguesa. ' 8


=M4=

. 7: Que .esté marcada la capacidad de 19s ])\]ltos en que se haga el comercio de tránsite. . . 8: . Que este comercio solo se haga con 10,5 pU~,l'­ Los dé ·primera y segunda clase de España y .éoh sus colonias. Consi.deraclas estas o.cho bases que la asoci"acion de Oporto propone al gonierno, tendremos por resultado la grande vai'iacion (Iue 'ha ido trabajando las antiguas preocupaciones; hallar emos uila tendencia seilalada á facilitar el. comel'cio y fl'áll3ito internª,cion al por medio de la rebaja de derechos, y á Jllezclár é igualar los intereses económicos abriendo el camino .para la union aduanera. Elegida la comisioú mista que ha de pasar á Oporto á entender en las modificaciones del reglbmento de 25 de ·mayo, suponemos que ambos gobiemos aprovecharán este buen espírilu de la opinion en Portugal, y dic~arán ~ sus comisionados las ¡·n strucciones mas oportunas y mas conformes para combinar los iI!leFeses de ambos reinos, en conformidad las tendcmlias económicas que se advierten. ~ero no es, á nuesLro entender, únicamente per una mala redaccion de J08 bratados por lo que ITO se ha desarrollado el comercio por el Duero entre .am~ has naciones, aproximándose sin duda ninguna eJ).la actualidad la época en que se realizará ;. la causá, en nuestro concepto; de esta falta de. animaci{m es debidp.,pte.cisamente á que en .el dia p1.l,ede decirse q;ue sp1Q es navegahle dentro del ter,ritorio portugués, y de consiguiente cuan~os r eglamentos y protocolos se

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=Ho':"'"

han-escogitado vinieron á frac~sar ante el hecho de no poderse navegar el Duero sino desde la Hinojo.sa hasta Oporto, 110 pudiendo por io. tanto surgir en riuesll'o ~erritol'io en la realidatl sino buques port.ugueses, porque los nuestros tienen que llevar pm . tierra sus ' cal'ga~nentos 'hasta aquella villa, lo que aumenta el precio de trasporte y disminuye [as yentajas del embarque, Con los modernos principios, sin embargo de la libre concurr~ncia, debe r.sperllrS J que, modificadp el reglamentó de 25 de mayo, y estirpados los abusos, dehe sucetlerse ep el Buero una nueya a'nimacion y Yida mercantIl, que el tiempo .se encargará de ampliar- en escala inmensa, hoy que la buena ioteligencia entre ambas naciones peninsu]¡~res se ya establé'ciendo solJ,re bases sólidas, que consisten en la reciprocidad de sus intereses; hoy, que marchamos directamente á la' confeccion de un zollwel'ein, 'que hará de dooS naciones de comunes intereses Illl solo mercado en que rijan tari'fas idénticas, ..

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FERRO-CARRIL HACIA VAL~ADOI:.lD.

Queda 'desarrollado suJicientemente el pepsamienlo de la navegaeion interior oriental y, septentrion,¡¡.l -de España;' pero hay algunos pensamien~(ls, que . tarde ó tempraño han de realizarse, que .iIlflilyen de . tal manera en el proyecto principal que acaba de desenvolverse, que ser.ia trabajo inlÍtiL cle4i~lJ.rse á examinar esta influencia correlativa, puesto que la simple euunciacion razonada del proyecto hablará mas ,aLbo y descubrirá mas ,argumentos irrebatibles que los que pudiéramos ,a:ducir. Trátase de la. realizacion ele' mi camino:de hierro desde, Madrid al Duero, en dire.ccion' de Valladolid, que sin ll~gal' á estabiudad, la iViViifique "yeoustituya. )ln centro"~ .des,emruelva: otros eleínento§ ma¡¡

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, ó menos ipertes, y que sin embargo han de progresar y desarrollarse el dia que; metódi.,-a, por no decir sistemáticamente, vayan dirigiéndose las iJeas á ia consecucion de un todo ..homogéneo en que los accidentes correspondan á la idea principal, y en que la realizacion d.e una de las partes sea' la ejecucii:m de un pensamiento concreto é integrante, el es'labon de lma cadena construida filosóficamente, en la que todo se corresponda con armonía. Quisiéramos nosotros que en la ejecu¿;on de las obras públicas, no solo se tuviera presente -el resultado inmediatQ que iban á producir en el pais donde se ejecutaban, sino la trascende~cia sucesiva : los fenómenos de espansion del ánimo 'i d!) concentracion al mismo tiempo de las ideas que por medio de la investigacion impetráran y arrebatáran al porvenir las consecuencias ' Últimas de la obra1 ac¡fbada. Un esperimerito/de un , . químico ~ de un mecánico;; una invenciou 'alcan~ada por ehéa'so ó por la·med!{acion y ¡)axienc'ia, son 01'dinariamepl.e -eslabones microscópicos é invisibles de una inmensa~ c~dena que marcha á estenderse J raDíifi'cavsé' por tddd el globo. rral es á :veces el efectO qué produce ó puede pródJucir una consbruccion '~ealizadá por el- estado.' La ampliacion del estrecho 'a él 8uml; el.c(wt.e,Jel istmo de Panamá y el de,Suez, podrán servir de confirmácion á nuestro aSllrto: , Perd·concreliándonos á I<i materia que nos ocupa, ,no puede descono'cerse qüe .ademas de un Fesultad'O inmediato, la conslIlllcdion ide ' un fefl'o"caia'H al ..D,uero-en ditec~ion. de, VaLladolid prod!Iejiia obros


"'::'H9= fenómenos de tt'áscendencia sucesiva, m~y dignos de apreciarse; puesto que en España, como en las 'otras naciones, debe siempre dirigil'se una mirada al pOl'venir.sin· contentarnos con estudiar los hechos actuales. El ·no obra!' de este modo ha sido quizá la' causa ' del mai é~ito que hasta hoy ha tenido el fefÍ',?-carril de Aranjuez, y lo será tambien á Ques. tro eht!lnder de. la pl'olongacion meridional que hoy se agita de esta via. Las determinaciones elel gobier.no deben-ir encaminadas, no á crear el rpovimiento y -la 'éli:limac'ion rp,e\'cant.il donde.I!o jos hay, sino á desarról1ar uno y ~tro donde 'está dado el primer impulsó, donde exist.a una grande predisposicion al efecto. 'EIgobiemo, si ha de consul tar sus verdaoerQs intereses y los de la nacion, no. puede apartarse del .principio dé fomentar có'n pr('ferencÍa aquella parte del territorio de la peninsula donde, existiendo mayor predisposioion y prepancion, puedan álcanzarse mayores resultados para la actualidad y otros mas inuiensos y trascendentales para el por~ venir. En liri, el gobiefl3o' debe seguir hábilmente ): paso á paso el m.ovimiento que se desarrolle en tal cual parte del territorio espaíiol, no tratar de dirígirle y crearl~, sillo eh casos muy raros, sino de -secundarle. Cabalmenle cuanto acabamos de esp.onet es apli-cable lal caso 'que' llevamos ¡mire inanos, motiv(i)' 1IOr el que nos hemos deteni€lo algun taBto' en hacer llquellas indicaciones. El Hemldo, dia:rÍo pólí<tico' de la mañana, que pasa por el mas auto'ri7iádó; ,de tui

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órganos del gobierno, en su númel'o del 26 de marzo ha emitido su opinion proponiendo se construya una via ferrada desde l\'Iadrid por Aranjuez á lIllO de ¡os puertos del· l\'IediterL'áneo , el .que se halle á mas corta distancIa ele la corte y en mejores condicÍoIies para dar mayores resultados. Tres son los puertos clue se disputan la primacía de servir de término á este eamino: Cartagena, Valencia y Alicante. El Hemldo se decide por este último, . La línea de Valencia, dice~ ademas de ser mas larga, habria que salvar el puerto de Almansa; obstáculo formidable que exigiria la inversion de capitales inmensos; ademas tendria que atravesar mucho territorio de huerta, y los capitales aplicados á su costosa espropiacion harian' imposible por mucho ~iemvo las ganancias. . El de Cartagena tendria qne vencer tres. puertos muy difíciles, l atravesando gran parte de la huer~'a de Murcia, o~l'eceria el mismo inconveniente qüe el de Valencia. Por último, Cartagena es un punto po·co mercantil, y su 'puerto no . puede nunca proporcionar las ventajas que necesita el desarrollo del comercio. Al contrario. la línea de Alicante atravesaría un territorio en que por abora florece poco la agricultura, y en que el costo de la espropiaéíon' seria com- _ pal'ativamen.te insignificante.y terminaría en una r~­ da especial, bonancipl.e " de inm'ejoJ'able tenedero. donde en todos tiempos p~edeQ . anclar los buquetl. traba.ián~os~ iQcansc¡\hlemente, para Qacerlo. ·unQ de .


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los "mejores del Mediterráneo, con un muelle donde pueden atracar los buques y desembarc'lr sus efectos en los mismos wagon.;s que los h<\n de arrastrar por el fel'rQ-carril. Espone en seguida los frutos que podrian tras por"tarse y territorios en que por su inmediacion tendria mas influencia, y luego se dedica á calcular el presupuesto. Setenta y seis leguas dista Alicante de Madrid, y es, como hemos dicho, el puerto mas cercano del Medi~erráneo: calcula el costt> de cada " legua en un milloJ;l doscientos setenta y seis mil quinientos cincuenta y eiuco reales;" mas afladiendo despuE;ls los gastos de almacenes, puentés, fábricas. máquinas é ~mprevistos, llega hasta cerca de dos millones, y la totaljdau de la linea á ciento cincuenta y dos millones de r!lales. En esta parté no podemos conformamos con este cálculo, que á llluestI;o parecer es escesivamente , diminuto, como' vam,os á demostrar por induccion con he;éhos; tomados del nuestr~ propio, y de agenos paises. El proyecto de reno-carril de Alar deL Rey á Santan"der, levantado concienzlldamen~e por uno de nuestros mejores ingenieros, D. Juan Raro, comprende veinte y una leguas y tres cuartos de longitud, y su coste se ha-!la presupuestado en noventa y ocho millonesl seiscientos cincuenta y dos mil ochocientos veinte y dos reales, que dan por legua cuatro. millones" y ll,IE;ldio de reales. flero ademas de" este dato hay otro i1're,batible, que es del mis~o presupuesto"del fer,ro:ca1'dI de~de Madrid á Aran¡juez, l{ue cO!Ilpl'ende "u~a


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l~ng¡'¡,l1(i- de' cien tO',&eten! a:y .oinco mil .dente treinta 'y ;tres pies, ó'sea oého leguas y tres cuartos, 'asc en~ 'diendo el costo ¡á 'cúatenta y cuatro millones !l·uevel. cientos se~enta ' y .dos mil cuatrooieritos'·.sestmUár y. crnéo l'eales'; á Jlo"qllie' tiene 'que' afladil se :por , otr~s ' -conceptos 'la cantidad ' de 'setecientos <seis mil , setel'cientos sesenta y ún ¡'eales,'con ·10 que )!lasa de eua'· ; enta y ci'nco' millones 'y medio, lecando por ¡.egua . [á 'Cinco ' millones' biento treinta y cinco mil ochooíent~s 'siete realés~' " - b ' . ~Co~ estos 'hechos" queda 'indudable que hl cons't~llcci(jn ae la lhíea d'esoe lMadríd á Alicante, en ve!!. '~e ~ie'nto ' cincuenta·Y·:dosl millones que s¡lp'One Él . -H'iraldo, ~¡'O bajaría 'dé' cu'atrocientos millones; yesto 'solo tMiendü presentes datos sacados ' de nuest.ra <propla )!leníns;:tla, Pero si nos alJaiHlona'ramos ,á oon',-sfcreraciones dedlicidas 'de olr.os 'páises, ent,onces es-t~s ~áfculós ' podÍ'iaÍ1, Í'esu~l.ar qu'Izá diminutos. Uña 'l~gua de camino de 'Iliefl'o de Lóndre.s á 'Gteeo'tvidh ! ~ostó mas dé setenta mil'lones de reales, y .desde el (mismo punto á Groydon vein!f:e y cuatl'O millones. ·L~· mismo pódemos decir respeéto de Francia, en J donde desde P arís á Sa'n GermanJ múi. legu~' cos' ~aba -mas de' diez y·seis 'miiloni s, 'y á Vél'salIes".catbroe¡ -pero.' bastan las r·azo.nes 'aducidas 1)al'a cenfirrilárnos Len la coriviceion ci'e que iaqitie~ de ferto-cárrll de~d e (Madrid á:;Alicante 'no 15ajal'·á su 'óost'ó ele 'cllatt00ieÍi -}los ·miHones. Prusia pat'ece ser (fe 1!Ji; nadones m'ás -bár.Has en esta clase de viM;; y 'aun la misma ·Fran~ c'¡á, -en algunos térIÜtorioSil1o inmediatos á su eapil'aIl .


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éomo nuestró inten to-es el de eXamiilar los pellsamjentos que se hayan -em-ittdo sobl'e la "ejecueion de'vias ferradas de alguna importancia pará venir á 'espopér fa preferencia. con qu.e debe mirarse el nues,Itró' sobré los otroS hasta el. dia dadas á la publicidad, ~amos .á o~uparnos del qu~ se l~a ' espuesto en.'La Espa:1ia, diario politicode esta corte, en. sus.números de 27 r ·2 8 de marzQ de" ~ste afio" 1!undándose -el a'htü.r· de este'P,:,oyectQ, al que denomina ferrocaT1:U cin'tml, en la natilral'eza física del. terreno, acoQseja qJle en ~ez de 'luchar ' de frente con Guadarrama, lo'.que seria, segun· e!' articulista, 'de -un costo imnen~o, se falde:e ,la oordillera 'y la línea se dirija :}}ácia :A. vHa;en: ,cuyo'-rumlJo no se encontrada mas de un uno epor ciento d~ desni·vel, segun 'iüvelacio'nes prachicaida;;: ' siguiendo ·por Peñaranda se ~pro­ ximarraá"Salamanca; at'ravesária la tier~a 'del vinó . li'ásia Valladolid; cortaria en Dueñas el canal 'de {Campos ,' a'proximanclase á PalenGia; tiraria pO!' toda - la 'vega :há'eia Blirgos·, pasando á una ¡'egua ' de distancia~ contin1J,aria por Vivar del €id . Y Ojos de Agua, donde se pállten los rhonte{para- abrirle pa~o flor Lenoes, Poza, Oña, Traspader)le, desde éuyo .punto una línea se dirigil'ia á Viloria, Tolosa y (ilun 'Se.bastiani otra á Medina de Pomar, 'campos ·de .. Vmasante y Biibao, y la tercera se empahiJaria en r'~illasan(e, ' que se eqéuentra, dos mil pasos mas-abajo ~de RehlOsa, para salvar la c(j)rdiHera por los Tornos, -donile tanbo se abate, ~ ;bajar ptli' Uhal, Guardamirio, R~males, Matienzo, Lacabada, San Salvad.or r .San-


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tander,que deesta manera adquiriria una comunica,cion directa, no solo con el centro de Espava, sino .con Rioja, las provincias Vascougadas y el estranje~o : , Hasta aquí el aut@r de este p,ensamiento :, .vamos á .ocuparnos de él, 'dividiéndole en dos secciones:, la primera l¡qsta Va1ladolid, que trataremos e~ este artículo, La que' sigue la direccion de Francia será matería del siguiente. . . Una de las bases mas incontrovertibles qJle existen por varios motivo~ para determiqar la diree;cion que debe darsé á las vi as públicas es la de procurar en lo'pasible la línea recta. Es cierto ' que cuando l<?s obstáculos son invencibles, no tiene ·el hombre otro recurso que el de humillar su frente.; pero tambien lo es' que cuando estos obstáculos no pueden vencerse, los gastos de ordinario aumentad de un modo consiqerable, de manera , que ' eso mismo es una razon mas para que se pongan en juego nuevos esfuerzos.· Si la sierra' de Guadarrama no puede practicarse en una direccion -mas ó menos recta y hay que recurrir al medio de faldearla, resulta Qaturalmenbe que tiene que darse'un rodeo de mas ó menos esten3ion, que viene á multiplicar los gastos de esplotacion; peró el articulista no solo pretende por el pronto que se siga este rodeo, sino que una vez apartado de la línea recta, sigue mas y mas .en su mismo intento, y marcha desviándose por un largo trecho . haciendo que el ' camino describa una curva prescindi en~lo de la direcciC?n nías corta 'po~ sihle .


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Los caminos de hierro permiten un~ pendiente de hásta uno y medi'o por ciento; es decir-, que toleran por cada cien pies de longitud uno y medio de desnivel, y esta n@ es uña cantidad tan .corta que no puedan- con ella vencerse dificultades considerables. 'Dirigiéndose la línea desde .Madrid á Avila y Peñara.nda para dobla'r d,espues á Valladoliu, en vez de 'adoptar otra mas corta posible, se prolonga' el cami- ". no en este solo trecho diez leguas por lo menos ; sin que se cuenten por áhora las otras prolongaciones. que recihÍl"ia esta línea .siguiéndose, en la direcoion' ulterior. (fue trata de d~rselé. Admitiríamos gustosos las -indicaciones .dadas por el articulista _de La España, porque se fundan en razones de algun peso, si siguiendo su pensamiento, la prolongacion soló ,fuera en una' ó dos leguas; pero consistiendo nada ' menos 4ue en diez, los argumentos en que se' apoya no no!, parecen ateneibles, si bien al' parecer se apoyan en los mejores deseos., Desde esta corte' á Va': lladolid por el camino practicado en el dié¡.hay trein- . ta y cuatro leguas, y por Avila cuarenta; mas como la línea de que se trata habia ;de rebasar esta ciudad y aun aproximarse ~ Salam~nca. para torcer á Valladolid, este róu.eo, a'llnq.ue escede, no ' le ap.i·ec~a- . mos en mas de cuatro leguas, resultando. que solo en él trayecto de treinta y cuatro leguas desde. esta .. ~orte á VallaJolid se qu'iere aumentar. náda menós que en una tercera parte, en mas de diez legua¡¡, por buscar un ,punto me.n0s. escarpado de atravesar ' la vecina sierra de Guadarrama. 'Esta notable prolon:.


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gacion que s,e le da no l?uede cohonestarse COil las dificultades del 'terreno, 1?0J'que ' repre(5.entallQ@ un costo de ciacuenta n;lÍlltmes, escede en gl'<\n manera del aumento de g,ast.os que porll'ia ocasionar el conducirle en una dircccion reCta en lo posible. ' . ' Celebramos, sin -embarg:o ,que el ar.ticulístil con,.. venga con ntlsotr~s en que el camino de' hierro ha~'a, .'de toc¡¡:r en Valladolid ,porque aun cuaqdo nQ sea. por hoy nuestro intento conducirlo á esta ciudad" 9ámosle, ,sin embargo, esta direccion hasta frente de Simancas, en esta, parte del- Duel'O , , eIl el punto que mas se aproxima ,á ValladoliiL Con estas indicaciones pas:lrenios á, hacer: mérito <le nuestro proyecto con la brevedad que nos perwite .ia circunstancia de habel' triltado de ,él en part.e', y sentado algunos principios a} impugna-r: en este artículo los otros dos proyectos de ferro-~arriles. ' , _ Marchando, como marcbamos" ep el cone,e ptó de qUIl el gobieJmo no debe d-edicarse'á CL:ear mercados (le pl'oduccion y de consumo, sino fomeutar y ';¡.uxíliar su desarrollo y desenvolvimiento e.n aq¡¡ellos parajes en ' que ' se observe ya un'a prédíspQsicibn y eleñlentes grllildes para ello, sin otro estimule ni rrióqt¡.e nue;ll:a conviccion, ptóp~ne!Uos ;o~o el mas importante, ómejor aun el JIlas digno de hÍt'cerse , . en ¡ll día" el ferro-carril qUe, fij'ang9 ~no a~ ~US, es" tremos en esta corte, llevase ,el otro ' á la; margen izt quierda del Duero, al frente de ' la desembocadura en este deLPisuerga: La esten~ion de' Ja línea 'Ílo, és1

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cede de lrninta leguas, y tomando por base el presupuesto del proyeGto del ferro-carril de Santandel', que enoierra de seguro mas di!ficultades que este. el coste tetal, de ,toda la línea no escedería de ciento treinta millones, El Guadarrama deberia ser atravesado por el punto menos' dificultoso y mas inmediato á la vez á.la,uil'cccion. recta 'd'el camino sig:uJenG,1:l por Segovia al punto del Duero ya -indicado. eGmO desde este á 'Valladolid hay unas tre!? leguas y media, clan:> está que debia procurarse una comunicacion con esta ciudad que tanto porvenir ·le espera. El estremo' meridional del canal de Castilla es suhido que viene á. parar á ella, y al mismo tiempo. q.u'e el Duero no está unido ·con este 'cañal que desagua en el .P'isuel'ga. · . La may'or estension del canal de Castilla debe terminar por. un lado en Zamora, 11 por otro en SegO'v,ia. Prescindiendo' de este' último rama1, el "de Zamora está proy,ectado por dos ~untos ..diversos; á saber: por tierra, desde Medina de RiQseco entroncan(10 aquí con el canal de Castilla, siguiendo una 'direccion Sudoeste, ó ,uniéndose 'CO,H' el Duero desde.Valladolid por medw:clel Pisuerga; por este nos de.cidimos; en ·primer lugar porque el Pisuerga, desde Yalladolid á la confluencia del ·Duero, .podria v;llel! para lQS dos ramales- que deben terminar en Zamora yen Segovia, 'caSQ que el1,-lo sucesivO' se intentase contJinua~' este últimO'; segundo, pl'incipalmente' porque' la union del canal con-el Duero debe buscar~epQI' la vía .mas corta, en razon á que este rio se·dehe .con~


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!liderar como un vastisimo canal que tarde ó ternpran9 ha de hacerse navegable hasta Oporto y hácia Soria: tercero, la distancia desde Valladolid á Zamora es de diez t seis leguas, ' y el presup'uesto de la union del canal es de cuarenta y dos millones, al tiempo mismo que el Duero, en la estension <I.ue media hasta Zamóra, no presenta: diJicultaq. ninguna que . no se pueda vencer sin salir de los medios ordinarios: cuarto, desue el embarcadero de Rioseco al proyectado en Zamora liay irescientos setenta y dos pies de . desniv~l, 'que no podria vencerse con menos de treinta y dos o .treinta y cuatro esclusas de .á diez pies de descenso, con los gastos inheréntes á esta clase de construccion, y con la necesidad de verifirar otrás tantas detenciones como número que hay de esclusas. El desnivel de Valladolid está ciento setenta pies mas bajo que el· de Rioseco; de . consiguiente ya puede conocerse que lá pendiente del rio es muy inferior á la del va!le del Tio Sequillo y Valdcraeluey, circunstancia de primera magnitud en esta clase de obras: quinto, en el territorio que habia de atravesar el canal, partiendo de Medina de Rioseco' hasta Zamora, ni. hay ¡Joblacion de importancia, ni es su calidael con lás circunstancias mejores para alimentar el tráfico de esta via de qomunicacion . Por el contrario, el valle del Duero es la zona mas rica elel pais. Allí está la importante villa de Tord~sillas, y deja solo á dos leguas las de Rueda, Nava del Rey y Alaejos, la¡ mas ricas y. productivas de esa parte de la pro-


