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117 1405-7913 ISSN • $9.95 US • $40 M éxico

CUARTOSCURO • REVISTA DE FOTÓGRAFOS n DIRECTOR: PEDRO VALTIERRA n AÑO XIX n NÚMERO 117 n DICIEMBRE 2012–ENERO2013 n CUARTOSCURO.COM.MX

REVISTA DE FOTÓGRAFOS ■ DIRECTOR: PEDRO VALTIERRA ■ AÑO XIX ■ NÚMERO 117 ■ DICIEMBRE 2012–ENERO 2013 ■ CUARTOSCURO.COM.MX

DULCE PINZÓN n PAOLA NÚÑEZ n RODRIGO REYES MARÍN n ANA PAULA ESTRADA n ROGELIO CUÉLLAR n MÓNICA GONZÁLEZ n

TEXTOS DE MARÍA ZERBONI n ANA LUISA ANZA n ADELA PARRA n CLAUDIA CANALES n REBECA MONROY NASR n BLANCA RUIZ n ELISA LOZANO


HOMENAJE DEL GOBIERNO DE ZACATECAS A ANTONIO AGUILAR, EL CHARRO DE MÉXICO

EN EL TEATRO FERNANDO CALDERÓN, prin­ cipal recinto cultural de la capital zacate­ cana, volvieron a escucharse las notas de Caballo Prieto Azabache, El Moro de Cumpas y Alta y delgadita. En el quinto aniversario de la muerte de Antonio Aguilar “El Charro de Méxi­ co”, el gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, encabezó una serie de actividades para homenajearlo. Acompañado por Flor Silvestre, sus hijos Pepe y Antonio, sus nietos Leonar­ do Antonio y Angelita, así como de los gobernadores de Durango y Nayarit, Jorge Herrera Caldera y Roberto Sando­ val Castañeda, respectivamente, develó la escultura ecuestre de Antonio Aguilar en las inmediaciones del Monumental Lienzo Charro que lleva su nombre. La obra instalada en la Plaza Tayahua —nombrada así porque en esa hacienda del municipio de Villanueva pasó su in­ fancia— es del escultor Javier Díaz Riva­ palacio, pesa una tonelada y tuvo un costo de 1.5 millones de pesos. En el muro de la plaza se colocó su nombre, los años de su nacimiento y muerte (1919-2007) y la frase “El tiempo pasa…y no te puedo olvidar”, con la que inicia uno de sus temas más conocidos, Tristes recuerdos. Antes de pasar a la presentación mu­ sical con la que culminó el evento, se proyectó el documental Antonio Aguilar… el regreso con fragmentos de películas como Valentín de la Sierra, Benjamín Argumedo, Valente Quintero, La muerte de un ga­­llero y la Sombra del caudillo, entre otras. La familia donó al Gobierno de Zaca­ tecas reconocimientos, discos y trajes charros de don Antonio Aguilar, los cua­ les formarán parte del acervo de un museo que llevará su nombre. ❧


2


DIRECTORIO

Portada: Natural Beauty [detalle]. De la serie The Wonderful Life of Andy. © Dulce Pinzón

DIRECTORIO Director: Pedro Val­tie­rra Coordinadora editorial: Ana Luisa Anza Administración: Julieta Martínez

Constructora de sueños, de mundos inverosímiles que

re­vista­@cuar ­tos­cu­ro­.com

directora de escena que cui­da con entusiasmo de niña

se visten de realidad,

Diseño editorial: Fer­­nando Rodríguez Fotó­grafos: Moisés Pablo (editor), Saúl López, Isaac Esquivel, Guillermo Perea, Rodolfo Angulo, Iván Stephens, Enrique Ordóñez, Juan Pablo Zamora, Pedro Anza, Adolfo Vladimir, Diego Simón publicidad@cuar ­tos­cu­ro­.com

Ar­chivo: Lucía Cuevas archivo@cuar ­tos­cu­ro­.com

los detalles, ofrece ejemplos de sus series más conocidas y da un esbozo de la que está en gestación. 10 Bautizo. De la serie The Wonderful Life of Andy. © Dulce Pinzón

Cuar­tos­curo / Revista de fotó­grafos es una pu­­bli­cación bimes­tral editada por Cuar­­­­tos­curo, sa de cv; Juan Escutia, 55; colonia Condesa; 06140 México, DF. Teléfonos y fax:

Tres mexicanos, tres espacios fuera de su tierra:

PAOLA NÚÑEZ siguiendo a los mariachis que transportan a los de primera, segunda y tercera

5211 2607, 5211 3197, 5211 2913

generación mediante los acordes del Son de la Negra

suscripciones@cuar ­tos­cu­ro­.com

• Registrado ante la Comisión Ca­li­ficadora de Pu­­­­bli­ca­cio­nes y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, con el certificado de licitud de título núm. 6902 y el certificado de licitud de contenido núm. 7673. • Registrado ante la Dirección General del Derecho de Autor de la Se­cretaría de Educación Pública, con el certificado de reserva de derechos al uso exclusivo del título núm. 04-2000-040516160600-102. • Certificado de circulación pagada y cobertura geográfica y estudio sobre el perfil de lectores núm. DGMI459 en la Secretaría de Gobernación: www. gobernacion.gob.mx. • Precio del ejemplar: $40 mn en la República Mexicana y $9.95 us dlls. en el extranjero. • Impreso en Preprensa Digital, sa de cv; Caravagio, 30; colonia Mixcoac 03910 México, df. • Dis­tri­bu­ye: Publicaciones citem, sa de cv. • Cuar­toscuro no asume responsabilidad por textos y fotos no solicitados. El con­tenido de los artículos es res­pon­sa­bili­dad de sus autores y el de la publicidad de los anun­­ciantes. • Prohibida la re­pro­ducción total o parcial del contenido por cual­quier medio sin permiso expreso de los editores. • Los derechos de todas las fotografías publicadas están reservados por sus respectivos propietarios y se indican con el símbolo . • Visite nuestra página en internet: www.cuar ­­tos­curo.com.mx

DULCE PINZÓN,

al pasado de los abuelos, a las raíces de su tierra, nos ofrece su serenata fotográfica neoyorquina. 22

De la serie Serenata a Nueva York. © Paola Núñez Solorio

Escuchamos los abucheos, sentimos los golpes, admira­mos el juego aéreo que

RODRIGO

REYES MARÍN capturó, en los cuadriláteros de Japón, durante la actuación de los exponentes del pancracio nacional tan aclamados por el público nipón. 30

ANA PAULA ESTRADA los miró Místico. Tokyo Dome. © Rodrigo Reyes Marín.

en su soledad y quiso entender sus vidas… dejó que le ganara esa curiosidad que la anima a penetrar el espacio de un extraño y los retrató para hacer histo-

©

rias de los mayores de 70 y de aquellos nómadas grises que ruedan por Australia. 38

CERTIFICADO DE CIRCULACIÓN PAGADA Y COBERTURA GEOGRÁFICA POR MATÍAS

En

ASOCIADOS CONSULTORES, S.C. ■ REGISTRO DGMI459

ENCUADRE ,

Blanca Ruiz hace un análisis de las

mujeres como protagonistas de la fotografía surreacuartoscuro

@CuartoscuroMex

Mr. Blumenthal. De la serie Of Another Time. © Ana Paula Estrada

lista. 54


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REVISTA DE FOTÓGRAFOS ■ DIRECTOR: PEDRO VALTIERRA ■ AÑO XIX ■ NÚMERO 117 ■ DICIEMBRE 2012–ENERO 2013 ■ WWW.CUARTOSCURO.COM.MX

En

ENTREVISTA

hacemos un acercamiento al entorno de

ROGELIO

CUÉLLAR, galardonado con el Homenaje al Periodismo Cultural Fernando Benítez por la fil de Guadalajara por su trayectoria, y a la obra de

MÓNICA GONZÁLEZ, Premio Nacional de Periodismo en Fotografía 2012. 56 Sin duda, la exposición Biografía cultural de

MANUEL ÁLVAREZ

Rogelio Cuéllar en su cuarto oscuro. © Ana Luisa Anza

BRAVO es la primera puerta abierta hacia el universo personal del fotógrafo mexicano. 62 EN PERSPECTIVA analiza dos momentos distantes en la historia de nuestro país

pero unidos por utilizar la fotografía para construir la imagen de un personaje, en el caso del libro Francisco I. Madero. Entre imagen pública y acción política, 1901-1913 y para reconstruir uno de los episodios más dolorosos en Ensayos sobre el movimiento estudiantil del 1968: la fotografía y la construcción de

Desnudo en la caja horizontal. © Ruth Bernhard , 1962.

un imaginario. 44 EN MOVIMIENTO

nos ofrece la oportunidad de conocer a quienes habrían de

convertirse en protagonistas de la cinefotografía nacional, reunidos en una sola imagen histórica. 64 brinda un panorama de muestras, convocatorias, noticias y

CUADROSCURO

libros relacionados con la fotografía. 66 En la TIENDA

DE LUZ

pueden encontrarse los más recientes productos de la

industria fotográfica. 69 En la sección

DE LAS MEJORES

recordamos lo fuertemente arraigada de la

tradición del Día de Muertos, así como instantes del devenir cotidiano en el país a través de imágenes. 72

Manuel Álvarez Bravo en su estudio. © Archivo Manuel Álvarez Bravo, s . c .


HOJA DE C O N TA C T O

© Corina Herrera Franco

Atarraya. © Efraín Cervantes Melo

© Guillermo Escobar

Marías. © Jessica Sánchez © Guillermo Saldívar

© José Manuel Acevedo Hernández

VIAJE A CHIAPAS

una oportunidad inigualable de

to lector constante de su revista de

dezco mu­cho su atención, reciban

Pedro Valtierra, la mejor de las vi-

Envío esta imagen de una serie de

detener el tiempo.

fotógrafos, ya que es un gusto y de-

muchos saludos.

bras. Les envío tres fotografías, si

fotografías que hice en un viaje a

Enrique Balderas-Ángeles, Ph. D.

leite leer, admirar y aprender de una

Guillermo Escobar

Chiapas. Espero poder compartir

balderas@ibt.unam.mx

revista mexicana dedicada a este

guillermo_escobarv@hotmail.com

ustedes consideran la publicación de alguna me daría mucho gusto. Dr. Efraín Cervantes Melo 

arte. Yo soy un fotógrafo aficionado,

más fotografías con ustedes. Escribo

enano_san@hotmail.com

desde San Francisco del Rincón,

ARTE ALTERNATIVO

y me gustaría compartir algunas de

DISPARA Y DESPUÉS ‘VIRIGUA’

Guanajuato.

Maestro Valtierra, reciba un saludo

mis fotografías para la sección Hoja

Hola amigos de Cuartoscuro. Mi

José Manuel Acevedo Hernández

desde Querétaro. Le envío esta fo-

de Contacto. Ojalá sean de su agra-

nombre es Efraín Cervantes y soy

manevip26@gmail.com

tografía, espero sea publicada en la

do y las pudieran publicar. Agra-

médico. Desde hace unos meses

Jessica Espinosa Sánchez 

Hoja de Contacto. Es de un festival

comencé a interesarme por la foto-

jessica.sanchez.es@gmail.com

CHICA DEL AGUA

de arte alternativo efectuado en la

grafía y actualmente la practico

Corina Herrera

Me alegra mucho compartir la foto-

ciudad de Querétaro, llamado “Si-

como amateur. Su revista ha sido un

herreracorina@gmail.com

grafía intitulada La chica del agua,

guiente escena”. De antemano

enorme punto de apoyo para darle

que tuve el agrado de tomar en el

gracias por la atención,

FOTOS SUELTAS

forma a mis ideas y un gran estimu-

NOTA

Maratón Internacional de la ciudad

Guillermo Saldívar

lante que me incita a seguirla prac-

Si quieres publicar en esta Hoja de Contac-

de Bruselas, Bélgica, en su edición

saldivar.guillermo3@gmail.com

ticando. Se me quedó muy grabado

to, envía una sola fotografía en alta resolu-

el lema de don Héctor García: “Dis-

ción al correo revista@cuartoscuro.com.

2012. Para mí la fotografía es una actividad sin fronteras, es una cues-

LECTOR CONSTANTE

para y después viriguas” y desde

tión de apreciación del ojo humano,

Desde la pasada exposición fotográ-

que leí aquel artículo cada que salgo

de “los momentos” y de la capacidad

fica de Pedro Valtierra, “Mira­da y

a la calle con mi cámara llevo esa

de la tecnología de dejar constancia

Testimonio” en el Centro Cul­tural

filosofía muy presente. Los felicito

de ello. Cada fotograma representa

Universitario Tlatelolco, me he vuel­

8

© Enrique Balderas-Ángeles

por tan benévolo proyecto. Maestro


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The thing (La mole). De la serie La verdadera historia de los superhéroes. © Dulce Pinzón.

