Page 1

• . _. . _. . -.·

. .. . . . __.J..._:...;,:¡·~:.;;.;._:;__

._...

··---=--~.·:.::...::.__~--=~·--

-~··

1

' i 1

¡

'

;

.

1

·¡ ' l

:

Mayo 1940 Isla y

su Política

.

• • • • • • .

• • • Editorial

El Fallo de los 500 Acres • • • . • • . · -· . Editorial--.

!

Asesores Econótnicos . . . . . • • • S. L. Descartes • • • • • • Juan Ruíz -.~

Una Entrevista con Cordero

• . • • A. M~tilla Jimeno

Teatro Universitario • .

.

El Novelista Juliá Marín

• • • • Enrique A. Laguerre

Thornas Mann

11

María Zarnbrano Tierra y Patria

.

M. Weinreich • • • . • · • · • • · Editorial •

• • • • . • · • ·

;

1

J. Moreno Villa .· ! • Í' 11 '

QUINCE CENTAVOS ¡';

,_

'. 1

-

J ~. -.

r¡'

-.

._. '

11


------------j -·- ---- -· 1' '1

''

'r

1

1

'' .

J

.

. '·

-

,•

1

¡ 1

1 ,.1

..

'

1

1!

!

'¡·

¡'

. 1· •

1

i.:, '¡;

i

¡

í1 1

·..


....

·~ /1¡

n

ISLA VoL. 11

SAN JUAN DE PUERTO RICO, MAYO

Isla

1!

!i. 1940

su Política

y

Un individuo, que no vamos siquiera a mencionar, ha publicado en la prensa diaria un largo Y especioso artículo con la intención expresa de demostrar que ISLA está haciendo política partidista, cuando la realidad es todo lo contrario. Se necesita estar bien mareado, se necesita estar colocado de una n1anera n1uy especial, para sufrir una ilusión óptica de esa naturaleza. Expliquemos en qué consiste la ilusión. , Ya desde el primer número esbozamos nuestro programa y lo repetimos en diciembre pasado: 1) Darnos al estudio de la realidad puertorriqueña. 2) Poner al país cara a cara frente a sus problemas fundamentales y mantener despierta su conciencia. 3) Exaltar nuestros valores culturales auténticos. 4) No eludir la controversia, sino provocarla, cuando ésta sirva para esclarecer la verdad. ISLA, dijimos en diciembre, no elude la controversia ni aun en aquello en que está bien definida, pero el acoger en sus páginas las ideas más contrarias no implica que renuncie al propósito de afirmar en cada caso su posición. (Véase el número de diciembre, págs. 10 Y 11.) ISLA-lo tenemos dicho antes-no tiene filiación política ni se casa con nadie... Ya lo di~e el lema : al servicio de todos, al servicio de nadie. Es decir: al servicio de todos los puertorriqueños como cuerpo o colectividad social; pero no al servicio de un grupo, de una facción eleccionaria y menos al de una persona particular, aunque esa persona sea el presidente del Senado. Frente a los apetitos y actitudes dobladas de nuestros hombres, ISLA se ha esforzado por destacar una visión global, impersonal y puertorriqueña de toda cuestión de interés público, señalando siempre el pro y el contra, el anverso y el reverso de cada asunto. ¿En qué sitio de la revista ISLA se ha hecho elogio alguno o propaganda a favor de un partido político determinado? Que al enfrentarnos a ciertos problemas hemos tenido que censurar actos desgraciados de la Coalición Repúblico-socialista. . . Nada más natural. Pues se trata de un partido de gobierno y los errores de un partido de gobierno afectan

necesariamente a la justicia, la felicidad y latranquilidad colectivas. Nosotros no podemos hacer lo mismo con otros partidos, echando ·en cara errores a los laboristas, a los liberale-s,. :a les comunistas, a los populares o a los nacionalistas: l. porque, siendo partidos de minoría; no pueden, humanamente, cometer tantos déSliees coma un partido o coalición en el poder, y 2. porque sus errores no alteran en forma apreciable el curso de la vida nuestra. Ante la opinión de un pueblo tienen menos peso los ·actos de un grupo minoritario que los de un partido que carga _la grave responsabilidad del gobierno. Pero ~i. alguna de esas minorías alcanzara el poder y cayera en las mismas~ parecidas equivocaciones, pueden ·esta~ seguros nuestros lectores de que la enjuiciaremos con idéntica objetividad y con claridad idéntica a la que usamos ahora con lá Coalición. El hecho de que sea la Coalición la .que est~· arriba es para nosotros accidental; no toca eñ ro más mínimo nuestra independencia ·de criterio. Se hubiera denominado de otra manera y pa.ra la revista sería lo mismo. Si el presidente. del -Senado se llamara Ptudencio- Rivera MartíñeZ, José Ramírez Santibáñez o ·Luis Muñoz- ·Marin y :se opusiera a la pequeña TV A contra el mandato categórico de la plataforma de. su propio partido y de los int~reses del país ,le haríamos una ~e­ convención en palabras parecidas a las que usamos en el número anterior. Los nombres de las personas y de las cosas son para nosGtros menos importantes que las acciones eh sí. Quede, pues, bien clara la posición de ISLA: como revista de ideas y no de personas; como revista de análisis y discusión; como revista política y cultural, pero libre de compromisos con ningún bando. Por eso la resolución de la Junta de Síndicos de la Universidad que prohibe a todos los empleados y catedráticos hacer propaganda a favor de un partido determinado, no afecta en modo alguno a los directores de la revista que son profesores de la Universidad. Una ·cosa es avaluar o criticar actos de un partido y otra distinta es hacer propaganda en favor de otro partido. Confundir estas dos cosas tan diferentes es

IN DICE Artículos

Editoriales Isla y su Política --------------------------El Fallo de los 500 Acres ------------------¡~ás Días de Fiesta! -----------------------María Zambrano ---------------------------Homenajes a la Vejez ----------------------Podas Presupuestales ------------------------

1

Asesores Económicos --------- S. L. Descartes

4

2 2 3

Problema de los 500 Acres ----------- Juan Ruiz

;6·

3

14

Teatro Universitario -------------- A. Matilla ·~8 '· Juliá Marín ------------ Enrique A. Lagu~ . -~ · Tierra y Patria -------------~ J. Mo:réno ViÍI~ . 'lB · Thomas Mann ----------------- M.· Wi!Thr,e}~4: ~ j~.

"ENTERED AS SECOND-OLASS MATTER NOVEMBER 1, 1989 AT THE POST OFFIOE AT SAN JUAN, PUERTO RICO, UNDER THE AOT OF MAROR 81 1879.''

·"·


2

ISLA

como creer que todo lo que no es blanco es negro, o que si una mesa no es cuadrada tiene que ser redonda. Razonamientos de ese tipo, hijos sólo de una mente nublada por el prejuicio o la conveniencia personal, no pueden servir de base a una acusación. Si algo acusan, es una perfecta y lamentable falta de capacidad intelectual en la persona que los concibe.

pueblo, si desea que esos problemas se resuelvan, seleccione los hombres que puedan representar su legítimo interés, hombres desligados de compromisos corporativos, hombres que no deban su elección al favor ni al dinero de las grandes corporaciones. Por eso decíamos al principio de estas notas que la decisión del Tribunal Supremo continental trasciende del aspecto meramente económico; al reconocernos mayor autoridad local, se nos abre una ancha puerta para que el pueblo empiece a labrarse su propio destino. En esta nueva etapa podemos empezar a modelarnos a nosotros mismos. Es ahora el pueblo quien tiene la palabra.

El Fallo de los 500 Acres La reciente decisión de la Corte Suprema de ·Washington con relación a la tenencia de terrenos en exceso de 500 acres marca una nueva etapa en · la historia de nuestro pueblo. Su alcance trasciende de lo puramente económico y abarca otros aspectos fundamentales de nuestra vida colectiva. En el orden de nuestra economía, la sentencia es un reconocimiento efectivo del derecho de .los puertorriqueños a disfrutar de su propia tierra frente a la ambiciosa usurpación de un pequeño grupo de explotadores absentistas y nati. vos. No se trata ahora de si conviene o no al inversionista extranjero comprar el fundo corporativo para seguir explotándolo como Jndividuo o con la vestidura jurídica de una sociedad. El decreto de la Corte Suprema sostiene el derecho del Pueblo de Puerto Rico a expropiar los terrenos que ilegalmente han venido controlando las corporaciones, bastando para ello ·indemnizar justicieramente a sus actuales poseedores. N o hay .que temer tampoco la prisa con que algunas de estas entidades han pretendido anticiparse a una sentencia conñscatoria mediante el traspaso que ya han efectuado de sus terrenos a individuos o sociedades. Todo lo que hayan hecho o hagan en el futuro para evadir los efectos del fallo dic.·tado es absolutamente nulo y sin valor alguno ante~Ia ley. ·Queda, pues, bien establecido que el gobierno de Puerto Rico está facultado para proce~er a ~onfiscar los terrenos de las corporaciones l~tifun~1stas a medida que se vaya dictando sentencia en cada caso. • ¿Que se necesita dinero para comprar estas · vahosas Y extensas fincas? Es cierto, pero no es pr~blema. El Pueblo de Puerto Rico, que ha em,penado muchas veces su fe al tomar dinero a b~estamo para construir carreteras y edificios pú.:a_~s _Y Pa..ra diversos proyectos de menos alcance -Ms .u~:ra la comunidad, debe estar ahora más ·tierrp . 0 . a hacerlo cuando de reconquistar la · -. . a. se trata. _ Pero no es 61 la . · sí 19 que no . b s 0 . reconqu1~!a del terreno en · ahora la op:rt e~eficia. Ta~b1en se nos ofrece constru~ci6n a~1~~ de re~hzar un plan de redel terreno que n. Ico, mediante una parcelación en la explotaciÓn SI~ pe~der eficiencia económica cristiana distribu~i~er~n:a una más equitativa y Finalmente el n e producto agrícola. plia significaeió~ .fallo de Washington tiene ampretar la Carta O~ar,a .nosotros porq.ue al interhasta el límite las g;ru)ka_ue nos rige, expande mento insular para lac'!es de nuestro parlainterno. En una b egts1ar .en todo asunto local uena med1da, pesa ahora sobre nuest ros h. ombros lp. responsabilidad de actuar mal o de ~ctuar bten respecto a determinados problemas Internos cuya solución antes nos estaba vedada. Es llegado el momento de que el

¡Más Días de Fiesta! Uno de los sentidos menos desarrollados del hombre es el sentido de proporción, de medida. Cuándo terminar un discurso, hasta dónde llevar el elogio o usar la autoridad son cálculos en extremo difíciles, pues llevan la matemática al plano de la psicología inconmesurable. En nuestro Puerto Rico la falta de este sentido es lamentable, especialmente en su dirección más peligrosa, la del exceso. Homenajes a granel, leyes a montones, biografías al por mayor honorables a la vuelta de cada esquina. Res~ltado: homenajes, leyes, biografías y honorabilidad van ingresando en la categoría de las cosas inútiles. ~oy nos interesa dar la voz de alerta sobre el pehgro de exceso de mayor actualidad el número ya _alarmante de días feriados en honor a muertos Ilustres. ¿Cuál debe ser el objeto fundamental que inspire la dedicación de un día de celebración nacional a la memoria de un hombre? Indudable~ente no p~ede ser otro que mantener vivo el ~Jemp~o est1mula.nte para futuras generaciones, Impedir que ~e pierda la inspiración de una vida noble, exc~pc1onal. Si ese es el objeto es plausible, pero precisamente por serlo y por serlo especialmente en un pueblo como el nuestro tan necesitado de buenos ejemplos para la juventud, es necesario velar por su efectividad. Para ello urge fijarse muy bien en la excepcionalidad de los hombres idos, así como en el número de días dedicados a honrarles . Seguir amontonando días de fiesta sin un sentido exacto de valores humanos menoscaba el estimulante prestigio de los verdaderamente grandes, expone la memoria de los medianos a investigaciones peligrosas, deja franco el camino de los honores a los pequeños que sólo tuvieron suerte u osadía para encumbrarse, y lo que es peor que todo, destruye el único objeto por el cual debe interrumpirse la normalidad de un país para recordar un hombre, cual es el de levantar con su memoria el anhelo de superación de todo el pueblo. Ese, sin embargo, es milagro que sólo pueden realizar desde la tumba hombres de excepción. Aquellos que no lograron alcanzar esa categoría, podrían merecer nuestra gratitud y respeto y hasta el perdón para sus errores, pero nunca honores excesivos que lleguen a poner en tela de juicio la verdadera valía de sus vidas útiles pero no excepcionales. Y a hay en nuestro almanaque bastantes "días", resultado de la imposición extraña o la

e

·'·;"

1 \


Mayo, 1940

!'

inconveniencia propia, que para nuestra juventud sólo significan libertad de las escuelas y para los empleados públicos un día sin trabajo y nada más. Seguir incurriendo en ridículo tan inútil nos parece una insensata falta de proporción.

