
ADRIÁN PALMA ARVIZU
ADRIÁN PALMA ARVIZU
ALIDA PIÑÓN EDITORA
OFRECEMOS UN FRAGMENTO DE LA CONVERSACIÓN QUE EL CRÍTICO MUSICAL SOSTUVO
CON CHRISTOPHER KOELSCH, PRESIDENTE Y DIRECTOR GENERAL DE LA OPERA, PUBLICADA EN EL LIBRO LA ÓPERA HOY, EDITADO POR LA UNAM
Diario El Heraldo de México. Editor responsable: Alfredo González Castro. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor 04-2009-060419022100-101.
Número de Certificado de Licitud de título y Contenido No.16921. Domicilio de la Publicación: Paseo de la Reforma No. 250, Piso 24, Colonia Juárez, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México. Impreso en Talleres de La Crónica Diaria , S.A. de C. V. Calzada Azcapotzalco La Villa No. 160 , Barrio San Marcos Alcaldia Azcapotzalco, CP 02020. Publicación Diaria. Todos los derechos están reservados. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de esta publicación sin previa autorización de El Heraldo de México. El contenido de los artículos es responsabilidad exclusiva de los autores.
Por Gerardo Kleinburg cupula@elheraldodemexico.com
TW: @gkleinburg
Christopher Koelsch ha trabajado en LA Opera desde 1997 y fue nombrado presidente y director ejecutivo en 2012; es considerado como uno de los programadores internacionales más respetados por la industria musical; bajo su liderazgo no sólo se han llevado a escena los títulos más tradicionales, sino también ha hecho estrenos mundiales Prisma de la compositora Ellen Reid y la libretista Roxie Perkins, tan exitosa como polémica por mostrar desnudez parcial y temas de violencia de género, así como Teatro de anatomía de David Lang. En noviembre próximo la compañía va a presentar El último sueño de Frida y Diego (The Last Dream of Frida and Diego) de Gabriela Lena Frank, una historia de ficción inspirada en las vidas de los artistas mexicanos Frida Kahlo y Diego Rivera, estrenada mundialmente en octubre pasado en la Ópera de San Diego, en la que han participado cantantes mexicanos como María Katzarava y Alfredo Daza. (Nota de Cúpula)
Gerardo Kleinburg (GK): Comencemos con la relación actual entre la ópera y el público. ¿Hacia dónde dirías que va esta relación? ¿Está la ópera realmente ampliando su público como todos soñamos, pensamos o queremos? ¿Hay un nuevo tipo de público que se acerca y disfruta de ella o el público de la ópera está envejeciendo cada vez más? ¿Está buscando
EXPERIENCIA. Christopher Koelsch se desempeña como director general de la Ópera de Los Angeles desde 2019, cuando sustituyó a Plácido Domingo Foto: tomada del libro La ópera hoy
MONTAJE. El último sueño de Diego y Frida se presenta en noviembre en LA Opera. Foto: cortesía San Diego Ópera, Karli Cadell.
BRYHER, LA POETA MULTIMILLONARIA, UTILIZÓ SUS PRIVILEGIOS PARA IMPULSAR EL ARTE Y EL PSICOANÁLISIS, TAMBIÉN AYUDÓ A CIENTOS DE PERSONAS A ESCAPAR DE LOS NAZIS
un repertorio nuevo y una ópera contemporánea, o simplemente revisita por siempre las mismas cosas viejas y geniales? ¿Qué dirías sobre esto, Christopher?
