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CARACTER luigi sciamanna

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el objeto de mi AFECTO

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prêt-à- PORTER

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por amor al ARTE

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portafolio de vuelos y plumas

turista ACCIDENTAL el paisaje humano 42 METROPOLIS verde que te quiero verde

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2001 odisea del ESPACIO una joya en el espacio

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ventana al CIELO espíritu libre

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club de la buena ESTRELLA el cometa humano

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aire LIBRE el campo en la ciudad

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futuro PErFECTO venganza natural

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la vida es BELLA

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director general GONZALO PEÑA VELOZ directora de comercialización MARIANA BENCOMO DE PEÑA diseño y montaje WILSON DESIGN C.A. editor caracas CARLOS FLORES LEÓN-MÁRQUEZ coordinadoras ejecutivas CARMEN TOVAR / Clarissa Perfetti fotografía DORIS DIAZ/ NATALIA BRAND / CARLOS FOUGUET / ARON OSORIO REYNALDO ORTIZ / Pablo Costanzo / RAM / Jonathan Faría / Marcel Cifuentes redacción Ignacio Alen / Adriana Herrera MARIELIS ARTEAGA / Patricia Carmona Vallenilla Diego Alejandro García / Mariana Herrera Domínguez colaboradores ANITA CARLI asesoras de ventas CARMEN TOVAR/ KAREN DOMINGUEZ ANA SOFIA CARRERO / JOHANNA DE JONGH / ANNALISA LEPORE DE PEÑA fotolito DIBARI MAC PC impresión ALTOLITHO club valencia es un producto de club de editores valencia c.a. nº ISSN: 1317-2816. nº de depósito legal: pp 200002CA855 teléfono: 0241.8243114 móviles: 0414.4382330/ 0414.4320868/ 0424.4221102 / 0424.4001178 dirección: Av. Rio Orinoco, Reda Building, Torre B, Piso 3, Oficina 9 Valencia, Venezuela. Rif: J-30653852-6 email: clubmagazine@gmail.com web: www.issuu.com/clubmagazine blog: clubmagazinevenezuela.blogspot.com twitter: @clubmagazine - facebook: club magazine venezuela tumblr: clubmagazine

lo más natural fotografía: pablo costanzo maquillaje y cabellos: maria consuelo gonzález y maría claudia torres modelos: yamilé landrian y michael cohn @jt model management y gabriella ferrari trajes de baño: mare by alejandro ramírez dirección creativa: gonzalo peña veloz

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La naturaleza siempre nos llama. Ver el sol asomar sus primeros destellos frente al mar o una lluvia de estrellas en la selva. Escuchar los pájaros en el día y las ranas en la noche. Oler la grama recién cortada, la tierra húmeda después de una lluvia o el fragante malabar que destaca, ya amarillento, en un arbusto verdoso. Saborear el jugo de una naranja recién cortada o un suculento almuerzo dominical bajo un árbol en una terraza con vistas. Tocar la arena húmeda o probar la temperatura del rio con un pie. Salir al exterior, tomar aire y dejar que el viento, el sol y el agua se confundan con nuestra existencia es una experiencia que nunca tendrá precio. Es el placer de los placeres. El lujo de los lujos. Y cada vez pasamos más tiempo frente a la computadora o al televisor. Alejados de ese exterior lleno de aventura e imprevistos. De inseguridad. De miedos. Buscamos la vida apacible y tranquila que implique los menores riesgos posibles. Anhelamos ciudades amigables para el peatón, actividades al aire libre que nos inviten a reanudar esa relación tan especial con nuestro ambiente, tanto el natural como el urbano, sin saber que existen muchas alternativas de esparcimiento alternativo que son bastante accesibles y posibles. La mayoría de las urbes más importantes del mundo se han trazado una cruzada para reconquistar sus espacios públicos, sean éstos áreas verdes o las mismísimas calles del vecindario. En Venezuela, hay iniciativas interesantes promovidas por algunas instituciones públicas y privadas. Lo importante es participar en éstas, promoverlas y difundirlas. Reconquistar la ciudad es una misión que se plantean los ciudadanos de este siglo XXI no solo por lo que esto implica para entretenimiento del individuo, sino por lo que representa, desde un punto de vista colectivo, para la fluidez de la economía y la participación activa en el entorno inmediato. Por eso, hay que apoyar toda iniciativa que promueva elevar la calidad de vida del ciudadano con actividades realizadas en estos espacios públicos. Pensemos que cada una de éstas es un sueño que alguien está compartiendo en grande. Es una manera de salir del cascarón, del ghetto autoimpuesto. Es volver a la interacción con el otro. Disfrutar de lugares que promueven la simbiosis entre el paisaje y lo urbano. Abrazar lo verde que exista en nuestro concreto. Enamorarnos de nuevo del espacio circundante. En esta edición quisimos explorar la naturaleza humana y la vegetal con una óptica propia de esta contemporaneidad que vivimos. Sin intenciones rebuscadas. Con mucha naturalidad. Es por eso que “Carácter” está iluminada con las agudas y muy humanas expresiones de Luigi Sciamanna, el actor que inmortalizó al pintor venezolano Armando Reverón en el filme del mismo nombre que se estrenara hace poco y cuyos lienzos mostraron al mundo entero la luz del Caribe vista a través de los ojos de un venezolano excepcional. La película dirigida por Diego Rísquez, uno de nuestros realizadores más consecuentes y protagonista de esta sección “Carácter” en la edición #23. En “Prêt-à-porter” el vibrante talento venezolano brilla a través del lente del fotógrafo Pablo Costanzo en unas imágenes muy veraniegas, llenas de color, sensualidad, agua y... más color. En “Por amor al arte”, Carlos Flores León-Márquez, acompañado de un genial equipo redactor que se suma a esta travesía editorial a partir de este número, nos deslumbra con un dossier de artistas cuyo trabajo se consagra a “Los pájaros”, con el espíritu de libertad encarnado por esos seres alados como hilo conductor. En “Turista accidental” veremos el mundo más allá de la orilla de la carretera a través de los ojos de un fotógrafo viajero por afición y pasión: Jonathan Faría. En “Metrópolis”, Caracas se viste de verde y muestra sus nuevos espacios urbanos para disfrute de ciudadanos y turistas. En “2001 odisea del espacio” los exteriores del Centro Getty de Los Ángeles nos cuentan la historia de un sueño grande que ya es realidad. En “Futuro Perfecto” el artista francés Ludo sorprende con sus polémicas obras exhibidas en espacios reservados para publicidad urbana. En “Club de la Buena Estrella”, conocemos a Aquiles Zabala, campeón de kitesurfing, criado en Playa El Yaque -Margarita-. Gente con iniciativas. Soñadores. Emprendedores. Que nos invitan a salir al exterior y tomar de nuevo la calle, el parque, la plaza, la playa, la carretera, la montaña. Hay todo un mundo allí afuera esperándonos. Lo más natural es el miedo, pero también lo más natural es la vida. Y sin duda, hay que vivirla. Gonzalo y Mariana

DISTRIBUCIÓN GRATUITA VALENCIA: Guataparo C.C., Country Club de Valencia, Struktura, Centro Italo, Hermandad Gallega, Coffee Market, La Patisserie, Giglio, Malina, Paladar, Citrus, Palau Café, Fatua Valencia y La Locanda Trattoria y Hotel Hesperia WTC . CARACAS: Antigua, Aprilis LPG, Atar Creaciones Culinarias, Atelier Alejandro Ramírez, Atelier Fabiana Kübler, Atelier Roberi Parra, Café Atlantique, Calíope, Casa Curuba, Catar, Come a Casa, Corot, G7, La Guayaba Verde, Librería Kalathos, Madame Blac, Mobel, Mokambo, Mitra, No Pise La Grama, Quincalla Zoco, Tawa y Zona Verde.


CARACTER

carlos flores león-márquez fotos: ram / producción: diego alejandro garcía

Luigi Sciamanna

Hágase la luz

Unas tarántulas albinas parecieran darle motricidad a sus manos, ambas demasiado largas, demasiado blancas, demasiado sutiles; y en esos frágiles pero certeros movimientos para tonificar la camisa, para aplanar el pantalón, para acurrucar a su lado los muñecos de trapo que tanto insisten los fotógrafos en endosarle de retrato en retrato, este señor a quien de recién nacido le pusieron Luigi, allá en La Candelaria, un seis de agosto de 1967, deja ver la materia que componen sus huesos y su carne: la fosforescencia. Propiedad que le fue acentuada con ese par de metras azules con que engastaron su composición craneal, como si se tratara del capricho sensato de un pintor que encuentra pares, inseparables, a lo celeste y lo blanquecino. Y aun así, con todo ese aura de ángel bien enviado, a Luigi Sciamanna Denti lo habita un ser cálido, viviente y soberano que le hace sacar las garritas de heredero sartorial –tres generaciones de su linaje materno se dedicaron a hacer ropa– cuando imploramos unas vestiduras más elegantes para la sesión fotográfica. De espaldas, y entretenido con la prensa del día, haciendo tiempo a que el set estuviera a tono y la iluminación mordida, vuelve el rostro con sigilo, y dos peponas de añil encendido amenazan saltar junto a la voz agitada para precisar que no fue su culpa, que debieron avisar, que el fotógrafo o el editor se debieron manifestar con anticipo; total, él tiene entre su armario “suficiente ropa elegante”. Este es un Luigi natural, sin filtros, sin Stanislavski ni Grotowski (los métodos clásicos), sin Ugo Ulive, Carmen Palma ni Fernando Gómez (sus tutores primigenios),

tras los fines de que lo asistan en cuáles gestos o cuáles entonaciones aportar al momento que atraviesa como persona, que no como personaje. Y sin querer justificar la entonces ausencia deliberada de una disculpa, habrá que confesar que gracias a ese ruego estético fue posible conocer tan pronto y tan de cerca a un actor, director y dramaturgo cuyo dilatado calibre de veinticuatro años de carrera artística lo condujo a encarnar –bajo el índice de Diego Rísquez, se sabe– a ese creador de fórmulas cromáticas avanzadas que fue don Armando Reverón, pintor criado en Valencia y decimonónico cuya vida de abismos versus ingenios, ternuras versus ferocidades, ocupa por estos días la cartelera cinematográfica nacional. Antes, volvamos al ropaje. “La familia de mi madre, los Denti, han sido personas más cercanas a lo creativo. Tres generaciones se dedicaron a hacer ropa, fueron sastres y modistas. Una tía abuela fue una reconocida maestra, Irma Denti; tengo un primo pintor y escultor, Edmondo Denti; un primo profesor de historia, Marco Piotti; una tía maestra, Gabriella Denti; mi abuelo, Oliviero Denti, era un melómano, adoraba a Beniamino Gigli; mi tío Giuseppe Denti y su hijo, mi primo Daniele, son diseñadores de ropa masculina; Rosanna Denti, mi madre, quería ser cantante, pero, siguiendo la tradición familiar, dedicó su vida a ser modista. Crecí viendo a gente que venía a casa para hacerse ropa. Por eso amo el vestuario. Cuando dirijo, y como actor, el vestuario ocupa un lugar muy especial”. Era obvio que de casta le venía al tigre, de modo que no podía permitirse una pinta menos, ni des-