· t29c-

vincia. Pasa por 1'01'0 mismo, puuto tan iml)ol'tante, que hizo deseat' que el ramal de Riosecose ·le ~cer· case, aun á costa de sacrificios, y últimamente d~a á su izquierda eJ pais mas fera¡¡; dé las FlI'ONincias de Zamora y Salamanca, cu'yos frutos parlrian .embat~ carse en el punto mas inmediato y oportuno 'del Duero, cuando en otro c,aso tendria que aClidii'se al punto del paso del DuerQ pOI: el,puenfe cle Zamora, dlJ.plicando y, aun '1iriplicando hi~ distancias 'RaJ;a ,.las pr(j)ducciones de los feraces . campos de Fueníe la Peña, Fuente Salmco, la Annuna·de Salamanca, etc. Porque el ,canal de Cast.illa, aunque partieñdo de la base d'e la esportaciollJle los trigos, no debe," sin embargo,. contraerse solo á este al'LÍGulo, sino que debe procurar el movimiento de ro"dos los que cOllª'bundallcia produzca el territorio; y sesto, por último, la continuacion del ramal de Rioseco 'basta ZamorH debe considerarse como una vet:dadera abenaoion econémica 'én cualquier séntido q,ue se la considere, p'o rque tiende á postergar y p0!1er 'en olvidó la ,navegacio~ del Duero, ,cuyo olvido y postergamiento nunca .seria bastante sentido, Aclemas del n'n económico que pon ella debe alcanzat'fle, ha~ otro político y diplomático én la navegacion 'dej Duero, la union peninsular, q.ue hoy se agita para no olvi .. • darse ya nunca en l¡;¡s tiempos sucesivos. Por 0.cl'a' parte, l¡~ o.pinion de los hidráulicos h~ variado en' los tiempos modernos respecto á la importanoia relativa que conceden ,á las vias ~nteriores de comunicacion pú.r agua . Antiguamente se daba la.preferencja 9

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a los canales de

navegacion , comparitndolo:; con los Tios; hoy la ' esperiencia ¿onfil'ma que 'los rios son mas j¡~p.ol1tañles y escele.nles par~ su navegacion que aquellos. La prolongacion ,del -ramal de Medina. de Riosoco -hasta Zamora, con esc1usion y' olvido del que to.mando desde Valladolid habia de enla:barse por el Pisuerga con aquel 'rio corea do S1mancas. sel'ia un hecho lamentable que aumentaria las aguas del Duel'O coIÍ las lágrimas que clenamasen 'los hahitautes de sus diÍatadf\s ol'il!as por mucho tiempo, " Mas dejando est.e episodio, aunque tan intones,a nte y. pade' principal á la vez de nuest.ro pensamiento., vamos' á continua¡' nuestras consideraciones, afladiendo .á Ol1anto llevamos dicho otros poderasos motivos. que nos han impulsado á preferir este ferrocarril á todos los proyectados en España. ; á escepcioll del de Alar delTIey á Santander, Mas antes de con ~ tinuar (rebemos hacer presente que el prin'tel'o d'e los qaminos. que debiera realizarse es este ' último: pprque teniéndose que imp9rtar del estranjero ó do las costas Inult:itud de útiles' y materias pl'ime¡'as, para esto antes que para nada, dlluia utilizarsé el ferro-carril. De aquí se inferirá tambieFl que"(lebi'a empcZcarse la construccion por la' párb,e mas inmediata al mar, siguiendo 'en direcci"on invtlrsa' de efstc háda AlaJ' del Rey, así como, una vez tJ;lrmiunda esta línea, ' debla empezarse de la orilla iZ(Illicrda del Duero hácia Segovia y Madrid, y. no vice've¡;sá; dI'esde , esta corte al Duero. El quebrantamiento lile esie tógico p¡'inci-pio es una de las poderosas é irrc-


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mediables remoras del ' de Madrid' a ,h aujuez, Continuando, pues, nuestro pensamiento, este camino, en la forma que lo tenemos proyectado, com~nica en primer lug~r cón el canal de Castilla, que es hoy, y coutinuara-, siendo por 'm\lcbos añós" el .principal vebícuie del comercio de Ctlstilla la Vieja r d~ Leon. Ya lo hemos llicho: las vías públicas, ylos ferro-carriles pri:rrcipalmente, deben c(mrluc¡rse adonue se preseüta un rri:ovimient(i) de al1imacÍ,on ,m'ercantíl progresiva, y donde existen elementos propios y prontos para desarrollarla y fomentarla eh una eséala mayor; y nad'ie neg.a rá que este canales ,lJuode los, elemenlos más eficaces .de conseguí!.' aquellos resulta~os, Ademas tlel;canal que ha de unir al Duero, como hemos propuesto, la prov.incia de Valladolid y su capital es quizá la que se halla mejor servida qlle J?j~­ glina de las p'rovincias de España 'respecto al·ra .. mo de obras Flúblicas; ~ i:i esta última wienen á confluir \lna poréion de cami~Qs '. que son ol'ros tan~' tos conuucLos ' que contribuyen á .formar un fondo cOlnun que sirva para alimentar los trasportes y traslaciones del fe¡;¡;o-carril que 'nos ocupa., Tres de estos caminos ó carreteras son nacionales:' la de Santander, la' de Leon. y la de la Coruiía. l,a pri'mera, , que viene 'de la corc1e; pasa por Olinedo, Mojados, Valladolid y Cabezon, iltraves~ndo el canal de Castilla á legu¡¡. y media, del límite , de la'prov,inda de Pa'¡encia, en cuya jurisdicciol1 se j¡:¡troduce. La segu~l­ da' empieza en Vallaclolid, como €ontinuaciQn de la de La coáe, sigue á Rioseco " que ,se halla it siete le-


-l.~ , 3:¿-

'guas, y es el estremo del ramal de Campos, y seis ieguas mas aHá eptra en la prov,incia de Leon, ,cerca de M~yorga; en fin, la otra, que se dirige á la Coru' ~a, se hall,a, comolasélos 'a nteriores, en el m'e jor estado' de servicia, 'siendo nuevas' las tres. Ademas de' esta~ hay otras dos que se consideran como mistas ó die gran comunicacion trasversal; una de eBas, la que se denomina de CaJartayui:l, proyectada ha€e dos al1os, 'Y aprobada por el gobierno. Esta carretera es importantísima, y la primera que ·unirá el Aragon y Ca-taluITa ·con Castill~ ', y 'baste saber ,para a'p reciar la necesidád de su, 'consllruccíon que hoy se hace ellráfico dando dQs grandes Todeos, ó por Madrid' ó por • Tudela de Ebro, Lo,groño y Búrgos. ó sea alargando treiuta y cuatro leguas p.or la corte, y m,as de • cuat'im'ta por el .'o'tro· lado. En el mes de febrero se han subastado pa-rbe :de las obras, 'La otra de l¡¡s ca~'­ reteras mistas es á Salamanca, por Tordesillas, Si~ , mancas y Alaejos. Todas estas vías de comunicacion intl'uyen ,deUDa 'manera poderosa para 'h acer del' Duero, al freD~e ,de ·Simancas y de la ciudad vecina de Valladolid, qn emporiodecomercio deslinado á alimentar el ferro-calTil qu'e,partiendo ~e la corte, termíll'e en 11i. orilla izquiel'da de1 Duero, por las diferentes producciones que allí · atlniran, ademas ·de las qne producen los territorios vecinos; pero hil'y una raznn poderosa mucho mas que las poderosas l'aZoneS que hemos dado para' que se mire con 'toda predileccion el 'ferro-carril que proyectamos, y esta es la,oe llevar nno·(le sus estrernos al 'Du,e-


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i'o. Bste rio basta el dia no ha si(lo considerqdo" respectivamente á su porvenir; algun tanto ha fijado el gobiemo en él sus miradas bajo el aspéctopolítico; pero únicamente lo ha "h.echo por momentos, y en circunstancias dadas, pasadas las cuales. ha vuelto á quedar enteramente olvidado: no es este el· intepes que debiera seguramente moverl{l, ;porque el Duero es una escelente via de comunicacion que atraviesa la parte central del Norte de Espafla, y aunque débe considerá¡'sela com.o uno de los grandes medios ,que ' están de¡;tinados á realizar nuestra union mercantil y diplomática, así cOmo está ya, lerificada la política con Portugal: en sus 'relaciones recíprocas d<:l las pl'ovincias interiores de la península entre sí debe buscar una r.azon indeclinable de protegerlo que le hable mljy alto, y mas aun si la considera enlazada con la cuestion pe'nillsular. De todos modos, la constt:uccion de un fel'ro-carl'il " de Madrid por Segovia á la márgen iZ<l.uiercla del ~uel'o, una vez tambien terminado el otro camino de hierro d,ll Santander, da por decidida la navegacion de' este importante rio en su ma'yo1' longitud, y como nuestras ideas y pensamientos siguen una' direccion antagonal á la del gobierpo, tratamo¡; de sustituir á la .anarquía el sistema, y por eso 'cada uno de los proyectos que dejamos concebir á nuestro cerebro forman p'artes integrantes y de la misma índole del métodQ comun, y 'cada uno ,de ellos sir.ve de complemento y coadyuva eficazmente ~ los mejores resultados,


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ARTICULO X.

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BRRRO-CARRIL !lE MADRID A FRANCÍA POR EL CENTRO • DE LOS PIRINEOS •

. Hemos tratado 'de demosLtar en el artículo alitevior que la 'direccion que· intentaba dal' el articulis- .' la de La España al camino de hi'el'l:o de Madrid' á Vallado1id pOI' A vila, á pesar de que bajo cierto aspecto próducia algunas ventaja.s, estás cedian fácilm~nte ante ella'rgo ·rodeo mida menos que de diez legua~, que teni,a que, hacerse en el corto trayecto' de ~reinta á' treinta y "cuatro que, ha.y de distanGia en "ia reda entre ambos pirnlós, aumentando 'una lercera' parte lá longitud , de la via.Mas al , hablar ,de ella aplazamos para adelante ocuparnos"de 'la di. receiom 'ultedor qué.aq-uel·ari,i'cuÜsta traÚbai;de irr,:t,primi!'le, teniend'o ' el sen1Jimienlo, á 1, pesal"'de "' la~


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buenas ideas que se obse'rvan en sus pl'oduccíones, de no estar tampoco' conformes en esta otra parte de sus trabajos_ Desde Valladolid, dQÍJde dejamos el camino que proyectaba. debia inclinarse un , poco al N.orUeste, cortando en Dueílas er canal de Campos, apJ.loximándose á Paleij:cia; tiraria por toda la vega hácia Búrgos. pasan~10 á una leglJa de distancia, inconveniente no pequeúo por CierlQ;, continuaria por Vivar del-Cid y Ojos dé Agua, d~mde se parten los montes para abrirle p¡¡,so-, por Lene'es , Poza, Oüa , Traspaderne" desde, cuyo punto una línea se dirigiria á Vi~oria ,Tolosa y SaHSebastian. otra á, Medina de llomar, Cam pos de, ViJlasante y Bilbao, y la tercera., que se empalmaría en VilIasante, que se encuentra ir dQS mil Í)ies mas bajo que Reinosa, pava salvar la cordillera por- los Tornos, donde tanto se abate~ á bajar por libal. Guardamino, Jlainalell. Maltieilzo. Lacabada, San Salva,d or y Santander, que -de esta manm'a- adquiI:iria . una comunicacion directa. no solo ,con el centro de España, sino coI). la RiojlL 1<1.& provincias Vascongadas y el estranjero. El resultado (le todas estas direcciones', que vrenen á formar una curva cuyo v,értice puede considerarse Valladolid ó Palencia, es dar ulÍa lon~itud de mas de eiento veinte leguili á la-líne.< que, ~a.rtiendo d~ Madrid. debia dirigi-rse á Frar;Jcia por Irun. ó punt9s inmediatos, ,p ara en1azarse con Bayon<l_ E\ tel\rítorio q\j.,e· ~igu~,aunque fer&?; en trigos 'y alguna' que 9tra ,l;oIl~ad~ produccio,Il, no lo es tanto como pl1die~_


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. !'á desearse para una Hnea de primei' órden.' Largo seria entrar en , el exámen detenido de 'las razcines que nos impulsan: por hoy, á no conform'arnos con este pensamiento, La escesiva longitud es ya un ar- ' gumento indeclinable; presciridimQs, sin embargo, de entrar . en olros muchos pormenores, para dirigir nllestras investigaciones á oh'a via mucho mas 'preferente, pesar d'e lo postergada, ó mas bien casi descoñocida en que ha estado. Hablamos de la qué, partiendo de la corte, debe, dirigirse á Francia por el ,centro de los Pirineos, tocando en Zllragpza y Huesca. La distancia de Madrid á Zaragoza es de éincuentá y siete leguas, mas' la .de esta ciudád á auesca doce, "lile con otras catorce al Pirineo forman l.a suma totá¡ ,de ochenta y ~res leguas hastá el límite de nuestras front'eras; Es~e solo hecho es una ventaja. inaplleciable para Ulía nacion que, escaseando ele recursos, debe pro~l!l!rar, con1 seguir can el menor costo . los mayores .r.esultados. • Ochenta y tl'es leguas es la distancia qU'e teñdria que recorrer er camino de hierro desde Madrid hasta la frontera central de los Pjrineos, que sUJetándo'se á lo§ presupue~tos levantados para otros fefro·cal~l1i-_ les. de la península, ~ principalmente ál, de Santan-: der, dándole iguales dificultades que á e~te, puéde-~ sele cónceder que cueste 'cadá legua cúatr'o millones y medio, resu!tando un total de trescientos setenfá millones; y aunque!.á nu~stróf entender ,n.o Hegai'ia aesta, suma, no quel'emos, s1ft embatgo, disminllilll~

a


=~38=

capl'ichosam ~nte,

por eso mislllo qu e deseamos la realizacion de los 'c.amióos de hierro. En la actualidaJ hay dos vías éarretiÍes practica~ bIes á Fran!>ia: la una por Irun y Bayona, 1<1: otra por el ~stremo, opuesto; á saber: por Gerona Y' Perpiñanl quedando entre tant.o el inmenso espacio que media entre ambas líneas'en la estension de noventa leguas del todo desprovisto de una 'comunicacion tau espedita y ampHa cual lo exige el mutuo interes de amnas,'naciones. La qué trataba de establecerse"por e1articulista de Lct EsjJaiia desde la cOFte por: 'Maliladolid á .! run; es nada menos que cuaren ba leguas mas larga que la que ahora se própone; es decir, que con el pensamiento nuestro se ecoporriizan ciento ochentá millones de reales, y se aproximan las front~ras de la nacion vecina hasta cuarenta leguas, cil'cunstancias y argumentos ambos que no tienen.. péplica, porque se fundan en cifras incontro\lerlibles. Ademas las otras dos lineas ya practicables conen ,de una-maner'a lateral en ambas naciones, á diferencia de la que proyectam~s que atravesaria p'Or . el centro la España y la Francia, uniendo á Madrid y Paris por la l'Ínea mas corta, que recorreria las mas pingües provincias de estl]s dos lel'l'ifiorio~ : • .De manera que laproposicion del ~rticu¡'¡sta de' ~{J¡ Es- . pafia, por la fOl'II) a, en que' la ha propues~o,"'lejos de impulsar l'a ejecllcion del ferro-caniJoá' Francia, por I~' un, la ha. entorpeeid d seg,u¡~amente, ', . . ' . ; L~ eS{1era ~ este'camino qn gran porvenir, no comparable-con el sle ningun obro de la península, por-o


=139=

qUe se halla destinado á unir mas

adeianle ia Espa' na con el Portugal, teniendo por este concepto ·Ull fin polítil~o de la mayor impoI:tancia¡ y enlazar ir . ambas naciones con la v.ecina república y con el res" to de Europa; pOrlllle es d~ saber que' el caminó que nosotros p'roponemos por el centro de los Pirineos es el mas corto, 'y de consiguiente el mas recto para 11nir á Lisboa con Madrid y á ambas Ofln Paris; y lio so)'o aSl; no únicamente debe 'ser esta la consecuen" cia de la ej ccucion de esta via ,sino que debe enla" zarnos con la Alemania y con el Austria; con -la Ho" landa, la Bélgica y la Prusia, y, para decjrlo de una vez, con 'el resto de la Europa., de la qué ciertamente nos tienen se'parados los Pirineos, aunque esto bajo ciertos .puntQs ,de v,ista pueda aunsernos conveniente. Por otra parte, la direccion central .que se própone liene por objetó· atravesar las mas feraces pro-o vincias de ambos lerritori@s y naciones. ¿Quién ignora, y si se ignora sépase, que el Aragon es el Egipto de España? ¿Quién desconoce que de los antiguos reinos de la península es el mas vario 'y rico 'en prodlicciones, anega,do 'Y pobre á causa de su propia abundancia 'Y falta de eslraccion? Basta examinar por todos los ángulos de Madrid la importancia 'con. que se anuncian los efe'otos 'q ue á él se éonduceIi des~ de aquel pais, para que Iqueae confirmada nuestro aser.t'o. ~a' oreel!IH)S ha.herIa dicho 'en' abra- ooasion, yo aun lo repetimos: ' fas tres prpvinoias de aq'lle~. anü-' gUQ reino t.ienen un sobrante anual de cincD á .siete


.::....H·o= millones' de fanegas de trigo, con el que, Tealizada está via, podrian cOlílseguir remesar parte de él a la vécina: Frailcia; cosechan cantidades inmensas de ",ino que vierten ordinariamente para poder colocar en )'asos la n~eva !cosecha; tienen frutas esquisitas, abandonadas en su predo por falta de eOlilsumo; y" vara elecirlo de uné! vez, apenas ha)' fruto y pro: ti uccion en aquel territorio que no pueda' s'e r v:end'¡do eón ventaja fuera del sitio en que crece y ger,,., mina. El camino debia dirigirse á Zaragoza, y en es,te. punto, llave hoy ,de la I.lavegaciondeIE~ro, y (centro,. á su tiempo, de' la navegacion intermarí:tfma ósea la que se verifique por el ,interior entre el l\'1editer-, raneo y eJcCa-ntabtico, en este punt<?, debia servir á, la vez para fomentar la navegacion ibyrjana 'Y ,p ara, impulsar su prolongacion hasta San Sebastian, porque -produciRia un mayor movimiento ,en las tran-· saccione$,. -No es el Ebro el único elemento' de animácion mercantil con que cuenta Zaragoza, porq,ue amen de la riqueza del territonio de su j,urisdiccion y: de 'sus contornos á muchas leguas de distancia, se: ha emp.ezado á desenvolver una industria indígena" que puede y debe continuar 'en una gréln escala, que así 'llamamos poi'que se ali.menta 'Y se nll¡~re rile, .puoduetos del pa.is. Es,llave asimismo para el corpev;:; cio i!lterior qué hace Cataluüa con e·l c.entljO de Es~) paña, con quien la une un camino ,j¡qn ,abandonado hOTen sU .construccion como actiyo é impert¡¡.nte; es por el i'nmenso número de los tragÍhlant~t> que IWJ",


=Hl=

él "transitan. ' Es tambien centro del comerGio del Nordeste de E~pal1a con 'el pr'im:ipado y aun eoo Valencia. Posee un camino provincial á Huesca y Lérida; otro éÍ , Navarra, San Seoastian y ;Bayona; otro,á Valencia pOI' Teruel, y otro á Vinaroz, que,es el puerto mas iumed~ato de la capital al MediterránéQ, siendo tambien base y límite d~l gran trasversal en ejecucion desde Valladolid á Zaragoza. Pero pasando á la orilla i'lt{uierda dél Ebro, no ,' menos feraces,son io~ territorios ' que atraviesa" por,que si bien desde unas seis' leguas aLMediodía del Pi,rineo la tierra no, e,s tan fértil ni ,tan varia, se co·, secha trigo y lana, hay algunas otras p'róducciones, y sobre todQ, Ja importantísima y volllmioo$í!- y pesada al mismo tiempo de mate¡'ias combust.ibles que tanto escasean en todo el ámbito de Magen, escueto, aunque no tanto como antes, de árboles r bosques, 'porque la hulla ó carhon de piedra 'del pais se usa. to(lavía poco; y ademas el pais pirenáico daria , 'muy buenas maderas de constl'Uccion. Mas trasladé,monos mas allá; sálvemos los Pirineos, y ,siguiendo por San Gandeus á Tolosa" observaremos la gtap pre¡;jisposicion para alimentarse allí el movimiento mercantil que existe ya en esta ciudad, una de las mas l)ell as ele Francia. Cuenta el teÍ'l'itorio que se ' atraviesa hasta aHí con ün suelo rico 'y productivo, J , Tolosa se halla casi en el centro del famoso canal drel Languedoc, en comunicacion dirécta c@n Cette y Burdeos, Tolon y Marsella, que, fuera de París y Lyon, , pueden consíderarse, 10l¡ emporios mercantiles deJa


=~42=:

modei-qa 'l'epúhl~ca; quedaba en su virtud unido el' continente europeo con la penÍns1,lla espaiiola, el .canal del Languedoc, con el canal ibérico, ambas naciones se aproximaban y cambiaban sus sobrantes; seunian, 6igo, económicamente, que no en sus ideas políticas, en 'las qúe conveniente será que empiecen las naciones á renunciará la solidaridad; constituyéndose nacionalidades políticas, segun SU$ tradiciones, . su Índole y sus hábitos" Mas no: es de ahora esplanal' esta iuea, que quizel con el tiempo nos dedique-o mos á ampliar y esp~ner ' en su v.erdadera importa-ncia para el porvenir; ' • HabÍanse 'pasado por alto dos consideraciones, no de pequeña impor.tancia, que vamos el consignar en nuestra obra: es la 'Una que el camino de hierro de Mildrid el Zaragoza debe servÍr para qlle empalme el de Barcelona á Madl'id, porque b direccioll mas recta, con la 4iferencia despre¿iable de muy. p'ocas l~guas entre 'ambos puntos, es par la capital del antiguo Aragon. Esto proporcionaria un ahorro de doscientos cincuenta, y seis millones de reales, . casi los dos tercios de la línea que proyectamos. La otra consideracion es r ela tiva á la direccion qu.e debia seguir en Francia .el feno-éarril desde 'Eolosa á 110ntauvan, p.orque en este trozo de camino tenia que sucedel' lo mismo que hemos dichQ respecto del de Madl'Íd á Zaragoza, porque á la manera que . este serviI:ia á la comunicacion de la corte con Francia por el centro de los Pirineos, y tambien para coi municar con BHrcelona, el trozo de camino entr·e