Christopher Koelsch (CK): Bueno, he estado en el negocio durante 25 años y he escuchado los lamentos sobre el envejecimiento del público durante este periodo. Siempre digo —a manera de broma— que un público canoso es un recurso renovable. Psicológicamente no es extraño que las personas asistan a la ópera más tarde en la vida cuando se encuentran en algún tipo de búsqueda estética o espiritual. Los aspectos cuasi religiosos, cuasi espirituales y seculares de la forma de este arte representan un punto de venta para el público cuando está en un momento de búsqueda, lo que a menudo sucede después de que han establecido sus carreras profesionales, después de que los hijos se han ido de casa o una vez que tienen tiempo, espacio y dinero para buscar algo tan rico como esto. Por lo tanto, no me preocupo demasiado por el público que envejece porque es renovable. Siempre hemos perdido a la gente de entre 25 y 50 años, porque es entonces cuando se tiene la menor cantidad de tiempo libre, dinero adicional y espacio para dar lugar a algo que puede colonizar un poco el cerebro. Esto no aplica para todos, pero para los verdaderos aficionados a la forma artística, el verdadero placer proviene de una inmersión muy profunda y, sin duda, también se convierte en una pasión o búsqueda de toda la vida, lo cual es muy gratificante. Me preguntas si es que el público está creciendo: creo que todo es relativo, vivimos en un mundo en el que las personas tienen un gran número de opciones para invertir su tiempo y su dinero. Esas opciones nunca han sido tantas como en esta época; por ejemplo, en tu computadora puedes consultar cualquier cosa: performances, películas, programas de televisión o videos de cocina. La gama de opciones es mucho mayor de lo que era en el apogeo de la popularidad de la ópera en el siglo XIX. Entonces, cada año que pasa nos vemos limitados dentro de un margen cada vez más pequeño; sin embargo, estas mismas fuerzas contribuyen al hecho de que las personas estén más dispuestas a abrirse a otras experiencias en las que no habrían estado antes. Desde nuestro punto de vista, hemos continuado la renovación de esa base que se interesa por esta forma artística, experimentando con todo lo
ARDUA LABOR
1 2
Christopher Koelsch supervisa todos los aspectos de la planificación artística de la compañía.
También la selección del repertorio, la administración musical, el casting y la dirección.
que significa. Nuestra interpretación de lo que es la ópera se reduce a una versión combinada de música y narrativa, y al hacerlo hemos creado un programa completo en torno a la experimentación con ella y, a través de esa lente, hemos expandido la base del público. En el transcurso de los últimos 10 años, el número de personas que participan en el arte que nos ocupa ha ido en aumento. Los datos demográficos de ese grupo se ven muy distintos de lo que eran en 2010. Como sabes, uno siempre se involucra en este tema, incluso cuando hablas de participación comunitaria simplemente se está marginando un hecho, o uno secundario, a la función principal de la empresa para producir Tannhäuser o Guillaume Tell o Cenerentola. Siempre hemos visto esto como algo muy importante para la misión de la organización, por lo tanto, a través de esa lente, la base del público sigue expandiéndose. A menudo pienso que en este país [Estados Unidos], la ópera tiene una especie de mala identidad de marca que la gente asocia con personas mayores, adineradas y blancas. Sin embargo, diría que el trabajo y la experimentación de la ópera es tratar de contrarrestar esa narrativa que establece quiénes pueden relacionarse con la ópera, qué historias se le permite contar y cuán necesaria es para la comprensión de la condición humana por parte de las personas. Ubico esto, en términos generales, en la categoría de la democratización de esta forma de arte. Estamos muy comprometidos con la idea de democratizarla, y lo podemos hacer a través de Götterdämmerung [la destrucción de los dioses o de lo establecido], pero también se puede lograr a través de presentaciones en bibliotecas y comisionando obras para ese extraño mundo digital en el que vivimos ahora. Creo que ésta fue una respuesta larga a una pregunta corta, pero considero que son ambas cosas: en el firmamento cultural en general, la cantidad de área que está siendo ocupada por la ópera se reduce cada año, pero hay oportunidades increíbles para la expansión. Siempre quiero evitar los binarios falsos. No creo que sea una situación de una o de otra. Es decir, no creo que se tenga que elegir el camino de Rossini o el de David Lang o Kamala Sankaram. Todos pueden existir, y si logras el equilibrio, las dos opciones establecen un diálogo entre sí. No puedes participar en la evolución de algo si, para empezar, no entiendes cómo funciona (...)
Bryher es una pequeña isla del archipiélago de las Sorlingues, en Inglaterra, y es también el seudónimo de Annie Winifred Ellerman, defensora de lo que hoy conocemos como modernidad: del cine internacional, el psicoanálisis, la libertad política y otras formas de expresión.
Hija del magnate británico Sir John Ellerman tomó el nombre de la isla donde pasó momentos felices en su infancia, cuando comenzó a escribir y no quería que su privilegiado origen influyera en editores o críticos.
