Nombres
del Psicoanálisis en movimiento Boletín de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones
Año 14, Nº 41 Mayo de 2018 Director: Claudia Espínola Adjunto: Claudia Fernández. Lorena Danieluk Integrantes: David Vandendorp. Carla Pohl y Florencia Barbosa Consultor: Christian Gómez Asesor: Enrique Acuña
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Síntoma social y segregación (*) Entrevista a Enrique Acuña Enrique Acuña, psicoanalista asesor de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones (APM) e interlocutor de la Delegación Posadas del Instituto Oscar Masotta (IOM2), inauguró el día 27 de abril el ciclo 2018 de esa casa de estudios, con el seminario “Las neurosis actuales en la época de la técnica”. En la oportunidad, el renombrado profesional reflexionó sobre las demandas sociales, los procesos de identificación del sujeto y la angustia que se traduce como rechazo del otro. Del encuentro que tuvo lugar en la sede de la Alianza Francesa de Posadas, participaron colegas psicoanalistas y estudiantes interesados. “Hablamos de las neurosis actuales, es decir, cómo se presentan en este momento y en esta época los sufrimientos humanos y el tratamiento que el psicoanálisis hace de esos sufrimientos por la palabra. Estamos en un momento histórico donde el avance de la técnica, el capitalismo, la ciencia, va produciendo un cierto efecto deshumanizante de la palabra, es decir, la pérdida de la particularidad de cada uno con respecto a lo que dice, lo que sería su identidad en términos de la palabra. Cómo se identifica en términos de palabra a un ser. Entonces al perderse esa posibilidad de hablar aparecen nuevos sufrimientos, nuevas patologías, nuevas formas del síntoma. Esas nuevas formas que están ligadas al silencio del decir y del deseo de cada uno, el efecto de masificación de la palabra, implica que tenemos que pensar de nuevo al sujeto en la sociedad y ver lo que el psicoanálisis puede decir de eso”, indicó. A la hora de hablar de nuevas tendencias y de temas actuales sostuvo que estamos viviendo en un momento histórico donde todo pareciera ser que intenta reducir al ser humano a una cifra, un número. “Por ejemplo en el tema del debate actual sobre el aborto o lo que implica el lugar de la mujer
en esta sociedad, son demandas sociales que van a representar de alguna manera a cada uno de los que están en esa masa, en términos de un grupo, que reivindica tal cosa o pide por tal cosa. Entonces, dentro de ese grupo hay que ver cómo cada uno tiene también su propia demanda pulsional, de sí, de su realización, algo de su deseo que quedó insatisfecho o imposible de sentir”. A lo que agregó “lo que nosotros decimos expresamente, lo manifiesto, no es lo que nos está manteniendo en nuestra palabra reprimida y eso es lo que el psicoanálisis permite saber. Saber qué es ese deseo inconsciente que está en cada uno. Pero con respecto al problema de las demandas sociales, es cierto que muchas veces te anula a vos como individuo, pero a la vez te capitaliza, te ubica, te da un espacio, una pertenencia a un movimiento, a una determinada reivindicación, a un derecho, etc. Entonces dentro de esa masa que anda pidiendo algo, tenemos que captar a cada uno y ver qué es lo que ocurre en términos de la resistencia a la cifra, el número y la cosificación que provoca la ciencia”. Tras visitar Europa y haber participado de un congreso internacional de psicoanálisis en Barcelona, contó que se analizó cómo el psicoanálisis podría intervenir en las políticas públicas, viendo de qué manera se participa desde la disciplina en los debates contemporáneos. “Una cuestión muy interesante es que en esos debates, se llama a especialistas que van a decir algo políticamente correcto, en función de dónde va el momento de la ciencia y el capitalismo, el momento neoliberal en el que hay que producir. En esa producción y consumo, lo que se produce muchas veces es la muerte del sujeto de la palabra, entonces reivindicar a ese sujeto de la palabra, darle la palabra a las personas que están en esos colectivos mudos, es una posibilidad que hay que
contemplar”. A su criterio efectivamente lo que se ve en este momento sobre todo en el mundo, es que la angustia social hace que haya estos movimientos. “En Europa se está sufriendo la migración forzada de poblaciones que llegan de la guerra, cuestión que ellos mismos han sufrido hace 100 años cuando llegaron a nuestros países. Entonces es muy interesante captar ahí, que en ese fenómeno, ese síntoma social que es el racismo, la xenofobia y el rechazo del otro, lo que se pone en juego son políticas de los Estados, de colectivos que tienden a cerrarse sobre sí mismos. Europa está cerrada porque no permite la entrada de un inmigrante sirio, por ejemplo. Quiere decir que lo que observamos es un ascenso de los fenómenos de rechazo del otro, de lo diferente, pero que en verdad es un rechazo de lo diferente que hay en cada uno. Cada uno tiene un elemento diferente y cada uno es racista de sí mismo. Entonces en ese punto, el psicoanálisis puede decir algo, de cómo hay fenómenos de represión y de rechazo propios del lenguaje y propios de cada sujeto”. Finalmente habló de las posibilidades de un nuevo paradigma a nivel social, a nivel de las políticas públicas. “Indudablemente las demandas sociales permiten que se movilicen un poco. Esa masa que anda por la calle es la que va permitir aflojar lo duro de las políticas públicas que implementa el neoliberalismo, pero indudablemente nosotros como analistas, lo que podemos decir es además, escuchar el racismo que hay en vos mismo, que estás rechazando de vos mismo”. (*)Extraído de misionesonline diario digital. El sufrimiento actual ¿Qué dice el psicoanálisis? -Ciclo de entrevistas realizado por Griselda Segovia-