Luis Hernández, originario del estado de Veracruz, trabaja como demoledor en Nueva York. Manda 200 dólares a la semana.

Dulce Pinzón

INSTRUCCIONES PARA ENTRAR AL MUNDO DE DULCE Texto de Ana Luisa Anza 10


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1. CONOZCA SUS ANTECEDENTES

Su primer proyecto exitoso comenzó a andar solo, sal­ tando obstáculos, dejando cientos de huellas, de prisa, contracorriente, eliminando peros, con una fuerza que quizá su misma autora no pensó que tendría: los superhéroes se infiltraron en los muros de las galerías, cruzaron fronteras, generaron comentarios y entrevistas. Y con la inercia de la fama, siguen ya su camino por el mundo sin necesidad de ser impulsados.

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Por supuesto, no surgieron de la nada ni a la primera. Dulce Pinzón había estado merodeando por el mun­ do de la fotografía, buscando su estilo, explorando posibilidades, encontrando su propia forma de expresar algo. Su serie La verdadera historia de los superhéroes es quizá aquella que abrió una enorme puerta a su manera de reflejar lo que tenía que decir. Ya había vivido 10 años como migrante en Nueva York —“una con más privilegios, el de hablar inglés

Birdman. De la serie La verdadera historia de los superhéroes. © Dulce Pinzón

José Rosendo de Jesús, originario de Guerrero, trabaja como organizador sindical en Nueva York. Manda 700 dólares al mes.


Spiderman (El hombre araña). De la serie La verdadera historia de los superhéroes. © Dulce Pinzón

Bernabé Méndez, originario de Guerrero, trabaja limpiando vidrios en los rascacielos de Nueva York. Manda 500 dólares al mes.

y haber llegado en avión”—, los necesarios para saber qué se siente ser una indocumentada, que se venza un permiso de trabajo y sumarse a la comunidad, “trabajar de lo que fuera para ubicarme y darme el sentido de humildad para ver la gran labor de los trabajadores mexicanos y esta conexión de cariño y lealtad con sus familias a través del envío de remesas”. La caída de las Torres Gemelas, el constante zumbido del concepto de heroísmo, su admiración por la gente con la que trabajó en una ong y el encontrar un disfraz del Hombre Araña en un viaje a su natal Puebla, detonaron la serie. Ya nada la detuvo. Había encontrado su forma de expresarse. 2. SEPA DE SUS INQUIETUDES

Vinieron otras series (People I like, Multiracial) y, ya de vuelta en México, retomó su inquietud de sus años

adolescentes cuando quiso infructuosamente formar el capítulo poblano de Greenpeace. La devastación de los bosques que habían inundado sus ojos de árboles cuando recorría de niña el tramo de Río Frío a Llano Grande se sumó a la noticia de que los animales disecados que habían sido su fascinación infantil en el Museo de Historia Natural estaban confinados a un tercer piso abandonado por la construcción de otro espacio cultural (hoy, el Museo de la Batalla de Puebla). Inventora de mundos, se apropió de los dioramas apolillados para intervenirlos en sus Historias del paraíso y devolverles —en su muy peculiar estilo— el esplendor de otros tiempos a la vez que construía historias sobre el mundo, el calentamiento global, la creación, la evolución… y lo que cada quien quiera imaginar. 13


Hoy documenta la vida de quienes fueran sus vecinos en su paso por la ciudad de México. Se fascinó con su estilo atemporal, con sus peinados, de la moda pin-up girl antes incluso de saber que los Rebel Cats eran famosos y que los seguía una banda inmensa de rocabileros. Y comenzó así a retratar su vida, paso a paso, aún no sabe hasta cuándo, pues lleva apenas cuatro imágenes de The wonderful life of Andy…

dera de directora. Y de esa convicción de que no estaba hecha para la foto de calle o el fotoperiodismo, comenzó con clases aisladas, de iluminación, técnicas, teóricas y hasta de moda, lo que le fuera necesario para comunicar. “No me gusta retratar la realidad como la encuentro, sino transformarla como me gusta y luego fotografiarla”. Nada más contundente.

3. PERMÍTALE SER LA DIRECTORA DE ESCENA

4. DÉJESE SORPRENDER

No, es claro que no es foto directa. Dulce supo desde que tomó la cámara —“tímidamente, haciendo foto documental de conciertos, de paisajes, de la comunidad mexicana”— que más que de espectadora, tenía ma-

Cuidado con tratar de descifrar la imagen en un primer intento. Primero hay que dejarse sorprender por la fuerza del color, la intención de la iluminación, lo verosímil del inverosímil. Permítase sólo ver.

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Natural Beauty. De la serie The Wonderful Life of Andy. © Dulce Pinzón

Página opuesta: Peluquería retro. De la serie The Wonderful Life of Andy. © Dulce Pinzón


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Bautizo. De la serie The Wonderful Life of Andy. © Dulce Pinzón

Página opuesta: Housewife. De la serie The Wonderful Life of Andy. © Dulce Pinzón

5. COMBINE UN POCO DE HUMOR NEGRO, SÁTIRA Y FARSA

6. DÉJESE ATRAPAR POR LA NOSTALGIA

Se necesita tener bastante humor negro para mirar al paisano que limpia los vidrios en los rascacielos de Nueva York como un moderno hombre araña, aunque al mismo tiempo sea un homenaje a su esfuerzo. Se requiere comprender el guiño satírico de una recreación del Polo Norte donde un niño muere abatido por el calentamiento global sobre un iceberg. Se precisa un tanto de comprensión para explicarse el paisaje apocalíptico al tiempo que se explica por qué Dulce deja los vidrios rotos y barandales del diorama para dejar patente la farsa.

No importa de qué época… ¿de cuando leía cómics o veía programas de televisión de superhéroes? ¿De los paseos infantiles por un museo de historia natural, de las idas al zoológico, de un mundo que comienza a dejar de existir? ¿De los tiempos en que seguía a un grupo musical, cualquiera que sea éste? 7. ABRA LA PUERTA AL DRAMATISMO

¿Y si la mirada de la niña guardiana del bosque refleja odio? ¿Y si nos estamos acabando el mundo? ¿Y si no puede revivirse el paraíso? Pero también… ¿y si es la entrada un mundo de 17


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El comienzo. De la serie Historias del paraíso. © Dulce Pinzón

Página opuesta: Girl in the wood. De la serie Historias del paraíso. © Dulce Pinzón

conciencia y el renacimiento de la esperanza?, ¿y si nos convertimos en testigos de una vida que empieza?, ¿y si los cachorros son símbolo de un nuevo inicio para la humanidad? 8. ENCUENTRE SUS PROPIOS SIGNIFICADOS

Como en toda obra, no busque necesariamente encontrar lo que la autora quiso decir. Nada, dice Dulce, tiene una lectura fija.

9. NO ESPERE NUNCA LO MISMO

Sí, ya alguien le dijo que la historia de los rocabileros no va con su estilo. Así lo dice: “No me importa si no va con mi línea, si a la gente no le gusta, lo que me importa es estar entusiasmada, estar en una búsqueda estética; yo estoy así cada día, pensando en los trajes, como una diseñadora de moda”. “Me pareció que era un momento oportuno para documentar un fenómeno, los modelos aspiracionales”, 19


A HOW-TO MANUAL TO DULCE’S WORLD By Ana Luisa Anza

1. KNOW HER BACKGROUND Her first successful project pulled itself up by its bootstraps, bounding over obstacles, leaving hundreds of footprints in its wake, against the wind, pell-mell, bulldozing ifs and buts, with a force perhaps unsuspected by the author herself: the superheroes found their way onto gallery walls, crossed borders, created buzz and interviews. Now, fame’s momentum propels them on their merry way. They didn’t come out of the blue, or first thing, of course. Dulce Pinzón had been dabbling in photography, seeking her style, exploring possibilities, finding her own voice. Her La verdadera historia de los superhéroes series is perhaps the one that threw the door wide open to her way of capturing what she had to say. She already had a decade as an immigrant in New York under her belt —“one with the added privilege of speaking English and having arrived by plane”—, enough to know what it’s like to be an illegal alien, seeing a work permit lapse and becoming part of the community, “working menial, sobering, humbling jobs that allowed me to see Mexican workers’ great toil, and the caring, loyal ties that bind them to their families through their remittances.” The collapse of the Twin Towers, the incessant buzz surrounding the idea of heroism, her high regard for people she worked with at an ngo, and finding a Spiderman costume on a trip to her native Puebla triggered the series. Nothing could stop her. She had found her voice. 2. BE AWARE OF THE ISSUES CLOSE TO HER HEART Other series followed (People I Like, Multirracial), and once back in Mexico she rekindled the fire burning in her teenage years when in vain she tried to establish a Greenpeace chapter in Puebla. The decimation of the forests that had filled her field of vision in green when traveling as a child from Río Frío to Llano Grande coupled with news that the mounted animals at the Museum of Natural History that had so captivated her in childhood had been confined to an abandoned third floor due to the building of another cultural venue (today, the Battle of Puebla Museum). A worldsmith, she claimed the moth-eaten dioramas, subjecting them to an intervention in her Historias del paraíso (Stories of Paradise) with the aim of restoring —in her unique style— their long-ago splendor, while crafting stories about the world, global warming, creation, evolution… and whatever is in the eye of the beholder. Today, she documents the life of some who were her neighbors in her passage through Mexico City. She became enamored of their timeless look, their hairstyles, the pinup girl style, before even knowing that the Rebel Cats were famous and they had a huge rockabilly following. And so she began to capture their life in stills, step by step, until who knows when, as The Wonderful Life of Andy totals only four images to date… 3. ALLOW HER TO BE STAGE MANAGER No, this is clearly no straightforward photography. Ever since taking camera in hand —“timidly, shooting do­cumentary photos of concerts, landscapes, the Mexican community”— Dulce knew that she was more di­rector than spectator. That conviction of photojournalism or street photos not being her thing led her to ta­ke stand-alone, technical, theoretical, lighting, and even fashion courses. Anything to further communication. “I don’t like to capture unvarnished reality; I’d rather transform it to my liking and then photograph it.” Nothing if not forceful. 4. LET SURPRISE IN Careful with trying to decode these images at first glance! First let yourself be surprised by the shock of color, the play of lighting, the plausibility of implausibility. Saturate your eyes. 5. ADD A DASH OF SARDONIC HUMOR, SATIRE, AND FARCE You need to have a wry sense of humor to see the fellow Mexican washing New York’s skyscraper windows as a modern-day Spiderman, even though it’s also a nod to his effort. You must understand the satirical wink of a recreation of the North Pole where a child dies victim of global warming on an iceberg. You require a certain degree of understanding to grasp the apocalyptic landscape while realizing why Dulce leaves the diorama’s broken glass and frame to belie the farce. 6. SURRENDER TO NOSTALGIA Regardless of the era... for when you read comics or watched superhero TV shows? For those childhood visits to the natural history museum, for those trips to the zoo, for a world that is gradually disappearing? For back when you were a fan of a band, no matter which? 7. OPEN THE DOOR TO DRAMA What if the girl forest ranger’s gaze holds hate? What if we’re killing the planet? What if paradise can’t be recovered? On the other hand... what if it’s the threshold to a world of consciousness and the rebirth of hope? What if we become witnesses to a life that begins? What if the puppies are a symbol of a new beginning for man? 8. FIND YOUR OWN MEANINGS As with any work of art, don’t feel compelled to necessarily uncover the author’s meaning. Nothing, Dulce says, has a prescribed reading. 9. NEVER EXPECT SAMENESS Yes, someone already told her that the rockabilly story doesn’t jive with her style. She retorts: “I don’t care if it isn’t in keeping with ‘me’, if people don’t like it; what I care about is being excited, being on an aesthetic quest; I’m like that every day, thinking about wardrobe, like a fashion designer.” “I felt it was the right moment to document a phenomenon, aspirational models,” she says. “The Rebel Cats are a movement in themselves, a subculture. They give concerts all the time, filmed a commercial… but 20

nobody had photographed them. So I decided to make them mine and from that claim craft a story.” 10. LOOK FORWARD TO NEW PROJECTS Because after Andy, Dulce is bound to find something else to chro­ nicle. There she’ll be, creating stories, staging scenes, and being enamored of her invented worlds to immortalize in images. n [Translated by Amelia Torrance]


Global Warming (Calentamiento global). De la serie Historias del paraíso. © Dulce Pinzón

dice. “Los Rebel Cats son todo un movimiento, una subcultura. Dan conciertos todo el tiempo, filmaron un comercial… pero a ellos nadie los había fotografiado. Así que decidí apropiármelos y a partir de esa apropiación hacer una historia”.

