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Lanzamiento del 51 Torneo en el Movistar Arena - Bogotá

CAPÍTULO 2

L A N Z A M I E N T O D E L T O R N E O

5 1 T O R N E O I N T E R N A C I O N A L D E L J O R O P O “MIGUEL ÁNGEL MARTÍN”

Público del Movistar durante el lanzamiento del Torneo.

El Movistar Arena con sabor a Joropo

El 11 de mayo de 2019 fue una fecha histórica para el Torneo Internacional del Joropo “Miguel Ángel Martín”, y lo será de aquí en adelante también para la música llanera colombo-venezolana, pues, por primera vez, con el concierto “Voces del Joropo”, esta música abrió las puertas de un escenario como el Movistar Arena en Bogotá. La apuesta por parte de la organización fue arriesgada: este escenario tipo “arena”, inaugurado en 2018, fue construido para grandes espectáculos, con una capacidad para 14 mil espectadores. El joropo nunca había estado en un escenario de tal envergadura y, en esta ocasión, bajo la tutela directa de la Gobernación del Meta y con la gestión de empresarios del espectáculo se logró la hazaña.

Carlos Quintero, productor del evento, afirmó que se vienen cosas importantes para la música llanera a través de este espacio llamado “Voces del Joropo”, cuyo principal objetivo es llevarla por el mundo para que la gente la conozca y aprenda a quererla. Este fue el primer paso. La venta de boletería fue total y las graderías se colmaron. Además, el apoyo de la Gobernación del Meta en cabeza de la gobernadora Marcela Amaya fue el mejor respaldo para un proyecto tan importante como este y para la divulgación del joropo, y a su vez para hacer la promoción del 51 Torneo Internacional del Joropo “Miguel Ángel Martín”.

Desde las primeras horas del 11 de mayo, los músicos, ingenieros de sonido y auxiliares de las agrupaciones empezaron a registrarse en la entrada de artistas y prensa del Movistar Arena. Y el equipo de producción del evento se tomó su tiempo junto con cada uno de los siete artistas durante todo el día para preparar cada detalle de sus shows.

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Antes de ese día, ya el joropo se anunciaba y se tomaba la capital colombiana: el 30 de abril se había realizado una rueda de prensa en el mismo Movistar Arena, con la presencia de la gobernadora del Meta y los artistas y agrupaciones que se iban a presentar. Y durante esos dos meses previos al evento se había desplegado una gran campaña publicitaria en medios de comunicación y se podían ver imágenes de esos grandes de la música en las principales avenidas bogotanas: Aries Vigoth, Reynaldo Armas, Palo Cruza’o, Walter Silva, Orlando “Cholo” Valderrama, Jhon Onofre y Tradicional Joropo.

La presentación de Tradicional Joropo dio inicio al concierto. Esta es una agrupación con 25 años de trayectoria que se encontraba preparando el disco con el que se iba a postular a los premios Grammy Latino y que sonó aquella noche con música llanera clásica, en una atractiva puesta en escena. “Era el sueño que teníamos como grupo, mostrar nuestra música tradicional del llano, algo que ya casi no se escucha, y nosotros como llaneros soñamos con esto”, afirmó Carlos Quintero, que, además de ser el productor del evento, es arpista de esta agrupación, junto con William Macualo; también en el arpa; también hacen parte del grupo el cuatrista Leonardo Saavedra, el bajista Carlos López “Calao”, el maraquero Diego Hernández y, en las voces, Jesús Brito y Luis Eduardo Verastegui.

Luego, desde Hato Corozal (Casanare), se presentó Aries Vigoth, que se mostró muy complacido de estar en este escenario y afirmó que este evento abriría espacios en otros mercados de la música para despertar el interés de empresarios de México y de Estados Unidos para llevar el joropo a otros lugares del mundo con el contrapunteo, la danza, el canto criollo y recio, el pasaje y los cantos de trabajo de llano.

Aries nació en la vereda San Nicolás y fue criado en el hato La Veremos. Es un artista formado en la sabana, criollo como pocos. Es el coautor de “Predestinación”, su más grande éxito, quien junto con Marco Sergio Rodríguez creó esa canción “para que ya nadie volviera a pedirle ‘Una casita bella para ti’”, afirma sonriente “el romántico del llano”.