TOMÓ EL NOMBRE DE LA ISLA DONDE PASÓ MOMENTOS
FELICES DURANTE SU INFANCIA
Amiga de personajes como Hemingway, Gertrude Stein, Sylvia Beach y Berenice Abbott, su capital cultural y económico le permitió ser mecenas de escritores como Dorothy Richardson, Edith Sitwell, James Joyce o Blanche Lewin. También ayudó a la editorial Egoist Press y a la librería Shakespeare & Co. Durante casi cuatro décadas, Bryher mantuvo una relación con la poeta Hilda Doolittle (HD) y ayudó a criar a su hija Perdita, a quien adoptó más tarde. Tuvo además dos matrimonios de conveniencia: en 1921, con el poeta y editor Robert McAlmon, y en 1927, con Kenneth Macpherson, con quien fundó Close Up, revista iniciada por novelistas y poetas modernistas. Los artículos de Bryher contribuyeron a difundir a directores como Sergei Eisenstein, pero su artículo más transcendente fue “¿Qué harás en la guerra?” (1933), en el que describió la situación de los judíos en la Alemania nazi, los campos de concentración y la quema de películas de Georg Wilhelm Pabst; un llamado a “preservar el arte, la ciencia y el mundo contra el fascismo”. Su casa en Suiza se convirtió en una "estación de acogida" para refugiados y ayudó a más de 100 personas a escapar de los nazis. Esta experiencia influyó en su novela Visa for Avalon (1965). Bryher fue parte de la generación que sobrevivió a la primera y la segunda Guerras Mundiales y es considerada un referente del modernismo.
• Alida Piñón ¦ Conversación
QUIEN PUBLICA LA ÓPERA HOY , CON ENTREVISTAS A FIGURAS DEL MUNDO OPERÍSTICO, DICE QUE NUNCA EN LA HISTORIA DE LA MÚSICA SE HABÍA ESCRITO Y PRODUCIDO TANTO COMO AHORA
Por Alida Piñón alida.pinon@elheraldodemexico.com
Gerardo Kleinburg es narrador, promotor musical y crítico, pero es, sobre todo, un amante de la ópera, uno de los más grandes conocedores del género en el país y, hoy por hoy, su principal y más entusiasta divulgador que, reconoce, alguna vez fue "el señor" que se sentó frente a una cámara de televisión o un micrófono para hablar del género con arrogancia y con academicismos aburridos para la audiencia.
Si bien su labor es una referencia en el mundo operístico, ya sea como director de la Ópera de Bellas Artes o como columnista, en los últimos tres años se acercó a un público que descubrió que sí le gustaba el género, pero no lo sabía. Y es que durante el primer año de la pandemia, la cotidianidad cambió para todas las industrias y para todos los seres humanos. El mundo del entretenimiento, la cultura y el arte fueron los primeros en bajar los telones y cerrar las puertas. Ante ello, en la página de Facebook "Hablemos de ópera", creada por el crítico musical, de pronto estaba en vivo con la soprano Ainhoa Arteta; después siguieron transmisiones con figuras como Rolando Villazón, David Lomelí y Enrique Diemecke. Una selección de aquellas conversaciones se publicó en el libro Hablemos de ópera (Turner). Ahora, en la misma ruta, pero por una carretera diferente, lanza La ópera hoy (UNAM), que forma parte de la colección Síntesis, de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, con el que reconoce la actividad operística universitaria, pues asegura que con producciones como Juana de Arco en la hoguera de Honegger o El castillo de Barbazul de Bartók, la UNAM ha dado muestra de su amplio interés por el género. "Hoy por hoy los dos verdaderos bastiones de la producción y de la actividad operística en México, fundamentalmente, son la UNAM y la Ópera de Bellas Artes. Por supuesto que hay ópera en otros lugares, pero con
SOBRE LA OBRA
1 2
Intérpretes, creadores y directores artísticos reflexionan sobre la ópera en el libro.
Abordan temas como los nuevos lenguajes musicales y la relación con el público.