10. AGUARDE NUEVOS PROYECTOS

Porque seguro, después de Andy, Dulce encontrará otra crónica. Allá estará creando historias, montando puestas en escena, fascinándose con sus mundos inventados para dejarlos plasmados en imágenes. n

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Paola Núñez

SERENATA A NUEVA YORK Texto de María Zerboni

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Páginas 22-23: De la serie Serenata a Nueva York. © Paola Núñez Solorio

T

odo comenzó en un baby shower. Regalos, tequila, plá­tica. Y luego, los primeros acordes del Son de la Ne­gra. Una escena que podría ser cotidiana si el escenario no hubiera sido Nueva York. A Paola se le vino encima la Plaza Garibaldi. ¿Mariachis en la Gran Manzana? Debe ser una broma, pensó. Pero no, ahí estaban con sus trajes de charro, las trompetas, los violines, las guitarras. Uno de ellos era Álvaro Paulino, del Mariachi Tapatío y fundador del Conservatorio del Mariachi en Nueva York.

“Estaba cansado después de varias presentaciones que tuvieron a lo largo del día. Empezamos a charlar”, dice Paola. “Se me vinieron miles de preguntas a la mente. ¿Dónde tocan? ¿Quiénes son sus clientes? ¿Es­ cuela de mariachi en Nueva York? ¿Niños mexicanos de segunda y tercera generación? Estaba muy intrigada. Quería saber más. Ahí fue cuando inicié este proyecto”. Paola había ya dejado la vida corporativa cuando la fotografía dejó de ser una simple afición. Abandonó el 23


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Páginas 24-25: De la serie Serenata a Nueva York. © Paola Núñez Solorio

mundo de mujer ejecutiva y consiguió ser aceptada en el International Center of Photography de Nueva York, hacer un internado en la Fundación Magnum y ser asis­tente de Mary Ellen Mark. Justo cuando iniciaba un proyecto sobre las mujeres en la ciudad… oyó la música que le produjo nostalgia y se convirtió en el inicio de un trabajo. A partir de ese día, su vida tocó al ritmo de vihuelas y guitarras. Fue a Mano a Mano, organización mexicana donde se imparten clases de mariachi para niños y

adultos. Y comenzó a acompañarlos a todos lados, a asistir a lugares donde podía encontrarlos tocando o buscar más grupos para poder fotografiarlos. Así conoció a Ramón Ponce Jr., del Mariachi Real de México y Fundador de la Academia del Mariachi, una escuela completamente gratuita que cuenta con más de 100 alumnos de distintas nacionalidades. Involucrada completamente en sus vidas, los siguió a las festividades del 12 de diciembre, un día maratónico para cualquier grupo de mariachi radicado en Nueva 25


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Páginas 26-27: De la serie Serenata a Nueva York. © Paola Núñez Solorio

York: había que oírlos cantando Las Mañanitas a la Virgen de Guadalupe en la Catedral de San Patricio o con los obreros mexicanos migrantes en una fábrica a las afueras de la ciudad… y seguir con una agenda casi interminable, tocada tras tocada. Pero el gusto por la música de mariachis no se limita solamente a la comunidad mexicana, explica Paola. En el Festival Fashion’s Night Out New York más de 700 tiendas de ropa permanecen abiertas hasta la madrugada ofreciendo mercancía de edición limitada, regalos

especiales y bebidas, así como codearse con grandes celebridades, diseñadores de moda y shows musicales. “En la boutique de Oscar de la Renta, donde él mismo estaba presente para recibir a sus seguidores, resonaban las trompetas, violines y guitarras del Mariachi Real de México para amenizar a los clientes que felices bailaban entre Cielito lindo, el Son de la Negra y copas de champaña”. Los mariachis se constituyen así en un vínculo entre generaciones que, motivadas por el gusto de cantar las 27


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Páginas 28-29: De la serie Serenata a Nueva York. © Paola Núñez Solorio

canciones de los abuelos, aprenden a hablar español a través de su música. No por nada la música de mariachi fue nombrada recientemente por la unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Y su riqueza se reflejará en las imágenes que Paola realiza en una exposición en la Gran Manzana en abril de 2013. n

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Rodrigo Reyes Marín

¡LUCHARÁN A DOS DE TRES CAÍDAS…! Texto de Ana Luisa Anza

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*

Doble página anterior: El luchador japonés Owashi Toru usando un sombrero de charro. © Rodrigo Reyes Marín.

* Puroresu es “lucha”, en japonés.

Abajo: Ken 45 aplica una palanca a Lingerie Muto. © Rodrigo Reyes Marín.

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Noki-a castiga contra las cuerdas el rostro de Ayumi Kurihara. © Rodrigo Reyes Marín.

A

gazapado en la esquina de los rudos, Rodrigo espera su primer mano a mano. En el graderío se alcanzan a escuchar acordes musicales, pero no es el violín mariachero ni el estruendo de una cumbia. Una rechifla comedida se levanta cuando Místico sube al cuadrilátero. Sale de los vestidores —por la pasarela— esa leyenda que habrá de enfrentarse al mexicano y, entonces sí, la gritería del respetable aumenta de volumen: es Tiger Mask iv.

Todo está listo para que la lucha comience en esta plataforma de seis por seis en Tokio, Japón. Rodrigo comienza su carrera para documentar el pancracio nacional en la lona internacional. PRIMERA DE TRES CAÍDAS

Es 2009. Tiene apenas un año de haber llegado a Japón, casado con una japonesa, pero sin hablar una palabra del idioma. Recuerda sus primeros días en la escuela y su trabajo en un restaurante —por supuesto, mexi33


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Página opuesta: Peleas mixtas: Makoto (Ice Ribbon) contra Taijiri (Smash). © Rodrigo Reyes Marín.

Abajo: Mascarita Dorada agradece a la multitud y porta un collar hecho con billetes de mil yenes. © Rodrigo Reyes Marín.

cano— donde se enteró que un evento llamado Lucha Fiesta 2009 se realizaría en Japón. Conocía a una amiga que laboraba en ese entonces en la revista Luchas 2000. Fue la semilla. Les envió una nota y fotografías del evento donde participaron Mascarita Dorada, Pequeño Damián, Blue Demon Junior, Máximo, Brazo de Oro y Brazo de Platino contra otros luchadores japoneses. A los editores les gustó el trabajo y le pidieron más sobre luchadores mexicanos en Japón. Rodrigo tuvo que investigar empezando desde cero. Éste que espera ansioso, es su primer trabajo por encargo. El mexicano aplica La Mística y le gana el cinturón al tigre nipón enmascarado. Rodrigo se gana la portada de la revista y se convierte en corresponsal.

SEGUNDA DE TRES CAÍDAS

Es la intermedia. Rodrigo aguarda fijando su vista en las cuerdas. Piensa que antes la lucha libre japonesa era más parecida al estilo americano: golpes, patadas, una que otra llave de rendición y a una caída con límite de tiempo. Pero con el desfile de mexicanos por la lona japonesa —primero Mil Máscaras, Rayo de Jalisco Jr., Fishman, Negro Casas, el Hijo del Santo, Blue Demon Junior; luego La Sombra, Averno, Strong Man, Valiente, Dragón Rojo, por mencionar a algunos de la enorme lista que han sorprendido a los japoneses, o grandes luchadoras como Amapola, Marcela, Silueta, Seuxis y la Comandante— la lucha libre nipona se ha nutrido de

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técnicas como saltos mortales desde el esquinero y otros movimientos pertenecientes al juego aéreo, muy común en los luchadores mexicanos. Rodrigo voltea hacia el público. Nota el cambio de aquellos espectadores que guardaban silencio y observaban, aplaudiendo ordenadamente al ganador. Hoy eso se ha modificado también a fuerza de la presencia de luchadores mexicanos que gustan de interactuar con la gente, provocarla, retarla, hacerla que se levante de los asientos, que participe en los abucheos, en las burlas… Los espectadores japoneses comienzan a comprender ese juego. Y se involucran.

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Dragón Rojo mira a su acérrimo rival, quien peca de soberbio haciendo alarde de su fortaleza. El japonés se aplica con unas voladoras con rehilete y se va pecho con pecho. Mantiene al mexicano pegado en la lona, los omóplatos inmóviles; es la cuenta de los tres segundos. Se empareja la batalla.

TERCERA Y ÚLTIMA CAÍDA

Rodrigo piensa en la intensidad y pasión de la afición japonesa por la lucha libre mexicana. Quieren saberlo todo, crean blogs, coleccionan objetos, hay varios que tienen una extensa colección de máscaras originales autografiadas por grandes leyendas, material suficiente para montar una exposición en cualquier museo.

Comando Bolshoi ( jwp) somete a Tsukasa Fujimoto (Ice Ribbon) con una quebradora, una llave de rendición inmediata. © Rodrigo Reyes Marín.


El esteta Místico gana el título de campeón iwgp Junior Heavyweight, tras haber vencido a Tiger Mask iv, título que también perteneció a Juventud Guerrera en 1999. Tokyo Dome. © Rodrigo Reyes Marín.

Otros empiezan por hobby, haciendo máscaras de sus luchadores favoritos, y terminan convirtiéndose en mascareros de luchadores, tanto japoneses como mexicanos.

Ya el mexicano está invitando a su contrincante a que salga del ring, pero éste permanece sobre la cuerda, retador. Va a aplicarle un mortal hacia atrás… ¡pero no, señores, le aplica la guillotina! Y, sin embargo, el paisano se rehace como el Ave Fénix. Quiere aplicarle el martinete pero aprovecha una dis-

tracción para lanzar una plancha sobre la humanidad del otro. Y la lucha sigue… Quien gane hará más una reverencia que una caravana, como una especie de sello japonés.

Rodrigo dejó la revista gracias a la cual conoció un género de la fotografía que no había explorado: la foto deportiva y el gran manejo técnico y de conocimiento que se requiere para cubrir diferentes deportes. Hoy, después de más de cuatro años en Japón, colabora con la agencia Nippon News, perteneciente a aflo. n 37


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Ana Paula Estrada

LA VIDA EN GRIS Texto de Adela Parra

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L

os veía solos. Estaban en la parada del autobús, solos. Haciendo sus compras, solos. Comiendo en una cafetería, solos. Como mexicana, no podía concebir que los ancianos de Australia, país al que había llegado apenas, estuvieran tan solos, sin el cobijo de una familia. “Comencé teniendo mucha curiosidad, me daban ganas de cargarles sus bolsas, seguirlos a sus casas pa­ra saber su historia y para ver como vivían”. Empezó entonces la serie Of Another Time (De otro tiempo). Puso un aviso en el periódico explicando que

Doble página anterior: Caravan Parks. De la serie Grey Nomads. © Ana Paula Estrada

Abajo: Mr. Blumenthal. De la serie Of Another Time. © Ana Paula Estrada

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quería retratar gente mayor de 75 años y escribir sus historias de vida. Así, tal cual. “De esa manera me contactó la hija de mi primer personaje… La mayoría de aquellos a quienes retraté para esta serie viven solos, muchos lloraron mientras me contaban su historia, me encariñé tanto con algunos de ellos que hasta la fecha sigo visitándolos, comenzaron en cierta a forma a volverse parte de mi vida”. Siguió la serie de Grey Nomads (Nómadas grises), turistas que viajan al sur de Australia en busca de un mejor clima durante el invierno, algunos de los cuales

se convierten en residentes permanentes de estos parques de camionetas de remolque (caravan parks), lo que les da una sensación de pertenencia que ya no tienen con sus familias.  A través de sus imágenes e historias, Ana Paula ha establecido una relación cercana. “Por ejemplo, un día regresé con John Perrett, a quien retraté para la serie Of another time, para darle su foto impresa y su historia”, relata. “Me tomó de la mano y me dijo: ‘Gracias, yo no sabía que era importante, que mi vida era importante para alguien…’ Me

Mr. Thun. De la serie Of Another Time. © Ana Paula Estrada

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Abajo: Mr. Alan. De la serie Grey Nomads.

Páginas 42-43: Mrs. May. De la serie Of Another Time.

© Ana Paula Estrada

© Ana Paula Estrada

dio mucha tristeza ver que no tenía a nadie que lo hiciera sentir así”. En otra ocasión, mientras estaba en el campamento, una mujer salió de su casa rodante en bata y la invitó a tomarse un café con ella. “El café duró más de dos horas, por alguna razón ella comenzó a contarme toda su vida, había perdido a su hija de cáncer, estaba pasando por un divorcio, había llegado a vivir ahí porque no tenía dinero”, dice.