Esa noche Aries primero interpretó su “Amor ideal”, para inaugurar un repertorio lleno de éxitos: “Llanura, aquí está tu hijo”, “Una casita bella para ti” y, por supuesto, “Predestinación”, antes del homenaje a las madres con su canción “Madrecita santa”. En su show participaron jóvenes talentos que se están formando y a quienes Aries apoya abriéndoles un escenario como este para darlos a conocer. Los jóvenes semilleros llegaron de Tame (Arauca), para formar parte de coreografías y coros en las canciones. Aries también cantó en dúo con Luna Estefanía Reyes, exparticipante de la Voz Kids —una joven cantante de Villavicencio—, en su éxito “Predestinación”.

LANZAMIENTO DEL TORNEO

Aries afirmó que se hizo como músico en el Torneo Internacional del Joropo y que en la versión de 1979 ganó allí por primera vez en las categorías de coplero, mejor pasaje y canto recio, momento a partir del cual su carrera no hizo más que cobrar fuerza. En el Movistar Arena lo acompañaron Reynaldo Rodríguez y Alejandro Velandia en el arpa, Gabriel Martínez en el cuatro, Jorge Mejía en las maracas y Jorge Morales en el bajo.

Asimismo se presentó Jhon Onofre (de Granada, Meta), para quien —afirmó— ese espacio era un honor y una gran oportunidad para él y para la música llanera; reunir a estos grandes artistas se da a menudo en el llano, pero la idea de llevarlos al Movistar Arena es algo que se agradece a Reynaldo Armas, a la gobernadora del Meta Marcela Amaya y a la organización del 51 Torneo Internacional del Joropo “Miguel Ángel Martín”, que tuvieron esta iniciativa. Este artista es la conexión con la juventud y forma parte de las nuevas voces de la música llanera, con otros repertorios, con letras universales tomadas de diferentes estilos, adaptadas y arregladas en el género llanero, además de la inclusión de sonidos novedosos para el joropo. La agrupación de este artista, conocida como La Revolución del Joropo, está conformada por un grupo de bailarines, Miguel Ubaque en los coros, Jairo Rivera y Juan Pablo Rodríguez en las arpas, Adrián Ariza “Popeye” en el bajo, Heri Wilches en el cuatro y Rafael Díaz en las maracas.

Otro de los artistas que participaron con estas “Voces del Joropo” fue Juan Pablo Rodríguez, que integra Bordón Libre, la agrupación que nació alrededor de Orlando “Cholo” Valderrama y a través de la cual ha crecido (además de Juan Pablo Rodríguez en el arpa, está conformada por Alexander Romero en el cuatro, Jorge Ariza en las maracas, Adrián Ariza “Popeye” en el bajo y en la guitarra Jhon Harby Ubaque, quien a su vez es el director del grupo).

El show del “Cholo” fue catalogado por Juan Pablo como un show mixto, puesto que para ese momento estaba a punto de salir el disco Cholo cantautor, que compila composiciones propias y que busca recrear las versiones originales a partir de un nuevo lenguaje musical y de un nuevo tratamiento: una nueva captura del audio, en un nuevo estudio, con una nueva mezcla y, por todo esto, una sonoridad diferente. “Pensé en grabar este álbum porque no tenía un disco con todas las canciones de mi autoría y también para mostrar la madurez musical del grupo Bordón Libre”, afirmó “Cholo”.

En la presentación también sonaron temas como “Aguacerito menudo”, “Mi medio queso de luna”, “Llanerazo”, “Amor salvaje”, “Mi caballo y yo” y, para cerrar, su éxito “Llanero sí soy llanero”, como abrebocas a lo que sería el nuevo disco de Orlando “Cholo” Valderrama, que se lanzaría unos días después con el sencillo “Mi medio queso de luna”, canción compuesta en homenaje al amor de un campesino por una mujer.

