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Recoleta

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RECOLETA

a Juan Luis Schuester SS.CC ¿Por qué no viene gente? – me preguntas Porque es una iglesia – te respondo

Estuvimos hablando diversamente de lo mismo cada una de las tardes.

Con sus años de señorío

y sin

dejar la frescura necesaria en sus salones de techo alto de sombra desgastada con huerta escondida y austeros bancos La Recoleta del Centro conserva aún algo del viejo mercado y noviciado, de la antigua universidad y sobretodo de la muy antigua casa de reposo que al estar en el extremos de la ciudad permitía recuperar la salud, donde las preguntas más inconvenientes se liberan porque para lo conveniente no hacía falta encontrarnos.

Plaza Francia se prolonga en los pasillos de la antigua casona azulintensa donde ser

joven,

envolverse con la primavera y dejarse al brote de los gestos recibiendo el pan fresco y tibio que Eugenia preparó, es hacer época cada tarde.

Ahí, las fotografías resultan irregistrables para máquinas y pasa tan espaciosamente el respiro, en sus palmeras cuelgan invisibles los agobios Cuando un jueves encendí

el fuego por los 43 de Axotzinapa

donde poetas embebidos arrancaron voces al papel llenando la cúpula de ausencias. Entraron a la iglesia- (en realidad fue a uno de los salones pero eso también era la iglesia) Aquella misma noche llegaron otros a preguntar por los responsables (esos, eran los polis por supuesto)

de esa poesía


¿Por qué creen que eso fue un acto responsable? - Me dijeFue todo lo contrario abrir una puerta o una ventana es un acto totalmente desmedido y en eso también comulgamos, amigo. (Aún abriendo todo, tal vez la gente no… )

Entonces ¡entremos a la plaza! ¿Por qué no viene gente? Es la pregunta delante de la pregunta ¿Qué nos impide ir? Dejando los incómodos razonables Dejando Dejar estaba la tarde estaban tus días con muchachos y muchachas troceando chocolate, saboreando el azúcar de un buen hasta pronto Vibraste con los tambores desde la puerta tu mirada azul se sumó a la plaza ahora, que es evidente que habitamos en extremos del tiempo pero eso no te impedirá repreguntarnos -¿Por qué no viene gente? -

- ¿Por qué fue esta tu primera interrogación? Dios está en todas las artes y en todas, en todas partes Y esto ya lo sabíamos pero La Recoleta del Centro tiene una sombra fresca de madera verbosa que es testigo de extraordinarios sueños y nos perfuma con su exhalación de otoño (que es complemento a la de la primavera) Una llamada irresistible a rescatarse de esa Lima que ya no aguarda la tarde.

(Q´inti) 27.4.2016


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Recoleta by Hildy Quintanilla - Issuu