María Zambrano

L 1

'

1

j

1!,:

¡

\

Los plausibles esfuerzos de la Asociación de Mujeres Graduadas de la Universidad de Puerto Rico han hecho posible la visita a esta tierra de la distinguida intelectual española Dra. María Zaml>rano. Una vez más la Asociación da muestras de poseer el exacto sentido de las funciones que le corresponde desempeñar en nues~ro ambiente por su condición de grupo de muJeres universitarias; una vez más ofrece al público puerlorriqueño la oportunidad de escuchar la palabra profunda, densa de contenido y humaníi) sima de una mujer admirable tanto por su auténtica femineidad como por su claro intelecto. Hablar de filosofía en nuestro medio no es empresa fácil. Sin embargo, las conferencias de la señora Zambrano --curso sobre "Séneca Y el estoicismo español"; "Ortega y Gasset, figura española"- han constituido sendos acontecimientos culturales del mayor relieve. La doctora Zambrano, que se ha formado en la Universidad Central de Madrid, bajo el ilustre magisterio de Ort~g~ Y Gasset, es hoy, con José Gaos y Javier Zubiri, la representación más legítima del pensamiento joven español. Concurren en ella cualidades y méritos indiscutibles: dominio de todos los sistemas filosóficos de Occidente, pensamiento clarísimo, originalidad en el planteamiento de los problemas, lógica de exposición, palabra límpida Y fluyente, don de poesía. A esto ha de sumarse su actitud frente al público: actitud de respeto, Profundamente ética; sentido de la obligación de dar algo, lo que más se puede, y de hacerse entender por quienes escuchan. La dificultad de los temas filosóficos fué salvada por la doctora Zambrano mediante el desarrollo ordenado de sus te~is Y la claridad y sencillez de su lenguaje. Lo Intelectual puro se revistió de acentos y de formas cordiales y poéticas sin perder en ningún momento el obligado rigor. El público, numerosísimo, ha escuchado estas lecciones con avidez y con tenso entusiasmo. Su respuesta-aquel aplauso sostenido ~caluroso Y los comentarios que ha hecho al terminar ~ada conferencia-da testimonio no sólo de su estimación justa del valor intelectual Y humano de la doctora Zambrano, sino también de la obligación que tenemos aquí todos los que estamos preocuPados por la cultura de dar a los estudiantes "f al pueblo los alimentos espirituales que nos piden Y que necesitan con urgencia.

3 la madurez lucha ponderada de trabajo y crea- _ ción, si la vida colectiva del hombre en esta Isla fuera lo que debe ser en armonía con su dignidad humana, la vejez podría convertirse en la edad para el homenaje. Pero como la realidad de nuestra vida social es otra, miseria y desesperanza, lucha cada vez más dura contra la explotación y la injusticia, es inevitable que la vejez carezca del estado físico y mental para acudir a una fiesta de homenaje. · Para el hombre que vivió olvidado tod~: la vida y que ha llegado a los setenta años cargadó de hambre y amargura, ¿qué sentido pueden tener los discursos inflados de elogio, la poesía y la música de los homenajes. Para su hambre y su derrota queda sólo una esperanza: la limosna. Y eso es lo que pide, a veces con un mal humor que tiene justificación perfe<;ta en~ la. insensatez de los que esperan complacencia y gratitud. ¿Complacencia y gratitud porqué? ¿Por un homenaje que no le fué permitido antes merecer, ni le es posible hoy entender? Sin embargo ya está el Día en el almanaque. y a fa~ta de valor e inteligencia para afrontar el proble1113 como es debido, no queda otro remedio_ que salir del paso lo más airosamente posible. En la víspera se toman todas las precauciones -para evitar la fea invasión de harapos y manos alargadas en las escuelas públicas. En algún otro sitio se amontonan latas de conservas, libras de arrQz y habichuelas, etc., para salir de los viejos sucios lo más pronto posible. - _. En cuanto al homenaje, siempre es fácil conseguir un pequeño grupo de viejecitos más ~~de­ centes" y dóciles que se dejan agasajar, que oyen complaéidos o aburridos el programa hasta que llega el momento más feliz de los obsequios. Mientras tanto los ancianos cuyos familiares se dan cuenta más cabal de la realidad permanecen tranquilamente en sus bogares, y hacen bien. En Puerto Rico, pues, es forzoso aceptar que no hay ambiente para un verdadero homenaje a la vejez. Lo que sí existe es la necesidad imperiosa de evitar la triste vejez desvalida y haraposa, y mientras esa necesidad no se satisfaga, el Homenaje a la Vejez será más ·bien lo que es hoy: escarnio y Simulacro.

ISLA AL SERVICIO DE TODOS, AL SERVICIO DE NADIE. SE PUBLICA TODOS LOS MESES EN PUERTO RIOO POR LA EDITORIAL ISLA, TANOA 9, APARTADO DE CORREOS 885, TELEFONO 1470, SAN JUAN.

Directores

Homenajes a la Vejez El llamado Homenaje a la Vejez se va convirtiendo en un desfile doloroso de nuestra miseria por las escuelas y los sitios públicos de la Is~a. Y es que la realidad gusta de burlarse de las mistificaciones por muy bien intencionadas que sean Si Puerto Rico fuera un país de vida normal próspera, en que la niñez pudiera ser alegría sana, la adolescencia ensayo idealista e intrépido, Y

JOSE ALBERTO BUITRAGO RAFAEL SOLTERO PERALTA

ROBEN DEL ROSARIO SALVADOR TIO

La. direcci6n de ISLA. se hace conjuntamente responsable s6lo de aquellos artículos publicados sin fir-ma. Los demda representan el punto de vista. .versonal de SUB autoru. QUINCE CENTAVOS EJEMPLAR; SUSORIOION ANUAL, UN DOLAR CINCUENTA CENTAVOS; SEMESTRAL, OCHENTA OENTAVOS; EXTRANJERO, DOS DOLARES· iiÍ:L A~O. PARA SUSCRIOIONES DIRIJASE AL APART.ÁJ):O 885, SAN JUAN.

'


ISLA

La Necesidad de Asesores Económicos y Servicios de Estadística Por S. L. DESCARTES La agricultura de Puerto Rico se confronta actualmente con graves problemas. Una corta __ .comparación del valor de las exportaciones de los . productos agrícolas máS importantes para el año 1938-39 con el promedio anual para 1926-30 destaca la manifestación fundamental de los problejnas agrícolas. · El valor de las· exportaciones de tabaco en Pá~ se ha reducido a la mitad. Esto representa ~a pérdida de ingresos de $7,700,000. El tabaco d~- Pu~rto Rico se usa como tripa en la confééción. de cigarros. El pueblo americano fuma ·cada día más cigarrillos y menos cigarros. De 1926-80 a 1939 el consumo de tabaco en forma d·e cigarros ·ha disminuido de 1-1/3 a menos de l.libia. Po~ el contrariq, el consumo de tabaco eli forma- de cigarrillos ha aumentado d-9 21,4 a 3% libras. Durante los últimos 15 años ha habid'o. un· ·cambio notable hacia el uso de cigarros de más bajo precio. De 1926-30 los cigarros de 5 centavos o más constituían la mitad del consumo .total; en el año 1939 sólo el 12 por ciento. Este es un factor que ha contribuido a que el precio para el tabaco de Puerto Rico sea más bajo. Es muy difícil que el mercado de exportación de tabaco en rama vuelva a alcanzar los niveles de los años del 1926-30. Los· indicios son que la situación durante--los años inmediatamente próximos será muy parecida a la actual. Para conservar - ·-esta situación hay que vel~r por que no se reduzcan. -los. aranceles de aduana sobre el tabaco <fe Cuba.

· La industria de la fabricación de cigarros ha desaparecido prácticamente. La reducción en el v~lor de las exportaciones alcanza al 99 por ciento, con· ~~a pér~id~ para nuestra isla de $4,400,000. El factor Principal en la desaparición del nego<:io- ~~-la fabri~.~~ón de cigarros para exportación es,; ~ nuestro JUICio, el pronunciado cambio en los h~b1tos de consumo del pueblo americano de cigarr~s ~ros hacia los más baratos. Los cigarros ~ara~s se fabrican a máquina en las ciudades del ~on?nente. ~uestros productores de cigarros no ~~l;l~teron resistir la competencia y desapareciett.~f· ·Lda$ P~obabilidades de una recuperación en ~ a -I11 ustria son escasísimas. frido~~~~rtaci6n de toronjas al natural ha su800 ooo· queen una Pavorosa decadencia. De $2,80 h d s~ exportaban anualmente de 1926. a escen~Ido a menos de $100 000 1939 o sea una baJa de 95 . , en . , ' de esa mag}utud por Ciento. Una reducc1on · '6 d 1 t representa la casi total desapariCI n e a oronja como fruto de exportación. La Isla no puede competir en precio con las áreas pro_ductor~ del Continente.. Las perspectivas de la 1ndustr1a de la toronja al ·natural son deseorazonadoras .. Probablemente se seguirán produciendo toron~as para ~1 mercado local limitado y se embarcaran pequenas cantidades al mercado americano cuando los precios así lo justifiquen du-

.

rante los meses en que los embarques de Florida y Tejas escaseen. Los embarques de toronjas enlatadas han sufrido un descenso de 79 por ciento en valor. Estudios recientes del efecto de la ley de normas razonables de trabajo sobre esta industria indican que de cumplirse con las disposiciones de la ley el precio que podría liquidarse a los agricultores sería ruinoso. ,. El negocio de las piñas no ha sufrido tanto como el de toronjas o la fabricación de cigarros. Pero el valor de las exportaciones se ha reducido a la mitad. Ha habido menos demanda en el mercado americano como consecuencia de la depresión y la competencia de Cuba ha aumentado. Desde 1934 Cuba paga solamente 20 centavos por huacal como arancel de aduana, mientras que antes pagaba 40 centavos. Por la publicidad que reciben, los problemas cafetaleros son los más conocidos. Basta decir que el valor de las exportaciones anuales durante el quinquenio de 1926-30 era $3,200,000, y en 1939 sólo $500,000, o sea una reducción de 84 por ciento. Hasta la fecha nuestros agricultores no han podido producir café a un costo lo suficientemente bajo para competir con las países suramericanos en el mercado, estadounidense, único capaz de comprarnos cafe en grandes cantidades por ahora. . La desa_Par~~ión casi completa de la indust~Ia de fabri<:ac1on de cigarros y de la exportac~~n de toropJas Y-_la reducción en las de tabaco, p1nas Y cafe constituye una pérdida de ingresos de $18,000,000 en números redondos. Para contrarrestar estas pérdidas, los únicos frutos que acusan un aumento son el ron y el azúcar. De ron se exportar?n durante e} año 1939, $3,200,000, y las exportaciones de azucar sobrepasaron las de 1926-30 por $4,300,000. La disminución total menos .l_?S aumentos en ron y azúcar arrojan una reducc1on neta de $11,000,000. Tan considerable disminución ha ocurrido en 10 años durante los cuales la población ha aumentado en alrededor de 300,000 personas. Las perspectivas del ron son halagadoras. Las perspectivas del azúcar dependen en la actualidad más de la acción del gobierno federal en cuanto a cuotas y aranceles de aduana que de ningún otro factor. La lucha constante por mantener y ~umentar la eficiencia en la producción es hoy mas fuerte que nunca. Hoy el azúcar contribuye con más de tres quintas partes a las exportaciones to.tal~s; dura~te el quinquenio de 1926-30 contribuia con solo la mitad. Es el único fruto del que podría esperarse un aumento sustancial al ingreso de la Isla. Y la perspectiva de ese producto está ligada a la acción del Congreso federal. ¿Qué puede hacer un club como el nuestro frente a esta situación? Es precisamente el pro-

1


Mayo, 1940 pósito de mi charla hacer varias recomendaciones específicas, con el ruego de que si merecen vuestra aprobación se adopten como objetivos por cuya realización podría laborar este club. De las personas que hayan tenido la condescendencia de escucharme por la radio Y que consideren meritorias estas ideas, también solicito apoyo. La idea de establecer en Washington una oficina de asesores económicos puertorriqueños debe recibir nuestro más fuerte respaldo. Sería la función de esa oficina aportar los datos y el análisis económico referentes a toda legislación que de una forma u otra pudiere afectar a Puerto Rico. Esta oficina no sustituiría la del Comisionado Residente, sino que la complementaría, ayudando al Comisionado a desempeñar sus funciones con mayor efectividad. La defensa eficaz de los intereses de Pue~¡{) Rico en Washington hace la oficina de los asesores económicos imprescindible. Hemos explicado Y~ cómo las perspectivas del azúcar! ~uestra prinCipal fuente de ingreso por amphsimo margen, dependen de legislación federal. Los aranceles de aduana, las cuotas de importación y los tratados de reciprocidad comercial que puedan afectar el t~baco, las pi:flas, las toron~as y las hortaliz~s eJercen pronunciada influencia sobre la prosperidad de estas empresas en la Isla, y por ende, sobre nuestros ingresos. Un bien documentado alegato. sostenido por hechos econól'!licos .incon?-overtibles presentados con toda meticulosidad c1en;. tífica, es una gran ayuda en la lucha contra cualquier discrimen que trate cometerse. contra la Isla. Prueba incontestable de la necesidad de esa oficina nos la ofrecen las constantes visitas a Washington de grupos de ciudadanos particulares Y funcionarios del gobierno para atender asuntos de esta índole. El Congreso aprueba constantemente leyes con objetivos sociales y de reconstrucción que se hacen extensivas a Puerto Rico, muchas veces con ~esultados contraproducentes. Esto hace también Imperativo el que haya personas, que de manera clara y competente, demuestren de antemano los probables efectos de medidas de esta índole sobre la economía de esta Isla. N o es sólo ante el Cong1·eso que hay que la.. ~orar. Los departamentos ejecutivos y múltip!es Juntas administrativas tienen cada dfa mayor IDgerencia en la formulación de pautas que nos afectan directamente. y estas juntas administrat~v~s y departamentos ejecutivos ~ienen a su serVI"Cio peritos en cuestiones económica~, con lo~ que es necesario entenderse en sus propios términos. Tengo que hacer hincapié sobre el hecho de q}le estos peritos someten al más cuidadoso Y despiadado examen cualquier alegación que se eleve ante estas juntas o departamentos.. Esto hace necesario que se ejerza el mayor cuidado en la Preparación de las alegaciones. Lo más aconsejable es que cooperen en su redacc!ón pers~na:s que además de contar con preparación aca:~et_Ill­ ca en las disciplinas económicas, hayan adquirido experiencia en las relaciones con estos _departamentos y juntas administrativas del gobierno federal. Otro objetivo de importancia por el que. debemos laborar es el establecimiento de oficinas