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“Le tomé una foto mientras platicábamos, al final me abrazó y no me quería dejar ir. La he visitado un par de veces después de ese día”. Hoy Ana Paula trabaja con una organización sin fines de lucro que ayuda a gente anciana de bajos recursos o excluidos de la sociedad, realizando una serie de re­tratos de ancianos con diferentes historias: refugiados de guerra, aborígenes, indígenas de las Islas del Pacífico… n


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1901-1913

PERSPECTIVAS

CONSTRUYENDO LA IMAGEN DE MADERO

Claudia Canales*

U

no de los muchos aciertos del libro Francisco I. Madero. Entre la imagen pública y la acción política. 1901-1913, coordinado por Rosa Casanova, así como de la exposición que le dio origen, es haber esquivado el tumulto de las efemérides centenarias para mostrarnos, al cabo del impostado júbilo patrio, al hombre que marca el inicio de la Revolución. Si los textos han de leerse en su contexto, éste se sitúa fuera del marco celebratorio oficial y enfoca el objeto de rememoración histórica en el año verdaderamente coyuntural para el país, es decir, en 1911. Pero no sólo eso: dada su distancia temporal de los festejos colectivos también procura un espacio y un momento más aptos para la reflexión. Todo eso se agradece. Hace unos meses, tuve el gusto de visitar en el Museo Nacional de Historia la muestra sobre Francisco I. Madero, origen de este libro. Estaba presidida por una enorme reproducción coloreada de una fotografía de Ezequiel Álvarez Tostado tomada el día de la entrada del prócer a la ciudad de México, en 1911. La imagen había sido nada menos que el detonante del proyecto de investigación en tanto que sugería, en su propio lenguaje, algunos temas propicios para articular un interesante discurso histórico. Veamos: En torno a un Madero captado de espaldas desde cierta altura y marcado con una crucecita que pretende distinguirlo, flota una multitud de sombreros variopintos entre los que se abren paso los caballos que tiran del carruaje victorioso. En las banderas y estandartes que se yerguen sobre las cabezas de la multitud destaca al centro uno que ostenta la palabra “paz”, ilusoria conquista de aquellos días en que, ya embarcado Porfirio Díaz con destino a Europa, parecía inminente el fin de la Revolución. La imagen pone en juego varios asuntos * Texto leído por la doctora Claudia Canales el 3 de octubre de 2012, durante la presentación de la obra en la Feria del Libro de Antropología e Historia. 44

Autor no identificado. Sufragio efectivo [Francisco I. Madero] Ciudad de México, noviembre de 1911. © Fondo Histórico Francisco I. Madero. Secretaría de Hacienda y Crédito Público, núm. 38590


Ezequiel Álvarez Tostado (188-1948) atrib. “La llegada de Francisco I. Madero en la Ciudad de México-Una recepción de entusiasmo delirante”, en La Semana Ilustrada, Ciudad de México, 16 de junio de 1911. © Biblioteca Manuel Orozco y Berra, Dirección de Estudios Históricos, Instituto Nacional de Antropología e Historia.

significativos: el ángulo inédito de la toma fotográfica, el carácter heterogéneo de la concentración humana, el predomino de insignias que multiplican la efigie y los lemas de Madero y, por último, el lugar más bien secundario que ocupa su figura, con los brazos abiertos en cruz, relegada al ángulo inferior izquierdo del encuadre. Además, desde mi muy personal lectura la presencia de los cuatro caballos posee una dimensión altamente simbólica: la del hombre que a la vez que es llevado en hombros por el pueblo, se ve arrastrado por una fuerza bestial cuyo rumbo él no advierte ni domina, pero mucho tiene de apocalíptico. La estrategia curatorial de privilegiar la imagen como andamiaje de aquella muestra, esto es, de ele­ gir cuatro grandes relatos visuales para darle sen­tido a la notable cantidad de piezas acopiadas, no sólo se explica por el atractivo intrínseco de dichos relatos sino por el tema mismo de la indagación. La proyección pública de Madero y su acción política son indisociables de las representaciones gráficas que conformaban la cultura del cambio de siglo y que casi súbitamente, en cuestión de meses, desbordaron los límites de sus viejos alcances y actualizaron sus formas y contenidos en función de los

sucesos del momento, tantos y tan vertiginosos, que muchas veces la capacidad de la tecnología quedaba a la zaga del motor de la historia. Ir al parejo de esta, no dejarla pasar sin registrar su huella en clave trágica, irónica, nostálgica, heroica o satírica fue uno de los retos de los creadores y artesanos de la época, inmersos entonces, como nunca antes, en la competencia comercial para granjearse el gusto del consumidor. Un gusto, cabe decir, igual de heterogéneo e impreciso que la muchedumbre en la imagen de Álvarez Tostado: tan proclive a la caricatura denigratoria como al álbum laudatorio, salaz como los albures de la revista Multicolor e ingenuo como las rubicundas alegorías de la libertad, tradicional a la manera de los frontispicios bibliográficos y moderno al estilo de los volúmenes flotantes del Dr. Atl (Gerardo Murillo). Oscilante entre herencias dispares y alternativas indiscernibles bajo el estruendo de la inmediatez, el público ávido de publicaciones e imágenes era a veces multitud y apenas ciudadanía. Aunque Madero no tuvo el tiempo suficiente para construir su propio orden simbólico, como apunta con agudeza Rosa Casanova en uno de los textos iniciales del volumen, a la luz de éste parece obvio que las corrientes culturales existentes, si bien

con las añejas disparidades propias de sus raíces sociales, echaron mano de antiguos recursos e innovaron muchos otros para construir referentes icónicos y simbólicos que hicieran una incisión en la dura superficie de los acontecimientos. Es así como en el fragor de la historia los lenguajes visuales ponen a prueba la precisión de su semántica y la eficacia de su retórica, desembozan el racismo y clasismo de sus estereotipos y, desde la orilla de nuestra contemporaneidad, no dejan de sorprendernos con su contradictorio despliegue. Como se sabe, y como bien lo ejemplifica este libro, lo mejor de la imaginación creativa, lo más audaz de la representación gráfica, lejos estuvo de abonar la causa maderista. Auspiciadas por una libertad de expresión inédita que ensanchó también las posibilidades lúdicas, las expresiones críticas midieron sus alcances frente a la figura menuda y frágil de Madero, su espiritismo caricaturizable y sus recurrentes titubeos. En el atractivo conjunto de cartas y cuadernos, libros y revistas, monedas y banderas, notas y recortes, estampas y fotografías, programas y obituarios, periódicos y películas, atuendos y medallas, botones propagandísticos y listones tricolores me detengo en 45


una caricatura que llama poderosamente mi atención. Es obra de Marín y fue publicada el 24 de agosto de 1911 en el semanario Multicolor, que dirigía el editor español Mario Vitoria. En la imagen, alusiva a Emiliano Zapata, comparece éste, acuclillado frente a una especie de caldero del que sobresalen unos huesos como el que él mismo devora entre las garras. En torno suyo aparecen manos y pies mutilados, algunos cuchillos y, cosa curiosa, un niño ataviado como indígena pero cuya fisonomía corresponde de manera inequívoca a la de una criatura de raza negra. Surcan el cielo los zopilotes. El pie de la imagen, titulada A la hora de la comida, reza así: “Estaba más sabrosa la pata de hacendado que me comí en el almuerzo”. No era necesaria mucha perspicacia para advertir la intención del dibujante: el imaginario canibalismo de Zapata equiparaba a los indios con otra raza tradicionalmente vejada, y de paso codificaba el peligro que encarnaba el caudillo para la llamada gente decente: el riesgo de ser exterminada por una rapacidad salvaje. Resulta sugerente contrastar este caníbal con aquel otro en que un caricaturista no identificado convirtió a Madero en las páginas de El Ahuizote el 9 septiembre de 1911, es decir, apenas 15 días después de la representación de Zapata ya descrita. En el caso de

Madero en la Convención, como se titula, es el coahuilense, desde la tribuna, quien da una dentellada al brazo de un desfalleciente Francisco Vázquez Gómez, en torno de quien yacen los puños y el cuello de la camisa, su zapato y la mano mutilada, en un estilo muy similar al de la caricatura de Marín. Se trata de una alusión a la convención del Partido Constitucional Progresista, en la que el entonces futuro presidente mencionó su buena relación con Vázquez Gómez, pese a que meses atrás lo había sustituido por José María Pino Suárez como compañero de fórmula para las elecciones de octubre de ese año. La alegórica antropofagia de Madero, aunque desprovista de connotaciones racistas, dibujaba a un personaje que se volvía contra sus aliados y, por extensión, el carácter predatorio de la revolución que encabezaba. Pero si el canibalismo era sólo un epíteto más en la larga lista de denuestos lanzados contra el demócrata —que para entonces empezaba a concitar también el recelo de los zapatistas—, en el caso de éstos la injuria reproducía una vieja historia de discriminación y ultrajes, tal como señala Salvador Rue­da Smithers en su interesante ensayo sobre el tema. Así pues, no deja de ser tentador comparar la descripción de Fausto Ramírez sobre la imagen do-

minante e ideologizada del indio con aquella otra que van trazando las revistas y pasquines mordaces a propósito de los campesinos morelenses. Ramírez dice así: “un ser pasivo, sufriente y resignado, ‘desdeñoso de la civilización’… férreamente apegado a la tierra y a sus usos y mitos religiosos”; “una figura desmayada y agónica, muy permeada todavía por los tópicos decadentistas. Y obviamente, por el ‘darwinismo social’ del cientificismo decimonónico”. En este ejercicio comparativo parece imposible no preguntarse si parte del encono contra Zapata y los suyos no procedía, además de la amenaza que podían significar para la gran propiedad rural y el statu quo, de un hecho sutil y más bien simbólico pero igualmente disruptivo, es decir, del súbito resquebrajamiento de una noción cultural del indio tan cómoda como denigratoria, tan útil para la coartada paternalista como necesaria para la tranquilidad de los bienpensantes. Ante las grietas en el infalible estereotipo se esgrimió nada menos que la otra cara de éste y, así, a la callada mansedumbre del indígena pronto se antepuso su violencia atávica; un pretexto para la represión emprendida por León de la Barra y reiterada en su día por el propio apóstol de la democracia, en un gesto para algunos imperdonable, para otros comprensible y para los más, suicida.

Autor no identificado. 9 de junio de 1911, Ciudad Guzmán, Jalisco. © Colección Fotográfica Biblioteca Francisco Xavier Clavigero, Área de Archivos Históricos de la Biblioteca “Francisco Xavier Clavigero”, Universidad Iberoamericana. 46


Me he detenido en este caso específico de la antropofagia y la voracidad entre otras razones porque me ha parecido una inquietante y muy significativa recurrencia en el imaginario visual de la época. Para más señas, allí está el vomitivo que tiene que tragarse la Patria enferma, compuesto por la figura de un Madero casi irreconocible de tan deforme, como eligió representarlo José Clemente Orozco en las páginas de El Ahuizote en noviembre de 1911, cuando el coahuilense ascendía al poder. Y está también su cruel, irónica contraparte: el confiado domador del circo con la cabeza entre las fauces de un león que resultaría mucho más fiero de lo que él jamás imaginó. En este contexto, en esta lectura, la metáfora de la sopa de la que echó mano el comentario visual de Santiago de la Vega una vez consumado el golpe contra Madero, parecería el corolario de una lógica implacable cuyas principales proposiciones en cierto modo he querido poner a la vista. Pero también, sobre todo, he querido poner a la vista la rica veta que abre este libro en materia de investigación iconográfica. Rastrear semejanzas y rupturas, adivinar autorías, señalar silencios y énfasis, detectar las líneas de inspiración y retroalimentación de la cultura gráfica, así como sus posibles fuentes más allá de las imágenes mismas, constituyen una labor sin duda interminable para el investigador del período maderista, pero tanto más atractiva y grata, tanto más de­safiante, a partir de las posibilidades que abre este libro. Creo que me he alejado un poco del personaje central, es decir, de Francisco Ignacio Madero, cuya acción e imagen constituyen el punto de partida y de llegada de este notable trabajo. En este sentido rescato la idea de Rosa Casanova en torno al hombre controversial, sí, pero indiscutiblemente moderno por lo que hace a su conciencia mediática, sus recursos publicitarios y su conocimiento, intuitivo acaso, del poder de la imagen. Al pensar en estas características, escasamente analizadas hasta ahora, regreso al retrato de estudio, de autor no identificado, que llena la página 16: el presidente Madero de cuerpo entero, portando la banda alusiva, en una foto captada acaso el mismo día de su ascenso al poder. Aparte de la pose y el gesto, la imagen ofrece otro centro de atención, ya que la superficie fotográfica ha sido intervenida para insertar a un lado de la efigie, como si de un collage se tratara, las palabras sufragio efectivo en una cinta tricolor, que al menos en la página impresa parece flotar sobre el muro vacío, como sostenida por la fuerza de los espíritus. Imagen y texto, genio y figura, forma y fondo, en Madero la extracción social, la dinastía empresarial, la proximidad con la

