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DICCIONARIO del habla de la BAJA RIBAGORZA OCCIDENTAL -HuescaMaría Luisa Arnal Purroy

AINAS

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María Luisa ARNAL PURROY es Profesora Titular de Lengua Española en la Universidad de Zaragoza, donde desarrolla su labor docente e investigadora adscrita al Departamento de Lingüística General e Hispánica. Sus investigaciones se han orientado, preferentemente, hacia el ámbito de la dialectología y la sociolingüística aragonesas, dedicando especial atención a la variedad dialectal de la Baja Ribagorza. Además de diversos trabajos aparecidos en publicaciones especializadas, es autora de El habla de la Baja Ribagorza occidental (Huesca). Aspectos fónicos y gramaticales (1998), y coautora del Estudio sociolingiiístico de la Franja Oriental de Aragón (1995) y de Textos lexicográficos aragoneses de Benito Coll (1902-1903) presentados al Estudio de Filología de Aragón. Edición y estudio (1999), así como de varios artículos -éstos en colaboración con José M. a Enguita- sobre la castellanización lingüística de Aragón. Participa, asimismo, en diversos proyectos de investigación, entre los que se encuentra El estudio de la disponibilidad léxica en Aragón, incardinado en el marco del proyecto común panhispánico sobre léxico disponible que impulsa y dirige Humberto López Morales.

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DICCIONARIO DEL HABLA DE LA BAJA RIBAGORZA OCCIDENTAL (HUESCA)


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INSTITUCIÓN "FERNANDO EL CATÓLICO" Excma. Diputación de Zaragoza Zaragoza, 2003


DICCIONARIO DEL HABLA DE LA BAJA RIBAGORZA OCCIDENTAL (HUESCA)

Publicación número 2357 de la Institución Fernando el Católico (Excma. Diputación de Zaragoza) Plaza de España, 2 E-50071 ZARAGOZA Tlf.: (34) 976 28 88 78/79 Fax.: (34) 976 28 88 69 ifc@dpz.es http://www.ifc.dpz.es © Para esta edición: Gara d'Edizions Abda. Nabarra, 8 E-50010 ZARAGOZA http://come.to/gara gara@ya.com Depósito Legal: Z-1393-2003 I.S.B.N.: 84-8094-052-2 Diseño de portada: Fernando Lasheras

Impresión: INO Reproducciones

Impreso en Aragón-Printed in Aragón.


A mi madre, María Luisa, que es, aunque ya no está.


PREÁMBULO Este repertorio lexicográfico tiene su origen diez años atrás, cuando defendí la Tesis doctoral sobre el tema "Contribución al estudio del habla de la Baja Ribagorza Occidental (Huesca)", en la que, a modo de apéndice, presenté el inventario de palabras reunidas en dicha investigación. Desde ese año de 1992 siempre he albergado la intención de sacar a la luz los abundantes datos léxicos que había recopilado, y más todavía a partir de la publicación, en 1998, de la monografía El habla de la Baja Ribagorza Occidental, pues con el vocabulario -que no figura en tal estudio- se obtendría una caracterización más completa de la modalidad lingüística bajorribagorzana. Que, finalmente, ese propósito se haya hecho realidad se debe, en buena parte, a Chusé Aragüés, de la editorial aragonesa Gara d'Edizions. Su llamada ofreciéndome publicar los materiales léxicos de la Baja Ribagorza Occidental fue el impulso que necesitaba para emprender, sin más demora, la elaboración de los mismos. El resultado es este diccionario que tiene por objeto poner al alcance de las gentes bajorribagorzanas, como también de los especialistas y de todas aquellas personas interesadas en las variedades lingüísticas del territorio aragonés, un caudal léxico que pretende ser representativo del habla bajorribagorzana actual, con lo que tiene de particular frente al español general o estándar, pero también con lo que tiene en común con esta lengua2. He procurado llevar a cabo un trabajo honesto y riguroso, intentando aplicar —en la medida de lo posible— las novedades más importantes que se han producido en la técnica lexicográfica a lo largo de los últimos años. Con todo, soy plenamente consciente de las limitaciones y deficiencias de este vocabulario; pero, de una parte, el convencimiento de que "un diccionario es una obra en continua renovación"3 y, de otra, el hecho de que no exista hasta el momento otro repertorio léxico que afecte al conjunto de la zona geográfica aquí considerada me ha llevado a concebir el Diccionario del habla de la Baja Ribagorza Occidental como un punto de partida, no de llegada, que deberá, por tanto, mejorar y enriquecerse con los resultados de futuras investigaciones, así como con las críticas, sugerencias y propuestas de los potenciales usuarios. Justo es reconocer, por otro lado, que para la elaboración de este vocabulario me han resultado de gran ayuda varios diccionarios y repertorios léxicos ' M . a Luisa Arnal, El habla de la Baja Ribagorza occidental (Huesca). Aspectos fónicos y gramaticales, Zaragoza, IFC, 1998. ^ Sobre esta cuestión, tratamos más ampliamente en el apartado II. 1. ^ Así se señala expresamente, por ejemplo, en la última edición del DRAE (Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, Madrid, Espasa Calpe, 22. a ed., 2001, p. XXXI). 7


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que han llegado a convertirse en imprescindibles compañeros durante los meses de preparación de los materiales léxicos. Así, modelo y pauta para distintos aspectos de la macroestructura y de la microestructura han sido el DRAE, CLAVE4 y el DEAl>, tres obras de diferente carácter que, para mis propósitos, han asociado sus ventajas. En lo que al ámbito aragonés concierne, he acudido permanentemente —además de al Diccionario aragonés (Zaragoza, Mira, 4. a ed., 1992) de Rafael Andolz- a otros dos repertorios de reciente publicación: el Diccionario etimológico chistabino-castellano, castellano-chistabino (Zaragoza, IFC, 2001) de Brian Mott y el "Vocabulario" que presenta M. a Pilar Benítez en su libro L'ansotano. Estudio del habla del Valle de Ansó (Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2001, pp. 277-332) s . Deseo expresar, finalmente, mi reconocimiento a quienes, de un modo u otro, han contribuido a la realización de este trabajo. No quiero dejar de mencionar a don Tomás Buesa, mi maestro y director de la Tesis doctoral germen del presente vocabulario; a José Luis Aliaga, siempre disponible para atender mis consultas y proporcionarme consejos; al ya mencionado Chusé Aragüés, que se ha mostrado en todo momento comprensivo y entusiasmado con este proyecto; a José M. a Enguita, por estar a mi lado; a mi padre, "Joserón de Pinza", entre otras cosas, por ser de La Puebla de Castro. Mi gratitud se extiende también, y de manera muy especial, a mi tía, Aurora Arnal, ferviente usuaria de la variedad bajorribagorzana, de quien la he aprendido y con quien la hablo; a mi apreciado amigo Enrique Badía, foncense de pro, por su inestimable ayuda; a los grausinos Vicente Turmo ("Pallasón") y Jorge Mur, así como a todos los demás informantes y gentes de la Baja Ribagorza que me dedicaron su tiempo y me comunicaron sus palabras y, con ellas, su forma de vivir. Zaragoza, noviembre de 2002

^ Concepción Maldonado (dir.), CLAVE. Diccionario de uso eiel español actual, Madrid, Ediciones SM, 4. a ed., 2000. 5 Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos, Diccionario del español actual Madrid, Aguilar, 1999. ^ A ellos hay que añadir la recopilación de léxico de Fonz realizada, a lo largo de estos últimos años, por Enrique Badía, quien ha puesto a mi disposición el manuscrito inédito, y el repertorio de Graus que, bajo ei epígrafe "Diczionario", recoge Vicente Turmo en su libro Tradizions i cosas de Graus (Huesca, 2000, pp. 137-167). Asimismo, y en lo que concierne a los nombres de animales y de plantas, me han sido de utilidad el Dizionario sobre espezies animals y bexetals en o bocabulario altoaragonés (Huesca, IEA, 1989), de Rafael Vidaller, y el Bocabulario aragonés d'abes d'Uropa (Huesca, Consello d'a Fabla Aragonesa, 1996), de Ignacio Arizón, Marteen Plateuw, Francho Rodés, Fernando Vallés y Rafael Vidaller. 8