5 estadísticas en los distintos departamentos del Gobierno de Puerto Rico. Hay una carencia muy notabie de información estadística económica en Puerto Rico A todos nos afectan los precios de nuestros p~oductos de exportación, la actividad de construcción el movimiento bancario, el tamaño de las cosechas la balanza de pagos i?l~ernacionales, y mu~ otras fases de la act1v1dad económica que no nombro, por no alargar dem~~iado la lista, y de las que tenemos muy poca, runguna, o muy defi... ciente información. Ultimamente entidades. particulares tales como el Royal Bank of Canada y la Cámara 4e Come~ci? han com~do a publicar regularmente estadtst1cas y apreciaciones sobre la situación. Esta muy: encomiable actividadcomprueba plenamente la falta que le hacen esos servicios al c?mercio: . 9tm prueba ciar~ es que todas las naciones civilizadas del mundo gastan sumas considerables de dinero en el mantenimiento de· servicios de esta clase. ·· Hoy más que nunca sentimos la enorme necesidad de estas estadísticas. Tenemos ·.que reconocer francamente que cualquier presentación que ha:Jamos del problema económico de Puerto Rico tiene muchas lagunas. Los datos de que . carecemos nos facilitarían la tarea de convenc~ al Congreso Federal de nuestra verdadera situación y n~esidades. Estos datos son im:pr~m­ dibles para que los asesores económicos así como las oficinas de investigación económica ya e$&blecidas puedan trabajar eficientemente. También nos permitirían estos datos la refutación de lDÚltiples conceptos erróneos referentes a la situa- ción de la Isla que pueden inspirar legislación federal o insular con resultados perjudiciales a nuestros intereses. Conviene señalar que el interés del Club de Leones no debe ceñirse a con~eguir el establecimiento de los servicios. Debe incluirse como objetivo el que la dirección de los miSID.os se adjudique a base de méritos y no por razones 1»' líticas y luego velar por que se cumpla. De otro modo, bien poco ganaríamos. N o crea nadie que con sólo conocer nuestra situación económica mejor con la ayuda de estadísticas más completas Y con contar con asesores económicos en Washington se resuelven todos nuestros problemas. En primer lugar, los cuerpos legislativos no deciden casi nunca de acuerdo con el mejor criterio económico sino más bien con lo que ellos consideran el mejor criterio político. El mejor criterio político es complacer a los grupos políticamente más fuertes. y en el Congreso federal nuestra influencia política es muy débil. En segundo lugar, los problemas son excesivamente complicados y abarcan diversas camp~s. Todos l?s P!líses civilizados cuentan con magn,Ifi~as organ1z!lc1o.nes para la recopilación de estadisticas Y con Institutos de investigación econ~mica y asesores económicos. Pero no han "podido. escapar a los efectos de las depresiones económicas. Es honrado señalar estas salvedadeS. N o obstan.te, estoy plenamente convencido ·que los beneficxos. que se derivarían de destacar asesores económicos puertorriqueños en Washington y, d~ establecer. las agencias de recopi:Ia~i6n e~· distica necesartas en la Isla de Puerto- RieG, :JUS• tifican con creces los gastos que acarrean. ·


ISLA

6

Ante el Problema de los 500 Acres Entrevista, con el Profesor Rafael de J. Cordero Por JUAN RUIZ

"No hay que ser radical ni comunista para de.acuerdo con que se ponga en vigor la ley de los ·500 acres. Es la ley y debe cumplirse. Lo q~é debemos atender es a que en su aplicación p:roduzea los mayores beneficios posibles para la cilmunidad". Con estas palabras nos contestó el ~ático don .Rafael de J. Cordero al solicitar sus puntos de vista con relación al fallo de la Cor~ 8:1Jprema de los Estados Unidos en el caso de los 500 acres. -. . En Puerto Rico se han perfilado ya dos criterios perceptiblemente opuestos con relación a la medida de los 500 acres: de un lado, una minoría-que abarca principalmente a los beneti~os Y emple~dos de las grandes eorporaciones,-se ha manifestado hostil a la limitación de 18. tenencia de tierras; y del otro lado, la inmensa ln.ayoría del pueblo, que es practicamente TOJ?O. el ~ueblo, que se ha manifestado a favor de la !mutación.. El hecho de que muchos duden sinceramente q~ la ley haya de ser puesta en vig\lr hasta su leg¡tuno alcance, no significa que se nie~en a creer ~n la bondad de la ley en si. Pues bien, como existen en Puerto Rico estas dos ideJJogfas opuestas-unos que creen beneficiosa la restricción agraria Y otros que no creen en ellaes. natural que el país tenga derecho a conocer la op~6n de una persona capaz de analizar estos probl~mas. con imparcialidad. Por eso hemos en.be'Vi$tado al profesor Cordero, jefe del departamento d~ eeo~omía y catedrático de la asignatura en.la Untver~Ida~. ~1 es la persona llamada a expresa~ un ,criterio científico y libre de prejuicios o. -de tnteres personal sobre tan importante cuestt6n. ¿ ~s deseable el control de la tierra por corpora~,Iones? se~imos preguntándole: ~ En un Pais pequeño, eminentemente agri·C?Ia•: Y superpoblado, no es deseable la existencia de gran~~ fundos. Quien domine la tierra en ta~ondictones controla la vida de ese país. Es treci~~e el aument~ que se ha operado en la poblaéL~im!:dr:o Rtco. En este siglo se ha dup~ica~o ~ªr .aUm:entO ~r~ humanos sobre este territorio. n61Dáeas, uñ au razos produce, por razones ecodo ésta· sigue !ree:to en el valor de la tierra cuanLos terratenientes toa la fue~te Principal de vida. aumento· en el valor ~ec~~do el beneficio de ese ni?ad general haya r ~ .terra, sin q?~ la comumtcos eorrespondien~Ibtdo los servtctos econ6Es indudable que ~n . rra- ayuda a una ma or tne~~r. reparto de la tieaplicación del prin{¡pioe:bthdad social. .Es una tienda a reducir las des"1 queldtoda medula !lue . ~a ades económicas t1..ende a una .mayor establltdad en la "da . ]'t" Vl SOCia1. d La .emocracia po I tea no puede desarrollarse funcionar aceptablemen~e cuando existen grai. des concentraciones de riqueza." ¿Cree usted que la explotación de la industria azucarera en pequeñas fincas, o sea por colo~

.:s:

:e

nos habría de redundar en perjuicio de la eficiencia'en la producción? "La poca evidencia que conozc<? dem~estra que las fincas pequeñas no son las mas eficientes, pero nada demuestra que sean necesarios los grandes fundos para cultivar eficientemente la caña de azúcar. Lo que se sabe es que la finca gra~de produce más caña por cuerda que la pequena; pero eso no implica mayor eficiencia de la. ~rande sorre la pequeña. Por otra parte la deCISIÓn de la Corte Suprema en el pleito de los 500 acres no implica, como algunos han pretendido suponer, la parcelación del terreno. ni en 500 cue_r~as ni en menos. Ni mucho menos Implica esa decistón que sea necesario fraccionar ahora la tierra en parcelas tan reducidas que hagan anti económica la producción de azúcar. El. fal!o de ~a ~~rte no está, pues, en pugna con ningun prinCIPIO económico. Todo depende del plan que se adopte, Y que debe adoptarse, para disponer de las tierras ahora poseídas ilegalmente por las corporaciones. En esto de la eficiencia, debe tenerse en cuenta que la eficiencia no es la única norma para medir la conveniencia económica. Precisa considerar otros aspectos, por ejemplo, el reparto de los ingresos. Es muy posible que empresas explotadas con menor eficiencia desde el punto de vista de los beneficios para el patrono, sean sin embargo de mayor conveniencia económica para la comunidad por el ingreso que producen a todas las personas que se benefician de la empresa. No hay que destruir la industria azucarera para reorganizar la industria en forma tal que aunque la eficiencia se reduzca en cierto grado, eso sea compensado por otras ventajas obtenidas en la reor. ., '' ganiZacion. ¿Es correcta la alegación hecha por algunos de que las factorías azucareras no podrán sobrevivir sin sus propias tierras? "No existen sufu:ientes datos para confirmar o desmentir esa alegación. Es posible que mediante un estudio se llegue a la conclusión de que bajo las circunstancias actuales la factoría no pueda cubrir sus costos por sí sola; pero en ese caso podría hacerse un reajuste para que subsista la factoría, pues ésta no puede eliminarse. En ese caso los colonos vendrían obligados a ceder parte de sus beneficios que permitan el sostenimiento de la factoría. Además existe evidencia de que las factorías han mejorado considera.. blemente su técnica de producción y no hay razón para pensar que no puedan continuar desarrollando métodos de mayor eficiencia en la manufactura del azúcar". ¿Cuáles serían los efectos en la economía general del país una vez que la medida de los 500 acres fuera puesta en vigor? "Sobre la situación económica general porque atraviesa Puerto Rico, mi opinión es que la aplicación de esta ley no resolvería el problema

