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Octubre 1939 Editorial • " • Clarct Lugo de Sendra El Secreto de la Actitud Rusa • J. l. Jirnénes Grullón

Senor Gobernador ¿Para qué esta Guerra? •

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El Destino de la Lengua • • • • • • R. del Rosario Claudicación Cotnunazi • • • • • Francisco Acevedo Julio César • • • • • • • • • • Rafttel Marichal · Sobre la Propaganda • • • • • • • Gustavo Agrait

Emilio S. Belaval Los Extretnos se Tocan • · • • • • • Salvador Tió Barlovento y Sotavento • • • • • Juan Fernández Un Siglo de Literatura

• • • • •

Los Objetivos del Sistema de la Enseñanza Pública

Margot Arce Y Antonia Sáez QUINCE CENTAVOS


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ISLA VoL. I

SAN JUAN DE PUERTO RICO, OCTUBRE

1939

NUM.2

Señor Goberflador: firmadas sin fecha. Ni la masacre de Ponce que Al tomar posesión de su cargo se posesiona no tuvo justificación alguna ni recibió la má~ leve usted, se hace usted cargo de nuestra soberanía. sanción después de perpetrada. Ni olvidamos el Carga pesada por ser a la vez cargo de concienproceso desmoralizador alentado con frecuencia cia, fácil de desempeñar, pero difícil de desempedesde Fortaleza, ni los propósitos de resolver con ñar bien. Por disposición del Acta Orgánica el turismo y otros paliativos ridículos los graves propuertorriqueño propone y el gobernador dispone. blemas de nuestro pueblo. Así se ha dispuesto de Y ya que a disponer viene lo que a nosotros por nuestra vida viciosamente y sin motivo, con la limitaciones legales aunque no justas nos es veabsoluta impunidad de quien puede usar y abusar dado disponer, disponga mejor que sus antecesores y al menos podremos ofrecerle a cambio de del poder sin responsabilida~ ante el pueblo sobre el cual ejerce sus prerrogativas. los derechos que nos reconozca, de las prácticas que introduzca, si son buenas, y de las que corri- . y ahora, Sr. Gobernador, está usted aquí temja si las corrige bien, un puesto en nuestra hisporalmente, según se dice, para o:ganizar los platoria que ningún gobernador americano ha sabines de defensa de los Estados Unidos. Viene usted do ganarse hasta hoy. precedido de un nombre Y de un prestigio como Es tarea difícil la suya, lo reconocemos. En estratega y organizador, y como experto y comsu tierra los gobernantes surgen. El pueblo los lletente conoce~or de asuntos nav~le~. Nada sabeconoce, los oye, los aplaude, los crea y los sustimos de sus aptitudes para la administración civil tuye. Aquí los gobernadores llegan . . . . Y antes de una sociedad civilizada. Y aunque la clase mide haberlos visto ya tienen derecho a mandarlitar no ha brillado cie~amente por tales aptitunos. Cruzan fugazmente por nuestra vida sin de- . des, esperamos, para bien nuestro que sean adejar apenas huella de su paso,y al poco tiempo de cuadas a su función, Y 1~ prome~emos no regaidos ya casi ni se recuerda su nombre aunque no tearle el aplauso en sus aciertos ni el reproche en siempre se olviden sus hazañas. sus equivocaciones. Por ahora, Y mientras nada No nos olvidamos por ejemplo de las injurias ocurra, nos abstendremos de hacer juicios a priori. ni de los propósitos deshonestos de E. Mont ReilEs posible que haya llegado a sus oídos la nOIy, ahora acusado de fraude en Kansas. Ni dela ción manoseada ya con ex~~so, que pretende de propaganda contraproducente de Teodoro Roosemanera simplista y superficial, parcelar a Puervelt que exhibió por el continente nuestra miseto Rico en dos campos: !!na. mayoría pro-ameriria para implorar limosnas humillantes cuando cana, decididam~nte anexionista, asimilista y dósólo pedíamos la oportunidad de vivir más dignac}l, y una ll_linoria reb~lde, fra~camente nacionamente de nuestro trabajo. Ni olvidamos que lista, agresiva, estentorea y VIolentamente t• Robert Gore pretendió al nombrar los miemb~os Mo1estam os su a t enc1on · , para decirle an 1· americana. de su gabinete que le entregasen sus renuncias

IN DICE Editoriales Señor Gobernador ---------------------------El Inciso D. --------------------------------El Caso de Maleza Alta ----------------------Hon1bres y Principios -----------------------Artículos ¿Para qué esta guerra? ----------- Clara Lugo Los Extremos se Tocan ----------- Salvador Tió El Destino de la Lengua ------- R. del Rosario El Secreto de la Actitud Rusa J. l. Jiménes Grullón

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Sobroe bl~ ~ropadgalnS~at _____d_____ Gustavo Agrait Los Jetlvos . e 1s M ema e la Ensen-anza p u'bl"lea en Puerto R tco -- argot Arce y Antonia Sáez Barlovento y Sotavento --- ---- Juan F ernan , d ez Un siglo de Literatura Culterana

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. .. . Emilio S. Belaval 14 Claud1cac10n Comunazt ______ Francisco Acevedo 15 Julio César ------------------ Rafael Marichal 16 Revista de Libros -------------------------------- 20 Objetivos de la Enseñanza ----- Dr. J. M. Gallardo 20 Guia -------------------------------------------- 20


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que es falso. Minorías, grupos mínimos, sin fuei·za ni prestigio en el país son tanto los unos como los otros. Tan desacreditados los que se entregan y se postran olvidando una de nuestras acendradas e inconfundibles virtudes -la dignidad- como los que pretenden arrastrarnos a una 1ucha desigual e inútil en nombre de un nacionalismo con más apego a la estridencia que a la realidad. La verdad es que la mayoría de nuestro pueblo, no importa en que campo político se encuentre por motivos circunstanciales y con frecuencia interesados, vive disgustada e inquieta, disgustada por la triste condición que hasta ahora se nos ha impuesto como destino, inquieta por la inseguridad y la angustia perennes que en toda nuestra vida ha puesto un sistema económico y político que a nuestra mano no le fué dable rechazar y hoy ni siquiera modificar. ' Esto lo saben bien los puertorriqueños que suelen rodear a los gobernadores. Saben muy bien pero se lo c,allan, que esta vida artificial nuestra, con econom1a prestada, con ideología prestada, con leyes prestadas, con toda una idiosincracia superpuesta ~obre otra idiosincracia, no logra sino des~aturahzarnos cada día de nuestra existencia forJ~ndo un nuevo ~ipo de hombre, híbrido, insustanCial, . de . mentalidad confusa, de carácter fofo, partidario d_e todo. y de nada a la vez ; un ser y un no s~r. al mismo tiempo; un tipo que lo mismo se ~anifiest~ en romántico patriotismo como reniega e ~u patria por no encontrar en ella nada que valga a pena, excepto su geografía pintoresca. Pero aquí,. señor Gobernador hay mucho má<• que eso. Hay un puebl ' ·> por la libertad d t o generoso, que supo verter pudo d e o ros pueblos, la sangre que no resolv erramar por la suya. Pacífico, que pudo de la er problemas como el de la esclavitud dentro otros ~~~~~~s majertad _de un Parlamento, cuando sangre D por a misma causa se ahogaban en mencia"s d~[o 1~n el trabajo a pesar de las inclerio si e m e I~a Y del sol abrasador' hospitalala pobre~~ep~ l~stod a pr~star favores, lo único que su suerte Es e e ar · n pueblo que no mereció Gobernador ~ e~ el pueblo que no puede conocer el nuestros v ll es e su Fortaleza. Está disperso en fre y mue:e ets Ybe~ nuestras montañas. Y allí su' ra aJa Y espera. Poco más que . gatearle nuest rfrnos decirle. Ofrecimos no rediéndole sus rf ap auso Y se lo cumplimos, aplaudicial. Esper~a abras en favor de una reforma juPero con ese rn~~~ que no se quede en palabras. una advertencia. Ivo Y para cerrar, no está de más Desde hace · l.;Iones en Puerto rnuch Ric 0 . t·Iempo diversas agrupam~. En un editorial ~ VIenen recabando tal reforsenalabamos corn e l!Uestro primer número la d o necesidad . e1udible. ¿Pero qué po emos hacer? N u e t In puesta en tal forma ~~! (arta Orgánica está disd~ afuera Y apenas si no~do !Ylal puede venirnos bien. " deJa hacernos nuestro amer 1·ca . Gustan t es delosrepetir nos de d ec1r . y los american1zan . ' que somos · e 1 go b Iern? propio, lo que e. . Incapaces para con el gobierno ajeno por mit~Ivale a conformars 8 P.oRtenemos lo contrario y n que s~a. Nosotros c·I gobierno ajeno, aunque s~anos res}~namos con magnifico, porque

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nos creemos capacita<los para hacerlo mejor. Pol lo menos, mejor que Reilly, que Roosevelt, que Gore, y que Winship. Resultaría difícil hacerlo\, peor. Como cada cual juzga según su condición, no nos extraña que los incapaces, juzgando por sí mismos, crean en la incapacidad general. Pero como nosotros tenemos fe en nuestro pueblo, y entendemos, con J efferson, que no ha de haber gobierno sin el consentimiento de los gobernados, y con Vasconcelos, que los pueblos solo encuentran su salvación en sí mismos, nos mantendremos inflexiblemente contra toda medida que pretenda resolver, sin contar con nosotros, aquello que al fin y al cabo es de nuestra exclusiva cuenta. Si es inevitable que nos sigan haciendo las cosas que nosotros podemos hacernos, preferimos, naturalmente, que estén bien hechas, para no tener el doble trabajo de deshacerlas y volverlas a hacer. Pero no podemos agradecer mediatizaciones innecesatias. Nuestro pueblo debe tener derecho a resolver y dirigir su destino sin ingerencia de mano extraña. N o habrá tantos motivos de queja si se nos gobierna bien, pero no podemos agradecer que se nos dé como favor lo que nos pertenece por derecho. N o lo podemos agradecer y no lo agradecemos.

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El Inciso D. El inciso D. de los "Objetivos del Sistema de Enseñanza Pública" dados a luz penosamente, si juzgamos lo apretado del estilo, por el Departamento de Instrucción, dice así: "D. Pondrán al estudiante en condiciones de dominar el idioma inglés, como un vehículo para entender mejor las instituciones y los ideales americanos, y como un medio de enriquecer aún más el idioma español y su literatura."

¿Sostendría el Sr. Gallardo en Washington, o en un Congreso de Pedagogía, que "como un medio de enriquecer aún más el idioma inglés Y su literatura" es necesario que los estudiantes americanos aprendan todas sus asignaturas en español? El Sr. Gallardo no lo sostendría. Aquí sí. Aquí todo puede decirse y hacerse impunemente. Por no decir eso mismo salió de su puesto el Sr. Padín. Y lo que dijo el Sr. Padín estaba de acuerdo con el dictamen de la Comisión Pedagógica de la Universidad de Columbia, con las palabras de su presidente, Sr. Murray Butler y con las decisiones del Congreso Pedagógico de la Sociedad de Naciones.

El Caso de Maleza Alta Según información ofrecida por la prensa diaria, más de mil puertorriqueños que residlm en el Barrio Maleza Alta de Aguadilla, propietarios de más de 1,800 cuerclas de buena tierra, ha .. brán de ser expropiados por el Gobierno de los Estados Unidos, al efecto de establecer en sus te-


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rrenos una base aérea para la defensa militar de la Isla. Un artículo del señor Ramón Añeses, ciudadano de reconocido prestigio en aquella municipalidad, publicado en 8 de setiembre, destac8: la injusticia que representa para dichos terratenientes la suma de $199,000.00, asignada por las autoridades federales y depositada en Corte para pagar por los terrenos expropiados, en contraste con el valor real de los mismos que se estima sea más del triple que la cantidad asignada. El hecho ha producido tal conmoción entre las gentes afectadas "que ya tnlo ha perdido la razón _presa de una crisis nerviosa". Todo esto fué obJeto también de un editorial de "El Mundo" en la fecha ya indicada, a cuyos atinados com~nta~i?s esta Revista une su voz en demanda de JUsticia para el grupo de co111patriotas perjudicados con la acción federal en este caso. . Es verdaderamente lastimoso que el Gobierno de los Estados Unidos, que ha tenido si~mpre .sus arcas abiertas para otorgar compensaciones JUStas, como lo provee la Consti.tución1 por l~s propiedades privadas que exprop~a, ~ste regateandole a estos puertorriqueños la miseria ~e unos cuan: tos miles de dólares, cuando es ev1d~~te q?e SI pagara lo justo, haría una demostrac1on mas de sus elevados propósitos para nuest:o p~eblo. Pero con acciones de esta índole los funcionarios federales ponen en grave riesgo esa fe inquebrantable que muchos conciudadanos nuestros han puesto en la justicia de los Estados Unidos y q_ue por ~ant,l~ años ha venido predicando el Sr. Aneses. D1ce e · "Personalmente y por escrito le he estado aconsejando a aquellos buenos y leales ciudadanos de !os Estados Unidos, que al igual que yo han mante~I,do fe en los nobles ideales de nuestra gran ~ ac1on, que no desesperen porque al fin se les hara cumplida justicia". N o se preocupe el señor Añeses. Muy pronto se investigará el caso y con la ayuda del Gobernador Leahy, que cuenta con gran influencia a_n~e la Administración federal, el mal se corregira. Es cierto que los que hayan perdido la razón ante el peligro del "destierro", puede s~r que no ~ogren recuperarla. Pero eso no es de Importancia; los sinsabores e inquietudes espirituales que ya han sufrido los otros quedarán abundantemente comensados por las fuertes sumas que segurame_nte ;e asignarán para acrecentar la compensación. Tengamos fe. Nosotros por nuestra parte estam~s . alg_o reocupados por algunas ot~as. pequeñas In}us~I­ P.as que aun quedan por ehm1nar. L~ miseria 1 e nuestro campesino en general, por eJe~J?lo, .el cuarenta y dos por ciento de nuestra poblac1on sin trabajo seguro, algunas tierras acumulad3:s e.? manos de un puñado de corporaciones, los discrimenes en los tratados comerciales, en la cuota azucarera, el cabotaje. . . Pero no importa, t~n­ gamos fe en la justicia final. La fe. hace ver acleros milagros, no sabe de plazos fiJOS. A veces se olvida hasta del hambre que padecen los ot!~8 hombres a nuestro lado, y de que el hambre positivamente mata a los hombres antes de que ll~gue la justicia apetecida. Y aunque no se advie~te signo de que puedan ser corregidas tantas IDjusticias en un futuro cercano, no debe_mos ~ud~r de que algún día se corregirán. Lo tmpo~ a~0 ~ es que sigamos teniendo fe. ¿Hasta cuan~ • Eso no tiene importancia.

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Hotnbres y Principios El nombramiento del Ledo. Jorge L. Córdova Díaz para la vacante de Juez de Distrito de San Juan ha tenido la aceptación de todas las personas que se preocupan por una sana administración de justicia. Ha sido un acierto del Ejecutivo, además de un golpe certero a los que estuvieron pendientes de que se hiciera el nombra~iento para entonces incluirle como candidato en las listas de aspirantes. El hecho, tal como ha ocurrido, reviste dos aspectos dignos de ser considerados: de una parte, el nombramiento constituye una selección adecuada a despecho de las recomendaciones de la política partidista, que en este caso parece no co~v.encieron al Gobernador; y por ello debemos felicitarnos. Pero de otra parte, el nombramient<i representa un acto de absolutismo ejercido sobre la voluntad ~e lo_s presuntos representantes del puebl~. . Esto Imp!tca que cuando el partido o grupo pohtico que este en el poder recomiende un candidato idóneo y el Gobernador de que se trate no esté inspirado en el más sano propósito de escoger al mejor hombre, su autoridad ilimitada le puede llevar a la peor selección. Los que hoy aplauden sin reservas no podrán en tal caso presentar justificadamente su objeción. N os importa naturalmente la selección del mejor hombre, pero nos importa también que no se realice pasando por encima de muy caros principios cuando bien puede hacerse dentro de ellos. Y la objeción es ésta: si un gobernador puede designar a su antojo, queda aún más absorbido el poder legislativo por el ejecutivo. Y como la tendencia absorbente del ejecutivo es un fenómeno de este tiempo, que se inclina hacia las dictaduras, nos ponemos en guardia, y señalamos el peligro. Por un nombramiento acertado, que es cosa de un día, no se puede sacrificar un principio que es cosa de siempre. Ello significaría la institucionalización de un procedimiento irregular como norma permanente de gobierno.