aprovechar la oportunidad de soltarse para insinuar los pulidos colmillos. No obstante, el recuerdo inducido de su infancia lo devuelve a la mansedumbre del estilizado lenguaje corporal que lo precede. Susurra adjetivos como “afortunada, feliz, austera, sin caprichos, bucólica”; pone verbos –que lo conducen sin querer a Reverón– como “dibujando, pintando, viendo películas musicales”; revela anécdotas esclarecedoras como esa de que, cuando muy niño, comenzó a decir que quería ser actor. “Un poco antes de los diez años. Recuerdo incluso que pronuncié esa frase yendo al autocine con mi familia. Un viejo y ya desaparecido autocine, con una pantalla enorme que quedaba al lado del velódromo Theo Capriles. Era el Autocine La Paz”. A renglón seguido, insiste en su esencia, abandona el artificio del después, y trae a esta esquina la metáfora de la selva idealizada en que se formó su espíritu domado: “Hasta los diez años viví en Antímano, Mamera, en una montaña. Eso le dio un toque muy especial a mi infancia. También vivimos en La Mariposa, así que siempre estuve rodeado de verde, de montañas. Caracas sigue siendo muy verde. La vegetación es exuberante. En ese sentido, cuando llueve, Caracas es un enorme jardín, un bosque, un parque: El Ávila. No sabes cuánto amo el hecho de que en Caracas haya tantos pájaros”. Al declararlo, sus pupilas se levantan al 16

cielo casi implorando por más, y una bandada de loros puebla de cruces el espacio como si se tratara de una plegaria atendida. Luego también recuerda un viejo y muy famoso reloj que ya no existe, que estaba cerca de Vista Alegre abajo, y se pone a pensar en que, sin duda alguna, para entonces era más amable la ciudad, la gente. En ese sentido, en el del tiempo transcurrido y por recobrar, Luigi Sciamanna es un consumado peregrino. Uno que busca y seguirá buscando las pistas del porqué de estas horas. Expondría el primero de mayo del año en curso para el diario El Nacional: “Siempre he mirado el pasado con gran interés y respeto. Me gusta leer historia, era una de mis materias favoritas en el bachillerato, y me encanta hacer cine histórico, pero nuestro cine histórico sigue siendo sobre santos y estatuas de bronce. Todavía no tenemos la madurez suficiente para hacer una película como ‘La reina’ o ‘Nixon’”. De allí que haya querido enrumbarse con Reverón –sin mirar demasiado a los bosquejados por Boulton, Gerbasi, Benacerraf– para construir uno muy suyo que comulgara con el de Rísquez: lúcido, profano, incomprendido, amoroso, arisco, burlón, ¡danzarín! “Adoro la expresión corporal. Y una de las cosas más bellas que tiene este personaje de Reverón es todo lo que te ofrece corporalmente, una película de un pintor que se


expresa prácticamente bailando, y eso te da cancha para expresarte físicamente. Un personaje es una montaña que hay que escalar con seriedad”. (El Universal, 29-05-2011). ¿Y si se le añade ese otro Mahoma puntilloso que es Diego Rísquez como director? Pues entonces dirá que la experiencia es muy intensa, pero a la vez de mucho debate y armonía; con un gran entrega en la que cada parte maneja y administra sus energías. “Somos dos sentimentales. Pero también es una relación vampírica. Hay que llegar a Diego con la cruz y una ristra de ajo”. Debe ser por eso que antes había dicho, justo cuando calificaba a la adolescencia que le tocó vivir de turbulenta, hormonal, emotiva, feliz, enérgica, sentimental, y en la que anduvo caminando, estudiando mucho y detestando las famosas “tres marías”, que “Los amigos son el mundo entero”; como si el órgano de sus afectos fuera un enorme palacio que, en medio de la jungla de verdes y concreto, se va ensanchado para albergar a tantos como lleguen, a tantos como puedan. Quizá también por esa amplitud de espíritu es que –cuando le preguntamos si Reverón pintó algo más que la luz– vea tan claro cómo fue que su personaje de la pantalla grande, “más que un ‘Castillete’, se construyó un laberinto”. Uno cuya salida sólo conocía él mismo: la ternura humana. Bien pronto,

y aunque pasarán algunos días hasta que todos lo adviertan con claridad, los celajes de la danza intelectual que Luigi Sciamanna ha ritualizado alrededor de don Armando (por ponerle un nombre al caribe que todos llevamos dentro) tendrán que ser vistos –como diría el poeta Vicente Gerbasi acerca de los cuadros reveronianos– al amparo de unos lentes de sol. Muchos los rayos que disparan sus extremidades arácnidas. Demasiado brillante el bombillo que sutilmente ocultan ese cráneo y esas piruetas de albur. Cuando era pequeño acostumbraba a… adelantar el reloj para ver si pasaban antes las comiquitas. Siempre recuerdo a… los que ya no están. Siempre me ha gustado… caminar. Mi padre… Giuseppe Sciamanna, muy trabajador; hombre de la posguerra. Nacieron y fueron criados para trabajar, levantar familias, educar a sus hijos, cumplir deberes. Hombre muy familiar y sentimental detrás de la coraza. Amaba mucho a Venezuela. Mi madre… Rosanna Denti. Personaje más complejo. Espíritu más inquieto. Gran madre. Le encanta estudiar, aprender. Ha vencido y superado


mil prejuicios. Muy familiar, muy sentimental. Con un temple de acero. Es capaz de venderte un elefante. Golpea tres veces el suelo con el tacón del zapato, y nada parece detenerla. Venezuela es… una mujer que sufre violencia doméstica. Caracas es… el corazón de esa mujer. El mundo es… redondo. La actuación es… poliédrica. Ser dramaturgo significa… abrir puertas y ventanas. El primer papel que desarrollé fue… un monje. Entre una sala de teatro y una actuación al aire libre… no hay diferencia. Me siento libre en el teatro. La vida es… estamos en eso, estamos en eso. La carcajada es… una válvula fabulosa. Me gustaría estudiar más sobre… todo. La fama es... no sé. No soy famoso. Un espejo es… no me gustan mucho los espejos. En lo primero que me fijo del público es… si está llenando la sala. Al espectador venezolano le gusta… reír. El público venezolano se diferencia de otros porque… no apaga el celular. Me gustaría personificar a… Ivanov (Chejov); Hamlet (Shakespeare); Thomas Stockman (Ibsen). Lo primero que hago al levantarme es… escuchar los pájaros. Uno de los lugares que más impacto me ha causado es… una iglesia románica del siglo XII en la Rocca di San Leo, Italia. Ahorita estoy leyendo… “El Origen del Totalitarismo” de Hannah Arendt. La película que no olvidaré es… “Star Wars”. A Venezuela le sobra… talento. A Venezuela le faltan… dirigentes que la quieran. Si vuelvo a nacer, me gustaría… ser director de orquesta. La envidia es… una hidra. La muerte es… la más terrible de las ausencias. Nunca es tarde para… ser puntual. Cuando enciendo el televisor me gusta ver… calidad. Puedo escuchar mil veces… a Bach. Nunca vacilaría en… vacilar. Sueño con… los ojos abiertos. Eso es siempre un peligro, como decía Lawrence de Arabia, pero vale la pena. Rezo por… Si un genio me concediera tres deseos, serían… encontrarme otro genio que me concediera tres deseos para así ir multiplicando. Si escribiera una autobiografía, llevaría por título... “Llegó el padre Juan”. Si me defino con una palabra, diría que soy... como diría en “Habitación con Desayuno”, una de las piezas de mi dramaturgia, “Las etiquetas no hacen sino joder: negro, blanco, musulmán, católico, judío, virgen”. 18


el objeto de mi AFECTO marinera chic Vestido Vivienne Westwood, bolso Tory Burch [netaporter.com]

aires parisinos 34 Blvd. St. Germain EDT [diptyqueparis.com]

luxe beatnik Sweater Dunhill y short Balenciaga [mrporter.com]

patinetero vintage Zapatos Vans by Hermès

icono soleado Lentes “Steve McQueen” 714 [persol.com]

nido relax jardín iluminado

aire LIBRE

Lámparas LED “Jallum” por Yann Kersalé [baccarat.com]

Asiento colgante Nest por Daniel Pouzet y Fred Frety [dedon.de]

olor branché Vela Bois de Colette de Alexa Rodulfo [colette.fr]

comodidad natural Cojín [alexandermcqueen.com]


prêt-à- PORTER

gonzalo peña veloz

Fiebre Fiebre de de color color

Un largo y ardiente verano Suben las temperaturas. Afuera sigue lloviendo y, sin embargo, el termómetro sigue su curso ascendente. En la mañana sale un sol que quema hasta el entendimiento y en la tarde el cielo pareciera anunciar el apocalipsis final entre galones de agua y estrepitosos relámpagos. Son los avatares de vivir en un país tropical. No somos ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario. En el norte celebran el verano, en el sur se abrigan ante el frio y nosotros estamos ahí, en el limbo del fashion, tratando de definirnos entre Primavera, Verano, Otoño e Invierno, como para ubicarnos en un nicho dentro del diálogo de moda primermundista. Sin poder establecer una identidad que nos defina ante el mundo, sin saber cuál es el “espacio” que nos corresponde. En el colegio aprendimos que por la cercanía al Ecuador, tenemos solamente dos estaciones, pero las referencias que siempre vemos en diseño femenino a nivel internacional se guían –básicamente- por las cuatro antes mencionadas. Hace unos años atrás, en una corta, pero aguda entrevista con la artista y diseñadora venezolana Susej Verde, surgió una vez más esa interrogante y ella la resolvió de una manera que quedó grabada en ese glosario interno –autóctono, particular y muy nuestro- que empleamos para conceptualizar y etiquetar algo. “Yo enunciaría nuestras dos temporadas de moda como la del Ventarrón y la del Chaparrón (risas)” aseveró sin duda alguna Susej en ese entonces “...y es que eso es lo que nosotros tenemos. Aquí no hay nieve, no hay esas tormentas de hielo, no hay esos calorones de cuarenta y pico extremos, solo la temporada de vientos y temperaturas medias, o la de lluvias y temperaturas medias”. En ese momento hubo silencio en el estudio y se produjo algo así como una revelación. Una aclaratoria en la vía hacia la identidad del diseño local. Un paso hacia adelante para salir de este limbo del design. Es así como en esta oportunidad quisimos interpretar o adaptar de una

manera bastante digerible y más cercana a nuestra realidad climática, la avasallante tendencia colorista que invadió las pasarelas más importantes durante la temporada de Primavera-Verano en el hemisferio noroccidental, encarnada en las colecciones de Frida Giannini para Gucci, Raf Simons para Jil Sander, Miuccia Prada, el dúo Aquilano.Rimondi, Alexandre Herchcovitch y Daniella Issa Helayel entre otros. La mayoría con colores sólidos contrastados, algunos otros con estampados de abigarrada gama, pero sin duda todos deseaban impactar al público que ama y sigue la moda con una reinterpretación de esos mediados de los 80s en que se produjo una cromosaturación ácida y explosiva en el vestuario dado el éxito de los videos Workout de Jane Fonda y el ascenso de los gimnasios como nuevo espacio para usar la creatividad en el vestir. Otra inspiración que impulsó este megatrend veraniego fue la creciente popularidad del estilo callejero Jerk –o Jerkin’-, un ritmo básico inspirado en el rap y el hip-hop, surgido en las calles de Los Ángeles a finales del 2009, cuya expansión ha sido demoledora en las grandes urbes, creando toda una serie de símbolos, modismos del lenguaje urbano, estilo de vida y forma de vestir, esta última caracterizada por el uso de colores fluorescentes y propios de los muy diseñados graffiti realizados por artistas urbanos (Nota del Editor: Escuchar “You’re a Jerk” de New Boyz). En fin, toda una gama de colores explosivos, contrastados y encontrados, fotografiados por Pablo Costanzo, durante un caluroso día en el que las nubes parecían anunciar una tormenta descomunal y sin embargo, el sol se mantuvo resplandeciente, brillante, caribeño, para mostrar un trabajo muy especial que verán en las páginas a seguir. No hubo ventarrón. No hubo chaparrón. Solo un día más en este largo y ardiente verano lleno de calentamiento global y mucho, muchísimo color.