I. LA ZONA GEOGRÁFICA Y SU HABLA El caudal léxico aquí reunido se circunscribe a una limitada área geográfica, la Baja Ribagorza Occidental, situada en la parte centro-oriental de la provincia de Huesca. Según se observa en los mapas que ofrecemos, este territorio dibuja una estrecha franja, verticalmente dispuesta, que se extiende desde el curso medio del río Esera hasta más abajo de su confluencia con el Cinca. La exacta delimitación de esta zona altoaragonesa se ha establecido atendiendo fundamentalmente a consideraciones de índole lingüística, que hemos expuesto con detalle en otro trabajo7, lo que nos evita su repetición. Como resultado de la aplicación de tales criterios, la Baja Ribagorza Occidental está constituida por los 24 núcleos de población siguientes: Abenozas, Aguilar, Aguinalíu, Bellestar, Benavente de Aragón, Besiáns, Capella, Centenera, Ejep, Estada, Estadilla, Fonz, Graus, Olvena, Panillo, Perarrúa, La Puebla de Castro, La Puebla de Fantova, Pueyo de Marguillén, Santa Liestra, Secastilla, Torre de Esera, Torre de Obato y Ventas de Santa Lucía. Conviene precisar que, de acuerdo con las actuales demarcaciones comarcales de la Comunidad Autónoma de Aragón, las localidades de Estada, Estadilla y Olvena pertenecen al Somontano de Barbastro, Fonz al Cinca Medio y el resto a la Ribagorza (véanse los mapas que figuran al final del presente apartado). La Baja Ribagorza Occidental cuenta en la actualidad con una población que asciende a 5.880 habitantes (según los datos correspondientes a la revisión del Padrón Municipal de 1 de enero de 2000) 8 . Tal población, que continúa la tendencia regresiva que -desde hace décadas— manifiesta este territorio9, muestra un desigual reparto entre los distintos municipios, pues solo tres de ellos concentran el 72% de la misma: Graus (41,2%: 2.428 habitantes), Estadilla (15,5%: 913) y Fonz (15,3%: 905); frente a estos, hay siete localidades -Abenozas, Aguilar, Aguinalíu, Bellestar, Centenera, Ejep y Torre de Obato— que no llegan a los 35 habitantes. Desde el punto de vista lingüístico, la Baja Ribagorza Occidental es un área dialectal cuya variedad autóctona, el llamado bajorribagorzano, ha logrado sobrevivir hasta hoy, bien es cierto que con diferente grado de vitalidad y "pureza", dependiendo de muy diversos factores como la localidad de proce^ Véase M . a L. Arnal, El habla de la Baja Ribagorza occidental..., pp. 12-15. ® Los datos demográficos de cada una de las 24 unidades de población me han sido facilitados por la Dra. María Carmen Faus, profesora titular del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza, a quien reitero mi sincero agradecimiento. ^ Téngase en cuenta que, en 1900, la Baja Ribagorza Occidental tenía 11.056 habitantes, en 1950 su población era de 9.601 y, más recientemente, en 1986, contaba con 6.745; sobre todos estos datos y las fuentes de donde proceden, véase M. a L. Arnal, El habla de la Baja Ribagorza occidental..., p. 26. 9


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dencia de los hablantes, su edad, su nivel de instrucción o su grado de contacto con la variedad estándar del español, entre otros. Pertenece nuestro territorio a la zona de frontera lingüística catalano-aragonesa caracterizada por un notable entrecruzamiento de isoglosas, es decir, por la falta de coincidencia en los límites que separan rasgos lingüísticos de tipo aragonés y de signo catalán. Pese a tal disparidad de isoglosas, y según hemos podido comprobar a través del análisis de los diversos aspectos fónicos y gramaticales atestiguados en las 24 localidades del área geográfica que nos ocupa, el bajorribagorzano es una modalidad lingüística de filiación aragonesa. Ello no implica la ausencia de formas y rasgos lingüísticos de tipo catalán; estos existen, pero no en proporción suficiente para permitir su adscripción a la lengua catalana, ni siquiera para poder calificarla de "habla mixta". Cabe decir, eso sí, que la variedad vernácula de la Baja Ribagorza Occidental es un aragonés de transición hacia el catalán10. Pero los elementos aragoneses, catalanes e, incluso, específicamente ribagorzanos algunos, que constituyen lo que podríamos llamar el fondo patrimonial del habla bajorribagorzana, no son los únicos que la configuran. Parte integrante de esta lengua funcional son también los abundantes elementos de signo castellano que, a diferencia de los anteriores, experimentan un incesante incremento. En unos casos se trata, justo es señalarlo, de formas y fenómenos lingüísticos comunes al castellano y al aragonés (no se olvide, en este orden de cosas, que no estamos ante variedades lingüísticas dispares, sino ante variedades que, por proceder de una misma lengua —el latín-, han llegado muchas veces a soluciones coincidentes). En otros casos, en cambio, se trata de "castellanismos" propiamente dichos, esto es, de formas y rasgos lingüísticos del español estándar que han ido penetrando —y continúan haciéndolo- sea en calidad de préstamos léxicos, sea como consecuencia de un lento pero constante proceso de sustitución de formas vernáculas por las correspondientes del español general. De hecho, la variedad bajorribagorzana muestra en la actualidad un apreciable grado de castellanización. Ha de tenerse en cuenta, por otro lado, que la Baja Ribagorza Occidental es una zona de lenguas en contacto, pues ese bajorribagorzano parcialmente castellanizado convive con el español estándar. Y como sucede en tantas otras comunidades, de dentro y fuera de Aragón, en las que coexisten el vernáculo dialectal y el estándar oficial, ambos sistemas lingüísticos no se mantienen en paridad, sino que se hallan jerarquizados, en el sentido de que se les asignan funciones y valoraciones distintas dentro de la comunidad de habla (situación de diglosia). Baste con señalar, en líneas generales, que la variedad estándar es la utilizada en situaciones y contextos comunicativos de carácter ' " Los aspectos fónicos y gramaticales de dicha modalidad lingüística se encuentran descritos en nuestra monografía de 1998, varias veces citada en estas páginas introductorias. Para una sucinta y global caracterización de la misma, véase M. a L. Arnal, "Hablas bajorribagorzanas", en Actas del III Curso sobre Lengua y Literatura en Aragón (siglos XVIII-XX), Zaragoza, IFC, 1994, pp. 287-310. 10


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formal; es la lengua de prestigio, y esta alta valoración viene sancionada por la denominación que suele recibir: hablá fino es expresarse en castellano. En cambio, la variedad autóctona se reserva para los ámbitos más informales e íntimos, y goza de una inferior valoración; no en vano muchos hablantes aluden a ella con la expresión hablá basto. Claro que la situación lingüística existente en la zona bajorribagorzana es más compleja de lo que cabe deducir si nos limitamos a hablar de bipolaridad estándar / dialecto. En efecto, el proceso de nivelación lingüística hacia el español general en que está inmersa la variedad dialectal da lugar a que se originen diversos grados de transición o diversas variedades intermedias entre la lengua estándar y la autóctona de la comunidad, de manera que, en sentido estricto, se trata de una situación gradual y no bipolar. En un extremo de ese continuo se situaría lo que algunos estudiosos llaman el "dialecto base", es decir, el bajorribagorzano con un máximo número de rasgos lingüísticos dialectales, mientras que en el polo opuesto estaría el español estándar (variedad no marcada diatópicamente).