ISLA Ai.. SERVICIO DE TODOS, AL SERVICIO DE NADIE. ~E

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La direcri6n tlt' 1 SL.:t se hace ('onj-untamente J'P.~¡;onsablt: bfiNtdu.~

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¿Para que esta Guerra? ~

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CLARA LUGO DE SENDRA

Durante cinco años hemos vivido en angustiosa ansiedad por la trágica situación del mundo. Injusticia tras injusticia: Etiopía, China, España, Austria, Albania, Checoeslovakia. Farsa tras farsa: Liga de Naciones, Comité de No Intervención, Munich, Ley de Embargo norteamericana, Pacto de No Agresión ruso- alemán ... (Descartemos de este artículo el triste remedo de todo eso en Puerto Rico.) Pacifistas por profunda convicción que nadie ni nada podrá destruir, hemos sabido del dolor íntimo de tener que desear la guerra, ur:a guerra que salvara por un dolor más intenso lo que la paz a medias estaba destruyendo por· falta de sabiduría y valor. Siempre sería preferible morir en lucha heroica que vivir una mal llamada paz ruinosa y envilecedora. Ruina y destrucción en los países que ya había visitado la espantosa guerra moderna, ruina inevitable de la economía mundial como resultado de un loco pugilato armamentista; vergonzoso ultraje del derecho intern~cional q_ue alcanza su más vil apogeo en Muntch; envilecedora falta de respeto a la vida humana, a la palabra empeñada, escarnio de todos los valores del espíritu, ruina de todas esas cosas que no podrán cotizarse en los grandes mercados, pero sin cuyo apoyo dejamos pronto de ser hombres para volver a la animalidad. Cot;no ~n tales condiciones la guerra habría de ser Inevitable (¿qué otra cosa puede ocurrir en un mundo de locos armados?), deseamos que llegara cuanto a~t~s, cuando aún hubiera algo que salvar. Se segu1r1an destruyendo cosas materiales! P7r? quizá estaríamos a tiempo de salvar los principios de dignidad humana ; morirían hombres pero acaso se salvaría el hombre. to Por fin .aquí está la guerra, la guerra que ~os los pacifistas del mundo nos vimos obligados he esea,r como último recurso de salvación. Pero co a9.u 1 _que en este momento surge en nuestra n~1enc1a una nueva duda más torturante que la Íinsiedad de los últimos cinco años. ¿No habrá ~gado tarde cuando no queda ya ni un solo ejérct 0 que marche en valiente defensa de los valores ~~el~ue~í~mos salvar? En vano esperamos oír de auté~r.testr?s campos de batalla una sola voz la guerra lea VIbración vital humana. Ha llegado espectros' aero es ~na guerra de espectros contra qué esta 'gu~rme~tiras contra mentiras. . . ¿Para ra. i I nglaterra F . de los pueblo Y r3:nc1a defendiendo el derecho para la historia ~eqlenos ! ¡ Cuánta significación llo de la con ciene. a humanidad, para el desarroverdad tanta me~;!i ~olectiva universal si fuera .p 1 . Ira. ' o onla batiénd b tad! ¡ Qué hermos ose ravamente por su líberpara la cobardía y~ epo)ey~, qué tremendo golpe Jonia no hubiera pe~i~sc avitud ~i esa misma Poel festín cuyo plato ún?c ayer m1s~o su parte en coeslovakia! ¡ Cuánt f 0 era la hbertad de Chea a 1sedad t . y fuera del campo de bat·a 11a st"gue l a pantom1ma.

Rusia la Rusia antifascista, la "defensora de las cla;es oprimidas de todo ~1 mul!-do" ti~nde su mano "amiga" a la Alemania anticomunista,. rabiosamente nacionalista cuyos campos de concentración se han tragado miles de defensores de la causa rusa. ¡Qué maravilloso ejemplo de fraternidad, de cristiano perdón, si ese apret~n de manos fuera noble y para bien de la h uman1dad 1 Desde España, Francisco Franco suplica que no se bombardeen las poblaciones civiles. ¡ Cuánta piedad para los niños y las mujeres polacas! 1Qué lástima que estén aún humeantes y olorosos ~ carne humana inocente los escombros de Guernica, Madrid, Barcelona, Almería. . . . Roma aconseja un nuevo M u n 1 e h . ·,Qué burla! . Las demás naciones del mundo se dan pr1sa a declararse neutrales. Se lavan las manos· · · Mientras tanto en Puerto Rico los azuca~eros baten palmas porque venderán a mejor preciO su. azúcar y al comercio le falta tiempo para encarecer el miserable plato de nuestro pueblo ham... briento. ¡ Cuánta ignominia ! Pero, ¿por qué siguen doliéndonos. esta~ casas ?, ¿por qué siguen amargándonos la v1ua ?, ¿f<?r 0 qué todo este "sentimentalismo español" que Iturbi? La razón parecerá torpe a los lla~a .os racionalistas pero es nuestra razón, nuestra unica razón. Estas cosas que se van entronizando_c~:o. normas de conducta en el mundo, toda esta InJ 1ticia, todo este escarnio, toda esta farsa, t~dacia "razón" brutal de la fuerza contra la concien a no puede menos que torturarnos porque senti~~s que nos empuja a un plano que no es el nues ' al plano de la animalidad. . cia No podemos ver sin horror que la conc1en humana se va vaciando de su sentido moral. b No podemos resignarnos a vivir en este ~d~ surdo materialismo vacío de espíritu. La VI la de mera defensa egoísta será muy natural en la bestia que no sabe otra cosa que pelear P~~ili­ presa, pero nos parece indigna de homb~e~ 0c~bre zados. Aun creemos que la ma~anz.a de sal-· por el hombre es inferior al canibalismo. E 1 ero vaje se alimenta con la carne del hermano !narnosotros no conseguimos otra cosa que enven AUn nos de odio y envilecernos con su mue~te. ci6n creemos que la farsa y el engaño es una 1nven el morbosa del hombre que no tiene paralelo en reino animal. doLa creencia de todo esto aumenta nuestr~ lor ante el actual caos espiritual; pero prefeidtn~: el dolor a la inconsciencia. Siqui~ra él _nos a na certidumbre de que el hombre sigue s1en~o u realidad indestructible a pesar de su propia tor... peza. He ahí, además, por qué razones esperarnos aún que de entre esa guerra absurda, de entre esos espectros en estéril lucha egoísta han de salir nuevos hombres. De entre esas trágicas men. . tiras surgirá la verdad que habrá de marcar nuevos rumbos a esta torne humanidad que tan

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dócilmente se deja desorientar y ametrallar por media docena de locos. Sólo cuando esos hombres y esa verdad tomen armas en combate viril por la libertad del espíritu, por la protección del débil, por la dignidad del hombre, sólo entonces podrá esta guerra dar su fruto de paz. Mientras tanto al hablar de los

beligerantes sólo nos cabe decir: "éstos son menos ma:los que aquéllos". Mientras tanto, y he aquí lo Importante, no permitamos que nos contagie su odio Y su mentira. Mantengamos fuerte la conciencia y prestas las manos para la primera hora de verdadera paz en que habrá de empezar la verdadera lucha.

Los Extremos se Tocan PoR SALVADOR TIO MONTES DE OCA

l. U na vez más se hace bueno el viejo aforismo castellano. Los extremos más remotos aparecen casi siempre juntándose, que la historia es redonda como el mundo y desde cualquier punto se llega a cualquier punto, a un punto de honor, a un punto perdido o a un punto muerto. Las vueltas y revuelta~ de este confuso período histórico nos llevan sin quererlo al punto suspensivo. . . donde más vale callar. "Calla si no has de decir algo que valga más que el silencio'', mandaba Nietzche; y porque sabemos el valor del silencio y tenemos un profundo respeto a la palabra, nos cuesta mucho hablar cuando una súbita voltereta de la historia nos deja en suspenso. Pero no es posible callar más tiempo. Ante nuestros ojos los absurdos vienen a hacerse dogma, y en momentos de confusión las palabras tienen el deber de ser más claras y más serenas. N o es el momento del "sálvese quien pueda", sino el de empezar a salvar lo que por hombres tenemos la inevitable obligación de proteger. He aquí dos doctrinas y dos naciones que ayer estaban frente a frente y hoy nos las tropezamos mano a mano. La mano abierta del nazismo descarga otra violenta bofetada sobre la faz del mundo, y el puño cerrado del soviet, sin dar tiempo a reponerse, golpea alevosamente por la espalda. La tragedia de Polonia no es solamente la tragedia de Polonia. Es de todos, porque en ella vemos el destino de los débiles en un mundo que ha hecho del poder su máxima finalidad y no repara en medios para cumplir sus fines.Para nosotros, e1 fi n no JUS . t I"fica los medios, • sino en una circunstancia ; que el mal que se cause, sea menor que el que se pretende evitar. N os sentimos profundamente antimaquiavélicos. Y ante un mundo que se vacía rápidamente de contenido espiritual como nos muestra Berdiaeff en su Nueva Edad Media, nosotros afirmamos la supremacía de lo espiritual y oponemos a la fuerza bruta que nada respeta, el valor inmutable de los principios que se respetan solos. II. De la Alemania nazista que idoliza e idolatra la fuerza como expresión típicamente germánica, no nos extraña esta bárbara demostración. N o se da cuenta, o tal vez se dé, y así lo prefiera, que inspira miedo en vez de respeto, .Y rencor en vez de admiración. De una Alemania que mantiene como artículo de fe la superioridad de la raza aria y pretende que todos los demás hombres somos tipos inferiores rezagados en la evolución del mono hacia el hombre, y como corolario: que el mundo ha de servir y obedecer

a Alemania porque tal es el inevitable destino a que lo co~dena su inf~rioridad, no nos extraña ~te eml?eno pangermanista que mantiene dos finalidades Inse~a~ables, aglutinar a los alemanes en un cuerpo un1co y subyugar al mundo por la fuerz~; ~ero tampoco n~s extraña la natural r~acc!on VIolentamente antialemana, o mejor, antinaz_I, ~e u~ II_lUndo que se niega a aceptar su p~opia InferH~ridad como dogma, y la cadena al p1e como destino. Hay dos doctrinas típicamente hispanoamericana_s, de entronque cristiano, de hondo arraigo contin~ntal, qu~ pe!filan con claridad meridiana ~,u ca;act~r antinazi.. La una, la doctrina Drago la ~1ctor1a no autoriza . .el despojo". La otra, tati. corriente en. nuestros mas grandes pensadores que hem?s p~rdido su .origen, "Am~rica para la humanidad . La pr1mera, herencia directa del ca baBero español del Siglo de Oro--antecesor e~ pala~ras de Fernando de los R~os, del "gentle~an" Ingles-que al ser armado se Imponía a sí mismo como misión fatal la dura obligación de defender al débil contra el fuerte, la quijotesca tarea de enderezar entuertos. . . La segu~d~ es herencia también de un principio mur ~riStiano Y muy castellano, disperso en tantas paginas y en tantos hechos de nuestro pa sado y que, a pesar de haber sido tantas veces ~­ vidado o .descuidado, da el tono de la colonizac ·«? y determina la conformación interior de nue trion , ''Tod os 1os h omb res pueden salvarse'' S os paises. y por estos m<!tiyos, expresión del carácter hondamente democratieo, aunque no siemp l"b ral, d_el pueblo epañol, fué España la únic re 1. ,ecolonizador.a CaJ?az d~ asimilar tantas ~ llaCIOn das razas Inferiores o formas más P ~a t amacultura. Y es por esos motivos u er ec as de se levanta, o se rebaja a decfi. ~,~u~do Hitler 1 para Alemania", nosot;os od a umanidad 1 airadamente replicar "Amé~ caernos orgullosa y 1 da.d"; para prestar voluntario para l_a. humani- \ nunca para rendir forzada ser ~d serbvicios, pero \ Si aceptamos la idea de Vl um re. , 1 ~C9Pt!lm.os auto~áticamente la ~~perioridad aria, Inferioridad equivalente a a 1 ~a. ~e la propia y eso no. También nosotun SUICidio colectivo. teoría racial, pero la raza ros tenemos nuestra ,_, g~otesca e inexacta identi~o 8 ~a1:a .nosotros una ) nJdad de pensamiento a bio~ogica, es comupor la cultura, libre defer de. de~~Ino, vinculación voluntad de crear con ·un minacion de convivir y leH Y morales· raza PJ tamente valores materiay en cua~to a R:r.a nosotros, es espíritu. . era, la no colaborac.1 ,sia. El año 32 su consigna y burgueses eran tod 0°n con P~rtidos bur~ueses, s 1os partidos no atibados a

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6 la Tercera internacional. Pero la táctica lleva al desastre, Dollfus en Austria, Hitler en Alemania, Gil Robles en España, incendio del Reishstag, prisión de Thaelmann, campos de concentración, y ... viraje en redondo. Dimitroff es el hombre del día con la nueva consigna, "Frentes populares en todo el mundo". Es decir, colaboración con partidos burgueses, conformidad con meros simpatizantes anteriormente detestados y ahora agrupados precipitadamente en "defensa de la cultura", para "luchar contra la guerra y el fascismo". Durante este tiempo tuvieron efecto, un lamentable efecto, los 11 a m a dos juicios rusos. Tuckachewsky y nueve generales son fusilados secretamente por pretender un acercamiento con Alemania. Bukharin, Karl Radek, Zinoviev, Kamenev, Karakhan, Yagoda, y centenares más, e~tre los q~e. figuraban literatos, médicos, ingenieros, exministros, exembajadores, son agrup~­ dos en una absurda e inexplicable desviación de 1~ línea gene~"al del P?-rtido-desviación izquierdista- derechista- fasc1~ta- (Bukharin, Trotsky, Tuckachewsky) y fusilados o encarcelados sin piedad a base de "confesiones" incomprensibles arrancadas por métodos inconfesables. En esta época es asesinado Andrés Nin en Barcel.ona durante la sangrienta liquidación del trot~k1s~9 en España por órdenes de Stalin y bajo 1~ d1recc:1o.n de la GPU. Tales excesos, innecesario~ . e InJustos, y que debilitando al gobierno f?-cihtaron el triunfo del General Franco, se justificaron entonces acusando al trotskismo de favore~er con sus métodos radicales el triunfo del fascism.o,. ~s decir, de traición. Y aquello que ayer era tra1c1~n ~e convierte hoy en la nuc ..~·a virt:Jd, lda nueva .tact1ca, la nueva política, la línea general el Partido. A los que nos hemos habituado de hace tiema observar ciertas maniobras repulsivas del s~~ara~a ~talin no nos sorprende este nue~o y . Ito VIraJe en redondo. Las democracias trai~tonadas. Pacto con Hitler, '"'hasta ayer amenaza t ontra la paz Y la cultura"; la cooperación se or~a en conspiración y Rusia empieza su "lucha en ~ vo; de la guerra y el fascismo". ~Como explicar a los centenares de miles de espanoles que dieron su vida para defender al