Fotografía: Pablo Costanzo [pablocostanzo.blogspot.com] / Dirección creativa: Gonzalo Peña Veloz / Producción general: Gonzalo Peña Veloz y Elda Landáez de Castellano Maquillaje y Cabellos: María Consuelo González y María Claudia Torres / Modelos: Yamilé Landrian y Michael Cohn de Johnny Tovar Model’s Management [@JTmanagement] y Gabriella Ferrari / Vestuario: J by Jacqueline Aguilera [jbyjacquelineaguilera.com], Mare by Alejandro Ramírez [@AR_ound], Mojito Beach [@MojitoBeachbyVV], AdriTo [@adrito1] Accesorios: Abraham Penott-Strauss [penottstrauss.com], Daniel Espig [danielespig.com] / Accesorios @fatuavalencia: Marisela Mendoza, Candy&Roll, Zucchero Velatto, ARound, Maria Esther Barbieri, Cuni Complementos, Minimurria [fatuavalencia.com] / Joyas y relojes: Leo Van Grieken Joyas [lvjoyas.com] / Catering: Coffee Market Valencia [@coffeemkt] Locación: Safari Ranch [safariranch.com]


Yamilé y Gaby: Trajes de baño Mare by Alejandro Ramírez Gaby: Turbante de AdriTo / Yamilé: Brazalete en cuero metalizado Candy&Roll Michael: Traje de baño Mare by Alejandro Ramírez y reloj Gebo, lentes Carrera


Gabriela: Traje de baño J by Jacqueline Aguilera, collar de Zucchero Velato Yamilé: Traje de baño J by Jacqueline Aguilera y chales de Maria Esther Barbieri


Gabriela: Traje de baño Mare by Alejandro Ramírez y collares Korazón

Gabriela: J by Jacqueline Aguilera, anillos Leo Van Grieken y lentes Gucci Yamilé: J by Jacqueline Aguilera, pulseras Leo Van Grieken y shopper Daniel Espig Michael: Franco Perna, gargantilla Abraham Penoth y lentes Persol


Yamilé: Vestido de AdriTo y zarcillos de Leo Van Grieken

Michael: Mare by Alejandro Ramírez Yamilé: Traje de baño Mojito Beach, gargantilla de Abraham Penoth y lentes Burberry Gabriela: Traje de baño Mojito Beach, zarcillos AdriTo y Collar Marisela Mendoza


Yamilé: Vestido de AdriTo y zarcillos de Leo Van Grieken

Michael: Traje de baño Franco Perna Yamilé: Traje de baño Mare by Alejandro Ramirez, zarcillos Leo Van Grieken y pulsera Cuni Complementos


por amor al ARTE

carlos flores león-márquez fotos: cortesía de los artistas, stills gallery y dacs

Portafolio de vuelos y plumas

Los pájaros

Clay pigeons, 2010 Instalación/fotografía de palomas de arcilla en tamaño variable, talladas a mano en terracota, luego disparadas in situ con perdigones de plomo

Han existido desde el arqueoptérix, el más primitivo de los géneros de aves que se conozca, y que vivió en el Jurásico Superior, hace ciento cincuenta millones de años. Su sangre caliente y su pico córneo han musicalizado el despertar de la humanidad desde tiempo inmemorial, y el batir de sus extremidades nos ha hecho soñar con el don de volar. No en balde, fueron ellos la musa para el injerto de alas que Dédalo le hizo a su hijo Ícaro en la mitología griega, o para la construcción del primer sistema de velas, el primer parapente y el primer avión. Y si se analiza bien, la naturaleza no sería tan bella o tan deliciosa si esos animalitos de colores, bellos cánticos e interesantes movimientos no formaran parte de sus múltiples reinos. Por algo han ocupado puesto de honor en la plástica, literatura y cinematografía de esta y todas las épocas: miles de cuadros, miles de esculturas han querido representarlos con exactitud; cientos de libros los contienen entre sus jaulas de papel; decenas de películas se han ocupado de inmortalizarlos a los ojos de las masas… Un ejemplo siniestro de esta última disciplina podemos encontrarlo en el guión de “Hannibal Rising” cuando el protagonista, Gaspard Ulliel, dice de las tórtolas encerradas en la armazón de un restaurante cuyo dueño las trae de África para ofrecerlas en el menú: “Son como nosotros, huelen como cocinan a los otros y, aun así, cantan”. O en ese estremecedor filme de Alfred Hitchcock, titulado “Los Pájaros”, cuando Mrs. Bundy 34

(una excéntrica experta en aves) le dice a Mrs. Daniels (una joven rica y esnob de la alta sociedad de San Francisco quien figura como protagonista), ante el inminente ataque de cuervos y gaviotas a todo el pueblo: “Los pájaros no son agresivos, aportan belleza al mundo. Es el hombre el que les hace la vida más difícil en este planeta”. De allí que nos animara presentar, en estos pliegos dedicados a lo natural, un portafolio de artistas internacionales (y el valenciano Walter Arp al cierre, como broche de oro) cuya propuesta artística son las aves. Empezando por la ironía en porcelana animada de Kate McDowell; los laberintos poéticos de Aaron Coleman; el avieso imaginario de Petrina Hicks; el erotismo emplumado y sin velos de Luca Mantovanelli; la perversa sensualidad de esa taxidermia inquietante que conjura Polly Morgan; la oscura teatralidad de Ruben Ireland; y el amor detallado, preciso, absoluto, infinito que –como si se tratara de su propia esposa, la Elenita Blaubach de sus pasiones– le dedicó Walter Arp a esa “isla de plumas errantes” que (Eugenio Montejo dixit), rodeada dentro y fuera de su cuerpo por el aire, son los pájaros. Sirvan estas siete muestras a modo de tributo por una criatura casi divina que nos facilitó la existencia sobre la faz de la Tierra no sólo por los aportes de belleza de sus cuerpos y silbidos, sino por esa misión fundamental de traer y llevar mensajes –ocultos entre sus patas– allá por los primeros siglos de estos mundos de Dios.


patricia carmona vallenilla foto: cortesía kate mcdowell

Kate McDowell

Gun shy, Kate McDowell, 2010 Pájaro en porcelana hecho a mano, 14 ½”x8”x7”.

El trabajo de Kate McDowell se centra en el ideal de la unión de los conflictos naturales del mundo con nuestro impacto, enmarcado en la actualidad sobre el medio ambiente. Y es que habiendo crecido en una familia de activistas políticos en la que siempre estuvo rodeada de asuntos relacionados con el medio ambiente, con el calentamiento global y protestas anti-nucleares, ésta era la dirección lógica sobre la que se iba a encaminar la representación de su arte. Licenciada en Literatura Inglesa y con un Máster en Educación en Inglés en la Universidad de Brown, Kate se inclinó por las letras a las que más adelante sumó diferentes cursos de arte en reconocidas escuelas como Rhode Island School of Design, Glasgow School of Art y el Oregon

College of Art and Design, y que terminaron por formarla como una de las grandes artistas plásticas estadounidenses. El trabajo de estas piezas elaboradas a mano en porcelana responden entonces directamente a los problemas ambientales, así como también desprende luces míticas y de arte histórico utilizando al animal como actor principal. La particular disposición de sus pájaros simbolizan la relación entre el hombre y la naturaleza, buscando advertirle a la sociedad, con cada detalle, acerca de la falta de atención hacia nuestro ecosistema. Web: www.katemcdowell.com


Aaron Coleman

diego alejandro garcía foto: cortesía aaron coleman

Conformity: Her Relieve

Este joven artista norteamericano, situado en Indianápolis, presenta una serie de obras que crean complejos patrones geométricos y texturas, usando técnicas como el relieve, la cortina de seda y la litografía. El concepto de su obra nace de un ideal que une corrientes naturalistas con corrientes progresistas. Considera que la tecnología es un producto de la capacidad de pensar del hombre; por lo mismo, ésta también es parte de la naturaleza. Dicha relación la percibe de manera cíclica: todo comienza con una idea, luego sigue con la creación de los medios para crear esta idea. En el camino, el hombre se ilumina de más ideas. De allí que Coleman, quien se graduó de artes en la Herron School of Art and Design e hizo un major en printmaking en la Universidad de Indiana, y actualmente cursa una maestría en Fine Arts en la 36

Nothern Illinois University, cree imágenes de máquinas fantásticas y escenarios industriales en ruinas, de par en par, con figuras misteriosas. A su vez, diseña imágenes simétricas y complejas para transmitir la idea de la máquina como un objeto del hombre, tal es el caso de la obra aquí expuesta, Conformity:Her. Es cierto que existen quienes consideran que el nacimiento de la tecnología es la muerte de la tradición, el arte y la habilidad; sin embargo, Coleman cree lo contrario. Dice el artista: “Sólo porque tenemos carros, no quiere decir que dejaremos de caminar”. Santa palabra.

Web: www.aaroncolemanprintmaking.com


diego alejandro garcía foto: cortesía stills gallery

Petrina Hicks

Shenae and Jade, 2008 Lightjet print

Esta fotógrafa australiana ha dominado el lenguaje de las imágenes, moldeándolo y reformándolo a su antojo. Crea obras que, en un principio, intrigan y perturban, pero que después cautivan e hipnotizan. Aunque trabaja principalmente con gente, su estilo trasciende el retrato simple mientras encuentra la belleza en las imperfecciones, transformando lo extraño en hermoso. Así, y luego de una residencia trimestral en la Cité Internationale Universitaire, París, esta artista exhibió su más reciente colección de obras titulada “The Descendants”, cuyas piezas la llevaron a ser premiada con el ABN AMRO Emerging Artist Award en el 2008. En esta exposición, Hicks muestra, además, una serie de retratos en vídeo, así como también emplea el uso del 3D en algunas de sus obras. Pero en general, y en la mayoría de los casos, sus piezas muestran a adolescentes que evocan elegantemente las ambigüedades de la

juventud. Por otra parte, el acabado digital, sutil y notable al mismo tiempo, crea una especie de hiperrealidad. De esta suerte que Petrina, cuyas obras han sido exhibidas no sólo en su país, sino allende fronteras como en la Early Gallery de Osaka –Japón- y en ParisPhoto 2008 – Francia-, termina jugando la dicotomía de la fotografía: revelación de verdades versus la autoría de mentiras, dualidad que bien capta el significado de la condición humana. La obra aquí expuesta, Shenae and Jade, es una muestra de como la fotógrafa juega con la realidad y la fantasía para así crear una imagen hermosamente perversa.

Web: www.petrinahicks.com


Luca Mantovanelli

patricia carmona vallenilla foto: cortesía luca mantovanelli

Ectopistes migratorius Lápiz y óleo sobre papel

Este joven artista nacido en Nogara, justo en la provincia italiana de Verona, y radicado en Londres, logra desprender con su trazo un ligero suspiro de admiración en quien tenga el placer de ver su obra. Obtuvo su licenciatura en Arquitectura en el Politécnico de Milán, y estudió arte en la escuela pública Leonardo en Brescia. Sus ilustraciones conforman un trabajo paralelo al profesional y reflejan su personalidad y aficiones. ¿Inspiraciones? Ninguna concreta. Planteándolo de la manera más simple: Luca dibuja sus experiencias personales y lo que ve en sitios Web orientados hacia la pornografía y lo erótico. Desde el punto de vista estético, conceptualiza etapas de la escultura romana clásica hasta la prerrafaelista, desde Ingres, Delaroche, hasta Harry Bush. 38

Su pasión por el arte está impreso en cada ilustración plasmada en papel, lápiz y color. La obra aquí publicada, Ectopistes migratorius, pertenece a una serie llamada Extinction, conformada por hombres y pájaros de extrema delicadeza estética, pero con una gran carga en su contenido. Ésta puede verse en su totalidad en el tumblr que lleva su nombre. Como todo arquitecto y como buen italiano, Luca ha aprendido a observar, sobre todo a las personas, para así poder regalarnos una particular visión a través de su obra.

