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I

nterrogantes

R

evista filos贸fica de alumnos de Retamar. N煤mero 2. Enero de 2012.


C • • • • • • • • • • • • • • • • • •

olaboradores:

FERNANDO ÁLVAREZ DE TOLEDO JOSÉ MARÍA ARGÜELLO PABLO BEHAMONTE JOSÉ DÍAZ DE BUSTAMANTE JESÚS GALLEGO JUAN GONZÁLEZ IGNACIO IBER CARLOS IRISARRI TITO LARA JESÚS MARTÍN IGNACIO MARTÍNEZ ALFONSO MASOLIVER IGNACIO MENÉNDEZ ÁLVARO MINGOTE RAMÓN RODRIGÁÑEZ EDUARDO RODRIGO ÁLVARO SEVILLA CARLOS TAMAMES

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E

ditorial

Salimos a la calle por segunda vez. Sólo esto ya merece una celebración. Sin embargo, no nos conformamos y vamos intentar sacar otro número este mismo curso. Esperamos tus colaboraciones. La mayoría de los artículos son una sencilla selección de textos de trabajos de la asignatura de Filosofía. Confiamos en que sean sugerentes y te animen a leer obras de pensamiento y ensayo. Hay muchos libros que te están esperando. Por favor, no cometas el error de pensar que la filosofía y la reflexión no son para ti. ¡Son para todo el mundo! Solo tienes que acertar con las cuestiones que más te interesan y los autores que te puedan llevar hacia ellas. Y por último, una pequeña mención para los alumnos de la clase que elaboraron el primer número de la revista. Gracias porque comenzar cualquier proyecto nunca fue fácil.


¿A

nterroga

sí es como los científicos ven el mundo?

M

ulticulturalismo: una explicación

IGNACIO MENÉNDEZ. 4º de ESO. Multiculturalism can be seen in our daily lives both walking down the street as going to a restaurant, the waiters will be of different nationalities. Vous pouvez également voir le multiculturalisme dans de nombreuses langues qui peuven s'exprimer dans la même ville. Dans ce travail, c'est parce qu'il est fait en plusier langues différents comme vous voyez. El multiculturalismo se percibe también en los mismos bloques de edificios en los que se ve las diferentes culturas de la gente. También en los edificios de las ciudades, por ejemplo en Madrid donde vemos iglesias y mezquitas.


E

star como una cabra

JOSÉ DÍAZ DE BUSTAMANTE. 1º de Bachillerato.

Ludwig Wittgenstein afirma que los problemas filosóficos se deben a confusiones en el lenguaje y la filosofía se encarga de “disolver” estos problemas. En su 1ª etapa (primer Wittgenstein), recogida en su obra “Tractatus lógico-philosophicus”, dice que el significado depende de la correspondencia. Por eso se debe descomponer los hechos complejos en los más simples, para poder analizarlos. En su 2ª etapa (segundo Wittgenstein), recogida en “Investigaciones filosóficas”, se da cuenta de que el significado de las palabras depende de su uso, de su contexto. Por lo tanto, al analizar la expresión “estar como una cabra”, tan común en nuestras vidas, según el primer Wittgenstein, degradamos al hombre al nivel de este ilustre animal, pues al descomponerla elemento a elemento vemos que es una comparación del hombre con una cabra. Sin embargo, al analizarla según el segundo Wittgenstein, sin sacarla de su contexto y sabiendo que significa “estar loco”, se ve que el lenguaje está empleado correctamente, porque cuando un hombre está loco, se deja llevar inconscientemente por sus instintos, al igual que una humilde cabra que actúa instintivamente. Se puede ver que este problema es, como tantos otros, una confusión del lenguaje.


nterroga S

abedores que piensan

CARLOS TAMAMES. 1º de Bachillerato. Hay gente que conoce, y hay gente que piensa que conoce. Pensamos que nos conocemos, pero no sabemos la razón de la mitad de nuestras acciones. Sabemos de dónde venimos, pero no a dónde vamos. Pensamos que somos lo suficientemente libres como para tomar decisiones, pero siempre estaremos influidos por todo lo demás. Pensamos que sabemos qué es el amor, y no amamos a nuestros padres. Pensamos que somos justos con el resto, pero sólo en beneficio nuestro. Nuestro conocimiento es tan reducido o limitado, que a veces nos da miedo el mañana. Pensamos que sabemos muchas cosas cuando en realidad tenemos un conocimiento escaso de nuestro entorno.

100

palabras para demostrar la libertad

ÁLVARO MINGOTE. 1º de Bachillerato. 100 palabras para demostrar la libertad Son las 22:30 y estoy haciendo un T-100 para Filosofía. Podría haberlo hecho a lo largo de toda la tarde o incluso ayer. Es más, hubiera sido todo más fácil si lo hubiera hecho ayer, pero lo hago hoy a estas horas. La pregunta es ¿por qué? Un materialista me respondería que es por mis genes, porque estoy “configurado” para eso. Sin embargo, ayer eran las mismas horas, estaba sentado en frente del mismo ordenador y sentía prácticamente el mismo agotamiento, luego si mis genes fueran lo único que interviniese en esa decisión, lo hubiera hecho ayer. La respuesta es sencilla: libertad. Hay algo más en mí a parte de los procesos biológicos que influye al realizar un acto: el poder elegir si realizo o no el acto y el cuándo lo realizo.