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mundo de la amenaza comunista o de la amenaza fascista, este inesperado acercamiento de los doa extremos? /Los extremos se tocan, pero cuando se toc~.a, se trastocan, se trastornan, se confunden: Nazismo y comunismo-doctrinas sociales antag6nicas, pero similares ya de hace tiempo en métodos, en formas y en deformaciones-en su inescrupulosidad para realizar sus fines sin reparar en medios, han terminado por convertir los medios en finalidad y, como los medios eran idén· ticos, en confundirse. La brutalidad queda permanentemente institucionalizada, constitucionalizada la arbitrariedad, y las ansias de redenc}ón humanas, a punto de quedar a merced de un Imperialismo pangermanista o de un paneslavismo imperialista. El triunfo de una coalición de este tipo limitará el derecho de la libre determ!nac!ón a rusos y a alemanes. La libre determinación deja de ser un principio para ser un result!ldo de la fuerza. La democracia ha muerto, por Instinto de conservación se ve forzada a recurrir ~ una forma totalitaria y negar libertad a todos aquellos que pretenden usar la libertad sólo .para destruirla. III. ¿Se ha cump1ido una etapa lógica del materialismo dialéctico? Tal parece. La negación, y la negación de la negación, parecen C?Dfundirse o sintetizarse en una nueva afirmación bárbara. Ante esto repetimos las palabras valientes de Thomas Mann "O estamos con la barbarie o contra la barbarie". Y no contra la bfrbarie de unos y en favor de la barbarie de 08 otros. Es este momento el más propicio para reivindicar el derecho de los hombres a se~ hombres y no fieras, precisamente porque es pehgro~o.· Es el momento de erguirse altivamente, lo nusmo frente a minorías poderosas que frent~ a ~f 1titudes desenfrenadas, para defe~der princiP eternos que son razón de nuestra vida, si es que a vida ha cle ser digna y noble expresión J;uma.n~~l N o confundamos la fe con el fanatisll1°' dogma a la persecución no hay más q.ue .un pas¡. Pero tampoco la tolerancia con la Indife~ercd~ que nada aprecia y nada desprecia, como SI 010 fuese igual y no existiese una jerarquía de. vad res para diferenciar humanidad de animahda ·

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El Destino de la Lengua Por RUBEN DE".L ROSARIO ¿Cuál s , Puerto Rico ;ra. el fu.t~ro. último de la lengua ~~n continuarán ·n ~., S~guira siendo española, es decir, próximos diezu~s r.os des~endientes, dentr<? de los la milenaria trad .c 1.l!co Siglos, pagando tributo a rá, en el silencio ~ 1 ?!1 peninsul3:r J ¿Se extingu imas poderosa meJandole su s1bo a otra lengLa de ser español! enos perezosa? ¿Dejará aca~·o embarazada ,le fna.;l~c?:cers; .una jerg3; provincial, lengua americana co~~s · ~., D evendra alguna vez He aquí los cuatr~ Ine"!lta1mente americana? idioma español que porvenires que solicitan este ción diaria. usamos en nuestra convers2.Pero hHy que descartar dos d t · eN"es1 os cuatro }·uml)('.h,,· por ~1 u.e son Improbables '""e~"ul· l bl . 1 os puertts} ••.• .¡~Ll'':;c~ • • .i • • • >.~ "' g remos la ando español ni tam.-

poco haremos un trueque inútil, aunque ambiciof:~ del español por el inglés. Es curioso notar que mismas causas que nos impiden ab(l icar la Ieng~: materna son las que nos privan de mantene~ · intacta. Por ejemplo, el exceso de gentes de Puetto Rico, que llena de zozobra el ánimo de los econdmistas, no sólo nos defiende como una mural_la e la penetr.ación lingüística, sino que no.s a!eJ~ ~e nuestra órbita originaria. La mayor densida t. e un núcleo de población tiende a aumentar la ~~­ tonomía de su habla local.. Por ot.1:o lado la, fa a de un sistema regular de Instruccion (rec~erdere que la mitad de ,los niños no va ni p~ede u· a a escuela) contraria tanto la permanencia de la antigua unidad de lengua como la invasión de una lengua nueva. Doble efecto ejercen también las


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lántico. Los medios de comunicación, en los que relaciones sociales y comerciales, que hoy son nupone su fe mi querido maestro el señor Menéndez las para con España, pero que existen con los Pidal, resultan insuficientes para contener el fluir Estados Unidos. Nuestro comercio interior es lento y obstinado del idioma. A veces no parece toda vía español y puertorriqueño; prescinde del que reprimen la evolución, sino que la estimulan. inglés y funciona perfectamente sin él. En suma, El radio, v.g., riega por América un español torpara que Puerto Rico retenga el español en su pureza o para que lo cambie por otro idioma, sepe, chapurreado desde las estaciones de Berlín, rían indispensables estas condiciones: l. menor Moscú o Schenéctady. Creo, pues, inevitable la densidad de población, 2. intensificación al máxitransformación del español americano de modo mum de la cultura que se pretenda mantener o divergente a la que pueda experimentar la lenimponer, y 3. absoluta solidaridad económica Y gua de la Península. Este proceso se anuncia ya social. Factores todos que no se dan aquí. en la abundancia cada día mayor de giros y voN o quedan, a mi entender, más que dos alcablos regionales, en el sinnúmero de diferencias ternativas. O se forma un dialecto revuelto Y articulatorias y en las variaciones melódicas del pintoresco, verdadera galaxia de vocablos hisJ?adiscurso. noingleses de mero uso insular; o Puerto RicO Y es natural que España pierda la supremase separa gradualmente de la lengua española cía del lenguaje. Escribo esto a sabiendas de que para fundar sobre ella un idioma superior, cosalgunos cerebros amigos lo recibirán con esceptimopolita, flexible, rico, algo así como el sobre- f'Cismo. ¿Cómo es posible ?-se dirán interiormen.. castellano de que nos habla Unamuno. . te.-De boca de españoles aprendió este mundo a Desembocar en un dialecto mestizo s:ria leer el silabario de la civilización. Desde la época lamentable de momento, pero no a la larga SI es de la Conquista hasta nuestros días, ha sido Casverdad que nuestro pueblo tiene algo nuevo que tilla la suprema autoridad en materia de lengua, decir al mundo. En última instancia las grande.s asentada tanto en el coraje de sus guerreros como lenguas europeas son un!l jerga de .~oces de dien las dotes creadoras de sus escritores insupeversa procedencia. ¿Cuanta confus1o~ de p~la­ rables. bras no hay en la inglesa, donde cas1 la mitad El imperio del idioma como el del espíritu, del léxico deriva del francés y el latín? ¿No era tiene sus límites en el tiempo, pues no hay una igualmente el griego clásico una mezcola~za ~e sola lengua que haya logrado flotar por siempre los dialectos ático eólico y dórico? La historia sobre las aguas retorcidas de la historia. Tarde demuestra hasta Ía saciedad que ningún idioma o temprano, sin que nos demos cuenta de ello el ha nacido limpio de este pecado original. De ahí español de América reclamará su independe¡{cia que yo no pueda suscribir el gesto agorero de respecto del español de España, que habrá de nuestros malinformados defensores de la raza. t sentirse orgulloso de retoñar en forma tan esSi alguna vez surgiera una especie de patois está pléndida. Ya entonces estará clavada en las conen la mano de los propios puertorriqueños el ciencias la noción de que se habla un idioma joven darle decoro y empaque de lengua culta. Otra resultado quizá de un término medio entre los dia: cosa sería aceptar el destino triste de Santomas Iectos que pueblan la América, quizá del predomiy Curazao. nio de uno de ellos, que puede ser el de Argentina La segunda de las alternativas señaladasel de Méjico o el de Puerto Rico. Cuál sea ei creación de un lenguaje hispanoamericano--ca~a dialecto o combinación de dialectos que presidirá mejor con la situación de la cultura en el hemisese momento de alba no lo sabemos : todo depenferio hispánico. La instrucción públic~ no .está de de las condiciones p~líticas Y culturales, que tan difundida como para apoyar la uniformidad son los factores que deciden el curso de una lendel español a través de veinte naciones indepengua. De todas maneras ese nuevo idioma ese dientes desvinculadas de la madre común por la sobrecastellano, será más fecundo, más va~iado distancia. Las ondas sociales y espirituales que y más expresivo que el español de hoy. parten de España se amortiguan al cruzar el At-

El Secreto de la. Actitud Rusa POR

J. l. JIMENES GRULLON

El pacto de no agresión rusoalemán Y la i~­ vasión soviética de la parte oriental ele Polonia sorprendieron y galvanizaron la opinión democrática del mundo. La sorpresa tuvo fun~~~os motivos: desde su nacimiento, la Unión Soviebca se había distinguido por su política de _paz Y de seguridad colectiva. Mientras otras nacio~es cultas y poderosas se lanzaban a la conq~nsta de tierras habitadas por razas que ellas consideraban "bárbaras", o mantenían en otros puntos del. planeta regímenes de carácter colonial, que brindaban beneficios cuantiosos a sus magnates económicos, la Rusia roja se mantuv? dentro de. sus propias fronteras, con sus poblaciones sometidas

--en .cada sitio-a un régimen político econó . !.déntico. mico . 1a h ost"I. ·Ese . . dpacifismo 1 ·trajo como corolario 1JZHClon e as naciones que se destacara curso de estos últimos años por actos d n, e~ó e1 · ' e agresi n, .y que f,und amentaron su.s existencias políticas en 1.de~log1as franc~mente Imperialistas. El Japón, Italia Y -f\.lemania se convirtieron, por esos mis~oe. motivo~, en blanco de los ataques rusos. El .Lascismo fue ~eclarado en Moscú enemigo número 1 ~el bolcheviS!JlO. Y el mundo ·democrático, que calificaba antano al régimen soviético como mons . . tr,uoso Y absurdo, comenzó a mostrarse más benevolo para con él, y a aplaudir en sus adentros

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8 la orientación de su política exterior, expuesta más de una vez por Litvinoff en Ginebra, y ratificada por los hechos. El antiagresionismo ruso dejó a menudo de ser manifestación pasiva para convertirse en fuerza activa. La ayuda soviética a la España republicana y a la China mártir fueron fehacientes testimonios de esa actividad justiciera. Hubo un momento en que hasta los más recalcitrantes enemigos del régimen rojo sintieron admiración y respeto hacia la actitud asumida por sus líderes: nos referimos a las trágicas horas que antecedieron a la firma del pacto de 1'.1unich, horas durante las cuales Moscú declaró categóricamente que estaba resuelta a cumplir su tratado de alianza con Checoeslovaquia, si Francia acudía previamente-como lo estipulaba el Tratado-en defensa de la nación amenazada. Pero no hubo necesidad de ello. Chamber-. lain y Daladier, obedientes a los mandatos de la· gran finanza, prefirieron entregar a Checoeslovaquia en manos de Hitler. Las demandas y las protestas rusas no fueron escuchadas. Un marcado desprecio por parte de los gobernantes francobritánicos fué la única respuesta recibida en Moscú. A pesar de ese hecho, la Unión Soviética siguió manteniendo relaciones cordiales con las democracias capitalistas de Francia y de Inglaterra. Estas relaciones sirvieron de base para que se co?versara sobre la posibilidad de concertar una a}u~.nza entre los tres estados. Había, sin duda, l<?gica en el intento, pues tanto Inglaterra y Franc~a como la Unión Soviética se consideraban naClo!les ideológica y económicamente 1:osti!es al Re1ch. Pero cuando se creía que nos acercába~~s ~~ al gran evento, surge lo que parecía incorl_ce :bie: Rusia, dándole las espaldas a los ~misarios d~, Londres y París, concerta un pacto ~ no agresion con el enemigo tradicional germánico. Y declarada la guerra, invade a Polonia en aparente acuerdo con el régimen de Hitler. ' Estos acontecimientos provocaron inmediat t~ cfnster?ación en el mundo. Parecía, en efec! mpos1ble, que un país que se proclamó él mi~mo c!lmpeón de la lucha contra la agresión Y e fascismo, le diera repentinamente la mano al agresor, Y utilizara sus mismos métodos tantas veces ah 0 · ' L l!nnados. El choque moral fué intenso. Y osu~ue t1~nen fe en la virtualidad de las ideas, feicióna~m{rhn Y estiman necesario para la perlealtad a e o~br~ .Y la armonía del orbe, la, una vida los ~?'"t'l'!'ctptos defendidos durante toda. dignació~ ~e ~Intieron desolados, y presos de in~ países dem~n !~ Moscú. El hombre medio de los. cial a Rusi~:abchs re!lccionó ~~,sentido perjudien la espalda'· seh ablo de traicion, de puñalada naciones se s~py asta muchos comunistas de esaE ·~ araron d l ¿Presentí. 1 e part"d I o. consecuencias?~ do~ gobernantes soviéticos esae qué actuaron ·d n u ablemente ... Entonces, ;. por e ese modo? . , . D Ificll responder . d" ., reinante a esta últ.1 ' en me 10 de la confus1on embargo' al m3: pregunta. Hagamos, sin y hagár{¡osl!~nd!s~~~SI~erhciones sobre el punto. emoción escéptica y s1.. ':: aberno~, zafado u~ la · . co erica-emoc1on con la cuét! no se h ace historia-para colocarn 1 de las perspecti~as políticas inmedi~:a:n ~1 rano Pongamos previamente de lado la genye ul ~trads. "d - 1 1 , · ra Iza a 1 ea que sena a a reg1men soviético como un sis-

ISLA tema político que ha perdido totalmente sus baseS doctrinarias y se ha con\·ertido en una autocracia personalista, dispuesta a sacrificarlo todo con tal Je conservar el poder. Esta exclusión no niega, sin embargo, la existencia de la dictadura, y la indiscutible jerarquía ejercida }lOr José Stalin sobre toda la maquinaria dictatorial. A nuestro juicio, tanto lo uno--las bases doctrinariascomo lo otro--el despotismo-coexisten. La Unión Soviética es una gran nación que sin haber ~o­ grado llevar a la prúctica los principios comunistas, ha podido imprimirle-dentro de la dictadura -al sentido y al desenvolvimiento de su vicia numerosos impulsos y esencias socialistas. Pero como el socialismo, según Lenín, no es mús que la antesala del comunismo, hay que suponer que los actuales líderes soviéticos-miembros como lo ~on del partido comunista-aspiran a In generahzació?t del con~unisn¿o sobre el orbe. Y es esta aspiración, justamente, lo que brinda el secreto de las actitudes soviéticas actuales. Todo aquél que ha estudiado un poco de estrategia marxista y leninista sabe perfectameJ?te que lo único esencial y trascendente ante. los OJOS de los bolcheviques, son los fines perseguidos. Los medios, por el contrario, pueden, según esa; ~stbf­ tegia, variar. . . Lo que ayer apareció utihza. e para el logro del propósito, podrá ser ta! vez Inútil y hasta perjudicial mañana. Y viceversa. Un análisis ligero de las tácticas seguidas por la Internacional y el Partido Comunista durante e~­ tos últimos lustros muestra ampliamente esa veddad. Por un tiempo, el partido actuó de mo 0 aislado; atacaba tanto a los socialistas como a las demás banderías de tipo liberal o conservador. Más tarde, viendo que el fascismo avanzaba Y amenazaba anular su labor, consideró opor~n..o cambiar de táctica y unirse a los partidos urgueses de izquierda y a los proletarios modeAra: SI . a ese enemigo . <1os, para el estru1r may OI"' · surgió la nueva estrategia,-conocida con ~1 ~~om~ bre de "línea Dimitrov" ,-que dió nacim1en s los Frentes Populares. Pero como esos Frente fracasaron en España y Francia, debido a la ac; tuación del capitalismo internacional, parece que los líderes bolcheviques- realistas siempre- sa convencieron de que era necesario adoptar ur S nueva técnica, más en harmonía con las actua er circunstancias. Ellos estaban seguros de que P0 medio de la lucha política interna iba a ser completamente imposible provocar el estallido de ~o~ vimientos comunistas en los demás países, denbr de las condiciones presentes. Y pensaron, pro a; blemente, que lo recomendable era estimula~, ~o medio de hábiles maniobras-sin parar m1en e8 en los medios-el advenimiento de u~a guer~·~ europa, en la cual Rusia permanecer1a neuti~ -al menos por un tiempo ;-guerra que estaria llamada a provocar el agotamiento, tanto de .los países fascistas como ele las democracias caP1 listas. El dolor y la miseria ocasionados por e a servirían de magnífico abono a la germinación Y el crecimiento de revoluciones comunistas en las naciones contendientes. Concertar la triple Alianza aparecía como contrario a ese propósito; ella hubiera tal vez arredrado a Hitler en sus planes de agresión. a Polonia. Y en caso de guerra, ponía a Leningrado y a los países del Báltico a merced de !a agresión germánica. Eso no le convenía a Rusia Como tampoco le convenía que Francia e Ingla-