~

l t 1


Mayo, 1940

1

~

7

"Lo creo improbable. La evidencia demúeseconómico de la Isla. Crearía sin embargo un mej or reparto de tierras y de los ingresos que pro- tra que la po~la<:ión que emigr~ hacia las zonas duzcan esas tierras. Por el momento hay que pen- urbanas es principalmente de las áreas. cáfetalesar también en el capital necesario para pagar ras y no de las cañeras; Y la redi$tribuci6n de tielas tierras al ser liquidadas. Si se desea facilitar rras, al no aumentar el volumen de empleo no e\Ti: la adquisición de esas tierras por agricultores taría que aquéllos que sobran en las zonas cañeras residentes, los que en su mayoría no disponen de se muevan en busca de oport~nidades de trabajo": ¿Qué extensión de tier~s y qué .calidad de recursos suficientes para comprarlas, se hace indispensable que el gobierno inicie un plan enca- terreno so~ los que quedarían afectados aJ po· : minado a conseguir los fondos necesarios para ga- nerse en v¡gor cabalmente la medida? rantizar una distribución ordenada de las tierras, "De las 771,000 cuerdas que coilstitqyen el facilitando crédito a los agricultores que estén área total en fincas de caña en Puerto Rico, hay dispuestos a adquirirlas y explotarlas. Si no se 896 000 cuerdas en fincas de compañías y de éstas, facilitan medios para la obtención del crédito, las 1ss:ooo están bajo el con?"ol de compá.ñías norte-tierras habrían de comprarlas los ricos, posible- . americanas. El to~l de tierras poseídas por commente los mismos accionistas de mayores recur- pañías norteamencanas Y domésticas cubre una sos de las corporaciones que hoy las poseen. N o extensión de 280,000 cuerdas. Todas las compaes de temerse que los accionistas extranjeros s.e ñías cultivan alrededor de 164,000 cuerdás de ·cadecidan a continuar sus inversiones en Puerto RI- ña. Compárese esta cifra con el área total semco con carácter de terratenientes individuales, brada de caña en 1~ Isla, según contratos· de la pero podrían explotarlas por medio de adminis- A.A.A. en 1935, que alcanzó a 818,000 cuerdaS."'' tradores. Se calcula que se necesitarían de 30 a "En cuanto a la calidad de los terrenos con40 millones de dólares para adquirir esas tierras trolados por las corporaciones azucareras, aunestimándolas en un valor razonable. Dudo que ha- que tengo datos a la mano sobre ese· punto, el Insya bastante capital ahora en Puerto Rico para tituto. Brookings ha dicho que las centrales pocomprar esos terrenos." seen los mejores y más· productivos terrenos_ de ¿Surgiría algún problema en la creación de Puerto Rico". los nuevos terratenientes? Usted ha hablado de tierras controlad~ · "Si las tierras no se han de quedar en manos bajo contratos de arrendamiento .... ¿puede :d.~ de unos pocos, cualquier plan juicioso que se f?r- cirnos el efecto de la restricción agraria coñ· l;'éflmule para disponer de las tierras traería consigo pecto a tales contratos? . . un aumento de colonos. El problema consistiría en ''Son 120,000 cuerdas las que están · bajo conseguir agricultores con experiencia en el cul- arrendamiento en pod~r de las centrales, la$· CU.&tivo de la caña y facilitarles la mayor pa~te ~e! <:a- les volverían a sus dueños al ponerse en vigpr la: pital necesario para pagarlas y e! crédito 1n1cial Resolución del Congreso sobre tenencia de tierras para explotarlas. N o pierdo de vista la co?pera- en exceso de 500 cuerdas, ya que el Congreso no ción que ofrecerían a este respecto l~s agencias ofi- hizo distinción entre tenencia como propietario ciales en la técnica agrícola, pero siempre queda- y tenencia como arrendatario, y por lo ta~to quería el problema de escoger las personas mas ca- da eliminada legalmente la tenencia en una u otra paces para hacerse cargo de las fincas. En esto forma. El problema en este aspecto consiste en tendría el gobierno que asumir también la . r!~­ que los propietarios de esas tierras hoy arrenda-· ponsabilidad a fin de que no se creara la d1f~<;d das a las centrales, se verán obligados a nombrar situación de tener las tierras y no saber a quie~ administradores o a cultivarlas ellos mismos. ES.: entregarlas en un momento dado. Podría copsi- to traería un trastorno inmediato que gradualderarse la conveniencia de organizar c<?operat1va:s mente se iría corrigiendo". · para facilitar los servicios de la superv~sxó~ té<:n.I¿Y los pagos de beneficios detro del prograca y del equipo costoso que no podr1a adquirir ma federal agrícola, se afectarían en alguna forcada colono individualmente". · . ma considerable? · ¿No es cierto que la aplicación de !a restric"El volumen de beneficios a pagar será mación agraria traería como consecuencia un auyor ·por razón de que los productores grandes esmneto en los empleos y en los jornales? . tán sujetos a una. esca!a descendente y, al pasar "Entiendo que no. Como serán la,s mismas las tierras a prop1etanos con menos producción tierras que hoy se cultivan las que pasarian a ,nue¡ individual que las corporaciones, cobrarán en su vos terratenientes el empleo de brazos serxa eo mayoría a razón ·de 60 centavos por quintal.·de mismo, y los jorn~les que habrían de pagarse ~o azúcar de cuota. podrían ser más de los que ahora se p~gad erario público, será afectado de algún se requiriría más trabajo en 1~ ~p!otación e 1~ modo¿El sustancial? terrenos .baj 0 terratenientes IndiVIduales que 1 "En. este aspe~to,. e~ efecto sería perjudicial que hoy se aplica bajo el control de las cen¡ra.es a menos que se aplicare una técnica agríco a 1nj para. el fisco. Es m1 op1n16n que, bajo las cir.c.unsferior. Ahora, indirectamente, el hecho de ~~eJe· tancias actuales, los ingresos que recibe el erario ingreso social aumente,. Y. sobre todo~ el ~~ran..; públi~o por concepto de la contribución de 1~% por ciento so~~e los beneficios de las corp0t~Qi&o que la emigración de dividendos. hacia e jero pueda ser detenida, podría resultar en nue~ nes, se reduc1r1an. La mayor parte de esos mgr&;sos son pagados a~ ora por las corporaciónes. ~P~ vas inversiones aquí, en la creacx·ón de nuevas b 8 ero. , presas que suplirían nuevas fuentes de tra J0 • car~ras. En cambio, los agricultores i)ldivi~~~es ' 1 estan exentos del pago de esta elase de co~tri1>:u.­ ¿Cree usted que el nuevo reparto de t·erras evitará la emigración de trabajadores de los cam- cio~es. Por <:on~i~uiente, al pasar .l&!J tierras a agricultores Individuales, él erario ·4el~& :de· repos a las zonas urbanas? 17

1 1 1 1

l !

t 1

.

~


8 e~

todas aquellas contribuciones que hoy recibe

de "las corporaciones por los beneficios que éstas

perciben de la explotación de esas tierras." ¿Cómo se podrian evitar dificultades y mermás en la producción social al efectuar el cambio 'Jtle traerá consigo el fallo de Washington? "Habrá necesidad de planear para evitar trastornos económicos fundamentales en el periodo· de transición. Si no se planea, habrá un problema .serio, por lo que ya he dicho: porque hay que pr9veer el dinero para la compra de esas tierras, hay que ponerlas en manos de colonos capaces, hay que supervisar desde el comienzo los resultados de ia nue~a. organización. Otro problema: una vez determmado que la central tiene que liquidar sus

tierras ¿se dispondrá ésta a seguir cultivándolas durante el proceso de liquidación o tenemos que presumir el consiguiente abandono de su cultivo una vez que sepa va a perderlas? Con un plan racional, este peligro podría evitarse." "En resumen quiero decir que la ley está en pie, que hay que cumplirla. Sería preferible un plan en el cual se repartan los derechos sobre esas tierras procurando que no se destruya la organización física bajo la cual se explotan actualmente. Aunque ningún plan podría en este sólo aspecto resolver el problema económico de Puerto Rico, hay la oportunidad si se actúa inteligentemente y con la mira puesta en el interés de la comunidad, de iniciar reformas agrarias deseables desde el punto de vista social".

El Teatro un··iversitario Por ALFREDO MATILLA JIMENO · · Vamos a hablar hoy de un teatro d·istinto al teatro conocido. Es el teatro de los estudiantes, el teatro culto, universitario exento de tolla degeneración de latiguillos y t~cos escénicos. Teatro. no apto 'l!ara cómicos profesionales, aún de la ~eJ_or .especie, porque para ello, para lograr la aptr~ud ~tral en el ambiente universitario es perc1so amar ante todo el valor intrínseco de la ~:, obra representada y darse cuenta del alcance funeio~l de la labor emprendida. A un actor pro_f~Ional le pagan y le basta, aún en los casos de ~as ponradez de trabajo; a ~n estudiante le cuesta ~nero su teatro ,y no sólo le basta sino que .: l~.~mpensa ~~e sobra el resultado de su esfuerzo.*· . Yo he. VIVIdo entre ellos, yo he sido compañe!o' 1 aiiUgo de una estirpe admirable de mue~cb_os que ha~ llevado por las tierras de mi ~P~na:--hoy mas bellas, por la belleza amarga de la. ~oranza-el espíritu y la letra de Cervanb:,s. Calderón Y Lope de Vega. Yo sé de sus emoeiones Y de su. entusiasmo. Y de ellos, y de su teatro he querido hablaros, no sólo con el afán d~ entreteneros, que posiblemente no lo consiga ~~a0 con ~1 de~eo .finne de interesaros. Hoy eÍ N . ~: Un?,.vermtano se· generaliza en el mundo. 0 P=~·~ ~at:e~~s que I.imi~rnos en tiemp~ y e~ tariÓ; len·guadaiCIÓn e_historia del teatro UntverSI• - ·. · espanola. Pasibiement 1 8 ~' en Italia · ~ P'!ecedentes extranjeros esn.i3.nieta,. cl~ico 81• I~hanos tienen un teatro huEste teatro es ~o rtando la tragedia antigua. cios, o universitarioesaBo, representado en palatas italianos una r¡nov us~n en él los humanis~6gico hacia la Corte ación cultural -r como es feeu·ndo de los· estudta! sobre. todo hacia el brote sus esfuerzos para da:~s universitarios, tienden ejemplo, la Sinfonista d ~o~oc_er tal teatro. Por humanista se proyecta ~ brissino.: Este ejemplo .Renaeimiettto, en el -ue re ~1. Siglo X.VI, en el sentan teatro clásicoq b as un~v~rsidades. repre. t d •d Eo ras originales gnegas o latEJnas,- ra uaci Fas. ~movimiento va de Italia a _s~ana Y_ !ane1a.. En la Universidad de B_alamanca se repr~senta a ~lauto ( e;n las traducelo.n~s dé V1Ualobos) , y a Sénéca, Pero veatnos

en

r!

!1 1 r

·!

1,

cómo y por qué nace el teatro universitario español. En sus orígenes este teatro es culterano, antipopular, como reacción clasicista ante el teatro que recogía las enseñanzas y las esencias del pueblo, teatro, según los humanistas y sus continuadores, antiaristotélico y desordenado. El período de máximo esplendor es el siglo XVI, hacia su mitad. El movimiento culterano tuvo tal importancia que en alguna Universidad española llegaron a representarse obras humanistas italianas, y, lo que es más importante, por compañías compuestas por estudiantes italianos. Vemos pues claramente cómo el teatro universitario en España es una reacción académica, un ejercicio literario humanístico, una pedantesca pretensión de imponer norm,as y cerrar el paso al sentido popular del teatro de Lope de Rueda y los grandes autores de la época. En las universidades se representan obras griegas y latinas y en la labor de afianzamiento clasicista de ese teatro intervienen como orientadores y traductores figuras como Villalobos, Ginés de Sepúlveda, Simón Abril y el Brocense. Los preceptistas aristotélicos sostienen la polémica, y se oponen al paso arrollador de las razones teatrales de Lope de Vega o Juan de la Cueva. Y naturalmente el teatro culterano es vencido y muerto. Y entonces aparece por primera vez el teatro universitario en contacto con el espíritu nacional y popular. Los estudiantes, cultos, clasicistas, encuentran en la savia del pueblo y sus autores una fuerza admirable. Y Lope, personificación del sentir popular, escribe para ellos. K. Vossler, en su obra Lope de Vega y su tiempo, dice en la página 190 de la edición de la Revis.ta de Occidente en Madrid, 1933, lo siguiente : "En la pieza teológica para la Universidad de Salamanca, La limpieza, no manchada (1618) hace-Lope-que se entonen junto a los cantos vernáculos y estudiantiles cantos de danza portuguesa, indios e incluso negros, en honor de la Santísima Virgen." Ya en• contramos en Lope, en su relación con la Universidad los gérmenes del auténtico y eterno teatro universitario. Los estudiantes aprenden ya algo más que el sentido literario del teatro e inician


Mayo, 1940

la escenifi,caci6n de danzas y canciones que se calificaban en principio de "estudiantiles," y más tarde de canciones incluso exóticas. Es el momento del auge del teatro univerversitario que ha de durar basta 'Que comienza el declive de las Universidades, a fines del XVI. ¿A qué pudo obedecer este fenómeno de la muerte del engrandecimiento universitario? Yo lo achaco a dos fenómenos complementarios. Uno de ellos el excesivo número de centros universitarios; hay un momento en que en España había 33 universidades, y por lo tanto la debilitación de las funciones es evidente por el fraccionamiento de los centros. El otro fenómeno que acaba por matar a las universidades debilitadas por su excesiva división, es la Contrarreforma con su espíritu oscurantista y !imitador de la cultura. Con la atomización universitaria el teatro de los estudiantes va a su vez limitándose, y con la incomprensión del medio y el constante decaer del ciclo universitario, lentamente desaparece. Ni siquiera en la reacción de fines del siglo XIX, que coincide con el traslado de la Universidad de Alcalá de Henares a Madrid, el teatro universitario cobra nueva vida. A partir del instante en que la Universidad llega a Madrid más que nunca los estudiantes sienten ·la, necesidad de ezpresar sus sentimientos populares y dramáticos Y constantemente se organizan expontáneamente grupos teatrales que faltos de dirección desaparecen en una selección de obras más dentro del estilo teatral profesional que estudiantil. El advenimiento de la República española, alentadora de todo movimiento cultural recogió de la Universidad el convencimiento de que los estudiantes, capaces de sentir necesidades políticas amplísimas, eran cantera inagotable' de sensaciones hispánicas. La iniciativa de su aprovechamiento había de encontrar su origen en la llorada figura de aquél poeta que tenía en el alma su formación eterna de estudiante universitario . Me refiero a Federico García Lorca, el amigo, el buen amigo, el hombre de bien, poeta y español, a quien la muerte hizo más poeta y más español, si cabe. Federico Garcra Lorca y Eduardo Ugarte-otro joven valor literario español-recibieron del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes una subvenció!l para cumplir el encargo de formar el teatro uni\Tersitario, iniciativa surgida de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos. Pero sobre este teatro universitario, que fué bautizado con el nombre de La Barraca, es preciso que nos dete.ngamo.s. . N o se limitó esta nueva formación universitaria a llevar a los centros docentes un sentir ~ramático popular sino que recogiendo el valor 1-nmenso de la hispanidad-de respeto y amor a rni España, que yo trato de enaltecer dondequiera que esté,-recogiendo, repito, el sentir de la Hispanidad, el nuevo teatro universitario La Barraca salió de la Universidad a los campos, a los montes y aJ, '11ULr, a decir al pueblo que ya que él había fecundado la grandeza popular de nues.tras letras de oro, justo era que viese y comprendiese, explicada por el entusiasmo joven de los estudiantes, la obra eterna de Cervantes, de Lope, o Calderón. ¿¿Qué era? ¿cómo era ese teatro universitario? El romántico sentido de la; bohemia innato en todo estudiante estaba satisfecho en la

