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social que invade a ésta planta medicinal, es necesario que se sigan realizando estudios acerca de la planta y su interacción con la fisiológia humana, tampoco podemos dejar a un lado la experiencia médica dentro de los tratamientos, ya que precisamente esta planta llega a ser una medicina cuando se utiliza correcta, sabia y científicamente, ya que el mal uso y la falta de acompañamiento médico, psicológico y espiritual han generado la difamación y el olvido de una de las medicinas más poderosas que pueda tener la humanidad.

Marihuana; reflexiones psico-sociales

A pesar que la marihuana ha estado presente en la vida cotidiana de la humanidad desde la fundación de sus primeras civilizaciones, y que tuvo gran uso y difusión en todo el mundo antes del siglo XX, luego de esta fecha la percepción social acerca de esta planta cambió radicalmente, hasta el punto en que todas las sociedades occidentales contemporáneas asocian la marihuana a una exagerada noción de peligrosidad que se encuentra fundamentada principalmente en prejuicios e ideas irracionales que no corresponden con la realidad revelada por la evidencia ancestral y científica que se ha desarrollado. Así, existen diversos tipos de ideas relacionadas con los supuestos efectos y consecuencias derivadas del uso del cannabis, dentro de las que podemos encontrar con frecuencia afirmaciones como las siguientes: a) La marihuana priva a los sujetos de controles morales, por tal razón el consumidor es un individuo socialmente peligroso, b) Provoca una terrible adicción en los que la usan, c) es el primer paso hacia el consumo de otras drogas. Pero basta con reflexionar un poco y analizar de manera somera tal tipo de ideas para darse cuenta que muchas reflejan simplemente la ignorancia y el prejuicio, pues si revisamos cada una de las anteriores ideas nos daríamos cuenta que son erróneas; así, al contrario de lo expresado en la primera idea, podemos ver que, “las frecuentes afirmaciones sobre la relación de la marihuana con la adición a los narcóticos, el crimen y la violencia probablemente se basen más en factores sociales e interpersonales que en los efectos mismos de la droga”(Saranson; 1975), pues existen comunidades en las que se usa cotidianamente la marihuana, y a su vez manejan fuertes valores morales que guían sus vidas (como es el caso Zadhus de la India , y los Rastafari en Jamaica), por tal razón podemos pensar que la sustancia en si misma no priva a los sujetos de controles morales. Por otra parte se ha demostrado que esta planta no produce uno de los principales síntomas por los cuales se reconoce el carácter adictivo de las sustancias; pues los consumidores habituales no desarrollan dependencia fisiológica evidenciada por medio del síndrome de abstinencia, a diferencia de los consumidores de sustancias ilegales como la cocaína 89

Revista negarit n06 2010  
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