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Sumario Hacia un nuevo sentido común Editorial

Trocha-trans-indisciplina-promiscuidad e informalidad para un arte impertinente Argelia Bravo (Venezuela)

FORJA y la patria grande Su aporte a la comunicación política Pablo Adrián Vázquez (Argentina)

Núcleo de Desarrollo Socialista La Limonera Modelo educativo para un proyecto productivo sustentable fundado en la organización popular Ana Felicien (Venezuela)

Abrazando la nueva cientificidad Una vivencia transformadora al abrigo de papas, páramos y campesinos Liccia Romero (Venezuela)

Impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la cultura de la enseñanza a distancia para la educación universitaria Karinne Terán Korowajczenko (Venezuela)

Jóvenes y mujeres en el mercado de trabajo brasileño La vivencia desigual de precarización del trabajo Lorenzo Frangi y Selma Cristina Silva de Jesus (Brasil)

Otros sentidos para la investigación socialmente significativa en el noroeste argentino: la coinvestigación Colectivo Rescoldo (Argentina)

La Venezuela azul Hernán Pérez Nieto (Venezuela)

El desarrollo económico de nuestra América Entre la dependencia tecnológica neoliberal y el desarrollo científico - tecnológico endógeno dirigido Álvaro Pedroza Ochoa (Mexico)

Innovando para la construcción de la soberanía tecnológica Testimonios de innovadores (Venezuela)

Reseñas curriculares

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HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN Editorial


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Este año no celebramos el segundo centenario de la independencia de Nuestramérica. Celebramos, eso sí, los doscientos años de la imperiosa necesidad de seguir haciendo la revolución. La independencia la hemos conseguido a medias, pues todavía nos falta alcanzar la soberanía cultural. Hoy nuestra lucha apunta hacia un cambio de nuestra manera de entender el mundo, hacia una revolución cultural que comienza por la transformación del sentido común. Esa transformación implica pasar de la racionalidad instrumentalista e imperial a una racionalidad humanista, social, ecológica, estética (es decir, que no niega el caos); implica entender el conocimiento como un patrimonio popular, y no como un tesoro resguardado para y por unos pocos; implica comprendernos como actores poderosos, capaces de decidir lo que queremos que sea el conocimiento, y para quién o para qué queremos que sea. Tenemos que reinventar el concepto de conocimiento, comenzando por el conocimiento científico, que tuvo su origen y su desarrollo en un contexto geográfico, histórico y cultural muy específico. Lo que hoy llamamos ciencia fue primero un invento de la cultura griega, y, posteriormente, un invento de la Europa de Descartes, Comte y Darwin. Se trata de un invento poderoso que ha venido a construir nuestra manera de concebir el mundo. El discurso científico pretende ser objetivo, abstracto y deslocalizado, a pesar de que es controlado por los principales centros de poder nor-occidentales. Las difundidas ideas de totalidad, universalidad y objetividad con las que la ciencia moderna ha alcanzado su éxito, en términos de control político y económico, constituyeron la base fundamental del proceso de cosificación y economización del mundo natural, y tiene su máxima expresión en el desarrollo del pensamiento industrial y sus sistemas de circulación: las academias, las publicaciones y los medios de comunicación de masas. Las ciencias, regidas por un principio hegemónico e imperial, subestiman otras formas del saber que considera irracionales. De hecho, desde el discurso científico dominante en la actualidad nuestramericana se insiste en ignorar la diversidad cultural carac-

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terística de nuestro continente, y que se manifiesta en la generación de saberes provenientes de la interacción entre diferentes grupos humanos. Cada día se hace más evidente la “falacia del desarrollo”, que propone un proceso de evolución lineal de las economías mundiales como consecuencia directa del desarrollo científico y tecnológico globalizado o globalizante, y que termina generando más inequidades entre los países que constituyen los centros de poder y los países que históricamente han sido considerado colonias. Hoy, desde los grupos e instancias que han sido invisibilizados durante el proceso histórico de consolidación del discurso científico, hoy surgen las principales críticas y alternativas al modelo hegemónico de generación de conocimiento. Es en los movimientos sociales de campesinos y campesinas, de innovadores e innovadoras, de nuestros pueblos originarios, en los movimientos sociales que luchan por los derechos de los y las afrodescendientes, o en los que luchan por la equidad en la heterogeneidad de los géneros, entre muchos otros, donde se está construyendo un nuevo discurso, un discurso poderoso que reconoce la interculturalidad que nos caracteriza como pueblo. Sin embargo, la superación del colonialismo cultural radica no sólo en el cambio de los contenidos sino en la forma y los medios en que se enuncian esos contenidos. El sentido común nor-occidental, tan arraigado en nosotros, nos ha llevado a privilegiar un tipo de conocimiento fundamentalmente académico, producido en universidades e institutos de investigación, y divulgado en revistas arbitradas e indizadas. Existe una retórica editorial que privilegia el conocimiento legitimado por las instituciones públicas o privadas de educación y de investigación, concentrado, resguardado y controlado por dinámicas editoriales que favorecen lo “institucional” frente a lo popular, entendido esto último como una instancia menor, incapaz de elaborar conocimiento, o que elabora un conocimiento menor, limitado, efímero. Con nuestr mérica nos proponemos, en cambio, comenzar socializando la noción de conocimiento, descapitalizándola, descentrándola, quebrando su estructura hegemónica para crear, no una

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hegemonía sino un circuito soberano de conocimientos para el nuevo sentido común. Creemos que la legitimación de una forma distitna de generar conocimiento llevaría a los investigadores, (tan determinados por las maneras nor-occidentales de producir y de valorar sus oficios) al encuentro de una nueva valoración del conocimiento: un conocimiento que, sin negar las estructuras nor-occidentales, valore, sobre todo, las maneras de producir, de administrar y de poner a circular las estructuras del conocimiento nuestroamericano: un conocimiento popular que privilegia lo colectivo frente a lo individual, la horizontalidad de la creación intelectual y científica, que incluye la reflexión sobre lo humano como un ser social y político, que privilegia el proceso de creación del conocimiento y no el producto, que se sale de las universidades y de los centros de investigación públicos y privados para visibilizar los saberes populares (en tanto formas de poder), sino que valora la exploración, la indagación, el ensayo, la invención robinsoniana. Una revista que quiera valorar y poner a circular un nuevo sentido común, —tendrá que crear mecanismos para promocionar esa valoración, para convertirla en prioridad, no sólo del Estado sino de los investigadores y las comunidades. Ello derivaría en una política editorial—, no impositiva sino incorporadora, socialista, que legitime sin canonizar los valores del saber social y popular: es decir, que indique posibles vías para la construcción de nociones de conocimiento, en lugar de imponer una noción única (que es lo que hacen los circuitos de administración del conocimiento nor-occidental). Se trata entonces de enunciar lo importante para que así se vuelva importante. Ese es nuestro reto.

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TROCHA-TRANSINDISCIPLINAPROMISCUIDAD E INFORMALIDAD para un arte impertinente

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Argelia Bravo Venezuela 1 Conferencia dictada en el simposio “Investigación: artes, políticas y comunidades, en la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, en septiembre de 2010, y en el coloquio “Prácticas del compromiso: encuentro internacional de investigación en artes”, realizado en marzo de 2011 en la Universidad Experimental de las Artes.


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Resumen En siete años desarrollé una experiencia de arte-activismo-militancia-feminismo-subversión, a partir del acercamiento a las transformistas que ejercen la prostitución en la avenida Libertador de Caracas, especialmente, a la vida de Yhajaira Marcano. El trabajo se llamó: Arte social por las trochas hecho a palo patá’ y kunfú. En él me propuse incidir en procesos de cambio social desde las herramientas del arte. Allí evidencio cómo el cuerpo de Yhajaira se convertía en una cartografía de lo social, espacio de denuncia y cuerpo político. Palabras clave Trans-indisciplina Transgénero Informalidad Conocimiento

Trocha-trans-indiscipline-promiscuité et simplicité pour un art impertinent

Pendant sept années j’ai eu une expérience d’art, activisme, militance, féminisme et subversion à partir du rapprochement aux transformistes qui travaillent comme prostitués à l’Avenue Libertador à Caracas. En particulier, j’ai eu l’opportunité de connaître la vie de Yhajaira Marcano. Le travail s’appelle Arte social por las trochas hecho a palo pata’ y kunfú (Art social dans les chemins quoiqu’il arrive). Dans ce travail je me suis proposé d’exercer influence sur les processus de changement social à partir de l’art. J’ai montré comment le corps de Yhajaira est devenu cartographie sociale, espace de dénonciation et corps politique. Mots clés Transindiscipline Transgenre Simplicité Connaissance


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Distortion-trans-indiscipline-promiscuity and informality for an impertinent art

In seven years I have gained experience in art-activism-militancyfeminism-subversion, from my approach to transvestites who work as prostitutes in Libertador Avenue in Caracas, specially, by getting closer to Yhajaira Marcano’s life. The work was called: Arte Social por las trochas hecho a palo pata’ y kunfú. I proposed myself to have an effect on the processes of social change using art as a tool. I could see how Yhajaira´s body changed into a cartography of the society, a place for denunciations and politics. Key words Transdiscipline Transgender Informality Knowledge

Desvio-trans-indisciplina-promiscuidade e informalidade para uma arte impertinente

Em sete anos eu desenvolvi uma experiência de arte-ativismomilitancia-feminismo-subversão, a partir da aproximação aos transformistas que exercem a prostituição na Avenida Libertador de Caracas, especialmente, à vida de Yhajaira Marcano. O trabalho chama-se Arte social por las trochas hecho a palo pata’ y kunfú. Neste trabalho propus-me a incidir em processos de mudança social usando as ferramentas da arte. Evidenciei como o corpo de Yhajaira transformava-se numa cartografia social, espaço de denúncia e corpo político. Palavras chave Transdisciplina Transgénero Informalidade Conhecimento


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¿Quién es Yhajira Marcano Bravo? Yhajaira es una transformista venezolana que conocí, en 2004, cuando yo repartía preservativos en las zonas donde las chicas trans ejercen la prostitución en Caracas. Esto formaba parte de las actividades que nos habíamos propuesto en Transvenus de Venezuela, la organización que recién habíamos creado. Yhajaira era una de las chicas trans que solía pararse en la Av. Lecuna. Al conocerla me impresionó la enorme cantidad de cicatrices que tenía su cuerpo. Aunque todas las chicas tenían cicatrices, las de Yhajaira eran definitivamente superiores en número. Esto me hizo presuponer que la cicatriz era una variable constante y casi un sello de identidad, como una huella dactilar. Comencé a indagar en la relación entre la cicatriz como huella de identidad y transgresión de la normas impuestas, y como evidencia de lo social. La propuesta entonces se concentró en plantear cómo el cuerpo de Yhajaira se convertía en un territorio cartografiable, en una cartografía de lo social, un espacio de denuncia, un cuerpo político. Emprendí la tarea de reconstruir la historia de vida de Yhajaira a través de sus cicatrices. Para ello me apropié de varias disciplinas, como la criminalística y el peritaje forense, desde mi investidura de artista, bajo la premisa de un arte-evidencia, para lo cual me transformé en una artista-perito-informal. El objetivo era reunir evidencias para demostrar que las huellas en el cuerpo de Yhajaira son una prueba de la rebeldía de un cuerpo que es castigado porque no cumple con las normas sociales de concordancia sexo-género. Convertida en una criminalista informal, incorporé disciplinas auxiliares para facilitar la lectura de ese cuerpo desde distintos puntos de vista.


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La operación consistió en interrogar el cuerpo de Yhajaira en la búsqueda de las evidencias que ha dejado el cuerpo social sobre ella. Y así descubrir la verdad histórica de un hecho presuntamente delictivo, asumido, a la vez, como una creación colectiva. De esta manera Yhajaira se convirtió en una obra de arte esculpida por el cuerpo social. Asimismo, me apropié de las técnicas de conservación y restauración de obras de arte, asumiendo a Yhajaira como una escultura social. La operación aplicada fue la incorporación de procedimientos de conservación y restauración de obras de arte en torno a la dicotomía enfermedad/sanación. Con ello se cuestiona principalmente la visión patologizante a partir de la cual se juzga y criminaliza a personas como Yhajaira, que nacieron con biología masculina pero que se sienten mujeres, y por esto son percibidas como monstruosidades y anomalías defectuosas que deben ser corregidas, castigadas y/o sanadas. Con esta operación intenté dejar algunas preguntas abiertas: ¿quién es el enfermo?, ¿quién debe ser curado?, ¿es acaso enfermo el que sostiene el cincel o el cuerpo que soporta la acción de modelado? Entonces, invité a una conservadora y restauradora de arte para que realizara un estudio de la escultura social Yhajaira Marcano Bravo o antroglifo de la modernidad, como la definí, para que determinara su estado de conservación. El relevamiento se realizó en una sesión y la profesional entregó un informe sobre el estado de conservación de la obra. Como partía de la premisa según la cual las transformistas son penalizadas y desterradas de la ciudadanía por cometer el “delito” de tener una apariencia que no concuerda con las normas impuestas, consideré a la sociedad como un todo que llamé “cuerpo social”, que castiga a las transfor por ser cuerpos desobedientes.


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Para probar este enunciado, consideré la idea de que el cuerpo de Yhajaira es una cartografía de lo social, puesto que los mapas son representaciones gráficas de una realidad. Por lo tanto, el cuerpo de Yhajaira es una representación de lo social, en la medida en que cada cicatriz cuenta, de forma violenta, un fragmento de su vida. La sociedad escribe una ideología sobre Yhajaira con cada herida que ha dejado en ella. Como artista-perito, incorporé la dactiloscopia, como disciplina que analiza las huellas dactilares para identificar personas. Así, utilizando la tinta dactilar sobre las cicatrices de Yhajaira, hice un levantamiento de todo su cuerpo y armé un archivo de cicatrices que reconstruyen su vida. Posteriormente, elaboré un modelo personal de ficha forense en el que está contenida toda la información de cada herida: situación espacial, arma utilizada, sospechoso, víctima, fecha del incidente y descripción del hecho. Para demostrar la premisa del cuerpo como una cartografía de lo social, tomé una de las heridas de mi archivo y la convertí en un mapa que relata, a través del propio discurso cartográfico, la historia del suceso en el que Yhajaira es atacada por una jauría de 9 perros cuando se encontraba en la indigencia. Finalmente, para evidenciar que estos cuerpos son desterrados de la cartografía oficial, organicé una expedición, al mejor estilo de Alexander von Humboldt, para recorrer los caminos alternos o rutas clandestinas que Yhajaira llamaba trochas, y que sirven de resguardo y de rebeldía frente al cuerpo social. Guiados por Vanessa de Almeida, una transformista que vivió en la indigencia junto a Yhajaira, recorrimos durante un día las trochas. En ellas, el antropólogo Rodrigo Navarrete, integrante de la expedición, realizó un levantamiento arqueológico de los hallazgos en cada estación. Con la ayuda de un GPS, marcamos las coordenadas geográficas con las que, un equipo de geógrafos, realizaría el mapa de las trochas.

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Estas estrategias no fueron pensadas ni definidas al inicio de la investigación, más bien se impusieron como consecuencia de la dinámica de trabajo. Planificar nunca fue de mucha utilidad como método. Cuando realizaba un cronograma de trabajo fracasaba, a partir de las vicisitudes y contingencias constantes del día a día de Yhajaira. Y me convencí de que no era el mejor método. El rigor de la disciplina no encajaba con el proyecto que, a fin de cuentas, se sostenía en Yhajaira. De tal forma terminé por entender, muy tardíamente, que el método era algo así como un no-método y, sin darme cuenta, al cabo de varios años, las carreras a los hospitales, a la fiscalía, a la morgue, a los huecos, a las trochas, de noche y de día junto a Yhajaira, dibujaron un camino propio. Entonces, el proyecto encontró maneras laxas, trans-in-disciplinarias porque, apropiándose de disciplinas académicas y extra académicas, no respetaba el rigor del método científico, sino que era más bien promiscuo, en cuanto a la falta de pureza en los saberes y la contaminación entre ellos, e informal. En otras palabras, este se convirtió en un trabajo indecente. Buscando en Internet hallé un documento de la Organización Internacional del Trabajo donde se afirma que el trabajo decente es la actividad apegada a los marcos legales y jurídicos. Mientras tanto, actividades tales como las de limpiavidrios en los semáforos, recolectores informales de basura, vendedores callejeros, el trabajo del hogar, la prostitución, son considerados de simple supervivencia, de baja productividad y fuera de los marcos legales y jurídicos. En otras palabras, son vistos como trabajos marginales. Así, podría decir que el proyecto, sus métodos y prácticas se fueron desarrollando como un espejo de la vida de Yhajaira: una trabajadora informal, in-disciplinada y promiscua. De esta manera, ambas compartimos oficios, prácticas y saberes de sobrevivencia ilegitimada.


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La ruta que adquirió el proyecto la defino con la palabra trocha. Esta palabra apareció en mi vocabulario un día en el que Yhajaira me citó en un punto de la ciudad, pues quería que la acompañara a buscar una pensión. Comenzó a guiarme por unos callejones intrincados, por una ruta inexplicable para mi lógica. De regreso me di cuenta de que estábamos muy cerca del punto donde me había citado y que había un camino más directo y céntrico por donde llegar. Intrigada, le pregunté por qué tomó ese camino más largo y solitario. Yhajaira me respondió que prefería ir por las trochas. De nuevo, extrañada por el término, le pregunté: ¿y qué son las trochas? A lo que ella respondió: “las trochas le dicen a los atajos por donde se vienen los indocumentados.”


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Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra trocha se define como vereda o camino angosto poco concurrido o que sirve de atajo para ir a un lugar. En Venezuela, les llamamos “caminos verdes” a las rutas de tránsito alternas o no oficiales, tanto en las áreas rurales como urbanas. Por lo general, las trochas, por ser caminos “abiertos” y motivados por la necesidad de transitar al margen de la vigilancia, se pueden apreciar como líneas curvadas que se van formando y tejiendo de manera des-controlada y no planificada. Pero una de sus características fundamentales radica en que las trochas no aparecen representadas en los mapas. Por tanto, considerando que los mapas, como representación gráfica de una realidad, no reflejan estos espacios, este grupo de individuos, que hacen vida en torno a las trochas, sencillamente “no existen” y no son reconocidos como ciudadanos.


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La palabra trocha también es definida como camino abierto en la maleza, desviación, vericueto. Y por maleza se define a la mala hierba, monte o planta indeseable que crece de forma predominante en situaciones alteradas por el ser humano, tales como cultivos agrícolas o jardines: “plantas nocivas, molestas, desagradables a la vista y a la vez inútiles”, “plantas que interfieren negativamente con las actividades productivas y recreativas del hombre”. También podemos encontrarla como enfermedad ligera, abundancia de malas hierbas, maldad, iniquidad, mala condición y mala constitución. Me interesa hacer referencia a la presencia de malezas en la definición de las trochas porque, si hacemos una asociación, podemos deducir que las trochas son aquellos caminos ilegítimos en su creación misma, invisibles en la cartografía, y en los cuales abunda la mala hierba. Siguiendo esto, podríamos concluir que las personas que abren y transitan esos atajos son como las malas hierbas: indeseables, enfermas, malignas, torcidas e ilegítimas, y que la formación de esos atajos representa una manera de resistencia y de rebeldía frente a las formas de poder.