9 organimci6n de La Barraca. Una subvención del Estado atendía a los gastos de organización y desarrollo. En esas condiciones la caravana de cuatro camionetas recorría los caminos de· España. Los decorados y los trajes, utilizaciones de grandes artistas jóvenes españoles. Ontañón~ Vela Zanetti, José Cabailero, etc., eran simples apliques, admirables tonos, acertadas interpretaciones concretas. Los estudiantes llevaban consigo su gran tablado, sus cortinas y su instalación de luz. En las plazas de los pueblos más secos de la adusta Castilla; en los jardines ricos de las ciudades andaluzas; frente al mar brioso de las costas norteñas, el tablado de La Barraca se alzó educador, magnífico, ejemplar. No se ocultó en los descontentos o aguafiestas de siempre la duda de que en los rincones de España se entendiesen la intención afilada de un Lope, los conceptos solemnes de un Calderón o los juegos prosísticos de un Cervantes. ¡ Qué lejos estaban estas _gentes del sentido nacional intuitivo de los pueblos y concretamente del pueblo español! ¡Y qué lejos siguen estando todavía! .. Jamás tuvo teatro a:Jgurw público más atento, ~ fijo, más fácü de emocionar o impresio~ nar que el público de la Barraca. N o hubo intención que no recogieran, situación que no comprendieran, emociones que no interpretaran. Y pO-r las carreteras de España los estudiantes iban déjando los eslabones áureos de la cadena de grán-:-· dezas de nuestro teatro. Ni un resabio, ni un ~ v.:' truco, ni un ardid de cómicos experi:memados, Los estudiantes eran intérpretes de Lope o. Cer- ).::~ vantes, porque en su culta formación sa'bían 1Q que había que decir y .por qué había que decirla, además de saber cómo hay que expresarlo. Nunca se hizo más labor ·de España dentro de nuestro país. El encuentro, el contacto entre pueblo Y clases cultas se realizó sin roce, sin asperezas, poética, románticamente. N o había lucha de clases. Las clases colaboraban limpiamente haciendo labor de España. La presentación de la Barraca se hizo en unas representaciones en el Paraninfo de la Universidad de Madrid, ante el Cuerpo Diplomático y Autoridades. La obra elegida fué el auto sacramental de La Vida es Sueño de Calderón de la Barca. En ella interpretó el . papel de la sombra el propio Federico García Lorca. El éxito de la empresa fué absoluto. Poco después La Barraca inició una serie de representaciones para el Patronato de la Ciudad Universitaria de Madrid. Cuando los estudiantes no pensaban aún en tener que defenderla con las armas. Pero es~s, representaciones oficiales fuer~n pronto sust1tu1da~ por las excursiones domintcales POJr los barrtos de Madrid. El primer cotnacto con el pue~lo se hizo, pues, en la capital Y. corazón de Espana. Después recorrieron Castilla, Extre'm4dura, León, Arag6n-en donde fueron_ expresatn~nte a la Universidad de verano de Jaca,-:-Cat?'luna, Valencia Y Santander donde én la Universidad Internacional los t d. ,te presentaron a _ . es u 1an s . . sus campaneros extranjeros la m~aVIllala de. nuestro teatro extraordinario. Del .é~O d~ B~rrac!L Y .de la resonancia de la orga~wa­ CIÓn universitar~a . te~tral, puede ,ser mue~tr~ ~ hecho de que fue 1-nvttada por las llniversiáades ~e ~xford Y Cambridge, París, Poitiers, Montpelher Y Nancy, pero un cambio de orientación


1

10 polí~ca

! 1 ¡

.!

~

.

en el gobierno impidió que se realizase esa excursión que fué aplazada hasta que los acontecimientos recientes deshicieron todos los proyectos culturales . Esa excursión a Francia e Inglaterra era la primera etapa p01ra, un futuro !Viii,je por Centro-Europa y otro de infinita importan.ci~ española, por América. La .Dirección administrativa y artística de.. pendía del Departamento de Extensión Univer$~taria de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos cuyos proyectos, que las circunstancias no Permitieron realizar, eran crear además del teatro. u!Üversitario La Barraca que dependería de MadrJd, un t~atro de ensa_yos de vangua,rdia, que ~_a adscnto a la Universidad de ZMagoza, ct~e ~ llamaría La FarándUla y que tenía en pre-paración obras d~ Cocteau. Además se pensaba e~ un teatro regional, que se adscribía a Valen,. ~, llamado El Buko vivo y en un teatro román~-wo a~ !lin determinar trabajos ni zona de des-envolvumento. Volviendo a La Bf!rraca sólo nos queda decir cuál era su repertor:w programático. Lope de V.~ga estaba representado en Fuenteovejuna y E~ Caballero ~e Olmedo, aparte de que la BOtrraea propor~Ionó a Margarita Xirgu álgunos actores estudiantes para sus representaciones de La D!:ma boba y ott:~ obras de Lope, tanto en Espana c;?mo ·.en America. Y asimismo ayudó al llamado grupo Anfistora" que también presidido ~or Garefa Lorca, presentó en Madrid el Peribánez o el Come;uuutor de Ocaña. Cervantes tenía en el repe~rio de la Barraca sus entremeses La guarda cuidadosa, Los dos habladores La cueva de_ Sa:lamanca_ Y El retablo de las 1na~avillas. De T,rso· de Mol~na, estaba El burlador de Sevilla y de C~erón de !:_a Barca el auto sacramental de LG V~ es sueno. Una de las más admirables ereae1ones de la J!arr:aca era su escenificación de Zo~ ;omancea. SI~endo el ejemplo de los pri~ttiyos . se repartia entre el público el romance ex:phcati~o que Fed~rico recitaba en el tablado, y los estudiantes realizaban su escenificación. De estos romances recuerdo el de La tierra de Alvar . G~zá~zl ~CAntonio Machado y el romance anóe ~;ute Arnaldos," romance que llega , . exte~~on Por un lado a Rumania y otros patpef balcantcos donde existen focos de habla es~ano. a, .~ P?r otro, hasta América. 'Ulniw:~t~¡ortanc'fa. t.ie;te la función teatral la formación· . A. 1!11 J utcto extraordinaria. En teatral · Indtvtdual del estudiante la labor -. . .. prepara una cultu z· , bUcos, sobre· d rl ra amp ~a, y en los puf-orma el eonve:ets. a conocer el t~atro espa~ol, ·uM misión de ed:en~Ó de que la JUventud ttene siva. No podemos a:t n, tan~o activa como pa,.. labor del teatro univ!rr'1:r· SIU embargo que la cultural. Lo es en r· s~ .rto sea exclusivamente Su sentido es ~moc~ Inctpto, P~ro no únicamente. contacto con la cultu:Z~ afe~¡tv,o, apasionado. El el primer ~atro univers1t es. rto,. com.? .Jo fué ep sico. Y sobre tener una baario a!tstotéhco o claese teatro popular de la Us~ sóh~a en 1~ cultura, mí su principal valor en q Diversidad, tiene para de fraternidad. Los est.J~ est fuente inagotable · Lo mn es aprenden a cos tnaestros a comprenderles en nocerse ~e~or. sus sentimientos y no sólo. en sus conocimientos. y sobre todo rompe el htelo rígido de la ense-

:rim:u

1

¡ l ) l 1 1

1)

ISLA ñanza para llevar a todos a la cordialidad. Es, pues la lección del teatro universitario una lec· ción de corazón. Hoy en España al parecer-tengo sobre ello pocos datos-se intenta formar de nuevo el teatro en la Universidad, pero por lo que sé puedo deducir que aparece viciado por un recio sentido de la propaganda política. Tal vez, con }a ~ro­ tección oficial se sostenga. Pero no podra, SI es así encontrar el latido vivo de las emociones sen· cill~s. La política es demasiado complicada para que pueda llevarse estilizada, como un decorado más. Y más cuando ese decorado tiene fondos de guerra. A mi juicio el sentido divulgador y admirable de nuestro teatro puede recogerse hoy en la América de habla española. La presencia en ella de nuevos elementos que conocimos el desarrollo d" aquel movimiento teatral de la Universidad hispana ha movido ya a algunos países a realizar el inten'to de su aportación a la cultura madre. México y Chile recogen ya tal intento, aunq~e yo no pueda precisaros cómo. En Santo _Domtngo, yo he comenzado a formar, en pequena escala, un grupo de est~diantes. de ambos ~exos, de npestro querido Inst~tuto Cr't8t6bal Colon, que está ya ensayando los entremeses de Miguel d~ Cervante:;. Al mismo tiempo ayudo en la medtda de mis fuerzas y ocupaciones a la creación del grupo universitario que bajo la dirección del Profesor Lloréns, catedrático de Filología y Literatura Española de aquella Universidad, ensayan hoy La Dama boba de Lope. Obra que Lloréns ayudó a Federico y a Margarita Xirgu a montar en el teatro Español de l\1adrid . Para muy pronto se anuncia la representación de esta obra, en la que trabajan algunos españoles que fueron antes que soldados desterrados, estudiantes de la Barraca. En esa representación mi grupo, casi infantil, del Cristóbal Colón, representará El 1·etablo de las maravillas. Y maravilla será que no nazca en ellos, como nació en nuestros estudiantes de Es.. paña, el amor a la obra, la ernoci6n de lo grande, de lo que es una obra de paz y verdad, enlazada con una alegre formación. Hoy estoy entre vosot1 os, asombrado ante la belleza de este marco ad 1nirable que os ha hecho el esfuerzo que nosotros tuvimos que hacer. Lo tenéis todo, estudiantes puertorriqueños, sólo os falta ya traer a este salón la palabra eterna del castellano admirable de nuestro teatro. ¡No lo desaprovechéis! Modificad los rumbo_s, si .a e~los os llevan aficiones teatrales no untverstta:z,as. Este escenario y el ambiente de vuestra Universidad os pide que recojáis la herencia que ha dejado en el aire la tradición española. Estáis en inmejorables condiciones de lograrlo. No os asuste la responsabilidad del intento porque detrás está la gloria. Hacedlo. Que vuestro teatro universitario de habla hispana recoja las infinitas bellezas de nuestro siglo de oro. Y yo, en nom-bre propio y en recuerdo de aquellos muchachos de La Barraca que lo hicieron como lo váis a hacer vosotros y que hoy duermen el sueño eterno de la muerte en flor, abrazados por la tierra que pisaron en su embajada de cultura, en nombre de mi España y del sentido ~terno de la. Hispa• nidad, os lo agradeceré con todo mi entusiasmo y toda mi emoción. 1

.\


Mayo, 1940

11

Un Novelista Olvidado: Ramón Juliá Marín Por ENRIQUE A. LA__GUERRE ;

Hoy nos vamos a ocupar de la interesante figura de un novelista nuestro de principios de siglo. Hace tres años que prometimos hacer los comentarios que hacemos hoy. Sabedores de que J uliá Marín babia colaborado en la redacción de Puer~o Rico Ilustrado, solicitamos datos del Director de El Mundo, señor José Coll Vidal, quien nos guió hasta el hermano del escritor, señor José Juliá Marín. Bondadosamente, don José nos suministró parte del material que deseábamos. Lo demás lo hallamos en algún ejemplar de Puerto Rico Ilustrado y en los prólogos que llevan las dos novelas publicadas por Ramón. Aun a'~' los datos no están completos; más adelante nos proponemos encontrar lo que falta con la idea de hacer un ensayo de más empeño. Ofre.cemos ~1 trabajo de hoy porque creemos que Juhá !darin se merece que los puertorriqueños le estudiemos. Ramón Juliá Marín nació en Utuado, en pleno corazón de la montaña. Allí pasó la muchachez y la temprana mocedad. Luego, espoleado por su aspiración de artista, salió hacia San Juan. S u primera obra literaria fué un tomo de versos-Adelfas,-que publicó a los die~ Y ocpo años, aunque "sus primeras aficiones literarias las publicó en El Aguila, que se editaba en Pon~e, de cuyo periódico fué más tarde redactor," seg~n nos refiere su hermano en carta que nos enVIÓ desde Aguas Buenas el 19 de abril de 1937. En el prólogo de Tierra Adentro dice Romualdo Real que "conoció a Marín en el H f!Taldo Españo·l ha siete años; juntos luchamos Y JUntos aprendemos a amar la literatura y el Arte." "Ha siete años"-dice Real-y habida cuenta de que dicha novela fué publicada en 1911, es fácil inferir que el año que evoca el prologuista es 1904. Ambos habían pasado ya de los veinte años Y pensaban "en escribir libros y en cultivar la Poesía." Y añade Real : "Eramos soñadores que no perseguíamos sino ensueños, ideales, laureles de victoria." Junto a Real luchó Marín "noblemente en el árido sendero del periodismo." Cuando faltaba Real, escribía Juliá hasta tres o cuatro artículos diarios. Casado ya Juliá Marín, separóse de E_l Heraldo. Fundó un diario en Arecibo. Al tiempo de la publicación de Tierra Adentro, el! 1911 ,lo dirigía aún. Siguió luchando por sus Ideales d_e Belleza, según nos refiere Real. Sob.re ~us ~cti­ vidades en El Heraldo nos cuenta Nicolas Rivas más o menos lo mismo. Y afirma: "Juliá Ma!í~, no empece su idealismo y su bohemia, escribia para El Heraldo artículos diarios de hon~a reflexión, políticos y económicos." (Puerto R~co Ilustrado-Núm. 1405-13 de febrero de 1937.) Según se desprende del artículo de Riv~, ~e~l­ '4notable periodista, amable con l?s principiantes"-debió de guiarla. En esta misma época es1 cribían para El Heraldo otros jóvenes que máS\ tarde adquirieron prestigio, entre ellos José de\ Jesús Esteves. 1 ¿Era amante de la soledad J uliá .~~rín? Eso l nos hace pensar la frase de Real: vive entre-