Web: lucamantovanelli.tumblr.com


patricia carmona vallenilla foto: cortesía dacs

Polly Morgan

Still Birth, 2010 Fotografía © Polly Morgan. All Rights Reserved, DACS 2011

No hay que temer: todos los animales en sus obras fueron donados a la artista después de la muerte natural de los mismos. Su interés por este tipo de arte comienza con el amor y deseo que siente Polly por la preservación de estos seres vivientes. Fue entonces cuando decidió aprender acerca de la taxidermia, o disecado, definiendo absolutamente el concepto de su obra: naturaleza muerta. Es válido sorprenderse, por eso es también ineludible aclarar que la intención de Polly es colocar a los animales en escenarios poco comunes o menos esperados. Y esto es lo que probablemente haga que su obra sea única en su categoría, logrando haber exhibido sus piezas de arte en los más renombrados museos y galerías de Londres, donde la artista vive y trabaja.

La literatura inglesa, carrera que estudió en Londres, ha influido en su inspiración artística. También lo han hecho artistas como Dinos Chapman, el dúo Noble & Webster y el taxidermista Walter Potter. Así, ha creado obras que dejan sin aliento como Blue Fever, Vestige o Still Life After Death. Es obligación visitar su página Web, y tal vez adquirir su más reciente libro Artist Monograph, si no alguna de sus obras. Una de las artistas contemporáneas para seguir de cerca.

Web: www.pollymorgan.co.uk


Ruben Ireland

diego alejandro garcía foto: cortesía ruben ireland

It’s my time Dibujo en indian-ink, manipulación fotográfica y retoque digital

Afincado en Londres, Ruben Ireland se ha ocupado de plasmar en su obra las imágenes de un mundo paralelo. Mediante la fusión de técnicas tradicionales con el procesamiento digital, le ha brindado un carácter plástico a la ilustración que hace de sus obras piezas realmente increíbles. De su fino trazo emanan personajes protagonistas de un arte que evoca una pesada carga emocional, obras maestras oscuramente elegantes que, de manera curiosa, parecen penetrar nuestra realidad. La obra aquí expuesta, titulada It’s My Time, además de ser un perfecto ejemplo de lo dicho arriba, acusa también un bello homenaje a Natalie Portman en el filme “El cisne negro”. De la formación y trayectoria de este joven ilustrador-diseñador-artistagenio, pudiera mencionarse que estudió ilustración en la prestigiosa Middlesex University en Londres. Tiene también un diplomado de arte y diseño del Stroud College. Entre sus clientes más destacados se 40

encuentran el portal de curiosidades gráficas Blink, la tienda de ropa hipster Urban Outfitters, Junkfood Magazine, el sitio Web de artes gráficos Society6.com y la marca de ropa canadiense D-Structure. Claro está que este artista inglés no discrimina entre herramientas, puesto que cuando muchos artistas poseen un arma única de preferencia –unos el óleo, otros la acuarela– Ruben Ireland tiene una amplia gama de recursos dentro de los cuales se encuentran la tinta, el acrílico, el agua sucia, la comida, el papel sobre-expuesto y, no puede faltar, una tabla de Wacom, instrumento clave en el diseño digital. ¿A qué responderá esto? Quizá a que Ireland es un codicioso, una criatura consentida que siempre quiere más. Web: www.rubenireland.co.uk


carlos flores león-márquez foto: cortesía sucesión arp-blaubach

Walter Arp

Gallitos de las rocas, 2004 Acuarela, 90 x 70 cm.

Ese titán criollo de las letras que fue Eugenio Montejo escribió que, para el también valenciano Walter Arp (1927-2006), “… los pájaros han constituido una especie de alfabeto alado, un conjunto de signos volantes, como señalaba Saint-John Perse, y que a través de su trabajo pictórico se ha dedicado durante años a dibujar los signos de ese alfabeto para leer el mundo. Gracias al esfuerzo artístico que le ha proporcionado una prolija experiencia, Arp ha alcanzado, como puede verse, una cumplida maestría en el dibujo de sus cuerpos, de sus alas y sus ágiles posturas”. El politólogo venezolano Gustavo Coronel lo definió como “un gran campeón de la naturaleza”. Y Marisol Pradas, consumada columnista del diario Notitarde, apuntó en octubre del 2006 que “Cada jornada en la vida de Walter fluía con la determinación de lograr esa energía que algunos reservan para

momentos únicos, raros y esporádicos. Y esa intensidad puede ser difícil de soportar. La belleza, escribió Rilke, es un ángel terrible”. Sin embargo, cualquier palabra que se diga sobre su obra, cualquier epíteto que se nos antoje suscribir para señalar las pistas de su altar como artista, cae precipitosamente al vacío cuando acudimos a evaluar su dimensión humana: Walter Arp no pintaba aves sólo porque eran bellas, ni porque sabía que las tornaría terriblemente más bellas bajo su pincel y su lupa. No. En su empeño por los picos, las patas, el vuelo y las plumas ululaba la reencarnación del Ícaro que todos llevamos dentro, y que él había personificado como nadie más en estos parajes de trópico rebelde. Valencia, Carabobo y Venezuela en pleno guardarán su recuerdo como si fueran las reliquias de un ser cuyas alas de oro siempre nos habrán de alumbrar.


turista ACCIDENTAL

ignacio alen fotos: jonathan faría [@fariaj]

Crónicas fotográficas de Jonathan Faría

El paisaje humano

Antes de que amanezca en un pueblito de Ecuador. En medio de un asentamiento en Laos. Rodeado de místicas ruinas en Cambodia o en rincones olvidados de Bolivia. En cualquiera de estos puntos improbables, Jonathan Faría ha esperado –muchas veces un larguísimo rato- a que el sol le brinde una buena iluminación, a que el azar le ofrezca un instante cotidianamente extraordinario, a que pase un personaje pintoresco y se deje tomar una foto que en cada plano recree con detalle la cultura local entre colores, textura y gestos. Este empresario de la restauración valenciana se ha embarcado desde hace un par de años -por puro placer- en una seguidilla de “viajes fotográficos”, acompañado sólo por seis kilos de equipo y cuatro de ropa, dispuesto a tomar un autobús, bajarse en el pueblito que haya escogido para la oportunidad, y arreglar con un lugareño para que durante 15 o 25 días lo lleve a rincones desconocidos por agencias de turismo, y así adentrarse con pasión en una experiencia intensa y enriquecedora de la que cosecha imágenes que no sólo buscan documentar la geografía, sino también el espíritu de sus habitantes en su estado más puro. Gracias a la propuesta de un espacio en Barcelona –España- y en Valencia, -Venezuela- en el año 2009 realizó el montaje de una exposición titulada “Yo (ojo) NY” –con imágenes de La Gran Manzana- y otra, basada en una serie de fotografías que realizó una gélida noche en San Juan de Mucuchies, Mérida, en donde una búsqueda interminable le llevó por parajes rurales insospechados, experiencia documentada en una muestra llamada “Ruana para Evita”. Cuando pone el dedo sobre el mapa, sólo Nueva York podría, si acaso, contarse como un cliché; “mis destinos favoritos están en Asia, 42

Suramérica y ahora tengo la vista puesta en África”, cuenta, “son lugares en los que consigues una foto a cada tres pasos”. Vietnam, Cambodia, Laos y Tailandia –en Asia- y Perú, Ecuador, Argentina y Venezuela -Latinoamérica- se incluyen en una lista a la que espera añadir países como Tanzania, Kenia y Botswana. Algunas veces en sus travesías, la noche lo toma de sorpresa teniendo que dormir en estaciones de tren o lugares públicos, pero lo normal es que pase la noche en la casa de alguna familia rural promedio, tomando y comiendo lo mismo que ellos, regalándoles fotos de otros viajes hasta, finalmente, ganar su confianza para que no vean la cámara como un objeto amenazador. Con la pasión que usualmente se enciende cuando se aborda un tema que emociona, Jonathan confiesa “...normalmente no es que les tomo las foto y me voy. No. Es que me gusta llegar a saber cómo se llaman, trato de comunicarme con ellos, comprender su cultura y ver los puntos que los unen y los distancian de la nuestra. Ver que los niños de 8 años en el sudeste de Asia ya están trabajando, sin malcriadeces; que en una choza de tres por tres metros duermen cuatro personas sobre el piso húmedo y con un frío incalable, y están felices sin las comodidades que tenemos aquí, y uno siempre vive con una preocupación. La experiencia es increíble, lo que yo te pueda decir, no describe graficamente lo que es la vivencia”. Asi mismo, se queda sin palabras, y nosotros negociamos con el carácter íntimo de su inventario de imágenes e historias muy cercanas a su yo más interno para que nos permitiera dar un vistazo a ese aprendizaje de kilometraje ilimitado que representa cada una de esas tomas. Por algo dicen que una imagen vale más que mil palabras.


“Este grupo de niños estaba en un poblado de unos 800 habitantes cerca de Luang Prabang, en Laos. Les tomé una foto en la que salían muy serios, al mostrársela, se dejaron tomar otras muchísimo más espontáneas. Lo blanco que tiene el niño en la mano es una bola de 'Sticky Rice', que es un tipo de arroz muy usado en Asia” Laos, 2010


“Madre e hijo en un asentamiento de unas 15 familias, todos relacionados y dueños de un carácter muy relajado, cerca de la cueva Pak Ou en Laos. El sitio parece un set, un paraíso para tomar fotos; era como si me estaban esperando para que les hiciera la toma, con la pose que sostenían y los colores del lugar” Laos, 2010

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“Niño en las ruinas del templo Ta Prohm de Angkor Wat, la estructura religiosa más grande del mundo, ubicada en Cambodia. Era curioso como el niño se arrinconaba y hacia esas poses con las manos, pero cuando veía que le iba a tomar la foto se iba a otra esquina, hasta que de lejos, logré capturarlo” Cambodia, 2010


“Saliendo de La Paz, Bolivia, pasé 14 horas con un frío impresionante hasta que llegué al cementerio de trenes de Uyuni. Además de la escena congelada protagonizada por estas máquinas oxidadas, me llamó la atención las posiciones sostenidas que tenían estos viajeros"

Bolivia, 2009

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“Después de pasar por el cementerio de trenes, esta es una escena –casi de película– que no podía ignorar: dos niñas jugando en el Salar de Uyuni a eso de las 9 de la mañana, sin dejarse abrumar por el frío y la profundidad de este desierto blanco. De ahí, seguí al desierto de Atacama”. Bolivia, 2009


“Una abuela y su nieto de la tribu Dzay en los arrozales de Lao Chai, Vietnam. La señora es la mamá de la dueña de la casa en la que me alojaron por tres días. El niño al principio era muy serio, pero luego agarramos confianza y se dejó tomar muchas fotos”. Vietnam, 2010

