Issuu on Google+

LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA. EL REGISTRO COLOQUIAL. EL LENGUAJE VULGAR

1


LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA. Introducción a las variedades de la lengua. Características del registro coloquial y de la lengua vulgar.

No todos los hablantes de una lengua utilizamos la lengua de la misma manera. Los factores que de los que dependen estas diferencias son fundamentalmente dos: •

De dónde proceden los usuarios: ¿De Andalucía?, ¿de Galicia?, ¿de Salamanca? ¿de Colombia?... Esto en el caso del castellano. ¿Estamos leyendo un texto de la Edad Media o un texto del siglo XIX? ¿A qué grupo social pertenece la persona que está hablando?, ¿es una persona con formación intelectual amplia? ¿es joven?... A ESTAS VARIEDADES que dependen de la procedencia del hablante SE LES CONOCE CON EL NOMBRE DE VARIEDADES DIALECTALES Y PUEDEN SER: - Geográficas. - Históricas o generacionales. - Sociales.

También las diferencias pueden depender de la situación de comunicación: Un mismo hablante puede elegir formas distintas de comunicarse en distintas situaciones. Está claro que no nos comunicamos de la misma manera si tenemos que dar una conferencia sobre la célula que si esto mismo tenemos que explicárselo a nuestro hermano pequeño.

Estas variedades que dependen de la situación en que se encuentre el hablante se llaman VARIEDADES FUNCIONALES O REGISTROS.

2


¿De qué dependen? Nosotros vamos a seleccionar sólo algunos factores: -

Del tema sobre el que estemos hablando: ¿utilizamos de igual manera la lengua si estamos hablando sobre la célula que si contamos cómo nos fue el domingo en un viaje que hicimos con familiares o amigos?

-

El canal: es diferente escribir algo que contarlo oralmente; es diferente hablar por teléfono con algún conocido que ser el locutor de un programa de radio…

-

La intención: ¿qué queremos conseguir con nuestra comunicación? ¿Divertir, convencer, informar, reprender…? Incluso nuestra intención puede ser burlesca, irónica…

-

La relación entre emisor y receptor: ¿se habla de la misma manera con una persona con la que tenemos confianza que con alguien que no conocemos?

-

El marco social en que se produce la comunicación: Es decir, el momento y el lugar. Una cena en casa, una charla en el recreo, una clase, una sesión de conferencia…

-

El género de texto empleado: No es lo mismo escribir un telegrama, una nota breve, un anuncio, un cuento, un cómic… No es lo mismo dar una conferencia que mantener un diálogo amistoso con otra persona…

No debemos olvidar que para favorecer la comunicación entre los hablantes toda lengua tiene una variedad a la que se conoce con el nombre de VARIEDAD ESTÁNDAR. Es la variedad que utilizan los hablantes de una lengua cuando se encuentran en situaciones comunicativas de un nivel de formalidad medio o alto. Los medios de comunicación son una muestra de esta variedad estándar, ya que se dirigen a un gran público. En realidad, la lengua estándar no coincide con ninguna variedad, real, aunque suele identificarse con la empleada por las personas a las que la comunidad considera cultas.

3


Nosotros nos vamos a centrar en los registros de la lengua que dependen de la situaci贸n comunicativa del hablante y en concreto veremos la diferencia entre el registro coloquial y el registro culto. Despu茅s estudiaremos otra variedad que es la lengua vulgar.

http://www.kalipedia.com

4


REGISTRO COLOQUIAL Aunque es una variante que parece sólo propia de la lengua oral, el registro coloquial que vamos a estudiar puede aparecer también en el texto escrito, por ejemplo en cartas familiares o amistosas o cuando se quiere imitar la lengua oral. Así, en diálogos teatrales, de novela o de cuento. Es la usada por la mayoría de los hablantes de un nivel cultural medio para la comunicación cotidiana, también con personas con las que se tienen confianza como amigos o familiares. CARACTERÍSTICAS: •

Espontaneidad.

Generalmente

surge

en

momentos

en

que

la

comunicación no es planificada y se improvisa. Esto se observa en: - Los contenidos están poco estructurados (desordenados) y se cambia constantemente de tema. -

La entonación tiene una gran importancia, y es frecuente el uso de deícticos (aquí, allí, ahora, antes, este, ese…)

-

Las estructuras son simples, hay frecuentes suspensiones del discurso, vacilaciones y autocorrecciones.

-

Hay muchas incorrecciones sintácticas, sobre todo de concordancia: Yo eso no me gusta.

-

Generalmente cuando se utiliza este registro (de forma oral) acompañamos nuestro discurso de códigos no lingüísticos: posturas, expresiones de la cara, gestos…

5


Expresividad.

-

Frecuencia de interjecciones y de exclamaciones.

-

Se utilizan complementos para engrandecer algo (Es muy guay; está de cine), se utilizan la repeticiones (Es duro, duro).