gado a su torre de marfil" (Prólogo a TieTm Adentro). ¿O es mera frase romántica? (Este .~ prólogo tiene seguras particularidades román~- 1 cas.) Como casi todos nuestros escritores; Juliá- ~ vivió pobre. Menciona Real una carta que le :i escribió en vísperas de publicarse Tierra, Aátm- !, tro, obra que él mismo compuso en la imprenta, í como nos ha informado don Julio T. Martfnez ~de Arecibo. "Pon una gacetilla-pediale a Real-anunciando la publicación de mi novela TieTm Adentro. Estoy pobre." Afirma Real que Juliá Marín era "uno de los jóvenes mejor orientados en la vida- de nuestras letras." Y este "sentimental, soñador en la más ·pura acepción de esas palabras" se encontraba en la Redacción de Puerto Rico Itustrado en 1912. Fué para entonces que dicha editorial publicó su novela La Gleba. El hermano del escritor »OS dice en la ya mencionada carta que La, Gleba fué publicada en 1914, pero la edición que tenemos a la vista señala este año: 1912. Nos informa don José que Ramón "concu- rrió al certamen de la Colonización Cristiana dé~ Puerto Rico, celebrado en 1908, con tres comp_osiciones poéticas, -las cuales fueron premiadas con medallas de plata" y que "también resalté como cuentista, siendo entre los que dieron a la publicidad El Ca,rretero.'' No hemos oonse~do estos trabajos. El mismo don José no los ttene porque los perdió en ocasión del ciclón de San San Felipe en 1928. Dice· Rivas que despidió con pesadumbre a Juliá doce años después (de 1904) en la Redacción de La Democracia, cuando ya estaba muy enfermo, "para no volver a verlo reintegrado a sus labores, pues ~rematuramente dejó de existir en su melancólico retíro ·<re ""Uataño." ~·cuando murl6 venia escribiendo la ·obra :-Vida de H'éroes relacionada con la ciudad de Arecibo, cuyo manuscrito quedó en poder de su viuda Consuelo Tizol," nos ha escrito don .José. Y nos informa que Ramón fué re~actor de La Democracia, . El Heraldo, Propios y Extraños (todos de -San Juan); de La Razón de Arecibo (¿era éste el que, según nos cuenta Real, dirigia en 1911 ?) ; El Aguila de P?nce; que fundó y dirigió La Gaceta de la Polwía en Utuado; que colaboró ·en La Correspondencia, Puerto Rico Ilustrado (entendemos que estuvo de redactor en esta Revista) La República Española, El Mundo y en El Bo: letín Mercantil. . Como se v~, J uliá Marín fué un periodista activo ; estuyo ~Iempre. relacionado de algún m~de con. los periódicos. Sin embargo, su género tavorito era la novela. "Yo estoy enamorada ·de la. noyela--escr~bia en el prólogo de La GU}ba.N In~n otro genero literario ha sid.o cap~~ ·de entus~asmarme .tanto. y crea: que si La GJ,eba obt~viera la misma acogida de Tierra Adentro seria ~~paz de dedicarme exclusivamente $ .la no~ela. ¿Tuvo La Gleba el éxito que déseaha? Evidentemente no, si nos atenemos a los sucea()s

- 1


_')',

_,

12 de su vida posterior. Sin embargo, aun cuando ~ inició con la poesía, escribió cuentos· y fué un periodista activo; son sus dos novelas su mejor obra. Juliá Marin se quejó amargamente de su medio y de su pobreza. ''Yo necesito un triunfo más sólido como novelista, que es el que no se me ha antojado perseguir todavía por inconvenientes ~ ~edio," escribe en el citado prólogo de La Gleba. Y agrega: "La carencia de recursos para hacer a t~empo una edición de La Gleba me obligó a;. rec~ al foll~tin de la importante revista litera.na Pueri;o Rwo Ilustrado, pero los editores, bond_adosamente, .acor~ron reimprimirla en una cant~dad proporcionada de ejemplares a fin de que p~diera yo obtener algún product~ mau;rial por mi labor con la venta del libro." · Es la etel'Ila; queja de nuestros escritores : no hay ca~s editoras, el público es indiferen~. ~ · Ocurri~. su mue~, muy pronto se le olf: VIdo. Ya lo diJ llDOS: Tterra Adentro y La Gleba i..¡ _merecen ser estudiadas. "Tierra Adentro-dice :1 e~ ~r6logo ?e La Gleb~triunfó por su actuali•.~ \ - d~d, por m~s que la crítica viera en ella una obra 1!· \ ~~: ten:dencias Ii!-Oralizadoras. ..14 Gleba, eJ cont~uaci6n de Tu~rra Adentro. . El autor no se ~ preo~up6 mucho por el estilo-"capítulos enteros, ~ ~entos a ~ela pluma, para que el libro no perdiera actualidad," afirma el mismo autor. . La . escuela naturalista ejerció una decidida Influencia el! n!l~tros nov~listas de fin~s de siglo pasado Y princ,Iptos del presente. Ello se observa en Zeno .<Jandí~, Gon~ález García, José E. Levis Y en J ul1a Mar1n_. S1n embargo, el más realista _ \. ~·todos.'. e~ s.entido de e.se.uela literaria, es J uliá M~. Ttempo es ya de que se le rescate del - - O~Vldo Y q~e se le estudie c'On cariño, porque na~ c<?mo. ~1 ~upo :recoger el latir de esa época tan. stgnit).cativa en nuestra historia de pueblo: lfm8;;9~7: transición, inestabilidad, inseguridad. ·T~erra Adentro y La Gleba señalan males que pesa~ ~bre toda la sociedad, y que pueden S~l" tr3smitldos de una generación a otra, porque son como una enfermedad (subrayado nuestro) ~~~. P~blo ,,Y no de un número determinado de A!~;.am;, afirm~ el mismo autor en el prólogo titud natullf'i. EVIdentemente esto acusa una acpontlen ·a ¡· a ~s.ta. . Et~ce!las y pers~naj es corres- - A . , as características naturalistas. bié~.; -:~::1~~ se notan to~u~s. románticos tam~- ~ novelas es~ a nue~tro JUICIO da más fuerza \ logjca e, hist6ri el realismo, la exactitud cr~no­ seq'icioaas la PQ~t· d~ ~os sucesos: las parttdas sus resultados) · 1~a, a expedición a Hawaii (y tral. . . Quien q~i=~a e:tablecimiento de la Cennas de la historia los onoc~r,. fuera de las pági0 11 fiujos-de nuestr~ '! ntentos-flujos y re1907, hallará magnifica8 ~nsular. desde 1898 a Adentro y La, Gleba. Impr~siones en Tierra Ambas novelas tienen . h , . . tas en estilo pobre. A mue as pag1nas escriadj etivación y dice inexa~~tcesd se 1~ desboca la 1 u es. . · .t Pone un len guaJe ex<:esivame~ e culto en boca de lo8 jib y esto quita eficacia a la realidad Sin b aros lado hay bellas descrip.e1•0 n·es emvargo, Por· otro · d · eDesun pa1saJ e e .e~ond o, est a't•1co, como de estampa. cribe con. soltura, aunque a veces hay prolijidad innecesaria. ,1

1'

1

viJ:

1 1

Pero no es por su estilo que interesa Juliá Marín, sino por el realismo de sus narraciones. Tampoco interesa técnicamente, ya que sus obras tienen una armazón convencional y simple. Le preocupa la suerte de la tierra. Piensa en una 1 tierra humanizada-"de carne,"-que parece estar unida por una vena al corazón del hombre. "Tierra adentro," en nuestras montañas, se desarrollan las dos novelas. En los distritos rurales de Utuado, zona eminentemente cafetera. Juliá Marín condena con acritud el funcionismo, el bando suicida. De paso, como adorno de la tragedia, las décimas, las coplas, el baile, la jugada de gallos; el folklore, el costumbrismo. Pero siempre tomándole el pulso a la tierra. Que nosotros sepamos, no hay ninguna otra ·. obra-fuera 'de Tierra Adentro-que dé a conocer ta~l detallada y vivamente los dramáticos incidentes .del cambio de gobierno. J uliá Marín recoge la zozobra, la inseguridad de esa época de . tiznaos y comevacas : de partidas sediciosas. La, Gleba continúa exponiendo la situación hasta acaso 1907. Se observa ya el desplazamiento del café por la caña. Se nota preocupación por el estado miserable de los trabajadores. Pocos puertorriqueños se dan exacta cuenta de la trascendencia histórica de este período de transición-1898-1~10. En 1897 se nos había concedido la autonomía, en febrero de 1898 empezábamos a gozarla, Y unas semanas después, en abril, estalló la guerra hispanoamericana. El( 12 de mayo los americanos bombardeaban a San Juan y el 25 de junio entraban por Guánica. No 1 se hizo esperar el armisticio y la isla fué cedida ·. a Estados Unidos. Gobierno militar; elecciones; \ proselitismo; iniciación de actividades socialistas; ' establecimiento en 1900 del gobierno civil, falta de unidad entre los puertorriqueños, fanatismo político que llevó a la violencia entre bandos ; inquietud económica debida al canje ; miseria de~ obrero; ruina de agricultores ; establecimiento de corporaciones. . . Todo esto, mezclado con nuevas ideas: libertades civiles y religiosas; obras públicas; intensificación del comercio; establecimiento de escuelas ; etc. Ninguno de los personajes de Juliá Marín tiene fuerza avasalladora. Juanchón, Andújar y \ Paco· Díaz, como representativos cabales de esta época de violencia y zozobra, nos parecen los más fuertes en Tierra Adentro. Rosa (Flor de) María· Ramona, Leona Y Roque en La Gleba. Esos tip¿s trepados en tribunas como el Dr. Peralta, Matos y Hermida no acaban de convencernos. Es la objeción que hacemos a Juan del Salto, el Dr. Pintado, al cura y Camilo Cerdán en las obras de Zeno Gandía . Según nuestra particular impresión de la novela como obra de arte, en ésta no ha de caber el ensayo. La situación histórica predominante deberá estar diluida en la trama, como inspiradora de aeción. Recitar como para que oigan espectadores, no es el mejor método. De todos modos, repetimos, J uliá Marín tiene un valor indiscutible como novelista de principios de siglo. Sería conveniente que se reeditaran sus dos novelas. N o se podrá evocar la época de 1898 a 1910 sin consultar a este escritor utuadeño, hoy inj tistamente olvidado. \

1

-~

~ '.

\


if,'

13

Mayo, 1940

La Tierra y la Patria Por JOSE MORENO VILLA Fula;no n:te dice que quiere mucho a su tierra, Fulano dice lo que sabe, pero ¿sabe lo que dice? Y no hago esta pregunta porque las circunstancias sean adversas para él. La hago como la hubiera hecho años atrás. Por amor a lo intempestivo. Es evidente que cuando uno dice hoy que se va a su tierra o que la ama sobre todas las cosas, habla por rutina y sin tener en cuenta el dentido lato que la palabra tiene en tales frasE\ Y mucho menos sus significados antiguos. Tales frases eran verdad en el campesino o en el propietario de una finca. Pero nosotros, la mayoría d~ los hombres, no tenemos haza, pujal, ,:fanega ni aranzada donde realmente depositemos ilusiones y preocupaciones. Nosotros somos, en verdad, J uanes sin Tierra. A lo sumo, con un departamento alquilado, cuyos baldosines nunca podremos considerar como sinónimos de la patria. Juan sin tierra dice que la ama y que quiere volver a ella porque al decir tierra quiere decir patria. Ahora bien, ¿por qué prefiere un término a otro? Patria es un concepto algo duro de roer. Patria es .un concepto importado por algún humanista. N o creo que el pueblo lo haya aceptado todavía. Hubo que adobarlo, diciendo "madre patria," disparate lingüístico, puesto que en él se tiñe de padre a la madre. Si en España hubo matriarcado en las edades prehistóricas, como en Africa, lo lógico es· que a la patria se le hubiera llamado matria, tierra madre. Recordemos de pasada que en español decimos lengua 1nad1·e y no lengua padre. Lo de padre se aplica hoy en jerga chulesca como ponderativo: "tengo un apetito padre," "fulano estuvo padre toreando." Con la tierra nos ha pasado a los hombres lo que con el caballo. Hoy somos tan poco terratenientes como caballeros. Pero el lenguaje es así. En buena parte es todavía un balbuceo, una tentativa de expresión. Los primeros individuos que se vieron en la necesidad de referirse a sus cantares, dirían: "los cantares de mi tribu." Esto está bien, porque los cantares son emitidos por la gente. Pero algo después, alguien se atrevió a lanzar otra fór~ula: "los cantares de mi región." Lo cual SI,gnificaba quitárselos a los hombres y adjudi~arselos a la comarca, esto es, a la tierra. E Inmediatamente vino la tercera fórmula: "los cantares de mi tierra." La gente se acostumbró a eso de ir pescando el sentido y se quedó tan tranquila. . ¡ Cantares de mi tierra ! ¡ Cantares de mi patria ! Puras abstracciones o metáforas. La tierra no canta, ni mucho menos la patria. Ya que estos dos términos son sinónimos, pase_mos de la tierra a la patria. Las circunstancias me han obligado a concretar mis sentiY que quiere Irse a ella.

