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¡A viajar en el túnel del tiempo! QuiEnes fueron los primeros artistas? Hace muchos, muchísimos años atrás, incluso antes de que se inventara el lenguaje escrito, el hombre necesitaba expresarse y comunicar lo que veía y sentía. Las pinturas que dejaron nuestros antepasados en las cavernas son como libros de historia, el Internet o nuestras computadoras, donde podemos asomarnos, como quien viaja en un túnel del tiempo, para aprender sobre el mundo que nos rodeaba…

El hombre de las cavernas, para conseguir los materiales que necesitaba, se iba a la tienda más grande del mundo: la naturaleza. Además, allí, ¡todo era gratis!

Usaban arcilla, pigmentos de plantas, carbón y grasa de animales para hacer mezclas y fijarlo muy bien a la superficie. Como pincel utilizaban sus manos, huesos, ramas de árbol; como lápiz, trozos de carbón. No había cuadernos o lienzos, pero sí enormes paredes de roca caliza, que hacía de las cuevas un enorme pizarrón en blanco. Es más: no había latas de spray, ¡pero estos señores fueron los primeros grafiteros! En varias cuevas alrededor del mundo se han encontrado enormes paneles pintados con manos. Se puede ver, por la forma en la que aparece la pintura, que fue rociada, pero no con un aerosol comprado en tienda, ¡no!, sino usando un hueso como pajilla y soplando el pigmento.

Lo curioso es que no decoraban las cuevas donde vivían, como ahora ponemos cuadros en nuestras casas. Para hacer sus pinturas, buscaban cuevas especiales y, en ellas, escogían lugares muy profundos, de difícil acceso, para que estuvieran protegidos. Por eso se cree que eran como los santuarios o las iglesias de hoy en día: lugares mágicos donde podían dibujar y pintar los animales que les rodeaban, los que querían cazar o que querían cazarlos a ellos…

Como los cuentos que nos leen los papรกs cuando algo nos da miedo, pintaban mamuts y leones, bisontes, rinocerontes y otros animales peligrosos, para conocerlos mejor y que ya no les asustaran tanto.

Y parece que funcionaba, porque continuaron evolucionando e incluso llegaron a domar a algunos de ellos, como los caballos, o a hacerse amigos de otros, como el Canis Lupus Familiaris o lobo salvaje, bueno, del perro, que es su descendiente directo y ahora es nuestro compañero del alma.

Muchas de esas enormes “galerías de arte” o “museos prehistóricos” están en Europa. La más antigua de todas se llama la Cueva de Chauvet y queda en Francia. La descubrieron en 1994, hace poquitito si nos imaginamos los miles de años que han pasado desde que los artistas prehistóricos las pintaron.

Además, fue un hallazgo asombroso, hasta los científicos más sabiondos, quedaron boquiabiertos: ellos pensaban que los hombres y mujeres de esas épocas no sabían mucho, creían que eran como bebés- adultos que sólo les interesaba comer, dormir y no ser la cena de algún animal salvaje… ¡Pero se equivocaron! En esa cueva encontraron maravillas y tuvieron que cambiar el cuento… Encontraron pinturas de manos hechas con pigmentos de la tierra, dibujos de cabezas de caballos igualitos a los que vivían en ese entonces; escenas de peleas de rinoceronte, de manadas de leones feroces… un tesoro de arte prehistórico sofisticadísimo.

Panel de los caballos (Detalle), Cueva Chauvet, Vallon-Pont-d'Arc, Francia

Es así que pudimos asomarnos al mundo de nuestros ancestros de hace más de 40,000 años, que pudimos ver las cuevas donde se refugiaban, los animales con los que convivían, los materiales y técnicas que usaban para recrear su mundo.

Y es que esa es la maravilla más grande del arte: es una ventana mágica que nos hace viajar en el tiempo, para conocer más de los otros y de nosotros mismos.

THE END por ahora ...

Actividad 1: Explica mediante una analogía Mirie de la Guardia Actividad diseñada con analogías para acercar a los niños al arte de la prehistoria. Niños de 5 – 8 años


A viajar en el túnel del tiempo