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Esas “malas hierbas”, que van tejiendo redes de trochas por donde circulan y habitan, son los agentes contaminantes del orden, la obediencia, la sumisión y la rigidez geométrica y estructural de la cartografía. Por eso quedan invisibilizadas, ilegitimadas y expulsadas. Los movimientos insurgentes de América Latina, como las guerrillas urbanas y rurales de Venezuela en los sesenta o en Colombia (desde hace 40 años), entre otros países, son ejemplos de alteración de la cartografía por medio de fuerzas transgresoras que, en la defensa de ideales políticos, abren grietas a través de la espesura selvática, tanto como las abren en las ciudades reticulares. De esta forma posibilitan el tránsito clandestino, convirtiéndose en una lucha ilegitimada por los Estados. Otro ejemplo de fisuras o trochas ocurre en los túneles subterráneos, que han tenido que construir los habitantes de la Franja de Gaza para contrarrestar el cerco y la violación territorial por parte de las fuerzas israelíes, como medio no solo de subsistencia, sino de resistencia a la invasión de los colonos. La trocha, para mí, es la representación gráfica y simbólica de la insubordinación ante las fuerzas del orden, disciplina y control. Es una tejedura de líneas torcidas que va minando la retícula de la cartografía urbana y ciudadana. Es un desagüe por donde circulan las energías del deseo ilegitimado. La trocha es la feminización de la cartografía porque se contrapone a la verticalidad del poder.

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Los grupos desterrados, tanto de la cartografía urbana como de la ciudadanía, sin embargo, no pueden considerarse derrotados. La derrota significaría la imposibilidad de incidir en las dinámicas sociales y, aunque ciertamente no participen de la dinámica productiva deseada, estos sujetos, como las transformistas, generan dinámicas sociales. No existen líneas fronterizas que delimiten la situación geográfica de las trochas ni el tránsito de sus usuarios, pues no hay márgenes. No existe centro y periferia, ni un afuera y un adentro. Las trochas son un desordenado amalgamamiento de líneas que invaden la cartografía modificándola y “pervirtiéndola” silenciosamente. La noción de lo periférico o del margen promueve, a mi juicio, la noción de lo excluido y, por tanto, niega la posibilidad de participación en la creación o transformación de procesos sociales. Pero también, dicha noción determina una actitud de obediencia frente a la dominación, pues sitúa espacialmente estas poblaciones —o visiones de la realidad, o modos de producción de conocimiento— en espacios fronterizos que, simbólicamente, pueden ser interpretados como impermeables entre sí, inmutables en sus formas, puros, inmaculados, asépticos, arios. Estas nociones evitan la contaminación y la temida promiscuidad, incluso epistémica. La trocha, en cambio, representa la rebelión de los indeseables que afean los ambientes y espacios controlados. La trocha es el significante perturbador que corporeiza una contra-ideología del poder por medio del flujo y circulación a-normales y des-ordenados de estos actores “no invitados” a participar de una cartografía ideada para el ciudadano co-rrecto, cuya conducta preserva los fundamentos de los Estados-Naciones modernos y garantizan su pureza. En las trochas no hay límites fronterizos entre el ciudadano y el “otro”; conviven y se tropiezan, día a día, entre esas líneas torcidas y rectas que se encuentran. Es el “otro” quien irrumpe en ese espacio “prohibido” de facto, y lo contamina con su impureza. Pero las trochas no nacen ni se crean por intenciones románticas preconcebidas para fastidiar al ideal burgués y desestabilizarlo. Se forjan a partir de la necesidad. La trocha es una “creación” basada en la


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necesidad de nutrición, resguardo, protección y supervivencia. Desde esa necesidad, se es creativo. A partir de mi experiencia artística compartida con las chicas trans puedo reconocer las trochas como lugares de la desobediencia al canon, como una ruta creativa que puede enfrentar el reticulamiento, parcelamiento y disciplinamiento de la producción de conocimientos. Para mí la trocha es un camino trans-indisciplinario, promiscuo e informal de creación para actuar en los procesos de transformación social. Recientemente, hace tres años, reconocí que quería hacer una forma de guerrilla con el arte, porque me di cuenta de la herencia histórica, que no busqué y me tocó vivir, a través de mis dos legendarios padres guerrilleros. No sé decir si el arte se queda corto o la guerrilla que conocemos necesita ser renovada como forma de rebeldía. Lo cierto es que esta idea llegó cuando conocí las trochas de Yhajaira y sus compañeras. Con ellas, reconocí el significado de los caminos alternos, que pretenden hacerle frente a los poderes que nos oprimen cuando nos reconocemos como sociedades o personas “fuera de lugar”, cuando el “lugar” nos lo imponen. La activista Nuria Varela dice que “el feminismo es un impertinente —como llama la Real Academia Española a todo aquello que molesta de palabra o de obra—”. Partiendo de esta frase, que me parece genial, quisiera concluir que el arte ha sido, para mí, un arma y una estrategia para molestar, un acto de rebeldía e impertinencia frente a las representaciones y manifestaciones de poder, y frente a las situaciones que me provocan sentimientos de impotencia y rabia. Por tanto, considero el acto artístico como gesto de impertinencia, de carácter político contra la sumisión. El arte es una trocha anti-disciplinaria. Estimo que el arte no sólo es un acto de insumisión, sino una actitud “militante” de vida, por la vía creativa, que puede desestabilizar y proponer nuevas rutas de conocimiento liberador.

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FORJA Y LA PATRIA GRANDE Su aporte a la comunicación política Pablo Adrián Vázquez Argentina


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Resumen Tras el golpe de Estado de 1930, en la República Argentina, contra el presidente Hipólito Yrigoyen, y la instauración de gobiernos signados por el fraude electoral y la corrupción, un grupo de jóvenes militantes de la Unión Cívica Radical, forman una línea dentro del partido. La Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA) buscó recuperar el nacionalismo de Yrigoyen. Sus miembros potenciaron nuevas maneras de transmitir un ideario americanista y anti-imperialista en Argentina. Atenderemos a sus aportes comunicacionales para apreciar la trascendencia de su legado cultural, su originalidad y vigencia en las nuevas generaciones políticas. Palabras clave Anti-imperialismo Políticas de estado Americanismo

FORJA et la grande patrie Son apport à la communication politique

Après le coup d’État de 1930 dans la République Argentine contre le président Hipólito Yrigoyen et l’établissement de gouvernements marqués par la fraude électorale et la corruption, un groupe de jeunes militants de la Unión Cívica Radical (l’Union Civique Radicale) a crée une ligne dans le parti. La Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, FORJA (Force Radicale de la Jeune Argentine) cherchait récupérer le nationalisme d’Yrigoyen. Les membres du groupe ont créé des nouvelles manières de transmettre l’idéologie américaniste et antiimpérialiste en Argentine. On va prendre en considération ses apports communicationnels pour mieux évaluer l’importance de son héritage culturel, son originalité et sa validité dans les nouvelles générations politiques. Mots clés Anti-impérialisme Politique d’État Américanisme


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FORJA and a big country Its contribution to political communication

After the coup of 1930, in Argentina, against President Hipólito Yrigoyen, and the establishment of governments from fraudulent elections and corruption, a group of politically-active young people of the Unión Cívica Radical, creates a line inside the political party. The Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA) tried to recover the nationalism of Yrigoyen. Its members improved the way of transmitting the American and anti-imperialist ideology in Argentina. We will pay attention to his communicational help in order to appreciate the transcendence of his cultural legacy, his originality and presence in the new political generations. Key words Anti-imperialism State policies American Ideology

FORJA e a pátria grande Sua contribuição à comunicação política

Depois do golpe de Estado de 1930, na República Argentina, contra o Presidente Hipólito Yrigoyen, e a instauração de governos designados pela fraude eleitoral e a corrupção, um grupo de jovens militantes da Unión Cívica Radical, formam uma linha ideológica dentro do partido. Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA) tentou recuperar o nacionalismo de Yrigoyen. Seus membros potenciaram novas formas de transmitir um ideário americanista e antiimperialista na Argentina. Focaremos as contribuições da comunicação para apreciar a transcendência de seu legado cultural, sua originalidade e vigência nas novas gerações políticas. Palavras chave Antiimperialismo Políticas de Estado Americanismo


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Forjando un destino Tras el golpe de Estado en la República Argentina, el 6 de septiembre de 1930, contra el presidente Hipólito Yrigoyen, representante del partido Unión Cívica Radical (UCR)1, las distintas fuerzas que lo integraron intentaron reagruparse entre alvearistas e yrigoyenistas. A este último grupo, conformado por Elías Melópulos, Atilio García Mellid, Gabriel del Mazo y Homero Manzi, perteneció el Ateneo Radical Bernardino Rivadavia. También Manuel Ortíz Pereyra impulsó, en 1932, la Concentración de Izquierdistas en la Unión Cívica Radical y el periódico Bandera Radical, junto al socialista Julio Barcos. Se sumó el Movimiento de Continuidad Jurídica, pero la muerte de Yrigoyen, el 3 de julio de 1933, se presentó como un duro revés para esta agrupación. La Convención Nacional del Radicalismo, reunida en la provincia de Santa Fe el 27 de diciembre de ese año, buscó reorientar al partido bajo el liderazgo de Alvear, quien defendió abandonar la abstención y dialogar con el gobierno de Justo. Pero dos días después se produjo la Revolución de “Paso de los Libres” en la provincia de Corrientes. Entre esos hombres se encontraron Arturo Jauretche y Luis Dellepiane, quienes fueron encarcelados por las fuerzas gubernamentales que frustraron dicho alzamiento armado. Allí Jauretche escribió los versos del poema épico con tono criollo y gauchesco “El Paso de los Libres” —prologado por Jorge Luis Bor1 La Unión Cívica Radical (UCR) es un partido político de Argentina, fundado en 1891, que se planteó como una alternativa al “Régimen” (como ellos lo denominaron) de los gobiernos liberales de fin del siglo XIX. Impulsó la depuración del sistema político de aquellos años oponiéndose al fraude en las votaciones, desde abstenciones electorales hasta los alzamientos armados. La UCR sostuvo una ideología de inspiración igualitarista y representó a las nacientes clases medias argentinas. Gracias a la sanción de una nueva la ley electoral en 1912, que proclamó el sufragio secreto y obligatorio, la UCR pudo acceder al poder en 1916 de la mano de Hipólito Yrigoyen. Entre 1916 y 1930 se sucedieron los gobiernos de Hipólito Yrigoyen, de corte nacionalista popular, y el de Marcelo T. de Alvear, más cercano al liberalismo. Esto potenció las diferencias entre los sectores yrigoyenistas o personalistas, cercanos al Yrigoyen de orientación nacionalista popular, y los sectores alvearistas o antipersonalistas, de extracción liberal y adherentes al expresidente Alvear. En 1928, Yrigoyen accede por segunda vez a la presidencia de Argentina pero factores endógenos y exógenos minan su mandato. El 6 de septiembre de 1930 un golpe de Estado cívico militar encabezado por el general Félix Uriburu inició las interrupciones institucionales en la Argentina del siglo XX.


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ges—, donde relató el alzamiento para ser divulgado entre los sectores rurales argentinos. También Raúl Scalabrini Ortíz se adhirió a la “patriada” (como la llamó Borges), teniendo como destino un calabozo. De allí surgieron dos hechos fundamentales del forjismo: la hermandad de ideas entre Jauretche, Dellepiane y Scalabrini Ortíz; y el poema gauchesco “El Paso de los Libres” como antecedente de la producción de sentido de FORJA. En 1934, los yrigoyenistas se cohesionaron a través de la lucha por el Comité de la Ciudad de Buenos Aires como “Los Cinco Iniciadores”, adhiriéndose a Juan B. Fleitas, Arturo Jauretche, Manuel Ortíz Pereyra, Félix Ramírez García y Homero Manzi. A ellos se sumaron Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Amable Gutiérrez Diez y Juan Luis Alvarado, entre otros. Posteriormente se denominaron como Agrupación Pro Voto Directo, y con el nombre popularizado de los Radicales Fuertes, quienes presentaron un manifiesto conocido como Vocación Revolucionaria del Radicalismo — con pluma de Juan Luis Alvarado— donde sostuvieron:

2 Tras la caída de Wall Street en 1929, que repercutió en la economía mundial, el Reino Unido, principal aliado socioeconómico de la Argentina, tomó medidas con tendencia a proteger el mercado de carnes y comprometerse a comprar sólo a los miembros de la Commonwealth. La élite gobernante argentina, al verse excluida de dicho acuerdo, impulsó en 1933 el pacto Roca-Runciman. En dicho pacto, firmado entre el vicepresidente argentino Julio Argentino Roca (hijo) y el presidente del British Board of Trade sir Walter Runciman, Inglaterra se comprometió a continuar comprando carnes argentinas mientras su precio fuera menor al de

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FORJA Y LA PATRIA GRANDE

En contraposición, el 3 de enero de 1935, la UCR se abstuvo al colaborar en la sanción de las leyes complementarias al Pacto RocaRunciman2 con apoyo al oficialismo por el tema de las carnes.

Su aporte a la comunicación política

...a través de él, el radicalismo halló un lenguaje nuevo. Era un radicalismo que hundiendo sus raíces en el yrigoyenismo no se detenía ni enclaustraba en la personalidad del líder, sino que proyectaba su pensamiento hacia delante, avanzando desde el punto en que lo dejaba el gran caudillo hacia nuevos horizontes. Era un lenguaje nuevo, tan nuevo que muy pocos lo entendieron, pero en ese lenguaje estaba contenido FORJA, y a través de él la Argentina del mañana (Scenna, 1972: 84).


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Mientras tanto, se oponía a la postura del senador nacional Lisandro de la Torre, quien condujo una investigación sobre hechos de corrupción entre las empresas británicas y el gobierno argentino. Ante el deterioro político argentino de esos años un grupo de yrigoyenistas decidieron impulsar una línea interna opositora al alvearismo. El 29 de junio de 1935 se aprobó la Declaración de la Asamblea —redactada por Jauretche, quien sugirió el nombre de la agrupación tomándolo de una frase de Yrigoyen—, presidida por Fleitas, fundándose la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA). Es así como “la prensa llama jóvenes turcos a los radicales que se alzan contra Alvear” (Ramos, 2007: 232). Allí se encuentran, entre otros, Arturo Jauretche, Juan B. Fleitas, Manuel Ortíz Pereyra, Félix Ramírez García, Homero Manzi, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Juan Luis Alvarado, Ángel y Néstor Banfi, Atilio García Mellid, Jorge del Río, Juan B. Fleitas (hijo), Alberto Gomiz, Antonio, Guillermo y Carlos Maya. La presidencia la ocupó Dellepiane y la Vicepresidencia del Mazo. Raúl Scalabrini Ortíz no formó parte pues era requisito indispensable ser afiliado radical. La Declaración aprobada en la asamblea constituyente del 29 de junio de 1935 sostuvo: Somos una Argentina Colonial: queremos ser una Argentina Libre (…) 1. Que la tarea de la nueva emancipación sólo puede realizarse por la acción de los pueblos. 2. Que corresponde a la Unión Cívica Radical ser el instrumento de esa tarea, consumando hasta su totalidad la obra truncada por la desaparición de Hipólito Yrigoyen. 3. Que para ello es necesario en el orden interno del Partido, dotarlo de un estatuto que (…) asegure la soberanía del pueblo los demás proveedores. Como contrapartida, Argentina aceptó la liberación de impuestos para productos ingleses al mismo tiempo que tomó el compromiso de no habilitar frigoríficos de capitales nacionales. Paralelamente, se creó el Banco Central de la República Argentina con competencias para emitir billetes y regular las tasas de interés bajo la conducción de un directorio con fuerte composición de funcionarios del Imperio Británico. A pesar de estas concesiones, se le adjudicó a Inglaterra el monopolio de los transportes de Buenos Aires y otras licencias económicas a favor de capitales británicos.


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El planteamiento inicial, a nivel del partido, fue superado con una perspectiva más amplia al desarrollar investigaciones, manifiestos y denuncias contra la red de corrupción y dependencia económica de los gobiernos de turno. El 2 de septiembre de 1935 se dio a conocer el Manifiesto al Pueblo de la República Argentina (ver Scenna, 1972: 110-146) con el título y la consigna “Somos una Argentina colonial. Queremos ser una Argentina libre”, que se constituye como expresión impactante por su síntesis y su carga ideológica. FORJA promovió la conformación de la Organización Universitaria Forjista, que llegó a conducir la Federación Universitaria Argentina en 1940, bajo la Presidencia de Francisco Capelli, de gran activismo dentro y fuera del ambiente académico. También tuvieron presencia obreros, como el caso del núcleo de la ciudad balnearia de Mar del Plata, y dirigentes sindicales, como Libertario Ferrari, que rechaza la visión reduccionista de FORJA como fenómeno exclusivo de clase media. A eso se le agregó la Guardia Forjista, concebida como grupo de choque e integrada por “unos 50 muchachos de puños bien dispuestos que protegen los actos, rompen reuniones alvearistas y pelean con la policía” (Goldar, 1975: 31).

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radical, y en orden externo, precisar las causas del endeudamiento argentino al privilegio de los monopolios extranjeros, proponer las soluciones reivindicadoras y adoptar una táctica y los métodos de lucha adecuados a los obstáculos que se oponen a la realización de los destinos nacionales. 4. Que es imprescindible luchar dentro del Partido (…) Dentro de estos conceptos y tales fines, la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, FORJA, abre a sus puertas a todos los radicales y particularmente a los jóvenes que aspiren a intervenir en la construcción de la Argentina grande y libre soñada por Hipólito Yrigoyen. Por el radicalismo a la soberanía popular. Por la soberanía popular a la soberanía nacional. Por la soberanía nacional a la emancipación del pueblo argentino (Vázquez, 2007: 43-44).


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Desarrollo y autodisolución Pero este esfuerzo de difusión y captación política no evitó las disputas internas que pudieron haber tenido dos motivos: el incumplimiento de la pertenencia exclusiva a la UCR y, ante la II Guerra Mundial, el haber asumido una posición neutral. FORJA declaró: Que es condición indispensable de esa lucha, el mantenimiento de la neutralidad (…). Que la neutralidad, como auténtica conducta argentina ante la guerra europea, debe inspirarse en el pensamiento y la política de Yrigoyen, hoy ya voz y espíritu de nuestra América: “No estamos contra nadie ni en favor de nadie. Estamos con todos para el bien de todos” (Vázquez, 2007: 46-47).

Por otra parte, se vieron afectados por la decisión de Jauretche de incorporar integrantes no radicales a FORJA, especialmente a Scalabrini Ortíz. Esto último generó que Gabriel del Mazo, Homero Manzi y Luis Dellepiane, el propio Presidente de FORJA, renunciaran. En particular Manzi reafirmó su pertenencia partidaria mientras se dedicaba a su actividad artística (ver Ford, 2005: 75). Tanto del Mazo como Manzi y Dellepiane pronto incursionaron en otro sector del radicalismo denominado “intransigencia”, donde la suerte les fue menos esquiva ya que, desde el liderazgo de Moisés Lebenson, se buscó superar al alvearismo, en parte terminado por la muerte del expresidente. Aunque luego “el sector nacional, el intransigente renovador… pasó a la minoría”. Con los años, este se conformó como sector hegemónico del partido, de la mano de Arturo Frondizi. El golpe de Estado contra el gobierno conservador de Ramón Castillo, denominado La Revolución del 4 de junio de 1943, encontró en FORJA al único grupo político que apoyó a los militares del Grupo Obra y Unificación o Grupo de Oficiales Unidos (GOU), ideólogos de este golpe y quienes se formaron con los Cuadernos de FORJA, así como algunos miembros de la logia tuvieron contactos personales con ellos. Dicho grupo publicó una declaración de apoyo a


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la Revolución, y Arturo Jauretche, como su presidente, estrechó vínculos con el coronel Juan Perón y con el gobernador radical de Córdoba Amadeo Sabattini: 1. El derrocamiento del “régimen” constituye la etapa primera de toda política de reconstrucción de la nacionalidad y de expresión auténtica de la soberanía. 2. La implantación de un sistema moral que rija el desenvolvimiento institucional del país y fije la conducta de sus hombres y dirigentes, es principio esencial (…) 3. La imposición progresiva y armónica de un programa de emancipación económica, política y cultural de un país, es demanda sustancial del pueblo (…) FORJA declara que contempla con serenidad no exenta de esperanza la constitución de las nuevas autoridades nacionales (…) (Ford, 2005: 47-48).

crearse FORJA están cumplidos al definirse un movimiento popular en condiciones políticas y sociales que son la expresión colectiva de una voluntad nacional de realización cuya carencia de sostén político motivó la formación de FORJA ante su abandono por el radicalismo.