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e debería juzgar a los políticos

que gestionaron mal la crisis? EDUARDO RODRIGO. 1º de Bachillerato.

Irlanda, Portugal, Grecia... Son ya varios los países que han tenido que ser rescatados por la Unión Europea, y son muchos los que vendrán detrás. Pero, ¿están los demás países obligados a pagar la mala gestión de unos políticos? Estos rescates no serían necesarios si sus gobernantes hubieran sido capaces de hacer las leyes oportunas para que la crisis no afectara a sus economías.

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Respecto a la pregunta del título, ¿qué pensáis? ¿Sí o no? En Islandia, el Primer Ministro Geir Haarde fue juzgado por omisión del deber al dejar al país en una situación muy crítica. Sin embargo, Grecia acaba de formar un nuevo gobierno al igual que Italia, pero, ¿y Papandreu y Berlusconi? ¿Se van por donde han venido como si no hubiera pasado nada? ¿Y Zapatero? El ex presidente del gobierno afirmó que él era el máximo responsable de la crisis y el paro. Si lo reconoce, ¿por qué no se le juzga por dejar el país con más de cinco millones de personas sufriendo por vivir? Son muchos los interrogantes, e interrogantes seguirán siendo.


U

nterroga

n gran problema

JUAN GONZÁLEZ. 1º de Bachillerato. Que vivimos en una sociedad moderna no es nada nuevo. Si un hombre del siglo XIX mirara por un segundo los avances de los dos últimos siglos, creo que no tendría palabras para expresar su asombro. Somos una sociedad acostumbrada a la facilidad, a lo automático y a lo inmediato gracias a los avances tecnológicos y médicos, y esto en consecuencia ha conducido a un aumento en la calidad de vida de las personas de forma vertiginosa, por lo que el hombre del siglo XXI se ha ido acostumbrando gradualmente al placer y a la buena vida. El gran problema que deriva de esto es la percepción del placer como el fin principal de nuestra vida, y la incomodidad que

produce no encontrar ese placer. Esto nos lleva a una búsqueda casi impulsiva de la comodidad, ya que parece que fuera del bienestar material no es posible alcanzar la felicidad. Buscamos la felicidad en el placer, en la materia. Con tantas facilidades, el hombre occidental ha perdido capacidad de sufrimiento, no estamos acostumbrados a pasarlo mal. El hombre es capaz de todo para evadir el malestar. Nos hemos convertido en esclavos de la comodidad y de lo material.

¿Cuál es la raíz de la crisis económica? ¿Por qué no estudia un niño al llegar a casa? ¿Por qué es capaz una persona de arruinar su matrimonio por unos minutos

de sexo? ¿Por qué hay embarazos indeseados? ¿Por qué muchos trabajadores no cumplen con sus obligaciones? ¿Por qué la gente gasta dinero que no tiene en cosas innecesarias? ¿Por qué hay robos, violaciones, estafas, fraudes? ¿Por qué tantas huelgas? ¿Por qué usamos drogas? Parece que hay un componente común en todas estas acciones: La búsqueda desesperada del placer. Por eso creo que el principal problema del hombre es la confusión entre placer y felicidad. Si en vez de evitar los obstáculos los sobrepasáramos, si le diéramos más protagonismo a la razón que a los sentimientos, las cosas nos irían de otra manera.

E

l señor K

Al señor K. se le acercó un profesor de filosofía y le habló de su saber. Al cabo de un rato le dijo el señor K: – Te sientas desagradablemente, hablas desagradablemente, piensas desagradablemente. El profesor de filosofía se enfureció y dijo: – Yo no quería saber algo acerca de mí, sino sobre el contenido de lo que digo. – No hay ningún contenido –dijo el señor K. – Te veo andar torpemente, y no llegas a ninguna parte cuando te veo andar. Hablas con oscuridad, y no creas luz cuando hablas. Viendo tus modos no me interesan tus fines. Daniel Innerarity, La filosofía como una de las bellas artes, Ariel.