=~q=

Tolosa y Montauvan serviria pal'a unirse en este punto con el que va directamente á Paris, siendo al , mi~01o tiempo l;a rte integrante del feno-carril ptoy.ectado entre ambos 't!stremos, y siguiendo, la mis-, ma dil'eccion del ¡)unal del Languedoc, lo que proporcionaria á la Francia ta mbien una economía de mnohos millones, proveniente de que e;;le trozo de camino' serviria á los dos objetos de unir á Tolosa por la via mas rect a con Pa.tis, y de contÍlmacion ' al mismo tiempo del fel'ro-canH proyectado en' Francia para unir !JI lVIed iE~l'l'lÍ neo 'y el Océano por su p,arte meridional. . . Básl.allos por hoy haber demostrado, al menos así lo intentamos, lá urgente necesidad, la utilidad y la trascendencia dela.un ion mercantil de la España y la Europa. Demostrada a¿í la totalidad del pensamiento en que todos est~n conformes, resta decidir mía grave cuestiol1 que se interpone para el completo" establecimiento ele esta via; cuestion gl'ave, en qu'e se hallan en pugna las' condiciones facultativas con las económi ca~ , mas dignas de atencion que aque Ilas: cuestion en la que, siÍl embargo , cabe en parte t'r~nsi girse , y qu e s.erá materia del imnediato a'I"ticúlo.,r ,~DI C JON AL ARTÍCULO X •

.6J·uestian intel'tutcional de la t~'a'v esía de Z,Os Pirineo's. Queda en el artículo a~tel'ior bosquejado ¿uestl't) 'pensamiento de un proyecto de camino"de MerrÓ de


=4H:-: Madl'Íd á Francia por Za¡'agoza y Huesea; mas ell. él dejábamos de propósito por tratar de una cuestio!! grave para ocuparnos de ella en es.te. Se halla reduoida á fija¡' el punto mas oportuno de atravesar la Gordmera del Pirineo, para la decision de lo cu¡¡l se hace p¡'eciso el concurso de ambas naciones. Tenemas á la vista una ][emo1"Ía, escrita por MI'. Amiol, ingeniero ordinario·encar./tado <lel ser-vicio del -departamento del Sud y firmada en San Gandeus en 10 de agosto de 1842, el que hizo varios reconocimientos sobre el terreno: espondremos muy sucintamente , por nó ser posible otra' 'cosa, el resultado de ella y preténsiones del ingeniero -francés, y procederemos en seguida á indicar las 'n uestras fundánd(¡)las. Seis son las líneas que se disputan la incuestionable ventaja de servir de punto (hi union á las dós naciones: empe~aremos de Oriente á OcC'idente; á·saber: primera, la travesía por el Ari.ége, la colina de Puym(¡)reus 'y e ~ valle dé Carol, que .por la parte de Fráncia se dirige rectamente á Foix iy p(¡)r España á Puigcerc1á, que SP. halla en el meri.diano de Barcelona: segunda, por el valle de Aran, del rio Negro y de la Rivagol'zana, que se halla 'en el meridiano de San Gandeus y de Lél'ida: tercera, por el valle de la ·Neste, el dp. Rion-Majon por el torrenLe de Cavarére y por los de la Cinquetay del Cinca, en direr,cion de Barbastr.o, tambien denomi.nado del valle de l'Anre. Yotros tres á la parte mas occidental por Gararine , por Estambé, por Can,-


-=145= franc, y todos tl'es dependientes dé} gave .de ·Paiu. En el pt'imero por hallarse muy al Oriente~ y en los tres últimos pOI' ocupar UJla pO,sicion .diam~tral-, mente opuesta, ,no nos detendremos, en razon á que por .circunst.ancias idénticas los cuatro se separan de ümi línea regular y suficientemente céntrica para respondet' á los mejores l'esultado-s. Quedan por lo tanto dos únicas. ;ineas, que pueden con algun fundamento disputarse la preferencia; es á saber: la del valle de Cavar·r ere ó de l' Aure y la del valle de Aran, del rio Negro y Jel rio Ñoguera Rivagor zafia, así ll amado á causa de discurrir pel' el antiguo condado de Riv;¡gol'za, distinto del Noguera PalIares·a , que se halla mas alOri(l11te . La Memol'ia de que nos vamos ocupando es la escvita en fayor de la línea que atraviesa por el valle de Aran y el que forma el ' ri"o Noguera Ri vagoJ'zana. Puede decirse eh la realidéi,íl qu,e. el a¡'gumento fuert e en que se apoya 1\1:r, Auriol y MI'. Partiob, ingeniero en jefe, en el aviso y proposiciones Cjnc fi¡;man en Tolosa en 7 de !5etiembre de 1842 , Y que se halla.n incluidos en la Memoria, el al'gumento fuerte de estos ingenieros, y lT!as hien el único, se funda ' r.asi esclusivamente en las condiciones facultativas de la obra: este úlümo reasume todas las ventajas de su pensamiento en los seis puntos que vamos á enunciar. · . Primero. Se concibe que las distancias entre la~ diferentes rutas que atraviesen el Pirineo deben ha,Iiarseproporcionalmcntc distrihuidas, demane¡:a que

,

·10


=H&= '

dividan la cadena ¡le- estas montañas en zOllasde iguallll.ti,tud, y todo ei p~is ~lescle 'Bayona á Perpi.ñan ; lQ que tenpria lug,a r si se adóptaba el trazado {Xlr el valle de Aran, como puede observal"::;e por el plano lev,!ntad&¡ que tambien se halla uuiuo á la Mem07-ia, ,puest.o que el ralle de l'Aure se aprox,i ma:pia demasiado al 'gave clePatt, alejándose demasiado 1amhien del valle del Al"iége y Puigce~:dá, Segundo, El valle del' AUI>e favoreceria solamente la entrada de Aragon, mIentras (tUl:) el de Aran contluci,ria costeando por un lado al Arz¡gon y por otro CaLalufla, sobre Zaragoza, Barbastro, Lérida, Valencia, Tortosa y Bal:celona. , Terc~ro, En el vatte d'e l' Áure, el camino, ca s;, siempJ1'e rOOe3(1'0 de pt:eeipici,os, derocas escarpadas y desnudas, se desa'I'l'oHat'ia sin t'ncon~rar una sola ha· bitacÍ'OIl 'en un espacio de mas ele treinta miJ IDe· tros (unas cinco. Jeguas );; en el valle de Aran, ancho, fútil, con flll I1wrosos yillol'ri@s, y aun una villa situada il siete mil metros solaw et1Ce ( llna legua y un cuarto de otra ) de la cima de los Pirineos.' la ruta seria evide-iJ'temente mas cómoda y mas segura: Cada uno de los dos, es verdad, exige lm tunel de una longitud' de alrededor (le tres mil metros (media legua) ; pero el del valle d'e 1'Ame', euatrocientos ochenta metros mas elevado, necesitaria en el espacio de diez mil (legua y media) ele una Pampa de cinco centímett'os ele inql1nacion poI' metro, espacio que tendria que reCOl'l'erse en una regian alta sometida mucho mas tiempo á Jos rigol'es

a


=H7=

del invic1'llo, a las nieblas ó nieves permanentes, J tÓm panos de nievé y hielo' qlle in tei"rulllpirThil 'la CQmunicacion durante muchos meses de cada año, mientL'as que por el valle de Aran seria siempre practicable, _ -4: La ruta del vaUe ~e- l'Aure hasta la cresta, en una longitud total de tres mil quinientos mbtros ( dos tercios de legua ) , comprendido en ellos el subteri'aneó, esta valuada en seis millones cincuenta mil francos, y su conlinuacion en el vertÍente meridional, á traves de los precipicios de, los yalles del Cinca -y Cinqueta, encontraria mayores dificultades_ El camino por el valle de Aran en el trayecto de treinta y cinco mil quinientos cincuenta y tres metros (seis leguas y mt'dia próximamente), desde Pontdu-Roy basta la cresta de lós Pirineos, comprendido el túncl de dos mil nuevecientos siete metros de longitud, esta yaluade en tres ,millones cuatrocien tos noven,la mil francos, de lo que resultaria un ahono de dos millones cincuenta y seis mil. Su conlinuacion por la pendiente meridional no encontraría obstaculo serio, y la-porcion de noventa y seis mil cuatrocientos cuarenta metros (diez y siete leguas y mecHa próximamente) que quedarian -por construir desde el túnel hasta Graus, en que se unil'ía a los caminos existentes, no 'éostal'ia mas de dos milloncs quinientos diez mil f~an cos; de suerte que la esplotacion Mta] de ciento treinta y dos mi L metros que habia de ejecutarse desde Font-du-Roy ;'~ Graus Ilegaria alrededor (le seis millones ele fl'~ll-


=14·8=

coso Compré.ncl~se por otfe¡. par,te que estas cifras nD . son sino aproximativas, y que las evaluaciones exactas no pueden resultar 'sino de esllldio~ eiertos, que tienen <pe hacerse todavía en proyectos regnl.ares y definitivos . . 5. o Si se quiere juzgar de la importancia relativa cle las dos líneas por la de los dos valles en ~l estado actual, se encontrará que sisndo Ja cifra total ue las importaciones y esportaciones an\lales por el valle de l'Aure de trescientas diez t.oneladas, y por el valle de Aran de ochocientas veinte y ocho: esta última merece tambien la preferencia. 6'. o En fin, se quiere hacer valer en favor de la pl'imera. que ella se ~niria al pie de caela verti.ente con caminos de hierrp, cuyas estremidades no dejarian entre sí sino un intervalo de ciento treinta y ocho mil metros (unas vejnte leguas) de camino 01'dinario; pero la última tiene tambi'en 'la preferencia bajo este punto de vista" puesto que un .camino tle - hierro, muy .fácil de establecel' en el valle del Garolla, desde Tolosa á Pont-du-Roy, no dejaria mas que un intervalo de ochenta y ocho mil nuevecientós metros de ruta ordinaria entre su estremidad .y ia de otro camino de hierro muy fácil de -construir en . el hermoso ,'alle de la Rivagorzana. No conel1!iremos de esponer las preleI!siones de los ingenieros franceses sin estractar dos estados que presentan de diferentes circunstm1cias que median en la ejecucion de estas vias; ti no de ellos de lils distanci.as que hay entre distintas poblacjon~s de


=.~'~9=

ambos territurios, medidas en myriámetros, que cada ítno cgusta de una legua y setenta y nueve mil cuatrocientos cuarenta y seis cien milésimos de Gtt'a, Ó diez .y ocho décimos .de legua, ó diez mil metros, que ti~ne' CJlda uno algo mas de tres pies 1'm~dio; J es el que sigue: .

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----------i'-___----,... mSTAN.CIAS.

En Francia por los :valles EnEspaña por los valles

IlK51Il!(/oCIONDBLUCIUDAIlJlS.I ~--.. I. ~

De . De _ _ _ _ _ _ _ _ _1 Aran. l'Aure. my . my.

j :.j

Del Ar.iege my.

Lérida ...... lO' 90' n 52 ~ 5 De 1,o 1osa a. .. Barbasl·ro.. Zaragoza... ... ¡ Barcelona.. . ¡Lérida .... De Auch á Barba·stro.. H 53 4'2 42 26 '" Zaragoza... Barcelona.. .

De AMn. my. ~ 6 ,~7 9 H '69' 22 ~9 \ 25 66

De Del l'Aure. Ar,iege my. my. ~ 5 45 ~ 6 7 9 95 O 75 ~7 45 25 55 26 .g ~ 3 7 ¡~6 ~7 ~5 45 46 7 2' H 69 !) 95 477 5 22 ~9 ~6 65 252 5 .25 67 26 8 ~ 3 96

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'

IlISTANCIAS TOIfALIII POR. LOS VALLBS

~

, - De . De Del AraD. " ~ure. Ariege my. my. my. 29 7 32 97 32 00 27 59 27 47 33 65 35 9 34 07 4~ 45 38 56 42 32 29 60 27' 70 27 57 42 90 26 22 22 37 43 95 33 72 29 7[54 45 37 20 39 22 40 ~ _6 M!RUMBTROS.

De Paris a Zaragoza por Tolosa y el valle de Aran ...................... .. De Paris á Zaragoza por Auch y el valle tle l'Aure ...................... .. De Paris á Zaragoza 'Por el gave de Pau ..................................... . De Paris á Zaragoza- por Oleroo y Jaca ...................................... .. De 'l'olosa á Zaragoza por el gave de Pau ........... : ....................... ..

~

03 9 95 ' 77 98 70 !!7 40 III l

11

g 11


=11H~

E n 61 se hallun regu ladas las distancias de algunas ciudades francesas con oll'as de nuestl'O lel'l'itorio" 'siguiendo la travesía de ,los PiI:ineos por los tres valles' de Aran, ,de l'Aure y de l'Ariege. A muchas .consideraci.ones ' se prestan estos números; mas no , usaremos sino de las precisas, valiéndonos 'de los mismos datos de la mellOrla para tejer nuestro razo~ namienla" que no está conforme con ,el de sus auto'tes. Sin -embargo, no podemos menos de decir desde luegO' que; como 'en 'el interes de los autores, ó mejor en su propensiou, estaba el favorecer Ia travesía por el valle de Aran y el del rio Noguera Rivag'Orzana, se observa en esta ruemGria una inclinac'ion decidida ;á solo considerar las ventajas que en este sentido de· b1a :pr6cluc:Jr', 'sin detenerse á estudiar las que podian inferirs,e siguiendo las otras direcciones. A continuacion ponemos igualmente un estado de las condiciones facultativas, en el que tambien se anuncian otras circu'nstancias de interes ,que deben tenerse m~y'presentes ,e n la direccion del proyecto, y en la que se encuentran algunos dalos f¡lvorablcs á nuestro pensamiento. Hé aquí el segundo estado:

,.


DESIGNACION

de lªs

TRAVES1AS.

Longitud AHura del de lo ramjl! c\i!l~subtf.rrilpa septen- CiOll por neo sobre hongiturl' ~,iQnal pará, m,'lro 'de el niN el del del subter, lIega·r al esta rarumar. ráneo, subl errápa . neo·

l.a . T I'avesíi!s Co n, ~l m. m. m. Por el Vall e- ) SU.btCl raneo - . de Ara n; d", supel'Íor 1,779 02 1, 822 '58 20 .072 35 Rionegro y 1 Con el de la 'Riva- I raneo s.nbte,r ' Ingorzana.·.... feri or , .. 1 ,588 92 ,2,906, \12 15,379 ~O 2.' Travesías porel va · lIe de la Nesle, el va · .lIe de Rion- MajoD, la barranca de Cava.rJ' rere, y los v¡¡lIes 'de la CiD'qne~a y el Cint

m. (} 00

\

,ca . ... . .. . .. .. ............ ,2,0.69

69 2,787 4-9

~3, 099

0'0 \

Debe advertirse reRpecto de este estado que I:n lo que relacíona b la inLerrupcion del eamino que ha de verificárse en los Pirineos durante la estaciori del invierno, se ha heého suÍlOniendo que esLa interrupcion era de quince' dias en una elevacion de mil Il?e!.¡;OS sohÍ'e-el nivel del mar, y de sesenta siendo esta elevacion de des mil; hacienclo MI;. Auriol creéer la interrupeion por cad\! cien metros de elevacio'n, siguiendo los términos de la progresion aritmética de los números naturales 1, 2, 5, 4, Tambien debe ten.erse presente. para la mejor iqteligencia del estado que MI' . Auriol propone, en nuestro conc'epto muyoportunamente, que los túnels que proyecta no han de sel' enteraIñent.e paralelos al horizonte de la tierra, sino conservar una mediana incliuqcion, para clue asi

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LongItud d'e Gastos del ca, la pendiente In cltnÍl mino en la meridional cion [lor travesia Con ricsdc el sub- m.etro de rampas y ru Lerr ' neo al esta , ram- neis en 6,000

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na puedan cünvertirse en un depósitü de gases, Circunstancia (lf.~ la mayür trascendencia que debe ypuede evitarse de ,este ,müdü sirviendü la parte superiür <lel túnel de una verdadera chimenea; el autür ' ademas .opina que en el trayectü -de este sé abran va~'iüs püzüs oe luz y de verrtil:J.ciün que penetren la müntaña pür bajü <le la cual el tllJ181 discurre; en cu-yü casü, ademas de estas dos ventajas, Pllopürciünaría l,a de fa~ilitar la cünstllucciün del túnel, pürque hüradadü el monte en d11'ccciün perptmdipular á este, en cada püzü püul'ian establecerse dos talle- _ res, que, siguiendü una dir.ecciün apuesta, fueran á encüntrUl'se cü"n lüs que trabajaL'iall en lüs estrémüs. Ademas esta memüria, aunque se, halla fü!;mada en , el cünceptü de una calzada .ordinaria, el 'übjetü' prin-

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clpal es el de atravesar los Pirilleos .poi' un ten'o' carril en todo el trayecto en que esto sea posible, ó conducir dos caminos de hierro, uno de EspaiJa y ot,,'o de Francia hácia un punto céntrico de esta cordillera, p~ra que sirva de, union á am]¡:¡s naciones, Este es el pensamiento de los ingeniel'os franceses: intentan atravesar los Pirineos por el valle d'e Aran, continuando en su parte meridional por .el del rio Noguera, Rivagorzalla teni'enllo adcma~ la ventaja de que siguiendo su proyecto se aproye· cha tambien, ó mejor, se fomenta el fértil valle del Garona, que tantos 'elementos cuenla de riqu eza, Eldiputado Sr. Madoz quedó convencidú de)a pre· rerencia que debia dar~e al valle de Aran para dedicarlo á atravesar el Pi'rineo, segun asi aparece de la citada memoria .que nos ocupa, y en ella de unas palabras que se le atribuyen en este sClüido. Y no nos sorprende que al primer aspecto se persuadiera de que conduciendo el caminú por el ~alle de Aran, c¡ue quizá sea el mas accesible, se servÍl'ian mejor los intereses de la patria; pero dudamos mucho qJ.le hoy, que ya pueden considerarse estoslJensamiontos á sangre fria, tenga aquella opinion los mismos' grados de seguridad 'y de convencimiento, Empezaremos por esponer la direccion que en nueFtro 'coocepto debia seguir este .camino, manil'estando con franq,ueza que nuestra opini~nnoes favOl:abIe al pensamiento 'de los ingenieros franceses. Consiste el nuestro en que el tt'azado del camino siga en Francia desde Paris á Etampes; de aquí á Orleans,


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Vierzon, á Chateamoux, á Limoges, á Cabol's y á Montauvau; desde aquí á Tolosa y San Gaudens, entrando en los Pirineos, y llegando allímite español por el valle de J'Aure y puerto de Ca.. varrere. Llevar el punto . tIe union de ~mba8 ·naciones J1las al Este del Pirineo sel'Íacomprometer ya la direc¿ion recta del ferro-carril á'Zaragoza, punto importantísimo qU'e no se debe~ echar en olvido un momento. Y si pudiera decirse que nevando á Lérida el feno-carril ganaba esta ciudad y laS' de Barcelona, Valencia. Murcia, y otras secundarias, como Mequinenza, . TaiTagona , TOl:t08a, San Felipe, Alicante y Cartagena. es m<!s digna de fijar la atencjon la cÍl:cunstancia de que Zaragoza ocupa una ,posicion envidiable á igual distancia de ambos estremos de los Pirineos. y todo lo que ganasen las ciudades citadas del Mediodia. otro tanto y mas perderían las de la parte septentlional y dé la central de Españ~, quedando por lo tanto compensadas aquellas" ventajas aparentes con los perjuicios que se irroga. rian á esta otra parte de la España; siendo un vel'dadero desvarío no considerar á la capital del anti· guo Aragon como un necesario centro de las reformas económicas y administrativas que se intenten en la pm:te oriental de nuestm península. Ademas, hoy no debe cíe olvidarse que uno de los ferro-carriles, ya empezado' por ~ierto felizmente, ha de ~r desde Baroelona á Francia por Mataró, ,Santa Coloma. Gerona, Figueras y La Junquera basta Perpilian, y si lil otra via ~e dirigia ¡¡PI' el valle de Aran, el.


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sobre que Cataluña entonces .disfrutaria de dos ca:rñiflos de hierro por sí sola, lo que no es á la verdad muy equitativo, sucederia aLmismo, tiempo que la inmensa distancia lj!.Je comprende el resto de los Piriueos en mas de dos tercios quedaria cor:nplet.a; mente abandona.da y de&provista. El camiQo de Barcelona á Mataró, que debe continuar á Perpiñan, es el que puede servir de entronque á las c-iudade.s meridionales y del Meditenáneo , así como á las septentrionales. el que tarde ó temprano debe ü' á Inm Ó á Rayona : ~l de Zaragoza· es del todo centra.l, el mas corto de los que desde Madrid dirijan á Fraocia y á Paris> y el que debe servir al centro de la pepín~ sula, enlazándose, sin embargo, con los costados de ·la nacion por medio de otros ramales q\le copfluyan hácia Záragoza, y especialmente con el de Barcelona á Madrid por esta ciudad. Despues de todo lo dicho, concluiremos de rebatir, aunque ya ligeramente, las proposiciones de los ingenieros franceses. La primera se contesta con el exámen del plano de la memoria y con el estudio de los mapas geográficos, pues que con nuestro proyecto queda el Pirilleo l:ortado en ' zonas mas iguaies. Tambien se halla ~e"l,elta l~ segunda pro~ lJosicion con el principio de la necesidad de oonsultar como centro á Zaragoza. -Siendo el movimiento actual mercantil pOI' ambos puertos ó valles de poca conslderacion, 'no puede, como se hace en la proposicion' quinta, com.pararse con el que tecibirian pox uíalquiera de eUQ~ que se i.ntenlase


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el camino que dari"a nueva vida y animacion á los dos territorios. El único argumento fundado, como tenernos reconocido, es el rc.si)ectivo á las oondiciones facultativa s, de las que se ocupan las proposicioues tercern , ouarta -y sesta, que C01T!Q una sola deben considerarse. No hay duda que bajo este aspecto, si fue¡;en estudios definitivós los J..Iracticados, las ventajas estaban .de parte del valle de Aran, si coincidiesen con oLras mas altas .considm:aciones que en estas 01)1'35 lien ctl que tenrn.e 1)l'c¡wntes; porque las condil;i.o nes facultativas deben considera l'se, en cuanto á la mayor Ó meno!' dificultad . como de un órden secundario, puesto que creados los cuel'pos facultutivos en 110nor al pais, no dche .olvidarse 'un puñto que b(J,s condiciones fawTílcttivas deben serV'br al pais, no el p(tis á las condic'iones facuUat'ivas. y es tanto mas de observnr este principio, en ¡;azon á que es mlly comun el que. al trata ; se. de J¡lS condiciones facultativas elexiunen (le los pl'Oy.ectos ~e considel'e tet:minauo hajando' humildelnente la cabeza, diciendo rri,agíster d'i xit, y sin emuargo, no son dogmas ' religioso.s, para que bayan de respetarse hasta tal estremo. Ya lo bemos dicho anteriormente : la predileccion con que ·los ingenieros franceses han mirado la clireccion del . valle de A¡"au nos hace duuar que compul'úlIllúie con el de I'Aure lwndcbidú crce\' muy mas s l1perioresj~s dificultades que se encnrn\ren en este último frllC lo sean en realidad, y por eso, á nnestro entender , dehía procederse á. un 'll~leVO reconocimiento por


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pal'te de ingeniel:os espailoles -y franceses, qtI~, exalIli ilandojuntoslosPirineos, Mesen, sin embargo,pol' separado sus dictámenes. puesto que p.or ahora no cons ta se haya hecho, ó mejol' publicado por nuestra part.e, memol'ia alguna sobre este asuuto : entonces, vueltas á estudiar las memorias, podría decidi rse definitivamente si el valle de l' AUl'e era necesario abandonarle, -que no basta que sea accesible, porque si esta accesion está' sujeta á numerosos y difíciles obstáculos, no seria bien pensada la ej~lI­ cion de obras atrevidas si no hubieron de vendír proporcionaleg ventajas. y sin embargo de eso, no debia tratarse en este caso de conducir· la via por el valle de Aran; 1'a hemos dado las razQnes, pero l'eservamos de PI'opósito una pal'a colocarla aqui, qne no tiene réplica, La mayor dificultad que hay pal'a co'nducil' el camino de hierro .por el valle de Aran, ademas que de esta manera la linea se prolonga mas que !>i se lIe"ar~ por el punlo mas inmediato al centJ;o de los Pirjn~os al'agoneses; la mayor dificultad consiste en que la línea costeada ]101' nuestrogobier:no seda entonces ocho ó nueve (eguas mas 1cl1'ga y otro tanto menos la línea francesa, y resllltaría contra el erario .espa-ilol ·un esceso de gasto de breinta á cuarenta millones, que íntegro quedaría á favor de la Francia. " La razon es clara; y aun cuando yo la habíamos alcanzado cpn nuestra propi.a ['ellexion, la vemos confi¡'mada por los datos que posteriormente encon., tramos en la memoria , que no.se .ocu pa por cierto


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<;sta circunstancia sino por incidencia y muy ri, gCl'ameJIt'e', La "po'sicion del valle de .Aran es toda precisamente al otro lado de los Pirineos, en territorio fran cés ; por mal1el'a que todo el camino que por ella se hiciese tenia que hacerlo de menos la nacion vecina; basta tomar un mapa c.omun de Es'paña y dirigir la vista al Pirineo paFa observar que . el tenitorio espaflol se adela rita notablemente hácia el. interi<Tl' de Franeia, de tal m~n.flra, que t.oda. la pal'te de caminQ dificultoso. quedaf)a á nuestra ·costa. En el primel10 (Je.loS ~pta.dos que se insertan ante: riormente ' resalta que Ta distancia que media d(~ Tolosa al límite fran.cés del Pirineo es por el V¡ll1e de l'Aqre de, 17 52 céntimos y por, el de Aran, , , , ,. '12 90 ~~----

DiferclIeia en favor 11e FI'qucia: '

4. 62 céntimos

,

.