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1. Que el pensamiento y las finalidades perseguidas al

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Pero lo que pudo ser un triunfo ideológico forjista marcó una nueva crisis, ya que varios de sus integrantes cuestionaron el proceder del nuevo régimen (ver Eduardo Rosa citado por Pestanha, 2006: 57-96). Los conflictos con los militares no tardaron en aparecer: el arresto de Jauretche —ordenado por el general Edelmiro Farrel por sus críticas a la política universitaria del nacionalista católico Jordán B. Genta—, la renuncia de Raúl Scalabrini Ortíz, por serias diferencias con Jauretche, y la relación pendular de mutuo recelo de este último con Perón. El 17 de octubre de 1945, se integraron al movimiento de masas por la liberación de Perón (Scalabrini Ortíz citado por Chávez, 1996: 29-30). Y en los días sucesivos acordaron su autodisolución:


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Y resuelve: La disolución de FORJA dejando en libertad de acción a sus afiliados (Scalabrini Ortíz citado por Chávez 1996: 49).

Tras el triunfo de Perón, en 1946, varios dirigentes forjistas se incorporaron al peronismo ocupando distintos puestos en la administración pública y en la legislatura, en particular en el gabinete bonaerense del Gobernador Domingo Mercante.

Características del ideario forjista El investigador argentino Juan José Hernández Arregui detalló en su obra La formación de la conciencia nacional, que luego referenció el propio Jauretche como un análisis sólido sobre este grupo, que FORJA: ...fue un movimiento ideológico surgido de la crisis de UCR, acelerado a raíz de la muerte de Hipólito Yrigoyen; un intento de recuperar el partido para las ideas que el caudillo había puesto en marcha en su larga carrera de conductor. El nombre del movimiento se inspira en una frase de Yrigoyen: “todo taller de forja parece un mundo que se derrumba.” Los rasgos tipificadores del movimiento son los siguientes: 1. Un retorno a la doctrina nacionalista, aunque vacilante, de Yrigoyen, filiada, en el orden de las conexiones históricas, a las antiguas tradiciones federalistas del país, anteriores a 1852. 2. Retoma en su contenido originario, los postulados de la Reforma Universitaria de 1918. 3. Su pensamiento no muestra influencias europeas. Es enteramente argentino por su enraizamiento con el doctrinarismo de Yrigoyen, es hispanoamericano bajo la influencia de Manuel Ugarte y Raúl Haya de la Torre y el aprismo. 4. Sostiene la tesis de la revolución hispanoamericana en general y argentina en particular, asentada en las masas populares.


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5. Es un movimiento ideológico de la clase media menos

acomodada, con posteriores ramificaciones en el interior del país. 6. En su posición antiimperialista enfrenta tanto a Gran Bretaña como a EEUU en un doble enfoque nacional y latinoamericano (Jauretche, 1962: 5-6).

Al referirse a la impronta forjista, el desarrollista Marcos Merchensky, sentenció que: ...pese a constituir un grupo minoritario, pronto relegado en el ámbito de su propio partido, FORJA desarrolló una prodigiosa actividad durante la llamada década infame. A través de la tribuna, el panfleto, el semanario efímero o el libro de fondo, denunció incansablemente los manejos del interés antinacional y, lo que es más importante, caracterizó la íntima estructura del coloniaje (1961: 177).

Desde dicho grupo:

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En este sentido Jauretche (1962: 15-16) defendió una “posición nacional” fundamentada en: “Promover el modo nacional de ver las cosas como punto de partida previo a toda doctrina política para el país, precisamente lo inverso de lo que hacían los partidos de doctrina.” Empleó un mensaje amplio, donde equilibró el lenguaje académico con el cotidiano. De esta manera se fundamentaba en la persuasión, como forma no impositiva de aprehender el mensaje forjista

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...desarrollan un pensamiento nacional alejado de las influencias europeas y concentrado en el “desde y sobre”. En este sentido, FORJA, tal como afirma Fermín Chávez, aspira a la formulación de una “epistemología de la periferia”, entendiendo por tal, aquella desarrollada por las naciones que experimentan una situación de dependencia colonial (1961: 24).


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por la vía racional y emocional. Esta técnica de comunicación tuvo en Juan Perón a un gran continuador. Así Jauretche (1962: 21) sostuvo que: “Comprobamos que los hechos unifican y las abstracciones dividen y que por sobre la carnadura de los acontecimientos, las divergencias del nivel ideológico pierden importancia ante la demanda de las soluciones”. El primer paso para cimentar un pensamiento original fue fijar un método de estudio y análisis que se iniciaba en lo inductivo y en lo empírico. De allí surge la expresión de no tener “estaño”, y se deriva el interés por la experiencia junto al hombre común y sus preocupaciones inmediatas (ver Pereyra, 1988: 47-48). A la reconsideración de la intuición, la experiencia, el sentido común y la comunicación directa sin intermediarios, se añadió el interés en corrientes o líneas de pensamiento, como el revisionismo histórico, como camino para develar el pasado “no oficial” federal y reconocerse en el presente dependiente, sin adherirse a la visión reaccionaria del nacionalismo oligárquico. Pero, al mismo tiempo, se hizo análisis del materialismo histórico, a fin de estudiar las fuentes de la dependencia económica, aunque sin afiliarse a la concepción de la lucha de clases. En este sentido, su planteamiento básico constituyó la antinomia del concepto de Nación y Patria al de imperialismo. El propio Jauretche (1962: 153) señalaba que: Nos nutríamos entonces de la literatura de lucha. Los manuales marxistas sobre el imperialismo, los escritores norteamericanos que hablaban del tema, las cosas del APRA, nos apasionaban aunque no nos satisfacían del todo, demasiado distantes de la realidad concreta que nos rodeaba.


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Comunicación política y prensa escrita

La propaganda3 es específica de la persuasión política por parte de grupos que pretenden el poder o que lo ejercen desde el Estado, siendo en los inicios del siglo XX —en particular la Revolución Rusa y la época posterior a la I Guerra Mundial— que encuentra su génesis y expansión. La crisis del sistema demoliberal burgués y el régimen leninista en la URSS potenció la utilización de nuevas técnicas para captar contribuyentes a una causa con fuerte contenido ideológico. Donde: “las formidables olas de la propaganda tendrán como vehículo la radio, la fotografía, el cine, la prensa de gran tirada, los afiches gigantescos y todos los nuevos procedimientos de reproducción gráfica” (Domenach, 1962: 7). Esta práctica de la comunicación complementó sus métodos anteriores, ya que:

3 Término surgido de la Iglesia católica “de propaganda FIDE” en la época de la Contrarreforma. 4 Aunque se utilizó —y se utiliza actualmente— en regímenes liberales como, por ejemplo, en Europa o en los Estados Unidos con el New Deal.

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Justamente, la conjunción de técnicas publicitarias y una ideología política superadora del liberalismo4 dan el perfil de la propaganda como: “el intento sistemático de un individuo (o individuos) interesados en controlar las actitudes y, por consiguiente, las acciones de grupos de individuos mediante el empleo de la sugestión” (Leonard Dobb citado por Calcagno, 1992: p. 34). Sin embargo, el concepto de comunicación política expresa mejor que el de propaganda la experiencia de FORJA, ya que su accionar excedió lo electoral y buscó generar conciencia en el pueblo argentino:

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...al conjunto de los medios empleados en todos los tiempos por los hombres políticos para hacer su causa (…) sucedió una técnica nueva que emplea medios puestos a su disposición por la ciencia, para convencer y dirigir las masas formadas en el mismo tiempo (Domenach, 1962: 7).


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La comunicación es una función que penetra en todo el proceso político y se manifiesta en las dos direcciones de la estructura de autoridad, desde el gobierno y hacia el gobierno. Pero no se agota en esa dirección vertical (…) sino que se expande en un sentido horizontal a través del espeso entretejido de interacciones interpersonales e intergrupales, en situaciones de poder basadas en la negociación (Melo, 1983: 339-340).

De esta manera, puede apreciarse que la esencia de la comunicación política se figura como el diálogo político racional, a veces formal y otras veces informal, entre actores políticos. Aquí se consideran las comunicaciones de la élite gobernante y el pueblo, la comunicación entre los círculos de liderazgo, la opinión pública, y la repercusión mediática. Por tanto la comunicación política: “lleva una impronta directiva (…) ya que procura dominar, orientar o influir el comportamiento de otros, de modo que lo importante estriba en determinar si tiene un sentido comunitario o carece de él” (Melo, 1983: 339). Ese objetivo fue buscado explícitamente al tratar de influir en la población —de manera horizontal— y de señalar la corrupción gubernamental—de abajo hacia arriba— para la toma de conciencia popular. Para ello impulsaron volantes, publicaciones y periódicos. Siguiendo a Raúl Borrat (1989), se considera al periódico y/o publicación como un actor político que busca lucrarse e influir, con una ideología determinada, explícita o no, y que pretende difundir en los distintos sectores de la comunidad donde actúa, en beneficio de sus intereses. Según Borrat, el periódico tiene como objetivo: ...el de influencia, no el de conquista del poder institucionalizado o la permanencia en él. El periódico influye sobre el Gobierno, pero también sobre los partidos políticos, los grupos de interés, los movimientos sociales, los componentes de la audiencia. Y al mismo tiempo que ejerce su influencia, es objeto de la influencia de otros, que alcanza una carga


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de coerción decisiva cuando esos otros son los titulares del poder político (Borrat, 1989: 10). Todo esto se debe a que el periódico y, por ende, toda publicación periódica, “es mucho más relevante para el poder estatal, dada la preponderancia de los contenidos políticos, dando una imagen de sí mismo de ‘potencial oposición a la autoridad’ ” (McQuail, 1983: 33).

De allí se percibe la importancia de estudiar cómo gravitaron los medios de comunicación escritos, periódicos y revistas, en los años treinta y cuarenta, a fin de obtener más datos para realizar un análisis más completo del momento histórico, ya que:

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Esta perspectiva puede verse reflejada en el desarrollo de la burguesía europea y norteamericana, cuando se atiende a la difusión de su ideario liberal, considerando la relación entre asociaciones y periódicos, según lo analizado por Alexis de Tocqueville en La democracia en América. También puede verse en el análisis sobre la utilización del periódico en nuestro país como instrumento político, de la mano de figuras nacionales destacadas como Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Domingo Sarmiento y Bartolomé Mitre, entre otros, en el siglo XIX; y en la perspectiva de Lenin, en el Qué hacer, sobre el papel del periódico como un organizador colectivo.

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Las distintas coyunturas históricas han dado lugar al nacimiento de diversas publicaciones periódicas y a su vez, éstas, han influido de manera decisiva en distintos hechos del devenir histórico. En otras palabras, al sufrir transformaciones, la sociedad modifica a su vez a la prensa, la que luego provoca nuevos cambios en la sociedad (…). Uno de los méritos de las publicaciones periódicas surge de la condición de ser portadoras de textos que influyen de un modo decisivo en la cotidianidad y en las distintas perspectivas sociales, culturales y políticas de un momento dado (Díaz, 2005: 21).


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Jauretche, en carta al militar José Abalos del 9 de julio de 1942, sostuvo que: La habilidad del Régimen, ahora y antes, consistió siempre en crear un aparato legal para canalizar la protesta del pueblo y después por su Periodismo, su Universidad y su Escuela, acostumbrar al pueblo despojado a reverenciar al aparato de despojo. (…) Mientras no comprendamos que hay una superestructura que rodea al Estado y lo somete a sus fines, constituida por la finanza, no comprenderemos nada. (…) Hoy no hay, por ejemplo, libertad de prensa, sino libertad de empresa. Cuanto más grande es un periódico más depende de los grupos financieros (Maranghello, 2001: 122).

Esta afirmación de Jauretche sobre la superestructura cultural y los aparatos de dominación, adelantada a los postulados de Althusser, se fundó en el conocimiento de la red de dominación cultural, que posee la hegemonía del control del pensamiento nativo a través de los medios de comunicación. Allí se plantea: “no sólo el trasvase de los modelos, la imposición de los valores y las pautas de vida sino la deformación radical a la que es sometida la existencia social” (Martín-Barbero, 2004: 57). De esta forma tuvo claridad, Arturo Jauretche, en cuanto al papel del actor político de la prensa argentina y, pasados los años, continuó afirmando su pensamiento al señalar que: Me he preocupado permanentemente de divulgar los métodos utilizados para magnificar o disminuir los acontecimientos o los personajes, sin necesidad de recurrir a la burda mentira, entre otras formas divulgando ciertas técnicas periodísticas que hoy ya son de conocimiento general. Por ejemplo, lo que se hace con el titulaje, con el cuerpo de letra, con el recuadro, con la foto, etc., destacando unos hechos y disminuyendo otros, así como con la colocación de la noticia en páginas principales, o perdidas entre los avisos, y sobre todo por el manejo de las páginas impares y pares que permiten poner lo


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que se quiere difundir en la página que da frente a la derecha, la nono, y las que se quiere ocultar o disminuir en la página par, a la izquierda, en el revés de la hoja (Jauretche, 1970).

En ese aspecto, las publicaciones y periódicos de FORJA, presentándose como una minoría activa de gran impacto, se distinguieron por una producción no muy numerosa pero intensa, y que dejó un legado perdurable.

Publicaciones Forjistas

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...contaban con una serie de pequeños periódicos en diversos puntos del interior del país, cuyo denominador común era FORJANDO con el aditivo de la ciudad de procedencia. Así circularon en las localidades de residencia de José Cané, FORJANDO LINCOLN; de Francisco Capelli y Juan Garivoto, FORJANDO MAR DEL PLATA; de Darío Alessandro, FORJANDO ROJAS, etc. En este último, el 17 de noviembre de 1941, Jauretche escribió acerca de la importancia de los medios de comunicación en el sistema democrático: en el terreno de la formación de la opinión pública, la solución democrática consistirá en sustituir la libertad de empresa periodística o radiofónica, que es la libertad de los grupos plutocráticos para hacer su prensa o su radio e impedir toda otra, por la libertad de prensa sólo lograble cuando ella no tenga que depender de los intereses capitalistas. Opinión que lo acompañaría a lo largo de su trayectoria política-doctrinaria en toda oportunidad que el tema surgiera, ya que era una cuestión inherente a nuestra supuesta prensa independiente (Díaz, 2007: 106-107).

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Entre las distintas publicaciones impulsadas por este grupo se encontraba el boletín FORJA de 1936, junto a periódicos, revistas y semanarios de duración efímera, como es el caso de Argentinidad (periódico de las organizaciones juveniles forjistas), El Mentor o Comentarios Forjistas. Pero en general


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De mayor duración fueron Señales Argentinas, La Víspera, de Mar del Plata, o FORJA de Bahía Blanca, repitiéndose la expresión “Argentinidad” en una publicación de la provincia de Entre Ríos. La Víspera, Semanario de Orientación Nacional, surgió en 1944, dirigida por Francisco Capelli, teniendo como redactores y colaboradores permanentes a Arturo Jauretche y la mayoría de las plumas forjistas. Así se cruzaron sus opiniones con las de La Vanguardia y aportaron información gremial. En su primer número se detallaron sus intenciones editoriales al proferir: La Víspera es una publicación modesta. Saldrá una vez por semana. El sábado. Justamente al fin de semana, para ser leída lentamente (…) Ayudar a la meditación sobre las cosas del país, y a la afirmación de lo que cada uno lleva de auténtico dentro de sí. Al encontrarse en el tráfago de propagandas e ideas falsas que los administradores de la verdad extranjera hacen desde las agencias noticiosas (Díaz, 2007: 108).

De mayor impacto y perdurabilidad, en el inconsciente de los actores políticos, fueron los famosos “13 Cuadernos”, que fueron editados desde su sede central y vendidos en actos políticos, en centros de difusión partidaria y por la calle, durante actos espontáneos que realizaron sus militantes. Estos Cuadernos fueron: Nº 1: “Política Británica en el Río de La Plata” de Raúl Scalabrini Ortíz, 1936; Nº 2: “El Pensamiento escrito de Yrigoyen” de Gabriel del Mazo. Año I, Publicación quincenal, de julio de 1936, a 10 centavos; Nº 3: “La Coordinación de Transporte” de Amable Gutiérrez Diez; Nº 4: “Petróleo e Imperialismo. El ejemplo de México y el Deber Argentino” de Raúl Scalabrini Ortíz y Luis Dellepiane, Año II, septiembre de 1938, a 20 centavos; Nº 5: “El problema de la electricidad. Estructura del trust SOFINA, y El servicio público de gas, inconvenientes de su oficialización” de Jorge Del Río, Año II, octubre de 1938, a 20 centavos; Nº 6 / 7: “Historia del Ferrocarril Central Córdoba” de Raúl Scalabrini Ortíz. Año II, noviembre de 1938, a 40 centavos; Nº 8: “Historia


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Se incluyó, igualmente, la reedición del libro de Manuel Ortíz Pereyra El SOS de mi Pueblo, junto a conferencias de Atilio Cattaneo, El moderno Ejército Argentino; la reedición de Vida del Chacho de José Hernández, con prólogo de Francisco Capelli, y los cuadernillos de la sección universitaria: Radicalismo y nacionalismo, y Forja y el problema universitario, que formaron herramientas para la difusión y análisis interno. Se le agregaron cientos de volantes y afiches con invitaciones a conferencias, eslóganes de fuerte significación y avisos sobre actividades forjistas. Mención aparte merecen dos publicaciones afines como Señales, “rotativo moderno semanal”, en donde, desde 1935, Jauretche y Scalabrini Ortíz colaboraron en artículos medulares sobre la situación nacional; y el periódico Reconquista de Scalabrini Ortíz —con 40 números— que fueron favorables a los hombres de FORJA, sin ser publicaciones oficiales del citado grupo. Los Cuadernos y el resto de publicaciones tuvieron gran influencia en el medio político —sea en los afiliados radicales como en los nacionalistas, en los socialistas como Manuel Ugarte y los del grupo de Palabra Obrera. Asimismo influyeron en el estudiantado universitario— ya que participaron de la Reforma del 18, tuvieron presencia en la militancia estudiantil en la Universidad Nacional de La Plata y en la Universidad de Buenos Aires, donde los forjistas condujeron la Federación Universitaria Argentina en 1940, al punto de apoyar la neutralidad argentina. Tuvieron influencia en ámbitos militares —sea por los integrantes del GOU, que leyeron los Cuadernos y la obra de Scalabrini, como en el sector obrero — en particular en Mar del Plata y por adhesión de algunos dirigentes sindicales como Ferrari. Sin embargo, esto no se vio reflejado en los votos ni en los cargos.

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del primer empréstito argentino” de Raúl Scalabrini Ortíz, 1939; Nº 9: “Conducta argentina ante la crisis de Europa” de Luis Dellepiane, 1939; Nº 10 / 11 / 12: “El Manifiesto de FORJA a los Pueblos de la República y de América” (reedición), año II, noviembre de 1939; Nº 13: “El escándalo eléctrico y la investigación en la Cámara de Diputados” de Jorge del Río.


