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PADRES Enero de 2018

en portada

RELACIÓN PADRES E HIJOS

¿Los niños necesitan d más tiempo o “tiempo d Frente al concepto denominado “tiempo de calidad”, se abre paso la visión de que es importante estar con los hijos en tiempo extensivo, aunque sea realizando otras tareas. Enfrentamos ambas posturas.

ADRIÁN CORDELLAT El concepto de“tiempo de calidad” referido a la crianza de los hijos ha corrido como la pólvora y dado lugar a mil y un artículos que ensalzaban los beneficios de este tiempo de calidad (no más de una hora diaria) por encima del tiempo, en general, que los padres, y sobre todo las madres, han dedicado siempre al cuidado y crianza de sus hijos. “Sinceramente, por muy extraordinarios que sea esos 30 minutos, un hijo necesita una inversión mucho mayor de tiempo, por muy mediocres o de pésima calidad que sean el resto de minutos”, reflexiona al respecto Lucía Trabajo, autora del blog Planeando Ser Padres, donde no dudó es escribir un post sobre lo que ella considera “el engaño del tiempo de calidad”. Lucía trabaja desde casa, así que pasa las 24 horas al día con sus hijos. “Sinceramente creo que mis hijos valoran más la cantidad de tiempo juntos que la “mala” calidad de entretenernos haciendo la cena o acercándome las pinzas del tendedero. Quieren contacto humano, cercanía, cariño, una madre a la que recurrir ante cualquiera de sus dramas infantiles. Con ese apego primario cubierto, creo que tienen felicidad de sobra. Se sienten seguros, acompañados y queridos en todo momento, aunque nuestras vidas no sean una fiesta constante”, reflexiona. Los expertos en psicología infantil coinciden mayoritariamente en la importancia del tiempo de calidad dedicado a los hijos. “Claro que hay que jugar y hacer cosas únicamente dedicadas a ellos pero la cantidad de tiempo que pasamos junto a nuestros hijos debe ser siempre superior a ese tiempo en exclusiva mal llamado de calidad”, afirma Sara Tarrés, psicóloga y autora del blog Mamá Psicóloga Infantil, para quien los niños “deben aprender a ver que sus padres tie-

nen también sus propias tareas, a entretenerse solos o jugar con sus amigos o hermanos”; a la vez que los padres aprendemos a “estar ahí para cuando nos necesiten”. Una opinión que refrenda en parte Josevi Baeza, psicólogo especialista en coaching educativo y consultor familiar en Centro Baeza, para quien según los datos de estudios a los que ha tenido acceso no es necesaria tanto una dedicación exclusiva a los niños como el hecho de pasar tiempo con ellos de forma no exclusiva, pero sí accesible. “Si entendemos de esa forma el concepto de “tiempo de calidad”, en contraposición al“tiempo de exclusividad”, entonces por supuesto que es importante. Por ejemplo, el con-

No es necesaria tanto una atención exclusiva a los niños como el hecho de pasar más tiempo con ellos cepto de“tiempo de calidad” mientras ellos juegan y nosotros leemos un libro es perfectamente compatible porque, vuelvo a insistir, lo que necesitan los niños es que estemos accesibles.”, asegura. TIEMPO DE CALIDAD Los padres de hoy nos enfrentamos a un montón de problemas, el principal de los cuales, para el psicólogo Alberto Soler, coautor de Hijos y padres felices (Editorial Kailas), “es el poder estar presentes en la vida de los hijos”. A ello contribuye, entre otras cosas, el hecho de vivir en contextos urbanos cada vez más grandes que requieren de tiempos de desplazamiento mayores; y la precarización laboral, que se tra-

Compartir tiempo, aunque realizando tareas diferentes, también es enrriquecedor.

duce en jornadas más largas e intensas y salarios que, a diferencia de otras épocas precedentes, obligan a trabajar a los dos miembros de la familia para poder salir hacia adelante. “En esas circunstancias, poder mantener una relación estrecha, cálida y presente con nuestros hijos cada día es más difícil”, reflexiona Soler, para el que en su opinión el concepto de “tiempo de calidad” es en cierto modo un “anestésico social” en un contexto en el que la conciliación se ha convertido en una utopía: “necesitamos

creer en ciertas ideas para no sentirnos culpables, así que si tenemos a alguien que nos calma la conciencia diciendo que no pasa nada, que media horita de calidad es suficiente, pues eso nos proporciona cierto alivio”. La reflexión de Soler la comparte Sara Tarrés, para quien el “tiempo de calidad” es un “concepto trampa” con el que todos, “excepto el sistema productivo”, salimos perdiendo. “Creyendo que por pasar cinco minutos de calidad con nuestros hijos es suficiente perdemos

los padres, porque dejamos de luchar por la verdadera conciliación laboral y familiar, pero también pierden nuestros hijos, porque nos ven poco y porque al final piensan que los padres deben ser únicamente la fuente de su entretenimiento”, explica antes de recordar que para educar y para formar a los futuros adultos del mañana “hace falta tiempo”. A secas. Para Josevi Baeza existe otro mito en torno al estilo de crianza y la parentalidad más allá del que hace referencia al “tiempo de cali-

Padres y Colegios Nº 124 - enero 2018  

Revista digital para familias con hijos en edad escolar centra en la educación desde los 5 años hasta la mayoría de edad.

Padres y Colegios Nº 124 - enero 2018  

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