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MAPA 1 Comarcas de la provincia de Huesca

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MAPA 3 Poblaciones de la Baja Ribagorza Occidental

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Poblaciones con menos de 35 habitantes


II. C A R A C T E R Í S T I C A S D E E S T E E INSTRUCCIONES DE

DICCIONARIO USO

1. EL CORPUS: OBTENCIÓN Y SELECCIÓN DEL LÉXICO

Presentamos en este diccionario los materiales léxicos que recopilamos, durante los años 1987-1990, para llevar a cabo nuestra citada investigación sobre el habla de la Baja Ribagorza Occidental. Estos materiales nos fueron proporcionados in situ por una muestra de 88 informantes diversificados con arreglo a las variables 'localidad de procedencia', edad', 'sexo' y 'nivel de instrucción. Dadas las características demográficas y socioculturales del territorio bajorribagorzano, la mayor parte de esos 88 informantes son hombres y mujeres mayores de 45 años, con un grado de instrucción bajo". Para la obtención de este repertorio léxico nos servimos de las técnicas de encuesta habituales en este tipo de investigaciones dialectológicas. Tomando como base el Cuestionario del Atlas Lingüístico y Etnográfico de Aragón, Navarra y Rioja, confeccionamos el nuestro, constituido por unas 3.500 preguntas, que aplicamos íntegramente en seis municipios (Graus, Capella, Estadilla, Fonz, La Puebla de Castro y Santa Liestra), elegidos tanto por su mayor número de habitantes como por su ubicación en los puntos más extremos de la zona. A partir de ese cuestionario "amplio", se elaboró otro "reducido", formado por 1.000 preguntas aproximadamente, que fueron formuladas en once núcleos de población (Benavente de Aragón, Besiáns, Estada, Olvena, Panillo, La Puebla de Fantova, Perarrúa, Pueyo de Marguillén, Secastilla, Torre de Ésera y Ventas de Santa Lucía). Finalmente, en las siete localidades restantes -todas ellas con menos de 35 habitantes-, aplicamos un cuestionario "muy reducido", constituido por alrededor de 150 preguntas sobre aspectos fonéticos, morfológicos y sintácticos. Además de la información allegada siguiendo los planes de encuesta -sin duda la más importante desde el punto de vista cuantitativo-, y de las abundantes notas tomadas durante las entrevistas, otra técnica adicional para el acopio de materiales fue la grabación de diálogos espontáneos y de diversos relatos sobre temas suscitados por nosotros. Son exclusivamente los datos léxicos obtenidos de las mencionadas fuentes orales y a través de los métodos expuestos los que constituyen el corpus en el que se basa el presente diccionario12. ' ^ Para más detalles sobre los criterios de selección de los informantes y sobre la representatividad de la muestra, remitimos a lo expuesto en M. a L. Arnal, El habla de la Baja Ribagorza occidental..., pp. 18-23, donde aparece también la relación de cada uno de esos 88 individuos con sus correspondientes datos sociológicos. ' ^ No han formado parte de nuestro corpus otros materiales procedentes de fuentes escritas o de fuentes lexicográficas. En cuanto a las primeras, debemos indicar que los materiales escritos en bajorribagorzano son fruto, muchas veces, de un afán purista que lleva a quien los escribe a "dialectalizar" palabras que en el ámbito de la oralidad solo se emplean con la forma castellana; por lo tanto, los textos dialectales escritos únicamente se han tenido en cuenta de manera complementaria (por ejemplo, para precisar una acepción o comprobar un uso). Con respecto a las fuentes lexicográficas -nos referimos concretamente a los repertorios de Graus y Fonz antes citados-, hemos preferido ceñirnos a los materiales directamente allegados por mí de acuerdo con las técnicas expuestas, aun cuando ello ha supuesto dejar fuera alguna palabra, variante o acepción registradas en los mencionados repertorios. 15


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En cuanto a la selección del léxico, es necesario señalar que —frente a lo que viene siendo habitual en la lexicografía dialectal13— en este repertorio no perseguimos ofrecer únicamente el léxico diferencial con respecto al español común. Partimos de la consideración de que el habla bajorribagorzana actual es una lengua funcional en la que —según hemos indicado ya— convive lo propio con lo importado, lo dialectal (sea aragonés, catalán o exclusivamente ribagorzano) con lo castellano; de acuerdo con ello, y con el objeto de no deformar la realidad viva de dicha modalidad lingüística y tratar de dar cuenta veraz de su estado actual, hemos dado cabida a los abundantes elementos del español general que se hallan tan integrados en la variedad bajorribagorzana como los patrimoniales14. En este sentido, cabría decir que se trata de un diccionario integral, si entendemos la distinción entre integral y diferencial en los términos en que lo hace Luis Fernando Lara15. Así pues, aparecen tanto "castellanismos" propiamente dichos —que, en unos casos, han sustituido ya a las formas dialectales correspondientes (hijo, mucho, etc.) y, en otros, alternan todavía con ellas {gente, bajá, etc.)-, como vocablos castellanos - o coincidentes con esta lengua-, siempre que estos designen realidades del entorno local del hablante (árbol, casa, camino o mesa, por ejemplo)16. Con todo, conscientes de que lo que habitualmente se espera encontrar y ofrece también mayor interés en un diccionario de ámbito dialectal es el léxico diatópicamente marcado, no hemos aplicado criterios restrictivos sobre el léxico diferencial allegado, si exceptuamos los casos que se citan más abajo. De este modo, hemos optado por incluir las voces que designan acti' ^ Véase sobre el particular el trabajo de Manuel Alvar Ezquerra, "Lexicografía dialectal", De antiguos y nuevos diccionarios del español, Madrid, Arco Libros, 2002, pp. 397-442, en el que lleva a cabo un atento y bien realizado repaso de los principales repertorios que dan cuenta del léxico regional del español de España y de América. ' ^ Téngase en cuenta, además, que —como muy bien indica el lexicógrafo mexicano Luis Fernando Lara- "la tradición lexicográfica "diferencialista", que sólo registra lo que parece peculiar de una región [...], impide confirmar, por un lado, el vocabulario que se utiliza en todas las regiones hispánicas; por el otro, registrar voces cuyo significante no sea claramente exótico al español, y significados cuyo significante parezca del español general" (L. F. Lara, "El Diccionario del español de México como vocabulario dialectal", en I. Ahumada (ed.), Vocabularios dialectales. Revisión crítica y perspectivas. II Seminario de Lexicografía hispánica, Jaén, Universidad de Jaén, 1996, pp. 15-29 [p. 23]). ' ^ Vid. L. F. Lara, "El Diccionario del Español de México...", p. 15. Junto a las denominaciones integral y diferencial se usan también, con el mismo valor, no contrastivo y contrastivo respectivamente; véase sobre el particular, José Alvaro Porto Dapena, Manual de técnica lexicográfica, Madrid, Arco Libros, 2002, p. 62. Distinto es el sentido, en cambio, que otorga Günther Haensch a diccionario integral: para este insigne lexicógrafo, es aquel que registra todo el caudal léxico de una lengua o de un subconjunto de ella, y se opone a diccionario representativo y a diccionario selectivo (vid. G. Haensch, Los diccionarios del español en el umbral del siglo XXI, Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1997, pp. 57-58). No hemos incluido aquellas voces del español general referidas a campos de experiencia no vinculados al ámbito rural (términos políticos, deportivos, los que designan las piezas del automóvil, etc.), ni tampoco neologismos de reciente incorporación (móvilo microondas, por ejemplo). 16


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vidades e instrumentos tradicionales hoy desaparecidos o en vías de desaparición (como, por ejemplo, las referidas a las piezas del arado o del yugo, a los aparejos de las caballerías o al cultivo del lino o del cáñamo), a pesar de que tales palabras tienen, lógicamente, una baja frecuencia de empleo y, en su mayoría, resultan desconocidas para los hablantes menores de 40 ó 45 años. En nuestra opinión, el interés que desde el punto de vista dialectológico —sin olvidar el etnográfico— tienen estos vocablos, condenados a desaparecer, justifica sobradamente su registro en este diccionario, aunque con ello no se refleje exactamente el estado actual del habla bajorribagorzana. Las únicas restricciones aplicadas sobre el léxico diferencial —restricciones que, por otro lado, afectan también al vocabulario castellano— se refieren a la no inclusión de diminutivos, aumentativos y despectivos, superlativos, participios y adverbios en -mente, de todos ellos, solo figuran los que pueden resultar asistemáticos en su formación (por ej., barranquera, chicorrón o malamente) y, en el caso de los participios, los que son irregulares. Asimismo, tampoco aparecen nombres propios, aunque se hayan utilizado en los ejemplos. Hay que añadir, por último, que este diccionario carece por completo de todo carácter normativo o prescriptivo. Antes, al contrario, su enfoque es estrictamente descriptivo en tanto que, con el máximo respeto a la información proporcionada por los hablantes y sin prejuicios puristas de ningún tipo, nos hemos limitado a registrar lo más fielmente posible el caudal léxico allegado en nuestra investigación de campo, dando cuenta, en consecuencia, de las distintas variantes que obtuvimos para una misma unidad léxica. No debe olvidarse, en este sentido, que nos ocupamos de una variedad diatópica de uso eminentemente oral y carente, por tanto, de la fijación que vendría dada por un uso oficial y literario. 2 . ESTRUCTURA DEL DICCIONARIO