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El dirigente radical Oscar Alende (2006: 22) relató, con respecto a la difusión forjista, que: ...era simpatizante [de FORJA]. En mis viajes a Rawson compraba las publicaciones de Raúl Scalabrini Ortíz, que deben estar guardadas en algún cajón, y los trabajos de Luis Dellepiane, de quien fui después gran amigo (…) muchas veces nos preguntamos ¿qué hubiera ocurrido si la conducción alvearista, a la que Gabriel del Mazo llamaba social conservadora, informada de la agonía del imperio británico, retornaba la línea histórica de soberanía y democracia frente a los gobiernos proingleses de Justo y Ortíz, en lugar de cortejarlos? (...) destaco que la protesta contra los equívocos del alvearismo se dio únicamente en ciertos organismos como FORJA y la Juventud Radical.

Dichas publicaciones tuvieron, según Hernández Arregui (1973: 309), una tirada de 20 mil ejemplares, y fueron —viendo algunas fechas— constantes en su publicación entre 1938 y 1939, ya que: “nada decían los diarios. FORJA no tuvo prensa, ni ajena ni propia. Todos los semanarios —dos o tres en diez años— sobrevivieron apenas meses.”

La Patria Grande Las noticias de la revolución mexicana junto a Emiliano Zapata y Pancho Villa fueron muy tenidas en cuenta por Jauretche y sus seguidores, así como la lucha antiimperialista de Augusto César Sandino en Nicaragua y las acciones del Aprismo en Perú. También tuvieron vinculaciones con el Partido Blanco de Uruguay y con el presidente Haedo, así como con algunos sectores progresistas del Partido Colorado de Paraguay. Influyó igualmente, en el estilo forjista, la prédica de Manuel Ugarte que denunciaba la intromisión norteamericana en el continente. Con sus idas y vueltas en el partido Socialista, la llegada de Ugarte por el año 1935 a estas tierras, fue destacada por un grupo pequeño de intelectuales y por el periódico Señales, fundamento de


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quienes fundaron FORJA. En un artículo sobre el tema del petróleo, el general argentino Baldrich afirmó en el citado semanario que: Es pertinente citar la advertencia formulada por un argentino honrado e ilustre a quien nadie recuerda, y cuya advertencia todos han olvidado. Hace más de veinte años, Manuel Ugarte —que no por poeta y andar en cumbres con su espíritu preclaro, deja de escribir las realidades del subsuelo— no sólo impulsaba la tentativa de entregar al extranjero los yacimientos de Comodoro Rivadavia sino que, con profética clarividencia, apercibía a nuestra juventud cuando el Trust de Rockefeller plantaba su tienda al sur del canal de Panamá, diciéndole que la Standard Oil tenía más importancia para nuestra América que la Revolución Francesa y los Derechos del Hombre. (…) Asimismo Ugarte describió en valiosos artículos las terribles consecuencias de la política petrolera en Méjico y en los países latinoamericanos (Galasso, 2001: 427-428).

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Los acontecimientos suscitados en América por la acción del capital financiero internacional tornan cada vez más actuales las palabras del más eminente conductor civil [Yrigoyen]: LA GUERRA DEL CHACO ha sido incubada y concebida: Por el imperialismo, que suplanta la voluntad del Pueblo en la dirección del Estado;

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También fue destacado el aporte de Ugarte incluyendo un artículo propio en Señales, que fue reivindicado por Raúl Scalabrini Ortíz. Así, en la publicación del Cuaderno nº 4 el autor de El hombre que está sólo y espera, amplió la temática petrolera citando el “ejemplo de México” con la gestión del general Lázaro Cárdenas y la nacionalización efectuada en ese tiempo tomando algunas referencias de la pluma de Ugarte. En el citado Cuaderno se refiere a la Guerra del Chaco desatada en esos años entre Bolivia y Paraguay. De esta forma:


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Por las oligarquías, que actúan como agentes de las potencias colonizadoras del Continente en tal usurpación; Por la rivalidad de intereses de los invasores, que luchan por la posesión del PETRÓLEO. EL CONFLICTO PARAGUAYO–BOLIVIANO No encontrará su solución ahora, en la llamada “Conferencia de la Paz”, pero sí el día en que el Gobierno del pueblo, hecho efectivo en Paraguay y Bolivia, actúe en función de los intereses solidarios de nuestra América. TODOS LOS PROBLEMAS DE NUESTRA EMANCIPACIÓN CONTINENTAL serán resueltos sobre bases perdurables, sólo cuando nuestros países se gobiernen por sus pueblos, no por sus oligarquías, haciéndose efectivo el vínculo natural que los liga en su destino (Cuadernos de FORJA, nº4, 1938: 2).

Mención aparte merece la influencia decisiva de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) y de su líder Víctor Raúl Haya de la Torre, donde la comunión de ideas y planteamientos fue notable. De probada militancia antiimperialista y sentido indoamericano, las vinculaciones entre Haya de la Torre y el radicalismo fueron corrientes desde la época de la reforma Universitaria de 1918 en Córdoba y Buenos Aires, y que se extendió al resto de América. De esta manera se enfatizaba el proceso que Haya de la Torre y sus seguidores universitarios venían desarrollando en Lima. Frases y eslóganes del aprismo tuvieron eco e inspiraron a los militantes forjistas: 1. Indoamericanos, conquistad vuestra paz. 2. Formad el frente único de la justicia. 3. Justicia Social con Pan y Libertad en el Perú. 4. Sólo el aprismo salvará al Perú. También los políticos argentinos progresistas siguieron los procesos judiciales impuestos a Haya de la Torre, apelando a la solidaridad iberoamericana y llevando adelante campañas por su liberación ante las diversas dictaduras peruanas. Así, muchos participantes


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de la Reforma Universitaria y futuros forjistas, como Dellepiane y del Mazo, firmarían esas notas (ver Partido Aprista Peruano, 1933). A la vez, concepciones como independencia económica, conciencia antiimperialista e indoamericanos se realizaron como expresiones apristas que también tuvieron eco, a excepción de la última, en el lenguaje forjista (ver Haya de la Torre, 1954). Asimismo, el Frente de Trabajadores Intelectuales y Manuales aprista fue tomado literalmente en la experiencia forjista, en la Mar del Plata pre-peronista, por Francisco Capelli.

El estilo de comunicación jauretcheano

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

Su aporte a la comunicación política

El tango llega a los años 20 cerrando el período denominado “La Vieja Guardia” (…) En los años veinte el aporte fundamental se da en tres campos, además del de la composición, se avanza en la orquestación y en el canto y ello puede sintetizarse en dos nombres: el Sexteto de Julio De Caro y Carlos Gardel. (…) Fundamentalmente, los años veinte muestran al

FORJA Y LA PATRIA GRANDE

La influencia que en Arturo Jauretche y en los restantes miembros de FORJA tuvo el modernismo martínfierrista fue notable. La Reforma Universitaria de 1918 fue quizás la advertencia de una expansión cultural argentina y americana. A partir de esa experiencia se hacía evidente cómo los intelectuales argentinos se unieron a los principios de la vanguardia, al simbolismo, y al ultraísmo, destacándose los grupos inscritos en los sectores porteños de Florida y Boedo (ver Tiempo, 1997), y las referencias de Ricardo Güiraldes y Macedonio Fernández. Las revistas Claridad, Prisma, Proa, Nosotros y Martín Fierro fueron el vehículo para autores argentinos como Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal, Oliverio Girondo, Roberto Arlt, Raúl González Tuñón, César Tiempo, Ernesto Palacio, Conrado Nalé Roxlo, Horacio Rega Molina, Nicolás Olivari, Raúl Scalabrini Ortíz, Norah Lange, Xul Solar y otros, que desde las letras y el trabajo plástico cimentaron este nuevo rumbo de creación cultural (ver Salas, 1995). Los años veinte en Argentina fueron ricos en la difusión masiva del tango como música popular:


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tango como fenómeno concreto y definido, expresión sintetizadora de las tradiciones coloniales y criollistas y del valioso aporte inmigratorio. En ese período se produce su aceptación definitiva como música emblemática nacional (Etchegaray y otros, 2006: 152-153).

De allí la presencia decisiva del autor y compositor de tangos Homero Manzi en las filas forjistas, que le daba contenido y tono popular a sus acciones. Macedonio Fernández, maestro de Jorge Luis Borges e íntimo amigo de su padre, cultor del ultraísmo y la novela vanguardista tuvo gravitación en este grupo de intelectuales martínfierristas. Asimismo se relacionó fuertemente con los forjistas Raúl Scalabrini Ortíz —a instancias de este y del escritor católico Leopoldo Marechal editó No toda es vigilia la de los ojos abiertos en 1928—, Gabriel del Mazo y Julio César Avanza. El propio Borges tuvo un fugaz acercamiento al radicalismo yrigoyenista, ya que la mayoría de sus amigos escritores simpatizaban con la causa radical, pero con el tiempo se desvió —aunque siempre mantuvo su heterodoxia— hacia los sectores conservadores de la política argentina. Su pedido de prologar a Jauretche en su poema gauchesco sobre el alzamiento armado, orientado por radicales en 1933, dio prueba de ello. Aunque con los años el propio Borges ocultó ese hecho y desconoció al citado político. Pero, así como en la época del yrigoyenismo se desarrolló esta explosión cultural, en la década de los treinta —con la crisis económica mundial y el golpe de septiembre— se inicia una reconfiguración de tinte europeísta en materia cultural. En ese clima surgió, en 1931, la revista SUR de la mano de Victoria Ocampo. Ella vinculó a los escritores nativos con la vida literaria europea y norteamericana, y mantuvo un fluido intercambio con intelectuales extranjeros. Esta revista fue la referencia cultural de aquella época. Y, así como el régimen político intentó una vuelta al sistema del patriciado, lo cultural se inclinó a una visión europeizante, siendo SUR la que fijó el rumbo a la superestructura cultural dominante, junto a los suplementos culturales de los periódicos del patriciado: La


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En esos recuerdos se afianzó un tipo de comunicación jauretcheana, que brindó un sinnúmero de frases de las que se apropiaba FORJA. Entre ellas se encuentran:

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

Su aporte a la comunicación política

Era un orador nato (…) también en sus escritos es Jauretche ante todo un orador y por eso logra tan amplio alcance al público. (…) Sus salidas eran famosas. Nosotros las usábamos en nuestro proselitismo; las teníamos clasificadas. Era divertido; narraba con graciosa amenidad casos, cuentos, anécdotas (…) y estas historias entraban en su argumentación a manera de apólogos (Rodino, 2003: 32).

FORJA Y LA PATRIA GRANDE

Prensa y La Nación. Allí se publicaron textos de gran calidad pero que se alejaban de una concepción nacional y que, a largo plazo, se constituyeron en la “Policía Intelectual” del liberalismo, tal como lo definió el polemista argentino Ramón Doll (2007). Volviendo a la impronta de Jauretche, en sus textos hallaba el estilo de “testimonio periodístico”, donde el “yo” describe su entorno a través de temas cotidianos y de interés general con un desarrollo de corta extensión. Allí el autor y el narrador son el mismo y, a través de su relato referencial, remite sin mediación a una realidad extra textual. En este caso señala las formas de corrupción y dependencia que existieron en su época. De esta manera, el narrador pasa del “yo” a un “nosotros” por medio de la descripción de su entorno (ver Rodino, 2003). Resulta igualmente particular su utilización de seudónimos, ya sea el de Mr. Pickwick en Señales, Julián Barrientos en La Víspera, y Juan Fabriquero en la revista Descamisada. De esta forma era “otro” quien señalaba posturas que el propio autor no podía rubricar directamente. También reafirmó un estilo de “estrategia para-académica”, donde procuró potenciar la difusión con un sentido creativo. Este estilo pudo aplicarlo en mítines espontáneos, buscando persuadir en el “cuerpo a cuerpo” en una tarea militante de sacrificio y lucha constante. A esto debe añadirse su capacidad de polemista y orador. El forjista Roque Raúl Aragón hizo referencia de las cualidades oratorias de Don Arturo, sosteniendo que:


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1. Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre, impactante por su síntesis y su significación. 2. Sólo FORJA salvará al país, reafirmando sus metas elevadas y su entrega política. 3. Patria, Pan y Poder al Pueblo, en sintonía con eslóganes de fuerza y síntesis doctrinal, propia de los movimientos políticos modernos, tales como los bolcheviques y la Falange Española. 4. ¿Los argentinos somos zonzos?; incorporando el lunfardo (argot) de Buenos Aires. 5. ¡Sólo hay un Nacionalismo: El Radical! ¡Sólo hay un Radicalismo: El de FORJA!, planteado para reafirmar el forjismo como síntesis entre radicalismo y nacionalismo, a la vez de ratificar su legado.

También en el terreno de la simbología, si bien FORJA mantuvo algunos atributos radicales (por ejemplo el escudo, los colores rojo y blanco y la boina blanca) incorporó otros como: 1. El símbolo de La Pirámide de Mayo, como elemento inte-

grador de las corrientes del cauce nacional, ya que “FORJA opone la Argentina de la Pirámide de Mayo emancipadora y popular a la oligárquica Argentina del obelisco”. 2. Un cancionero propio como la Marcha de la Guardia Forjista de Jauretche o la Milonga sobre FORJA de Manzi, ambas de contenido combativo y que reafirman su identidad. 3. La identidad forjista, expresada en sus prácticas y lenguaje internos, que llevó a que —en su trato, saludos personales y cartas entre los militantes— imperase un fuerte espíritu de cuerpo (por ejemplo: un abrazo forjista; abrazos y FORJA; reciba un abrazo cordial y la seguridad de que SÓLO FORJA SALVARÁ AL PAÍS; en hermandad forjista; etc.) (ver Eduardo Rosa citado por Rodino, 2003: 57-96).


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De lo que careció FORJA fue de una gráfica acorde a los tiempos de la comunicación de masas y la propaganda, tal como tuvieron los demás partidos políticos. En este caso, los forjistas se concentraron mucho más en el texto, aunque el lenguaje de Jauretche fue rico en imágenes, comparaciones, metáforas y significantes. También debe valorarse el aporte de Jauretche al difundir e incorporar palabras en el vocabulario político nacional como “cubismo”, “intelligentzia”, “vendepatria”, “oligarca” y “cipayo”.

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

Su aporte a la comunicación política

conclusión

FORJA fue una experiencia frustrada en lo político electoral, pero exitosa en la transmisión de un legado que intentaba pensar la comunicación y divulgación de nuestras condiciones de dependencia hacia el pueblo argentino. En cuanto a su relación con América, las acciones de FORJA constituyeron un intento de asumirse como integrantes de América Latina, frente a la tradición política argentina de desvinculación con nuestro continente. Sus relaciones con grupos y líderes de América abrieron el camino a otras miradas sobre la lucha antiimperialista. La llegada de Perón al poder revitalizó el rol forjista de ser iniciadores de nuevas formas de comunicación política. Aunque el movimiento peronista resignificó muchas de sus consignas, amplió sus miradas a los sectores del trabajo y dotó de una nueva dinámica la política argentina. Jauretche, después de FORJA, siguió peleando a través de sus textos, en diversos medios gráficos como la revista Descamisada, utilizada para apoyar a Perón en 1946 y siendo la contraparte de la revista humorística Cascabel. Tras su alejamiento de la función pública bonaerense no tuvo medios disponibles para expresar sus posturas críticas al peronismo. Sólo pudo empezar a escribir en el periódico El Líder tras la caída de Perón en octubre de 1955, pero la intervención, al inicio del gobierno dictatorial, de Aramburu terminó con esa experiencia. Aunque pudo publicar aisladamente en Argentina, tomó la decisión de impulsar El 45, como hoja de combate contra la revolución libertadora, bajo el lema: “Ya no son campanas de palo las razones de los pobres” (Díaz, 2007: 113).

FORJA Y LA PATRIA GRANDE

A modo de


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Su prédica en la Revista Qué, junto a Raúl Scalabrini Ortíz, en un claro apoyo a la línea frondizista, su participación en la nacionalista Azul y Blanco o en Mayoría de los hermanos Jacovella, muestran cómo empleaba todas las posibilidades que los medios de comunicación políticos brindaron durante la proscripción al peronismo. A partir de 1955 surgió el Jauretche ensayista con libros como Manual de zonceras argentinas y El medio pelo en la sociedad argentina, pero sin descuidar al periodista de artículos de fondo, que también respondía cartas de lectores en Santo y Seña, La Hipotenusa y La Gazeta. Aún antes de la vuelta de Perón y su participación en el gobierno peronista, su figura se convirtió en referencia de las jóvenes generaciones políticas, que encontraron en él un luchador coherente en obra y vida. Si su suerte política fue adversa, triunfó su palabra en la difusión de un pensamiento nacional de liberación. Finalmente, el papel de la prensa forjista está aún por revisarse, ya que su impronta sigue generando estudios y suscitando adhesiones, que la toman como punto de partida para las nuevas políticas de liberación nacional.


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NÚCLEO DE DESARROLLO SOCIALISTA LA LIMONERA

Modelo educativo para un proyecto productivo sustentable fundado en la organización popular Ana Felicien Venezuela


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Resumen En la Gran Caracas, la ocupación territorial ha estado marcada por la falta de planificación y la exclusión de “mayorías” en el acceso a los servicios básicos. Así surge la propuesta comunitaria del Núcleo de Desarrollo Socialista La Limonera, a la que asignan un área territorial, y que procura la incorporación de la comunidad a través del programa Misión Vuelvan Caras. El proyecto considera la formación política y agroecológica con atención al saber popular y la participación protagónica. En esa área se cultivan varios rubros de hortalizas y se crían animales menores. Igualmente se considera la incorporación de familias afectadas por lluvias, a partir de iniciativas de la organización popular. Palabras clave Comunas Socialismo Auto-sustentabilidad Poder popular

Centre Urbain du Développement Socialiste La Limonera Modèle éducatif pour le développement durable des projets productifs basés sur l’organisation populaire

À la Gran Caracas, l’occupation du territoire a été marquée par le manque de planification et par l’exclusion de la plupart de la population en ce qui concerne l’accès aux services élémentaires. Pour donner une solution à ce problème, la proposition communautaire du Centre Urbain de Développement Socialiste La Limonera est née. Cette proposition comprend l’assignation d’un espace physique et l’inclusion de la communauté par le programme Misión Vuelvan Caras. Le projet considère la formation politique et agro écologique concentrée sur le savoir populaire et la participation. Dans cette zone, plusieurs types de légumes sont cultivés et des animaux de petite taille sont élevés. De même, à partir des initiatives de l’organisation populaire, l’inclusion des familles affectées par la pluie est considérée. Mots clés Communautés Socialisme Auto-durabilité Pouvoir populaire


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Core of Socialist Development La Limonera Educative Model for a productive and sustainable project from popular organization

In Caracas, the population has been affected by the lack of planning and the exclusion of the “majorities” in the access to basic services. In that sense, Núcleo de Desarrollo Socialista La Limonera created a community proposal, in which a territorial area is assigned, and community can get involved through Misión Vuelvan Caras. The project consists in the political and agroecological formation to develop the popular knowledge and the leading role for the harvesting of a variety of vegetables and the rearing of small animals. Likewise, the project takes into consideration the incorporation of families affected by the rainfalls through the initiatives of the popular organization. Key words Commune Socialism Auto-sustainability Popular power

Núcleo de Desenvolvimento Socialista La Limonera Modelo educativo para um projeto produtivo sustentável fundado na organização popular

Na Gran Caracas, a ocupação territorial tem sido marcada pela falta de planificação e a exclusão da “maioria” no acesso aos serviços básicos. Assim foi que surgiu a proposta comunitária de Núcleo de Desarrollo Socialista La Limonera, o qual trabalha numa área territorial para procurar a incorporação da comunidade através do programa Misión Vuelvan Caras. O projeto considera a formação política e agro-ecológica com atenção no saber popular e a participação protagónica. Nessa área, cultivam-se vários grupos de hortaliças e criam-se animais pequenos. Igualmente considera-se a incorporação das famílias afetadas pelas chuvas, a partir de iniciativas da organização popular. Palavras chave Comunas Socialismo Auto-sustentabilidade Poder popular


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Una alternativa al totalitarismo urbano,

desde el aprendizaje para la agricultura sustentable La llamada Gran Caracas comprende el área metropolitana, que agrupa tanto a la ciudad de Caracas como a los municipios Baruta, Chacao, El Hatillo y otras zonas cercanas a los estados Miranda y Vargas. En esta área reside alrededor de una sexta parte de la población nacional. Allí, la dinámica de ocupación territorial se ha dado sin planificación, constituyendo el principal espacio de migración de las comunidades campesinas del país, en busca de mejores condiciones de vida. Históricamente y, como en toda la región latinoamericana, estas comunidades estaban excluidas de esas “mejores condiciones” y pasaron a formar parte de las poblaciones marginales. Se ubicaron en territorios con alta vulnerabilidad, alejados de los lugares de trabajo y con graves limitaciones en el acceso a la salud, educación y alimentación. En el marco del proceso de transformación social venezolano, uno de los aportes más relevantes es la atención sobre el aprendizaje en torno a experiencias comunitarias que propongan alternativas de vida ante este proceso de exclusión, vivido como consecuencia de la imposición e implementación de los modelos de desarrollo importados.


HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

Modelo educativo

En ese sentido, una de las propuestas, que se ha impulsado como componente de la planificación para esta transformación social, es la de desarrollo territorial endógeno sustentable. Según Alonso (2007), se trata de un concepto que articula el contexto social, ecológico y territorial, en busca de soluciones específicas para problemas y necesidades particulares de una comunidad. Así, esta premisa se ha venido implementando a través de los núcleos de desarrollo endógeno. El Núcleo de Desarrollo Socialista (NUDES) La Limonera es un proyecto comunitario impulsado por la Cooperativa Agropecuaria La Limonera en el centro del municipio Baruta. En este se propone la creación de un espacio de desarrollo endógeno centrado en la agricultura sustentable como elemento fundamental del área productiva. Además, considera la vivienda como servicio público, la educación robinsoniana y la salud integral. De esta forma, la propuesta constituye una alternativa de vida a la actual dinámica de ocupación laboral del lugar, caracterizada principalmente por la localización de sitios de trabajo alejados de la comunidad que incrementan los usuales embotellamientos del tráfico. Asimismo, esta dinámica puede formar parte del llamado totalitarismo urbano (López García y López López, 2003), conducido por la lógica mercantil de la gestión del territorio. Totalitarismo que elimina de las cercanías de la ciudad toda actividad del sector primario, aumentando la dependencia al mercado e imponiendo el dinero como mediador de todos los procesos sociales urbanos. El área destinada para este proyecto la conforman 194 hectáreas asignadas por el Instituto Nacional de Tierras (INTI). De estas, 33 hectáreas fueron atribuidas para custodia de la Cooperativa La Limonera, que realizó la propuesta del proyecto NUDES La Limonera, considerando la incorporación de la comunidad en el marco del programa educativo gubernamental Misión Vuelvan Caras. Dicho programa tuvo como objetivo fundamental impulsar la participación de las personas en condiciones de exclusión laboral y económica, a fin de estimular la actividad productiva en comunidades en situación de pobreza, en el marco de la aplicación y promoción del desarrollo endógeno. Así, la propuesta ha

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tenido como misión “construir una comunidad digna de modelar por su significación social y productiva como por su sentido de corresponsabilidad y solidaridad para con sus asociados, vecinos y la República” (Misión Vuelvan Caras, 2004). Actualmente se siembran, en una casa de cultivo protegido, diferentes rubros de hortalizas como: pimentón, cebolla, cebollín, lechuga, cilantro, remolacha, repollo, pepino, ají y albahaca. Estos se distribuyen, como CVA (Cultivos Varios) y FONDAS, en los mercados populares. Asimismo, se destinan para autoconsumo en el comedor comunitario del NUDES y se comercializan localmente a precios justos. Igualmente se crían animales menores como gallinas y conejos, que también son comercializados de manera local. Para acompañar y fortalecer la participación comunitaria en este proyecto, se ha implementado un programa de formación sociopolítica en la Escuela de Formación Samuel Robinson. Dicho programa surgió a partir de un diagnóstico participativo realizado en la comunidad. Esta “es una escuela popular para elaboración de cultura y como espacio de organización política para el debate de ideas y reflexiones, que parte del saber popular como instrumento de lucha, para transformar al pueblo en participante y protagonista de su historia, constructor de los saberes basados en experiencias adquiridas en contacto con las comunidades y sus necesidades sentidas” (NUDES La Limonera, 2009).


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La agroecología para

la educación popular: el diálogo de saberes para la transformación social y la inclusión En esta misma escuela se ha venido conduciendo colectivamente una experiencia de aprendizaje en torno a la agroecología. Y, bajo la premisa de Samuel Robinson: “aprender haciendo”, el programa de agricultura sustentable está orientado en función de los siguientes objetivos: 1. Contextualizar y dar relevancia, en el orden político, a la agri-

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Para lograr estos objetivos, el debate es conducido en torno a un temario aprobado en asamblea a partir de una propuesta inicial y la dinámica presentada en la figura 1. La dinámica es de participación abierta, involucrando desde los niños de la comunidad hasta adultos mayores que participan en la cooperativa La Limonera. Otras actividades consideradas e incorporadas en el desarrollo de este proyecto son: el rescate de semillas, de saberes locales y de los movimientos sociales de agricultura campesina, indígena y alternativa, que incluyen una dimensión política explícita en el debate sobre las acciones colectivas necesarias para la soberanía alimentaria, y que están orientados a promover el reconocimiento de la dimensión agricultora en la identidad urbana. Identidad

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cultura urbana sustentable en el actual proceso de transformación social venezolano, debatiendo especialmente sobre la vulnerabilidad y dependencia alimentaria de la Gran Caracas. 2. Promover la valoración del conocimiento campesino, como aspecto fundamental e impulsador para la construcción colectiva de una nueva identidad urbana. 3. Fomentar el surgimiento de nuevas habilidades y nuevos modos de relacionarnos con el territorio, a través de prácticas cotidianas de agricultura en la ciudad. 4. Conocer los aportes de la agricultura alternativa: enfoque de agroecosistemas, agricultura orgánica, agroecología, agricultura sustentable, entre otros, para su aplicación en la agricultura urbana.


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que ha sido casi erosionada por la dinámica de migración del campo a la ciudad, motorizada por la hegemonía citadina de las políticas desarrollistas. Así, este proceso de aprendizaje colectivo se fundamenta en los llamados “momentos dialécticamente relacionados” en los que se identifica; un primer momento para entender, con sentido crítico, la realidad comunitaria, y un segundo momento de acción transformadora de dicha realidad.

Figura 1. Esquema integral del proceso de aprendizaje

DIMENSIÓN TEÓRICA

DIMENSIÓN PRÁCTICA

Clases

Trabajo en el conuco

Discusiones y lecturas en grupo Cine foros

Cultivo de semilleros Cayapas (jornadas de trabajo voluntario) Intercambio de experiencias

Dinámica de la participación Inclusión y participación de todos y todas (desde niños y niñas hasta adultos y adultas mayores) Estructura horizontal de la facilitación

Enfoque del aprendizaje Diálogo de saberes Aprendizaje desde la colectivización Recreación de la identidad urbana a través de la práctica de la agricultura

Elementos incorporados Rescate de semillas y saberes locales Prácticas para el manejo ecológico del cultivo Movimientos sociales y agricultura sustentable


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El elemento de planificación

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Modelo educativo

A partir de este proceso de aprendizaje, se ha venido construyendo también una experiencia de planificación agroecológica con diferentes alcances temporales y espaciales. Alcances que son complementarios a todo el proyecto NUDES La Limonera. Así, desde la Escuela de formación se han desarrollado diferentes actividades. A corto plazo: la transición del manejo convencional al manejo ecológico de la unidad de producción. Para ello se llevó su propuesta a la asamblea —espacio para la toma de decisiones— y, posteriormente, se acordó: la planificación y cultivo de semilleros, y la intervención de “cayapas”, programadas para actividades de saneamiento de sustrato, siembra y aplicación de biocontroladores y biofertilizantes. A largo plazo: se llevó a cabo un taller de planificación participativa en el área productiva del NUDES La Limonera. El taller tuvo como objetivo programar colectivamente los lineamientos generales de uso del área productiva del NUDES en el marco de la agricultura sustentable. Asimismo, se generó una propuesta comunitaria de planificación del territorio, aprobada en asamblea popular, de carácter vinculante, en el marco de los artículos 5, 70 y 305 de la CRBV. De esta forma, se definieron los criterios para el ordenamiento del uso sustentable del NUDES. Para ello se hizo un recorrido de reconocimiento ecológico del territorio en el que: Se evaluó como prioridad, para toda el área productiva, la necesidad de diseñar e implementar un plan de manejo y aprovechamiento de las aguas de lluvias, así como de recuperación de suelos, debido a la grave situación de deterioro que presenta toda el área por procesos erosivos.

NÚCLEO DE DESARROLLO SOCIALISTA LALIMONERA

para el aprendizaje popular en agroecología


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Igualmente se precisaron los lineamientos de uso del área productiva, considerando las potencialidades y limitaciones de las diferentes zonas de dicha área y los elementos de ordenación sustentable bajo el enfoque agroecológico. Entre las demarcaciones establecidas se reconocieron: una zona de restauración ecológica para las áreas más degradadas, zonas para frutales y cultivos hortícolas, zona de cría de animales y producción de materia orgánica, zona de acopio y procesamiento de alimentos, entre otras.

De lo coyuntural a lo estructural

Retos para la consolidación del proceso de transformación venezolano desde el NUDES La Limonera La crisis que enfrentamos en el país en términos sociales, ecológicos y económicos, causada por el impacto devastador de las lluvias sobre gran parte del territorio nacional, ha afectado a miles de familias y revela la necesidad de superar las causas estructurales que hacen periódica la aparición de damnificados en diversas zonas del país con cada ciclo de lluvias. De esta forma, en esta última experiencia, los estragos han generado una situación de emergencia evidente. Debido a la magnitud de los daños generados por esta crisis climática y la necesidad de dar respuestas oportunas, planificadas y estructurales a esta coyuntura, que ha dejado a las familias afectadas sin viviendas ni acceso a servicios, desde el NUDES La Limonera, se ha presentado este proyecto comunitario. En este se incorpora a las familias afectadas por las lluvias por medio de la formación política y la consolidación del área productiva agroecológica. De esta manera se plantea alcanzar la sustentabilidad de esta experiencia productiva. Es, en este sentido, que la propuesta busca dar respuesta a dos realidades. La primera corresponde a la necesidad de promover soluciones estructurales alternativas ante la exclusión de las comunidades populares y que, en última instancia, se traduce en familias damnificadas, afectadas por las lluvias y por la ocupación de zonas marginadas de los servicios y las oportunidades de trabajo. Y la segunda corresponde al impul-


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so de las iniciativas comunitarias para el desarrollo endógeno sustentable. Consideramos, de esta forma que, desde la consolidación de propuestas fundadas en la organización popular, en el aprendizaje colectivo y en la sustentabilidad podrá avanzarse en el acabamiento de la exclusión y sus consecuencias, no sólo en términos sociales sino también ambientales. Así llega a fortalecerse el ejercicio de la legítima democracia participativa y protagónica con un sentido más ecológico y más plural, en cuanto no sólo se incorporan las necesidades actuales, sino también las futuras.

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ABRAZANDO LA NUEVA CIENTIFICIDAD

Una vivencia transformadora al abrigo de papas, pรกramos y campesinos Liccia Romero Venezuela


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Resumen A partir de la experiencia de investigación participativa con campesinos dedicados a rescatar las papas nativas andinas de Venezuela, el artículo retoma las bases conceptuales y vivenciales que llevaron a su autora a abrazar el compromiso con un cambio paradigmático de las ciencias, reivindicando lo social, lo histórico y lo particular como parte constitutiva y condicionante del “conocimiento pertinente”. Reflexiona sobre el intercambio con otras formas de conocimiento más apropiadas para tender puentes entre las subjetividades construidas a partir de dos perspectivas: la tecno-científica y la históricasocial. Este intercambio es fundamental para que las ciencias puedan contribuir con respuestas concretas frente al colapso actual de la relación sociedad-naturaleza y su expresión en las crisis medioambientales, alimenticias y poblacionales. Palabras clave Ciencia y saber comunitario Sociedad-naturaleza Alimentación Soberanía

Embrasser la nouvelle scientificité Une expérience de transformation à l’abri des pommes de terre, landes et paysans

À partir de l’expérience de recherche participative avec des paysans consacrés à récupérer les pommes de terre autochtones de la région andine du Venezuela, l’article reprend les bases conceptuelles et d’expérience qui ont mené l’auteur à prendre l’engagement avec un changement paradigmatique des sciences en revendiquant l’élément social, historique et particulier comme partie constitutive et déterminante de la « connaissance pertinente ». L’article réfléchit aussi sur l’échange avec d’autres formes de connaissance plus appropriées pour créer des connexions entre les subjectivités construites à partir de deux perspectives : la technoscientifique et l’historique-sociale. Cet échange s’avère fondamental pour que les sciences puissent contribuer avec des réponses concrètes vis-à-vis du collapsus actuel de la relation sociéténature et son expression dans les crises de l’environnement, alimentaires et de population. Mots clés Science et savoir communautaire Société- nature Alimentation Souveraineté


71 Hugging a new scientific nature A new form of protecting potatoes, moor and country people

From the experience of investigating together with country people dedicated to rescue the potatoes from Venezuela’s Andes, the article retakes the conceptual and experiential basis that leads its author to compromise herself to cause a paradigmatic change of science, restoring the social, historical and/or particular knowledge as constitutive and conditioning part of the “pertinent knowledge”. It also reflects on the exchange with other forms of knowledge that are more appropriate in order to have a bridge between the subjectivities made from two perspectives: the techno-scientific and the historical-social. This exchange is fundamental for sciences to be able to contribute with concrete responses before the current collapse of the relation society-nature and its expression in the environment, food and population crisis. Key words Science and community knowledge Society-nature Food Sovereignty

Abraçando a nova cientificidad Uma vivencia transformadora ao abrigo de batatas, páramos e camponeses

A partir da experiência de investigação participativa com camponeses dedicados a resgatar as batatas nativas andinas de Venezuela, o artigo retoma as bases conceptuais e vivenciais que levaram à autora a se comprometer a mudar paradigmaticamente as ciências, reinivindicando a sociedade, a historia e a particularidade como parte constitutiva e condicionante do “conhecimento pertinente”. Reflexiona sobre o intercambio com outras formas de conhecimento mais apropriadas para criar pontes entre as subjetividades construídas a partir de duas perspectivas: a tecno-científica e a histórica-social. Este intercambio é fundamental para que as ciências possam contribuir com respostas concretas frente ao colapso atual da relação sociedade-natureza e sua expressão nas crises do meio ambiente, alimentação e população. Palavras chave Ciência e saber comunitário Sociedade-natureza Alimentação Soberania


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Quince años

me separan ya del inicio de mi carrera científica universitaria, y continúo resistiéndome a participar de ese andar obediente que ejercen la mayoría de mis colegas, que asumen el oficio como si este se justificara por sí mismo. El supuesto convencional postula que la investigación científica, en tanto que busca verdades, es buena, y no requiere de mayor reflexión, ni de cuestionamiento, siempre que se adapte bien al sistema de conocimiento hegemónico que impone su poder sobre la generación, la transmisión y la valoración del conocimiento mismo. Escribo este artículo para argumentar mi fuerte diferencia frente a esta perspectiva. Nuestro quehacer requiere hoy más que nunca que lo interpelemos desde el “para qué” más que desde el “por qué”. Y esa interrogación espera por respuestas construidas desde una reflexión y desde un cuestionamiento que cada investigador o investigadora debe plantearse para dejar de ser una simple “pieza del sistema”, asumiendo los riesgos de responder desde su propio ámbito de experiencia y de exploración conceptual, en un contexto sociopolítico fuertemente retador e inestable. Pero no existe una única respuesta del “para qué” investigar o publicar, sino muchas, tantas como la subjetividad de quienes actuamos en este campo podamos desarrollar, pero, eso sí, en permanente interacción con la realidad que construimos y que a la vez nos construye.


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Una vivencia transformadora

Debo aclarar que mi desacuerdo no proviene de que me haya “ido mal” actuando dentro del sistema científico hegemónico durante estos 15 años. Por el contrario, nuestro sistema de evaluación y promoción científica, concebido bajo el paraguas ideológico del gran suprasistema de investigación de los países industrializados del norte, calificó positivamente mi trabajo dentro de las Ciencias Exactas en Agricultura y Ambiente. Pero fue precisamente en ocasión de ese “éxito” que surgió en mí la necesidad de manifestar y de someter a debate este posicionamiento subjetivo de pensar los “para qué” debemos pensar. A partir de allí admití públicamente una inconformidad: se trata de la contradicción que existe en un quehacer denominado “ciencias exactas de la agricultura y del ambiente”. Entre las cosas que componen la larga lista de fenómenos y de procesos que están fuera del alcance de la exactitud del cálculo y de lo predecible, sin duda la agricultura y el medio ambiente son unas de las primeras. Ambos establecen relaciones complejas en las que el medio ambiente regula y potencia la agricultura, pero la agricultura a su vez ordena o desordena los procesos medioambientales. En este sentido, lo que he podido tomar de las llamadas ciencias exactas, como soporte para comprender y para pretender intervenir en la relación entre ambiente y agricultura, ha resultado en una práctica inexacta, e incluso, en algunas situaciones, en una práctica alejada de toda posibilidad de éxito. Porque la relación agricultura-medioambiente es la concreción en un tiempo y en un espacio de las decisiones que toman los agricultores, encarando una batalla permanentemente con lo impredecible. Por ejemplo, la agricultura en el páramo es una práctica que se recrea día a día, que todos los días vuelve a comenzar, tal vez porque se trata de un ambiente de ciclos diurnos extremos (Monasterio, 1980): “verano en el día, invierno en la noche” es la metáfora que mejor describe su condición. Pero esto es sólo el comienzo: heladas inesperadas, plagas irreductibles, importaciones legales e ilegales, precios extraordinariamente oscilantes, funcionarios indiferentes y prestamistas inmisericordes, todos conforman un entorno caótico para la toma de decisiones que desborda

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cualquier sofisticación racional con la que queramos describirlo e interpretarlo. ¿De qué se valen los agricultores para recrear su difícil oficio, en condiciones ante las que otras personas sencilla y llanamente se paralizan? Los agricultores y sus decisiones conforman un campo en el que todos los modelos, llámense cualitativos, cuantitativos o de cualquier otra índole, generalmente fracasan. Tenemos entonces frente a nosotros un raro objeto de estudio; uno que no es posible objetivar y que por el contrario se desdibuja y se reconstituye continuamente. Y lo peor: no obedece a leyes que puedan predecir su comportamiento. ¿Qué hacer? ¿Acaso cambiar de objeto de estudio, elegir uno que sí sea razonable? Eso sería, sin duda, sensato. Pero sucede que a algunos de nosotros la sensatez no nos satisface, y continuamos en la búsqueda de respuestas hasta toparnos con un descubrimiento poderoso: por lo general los fenómenos son impredecibles (o lo impredecible es una característica fundamental de los fenómenos). Por tanto, la solución no es cambiar la pregunta o el objeto de estudio, sino nuestro modo de responderla y de encararla. Esta posición fue la que me llevó a tomar el camino de una “nueva cientificidad” (Morin, 1995) llamada en ocasiones “transdisciplinaria”, pero que yo prefiero nombrar con una expresión que viene ganando espacios teóricos desde hace más de dos décadas, a saber: “restitución de la ciencia a los sujetos y del sujeto a la ciencia” (Fried Schnitman, 1995). Pero tomar ese camino implica reconocer que nuestro sistema de conocimiento tiene límites importantes, que nos movemos en un espacio de certezas con un techo relativamente bajo, y que cuando traspasamos ese techo debemos navegar con otros instrumentos, ciertamente desconocidos. Se trata de un camino en el que podemos hallar esperanzas, pues en él podemos plantearnos la posibilidad de superar nuestras torpezas y hasta de sofisticar nuestra forma de conocer, de buscar complementariedades y de entablar diálogos con formas distintas del conocimiento. Mi participación en ese diálogo comenzó en el año 2000, cuando, por causa de mi proyecto formativo doctoral, me mudé del piso ecológico de la selva tropical al páramo. Con la mudanza hacia el páramo entré en contacto con un nuevo tipo de relación: la rela-


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ción de la observante observada; observada por el ojo acucioso del campesino paramero. Al principio, y durante cierto tiempo, permanecí ajena a la existencia de esta relación. Engolosinada con los resultados tan elegantemente justificables que se logran bajo el juego de las relaciones causales, sentía que era yo la que observaba y hasta la que descubría. El juego continuó hasta que mis hoy amigos campesinos tuvieron un gesto de compasión por mí, y decidieron retar mi sensibilidad enviándome señales que afortunadamente supe interpretar. Estas señales decían: “para de contarnos, de medirnos y de interrogarnos. En cambio míranos, estamos aquí, somos una entidad viva en toda su integridad. No necesitamos tu discurso, necesitamos tu participación”. La oportunidad de una nueva mirada y de un nuevo tipo de relación con el mundo campesino me influyó para producir un trabajo que en el 2003 titulé: “Hacia una nueva racionalidad socioambiental en Los Andes paperos de Mérida. ¿De qué depende?” (Romero, 2003). En este trabajo me planteaba el escenario de una posible alianza científico-campesina para intervenir en la construcción de la comunidad rural paramera usuaria a la vez regeneradora de sus ecosistemas de base y de sus servicios ambientales. A partir de entonces he intentado probar esta hipótesis de trabajo, y lo que sigue a continuación es mi interpretación de las señales percibidas en un recorrido por tres espacios de actuación: el local-vivencial en relación directa con el campesinado paramero, el académico formativo en la institución universitaria de la cual soy parte, y el de la participación sociopolítica en la que rige una dinámica que nos desafía a definirnos frente a opciones divergentes.