Resultau á favor de la nacion vecína cuat.ro miríá- ' . metros y sesenta y dos cént.imos de OL1'0, que equivalen iJ mas de ocho legLlas, Tomalll]o aliara la (listancia desde ellímiLe francés á Zaragoza, resullará COÍ1firmado lluestro aserto; á saher : Por el valle de rAul'c .. , 17 45 céntimos POl' el d~ Arn n. , , , " 22 -'19 - -- - ' - - 4. 74 céntimos Diferencia contra la EspaDa. Resultan contra: España cuaLro miriámetros y se· tenta y cuatro céntimos, que equivateri á '111;¡~ de ocho leguas, Ef,la es la desventaja de dirigir el cnmino


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háeia el valle de Aran, habiendo tambien la ventaja de un. miriámetl'o (cerca de doslegnas) en la dIstancia total de Tolos<1, d¡i'igi~ndosé por el valle de I'Aure,. en esta forma: . Distancia total de Zaragoza á Tolosa [Jor el valle de I'Aure . . . . . 54 07 Ld. por el de Aran . . . . ' . 55 9 Diferencia. . • 1. 2 Hay ademas otra desventaja, pues que . siénd'o la distancia ele ' Paris á Zal'agoza pOI: el valle de Aran de, • . . . 1.05 9 y por el valle de l' Aure. . . . . : . . 95 77 Hay una abreviacio¡l ele 'distancia de 1'4 leguas, ósea. '. • . . . . . . . . .

7 52

Hó aquí las l1esventajas contra España 'en la construccion de mas de ocho leguas que tendria la Francia de menos consLrllccion, y hé ;¡ r[uíque la Francia, siguiendo el valle de Aran, Lendl'i il que con~lrllirseis leguas mas (Ille' en otro caso, ptl . :U) que las ocho res· tantes recaian injustamente sobre b Espafla; de manera que dirigir la ruta por el valle de Aran es en rigor imponerse alílbas naciones la constrllccion de catorce leguas innecesarias, prolongando otro tanto esta via desde Madrid á' Pal'is. ' . Est.a es la prin~ipal razon para que, por convencimiento, nos opongamos á que. se dirija el camino internacional por el valle de Aran, á pesar de las veutajosas condiciones facultaLiyas que por hoy aparecen en fa,ol' de eSle ·:'al!e. Mas volvemus á repetir tille


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aun cuand~ ~lucs'tros deseos son de que el camino se dirigiera por el valle de l' Aure, si las rlificuItades que indica la memoi'ia no puéliet'an disminuirse notablemente, tampoco nuestl'~ insistencia seria tenaz, porque, antes de Lodo, buscamos la verdad practica en el mayor inleres de nuestro pais. }\fas téngase presente que nuestro desistimiento no sel'ia para aceptar la rula por el valle de Aran, puesto que, sin abandonar el punto céntrieo de los Pj¡'ineos aragoneses, existen reconoci'mientos practicados por ingenier'os liambien de la nacion vecilla, que corres- . pon den con bastante ventaja á las condiciones económicas y facultativas de este pensamiento. Hacemos referencia él ciertos reconocimientos practicados en 181-1 pOl' el ingeniero y diputad'o entonces por el departamento de los alLos Pirineos; Mr, Colomes, El pensamiento era de unir el Garona desde Aiguillon con el El:iro en Zaragoza; no estamos conformes en la direccion que se trataba rl2" darle en la parte francesa, puesto que dirigiéndose cuatro ó seis leguas al Occidente de Agen, se,desviaba del eéntro 'de la Francia, dc' r.uyo centl'o como del de Espafla quisiéramos no se separase el camino . de hierro de que nos ocupamos. No nos parece conforme la direccion que se .le trataba de dar el'\. Francia; antes creemos que debía dirigirse él lVIontauban ú otro punto céntrico pa ra seguir la línea mas recIa y céntl'ica eulo posible á Paris. lVIas sí nos parece aceptable el puerto indicado para eltrimsito de los Pil'Íneos, y es el fIue hay entre Gavarflie en Francia H


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Y Torla en Espaf¡a. Solo en el trecho desde Gavarnie á Fiscal, e.s dClÚr, .en el espacio de ocho Ó nueve leguaso, existe un desnivel que no puede ser superadopor el vapor, por le cual debe quedar interqlmpido . el ferro-c:lTril en este U'echo; Illas corto á la verdad que el -qel valle de AI'an, en- el que la interrupcion es demas de diez y siete leguas, y veinLe y siete sieQdo por el valle de l' Aure. En su lugar tendria que construirse una espaciosa carretera. La montana que en aquella parte separa ambas naciones debia ser taladrada plfr el pie. operacion que puede ejecntars:l con la mayor facilidad, porque la misma n.a. turaleza parece .que ha querido remover una gl'an parte de las dificultades que se ofrecen á la ejecucion de estos trabajos. Porque dichomonte llamado vulgarmente Las T1'8S 801'01'8S, que se presenta como un paredon inmenso cuyos frentes estim cortados .casi perpendicularmente, tiene pOI' ambos lados una base casi igual, --y el Lltnel solo tendria una legua de estension, que si bien es cierto que en sí misma es bastanLe larga, sin embargo; Li ene la ventaja de que verificándose el taladro pOI' el pie y llevando sobre sus hombros de seis á setecientos pies de elevacion, esta parte TIlas elevada seria la mansion eterna de las nieves, como lo es en el dia; pero el camino situado á su falda nunca se .vcI'ia obstruWo ni sufriria los remolinos y vcntiseas que se esperimenta!l .en la fuerza del in viern9 en la cúspide de los Pirineos por cuail¡uier parte por donde se trate de franquearlo~, y estaria por lo tant.o


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abierto y espeditotodo el año; ventaja inmensa que con solo indicarla nos parece suficiente-, sin que entremos en mas es,plicaciones. , Los trabajos por lo tanto podrian tambien verificarse sin interrupcion, Por lo que respecta á la direccion qu~ se le d!!: aJ (lamino en la parte de España despues de atravesa-, dos los Pirineos, no estamos del todo . conforme!i, puesto que á nüestro entender no debe separarse dé Huesca, ()omo punto natural de union con .Zaragpza por Almudevar, siendo preferible esta direccion ~ la de Boltaiía, Aiusa', Barbastro, Peralta de Alcofea, Poliñino y Tardienta; pues en ese caso nos encontraríamos con las dificultades qué ya anteriormente tenemos combatidas. · . Los Sres. lVIaduz y Torrente,. diputados á cortes entonces" tomaron una parte activa en el estudio me, esta línea, ctmFerenciando con el dicho Mr. Colomes. Ae.Í resulta de los datos que obl'an en nlles~ro poder,; mas. segun documenttils de que hemos sido' postcI'iormeate poseedores, 'ni hubo conferel!cia ni aprobaci.on del proyecto. Y ya que en la direccion l;elati va al valle de Aran no estemos conformes con el primero de aquellos, seria una satisfaccion para nosotros convenir al menos con la última que pO,l! . Gavarnie y Torla hemos indiéado. De manera que, si no hubiese otro .medio que 'eJ de elegir entre el valle-de Aran y el de l' AUI;e, nos deoidiríamos por este itltimo; mas si las diJic~ltades que' ~ayan 'de vencerse 'por este son considerables, nos parece preferible el de Gavarnie y Torla, por-


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que, guardando.lá centralidad del sistema de la (JOl'diH~ra del Pirineo, tiene las inmensajl "entajas que llevamos enunciadas, Los fl'anceses, convencidos,oaun cuando no lo hayan confesado, de las desventajas que ya conocian existir en perjuicio de España, y que abora claramente creemos baber demostrado, indican la idea de la adquisicion poiítica del territoiio del valle de Aran'; mas como para que_esto se verifiqu.e es menester consultar el espíritu público del pais " creemos que sus tradiciones y su historia están en con~ tra de ésta adquisicion, puesto que unas y otra han hecho que pertenezcan á los dominios espaflóles, á pesar de ballarse allende los Pirineos, eoncluimos esta prolija y dificil tarea recordando algunos principios saludables, de que ya hicimos mérito en el fondo de esta obra, y que ahora aplicaremos al caso actual. Debe procurarse en las construcciones que se hagan al menor costo pOíiible, consultándose siempre los tres prillcipios de solide:, utilidad y economía, sin involucrar ningun gasto que tienda al lujo ,causa perenne del aniquilamiento mal éxito de muchas obras de esta clase, La consotl'uccion del ferro-carril de Madrid al Pirineo central debia comenzarse ó por Zaragoza hácia Madrid en trozos sucesivos, mas no simultáneos, ó por el' túnel que debiera atravesar Las Tres S01'ores; porque en este caso, verificado el taladro, se habia vencido ya la mayor de las dificultades, ó por último , empezar desde Zaragoza bácia el Pirineo, para

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que así por el mar y el Ebro, y despues por el camino practicado,. ademas de lo~ efectos de comercio, . púdieran conducirse los útiles, máquinas, aparatos y demas lI'te.Q.silios y. efectos para la regular progresion de la obra, ya sean procedentes del estranjero ó de nuestras costas mas ó menos inmediatas al nuevo ferro-carril, procurándose al mismo tiempo en lo posible que estos sean de cqnstruccion espaliola, cosa que no es tan d\fícil de consegui~, cüando en el mismo Pirineo y cerca de la direccion del camino se hallan fábricas de hierro en que á un precio moderado podrian elaborarse. En cuanto á la alimentacion de ' los operarios, baste decir que los Pirineos en aquella parte se hallan irimediatos al , Somantano, territorio de los mas ricos y pingües de Aragon ..


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hecha Ullest¡'a imaginacion, en el convencimiento de que el tiempo mide las distancias mJS estensas con el aparato de un breve péndulo de oscilaciones pausadas, pero periódicas y constantes; "con ese péndulo que abarca sin temor y realiza las em',presas mas jigantescas que los homhres conciben! Sí... la navegacion del Ebro, la navegaclon del Duero, la union de ambos rios, y para decirlo de una vez, el enlace de los tres mares en los Alfaques, en San Sebastian y en la vecina .oporto, se realizará en un período mas ó menos la¡'go, pero quizá mucho menor de lo que comunmente se cree; y se realizará levaótan'do de la posÚ:acion en 'que se encuentra en lo general el territorio por donde discurren, á una posicion de prosperidad y de grandeza, que en vano se buscarán en la antigüedad ' puntos de comparacion, por ~lue no los hay, porque escederá indudablemente á los mejores tiempos de nuestra antigua mon¡ rquía. Recientemente se ha publicado en Zaragoza un a breve y útil Memor'ia por nuestro compañero D. Ig, . nacio Pano de Sesé, que hasta hace muy pocos ' dias no ha llegado á nuestras manos, en la que, al presentar algunas observaciones sobre el proyecto de la canalizacion del Ebro, se detiene principalmente á considerar cuáles serán los efectos que debia pr.oduciren Ara'gon esta navegacion enlélzada con la del canal Imperial ', aun solo contrayéndose á eratar de tina parte del est,enso pensamiento que hemos descrito en los artículos anteriores , No queremos pri-


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Val'l10S de trasmitir y enlazar con nueslro" proyecto algunas de las consideraciones de este celoso patvicio, al que hemos visto alguna que otr-a vez dejar la toga de jurisconsulto para tomar la pluma del li~e­ rato. "La mayor y mas pr04uctiva parte, dice, de la provIncia de Teruel daría s-alid¡¡. á sus ' productos de granos, aceites, lanas y c1emas, dirigiéndolas á las márgenes del !Ebro, retornando 'cárgamentos análogos de géneros ultramarinos y otros del pais. Hasta las proviildas limítrofes de Guádalajara ' y C,!-enca traeriar¡. á esle gran mercado sus lanas, sus , granos y sus resin'osas maderas, que tendrian salida y aplicacion, no solo pal'a el litoval de Cataluña y Valencia, sino para mil objetos de construcciones hi, uráulicas, fábricas' y toda clase de ,edificios. Otro tanto puede asegurarse de Navarra, que aun en .la actualidad esporta principalmente granos en muchísima cantidad. Estos y las lanas, eSl)ecialmente de los partidos de Egea de los Caballeros y Sos, .y hasta de los terrenos inmedialos de la provincia.de Huesca y del feracísimo, cuandó no escasean las lluvias, terreno de los Monegros, vendrian al gran mercado de Zaragoza, ó cuando menos á las ~árge­ nés del Ebro, en vez de ir aquellas á pasar el Pirineo·con mucho riesgo y grandes espensaa; y por la, proximidad de' la carretera de Reus y Tarr,agona con la ribera del riQ por los mases de Mora, no solo se cOllseguiria Ulla barata cond{lccion del bacalao, ~zú­ c'a r, cacao y demas géneros cóloniales ':( estl'aojeros, sino que acIemas vendrian por eEas dit'eccionés las


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naranjas de Mallorca y de Valencia, y del mismo modo, aument.aria considerablemente la estraccioll de nuestl'os ganados menudos, de nuestras sedas, GUyo hilado mejoraria indudablemente, y l¡¡¡ de nuestros aceites, vinos, }larrilla, y a~azor, desarrollándose, como se desfllTollará indefectiblemente, la fabl'icapion en los ,partidos judiciales de Borja y Tarazona por la condicion apta de las gentes para las ' ocupaciones industriales, contribuyendo también á ello los mismos montes, por las leñas que producen Y' pOI' las materias testiles, ohjeto d'e, la fabricaci~n, como las lanas, linos y cáñamos, cosechas abund'antes de esas Comarcas y de sus vec1nas Castilla y Navarra.)) ' La ciudad de Zaragoza seria como el punto cé 'l1~rico y á manera de emporio, desde donde se estenderia el comercio por todas partes, yen especial hasta lo interior de ·Ias Castillas, sin escluir Maqrid, ya'Cln hácia Rioja y NavaiTé). Alli vendrian las ricas lanas de Cuenca, de la acreditada ganadería de Soria, para trasportarlas, bien á Cataluña ó Valencia, ó bien estrayéndolas por mal; y llevándolas hasta los puertos del Mediodía de la FranC'.ia, para desde allí dil'Ígirlas por sus des y canales á las fábri cas del interior de mayor J:Fédi to y hast!l las de Alemania y Suiza. Cambiando de base la direccion comal'cia}, .se disminuit:ia considerablemer¡.te el .comercio fraudu'lento, porque siendo fácil guáTdar la embocadUl'a del rio y sus inmediaciones, y mejorado el estado de los aranceles: poco alic~ente podrá tene.r el contl'a'bando


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'Cúando al mrsmo tiempo la baratura de los t.1'aspol" tes hará bajar el inieres de la defrauda.;.ion; y en 'fin" por medio de, la canalizacion del Ebro, todo el. interior de España. logrará heneflcios hasta ahora\ descl!lnocid~s, y la .empresa y cuantos se interesen en ella' obtendrán 'e l .premio debid@ con usura á sus trabajos y desemb@lsos, .Es, por déCir-lo de 'una vez" '

!la ,¡~mp'resa ma~. t~wrlJ¡tivIJI, de -resuUa:(!os riws seg~wos 1/' de .mayor gloria 'que puedie en¡prenclerse en las circunstancias 'actuales. Así concluye su memoria el Sr. Pano, y no. anda exag,erado en sus predicciones; ta:n no anda exagera, do, que á nu'e stro ,entendér se queda corto en los resultados que cree ha de dar esta navegacion. Il'rés artículos, tan solo, ,que se 'consideren de las actuales prod ucciones de Aragon, colm'arian con esce~o la medida de las' espera nzas de nuestro entendido compafiero' de pf'@fésion. El trigo, el trceite, :el vino, son es:' tos tres. art1oulos, .J Prodilj@ Aragon por año, segun Calomarde, en el quinquenio de 1795 á 1797, ambos inclusive " un millon ouatFocientos setenta y seis mil dosoientossetenta yun cahices de tl1igo aragoneses, equivalentes á cerca de cinco mrUones ' de fanegas castellanas, siend'o al af!1!l siguiente '1798 el sobrante de t~dos granos SDbl'e dos' millones de fanegas casteHanas, y en el de 1799. que 'la cósecha de granos fue coin-\ pleta ¡m Aragoll " no "es:de' estrañar ', dice ' el autor.,

que en él haya me so,branle 'U1t mil101v ,setec'ientos mil clJlhices, 'que a1'azon (lé . ocho pesos el cahiz val.en


doscientQs seteJ!,ta y dos millones. Ahora bien; la prod~ccion de granos ', no solamente segun MI'. MQreau de J.o nnes, que, aunque estranjero, es para nosotros autoridad en la materia, sino en la opini0n de otros economistas españoles, la produccion de granos, decimos, se ha duplicaao 'en lal~énínsula; y como en este artículo Aragon 110 ba quedado en zaga á las demas provinllias', deb'e,mos infe~h' naturárm~nte que en un, año de producci'on completa tendrá de sobrante en tl'igo, cébada,' cen~eno, avena, maíz y mijo tres millones de cahices aragonese's , lo menos, equivalente justamente á ouce millones de fanegas castellanas; de cuya cantidad serán prove'nientes del trigo siete millones de fanegas I eso en el dia, en año de completa produccioD: sea, pues, p:or un término medio de cinco millones de fanegas por afto. Calcúlese que hoy, que por la dificultad queen el dja ofrece la navegacion del río, las tres cuartas. partes de es.ta cantidad s.e trasportan por tieI1ra; y dándose un momento por realizáda la perfecta navegacion del Ebro, se vendrá á conocer que de los siete millones de fanegas, los cinco mmones se c6qducirán desde luego por agua, y no toda aquella cantidad, porque pr6duciéndose tamlJÍen el trigo , en algunos territorios contiguos al punto de consumo, ó bien el tránsito es demasiado 'corto, ó el' rio se líalla á larga distancia, y por ello no es aceptable acudir á él. Pero hay mt's; y en esto' no puedo m.enos de detenerme, ''P0rque desde el año 1845 vengo recordándolo: o

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=03= hay en Zaragoza en embriori una industria de gl'an porvenil' que no .se ha desarrollado, 'cual lo har4 de segllro, por la. ~mperfeccion y ca'restía de los trasportes; hay una fanricacion, que es la de harinas ,. . qu'e hoy muele cien mit cahices á~ualmente, que en .el dia en q'ue se le ofrezcan buques cubiertos y seguros y fletes ]laratos , levantará, yo así lo creo ¡ cuarénta ó cincuen'ta fábricas de la misma clase ,_y apenas se llevará principado ni fuera del principado alguna peq!lef¡a porcion de trigo sin 'moler, sÍendo esta uria ventaja de incalculables consecuencias. Pero hemos dicho que-mirando al porvenir no anduvo exagerado, y para ello basta .que en esta produovio]) se considet'e cuántas tierras, hoy incultas, pueden por todo el á.mbito de Aragon producir esta semilla. Con cincuenta fábricas de harina ep. Zaragoza, Aragori y Castilla la Vieja, surtirán los mercados de América y con ventaja los de Iriglaterra y de Fra~Hüa. Poco menos podria decirse respecto de.! vino, cuya produccion se calculaba sobre datos coitos en 1787 que era en Aragon de cuatro millones cuatrocientas mil doscientas oche,nta arrobas, y sesenta y siete mil quinientas setenta y nueve de 'agu,ardiente. Esousado es decir que esta 'produccion ha crecido corfsÍlierablemente, porque eslo no liaria sino confil'mar los hechos que se han dejado consignados; pero lo que sí es muy digno de recordarse es que el reino de Arágon, vario en producciones como 'niuguna otTa de las antiguas provincias de España, no tiene para hacer el comercio únicamente el trigo;

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-:4,74=

sino que posee ot.ros muchos (TU tos para un comereio peninsul.ar de oabotaje y para un comercio ·eslel·io~. lf,[ VillO, es urlO de los artículos que mas, desar· rollo deben alcanzar con la navegé.\cion del Ebro, con . la circunstancia de que cuando aeontezca '1~ que hemos dicho al hablar del trigo; es á saber: que se ofrezcan á los productores buques seguros, cubiertos y baratos, á lo' que ahora aüadirr¡es tambielr ·acelerados·, así como 'hasta el dia ni una· sola 1:)ota se conduce por el Ebro, entonces serán muchos miles de anobas los que se distribuirán por . el Mediterráneo y por el mar Negro, pasando los Dardanelos; 'y -aun mas allá del Estl'echo, y es de adver,tir que los vinos arag'oneses' tienen la Yentaja-de ~m consumo pronto y muy, estenso, ven~aja de que carecen los del resto de España, en razon á que estos son vinos de lujo que solo se presentan en las mesas tle' gusto delicado, á diferencia de lo que iiene que suceder con los . de Aragon, que han . de ser desde luego de un consumo general y de un despacho pronto, en cambio de lo 'que ahora sucede, que todos los años tiene que verterse en mas ó menos oantidacl para que los vasos puedan quedar va'.. eíos y colocarse en ellos la llueva cosecha. El aceite que se produce en' la mayor parte de cada una de las tres proviQcias de Aragon, es' otro de los artícul(j)s cuya cosecha ha de aumentarse ct;lD,la navegacion del Ebro, contribuyendo no poco al fletamento de los buques; no btlja hoy su producto d.e millon y medio de arrobas, Y- tiene la ventaja in-


-:-1'7 5=

mensa pa¡'a el comercio esterio¡' ere ser qn líquido que se (ra en muy i)QCOS territori.os del globo, siendo ademas apetecido en todos los paises. en los que difí.,. cilmente haH¡¡ co.mpetidores, como sucede co~ casi todos los articulos: de come¡'cio, y entre ellos. can e1 t¡'igo, que en sus. diferentes esp.l;lcües: es una pro.ducoioo poco menos.que cosmapolita y quesecoseclla en c)jmas de latitud muy diferente y en cualquiera 'de las' pa¡'tes en que 108 geó-gl'afos han dividido la ti~r".' ra, y aunque hay. territorios en que no se da. el arroz ú otras semillas, y ültimamente. la papa ó patata, vien.en ·á sustituirle. ' Mas ya qu¡e tratamos del aceite. n.o nos es. dad(:), prescindir de una indusLria en la que entra esLe agente como una de las ·primer.a.s materias, á cuya industria hace tiempo que hicimos algunas indicaciones, y clue es una de las en que mas confiamos por su gran porvenir, Hablamos del jabon, que, como es sabido, se (o¡;npone der aceite de oliva y de barrilla, El aceite ya dijimós la cantidad en que se recolectaba en Aragon; mas en uno de los objetos de m¡¡s consumo en que se emplea es en esta industria, que boy está floreciente en Zaragoza, y se. halla distl'ibuida por las tres provincias. No se elabo:ra ,ni con mucho, con la abundimcia de que es. susceptible, ni se modifica taaLo eua'! convendria. Solo el artícljlo de bolas para afeit.a r que nos vienen del estranjero nos cuesta un tesoro, y ¡Jodria Sel' qn renglon no, de tan pellueño int.m'es·,cual á primer,a vista se pl'esenta.


