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Heráclito de Éfeso Vivió en Éfeso, durante el s.V y principios del s.IV, es decir, que sufrió los cambios de poder, entre los que favorecían la democracia y los oligarcas. Aunque él formaba parte del reducido grupo, integrado por nobles principalmente, que simpatizaba con el rey persa Darío, a cuyos dominios pertenecía Éfeso por entonces, contra la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos. A estos últimos, no le importaban mucho, y Heráclito los colmó de improperios cuando expulsaron de la ciudad a su amigo Hermodoro. Heráclito explicó la práctica totalidad de los fenómenos naturales, atribuyendo al FUEGO el papel de constituyente común a todas las cosas y causa de todos los cambios que se producen en la naturaleza fue exagerada por Platón, quien contribuyó de manera decisiva a perpetuar la imagen del filósofo efesio.

Respecto a su muerte, circulan dos versiones, una sobre Diógenes y una leyenda que cuenta que enfermo de hidropesía1, preguntaba enigmáticamente a los médicos; como ellos no lo entendieron, se enterró en estiércol en la suposición de que el calor de éste absorbería las humedades, con el resultado de que aceleró su muerte. De creer a Diógenes Laercio, la causa de la afección habría sido su retiro en el monte, donde se alimentaba de hierbas, movido por su misantropía*

* Persona que, por su humor tétrico, manifiesta aversión al trato humano 1

Derrame o acumulación anormal de líquido seroso. (de una membrana que cubre partes del organismo )


Pensamiento Respecto a los contenidos esenciales de su interpretación de la naturaleza podemos destacar: La afirmación del cambio de la realidad, ("Este cosmos no lo hizo ningún dios ni ningún hombre, sino que siempre fue, es y será fuego eterno, que se enciende según medida y se extingue según medida.") que se produce debido a la oposición de elementos contrarios, que es interpretada por Heráclito como tensión o guerra entre los elementos. Esa "guerra" está sometida a una ley universal, el Logos, razón o proporción que regula todo el movimiento de la realidad conduciéndolo a la armonía, y unificando así los elementos opuestos; de donde se sigue la afirmación de la unidad última de todo lo real. La identificación del cosmos con un fuego no debe ser interpretada en el sentido de que el fuego sea una materia prima original. El fuego sería la forma representante de la materia, debido a la regularidad de su combustión, que personifica de un modo claro la regla de la medida en el cambio que experimenta el cosmos. Al fuego se le concibe como constitutivo mismo de las cosas, por su misma estructura activa, lo que garantiza tanto la unidad de los opuestos como su oposición, así como su estrecha relación con el Logos. La idea de que el mundo nos ofrece una realidad sometida al cambio no es original de Heráclito. Las afirmaciones de que "todo fluye" y "no se puede bañar uno dos veces en el mismo río" se las atribuye Platón en sus diálogos. Es probable que Heráclito insistiera en la universalidad del cambio más que sus predecesores pero, por los fragmentos que se conservan de su obra, lo hacía aún más en la idea de la medida relacionada con el cambio, en la estabilidad continua. Las consideraciones de Platón transmitieron a la posteridad una imagen deformada del pensamiento filosófico de Heráclito, que fue acusado posteriormente por Aristóteles, de negar el principio de contradicción (“Una cosa no puede ser ella misma y su contrario, en el mismo aspecto y al mismo tiempo.") al afirmar que los opuestos son "uno y lo mismo". Parece claro que con esa expresión Heráclito quería significar no que eran "idénticos" sino que no estaban esencialmente separados.


Obra y relación con Platón En cuanto a su obra como la mayoría de filósofos de la época de Heráclito había escrito una obra la cual Diógenes le puso por título sobre la naturaleza ya que Heráclito era considerado un filosofo naturalista por Aristóteles Esta dividido en tres partes: cosmológica, teológica y política. Diels sostiene que Heráclito no escribió un libro seguido sino que simplemente adujo una serie de opiniones cuidadosamente formuladas. Es posible que esto sea correcto ya que los fragmentos transmitidos tienen un marcado aspecto de declaración oral, expuesta de una forma concisa y chocante y, por tanto, fácil de recordar. No dan la impresión de ser extractos procedentes una redacción continúa. El único óbice a este punto es la existencia de una sentencia de estructura complicada, que se asemeja mucho a la introducción escrita hecha a un libro. Por todo ello, es posible que cuando, Heráclito, adquirió fama de sabio se hiciera una colección de sus declaraciones más famosas componiéndose para ello un prólogo especial. Se lo dedicó al templo de Ártemis e intencionadamente lo escribió como algunos dicen de un modo un tanto oscuro, es decir que solamente tuvieran acceso a él, los que sean capaces de entenderlo, y no fuera fácilmente despreciado por la gente común.

Por lo que hace a su relación con Platón, conoce la filosofía de Heráclito por Crátilo, estudiante de la teoría de Heráclito y platón entendió que la teoría de Heráclito era que en el sentido de que la realidad física es algo permanente, todo cambia y no hay nada estable en el universo. Platón acepta la idea de que en el mundo físico y materia todo cambia pero él fue mucho más allá que Heráclito y extrajo la conclusión de que es imposible alcanzar un conocimiento verdadero de la realidad física porque de lo que cambia no puede haber conocimiento. Pero la verdadera teoría de Heráclito era que los cambios continuos de la naturaleza están sometidos a la ley cósmica de la naturaleza a la que denominamos logos la cual gobierna el universo y es accesible a la razón humana.

Sonia Benavent Juan Huescar Javier Lázaro


Heráclito de Éeso