Autor no identificado. “Madero en la Convención” en El Ahuizote, semanario político de caricaturas. Ciudad de México, 9 de septiembre de 1911. © Colección Librerías A través de los siglos-Mercurio López Casillas.

frontera norte y las estancias en el extranjero contribuyen en cierta medida a la comprensión de su ideario democrático. Un ideario al que la fe espiritista dotó además, no lo olvidemos, de principios tales como la vocación, el apostolado y el destino, acaso disonantes en un programa político moderno. No podría detenerme aquí en tantos y tantos aspectos y obras que a mi juicio merecen un comentario, tales como el impresionante retrato del cadáver de Aquiles Serdán, trasladado al óleo a partir de una fotografía, al cual tal vez habría que dedicarle un ensayo completo. Sin embargo, resulta imprescindi-

Marín. “A la hora de la comida”, en Multicolor, semanario Ciudad de México, 24 de agosto de 1911. © Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. Instituto Nacional de Antropología e Historia.

ble señalar otra gran virtud de esta labor colectiva. Me refiero al hecho de remitirnos más allá de la acción política de aquellos años caudalosos y, congruente con su énfasis en lo visual, hacernos reparar en aquello que rara vez se menciona o se asocia con el maderismo, es decir, en la producción artística, el rescate arqueológico y la conservación de monumentos. Nuestra idea de la Revolución suele estar sesgada por los temas que durante largo tiempo fre­cuentó, casi de manera exclusiva, la historiografía mexicana. Nuestra esquema de la alta cultura suele brincar del afrancesamiento porfiriano al mexicanismo de la post Revolución. Pero ambas visiones son incompletas o inexactas y, para muestra, baste una mirada a este libro, que contiene incluso un ensayo, de la pluma de Miguel Rodríguez, sobre la carga simbólica del sismo del 7 de junio de 1911, día de la entrada triunfal del prócer a la capital. Si bien no alcanzo a comprender del todo la elección de 1901 como fecha de referencia, celebro desde luego que los textos especializados que reúne este volumen, lejos de ser unánimes en cuanto a criterios históricos, revelen saludables discrepancias interpretativas que, a mi juicio, invitan al lector a reflexionar en no pocos asuntos. Así sucede, por ejemplo, en la valoración de la influencia que tuvo la entrevista Díaz Creelman sobre los acontecimientos registrados en los años subsiguientes, en el caso del subsidio gubernamental retirado a El Imparcial durante el in­terinato de De la Barra, y también en el distanciamiento de Madero con respecto a Vázquez Gómez. Francisco I. Madero. Entre imagen pública y acción política, 1901-1913 ofrece la oportunidad de volver sobre estos temas y sus cambiantes zonas de sombra, de retornar a ese hombre que en su breve paso por la vida pública, lejos de lo que se proponía, incendió al país. El libro no nos deja solos en este viaje de regreso. Al contrario: nos provee de herramientas utilísimas para acotar el camino, dialogar con quienes lo han recorrido y descifrar algunos enigmas. Además de catálogo exhaustivo de una gran exposición, además de un trabajo colectivo de investigación his­ tórica, este libro es sobre todo una magnífica obra de consulta: 13 especialistas; 15 ensayos; 197 entradas bibliohemerográficas; 7 archivos documentales; 30 caricaturistas e ilustradores debidamente identificados; 124 fotógrafos, fotograbadores y agencias fotográficas también identificados; 26 publicaciones periódicas de la Ciudad de México; un cuadro de las revistas con ilustraciones; 19 colecciones públicas y, por último, un catálogo completo de las 564 piezas expuestas hace unos meses en el castillo de Chapultepec. Con estas herramientas, ¿cómo no emprender el viaje de regreso a Madero? n

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PERSPECTIVAS

A

Imágenes libertarias

LA PASIÓN DEL 68 MEXICANO Rebeca Monroy Nasr*

Del Castillo Troncoso, Alberto, Ensayo sobre el movimiento estudiantil de 1968. La fotografía y la construcción de un ima­ ginario, México, Instituto Mora, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, unam, 2012, 331 pp. * Investigadora del deh-inah.

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pasionante, atractivo y de gran fortuna crítica y metodológica, el libro Ensayos sobre el movimiento estudiantil del 1968: La fotografía y la construcción de un imaginario, de Alberto del Castillo, nos lleva a caminos poco andados, al mostrar una faz poco conocida de nuestra historia del año 68, novedosa dentro del mar de estudios en torno al tema, por el encuentro y descubrimiento de las imágenes que cobran fuerza al posarse como los testimonios y las miradas alusivas a ese evento funesto de nuestro país. La investigación que realizó Del Castillo por varios años procuró indagar en las fuentes fotodocumentales, producto no sólo de la hemerografía, sino de archivos y colecciones particulares y acervos institucionales que reunió en torno al conflicto estudiantil. Como elemento nodal aborda también la historia oral de quienes presenciaron, asistieron y fotografiaron ese periodo en que los jóvenes mostraban una nueva cara ante la imposición del gobierno. Entretejidas las fuentes con los textos elaborados en su tiempo y forma —así como aquellos que han sido producto de estos años de reflexión por el xl aniversario del 68— el autor da un marco histórico, social y político impecable para la comprensión cabal de los acontecimientos suscitados en ese verano-otoño del patriarca. La propuesta de Alberto del Castillo, además de contemplar la intertextualidad de los materiales para la puesta en escena desde un nuevo ángulo, hace que éste sea un libro excepcional en el manejo de información crítica desde el marco del historiador; en su análisis busca narrar y develar diferentes ángulos del evento con, desde y por las fotografías como fuente documental, histórica y social mostrando y evidenciando lo que por años de obstinación y pobreza documental ha sido denostado. Las imágenes son las actrices fundamentales en esta historia y hacen una importante confluencia con las fuentes, con el análisis, con las entrevistas; se permea una nueva historia, narrada con la gran habilidad y fluidez que le caracterizan al autor en la descripción del día a día de los eventos. Aquí los actores son los fotógrafos, los editores, los ángulos editoriales, la puesta en página, los promotores de las imágenes —como los estudiantes en la Universidad—, para reconocer la circulación de las mismas en los grupos, en la prensa, las que se guardaron,


Página opuesta: Cartel estudiantil en el mitin nocturno del 27 de agosto en el Zócalo. Gobierno del Distrito Federal, Secretaría de Cultura, © Museo Archivo de la Fotografía , Fondo documental del movimiento estudiantil de 1968 [43305]

Camiones al zócalo. © iisue - ahunam .

La marcha del 13 de agosto de 1968. © iisue - ahunam . Fondo documental Manuel Gutiérrez Paredes [2094]

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Arriba: Joven detenido el 2 de octubre por agentes del Batallón Olimpia en Tlatelolco. © iisue - ahunam . Fondo documental Manuel Gutiérrez Paredes [3088] Abajo: Escena del mitin del Movimiento Universitario de Renovada Orientación (muro) en la plaza de toros México, 8 de septiembre de 1968. © Gobierno del Distrito Federal, Secretaría de Cultura, Museo Archivo de la Fotografía , Fondo

documental del movimiento estudiantil de 1968 [47426] Página opuesta: La Plaza de las Tres Culturas vista desde el interior de un departamento del edificio Chihuahua, 3 de octubre de 1968. © Fondo documental Hermanos Mayo, Archivo General de la Nación.

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las que se ocultaron y aparecieron ahora. Con todo este cúmulo de imágenes es factible evaluar la actitud de los diferentes agentes que intervinieron en ese momento. El sesgo del libro no es romántico; por el contrario, mantiene una visión amplia, la distancia que da la investigación al buscar ciertas explicaciones a los eventos y sus consecuencias: la falta de coordinación interna, las disoluciones, las contradicciones entre los estudiantes y los dirigentes, las evaluaciones diversas, los acentos beligerantes, la falta de negociación o la carencia de experiencias en este tipo de situaciones, todo aquello que llevó a las consecuencias fatales en ese momento. El autor hace un acento especial en las labores de los fotógrafos, aquellos que estaban con el gobierno y contra él; los que vivían del presupuesto federal y delataban a los participan-

Izquierda: Revista Alarma!, 16 de octubre de 1968, portada. © IISUE-AHUNAM.

Fondo Hemerografía del movimiento estudiantil del 68. 52

Arriba: Escenas del 2 de octubre en Tlatelolco. El Heraldo, 3 de octubre de 1968, p. 11. © IISUE-AHUNAM . Fondo Hemerografía del movimiento estudiantil de 68.


estamos ante lo que fue la deconstrucción del imaginario pacífico, de apariencias neutrales y democráticas de salvaguarda de la patria que argumentó ser el Estado mexicano. Con ello, sí me refiero a que se logra desmontar lo que pensábamos o resguardábamos en la memoria colectiva; una gran mayoría de nosotros sabíamos de los hechos: no los vimos pero los supimos. La construcción es ahora, en el momento preciso en que no debemos olvidar nuestro pasado, la represión, la muerte, nuestras carencias. Este bien elaborado e impreso libro de la unam y del Instituto Mora es un material que da fe de lo desvalido de los movimientos, de la sinrazón, de la endeble democracia, la falta de oídos ante la negociación. Ello, precisamente porque contiene grandes aportaciones históricas y gráficas, además de que permite comprender un momento sustancial de nuestro pasado en espera aún de un futuro más alentador. n

tes o los que denunciaron la masacre y no vieron sus fotos publicadas. Así, con este libro asistimos al ima­ ginario oculto en la época, pues comprobamos la manipulación clara de las imágenes por los medios progobiernistas. Como bien lo señala Del Castillo,

Arriba: Soldados y población civil en la Plaza de las Tres Culturas. La Prensa, 4 de octubre de 1968, portada. © IISUE-AHUNAM. Fondo Hemerográfico del movimiento estudiantil del 68.

Cadáver de un niño asesinado el 2 de octubre en Tlatelolco. Revista Por Qué?, segundo número extraordinario, octubre de 1968, portada. © Colección René Rivas Ontiveros. 53


Fotógrafas surrealistas

ENCUADRE

NO SÓLO MUSAS Y AMANTES

Blanca Ruiz

Desnudo en la caja horizontal. © Ruth Bernhard , 1962. Archivo Ruth Bernhard, Museo de Arte de la Universidad de Princeton © Museum Associates / lacma Página opuesta: La muñeca. © Kati Horna , 1949. Kati Horna Estate, México.