=1'16=.

La barrilla, que es la otl'a .de las mate.rias primeras qne entran en el jabon, debia .de ser otro de los artículos que se esportasen en a'bundancia, pues siendo su produccion hija esclusiva del suelo de la \ península ', y telliendo Aragon muchas tierras aná- _ logas para su cultivO', podria aumentarse en gran manera su cosecha ,' y proporcionaria á los nuestros y ~. los estraños un elemetlto de fabricacion; porque 'es planta indígena de España, sin que pueda ac1i.-· matarse en ninguna o~ra parte, y tienen necesidad de ella los estranjeros. Su sementera ademas no perjudica los otros ramos de agriwltura, porque solo prueba bien esta yerba en terreno que no es á propósito para otra CO,sa; en los parajes en que las tierras son secas y nitrosas. En el dia, sin embargo, se hace ya algun comerclo por Alicante, Al meÍ'Ía , Vera y Cuevas, la Tone de las Aguilas, Mazarron, Cartagena, Tortosa y los Alfaques. Hay cuatro clases de sosa-barrilla, que son las ceni¡zas de diferentes plant.as ; las de Alicante y Cartagena. hechas de una planta que se cultiva con cuidado, llamada ban'illa; las de la nombrada bo:ul'dina, que tambien se culliv.a, y las de ot¡:a que crece por sí sola en las orillas del mar en algunos paises, que llaman en Francia Vafech. Esta yerba bourdina es conocida en Murcia y Granada con el nombre .de . gazul. Allí se cria silvestre en abundancia, y cuanlo mas se siega, mas crece. En algunos parajes sirve p¡¡ra beI)eficiar la tierra; pero su principal uso en Normandía es para (iuemar yI.Jacer aquella especie

a


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de sosa que cúmunmcnte se l1ama sosa (le Varer;h o sosc¿ de Cherúo¡wg, As(1ó' tomamos del1)iccional'io de Sav~ry" De estas cuall'(') clases que se conocen, la 'mas cara, la mas preciosá y la mas útil es la de Alieante, porque es la única que se elDple'a en hacer el jabon de Alícaote, de Marsella y de Génova, es decir, el jabon ele primera suerte, y de que tamhien se sirven para las fábricas de cristales, La sosaele Cartagena es inferior;' la de ])ourdina mas, y aun mucho mas la de. Varech, ' ~l uso del jabon, cuyoconsumo es -inmenso y tan necesario 4las manufacturas de hilo, d~ lienzos, de ,eSlQfas de l~na y seda, y al uso ele los vidrios y,cristale&, que es\ de los mayores prodigios del arte, ha hecho á la sosa-barrilla 'una de las. producciones naturales mas importantes en el comercio, Sin embargo; ya lo hemos dicho, el jaboil y la bal'l'Wa son dos objetos que hóy se insinúan y estan destinados en Aragon. á aicanzar un" i~rh :'nso desaITQllo"y á sel: objeto de un es tenso comercio esterior, siendo tanto mas 'de desear que se realice este sllceso, en l~azon á que no hace muchó s'e hacian aun en Espaüa -intl'oducciones clandestinas de barrilla de.Marsella, . Hasta el dia el único efecto que en la realidad se ha tl'asportado por el Ebro ha sido el trigo, y 'aun esto con notables averías,. ya por las mojadas de que no se libertaba ningun barco, ya por las contin.uas roturas y zozobras que sufl'ian con el roce de los 1:llerpos elevados que hay distribuidos por todo su álYeo; pero libre el rio de estos obstáculos, y navega12


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do de buques construidos ele In manera t¡ue exigen las necesidalles men;antiles, -no solo' se amplificiJrim el1l01Josible por de pro,nto lasl'emesas , de grallos, SiDO que se harán tambien las de harinas que hoy no pueden enviars~- poI' esta via sin ,grandes incoa1'ellientes· y perjuicios, y acudirán á ella los caidos', y se trasportaran tambien otros f\'Utos que hoy apenas se cuenta con ellos, y que ocuparán en lo sucesivo la abenc10n mucho mas de lo que se cree. Con gusto il'Íamos recorriendo' estós f'r'utos, como ya alJteriol'mente lo hemos realizado,' pero entOtlces se hadan intel'l.l1inables nuestras consi(leraci(¡)nes sobre estos.asuntos. Sin embargo. al detenerme deliberadamente eH' este artículo,err la parte relativa á Aragon, tino. pl'C~eTILe que en el dia se está agitando un proyecto presentado por una empresa para reali~ar la na vegacion del Ebro, y como ia pase de mis pensamieu- ' tos estriba en es.Le rio, ci'ecria un paso muy avanza.do el alcanz.arla en la mayor longitud. Con el objeto de- agital' y realizar este proyecto, han llegado á esta corte ~l señor marques dE) Sasse-na y, MI'. Pon 1'cet y- 1\11'. Eyquen; yo saludo con efusion á,eslos nobles estranjeros, y en ellos á ios demas capitalistas ue las naciones mercantiles. cuyos intereses preveo han de coadyuvar al desarrollo de los inmensos elementos de prosperidad que se enClllrran en mi patria; yo les saludo,. y ojalá qne en lo sucesivo no f'llcuentl'e méritos sino para apoyar y proteger su buena empresa.


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Un.a cosa por hoy nos ullele , sin embargo, y es que al proyectar la navegacion del Ebl'o, en nada hayan contado estos empresul'ios con el canal Imperial ya constl'uido; mas 1~01' hoy lambien y en este punto nó n.os decidimos á ampliar nuestros pensamientos, concl'etánd,olos al estudio del canal: tiempo vendrá, si no se nos cambian nuestras convicciones, en que tr¡¡tare~os de lleno la cuestion de la 01)Ortunidaa Ó inoportunidad de enlazar ambas vias de comunicacion y de trasporte, ó si han de oonsiderarse del todo separadas. Nos consta que en estos mismos l1ias (25 de abril), . que estamos dando fin á nuestra obra, se trala de 'decidir definitivamente s!lbr,e la constitúeion y COil cesiones de rtsta empresa . En este punto no nos, es uado prescindir de levantar nuestra voz para mani restal' la Hnea de conducta que nos hetp.os trazado, y que seguiremos enlo sucesivo, pues cQTresponde á nuestra posicion particular con la empl'esa y con nuestro país fij"a1' espiícitamenle la marcha qne ' adoptamos, que no ha sido el amor á una gíol'ia erí· mera lo que 'nos impulsó, sino en el caso de que nuestros trabajos sean ú.ti!es al país. Hemos sustentado por , medio ele la prensa' periodica la imp@rtancia y primada . de nuestro. 13ensamiento sobre todos los otros pen~amientos eC(j)uómicos (le España, y hemos tenido el placer de que nuestras ideas-no hayan sido éOl1trovcl'Lidas; eoadyUI'amos á la empresa del Ebro "un sacrificill1dola nue,stl'as propias coi1vicciones; no hemos procurado


=180=,

tenacidad la previa discusion de las concesiones que impetraba del gobierno; y es nuestro intento sostenerla con entereza con nuestras humildes fuerzas; empero si dispuestos nos hallamos á obrar en este sentido, así lo haremos mientn,ls la empresa, no abusando de las concesiones que le haya hecho el gobierno, se identifique mas y mas cada dia con los iqtereses del pais, porque en el momento que de protectol'~ de su prosperidad se con virtiesé en instrumento de su desgracia; desde elmomento en que, ol,vidada de que sus utilidades deben tener un límite, solo tratase de aumentarlas sin mesura, entonces nuestra conducta sería muy di's tinta, autorizándonos á ,obrar en sentido cqntl:ario la rr,zon misma ' de haberle concedido hasta el día nuestro apoyo y la generosidad y el silencio con que le hemos permitirlo. obrar. Sabemos que en Españ,a ha,y 'animosidad contra ciertas empresas; pór eso nosotros, que esta vez hemos sido los impulsadores públicos de la realizaeion de esta empresa, hemos tamLien querido concederle toda libertad para estipulal' las concesiones con el gobierno; y por todas. estas circqllstancias seremos doblemente severos si se tratase de a]msar, Ó dé oprimir, aun con las propias concesiones; á los pueblos:Enmedio del camino nos encontra¡:á la empresa para combatirla ~i obrare mal; á su lado nos hallaremos si su col1ducta es leal y no perjudica ni aniquila los intereses de Aragon. Empero si á pesar de nuestras esperanzas la eijlpresa no lJe~ara á constituirse por, cual'juier evenCOIl


=~8~=

to, todavía quedan medios por 'esplotar y para procurar ' de una vez para siempre que la navegacio,"! del Ebro, de una manel'a regular, sea en efecto ma~ que un de~eo, sea una verdacl. Pero volviendo ya á ocuparnos de las ventajas inmensas que debe producir á toda la nacion la totalidad del pensamiento que llevamos (~esenvuelto en 'los artículos anteriores, hastaria solo á comprenderlas, la enunoiacion de que por el se Uata de hacer /.lna navegacion directa por el interior de la península y enlazar tres mares; es á saber: el Meditevráneo, el Océano Cantabrico y el Océano ALlantico, trayendo por este medio, para servirnos de una feliz espresion del SI'. D. Mariano Miguel de Reinoso, trayendo el mar al inter'io'/" de la nadon, ó'bien sea llevando el interior ele la nadon al man·. Lá union, decimos, de los, tres mares e}3 de una trascendencia tal, que a nuestros ojos esta sola indicacion debe bastar para que por él gobIerno se le con~eua la p~i­ mací.a para su realización sobre todas las qu~ de alguna entidad se agitaren en lo sucesivo. i Cuál de los llroyectos de navegacion interior puede en España compararse con el de que nos hemos ' ocupado? Seguramente ninguno; porque ninguno ti!:lne la @[lOl'tunidad de poder enlazar talil facilmente con el Ebro ., que por las circunstancias que largamente llevamos enumel'adas es sin disputa la base de la navegacion general de la península, y pOTC[Ue ninguno que se intente puede atravesar en una longitud tan vasta la monarquia', y. ninguno, en


=~8'l=

Un, <¡Ll'avesando e'1 centro tIe la [~spaiia oriental y . septen'trional por reracIsimas pr@vincias, ninguno, repelimos y volvemos á repet.ir, t.iene la gran suerte de llevar las emboeadll,ras de sus vias de comunicaoion a tr,'s tIistintos y opuestos mares. No entraremos, sin embargo, en giobo á comparar esta navegacion con otros pr@yectos tambien importantes de la . península cIue simultáneamente d~se.al'Íamos que se eínpt'entlieran, si un convencimiento prorundo nó nos hiciera preferir en las obras pÚ'blicas de nuestro pais el procedimieilto suoesivo antes que el simulLáneo. Ya lo )J.ernos dicho anteriormente; nuestra patría es la España, y al dar preferencia al fomento de esta ó la otra empresa que triende á procurar el desarro)lo de las intereses del pais, no obe- _ decemos á las' afecciones del corazon, sino que nos manda la cabeza; obrámos por convencimiento, no impulsados por $entimientos mas ó menosnoble,s de localidad, sino de otras aspiraciones mas generosas que con dulc'e anhelo se cobijan en lo mas 'íntimo de nuestra canciencia como J!lublicistas. SobradQ tiempo se agitaron en la lribuna 'y en la prensa .Jos principios escépticas de limitados territ@rL@s; ,principios, sin embargo, en los' que cabe mN.cha nQbleza de sentimientos; pel'o dichosos' nQs conLemplaríámos si, dando tregua á estos, pudiéramos reunir en torno nuestro un sentimientfl homogéneo de nac)ooalid'acl en que se consultasen los otros parciales, y que, r'obustecida nuestra hoy débil voz, pudiéramos procurar los medios para iutenrumpir y aniquilar la 'anar-


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quin y falta de sist.r.ina que con di:;g'llS·to obsenamos en la ejecucion de las obras públicas, y tamhien con notab'e perjuioio de los intereses generales bien entendidos de la uaüÍon. ' No ya consjdcr:J.da en su totalidad: sino contrayendo su ('XámCll á tratar de una ele sus paTtes, se revela al entendimiento su gr~ncliosidad y su importancia sobre tOllas las obras públioas de Esparla. La uavrgacion del Ebi·o hasta Milagro y s.u continuacion por medio de un canal hasta San Sebaslian atl'aeria para siempre sobre nosotros una gran parte del co- . mercio qll~ hoy se dirige á obras Ilaciones, y aumeliltarÍa considerahlemente 'el que tenemos C'OI1 la veóna república. Rompiase el istn;1O de los Pirineos, que hoy mas bien nos 'separa (lue nos une á Europa; abriase Ulí vasto carripo al oomercio del múndo de una manera regular; 110 seria ya preciso que la Francia nos sirviera de · véhículo y de ioLl'rmedio á nuestras especulaciones, sino que l-!.amando á nosotros, á los hombres de negocios, de t das las naciones y·todos los climas, pocll'ian pOl' sí mismos en el elemento que los condujo penetrar hasta el interior de ,nuestro territorio; el canal marítimo ibérico ser ia entonces una verdadera contiuuacion del Océano y del Mediterráneo, y el mundo y las naciones' m.ercantiles podrian considerarle, como boy consid'eran las otras ~ias que comunican y Ul~el1 dos opuestos y . lejanos mares, como un palyüponio del comercio. El canal ibél'Íco seria el lránsÍLo' ;nas corlo de los que existen para atravesar (lel Océano al Mediterrá-


=!84= neo, mas corto que el ya practicado de Burde(}s á Cette, mas que el practicable desde Bayona al mismo punto. El gobierno desconoce hoy mismo la naturaleza y l~ .índole de las provincias de España, y entre ellas las menos conocidas son quizá las tres de que se compone Aragon. Est~ canal' es el primero que Gon mano próvida,. con inteligencia irresistible y con empeüo' constante debe el gobierno realiz\lI" con predileccion, porque es el mas útil que puede presentarse. . , Mas si, tl'usladándo nueslI'as miradas al otro estremo d'e nuestro proyecto, consideramos al Duero navegado en LocTa la longitnd de tlue es capaz, unido ya <;on el ca n"l de ,Ca&tilla, ¿qué ventajas tan incalculables no debian redundar en beneficio del inmenso tenitorio por donde discUl're este rio? El mismo gobierno, conocedor de estas ventajas, responde pOI' nosotros; él ha tratado de fomentar esta navegacion con todas SQ.S fuerz as, aunque no pUl' los inedios mas propios; y prueba es de ello los diferentes pasós que dió con Portugal para que la navegacion del Duero se considerara libre, llevando su conven imiento y su interes al punto que en '1841, en .las negociaciones diplomaticas que enlonces se entablaron, llegó á considerarse como' un verdadero casus belu' Mas no es de esta época el1'eiterar y cenSm'illal~ aquellas negociaciones; ella se vendrá mas adelante' de una manera ind,ecliqable; mas na es de, hQY sino •. hacel' praclicable f'l Dueeo desde ':alladolid hasta la Hinojosa y hacia la parte superior del do, y enton~


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ces los 'portugueses mismos nos vendrán á pedír espontálleamenbe lo que antes' fue necesario exigirles IJOCO menos ,que á la fuerza. Lo.s frutos de Castiila y Leon, navegable el Duero hasta Portugal, tendrian dos salidas á cual mas importantes; la de Santander. y la de Oport'o; ambas en una direccion muy . coi1Veniel1t~, no sulo para continuar el envio de "haI'inas á 'Cuba, sino tambien pava surtir los mercados exhaustos de Inglaterra. El DuerQ, aunque menos que el Ebro. recorre provincias fertílisimas, y el dia en que su navegacion en un lallgo trecho fuese uqa verdad, las pl'ovillcias se desf;onocerian ep. pocos años, no de otro ~odo 'que ha sucedido ya en parte, á consecuencia· del canal ya practicado. Pero los verdaderos é influy.eutes resultados, cuando se dejarian ver en todas sus consecuencias, es ejecutada en todas sus partes la idea desarrollada en esta ~bra; Llev~do el Ebr9 á San SebAstian; enla~ado este rio con el cana 1 (le Castilla ep.las inmediaciones de Alar del Rey; enlazado á su vez desde este punto hasta Santander, por medio de un tanial, y cuando no. ' por el camino dé hierro pro~ y,ectado; unido en VaUadolid con el canal de Castilla gl Duero, y .navegable este rio eu su parte inferio!' y superior. quedal'iaentoIlces asegurada para muchoS siglos la suerte de la mitad de Edpaüa. y realizada al "mismo tiempo la principal y mas i'mportaJ1ée pal'te del sis'tema completo de la canalizaciond a la península;. de aqiJel sistema concebido en el sig.lo .XVI,


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dc clf)'n existcncia practica son buenos l'ecüel'dos, y un ,efectivo testiln0nio, los d,i!'erentes rudimentos de canales diselillinados por todo el 'ambito de la monarqu.i:a, al mismo tiell:'po (I,Ue lo son tambi~il (le la falta de sistema y de unidad con que s~ realilZanm. Como complemento de la navegacion interior oriental y septentrional de EspaDa, no podia pl'escinclirse de la ejecucion de dos' 'caminos de bieno. Unido Sa,ntander con el canal de Castiil1a p'or mediO del ferro-carril, que 0011 él enlaza CTh Alar del Rey, se.ria tIna obea que' diera por realizada pa~a el porvenir la naveg?cjo ll del Duero, fa de enlazar la cor te a este al frente de Sim ancas. No repetiremos lo que antes llevamos enunciad o; pero las consecuencias de esta obra hien.se dejan conocer, El Duero y Valladolid serian focos lle comercio para vivifical' las -Castillas, 'y al mismo tiempo la corte, pues tal es la naluraleza de estas obras q'ue producen recíprocos beneficios en cualquiera parte adonde·se les conduce, y basta hay la circunstancia de que en esta direccion se encuentran los tres sitios reales del Pardo', la Granja y el Esc orial, que, pOl' ballarse al iNorte de l\iadr,id , serian un púnto, ma~ l.~1Jopio pa.ra ser visitados por 'los cortesanos en' la, estacion estiva. El ott~o ferro-carril, dirigiéndose al centro 'clel Ebro en Zaragoza, es tod'avÍa de mas importan cia ; uni~~ia este gran rio tambien con la corte; todo el se convertiria e~ olro emp(i} rio de comercio, y Zal'agolZa en


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el centro de vasLas nogut;iaciones mercantiles ;]1('1'0 dícese que este camino es de mas resulLados que el de Valladolid, porque se halla dirigido en la mas-pr(i)pia forma p¡¡lr,a atravesar la ,Franóa y la EspaBa. pOI' su oontro y unir á esta y un dia á Portugal co)1 la moderna EurQ[ila; con la ventaja por otra pal'te de que siendo el oamino mas corto de Barcelona á Madrid pOI' Zil~'agoza, toda ' la distancia que hay desde esta á la corte sel'yiria para el Gamino ,de hiec.ro, ya co, m'enzado en Barcelona, que un tiempo debe enl'aza~' con la antiguil capital de Aragon. r,a cuestion internacional de la eteccion del punto por d0!lde debe verificaa'se la travesía dé jos Pirineos la hemos tratado, á nuestllo entender, en el sentido mas conveniente y al mismo tiempo mas legít.imo con relacion 'á ·los intereses de. España; ,helDOS consultado his condiciones económicas de esta travesía, ya estudiando el medio de a,horrar much(i)s m¡'¡lones ,á la nacion, ya buscando el punto ~opográ- _ fico mas (ligno -de preferencia pam penetrar el Pirineo, por responder mejor a todas las conc!iciQnes apetecibles, . Con la ejecucioLÍ de estos d(i)s camimos que proponemos, el ,g(i)bierno dal!la e.I 'primeT paso para formular lMI sistema' de ', obras pllblicas', cuya carencia no sera nunca hastante'ment:e lamentada; cuya ca- o reRcia es la causa de la informe, imperfecta Y' anar .. quica sitnaciorí en que se hallan 'nuestras vi as de comunicacion y de trasporte. Se erigia en principio la conveniencia de enlazal' silli herir las vías de tierFa


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con las de agua , los caminos cal'l'etil es y de l'lieáo con los (;anales y rios navegables. La falta de sistema eulas vi~s de' comunicacion ha hecho que mu chas de ellas en Inglaterra, ni respondiesen á las re~ultado's' que eran de desear, ni rindieran las utilidades propOl'cionales, y esta misma falta de sistema·, hablando én general, ha hecho que 'los caminos de hierro estuviesen allí aglumerados. pongamos, pues , la mano con tiempo en esta materia, hoy que toda·vÍa podemos evitar unos males de tamal'ta trascendencia. Entre nosotros ; ya lo hemos dicho, no hay en .el dia sistema de ejecucion en los trabajos públicos, y dividida la accion d~l gobiel'llo simul tán~amente entre estos diferentes trozos, vino á conocerse su impotencia, Otra cosa sU1:edier a si en vez de obrar.as se hubiera concenfrado la accwn del poder sobre un punto, pues entonces, en vez de setenta ú ochenta leguas poco menos que estériles, fuera de1 canal de . Castillá, como hoy tenemos diseminadas en varios puntos, contal'Íamos con un c.anal continuado de oien leguas ,. que hubiel'a producido un servicio completo. No es fuera de propósito record al' esta falta de sistema y qe unidad que nos Iega¡:on las pasadas generaciones; porque hoy se sigue el mismo ,escéntrico y equivocado sistema, sin cUY'a ·cesac.ión en vano 'Será que un dia y ohro dia c1amemos para que se I'ealicep. lós grandes pensamientos concebidos para el bien de la patri~. . En esta parle 11,u estro modo de obt~a r ha sido un verdadero retroceso' de los Liempos .de la monarquía