2.1. Las entradas. Aparecen en este diccionario dos tipos de entradas: artículos17, en los que el encabezamiento en negrita va seguido de toda la información relativa a la unidad léxica {Lema} que lo constituye, y remisiones, en las que al encabezamiento sigue la abreviatura V. ('véase') que envía a otra entrada. Conviene precisar que la mayor parte de las remisiones contenidas en este repertorio concierne a las variantes fonéticas y/o morfológicas registra' 7 Recordemos que, de acuerdo con G. Haensch {Los diccionarios del español..., pp. 39-40), los artículos en que se divide el cuerpo de un diccionario "son su más pequeña unidad autónoma dedicada a cada una de las unidades léxicas registradas", y que cada artículo va encabezado por el lema (también llamado palabra-clave o voz-guía), es decir, "la unidad léxica que es objeto de descripción". En cuanto al término entrada, que para el lexicógrafo alemán es sinónimo de artículo, existen usos diversos y hasta cierta confusión terminológica, aspectos de los que da cuenta J. A. Porto Dapena, Manual de técnica lexicográjica, pp. 136 y 184 especialmente.

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das, puesto que cada una de ellas figura como entrada independiente (sobre esta cuestión, véase también lo expuesto más abajo, en el apartado 2.6); por ejemplo: abaldiá. V. baldiá. desbarro. V. esbarre.

Fuera de estos casos, las restantes remisiones —poco numerosas, a diferencia de las anteriores— afectan exclusivamente a voces que solo hemos registrado como parte de una unidad léxica compleja (se trata siempre de la parte especificativa en sintagmas nominales fijos del tipo budillo llonganicero o carbaza de rabiqué). La información relativa a tales voces se halla en la entrada a la que se envía; así, por ejemplo: llonganicero. V. budillo. rabiqué. V. carbaza.

2.2. Orden alfabético. Para la ordenación general de las entradas seguimos el orden alfabético internacional, en el que la ch y la 11 no se consideran letras independientes sino letras dobles, situándose, por tanto, en el lugar correspondiente dentro de la c y la / respectivamente (por ej., chabalín se ordena tras cesta, llabrá tras liviano). Ahora bien, dado que en el habla bajorribagorzana tanto ch como //son letras que representan peculiares resultados histórico-fonéticos (recordemos que G e ' -, J- evolucionan a ch-: chelá, choven...-, y que Lpalataliza en //-: llevantd, lloco...), nos ha parecido oportuno incluir un encabezamiento (CH, LL) que recuerda tales particularidades fónicas18. Cuando dos lemas se diferencian ortográficamente por la presencia o no de la tilde, los que no llevan tilde se ordenan antes de los que la llevan (por ej., asclla aparece antes que ascllá, pare antes que paré). Este mismo criterio seguimos para la ordenación de los lemas dobles, limitados en este diccionario a los casos de variantes acentuales de una misma palabra, las cuales aparecen unidas mediante la conjunción disyuntiva o (por ej., bovila o bóvila, maquina o máquina). 2.3. Unidades léxicas complejas. Las combinaciones estables de dos o más palabras (sean locuciones u otro tipo de unidades complejas) se ordenan en el artículo correspondiente a su primera palabra fuerte gramaticalmente, según este orden de preferencia: sustantivo, adjetivo, verbo, pronombre, adverbio. Así, arto arañonero aparece definido en el artículo arto; rompé l'aliento, en aliento; (habld) basto, en basto; s i f a u no fa, en fé; con yo, en yo; etc. Cuando la palabra fuerte no funcione en el habla bajorribagorzana de manera independiente, la locución aparece bajo un lema formado por tal vocablo. Así, por ejemplo, a amagatóns está en el artículo amagatóns; fé capeta, en capeta; a escarramaixóns, en escarramaixóns; etc. ' ® Así lo hace la Real Academia Española en la última edición del DRAE, aunque por razones distintas a las nuestras. 18


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2.4. Palabras de forma igual (homónimas). En el caso de palabras de diferente origen etimológico que han confluido en la misma forma, hemos optado por su separación en entradas distintas seguidas de un exponente o superíndice. Por ejemplo: sillón^. m. Botijo [ . . . ] . sillón . m. Sillón [ . . . ] .

2.5. Nombres de seres animados. Las formas masculina y femenina de los sustantivos que designan seres animados aparecen reunidas en una misma entrada (por ej., misache, -a; pastó, -ra; verro, -a). Se exceptúan los casos en que el femenino está formado con un sufijo especial y aquellos que presentan algún otro tipo de variación. Así, gallo y gallina, o primormano y primarmana, dan lugar a cuatro entradas diferentes. 2.6. Variantes. Según hemos indicado, cada una de las variantes de tipo fonético y/o morfológico registradas aparece como entrada independiente19 con remisión a la variante "principal", en cuyo artículo se reúnen todas por orden alfabético y se proporciona la información pertinente20. Por ejemplo: ifiedo. V. niedo. ñedo. V. niedo. niedo. m. Nido (general, salvo en F y P M ) . Vars.: iñedo (Cap, PM), ñedo (Est, F, Gr).

La selección de la variante o lema "principal" recae en la de mayor difusión dentro de la zona o, en el caso de que las variantes se registren en las mismas localidades, en la de mayor frecuencia de uso. Así, en los siguientes ejemplos, chibillo reúne la primera de las condiciones aludidas y esmiojá y gente la segunda: chibillo. m. Ovillo (general, salvo en Es, Est y F). Vars.: chobillo (Es, Est), chubillo (F). esmiojá. v. Desmigar, desmigajar. Var.: desmiojá. gente, f. Gente. Var.: chen. 3 . ESTRUCTURA DE LOS ARTÍCULOS

3.1. Información contenida en los artículos y su disposición. Aparte de las remisiones —a las que ya nos hemos referido-, los artículos propiamente dichos constan del lema, siempre impreso en negrita, y la información acerca del mismo. En este repertorio lexicográfico, además -claro está- del significado de cada palabra, otro aspecto que nos ha preocupado de manera especial es la variación geo' ^ Hay que exceptuar los casos de variantes acentuales que, como se ha explicado antes, aparecen como lemas dobles. De acuerdo con J. A. Porto Dapena (Manual de técnica lexicográfica, p. 185), esta solución ofrece no solo la ventaja de agrupar bajo una misma entrada todas las variantes, sino de facilitar su consulta cuando solo se conoce una de ellas. 19


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lingüística existente en la zona bajorribagorzana. Con el objeto de dar cuenta de tal geovariación, hemos procurado ofrecer sistemáticamente información detallada sobre el alcance geográfico (localización) de cada voz dentro de la Baja Ribagorza Occidental, registrar —según hemos señalado anteriormente— cada una de las variantes fónicas y morfológicas allegadas, con su correspondiente localización, y remitir a los sinónimos, muchos de los cuales son "sinónimos geográficos" (palabras con igual significado pero con diferente distribución espacial). No proporcionamos, en cambio, información etimológica, ni de pronunciación (aspecto, no obstante, que tratamos de reflejar a través de la ortografía utilizada -acídente, pa, etc.—, así como mediante el registro de las distintas variantes fonéticas allegadas -almú, almut, etc.—); es muy restringida la información de carácter gramatical, y tampoco incluimos, por citar otro aspecto más, datos de contraste con otros diccionarios. Todas las posibles informaciones contenidas en los artículos de este diccionario aparecen dispuestas con el siguiente orden: -lema; -categoría gramatical ( f , m., adj., u, adv., etc.); -vigencia cronológica (véase el apartado 3.2.); -definición (véase el apartado 3.3.); -localización geográfica (véase el apartado 3.4.); -notas de uso (U. m. enpl., U. m. c. prnl., etc.; son muy pocas y se refieren casi exclusivamente a aspectos gramaticales; con ellas se completa o matiza la información expresada mediante las marcas de categoría gramatical que encabezan una acepción); -ejemplos (véase el apartado 3.5); -variante o variantes formales del lema en cuestión (siempre impresas en cursiva, ordenadas alfabéticamente y precedidas de la abreviatura Var. o Vars. seguida de dos puntos); -sinónimos21 (van también en letra cursiva, tras la abreviatura Cf.) Claro que todo este conjunto de datos no suele darse en un mismo artículo, de manera que hay artículos muy simples y otros con distinto grado de complejidad. Veamos algunos ejemplos: espinaques. m. pl. Espinacas. abaldiadó. m. p. us. Columpio (Gr, Per, PM, SL). Vars. p. us.: abandiadó (Cap), baldeador(F), baldiadó (Est). Cf. columpio. 2 ' En algunas ocasiones, no se trata estrictamente de sinónimos sino de vocablos muy próximos semánticamente que pertenecen a la misma área conceptual; esto afecta —aunque no de manera exclusiva (véase encllusa y yunque)- a algunas denominaciones de la fauna y la flora de la zona (es lo que ocurre, por ejemplo, con charrochordo y torda). 20