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terra resultasen vencedoras en esa posible y rápida contienda, ya que el triunfo podía acarrear un robustecimiento de sus regímenes capitalistas. Lo que le importaba al Soviet era matar a las dos palomas de un solo tiro; o para mejor decir, dejar que ellas se destrozasen entre sí, y sacar provecho del destrozo ; realizar una n1aniobra de tal envergadura que tanto el fascismo como las democracias capitalistas europeas-especialmente el Imperio británico-salieran maltrechas de la lucha y estuvieran, a la postre, a su merced. Esas consideraciones empujaron con seguridad a Stalin a hacerle su propuesta de no agresión a Hitler, el enemigo que parecía irreconciilable. Y Hitler se prestó a los planes soviéticos, creyendo - como era lógico - que iba a obtener ventajas. Todo parece indicar que él, hombre emotivo, tuvo la intuición de que frente al desconcertante efecto psicológico del pacto ruso-alemán, Inglaterra y Francia claudicarían de nuevo, entregando a Polonia. Por otro lado, la ayuda rusa a Alemania, en comestibles y materiales, se imponía en el caso de que su intuición fallara. Los hechos han demostrado que Hitler se equivocó en sus previsiones. Inglaterra y Francia intervinieron en la contienda, convirtiendo ipso facto al Fuehrer alemán en un prisionero de Stalin : pues es cosa sabida que sin la cooperación económica del Soviet, Alemania no podrá resistir por mucho tiempo ... En síntesis, el plan ruso se ha ido desenvolviendo con la indirecta complicidad del propio Hitler y de las democracias inglesa Y francesa, dirigidas por gobernantes de nula o muy corta visión política. Se concibe que todas las personas que desconocen las tesis de Marx y Lenin hayan mostrado asombro ante la invasión de Polonia por el ejército soviético. N o se dán cuenta de que así como el pacifismo fué un movimiento estratégico de los gobernantes rusos, la actual política agresora obedece a otra estrategia que cuadra dentro de los principios marxistas. Porque si Marx predicó la violencia para la obtención del poder dentro de un territorio nacional dado, nada obsta para que sus discípulos, haciendo uso de ese mismo precepto, lo extiendan hacia campos internacionales, desde un estado socialista ya constituído. Mientras los demócratas levantan con razón los brazos al cielo, indignados ante el hecho, los bolcheviques lo j ustifican, dentro de su moral, alegando que Polonia era una nación ultraconservadora, gobernada por la casta militar y de grandes terratenientes y capitalistas. Ese gobierno debía -dicen ellos- desaparecer, para darle paso a un régimen soviético que respetara las tradiciones y nive)ara a. pobres y ricos. Es muy posible que el Soviet aphque esos mismos principios y técnicas-de acuerdo con Alemania, que le ha preparado maravillosamente el campo- en los países bálticos, creados por el Tratado de Versalles, y llamados por C1emenceau "la cerca de alambre de púas contra la expansión con1unista". La misma Alemania podrá ser ulteriormente víctima de la aludida aplicación. A medida que l~s meses vayan pasando, las relaciones rusogermanicas tendrán que irse enfriando y agriando, P}le.s a pesar de la insincera cordialidad actual, el regimen nazi sigue sien(lo ideológicamente opuesto. al comunismo, y sus aspiraciones constituyen serios peligros para la estabilidad y el desarrollo flel S~ viet. Esa situación de mutuas asperezas Y host1-

li~aciones

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veladas o abiertas se reflejaría inmediatamente en la economía germánica y podría proyocar un movin1iento revolucionario interno que sería seguramente estimulado y ayudado por el soldado soviético. Stalin y Molotov no se sentirán satisfechos con imponer su régimen en la Polonia oriental. Ellos pretenden ir mucho más lejos. La Revolución Universal es su verdadero propósito. Una Alemania agotada y hambrienta tendería magníf~ca e ~nsustituíble invitación para que sus ejércitos dieran el segundo paso trascendental (tal v~z se d~n previamente otros de menor importancia) hacia la extensión del régimen soviético por los campos de Europa. ~ de lograrse esto de modo casi pacífico, sin necesidad de sacrificios, sería sumamente difícil q~e Francia e Inglaterra, cuyos proletariados han sido ?esde ha~e años orientados por la prédica marxista, pudieran evitar la lleo-ada de acontecimientos que traerán probablem~nte la socialización de sus gobiernos. Y difícil también que toda Europa, de la noche a la mañana no se sintiera sacudida por fenómenos de bolche;ización. Demás afirmar que esta nueva estrategia del Soviet. encontr.ará muchos obstáculos y está llena de pehgros. Sin embargo, urge reconocer que si los móviles perseguidos son los expuestos, tanto el pacto germano soviético como la invasión rusa a P?lonia, en vez de sign~ficar armonía y confraternidad ruso germana, constituyen para Moscú una nueva afirmación de fé comunista, y un instrumento -el más precioso tal vez- en la lucha contra el fascismo y el capitalismo internacional.

Sobt·e la Propaganda PoR GUSTAVO AGRAIT Las cosas que pueda decir en este artículo las sabe todo el mundo, pero son de esas cosas que hay que repetir siquiera sea porque existe una fuerte posibilidad de que dentro de poco se considere delito el decirlas. Hace veinte años se reputaba her~j ía el creer que ~~ mundo pudiese volver a encontrarse en un conflicto armado como el actual. N os convencimos ento1:ces de que las ~uerras sólo engendran otras gueri as y de que ciertamente la mejor manera de perder una cosa es poniéndola en ·Juego · en e1 t d t bl ensan?;en a o a ei:o de un campo de batalla Tamb1en nos convencimos de que 1 .d 1 · pesan muy poco en los factores de~s .1 ~a e~ puros una guerra, y de que ésta es e1 mina~n'"?S de costoso y lleno de pel 1·g1.. d un entretenimiento os, e cuva ~ , -1"t traña muy pocos están t ~ J Iecont 1 .a ensacrificio de millones y ~1} ~~ ado~, Y que exige el que arriesgan su vida . es .(e seres _humanos distintos a aquellos POI motivos radicalmente dicen alistarlos Perpo{ Jos cuales sus gobie1·nos de una doloros~ 1.e 11.0 0 a~ estas creencias. fruto : da 11 _VIsta ~ vivida, se hallan actualmente e;1 muchos em )ieza S!S, se cuestiona su '.-alidez y uropagand} or e 11 .a creer todo lo contrario. La f y gan1zada ya está rindiendo sus fJ.·uos. contra od a es que h ay que ~'star en g d. esa. pr opaoan ,:er~ado ua~ Ia SI. es que queremos evitar que el ~~ apasionamiento v la ceo·uera loca arrasr,ren nuestras conciencias en la ~misma forma en

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10 que lo hicieron durante la primera guerra mundial. Me preocupa principalmente la propaganda de los países que se dicen defensores de la democracia, no porque me encuentre en el lado de los países totalitarios, cuya filosofía de gobierno, prédicas y procedimientos execro y repudio desde lo más hondo y sincero de mi ser, sino por hallarme precisamente entre los defensores de la auténtica democracia, y por parecerme muy poco factible que, pese a toda la propaganda alemana que se vacíe en América, Estados Unidos vaya a caer junto al poder nazi. Aunque peores cosas se han visto en las relaciones internacionales, y en fecha no muy lejana, por cierto. Todas las probabilidades son de que Estados U nidos, de mezclarse en el actual conflicto lo haga junto a Inglaterra y Francia y es por esta razón que la propaganda de estos países resulta ser la más temible para la paz y tranqu!li.dad de Estados Unidos. Inglaterra ya ha Iniciado su propaganda en tierras a!Der!c~nas. Recuérdese la visita del elegante y simpatico Mr. Eden, la de los no menos simpáticos soberanos ingleses y las fantásticas genealogías que se exhiben en el pabellón británico de la Feria Mundial de Nueva York mediante las cuales se hacen emparentar las familias de Washington Y Roosevelt con la de la Casa Reinante inglesa. ~ambién podría incluirse como propaganda especialmente adecuada a la psicología del pueblo estadounidense la exhibición de uno de los originales de la Magna Carta en la misma Feria. Este tipo de propaganda-en la cual son maestros los ingleses-sutil e i~teligente, es mucho más efectiva en Estados Unidos que la propaganda nazi de Herr Goebbels, la cual por su forma y c3píritu repugna a la idi?sincrasia y temperamento del pu~blo norteamericano. N o hay que olvidar ademas, que lB; población judía de Estados Unidos los refugiados de países adversamente afectaos por la extraña política totalitaria tratarán t?r· todos los medios posibles de lanzar a Estados . Dl~os en contra de Alemania, llevados de su ~u~tlficado deseo de poner término al régimen nazi. st e gru~o cuenta con dinero, inteligencia y la ~a ural simpatía que inspira todo perseguido. ont.Éa todas estas. cosas hay qu~ estar en guardia. n Puerto Rico ya se esta haciendo propa~~n~~- Se publican cables, sin corroboración t Cia ' en los cuales se dice que Alemania pre~nde establecer bases militares en tierras ame~~a~as Y que submarinos teutones circulan librePa~i~ PoL. nuestras aguas. Y el Presidente del atacad0 Iberal, el señor Ramírez Santibáñez, habland de_ un fervoroso y virulento patriotismo, de Pue~ 0 1 ~?nsultamente a nombre del Pueblo festinado m lCo,. no ha titubeado en enviar un dos en el uensaJe al Presidente de Estados Unimasas pu~Jo~f~ece _el apoyo incondicional de las Unidos se vea riquenas en caso de que Estados conflicto europe~fectado en alguna forma por el mírez Santibáñe~ G~st,os como los del señor Raticos y recornendab~ ran resultar muy dramátielectoral, pero en un es desde un punto de vista renidad son muy pocop~ano d~ estricta lógica y seimprocedentes. Precis~onseJables Y de todo punto en que las vidas de mnrente en ~stos momento~ torriqueños pueden esta:~~ y rnllares de ~u e:por problemas europeos en 1 pe Igro de sacrifi7Io la más mínima participaciónosy qhuaestnao han teb~Ido · ,. ~ ñ. , . cuya u IcaCion ge()gra ca sera Indudablemente de sconoc1"d a

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para la vasta mayoría de los que serían alista.aos¡;c::r lo que debería estarse haciendo, sobre todo l)Oll'i'::,::;¡¡¡::/ personas que representan grupos de esa ción, sería el tratar por todos los medios de Estados Unidos y especialmente Puerto Rico, s~ mantuviesen al margen del bárbaro conflicto. LQ más que ha debido permitirse a sí mismo el señOf Ramírez Santibáñez, si es que su desbordante patriotismo tenía que estallar por cualquier lado, hubiese sido ofrecer su concurso personal al Presidente y comenzar por anunciar públicame~te que renunciará, llegado el caso, la doble exenci6JJ.• de servicio militar que goza como presidente de colectividad política y legislador que es. Esto ~u­ biese sido, cuando menos, mucho más simpático y hasta quién sabe si más contundente desde el punto de vista político que lo otro. , . La propaganda tratará-ya lo esta haciendo -de presentar esta guerra como una de id~ales, como una nueva cruzada contra el mal, la violencia y el obscurantismo. Con muy escasa originalidad, por cierto, ya algunos están propaganuo que ésta será una guerra para terminar con las guerras, para salvar la democracia para el ,mundo y el mundo para la democracia. Yo no se hasta qué punto pueda llegar la credulidad y ,la buen¡ fe de algunas personas. En lo que a mi toca,. e experimento de la guerra pasada con su sac~Ifi­ cio de millones de vidas, billones de dólares e Imponderables valores espirituales y sus funestas consecuencias económicas y sociales, me ha convencido de la falacia fle tal prédica y ha reco~­ tado considerablemente las alas a mi exparadisíaca credulidad. Y en este caso presente no veo motivos para echar nuevas plumas.. Lo q~e r:]~; tiva esta guerra, como lo que motiva cas! to, 1 las guerras, no es un principio moral. SI asi d~ fuese la guerra hubiese prendido en el caso España que era una república democrática, mejor aún, en el caso de Chekoslovakia, país d_emeo~ crático que lo único que pedía era que lo deJPS ro desenvolver pacíficamente su propia vida. en ni por España ni por Chekoslovakia se creyero obligados franceses e ingleses a librar una guer~:·· N o ; la guerra se libra por Polonia, país fasci toide de ribetes totalitarios. El caso de la de; fens~ de la democracia 1?-o está cla~"o. Se guert:~­ precisamente por un pa1s dictatorial, con una 1 mensa masa proletaria sometida en todos concePtos a una poderosa oligarquía, y que fraguó, pef; petró y se benefició conjuntamente c<?n Aleman 0 _ del desmembramiento de Chekoslovakia. Hade cos días el Primer Ministro del Gobierno e .en Majestad Británica, Mr. Chamberlain, ~e qu\a lo mejor que se puede decir es no decir na< ' anunció al mundo que los ejércitos ingleses .~~ chaban por defender los intereses de la nacbi e cheka. Y habrá quienes crean que el .hom r. responsable de que esa nación haya deJado. de existir está seriamente interesado en hacerle JUSticia ahora. Eso es propaganda. Pero la propaganda hará aún más. Volverán a aparecer maravillosas obras de retoque fotográfico en las cuales veremos soldados tudescos entregados a1 curioso deporte de lanzar niños al aire para esperarlos en las puntas de sus bayonetas, volverán inclementes y chacalescos submarinos al.ema- ~ nes a hundir sin aviso a indefensas embarcaciones ~ neutrales repletas de infantes, ministros protestantes y parejas de recién casados. Y volverá a haber aquéiios que lo crean. Contra esta propa...

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ganda hay que estar en guardia. Hay que decir, repetir y volver a decir que esta guerra, como casi todas las guerras, está inspirada en motivos Y propósitos que casi nunca trascienden al pueblo que las pelea, y que de ella, como de todas, no se puede esperar nada que no sea desolación, muerte y barbarie. La propaganda poetizará la guerra, tratará de hacer sentir a los soldados como nuevos cruzados, pero en el campo de batalla y en el mundo que resulta de ese campo de batalla lo único que encontraremos será la desolación, la muerte y la barbarie. Finalmente, no debe perderse de vista que el problema que se discute con fusiles y cañones en terreno europeo, es problema de Europa, creado por ella, especialmente por Inglaterra. ¿Habrá quien haya olvidado que fué Inglaterra la que maniató a Francia cuando ésta estaba dispuesta a evitar que Herr Hitler violase las estipulaciones del Tratado de Versalles? ¿Habrá quienes no sepan que Inglaterra permitió la remilitarización

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y engrandecimiento de Alemania para tener un poder que contrastar a la hegemonía francesa en Europa? ¿Habrá quienes ya no recuerden que la inconstante política de Francia e Inglaterra con respecto a Alemania-extremado rigor en los tiempos primeros de la postguerra por un lado, y ~tremado reblandecimiento en los últimos tiem.pos por el otro- es la responsable de la situación presente? ¿Habrá los que ignoren que la politica del balance of power de Inglaterra, que consiste en equilibrar las fuerzas de las otras potencias para ella reservarse el derecho de echar la balanza del lado que le plazca, es el agente provocador del momento actual, y que Inglaterra no ha hecho sino enredarse en sus propias redes? Atentos, pues, todos los que saben que en una ~u~rra mucho _se pierde y nada se salva, y que los unicos beneficiados resultan ser cuatro o cinco familias de cada país cuyos intereses no son los mismos de la masa que se ametralla, cuando no son en verdad adversos a los del montón sacrificado. Amigos: CA VE GANEM.