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.absoluta. Entonces, con un presupuesto de setecienlos milI(mes, se inverliall mas fondos que hoy en la ejecucion d'e ooras p1l1)licas. Ningun sistema, nos cansamos de repetirlo, existe en la mente del gobierno; ni ha pensado lo que ha de sei' de las vias Tle comu. nicacion; ni tiene principios propios para dar preferencia á esta sobre la otra via; ni vive, para deci'rlo de una vez, sino del momento y para el momento. Si l!0 fuera así, ¿cómo es posible que tuviese tan abandonada 1<\ navegacion del Ebro y la navegaeion del Duero~ ¿CómQ se concibe que no hubiera desatado sus recursos y su accion para derramarlos en la parte septentrional de España, que de tal modo se presenta merecedora á que se la procuren los auxilios neeesarios para desenvolverse en la grande . escala que promete? ¿Cómo se comprende que el primero de los rios de España, el que á pesar' de su completo abandono; se navega todavía en el tray~cto de cincuenta leguas? ¿Cómo habia de com-. prenderse, decimos, que el Ebro, la primera de las vias navegables por su direccion,. por su facilidad y por su riqueza, habia de estar tan completamente desatendido? Esta falta de sistema ha influido, y no poco, en nuestro ánimo p'1ra que escribjéramos esta obrita: en ella he'rnos intentado, no sabemos si COIl éxito, desplegar el plan actual de las obras públicas de Esparla. Pal'ece que se halla vinculado en los aragoneses el que hayan de contribuir en todas épocas con su entendimiento á formular un sistema el mas propio


=~ ,)0= '

en ellas para realizar la felicidad pública, El conoe (Je Aranda en el siglo XVIII -y los célebres Garay y Calomarde eo el actual, hao sido lós representantes en su iiempo (le los mas "ltos intereses de la nacioo: nosotros venimos á ofrecerle el tributo denuestl'as 'ideas,' y ¡ojalá que oos fuera dado levantar nuestro vuelo hasta esas suhlimes regiones en donde se cerniel'Oo, y desde las que si rveo 'de enseíiafuiento y de admiracion á los venidero,s! 'Mas 110 se contrae TIllestro sistema á la ordenada ejecucioll de las obl'as pilhlir,as.; no es tan solo nuestl'o intento consultar únicamente esto:: gt:andes iotel'eses nacionales, no ... Otros mochos pensamientos con estos de igual y de tan alta importaoGia contri,buirian en su caso ¡\ formular nuestro sistema, que no se ria otro que el de la realizacion practica de un pro[uodo principio que viene desde lal'go tiempo trabajando Buestro 'entrndimiento, á saber : qtte la economí.a poLítica ele IJplicacion es el ve/'uaclel'o s'isl6111a consl'itucional ele los pueblos moaemos. Mas por a11 oI'a cQncentracion y Ujeza por parte del .gobierno, voluntad finge, fe en el porvenir; con esto soju y en un dia no muy lejmío veBtlria á t¡11\!dai' l'eali zada la navegacion interior oriental y septent.rional de EspafIa en una via de trescientas leguas. ¡ Q.uierél el cielo que', conv~ncjdo el gobierno de la ninguna cxageracion de nuestras consideraciones, fije su mirada sobre 11uestras ideas, sin levanlarla de ellas hasta que, convertidas en hechos, hayan ocasionado la felicidad de nucsLI'a cara patria!


MEMORIA.

DE ALGUNOS llEDlOS SOBRE EL FOMENTO CULTURA

DE

ARAGON

y

DE

ESPARA,

I)~

LA

AGRI-

CON~DERAOOS

EN LOS iliONEGROS.

El mas principal ent.re todos los medios d(! folIJ entar la agl'icultUl'a en España es el de crear vias de comunicacion y de trasporte; todos los litros ele 'mentos que se intenten, sin empezar por los que hllmos ,inc1icado, con todos ellos no se liará sino erear uha exuber'ancia de producciones , que, lejos ué ser un ~lemel1to de riqueza, servirá nará agotar los recursos pecuniarios del labrador , que quedar* aniquil ado en la abundancia misma de sus COSechHS. ' El consumo es el que dehe detetminar la produccion, de Lal manera, qll~', cuando no se consulta este printi pío, se lábra la ruina con los mismos medios con que se intenta ocasionar la felicidad. Así es que en


=~

9'2-=

Espafla ha sido por mucho ticlfl[JO, y continúa siendo entre los labradores, un axioma que dos c@sechas abnndantes empobrecen: verdad que parece una pa'Tadoja, pero queno por ello causa males menos terribles. Al economista incumbe estudiar los fundamen-tos de esta anomalía y de este. al parecer, hecho contradictovio de que 'la abundancia produzca la 'miseria; el economista ~ncuentra sin dificultad qne esta verdad, innegable l'I'specto de EspaDa, es debida, incuestiionablemeute, á -Iá dificultad y falta de comunicaciones, y á la carestía de los trasportes. POI' eso hemos dedicado lo printiipal de nuestra obra á procurar la diminucion de estas concausas, por apéndice, de las cuales vamos á bosquejar ligeramente otros medios, que, á nuestro entender, aun aplicándose 'lÍ un limitado territorio de Aragon. lo son tamhien á todo él y al resto de la península. por analogía . de circunstancias que conouncn en el primero l' eu los Otl'OS territorios. Hablamos de los Monegros, comprendidos en una estensa faja al Nordeste de Zaragoza, de mas de diez leguas de estension y algo mas de veinte cuadradas de superficie. Por Monegros comprendemos aquí hasta doce poblaciones, ' á saber: Leciñena, Perdiguera, Farlete, Monegrillo, Alcub'jerre. , Lanaja, Caslejon, Bujaraloz , La Almolda, Balfarta, Candasnos y' Peilalva, qne si bien algnnos tle·estos pueblos 110 corresponden efectivamente á este lerritOl'io, puede tratarse de ellos al mismo tiempo, por la identidad de circunstancias. Lhlmase Monegros, ó

y


-

= 'f 93=

~Iontes-Negros,

porqne- antiguamente estuvieron tao poblados d'e pinos y sabinas, que á los que mieaban de lejos les parecía un monte oscuro y cenado: El suelo de ~ste dist¡:ito se compone generalme¡lte de la feracísima marga, ó de yeso iaipregnad:o de salitre, especialmente hácia Bujaraloz y Monegrillo , donde hay muchos pozos de aguá salada. Están situados ent.re el Ebro y l'a sierra de Alcuhierre, menos Lanaja y el pueblo que la da su nombre, que se enc,uentran al otro lado de ella. Tiene esta Sl't, pl'inci'pio en los montes tIe Leciúena , y va declinando insensiblemente basta las riberas del Cinca, Esta cordillera estln'o muy poblada de pinares y carras.cales, que suministraban abundan Le materia -para;.el carboneo y maderas de construccion ; peI~O ya ' en eL siglo anterior se biqieron cortes inconsideradamente, y' en el actual han concluido de anuinarla; de \nanera que boy no podemos cOfl'ol1orar el aserto del 'laboriosisimo estadista aragonés, D: Ignacio de Asso, que aseguraba en 1798, época en que escri,bió su escelente obra Historia de la econ,orrllÍa polítil:a de ~1ragon, que la frondosida~ y espesura de estos bosques se conscrvaba algun tanto en los cerro,s poco distantes de Leciñena hácia su naeimiento ;, donde aseguraba que habian buscado asilo los ciervos que antes abundaban en toda aquella tierra. Este ter. ritorio es el mas árido y.desprovis.lO de agua poLa- . ble que hay cn Aragon: la inegulariclad de sus cosechas no peTmite calcular" aun apl'eximaJamerite, lb que produce, pues hay años en que el riego de las

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lluvia's se Il1ueska tan escaso, que ni aun la semiltú se salva , La,incertidumbre de las aguas obliga·á los ' labradores á suplirlas y conservar la humedad con labores mas prol'unuas' : (re aquí nace que no hay país donde se culti ve meJor; domle las juntas de labranza sean rnas robustas lii las araelos Dlf'jor aparejados, 'en lo que ciertamente no ha desmereoido un pU,nto del último siglo acá; aun se ha perfeccionado ,en alguna parte su método 'de cultiyo. Cuando la sementera bencficiada pOI' las lluvias desetiembre se hace con oportunidad, á poco que asistan las aguas en la primavera se suele coger véiute por uno de cebad.a, y quince ó diez y seis de trigo, y ha habido año copioso de aguas que se han cogido cincuenta cahices de este grano por uno de sembradura. Én el dia se calcula que háy en dichos doce lugares m'as de cuarenta mil cahizadas puestas eÍl cuhivo, y suponiéndolas de afio y vez, pueden uar en uno regular doscien.tos mil cahices de grano , En ' otro tiempo hubo muchas viñas en los Monegros; pero en el dia no se ve sino una que ,o tra. La 'opinion comun es que se perdieron en la guerra de sucesion en quf:3 fueron árruinados varios pueblos de Monegros, principalmente la villa de Lanaja , que quedó reducida á muy pocos vecinos. Otros mas ,bien informados de la naturaleza del suelo creql que los hacendados arrancm:on las viñas por la cs- ' . casez de aglla ·1 mala ealidad del vino; y aunque !31 distrito pasa por uno de , los mas cálidos de Aragon, se oJlone al benigno influjo del clima la calidad de


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la ti cITa , tlue, siendo compacta, saliLrosa ydf:lstituida de agua, no puede filtrarse con abundancia ra humedad necesaria paFa sazonar · el fruto, y cuando sol)reviene alguna escarcha contribuye mucho el saliire a aumentar sus l)erriiciosos efectos en las plantas. La ban'illa es uno de los productos considerables de Monegros. Regula'rmente se siembra en se~ tiembre con la cebada, y luego que esta se siega queda desl?ejada para IPedrar hasta la altura competente. Se regula su cosecha en veinte mil quintales. El azafran se ha cultivado en los l\'lonegros dé tiempo inmemorial; más en el dia se halla limitado a La Almolda y algun otro pueblo, cuya cosechil no escede de quinientas libras. Los naturales han aba'ndonado este ramo á medida que el alto precio del trigo loo ha estimulado a convertir los azafranales en tierras de pan llevar. Hasta aquí D. Ignació de Asso, ensu estelente obra ya citada. Tenemos qU,e hacer mérito de los datos y hechos que recogimos hace seis años sobre el mismo terreno, puesto que ello ~erv·irá de mayor esclarecimiento a nuestras ideas, manifestando antes de eúlitirlas lá ?ituacion actual estadística de este ter'ritorio, debieI?-do hacer presente que los datos de que' hacemos uso , no deben considerarse matemáticos, .sin qlte por ello queramos decir que no sean fidedignos y muy suficientes como son para servir á nuestro ' ol)jeto, , Los (loce pueblos que' en esta obrita comprendemos bajo la denominacion u'e Mon.egi'os, contienen . - ' . ' .

a

-......

..


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dos ¡pi!. doscientos treinta ' y cinco vecinos, ósea once mil cuatrocientas ochenta almas; bay en cultivo ~n todo e'ste territorio basta cincuenta y cllaLro mil cuatrocientas cabizadas de tierra, casi toda d~ año y vez, que dan por resultado ciento ochenta y cinco quinientos cabices de tI;igo, sesenta y tres mil de cebada, diez y seis mil 'quintales de so.sa-barrilla, tl'einta y cinco mil cántaros de vino, seiscientas ar~obas de aceite, mil trescientas de cera, y cuatro mil arrobas de miel, é igualmente hasta' tres ó cuatro mil arrobas d~ papas ó patatas. Produce asimismo, aunque en cantidades insignificantes, maiz, avena, judías, garbanzos, guijas ,Y lentejas. . La industria de este teI:ritorio cons:i¡;te en algu- . nas salitrerías, en hornos de cal Y yeso, Y principalme'n te en el carboneo. Hay algunos pelaires y alfal'eros y otros oficios 'mecánicos necesarios á la localidad, y algunos escelentes herreros y carreteros. No bay ganado vacuno; el lanar consiste en ochenta y seis mil quinientas cabezas, qU'e dan ocho - inil quinientas arrobas de lana. El cabrío asciende á di~z ó doce mÍ! cabezas: el ganado de tiro y de lahranza llega á cuatro mir seiscieJ;ltas ochenta caba. lIerías mayores y dos mil quinientas de la especie asnal: al todo, alg,o. mas de 'siete mil cab.ezas. Con 'este ganado se dedican algunos de estos pueblos, y entre ellos La Amolda casi en su totafidad, á la arriería por toda España, y á la conduc~ion de granos por medio ·del acarreo á la vecina Cataluña, lo que verifican cl!-ando se hallan libres de las faenas agrí-

mil

"


= ~97=

colas. El número de casas es próximamente de tres mil, sin ,contar en estas las numerosas masadas, casas de campo ó ,quintas y parideras, que se hallan distribui,das por sus montes y que-ascienden casi á un número igual. La poblacion, to.mando"por base los tres pueblos de 'Lanaja, La Almohla , y Castejon de Monegros, crece notablemente. Desde el año 1820 al 44, ambos inclusive, se observan en, estos tres p1,l.eblos los fenómenos siguientes: . ' Lanaja.

"

)

Matrimonios ..... . . 285 á 15 cada año. J3autizados ., .. .. .. . ,1.'51'5 á 52 jd. Defllnciones . ..... . 841 á 54 ¡id. Aumento total.. .. .

47'4 á 18 id.

La Almolda.

MatJrimenios ....... 524 á 15 cada a.ñQ: Bautizados ... .... .. 16í)7 á 65 liL Defunciones .... .. . 1086 á 45 id. Aumento totaL....

521

á 22 id. Castejon de Moneg1·ós.

Matrimonios .. :.... 291 á 12 cada' año. Baútizados......... 1545 á 62 id. , Defunciones.... .. . 1,1 p á 44 ,Ú( Aúmento .total. ... 428 á 18 id. En 1.834 el cPlera ar~e])ató de La AlmoJda á no-


= ,198= venta y seis individuos, que, comparados con el [él'mino medi.o , dan un esceso de cincuenta v 4.res. En Castejon no 'fue. la difétencia mas que die·z y l1ueve individuos. Estos datos, sujetados á la aritmética política y haci~ndo de ellos bechos aplicables á todo el territorio, dan por consecuencia que la poblacion de los Monegros, progresand9 en la forma que ha hecho en este último cnarto de sigJo; puede, '.y aun mejor debe duplicarse en el trascurso de'sesenta añ'os. En este hecho práctico vemos confirmado el peIlsamiento ya vertido en el artículo primero de esta obra, de que la poblacion de, Espaqa puede y debe duplicarse en un período menor del de ochenta y tres años que le concede Mr. Moreau de Jonnes; siendo tant() mas de reparar la progl'esion en este ,pais. porque carece de elementos seguros de prosperidad y progreso. Solo resta, para concluÍ!' la parte. estadístiGa, hacer alguna indicacion referente. al ' estado actual de sus montes. Es por cierto demasiado lamentable; presenta hoy el antagonismo de sus' antiguos tiempos, y la significacion de ¡;u propio nombre sirve solq para hacer resaltar mas el triste cua~lI'o que se presenta á la yista del observador. Áqllel territorio, cuya frondosidad de arbolado era: casi proverbial en Aragon, hoy, merced á las continuas y terribles talas que ha sUfrido y sufre en el dia mjsmo, apenas se encuentra un terreno con algunas plantaciones, y donde \e hay, estas .son tan modernas y de tan mala raza, que no merecen ni merecerán en muchos años

lo


:.=\99=

el nornhre de bosques. Tal sllCede con el mohte de Santa Quiteria ele La Almolda, en donde empiezan á brotal' sabinas· y pinos reborclencos. Hay, sí, por to1110' el úm]üto de estos imeblos, algunos miles de sahinas y otros matorrales Ó arbustos;' pero ni aquellas 'están seguras, á pesar de que sirven en ocasion~s para los ganados en invierno, ni ' estos tienen ot.ro objeto que el de servir de combustible. Tal es el cuadro que presenta en etdia el pais, cuyo fomento' y desarroHo tratamos de procurar. Pais . fértil y seco;' !;lien trabajarlo; cultivado con esmero, y sin humedad para la germinacion rle las plantas; pais rico poi' la voluntad de la n'aturaleza¡ pais pobre y aniquilado porque sus habit<\dores se empeñan casi' á porfia en destruir las ubres de la tierra, en vez de dedicarse ' á estraerle únicamente su nutritivo jugo. Semejantes á los indianos, deslruyen por su pie las plantas mismas clue con su fruto y sombra les cobijan y. dan el alimento; así' los monegrinos han destruido los' bosques, la mas impo~tante dé las causas de la segul'Ídad de sus cosechas. , El territorio de los Manegros teuemos indicado que lo consider.amos aquí, no ya solo en si mismo, sino por la ana,logia que tieue cou otros de Aragon, . y por lo apliGable¡¡ que serán las doctrinas que se sienten á otros mas es tensos de ' la monarquía. De veinte leguas cuadradas deque consta, se eulLivan cincuenta y cuatro mil y pico de cahizadas, que equivalen á algo mas de ocho leguas, y como la superficie de este terreno ha sido considerada tan solo ho-


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rizontalmente, siendo e.omo es un,' territorib mOlltuoso, puede comprendérse, sin dificultad que escede la superficie sin cnltivó de , trece ó catorce leguas cuadradas; es decill, que casi 'los dos tercios' se hallan fuera de la mano <ilel labrador. Veamos, pues, cuáles ,son las faltas que se echan de ver,y procuremos, los medios mas adecuados ' que á nuestro en-, tender pueden ponerse en l?ráctica para remediarlas. La 'IDaS importante ·de las necesidades que tienen los Mo.negros que satisfacer es la carencia de lluvia; :esta carencia es la 'causa de que las cosechas se ,aniqnilen, de ((ue hayá constante l1)e~te unlJ ins!'guridau 'Y penuria para el, agricultor , y de tIlle todas sus esperanzas se ha!len fundadas· en las variaciones atmosféricas. Mas como esta falta de aguas se ha agravado y se agrava de año en año en la niisma forma que 'Va desÍl'uyéndose .el arholado que, aun cuando en pequeñísima paite, todavía, se conserva; tenemos fácilmente averigu ado que la carencia de bosques es la causa ,inmediata de \¡¡ falta de lluvias que se observa. Ahora bien; si la tenemosconoéida, fácilhá de ser para lo sucesivo pI I'cmedial'la. El arholado está ya fúera de discusion entre los naturalistas que atrae la humei:1ad y 'la lluvia, y al mismo tiempo cn .. ' bl'iendo con su sombra la tierra, hace qU,e esta no se seque con tanta prontitucl. Dotado de la faeultad de ,penetrar con sus raices en lo profunclo de la tierra, forma sus el.eyadas éopas, que dan sombra 11 los campos, de ~ Ha necesitados. "Los bosques, especialmente


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eh las lomas, no solo acumulan la diaria humedad que goteando llega ii reunirse en arroyuelos, sino que con atajar lasJlubes de paso suelen pIJoporcionar Jluvia's accidentales ii la comarca, Son ademas tan útiles los, árboles, aun aislados, en razon de la madera para construcciones, de la' leúa para combustibles, de los fru~os, de las hojas, y hasta de las cortezas y.raices" que da lástÍroa la ojeriza con que los miran muchos labradores ilusos é ignorantes, ,¡ Tratan como contrarios á sus mejores amigo¡¡! Así se eSJllica el SI', Olivan e11 su Manual de , agrricttltU1' a; pero ademas de estas circunstancias que de , él tomamos, todavía tienen otras, ventajas de impo.rlancia, puesto que ],os arboles que necesi,tan mucha humedad ~ecan en 'poco tiempo los pantanos, y e.onvierten en bálitos b'enéficos las mortiferas exhalíJ-ciones del agua estancada, cub~en de tierra veje~al .Ja super,ficie, y preparan abundantes cosechas en.el suelo éubierto antes de juncos y corrupcion .. No hemos podido prescindir de J..¡acer de una manera ,t an autori~alla la apologia del arbolado, porque lamentamos d'e todas vel'as que en España no se haya interrumpido todavía .la serie de treinta siglos ' que hace que en ella se vayan destri.lyendo los 'bosques sin replantados; y porque vemos que en los Monegros su destruccion ha sido tambieri la causa de la ruina de los moradores; 'p orque 110 hay en ellos l1ingul1 0[,1'0 regadío que'í.ma veililtena de cahices de t:ierra en Castejon, en el término de J u:v.ierre, junta "1 Alcanadre, ' que pueden consid~rarse ya casiluera


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de la demal'cacion. Mas ya que "a ~n~'s á tl'alal' .de procurar los medios del' riego natUl'al, debe aprovecharse lalocasion para en el a\nnento ,del arbolado elegi,r las especies que puedan ser mas útiles bajo todos conceptos., y que puedau tener á.los moradores en una ocupacion Ibas constante. Como la produccion de 'mas importancia es en la" actualidad en los M@negros la de los trigos, y continuará siéndolo siempre que los catalanes necesiten Je ellos, debe proéurarse.la plantácion sucesiva de algunos millones de ár'bóles para atrael' la lluvia y la humedad, y para que poI' medio de las raices se conserve la bierra fres"ca constantemente. Pero al mismo tiempo de. be hacerse esta plant!,cion de moqo que no perjudique al que hemos llamado principal artículo de las producciones monegrina'S, Al 'efeclo estas plantaciones numerosas debieran verificarse d'e treinta en treinta pies cuadrados; de manera que, siendo los Mo- . negros. de veinte legnas, con mas dos que ·se tan por el esceso de superficie que presenta el terreno por ser montañoso" resultan veinte y dos leguas cuadradas, Cada una de estas. 'tiene cuatrooientos roiUones de pies de supevficie, y las veinte y dos ocho mil ochocientos millones .de pies cuadrados; dando, pues, la distancia cíe treinta pies de uno á otro 'á rbol que hahier..a de plantarse, resulta que en ' las veinte y d'os leguas habian de ser doscientos no'Venta y tres millones trescientos treinta y tres rriil árboles; cuya planlacion, distribuida entre las doce .mil almas que hoy únicamente cuentan los doce

aumen-


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ti •

pueblos, corre'sponderia á cada uno la plantacion Ul'l t~inte y c.uatro mil cuateocientos cuarenta y cuatro árboles: Mas antes de ocuparnos de, otros estremos; vamos á contestar á una 'Objecion que se nos hará , diciendo que es una C'antidad grande la indicada pal'a que pueda sobrellevarla 'un solo iñdividuo. Esto se contesta fáci.lmente: 'como no es obra la de estaR plantaciones que hu'biera necesidad de ejecutarla en un 'mome'nto ni ser costeada tampoco por los particulares, sino por los ayuntamientos, estps debiel'an utilizar, por medio de vecinales, los dias que, sin , pe¡'jl1uical' á 1as faenas agrícolas, pudieran benefi· ciarse en la ejecucion de esta '01)ra. Ni er.a de hacerse tampoco de una. ve·z en todo el territorio' de cada pueblo, sino que, tomando una marcha sucesiva, debiera iese repoblando todo él -paulatinamente. Con estas,plantaciones se aumentaria la riqueza general en la parte de éombustible. Y' tambien en la de maderas de construccion, y podria dar origen á otras industriaE, y aun servir de fomenlo indirecto ,á la riqueza pecuaria. ' Mas, ¿qué especies de árboles delJieran tener , lu'g ar en estas plantaciones? La contestaciol1 será metafísica; las espliüaciones de ella serán , prácticas, Debieran elegirse los árboles que fuerail mas útiles, ya por sus rendi!11ientos en frutos, ya por la utilidad 'de sus hojas, bien por la bondad de la madera ó por otras cü'cl1nstancias convenientes á la consLruccion civil ó á la industria, El olivo, en sus ()iferentes especies, es uno de los árboles mas útiles para