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El guitarrista Jhon Harby Ubaque habló de la importancia de estar en el Movistar Arena con Bordón Libre y “Cholo” Valderrama; asimismo, considera que con “Voces del Joropo” se abrió de modo inmejorable este escenario para la música llanera. De otro lado, la dinámica contemporánea de consumo del mercado musical —por ejemplo la compra de entradas por internet y todas las tecnologías del marketing— aún es ajena al público del joropo; Jhon Harby piensa que esto también es un proceso de adaptación para el público que consume la música llanera y que está acostumbrado a otro tipo de espectáculos.

Reynaldo Armas, uno de los que propuso llevar el joropo al Movistar Arena, considera que la oportunidad de que esta música se toque en este escenario constituye un antes y un después, pues es un lugar al que no es fácil llegar y los artistas llaneros no lo hacen por diferentes razones, así que “Pa’lante, quién dijo miedo”, alentó.

Hace muchos años, cuando empezó a difundirse el joropo en Bogotá, la existencia de un sitio como Las Tres Llanuras marcó un hito en la historia de esa incesante búsqueda del joropo por estar en escenarios más grandes, en los que la gente pudiera apreciarlo en todo su esplendor. Aunque en el antiguo coliseo El Campín, convertido hoy en el Movistar Arena, ya había tocado Reynaldo Armas hace 34 años con un espectáculo llamado “El elenco de Reynaldo Armas” con Armando Martínez, Julio Miranda y Sexagésimo, entre otros, en ese entonces el escenario no tenía la importancia que tiene hoy día para el mercado de la música. Asegura Reynaldo — premio Grammy Latino 2013— que hay ideas de llevar el joropo a las principales ciudades de Colombia, de la mano de productores de otras músicas que mueven grandes públicos.

Reynaldo resaltó, además, el apoyo de la Gobernación del Meta y de los diversos medios de comunicación que apoyaron el proyecto. La idea es poder difundir esta música a otros públicos, no solo al llanero. En un escenario como este quizás un 70 por ciento son llaneros, pero muchas personas que no conocen esta música van a ir y van a aprender a amar el joropo. Por consiguiente, estar en el Movistar Arena es también un gran compromiso de cada uno de los artistas para con el folclor y la cultura llanera. Con la llegada de las nuevas tecnologías y maneras de distribuir la música, los artistas llaneros están rezagados, llegan tarde a las nuevas maneras de producir y mercadear; por esto, Reynaldo Armas propone que debe haber una refundación de la empresa musical del joropo, de la imagen del joropo y de su producción, no solo en la calidad de las composiciones, la música o las voces, sino en toda la cadena de producción: “Ya no estamos en la época en que el cantautor llanero iba por los asaderos con los discos debajo del brazo ofreciéndolos de mesa en mesa”, sostiene.

LANZAMIENTO DEL TORNEO

Reynaldo mezcló temas viejos con temas nuevos presentando canciones como “A usted”, un tema clásico de su repertorio; “Me emborraché pa olvidarla”, un popurrí de canciones, y terminó con “La muerte del rucio moro”, “Quince años”, “Homenaje a las madres” y “Egoísmo” de Julián Indriago (Julio Miranda). Reynaldo está preparando un disco y quiso compartir un aparte de una de sus nuevas canciones: “Las fiestas de mi pueblito”, en homenaje a todos los pueblos pequeños de Colombia y Venezuela y también a lo que sucede alrededor de las fiestas: “Aquí en el pueblo tan solo se habla de fiesta, por un momento todo lo malo se olvida, van los galleros afinando sus apuestas y en las coleadas todos tenemos cabida, por un momento la plebe y la aristocracia se dan la mano compartiendo sus bebidas, montan su rumba la izquierda y la democracia y la justicia sale huyendo en estampida, en la noche del patrón con vino, cerveza y ron celebramos en familia, y hasta que el cuerpo resista nos quedamos en vigilia y usted, amigo turista, mil gracias por la visita, le damos la bienvenida, venga pa’ darle un abrazo y brindemos por la vida”, cierra Reynaldo Armas.