S

us ojos no permiten que otros se reflejen en ellos, pero su cuerpo sensual y relajado, desafiante, pareciera transpirar, suavemente, aun dentro de su particular estuche. La imagen Desnudo en la caja horizontal (1962) podría ser un regalo: la celebración del cuerpo femenino, la textura y armonía de la piel antes que el tiempo sea despiadado con nosotras. Podría ser. Su autora, Ruth Bernard (Estados Unidos, 1905-2006), tenía alrededor de 57 años cuando realizó esta fotografía convencida de que “la belleza (femenina) ha sido degradada y explotada en nuestro sensual siglo xx” y que “la mujer ha sido objeto de muchas cosas sórdidas y baratas, sobre todo en la fotografía. Mi misión ha sido elevar y fomentar la imagen de la mujer con una reverencia atemporal”.1 Pero había algo más. Bernhard pertenecía a una generación de autoras que habían sido no sólo testigos, sino protagonistas de periodos artísticos en 1

Margaretta K. Mitchell, Ruth Bernhard: Between Art and Life (2000). 54

los cuales las mujeres dejaron de ser modelos (aunque en algunos casos siguieron siendo compañeras y esposas de artistas) y desarrollaron sus propios discursos sobre procesos subjetivos, a partir de retratar a otras mujeres o a sí mismas, con diversos tratamientos sobre el cuerpo, la reflexión sobre la identidad y la memoria. Aun cuando desde los inicios de la fotografía las mujeres con sus faldas al huesito tomaron sus cámaras y a sus hijas como modelos de sus propias composiciones, con la calidez de las inglesas Lady Clementina Hawerden (1822-1865) y Julia Margaret Cameron (1815-1879) y, en Estados Unidos, la dulzura maternal de Gertrude Käsebier (1852-1934), pasaron muchos años antes de que se reconociera ampliamente a las mujeres como creadoras profesionales. Concretamente, en las vanguardias artísticas o históricas (1900-1945) tenemos a Picasso eternizando a Dora Maar; pero poco se reconoce la autoría de Maar en la documentación de la creación del Guer-

nica, así como sus singulares imágenes parisinas. Cuando André Bretón escribió las dos primeras palabras para definir el surrealismo: “Sustantivo, masculino”,2 otorgó un sentido de género a esta vanguardia artística que profesaban “los señores”, sin mencionar, en ese entonces, a las señoras, las mujeres: las artistas surrealistas. Aunque el mismo Bretón se casó con una pintora considerada surrealista, Jacqueline Lamba, y se tomó la foto con Frida Kahlo –quien en su momento negó ser surrealista– las mujeres no fueron integradas inicialmente entre estas filas, pero lo que resulta muy

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La definición completa de Bretón señala: “Surrealismo: sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o por cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o mora”. De Micheli, Mario, Las vanguardias artísticas del siglo xx, Alianza Forma, 2008, p. 290.


importante retomar la obra de las artistas vinculadas a este movimiento y constatar sus logros en la expo­ sición In Wonderland, Mujeres surrealistas en México y los Estados Unidos, en el Museo de Arte Moderno, que reúne diferentes técnicas y temáticas. Más que escenas oníricas o imágenes del inconsciente, la mayoría de las fotógrafas seleccionadas en este montaje expresan vivencias emocionales que confrontaban de manera cotidiana en su condición de mirarse a sí mismas como mujeres y artistas dentro de una sociedad cambiante (llama la atención que en el mismo catálogo de la exposición que procede del Museo de Arte del Condado de los Ángeles, después del nombre de cada una de las artistas, se les ubica como “señora de…”). Una de las pocas autoras que no fue “señora”, y que siempre se conservará joven, atrevida, arriesgada, fue Francesca Woodman (Estados Unidos, 19581991) quien tomó la cámara desde los 12, 13 años para representarse como ella misma quería ser vista, como quería ser recordada: con su cuerpo desnudo, frágil, ansioso, abierto. En espacios inhabitados, entre sombras y silencios, sus autorretratos

expresan una vitalidad extraordinaria. Me pregunto si en realidad Francesca fue surrealista, si la lectura de Nadja la motivó a realizar alguna imagen. No lo sé, pero encontrarla junto a autoras que podrían haber sido sus madres o incluso sus abuelas resulta emocionante (los padres de Francesca tienen más de 80 años, ella es ceramista y él ha empezado a exponer fotografía), y apenas este año se presentó una retrospectiva en el Guggenheim de Nueva York. El montaje del mam presenta obra poco conocida en nuestro país, como la obra de Bernhard, que destaca por sus composiciones sutiles y a la vez cargadas de ironía: la mano de un títere que mece la cabeza de una muñeca: dos elementos inertes que se sostienen uno a otro; Bernhard, de origen alemán, llegó a Estados Unidos en 1927 y fue contemporánea de otras importantes autoras como Berenice Abbott, Imogen Cunningham, Dorothea Lange; ha sido una de las pocas mujeres que tuvo el privilegio de vivir 101 años y de hacer prácticamente lo que quiso con la cámara y con su vida. Curiosamente, en este montaje sobre mujeres surge el nombre de Edward Weston (un autor muy

conocido por su obra producida en nuestro país, y por supuesto, por haber sido maestro de Tina Modotti, quien desde luego no figura como fotógrafa surrealista). Weston también fue un referente muy importante en la obra de Bernhard y de Rose Mandel, (Polonia, 1910-Estados Unidos, 2002) otra autora cuya obra poco o nada ha circulado en México, quien realizó una serie de imágenes sobre escaparates donde confluyen la publicidad y el grafitti. Más allá de su imagen de Martha Graham con su falda al vuelo y todos sus giros coreográficos, Bárbara Morgan (Estados Unidos, 1900-1992) trabajó fuera de los escenarios de danza para elaborar fotomontajes a partir de exposiciones múltiples sobre entornos urbanos. Y, en contraste, Rosa Rolanda (Estados Unidos, 1865-México, 1970), bailarina, coreógrafa, pintora, no sólo se interpretó a sí misma con sus pinceles, sino a partir de los fotogramas que desarrolló entre la década de los 20s y los 30s, poco después de haber llegado a nuestro país del brazo de Miguel Covarrubias. A Lee Miller (Estados Unidos 1907-1977), quien inicialmente fue modelo en Nueva York, seguramente le costó trabajo que la dejaran de asociar a Man Ray (de quien fue asistente, musa, amante en París), pero logró trascender por méritos propios, con la valentía de detenerse ante los cadáveres de campos de concentración alemanes, entre otros sucesos de su etapa documental. En la exposición destaca su composición sobre los efectos del cáncer de mama, fechados en 1930, que anteceden el trabajo de autoras como Hannan Wilke y Jo Spence, quienes trabajaron con procesos autorreferenciales de esta enfermedad. La frágil frontera —si es que acaso aún existe— entre documental y foto construida (aunque después de todo, toda foto deviene en documento) se encuentra no sólo en el caso de Miller, sino también en la emotiva obra de Lola Álvarez Bravo (México, 19071993) de quien de manera simultánea se difunde su clásica imagen Unos suben otros bajan en dos salas del MAM, en el contexto de la expo Panorama, así como sus fotomontajes. Otra gran maestra, Kati Horna (Hungría-1912-México 2000), quien antes de establecerse en nuestro país documentó la Guerra Civil de España; detalló con su cámara la vida inerte de las muñecas y a la vez, desarrolló una narrativa propia en torno a Oda a la necrofilia. La exposición reúne 45 impresiones fotográficas y/o fotogramas en plata sobre gelatina, igual número de pinturas en diferentes técnicas, y se presentará hasta el 13 de enero, en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México. n

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Rogelio Cuéllar

E N T R E V I S TA

EN EL REINO DE LA IMAGEN

Ana Luisa Anza

E

n su casa todo fue. Había una vez un comedor que tenía floreros y saleros en lugar de pilas de negativos; una despensa que servía para guardar comestibles en lugar de cajas Kodak con fotografías impresas; una sala que dejaba ver el tapiz de sus sillones hoy ocupados por cajones repletos de cajas repletas de cajitas repletas con tiras y contactos; una recámara que era para dormir en lugar de servir de biblioteca-archivo-bodega de cuadros. Y es que en casa de Rogelio Cuéllar —Homenaje al Periodismo Cultural Fernando Benítez de la Feria del Libro de Guadalajara 2012— todo fue. Excepto la foto, que sigue siendo a todo lo ancho y largo de su casa-estudio. Sillas y mesas están ocupadas, los cajones repletos, los clósets abundantes: es el reino de la imagen. Rogelio tiene un gran mérito, sin duda. Y lo sabe: el haber conservado todos sus negativos, todos sus originales desde 1967, cuando empezó a trabajar en la revista Sucesos para todos, cuando aún era aquella época en que se compraban las cargas de película, los sobres de 25 fotos, luego las tiras de plástico para los negativos. Entre las cajas pueden verse aún varias tiras de negativos “selladas” con el método de “calentar” el plástico. Hay otras guardadas en papel bond. Pero eso sí, todas rotuladas con el evento, fecha y personaje… un escollo menos en la organización definitiva a la que se dedica en cualquier tiempo que tiene libre. Aunque siempre conservó sus negativos, muy al principio, cuando vendía alguna foto a una revista o periódico dejaba la impresión. En uno de sus pocos encuentros con Manuel Álvarez Bravo, éste le dijo que recuperara originales: “Si yo fuera grabador no dejaría mis grabados en el periódico después de publicados… Lo mismo con la foto”. Y Rogelio aprendió. Por alguna razón que no hizo consciente en ese entonces, siempre conservó su material y organizó su archivo. Menuda sorpresa fue cuando Jesús Reyes 56

Viendo negativos. © Ana Luisa Anza


Heroles le comentó que la revista Humanidades de la unam cumpliría 40 años… y tenía si acaso unas 20 a 30 fotos en el archivo. “Ése fue otro campanazo”, dice Rogelio. Para el fotógrafo, por cuyo lente han pasado más de mil creadores — especialmente del mundo de la plástica y la literatura— el archivo es un ser vivo, al cual sigue alimentando y del cual sigue viviendo. Por ello, le es muy importante pensar en que alguna institución, como la unam concretamente, lo compre pero no sólo para conservarlo, sino para seguir dán­ dole uso, “para que siga vivo cuando yo ya no esté”. Por ahora, Rogelio todavía tiene muchos planes para los miles de retratos de inundan su casa-estudio. Ahora trabaja en el diseño de dos libros de los rostros de la plástica y la literatura en nuestro país. Los tiene armados, diseñados, maquetados… pero no ha logrado conseguir el patrocinio para poder publicarlos.

“¿Qué mejor homenaje para un fotógrafo que ver publicado su trabajo?”, se pregunta. Así que en ello seguirá esforzándose. Vamos por último al cuarto oscuro. Ahí, en un cuarto junto a la cocina, alcanza a verse la ampliadora Leitz y huele… huele a químicos, a revelador, a fijador. A foto. A la foto que aún ahora, aunque haya incursionado en lo digital, Rogelio sigue haciendo en su casa estudio en la que la imagen es reina absoluta. n

Arriba: Negativos de retratos de Álvarez Bravo. © Ana Luisa Anza

Abajo: Cajas y cajas. © Ana Luisa Anza

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Premio Nacional de Periodismo

E N T R E V I S TA

GEOGRAFÍA DEL DOLOR

Mónica González

E

nviamos postales a alguien que está lejos para describir la belleza de un lugar, el recuerdo de un viaje. Sólo que ahora, en lugar de un remitente, existe un nombre y la historia de su asesinato o desaparición. Es el nombre de un ausente que tiene seres queridos que luchan en una guerra contra el narcotráfico en Ciudad Juárez, Zacatecas, Durango, San Luis Potosí, Morelia, Oaxaca, Xalapa, Monterrey, Cuernavaca o Acapulco. Los testimonios se entrelazan por el dolor que desencadenan en una serie de acontecimientos de corrupción y sensación de injusticia; la impunidad se expande como efecto dominó, se ven inmersos en más violencia, se ven orillados bajo amenazas a migrar e incluso puede costarles hasta la vida. Pero aún así se niegan al olvido, deambulan por las calles 58

exigiendo justicia, sosteniendo lo que les queda: una fotografía de su ser amado. Familias enteras han sido obligadas al silencio. La indiferencia a la que se han tenido que acostumbrase miles nos convierte en cómplices. La muerte, la violencia y la destrucción de cientos de poblados sumergidos en el abandono en una atmosfera de nostalgia, miedo e injusticia. Durante la caminata de Cuernavaca a la Ciudad de México que inició el poeta Javier Sicilia se podía ver la desesperación de los familiares de las víctimas. Necesitaban ser escuchados y desahogarse en las plazas publicas, encontrar un foro para exponer lo que sucedía en sus comunidades. En ese recorrido de la Caravana por la Paz, Justicia y Dignidad, encabezaba el Movimien-

to por la Paz un grupo de padres y madres, quienes se detenían en cada estado del país a contar lo que sucedía. Fue así, durante la cobertura que realicé casi todo 2011, inicié este proyecto: cuando llegábamos a una ciudad, elegía una postal y un caso que representara a ese estado. Y es que la ausencia es algo a lo que nadie se puede acostumbrar, mucho menos cuando es la ausencia de alguien que amamos, su recuerdo es sólo los que les queda durante el trayecto de esta ruta, en busca de respuesta a la palabra violencia sólo encontramos desesperación, dolor y desamparo.

Mónica González ganó con su serie Geografía del dolor el Premio Nacional de Periodismo 2012 en Fotografía.