,.

mientas y he llegado ,al preguntarme qué e$ ell3; en definitiva, a esta definición proviSional: Mi patria era 11.na cosa compuesta de los ·siguiente$· elementos: mis amistades, mis bártulos, o pe- · · queños bienes materiales, los senderos, calles y paisajes conocidos, el habla y todo el posO moral y estético que ella tiene y que .se ha ido derramando en libros, pinturas, monumentos, leyes y costumbres. . Eso era mi patria. Y digo era, porque ya no puedo contar nunca más con el ambiente crea• do por mis amistades o relaciones, ni puedo contar con mis modestos tesoros de cuadros y libros. Los otros elementos de mi patria, el habla y lo urbano o paisajista, son bienes que no me arrebatan las revoluciones. Sólo podría arrebatármelos un trastorno mental y he visto que mi meollo, aunque tambaleante, sobreyivió a la ráfaga.· cavernaria. · · Result~, pues, que esa cosa tan complej_a .llaD?-a~a patria se compone en parte de bienes su~­ tituibles-aunque con fuertes desgarrones sen~ mentales-y en parte, por bienes insustituible~ Pu~d<? sustituir a mis amigos por otros y llegar B: VIVIr en un ambiente parecido al anterior; lo~ . hbros nacen en torno a uno materialmente a vec~s contra. el propio d7seo; los cuadros y dibuá~s · siguen saliendo de mi mano; los paisajes y 1118 fisonomías urbanas me siguen hablando desde la impronta que dejaron en el cerebro y además, no impiden que se superpongan otro~; ~ las nuevas l~yes Y costumbres se somete el hombre de m~y~r o menor grado, aun dentro de su ·pais · original ; queda, pues, como último e irreductible elemento de patria, la lengua. Y esto es lo más grand~ Y ~ra~cc::ndental que México y· toda la .A;mérica H1spanica nos brindan. Por esto precisamente n?s sentimos aquí los espáñoles en nuestra patria. Por el habla~ La cual, n~die nos puede robar. y 0 podría haberme refugi.ado en un país de lengua inglesa, y al cabo. de} ~lempo pensar en ésa otra lengua. Pero 1~ ~Ispanico absorbido en la vena de mi lengua .or!ginal, toda esa corriente cargada con los sentimientos y los pensamientos de mis . ant epa. . sad os, .con. sus experiencias ....·Jes y sus· Ina . 1can· v1·+l.c:l. d as I 1usiones, eso no lo perder, za 1 · t· . e ya nunca. M.1 engl!a es mi Ierra Inexpropiable Y • 1 't. patria. Ella es mi instrumento pr f ~ egli Ima. defensa. o es1ona y m1 ~

~

Ya sé que el sensato . . ganas imperiosas de dec'i 0 supersensato, ~tent~ aquel Estado que n . rme que la patria. e$· que la patria es un osd alimenta Y nos de:fiendt~; ría ser, en efecto, ~~0 er ampa_rador. Así de)le-: experiencia nos P a reahdad es otra. . La de criterio y e~~s;ra ~ue los Estados campi.~ añicos a sus iiamade e~~.lnados momento$, · ~~ 8 Estado modern IJos. ¿Qué ha hecho ~­ un Thomas Ma~ ~on. un, Freuq. U·JJ Eins·t~ ·- o. o menos est b ~~ ¿Que hace otro, Estado! ~, calidad h a le,, con hermanos míos :de pnme»a . umana.

°


ISLA

14 No. Esa patria que se llama Poder Constituído, Estado o como sea, no es la verdadera patria del hombre. Por lo menos no es toda la patria. La verdadera es algo más cordial y más seguro. Patria y arbitrariedad, patria y violencia son conceptos irreconciliables. Patria debería significar exclusivamente "tierra de nacimiento," donde por haber nacido tengo derecho a vivir con las naturales obligaciones. Y con esto volvemos a la tierra. El concepto de. patria nos impele otra vez hacia ella. Pero, abor~, de regreso, nos preguntamos qué hay en ~sa tierra. Y nos contestamos: primeramente, un cuerpo social co~ rasgos comunes de raza y ~o~tumbres; l~ego, ·una familia, los padres, con ~u~ cosas particulares, que son las mías. Y con tales elementos puedo construir otra noción de · p3tria, que sería: el solar mío, de mis antepasados Y del cuerpo social hispano que se ha ido formando con el tiempo. Tampoco en esta noeión entra el elemento _ p~lítico. Lo fundamental en ella es el solar, la tierra, Y en ella el cuerpo social hispano. Un Cl!~rpo con su poder natural, genuino, genial, le-. g¡~1mo ~ no u~ poder mutable. Y ya que }a patria fue ba~tizada así por presentar analogía con los progenitores, pensemos en lo grotesco y ab-

surdo que sería un padre que a cada veinticuatro horas adoptase una norma de poder distinta. (Reproducido de Ro1nance, Méjico.)

Podas Presupuestales Uno de los rasgos más salientes del nuevo presupuesto, aprobado hace dos semanas, presupuesto que regirá durante el año fiscal 1940-41, es la forma poco equitativa con que se ha tratado a algunos departamentos. Mientras otras oficinas gubernamentales recibirán aumentos de consideración, los departamentos de Educación y del Trabajo han sufrido podas tales que harán penoso su funcionamiento. Entre esas podas está la eliminación de algunas plazas importantes como la de un subcomisionado de Instrucción, rebajas substanciales de sueldos a determinadas personas, reducciones en ciertas partidas de gastos,· etc. Todas ellas tienden a crear dificultades a los comisionados encargados de esas carteras, sin tener en cuenta que el perjudicado en último y en primer término es el pueblo de Puerto Rico. Una vez más vemos cómo las rencillas personales de los hombres que dirigen se reflejan desfavorablemente en los servicios y trabajos públicos, servicios y trabajos que de ningún modo debieran considerarse propiedad de un partido.

La Cultura Europea en la Obra de Thomas Mann Por MARCEL WEINREICI-I 11

\ 1

, . Y aqui estamos en .medio del problema art~~~: ~e 'Pto~s Mann. Creo yo que estos dos pnn~1p1os esput.tuales fo~an precisamente la verdadera esencia del artista, según concebida por. ,nuestro 3;utor. Aquí tenemos una represen~Ion aleg~nca de la situación interna del artista: Su Intelecto está desunido; sus dos tendel}-cias Íp~estas c~ocan. Por una parte, el artista qU,lere e evar el alma, para mostrar la realidad transfigurada , •tu ce1est•1a1, sublime se ·en tla nobleza .. . de E sp1r1 pablado' emm~J.an e a Heho. Desprecia el mundo · iJrreínisfble pirieo. Por otra parte, el artista está y·pasiona~~nte enamorado de la vida. Paternal -Un euadro bri~~:egado a ella, su intelecto traza cía térrena palp"te, ~na apoteosis de la existeneés~~ indudablen: a~. e, ea~nal. Este estado de f.rotita el arte deen e exdphca la tarea que con'Plronu~s ManU: El ~uer !l con la mentalidad. ,de Créa una idealizaeió!e t 1 ':"na doble functon. ción espiritual, un sueñme ~~e~, una regenerasensual que él rechaza~ f~ntas~1co de la. realidad la otra propensión de esdena. En cuanto a cuentra su destino en mente del artista, enamorosamente las experf:~esentar. Y glorificar .at ~ulttcolores y polifacéticas del mundo t . , . . ransi orlo de las f físicas y psiquicas.. El · ormas · Th Primer papel del arte hace dec1r a omas 1\iann que en r l"d d · rta. que sea_poes1a, ' tp.usica , ea I el a arte , no tmJ?O o' pintura, es ilust6n, engano, mentira. Y el artista revela ser, despu~s de to~o, un artífice, un prestidigitador superior, un JUgla_r . hechicero y sugestivo. Sin embargo, el lado original del intelecto del artista (encantado por la omnipresencia de las for-

:fi

fa

mas) causa y tr~iciona su terribl~ condic.ión interior. Siendo siempre un extran?, un Intrus.o en el reino de la vida, la mente esta en un continuo estado nostálgico. Como de hecho no tiene vida, se ve obligado a producirla del mero anhel~r, ex nihil como si dijésemos. Eros hace que el Intelecto produzca una imagen de la vid~ ~través de terribles dolores de esfuerzos anamnettcos, a través de inmenso sufrimiento por parte de los muertos que quieren vivir. ¡Quién piensa, al admirar la suave y resplandeciente obra de arte, en 1~ lucha cruel del proceso secreto de la c!~ació~ ! ¡Quién imaginaría, contemplando la; magnificencia de sus logros, que en verda~,el artist~ es un ente miserable, digno de ~ompaston, re~uc1do a extrema postración despues de la agonia de su reproducción mental de lo vi·viente ! ¿Y no son la pena y el sufrimiento los compañeros naturales ~e la enfermedad y la dolencia?. . . Las Confest?nes del Aventurero Elegante Fél~x K_ru~l son un eJ~m­ plo cifrado del artista como Ilusionista Y sufrido. Ahora estamos en estado de comprender la actitud general de Thomas Mann. Su mente austera muestra burlona supe:r:ioridad hacia _1~ vida. Su mente indulgente es cariñosamente aficionada al espectáculo de la vida y la contempla como algo enternecedor. El sentimiento que brota de esta situación es la Ironía Ironía es la indecisión entre dos extremos. Es, al mismo tiempo, un escarnio y una negación y una sonrisa amigable llena de amor. La Ironía no es solamente escarnio, nunca es sólo afecto. Es ambas cosas en proporción iridiscente y cambiante. O, mejor aún: la ironía está equilibrada entre la aprobación y el rechazamiento; es, en las propias palabras del


.;