Diccionario del habla de la Baja Ribagorza Occidental desdologá. v. Descoyuntar, dislocar (general, salvo en Per, PF y SL). U. m. c. prnl. Se va desdologdí brazo. Var.: esdologá (Cap, Per, PF, SL).

Además, los artículos pueden constar de una sola acepción —como en los tres ejemplos anteriores— o de varias. Cuando hay más de una acepción (es decir, distintos sentidos con que la palabra se presenta en el uso de la lengua), las informaciones señaladas pueden darse para cada una de ellas. Las acepciones van siempre numeradas a partir de la segunda y ordenadas de mayor a menor difusión en la zona. Por ejemplo: tirado, m. Tirachinas, tirador (Gr, PC). Cf. fona. 2. Cerbatana, tiratacos (Cap, Est). Cf. cañuto, ixaringa.

Por último, cuando en un artículo figuran una o varias locuciones u otros tipos de unidades complejas, estas van colocadas al final del mismo, siempre impresas en negrita y separadas de las informaciones precedentes mediante una doble barra vertical. Si hay más de una, aparecen ordenadas alfabéticamente y utilizamos también la doble barra vertical para separarlas. Por ejemplo: agua. f. Agua (general, salvo en BA, Cap, Est, F, PF y PM). Var.: aigua (BA, Cap, Est, F, PF, PM). II aguas o aiguas vesantes. Aguas vertientes, punto hacia donde descienden las aguas desde terrenos elevados. Aiguas vesantes to é mío. II partí Tagua o l'aigua. Hacer turnos de riego. aire. m. Aire. II aire de puerto. Viento que sopla del norte. II aire de Guara. Viento que sopla del oeste (Gr, SL). Var.: aire moncaino (Est). Refr.: aire moncaino, que saca pan y no da vino (Est). Cf. cierzo. II aire d'abajo. Viento que sopla del sur (Gr). Var.: aire marino (PC). Cf. bochorno.

3.2. Vigencia cronológica. Los datos acerca de la vigencia cronológica de una palabra vienen dados mediante las marcas poco usado y desusado (abreviadas en p. us. y desús.), cuya presencia se limita a casos de dos o más variantes de una misma unidad léxica o de dos o más sinónimos; la mayoría de las veces se trata de formas dialectales que están siendo reemplazadas o lo han sido ya por la variante o el sinónimo castellano correspondiente (véanse, por ej., los artículos de abaldiadó, agradá o espelma)22. Con la marca poco usado nos referimos a que el empleo de una voz, de una acepción o de una determinada variante se halla prácticamente restringido a los hablantes de la primera generación, sea en todas las poblaciones donde se registra o solo en alguna de ellas. Por ejemplo: dolén, -ta. adj. p. us. Malo (general, salvo en Gr, PC, Per y TE). L'año éprou dolén. [...] Cf. malo, -a. Ha de tenerse en cuenta que no proporcionamos información alguna sobre la vigencia cronológica en aquellas palabras que, por designar objetos y actividades tradicionales hoy desaparecidas, tienen una reducida frecuencia de empleo y, en muchos casos, resultan desconocidas para los hablantes menores de 40 ó 45 años. 21


María Luisa Arnal Purroy mediodiada. f. Período que comprende las horas centrales del día. Se queda allípa aprovecha la mediodiada. 2. p. us. Siesta. Cf. siesta. trunfa. f. Patata (BA, Cap, PM; p. us. en F, Per y SL). Cf. patata.

En cuanto a la marca desusado, indica voz, acepción o variante anticuadas, es decir, que ya han dejado de usarse en la Baja Ribagorza Occidental o en alguna de las poblaciones que la integran, aunque todavía formen parte de la competencia pasiva de los hablantes de mayor edad. Por ejemplo: albeita. m. desús. Veterinario (general, salvo en Est). Cf. menescal, veterinario. padrino, -a. m. Padrino (general). 2. f. Madrina (general). 3. m. y f. desús. Abuelo (Gr, PF). Cf. agüelo, -a, yayo, -a. águila, f. Águila, ave rapaz. Var. desús.: aliga.

En el caso de que se registren dos o más variantes -aparte, claro está, de la principal o lema—, la marca de vigencia cronológica se coloca inmediatamente tras la abreviatura Vars. cuando afecta a todas ellas; de no ser así, aparece solo ante la(s) variante(s) implicada(s). Por ejemplo: fuente, f. Fuente. Vars. desús.: fon (Cap), fiien (Est). lágrima, f. Lágrima. Vars.: p. us. lárima (Es), l.lágrima (Bes, Est, F, Gr, Per, SL, VS), p. us. llárima (Cap, PF, SL).

3.3. Definición. Los procedimientos que aplicamos para la definición vienen determinados, en buena medida, por la propia idiosincrasia de este diccionario: al tratarse de un repertorio dialectal —que no se limita, además, al léxico diferencial—, es una suerte de híbrido entre los diccionarios bilingües y los monolingües. De acuerdo con ello, combinamos técnicas propias de unos y otros tipos de diccionarios. El criterio básico que seguimos es proporcionar como definición el equivalente - o equivalentes- del lema23 en el español general, que es aquí la "lengua de destino" o "lengua meta". Por ejemplo: abelleta. f. Abeja. narigón, -a. adj. Gangoso. royo, -a. adj. Rojo. 2. Pelirrojo [...].

En muchas ocasiones, sin embargo, el equivalente castellano va seguido de un enunciado definitorio o de algún tipo de especificación semántica, con los que se pretende tanto lograr una mayor claridad y precisión como facilitar la consulta. Los casos en los que recurrimos a este procedimiento híbrido son, fundamentalmente, los siguientes: De los diversos problemas que conciernen a la equivalencia entre unidades léxicas en los diccionarios bilingües y de cómo resolverlos trata, con su habitual magisterio, el profesor Haensch, Los diccionarios del español..., pp. 191 -194. 22


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a) Cuando consideramos que el significado del término castellano puede resultar desconocido en mayor o menor grado; por ejemplo: porqueá. v. Amelgar, hacer surcos en un campo para sembrar con igualdad. sierro, m. Sirle, excremento en polvo del ganado lanar y cabrío [...].

b) Cuando el vocablo bajorribagorzano no se corresponde con todas las acepciones del equivalente castellano sino solo con la acepción que se especifica tras él; por ejemplo: cequieta. f. Hijuela, reguero que conduce el agua desde una acequia al campo que se ha de regar [...]. tronera, m. o f. Tronera, persona juerguista o de vida desordenada [...].

c) En no pocos nombres de animales y de plantas, cuando concurre alguna de las causas que acabamos de exponer. En estos casos, el texto que sigue al equivalente castellano -encabezado por el hiperónimo correspondientees, por así decirlo, una "pista" sobre el significado de la voz, pero no pretende ser una definición. Véanse estos ejemplos: chineta. f. Jineta, mamífero carnívoro (Est, SL). falcilla. f. Vencejo, pájaro insectívoro, de larga cola en forma de horquilla. llitonero. m. Almez, árbol de la familia del olmo [...].