PANORAMA. Gerardo Kleinburg reúne diez conversaciones en el libro editado por la UNAM. Foto: Antonio Nava.
constancia y regularidad, estas son las dos columnas que sostienen la estructura de la programación en México". En este sentido, Juan Ayala, secretario técnico de Planeación y Programación de Cultural UNAM, le propuso sumarse a Síntesis para ofrecer una ventana al género a partir de diez conversaciones: con la soprano y directora de orquesta Bárbara Hannigan, el director de escena y barítono Marcerlo Lombardero, la compositora Gabriela Ortiz, la soprano Sarah Maria Sun, el director de orquesta Enrique Arturo Diemecke, el director artístico del Festival de Salzburgo Markus Hinterhäuser, el director general de LA Opera Christopher Koelsch, el tenor Francisco Araiza, el escritor Jorge Volpi y el director de teatro Peter Sellars. "Es un espléndido índice, pero no el único posible. ¿Por qué ellos? Porque son personas que pueden reflexionar sobre la obra y porque pueden tener posturas contrastantes entre la de una Sara María Sun o de Bárbara Hannigan tan extremadamente posicionadas en el brazo radical de la producción operística de nuestro tiempo y de Francisco Araiza, son antípodas; quería tener una opinión como la de Peter Sellars, proveniente del mundo anglosajón y la de Marcelo Lombardero, tan latinoamericano", cuenta. Las diferentes visiones ofrecen un panorama latinoamericano -muy distinto entre países-, anglosajón y europeo, continente que, por cierto, "está en otro planeta, pues ya fue, ya vino, ya se equivocó, ya fue ultrarradical, ya tuvo distintos neos, nuevas épocas, estilos, estéticas, y ahora tiene una visión mucho más amplia". De tal suerte que en Europa "la ópera contemporánea se asume con una enorme naturalidad", mientras que en América Latina, en México particularmente, se mantiene más en lo tradicional.
"Hagamos una encuesta con el público que asiste al Palacio de Bellas Artes y veamos cuántos han escuchado completa, en su casa, una ópera contemporánea. La respuesta va a ser asombrosamente pequeña. Mientras que en EU hay una intención y una programación cada vez más intensa. Lo que podemos encontrar es que no hay un común denominador, no hay un curso claro que sigan las casas de ópera o los compositores, estamos en un momento de absoluta heterogeneidad: el comportamiento y los estilos son totalmente heterogéneos, en lugares en donde ser radical ya es pasado de moda y ser un poquito más retro, es nuevo. Si queremos hablar de por qué no se hace la ópera contemporánea que debiera, habría que responder con una frase teatral, ¿de quién es la culpa? Fuente ovejuna, señor".
Ante este panorama y a prejuicios como que se trata de un género con poca audiencia joven, Kleinburg apunta que la ópera, actualmente, parece una contradicción, pues lo contemporáneo convive con lo más tradicional, y, al mismo tiempo estamos viviendo un momento en el que más óperas de montan y se escriben en la historia de la humanidad "Nunca había habido tantas casas de ópera, tantas funciones al día, al mes, al año en este planeta. Nunca había habido tantos cantantes cantando, trabajando. Entonces, ¿cómo va a estar muerto algo que está rompiendo todos sus récords? Que hay problemas, sí. Que hay crisis, sí. Que la pandemia fue una fregadera que nos jorobó a todos, sí. Que la ópera tiene que replantearse muchas cosas, sí, pero de ahí a decir que se está muriendo, no se sostiene porque se está escribiendo ópera todo el tiempo. Es un género absolutamente vivo, que seguirá vivo eternamente, aunque una de las preguntas que hago es ¿qué es la ópera hoy? ¿La podemos seguir llamando ópera? Hoy podemos decir que una obra multimedia hiper tecnologizada es exactamente una ópera como lo podría ser el Orfeo de Monteverdi".
En ese sentido, "una de sus grandes debilidades tiene una gran ventaja: tiene el peor nombre de la historia del arte, ópera, y eso ¿qué quiere decir?, obras. El género se llama obras. Es, además, uno de los más grandes disparates de la historia del arte, porque estos cuates creían que estaban reviviendo el teatro griego y, según ellos, era así, no lo sabemos a ciencia cierta, pero creámosle. Hacen este género, pero no es teatro, no es un género musical, es un género dramático y teatral, y le ponen ópera. Esta ambigüedad nos permite entender que sí le podemos seguir diciendo ópera porque no sabemos exactamente hoy qué es o si más bien hoy es un espectáculo escénico multimedia interdisciplinario, como sea está vivito y coleando".
Letras y música
Gerardo Kleinburg nació en la Ciudad de México en 1964. Es narrador, crítico y promotor musical.