=204= los MGnegrGs, pGrque ademas de prestar su leña -anual ó bienalmente -pGr mediO' de la pGda, ha;y terrenGS en 'él', en dGnde puede criarse con ventaja. La produccien de este artículO', comO' hemos vistO', es muy escasa, y hallaria el CGnsumG en lGS ,mismos pueblDs dGnde' se cDsechaS'e, ci'rcullstancia ,de nO' pe- queñD interes, La morera es Gtra de , las especies que debia prDcurar aclimatar; escusadO" parecerá que se advierta que la existencia de ' la morera se halla relaciDnada CDn 'Dtra idea industrial y agrícDla de la mayDr entidad; el cultivO' de la seda, e~ efectO', es prDveniente del mayDl' ó menor desarrDUD que _ reciba este arbDladD; ,no' teníamDs destinadO' , para este puntO' e'r DcuparnDs de esta clase de industria, mas aunque sea incidenta,lmente, debemD~ manifestar que la cDnsideramDs CDmD unO' de lGS mediDs de restaurar á lDS MGncgros y, de afirmar sn segura subsistenci1l:' En esta inqustria pDdrían 'Dcuparse centenares de famiHas, y s.obre todO' las mujeres que yiven ' una vida haragó'na pDr ID' c,Dmun; pues que, ademas de que el cuidadO' de IO's gqsanDs, pDr ID m'iTIUCiDSD, es una prDpia DcupaciDn del bellO' sexO', la iilatura de la seda, que CDn tanta perfecciGn ha llegadO' á alcanzarse en TDrrente de Ci:nc¡¡; pueblecillO' inmediatO', tambien de~ia de ej ecutarse, cDmq ' allí, CDn la misma perfeccíDn y pDr mujeres del 'pais. La varie~ad de esta especie de arboladO' es una circunstancia mejor pal'a que se tDme la mas. adaptable al ,terreno, 'Las sabi,nas es DtrD génerO' de ,arbDles, que se crian tozanas en cualquiera puntO' de lDS Mone~ ,

,


=20!S=

'gros, y sin dificultad ninguna podrían establecerse' en el paraje que mas convjniera, con la ventaja d,e que para 'hacer nuevas planLaciones se encuentr,an elementos en el mismo terreno , L<'ls, p,inos tambiel1 son indígenas; los ha habido robustos 'y de buena calidad, y su utilizacion como combustible y como madera para la constl'Uccion civil está ya fnera ,de discusion su importancia; de coñsiguient~ no hay para qué detenerse, Algunas olras gspecies que se lleven bien y que sean de buena índole pueden aclimatarse, y entre ellas las mas oportunas de'lo,s frutales; pero todo tiene que hacerse consultando el ma~ ' yor interes del pais y de los mismos árboles, b~l&­ cartdoles las calidacles de tierra mas própias. Pero nada jnfluirá tanto para que se realice este pénsamiento cumo que el espíritu del pais se p+iSeu:te á la cabeza de él para robustecerl<'l;' lo~. aicaldes y ayuntamientos deben declararse p :' otéctores 'del a,rbolado, y deben ser los primeros en convencerse' it sí , mismos, yen hacer otro tanto con sus subordinados, de que los .arbOles aumenti;Jn su prosperid'ad y aseguran sus cosechas, ' y con esto se habrá dado un 'paso avanzado, No se, debe á otra COS¡¡ la c(mservacion del monte de Santa Quitel~ia dg La Almolda y el crecimiento que de pocos afieS á esta parte se. observa en su arbolado, que la' comiccion de todos, de que conforme han ido respetando los árboles que en ella han retoñado, las lluvias son menos fÍ:!gacgs y. mas seguras; en fin, los ' empleados del ramo de montes y las autoridades podrian fO!llentar y pro te-


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ger mas 'bien que escilar directamente este esp,í ritu del pais. La cuestion de las cqestiones és en los Monegrds, 16 diremos una y muchas veces, el riego de s!ls tierras; estas son ricas y feraces, cu·bieI'tas de mantillo, hien cuhivadas y pingues, por fin, porque nunca el curso con~in·uo .ó constante de las aguas ba venido á esterilizarlas ni á· arrebatar la parte orgánica y germinativa que las constituye; de consiguieúle todo lo que tienda á asegurarles este beneficio tiende asimismo á asegural'le.s una prosperidad ccecienle Y.duradera. Por eso hemos dado toda la importancia que se merece á la pla¡1tacion, porque produce tres objetos á un tiempo; da riqueza en las · maderas y en el combustible, y en sus frutós :y hojas;. produce el riego natural conservando con sus raices y con su somhra la frescura de la l·i erra, y, por último', atrae la humeuad y las lluvias. Es un ramo importante de riqueza por sí misma, un medio grandement.e he- , néfico de riego. PeTo ademas de este medio de riego hpy en los ~Ionegros grandes elementos y predisposicion a conseguir otros riegos artificiales, y en estos tenemos que detenernQs, ya porque escribimos para éste territorio, como porque al mismo tiempocom¡ideramos en él o-tros muchos de AragQn y de Españ~. , Ó 'p or mejor decir .toda la nacion, porque apenas se encuentra en ella un pueblo que ademas de su vega no tenga otras muchas tierras en cultivo, que solo recihen las aguas desprendidas 4e lás nuhes,

y

.

.'

."r.


=207= En Lanaja hay tres manant.iales eÍl el monte, que si se utilizasen debidamente podrian fertilizar cjen cahizadas de terreno, y mas aun si se 'hiciera.n aiudes ó diques en tres barranéQs donde se conservarao las aguas de estas fuentes y las que precipitadamenl é se pierden procedentes de las lluvias. Sin , eml;árgo, para beber no les faltan, porque las . de lluvia. se" conservan á este efecto en algunas balsas, y suple algrtn tanto una fu~nte que hay en el, pueblo. En Castejon hay tambien una fumJte bastante abundante, que sÍl:ve para': apreva,acro , de las caballerías, y á este efecto hay ,t.amhien ,una balsa al Este de lá poblacion, . y ambas sirven tambien para suministrar agua potable á las pet·; sonas; pero ademas de satis~acer estos dás ,ohje: tos, todavía se pierde una cantidad considerable de agua, que bien conservada 'y distribuida podria seryir para el riego de algunas cahizadas de telTeno; pero no sucede esto, sirviendo únicamente á dar es~e beneficio a un huerto de D. (:::onstantino Bu'il; de este mismo hay en cultivo y riego lejos de l~' pobla~ cion, en Juvierre , á una hora y media ó dos hor~s, ú orillas del riachuelo Alcanadre, unaS treinta cahiz~das de terreno, con predisposicion en aquel\os ~l­ r ededores par¡~ aumentarse la vega. Tambiel1' en otros pueblos de Monegros hay manantiales que podrian utilizarse con este fin; pero donde es tamhien l'eparable este abandono es en los dos de Bujaraloz y La Almolda. En la juri$diccion dei primero hay mucha agua subteúáne :, ya p OI' halhrse mas bajo qui-


=208= :tÚ que ninguno de los otl1US puebl'os de este tel'l'ito-

rio, y mejor aun, porque.estand0 en erecto prorundo, las filtraciones del Ebro, que no dista mu-. cho, pueden y deben llegú hasta alli; así es que la mayor parle de las casas de Bujal'aloz tienen den-' tro de ellas un p0Z0, aunque de ordinario no usan lIUS aguas, un tanto· catcá t'MS , para beber. A pesar de que existen tantos pozos! no se riega ni un ~ahiz d'e tierra. 1). Mariano Gros tiene eli las inmediaciones del pueblo una posesion de unos veinte cahices de tierra de viña, y'alrededor se halla cercada de almendros, avellanos, moreras y otros árboles, que á peSlIr . de las buenas ciréunstáncias y. posicion, y aun de la inteligencía con qne se halla dirigida esta posesion, le falta, sin embargo, lo principal, porque carece de riego, y con todo eso, y no contar mas fecha' que la deI.año 1840, Yhaj)iendo surrido apedreos en 1844 y 1845, cogió en este último mil cilntaros de vino. Una costumbre hay en Bl1jar~loz digna de ser observada, no solo en los Monegros, sino tambien en cualquiera otro pueblo que se halle en igual caso ' Enel pueblo mismo hay una balsa donde se recoge el ag'ua llovediza pan las caballerías y aun las personas; pero en vez de introducir aquellas en la hal-. M Ó aproxim rlas á la orilla para abrevar, tienen contiguo á ella un pozo, en donde se filtran las aguas de ella, y de él la sacan 'por medio de unos pozales ó cubos, vertiéndola en unas pilas de piedra, en donde abrevan las bestias una agua limpia y clara. En La Almolda es tambien -de notar, y mas quizá


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que en ningun otro pueblo, esa carencia de riego. Hay un pozo llamado. de la Val, porque ' esJá en el centro de una,~en la que se ' h~lla Castejon, que, segun el parecer mas racional y el comun de aqulillla tierra, está f@rmado por las aguas dé un riach~lelo subterráo qu 1 desde muchos siglo.s ha ido fo.rq:¡é:\ndo. un depósito. inago.tahle. Las aguas se hallan ·de la superficie de la-tierra una distancia de cuarro á seis varas únicamente; so.bre él hay una caseta, y se'puede además descenller po.r una escala de . piedra que hay, al esterio.r Deiltro. de la caseta hay una no.ria muy ·imperfecta, qu~mo.vjda uno. ó do.s rato.s aLdia . por una 'caballería meno.r, éstrae Ullas cuantas docenas de' cántaro.s de agua que se depositan en unas pilas que no tieñen o.tro. ~hjeto que él de servir de abrevadero á lo.s pare.s de labranza del. mo.nte: Nunca se ha visto. seco., Iii en la época actual, ni se sabe tradicro.nalm~nte que así haya aco.ntecido. Mas á pesa~ de la superficialidad de las aguas y su abund.ancia, ni una so.la gota se aprovecha para el riego.. So.lo. con que se abriese una nor-ia en u,na elevacio.n inmedillLa, uno.s doscientos pasos del pozo, ó con aparatos mejor. o.r.denado.B, es indudable uue és~a agua seria snficiénte para regar mas de cien cahizadas d~ terreno én muy buena situacion. Ademas de este Po.zo existe en el mismo. valle un manantial que en el' año 1846 ceIliria mas de hora y media, · el que se cree liene el mismo origen que la fuente de Castejon y el Po.zo de la Val·; este' manantia:l, reco.gido tambien', po.d,i¡\ utilizarse. Véa.s e. pues, ,cómo 15t sitliacion de .

a

14


='210=

ios-Monegros podia sin dificultad esLar muy meJorada; con .solo utilizal' las. aguas que se pierden, podda conseguirse el riego. de cuatrocientas ó mas cahizadas de terreno, y no se concihe la r(1zon de tal abandono y tal incUl'ia, cuando es de todos los del pais conocido que la insegUl'idad de las aguas es la causa positiva y que nadie desconoce de 1.1 ins~glll'i­ dad tambien de las cosechas. Muy agenu de esta conducta, que tan cara les cues~a, otra de);¡Í:.I ser la que observasen; en ~ez de ('se abandono y de -esa incuria en no procurar los medios de conseguir las aguas y. la humedad que al mismo tie.npo desean '. debian ya baber e~sayado to_ dos los aparatos y medios para alcanzar de una manera importante y considerable el medio de la irrigacion. Las norias en un caso, las bombas y las gruas, los aparatus lono-hidráulicos, invencion de estos últimos meses, y, en fin, los pozos artesianos, debian encontrarse por todas partes en las veinte y dos leguas de aquel territorio; la construccion de estos últimos se ~a simplificado bastante, y continúa per·.feccionándose cada dia, habiendo cCilntribuido á ello modernamente la compañia privilegiada tIe Soria'y Crave;. y es tanto mas aplicable la perforacion del terreno en los Monegros, como que á causa de la nQ lejanía del Ebro ' no ,puede dudarse que á una dada profundidad deben encontl'arse aguas .ascendentes. · Mas, ¿qué hay que eslrañar 'en no encontrarse aparatos de riego, cuando estos labriegos son tan inhumanos c(}n~igo mjsmos,. que llan arrelratado .á la


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tierra su humedad natural y atmosférica, arrancando su arbolado? Siempre, y en todos los. paises en qúe se han desmontado los bosques, ha babido una dismil1ucion de lluvias, y- se ' ha observado que estas regiones sufren todos los años mas ó menos tempestades de granizo. En algunos puútos de Europa es sabido que las compaftías de seguros contra granizo exigen mayores premios que en otras partes por la misma causa. La evidencia íl~ HumJloldt, Von-Buch, Daniel y otros es tan respetable sobI:e esto, que no queda duda de la importancia del arbolado para el labrador. "Con la corta de los árboles que cubren las cimas y laderas delos montes, dice Humboldt, cualquiera que sea el clima, se' preparan los hombres p~\'a dos calamidades á un tiempo en lo futuro, 'que son la falta de combustibles y la e~casei de agua.» , Los árboles, á causa de la naturaleza de su perspit;acion y de la radiacion de sus hojas en un cielo . despejado, se rodean de una atmósfera constante .. mente fria y húmeda. De aquí es que todos los b~s­ ques estensos tienden á traer las nubes formadas por la condensacioñ que sube de la tierra, y por lo mismo producen tilla abundancia de lluvia . . Al ocuparnos de l~s Monegros bemos atendido con la prelerencia que se merece para este pais el beneficio del riego natural y artificial. Conseguido este beneficio en todas sus formas, la poblacion, que hoy emigra en masas cuando no ¡lsiste la lluvia, se concentraria, y en vez de sesenta años que caléulábamos cómo necesario término para que se dllpli-


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que, babria de emplearse tan solm la mitad, y aun quiza menos, sin contar auemas con las muchas pe,:~qpas forasteras que se avecindarian en este territorio. La poblacion, que boy se compone de once mil cuatrocientas ochenta almas, que equivalen á q.uinientas veinte 'Y una por legua cu¡¡drada, podria aSG~llder á cincuenia ó sesenta mil individuos. No es solo la agricultura la que ganaria con el acrecentamiento de los bosques; la ganadería pOI; estEl medio tendria ' mas abundancia de pastos, que \loy la tierra seca no puede bacer brotar sino en épocas limitadas; por el contrario, abrigada por la sombra de los árboles, germinaria con mas vigor .y constancia, y daria yerba mas suculenta ·y nutritiva. No es el aumento de ,'iego la única mejora de que es susceptib'e y debe aplicarse á los Monegros: otl'OS medios bay ademas de fijar la poblaciolÍ y de as,egurar la subsistencia y bienestar de aquellos naturales. Ya llevamos inelicado desde el principio de esta Memoria que el terreno era pingüe y fértil. tanto mas que no habia-.sido esterilizado por Ja irrigacion. La cosecba de cereales depende principalmente aquí de la oportunidad de las lIu úas: si estas han acudido a tiempo, la cosecha es regular; si llegaron tarde, se agosta la planta, no produce semi1I~, Yperece. La primera de las producciones, y mejor aun la única dei pais. consiste en esta. y así silCede qué la poblacion y bieDandanza del pais sig'~e al compas de ella; mas no es esto lo que debía Su 'cder si se consultasen hábiJinente los intereses -.j ..


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de los monegl'inos: que sea la principal cosecha los cereales, no hay .dilicultacféen concederlo; pero que sea la única produllcion, sin quedar 6tro asidero á los labrad{lr~s cuando sé pierde, ei!to nq está bien pensado, y eS sin embargo lo que sucede. Por ,éso deéimos: «año de mala cosecha de cereales, afIO triste y miserable: » ,no lo seria tanto si se buscasen Ot110S recursas y oLras labores. La barrilla 'es u'na:r... ticnlo del que, como hemos visto, 'solo se recolectan diez y 'seis mit (luintiales: -haymuchas tierras aptas para es La p,roduccion; y cl!lmo puedeJl' sembrarse c@,n' la ' cebada 'ú otI'os granGS, en razon á que viene en época distinta, es esta otra mayor ven,taja. Tamhiell es insignilicante la cosecha de 'las legurúbres, como judías, garbanzos, guijas, a~Tl}ortas, lentejas, bisalt-ós ó guisantes y otrás, y aun de la patata y el maiz , artícu los todos que de cada iUDjil solo' se colectan cantidades insj~nilicantes:; y' SIn emhaI1go, 001.. tilVados con la predileccion ' que se merecen; podrian ser de un recurso inmenso para la labranza. ,La 'paIlaba sobre todo, como fr~to alimenticio; que susti1íu:ye hasta "cierto punto á los mismos cereales, p~~ dria' ser estendida 'considérablemente. ", ~ La borticultura tambien podria ser un ramo de espll!ltacion, adaptándose á las partes de terreno,que f1leran mas á propósito de entr.e la inmensa variédad qú~ hay por su dirérent e 1,)'Osicion ó elevacion.Por estas m ismas circunstancias debia procurarse b plantacion ,de vifias, puesto qué ya tenemos ejemplo de otros puehlas de Monegros'; y aun cuando han pro-


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ducido bien, no seria razon suficiente que en alguo punto no huhiera sucedido lo propio, porque esto ha debido ser, ó por falta de inteligencia, ó por mala eleccion de terreno; de manera que la oportunidad de .eslenderse este cultivo queda en pie; sin ·que se pueda opinar lo contrario. Se observa en los Monegros un ganado mular y asnal escelente, con el que se hacen las labores; mas, ¿por qué no se ha de usar el vacuno, si no en la totalidad, en mucha parte, é introd·ticiéndole paulatina y 'sucesivamente conforme v'aya desarrollándose el arbolado? El bueyes de paso tardo, aunque lo seria menos Ei desde temprano se acostumbrase á andar con cierta viveza: en las carretas es dende se vuelve mas pesado. T\ene mucha fuerza y sanidad, haoe labor profunda, no es delicado en los alimen· tos, puede mantenerse bastante bien con solo forraje. y fil.lalmente " cuando va entrando en edad, se le engorda y ~ende con estimacio.n. El ganado caba· llar y mular, por el contrario, es caro de mantener, se compra á alto precio, y luego, cuando entra en años, se vende con poca estimacion, y aun muchas . veces se abandona. De desear seria que se estableciese la saludable costumbre de adquirir lechales, que á poco precio se conseguian, y despues se aclí- . mataban en el país, estando por lo mismo meno~ espuestos á enfermedades, y adquiriendo con poco costo un gran valor. . No concluiremos esta parte sin hacer mérito de un desperfecto que sufren las cosechas de este pais,


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ocasionado por las alond)'as y otras aves que e.l1 gran nllmero las destruyen. ,Para aniquilarlas "Reria, muy conveniente que va)'io~ pueblos de los Monegros se pusiesen de acuerdo para pl'ocurar de consuno los medios ae concluir con esta plaga, que SOIl muchos. Ya se caz.an poda noche por medío de luz yesquila, ya se cO(l'en cn grandes cantillades por meclio de .Ia liga ó hes(I"e , ó por la red, ó bien despnes de la süímbra se disll'jbuye de propósito por los campos algunos puflados de simiente saturados de una (lisolucio n de nuez vómica, que las narcotiza y mata; ó bien en la época de la ovacion, destruyendo los nidos, Ó p~ll' último, obligando á cada morador á que presente cierto número de ci,lb.ezas. La agricultura es lo que naturalmente nos ha lla· mado con especialidad la at.encion, porque es la base de la riqueza ~el pais; pel'o no basta con la agricul,tura: es menester buscar otras artes de Gcupa~ion manual para utilizar las gentes y empleal'las mujeres en los mucllOs dias ' vacantes de tL·abajo. La cria 'de gusanos de·seda, con SIlS consecuéncias del hilado y accesorios, seria de las mejores industrias. La ela,bol'acion del esparto, en todas sus fot'mas, que ya se ejecuta en los pucblos inmediatos de La Lu~za,. Tramaced, Vmaced, Mareen, Pilaces y Otl'OS, seria lnuy digna de es tenderse por este pais, en donde abundan los buenos espal'tales. Las mujeres, ademas, debian dedicarse las faenas del campo que fueran compatibles á !)U organizacion, que son mli' chas, y Gon esto tambien se conseguiria que se dis-

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¡minuyese el valor de los jOl'llales, que, segun parece, son bastante ele\',ados. Acaban de tl'ae,r les pe1'Íódicos de EspaÑa un3 noticia que qu eremos enlazar con nuestr.a 'obra 'por su grande importancia, y porque quisiéramos 'que se aclimatase y estendiese pl'.Ontamente Pl)r. todo el ,territorio espaüol. 'D. Sinibaldo de Mas, nuestro cónsul en China, acaba de remitir al gobiemo .simiente de gusanos de seda del Norte deU'celeste imperio, que no necesitan del cuidado humano, que dan una seda delicada, que crian por si mismos, y se alimentan de las hojas del fresno, encina y caslafío; tres ilI'boles que, uno Ú olr.o rl.e e1los, se dan eH cualquiera parte de la pe; JÍnsu1a, y tambi en 1Jodian ser aplicables á los Monegros. Estos debian lwocurarse t~bjen cualesquiera otro g~nero de inel llstrias; la alfarería. debja lJl'odu'eir bastante- bien en este ten:itoí'io por la, crasitud de Jas tierras; el cuidadq de las lanas, su 'cardado y , su filatura, para destinarse á obras manuales, como calcetellÍa y obras industrias, tambien ordinarias, de' aquellas que con tanta pretlileccion miró el autor del discurso sobre el fomento de la industria popular;, el inmortal Campomanes. Hay, una costumbre en los Monegros, causa poderosa del retraso. en que se enéuentl'an muchos vecinos; á saber: la de tomal' trigo ó dinero prestado á la semenlel'a á altos réditos. Esto ocasiona dos perjuicios: el primero consiste en que las utilidades del labradol' l'Íenen á quedar en último resultado


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en manos del prestamista; .el segundo, que aquel, acostumbrado á vivir de prestado y á permanecer siempre dependiente de agenos capitales, se conna~' turaliza con este errado sistema de vivil', y se viotenta pa¡'a salir de él, estableciendo un círctllo Yicioso en que se agita, dentro de! cúal no se halla obra cosa positiva que su ¡'uina y su ~miser.ia. Seria conveniente que lus labriegos se fuesen acostumbrando á subsistir con sus propios recUl'SOS, que en~onces, no sufriendo desfalco~, irian aCl'eciendo. Por último, para conélu·i r esta memoria propondremos un seguro fomento en la creacion de sociedes de soconos mutuos sob\.'e caballerías, con el fin de evitar las consecuencias inherentes á la pérdida de estos poderosos auxiliáres del hombre. Sin el uso contin.uo de las bestias en 'la labrMza, esta se encontraria en un estado de languidez que las máquinas con todo' su poder no podrian reintegraif sine .en una p~rte limitada. El trabajo combinado del hOl:nbre pod'r ia 6lup1icar la produccion; pero nunca se ob'tendri3n las grandes resultados que produce el trabajo de los animales amansfldos que 'Se. apli~a á beneficiar I3. tiena; con sus despojos distribuyen )Jor ella los priílcipios vegetativos, y la restau't an de las pérdidas ' que tuvo . én la última cosecha; con 'su hbor no la permiten producir otras sémillas que. las que necesita el hombre, y finalmente, conduce los fl'u~os que con tanlo tra~)njo ha contribuido á formar, tel'minando la ohra de este modo, y volviend'o cadá año á comenzarb de nuewo. De manera que el ganado


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contl'ibuye á aumental' las fuerzas del bombre y emplearlas con mayor eCO~1 0'TI ia, multiplicando los goces y llumentando la producciOll que de otro modo no conseguil'ia el hombre en una escala tan estensa. De consiguiente el vincular en un labrador eluso de sus animales sin que se fatigue en re'ponerlos cuando le falten, es en nuestro concepto proporcionarle un elemento perenne para su industria. y una grande ayuda para cultivar .sus haciendas. Nadie dudará que un labrador a quien $U mala suerte ha hecho perder una ó dos caballerías en un aiio se ve apurado para haberlas de reponer, y que á escepcion de aquel reducido número de personas que en cada pueblo se 'denominan con el nombre ·de pudientes, y aun estas, . las mas tienen que v~¡;¡der alguna de sus heredades para haber de auquirir aquel par de animales cuya privacion ocasionaria la total ruma del labrador; y si no lienen qué vender, se constituyen en la clase de braceros. Por ello, y asegurándose todos recíprocament.e con sus intereses, y siendo todos aseguradoreg y asegurados, la hemos concebido bajo es~as bases. El ohjeto de la sociedad seria que, á los socios dueños de una caballería que se les muriese de enfermedad natural y no violenta ó caso fortuito, se les entregase otra cantidad con· la cual pu~dan adquirirs(l otra caballería de igual precio. Para cubrir esta cantidad hahia de hacerse un reparto proporcional entre todos los socios, para cuy.o fin al tiempo de entrar deberia presentar un certi-


. =2~9= flcado del alheital' de la sociedad' que aCl'edilasc es" tal' la cahall<lría saBa, ó padecer tal, defecto que no comprometiese su existellcia, y el valor que le daba el propietario, que si era alto tendría derecho á retasarlo. Estereparlo habia de hacerse éon arreglo á la siguiente tabla ¡ sin admiLir otros quebrad<ils : El qué tenga una caballéría de la tasacion de ·Rs. Mrs.