1984,

George Orwell

ALFONSO MASOLIVER. 1º de Bachillerato. El libro plantea de forma exagerada la vida de Winston Smith, sumergida en una dictadura bajo el mando del Gran Hermano, el cual mantiene a todos los habitantes de Europa bajo su poder y luchan continuamente contra Eurasia o contra Asia. Sin embargo, Winston piensa que el mundo tuvo que ser diferente antes de la dictadura, que no ha podido ser así siempre. Los recuerdos que tiene de su infancia antes de la aparición del Gran Hermano son muy pocos porque la memoria de todos ha sido lavada para que estén completamente sometidos al nuevo régimen. Durante mucho tiempo Winston se plantea seriamente escribir un diario porque se considera la última persona normal de Europa, y quiere que las generaciones venideras tengan sus memorias. Un día comienza a escribirlo, pero inconscientemente escribe en él “abajo el gran hermano”, y tiene miedo que la Policía de pensamiento, que todo lo sabe, descubra lo que ha escrito. Consciente de que el mal cometido ya no se puede reparar y sabiendo que le queda poco tiempo de vida, decide unirse a la Hermandad, un grupo rebelde que va en contra de la dictadura. El libro fue escrito durante la época comunista y franquista, pocos años después del nazismo, y es una exageración de estas tres dictaduras, sobre todo de la comunista. El Gran Hermano tiene un gran parecido a Stalin. Así que se imagina uno al leer el libro la vida en una dictadura, lo horrible que puede llegar a ser y el poco sentido que toma la vida al vivir bajo un régimen semejante.

C

ontrolar el presente

CARLOS IRISARRI. 1º de Bachillerato. +En estas líneas voy a reflexionar sobre la relación entre 1984, de George Orwell y la aprobación de la Ley de Memoria Histórica. Concretamente me centraré en una frase del libro que dice “el que controla el presente, controla el pasado. El que controla el pasado, controla el futuro”.

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Hace unos pocos años se publicó una nueva ley a través de la cual se pretende compensar a los afectados por la Guerra Civil española. Lo que parece una buena idea, se aprovecha para interpretar un periodo de la Historia, ya que se observa que a un bando, concretamente el defensor de la República, se le pone como “el bueno” y al otro, el liderado por Franco, como “el malo”, que es como se pretende que sean vistos en el futuro.

Así, se le concede la nacionalidad española a los brigadistas internacionales, pero no a los combatientes extranjeros aliados con Franco, y se retiran símbolos de este bando pero no del otro. Se indemniza a las personas afectadas en una supuesta defensa de la democracia, pero no a los religiosos asesinados, como si estos no fueran víctimas merecedoras también. Cuando las futuras generaciones o los extranjeros investiguen sobre la Guerra Civil, fácilmente etiquetarán a unos como “los buenos” – exaltados por esta Ley- y a otros como “los malos” –denostados por la misma-. Si con esto no es suficiente, esta Ley autoriza también al Gobierno a organizar y reestructurar el Archivo General de la Guerra Civil Española. Ello permitirá que directrices políticas gobiernen organismos que deberían estar únicamente en manos de historiadores, seleccionando qué contenidos merece conservar y cuáles no. El poder político, que es quien controla el presente, podrá controlar con esta ley el pasado, para luego poder manipular el futuro.


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nterroga ivulgación científica

PABLO BEHAMONTE. 1º de Bachillerato. Una breve historia de casi todo, Bill Bryson. Una breve historia de casi todo. Este libro te hace sentir completamente idiota. Siento la palabra, pero es que no he encontrado una que defina mejor la sensación que te produce el libro. Te cuenta cosas impresionantes, cosas increíbles, cosas inconcebibles y otras que simplemente no entiendes. Por ejemplo te dice que nunca llegamos a tocar nada. Sí, sí, aunque parezca imposible, afirma que lo que sentimos por ejemplo al sentarnos es falso, porque no hay un contacto físico real entre tu cuerpo y una silla. Un tipo normal lee esto y piensa: pero si yo le doy un puñetazo a la pared me duele, por lo tanto sí que debo tocarla. Pues no, eso es simplemente que los electrones de la pared y los tuyos, se han acercado más, y por lo tanto ha habido un rozamiento. Lo cual es bastante inverosímil, pero real. Otra cosa que he aprendido con el libro es que no se puede dar nada por sentado. Además de contarte cosas de este estilo, te habla de los científicos que siempre has oído hablar, y que nunca les has puesto cara. Por ejemplo te cuenta que Newton estaba bastante ido, que Hubble debe su fama a una mujer, etc. Y también añade que casi todos los descubrimientos han sido de pura suerte. Sin embargo lo que no me gustado son las explicaciones demasiado científicas que da a veces. En general el libro es muy asequible, pero hay momentos en que profundiza más de lo que el resto de los comunes podemos llegar a comprender. En definitiva yo le recomendaría el libro a todo aquel que tenga un mínimo afán por saber.

L

as guerras del futuro

TITO LARA. 1º de Bachillerato. ¿Choque de civilizaciones?, Samuel P. Huntington Este libro de Huntington cuenta su versión de lo que podrían ser nuestras próximas guerras. En él, dice que se dejarán atrás guerras por causas como la expansión de fronteras o entre países como hasta ahora. Las próximas guerras serán entre civilizaciones. Lo que principalmente diferencia a las civilizaciones son las razas, la religión o la ideología. Huntington se centra en Oriente contra Occidente y Estados Unidos contra Japón. Narra todos los conflictos con el islam (Oriente) y el cristianismo (Occidente), o por temas ideológicos (democracia contra comunismo). Cuenta la ventaja de la democracia y la estructura sólida de Occidente contra el absolutismo oriental, con grandes escalones sociales y de ideologías disparatadas como que “matar por religión es correcto”. Pero en Oriente han centrado todo su capital y su economía en armamento nuclear, lo que supone una gran ventaja de Oriente sobre Occidente. Al verse humillados en la guerra de Irak por las tropas estadounidenses, tomaron eso como lección y se están armando hasta los dientes. Cita países como México, Rusia o Turquía que no tienen una ideología o una religión mayoritaria y tienen conflictos con los demás países. Este libro me ha dado una noción sobre lo que pueden ser las futuras guerras y la amenaza que supone Oriente.