Ocurre también que muchas veces no hay un equivalente castellano apropiado o, al menos, nosotros desconocemos su existencia. Cuando esto sucede, recurrimos a procedimientos propios de los diccionarios monolingües, como son las definiciones perifrásticas o, en ocasiones, de otro tipo —descriptivas, impropias-, que ofrecemos en la lengua meta y que hemos redactado pensando en el hablante común. Obsérvense estos ejemplos: enrestí. v. Perseguir corriendo [...]. encllusa. f. Yunque pequeño para trabajar sobre él la cuchilla de la guadaña [...] ixena. f. Púa o astilla pequeña que se clava en la piel [...]. llibré. m. Libro que se edita anualmente con motivo de las fiestas patronales de los municipios bajorribagorzanos, esp. de Graus, en el que, junto con el programa de las fiestas, se publican también colaboraciones sobre temas locales o comarcales [...]. en2, ne. pron. Representa a un sustantivo tomado en sentido partitivo (general). ¿Quiés pan? —Sí, dámene. De palomos ya no se'n cría. He teniu mucho ganau, pero ahora en tiengo poco. 2. Representa a un complemento de lugar introducido por la preposición de (general). Ya'n viengo. 3. Acompaña a los verbos de movimiento cuando se usan como reflexivos (general). Me'n voy a sentá al pedrizo. Se'n ha baixau un ripazo. 4. Acompaña al verbo impersonal habé (general). N'hay mucho alfalz [...]. 23


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Asimismo, en el caso de las interjecciones -excepto en las coincidentes formalmente con el español— damos siempre la definición y no el equivalente. Por ejemplo: gibo, interj. Expresión que se usa para indicar admiración o sorpresa. ¡Gibo, qué brenda t'ha posau tu mare!

El contorno de la definición. Nos ocupamos también del aspecto contextual de la definición, el llamado contorno, que muestra las condiciones sintagmáticas o contextúales en que el lema debe ser empleado 24 y preserva el "principio de equivalencia" (principio unánimemente aceptado que exige que la definición pueda sustituir en un contexto dado a la palabra definida). Hemos optado por un contorno "no integrado", que aparece siempre delante de la definición (sea esta del tipo que sea, según lo que acabamos de exponer), separado de ella mediante dos puntos e introducido por la fórmula Referido a..., en el caso de verbos y adjetivos y, cuando se trata de sustantivos, también mediante la preposición En...; véanse los siguientes ejemplos: -Verbos: borroná. v. Referido a una planta, esp. a la vid: brotar la yema [...]. capolá. v. Referido a la carne: picarla con herramienta de mano, rachá. v. Referido a una perdiz: cantar [...].

-Adjetivos: amarrecedera. adj. Referido a una oveja: que está en celo [...]. borrugau. adj. Referido al cielo: empedrado, cubierto de nubes pequeñas y muy juntas [...]. pigallau, -da. Referido a un animal: mosqueado, sembrado de pintas

-Sustantivos: cercillo, m. En una cuba o en un recipiente semejante: cerco, aro. gormán. m. En la vid: chupón, brote estéril que chupa la savia y amengua el fruto [...]. ráfil. m. En un tejado: alero [...].

3.4. Localización geográfica. Ya hemos hecho referencia a que la marcación diatópica o geográfica es un aspecto al que hemos atendido sistemáticamente en este diccionario, de modo que en cada entrada y para cada variante señalamos -mediante las abreviaturas correspondientes— las localidades bajorribagorzanas en las que fue registrada. Estas figuran entre paréntesis detrás de la definición y, si las hay, detrás de las variantes consignadas. Por ejemplo:

En relación con el contorno, véase el trabajo, ya clásico, de Manuel Seco ("El 'contorno' en la definición" [1979], Estudios de lexicografía española, Madrid, Paraninfo, 1987, pp. 35-45), quien acuñó el término para la lexicografía española. Vid. asimismo el apartado que a este concepto dedica J. A. Porto Dapena, en su reciente libro Manual de técnica lexicográfica, pp. 307-328. 24


Diccionario del habla de la Baja Ribagorza Occidental enllerináse. v. Referido a las tierras de labor: llenarse del légamo arrastrado por las aguas (Es, Gr, OI, PC, Sec). Vars.: enilarináse (Cap), enllorináse (SL). Cf. ensisáse. escarabacho. m. Escarabajo. Vars.: escaraballo (Est), esgarabacho (Per). II escarabacho merdero. Escarabajo bolero o pelotero (Cap, Gr). Vars.: escarabacho merdeguero (PC, SL), escarabacho pelotero (Est, F).

En caso de que un vocablo tenga varias acepciones, la localización se indica tras cada una de ellas cuando existen diferencias, o únicamente tras la última acepción, si todas se dan en los mismos pueblos; por ejemplo: borrillón. m. Bollo, chichón (Cap, Gr, PC, Per, SL). Var.: burrillón (PM). Cf. bollo, bono. 2. Grumo (Cap, Gr, SL). Var.: burrillón (Gr). Cf. bulligón, rebullón. queráse. v. Carcomerse, llenarse de carcoma. 2. Agusanarse. 3. Cariarse. 4. Apolillarse (Est, F, OI, PC, Sec). Cf. coreóse, cucóse, polillóse.

Cuando una palabra, con todas sus acepciones, es de uso general en la zona, no se hace ninguna indicación al respecto, como ocurre, por ejemplo, con el arriba citado escarabacho o, por mencionar otros casos, con picá o rampallo: picá. v. Picar. 2. Cavar. Ha picau to'lgüerto. rampallo. m. Tallo o rama pequeña separada de una planta. Ha cortau un rampallo d'ixa almendrera. 2. Gajo, racimo apiñado de cualquier fruta. Coge un rampallo de cirezas. 3. Brote tierno que echa un árbol o una planta.

Sólo se ofrece dicha información -indicada con la palabra "general"- si alguna de las acepciones de una voz es de difusión general, mientras que otra u otras del mismo vocablo no lo son; por ejemplo: llombriz. f. Lombriz intestinal (general). Var.: llembriz (Es, Est, PC, PM, Sec, TE). 2. Lombriz de tierra (general, salvo en Bes, Per, PF y SL). Var.: llembriz (Es, Est, PC, PM, Sec, TE). Cf. lleremiga.

Se entiende por "general" que la voz haya sido registrada, al menos, en las seis poblaciones en las que se aplicó el cuestionario amplio (Capella, Estadilla, Fonz, Graus, La Puebla de Castro y Santa Liestra), que son también las que tienen mayor número de habitantes, con la excepción de Santa Liestra, elegida por su ubicación en el extremo norte de la zona. Para la localización de cada vocablo no se han tenido en cuenta, lógicamente, los siete puntos encuestados con menos de 35 habitantes (Abenozas, Aguilar, Aguinalíu, Bellestar, Centenera, Ejep y Torre de Obato), en los que se trabajó con un cuestionario muy reducido, integrado prácticamente por preguntas de orden fonético y gramatical. 3.5. Ejemplos. Impresos en letra cursiva, pueden aparecer uno o varios ejemplos de uso del lema, que van situados después de la marcación diatópica o, si la hay, de la nota de uso: 25


María Luisa Arnal Purroy budillo. m. Intestino, tripa, esp. de los animales. U. m. en pl. Los budillos del tocino son pa embutí [...].

Solo cuando los ejemplos no se refieren al lema sino a una de las variantes del mismo se colocan a continuación de estas: tajada, f. Tajada, rebanada (general, salvo en Es, Est y F). Var.: tallada (Cap, Es, Est, F, PM). Corta'lpan a talladas.

Se han incluido sistemáticamente ejemplos en las palabras pertenecientes a series cerradas (adverbios, preposiciones, conjunciones, interjecciones, artículo y pronombres -excepto los numerales—) y, de manera ocasional, en los restantes casos, especialmente en los vocablos "diferenciales" con respecto al español estándar. Además de ilustrar el uso del lema —o de la variante— en cuestión, los ejemplos pueden también proporcionar información sobre construcción y régimen gramatical, contribuir a explicar y/o precisar el significado del lema o aportar datos que ayudan a identificar el referente. Obsérvense los siguientes ejemplos: tirá. v. Tirar (general). 2. Echar (general). Ya be tirau sal al ganau. Tírate colonia. Se'n ha iu a tirá las cartas. Tira aceite en la ensalada. Tiran una baba de contino. El ganau no tira peste. 3. Referido a un árbol, esp. al olivo: varearlo (PC). Cf. abatallá, cullí. patamoll. m. Ciénaga, terreno cenagoso o pantanoso (general, salvo en PC y Sec). Un patamoll é un troz que está bardoso y se cola uno. Cf. aguameraL charro', m. Zorzal charlo, tordo mayor (general, salvo en F). El charro é como una torda bllanca, pero más gran [...].