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La investigación y los aprendizajes con el campesinado paramero

Las vivencias con el campesinado andino me han permitido experimentar que es posible formular, diseñar y arribar a resultados valiosos bajo esquemas de investigación-acción participativa. Lo de participativo aquí no se refiere sólo a que nuestra indulgencia disciplinaria les permita a los campesinos participar de ciertos procesos del conocimiento, sino, sobre todo, a la relación y a la vivencia que deben tener los científicos con los campesinos. Cuando comencé a relacionarme con el problema de la desaparición de las semillas de papas nativas en Los Andes de Venezuela sentía que estaba representando un papel de descubridora de los nichos agroecológicos de estas semillas. ¿De qué otra forma puede calificarse todo un esfuerzo de reconocimiento, caracterización, búsquedas en el campo, localización con GPS de unas semillas que los campesinos simplemente se limitaban a contarte por dónde podrían estar? Durante casi dos años me dediqué a desempeñar, lo mejor que pude, el rol de la científica objetiva. Después de un trabajo intenso, casi todo estaba listo para que me uniera a la corriente de una publicación convencional: tenía los materiales y los métodos, los resultados con cifras convincentes sobre la ausencia de las papas negras, pero era absolutamente indolente frente al hecho trágico de su desaparición. Por supuesto, tenía también la discusión de los resultados y las infaltables conclusiones con las que cerraría el artículo, salvaría mi corresponsabilidad y limpiaría mi conciencia.


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Pero cuando el juego terminó y comencé, no sólo a medir sino a vivir lo que estaba frente a mis ojos, me di cuenta de que yo sólo descubría las papas que los campesinos, guiados por su conocimiento vivencial y holístico, querían que yo descubriera. No era un proceso que hubiera comenzando a partir de mi presencia, sino a pesar de mi presencia. Cuando comencé a vivenciar, más que a investigar, pude percibir que una semilla de papa nativa no es sólo la simiente de un agroecosistema tradicional andino. Es una especie de tesoro disminuido y añorado que no se revela a cualquiera, sino a quien se le tiene una confianza particular. Es un ente al que se guarda o se recuerda con respeto, que se valora como una opción estratégica alimenticia y como la posibilidad de revivir el placer de la alimentación. Es una papa que se guarda y se conserva a contracorriente porque no sólo “son las mejores para comer”, sino también porque se sabe que “es la papa más guapa para el hielo y para la plaga”, pero que “la gente las dejó acabar por estar con la rinda de las papas, esas papas maricas que siembran ahora en todos lados y que no hay helada que puedan aguantar”. Palabras más, palabras menos, esas fueron expresiones de doña Cándida Rosa en el páramo de Gavidia y de otros campesinos y campesinas mayores con los que comencé a vivenciar esta realidad de las papas nativas. Les pido ahora que comparen esta contundente visión campesina en los páramos de Mérida con el siguiente argumento del investigador Carl Sauer, jefe del Departamento de Geografía de la Universidad de California, Berkeley, que fue uno de los pocos que en su momento previó los efectos devastadores de la introducción de la llamada revolución de las semillas de alto rendimiento en las ecorregiones de origen y diversificación agrícola. Según Stephen Marglin (2000) en su libro Hacia la descolonización de la economía, Sauer se opuso claramente a esta introducción intencionada que promoviera la Fundación Rockefeller entre 1940 y 1960, en los territorios de México y hasta el sur de Chile, y que hoy conocemos con el caprichoso nombre de Revolución Verde. Actuando en su condición de consultor de dicha Fundación, Sauer escribió en un informe fechado en 1942, desde la isla de Chiloé, lo siguiente:

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Hay un amplio rango de papas domésticas (que son buenas y crecen bien) y estuvieron trabajando con semilla de papa canadiense. Quisiera informar con satisfacción que las papas canadienses son un fracaso. Esa, me temo, es la mentalidad agrícola normal. Aquí se está en el hogar ancestral de todas las papas no andinas, con una desconocida riqueza genética, y lo primero que tratan de hacer es introducir plantas de las grandes regiones comerciales y destruir lo que es suyo. Y esto no es porque alguna de sus plantas nativas sea inadecuada. El grupo agrícola más pequeño imita al más grande. Temo que si va a Sudamérica un número suficiente de agrónomos entrenados en Cornell y California exterminarán los miles de años de cruzamientos de plantas. El chilote, felizmente, al contrario del resto de los chilenos, es culturalmente resistente (sinónimo de atrasado) (citado por Marglin, 2000).

Por supuesto, Sauer no fue el más exitoso y connotado empleado de la Fundación Rockefeller, ni mucho menos obtuvo reconocimiento de sus pares científicos, a pesar de que no se equivocó en su interpretación ni en sus retadoras predicciones. Propuse comparar los argumentos campesinos con los de un científico involucrado en la Revolución Verde para poner en evidencia que la capacidad para una reflexión inteligente, que permita una perspectiva predictiva correcta, no es privativa de la formación académica o científica. Es claro que los campesinos manejan también un pensamiento estratégico frente a las contingencias del medio ambiente, independientemente de que su táctica para el manejo agrícola en el presente haya sido minada por la modernización agrícola. Cuando los campesinos se resisten a aceptar los argumentos tecnocientíficos que promueven cambios en la agricultura, estos son desvalorizados por los modernizadores, no tanto por carecer de bases científicas, sino porque representan una traba en la desarticulación del tejido sociocultural campesino, paso clave para desplazar su fe en los Ches y en los amos de las lagunas a la fe en las casas comercializadoras del agro-negocio mundial de las semillas y de los agroquímicos.


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Por esta vía de reflexión, comprendí que un grupo de campesinos y de campesinas que cuentan con solidez predictiva y con capacidad de pensamiento estratégico son los aliados claves para concebir un programa de investigación en el rescate de las papas nativas, y que lograr esta alianza pasaba por aprender a dialogar con sus señales. Eso fue lo que hice y hago gracias a que los campesinos no tienen prejuicios para trabajar con científicos, siempre que sea en términos de mutuo respeto y de participación; el inicio de esta vivencia es lo que reconstruyo en el artículo que escribí en el año 2005 (Romero y Monasterio, 2005).

La alianza científico campesina

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Una vivencia transformadora

Paso ahora al tema del ámbito institucional académico que me es propio: la Universidad de Los Andes de Mérida, en Venezuela. En el aludido trabajo (Romero, 2003) la hipótesis de la alianza científico campesina se sustentaba en la posibilidad de cambios institucionales respecto al carácter y la administración de la investigación universitaria. Debo anticiparme a decirles que a diferencia de mi amplia satisfacción en el plano vivencial con los campesinos, el devenir en este plano de los necesarios cambios universitarios forma parte de mis expectativas decepcionadas. En el momento en que propuse este escenario, comenzaban a florecer iniciativas novedosas como las agendas de investigación orientada, del Consejo de Desarrollo Científico Humanístico y Tecnológico, que es el ente financiador de la investigación en la mencionada universidad. Una de las pocas agendas que lograron estructurarse, no sin pocas dificultades, fue la llamada “Agenda papa”. El motivo de mi buen ánimo de entonces fue que la “Agenda papa” comenzó a desarrollarse como un programa abierto y razonablemente integrador de las unidades de investigación participantes. Fue asimismo un programa osado en el mecanismo de relación con los beneficiarios no académicos de la investigación, pues experimentó con mecanismos paritarios de votación democrática para priorizar los temas de investigación que serían financiados.

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y la universidad: hay señas que cierta ceguera no permite ver


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Desafortunadamente, algo o muchas cosas de la “Agenda papa” incomodaron a ciertos grupos directivos de la universidad, tanto que la agenda murió sin pena ni gloria, a pesar de que representaba una oportunidad para desmontar la absurda posición de “actividad de segunda” que la deteriorada práctica universitaria ha reservado para la investigación. A partir de allí siento que un fuerte retroceso ha ido ocurriendo en la universidad, no sólo en este aspecto de la investigación como actividad adicional, complementaria, mas no fundamental dentro de las funciones universitarias, sino también en la estructuración de un discurso cerrado sobre sí mismo que justifica la universidad como una especie de asociación para la defensa de intereses gremiales y grupales. Así, en este momento la Universidad de Los Andes proyecta la imagen de ser un aparato para la defensa: la defensa del presupuesto, la defensa de la autonomía, la defensa de la dignidad universitaria. No tengo nada en contra de defender estos atributos y componentes de la universidad, si es que alguien aclara para qué vamos a usarlos, más allá que para defender nuestras estrictas conveniencias gremiales. El experimento de la “Agenda papa” me animó hace unos años a pensar que la autonomía, el presupuesto y la dignidad universitaria serían los instrumentos para ponernos en una posición de vanguardia: que retaríamos a la vieja universidad que forma profesionales obedientes para una vida egocéntrica al servicio del capital, que cuestionaríamos esa ciencia que se pretende universal, sin historia y sin contexto cultural ni sociopolítico, que ingresaríamos a la joven corriente que clama por un cambio paradigmático para la “restitución de la ciencia a los sujetos y del sujeto a la ciencia”. ¿Demasiado optimismo, demasiada juventud, demasiado encantamiento paramero? No lo sé.


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Así lo percibo y así lo digo: como institución universitaria, aún enarbolando palabras de vanguardia, hemos retrocedido; buscando una supuesta libertad, nos hemos encerrado. Rectifico entonces una de las condiciones para la alianza científico campesina: sin cambios institucionales sustanciales a la vista, la participación se restringe al proyecto de algunos investigadores y a una parcialidad de la Universidad. Lamento profundamente que este sea el estado de las cosas.

La participación

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El tercer ámbito de consideraciones que anticipé me lleva al escenario socio-político actual, al que entiendo como un contexto en el que se desarrolla una pugna muy desequilibrada entre tres entidades: el Estado, el mercado y la sociedad. En esta pugna, Estado y mercado hacen una alianza exitosa, compartiendo las ventajas que dan la objetividad, la predictibilidad, la planificación y los indicadores. La sociedad, en cambio, es el campo de lo impredecible, de los caprichos humanos y de los desarreglos inesperados, en fin, el campo de la subjetividad. Mercado y Estado llevan hasta ahora la batalla ganada en desmedro de la sociedad, y con amplia ventaja para el mercado. Mercado y Estado se sirven, someten y moldean a la sociedad, y ambos son implacables en esta labor. Para ello cuentan con una ciencia a su medida, con una ciencia que desestima el campo de lo social, pues no puede ni quiere lidiar con esta condición de incertidumbre que lo rodea. La respuesta al “para qué investigar” desde otra perspectiva de lo científico asume ribetes desafiantes, más bien subversivos. Ya no se trata sólo de una diatriba teórica o del placer de una vivencia. Se trata de una búsqueda hacia un conocimiento intencionado, que toma partido, en este caso, en mi caso, por la sociedad. Esta parcialización necesaria hacia lo social la justifico no sólo como un deber ético, dadas las alarmantes y trágicas desigualdades que en el plano de lo económico y de lo político se suceden a escala planetaria, nacional y local, sino como la única esperanza de

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y la búsqueda de un conocimiento transformador


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contribuir con la construcción de una utopía hacia una sociedad humana realizable. Hasta ahora hemos tenido más que suficiente de un conocimiento para la manipulación tanto de lo ambiental como de lo social al servicio del mercado y de un Estado permisivo con los abusos del mercado. Necesitamos contribuir con la esperanza de un conocimiento que reivindique lo social, lo histórico, lo particular frente a los enunciados reguladores políticos y económicos. Sin embargo, lograr la valoración de este tipo de conocimiento no depende sólo de un esfuerzo desde el campo de lo científico, por el contrario, quedándonos en el plano de lo meramente científico enfrentamos la paradoja de que necesitamos conocimientos para ayudar a reconstruir el tejido social, pero que en ausencia de tejido social no puede impulsarse un cambio en la valoración del conocimiento. Creo que la paradoja se resuelve en el plano de la práctica y de la participación social, mas no en el plano de lo teórico-investigativo. Yo he intentado jugar un rol en la búsqueda de la alianza científico campesina. Un rol que me lleva a la actuación como animadora social para ayudar a la autorreflexión sobre cómo ese pequeño y singular grupo de agricultores conservacionistas de papas nativas pueden cobrar conciencia, por sí mismos, de la importancia de su aporte en la reconstrucción de la seguridad alimentaria. Su hazaña de conservar las papas nativas la realizan al margen del Estado, y a pesar del mercado. Por tanto su reivindicación no puede ser usada para seguir engordando más el mercado y la marginación social y política. La participación social es también una oportunidad para la investigación y un espacio de producción de conocimiento. El resultado de esta experiencia pudiera o no traducirse en un artículo científico. Pero esto no es lo importante. Lo que se gana, como afirma Barnett Pearce (1995) desde el construccionismo social, es una sabiduría acerca de cómo funcionan las cosas en el mundo. Lo importante es también que en esta esfera de la participación es posible recrear las estructuras de conocimiento para replantearnos, no sólo el mundo tal cual es, sino el mundo como nos gustaría que fuera. Estos sueños son posibles, y no meras elucubraciones,


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porque en nuestros páramos, en un ambiente donde aparentemente no suceden cosas importantes, están los contraejemplos vivos del absolutismo del mercado y del falso paradigma de que el Estado puede prescindir del saber social. En todo caso, sé que hay cosas, hay sueños, hay utopías pequeñas o grandes que dependen de otras fuerzas. Por el momento acompaño esta pequeña utopía de rescatar unas papas olvidadas y despreciadas por la modernización agrícola, contando en este momento con nuevos aliados dentro y fuera de mi universidad.

Epílogo Quisiera terminar este recuento de mis respuestas a mi interrogación sobre la nueva cientificidad citando a un notable militante del movimiento mundial que aspira a la “restitución de la ciencia a los sujetos y del sujeto a la ciencia”, el físico Ilya Prigogine (1995). Al final de su trabajo “De los relojes a las nubes” nos dice:

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Una vivencia transformadora

Ciencia para conocer, ciencia para transformar, ciencia para dialogar con otros conocimientos y también ciencia para soñar: esta es la visión que, en síntesis, quería compartir.

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No podemos tener la esperanza de predecir el futuro, pero podemos influir en él. En la medida en que las predicciones deterministas no son posibles, es probable que las visiones del futuro y hasta las utopías desempeñen un papel importante en esta construcción. Hay personas que le temen a las utopías, yo le temo más a la falta de utopías. ¿Estaremos asistiendo a un momento de transición de la Humanidad hacia una nueva etapa en que un mayor número de personas participen en la cultura? Por supuesto, esto es hoy sólo una esperanza. Sigue siendo una utopía; pero estoy persuadido de que es posible progresar y en ese progreso la nueva etapa de la ciencia cumplirá un papel esencial.