Al frente de la programación
Fue director artístico de la Compañía Nacional de Ópera de México del NBAL.
Otras responsabilidades
También se desempeñó como director de La Casa del Lago y como director de Literatura en la UNAM.
Desde la TV y la radio
A la par se ha desempeñado como promotor cultural conduciendo diversas series televisivas y radiofónicas.
Con obra premiada El Pen Club mexicano le otorgó el Premio Gottlieb de Opera Prima por Tríptico (tres actos en una ópera).
La ópera está realmente viva hoy”, cito de memoria, sin regresar a la fuente, porque más allá de una frase que haya dicho alguno de sus entrevistados, o varios, o él mismo en alguna pregunta, es la idea máxima que me queda tras acudir a La ópera hoy, el espléndido compendio de entrevistas que bajo ese título publica Gerardo Kleinburg bajo los auspicios de la UNAM. Es una frase que pude haber dicho yo, sin mucha reflexión. Decía el mismo Kleinburg, hace unas semanas en la Fiesta del Libro y la Rosa, que el título le parecía un simpático oxímoron del cual partir para conceptualizar el proyecto. No sé si en el inconsciente de sus lectores y su público, exista la concepción de que son dos palabras que se contradicen, pero sí sé que después de leerlo para nadie lo serán más. La ópera está viva y puede ser actual, sea o no contemporánea. Está viva, se presente o no bajo estándares tradicionales. Y porque podemos hablar de ella. Está, de hecho, más viva que nunca. Más presente, más diversa, más programada, más plural. Estas conversaciones lo dejan clarísimo, incluso cuando el interlocutor -lo hubo- hablara atrapado desde un pasado que, tampoco es oxímoron, también la hace presente.
Los diálogos reflexionan sobre los mayores retos de la ópera y hacia dónde se dirige.
Bien conocido por el medio mexicano que sigue las actividades musicales y operísticas, sea por su labor de funcionario, de gestor, de autor literario o se le reconozca, como dije en medio de la pandemia cuando despegó su proyecto de difusión masivo “Hablemos de ópera”, como el comunicador más eficaz que tiene la música en México, Kleinburg emprendió, tras la pandémica idea de Juan Ayala y acompañado del editor Gabriel Martínez, el proyecto de conversar de manera profunda sobre el estado en que se encontraba y los retos a los que se enfrentaba esta forma de teatro musical, buscando hacerlo con algunos de los personajes más visibles en su mundo.
También se abordan los límites de la puesta en escena y su vínculo con la tecnología.
1 2 3
Además, hablán de la programación de la ópera y del género como discurso y acto estético.
Están ahí Barbara Hannigan, Marcelo Lombardero, Gabriela Ortiz, Sarah Maria Sun, Enrique Diemecke, Markus Hinterhäuser, Christopher Koelsch, Francisco Araiza, Jorge Volpi y Peter Sellars. Es decir: la composición, la dramaturgia, el canto, la dirección musical, la puesta en escena, la curaduría y administración.
A veces creo que son ensayos a dos voces. Puede leerse con ligereza pero se disfruta más si se van dejando reposar todas y cada una de las reflexiones y debates internos; se tocan tantos temas y de maneras tan profundas, que no hay manera de no querer alzar la voz propia ante cada enunciado. La ópera hoy está viva y como forma musical del teatro, nunca morirá. La edición es bilingüe, la impresión es de lujo y se encuentra en todas las librerías de la UNAM
TRAYECTORIA. Arturo Chacón-Cruz ganó la competencia Operalia en 2005. Foto: cortesía MVTalent
PARA ENTENDER LAS IDEAS MÁS PELIGROSAS DEBEMOS, PRIMERO, COMPRENDER Y DESENTERRAR QUÉ NOS MUEVE COMO SERES HUMANOS. LEA, DIVIÉRTASE, Y, ¿POR QUÉ NO? CONÓZCASE A
USTED MISMO
Redacción
TW: @ArturoChaconC
IG: arturochaconc
Apología de Sócrates
escritor francés Marcel Proust respondió una serie de a los 13 años, sobre su personalidad; las contestó con una elegante evasión, pero a los 20 años volvió a respon, reafirmando, esta vez, su ser. Son preguntas que desentrañaron su persona, obligándolo a conocerse a sí mismo. Este cuestionario está formado por interrogantes peligrosas, no porque pudieran hacerlo caer en cama, sino porque lo retaron a revelar su personalidad, su yo más profundo.