4,000 rs" pagará 2 5,750 .............. 1. 5,500 ...... .... ._.. 1 5,250 ............ ~. 1 5,000 ..... .......... 1 2,750 .............. 1 5,500 .. : ........... '1 2,250 ... .. . ........ '1 . 2,000 ......... ¡ •••• 1.

Rs. Mrs.

» 1,750 ......... » 50 1,500 ......... » 26 1,250 ......... ·• 20 1,000 ......... » 16 750 ......... » 12 500 ......... » 8 250 ......... » 4 125 ...... , .. »

50 26 20 16 12 8 4 2

Pero d~ manera que se haga siempre ·á todos los socios; esto es, que sí muere una caballería de valor de mil reales, se haga un prorateo general, aunque este cubra con _redundancia dícha cantidad, quedando de remanente lo que sobre para la siguiente operacion. Dp.berian ser admitidos por socios los d\leños de caballos, mulos, bueyes y jumentos, machos y hembras, dedicados á la labranza ó á algun otro ejercicio semejante. No deberian entrar en la sociedad las caballerías de las diligencias, Gorreos y. posbas, pero sí las de los ordinarios domiciliados en La poblacion. _


=220= Hé' aquí lo que el estudio del terreno y necesidades de los Monegros nos ha hecho' concebir en beneficio de aquel pais, sobrado rico por la fertilidad de sus,tierras, y harto miserable por ciel'to por l~ escasez de las lluvias. Por lo tanto el medio mas eficaz, el elemento mas poderoso, la cuestion de las cuestiones para los Monegros: son el riego y ia hiln:.edad, y así como para los Monegros, la cuestionde las cuestione.s agrícolas para España es tam bien el viego, Por eso nos hemos fijado en este punto con toda especialidacl. El foment.o de los hosques y plantacion de arbolado producé, á la vez un ohjeto d'e valor y , de ,riqueza en sí mismo, atrae la humedad y ocasiona la frescura y la ir:rigacion natural de la tierra; ¿ r á cuántas pohfacione's de España noes a'ljlíécihle todo 10 que acabamos de' decir? La desgraciada, Mm;cia, tan azotada por la sequedad, quizá no d'liba la' in· gratitud con que la trata la naturaleza sino á la incuria con que aquella provincia niega á ~a tierra las planfaciones. Empiezan los murcianos por ' pedir agua pal'a })laiitar hosques, en vez de- crear' boSques para , consegu,i r agua . . Bastante semejanza existe 'entre ambos territorios para que la ima', ginacíon inopinadamente se haya fijado en ellos consideri'mdolos bajo uú rriismo punto de vista. Agua necesitan los Monegros para vivificar sus campos y ser un::> de los terriloTios mas ricos de Aragon y de Espaúa; ,agua necesita la provincia ele Murcia para convertirse en el vergel de ,la península y en una de las comarcas mas fértíles, deli-


-22~= . ciosas y ricas. Los Monegros se hallan pohres y oon una agricultura lánguida, parque carecell de bos~ ques que atraigan la humedad y la conserven en la. tierra; lQs mOl'cianos viven en la miseria hostigados por la misma causa, que nos clecidimos á creer que, es producida por la misma carencia de bosques: hé: aquí, pue,s,. en lo que llevamos escl'Íto 1In sistema. puopio pararestaurau aquellos oampos: hé aqU!í una) memoria para el fomento tambien de aquellas tierras' meridionales. Pero no solo es de aplicacion.nues-. tro , pen~amiento á esta sola parte feracísima de' nuesti:(!) territorio, sino que ~ecorrjendo ,una por unll! las provincias que oomponen nuestra integridad nadonal, en cuál mas en cuál menos, en todas es aplicabJe la idea de aumentar los bosques, porque en tpdas se e'&tán destruyendo desde hace muchos siglos, en Valencia y AndaluCÍa, en Cataluiía, en las Castillas yen Galicia .. Tamhien hemos llamado la atencion de los Monegr~s hácia el aprovechamiento de los numerosos manantiales de agua que hay distríbuidos, por el pais y abandonados y estériles por no haber fijado la vista en ellos; causa verdaderamellte disgusto que, existiendo en nuestro poder recursos, si no para remediar absolutamente nuestra suerte, a'\ menos para aliviarla, no los pongamos en juego, siendo por otr.á parte fáciles de ponel' en ejecucion: tal suce<!.e en efecto en Monegros, y como en Monegros, en ~u-, oha¡; otras provincias de Espana existen estérile~ IQuc,hoS hilos de agua de la mayor u,tilidad, y aun


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fuentes. y ~iachuelos que disc.urren desde su orígen ~ su desembocadura sin haber pagado tributa. una sola gota á la agricultura, sin haber servido al riego de modo alguno. Mas aqui parece opo¡:tuno que recordemos que por ahora lo que podria convénir es utilizar lal:¡ cantidades de agua que costasen poco dinero y trabajo, pues por lo demas no es' aun la oportunidad de emprender en esta materia obras de considel'acion, porque por hoy debemos concentrar toda nuestra voluntad y nuestras fuerzas sobre las vias de trasporte para despues seguir sucesi·vamente el órden' progresivo que nos marquen lós bue.nos principi@s. Primero poner espeditos los medios para trasportar los frutos con comouidad y baratura: despues crear estos hasta de una manera indefinida: este es el método filusófico, el método racionaJ; el órden inverso no es sino la plantificacion del empirismo, ó mejor, de la ignorancia y de la anarquía, ó la continuacion de las iueas que hoy y hace mucho tiempo sÍrven de pauta al gobierno en su marcha económica. Por último, la utilizacion de los diferentes aparatos conocidos p3ra la estraccion del agua es un medio tan aplicable á los Monegros como á Murcia y á cualqúiera de -los otros territorius espailoles en que baya falta de humedad, de agua de riego, de arboles ó de lluvia; de consiguient.e, despues de lo que tenemos dicho no es ya ocasíon de reiterar los argumentQs y afirmar las convicciones; es de una utilidad právt.ica general, y en es Le punto dehiú6n


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terminar nuestl'as indicaciones, porque despues de haber hablado del riego y de los medios de procllra~lo natural y artificialmente; siendo esta la pri- ' morrlial y mas alta de las cuestiones agríeolas que hay que resalvel' en España, todas las otras debian de parecer exiguas y secundarias. Sin embal'go, la rotacion de cosechas, el procurar q'ue ún territorio no dependa únicamente de un solo: fruto para cuando este falte quedar sumido en la miseria, no es circunstancia de poco interes, sino muy vital', sobre todo parapreve'nir la pobreza, hoy que poclemos dirigir nuestras mÍl;adas á los campos y á los talleres, sill encontrarlos, como los de lnglatel'1'a, cubiertos de hombres que han perecido de inanicion. El cultivo de las legumbres, el de las - plantas de la huerta, el viiíedo, la barrilla y otras muchas especies, juntamente con los árboles frlll:tlreros ó que se pl'esten á algunos ramos de indu~­ tria, podrian servir á la consecucion de este fin. Por otra parte, aunque es verdad que tienen un ganado de labor de buena calid'acl, dígalo si no el buen cultivo del terreno, es' estt:ailO que no· se use con predileccion el. ganado boyal, -por las grandes ventajas que tenemos insinuadas" cuando en aquellas inmediaciones, hacia el Norte de Aragon, se usa con bastante frecuencia. En fin, la destruccion de las aves que aniquilan las cosechas; la creacion de una industl'i,a popular; el hacer que las mujeres se empleep. en muchas dc las operaciones agríüolas dé C[lle son susceptibles por


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022/~= _

su sexo; el. evitar los -préstamos por las fatales consecuencias que ocasionan al labrador; y por último, la creaciol1 de una sociedad de SOCOlTOS mutuo.s, con el objeto. de asegurar el uso de las caballerías de labor, sujetando así lo.s evento.s de la suerte ó de la naturaleza para que no dejen al labrador exhausto.' de recurso.s, han sido objetos que han llamado nuestra atencion. Solo resta ya que las aplicaciones vengan á confirmar nuestros deseos, y (fue esta memo.ria que hemos escrito para los Monegros, territ.orio. rico y feraz por la naturaleza, y p@bre en mucha parte por la inercia de sus habitadores, sea .igua:lmente útil al résto de la España, en cuyo. caso. nuestros deseos se habrán visto cumplidos.

FIN.

'1


. I

IN,UICE . y TABLA DEr LAS 1IIATEIl.lAS GONTENID'AS EN ESTA OBl\A •

. JI PAGINAS.

PRELIlVlIN AR.-OpOrlunidad.~Marina espaiiola.-Es un proyecto nacional y europeo.-Aragon .-Basedel plande mejoras materiales en Espai1a. -Aislamiento.Tl'igo, Jíarinas ', vino y pobla¿ion de Ara- gon.~Care!lcia en él oc vias públicas ..... ARTICULO PRIMERO.-EsT:A.DO DE LA Es-

5

PAÑA, CONSIDERADA ECO"l'ÓlIlCAMENTE.-PO·-

blacionc1esde elsiglo xvm.- TClTitodo.Se destina . ....-'Bosques.-Hulla.-D·esalTó· Uo deJa pobJacion .-Ccrea'1esen·varias épocas. -' Harinas cleSan tander. - Progreso de', la agficulLura.-Inclustl·ia. ~AJgodoI1.­ Pflpel. '- Hierro. - Minas. --.: Azogue . .:....

r, t

1. 11 1, ,j"1'

Sombreros·.---Seda. -More.ras.~Monfort.

- Harinas . - Transacciones meTca nti· les. -Su porvenir.-Mal'ina' mercante . ... · fl5 ART. 2."-DESCRIPCIUÑ E HIsTomA DEL EBRO. ., ~Su impol'tancia.::-Direccion. - Longitlld.~Rios tl'ilJl.!tários.-PobJaciones y pl'oviñcias contiguas ..~1155. ~f476.­ Proteccion al Ebl"o.-Tentativas para Sil navegacion."-Tortosa ......:.Los A1faqlles.~ , Nuevas ten\.ativas.-Bul'l'iel.-Royo y Se- . gura.-Navegaclon áctual.-Riego.-Mis-' ley.-Nougues. - Ilal'in·as aragonesas .....

15


=226=.

ART. 5:-CüNTINUACION BAJA DEL CANAh IMPERIAL. -Sistema misto.. - Histüria.Pignatelli. - Obstáculos. - Cincuenta y nueve avenidas.;--Présa recta.-Caudal de agua.-Lüngifud y dimensiones.-El del Langüedoc.-iVIr. Lal~nde, - Terreno simosü.--'-'-iVIuerte 'de Pígnatélli y sus causas prGbables.-EI conde de Sástago. '"-Revestiniientüs.-,-D. Juan Peilalver.El marq.ues de Lazan.-Bllrriel.-Garcia Otero.-Cuarto proyecto.-'-Uniün aiEbrü. 35 ART. 4. o-ExÁME.l'i DE LOS PROYECTOS DE CONTINUAClON BAJA DEL CANAL hlPERIl\L. -D. Ramoñ Pignatelli.-Canales dEl na~ vegacion y de los -de riego,-Er de Tamarite.-"-Reflltacioq del pl'oyel~tü de Pigna· telli.--'-Pendiente del Ebro de Füntellas rürtosa.-Proyecto del Sr. Burriel.Del Sr-o García · Otero.-Nuevü prüyecto . . ~Consejos económicos para las-obras públicas.-Construccion de barcos:-Los Alfaqués,-Vinarüz. - Benicarló, -Dormer ... ,., ............ _........ ,.................... 49 ADICION AL ART. 4. b -UNiON DE ZARAGÜZA CÜN EL CANAL bl11ERIAL.~Acequja de la Romarera.-Glorieta.-Cost.e.;...... 62 ART. 5. o -PROLONGAClo.N ALTA DEL CAl'lAL IMPERI~L ,_y UNION DEL MAR MEDl,TERRÁNEO. AL CANTÁBRICO.. - Union con Tudela.-Pignatelli.~Co.nÍ'ad:-Otro prüyecto.-Garcia Otero.",-Varios prüyectos el,e Uniün al Cantábrico.~Canal de Cünrad.Direcciün.-San Sebastian.-Milagto.Bchegarate.-Lem aur.- Presu puesto.Modificaciones. -'-'" Pensamientos sübr~ abras publicas. -Condiciones facultatí~ vos.-Otras consideraciones.-C>rden de

ª


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las oJn-as.-Ventajas del prqyecto...... .. . 69 o ART. 6. - 'UNJON DEL EBRO y CANAL hIPERIAL CON EL DE CASTILLA y CON EL DUEI\o.-Ramales al Cantábrico.-El Ródano.-Ferro-cauíl de Santander .-PIarinas dtl Castilla y Aragon.-Cereales en Francia é Inglaterf.a.-Reyno so.~Ma­ t.aporql~era.-Surtido de harinas.-Mila'gro.-m Ebro en 1845 ó 1844·.-Navegacion superior del rio.-Navarra, Logrollo, Ala\fa.-"-EI rio en sus fuentes.Union del rio con el canal de Castilla junto á Alar del Rey.... .. .... . .................. 81 ART. 7.o-DATOSPARA LA HISTORIA: DEL DUERO, Y CONTINUAClO'N MEn¡:DION AL DE LA NA.VEGACION ,DEL CA¡(AL DE CASTILLA PÓR EL' ~lIS~1O RIb.-Origen, direccion y~ territo- ' rios que atraviesa.-Longitud: -Pobláclones cont:iguas.-Irripedimentos', -Profundidad del 'Cauce.-Páso malo.-Pesca. -Tentativas de su navegacion y.uhion conel E1íro.-J:lrolongaci.OD del-canal de Castilla hasta Zamora.-Nuestrb sistema .......:.. UnÍon del' Duero con Vallad.olid por el Pisuer'g a.-Sistema misto.-Doq¡inio de los rios .-NaGionalidad éspañola.-Los . Reyes Católicos.-Barcos planos.-Resú-; men.-Porvenir de Valladolid y ~e Zaragoza.-San lsidoro.~, ............... "...... . 91 ART. 8. o-NEGOCIACIONES DIPJ,DMhICAS PARA LA NAVEgACIQN DEL :BUE'UO, y NUEvAs TEND"ENCIAS ECONÓMICl(S EN PORTUGAL PÁRA FACILTTKRhA.-Navegacion áctual.-' Tratado de 1855.~Su reg.l amento.-Re"isioo: en 'i8~O.-Conveííio de 18M . ~ Slatú gúó. -ta HiÍlOjosa. - ATías Gi L ron. - Estremadura y las Cástillas.-


=228= Actas de Viena.-Esterilidad de los tratados.-Bajo. prec.io de los cereales portngueses.-Renl órdeo <le 3'1 de mayo de '1849.-EnLorpecil;rlicnLos.~Abuso.­ Nuevas tenele,ncias en Portugal.-DicLámen del com\lrcio de Opor,t o.-Ocho con-' clusiones.-Zollwerin peQinsular ........ . 105 ART. 9:-;-FEI\RO-CARRIL HÁr.U VALLADOLID.---:-Pensamientos sobre obras públicas.-Trascendencia , y porvenir de esta via.-Ferro-carril de Aranjuez.-EI gobiCi·n.O debe seguir el movimiento; no dirigirl~. ni crearle~-El Iler~tldo.-Ferro­ l~arril á, Alicante. - Valencia.-Cartagena.-D. Juan Rafo.~El de Aranjuez.(;osto de una legua en váriasnaciones.- La España.- Ferro-carril de Valladolid.- " Su direccion.-Línea recta. -Guadarrama. - ProJo·n.gacion escesLva.- Nuestro proYllcto remata á la izquierda del Duero.-Longitud y presupuesto d(¡l esta via.Ramal deZamora.- ESéelencia·dela union de Vallaéloliel con Zamora por el Pisuerga y el Duero.-Seis argumentos.-Conveniencia diplomática.-Hidráulicos moder~ nos.-Orden de los trabajos.-Caminos de tas provincjas.-Desconocimiento·de la importancia del Duero ............ ......... .. 1-1:7 ART. 10.- FERRO-CARRIL DE MADRID Á FRANCIA P()R EL éENTRO DE LOS PIRINEos.La Espafía.--Ferro-carril á Francia por VaUadolid.-Su longitud.-Nullstro proyecto por Zaragoza y Huesca.- Longitug.-Presupuesto.-Caminos de Irlln y de Figucras.-EconQmÍa de llu~Sl.ro .pro­ yecto.-Su porvenir.-Unirá á Francia y Europa con Portugal y España.-Es vía


=229= central. - Aragon. - ;rrígo. - Vino.Frutas.-Zaragoza, llave del ~bro. -Va: ríos eaminos.-EI Norte de l\I'agon. - EI Mediodia central de Frullc'ia.-Fer.ro-carril de Cataluüa.-EI de Montauvan y 'Tou·!ollsr. - El de Langüedoc... ..... . .. .. ...... Hí5 ADICIOJ~ AL ART. fO.-COESTIONINTERNAClONAL DE LA TRAVESíA DE LOS PIRINEOS.Auriol.-Seis !ineas. -Dos preferentes.--: . Argumento único '; condiciones faculta tivas.-Seis proposiciones en apoyo.-CuadI'o sinóptico de distancias.-Cuadro sinóptico de candicionesfacultalivas.-Prorecto de los' ingenieros franceses .-Ma~ doz.-Nuestra opinion contraria.-Por l' Aure. - Mediodia de España. - Zarago-" za.- Ferro-carril de Cataloña.-El de Zaragoza"tod() central. -El mas corto d"e Madrid áParis.-Refutacion de la Memoí'ia francesa.'-:'Axioma.-Argumento sin réplica.-Pruebas tomadas de la frlemo1'ia francesa .-Desventajas contra España y FraIlcia. - Mr. Colomes.~Túnel. ­ Madoz y Torrente. -Preferencia condicio" nal , sobre ,los otros dos proyectos. - El Somontano .. , ... ..... .. .. ... .. ... ... .. .... ..,'.. {45 ART. H .-BESÚMEN DE LqS ANTERIORES, y REf"OLTADO VENTAJOSO DE LA UNlON DE LOS TRES MAREs.-Pano de Resé. -Trigo .Industria , harinera aragonesa.- Vino.Aceite. - Jabon . -'B arrillas. --Áumento de trasporté. -Empresa mercantil.- Importancia de nuestro proyecto. - Los dos fer ro-carriles, complemento del proyecto. Consideraciones dirigidas al g'obiemo. Tres aragoneses.-Principio económico'. . -167 MEMORIA. - DE ALGUNOS MEDIOS SOBRE EL


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¡,'oUENTe DE LA, AGRICUL'JlÜIi.A DE , AR.AGO~ y DE ESPAÑA, CONSlDER>\DOS EN LOS MONEGRos.-Principal fomento.-Monegros.Su etimología.-J). Ignacio Asso.-Siluación antigua."-Su actual estadísti~á.-. PeblacÍon.-Tierra en cultivo.-Cel'eales.-Olras producciones.- Industl'ia.Ganados.-Fenómenos econónlicos.-Estado de sus hosql1es.- CultiYo.-Escaséz de aguas y hosques.-Superficie en leguas cuadnadas.-Cal'encia de lluvia.Olivan.- Tierras regantes.-A umento de arholado.-Cómo dehe practicarse.-Qué especies deoen plantarse.-La morera.La seda.-El ol-ivo.-La cuestion de las cuestiones. ".J\'lananliales yaguas perdidas.- Lanaja. - ChStcjer¡. -Ruil. -Juvierre:- Bujaraloz.- Gros.-La Almolda.-Pozo de la Val.-AprovechaII]iento de estos man31rtiales.-Olros meclJos de. riego.-Opiníon de algunos naturálistás sobre el arholado.-Rotacion y variedad de coseebas.-Ganado de la'h or.-Desperfecto: eI!_lifS coser',h as caus'ados por las aves.-Nuevas industrias.-D. Sinilíaldó' de Mas.-Ottás · i'ñdustria-s:~Cam'poma~ nes.-ViVir á préstamo.-Sociedad de socorros mutuos.-Murcia 'y los M:onegros.-Identidad de causas de su miseria.-Aragol) y Espaiia consideraclos en este territol'io .-Resúmen ......... : ... :... t91 COLOCACION DEL MAPA......................... . .. 235 J


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Estudios sobre el proyecto europeo de la unión de los tres mares