A

vueltas con Matrix

Posiblemente nos encontramos ante la película que más cuestiones filosóficas plantea. Aquí abordamos algunas de ellas. Esperamos que te animen a ver el cine con una perspectiva más reflexiva.

¿c

ómo sabemos que no estamos en Matrix?

IGNACIO IBER. 1º de Bachillerato.

El protagonista de la película Matrix es un programador de ordenadores llamado Neo, que poco a poco se va dando cuenta de que el mundo en el que vive no es real. Morfeo, otro hacker mundialmente conocido, le enseñará el mundo real, en el que todo está controlado por las máquinas, y los seres humanos están conectados a un mundo ficticio llamado Matrix, que es el mundo que todos conocemos, pero que no es real. ¿Podemos saber con certeza que el mundo en el que vivimos es real y no es Matrix? Para empezar hay que definir qué es lo real; lo real es lo que tiene existencia verdadera y efectiva. Ahora, no podemos decir exactamente si nuestro mundo es lo real, a pesar de que sea innegable para nosotros. Por mucho que intentemos razonar porqué nuestro mundo es real o no, nunca lo sabremos, ya que nosotros concebimos la realidad de este mundo como lo verdadero y, sin embargo, podría no serlo.

El mejor ejemplo para explicarlo es un ciego, ya que los ciegos conciben de otra forma la realidad que nosotros. Si todo el mundo fuera ciego, no sabríamos lo que serían los colores y, a pesar de ello, cada cosa seguiría teniendo su color. Es decir, la realidad para nosotros sería un mundo sin colores (lo que sería Matrix en la película), ya que no podríamos captarlos; pero lo real sería que todas las cosas tienen colores. Otro buen ejemplo está en los ordenadores. Imaginemos que nuestro mundo es el escritorio de un usuario de un ordenador, pero el ordenador no nos permite cerrar sesión. Nunca llegaríamos a saber cómo es la pantalla de inicio del ordenador (donde salen todos los usuarios), ya que no podemos cerrar sesión. Así que la realidad para nosotros sería el escritorio, exista o no la pantalla de inicio. En este caso el escritorio sería nuestro Matrix. Esto significa que por mucho que intentemos indagar en si estamos en Matrix o no, nunca lo sabremos, porque nuestro cerebro sólo puede captar la realidad que nos rodea, y no otra, que podría ser la verdadera, pero nunca lo llegaremos a saber. Por lo tanto, la respuesta a cómo sabemos que no estamos en Matrix es que no lo podemos saber.


¿E

nterroga

stamos predeterminados?

JESÚS GALLEGO. 1º de Bachillerato. Película Matrix. Nos situamos en la escena en la que el protagonista acude al oráculo. Hay un momento en el que el oráculo disculpa al protagonista por haberle roto un jarrón antes de que ocurriera. Posteriormente Neo, desconcertado todavía por la intervención de la pitonisa, rompe acto seguido el jarrón. Esta escena plantea la posibilidad de que los seres humanos estemos predeterminados, es decir, que los hombres no podamos elegir a la hora de actuar. Conforme a esta afirmación, la dignidad del ser humano se rebajaría a la del nivel de los animales, ya que el hombre, como ser racional no puede estar “programado” por la naturaleza como lo están los animales. Esa diferencia entre seres racionales e irracionales se resume en un concepto, la libertad, es decir, la capacidad que tiene el hombre para optar por aquello que le es más conveniente. No obstante, esta libertad es limitada, ya que el ser humano no es omnipotente. Al ser un ser limitado, el ser humano ve condicionado el uso de su libertad por diversas razones, desde las enfermedades hasta la educación. De ahí que dos personas de distintas convicciones actúen de forma distinta ante una situación similar. De esta manera, el hombre al no ser omnipotente, no puede controlar las consecuencias de sus actos, en cambio, gracias al ejercicio de su libertad, elige cómo reaccionar ante ellas.

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altan noticias positivas

CARLOS IRISARRI. 1º de Bachillerato. Al empezar esta redacción, como no se me ocurría tema, se me pasó por la cabeza mirar los titulares de la tarde, a ver si decían algo interesante, y me llamó la atención ver que ninguna de las noticias era positiva. Todas hablaban de la crisis griega e italiana, de las críticas que se lanzan mutuamente los políticos, de los niños desaparecidos de Córdoba... Nada bueno. Ninguna noticia me podía aportar algo positivo; no tenía ganas de leer ninguna. No creo que oír todos los días malas noticias pueda ser bueno; si nos paramos a ver cómo está el mundo fácilmente podemos pensar que seríamos más felices si no conociéramos su situación. No es necesario oír todo eso. Podemos no enterarnos de muchas de esas cosas y seguiríamos viviendo. ¿Puede ser la ignorancia la felicidad? Según las noticias y Cypher (Matrix), sí.