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IMPACTO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN

en la cultura de la enseñanza a distancia para la educación universitaria Karinne Terán Korowajczenko Venezuela


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Resumen En todos los ámbitos de la sociedad se ha hecho evidente la influencia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las cuales están interviniendo significativamente en la cultura educativa. Esto conduce a replantear muchos de los procesos pedagógicos en la educación universitaria a distancia actual, debido a que la utilización de estas herramientas no es un fin, sino un medio para apoyar el desarrollo de un nuevo modelo de comunidad educativa. Por lo tanto, la formación integral del estudiante requiere ahora del estudio de la realidad sociocultural en la cual se desenvuelve, lo que repercute directamente en el proceso de enseñanza. Este no dependerá únicamente de los materiales de instrucción, sino del docentetutor y deberá ser abordado desde un enfoque multicultural e interdisciplinario, que necesita, asimismo, de una actitud crítica frente a las consecuencias que las TIC generan en las diversas actividades humanas, en especial en la educación. De esto se desprende una de las condiciones esenciales para la eficiencia de las TIC en la enseñanza a distancia: el cambio de mentalidad o la apertura hacia nuevas maneras de hacer y plantear la acción pedagógica. Palabras clave Tecnologías de la información y la Comunicación (TIC) Enseñanza Cambio cultural Educación universitaria Educación a distancia Entornos virtuales


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L’influence des Technologies de l’Information et la Communication dans la culture de la éducation universitaire à distance

L’influence des Technologies de l’Information et la Communication (TIC) est visible dans tous les domaines de la société en particulier dans la culture éducative. Cela nous mène à reposer plusieurs processus pédagogiques dans l’actuelle éducation universitaire à distance puisque l’usage des outils pédagogiques n’est pas le but, mais un moyen pour appuyer le développement d’un nouveau modèle de communauté éducative. Pour cette raison, la formation intégrale de l’étudiant exige une étude de la réalité socioculturelle dans laquelle il vit ; ce qui a une conséquence directe sur le processus d’enseignement. Ce processus n’est pas absolument dépendant des livres utilisés, mais il est dépendant du professeurenseignant et par conséquent il doit être abordé en utilisant une approche multiculturelle et interdisciplinaire. Pour cela, il s’avère nécessaire d’adopter une attitude critique vis-à-vis les conséquences que les TIC entraînent dans les activités humaines, particulièrement dans l’éducation. Cette idée emporte avec soi la condition fondamentale pour contribuer à l’efficacité des TIC dans l’éducation à distance : un changement d’esprit ou l’ouverture vers nouvelles manières de faire et poser l’action pédagogique. Mots clés Technologies de l’information et la Communication (TIC) Enseignement Changement culturel Éducation supérieure Éducation à distance Environnement virtuel


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Impact on communication and information technologies in the distance learning culture for university education

In all fields of society the influence of Information and Communication Technology (ICT) is evident, significantly intervening in education culture. This influence leads to redefine many pedagogical processes in current long-distance university education, because the usage of those tools is not the aim, but a way to support the development of a new model of educative community. For that purpose, the integral formation of the student needs to know the socio-cultural reality the person is involved, which will directly impact the process of education; it will not only depend on the education materials, but on the teacher-tutor and must be raised from a multicultural and interdisciplinary approach, which also needs to be critic before the consequences that ICT makes in many human activities, specially education. One of the main conditions for an efficiently long-distance ICT education is to change people’s mind or find new ways of making or planning the pedagogical action. Key words Information and Communication Technology (ICT) Learning Cultural change Higher education Long-distance education Virtual environment


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Impacto das tecnologias da informação e a comunicação en la cultura de la enseñanza a distancia para la educación universitaria

Em todos os âmbitos da sociedade, tem sido evidente a influencia das Tecnologias da Informação e Comunicação (TIC), as quais intervêm significativamente na cultura educativa. Isto faz que se voltem a projetar muitos dos processos pedagógicos atuais na educação universitária a distancia, devido à utilização destas ferramentas não é um fim, mas um meio para apoiar o desenvolvimento de um modelo de comunidade educativa. Por tanto, a formação integral do estudante requer agora do estudo da realidade sociocultural onde se desenvolve, repercutindo direitamente no processo de ensino, o qual não dependerá unicamente dos materiais de instrução, más também do docente-tutor e deverá ser abordado desde um foco multifuncional e interdisciplinar, que precisa de uma atitude crítica frente às conseqüências que as TIC geram nas diversas atividades humanas, especialmente na educação. Por tanto se desprende uma das condições essenciais para a eficiência das TIC no ensino a distancia: a mudança de mentalidade ou apertura às novas maneiras de fazer e conceber a ação pedagógica. Palavras chave Tecnologias da Informação e a Comunicação (TIC) Ensino Mudança cultural Educação superior Educação a distancia Ambientes virtuais


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Introducción Este trabajo pretende mostrar un panorama general de las relaciones entre las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y la educación a distancia. En la primera parte se ofrece una pequeña contextualización de las TIC y se expone su alcance en la educación. Esto es pertinente porque, actualmente, estas tecnologías significan tantas cosas, y tan diversas unas de otras, que comienzan a perder sentido, parecen no ser nada por serlo todo. Son, entonces, una suerte de caja de sorpresas donde cada quien consigue la satisfacción de las necesidades y la conquista de los fines del proceso educativo, así como la solución de todos los problemas académicos. La idea no es desestimarlas o desvalorizarlas, sino tratar de poner en evidencia lo que en ellas podría ser considerado esencial, dejando a un lado lo añadido o accidental. En la segunda parte se explica una de las condiciones fundamentales para la eficiencia de las TIC en la educación a distancia: la apertura hacia nuevas maneras de hacer y plantear la acción pedagógica por parte de los docentes y de los estudiantes. En efecto, no basta la descripción de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación ni la reflexión que suscita la influencia que demuestran tener en este ámbito; también es imperioso replantear el ejercicio y la función de la docencia. En relación con esto último, se observa, en general, como parte del mundo académico, una perspectiva etnocéntrica; sus actores, en numerosos casos, analizan este mundo desde criterios y preferencias particulares y limitados modelos institucionales de costumbres, prácticas y valores. Por eso, si queremos saber por qué una herramienta tecnológica dada facilita el aprendizaje, y no cualquier otra, necesitamos saber también quién la ha elegido. Y es que el estudiante, en ese caso, dependerá del responsable de la escogencia, la cual generará obstáculos subjetivos y objetivos, unos y otros inextricablemente relacionados.


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Este trabajo se fundamenta en un enfoque introspectivo-vivencial, que permite conocer el tema con la comodidad que proporciona estudiar la realidad, tal como ella aparece en la conciencia subjetiva, lo cual hace posible que lo expuesto pueda ser refutado y criticado por los lectores.

Las TIC

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para la educación universitaria

La necesidad de satisfacer la creciente demanda de ingreso a la educación universitaria ha requerido la implementación de soluciones distintas a las tradicionales. La educación como proceso bidireccional ha sido reivindicada con la incorporación de las TIC como componente integral, produciendo así cambios de carácter social, intelectual y emocional. Un aspecto esencial para comprender los procesos de la enseñanza actual es la interacción entre los estudiantes y los entornos virtuales. En esta dinámica, el educador y los materiales de instrucción (en este caso digitales) se convierten en factores mediadores, y la tecnología, como fuerza motora del cambio que tiene lugar, no sólo determina las formas que adquiere la interacción, sino también el acceso al conocimiento; al mismo tiempo, aparece una nueva forma de ver, concebir y usar este conjunto de herramientas (las TIC) en el ámbito de la educación. La enseñanza a distancia tradicional se ha transformado en una nueva modalidad que no deja de crecer como consecuencia de las TIC. Según Adell (1997) las TIC son: “... el conjunto de procesos y productos derivados de las nuevas herramientas (hardware y software), soportes de la información y canales de comunicación relacionados con el almacenamiento, procesamiento y transmisión digitalizados de los datos”. En este mismo orden de ideas, García, Bartolomé y Cabero, citados en Miratia (2005) agrupan a las TIC en tres grandes sistemas de comunicación:

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El video, la informática y la telecomunicación, los cuales abarcan los siguientes medios: el video interactivo, el videotexto, el teletexto, la televisión por cable y satélite, la web con sus hiperdocumentos, el CDROM, los sistema multimedia, la teleconferencia en sus distintos formatos (audio conferencia, videoconferencia, conferencia audiográfica, conferencia por computadora y teleconferencia desktop), los sistemas expertos, la realidad virtual, la telemática y la telepresencia (12-13).

Dados los cambios que estas tecnologías generan en la educación universitaria a distancia, y considerando que la formación integral del estudiante requiere, desde un enfoque multicultural e interdisciplinario, el estudio de la realidad sociocultural en la que él se desenvuelve, resulta entonces necesario incorporar una actitud crítica frente a los efectos que las TIC producen en las más diversas actividades humanas, sobre todo en la educación. Aparece entonces otra necesidad: la capacitación permanente de las personas involucradas en el uso de las TIC dentro del proceso educativo. Ahora bien, la formación no debe centrarse sólo en lograr la interacción con las tecnologías, sino también con el conocimiento. Esto acarrea la modificación de los materiales de instrucción y, especialmente, del papel del educador, en virtud del nuevo rol que debe ejercer. Se trata de un cambio significativo: pasar del rol de transmisor del conocimiento al de mediador en su construcción por parte de los estudiantes. Se hace posible, así, la comprensión, la organización y la aplicación creativa de los saberes por parte de los integrantes de un grupo, sin que importe el tiempo o la distancia. La enseñanza a través de archivos digitalizados y otros materiales (objetos de aprendizaje) se transforma. Se accede a imágenes, música, textos y señal televisiva, a través del mismo código, el digital, y de los mismos soportes: CD-ROM, cable telefónico, fibra óptica, microondas y satélites. Ocurre, por ello, la integración entre la oralidad, la escritura, la iconografía y el video, y, en consecuencia, hay un énfasis en la intención, el tono y el gesto. Se puede hablar y escribir alternativamente, dependiendo de la situación y


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la plataforma y permitiendo la yuxtaposición palabra-sonido-imagen-video. También se produce la evocación de emociones, algo aún más evidente cuando se incorpora la cámara digital. En cuanto al chat, se pone de manifiesto el cambio inmediato de palabras a iconos, y la escritura incorpora elementos del habla y la oralidad junto a los signos de la escritura. Por lo expuesto, las TIC en la educación universitaria a distancia no son ni pueden convertirse en un fin. Deben ser vistas como medios de comunicación para apoyar el desarrollo de un nuevo modelo de comunidad educativa. Ello supone la necesidad de profundizar en las competencias técnicas que poseen sus usuarios, considerando los factores personales y contextuales que influyen en la adquisición de los conocimientos. Para conseguir esto, es necesario conocer cuáles son sus necesidades educativas y organizar las acciones pedagógicas oportunas que faciliten el aprendizaje. En cuanto a la comprensión de las tecnologías a las que nos hemos venido refiriendo, es ineludible considerar el fin al que están dirigidas. Cada herramienta tiene una función, y esta, en numerosas ocasiones, se cumple sin conocimiento de sus causas y efectos. El clic, por ejemplo, puede servir para ilustrar esta afirmación. Pocos usuarios saben los procesos que desencadenan cuando usan el ratón. Apenas conocen el último de una larga cadena de resultados: controlar el movimiento del mouse y lograr que el puntero se detenga en el sitio deseado. Lo que pasa dentro del computador o lo que significa activar un comando, botón o hipervínculo, es algo que se conoce menos. Este ejemplo plantea la mayor o menor utilidad de los instrumentos. Ahora bien: ¿no basta con hacer clic en el punto deseado? ¿Para qué aprender más sobre las funciones y operaciones de estas tecnologías? Si se ejecutan acciones sin conocer sus causas, condiciones y efectos, el usuario se convertirá entonces en causa, condición y efecto de las acciones de otros. Es normal llevar a cabo propósitos y realizar actividades sin conocerlas a fondo; al mismo tiempo, el hecho de que alguien haga algo no demuestra que entiende lo que hace. Existe el desafío de inventar modos de enseñar las tecnologías, el acceso a la infraestructura, a los soportes o a la conectividad, aten-

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diendo a las posibilidades de interacción y a las potencialidades de apropiación significativa por parte de los usuarios. Además, hay que excluir lo habitual o rutinario, lo que ha sido enseñado y aceptado hasta el momento, para romper las barreras asociadas a la poca o ninguna coincidencia entre los métodos tradicionales en la educación y las TIC, las cuales se sitúan en el centro de una nueva cultura.

El cambio cultural como condición

El conocimiento es el resultado de la acción y de la experiencia. Al actuar, al hacer algo, se adquiere experiencia, la cual, a su vez, se eleva a conciencia y conocimiento; estos, respectivamente, son guía y aplicación en la ejecución eficiente de acciones posteriores. De esta manera se amplía, gradualmente, el conocimiento requerido para dominar el medio tecnológico y extender el horizonte en el ámbito de los aprendizajes humanos. Casi todas las experiencias en la educación a distancia son el resultado de lo que los estudiantes hacen por sí mismos. Esas experiencias cuentan con la mediación de los materiales puestos a disposición de los educandos. Con las TIC ocurren cambios, ya que las relaciones humanas (el intercambio social), la interacción con la tecnología y la experiencia directa entre los tutores y los alumnos proponen nuevas preguntas: ¿Cuáles son las estrategias requeridas para la enseñanza en esta modalidad de aprendizaje?, ¿qué factores las determinan?, ¿quiénes se benefician en última instancia de este proceso? Se podría comenzar a responder estas interrogantes proponiendo un cambio de paradigma. Por una parte, las concepciones derivadas de un entorno tecnológico no responden necesariamente a la realidad, sino más bien a un plano al que se ajustan las percepciones de los que están inmersos en ese contexto, las cuales pueden no ser adecuadas. Por otra, en el paradigma tradicional, la práctica más característica y habitual en la educación universitaria es la clase teórica, que, por sí sola, no es recomendable para el fomento del aprendizaje autónomo de los estudiantes. Por lo tanto, el énfa-


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sis no debe recaer en el conocimiento instrumental, pues ahora se requieren diseñadores de pensamientos, lo que involucra la comprensión de muchos aspectos para desarrollar o crear nuevos conocimientos, surgidos de la reflexión, que sostengan efectivamente el proceso de enseñanza-aprendizaje. Otro factor que influye en la percepción es la oralidad. Por lo general, un estudiante, antes de ingresar a la modalidad de la educación a distancia, está acostumbrado a situaciones de enseñanza presencial en las que un profesor asigna un objetivo de aprendizaje y brinda toda la información necesaria para alcanzarlo. Es el modelo en el que se siente cómodo, ya que responde a lo que experimentó desde el inicio, y en las etapas posteriores, de su formación. Pero las competencias para desenvolverse en un ámbito sociocultural con mayor presencia de la tecnología digital son distintas. Si se mantiene el modelo convencional utilizado en la educación a distancia, predominará la escritura, por lo que el estudiante deberá convertirse, de nuevo, más en un lector que en un receptor auditivo del aprendizaje. A la vez, con la presencia de la tecnología, este proceso lector se ve transformado; aparecen, por ejemplo, los hipertextos, por lo que se producen fragmentaciones: se lee un correo electrónico y/o se pasa a una descarga de archivos, página Web o imagen, entre otras posibilidades. De este modo, hay una fractura de la materialidad del objeto, afectando las formas en las que el estudiante se relaciona con el conocimiento, con los otros y consigo mismo. Las nuevas interacciones producidas por las TIC involucran varios cambios. En primer lugar, la utilización adecuada de las tecnologías; a la vez, la incorporación de estas, por la vasta gama de herramientas que brindan, amplía el abanico de posibilidades pedagógicas. Es precisamente en este entorno virtual (en un contexto que tiene una magnitud mundial que no reconoce fronteras geográficas, culturales o étnicas) donde ocurren fenómenos que están cambiando radicalmente las maneras en que los docentes y estudiantes se desempeñan en el diario vivir, en el modo en que aprenden, investigan, estudian, trabajan, se comunican e interactúan con el entorno social. Al tener información virtual (publicaciones

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electrónicas, sitios web, chats, listas de discusión, correo electrónico, entre otros), actualizada en cualquier momento y en cualquier parte del mundo, además de disfrutar de la posibilidad de interacción, con la consiguiente ruptura de las barreras de espacio y tiempo, se practica otra manera de enseñar e investigar, lo cual es indispensable para la transformación de la educación y constituye un cambio de comportamiento de los actores vitales en este proceso. Otra mutación es el cambio del lugar de participación en el que se producen las situaciones de aprendizaje hacia una zona de nuevas experiencias. Dovey (1985) señala, a propósito de los componentes esenciales de un lugar: “Las personas, entornos y significados y sus relaciones están sujetas a los cambios propios del tránsito de las personas por los distintos lugares a lo largo de su vida, que incluye, por ende, los cambios en los significados en dicha relación.” Así, el lugar de participación tradicional es el salón o aula de clases, con sus connotaciones cognitivas, culturales, afectivas y conductuales. Ha sido considerado como el centro del aprendizaje en la vida académica, el lugar donde se forman los ciudadanos, hombres y mujeres de provecho. Allí se adquiere el conocimiento y se trasmiten y asimilan los valores académicos. Además, alberga nexos sociales estrechos, ya que la interacción de las personas con este entorno los provee de identidad y significado. Se genera así dependencia con respecto a un lugar, lo cual, en el contexto académico, equivale a la identificación con las cualidades y dimensiones físicas del entorno, con énfasis en la seguridad, el confort, el apego, la privacidad y la satisfacción. Por su parte, Relf (1976) afirma que los lugares están compuestos: Por las actividades que allí se realizan y las funciones que cumplen, los rasgos y la apariencia del lugar y el significado del lugar para sus ocupantes. Todo lugar es experimentado tanto individualmente en función de la experiencia personal como grupalmente por la pertenencia a distintos grupos.


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para la educación universitaria

Las TIC, por su parte, proveen entornos virtuales que también son lugares o ambientes de aprendizaje, donde se redefinen los límites de espacio y tiempo y en los que ocurre un tránsito digital por distintos escenarios. En este sentido, las actividades realizadas en la captación de información, en su almacenamiento, distribución y manipulación, varían, y, además, hay que considerar que son vividas individual y grupalmente. Esto modifica la actuación del individuo en la sociedad. Es así como llegamos al concepto de aula virtual, una dimensión dinámica y dialéctica. Partiendo de una orientación transaccional, hay que discernir lo que es el aula virtual, su uso y su impacto en la enseñanza a distancia. Entendida como proceso, y dado el carácter mental de su construcción, referirnos al aula virtual implica describir las transacciones físicas, sociales y psicológicas por las que las personas, en este caso profesores y estudiantes, comparten este espacio; asimismo, incluye descubrir lo que le da valor a ese entorno y los cambios que evidencia en el tiempo; también, cómo se constituye una identidad por medio de ideas, símbolos e imágenes. Tenemos, entonces, una acción interna (pensamientos, emociones, deseos, necesidades), y, a la vez, otra que se orienta hacia el exterior (personas, objetos, hechos, fenómenos), hacia una interacción con el medio, en este caso tecnológico, y en la que se incluye el tipo de adaptación que este requiere. La multiplicidad de herramientas y plataformas crea significados nuevos, diferentes, pero vale la pena preguntarse: ¿hasta qué punto las experiencias de estos usuarios con esos medios pueden asociarse y/o disociarse de las experiencias en el aula presencial? Como consecuencia lógica de lo anterior, surgirán otros conflictos sociales, que partirán, casi siempre, de un problema individual. Se requerirá un mayor esfuerzo por parte del docente, pues tendrá que determinar las preferencias y hábitos individuales y colectivos, inseparables, unos de otros, en las relaciones sociales existentes. No obstante, además de las discrepancias y concordancias entre las dimensiones presencial y virtual del aula de clases, es necesario tener en cuenta que el lugar es más que la suma de ambas, ya que de este forman parte primordial procesos radicados

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en las estructuras afectivas y cognitivas profundas de las personas. Estas estructuras se transforman cuando se imprime significado, contenido y familiaridad al espacio vivido. Constituyen una integración de experiencias, sentimientos y acciones en distintos planos. Se elaboran en relación con el contexto en el que esos planos se producen y se transmiten por medio del lenguaje, oral o escrito, y de la interacción social.

Impacto de las TIC en la enseñanza a distancia

Más allá de su origen, toda acción humana llega a completarse por la acción de otras personas y por las exigencias de objetos (en el caso de la educación, materiales instruccionales / herramientas tecnológicas) interpretados en una cultura dada. Las categorías que expresan una relación del sujeto con su realidad dentro de la actividad académica (comunicación, información, conducta, motivación), conducen a la aprehensión de esa realidad a través de formas culturales desarrolladas socialmente; si se analiza bien este planteamiento, se puede observar que la tecnología y la sociedad son entidades que hay que conquistar paso a paso, cada día. Son muchos los obstáculos, por lo que, para emprender acciones en esta materia, se deben identificar y superar los impedimentos interpuestos por los sujetos o derivados de las herramientas tecnológicas. En cuanto a las ideas y comportamientos de docentes y estudiantes, y con el fin de verificar el proceso cognitivo, se procura determinar en qué medida son ciertas las convicciones y los mitos inculcados a través de las instituciones educativas y del entorno donde ellos habitan. Desde una postura ontológica, la enseñanza a distancia apoyada en las TIC es relativista, dado que las realidades se aprehenden como construcciones que son sociales en tanto surgen de la interacción. Esta se produce a través de la comunicación digital con la mediación de un objeto tecnológico o una red, y los significados asignados a las construcciones referidas cambian en virtud de la multiplicidad de las interacciones. Epistemológicamente, es transaccional-subjetivista, ya que reconoce el papel, para la ela-


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boración del conocimiento en esos entornos de aprendizaje, de la subjetividad y de los valores de los actores en conjunción en este proceso educativo. Es monista, ya que el docente debe fusionarse en una sola entidad no sólo con las herramientas tecnológicas, sino también con sus estudiantes a través de sus interacciones. Metodológicamente, es hermenéutica-dialéctica, ya que el profesor interpreta las construcciones y las discute con sus estudiantes a través de un intercambio en el que estas se transforman en otras nuevas, renovadas y más ricas en información que las anteriores. Esto establece un nuevo desafío o reto para el docente, universitario o no: el paso del discurso a la práctica pedagógica de una manera congruente. Por ello, los profesores, que se expresan en un lenguaje actual y trabajan con frecuencia bajo la presión del tiempo, deben ofrecer estrategias adicionales para que la interacción, que conduce al aprendizaje mediado por la tecnología, permita trascender las necesidades inmediatas, más allá del aquí y ahora, o las preocupaciones del receptor.