TU PRINCIPAL VIRTUD: NO HABLAR DE MIS VIRTUDES.
TU PRINCIPAL CARACTERÍSTICA: NO CREO TENER UNA EN ESPECIAL. SONREÍR ES UNA DE ELLAS.
TUS CUALIDADES FAVORITAS EN UN HOMBRE: INTEGRIDAD Y HONOR, TAMBIÉN LAVAR LOS TRASTES.
TUS CUALIDADES FAVORITAS EN UNA MUJER: INTEGRIDAD Y HONOR, ESTACIONARSE BIEN.
TU CUALIDAD FAVORITA EN AMIGOS: COMPARTIR/ABRIR EL ALMA.
TU PRINCIPAL CULPA: COMER CHOCOLATES ANTES DE CENAR.
TU OCUPACIÓN FAVORITA: CANTAR.
TU IDEA DE LA FELICIDAD TERRENAL: PLENITUD, SALUD Y HOGAR.
¿CUÁL CONSIDERARÍAS LA DESGRACIA MÁS GRANDE?: ADEMÁS DE LAS DESGRACIAS QUE SUFRE EL MUNDO, PERDER LA FE Y LA LUZ EN LA MIRADA.
SI NO FUERAS TÚ, ¿QUIÉN SERÍAS?: MI OTRO YO: YO.
¿DÓNDE DESEARÍAS VIVIR?: AQUÍ Y AHORA.
TU COMIDA Y BEBIDA FAVORITAS: PIZZA Y VINO ESPUMANTE.
TU COLOR Y FLOR FAVORITOS: AZUL, ORQUÍDEA.
TUS AUTORES LITERARIOS FAVORITOS: AGATHA CHRISTIE, PATRICK ROTHFUSS, GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ.
TUS POETAS FAVORITOS: ROBERT FROST, PABLO NERUDA.
16. TUS HÉROES FICTICIOS FAVORITOS: IRON-MAN.
17. TUS HEROÍNAS FICTICIAS FAVORITAS: MOIRAINE DAMODRED
18. TU COMPOSITOR FAVORITO: VERDI.
19. TU PINTOR FAVORITO: RENÉ MAGRITTE.
20. TU HÉROE HISTÓRICO FAVORITO: ES MUY DIFÍCIL PARA MI TENER UN HÉROE FAVORITO. LA HISTORIA HA SIDO GRABADA CON MUCHA FICCIÓN. PREFIERO TENER HÉROES PRESENTES Y QUE ME INSPIRAN A SER UNA MEJOR PERSONA. DE ESOS TENGO MUCHOS PARA NOMBRAR.
21. TU HEROÍNA HISTÓRICA FAVORITA: VENETIA MARÍA, MI ESPOSA.
22. TUS NOMBRES FAVORITOS: MARIO, MANRICO, ERNST THEODOR AMADEUS, RICCARDO, GUSTAVO, CARLO, RODOLFO.
23. TU REPULSIÓN DE MASCOTA: RATAS Y HURONES.
24. ¿QUÉ PERSONAJE DE LA HISTORIA TE DESAGRADA?: TODO DESTRUCTOR.
25. EVENTO MILITAR QUE MÁS ADMIRAS: EL QUE NUNCA COMENZÓ.
26. LA REFORMA QUE MÁS APRECIAS: LA SOCIEDAD ENCONTRANDO EL SENTIDO COMÚN.
27. ¿QUÉ TALENTO NATURAL TE GUSTARÍA TENER?: JUGAR AJEDREZ COMO GRAN MAESTRO.
28. TU PRINCIPAL ESTADO DE ÁNIMO: FELI-NOSTÁLGICO.
29. ¿PARA QUÉ FALTA ERES MÁS TOLERANTE?: LA PERFECCIÓN.
30. ¿CÓMO TE GUSTARÍA MORIR?: VIEJO, SATISFECHO Y RODEADO DE AMOR.
31. TU LEMA FAVORITO: TODO LO QUE HAGAS, HAZLO CON ENTUSIASMO, INTEGRIDAD Y RESPETO PROPIO. (HEIFETZ)
“Una vida sin examen propio no vale la pena ser vivida”.