JOSÉ MARÍA ARGÜELLO. 1º de Bachillerato. En el siglo V antes de Cristo, Platón formuló el Mito de la Caverna. En el se dudaba de la concepción de la realidad como algo objetivo, ejemplificándolo de la siguiente manera: imaginemos que un hombre vive dentro de una caverna, donde no puede ver nada más que las sombras proyectadas por los cuerpos, pero no los mismos cuerpos. Para este individuo entonces, la realidad de esos cuerpos sería lo que nosotros concebimos como su sombra, y no los propios cuerpos. Ayudados de la explicación anterior del mito de la caverna, podemos apreciar en la película “Matrix” una relación directa con el mito: en esta película todos los hombres conciben una realidad creada por las máquinas para ellos, diferente a la realidad del mundo exterior; solo unos pocos hombres son capaces de ver la realidad fuera del mundo artificial. Por ello, cuando el protagonista, Neo, es extraído del mundo artificial, no conoce la realidad exterior porque jamás la ha visto antes. De esta manera, por ejemplo, lo primero que hace es sorprenderse al descubrir los orificios que tiene en el cuerpo para ser conectado, pues en la realidad donde ha vivido hasta entonces, su “caverna” (el mundo artificial creado por las máquinas), éstos no existían. Para convencer a Neo de salir de esa realidad artificial, Morfeo le dice lo siguiente: “Eres un esclavo Neo (…) naciste en una prisión en la que no puedes oler, saborear, o tocar.”, pudiendo compararse esta experiencia con la caverna de Platón.

M

atrix y el Mito de la Caverna

JESÚS MARTÍN. 1º de Bachillerato. Imagínate a unos hombres encerrados en una especie de cueva subterránea. Están encadenados y desde el momento en el que nacieron han estado de cara a la pared y sin poder girarse. Detrás de ellos hay un muro y un pasillo, sobre el que arde una gran hoguera. Por el pasillo, circulan hombres que portan todo tipo de objetos de tal modo que los cautivos pueden ver las sombras que se proyectan. La pregunta es: ¿Qué ocurriría si uno de ellos escapara a la superficie y descubriera el mundo que existe fuera de la caverna?

Esto es justamente lo que la película Matrix muestra cuando Neo elige tomar la pastilla roja y despierta en el mundo real. En un primer momento se encuentra perdido y confuso ya que le explican que ha dejado de ver simples sombras y ahora contempla la realidad, la verdadera realidad. Esta liberación del prisionero, de Neo, nos muestra cómo el hombre tiene la necesidad de abrirse a la Verdad. Es el momento en el que Neo descubre que es el Elegido, en el que derrota al agente Smith. Se convierte así en el portador del conocimiento, de la Verdad.


nterroga ¿P

astilla roja o azul?

FERNANDO ÁLVAREZ DE TOLEDO. 1º de Bachillerato. Cuando encontramos una puerta que nos acerca a la verdad muchas veces la cerramos o la dejamos pasar, bien porque la verdad duele, o es costosa, o simplemente porque no nos interesa. En el momento en el que Morfeo le da a Neo la posibilidad de elegir entre la verdad o la mentira, y le dice: “no puedo explicarte cómo es la verdad, tienes que verlo, tienes que arriesgar”. Cuando se elige uno se equivoca o acierta, por eso entraña un riesgo. “Quien no ama, no sufre”, por ejemplo. “Hacer oídos sordos” es la frase hecha que mejor describe este caso. Hay un momento en la película en el que un personaje se lamenta diciendo: “¿por qué no tomé la pastilla azul?”, porque lo que ve no es lo que esperaba, porque no era cómodo, era molesto estar en la nave de Morfeo (la realidad, la verdad). Un ejemplo de esto en la vida es cuando tenemos que elegir entre hacer algo bueno o no hacerlo. Cuando veo en las noticias la pobreza del mundo o la gente pasando hambre cambio de canal rápidamente, pues no me gusta saber que podría estar ayudándoles, que podría haber dado más dinero en el sobre del “Domund”, prefiero vivir en una ignorancia, que me exime de unas responsabilidades.

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¿E

s la ignorancia la felicidad?