Los Objetivos del Sistetna de la Enseñanza Pública en Puerto Rico PoR MARGOT ARCE Y ANTONIA SAEZ

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El Comisionado de Instrucción, Sr. Gallardo, zás el único de toda enseñanza. El logro de este acaba de publicar por segunda vez en "El Mundo" objet~vo impl~ca asimismo el desarrollo de la perlos objetivos del sistema de la enseñanza pública sonalidad social. Por lo tanto, el segundo objetivo en Puerto Rico. Hemos esperado en vano que la nos parece que debe ser el primero y único · y el prensa diaria del país se ocupara de comentar maprimero solan1ente un corolario suyo. ' teria de tan vital importancia para nuestra pa.Ahora bien, toda ed~~ación que pretenda pertria. Su silencio nos obliga a exponer nuestros feccionar al hombre espiritual y socialmente debe puntos de vista en busca del esclarecimiento de basarse en una filosofía de vida, en un ideal. Pero esos objetivos y a criticar con nuestra mejor inese ideal ha de cubrir todo el campo de la actividad tención y honradez aquello que nos parece critihumana dentro del cual la conducta política ocucable. pa sólo una zona limitadísima. En cambio la conComo la exposición de dichos objetivos es eviduct:1 religiosa, la moral y la intelectual ~uperan dentemente una traducción del inglés, tememod a la conducta política puesto que la determinan 0 debieran determinarla. que en muchas ocasiones la oscuridad sintáctica del texto haya impedido nuestra justa interpretaTampoco ese ideal de vida puede reducirse a ción de su contenido. Solicitamos, ·pues, que en tala satisfacción de necesidades materiales y a la les casos, si hemos errado, se nos señale nuestr0 adaptación del hombre a un ambiente determina error. do. Claro está que toda educación debe desper~ Señala el señor Comisionado dos objetivos en el hombre el deseo de logr~r una vida material fundamentales de la enseñanza, dados en el orden decorosa, _mas nun73; ~1 aprecio de lo material desiguiénte: primero, desa~ro~lo social; ':Ent~egar be. . cond~c~r al sacrific.to de otros valores vitales de la enseñanza de los conocimientos practtcos Inhemas espiritual alcurnia, como por ejemplo 1 h rentes al entrenamiento técnico y académico dennor, la verdad, la justicia. ' e otro de un programa escolar que desarrollará priLa adaptación al ambiente sería · mordialmente en el niño portorriqueño, primero, conveniente si dicho ambiente fue necesaria Y realización del ideal de vida Más r~ favorable a la un sentido cabal de responsabilidad moral, y una ideal y lo niega, cumple a la· edu s~ ~e opone a ese fe fundamental en el ideal de la democracia amedividuo de capacidades e inst cacion dotar al inricana como el mejor medio para enriquecer Y prerarlo. rumentos para supeservar las más finas tradiciones de esa heredad." y segundo, desarrollo personal : "El p:opóToda educación bien equil"b . monizar el proceso de adapta ~ . . rad a tieD:de a arsito de este objetivo es para ofrecer al estudiante de su superación. Aquello 8 . c 1•01~ a 1 med1o con el una oportunidad para desarrollar efectivamente distinguido en la historia llldlVld~o~ qu~ se han su personalidad, primero, por medio de una comprecisamente los que S Pbr ru esplrltuahdad son prensión de sus propias facultades y limitacion~s ; nía del ambiente me· 0 e. . re e aron contra la tirasegundo, por medio de un entendimiento d~l. sigpérnico así Wash 1·ngJt randolo:. Así Cristo, así Conificado de las actividades artísticas y espiritua, on Y Bohvar. les de la humanidad."* La De1nocracia: La Verdadera Educación: Sr C~l l?r.imero de los objetivos expuestos por el Para nosotros el desarrollo personal e int~­ t · misionado va encaminado casi esencialmengral del individuo es el objetivo fundamental, qu1e a desarrollar "en el niño portorriqueño, prime-


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12 ro un sen ti do cabal de responsabilidad moral y ·una fe fundamental en el ideal de la democracia americana". lnsistimos en que la educación abarca mucho más que el desarrollo político del individuo. Mas .no nos oponemos a que el desenvolvimiento de su personaiidad social se funde en los ideales democráticos. Por el contrario, creemos que el sistema democrático responde a una actitud social tradicional en pueblos de sangre hispánica como el nuestro. Lo que no nos satisface es la limitación del concepto de democracia a "democracia ameri_cana", y para ello nos asisten varias razones. Primero, el concepto de democracia se debe dar al estudiante en su significación más amplia y pura, y no limitado para la interpretación de un estado particular. Segundo, es evidente que muchos de los errores de nuestro sistema educativo se deben a la implantación a tontas y a locas de instituciones americanas sin preocuparnos por averiguar si convienen o no a nuestras exigencias, a nuestro temperamento y a nuestro medio. Tercero, cabría preguntar también si es posible educar para la democracia americana cuando ignoramos cuál será nuestro destino político. La democracia es incompatible con el estado de colonia. Si se nos diese la independencia tendríamos entonces el derecho de determinar por nuestra ~ropia cuenta la fornrua de gobierno que nos conv1nese; o ¿está seguro el Sr. Comisionado de que vamos a ser un estado de la Unión Americana? Es ocioso determinar objetivos pedagógicos de esta naturaleza cuando no sabemos cuál será nuestro futuro político. Cuarto, nos parece más racional y fecundo educ~r al alumno para que sea un hombre libre co~c.Iente de su dignidad personal. El ideal demo: crat1co le ~atisfará entonces más completamente que cua_Iqu!er otro credo político en que esa libertad Y cllgnidad sean negadas. La estimación de la democracia debe brotar espontáneamente como C??Sec!lenci~ de los ideales morales que una educaClan bien orientada desarrolle en el niño, y nunca como resul~a.do de una imposición. Precisamente lo que se critica a los países antidemocráticos es el yalerse de la escuela para imponer al alumno la:~ ~deas del ~stJado. Así conviene evitar que la escue~ se conv1erca en instrumento de propaganda. Al ~mnf, eso sí, se le capacitará para que discierna nr r~ a verdad y la propaganda falsa, casi siemP e Inmoral.

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La cuestión de la lengua: tros ~~_pretendemos realmente "educar" a nuesdien, c~:.p;:~~~a de ~bsoluta necesidad que estuherencia hisnán· n, estimen y aprovechen nuestrf. ma cultural LY li~a:. Ya. es tiempo de que el problequc~ clesdP. un P gtuistico de Puerto Rico se enfogógico y ~o se ~~~ 0 de vista estrictamente perlapolíticas. La con~_?me ~~mo pretexto de banderíae cia hjspánica enL~r,~acion Y fomento de la herencon los Estados u:ida afy.cta nuestras relacionet. aún aquellos que pretons. =~ esto lo ~abemos todos, , . e r.~en negarlo L o mas Importante de · . gua. Hasta hoy el princi a~sa ~er~nc1a es ~a lenpedagógica de Puerto Ric~ ha0~Jetivo del s1ste~a del español por el inglés. Porquedeosla s~plantacJon · m o e!: una escuela que ha erroneo hablar d e l)1·1·HHfll·· J..;; - d o e1 · ensena

inglés con los métodos que se emplean para la enseñanza de las lenguas vernáculas, y que ha reducido la enseñanza del español a la categoría de mera asignatura. Suponemos que si el Sr. Comisionado desea, -según dice,- que los estudiantes puertorriqueños dominen la lengua española como instrumento de comunicación y de expresión personal y artística, hará de la lengua española el instrumento de aprendizaje, la tratará como lengua vernácula Y enseñará el inglés como lengua extranjera. Sólo así se logrará que los estudiantes dominen el español y aprendan bien el inglés. El conocimiento del inglés, es cierto, prepara al alumno para entender mejor las instituciones y los ideales americanos. Pero ademús, le ofrecerá la oportunidad de enriquecer. su acervo cultural, capacitándolo para el aprecio de la~ grandezas y bellezas de la literatura anglo-ame:1~ana. ~e­ ro no se nos alcanza cómo puecle el dominio del ID· glés "enriquecer aún más el idioma español Y su literatura." En general, hemos observado que en ~l. programa de estudios que propone. el. Sr. Com~si~na­ do se da preferencia a los conoc.Im!entos pr~c~Icos con detrimento de los conocimientos teol:ICos. Creemos que conviene desarrollar en el estudiante la estimación del conocimiento puro. La ~sc~ela es para todos, para loR futu_r<Js hombr~s practicos así como para los futuros filosofas, teologos Y artistas. El Sr. Gallardo recomien'l~, que los m~est~os que se ocuparán en la preparac1on Y coord_Inaci6n del nuevo programa asistan a cur~os e~pec1~Ies de verano "en vez de asistir a la Universidad. Nos parece muy bien que se prepare a esos maestros técnicamente para ese trabaJo pero pensamos asimismo que necesitan para realizar!? de un fundamento científico basado en las conquistas de la pedagogía y ele la psicología moder~a.s .. Y ningún centro más adecuado 1~ara !a adquiSICIÓn de esta base científica que la universidad, ya sea la de Pue-rto Rico, o cualquiera. otra. *

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e.l'¡wcsltM !•OI' el Comisionado.

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completo d~ los ob·

Barlovento y Sotavento AUTOCRITICA PoR JUAN FERNANDEZ

ISLA aparece en el archipiélago de publicaciones puertorriqueñas perfectamente aislad~- e, independiente de todo vínculo que la constr1na. N o está afiliada a partido alguno. N o es órgano de nada ni de nadie. Aspira a cumplir su función en beneficio de todos en general, pulcramente honradamente. Ideada por Buitrago, "periodi~ta lanza-libre" (según dicen en inglés), rehuye la orientación unipersonal y pluraliza la Dirección responsable. Intitulo estas líneas autocríUca porque, sin\ pertenecer a su Redacción, me siento parte de esta revista como simpatizador y como colaborador espontáneo. . En mi periplo alrededor de ISLA tropiezo en las páginas de su primer número con varias


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cosas que me incitan a tomar nota de ellas, como hace el nauta en su diario de a bordo cuando observa durante la singladura accidentes dignos de mención o cuando cree apreciar variaciones entre lo qu8 n1arca la bitácora y lo que indican el sextante y el cronómetro. I-Ie aquí mis anotaciones y comentarios: Páginas 2 y 3. Editorial sobre la Universidad. De acuer<lo hasta donde llega; ¿pero no queda aún Inucha tela por cortar en este asunto 1 Sabemos que el conflicto surgido, y transado, en la Escuela de Derecho no es más que un síntoma de los n1ales radicales que sufre la Universidad toda. Y el radicalismo de esos males estriba, a mi juicio, en que nu<>stro 1nás alto cent1·o docente no está en la debida y estricta relación y armonía con la realidad y las necesidades urgentísimas del pueblo isleño que lo sufraga. Me refiero ahora sólo a su función académica y cultural, a su programa de cursos, a la estructura de sus diversas Escuelas, a su orientación educativa; dejando, de mo1nento, muy aparte el problema del, P?litiqueo y de las sinecuras que se entrelaza Intimamente con el anterior p1·oblen1a formando un círculo vicioso. El análisis detenido de ese vicioso círculo y de sus causas y resultantes, así como de sus posibles retnedios, no cabría ni fraccionalmente en estas notas (por ahora tiene la palabra en este asunto la famosa Con1isión Presidencial que h~!ce algún tien1po vino (lel Norte _a investigarlo y cuyo informe definitivo se hace esperar n1ás de lo que parece necesario) ; pero ciñéndonos a la Escuela de Derecho, aisladamente, y tomando en cuenta la estrecha relación que deben tener las funciones de la Universidad con la realidad isleñn., el ren1edio estaría en la abolición de dicha E se u e 1 a . Abolirla, cuando 1nenos, por algún tiempo, y, desde luego, gradualmente, para dar tiempo a que los matriculados hoy pudieran terminar la carrera. Hablar de que esa supresión perjudica a los pobres que no pueden ir a estudiar al extranjero es pura demagogia. Demagogia que quizás (laña más a los intereses del proletariado en general que a los de los contribuyentes. A la postre ; ¿de qué les sirve a los hijos de los desheredados la existencia de la Escuela de Derecho? -A lo sumo para defraudar los legítimos anhelos de cultura, para embotellar en un callejón sin salida las justas ambiciones profesionales de unos cuantos entre ellos. No hay duda de que Puerto Rico necesita más médicos que abogados; y, sin embargo, no contamos con una Escuela de Medicina, aunque sí con un preparatorio de Medicina y un post-graduado de Medicina Tropical. Algo parecido a lo que se ha hecho en Medicina podría hacerse en Derecho. Porque esa solución, aunque se preste a la ironía de Toro N azario en ISLA, es mucho más lógica, sensata y útil que la fabricación al por mayor de abogados que al salir de las aulas riopedrenses, muchas veces tras enormes sacrificios, se enfrentan con la cruel e innecesaria tragedi~ de que, en el ejercicio estricto y honesto de su profesión no hay campo para tanto y tanto abogado : que la profesión no les sirve para ganarse la vida: que Puerto Rico no necesita de ellos. Y así se pierden muchas aptitudes e inteligencias que podrían ser útiles en otro ramo del saber ... o de las artes manuales. Pero que conste que con lo que dejo dicho no he querido proponer la fundación de una Escuela de Aboga-

13 cía Tropical,~ o de una Escuela Tropical de Abogados. De eso tatnbién tenemos bastante. Página 6. ~obre Educación. Bajo este epígrafe roza Ruben del Rosario, hablando de las escuelas públicas, el tema que arriba anotamos refiricndonos a la Universidad. Y en verdad que el c~so universitario no es sino parte del caso general de la instrucción pública toda. Las conclusiones del autor son acertadas: hay que mejorar el profesorado; hay que instituir un sistema a1nplio y discreto y justo de becas; hay que cernir y dis~ernir las prácticas y métodos importados al buen tuntún; hay que asignar a la lengua materna el lugar de preferencia que debe tener. Quien no ~abe J:ablar. bien su i~lioma n1aternal no puede pensar 111 sentlr muy bien. Si no queremos ser u~ pue~lo tartamudo de expresión y de pensamiento !enemos no sólo_ que intensificar y mejorar o la ensenanza del espanol, como asia-natura sino adem!ls usar exclusivamente nuestroo vernác{llo en absolutamente todos los cursos de carácter formativo, tanto en la enseñanza elemental como en la secundaria, y, parcialmente, al n1enos en la universitaria. De lo contrario, sobre co~vertir­ nos en tartan1udos, se acabará por atrofiar por completo las dotes creadoras del pueblo y pervertir, dislocándolas y desocializándolas, las fuentes enlO\!ionales de los individuos que lo componen. En e::sto (véase Michael vVest, Bilingua,Usn~ y Language in Education) están conformes tocias las ~ut<;>rid~des. Lo cual no qt~ita para que se ensene Ingles a todo trapo Y a mas y mejor como asignatura aparte; cosa que indudablemente nos conviene en tanto que no implique detrimento de la k.ngua materna, y la co¡:siguiente emasculación intelectual y pu~r!liz~~ión en1ocional que nuestro mal l1amat1o b1hngtusmo entraña. Aun en la enseñanz~ del in~lés, sob~e todo en cursos elementales e Intermedios, debiera exigírsele al maestro pleno conocinliento del español (el directo método Berlitz hace tiempo que ha caído en descrédito) . Y exigírsele también, a todo maestro, enseñe lo que enseñe, vocación, capacidad pedagógica y co~ocimiento adecuado de la asignatura que explica. Eso es elemental. Además habría que integrar en un todo flexible y armónico toda la ~nse:f!anza, desd~ la escuela maternal has~a la Unive~sidad; coordinar todas las instituciones educativas en un organismo sensibl las necesidades reales del país ; un organism e. a tegral, bien vertebrado, sin dislocaciones to In. 't"l t 1 • cos osas e Inu 1 es en re as varias funciones de ponentes. Habría que ensanchar 0 sus coropirámide educacional y depurar su~ r. su bHase }a que reclutar y seleccionar los ma Pice. abr1a sores de acuerdo con sus méritos es~~os. Y profeo por medio de oposiciones ' 0 Jetivamente, nando aquellos que en la prá~t ~oncursos; elimipaces, estimulando con ascensolca rbsulten incagaran~ía de sus puestos aquel~~c;:so resueldos y capacidad en el ejercicio cont• od que prueben ción. Habría, en fin, ue lnua o de su vo~~­ queo y taj u reo del siste~a d~t~!rar todo pohtiporque igual da que sea ~ .1 ~ 0 tod~ tajureo, Criollo que Ull politiqueo n r.ohtiqueo Insular y lítico. Ambas cosas se dcon Inental Y metropoquizás sea esa mezcla lo ..,.a~ e~ n~edstro caso; Y Página 7 Le d P •r e "o o. · yen o la VIgoro~a prosa de Buit . l ago n1e encuentro con una d '"' . . montatlas al aire (" e e~as preposiciones la vida . '') ·. · · s~pr~rados de, y sobre · · tan caracter¡sticas del angloame-


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14 ricano y tan disonantes en nuestra lengua; dignas de las traducciones de artículos "sindicados" que figuran en nuestros diarios. Perdóneseme la pedantería de esta observación en gracia a que confieso que, como puertorriqueño, sufro de similares tropiezos al expresarme, forzado, como bilingüista a la criolla, a traducir muchas vece~ el pensamiento de una lengua a otra. Con demasiada frecuencia, hasta en discursos y libros, se da uno de bruces, en Puerto Rico, con ese tipo de construcción a base de preposiciones en suspenso ( preposiciones aguardati vas, pudiéramos llamarlas) que dejan al lector momentáneamente perplejo y obligan a traducir mentalmente al inglés lo que se está leyendo para desentrañar su sentido. Anoto, pues, sencillamente, el caso como prueba al canto de que aun entre los boricuas que con mayor vigor y facilidad y enjundia manejan la pluma pesa el tremendo handicap de nuestra mal llamada educación bilingüe. Y a propósito de handicap y otros vocablos prestados del inglés: muchos creen que el uso de anglicismos constituye el principal mal del bilingüismo. Cualquiera que conozca el problema, aunque sea a medias, sabe que no .nay tal. Eso no tiene mayor importancia comparado con los efectos destructivos que causa en la formación intelectual y emocional del niño. Y un anglicismo conscientemente usado no implica ni siquiera limitación de vocabulario. La cuestión de las preposiciones cala más hondo.