Omar Fandiño, más conocido en el mundo del joropo como “Chocorramo”, es el fundador y director de Palo Cruza’o, premio Grammy Latino 2016 en la categoría de Mejor Álbum Folclórico con su trabajo En armonías colombianas. Es un llanero de corazón nacido en Bogotá, porque los llaneros están en todas partes o, como dijo el “Cholo” parafraseando a un famoso mexicano: “Los llaneros somos tan arrechos que nacemos donde se nos da la gana”.

Palo Cruza’o acaba de cumplir 21 años con un joropo tradicional de base. No se reconocen como joropo de fusión, excepto por el disco con que ganaron el Grammy, en el que integraron sonidos de música colombiana con el joropo, con la participación de maestros de otras regiones de Colombia. Su presentación brilló por todo lo alto con una muestra de cantos de trabajo de llano con temas como “Mi llano florecido, “La mula rucia”, “Sentimiento llanero”, “Golpe de San Rafael”, un instrumental propio de la agrupación titulado “Fantasía” y apartes de “El gabán perdido” de Rafael Martínez; también interpretaron temas de autoría de su director Ómar Fandiño, como “Gavilán que sí que no”, “Imágenes de mi llano” y “Mi cabrestero”. Palo Cruza’o está conformado por Robinson Gómez en el arpa, Alejandro cordero en la bandola, Libardo Rey en el cuatro, Carlos López “Calao” en el bajo, Ómar Fandiño “Choco” en las maracas, las voces de Diana Isabel Rodríguez y Fredy Santiago Pérez y, en los coros, Daniela León y Ana María Ulloa.

Walter Silva afirma que “el Movistar Arena es un escenario digno del joropo y que el joropo es una música digna de este escenario”. Una organización que no suele ser común en esta música y de la cual toca aprender para los festivales locales fue una

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de las cosas que resaltó a propósito del Movistar Arena. Uno de los artistas que más brilló fue justamente él. En su repertorio sonó “El chino de los mandados”, “No hay como la mama de uno”, “Ríos de trago”, “No me recoja el envase”, “Cachilaperito”, “Apareció mi muchacha”, “A que te dejas querer” y “Ya no le camino más”. Un público enfebrecido pidió más y fue premiado con “Tres lágrimas”, uno de los más recientes éxitos de su disco Asuntos llaneros. Estas canciones fueron suficientes para dejar claro por qué Walter es hoy uno de los más grandes artistas de la música llanera y, también, una de las principales razones por las que fue el homenajeado en el 51 Torneo Internacional del Joropo “Miguel Ángel Martín”, con su grupo Los Cachilaperitos, también conocido como “los araguates”, porque está conformado por músicos araucanos y también por guates provenientes del interior del país. Esta es la agrupación que lo acompaña desde hace más de diez años y está integrada por Carlos López “Calao” en el bajo, Libardo Rey en el cuatro, Fernando Torres en las maracas y William Macualo y Nelson Acevedo en las arpas.

Cabe resaltar que el joropo vive un momento inmejorable en el mercado de la música y dentro de las tareas que se imponen está la de abrir nuevos espacios de difusión. En la parte sonora ya se está haciendo, pues se está innovando. Hay nuevas propuestas y por talento no hay problema, ¡hay mucho! Falta quizás pasar la página y salir un poco del circuito de la fiesta del pueblo, del circuito local, que si bien ha garantizado a un puñado de artistas vivir de manera relativamente cómoda, también a mediano plazo ha venido sofocando el género, efecto producido tal vez por la endogamia, esa vida cíclica de creación, producción y circulación en un circuito que se está quedando pequeño para el joropo.

Así se bailó, se vivió, se disfrutó y se mostró en la noche del 11 de mayo de 2019 en el Movistar Arena la majestuosidad del joropo. Así fue el preámbulo del 51 Torneo Internacional del Joropo “Miguel Ángel Martín” en Bogotá. Y de allí salimos todos rumbo a Villavicencio, al parrando, que, desde ese día, en el “run run de la brisa”, se sentía cada vez más cerca, “como un fuera e’ borda llegando”, como bien lo cantó Walter Silva en el 51 Torneo, el homenajeado.