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Joaquin Rivera Larios

El oficio de escribir canciones


EL OFICIO DE ESCRIBIR CANCIONES Joaquín Rivera Larios Siempre me ha fascinado el oficio de escribir canciones, el ingenio de desarrollar un tema y musicalizarlo, con un estribillo que quede prendido en el gusto de la gente, que pueda tocar sentimientos, cautivar, enamorar, vencer la resistencia que una dama opone a su pretendiente, o bien, impactar positivamente en la conciencia colectiva sobre un tema ético o de contenido social. Uno de los estímulos que tuve para escribir canciones fueron los Festivales OTI de la Canción Iberoamericana que duraron de 1972 a 2000, y donde nuestro país nunca figuró en ninguno de los tres primeros lugares. Los dos primeros temas que escribí hacia 1987 “Despierta señor” y “Obsequiemos amistad”, fue para participar en este certamen a nivel nacional. Desde que tuve la osadía de esbozar una canción, comprendí que ésta debe preconizar un mensaje positivo, que busque aumentar la confianza, la autoestima y la fe en un mañana mejor. Para el caso, con “Despierta señor”, procuraba alentar el avivamiento de Cristo en el alma de cada persona. Comprendí que una canción es una valiosa herramienta no solo para amenizar el espíritu, si no para desatar nobles sentimientos, y para dejar grabado en el imaginario colectivo un

ideal, un sueño, una visión, una percepción. Las canciones son como una radiografía de nuestros sentimientos y recuerdos en una coyuntura dada. Raíces genéticas y entorno En ocasiones he tratado de explorar las raíces genéticas y el entorno que nutrieron el genio creativo de algunos autores y compositores. Algunos tuvieron padres músicos como Paul McCartney, el ex Beatle, el español Manuel Alejandro, el padre de Billy Joel, era pianista clásico y el de Álvaro Torres era violinista; el progenitor de Mark Anthony era guitarrista de boleros y le enseño a su hijo composición; la madre de Fito Paez, era pianista y la de Diego Torres, fue cantante. No cabe duda que que si bien el talento se cultiva, también tiene un ingrediente genético, por lo menos la inclinación, la vocación o la actitud. En el programa televisivo Historias Engarzadas, Mónica Garza entrevistó a Ricardo Arjona, quien afirmó que su padre era la persona más importante que había conocido. Arjona comentó que su padre le enseñó a tocar guitarra, fue un gran orador y escritor y que había ganado dos festivales de la canción estudiantil, con temas compuestos por su progenitor. De ahí la importancia de desarrollar dones y talentos, porque se pueden enseñar a los hijos. Respecto al entorno que rodea a los creativos, la ex vocalista de Marito Rivera y su Grupo Bravo, Elena Rivera, quien se estrenó como compositora en el 2013 con el tema “Cinco besos”, comentó en una entrevista que en su casa la música era el pan nuestro de cada día,


que tomaba su biberón observando a sus hermanos ensayar y que a los 6 años se incorporó a la agrupación. Canteras de autores Hay grandes autores que proceden de conservatorio como los españoles Juan Carlos Calderón, autor de temas emblemáticos como “Eres tú”, “La incondicional”, “América”, Manuel Alejandro, autor de “Insoportablemente bella”, “Procuro olvidarte”, “La flora y la fauna”, el mexicano Sergio Andrade, quien compuso bellísimos temas “Acaríciame el alma” “Tu y yo y el tiempo”, “Suavemente”, interpretados por Cristal. Hubo en El Salvador una orquesta que marcó época y fue justamente la Orquesta Simiente, dirigida por Nelson Huezo, cuyos integrantes surgieron del Centro Nacional de Arte (CENAR). Las iglesias han sido canteras de grandes autores y compositores que han saltado de la música cristiana a la música profana, así ocurrió con Katy Perry, quien es hija de dos pastores evangélicos, y cantó en la iglesia desde los nueve a los quince años; Whitney Houston formo parte del coro infantil de la Iglesia New Hope Baptist, de New Jersey; Beyoncé inició su carrera en la Iglesia Metodista Unidad de San Juan, Houston; los cantautores mexicanos Jesse y Joyce, el dúo que ganó cuatro galardones en los Grammy Latinos en el 2012 con el album “¿Con quién se queda el perro?”, de donde se desprendieron éxitos como “¡Corre!” “Me voy”, tuvieron sus comienzos jugando con los instrumentos de la iglesia a la que asistían.