IGNACIO MARTÍNEZ. 1º de Bachillerato. En Matrix, hay un personaje que plantea esta duda de una forma clara. El personaje es "Cifra", y la escena más clara en la que sale este tema es en la que esta pactando los términos de su traición a Morfeo, y suelta la famosa frase "Sé que éste filete no es real, que es Matrix la que me dice que es jugoso y tierno, pero lo prefiero al mundo real." Esto da que pensar, ya que es un caso en el que , aparentemente al menos, se es más feliz en la ignorancia que conociendo la verdad. En mi opinión, yo creo que la ignorancia no da la felicidad, al menos, no la felicidad a largo plazo, porque la ignorancia es una forma de eludir los problemas y responsabilidades que se nos plantean. En el caso de Matrix, Cifra no quiere olvidarlo todo para ser feliz, quiere olvidarlo todo porque si sabe que Matrix no es real, tiene que luchar contra ella, esforzarse, y adquiere una responsabilidad para con el mundo, y eso implica sacrificio. La ignorancia es una forma eficaz de evitarse todas esas responsabilidades y sacrificio. Un caso del mundo real, que refleja esto es la muerte de un familiar. ¿Preferirías saber que tu padre va morir en una semana, o preferirías quedarte en la ignorancia hasta que ocurriera? Si no lo sabes, no sufrirás hasta que pase, "serás feliz", sin embargo, cuando muera, te arrepentirás de no haber tenido tiempo para estar con él la última semana de su vida, precisamente porque no sabías que ocurriría. Si lo sabes con antelación, sufrirás una semana más que si no, pero tendrás ese tiempo para estar con él y, al final, te acabará doliendo menos.


nterroga A

lgunas perlitas filosóficas

- Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de sus principios. Tolstoi (1828-1910). Escritor ruso. - No se puede aprender filosofía, tan sólo se puede aprender a filosofar. Kant (17241804). Filosofo alemán. - En filosofía son más esenciales las preguntas que las respuestas. Jaspers(1883-1969). Filósofo existencialista alemán. - El siglo XX será el de los expertos sin alma y los vividores sin corazón. Weber (18641920). Sociólogo alemán. - No hay absurdo que no haya pasado por la cabeza de algún filósofo. Cicerón (106 aC43 aC). Escritor, orador y político romano.

L

a admiración y el sentido práctico de la vida

HOLMES Y WATSON DE CAMPING Sherlock Holmes y el Dr. Watson se fueron en un viaje de camping. Después de una buena comida y una botella de vino se despidieron y se fueron a dormir. Horas mas tarde, Holmes se despertó y codeó a su fiel amigo: -Watson, mira el cielo y dime qué ves... -Watson contestó: - Veo millones y millones de estrellas… - ¿Y eso qué te dice? -Watson pensó por un minuto… - Astronómicamente, me dice que hay millones de galaxias y potencialmente billones de planetas, Astrológicamente, veo que Saturno está en Leo. Cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las tres y diez. Teológicamente, puedo ver que Dios es todopoderoso y que somos pequeños e insignificantes. Meteorológicamente, intuyo que tendremos un hermoso día mañana... Y a usted, ¿qué le dice? Tras un corto silencio, Holmes habló: - Watson, eres un mamón, nos han robado la tienda de campaña.

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a identidad personal: “el mañana en tu hoy”

RAMÓN RODRIGÁÑEZ. 2º Bachillerato. 2010-2011.

Con este ensayo Ramón consiguió ser uno de los 20 finalistas de la I Olimpiada Filosófica de la Comunidad de Madrid.

El conocimiento de la identidad personal es sin duda uno de los temas que más ha preocupado a la humanidad desde sus mismos inicios. Desde el famoso grabado en el templo de Delfos, “conócete a ti mismo”, hasta la actual batalla de muchos adolescentes por configurar una personalidad auténtica y diferente, la especie humana ha mostrado siempre un gran afán por conocerse a sí misma y así poder lograr una identidad personal que la distinga del resto. Sin embargo aquí surge una cuestión que no debemos obviar a pesar de su aparente simplicidad: ¿dónde reside nuestra identidad? Se trata de una pregunta tan general que es difícil centrarse en un solo aspecto que defina la identidad. La sociedad, la herencia biológica, la cultura o la religión son algunos aspectos que vienen rápido a la cabeza y que sin duda determinan la identidad personal. No obstante, resulta muy interesante analizar esta identidad personal desde una perspectiva temporal y hallar hasta qué punto está determinada por pasado, presente y futuro. En primer lugar, resulta innegable que los recuerdos forman una parte intrínseca de nuestra identidad. Tanto los filósofos empiristas como los idealistas concuerdan, de un modo u otro, en que estos recuerdos son parte intrínseca de nuestra identidad. No obstante, un análisis profundo de nuestra identidad nos lleva a poder afirmar que el hombre es también un ser en potencia, de forma que nuestros proyectos futuros determinan de modo significativo nuestra voluntad y personalidad. De este modo, abordaré el tema centrándome en esa perspectiva de futuro que