Pero ambas cosas no son, a lo sun1o, sino ~xp()­ nentes ele la agonía que sufre el pensamiento bilingüe al tratar de darse a luz en expresi~n' verbal. . Página 8. En ese mismo artículo de Boltrago se apuntan cosas muy bien dichas sobre la situación europe~.. ¿Pretenderán hacernos creer ahora que la contienda desencadenad~ es. una lucha entre la Democracia y el T<?tahtaris~~? ¿No es Polonia un estado totalitario que pi~16 parte del botín cuando se descuartizó en Mun1ch a la demócrata Checoeslovaquia? ¿En qué la_do están los que firmaron el inicuo pacto de no ~~­ tervención en España para que Italia Y Ale~an1a pudieran asesinar a mansalva la democracia española? Por otro lado, ¿no era consigna de la Rusia Soviética la lucha contra la guerra ~ el fascismo? Y, ¿el reciente pacto Nazi-Bolchevique no hizo posible la guerra, adem~s de prestarle a la Alemania militarista inapreciable ayuda, ~o~ ral y regalarle a Hitler un triunfo diplomatiCI espectacular? ¿Es que Stalin ha el!-tra(lo en e Pacto Anticomunista? Y Chamberla1n, ¿ha cambiado de paraguas ?-Decididamente, en este co~­ flicto europeo estamos con ... los países e.sc.andlnavos. León Felipe hace meses que escr!b16 ~n poema sobre la tragedia española. En el decia que la catástrofe europea se debía a que eran los tramposos quiene'l estaban en el puente de mando. Nada expresa tan bien la realidad.

Un Siglo de Literatura Culterana PoR EMILIO S. BELAV AL

· En 1843, aún no hace un siglo, nace la literaletras militantes. Los más fecundos, J osél\!uliá~ Acosta con 18, Alejandro Tapia con 17, ¡uanu, tura puertorriqueña, al publicarse nuestro primer Corchado con 9, Betances con 6, José de Jesua tomo _del Aguinaldo Puertorriqueño, colección de Domínguez con 6, Lela Rodríguez de Tió conG S, trabaJos ~n prosa y en verso, impresa por la imAgustín Stahl con 6, Salvador Brau con , 5, aprenta B1mbernat y Dalmau. En el prefacio de la o~ra sus autores exponen el propósito de la briel Ferrer con 5; Asenjo, Derkes, Maric' "f!.~~ publicación y dicen: "en una reunión de amigos méu, Quiñones, Fernández J u neos y El ari n acordaron componer y publicar un libro enteracon 4; Baldorioty, y Méndez con 3. El resto, e; mente indígena, que por sus bellezas tipográficas tre los cuales se encuentran Alonso, del Vall , Y por la amenidad de sus materias pudiese dignaVizcarrondo, Gautier Benítez, IIostos, Cortón, i:~ mente, al terminarse el año, ponerse a los pies de pez Landrón, Zeno Gandía, solamente cuen . un3: _hermosa, o en signo de reconocimiento y de - con l. - " d José car1no ofrecerse a un amigo, a un pariente, a un En la "Bibliografía Puertorriquena e protector, reemplazando con ventajas a la antigua Géigel Zenón y Abelardo Morales Ferrer, 9ue botella de Jerez, al mazapán y a las vulgares cocomprende hasta el 1894, aparecen ya 25~ liteplas de Navidad." ratos militantes con 424 libros escritos e ~mpre­ El. p;rop6sito no podía ser más sencillo: ofrensos en Puerto Rico desde 1807 ; con 44 libros 1mpfe~ da nat1v1dal a una .hermosa o a un amigo. Sin sos en el extranjero. N o hemos desco:t?tado 08 emb~~go, de este Ingenuo "aguinaldo" libresco folletines del Boletín Mercantil y otras Inocentdpartio la encantadora tradición bibliográfica de das que hacen mayor el bulto. Asimismo ca a nuestros Almanaque Aguinaldo, donde se acopladiscurso de Corchado, de Elzaburu, de Aco~ta, al publicarse en forma de folleto añaden un numero. rol]- . en fraternal camaradería el santoral y la poet1ca de nuestro siglo diecinueve Como se ve nuestro siglo diecinueve no se distingue por una superabundancia de producEsta disposició~ culterana de tr~car el regalo ción. Sama se lamenta que en 55 años se prod~ J?aSClJaS por el hbro, enciende nuestra fiebre dujeran 250 obras. Los únicos años en que la bibhografica. En el catálogo bibliográfico de 1887 producción tiene alguna importancia es en el de don Manuel María Sama aparecen producidas 1882 cuando se imprimieron 19 obras Y en el hasta esa fecha 47 obras poéticas, 29 obras tea1885 cuando se publicaron 33. Sabemos que se trales, 22. ~ntre novelas, fantasías y artículos, 9 nos puede arguir sobre la exactitud de esta estaobras rehg1osas, 1 O obras científicas y 12 estudística y somos los primeros en aceptar que }EJ. dios biográficos Y literarios, con 81 hombres de


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tocados de modernidad. Hoy en día todavía coinmisma tiene serios errores. Pero se puede acepci~en en el buceo de un esplendoroso metro a.r:.. tar como una cifra de conjunto. 468 obras en caico los dos poetas más sensacionales de España g1 años de labor de nuestro siglo diecinueve apeY Puerto Rico: Federico García Lorca y Luis nas llega a 6 libros anuales. Palés Matos. ~ ,La matriz ideológica de nuestro siglo dieciAl nacer el recuento de nuestro españolismo nueve está en la cátedra, en el periodismo y en tenemos que darle entero crédito a la españolidad { la literatura españolas. Las aulas de l\1:adrid y -de nuestro tema culto. Aun en nuestro tiempo~ Barcelona, la república de Salmerón, Echegaray, donde la gran cantidad de literatura y de literaBécquer, Espronceda y Castelar perfilan los tetos mete miedo, cada cinco minutos salta la esmas funua1nentales del siglo : abolicionismo, libepañolada, sobre todo entre los muchos literatos ralismo, republicanismo, pena de muerte, ensayo rezagados con que cuenta nuestro país. Es natusociológico; gay saber, gay sentir. Ni aun los ra~, sin embargo, que un pueblo donde no pueda . poetas 111ás regionales como José Gualberto Paexistir la profesión de las letras, donde el litedilla pueden prescindir de la locución latina que rato siempre es un hombre embebido en otros campea "En el combate". Nuestra poesía es beca.1:duo3 problemas del vivir, ocurra esta reverqueriana y es esproncediana; nuestro teatro echesion, este salto atrás, este intenso mirar hacia garayesco, nuestra oratoria una oratoria de Cortes el fugado tema del ayer. Constituyentes. Como todavía no hemos estudiado , Es asimisn1o natural, que un pueblo tan proel bagaje cultural que podía tener un hombre de hficamente nutrido por una españolidad cuasi honuestro siglo diecinueve se hace más difícil pre- o mo~énea, cada saltito hacia atrás, sea un atisbo cisar hasta dónde llega esta españolidad, esta rehacu1 una españolada pretérita, o hacia el ingetórica, esta manía hacia el tema universal, tan nuo banco de la cátedra de l\1:adrid y Barcelona. culteranas. Además el literato puertorriqueño Aun en nuestro tiempo hay mucho literato puervivió en un estrecho consorcio con el hombre de torriqueño vinculado al gran tema homogéneo, letras y el hombre de acción españoles. Hostos que hoy ya tiene que ser el tema peninsular, Pl.lpeleó la república al lado de Salmerón ; Julio ramente español. En nuestra escuela no pasa un Vizcarrondo peleó la abolición al lado de Casteaño sin que veng-a el paniaguado juicio crítico lar; Padial peleó contra la dinastía borbónica al sobre las novelas de Concha Espina, que son un lado del General Prim. valor estratosférico, cuando se le compara al Enfrentarse con nuestro siglo diecinueve es tema de actualismo y de reflexión que hay en enfrentarse con una literatura culterana. Poetas "La Charca" de Zeno Gan(lía. En esta misllla qu2 parecen haber escrito sus versos en los banactitud hay hasta hombres de nuestra generación . cos de una Facultad de Filosofía y Letras, prosa El consulado espiritual de lo español en nuestro m~s~rada, barbilinda, hecha a molde de patrones país es una realidad viva, que se presta a una c~as.Icos; un teatro romántico, empapado de senhonda revisión de lo que debe, de io que tiene timientos abstractos ; una serie de memorias, que ser, nuestra vinculación anhnica a la tierra d~ ~?nografías, de ensayos pedagógicos y soespañola. Para n u e s t r o nacionalismo culturai c~ologicos con referencias a todo el t r á f a g ú abrigo la esperanza de que se abandone la vieja Circulante de la tesis española. Es curioso obtécnica de la vinculación. Detesto los consuladoa. servar que un hombre. del trópico, como Tapia., Detrás de cada uno de ellos hay una usura haya podido desarrollar una visión tan paralela de ánimo, una complejidad de cordialidades que con el culteranismo españolizante de su época. es necesario diafanizar. Sé que existe la neceEl tema g-eográfico de Puerto Rico lo salvan Masidad orgánica de una alta vinculació.t1 a grandes nuel Alonso, José Gualberto Padilla, Agustín grupos para salvar sentimientos y pensamientos Stahl, Pablo Morales Cabrera y Salvador Brau. vitales. Pero de eso a política ruin, a estrechura lo salvan a vía de excepción. Nuestros literade espíritu hay una gran distancia. Peor para \tos .más compl~tos, E!lgenio lVIaría de Hostos y nosotros si no aspiramos a una segregación fra-~·AleJandro Tapia Y Rivera son los dos hombres tern~ ; peor para España si no se da cuenta de la de letras de más impulso exterior. La obra hosmed1da act~al. d~l nacionalismo americano. Volosiana es fundamentalmente el punto de partida veremos a Insistir alguna vez, con más reposo. de nuestro continentalismo posterior; el teatro de Tapia no tiene ningún atisbo fisonómico. Hasta ''La Cuarterona" es una cuarterona cubana. Cuando viene nuestro cambio de régimen cobra sensación y furor nuestro tema de vincu~ Iación histórica. Hasta ese momento no se advierte el profundo enzarzamiento de nuestros tópicos literarios con lo español. Nuestra temática PoR FRANCISCO ACEVEDO de vinculación histórica es solamente un ritornelo a nuestro culteranismo español. De aquí parte "Mei~1l:Já~!na 95~ de la traducción inglesa de nuestra literatura de tono menor, alrededor de & H"t h ?f ' publicada por la editorial ReyUal las figuras de la hazaña colombina, de la lengua 1 R . e coc ,. leemos lo que dice Hitler sobre la española, de la3 marejadas emocionales. Hay poeus¡~~~munista Y su~ gobernantes: t~s, sin embargo, que siguen aferrados a la annantes dede:e~os olvidar que los actuales gobertigua retórica. Toda vía se escriben versos en manos están ~s 1!l. dson vulgares criminales cuyas nuestro país donde aparece Circe en los más alria de la h e~I as de sangre; que son la esc.otos rangos metafóricos. La estructura de nuestro cabr uman1dad favorecida por la suerte mav_erso sigue a pie j un tillas el decálogo de la poé.n en una hora trágica· que convirtieron a tica española. R Usia en una ca . ,., ,. . '" rnicei 1a, asesinando Y' llanamente ~uando Rubén Daría infestó el novocentismo ea t o d o l o que 'al' , ~ . a- e: h . . .' ta en aquel pa1s y que por diez espanol, entonces fué que nos sentimos nosotros ' no .. , .an eJ erc1do sobre esa tierra la más hort·en-

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Claudicación Cornunazi

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16 da y sangrienta de las tiranías de todos los tiempos. Ni debemos tampoco olvidar que esos gobernantes pertenecen a un pueblo que combina el horror bestial con un don incomparable para mentir y, que hoy más que nunca se desmienten a sí mismos para tratar de imponer sobre el mundo entero la más sangrienta opresión imaginable. N o puede concebirse un pacto con un socio cuyo único propósito. es la destrucción de su compañero. N o puede, sobre todo, firmarse un tratado ·con- quien repudia la verdad, la santidad de los tratados y el honor y que, por el contrario, hace un culto de la mentira, el engaño, la rapiña y el saqueo". Así hablaba Hitler en la biblia de los nazis, el "Mein Kampf". Así hablaba del pueblo ruso y los gobernantes de Rusia. Hoy, sin embargo, sentado a la mesa de Hitler el "soi-disant" ariano, se encuentra su socio semita, compartiendo el botín polaco. Y mientras millones de alemanes leen el libro que substituyó a las sagradas escrituras no pueden menos que pensar qué clase de persona es la que hace causa común con un enemigo tan despre.. ciable como el que el Fuehrer describe en su Mein Kampf. Tamaña claudicación no puede concebirse nada más que en Rusia, porque la doctrina soviética se vendía en los mercados políticos mundiales como el más eficaz antídoto contra el .veneno de la ví vora nazi. Claro que eso tiene su expl.icación científica. El suero con que se cura la picada: de la cobra, se extrae de la propia cobra. Rusi~ era la esperanza de nosotros los incautos que siempre andamos, anteojos en mano, es.. erutando el horizonte en busca de una panacea para los male~ de la humanidad, sin querer mirar nuestros p~es en donde tenemos el remedio a fanegas. As1 fué que escudriñando el horizonte '?.on los catal~jos del idealismo, nosotros los quiJOtes no queriamos ver en la democracia el único baluarte de los más rudimentarios derechos del

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hombre y el espejismo comunista nos deslumbra.. ba y hacia él caminábamos para recibir el desengaño más horroroso que un sediento de justicia puede encontrar en el desierto de la política. Pero no somos nosotros solos los que hemos recibido ese tremendo cascarazo que nos trae de nuevo a la realidad. Ahí están los comunistas franceses, , ahí están los hombres libres de todas partes del , mundo, aquellos que bebieron en la fuente de Marx y que no han necesitado de los rublos soviéticos para vivir. Solamente esa minoría que sigue viviendo de las migajas que le tiran de la mesa moscovita, aquellos que como verduleros tiene~ que seguir vendiendo la doctrina mancillada, como se vende a más bajo precio una pieza de tela manchada por el agua o la tinta, esos tienen que permanecer callados. N o son capaces de afrontar la vida sin el báculo del sofisma stalinista. Pero como el ojo de la conciencia, los persigue a todos la sombra de Nicolai I vanovitch Boukharin, de Alexei Rykof, de Guenrich Yagoda, de Nicolai Krestinski, de Christian Rakhosky, Arcadi R~sen: golz, Vladimir Ivanov, Mikhail Tchernof, Gr1gor1 Grinko, Sergei Besanof, Isaac Zelenski, Akmal Ikramof, Fazioulla Khodayev, Pavel Boulanov, Dmitri Pletnev, Ignati Khazanof, Veniamin Maximov, y el gran Tukhachevski, víctimas todos ~e la sed de sangre de un monstruo que no podia tolerar a su lado la presencia de los auténticos fundadores del estado ruso, hombres todos q~e lucharon al lado del cerebro que ideó la Rus~Ó Soviética, Lenin, y el brazo poderoso que le di vida, Trotsky. Ante el tribunal supremo de la historia, A?ol.. fo Schikelgrueber, alias Hitler y Josef Visarid0 .. vitch, alias Stalin, comparecerán corno acu~a os principales en la más vil de las claudicac1one~, culpables de asesinar por la espalda dos d~ct~I.. nas, culpables del más asqueroso concubina o ideológico que registra la historia.