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“A eso de las 5:00 de la tarde, pasaba en un carro hacia los restos arqueológicos de Moray en el Valle Sagrado de los Incas de Perú, y cerca del pueblo de Maras ví a este pastor, con su sombrero rosado, la manada en movimiento y el efecto de la luz sobre la escena. Tenía que fotografiarlo”. Perú, 2009


“A eso de las seis de la tarde, Esteban jugaba con su balón frente a su casa, cerca del lago Quilotoa en Ecuador. Ahí comencé a aclimatarme para intentar escalar el Chimborazo. Logré alcanzar los 5900 metros; no logré la cumbre”

Ecuador, 2011

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METROPOLIS

carlos flores león-márquez

Caracas al natural

Verde que te quiero verde

Principios de verano, sí. Es uno de esos días esperanzadores de mediados de junio cuando los termómetros han dado ya el gran salto hacia arriba, pero cuando el prado o los árboles más desconfiados no han tenido aún el valor de seguirlos. Les temen al bochorno, y ni se atreven a pensar en que si podrán soportar tanta autenticidad durante tanto tiempo. Pero al igual que los humanos, o quizá con mayores ventajas, tienen que acoplarse al momento que atraviesa su madre naturaleza: el despliegue de un enorme abanico de verdes brillantes y punzantes que resplandecen a la luz de ese coloso de ámbar en que se ha antojado en convertirse el sol. Y luego el zafiro del cielo; después los rubíes, amatistas y topacios del reino floral; al rato, el diamante negro que, con ese gran ojo de plata que es la luna, se conjuga para propiciar finales de días acogedores. Todo es bello y espléndido, y por más que el minucioso guión del paseo se fastidie cuando descubrimos que nos interceptan lluvias repentinas, reconocemos que no hay época más deliciosa que esta fase primigenia del estío. Así que al calor de esta premisa fue que sucumbimos al placer de levantar un registro más o menos completo de los nuevos sitios que en Caracas –emperatriz vitalicia del gigante verde que la abraza y que se llama El Ávila– apuestan por resaltar el privilegio de rodearse de muchas matas, mucho aire fresco y mucha organicidad. Representará caso especial el de las heredades de verdor que nos heredó la queridísima, la eterna Kathy Phelps con sus “Jardines Topotepuy”: miles de metros cuadrados cuajados de la fauna y flora

mejor cuidadas del país, con una chocita al estilo amazónico deluxe y varios claros de luna para sentarse a meditar, cenar o besar. “Gourmet Garage” nos echará una mano con su estética de bodegón go green en el que uno teme porque crezca, solito, un huerto completo de plantas, legumbres, especias y frutos de estos u otros parajes, pero por todas partes, capaz de tragarse al sitio mismo o a quien se atreva a cruzar el umbral del edén. Ni hablar de “Green Market”, un comedero-mercado instalado en Sebucán que ya parece reproducción contemporánea de algún fotograma de esa hermosa película que fue “El jardín secreto”. También la propuesta de “Cine en el jardín” que Camilo Cortés promueve, atinada y sabatinamente, en ese nuevo oasis de verdor y cultura al sureste de Caracas llamado Hacienda La Trinidad. O el punto nocturno del momento: el lounge “Entre Hojas”, emplazado en el corazón del flamante Hotel Renaissance, cuyas paredes vegetales a lo Patrick Blanc –pero ejecutadas por la Fundación Tamayo–, cócteles de fábula y continua concurrencia de aprobados selectors, tiene enloquecido al mundillo hipster de toda la ciudad capital. ¡Fantástico! Prepárese entonces no sólo para los ardores caniculares por los que temen animalitos y plantas, flores y seres divinos, que con la ayuda de Dios tornarán llevaderos, sino para enloquecer del desespero por querer visitar el mismo día a cada uno de los integrantes de esta orquesta de verdes en concreto. Es claro: el esplendor del verano ha llegado, y ellos guardan celosos el secreto de cómo apoderarse de aunque sea una de sus chispas.


Jardines Topotepuy

diego alejandro garcía foto: natalia brand

Hoy por hoy, considerando todo el fervor que gira en torno al tema de la polución, el calentamiento global y las especies en peligro, es necesario detenerse, de vez en vez, para dedicarse a la naturaleza. Es comprensible que el caos y la confusión de la ciudad nublen la mente y el juicio, convirtiéndonos así en autómatas, esclavos de nuestras propias rutinas. Por lo mismo, raras veces hacemos un alto para apreciar los hermosos regalos que la misma Tierra nos ha dado. De allí que quizá no consigamos ni tiempo en el que podamos crear un hueco en nuestra atareada agenda para hacerlo. Sin embargo, existen algunos pocos que sí se han atrevido a dar aquel paso capaz de romper con todo paradigma. Tal es el caso de Billy y Kathy Phelps quienes, en los años cincuenta, fundaron un espacio destinado especialmente a la observación y a la preservación de la naturaleza. A lo largo de sus vidas, estos pioneros se dedicaron a recorrer los rincones de Venezuela en más de cuarenta expediciones, completando lo que sería la colección privada de aves más grande del mundo. De aventura en aventura, Billy y Kathy se documentaron de los exotismos de nuestros paisajes, enamorándose así de nuestras tierras. Cual superhéroes de preservación del medio ambiente, decidieron crear un área donde se pudiese apreciar todo lo que vieron y aprendieron, llevándolo así al alcance de los demás. Se trata de las heredades de la Hacienda Topotepuy, un edén escondido en las cercanías de la agitada metrópolis caraqueña, allá en la

zona conocida como “El Volcán”, en Los Guayabitos. En él yacen hermosuras naturales de colores y tamaños inimaginables, una deslumbrante colección de flores y plantas que juntas crean una perfecta obra maestra en distintas tonalidades de verde. Ahora bien, desde hace unos años hasta ahora, comenzando en el 2002 específicamente, se ha estado llevando a cabo la recuperación de la Hacienda Topotepuy. De la misma manera, recomienza la iniciativa de clasificar y sembrar plantas de especies americanas, prestando especial atención al crecimiento de las orquídeas, bromelias, helechos y otras plantas exóticas, consolidando así uno de los repertorios exóticos jamás vistos. Son cuatro hectáreas llenas de una amplia variedad de jardines (florales, acuáticos, xerófilos, hierbas y matas medicinales, calas, helechos y rosas) capaces de despertar una especial sensibilidad por la belleza natural en quien sea. “Jardines Topotepuy” busca mantenerse como un área natural preservada y autosustentable que sea gran utilidad para los eruditos de las ciencias naturales, pero también para aquellos fanáticos de la naturaleza que busquen difundir el amor por la Tierra y la importancia de las ventajas y valores de la conservación de la misma. No sólo se trata de preocuparse por el medio ambiente, sino también de tomar la iniciativa. Estos terrenos paradisíacos ofrecen la oportunidad de realmente apreciar aquello que dejamos de notar en la vida cotidiana.

Dirección: Calle Principal Los Guayabitos, Qta. Topotepuy, Zona “El Volcán” (frente las torres de CANTV). Baruta, Edo. Miranda. Teléfonos: 0212.9631242 - 9616770 – 9357755 / Web: www.topotepuy.com


Gourmet Garage

Al entrar en “Gourmet Garage” lo primero que llama la atención, además del mensaje de bienvenida, es el embriagante olor a romero, tomillo, anís dulce, hinojo, guayabita y otras especias que están colocadas en envases de madera para luego ser despachadas en las cantidades que el cliente desee. Crees que ya has visto la mejor parte, pero das la vuelta a ese primer estante y consigues otra repisa con más de diez tipos de aceitunas: kalamata, peruana, griega, libanesa, bella di cerigola, por nombrar algunas, y entonces sabes con mayor certeza que estás en un lugar especial. Así comienza la experiencia del que entra por primera, segunda o tercera vez a esta reciente iniciativa ubicada en la avenida Andrés Bello de Los Palos Grandes. Este pequeño y acogedor garage busca ser reconocido como la mejor tienda gourmet e importadora del país, amén de caracterizarse por la calidad y variedad de sus productos. Eso dice una de las pizarras ubicadas en la tienda, pero basta con seguir girando la cabeza para ver la cantidad de cremas para untar, quesos, aceites de oliva y cereales que ofrecen, y entender que, si ésa es su meta, van por buen camino. Cuentan con un selecto equipo que con años de experiencia y trayectoria

patricia carmona vallenilla foto: natalia brand

garantizarán una experiencia única de compra con atención personalizada, y, por supuesto, bastante amable. Además, los mensajes escritos en tiza de colores alrededor de la tienda con datos curiosos y otras notas hacen del rato uno mucho más ameno y cercano. Otros exquisitos productos que se pueden encontrar entre estos olorosos anaqueles son las sales de Araya almendradas, de pimienta o Merlot. Gran variedad de hongos y trufas son otros de los grandes atractivos. También hay diferentes tipos de té, café, harinas exóticas, arroz basmati, chocolates, jugos e, incluso, velas, libros y artefactos de cocina de las mejores marcas nacionales e internacionales. Y, como la distinción es uno de sus puntos a favor, los precios son bastante competitivos con los demás en el mercado; por lo que reciben la merecida importancia, pues al lado de la caja se encuentra otro mensaje que invita al consumidor a hacer propuestas sobre los precios si encuentra unos mejores en tal o cual punto de la ciudad. Bien mirado, es otro importante punto a favor de este espacio de productos gourmet cuyos sensacionales aromas y sabores serán de ahora en adelante, sin ninguna duda, parada obligatoria en Caracas para los verdaderos amantes de la comida y la buena cocina.

Dirección: Av. Andrés Bello con 1ra. transversal de Los Palos Grandes. Caracas, Venezuela. / Teléfono: 0212.2867982

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mariana herrera domínguez foto: natalia brand

Un escape es el anhelo de muchos. Y es que los habitantes de la gran ciudad –gobernados por los agites y carreras, las escasas horas y la falta de tranquilidad– necesitan, precisan más bien de un refugio. Ante este panorama es justo presentar a “Green Market” que, emplazado en el flamante C.C. Galerías Sebucán, detenta una propuesta innovadora que viene de la mano de dos reconocidos chefs venezolanos, David Akinin y Thamara Alvarado, cuyo concepto se aleja de los esquemas que hasta no hace mucho definían a un restaurante convencional. Por eso decidieron hacer un estudio de qué es lo que come el venezolano todos los días, para llevarlo a un nivel superior en este video-juego que es la gastronomía. Y aunque pareciera exagerado definirlo (conforme dijimos arriba) como un refugio, aquellos afortunados que lo conozcan coincidirán en que, al atravesar sus puertas, se respira aire fresco. No en balde su nombre “contiene” verde, de allí que desde sus estanterías rebosantes de vegetales, frutas y productos artesanales, hasta columnas cubiertas de grama y lámparas gigantes en forma de polen, prevalezca un aura natural. Y su terraza no es menos que un jardín secreto que acoge a todo aquel que busque disfrutar, en un ambiente de tranquilidad, de los frutos de la naturaleza transformados en los más exquisitos manjares. No cabe duda de que su concepto se resume en una palabra: orgánico. Por eso se alza como una fusión entre restaurante y mercado, pero con

Green Market

una carta deli-gourmet y artesanal en que lo orgánico es protagonista, y el balance entre lo sano y lo sabroso, fundamental. Así, la variedad se capitaliza en sus muchas ensaladas, creativos wraps y frescos ceviches, hasta la classic burger, pizza de atún abrasado (en masa finita), infinidad de pastichos y pastas a base de soya o té de jamaica. Su completa carta, cabe resaltar, no es sólo para los que se extasían en este templado lugar, sino también para aquellos que quieran llevarse deliciosos platos a casa o tengan que ofrecer un servicio de catering. En cuanto a la otra parte de la exitosa fórmula que conforma a “Green Market”, está un mercado en el que vinagretas multicolores, picantes de frutas, pastas hechas a mano, salsas y miel –autóctonos en su mayoría, claro está– son algunos pocos de los que reposan en las estanterías. De esta manera, se puede vislumbrar en todas las piezas que integran este nuevo concepto una onda orgánica, sana, natural, que se conecta con el propósito de Akinin y Alvarado: comercializar con el placer al llevar recetas de un perfil sencillo a posiciones sublimes. La flor de la vida, logo del restaurante, es el símbolo perfecto para representar este escape vanguardista que ofrece a sus comensales el equilibrio perfecto en su espacio armónico e inteligentemente decorado, comida gourmet hecha a mano y tiempo de relax. Pareciera ser, pues, el lugar ideal para complacer los caprichos del apetito, de la vista y de la mente.

