Verano con sabor a
compartir Directora de Desarrollo Institucional Alimento Para Todos
Durante el verano, es común que las personas pasen más tiempo fuera de casa, lo que nos puede llevar a descuidar la gestión de los alimentos en nuestros hogares. Esta situación puede resultar un aumento del desperdicio de alimentos, lo cual tiene consecuencias negativas tanto para nuestra economía como para el medio ambiente.
En México, este fenómeno se presenta en todas las etapas de la cadena de suministro, desde la producción hasta el consumo. Se estima que el 34.5 % de los alimentos producidos para consumo humano en el país se desperdician. Esta pérdida no solo representa un costo económico de aproximadamente 23,380 millones de dólares, sino que también tiene un impacto ambiental considerable. El desperdicio de alimentos genera más de 36,9 gigatoneladas de CO2, contribuyendo al cambio climático, y provoca la pérdida de más de 39,800 millones de metros cúbicos de agua dulce, un recurso vital y escaso en muchas regiones. El fenómeno del desperdicio de productos comestibles se ve también exacerbado durante el verano por factores como las altas temperaturas, que pueden acelerar su descomposición. Para abordar lo anterior, es esencial promover campañas informativas sobre el desperdicio y sus consecuencias, así como fomentar prácticas responsables en la compra, conservación y consumo de alimentos durante el verano. Esto incluye planificar las compras y las comidas, almacenar adecuadamente los productos, aprovechar las sobras y reducir el uso de envases desechables.
POR ANABEL DÍAZ CANTÓN
La redistribución de excedentes alimenticios es otro componente de una solución efectiva para combatir el desperdicio y apoyar la lucha contra la pobreza alimentaria. Aunque la donación de alimentos está en franco aumento, aún representa una pequeña fracción del excedente disponible.Es fundamental que todos los actores de la cadena de suministro colaboren para prevenir el desperdicio y contribuir a un medio ambiente más sostenible.
Promoviendo un cambio significativo En Alimento Para Todos, creemos que para lograr cambios a largo plazo es necesaria una sólida gobernanza en los diferentes ámbitos del sistema alimentario. Esto abarca diferentes áreas como: adquisiciones, cadenas de suministro, producción, mercadotecnia y finanzas. En este sentido, resulta fundamental establecer responsabilidades y objetivos claros, así como indicadores clave de rendimiento (KPI) a nivel individual, funcional y empresarial. La gestión de las partes interesadas es otro factor clave. Resulta crucial persuadir a proveedores, consumidores y otros participantes en la cadena de valor para que se conviertan en aliados y defensores de los esfuerzos de reducción de desperdicios. Productores y supermercados pueden participar en la concientización del problema entre agricultores y proveedores, ayudándoles a ver el desperdicio de alimentos como una ineficiencia en lugar de una inevitabilidad. En cuanto a los consumidores, campañas educativas pueden contribuir a la reducción del desperdicio de alimentos al facilitar la implementación de medidas preventivas, como la adopción de expectativas cosméticas menos estrictas para los productos frescos. En Alimento Para Todos trabajamos constantemente para abordar la necesidad de reducir el desperdicio de alimentos en nuestras comunidades, teniendo en cuenta que un enfoque integral y colaborativo es necesario. Además, creemos en la importancia de desplegar intervenciones que informen y promuevan conciencia entre los consumidores. A nivel individual, adoptar medidas en casa como donar los excedentes que están en riesgo de desperdiciarse puede ayudar a marcar la diferencia.
30 | GANAR-GANAR | JULIO - AGOSTO 2023
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