Pero hay un caso especialmente asombroso y es el de José Alfredo Jiménez, considerado el más grande cantautor de música ranchera, quien no completo la primaria, y no podía tocar ningún instrumento, pese a esas limitantes escribió cerca de trescientas canciones, reconocidas por calidad y su sencillez armónica, melódica y literaria. Al genio de José Alfredo debemos “El rey”, “Cucu cucu ru cucu paloma”, “Tu y las nubes”. Un tormento gozoso La inspiración puede hacer que una idea o una melodía nos estallé en la cabeza, pero para pulirla, depurarla, perfeccionarla, se requiere meditación, cultura, paciencia, trabajo en solitario. C Concebir y parir un verso conlleva oscuros dolores. Es angustioso y tormentoso el proceso de capturar la belleza, de encontrar las notas y las palabras exactas que satisfagan el gusto del creador y del público. Por eso se ha dicho: “el arte es tormento gozoso”1. Algunas de estas ideas se desprenden del tema de Arjona “Escribir una canción”: “Escribir una canción no es ir

deprisa/como quieren ir de prisa/ los que asumen que es una acto fisiológico y mundano…/escribir una canción es crear tormenta/ en el corazón del que la pare con dolores/es un acto irreverente y solitario/como lo es la confesión de un condenado/es ir al cielo y abrir la puerta/meterse al cuarto de esperar que esté dormido/para robar algún verso 1

Cañas Salvador, Crear es sacrificarse, Saul Flores, Lecturas Nacionales de El Salvador, Pág.71


suyo/salir despacio sin dejar huella/y conspirar contra el gran peligro/de que se enteren que un Dios bohemio/ es el autor de lo que compartes…” El sufrimiento, el dolor y las privaciones que suelen ir aparejados con el proceso de creación musical, máxime cuando se asociación vivencias personales, es retratado por Ricky Martin de manera elocuente: “La música puede ser una experiencia muy dolorosa, sobre todo cuando te recluyes en el estudio durante un largo período y te dedicas a componer sobre situaciones personales que has vivido”. A veces el dolor en condiciones de aislamiento puede ser un motor creativo. Cuenta el programa “La historia detrás del mito” que mientras el cantautor español Miguel Gallardo, sufría el calvario de un fulminante cáncer riñón se aisló en su estudio a preparar un álbum doble, uno contentivo de sus grandes éxitos y el otro con temas inéditos, dejando para el final la grabación de la voz, lo que ya no pudo realizar. La depresión constituye una fuente de inspiración para la creación musical, así lo revelan Taylor Swift, Adele y Katy Perry. Taylor ha escrito canciones sobre sus ex novios, recurriendo para ello a un baúl de los recuerdos donde guarda los secretos de sus romances y regalos de sus ex parejas. Por su parte, Adele ganó seis Grammys 2012, gracias a canciones sobre desamor, al recibir los premios lloró ante el micrófono y dijo que su disco está inspirado en una relación de porquería. El mal momento sentimental que le provocó a Katy Perry su divorcio en 2011 con el humorista

británico Russel Brand, quien fuera su marido durante catorce meses, la ha inspirado a la hora de componer, desde que comenzaron los problemas empezó a poner por escrito sus pensamientos en un diario al que recurre para escribir las letras. El proceso creativo El proceso concebir y darle cuerpo a una tonada puede demorar años, aunque parezca inverosímil. Álvaro Torres, el máximo exponente salvadoreño de la música popular, ha manifestado que “Reencuentro”, también llamada “Patria Querida”, considerada por algunos el segundo himno nacional, fue como un parto, ya que se gestó durante muchos años. Pero no todos los autores y compositores, siguen el mismo proceso creativo, o al menos no en todas sus canciones. Cuentan que Facundo Cabral, compuso su tema más emblemático “No soy de aquí, ni soy de allá”, al calor de los tragos, mientras improvisaba con su guitarra, luego de una presentación en Uruguay con José Cafrune. La composición surgió espontáneamente en el marco de una promesa que Cabral le hizo a Cafrune de escribir un tema. Al día siguiente, se le preguntó a Cabral sobre su composición y se le había olvidado, afortunadamente alguien había grabado la canción en una grabadora casera. Algo similar ocurrió con Daniel Rucks, y su balada más memorable “Cómo quisiera que no existieras”, la cual compuso durante una borrachera. Ni siquiera escribió la letra, simplemente la cantó y sin siquiera pensarla, la grabó