Páginas 58-59: De la serie Geografía del dolor. ©Mónica Gonzalez Islas 59


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Páginas 60-61: De la serie Geografía del dolor. ©Mónica Gonzalez Islas 61


Biografía cultural

EXPOSICIÓN

EL UNIVERSO PERSONAL DE ÁLVAREZ BRAVO

Ana Luisa Anza

A

hí está don Manuel, dibujado no sólo en las imágenes que dejó con su cámara, sino en sus gustos por el arte popular o la arqueología; sus lecturas, a través de un recorrido de los títulos de su biblioteca; sus aficiones como coleccionista, o en sus labores como promotor cultural y editor. La exposición Manuel Álvarez Bravo, una biografía cultural es la primera en reflejar la vida más íntima y personal del fotógrafo mexicano. Ahí está él, no sólo en las fotografías que dejó como legado, sino él mismo, retratado por otros y con otros, o a través de las imágenes que apreció tanto, como los retratos que Berenice Abbot tomó de Eugène Atget poco antes de la muerte de éste, y el de James Joyce, fotos que estuvieron siempre en la sala de su casa. Además de seis obras plásticas, 11 reprografías y 29 carteles, en la muestra se incluyen 34 piezas arqueológicas y 33 de arte popular que eran parte de su colección personal. “El cráneo arqueológico aparece en el retrato que le hizo a Juan Rulfo y también en el que es la imagen de presentación de la exposición”, comenta su hija Aurelia Álvarez, directora de la Asociación Álvarez Bravo, a.c., que organizó la exposición junto con el inba. “Le gustaban mucho las representaciones de animales; en uno de los videos de la exposición, figura un perrito de Colima y su propio perro xolezcuincle. Del arte popular le gustaban los judas, los diablos, los animales”. Hay además 56 estampas, entre grabados, litografías, impresiones, puntas secas, linóleos, impresiones al hilo, aguafuertes y aguatintas. “De las estampas, recuerdo que le conmovía mucho la de Rembrandt con Jesús y la Samaritana”. Parte muy importante de la exposición son las 244 publicaciones que se incluyen, entre revistas, libros, invitaciones, anuarios y catálogos. Una joya es sin duda el de la exposición en la Sociedad de Arte Moderno de 1945, su primera publicación en un medio impreso.

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Álvarez Bravo y Henri Cartier-Bresson. © Archivo Manuel Álvarez Bravo, s . c .


Manuel Álvarez Bravo en su estudio. © Archivo Manuel Álvarez Bravo, s . c .

Xolotl. © Archivo Manuel Álvarez Bravo, s . c .

“Llaman mucho la atención las distintas ediciones del Ulises de Joyce en español, francés e inglés y la edición facsimilar en dos tomos. También tenía varias biografías de compositores; un hermoso libro del retablo de Issenheim, en que le divertía mucho la repre­sentación de los demonios. Muchos libros de pintura, de fotografía, ediciones facsimilares de los cronistas españoles. Poesía, literatura, manuales de fotografía y de cine…”, dice Aurelia, sobre su biblioteca. La idea de esta exposición conmemorativa a los 10 años de su fallecimiento, es hacer una presentación de sus facetas inéditas para presentar al público un retrato del autor, una semblanza compleja en la que

se muestre una parte de su obra junto al contexto cultural en el que se produjo. Así, tanto la exposición como el catálogo se articu­ lan en torno a cuatro temas cuyo hilo conductor es el universo fotográfico del autor: la creación de un estilo; la exposición de 1945; el mundo de Manuel Álvarez Bravo (sus colecciones), y el reconocimiento y difusión de su obra a partir de los años 60. La exposición, curada por Horacio Fernández, apoyado por la historiadora de fotografía Rosa Ca­ sanova y el Archivo Manuel Álvarez Bravo, estará en el Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el 3 de marzo de 2013. n

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Alegría Mexicana

ENMOVIMIENTO

UNA FOTO HISTÓRICA

Elisa Lozano

E

sta imagen fue tomada en el mes de septiembre de 1936 y corresponde a la filmación del corto Alegría mexicana, realizado por el director Carlos Vé­ jar,1 quien aparece de pie detrás de la cámara. A su iz­quierda se encuentra el cinefotógrafo Ross Fisher,2 pionero en el manejo de las emulsiones a color en México, el operador de cámara Jorge Gutiérrez Zamora,3 y el periodista Esteban Escalante (de lentes).4

Autor no identificado © Colección Fotofija

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El protagonista del filme, Carlos López Chaflán,5 aparece con un pañuelo al cuello, rodeado de niñas y mujeres. Bajo la cámara se observa al joven asistente y futuro cinefotógrafo José Ortiz Ramos6 y, de­lante de él (de saco y corbata) al joven Ismael Rodríguez.7 El célebre compositor Lorenzo de Barcelata8 (tercero de derecha a izquierda en la fila de arriba) fue el productor del filme y en la parte extrema superior derecha —casi fuera de cuadro— se encuentra el ac­tor y director Raúl de Anda, el famoso Charro Negro.9 Según consta en la prensa del momento, la producción de Alegría Mexicana fue considerada un su­ceso por la innovadora técnica con que se filmó y marcó un precedente importante para el desarrollo posterior de la cinematografía a colores en nuestro país, cuya producción tardaría casi tres décadas en generalizarse. n


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Izquierda: Edificio de La Nacional. Ciudad de México, ca. 1937. De los álbumes México Moderno. © Archivo Manuel Ramos

CUADROSCURO

Derecha: Javier. © Franck Courtel

Abajo: El Santo. © Humberto Zendejas

Foot & Ball, 1998. © Steve Miller .

Exposiciones

rales se expuso por muy corto tiempo en el Museo de la Ciudad de México. Ojalá itinere.

FUTBOL-ARTE

El futbol cuelga de los muros, se acomoda en los espacios museísticos, llena de sonido sus ambientes y se instala para interactuar en una cancha neutral. Futbol. Arte y pasión aborda uno de los fenómenos sociales más extendidos en el mundo, el futbol, para diseccionarlo a través de la visión de más de 70 artistas reunidos en esta exposición que permanecerá hasta el 3 de marzo de 2013 en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (marco). La foto está representada por la imagen en sí misma —predominantemente en el trabajo periodístico de los fotógrafos de la agencia Magnum— pero también apropiada e intervenida por otros artistas plásticos. Mayores informes al teléfono (81) 8262 4500 o en la página electrónica www.marco.org.mx. EL GRAN RAMOS

Descubierto por azar, el legado de Manuel Ramos —gran fotógrafo de principios del siglo 20 y pionero del fotoperiodismo— se expuso a través de más de 300 imágenes que describen sus múltiples facetas, algunas de éstas inéditas. El archivo en el que trabajaron por largos años Carmen Ramírez y Alfonso Mo­ 66

MUERTE EN EL ANAHUACALLI

La muerte aparece como un personaje cercano a hombres y mujeres, como amante, como compañera y como testigo de escenas etéreas en la exposición del fotógrafo chileno Mauricio Toro Goya, Muerte, la cual puede verse hasta el 15 de enero de 2013 en el Museo Diego Rivera-Anahuacalli. En la serie de ambrotipos, el fotógrafo explora de manera íntima el acercamiento que los seres humanos tienen con la muerte, dependiendo de cómo ésta llega a cada persona y lo asume. También reflexiona a partir de

la dictadura chilena, con situaciones como la del 11 de septiembre de 1973, cuando bombardearon el palacio de La Moneda y Pinochet toma el poder. Informes en www.museoanahuacalli.org.mx o al teléfono 01 (55) 5617 3797. FRENTE A CÁMARA

Ahora son ellos quienes están detrás de la cámara, inmovilizados en las imágenes de Óscar Fernández Orengo, en la exposición Cineastas contados, que se expone hasta fines de diciembre en el Centro Cultural Clavijero, de Morelia. La muestra es el re­ sultado del trabajo del fotógrafo español, quien trabajó du­ rante tres años (2008 a 2011), en retratar a directores de cine de España de diversas épocas. In-

Izquierda: Angelito y animita. © Mauricio Toro Goya

Derecha: De la serie In the Playroom. © Jonathan Hobin

cluye a jóvenes realizadores “que debido a los tiempos que corren, el levantar un proyecto para ellos es una acto de heroicidad”, y a cineastas veteranos cuyas filmografías son parte re­ levante del cine español. Informes al teléfono 01 (443) 321 2141.

Noticias DE ANTROPOLOGÍA

Franck Courtel ganó el primer lugar del concurso de fotografía convocado por el ii Congreso Na­cional de Antropología Social y Etnología, con el tema So­be­ra­


De la serie Casa XochiquetzalMujeres alegres. © Benedicte Desrus Desfretieres

nías negociadas en las cotidianidades del siglo xxi. El segundo lugar fue para Ikuo Kusuhara, con la obra Mujeres en la Sierra Tarahumara, y el tercero para Guillermina Vences Rufino, con El rescate y para Salomón Hernández Moreno, por El pri­mer amor nunca se olvida. GUATEPHOTO

La exhibición principal de la segunda edición de Guatephoto, una plataforma de reunión sobre fotografía contemporánea, celebrada apenas en noviembre, fue dedicada al ganador de la convocatoria abierta, Jonathan Hobin (Canadá) por su serie 0 (En el salón de juegos). Se trata de una interpretación de hechos históricos, traslada-

dos a escenificaciones en las que infancia es protagonista, mostrando así demostrar una preocupación sobre la historia contemporánea y también por el futuro. CONTEMPORÁNEA MEXICANA

Los primeros lugares del Concurso de Fotografía Contemporánea Mexicana, convocado por el Gobierno de Coahuila y la Fundación Mexicana de Cine, fueron para Carlos Iván Hernández Álvarez, con la serie Ningún lugar, en la categoría de 18 a 35 años y para Benedicte Desrus Desfretieres, con la serie Casa Xochiquetzal-Mujeres alegres, en la categoría de más de 36 años. De la primera categoría

Abajo: De la serie Retratos del alma. © Astrid Rodríguez

el segundo lugar fue para Yael Martínez Velázquez, con la serie El olvido, y el tercero para Nidia Karina Villalobos Flores con La era del capital. En la categoría de mayores de 36 años, el segundo lugar fue para Onnis Luque Rodríguez con La vida secreta de la Unidad Santa Fe, y el tercero para Vittorio D´Onofri Balducci, con la serie La otra cara de la luna. ADIÓS A ZENDEJAS

Por más de 50 años se dedicó a retratar a las figuras más emblemáticas del espectáculo, la cultura, la política y los deportes. Conocido en el medio periodístico como El caza estrellas, es el autor de las famosas fotografías hechas a Marilyn Mon-

roe en su visita a México (1962), así como de decenas de imágenes de luchadores, pugilistas y estrellas. Descanse en paz el maestro Zendejas. BIENAL DE FOTOGRAFÍA

Luis Arturo Aguirre Ceballos,

por Desvestidas, y Paula Eugenia Islas Figueroa, por la serie14/28 ganaron los premios de adquisición de la 15 Bienal de Fotografía. Las menciones honoríficas fueron para Edson Aminadab Carrillo Caballero, por Un día a la vez; Ale-

Pedro Almodóvar. De la serie Cineastas contados. © Óscar Fernández Orengo

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jandro Cartagena, por Los Carpoolers; Natalia Fregoso Centeno, por su serie Zapata vive; Ramón Moctezuma Zaragoza, por su serie Arcos; Cecilia Monroy Cuevas, por la pieza Muerte materna, y Astrid Ariana Rodríguez del Águila, por Retratos del alma. El jurado estuvo integrado por la fotógrafa Yolanda Andrade, el cineasta Jesse Lerner y la in­ vestigadora Marcela Quiroz, quienes evaluaron los 421 portafolios participantes.

Libros EN UNA CARRETERA

The waiting game (El juego de la espera), de Txema Salvans, fue el proyecto ganador del Tercer Concurso Fotolibro Iberoamericano, convocado por la Editorial rm. El fotógrafo español dice sobre su obra: “Desde hace cuatro años recorro la costa mediterránea española buscando fotografiar en su contexto la prostitución que se ejerce en la carretera: los cruces y rotondas, las calles sin salida con polígonas, los arcenes. Son espacios que quedan al margen

de todo y que en esta serie me sirven como un marco escénico que me permite mostrar una actividad tan sobreexpuesta como la prostitución”. CRISTAL DE LUZ

Convertido en editor de la era digital, el fotógrafo Jorge Lépez trabaja ahora en la producción de cuatro nuevos títulos de su colección Cristal de Luz, disponible por ahora sólo para iPad y iPhone. Además de sus dos títulos actuales, Sierra zapoteca, del mismo Lépez, y Tepito, el barrio, de Adriana Zehbrauskas, con apoyo del ivec saldrá a la luz Son de mi corazón, de Rodol-

fo Candelas, y con la beca de coinversión del Fonca sumará tres nuevos libros de los fotógrafos Marco Antonio Cruz, Patricia Aridjis y Maya Goded. Su Facebook es justo Colección Cristal de Luz. GRACIELA ITURBIDE

Este libro puede hojearse al derecho y al revés. Literalmente. Hay que apartar los ojos de la portada… de cualquiera de las dos portadas, y dejarse llevar por las imágenes. El libro llamado simplemente Graciela Iturbide, publicado por la Editorial rm y el Museo Amparo con motivo de la exposición de la fotógrafa en esta institución poblana, es un objeto ­—si se le puede llamar así— que permite múltiples lecturas. Si decide comenzar por la portada de la planta que domina el primer plano se meterá en un vaivén en que cada imagen lleva a otra, como un juego. Si opta por la otra portada se adentra a bailes, risas, retratos, seres que posan, personas que muestran parcialmente el cuerpo, el rostro. Un segundo libro con otro tema.