Dirección: 10ma. transversal, cruce con Av. principal de Los Chorros, C.C. Galerías Sebucán, Nivel Comercio 1. Caracas, Venezuela Teléfonos: 0212.9351315 - 9351645 - Delivery 9359456 – 93509 / Email: greenmarketccs@gmail.com


Cine en el jardín @ La Trinidad

Nuestro país, muchas veces, se ha caracterizado por la tardía recepción –nula en algunos casos– de obras cinematográficas, sobre todo de aquellas películas y cortometrajes indie, de culto o de exóticas nacionalidades. Más de una vez optamos, entonces, por alquilarlas en dvd o descargarlas de Internet, sacrificando así la sagrada experiencia que nos brinda la sala de cine. Si bien es cierto, la comodidad del hogar es invaluable; aún así, la vivencia frente a la gran pantalla no tiene comparación. La hipnosis de la fotografía, la exaltación de la música son trances casi necesarios para realmente apreciar una pieza del séptimo arte, sea del género que sea. Desde luego, en Caracas se llevan a cabo actividades esporádicas en las que se proyectan los festivales de cine más reconocidos. Sin embargo, estas están tan distanciadas entre sí que a veces es difícil mantener el ritmo de la movida cinematográfica. Al igual que una rutina deportiva, la constancia es necesaria, y la actividad de “Cine en el jardín” en ese nuevo parque cultural que es la Hacienda La Trinidad, ubicado en la Urb. Sorocaima, posee justo esta cualidad. Cada sábado y a las siete de la noche se realiza esta increíble iniciativa cultural –liderada por el avesado Camilo Cortés de CinemaGarage–

diego alejandro garcía foto: marcel cifuentes [marcelcifuentes.blogspot.com]

en la que se muestra lo mejor de la movida mundial del séptimo arte. Desde selecciones de festivales como Sundance, TriBeCa, Cannes o Berlín, hasta el trabajo de nuevos directores, obras diferentes y transgresoras, entre otras. De mes en mes se establecen diferentes ciclos que determinan la temática de las proyecciones; y porque el arte suele ser (y si no, debería) un palacio de entrada libre, estas actividades son completamente gratuitas. El único requisito es que el espectador lleve una silla para sentarse. Esta iniciativa es una de las muchas muestras de que en Caracas sí existe un amor por la cultura; por lo que a través de un enfoque distinto de la experiencia cinematográfica, el público podrá disfrutar de aquellas películas que antes no tenía el privilegio de ver. Amén de convertirse en oportunidad de oro para conocer otro lado del séptimo arte, diferente del que estamos habituados a ver vía Hollywood. Por lo visto, la Hacienda La Trinidad se ha estado posicionado de su reciente apertura como un núcleo de cultura dentro de la caos y la violencia de la ciudad. Es un refugio para aquellos que buscan escaparse de la rutina y la turbulencia que vivimos a diario. “Cine en el jardín” es una de las muchas iniciativas que lo comprueban.

Dirección: Hacienda La Trinidad, Parque Cultural. Los Secaderos, Calle Rafael Rangel Sur, Urbanización Sorocaima, La Trinidad. Caracas, Venezuela Web: www.cinemagarage.webs.com / Teléfono: 0212 915 0789 / Email: carmenaraujoarte@gmail.com 56


patricia carmona vallenilla foto: natalia brand

El Hotel Renaissance Caracas abrió sus puertas en La Castellana, una de las zonas más prestigiosas, de fácil acceso y en donde se encuentran las más importantes empresas, restaurantes, centros comerciales y la más vibrante vida nocturna. Es por esto por lo que la infraestructura y los servicios están dirigidos exclusivamente a ofrecer lo mejor, y a estar en sintonía con todo lo que los rodea. De esta suerte que cuente con la más alta tecnología en comunicación y seguridad, con la mejor propuesta gastronómica de perfil oriental-asiático, pero también con el mejor ambiente para relajarse y disfrutar de una buena compañía con excelente música y refrescantes tragos. Prueba de ello es su acogedor, contemporáneo y bien logrado lounge llamado “Entre Hojas”, ubicado en la terraza del lobby. Atendiendo al exigente público caraqueño, “Entre Hojas” ofrece los más exóticos cócteles de la ciudad, mismos que pueden acompañarse con unas divinas y delicadas tapas, entremeses venezolanos o de fusión asiática. No obstante, el mayor atractivo de este nuevo lounge –al que ya quiere asistir media Caracas– es su vistosísimo jardín vertical (a lo Patrick Blanc) con más de 95 especies y 15.000 variedades de plan-

Entre Hojas Lounge

tas y flores naturales. El proyecto se dio de la mano de la Fundación Tamayo y de su presidenta, Diana Feo-Corado de Tamayo, con quien aseguran haber logrado colocar a Caracas en la lista de las ciudades que se preocupan verdaderamente por la preservación del medio ambiente. Entre las plantas y flores que se pueden encontrar en este imponente jardín vertical destacan las orquídeas, bromelias, calas, helechos, naranjos, limoneros y plantas aromáticas… logrando una atmósfera única, fresca y definitivamente revitalizante. El estilo go green-glam del lugar, de brillantes verdes y morados intensos, invita a todo el que le guste un buen ambiente nocturno a disfrutar de noches con los mejores selectors venezolanos, eso sí, nada más que los miércoles, jueves y viernes. Prometen, además, sorprender con cócteles como el Pinapple Grill a base de piña grillada o el mojito de agua de rosas y fresa. Otros de los tragos favoritos es el Martini Watermelon que, en contraste con los bollitos pelones o las mini reinas pepiadas tan vernáculos, harán de “Entre Hojas” el it-lounge para disfrutar de las noches caraqueñas en un ambiente de comprobada vanguardia.

Dirección: Av. Eugenio Mendoza con Calle Urdaneta, La Castellana. Caracas, Venezuela. / Teléfonos: 0212.9083222 – 9084222 / Web: www.renaissancehotels.com


2001 odisea del ESPACIO

adriana herrera fotos: www.carlosfouguet.com

Centro Getty en Los Ángeles

Una joya en el espacio

Cuando crees que ya lo has visto todo, siempre se abre ante nuestros ojos una nueva posibilidad para inspirarse y explorar un poco más allá. Siempre surge el no conformarnos, el querer saber. El Museo J. Paul Getty, lleno de historia, de anécdotas, de poder, nos sugiere justo eso: liberarnos de la rutina y tener una visión general del mundo a través del arte. La historia se remonta a 1954, año en que el magnate del petróleo Jacob Getty decidió abrir un museo, con su colección personal, en su finca de Malibú, California, Estados Unidos. En esa época, la apertura de la finca para el público en general, la convirtió en el único sitio que tenían 58

para conectarse con el arte y enriquecerse de él. Justo veinte años después, en 1974, y como la colección seguía creciendo, Getty decidió ampliar su museo al estilo de una Villa Romana. Hoy en día, ese lugar es conocido como Villa Getty y aloja la colección más valiosa de antigüedades griegas, romanas y etruscas en un promedio de 44 mil piezas que datan del año 6500 a.C. al 400 d.C. La finca, que nunca fue modesta, pero sí se quedó pequeña para aquél entonces, tiene ahora 23 galerías dedicadas a colecciones permanentes y cinco adicionales para las exposiciones temporales.


En 1984 el proyecto se volvió más ambicioso y surgió la inquietud de ampliar el Museo y crear el Centro Getty que, con mucha dedicación y una visión absolutamente clara, tardó 13 años para ser diseñado y construido. Allí, en Los Ángeles, donde está ubicado desde 1997, sólo se respira arte y en ese espacio se reúnen, además del museo, la Fundación Getty, un Instituto de Investigación –que tiene una de las bibliotecas más importantes del mundo-, un Instituto de Conservación, el Fideicomiso Getty, un auditorio y jardines que son una invitación a ser paseados sin descanso.

La responsabilidad del diseño del Centro Getty, reposó sobre los hombros de Richard Meier y su arquitectura fue realizada con tal precisión que cada rincón promete asombrosas vistas que están ahí, para ser descubiertas por los más curiosos. A cada paso, un detalle; como el jardín central diseñado por el artista californiano Robert Irwin. Se trata de una escultura en forma de jardín, una petición muy específica del museo al artista, y que hoy en día forma parte de la colección permanente.


En esta parte del museo se conservan pinturas, dibujos, escrituras, manuscritos, artes decorativos de Europa y fotografías de todo el mundo. La idea es despertar la capacidad de observar, además de ostentar piezas únicas y exposiciones que se han realizado allí, como en ningún otro rincón del planeta. El Centro Getty establece que sí es posible crear un diálogo entre el arte, quien lo mira, la imaginación y el mundo que lo rodea. Y se ubica en sintonía con la reciente tendencia de innumerables complejos culturales del mundo gracias a los múltiples espacios de esparcimiento al aire libre, plazas y jardines que ostenta, brindando un oasis de relax al ciudadano común y al turista que busca despejar la mente y equilibrar su existencia en medio del ajetreo citadino. De ahí que lo veamos como una joya urbana, no solo por haber sido diseñado por el venerado Richard Meier, o por albergar una colección exquisita, sino por ser un espacio abierto a la ciudad, a la naturaleza y al mundo entero. 60

Coordenadas • www.getty.edu • El Centro Getty se encuentra en Los Ángeles, California, entre la autopista de San Diego y la de Santa Mónica. Los letreros son generosos, para que el conductor no se pierda. • La Villa Getty está ubicada a casi 2 km del Sunset Boulevard y, aproximadamente a 40 km del centro de Los Ángeles. • La entrada –para ambos lugares- es gratuita, a excepción de los automóviles por los que se debe cancelar una tarifa fija de 15 dólares, que se exonera a partir de las 5:00 pm. • Existen visitas guiadas para cada espacio: sus jardines, pabellones, galerías, para después terminar el paseo en la espectacular Tienda del Museo. • El Centro Getty abre sus puertas de martes a viernes y los domingos de 10:00 am a 5.30 pm; mientras que los sábados el horario es hasta las 9:00 pm.


ventana al CIELO

mariana herrera domínguez fotos: cortesía de rapsodia venezuela

Rapsodia en verano

Espíritu libre

Una tierra al sur del continente americano, tenida por cuna del mate y el tango, y hogar de una diversidad de culturas que por azar se encontraron en este polo artístico que llaman Argentina, fue el lugar donde nació Rapsodia. Lo que en música significa la unión libre de diferentes partes temáticas, no se aleja mucho de su significado en términos de moda: Rapsodia, marca porteña que nace de la alianza de Sol Acuna, Josefina Helguera y Francisco de Narváez en 1999, tiene una identidad libre,

inquieta y siempre femenina, que tratando de enlazar su estilo bohemio, romántico y rocanrolero, se expresa a través de diversos estampados, texturas y colores. Así bien, esta firma de sangre argentina llegó a Venezuela –en busca de expansión– hace un año para sorprender con su propuesta fresca y joven a todas las caraqueñas que buscan lo más hipster. Y ahora, ya definida como escape fijo a lo cotidiano y repetido, Rapsodia asombra una vez más con su nueva colección primavera/verano 2011,