Julio César UNA BIOGRAFIA DE PERENNE ACTUALIDAD PoR RAFAEL MARI CHAL

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Definim?s ~na vez el éxito como la realización de las potencialidades indivi·duo con miras . · t o social . delNos a tsu aprovech· amien preocup . d.Ia 1 f. . · a Inme at e SI a Igura histórica escogi·da . men l ariza . . h t s . . eJemp d Ic o concep o. e precipita el hech . emb ar.d o, sin .go, d e que una VI a tan intensa tan versát .1 t expuesta, pueda. ser justamente avalorad~' e~~ .arreglo a cualquier , . d dconcepto aprior¡'st·1co. 1n t ernemonos en 1a VI a e Julio Ce'sar , y , segun , nos con f ront emos con sus actuaciones enf1·le , . ' mos nuest r.a, P?PI·¡a a 1a t,or_re utopica de nuestro concepto de e~Ito, n? co~ animo de aplicarlo inexorablemente, Sino. mas bien co~ el propósito constructivo de deter~Inar hast~ ~ue pu_nto e!l el alma excepcional de Cesar ya ex1st1an vibraciones incuestionables de este concepto moderno, rezumado por la huma-

nidad a través de sus luchas, errores y decepciones en épocas posteriores a la de César.

II La Roma en que César vive su infancia no es ya la república agraria de fuertes y altivos terratenientes. La república se había lanzado a la carrera imperialista. Los primeros logros afianzaron la cohesión nacional. Pero eso duró poco. De todas partes del mundo afluía el dinero a colmar las arcas romanas. La plenitud fiscal, y el desprecio del gobierno a todo principio ético en su ya incontrolado impel'"ialismo, deteriora la moral de los nacionales a tal punto que una oligarquía latifundista se perpetúa en el poder. Los puestos públicos se compran y se venden con el mayor desparpajo. Las elecciones se deciden con hierro y acero. Los llamados équitos, una


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Octubre, 1939 clase media mercurial, hacen pingües ganancias a base de préstamos usurarios, de corrupción en los contratos del gobierno, en la subasta de las contribuciones, y en la compraventa de esclavos. Los équites no intervienen en política directamente. Logran sus objetivos mediante cabildeos y sobornos. La masa popular reparte sus votos a los patronos ricos unas veces y a los demagogos otras. Parodiando la frase clásica, los latifundios han perdido a Roma. Los pequeños terratenientes han venido a poblar las ciudades y a dañarse en su ambiente corruptor. En una palabra, la situación de entonces, como ustedes pueden ver, no era muy distinta a la presente a pesar de que han transcurrido veintiún siglos. III

César nació exactamente un siglo antes de J esucristo. Son nobles, de impoluta alcurnia, sus progenitores. Aurelia, su madre, es una virtuosisima y austera mujer romana, quien asume la responsabilidad de la educación de Julio, al morir su padre a temprana edad. Son escasos los datos sobre su educación; pues, contrario a los griegos, los romanos concedían muy poco valor a la educación de los niños en relación con el delineamiento de su personalidad futura. Mario, su tío, era el Presidente del Partido de los Populares, adversarios de los Optimates, representativos éstos de la nobleza adinerada. César mostró una temprana inclinación hacia los Populares. El año 83 A. C. se une en matrimonio a Cornelia, hija de Cinna, prominente caudillo popular. Estas nupcias le enajenan el afecto de Sulla, adalid optímate, quien, al regresar vencedor del Asia Menor, al frente de un ejército, ordenó a César que se divorciara de la hija de Cinna. Al rehusar César obedecerle, Sulla puso un precio sobre su cabeza. César huye. Lo prenden. Soborna a su apresador. Lo vuelven a prender. Finalmente, sus amigos recaban el perdón de Sulla, quien, al otorgarlo, dice proféticamente: "Tenedlo, ya que así lo deseáis, pero deseo deciros que el rapaz por quien tanto os empeñáis, derribará un dia a los optimates del poder." Esta actitud de afirmación asumida a los 18 años imprimió a toda su vida la tónica de la decisión. "¡ Qué seguridad derivan los hombres con un espíritu res~elto !" -esc!ibiría C~sar más tarde. Renunciar a Corneha le hubiera congraciado con Sulla, el hombre poderoso de la hora; pero esto a costa de su corazón, a cambio del respeto a sí mismo, a expensas de su ideología política, ya en formación. Dice Napoleón que para ganar las grandes batallas hay que perder algunas escaramuzas. Los triunfos aparentes cuando se sacrifican principios, no son más que eso-escaramuzas. César creyó prudente optar por los lustros y las décadas futuras que por los días y los meses del momento-y perdió la escaramuza. César pensaría tal vez que quien nos soborna, nos degrada, y que, al retirarnos súbitamente su falsa protección, nos deja inermes para seguir luchando. IV Entre los años 80 y 78 encontramos a César sirviendo en el ejército en Asia donde adquiere alguna experiencia militar. Al morir Sulla en el 78, regresa a su hogar a continuar sus estudios. Dice

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Plutarco que era un estudiante diligente·y concien~udo. Del 76 al 75 lo veremos en Rodas estudian~o oratoria con el maestro Apolonio, el más famoso de la época. César ya había despuntado en Roma como orador; pero deseaba perfeccionarse en el arte cuyo conocimiento estimaba para· su fu-. turo político. Cuentan que cuando se dirigia a Rodas fué secuestrado por piratas que pidieron por su vida un fuerte rescate. Mientras se negociaba la trari~acción, César se unió a ellos en sus deportes y JUegos; y les aseguró al mismo tiempo que los. mandaría a ahorcar tan pronto él fuera libertado. El _rescate se pagó. César procedió a Miletos, reuni? un3;s cuantas embarcaciones, e irrumpió en el area Infestada de piratas. Recobró el dinero e hizo ahorcar a sus secuestradores. Es !lotable el aplomo de César. No transa con facinerosos. Impone sanciones. Relegada ~ueda la oratoria de Apolonio, mientras él reaJUS~a cuentas con los malhechores. El ha hecho amigos de ellos al participar en sus juegos y depor~e~ ; pero 1!1 amistad no compromete a la complicidad. Primero la ley. Ninguna mente tan apta como la de César para percibir fronteras intangibles ... V Hacia el 68 regresa César a Roma dispuesto a iniciar su carrera política. l~.dviértase que ya frisa en los 32 años.· N o se ha aprontado pues a la lucha política sino que la ha observado' a dis~ creta dista~cia, para no cometer e:rrores de gran consecuencia. El peldaño más bajo en la vida oficial de Roma era la cuestura. El cuestor era uno de 20 magistrados que atendían a las funciones menores del estado. Por la cuestur~ se inició César en el 69, electo popularmente, siendo destinado a España Ulterior. Cuentan sus biógrafos que encontrándose un d!.a en el templo de Hércules, en Cádiz, al presen.;.. Ciar la estatua de Alejandro el Grande se lamen t<? públic~mente de que Al~jandro a s~ edad ha:· bia ~onquistad~ el mundo, mientras que él no babia reahzado hazana memorable alguna. · El cargo que seguía en rango era el de edil César fué electo a fines del 66 y el primero d · enero del 65 César tomó posesión del nuevo car eL~ edilidad .conl~evab~, la inspección de obras g~: bhcas, y .la ~~rificacion de grandes fest 1· 1 p una combinacion de Presidente de Ca va esComis.ionado de Deportes. Las prob bl~~adl Y de· un edil ascender a cónsul-el e a 1 1 a es de el escal.afón oficial-dependía e argo más a~to en la m un1f1cencia y esplendor q n dgra~ med1da de edil. César, cuidando más u e esp egara como que de su crédito financierode. su f~~uro político exorbitantes. ' Incurrio en deudas En el 63 César fué el t 0 p frente a la pertinaz opos~ , ontifice Maximo,. 1 El cargo tenía carácter r 11.c1?n de los optimates. de una importancia Y J. g~~so Y ,se. consideraba 62, César es electo p Ign¡ ad un1cas. En el nándosele otra vez re~r, c~rgo judicial; destiacreedores lo a .a spana. Al partir, sus nerlo. César sire~1 an, amenazándole con deteve o~zado a tomar un préstamo a Cr[\ c- 0 el h tenía·-;. ' b. . ombre mas opulento de Roma, quien de las lCiones políticas, y esperaba hacer uso rlllantes aptitudes de César para promover sus fines.

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18 Al cabo de un año, automáticamente, quedaría convertitlo en pretor, y gobernador de la provincia espanola. La pretura coloni.al era un puesto estratégico para enriqu_ecer .l.?s Incum~en­ tes. César, acosado por su situacion financiera, hizo lo mismo que otros pretores ; y en el. 60 regresa de España lleno de riquezas, con la Idea de hacerse postular cónsul. Para asegurarse su elección forma un triunvirato con Craso, el acaudalado, y Pompeyo, el general querido del pueblo. La coalición tuvo éxito y César es electo Cónsul casi sin oposición, el año 59. Consiguió durante su consulado la aprobación de un estatuto agrario restituyéndole a pequeños terratenientes miles de acres de terreno de las que habían sido despojados por los ricos. Logró la aprobación de un excelente código de .ieyes enderezadas a garantizar los derechos individuales, la pureza en la administración de j usticia, la moral y el buen gobierno. Trabajó infatigablemente durante un año con positivos resultados.

VI De acuerdo con los términos del triunvirato, César, al cabo de un año en el consulado, asume el Proconsulado tle la Galia donde habría de librar ocho campañas guerreras. A la sazón contaba nues-!__;-o biografiado algo más de 40 años. Hasta aquel entonces toda la vida de César había tenido carácter civil. Sin embargo, contra todo precedente-Aníbal y Alejandro, por ejemplo-César a esa edad se sitúa entre los cuatro primeros ge~erales de t?das las épocas, por no decir, el pr1n1ero. Jamas perdió una batalla. Jamás admite la llosibilidad de perderla. N os habla de vencer d1fi~ultades inmensas, con una sobriedad Y u~ laconismo epatante. Preveía todas las situaciones del ajedrez militar reduciendo el azar a un mínimum indiferente César no es modelo d~ virtudes. N o podía serl~ en una época disoluta y perversa. César es, s~n e~bargo, el prototipo del perfecto dominio de SI mismo con miras a la máxima efectividad de su es~?erzo. Cons<:iente o subconscientemente ~n relac1on con la cahdad de su obra observaba el :pre~epto pitagórico "Optimum leg~, suave et fac~le Illud faciet consuetudo"-Elige siempre lo ~e~or, que ya la costumbre te lo hará suave y facll. La in~atigabilidad para el trabajo probablemente derivaba de su constitución vigorosa product~ de una familia austera y frugal; ele los ~u~t os....deportes que cultivara, especialmente la acbion, la natación y la esgrima y sobre todo dqu~ er1va,. a .del maravilloso · control que' ejerciera sob re s1 mismo Apen . · era muy · as si. b e b'1a vino parco en el come . ' correcto en su r 't era sereno Y sobre todo, cortés, Ila cultura por e Y ademanes, poseyendo aqueron "humanl~edlo~, romanos certeramente llamaa es . VII La tiranía del espacio empero bl" suspender estas considerac'iones y' anos Iga a ,. d · vo1veremos 1 1 1 a e as < e~pues e .esb~zar las negociaciones en la col!ferencia de !riunviros celebrada en Luca 1 pr1mavera del ano 56. a _ Fué acuerdo que Pompeyo y Craso desempenaran ~! consulado el añ_o, 57 y que después de esta gestion, Pompeyo reg1r1a a España y Craso

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a Siria ambos durante cinco años. César, al vencerse l~s primeros cinco año~ co~o Pro~ónsul_en Galia recibiría un segundo termino de cinco anos adici~nales. Vencidos ambos períodos, César sería otra vez elegible para el co_n~ulado en Roma. (Podrán ustedes apreciar lo originales que resultan las coaliciones alianzas y entendidos electorales de ahora-n~ tienen más que 2077 años de haberse concebido.) . El programa empezó a desarrollarse cumplidamente. Craso, no obstante, fué derrotado, atrapado y muerto en Siria el añ,o 54. Pompeyo no fué a España, sino que deleg~ en. uno de sus subalternos y permaneció en territor~o cercano a Roma, para así no apartarse del asiento de sus influencias personales. VIII Ahora vamos a decir unas cuantas cosas de César que van a estremecer la torre de refere~­ cia. En las ocho campañas librad~~ en la q.aha ( 58-49) asaltó 800 pueblos, somet1o 300 tribus, trabó batalla con más de 3,000,000 de hombres Y barrió rnás de 1,000,000 ele s~res humano_s ~e la faz de la tierra. ¡Pues no cl1ga nad3: mas., me parece oir la voz enérgica de un pacifista. ~e­ comendámosle serenidad e imparcialidad al Impugnador toda vez que estamos en la prueba de cargContinúa la prueba. Capturó otro millón .de hombres para venderlos como esclavos. Inspiró tal terror a otro~ hacia las arn1as ro1nanas que detuvo por siglos la invasión de, los bárb~ros. César, de otra parte, salvo su g~~Io en la Galia. La estadía de nueve años lo aleJO _del t~;­ bellino de egoísmos de Roma. Desde Gaha po Ia apreciar lo anodino y absurdo de aquella fantasmagoría política que no sabía de nobles avene!1cias ni de lógicas transacciones. Aquí en Ga1Ia trató hombres de civilización menos desarroll,a~a, pero cuya reciedumbre moral y vitalidad pohtica eran incuestionables. Paulatinamente se hiz~ car¡ go del hecho de que la paciencia, la cortesta, e tacto y el tesón en el trabajo son condiciones esenciales a una mente directora. En Roma César habría tenido serias dificu!tades en mantener a salvo su actividad irreductible y en mantenerse alejado de la sucesión int~dr­ minable de orgías y francachelas que era la VI a social romana. Su naturaleza noble y humana, flesvia;~a en un principio de la buena senda por la pre~Ion de la amoral atmósfera de Roma, se desplego a los vientos en el ambiente galo, y así fué que ,al terminar su gestión en Galia, el hombre tenia una perspicacia política más clara que nunca, una capacidad extraordinaria para hacer valer su voluntad. Nada para confortar el espíritu agobiado o decaído como la fuga (lel urbano a la zona rural. Allí respirará el aire puro, conten1plará la naturaleza y hablará sin sofisticaciones con los hombres no adulterados por un concepto falso de civilización. IX Pero he aquí que el pérfido Pompeyo no era tan bucólico. Las proezas del procónsul no le sentaban muy bien. El proconsulado de acuerdo con la coalición expiraría en el 49, y César aspiraba a un segundo consulado en Roma el 48. El Sena-