-

Uso de aumentativos y diminutivos (¡Qué cochecito!), de apelativos expresivos (mi vida, tío, cariño), de hipocorísticos (Pili, Ani…), abreviaciones (cole, bici, profe, bus…), referencias al interlocutor por medio de apelativos o imperativos (mira, oye, atiende…) ● Economía de esfuerzo:

El hablante no busca la forma más exacta y precisa de expresarse, sino la más rápida y eficaz, por eso intenta destacar aquello que considera fundamental de la comunicación. -

Se altera el orden sintáctico de las oraciones: El pobre gato todavía me acuerdo de él.

-

Repeticiones: No, no y no.

6


EJEMPLOS DE TEXTOS DE REGISTRO COLOQUIAL:

1. - Fernandino… - dijo la Luisa, como buscándolo por el salón -. ¿Dónde está Fernandino? -

En la olla – dijo el Imbécil-. Así le puedes calentar el agua.

La Luisa se puso el zapato y corrió hasta la cocina. Sus tacones hicieron cruas, cruas al pisar. -

¿Y la pecera…? – dijo casi a punto de llorar.

-

Aquí – dijo el Imbécil, señalándole la basura.

-

Ay, Dios mío – dijo ahora tragando saliva. Miró dentro de la olla.

El Imbécil encendió la linterna. -

¿A que mola? – le dijo a la Luisa -. Es la olla submarina de Fernandino.

-

Está vivo – dijo como si no se lo creyera-, y yo… yo me estoy mareando.

Entonces fue cuando el Imbécil dijo aquello de: -

La Luisa se marea por la laca.

La verdad es que hay veces en que no sé si tiene un gran corazón o tiene un morro que se lo pisa. -

¿Por la laca, por la laca? – la Luisa volvió a gritar-. Metéis un peluquín en la jaula, a fernandino en una olla y a la Boni le tiráis filetes al sofá, y todavía decís que estoy mareada por la laca. ¡Quitaos de mi vista! Os hago los dos filetes que quedan y os llevo al hospital a que os aguante vuestra madre. Elvira Lindo, Manolito Gatotas.Yo y el Imbécil, Madrid, Ediciones Alfaguara, 2000, 3ª edición.

7


2. - Pascualín, ¿qué hiciste de la muñeca de tu hermana? Devuélvesela. Pascualín lanzó una blasfemia y se levantó. -

¡Anda! ¡La muñeca, dice! ¡Aviaos estamos!

Dio media vuelta y se fue hacia la casa, murmurando. Al día siguiente, doña Clementina volvió a visitar a la niña. En cuanto la vio, como si se tratara de una cómplice, la pequeña le habló de “Pipa”: -

Que me traiga a “Pipa”, dígaselo usted, que me la traiga… Ana María Matute, El árbol de oro y otros relatos, Madrid, Bruño, 1991, 8ª edición.

3. - ¡Dígalo, hombre, dígalo! Yo no soy un voceras, y además si vamos a ver, todos nos quedamos con lo que se tercie, si se tercia a modo. Vamos, ¡es un suponer! Por aquí el que no espabila, ya sabe lo que le espera. Si vas a Aleas, pon la capa donde la veas, porque si vienen los de Fuencemillán, te la quitarán. Ahora, si usted no quiere hablar, pues no hable. ¡Por mí…! Camilo José Cela, Viaje a la Alcarria, Madrid, Espasa Calpe, Colección Austral, 1996

4. Y entonces ni me importaban los bombardeos, ni el Día del Plato Único, que mamá, con ese arte especial que tenía, juntaba todo en un plato y ni pasábamos hambre, te lo juro, como el Día sin Postre, que Transi y yo comprábamos caramelos y ni notarlo. Miguel Delibes, Cinco horas con Mario, Barcelona Destinolibro, 1987.

8


5. Rafa señaló con el dedo un extenso barbecho: -

Y eso, machos, ¿por qué no lo siembran? ¿Es que en España sobra trigo?

-

-¿Eh? – dijo Víctor inclinándose hacia delante – Baja un poco ese chisme, Laly, has el favor.

Laly giró el botón y ladeó la cabeza para que Víctor la oyese: -

Los barbechos –dijo- A Rafita le chocan los barbechos, no sabe de qué van. Todavía no se ha enterado de que la tierra, como todo el que trabaja, tiene que descansar. Miguel Delibes. El disputado voto del Sr. Cayo

6. - De manera que va a quedarse. - Pues sí. Cierto es que en Alemania se gana, qué duda tiene. Pero, tampoco, es lo que yo digo: ¿para qué quiere uno el dinero si no puede hacer en la vida lo que le gusta? Bueno: no es que en Alemania se viva mal, al contrario, aquello es algo serio; para qué hablar. Pero al cabo del tiempo le entran a uno ganas de darse una vuelta y ver cómo andan las cosas por acá. España siempre es España, qué demonio. En España la existencia es más sabrosa, se le saca el jugo a lo poco que uno pueda tener ahorrado. Y en cuanto a comidas, ¡hombre!, ahí sí que ni comparación. Alemania estará todo lo adelantado que se quiera, pero donde se pongan unos buenos chorizos de Cantimpalos, una paella… ¡España de mi corazón! Para trabajar y ganar dinero, Alemania, quién lo duda, pero… Bueno, les prevengo que el encargado de la fábrica no quería dejarme ir, y hasta me hizo prometerle que volvería si otra vez me da por abandonar la patria querida en busca del vil metal. Francisco Ayala, El rapto.