Web: www.rapsodia.com.ve / Dirección: Calle California, entre calles Jalisco y Monterrey, Las Mercedes. Caracas, Venezuela. Agradecimientos: Vanessa Soriano y Aura Marina Hernández 62


que inspirada en los colores destellantes que dan vida a la flora y fauna de la selva, presenta prendas y estampados adueñados por la riqueza animal y vegetal, para así evocar –en palabras de la marca– el espíritu geo folk, que no es más que sentir la esencia propia de la naturaleza. De esta manera, fiel a su espíritu aventurero, no se conforma ni con uno ni con dos, sino con cuatro estilos que representan cuatro energías auténticas: Africa United, entre estampados, apliques y bordados se cuelan los más diversos tintes y prints que enaltecen los aires étnicos. Urban Safari, estilo amparado en lo viril pero que torna femenino con chaquetas camufladas, sweaters tejidos, vivos dorados, gamuza y el complemento de flecos, zuecos y botas. Solid Rock, de ánimos rebeldes, toma lo mejor del rock de los ochenta y noventa; es decir,

el dénim en todas sus versiones: ultrawashed, nevado, desflecado, claro o gris, sin olvidar, claro está, las chaquetas de cuero y franelas con estampados alusivos. Y por último, Bohemian Rhapsody, con sus prendas artesanales de puntillas y encajes que desbordan una esencia romántica y sensual al estilo vintage, acentuada con estampados florales y multicolores. No hay duda de que esta última colección, al igual que todas sus anteriores, es reflejo de una inspiración encontrada en diferentes culturas y décadas, en el arte, en la música y viajes por el mundo… pero con un fuerte énfasis en la tierra, en lo natural, en la esencia libre propia del hombre, que se deleita ante colores, formas y texturas, que si no estremecen, exaltan los sentidos.


club de la buena ESTRELLA

ignacio alen foto: cortesía de josé alberto pinto

Aquiles Zabala, kitesurfer

El cometa humano

Una cálida corriente de brisa se sostiene casi todo el año sobre Playa El Yaque, en la isla de Margarita. Con el cielo de un azul brillante como telón de fondo, ese viento soba la arena, risa la llanura del mar y envuelve a cualquiera en una atmósfera embriagante, hipnotizante. No es por nada es una de las paradas más cotizadas en “La perla del Caribe”, rodeada de hoteles y posadas pintorescas, bares y restaurantes que sirven lo más fresco de la culinaria local. Muchos niños crecen con este paisaje como patio trasero y, por supuesto, éste se convierte en la escena de sus juegos. Sus madres venden empanadas rellenas con la pesca que cada día hacen sus papás. Muchos de esos chicos, con la piel tostada y toda la energía del sol corriéndole por las venas, sueñan como lo hacía Ícaro; quieren impulsarse de las olas para surcar el cielo, y para llegar a hacerlo entrenan muy duro con la fe profunda de que un día vuelen hasta llegar a la cima. Sus alas no son de plumas; entre una tabla y un cometa desarrollan un diálogo atlético entre el agua y el aire, usando como canal a ese viento constante que los mantiene a su 64

antojo entre picando olas y haciendo piruetas en el cielo. Y es que de unos años para acá, ser pescador o dedicarse a la promoción turística no es el único futuro que señala el horizonte marítimo. Quienes practican deportes de viento, como el kitesurf y el windsurf, han conseguido en El Yaque una estructura natural idónea para competencias de rango internacional; se destaca su playa de poca profundidad y la brisa constante. No en balde, de aquí han salido campeones renombrados y se considera entre las cinco mejores para desempeñarse en estas disciplinas. Aquiles Zabala es uno de esos muchachos que creció en este paradisíaco pedacito de playa, comiéndose las empanadas, y también vendiendo las que le daba su mamá para poder hacerse con sus alas. “Desde que recuerdo, viví en El Yaque”, cuenta el deportista que actualmente se encuentra en el puesto 35 del ranking mundial de la PKRA, el tour mundial de kitesurf. “Crecer aquí me dio la oportunidad de vivir de cerca los deportes acuáticos, compartir con gente todo el mundo y aprender un poco de su cultura…. ahora que lo pienso, hasta


hablo Inglés y un poco de Francés. A los 20 años ya practicaba kiteboarding, pesca submarina, wakeboarding, windsurf y kitesurf. Definitivamente el kitesurf fue el que me atrapó y al que le dediqué gran parte de mi tiempo. En el 2004 comencé a competir y cada vez que puedo me aventuro a un campeonato” . Y no sólo se aventura, apoyado siempre del patrocinio de diferentes instituciones y amigos, sino que también se ha destacado en ellos; sólo para resumir los dos últimos años de su carrera, en su currículum destacan varios primeros lugares, como los que ganó en las categorías “Free style” de las competencias “Margarita ONA 2011”, “Margarita Wild Wind 2010”, “II Campeonato Cartagena 2010” y la “IV Aventura Acuática Sucre Araya 2009”.

Teléfono: 0424. 2087898 [José Alberto Pinto, manager] Email: japc38@hotmail.com


aire LIBRE

ignacio alen foto: carlos fouguet [www.carlosfouguet.com]

Río Grande Country Club

El campo en la ciudad

Un bucólico escenario nos da la bienvenida. Decenas de mariposas revolotean en un jardín de flores de los colores más vivos que puede ofrecer la naturaleza, enfrentadas a una pintoresca casita con paredes de ladrillos rojos y tejas mohosas en la que reposan las maquetas de lo que será Río Grande Country Club, un ambicioso proyecto de conjuntos residenciales e instalaciones recreativas que busca sacarle provecho al cálido paisaje que se adentra en las inmediaciones de Guataparo, en Valencia. Al frente de esa casita, se pone de pie un súper entusiasta Tomás Graterol, hace poco reelecto como presidente de la Asociación de Propietarios del proyecto, y apunta: “por ahí se desprende la nueva Valencia”, señalando un horizonte con mucho verde y mucho azul que fondea el terreno donde desde hace unos 10 años se aspira realizar unos 200 conjuntos habitacionales. Surcando las vías que definen las fronteras de cada una de las lomitas que caracterizan al terreno, Graterol nos guía hasta el corazón de lo 66

que actualmente busca impulsar el desarrollo de la zona. Instalados en la cima de una de esas lomas –que aprecia especialmente por haber sido el sitio que escogió para casarse- nos ofrece una visión de 360 grados, explicando que “así como entre los 200 propietarios de parcelas nos vamos a asociar para desarrollar el primer conjunto de casas, también haremos lo mismo para construir el ‘Club Escuela de Golf Rio Grande’; lo bueno del club es que hay otros centros deportivos de esta disciplina que están muy interesados en hacer asociaciones estratégicas con nosotros para impulsarnos en el desarrollo y para que ellos puedan usar estas instalaciones, y eso es muy importante”. Graterol cuenta que alrededor de un “driving range”, donde golfistas novatos podrán aprender las bases de este deporte mientras los experimentados ensayen su desempeño, se han proyectado una serie de espacios pensados para actividades al aire libre, tales como una cancha de paintball, una pequeña laguna para paseos en bote y


deportes acuáticos, una concha acústica, rutas de ciclismo y enduro, además de un restaurant, parque infantil y la casa club. “La sola ruta que hay que atravesar para llegar hasta aquí ofrece una experiencia en la que sientes te alejas de la ciudad, para llegar a un encuentro con la naturaleza. Se trata de querer darle algo nuevo a Valencia donde el impacto de la arquitectura no sea agresiva, y así poder destacar los espacios vegetales en un ambiente que privilegie las actividades deportivas y culturales que afiancen la identidad de los valencianos”. Así, con este club escuela se espera dinamizar esta zona, para convertirla en un punto de referencia en estilo de vida de la capital carabobeña.

Teléfono: 0414. 1237127 – 0414. 3408515 Email: tomasgraterol@hotmail.com


futuro PERFECTO

patricia carmona vallenilla fotos: www.thisisludo.com

Ludo

Venganza natural

Aburrido de lo convencional y buscando llamar la atención de quien camina por las calles de París dentro de su rutina diaria, este artista nacido en los suburbios de la capital gala y de nombre Ludo –así, a secas– sorprendió una vez más con su “Nature’s Revenge”, título con el que es conocido su trabajo, pero esta vez haciendo un cobranding de algunas de las marcas más lujosas de la industria de la moda. Siguiendo su línea de conexión entre plantas y animales con el universo tecnológico que nos rodea, Ludo, graduado en arte en la maravillosa ciudad de Milán, hizo una nueva declaración sobre lo que nos rodea y nos afecta, en este caso lo que él considera como publicidad exagerada y con poco contenido. Mi inspiración... viene de lo que me rodea: la gente, mi familia, las noticias, la música, problemas de la sociedad, dificultades económicas. Los muros de la ciudad pertenecen a la gente. Debería haber más libertad de expresión, no sólo para objetivos comerciales. El verde en mi propuesta surgió... cuando vi por primera vez el 68

trabajo de Yves Klein y su azul IKB único, pensé “haré lo mismo con el mío”. El verde es fresco y amo ese color. Encontrarme a mí mismo es importante para mi trabajo. Escogí Chanel, Dior y Tiffany&Co porque... en París puedes ver una publicidad nueva de Chanel, Dior o Tiffany casi semanal, así que eso me motiva a hacer lo mío. No tengo nada en contra de ellas, pero yo veo lo que veo. Mi planteamiento en este co-branding busca... primero que nada, secuestrar las paradas de autobuses. Aburrido del sectarismo comercial que utiliza visuales casi incomprensibles, quise poner mi trabajo y “marcarlo” como cualquier otra campaña nueva. Muchas marcas no prestan atención a sus visuales en cuanto al impacto que tienen en la gente. Una vez hice una pieza con el logo de Nike. Fue gracioso escuchar cómo la gente lo encontraba extraño, pero por ser de esa marca lo validaron simplemente como cualquier otro visual que hubiera ocupado ese espacio.