condiciona la identidad humana. Así, si yo decido aceptar o no una oferta de alguien que quiere venderme una droga, me puedo basar en la educación que he recibido, que me indica que es perjudicial, en vídeos o documentales que he visto y que me muestran los daños que causa o en la mala experiencia de una amigo que la probó. Sin embargo, ¿no pienso también en mi propio futuro? ¿No considero que podría causarme adicción, hacer que me gastara una fortuna o destruir mis neuronas limitando mi capacidad intelectual y mis perspectivas de estudio y trabajo en el futuro? Este ejemplo parece corroborar la tesis inicial de que tanto pasado como futuro tienen relevancia a la hora de formar nuestra identidad personal. En cualquier caso, veamos el modo en que uno y otro nos afectan, con el fin de demostrar si en verdad ambos son importantes para nuestra identidad. Como hemos visto, la influencia de los recuerdos es muy clara y apenas hay quienes puedan negarla pues, si perdiéramos el contenido de nuestra memoria, ¿seguiríamos siendo la misma persona? Seguramente no. ¿En cuántas películas actuales comprobamos cómo la pérdida de memoria y la amnesia transitoria afectan al comportamiento de quienes la sufren y, por tanto, modifican su identidad y su manera de actuar? Esta situación que aparece en conocidas series y películas como “Lost” o “Recuerda”, lo que no es sino una muestra más de cómo los recuerdos determinan nuestra identidad. Del mismo modo, encontramos autores de renombre que en sus teorías tratan de demostrar


nterroga la importancia de los recuerdos a la hora de configurar la identidad de cada persona. Freud afirma que la identidad personal queda reducida al inconsciente, una mera instancia del aparato psíquico que alberga recuerdos supuestamente olvidados (traumáticos y problemáticos) que conducen la voluntad del sujeto más allá de su propia voluntad. Hume por su parte asegura que la identidad depende de las tres relaciones de semejanza, continuidad y causalidad, y que por tanto nuestra idea de identidad personal procede totalmente del progreso ininterrumpido del pensamiento a lo largo del tiempo pasado. Aunque parece claro que los recuerdos son definitivos en esta labor de formar nuestra identidad, pues comprobamos como autores de muy diferente ideología acaban por destacar su importancia, y aunque en nuestra propia vida nos damos cuenta de que sin nuestros recuerdos y vivencias no seríamos los mismos, encontramos opiniones contrarias a las ya expuestas. Sartre va a defender que el hombre es un ser cambiante: que por muchas cosas que haga siempre es capaz de cambiar de manera radical, de mostrar una nueva cara completamente diferenciada de su pasado. Así, la suya es una postura que considera que lo que está aún por llegar tiene relevancia en nuestra identidad actual. Asimismo, Ortega y Gasset afirma que “vivir es decidir constantemente lo que vamos a ser”. El propio autor español dirá más adelante que el hombre es “¡un ser que consiste, más que en lo que es, en lo que va a ser, por tanto en lo que aún no es! De este modo comprobamos como también hay filósofos que subrayan la importancia de los proyectos de futuro como parte fundamental de nuestra identidad actual, de tal forma que la tendencia humana a prever el futuro y a prepararse para afrontar las adversidades venideras se traduce en el comportamiento actual de cada persona. De la misma forma, la libertad humana permite que, aunque según nuestros recuerdos seamos de una manera, siempre podamos llegar a ser de otra, siempre podamos cambiar. En cualquier caso, en este punto es lógico que surjan argumentos contrarios a estas opiniones.

Por ejemplo, puede haber quienes piensen que la determinación social a la que estamos sometidos es tan fuerte que no nos permite ejercer verdaderamente nuestra libertad, de forma que lo que somos, nuestros gustos, aficiones u opiniones, está siempre basado en la influencia de la sociedad que nos ha rodeado a lo largo de nuestra vida. No obstante, hemos de darnos cuenta de que nuestra condición humana conlleva una especial dignidad por la que somos libres, lo que implica que siempre vamos a poder superar las condiciones que nos puedan imponer la sociedad y el entorno en que nos movemos. Si bien es cierto que el hecho de que vivamos en una sociedad u otra condiciona nuestros hábitos y gustos generales, esto no quiere decir que determine completamente nuestra identidad.

La libertad humana permite que, aunque según nuestros recuerdos seamos de una manera, siempre podamos llegar a ser de otra, siempre podamos cambiar. Aquí podemos incluir el ejemplo de personas que, a pesar de su situación social, son capaces de alcanzar su propia identidad gracias a un fuerte deseo de ser algo en el futuro: es el caso de la famosa película titulada “Billy Eliot”. De hecho, el éxito de esta película no es sino la demostración de lo que le gusta al público en general ver personas que superan este determinismo social y del pasado. También podemos comprobar la influencia del futuro en la identidad en nuestra propia organización educativa. En el mundo occidental, los seres humanos pasamos por lo general casi un tercio de nuestras vidas formándonos para el mundo laboral. Así, a diferencia del resto de especies animales que en un periodo más o menos breve de tiempo ya son capaces de valerse por sí mismas, el hombre pasa sus años de juventud sin hacer otra cosa que consumir y prepararse para el futuro, por lo que ése futuro determina claramente su identidad.