Porfirio Díaz. Carte de visite. Autores: Antioco Cruces y Luis Campa. © Fototeca Antica, ac / Colección Jorge Carretero Madrid . Del libro Prisionero de guerra del Imperio Francés. Diario del teniente coronel Cosme Varela.

PRISIONERO DE GUERRA

Sobre una mesa cubierta de legajos repletos de antiguos papeles, Jorge Carretero se en­ contró con un texto mecanográfico de 55 cuartillas, una copia del manuscrito original del diario escrito por el teniente co­ronel Cosme Varela en 1868, quien fuera hecho prisionero de guerra por el Ejército Francés en 1863. Ese rescate es hoy un libro de largo nombre: Prisionero de guerra del imperio Francés: Diario del Teniente Coronel Cosme Varela, Episodio histórico ocurrido durante la Intervención: 18631864 —coedición entre el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla y la Fototeca  Antica, a. c., con textos del también editor Jorge Carretero Madrid—, el cual muestra una increíble colección fotográfica Del fotolibro The Waiting Game. © Txema Salvans

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vintage: retratos de importantes personajes de nuestra historia, cartas de visita de militares me­ xicanos y franceses, tarjetas de visita de algunos de los prisioneros de guerra, imágenes que componen un “catálogo de costumbres, de oficios y tipos populares, en escenarios existentes o teatralmente recreados”, mosaicos fotográficos y vistas estereoscópicas y fotografías que dan cuenta del efecto de morteros y obuses en templos y construcciones de Puebla durante la Intervención. Las fotos provienen del acervo de la propia Fototeca Antica, a.c. Por ahora, puede conseguirse escribiendo directamente al autor al correo fototecaantica@ yahoo.com y jorge.fototecaantica@ gmail.com. n


TIENDADELUZ

dentro de su línea, ya que puede sumergirse hasta 10 metros bajo el agua y soporta caídas de hasta 2 metros de altura y una temperatura de hasta −10°C. La FinePix xp50 pue­de sumergirse hasta 5 metros, soporta caídas de 1.5 metros de altura y temperaturas de hasta −10°C. 

DE LA FAMILIA X FUJIFILM

La nueva cámara Fujifilm x-e1 es la segunda con objetivos intercambiables que se integra a la familia de cámaras Premium de la Serie x. Al igual que la Fujifilm x-Pro1, cuenta con el sensor aps-c x-Trans cmos™ de 16 megapixeles, visor electrónico Premium oled y montura x Mount para los objetivos Fujinon xf, pero a diferencia de ésta, tiene un Visor Electrónico oled (organic light emitting device). OBJETIVO FUJINON

El objetivo Fujinon xf 18-55 mm F2, 8-4 r lm ois proporciona el máximo rendimiento y un enfoque automático de alta velocidad de 0,1 s con la x-e1. Cubre la gama de distancias focales más comunes, desde un gran angular 18mm a un telefoto me­dio de 55mm. Más detalles en www.fujifilm.com/pho­to­ki­ na2012/#digital imaging. PARA LA ACCIÓN

Los nuevos modelos FinePix xp 150 y FinePix xp50 de Fujifilm son ideales para el usuario que busca imágenes de alta calidad en cualquier circunstancia, dentro o fuera del agua, sin im­portar condiciones climáticas, arena o polvo, gracias al sellado hermético de sus componentes más importantes. La FinePix xp150 cuenta con una construcción sólida, un revestimiento de go­ ma y una empuñadura de metal remachado, que la convierten en la más resistente

UNA X MÁS ACCESIBLE

Con un precio más accesible que sus antecesoras de la serie x, la nueva cámara x-f1 de Fujifilm incorpora un nuevo desarrollo de lentes Fujinon f/1.8 de gran luminosidad y sensor exr cmos de 2/3 pulgadas. Cuenta con un cuerpo de aluminio ligero y resistente con atractiva cubierta de piel sintética que ofrece un excelente manejo y agarre, y está disponible en colores rojo, negro y café. SIN CABLES

Con la cámara nex-5r, Sony amplía su línea de compactas de lentes intercambiables. Cuenta con la tecnología Fast­ Hybrid af la cual permite obtener un enfoque automático a máxima velocidad y precisión, incluso en ráfagas de 10 cps, al tiempo que fa­cilita el uso mediante un nue­vo control dial y conexión Wi-Fi para compartir fotos y videos sin necesidad de cables a un smartphone u otros dispositivos que cuenten con el servicio PlayMemories Mobile, disponible tanto para las plataformas Android como ios. www.sonystyle.com.mx.

las imágenes de forma inalámbrica. El cuerpo de la eos 6d

ESPEJO TRANSLÚCIDO

Sony presenta su cámara slta99, la primera de lentes intercambiables con Tecnología de Espejo Translúcido Full Frame de 35 mm, con sistema de enfo­ que automático dual con modo af-d, con detección de fases de 19 puntos y un sensor de 102 puntos focales, que permiten minimizar lo borroso del fondo en imágenes complicadas. Integra una zapata inteligente para añadir un micrófono profesional de audio xrl, y tiene una doble ranura para tarjetas de memoria Memory Stick y sd, para mayor ca­pacidad de almacenamiento y rapidez.

CUERPO SÚPER LIVIANO

Olympus presenta la cámara compacta vr-350, la cual se puede llevar en el bolsillo, equipada con un gran zoom óptico de 10x. Cuenta con filtros mágicos para lograr varios efectos fotográficos, estabilización dual de imagen y 16 megapixeles. El modo 3d le agrega dimensión a la fotografía en cualquier modo, desde macro hasta panorama.

FLEXIBILIDAD OLYMPUS

La cámara Olympus sp-620uz tiene un zoom óptico gran an­ gular de 21× (equivalente a 25 -525mm) facilita las tomas de paisajes y de distancia, como deportes; tiene la flexibilidad de hacer tomas de grupos en interiores, sin te­ner que cargar con lentes intercambiables. Cuenta con estabilización de imagen para película con movimiento múltiple, lo cual mini-

tiene un precio aproximado de 35 mil pesos. miza la imagen borrosa aunque el fotógrafo o la cámara se estén moviendo y estabilización dual de imagen, que le permite grabar videos en hd y tomar fotos claras y nítidas. ZOOM Y ANGULAR

POWERSHOT RENOVADAS

Al igual que sus antecesoras, la sz-31mr ihs de Olympus incorpora la revolucionaria función “Grabación- Múltiple”, que captura simultáneamente videos 1080p en hd y fotos con 16 me­ gapixeles sin perder un solo cuadro. Adicionalmente, combina un zoom óptico-gran angular de 24× (equivalente a un zoom 25-600mm en formato de 35mm). Además de los filtros anteriores, cuenta con Miniatura, Dramático y Fragmentado.

Para esos momentos en que la acción está fuera de alcance, PowerShot sx50 IS y la PowerShot sx160 is, cuentan con un zoom óptico de 30x y 16x, respectivamente, y la tecnología de Estabilizador de Imagen Inteligente de Canon, la cual analiza la escena que se esté fotografiando y compensa el movimiento de la cámara por una imagen fija al igual que en el video, incluso caminando. Las nuevas cámaras g15 y sx50 incluyen avances en la tecnología de autoenfoque para acelerar el sistema af, que captura el momento preciso con una reducción significativa de retraso.

FORMATO COMPLETO

EN PAQUETE

La Canon eos 6d, definida como la puerta de entrada al mundo del formato completo (full frame), es ideal para la fotografía de retratos y viajes con un estricto control sobre la profundidad de campo y una amplia gama de lentes ef gran angular. Tiene un sensor cmos de formato completo, 20.2 megapixe­ les y un procesador de imagen digic 5+. Incorpora además un gps, el cual determina la ubicación exacta y añade una etiqueta geográfica a cada archivo de imagen con la información, e incluye el Wi-Fi para una conectividad inigualable, disparando de forma remota desde diferentes puntos, logrando controlar la cámara de forma inalámbrica desde un Smartphone, pc o Mac, para realizar la transferencia de

La compacta y muy ligera cámara Lumix dmc-g5, con resolución de 16.05 mega pixeles, pantalla táctil lcd de 3 pulgadas y grabación de video Full hd, se ofrecerá en un paquete que incluye un lente Lumix g vario 14-42mm/F3.5-5.6 asph Power ois  del sistema Micro Cuatro Ter­cios. Tiene un nuevo sensor Live mos de 16.05 mega píxeles que, junto con el procesamiento de imágenes a cargo del mejorado Venus Engine fhd vii, per­mite alcanzar una alta sensibilidad de hasta iso 12,800. n

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DE LAS MEJORES

NUESTRO MUNDO DE MUERTOS… 72


Arriba: Ofrenda en Jilotepec. © Diego Simón Sánchez / cuartoscuro

Abajo: Día de muertos en el panteón de la comunidad de Santa María Trinidad Arocutin, Michoacán. © Adolfo Vladimir / cuartoscuro

Página opuesta: Altar en Ciudad Universitaria. © Adolfo Vladimir / cuartoscuro

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Página opuesta: Oaxaca en el Día Mundial del Derecho a la Alimentación.

Abajo: Vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (vph).

© Arturo Pérez Alfonso / cuartoscuro

© Karla Itzel Ruiz / cuartoscuro

… Y DE NUESTROS VIVOS 75


DE LAS MEJORES

El presidente Felipe Calderón camina por las escalinatas de la hondonada de Los Pinos.

Lectura dramatizada y movimiento corporal en la inauguración de la exposición permamente del Fondo Xavier Villaurrutia. © Adolfo

© Saúl López / cuartoscuro

Vladimir / cuartoscuro

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LUZPÉTREA

Manuel Becerra Acosta, director de unomásuno, durante la celebración del tercer aniversario, acompañado por Porfirio Muñoz Ledo y Carlos Tello Macías. El 14 de noviembre pasado se cumplieron 35 años de la fundación de uno de los periódicos más importantes en la historia contemporánea del país. Ciudad de México, 1980. © pedro valtierra / archivo / cuartoscuro . com

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HOMENAJE DEL GOBIERNO DE ZACATECAS A ANTONIO AGUILAR, EL CHARRO DE MÉXICO

EN EL TEATRO FERNANDO CALDERÓN, prin­ cipal recinto cultural de la capital zacate­ cana, volvieron a escucharse las notas de Caballo Prieto Azabache, El Moro de Cumpas y Alta y delgadita. En el quinto aniversario de la muerte de Antonio Aguilar “El Charro de Méxi­ co”, el gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, encabezó una serie de actividades para homenajearlo. Acompañado por Flor Silvestre, sus hijos Pepe y Antonio, sus nietos Leonar­ do Antonio y Angelita, así como de los gobernadores de Durango y Nayarit, Jorge Herrera Caldera y Roberto Sando­ val Castañeda, respectivamente, develó la escultura ecuestre de Antonio Aguilar en las inmediaciones del Monumental Lienzo Charro que lleva su nombre. La obra instalada en la Plaza Tayahua —nombrada así porque en esa hacienda del municipio de Villanueva pasó su in­ fancia— es del escultor Javier Díaz Riva­ palacio, pesa una tonelada y tuvo un costo de 1.5 millones de pesos. En el muro de la plaza se colocó su nombre, los años de su nacimiento y muerte (1919-2007) y la frase “El tiempo pasa…y no te puedo olvidar”, con la que inicia uno de sus temas más conocidos, Tristes recuerdos. Antes de pasar a la presentación mu­ sical con la que culminó el evento, se proyectó el documental Antonio Aguilar… el regreso con fragmentos de películas como Valentín de la Sierra, Benjamín Argumedo, Valente Quintero, La muerte de un ga­­llero y la Sombra del caudillo, entre otras. La familia donó al Gobierno de Zaca­ tecas reconocimientos, discos y trajes charros de don Antonio Aguilar, los cua­ les formarán parte del acervo de un museo que llevará su nombre. ❧


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CUARTOSCURO • REVISTA DE FOTÓGRAFOS n DIRECTOR: PEDRO VALTIERRA n AÑO XIX n NÚMERO 117 n DICIEMBRE 2012–ENERO2013 n CUARTOSCURO.COM.MX

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DULCE PINZÓN n PAOLA NÚÑEZ n RODRIGO REYES MARÍN n ANA PAULA ESTRADA n ROGELIO CUÉLLAR n MÓNICA GONZÁLEZ n

TEXTOS DE MARÍA ZERBONI n ANA LUISA ANZA n ADELA PARRA n CLAUDIA CANALES n REBECA MONROY NASR n BLANCA RUIZ n ELISA LOZANO


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