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do instigado por Pompeyo, o viceversa, decidió evitar esto y aprobó una resolución ordenándole a renunciar su ministerio y a licenciar sus tropas. César rehusa obedecer y cruza el Rubicón. La marcha de César a través de Italia fué una procesión apoteósica. Las ciudades abrieron sus portales para aclamar a César como un simidiós. Pompeyo huyó hasta Espiro convencido de la futilidad tle toda resistencia. César se dirige entonces a España y deshace allí toda oposición. Retorna a Roma con el propósito de hacer los preparativos para perseguir a Pompeyo. Muchos optímates cayeron en sus man_os pero él los perdona y explica por carta su actitud a un amigo en esta forma: "Conquistaré con arreglo a una forma nueva y me fortaleceré en la posesión del poder que adquiera mediante la generosidad y la clemencia." Esta actitud que en aquella época era magnanimidad sin precedentes, le trajo la crítica de sus partidarios y una agria desazón en el espíritu de los favoi·ecidos, impreparados para tan noble gesto. Es sabido de todos la derrota sufrida por Pompeyo en el 48 su fuga a Egipto, y cómo el rey de este pueblo pa;a congraciarse con César, le presentó la cabeza sangrante de Pompeyo en una bandeja de plata. César no pudo resistir esta visión macabra y volvió la cabeza horrorizado, castigando al oficioso sátrapa. La eficacia de su rápida estrategia es cosa desconcertante. El año 46 tras las brillantes campañas en el Asia Menor y en España, es proclamado emperador por 10 años; el 45, emperador perpetuo. El hombre había llegado al cenit. Prosigue su labor iniciada en su primer consulado el año 59. Consigue la aprobación final de 13: refo~ma del calendario; regula el sistema administrativo, y establece sabias normas para contrarrestar los abusos del poder d0.l dinero. Acometió .~ .. as públitas de c-r::tn empeño, '- enó los pantan.os Pomptinos, ejt:cut6 grandes mejoras po1·tuar1as; combatió con éxito el desempleo; e hizo cortar el Istmo de Corinto. Y todo en dos años. Hombre más dinámico no lo volverían a ver los siglos. Para trabajar rápido, César vió la necesidad de prescindir de la Constitución. Esto levantó la alarma y el celo tanto de patriotas como de demagogos. Los nuevos pretores y cónsules eran de hecho peleles manipulados por el emperador. César, no hacía esfuerzos para ocultarlo. El creyó que la repúbHca significaba el desorden y el escándalo. La autoridad para ser efectiva tenía que dimanar de un centro - y que toda acción inrlependiente 0 colateral de magistrados llevaba a la irresponsabilidad. Sus destructores insinuaban que César acabaría por proclamarse rey - palabra ésta odiosa a Jos Romanos. La visión de la silla de oro en el Senado, los vistosos trajes talares que vestía en las ceremonias de los triunfos, la n1onedas acuñadas con su efigie - todo demuestra que si alguna vez hubo un rey, ese rey fué César. Sin embargo, él, cuando se le suQ;ería proclamarse dey, contestaba invariablemente. "Yo no soy ningún rey, yo soy César". La conspiración, que se estuvo respirando en la atmósfera, culminó en el asesinato de César el 15 de marzo del año 44, a los pies de la estatua de Pompeyo. Le infirieron 23 heridas. Dos días después tuvo verificativo la incineración de1 cadáver frente al Foro. Se dió lectura al

testamento. Legaba los jardines que poseía allende el Tiber a la Ciudad de Roma, una suma de dinero a cada ciudadano residente de Roma, y ocupaba el segundo lugar entre los beneiiciarios Décimo Bruto, precisamente el hombre que lo empujara. protervamente a la emboscada criminal, dos días antes. César, a pesar de los vaticinios de augures y políticos, en el sentido de que se conspiraba contra su vida, jamás quiso preocuparse. "Mejor es mo1·ir una vez rápidamente que no estar siempre con temor de perder la vida," había dicho. X Céss.r escribió sobre filosofía, lenguaje, astronomía y adivinación. Sus Comentarios sobre las Guerras Gálicas se consideran la mejor historia mili~ar que jamás se haya escrito. Su lenguaje es conciso, ameno y terso. Cuando habla de él usa 1~ tercera persona. "No prolonga la nota efectiva ni aún cuando narra sublimes actos de heroísmo." . Estos ~oment~ri~ los escribe con pasmosa rapidez, afirma Hirtius, uno de sus secretarios fidelísimos. Cruzando los Alpes, como quien dice para entretenerse, escribe dos volúmenes sobre gramática latina. XI Define Nietzsche la dicha como "el sentimiento de que el poder aumenta, de que la resistencia es vencida". La virtud es fuerza. Distender esta fuerza frente a la resistencia externa debe ser el éxito Nietzscheano. César tal vez hubiera aceptado ese concepto pero condicionándolo a que al distenderse esa fuerza sea con fines tangiblemente constructivos. Trabajar, trabajar mucho, en Roma como en Galia, en Hispania como en Britania en Asia Menor como en Africa. En todas partes' trabaja1·.

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El trabajo ha de verificarse conforme a pla-· nes concienzudamente elaborados. N o ha de ténerse r~toricismos ni fanta.sías ,idea)istas. Los hechos frios y escuetos dominaran siempre. César es sereno. Una moral muy puntitiosa sería un lujo muy grande para esta dínamo humana. En un ambient~ tan corrupto donde hasta la religión es agente disolvente, como el de la Roma del siglo primero A.C., el homb.re _ingén:itamente ~ueno se vería obligado a. un quietismo Improductivo. César, hombre de acción, se da cuenta que la alternativa n entre el bien y el mal - por haberlo dom · d 00 es do é~te último. La alternativa que se plln~ toambiente degradados es entre un an ea en otro menor. ma1 mayor y La absoluta inacción por 1 . manchar la alba clámide de n e prurito de no pritual resulta vana y egoís~estra perfección esomisión son tan 0 más O'raves ' pues las faltas de Los angloamericanos tienen que lafs de comisión. "The least of two evils" A una rase gráfica : es ni con mucho un ho~bre P~~r de que César no en el lodazal romano y d Vl uoso, es obvio que de la~ campañas militares e~trf de l~s peripecias de la ~oral era hasta inc e b~bant1g!ledad dona grano va elevando once 1 le, Cesar, grado actos ele majestuosa g;u dconducta hasta llegar a ,. . an eza. H a b e1s vtsto com 0 , . ~a en epoca de César un hon1bre dí na m 0 cracia Fija os combati o hasta aplastar la demogo lo · que no era la democracia sin embarque se atacaba sino el estado de degeneración


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de la época. Lo:::; sistemas de gobierno no sirven de nada si se aplican a conglomerados corruptos. Es tan absurdo derrocar el sistema como quemar un palacio para matar los arrieros. Cuando los ,pueblos degeneran bajo la democracia, se necesita examinar la institución críticamente para ver si no están ya presentes los gérmenes de la contrademocracia. Contra la democracia corrompida no cabe otra cosa que eliminar las causas que dieron lugar a su corrupción. Un siglo antes de Jesucristo se planteó el ·problema entre la democracia y el totalitarismo. El hombre que se equivocó en el diagnóstico fué

nada menos que Julio César. César que se guiua' por la fuerza incontrovertible ele los hechos, qua·'. había aprendido a amar a Rotnanos y a extranj~.· ros, que se rodeaba de las prin1eras mentalidade3., del mundo, que entendía de Humanidades, que perdonaba a sus ene1nigos, que se horrorizaba de la crueldad por la c1·ueldad ... }Ioy, después de tantos siglos de civilizaci6t&, para combatir la democracia, han surgido dos hombre~~ cuyos procedin1icntos estún frescos en la mente de toflos. Uno ha dicho que aspira a imitar a César.

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Revista de Libros HOSTOS Y CUBA, vol. 2 de la Colección HiiJtórica Cubana y Americana, La Habana 1939,

-423 págs.

· Esta obra, hecha bajo la dirección de Emilio Roig de Leuchsenring, historiador oficial de La -Habana y amigo de Puerto Rico, incluye trabajos de Beruff J\~Iendieta, Vitier, Roig, Lino D'ou, etc. y una colección de papeles hostosianos sobre Cuba, .entre ellos el conocido ensayo de Plácido. Recomendamos especialmente la lectura del -· importante y documentado estudio sobre H ostos ~apóstol de la independencia y de la libertad de cU:. ba_y_Puerto Rico d~l propio Roig de Leuchsenring, originalmente_ enviado como contribución al libro A_mérica Y Hostos y retirado luego por el autor en v1st~ ~e que el Comité puertorriqueño procentenario Intentaba mutilarlo. Esta comisión, creación ~ d~l go~ernad~r Winship, quería eliminar la parte histórica Y critica de las andanzas de Hostos en su , lucha por la libertad de nuestras islas, dejando só.lo la. parte referente a P~áci~o. La carta de Roig en que repudtaba la mutllac1on tiene fecha de 18 de marzo 19~~· En 27 de marzo Adolfo de tiostos le acu~a recibo "f expresa su contrariedad al no , poder Insertar dicho .t-::::-abajo. . . Y ahora viene lo , sorpr~ndente: el Boletín N o. 11 de la Comisión : que Circuló en abril o mayo siguiente, reproduc~ :tres fragmentos -los menos importantes- ale. gando para no publicarlo íntegro que el estudio .habí.a llegado demasiado tarde. N o sabemos los ·.:motivo~ verdaderos que el comité haya tenido pa:.r~, realizar la desmembración, contra la prohibí~ -cton del autor.

GUIA FRANCISCO ACEVED · tos int . O - Comentarista de AsunGUSTAVO ~aciOnales de la radioemisora WKAQ. Catedrátic~AIT.- Abogado Y Maestro en Artes sidad. Ob ·dElhteratura española de la UniverMARGOT A;~É Tema del Beatos lile (Inédita). profesora de lite~~ctora en_Filosofía y Letras, dad de Puerto Rico uOb es~anol~ de la UniversiEMILIO S. BELAV AL. ra · Garcilaso de la Vega. Los Cuentos de la U ni Abo~ado Y escritor. Obra: JUAN l. liMENES GR vers¡ ad. dicina y periodista ~LLON - Doctor en Medílíticas ContemporAne!»:a: Ideas Y Doctrinas PoRAFAEL MARICHAL ción Comercial. achiller en AdministraANTONIA SAEZ - Doctora e F"l ,. profesora de pedagogía del I osofia Y Letras, 1 versidad. Obra: El Teat:... o e! .;:eguta Re~ la l!n!dita) r o Ico. hne-

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Objetivos. de la Enseiianza

A continuación se inserta el texto completo de los objetivos de la enseñanza pública expuestos por el Comisionado de Instrucción señor Gallardo, según apareció publicado recientemente en "El Mundo". A dicho texto se refiere el artículo de las Srtas, Marg9t Arce y Antonia Sáez, en este mismo número. '/."Reconocemos, primero, que hay proble~as econ6micos y sociales fundamentales que son v1tales .a la existencia y bienestar de cada ciudadano portorriqueño, segundo, que el sistema de vida democrática es el mejor y más humano para p--·omover el bienestar económico y la vida feliz del co-,.glomerado; terce~o, que nuestro bienestar social y nuestra herencia ractal podrían enriquecerse mejor con la asimilación de los va.. lores sociales, culturales y espirituales de la de~o~ra­ cia americana. Por lo tanto, creemos que los obJetiv~s de la educación en Puerto Rico deben ser los Sl· guientes: Primer objetivODesarrollo social "Integrar la enseñanza de los conocimientos pr~­ ticos inherentes al entrenamiento técnico y académte.o dentr~ de un programa escolar que desarr~llará pn~2r~Ialmept-P. en el niño. pol1:orriqueño, pr1me..ro, · ~. seüttdo crtbal de responsabihdau moral, y una· ... e! ~un­ darnental en el ideal de la democracia americ~ha como el mejor medio para enriquecer y preservar las m6s finas tradiciones de esa heredad. Implicaciones del primer objetivo "Una aceptación de este objetivo obligará a la es-

cu~la pública a proveer, como un vehículo para ,.la. en-

senanza de los conocimientos técnicos y a;cademicos, Y para el desarrollo de las verdaderas actitud~s, ~n­

tendimientos, e intereses de los niños, las expenenctas que: . . A. Desarrollarán en el alumno un entendimiento Y apreciación de su acervo cultural esp~ñol Y un deseo para perpetuar lo mejor de esa herencia dentro de la estructura de la democracia americana. • B. Pondrán al estudiante en condiciones de do~t­ nar la lengua española no simplemente como un medio de comunicación, sino ~omo un vehículo par~ mant~ner 1~ belleza y pureza del idioma en el ambiente hist6rico de su herencia racial. . . · C. pesarrollarán en el alumno un e~tendtmtento de los Ideales y de las instituciones amenca~as Y un deseo par3: desarrollarlos y adaptarlos efectivamente en su ambien~e social y económico. . . .. D. Pondran al estudiante en condiciones de donunar el idioma inglés como un vehículo para entender mejor las i~stituciones y los ideal~s am~r}canos, Y ~o .. mo un medio de enriquecer aún mas el 1d10ma espanol y su literatura. . E. Ofrecerán oportunidades al ~s~udtante P&!l'a participar en procedimientos democrattcos deseables durante su vida social. . F. Desarrollarán en el estudiante una comprensi6n en el sentido de que el progreso social Y la reforma económica solamente pueden venir por medio del esfuerzo coordinado de los hombres y las comunidades. H. Desarrollarán en el alumno el deseo de usar su método o sistema democrático como un medio para resolver los problemas sociales y económicos.


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mente sus propias conv1ccion~ contra el clamor popular y los beneficios materiales. Segundo objetivODesarrollo personal El propósito de este objetivo es para ofrecer al estudiante una oportunidad para desarrollar efectivamente su personalidad, primero, por medio de 11D8 comprensión de sus propias faeultades y limitaciones; segundo, por medio de un entendimiento del significadO de las actividades arlisticas y espirituales de la humanidad. Implicaciones del segundo objetivo La aceptación de este objetivo obligará a la escuela pública a convertirse en el instrumento de instrucción de experiencia que provea lo siguiente: A. Desarrollo en el estudiante de comprensiones, actitudes y conocimientos prácticos que le permitan. ajustarse a todos los cambios personales y sociales dé1> ambiente. B. ~reparar al estudiante para comprender mejor su propta vida y fomentar la higiene mental y la cultura física. C. Ayudar al estudiante a convertirse en un eiudada}lo disciplinado, bien balanceado. y de recursos prop10s. D. Ofrecer oportunidades para la participaci611' creativa en las actividades, vocaciones diversionales Y. espirituales que puedan reconocer y -desarrollar las necesidades, intereses, habiljdades y actitudes del estudiante individual. E. Dirigir al estudiante hacia aquellas actividades que son propias para desarrollar su interés y habilidades innatas.

I. Desan·ollarán en el alumno un sentido cabal de responsabilidad social que reconozca los deberes Y obligaciones de cada ciudadano de contribuir material y moralmente al bienestar de la comunidad de la cuál él es un miembro. J. D~sarrollarán en los alumnos la habilidad para asumir el liderato y reconocer y estar deseosos de seguir al liderato juicioso. K. Desarrollarán en los alumnos el deseo y la voluntad para reconocer y respetar los derechos de sus semejantes. L. Desarrollarán en los alumnos una comprensión cabal del mundo físico que les rodea y cómo puede transformarse para servir a las necesidad_es del hombre. M. Presentar constantemente en el alumno, una clara visión de los problemas morales y económico• de su ambiente social por medio del análisis critico de todos los factores envueltos. N. Pondrán al estudiante en condiciones de cultivar, por medio de una comprensión de todas esas condiciones ambiententales, una firme determinación a mejorarlas y para enseñar métodos modernos. para promover el bienestar y felicidad de la comumdad. O. Prepararán al estudiante de la zona rural para ver la necesidad de desalentar el éxodo inútil Y des-tructor de la población rural hacia las ciudades, despertando de este modo en esos niños el dese«? de per~anecer en la comunidad rural y para meJorar sua crondiciones de vida. P. Desarrollarán en los alumnos la habilidad para pensar en sentido crítico y para investigar las propagandas. Q. Desarrollarán en el estudiante la habilidad para practicar el sano discernimiento y seguir valiente-

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Revista publicada en San Juan. Octubre de 1939.

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