9


EL LENGUAJE VULGAR. El desconocimiento de la lengua origina lo que conocemos como VULGARISMOS. Son incorrecciones de la lengua que afectan a los distintos planos: de pronunciación, morfología, sintaxis y vocabulario. PRONUNCIACIÓN: -

Sustituciones de un sonido por otro: abuja, agüelo, indición, ventidós, nuevecientos…

-

Cambios de orden de los sonidos (metátesis): perlado, petril, cocreta…

-

Adición de palabras a principio de una palabra (prótesis): arradio, amoto, arrascar.

-

Pérdida de consonantes o vocales al principio de una palabra (aféresis): aurel, andalias, masar, delgazar…

-

Contracciones: pal, pa bajo, pol…

-

Cambios de acentro: périto, apostolos, ávaro…

MORFOLOGÍA Y SINTAXIS: -

Anteposición del artículo al posesivo: la mi casa.

-

Empleo de formas verbales anómalas: anduve, obtenimos, introducimos, acabastes, peinaros,…

-

Uso transitivo de los verbos intransitivos: Has caído el vaso; Juan entró el balón…

-

Orden incorrecto de los pronombres personales átonos: Se me ha caído.

VOCABULARIO: -

Confusión en el significado de las palabras: Se le ha infestado la herida; La eminente llegada de los corredores…

10


EJEMPLO DE LENGUA VULGAR

¿Sabes? Eran poco más dlas doce cuando me las vi negras para subir alese. Mesubo, pues, pago mi billete porque no había más remedio, ¿no te parece?, y, bueno, me fijo nun fulano con pinta panoli, con un cuello, osea, que a uno le parecía un telescopio y con una especie cordón alrededor duna birria sombrero. Y me lo miro, fíjate, qué pinta tenía de lila, entonces se ponencabronar a uno uqestaba a su lao. Oiga, chumulla, mucho cuidao ¿eh?, añade, que me parece caposta, lloriquea, que me estáciendo polvo los pinreles, farfulla, pisándome sin parar, le encasquerta. En eso, muy pagao de la cosa, se larga sentarse. Comun ceporro. Vuelvo a pasar más tarde por la plaza Roma y, mira, me lo veo pegando la hebra con otro mamarracho de su cuerda. Oyes, le suelta lotro, pues tendrías, le decía, que poner otro botón, añadía, a tu abrigucho, concluía. Raymondo Queneau, Ejercicios de estilo, Madrid, Edcs. Cátedra, 1989

11


Mínguez: ¿De forma que tú no crees en esa cencia pa conocer criminales? Requena: Natural que no; ¡ni que fuera de pueblo! M.: ¿Quieres que hagamos el experimiento con este golfo, pa que te convenzas? R.: Bueno. Hazlo, y verás cómo no sacamos na en claro. M.: (Al peque) Oy, chico. Peque: ¿Qué quié usté? M.: Ven aquí (Le llevan debajo de una farola. Mínguez le ataraza por el pescuezo.) P.: (Aterrado) Pero ¿qué me van ustés a hacer? M.: A dexaminarte la creminalidad. Saca la mandíbula. P.: Que yo no tengo d’eso, guardia. R.: No te apures, hombre, que es una examen na más (Le empiezan a tantear la cabeza) P.: ¿Qué me buscan ustés? M.: Calla. Tú, ¿a qué te dedicas? P.: Al afane. M.: ¿Lo ves? Tiéntale: ocipucio abultao. P.: Ya veo. M.: ¿Qué has robao hoy? P.: Un impermeable. M.: Fíjate en el temporal. R.: Saliente. M.: Ahí lo tienes. Y ahora repara en las narices.

12


BIBLIOGRAFÍA: -

Cassany, D.; Luna, M.; Sanz, Gloria, Enseñar Lengua, Barcelona, Edit. Grao, 1994.

-

Pascual, José A; Alcalde, Luis; Castro, Ladislao, Lengua castellana 1º Bachillerato, Madrid, Edit. Santillana, 1996

-

Varios autores, Cantel. Lengua castellana y literatura, 3º ESO, Madrid, Edit. Almadraba, 2007

-

Varios autores, Apóstrofe. Lengua y Literatura, 1º Bachillerato, Barcelona, Edit. Casals, 2002.

13


La diversidad lingüística. El registro coloquial. La lengua vulgar