Por otra parte, cabe resaltar la fuerte influencia de los miedos en la conducta humana. Cada día que pasa asistimos a un nuevo ejemplo de cómo los miedos determinan el modo de actuar de las personas y por tanto su voluntad. En estos meses, por ejemplo, podemos comprobar la manera en que la creciente incertidumbre sobre el déficit y sobre la capacidad económica de nuestro país, que no es sino el resultado de la desconfianza y el miedo de los inversores, agravan la crisis y afectan al devenir de nuestra sociedad. Así, podemos afirmar que el miedo a lo que pueda ocurrir en el futuro es otro factor que influye en nuestra identidad y coarta nuestra voluntad. Con todo esto, podemos asegurar que es tal la relevancia del futuro en nuestro presente que podemos afirmar que aquello que está por venir está ya contenido en nuestro ser actual. Sin embargo, también es lógico que en esta discusión nos planteemos otra cuestión: ¿qué tiene que ver el presente en todo esto? ¿Somos de verdad una nada como dice Sartre? La experiencia nos hace darnos cuenta de que el presente es una suma de instantes inaprensibles que, cuando queremos darnos cuenta, son ya parte del pasado. Parece, por tanto, imposible que tenga algo que ver con nuestra identidad. No obstante, es en el presente cuando se muestra quiénes somos, donde se ejerce efectivamente nuestra propia personalidad. La herencia biológica no está en un tiempo pasado, sino que se muestra en cada instante presente para hacernos actuar de un modo u otro, por lo que su influencia en nuestra identidad hay que buscarla aquí. Por tanto, es en ese instante de toma de decisión cuando confluyen nuestros recuerdos (nuestra formación, las experiencias vividas, nuestra herencia sociocultural, etc) con nuestros proyectos de futuro (ilusiones, miedos) para configurar, junto con nuestra herencia biológica (capacidades y tendencias naturales), nuestra identidad personal.

Habiendo analizado en profundidad dónde reside nuestra identidad desde un punto de vista temporal, no puedo concluir sino reafirmándome en el convencimiento de que no estamos absolutamente determinados por nuestro pasado. Aunque evidentemente nos vemos influenciados por ese pasado, nuestra condición humana nos permite tener una libertad que es clave en la formación de nuestra identidad, pues las ilusiones y proyectos de futuro son partes de nuestra identidad actual sin las cuales no seríamos nosotros. Si perdemos nuestros recuerdos no seríamos nosotros mismos, pero tampoco lo seríamos sin nuestras previsiones de futuro, tanto las diarias como aquellas a medio y largo plazo. Es por eso por lo que podemos afirmar que la identidad reside tanto en nuestro pasado como en nuestro futuro, sin olvidarnos tampoco del papel fundamental que desempeña el presente.


E

l absurdo del tiempo

nterroga

ÁLVARO SEVILLA. 1º de Bachillerato. Imaginemos que construyo una máquina del tiempo y viajo en ella para saludar a mi yo más pequeño. ¿Me acordaría de esa experiencia antes de hacer el viaje? Lo dudo, porque si yo tomo la decisión de no viajar, y puedo hacerlo porque soy libre, nunca habría ocurrido. ¿Me acodaría de ello a partir del momento en el que hiciera el viaje en el tiempo? Tampoco es posible, porque entonces no habría recordado durante mucho tiempo algo que me había ocurrido y lo recordaría de repente. Porque aunque el viaje lo hubiera hecho en un momento, mi yo de pequeño lo habría vivido hace mucho años y no tendría sentido que no lo recordase. ¿No me acordaría porque el niño al que voy a ver no soy yo sino que es un yo de otra dimensión? Menudo mareo, porque significaría que a cada instante se crea un nuevo yo, con el que no puedo interaccionar de ningún modo, además dejaría de ser responsable de mis actos, porque en realidad no sería yo el que cometiera mis actos. Como conclusión diré que el tiempo difícilmente comprensible, y solo se puede contemplar como un continuo sin posibilidad de interacción entre dos puntos de este.


¿E

res del 2%?

Cuando Einstein propuso este acertijo dijo que el 98% de la población mundial no seria capaz de resolverlo. El acertijo dice así: Tenemos 5 casas de cinco colores diferentes y en cada una de ellas vive una persona de una nacionalidad diferente. Cada uno de los dueños bebe una bebida diferente, fuma una marca de cigarrillos diferente y tiene una mascota diferente. Tenemos las siguientes claves: El británico vive en la casa roja. El sueco tiene un perro. El danés toma té. La casa verde esta a la izquierda de la blanca. El dueño de la casa verde toma café. La persona que fuma Pall Mall tiene un pájaro. El dueño de la casa amarilla fuma Dunhill. El que vive en la casa del centro toma leche. El noruego vive en la primera casa. La persona que fuma Brends vive junto a la que tiene un gato. La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma Dunhill. El que fuma Bluemasters bebe cerveza. El alemán fuma prince. El noruego vive junto a la casa azul. El que fuma Brends tiene un vecino que toma agua. Y por ultimo la pregunta: ¿Quién es el dueño del pececito?

Británico Sueco

Danés

Noruego

Alemán

Revista filosófica 2  
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