Asimismo, y a manera de ejemplo, aparecen los refranes y frases proverbiales que recogimos en nuestra investigación de forma no sistemática, dado que no era ese nuestro propósito. Estos figuran, bajo la entrada oportuna, precedidos de la abreviatura Refr. e impresos en letra cursiva. Pese a que son poco numerosos, hemos considerado conveniente incluirlos tanto porque pueden contribuir a precisar el significado de alguna palabra como por la información cultural y etnográfica que aportan. Por ejemplo: apará. v. Acudir con las manos, la falda, etc. a recibir algo. Refr.: más vale apará la pocha que traé un saco. 2. Apoyar, hacer que una cosa descanse sobre otra. S'aparan allí en elparadoré. cuculo. m. Cuclillo, cuco, ave trepadora de pequeño tamaño (Est, F, Gr, PC, Per). Refr.: están en el tiempoí cuculo, por la mañana blando, por la tarde duro (Gr, PC). Vars.: cucú (Es, F), cucuc (Cap), cugulo (SL).

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NOTA SOBRE LA ORTOGRAFÍA UTILIZADA Dado que el habla bajorribagorzana es una variedad lingüística de uso tradicionalmente oral, resulta oportuno aludir a los criterios ortográficos que hemos adoptado en este repertorio léxico. En líneas generales, seguimos las convenciones ortográficas vigentes para la lengua española. Las pocas excepciones afectan a algunos aspectos de la acentuación (por ejemplo, llevan tilde los infinitivos monosilábicos: f é , dá, sé...) o a la elección de la grafía <i>, en lugar de <y>, en los diptongos decrecientes de palabras dialectales como rai, mai o fei. Fuera de esos casos, hay que advertir únicamente que la grafía <x> representa siempre al sonido prepalatal fricativo sordo (buixo, mixón, etc.). Hemos procurado, asimismo, que la ortografía se ajuste a la pronunciación real (recuérdese que todos los materiales son de procedencia oral) y refleje las peculiaridades fonéticas de la zona. A modo de ejemplo, ello explica que escribamos acídente, esagerd, pa, etc., que no aparezca la -r final de palabra {bebé, pastó, mullé...) o que figure la grafía <11> tras consonante ( f l l a m e r a , pllorá...). Cuando nos hallamos ante vocablos sin correspondencia en el español actual, hemos optado -cuando ha sido posible- por un criterio etimológico (así, por ejemplo, escribimos verrada, calivo, etc.).

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LISTA DE ABREVIATURAS En la siguiente lista, las abreviaturas que aparecen en cursiva corresponden a las localidades bajorribagorzanas tenidas en cuenta en este diccionario. adj. adv. amb. apóc. art. aum. aux. BA Bes Cap C£ conj. demos. despea. desús. dim. Es esp. Est exclam. F f. Refr. Gr impers. indef. interj. interrog. invar. m. numer. 01 p . US.

Pan 28

adjetivo adverbio ambiguo apócope artículo aumentativo auxiliar Benavente de Aragón Besiáns Capella confróntese, compárese (remite a sinónimos) conjunción demostrativo despectivo desusado diminutivo Estada especialmente Estadilla exclamativo Fonz femenino; sustantivo femenino refrán, frase proverbial, etc. Graus impersonal indefinido interjección interrogativo invariable masculino; sustantivo masculino numeral Olvena poco usado Panillo

part. irreg. PC Per pers. PF pl. PM poses. prep. pml. pron. relat. Refr. Sec sing. SL TE U. m. c. adj. U. m. c. f. U. m. c. m. U. m. c. prnl. U. m. en pl. V.

v. Var. Vars.

participio irregular La Puebla de Castro Perarrúa personal La Puebla de Fantova plural Pueyo de Marguillén posesivo preposición pronominal pronombre relativo refrán o frase proverbial Secastilla singular Santa Liestra Torre de Esera usado más como adjetivo usado más como femenino usado más como masculino usado más como pronominal usado más en plural véase (envía a la variante principal o a la entrada bajo la que figura esa palabra) verbo variante; variantes Ventas de Santa Lucía


DICCIONARIO DEL HABLA DE LA BAJA RIBAGORZA OCCIDENTAL


DICCIONARIO DEL HABLA DE LA B A J A RIBAGORZA OCCIDENTAL

A a. prep. A (general). Dámolo a nusotros. ¿Cuán marchas a Secas tilla? 2. En (esp. en Cap, F, PF y PM). Meteban el caimo a la basa pa cúralo. Deben está a casa. Cf. en . ababol, m. Amapola, abadejo, m. p. us. Bacalao. Cf. bacalao. abadiná. V. embadiná. abaix. V. abajo. abaixo. V. abajo. abajo, adv. Abajo (general, salvo en Est y F). He dejau to abajo. Vars.: abaix (Est, F), abaixo (Est, F), baix (F), baixo (Est/ Desaigua abaixo. Tiene qu abrí per baixo. abaldiá. V. baldiá. abaldiadó. m. p. us. Columpio (Gr, Per, PM, SL). Vars. p. us.: abandiadó (Cap), baldeador (F), baldiadó (Est). Cf. columpio. abandiadó. V. abaldiadó. abarca, f. Abarca, albarca. abatallá. v. Referido a un árbol, esp. al olivo: varearlo (Cap, Gr, SL). Cf. cullí, tirá. abellero. V. abellerol. abellerol. m. Abejaruco, pájaro que tiene las alas puntiagudas y largas (general, salvo en SL). Var.: abellero (SL). abelleta. f. Abeja, abeto, m. Abeto.

abierto, part. irreg. del v. abrí. Abierto. Var. p. us.: ubierto. abocá. v. Doblar, inclinar o encorvar hacia el suelo. Pa picá uno s'aboca. Abocas la rama, la enrunas con tierra y, cuan saca raíz, ya la puez cortá y se cría sola. abocadizo. m. Acodo, tallo doblado que sin cortarlo se entierra para que eche raíces y forme otra nueva planta (Est, F). Var.: abocaízo (Est, F). Cf. morgón. abocaízo. V. abocadizo. aboná. v. Abonar, echar abono, abono, m. Abono, fertilizante, aborrecé. v. Aborrecer. Estes crios me fan aborrecé. 2. Referido a un animal: rechazar las crías, aborté, v. Referido a una mujer: abortar. Cf. malparí. abrasá. v. Abrasar, abrazá. v. Abrazar, abrazadera, f. Abrazadera, cada uno de los anillos de hierro que unen el timón a la cama del arado (Cap, Gr, SL). Var.: brazadera (PC, Est, F). abrespa. f. Avispa (Gr, Pan, PF). Vars.: abrespia (Bes, Per, SL, TE, VS), abrispa (Est, PC, Sec), avespa (PM), brespia (BA), brispa (Es, F, OI, PC), gaspia (Cap), abrespia. V. abrespa. abrespiero. V. abrispero. abrevá. v. Abrevar, abrevachón. m. Brevaje compuesto 31