en una grabadora que tenía a la par de la cama. 2

¿Qué se requiere para ser un buen cantautor? Al reconocido cantante español Braulio, se le preguntó ¿qué se requiere para ser un buen cantautor? y su respuesta fue: “Supongo que tener algo de imaginación y sensibilidad. También creo que una buena dosis de observación facilitaría las cosas, y después, claro, te ha de gustar pasar horas y horas tratando de darle forma a una canción. Es un trabajo como todos, en unas ocasiones gratificante, y en otras, frustrante.”3 La imaginación sirve para concebir y desarrollar la idea creativa que a través de lenguaje llano, metáforas, alegorías, símiles hipérboles, expresé en unas cuantas estrofas un tema, que lleva implícito el relato de una historia sobre nuestra vida, la vida de otros, la descripción una emoción, o bien un relato de ficción. La sensibilidad es la capacidad de la conciencia que nos permite percibir estímulos y combinarlos con nuestras vivencias y conocimientos. La sensibilidad puede ser artística, puede ser social e intelectual. La artística es la capacidad de percibir la belleza del arte en sus diversas manifestaciones; la social,

es saber identificar y no ser indiferente a situaciones de riesgo, peligro, pobreza y asumir una actitud de compromiso y colaboración frente a estos problemas. La memoria y la capacidad descriptiva son claves, la primera porque permite almacenar y codificar información del pasado, y la segunda porque posibilita enunciar las cualidades o características de una persona, lugar situación o cosa. En el oficio de escribir canciones a la par de la melodía debe procurarse que el lenguaje empleado cumpla una función estética, es decir que provoque un deleite en el receptor del mensaje. La eficacia comunicativa de un cantautor tiene que ver mucho con la calidad de la interpretación. La actriz de cine y teatro, Mía Farrow cuenta que su primer esposo, el famoso cantante Frank Sinatra creía que podía implicar personalmente al público porque él se implicaba, era algo involuntario, instintivo. Puntualizaba que si una canción era un lamento, por la perdida de un amor, notaba un dolor en las entrañas, sentía él mismo la pérdida, la soledad, el dolor, la aflicción. Añadía el cantante que al ser un maníaco depresivo de tomo y lomo y haber llevado una vida de grandes contradicciones emotivas, poseía una capacidad muy acusada para el júbilo y la tristeza. 4

Fuentes de inspiración 2

Entrevista con Daniel Rucks, Me siento cómodo siendo un maniquí en televisión, El Faro.net, archivo.el faro. Net/secciones/platicas/20070514/platica3_200705 14.asp 3 Braulio: el Canario Universal, elnuevodia.com./nuevodia/especiales/generales/12 7899-braulio-el-canario-universal.

El cantautor argentino Alberto Cortez, se manifestó sobre sus fuentes de inspiración, expresando que escribe 4

Farrow Mía, Hojas vivas, Memorias, Ediciones Grupo Zeta, Pág. 132


versitos y después les pone música y que lo inspira la proximidad, la vida misma, que gira a su alrededor, su entorno inmediato, sus amigos, las cosas que pasan. Explicó que a veces hace eco de la cosa pública, aunque no le gusta demasiado lo que está sucediendo, enfatizado que prefiere administradores a políticos. 5 Las canciones condensan trozos de vida de los autores, constituyen pequeñas crónicas autobiográficas y por ende formas de desahogo de las penas y carencias que dominan su cotidianidad. Alí Primera, era cultor de la música de protesta y Juan Gabriel, cultiva la balada, ambos se dedicaron a géneros diametralmente diferentes, pero tuvieron vidas en muchos aspectos paralelas: quedaron huérfanos de padre en la más temprana infancia, experimentaron las inclemencias de la miseria, y sufrieron en carne propia el suplicio de la cárcel, nacieron y crecieron en la provincia. Ali creció con una madre sola y Juan Gabriel en un hospicio en Ciudad Juárez. Estos cuadros carenciales se ven reflejados en la temática que abordan en tonadas como “Techos de cartón”, “Madre déjame luchar”, de la autoría de Primera y “No tengo dinero” y “Yo no nací para amar”, compuestas por Juan Gabriel.

de las personas, y añadió que en la medida en que ha evolucionado la sociedad en la que ha vivido, han evolucionado sus canciones y música.6 El cantautor español Miguel Gallardo consideraba que una canción es contar en tres minutos una historia en la que la gente se vea reflejada. En efecto, el letrista a veces es un cronista que desde su propio cristal retrata vivencias, emociones, historias de derrota o triunfo, de tristeza o alegría que abarcan a un pueblo. Al respecto se me ocurren dos temas “Uno” del grupo Friguey que rinde tributo a la hazaña de la Selección salvadoreña de fútbol que clasificó al Mundial de España en pleno conflicto bélico y que tuvo la gallardía de anotar un gol, en el marco de una histórica goleada a manos de Hungría; y “A Daniel, un chico de la guerra”, de Alberto Cortez, que enaltece la memoria de un joven que desapareció durante la guerra de Las Malvinas, entre Argentina e Inglaterra, y la agonía de su madre que busca incansablemente cualquier indicio de su paradero, ambos hechos acaecidos en 1982. El mensaje de una canción