MANIQUI

fotos: bertrand rindoff petroff - mazen saggar [louisvuitton.com]

Louis Vuitton Spring Summer 2011

Naturaleza Salvaje

70


MANIQUI

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

The Fashion Industry – Valencia 2011

Ensamblaje Couture

Candy & Roll 72

Ignacio Alen

Candy & Roll


Daniel Espig

Ignacio Alen

Daniel Espig


InĂŠs De Tovar

Isabel Betancourt Orfebre

Franco Perna


MarĂ­a Fernanda Pulgar [Invitada Especial]


las mil y una NOCHES

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Desfile The Fashion Industry en Hotel Tacarigua Venetur

Talento de alfombra roja

Los diseñadores Inés De Tovar, Ignacio Alen e Isabel Betancourt

Adriana Rodríguez, Erik De Almeida e Ilmar Zerpa 76

Los diseñadores Franco Perna y Daniel Espig

Los diseñadores Jesús Heudes y Orlando Reyes de la firma Candy and Roll

Inés de De Tovar, Fernando y Rafael De Tovar


La diseñadora María Fernanda Pulgar

Tirso Ramos y Marihu Boada

Isabel Castillo

Isabela y Alejandra Ramos

Enedina González

María Antonieta de Alaimo y José Alaimo

Federika de Lozano y Ana Gabriela de Viso

Carlos Gustavo Herrera y Ana María de Arriaga


dias de GLORIA

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Tienda Carolina Herrera en Sambil Caracas

Una mañana en Primavera

78

María José Samaniego de Doumet, Tony Doumet y Aura Marina Hernández

Daniela Kosan

Cupcakes CH

CH en Sambil Caracas


Irene Zingg y Mariana Gómez

Graciela de Sucre y Cristina Pacanins de Vegas

Sandra Villanueva y Titina Penzini

Cynthia Lander

Javier García-Gallo, Daniela Rodríguez y Fran Beaufrand

Gaby Urdaneta


80

Marianella Salazar

María Belén Bellera de Zabaleta e Ignacio Alen

Angela Oráa

Carlos Flores León y María Inés Ferrero de Nuñez

Laura Castro y María Carolina Santana

Ugarit Antar y María Carolina Samaniego


las mil y una NOCHES

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Sabores del Mundo en Coffee Market

Oriente y Occidente en Valencia

Chef Nelly Camargo, Jonathan Faria y Chef Fátima Faria

DJ Velazco 82

Gisela Matas de Yanes, Guillermo Yanes, Gerardo Barreto y Vanessa Barreto de Degwitz

Nayibe Warchausky y Jon Mikel García

Alexander Degwitz


Vanessa González, Juan Rafael Díaz y Sandra Faria de Díaz

María Alejandra Baquero de Molinari y Marilse Vargas de Degwitz

Franco Montoro, Beatriz Malpica de Schroedel y Juan José Schroedel

Gladys Valentiner de Lara y Jacqueline Aguilera

Virginia Osio y Miguel José Giménez

María Fernanda León y Carlos Luís Uzcátegui


Josテゥ Angel Esteban, Loreley Videla y テ]gel Holgado

Nuria Otero de Martテュnez y Ximena Otero de Chataing

Diana Bravo y Elsa Faria

Pablo Bencomo y Liliuska Blasco de Bencomo

Arjuna Maciel y Fabiola Ghersy

Mileangela y Mariali Salvatierra


la dolce VITA

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Boda Guzmán - Betancourt

Benditos por la Santa Cruz

Jorge Betancourt y Valentina Baralt de Betancourt, padres de la novia

Fernando Guzmán y Lesbia Mirabal de Guzmán, padres del novio 86

Los novios, Guillermo Guzmán y Valentina Betancourt de Guzmán


María Eugenia Betancourt de Feo La Cruz, Donato Pinto y Maria Eugenia Feo La Cruz de Pinto

Liane García y Fernando Baiz

Wladimir Falcón e Isabel Betancourt

Carlos Swels y María Fernanda González

Alejandro Feo La Cruz y Malimai Montoya de Feo La Cruz

Ingrid Berto de Acosta, Gonzalo Acosta y María Enriqueta Acosta de Mejias


Antonio Ecarri y María Luisa Feo La Cruz de Ecarri

Luis Rutmann y Enma Acosta de Rutmann

Lenny Méndez de Segovia y Virginia Segovia de Bolívar

María Cecilia Latouche de Montoya y Virgilio Montoya

Jorge Rodríguez y Gisela Pérez de Rodríguez

Sylvia Font de Guzmán y Cesar Guzmán


la dolce VITA

fotos: doris dĂ­az [doritafotos@gmail.com]

Boda Spiniello – Machado

Radiante felicidad

90

Diana Manzano de Machado y Pedro Machado, padres de la novia

Los novios, Diana Machado de Spiniello y Carlos Spiniello

Sara Spiniello de Spiniello, madre del novio y Gian Paolo Spiniello

Maria Eugenia Machado de Alezard y Alvaro Alezard

Eleana Pinto y LuĂ­s Viloria

Alejando Guaderrama y Elizabeth Jatema de Guaderrama


SofĂ­a Douaihi de Machado y JesĂşs Machado

Gabriela Zuluaga de Karausch y Peter Karausch

Blancanela Miles e Hildebrando Douaihi

Olga Fridegotto de Agosta y Antonio Agosta


la dolce VITA

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Boda Bolívar – García

Una noche especial

Florentino García y Mary Loli Casal de García, padres de la novia

92

Aquiles Bolívar y Susana Rodríguez, padres del novio

La diseñadora Anny Gómez, Mariana Ferrer y Beatríz Ramírez

Los novios, Aquiles Bolívar y María Patricia García de Bolívar

Zulma Vera de Rodríguez, Virgilio Rodríguez y Karina Rodríguez

Elizabeth Casal de Ferrer y Gabriel Casal

Fabiola Valiñas y Daisy Rodríguez

Elizabeth Riera y Abdel García


las mil y una NOCHES

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

EA en Be Club

La música y la noche

Jacqueline Aguilera con Toño Amin, vocalista de EA

María Angélica Gaggia y Naira González de Di Silvestre

Cristina Trujillo y Erika Fugazza

Alexandra Schnell y Orlando Gubaira

Waleska y Evelyn Pantoja

Daniela Cárdenas, Sofía Cárdenas y Andreina Contreras 94

María Federica López


las mil y una NOCHES

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Malina Wine & Restaurant

Cuatro años de delicias

María Alejandra Jiménez de Pinto, José Juan Giménez y Belkis Rodríguez

Lilia Martínez de Casales y Paul Casales

Los cocineros, César Molina, Marianela Monasterios, José Angel Chirivella y Astolfo Fleitas

María Cecilia Yanes, Cristina Rincón y Johana De Jongh 96

Gustavo López y María Gabriela Ceccomancini de López

Rafael Giménez y Yolanda Lugo de Giménez


las mil y una NOCHES

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Vinada de la Cámara de la Construcción

Las vides de España

98

María Verónica Lara de Sánchez y Gerardo Sánchez

Luis Barón y Sofía Lucini de Barón

Susana Fernández de Bejarano y Antonio Bejarano

Victor González y Salomé Macuare de González

Ana Cecilia Herrera de González, Violeta Martín y Mariela Oliveros de Letina

Helena Peña de Perfetti y María Auxiliadora Bonnemaison de Oñate


las mil y una NOCHES

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Gastronomía del Brasil en Hotel Venetur Tacarigua

Alegría Carioca

Leticia Medina y Richard Durán

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María Tereza Trozzi y Marcio Charlye, (chefs invitados)

Daniel Nakajima y Fulvia Monti

Traje de Fantasia

Francisco Girón y María Bellera de Girón

Arturo Fernández, Valentina Mora y Erick León

Aisquel Martínez y Alessandro Lombardi

Santos Vaccaro y Alexandra Rodríguez


dias de GLORIA

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Aniversario Gabinete del Dibujo y La Estampa Valencia

Un milagro de cinco años

Michelle de Topel, Yoel Topel, María Cora Páez de Topel y Leyzer Topel

Rodolfo Agrella y Alejandra Simonetti

José Francisco Rojas, Chipilina Izquierdo de Clavo, Natalia Clavo y Pedro Douaihi

Lunes Rodríguez, Nilda Pulido e Ilich Rodríguez 102

María Patricia Páez y Esther Stranieri

Subdelia Páez de Sevilla y Elba Power de Mendoza


dias de GLORIA

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

Chrysler de Venezuela celebra aniversario de Jeep

Setenta años de aventuras

Jeep Grand Cherokee 2011

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Milka Torres y Carlos Herrera

Yohanna Colina y Louba Bouvet

Jesús Rodríguez –Director comercial-, Elías Levy –Presidente y CEO Chrysler Venezuela- y Daniel Guédez

Gustavo Valera y Eduardo Cedeño

Ramón Vargas, Pedro Mujica y Elías Awad

Karen Domínguez y Erick León

Andrés Pineda, Leandro Faraudo y Eduardo Espinosa


dias de GLORIA

fotos: doris díaz [doritafotos@gmail.com]

José Antonio Barrios estrena Galería Espacios Atenea

Arte conservacionista

El artista, José Antonio Barrios y Domingo De Lucia, promotor de Galería Espacios Atenea

Nathiam Vega y Jesús Perdomo 106

Obra de la serie “Empaques Furtivos”: Handle with care

Luz Marina Rojas y Esmelyn Miranda

José Coronel y José Antonio Scovino


el secreto de mi EXITO

108

fotos: doris díaz y archivo

TOLDOS Y EVENTOS DEL CENTRO EN EXPO-NOVIAS IGLESIA SAN ANTONIO VALENCIA

APERTURA DE INSTITUTO DE ESTUDIOS CULINARIOS “LAURUS” EN VALENCIA

Delia Ochoa, Rosanna Cimmarusti y Marior Lampert, representantes de Tolvecentro

Carina Penedo, Ricardo Flores, Zoraida Barrios de Flores –directoray el especialista en gastronomía Rafael Cartay. [laurus.com.ve]

TRADICIONAL CRUZ DE MAYO EN “DOÑA BARBARA” RESTAURANT VALENCIA

“GESTOS ESTETICA & BOUTIQUE” ABRE EN CC MEDITERRANEAN VALENCIA

Nilda Pulido y Gladys Pulido de Gutiérrez, propietarias de “Doña Bárbara”

Zorihel García, Victor Radilla y Jacqueline García, directivos del local

PRESENTADO AL PUBLICO CATALOGO INSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO

METROPOLIS VALENCIA Y BRITISH COUNCIL PRESENTARON “EL CAMBIO ESTA DE MODA”

Ulises Rojas, Jessy Divo de Romero –Rectora de la UCy Pablo Aure –Vice Rector Académico- [uc.edu.ve]

El traje de la diseñadora valenciana Inés De Tovar que resultó premiado en el evento fashion-ecológico [metropolisvalencia.com] [britishcouncil.org]


TAG HEUER CREA ALIANZA CON GRAND PRIX DE MONACO

Jean-Christophe Babin, CEO de TAG Heuer y Michel Boéri, Presidente del Club Automotriz de Mónaco [tagheuer.com] FORD MOTORS DE VENEZUELA LANZA LA NUEVA PICK-UP F-250

Salvador Lo Cascio –director de Mercadeo-, Ricardo Tinoco –gerente de RRPPy Héctor Pérez –Presidente- [ford.com.ve] IX ANIVERSARIO DE FUNCAMAMA CELEBRADO CON TARDE ENTRE AMIGAS

Luisa Rodríguez Táriba, Presidenta [funcamama.org]


la vida es BELLA

foto: gonzalo peña veloz

La Catedral Notre-Dame de Reims, la majestuosa obra de arquitectura gótica en el corazón de la francesa región de Champagne, celebra sus 800 años de construcción. Calificada como una de las más imponentes de Europa, destaca por su altura y volumen y por unos espacios internos que sirvieron de escenario para la coronación de los reyes de Francia desde el siglo XIII hasta el XIX (Carlos X). Para festejar estos ocho siglos, este año están presentando un maravilloso espectáculo nocturno producido por los artistas Jean-Michel Quesne y Hélène Richard de la firma creativa Skerzo, famosa por hacer del espacio urbano, un gran set para disfrute de ciudadanos y turistas. La propuesta, mezcla de luces, proyección de imágenes tridimensionales sobre la arquitectura y difusión de música al mismo tiempo, transporta al visitante noctámbulo y lo envuelve en una atmósfera de sonido y color que le llevan a transitar por la historia de ese milagro construido por el hombre. Una experiencia más que pretende darle vida y energía a espacios públicos e históricos, haciéndolos cercanos y vivibles, invitándonos a dar otra mirada a los tesoros que esconde la vida urbana. [cathedraledereims.fr]

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Club #52: Lo más natural