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de agua caliente con salvado y aceite que se da a los cerdos como medicina. Var.: brevacho (Cap, SL). abrevado, m. Abrevadero (general, salvo en F). Var.: abrevador (F). abrevador. V. abrevado. abrí. v. Abrir. Var. p. us.: ubrí (Gr, F). abridó. m. Abridero, abridor, variedad de melocotón que se abre con facilidad y deja suelto el hueso. Cf. presiego. 2. Abrebotellas (general, salvo en F). Var.: abridor (F). abridor. V. abridó. abrigá. v. Abrigar. Abrígate ben que está chelán. abrigo, m. Abrigo, prenda de vestir, abril, m. Abril, abrispa. V. abrespa. abrispero. m. Avispero (Est, F, Gr, PC). Vars.: abrespiero (SL), gaspiero (Cap), abrochonau, -da. adj. Referido a una res: que tiene los cuernos sin desarrollar, sólo con la raíz, abuquí. V. buquí. abuquidera. V. buquidera. acabá. v. Acabar, acacháse. V. acochase. acarrau, -da. adj. Referido a un fruto: arracimado, en racimo (Cap, Gr, PC, VS). Las cirezas estdn acarradas. Var.: acarrazau, -da (Est). acarrazau, -da. V. acarrau, -da. acedáse. v. Acedarse, ponerse acedo o agrio (Gr). Var.: acidóse (Cap), ácedo, -a. V. ácido, -a. acehomo. m. Eccehomo, persona de aspecto lastimoso. No llevaba paraguas y s'ha metiu como un acehomo. 32

aceite, m. Aceite. acera, v. Referido a la reja del arado: calzarla, añadirle un trozo de acero cuando está muy gastada, acertá. v. Acertar, achocáse. V. acocháse. achuntá. V. ajuntá. achupí. v. Calar, empapar, mojar completamente. U. m. c. prnl. Ha marchau sin paraguas y ha tornau achupiu. Var.: chupí (Cap, Est, F, SL). aciática. f. Ciática, neuralgia del nervio ciático, acidáse. V. acedáse. acídente, m. Accidente, suceso eventual que causa daño. Antes n'habeba muchos acidentes en ixa carretera. ácido, -a. adj. Ácido. Var.: ácedo, -a (Est, F, Gr). acierro. V. cierro. acirón. m. Arce, árbol de madera muy dura (Est, PC, SL). Var.: alcirón (Cap), aclará. v. Aclarar, enjuagar (Cap, Est, PC, PF, PM, Sec, SL, TE, VS). He teniu que torná a aclará la ropa. Var.: acllará (Gr). Cf. ixaguá. 2. Aclarar, hacer menos denso o espeso (SL). Vars.: acllarecé (SL), acllarí (SL). aclarece. V. esclarecé. acllará. V. aclará. acllarecé. V. aclará, esclarecé. acllarí. V. aclará. acobá. V. cobá. acocháse. v. Agacharse (general, salvo en BA, Est y SL). Vars.: acacháse (BA, PC, SL), achocáse (Est).


Diccionario del habla de la Baja Ribagorza Occidental

acoplado, m. Correa del aparejo de las caballerías que sirve para que las cabezas vayan juntas (general, salvo en F). Var.: acoplador (F). acoplador. V. acoplado. acoquiné, v. Acoquinar, acobardar, amilanar. acordáse. v. Acordarse, recordar. Prou ben que m'acordo de tú. acostumbrá. v. Acostumbrar, habituar. No sacostumbra a viví solo. adaza. V. daza. adebajo. V. debajo. adentro. V. aentro. adetrás. V. detrás. adeván. adv. Adelante (general, salvo en Est, F y PM). Van seguí adeván. Var.: aván (Est, F, PM). Marcha t'aván. Cf. alante. adiestra, f. En una planta gramínea: arista (Es, Est, F, Gr). Vars.: atesta (BA), aliestra (PC, Sec), allestra (Bes, Gr, Per, TE), ares ta (Cap, PF, PM, SL), ariestra (VS). adiestrero. m. Herida producida por las aristas del cereal en la boca de las caballerías (Es, Est, F, Gr). Las adiestras se les meten debajo de la lengua y se les fa un adiestrero. Vars.: aliestrero (PC, Sec), allestrero (Bes, Cap, Gr, PC, SL). adivineta. f. Adivinanza, adoba, f. En una cuba o en un recipiente semejante: duela, cada una de las tablas que forman las paredes curvas, adormíse. v. Dormirse. 2. Adormilarse. M'estoy adormín. Cf. dormí. adubí. v. Dar abasto. Como te'n tenise que fé un vestido pa cada fiesta, no adubiría a meté embastas.

aduyá. V. ayudá. aentro. adv. Adentro. Si les entra aentro no tiene cura. Var.: adentro (BA, Cap, Es, F, PF, Sec). afaitá. v. Afeitar. afalagá. v. Halagar. 2. Engatusar. A los más chicoz n'hay que afalagálos con llamíns pa sujetálos. 3. prnl. Buscar protección o cariño. Míate ese crío cómo s'afalaga a su mare. afefé. V. f e r f é . afila, v. Afilar, sacar filo. Cf. esmolá. afilado, m. Afilador, persona que afila (general, salvo en F). Var.: afilador (F). Cf. esmoladó. afilador. V. afilado. aflojá. v. Aflojar. Var.: desaflojá. Cf. desapretá. afogá. v. Ahogar. Casi to los años s'afoga alguno en el pantano. afuera, adv. Afuera. Están toz afuera. Var. p. us: defuera (F). 2. Fuera. Viviban afuera. afumá. v. Ahumar. Se va afumá to la casa. afundí. V. fundí. afundimiento. m. Hundimiento. En va n'habé un afundimiento del suelo. afuní. V. fundí. agarrá. v. Agarrar. agarrotáse. v. Referido a un miembro del cuerpo: agarrotarse, entumecerse, agosto, m. Agosto, agradá. v. p. us. Agradar, gustar. Prou que m agradaría sé rico. Cf. gusta. agradecé. v. Agradecer, agreá. v. Tener sabor agrio. Este caldo agrea. 2. prnl. Agriarse, ponerse agrio. S'ha agreau la 33


ÍNDICE

PREÁMBULO 1. LA ZONA GEOGRÁFICA Y SU HABLA Mapas de la Baja Ribagorza Occidental II. CARACTERÍSTICAS DE ESTE DICCIONARIO E INSTRUCCIONES DE USO 1 .El corpus: obtención y selección del léxico 2.Estructura del diccionario 3.Estructura de los artículos NOTA SOBRE LA ORTOGRAFÍA UTILIZADA LISTA DE ABREVIATURAS DICCIONARIO

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AINAS 1. Autas, actas, actes, actas d'as primers chornadas sobre a traduzión. O papel d'a traduzión en o desembolique d'as luengas: o caso de l'aragonés. Conzello délo Grau, 1997. 2. Diccionario de las hablas de la Baja Ribagorza Occideiital. María Luisa Arnal Purroy. 3. Las hablas de la Alta Günther Haensch.

Ribagorza.

4. Fraseología en chistabín. Diccionario de refranes, modismos, locuciones y frases hechas en aragonés del Valle de Chistan. Fernando Blas Gabarda y Fernando Romanos Hernando.


E L

PRESENTE REPERTORIO LEXICOGRÁFICO

constituye un complemento esencial a la monografía que la autora publicó, en 1998, sobre el habla de la Baja Ribagorza Occidental, en la se ocupaba de los aspectos fónicos y gramaticales de dicha modalidad lingüística. La elaboración de los numerosos materiales léxicos reunidos en la citada investigación, todos ellos de procedencia exclusivamente oral y allegados in situ mediante técnicas de encuesta, ha dado como resultado este diccionario de carácter dialectal que tiene en cuenta -en la medida de lo posible- las novedades más importantes producidas en la técnica lexicográfica a lo largo de los últimos años. Su objeto es poner al alcance de las gentes bajorribagorzanas, y de todos aquellos interesados en las variedades lingüísticas del territorio aragonés, un caudal léxico que pretende ser representativo del habla bajorribagorzana actual, con lo que esta modalidad tiene de «diferencial» con respecto al español estándar, pero también con lo que tiene en común con dicha lengua. Lejos de toda intención normativa o prescriptiva, el enfoque de este diccionario es eminentemente descriptivo en tanto que -con el máximo respeto a la información proporcionada por los hablantes y sin prejuicios puristas de ningún tipo- trata de registrar lo más fielmente posible las unidades léxicas - y sus variantes- allegadas en la investigación de campo. Este estudio abarca los núcleos de población siguientes: Abenozas, Aguilar, Aguinalíu, Bellestar, Benavente de Aragón, Besiáns, Capella, Centenera, Ejep, Estada, Estadilla, Fonz, Graus, Olvena, Panillo, Perarrúa, La Puebla de Castro, La Puebla de Fantova, Pueyo de Marguillén, Santa Liestra, Secastilla, Torre de Ésera, Torre de Obato y Ventas de Santa Lucía.

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Diccionario del habla de la baja ribagorza occidental  

Gara d'Edizions. Colección Ainas, 2

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