¿Cuál es el rol de un cantor? Para dilucidar este punto traigo a cuenta lo expresado por José Luis Perales, quien en una entrevista se auto calificó como un testigo de su tiempo, un cronista de la realidad, de las historias más comunes

¿Cuál debe ser el contenido o el mensaje de una canción? No cabe duda que las canciones pueden enaltecer el romanticismo, como se advierte en los bellísimos temas “Te llegará una rosa”, “En un rincón del alma” o El día que me quieras”, pueden tener un propósito lúdico, o recreativo, como las cumbias “Pasito tun tun”, “El buey de la barranca”, “La Papaya”, “El baile del perrito”, pueden avivar el erotismo,

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El rol de un cantor

Alberto Cortez y un piano http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20120510/cult ura/alberto-cortez-piano-20120510.html

http://elcomercio.pe/espectaculos/355121/noticiajose-luis-perales-soy-cronista-realidad


como “Menealo”, “La Gasolina”, “Devórame otra vez”, o bien concientizar sobre problemas sociales como “Casas de cartón” de Alí Primera. El contenido de una letra define en gran medida el papel de un cantor en la sociedad, aunque un intérprete no solo comunica con el mensaje o la historia que entraña el tema, sino también con su presencia, con el sentimiento que le imprime a su actuación, el timbre de su voz, con su dominio escénico, vestuario, baile, escenografía, etc.

cantor, muere de espanto/la esperanza, la luz y la alegría./Si se calla el cantor se quedan solos/los humildes gorriones de los diarios/los obreros del puerto se persignan/quien habrá de luchar por su salario/Qué ha de ser de la vida si el que canta/no levanta su voz en las tribunas/por el que sufre, por el que no hay ninguna razón que lo condene a andar sin manta/Si se calla el cantor muere la rosa/de que sirve la rosa sin el canto/debe el canto ser luz sobre los campos/iluminando siempre a los de abajo”.

Los autores de las letras, los compositores y los intérpretes, generalmente pretenden fortalecer voluntades, desvanecer tristezas, nutrir anhelos, levantar vidas, reconquistar la alegría, enaltecer la belleza, reconstruirla verdad, revelar historias, evidenciar iniquidades, desahogar un dolor, llevar un halo de consuelo o ternura a su público, en fin estimular los pensamientos y los sentimientos con nobles propósitos.

En el tema precedente se destaca la función social del canto, manifestada en la denuncia de problemas sociales, situaciones que si se callan, podrían ser invisibilizadas. El canto debe entrañar un vehemente llamado a la conciencia de la sociedad política y civil para avocarse a la búsqueda del bien común.

En esta línea de ideas, recuerdo un tema participante en el Festival OTI Nacional 1987, escrito por Rafael Francisco Góchez e interpretado por Marco Antonio Chacón, cuyo título es “Siempre un cantor”, en el que se destaca que siempre habrá un cantor reconquistando el amor, reconstruyendo el color, soñando mundos en flor y que cuando haya menos dolor, será más fuerte su voz. Merece también mención el tema “Si se calla el cantor”, popularizada por Mercedes Sosa, de la autoría de Horacio Guarani:

Mientras la humanidad exista sobre la faz de la tierra, el poder creativo de autores y compositores se seguirá desatando para deleite de los amantes del arte sonoro. No siempre las influencias musicales son positivas, muchas veces los autores, compositores e intérpretes incitan a las bajas pasiones (lascivia, lujuria, drogas), pero siempre habrá un arte que apunte al romanticismo, a la belleza en sus diversas manifestaciones, que busque despertar la parte buena y luminosa del espíritu humano.

“Si se calla el cantor calla la

El Maestro Ricardo Arjona en su tema “Al otro lado del sol”, se pregunta que no sabe cómo hacen los poetas para

vida/porque la vida, la vida misma es todo un canto/si se calla el

El talento se renueva


encontrar sus musas, y es que estas deidades aunque a veces tardan en aparecer, con su varita mágica continuaran encendiendo los talentos, proseguirán nutriendo el genio creativo de autores y compositores, y mientras haya vida humana no faltará esa voz grave que diga: ¡Música Maestro!

El oficio de escribir canciones.  

Este breve ensayo aborda diversos aspectos sobre el proceso creativo de las canciones, el rol de un cantor, el mensaje de una tonada, las ca...

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