Mayo, 1940

1

~

r 1

,J

15

siglo, Thomas Mann ha adoptado también la ~ ría de sus adversarios. Pero la ha transformado idealisticamente, dándole una nueva dignidad ética Y metafísica. Thomas Mann no sólo es un artista, sino UJl burgués: un ser humano corriente de una vida corriente en medio de gente modesta. Por mucho tiempo se mantuvo a una distancia irónica tantó del artista· como del plebeyo. Se recluyó en su torre de marfil, enviando de vez en cuando algunos relámpagos escépticos de luz lógica hacia la humilde tierra, condescendiendo a aplicar su estética de fin de siécle a la semi-consciente existencia de las criaturas. Otras veces Thomas Mann se abandona a sí mismo en sus héroes Y En el aserto perentorio según el cual el arte goza de los simples placeres de. una existencia nares conocimiento, tenemos indudablemente que ver mal, sana y terrena. Sin embargo no sabe por la expresión del ápice de un movimiento Cl;lltural cuál decidirse. Y aún cuando tomase . una reque es característica de la fisonomía histórica del solución, no sabríamos si es definitiva o meraViejo Mundo. Desde el. siglo VI A.C., aún anoos mente una etapa de sus migraciones irónicas. de que los griegos repelieran para siempre ~1 ata- En la novela Alteza Real, por· ejemplo, el príncique de la civilización teocrática de Persia, ha pe , débil e inhibido, imagen del artista que vive habido una tendencia definitiva, partiendo de en un mundo artificial; encuentra la salvación en Atenas através del Imperio Romano, basta la la plenitud y el calor de la realidad cotidiana, de actualidad europea, en el sentido estricto de la la pasión.... y todavía Thomas Mann hace una palabra. Me refiero al firme y creciente peso del reser~ mental al exponer de nuevo la lucha de intelecto, la razón, la reflexión, la lógica, el sen- los dos héroes, admitiendo asi que la resolución tido y el pensamiento sistemático en el mundo de decisiva no se ha tomado aún. En La Montaña la cultura en contraposición con el mundo de la Mágica, este estupendo panorama de nuestra civinaturaleza. Hay una sucesión permanente comen- lización presente (la discusión de la cual requezando con Tales e incluyendo los siguientes repre- riría un capítulo aparte), observamos de nuevo sentantes que pueden citarse sin extenso comen- las controversias entre la mente y la vida, entre tario: el supremo maestro del acuerdo dialéc- la enfermedad y la salud, entre la altivez espiri..; tico; sus dos discípulos; los formuladores del pa- tual y la fraternidad democrática. Y aún desrentesco humano en el formalismo racional de la pués de tantos elogios a la belleza de la existen- · Ley Romana; los doctores de la Ilam~da Edad cia pronunciados por el italiano optimista; des• Media quienes reforzaron la exager,ac1ón ~e !o pués de tantas condenaciones de la felicidad y el razonable en los dominios de la teologia, la Ciencia vigor terrestres por el Jesuita traseendental; enY la filosofía ; la metamorfosis de la razón escolás- tre toaos los acontecimientos macabros de la intica en Erasmo y Montaigne; Descartes Y las con- domable vocinglería del deseo de vivir, el lector secuencias de su razón crítica; Voltaire Y los no sabe cuál es el lado más fuerte. El mismo Enciclopedistas, Kant, Hegel, Marx, T9lstoi, Z?la final de la novela es un suspenso entre la vida Y Y Anatole France. Representan una curva s1g- la muerte, la materia y el espíritu.... En- el nificativa del creciente racionalismo. Thomas cuento clásico de la literatura alemana del siglo Mann, siendo el último retoño intelectual de estas XX La Muerte en Venecia, Thomas Mann descriimponentes generaciones de maestros, Y habiendo be el auge del intelecto, encarnado en un escritor. absorbido completamente sus seductoras ense- Pero está condenado a la ruina y la .destrucción ñanzas, ha dado naturalmente la joya del intelec- tan pronto colr!-o ansía la pasión salvaje, ciega y tualismo, esto es, la conciencia, la clave en la carnal de la vida vegetativa. Habiendo traicioestructura del arte. nado su misión _espiritual, tiene que perecer en la En cuanto a la identificación del arte Y la ciudad que es símbolo de arte Y lujuria .... enfermedad, puede darse una interpretación bisAl final Thomas Mann se da cuenta de que tórica, algo curiosa, de esta doctrina. Desde el hay que ad?ptar una decisión. N o puede contisiglo XV en Italia, el XVI en Alemania, el ~~II nuarse elogiando la mente y cultivando una conen Inglaterra, y luego en toda Eurol?a .Y A.l!ler1ca, dición ascética como en la Edad Media, descuipresenciamos una creciente comerciahzacion, ca- dando ~1 cuerpo. T_ampoco puede exaltarse la vida pitalización, pragma~ización y utilitarización de na;tura~1sta, descuidando. la inteligencia y la sula vida. El pensamiento sin propósito Y el arte, ~hmación cultural, volviendo así a las sencillas las auto-suficientes metafísicas, la~ bellas letras epocas pagan~s. Lo que se necesita es una sfnteY la lírica son consideradas no solo s~perfluas SIS. comprensiva.. Thomas Mann la encuentra en por los fanáticos de la vida práctica, sino aD:te :. ·. elide~l humanístico de la personalidad en la cual todo como una actitud mórbida hacia la rons- Delph1 Y J?emos se compenetran EÍ visualiza tencia, como un principio de enfermedad, .e~tan- la P.ersona Integral, que no está ya· desunida y ·recamiento y decadencia de lo que llaman acbv1smo duc1da a una parte de sí misma sino ue osten• progresivo y técnica industrial constructiva. En ta t<?das las cualidades humana~ s·nfó~icamente una era de oficinas y fábricas, basada en la su- reunidas. Este es el modelo d · 1 . . ue 80.. p;emacía del progreso cuB:ntitativo, las mu,sas eds- ñaron los filósofos griegos Y io~o:~~:sq rom$tan condenadas a s.e~ considert;das c~mo ro1das e nos. . El Renacimiento it r . . . ... ·resu• l<?s gus.anos y .perniCiosas y asi ocur:t;ó que Ifd~res rrección d~l individuo fu:rt!~osa~:J; h:~-bti~­ hterario~ eminen.tes como B,au~ela1re, Verla1ne, to de sabxduría y meditación. Es el ~quet~po Mallarme se consideraron a si mismos ~orno deca- que ~e trasmite al humanismo de la civiliZa~ión dentes. Influído por el credo prevaleciente de su del s1glo XVlli, ·cuande la tendecnia j>edag:6gi• autor: "el pathos del centro". Así lobra Thomas Mann conciliar en sí mismo las· atracciones de uno y otro campo, pero sin unirlas: la actitud irónica como un juste milieu ante las esferas de fenómenos y nóumenos. Esta es la solución psicológica, filosófica y moral del autor, específica del artista. Sería un estudio interesante trazar la evolución del concepto de la ironía desde S6crates, a través de Rabelais, Voltaire y Kierkegaard, hasta Thomas Mann. Antes de discutir la solución que Mann da en su obra para el problema de la mente y la vida, quiero dar una explicación histórica de sus principales teorías sobre arte.


ISLA

.cá.

luchó por formar un ser bien equilibrado, na. Caín y Abel, Isis y Osiris, Ishtar y Tam... proporcionado en sus cualidades muz, son algunos ejemplos de paradigmas de acfíSicas, inte1ectuales y sociales. Esta es también ción. En su antropología filosófica Thomas Mann 1~ aspiración del movimiento personalístico más concede un lugar importante a la idea del atavis~éeiente que rehusa ver en el hombre "un indivi- mo o residuos, como llama Vilfredo Pareto a esos itto1', o sea, un simple elemento o átomo en el restos emocionales e indiferenciados de nuestra Cóinpleio técnico y biológico de la sociedad. Ade- evolución pasada que todavía influyen y guían la ::Qlás de los constituyentes· antes mencionados los vida del hombre actual sin que éste se dé cuenta. personalistas demandan para el hombre el La reacción de Thomas Mann contra las arro~OO.imiento de que lleva la chispa divina y el es- gaciones y usurpaciones de la ilustración es evi• ~~~u Y _que pertenece a la eternidad, por su mera dente. Coincide con las recientes tendencias cul~1s:tenc1a. Th<?mas Mann triunfa al personifi- turales que ponen de relieve la importancia del ~ todas estas Ideas en la figura del José bíblico sent'Z:miento, del esprit de finesse y rechazan las :Por primera vez encontramos una armonía increí~ pretensiones del esprit de géomet,rie en la exisble de mente Y forma, de belleza de sabiduría y tencia del homb:i·e, que no puede deberse única~~a co~ral, de amor por el espíritu y amor mente a la lógica. J?()r el .PrOJlmo: . ~sta rarísima perfección da la Al mostrarnos el pensar y el actuar primitiunpres1~n d~ divmidad. Siendo un equilibrio, no vo y a veces irracional de sus héroes de la antil?:~Y ya Ir~nta.... Tal vez el autor escogió esos gC.edad oriental, pre~ursora mágica de la antit1~~pos tan remotos-sin fecha fija---.:porque esta güedad grecolatina, Thomas r~Iann parece poseer Vl.SIO~ en un ~scenario contemporáneo hubiera una tendencia definida, pues acentúa positivamenp~ecido demasta~o ut?pico, desconcertante .... te aquellas psicologías legendarias que practican Al exponer la filosofia de Thomas Mann no deel afecto, la simpatía, la comprensión y la gene. b~!ls pasar p~r. alto el hecho de que hay una rosidad entre hombres que lo son por su bondad. _ criSIS en ~ ~ ettanscha'!lung, pues, al aproximarEn sus evocaciones poéticas Thomas Mann ~ se a 1~ cunas de la VIda, se inclina a cantem.piar Y a adoptar7omo él. ~ismo lo admite-el iluraina una mitología intemporal, una antorcha _credo de la humanidad que el percibe telesc6pi- resplandeciente en la noche actual de pasiones más remotos del panorama fratricidas y diabólicas, con el fin de mostrar a la camente end. los valles · "ti 1 · _prum vo . e. !1 historia. El autor reclama que humanidad la luz de un día venidero. Es un mito lo que. es ong¡n~l en la vida de la raza humana vivo de amor, de respeto y de nobleza en lugar de se e!lti~n~e tardiamente, hacia .el final de la vida los residuos todopoderosos del cinismo, fomentadel mdiVIduo. 't dos por la sagacidad y el poder. En nuestra capa. t Thomas Mann se ref'e I re a 1 nH o. Col , ec.t IV~ en e e1 desarrollo es del mito a la ra- cidad de seres razonables debiéramos poner a un zo~; Indiv1du~1p1en~e, de la razón al mito. Esta lado las fuerzas ·negativas del pretérito. últ~ _ev~lucion tiene lugar en el autor Por Es significativo que la última oración de La . ·eso ····t•t'~errmenta d ·· tel t 1un cambio . e.ons1'derable ·en su Montaña Mágica, que anuncia ya esta aspiración ~ l .U.- m u~ Y S?mete SU creencia en el ra- moral que él tiene para Europa y para el Mundo, Cl~nahsm~ a una revisión decisiva. con un signo de interrogación ... . . · Un~ -persona, dice Thomas Ma . . termine Las distinciones académicas puede que no :na.l de ninguna manera S lnn, no es origi·. · u orgu lo de que es un cuenten mucho, pero si un hombre recibe, además - ·, . .ser un1c_o, que t1ene sus propias .d d b~se. El hecho de . . ~ ea-s, carece e del Premio ~Tobel, doctorados honorarios y proab$oluta autonomía :e~~~Indn~Iduo crea en su fesorados de las universidades más importantes <lel ra~ionalismo · del d pro~l~n.e de un error de Europa y América, esto quiere decir no sola*ieo. Ún ·individuo noere o ,POSitivista Y !1-tomís- mente que es digno de la n1ás alta estimación, sino -sí mismo. si tuviera · J?Odria tener segu~dad e?l además que la conciencia del mundo espera del ~les eOtno algo coJue Inventar sus fun~tones Vl- valor ideal de su obra el paso decisivo hacia la ~~ones· fueran.· las P~~a~ente nuev~, SI .sus ac- liberación y el mejoramiento de la hun1anidad. hQmbre.·encuentra el. er::s. en la h1stor1a. Un Como la perspectiva de Thomas Iviann de un y la .legitimidad- de· a~revimiento, la justificación barbarismo idealmente disfrazado, de un canibami~nto de otrassu eo~ducta. en el comporta- lismo autosantificado, profetizado en La Montaña $~dp. El: ~rá.ete~ ~ue YIVieron en el pa- :aiágica, se ha convertido hoy en realidad, pode-~~()S, que .Precisament ~ . e Cierto~ ·acto~ legen- mos aún esperar la llegada de una edad Arcádica, d~Ir'. e~~ati fusione e. an de~enido mito~, es ~?nst~t"Q.~e el·..modelo· tísi de sue~o ~ .actualidad, en que los hombres serán como José en Egipto : las hazanas de sus. p~ co. El Individuo repite llenos de una bondad indulgente y comprensiva, pe~n~o el PaPel dé eeros ~nt~cesores desem- y uniendo a la vida doméstica y a la espiritual, la la ilusión de qQ.e es el . sKa_ectaculo terrestre con primera e indestructible trinidad de la cultura tos. En realidad to<IÓ'1 dero autor de sus ac- europea; bondad, verdad y belleza. La magia de una narración, aún cuando sea dualidad asumiendo sub~o m:undo crea su indiviter de su precursor mit1?J.Cientemente el carác- sobre un pasado oscuro, puede significar el futuefectúa a través de la 11 c9. Est~ conexión se ro, y la clarividencia del poeta tal vez nos libre participación mística y a trna~a identificación y de repetir a los que han recién nacido en nuesprel6gico: formas -de vid~av 8 del pensamiento tro mundo infeliz, las palabras inmortales del terpor la moderna etnología es tne~tal descubiertas cer canto del Infierno: Lasciate ogni speranza, voi cien Lévy-Bruhl, que est~dig.~1c1almente por Lu- che entrate . . . Quizás la visión esperanzada de la tivos. ·08 pueblos Primi- última obra de Mann será una profecía que pronostique una humanidad que habrá vencido sus En el drama de Israel y su~ n ·una parábola de la experiencia de I~~s~ue ~s obsesionantes temores y odios y que se habrá perdad-Thomas Mann ilustra abundanteme umani- feccionado-a través de una ironía benigna, afable y comprensiva,-para un futuro de Paz y de últirilos puntos de vista sobre la condtictant~~~ Amor. ~rfectamente

;eco-

ec

er

s:bn:a su


SERVICIO. RAPIDEZ. EFI~IEN~IA

....

Esas y otras muchas cualidades hacen de nuestra Compañia la más solicitada y preferida por la industria y el comercio _de Puerto Rico.

J',

~\

1

1

La UNICA compañía que mantiene dos salidas semanales clesde Nueva York a Puerto Rico y vice-versa. -·

.~

•• Unico servicio semanal con· Ciudad Trujillo desde San Juan. ·· ..

~

.

1

'

EMBARQUE-Y VIAJE. POR LA . ~

Porto .Rico Line

..

., •'

EL

.PINTURAS -

SERVTCIO .. SUPERIOR

ES~IALTES

BARNICES -

.~ACAS

- ETC.

Se venden más en Puerto Rico porque han demostrado por espacio de más de 40 años que resisten mejor los rigores tropicales. ·

Elimine el costoso procedimiento de pintar con demasiada frecuencia usando pinturas

SHERWIN WILLIAMS Distribuidores:

SUCS. DE A. MAYOL & CO., San Juan, P. R.

,, ,,


.----=------;----

)~

!

'1

!

)~

~j

lE

~

.

:1

1 1

~

Isla  

Publicado en San Juan. Mayo de 1940.

Isla  

Publicado en San Juan. Mayo de 1940.