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para la educación universitaria

Resulta evidente que la educación universitaria ha de adecuar sus procedimientos y estructuras para promover el desarrollo integral de los estudiantes. Esto es inevitable si se busca la adaptación a modalidades de formación más acordes con las necesidades que la sociedad actual presenta. La dimensión temporal de la tarea del docente es esencial, ya que, en un primer momento, se precisa un mayor grado de estructuración y de intervención por parte del profesor-tutor. Progresivamente, emergen situaciones controladas en mayor medida por el alumno. De esto se deriva que la enseñanza no constituye un a priori que se puede definir y evaluar con un conjunto de variables previamente determinadas en las que residen los significados, sino que es producto de las actividades y experiencias que en ella tienen cabida, y que son investidas de significados que cambian con el tiempo y con las circunstancias. Es forzosa la inclusión de eventos tecnológicos ajenos al control de los participantes (mantenimiento de la plataforma, caída de la red, entre otros), así como los procesos

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Reflexiones finales


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de interacción social referidos a la reflexión crítica sobre la acción educativa y la colaboración que ella exige dentro del proceso pedagógico. A partir de esto, los profesores y estudiantes podrán escoger hasta cierto punto la relación que prefieren entre las TIC y las herramientas que se les ofrecen. Así, unos y otros crean condiciones en una nueva cultura que sólo puede surgir de la crítica creadora de la actual, convirtiéndola en fundamento de una acción vital, en elemento de una condición intelectual y moral, puesto que pasa a formar parte inseparable de su vida cotidiana y académica. Para cerrar, la autora de este trabajo está consciente de que aunque se han llevado a cabo estudios profundos sobre el tema, este dista de estar agotado. No sólo sigue siendo estudiado, sino que, probablemente, lo será aún durante mucho tiempo.


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para la educación universitaria

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Jテ天ENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEテ前 La vivencia desigual de precarizaciテウn del trabajo

Lorenzo Frangi y Selma Silva de Jesus Brasil


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Resumen En esta investigación se evalúan las dinámicas sociales de precarización social del trabajo en Brasil y las implicaciones para los trabajadores. Para ello, nos enfocamos en las instituciones formales y en algunos indicadores recientes del mercado de trabajo y, además, destacamos el caso de los jóvenes y las mujeres. Este recorte se justifica fundamentalmente por dos razones. En primer lugar, se ha comprobado que la flexibilización de la ley laboral empeoró la precarización del trabajo, teniendo en cuenta que los cambios implementados redujeron los derechos alcanzados por los trabajadores y, en segundo lugar, el análisis reciente del mercado de trabajo revela que aunque la precarización del trabajo se ha generalizado, es decir, ha llegado a todos los trabajadores, hay una vivencia desigual de este fenómeno, cuyos indicadores más expresivos son las elevadas tasas de desempleo y las distintas formas de inserción ocupacional entre las mujeres y los jóvenes. Este trabajo fue estructurado en tres partes fundamentales. Primero, abordamos los conceptos sobre precarización social del trabajo. Luego, analizamos los cambios realizados en las instituciones formales del mercado de trabajo a lo largo de los años noventa. Para culminar, presentamos algunos indicadores de precarización social del trabajo en Brasil y problematizamos, a lo largo del debate, la vivencia desigual de esa precarización, teniendo como foco la situación de la mujer y de los jóvenes en el mercado de trabajo. Palabras clave Empleo Precarización Desigualdad Mercado de trabajo


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La situation des jeunes et des femmes dans le marché du travail brésilien Inégalité et précarisation sociale du travail

Dans cette recherche, les dynamiques sociales de précarisation sociale du travail au Brésil et ses implications pour les travailleurs ont été évaluées. Pour le faire, on s’est concentré aux institutions officielles et sur quelques indicateurs récents du marché du travail. En plus, on a fait remarquer le cas particulier des jeunes et des femmes. Cette réduction a été justifiée par deux raisons : premièrement, la flexibilisation de la loi du travail a empiré la précarisation du travail puisque les changements établis ont réduit les droits obtenus par les travailleurs. Deuxièmement, l’analyse récente des taux de chômage montre que même si la précarisation du travail est générale puisqu’elle affecte tous les travailleurs, ce phénomène, dont les indicateurs les plus clairs sont les taux de chômage et les différentes formes d’insertion professionnelle chez les jeunes et les femmes, est expérimenté par les gens d’une manière inégalitaire. Ce travail a été structuré en trois parties fondamentales. D’abord, on a travaillé avec les concepts de précarisation sociale du travail. Après, on a analysé les changements qui ont eu lieu dans les institutions officielles du marché du travail dans les années 90. Finalement, on présente quelques indicateurs de précarisation sociale du travail au Brésil et l’on problématise tout au long du débat les inégalités entre les expériences vécues par les gens en ce qui concerne la précarisation du travail en prenant comme point de départ la situation des femmes et des jeunes dans le marché du travail. Mots clés Emploi Précarisation Inégalité Marché du travail


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Young people and women in Brazilian labor market An unequal experience of labor precariousness

This research evaluates the way society works regarding the precariousness of work in Brazil and the consequences for workers. On this account, we focused on formal institutions and in some recent labor market indicators and, also, we highlighted the case of the youth and women because of two reasons. First of all, the flexibilization of labor laws has deteriorated the precarious situation of work, taking into account that implemented changes reduced the rights achieved by workers and, secondly, the analysis of recent unemployment of the labor market reveals that even though the precariousness of work is general, meaning every worker has been affected, there is an unequal way of experiencing this phenomenon, which indicators are the high unemployment rate and the different forms of occupational insertion between women and young people. This piece of work is divided into three main parts; firstly, we study the concepts about social precariousness of work; secondly, we analyze the changes made in formal institutions of labor market during the nineties; and finally, we mention some indicators of social precariousness of work in Brazil and problematize the unequal experience of that precariousness, taking as a focus the situation of women and young people in the labor market. Key words Employment Precariousness Inequality Labor market


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Jovens e mulheres no mercado de trabalho brasileiro A vivência desigual da precarização do trabalho

Nesta pesquisa, avaliam-se as dinâmicas sociais de precarização social do trabalho no Brasil e suas implicações para os trabalhadores. Para tanto, foca-se as instituições formais e alguns indicadores recentes do mercado de trabalho, destacando o caso dos jovens e das mulheres. O recorte adotado justifica-se, fundamentalmente, por duas razões. Primeiro, constata-se que a flexibilização da legislação trabalhista possibilitou o aprofundamento da precarização do trabalho, tendo em vista que as mudanças implementadas reduziram direitos conquistados pelos trabalhadores. E segundo, a análise do desempenho recente do mercado de trabalho revela que embora a precarização do trabalho tenha se generalizado, atingindo a todos os trabalhadores, há uma vivencia desigual deste fenômeno, cujos indicadores mais expressivos são as elevadas taxas de desemprego e as formas diferenciadas de inserção ocupacional entre as mulheres e os jovens. Este trabalho foi estruturado em três partes fundamentais. Primeiramente, realiza-se uma abordagem conceitual sobre a precarização social do trabalho. Em seguida, analisa-se as mudanças operadas nas instituições formais do mercado de trabalho ao longo dos anos 1990. Por fim, apresenta-se alguns indicadores da precarização social do trabalho no Brasil, problematizando, ao longo do debate, a vivência desigual dessa precarização, tendo como foco a situação da mulher e dos jovens no mercado de trabalho. Palavras chave Emprego Precarizacao Desigualdade Mercado de trabalho


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Introducción La desestructuración del mercado de trabajo a partir de la crisis del fordismo y de la transición a un modelo de acumulación flexible, así como la emergencia del desempleo estructural y de las nuevas formas de contratación de la mano de obra asociadas a ese proceso, alteraron profundamente la configuración del trabajo en Brasil. Partiendo de esta realidad, este texto tiene como objetivo realizar un análisis de la precarización social del trabajo en Brasil y las consecuencias para los trabajadores. En tal sentido, nos enfocamos en las instituciones formales y algunos indicadores recientes del mercado de trabajo, con énfasis en la situación de los jóvenes y las mujeres. Este recorte se justifica fundamentalmente por dos razones. En primer lugar, se ha comprobado que la flexibilización de la ley laboral empeoró la precarización del trabajo teniendo en cuenta que los cambios implementados redujeron los derechos alcanzados por los trabajadores; en segundo lugar, el análisis del desempleo reciente en el mercado de trabajo revela que aunque la precarización se ha generalizado, es decir, ha llegado a todos los trabajadores, hay una vivencia desigual de este fenómeno cuyos indicadores más expresivos son las elevadas tasas de desempleo y las distintas formas de inserción ocupacional entre las mujeres y los jóvenes. Este trabajo fue estructurado en tres partes fundamentales. Primero, abordamos los conceptos sobre precarización social del trabajo. Luego, analizamos los cambios realizados en las instituciones formales del mercado de trabajo a lo largo de los años noventa. Para culminar, presentamos algunos indicadores de precarización social del trabajo en Brasil y problematizamos, a lo largo del debate, la vivencia desigual de esa precarización teniendo como foco la situación de la mujer y de los jóvenes en el mercado de trabajo1. 1 En esta investigación se utilizaron las estadísticas del mercado de trabajo basadas en la Pesquisa Nacional por Amostra de Domicilio (PNAD) del Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE).


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El debate conceptual

2 Autora del artículo “Rota da riqueza: a cartografia da desigualdade”, publicada en la revista Carta Capital, 39, 25/12/1996.

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Una política de desigualdad

El debate sobre la precarización aborda, fundamentalmente, los efectos y las consecuencias en la sociedad del proceso de flexibilización del trabajo, originados a partir del proceso de reestructuración capitalista que se desarrolla a través de tres dinámicas analíticamente distintas: la globalización, el neoliberalismo y la reestructuración productiva. La globalización es un proceso de expansión y de interdependencia de los mercados en el ámbito mundial. El capitalismo siempre estuvo orientado al crecimiento y la incorporación de nuevos mercados, pero la globalización presenta nuevos actores y dinámicas sociales típicos de esta época. Ejemplo de ello son las empresas transnacionales, la libre circulación de capitales y la financiación de la economía, el desarrollo de la telemática y la fuerte actuación de las instituciones multilaterales (Banco Mundial, FMI, entre otros) (DRUCK, 1999). El proceso de la globalización, de acuerdo con lo demostrado por Wilner2 (1996), intensificó la concentración de la riqueza en los países centrales y, como contrapartida, expandió las desigualdades existentes entre los países del globo. Por esta razón, Chesnais (1996) afirma que la libre circulación de capitales produce y reproduce las desigualdades existentes entre países. De ese modo, se trata de un conjunto de dinámicas excluyentes que benefician a los países centrales en detrimento de los países más pobres. El neoliberalismo se constituye en una doctrina política-económica formulada por Hayek y Friedman tras la II Guerra Mundial. Tal doctrina se origina a partir de la crítica al Estado del Bienestar Social y al Socialismo; se volvió hegemónica en los países centrales y periféricos en los años ochenta. Aunque el proyecto y modelo económico neoliberal varía de un país a otro en función de las especialidades políticas y económicas, varios autores han afirmado que el neoliberalismo se estructura en torno a dos pilares básicos: el

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sobre la precarización social del trabajo


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llamado al libre mercado y las críticas al intervencionismo estatal (que resulta en la defensa del Estado Mínimo)3 (Filgueiras, 2006). Estos pilares del neoliberalismo fundamentaron un conjunto de políticas con miras a la adopción de las medidas de privatización, de desregulación de los mercados de trabajo y financiero. Tales medidas fueron orientadas por el “Consenso de Washington”. El término “Consenso de Washington” es utilizado para designar a las medidas y orientaciones neoliberales elaboradas por las instituciones multilaterales (Banco Mundial y FMI, entre otras) que serán adoptadas por los países periféricos con miras a la revisión de la crisis de deuda externa. Según Galvão (2003: 80), la designación Consenso fue acuñada por John Williamson para expresar que tales medidas habían adquirido “el estatus de pensamiento único, el cual no tendría alternativa”. El discurso de la vía única fue ampliamente difundido por los medios; se diseminó también por la academia a mediados de los años ochenta con el surgimiento de las tesis de los múltiples fines: fin del trabajo, de la historia y de las clases (Ibídem: 82). Dentro de los países de Latinoamérica, Brasil fue el último en adoptar el proyecto neoliberal. Existen dos razones explicativas principales para este hecho: 1) había distintos intereses entre las fracciones de la burguesía con relación al decadente Modelo de Sustitución de Importaciones; 2) la movilización política de los trabajadores en la década de los años ochenta se convertiría en una amenaza a la clase dominante nacional, cuando las reivindicaciones por cambios superaban las banderas economicistas y generaban nuevas organizaciones: la Central Única de Trabajadores (CUT), el Partido de los Trabajadores (PT) y los nuevos movimientos sociales como el Movimiento de los Trabajadores Sem Terra (MST). Sin embargo, la victoria de Collor en la rivalidad de 1989 creó las 3 Según demuestra Galvão (2003), la tesis neoliberal de reducción del papel del Estado debe ser relativizada, dado que para implementar las políticas neoliberales, el Estado necesita intervenir creando nuevos reglamentos. La autora afirma que la desregulación del mercado financiero se procesa a través de nuevos reglamentos. Por lo tanto, es más adecuado decir que el Estado cambió su manera de actuar porque la implementación del programa neoliberal exige un fuerte intervencionismo del Estado que, a su vez, beneficia al capital en detrimento del trabajo.


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Una política de desigualdad

condiciones para que las fracciones de la burguesía se unificaran en torno al proyecto neoliberal (Filgueiras, 2006). Existe un relativo consenso en la literatura especializada de que la implementación del proyecto neoliberal de Brasil se dio a partir de la aplicación de tres grandes ejes: 1) la desreglamentación del mercado de trabajo, con las propuestas de flexibilización de la legislación trabajadora y la consecuente reducción de los derechos sociales y laborales; 2) la política de privatización; 3) la apertura comercial y la desreglamentación financiera (Boito, 1999; Filgueiras, 2006; Galvão, 2003). La reestructuración productiva es un movimiento de carácter estructural del capitalismo que implementa fuertes cambios en el mundo del trabajo. Dicho fenómeno ocurre en todos los países capitalistas industrializados, y se convierte en una respuesta a un determinado patrón de acumulación capitalista tras la II Guerra Mundial que entra en crisis en la década de los años setenta: el fordismo. De esta manera, se busca una solución al surgimiento de un nuevo patrón de acumulación denominado por Harvey (1992) “acumulación flexible”. Este patrón marca el proceso de transición del fordismo a las prácticas más flexibles de la organización de la producción. Esta reestructuración productiva se caracteriza por el crecimiento del sector de servicios, nuevos patrones competitivos globales, fusiones e incorporaciones de empresas y reordenamiento del mercado de trabajo. En el caso de la empresa, la reestructuración productiva se procesa a través de las innovaciones tecnológicas y de la aplicación de nuevos métodos de gestión y organización flexible del trabajo inspirados en el toyotismo. Si se toman en consideración conjuntamente los procesos de globalización, neoliberalismo y reestructuración productiva en el contexto institucional brasileño, se destaca la emergencia de un intenso proceso de precarización social del trabajo. Este proceso se ha caracterizado, fundamentalmente, por una crisis del trabajo asalariado, altas tasas de desempleo y la emergencia de las nue-

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vas (y precarias) formas de contratación de la mano de obra debido, sobre todo, al aumento extraordinario de la tercerización en los sectores industriales y de servicios (Alves, 2000). Frente a este escenario, en el debate académico de la sociología del trabajo se desarrolla una serie de estudios que analizan la precarización social del trabajo como resultado del proceso de flexibilización productiva. Las características más recurrentes en esos análisis para determinar la precarización social son: fragmentación, segmentación de los colectivos de trabajo, individualización, crisis del sindicalismo y reducción por parte de los derechos laborales (Druck, 2009). Para Druck y Franco (2007), la precarización social del trabajo se expresa, esencialmente, por medio de los siguientes indicadores: 1) en los bajos grados de protección social y el irrespeto a los derechos laborales como, por ejemplo, el aumento de las diversas formas de inserción ocupacional (falsas cooperativas, relaciones de asalaramiento disfrazadas como las empresas “yo sólo”); 2) en las elevadas tasas de desempleo; 3) en la expansión de la informatización del mercado de trabajo; 4) en el agravamiento de problemas de salud y accidentes de trabajo en función de la intensificación, de la falta de entrenamiento de los trabajadores, sobre todo, los tercerizados; 5) en la fragilización y desintegración de las organizaciones sindicales. Analizando la configuración del trabajo en Brasil, Druck (2009) defiende que la actual dinámica de precarización del trabajo es un fenómeno nuevo en lo que respecta a sus características estructurales y su capacidad de extensión. Se trata de un proceso que resulta de la institucionalización de las diferentes dinámicas de flexibilización del trabajo brasileño. De esta manera, en el contexto actual, la precarización del trabajo se vuelve central en la dinámica del capitalismo en Brasil, y se generaliza en todos los segmentos y sectores productivos.


115

En resumen, desde los años noventa, los cambios institucionales y políticos que surgieron de la implementación del proyecto neoliberal y de la globalización, asociadas al moroso y discontinuo crecimiento económico de Brasil, ampliaron de forma inédita el cuadro de precarización social. A continuación, se analizan los cambios en las instituciones formales del mercado de trabajo y su impacto sobre las modalidades de contratación de la fuerza de trabajo.

Precarización del mercado

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Una política de desigualdad

Según Ramos (2007), existen tres determinantes del mercado de trabajo: 1) sus instituciones; 2) las condiciones macroeconómicas de Brasil y de los otros países; 3) la capacidad del mercado de proveer valor. A pesar de la relevancia de los dos últimos puntos, se destacan los cambios ocurridos en las instituciones formales del mercado de trabajo. Las instituciones del mercado de trabajo son sus reglas de funcionamiento que resultan de la relación empresa-trabajadores, así como de la legislación laboral (Ramos, 2007). Tales instituciones son constituidas por las restricciones formales (reglas, leyes, constituciones) e informales (normas de comportamiento, convenciones y códigos de conducta autoimpuestos). El foco del análisis de esta investigación recaerá sobre las instituciones formales como ámbito donde se dio un importante cambio en el período neoliberal y que terminó por afectar al mercado de trabajo brasileño. Cabe destacar que las leyes de trabajo resultan de determinadas circunstancias históricas, de los intereses políticos en juego y de las ideologías. Aunque vale acotar que no se pretende aquí recuperar la historia de la ley laboral en Brasil, sino acentuar algunos elementos introducidos en la mencionada ley a partir de los años noventa. Según Borges (2007), el conjunto de cambios introducidos en las instituciones formales del mercado de trabajo brasileño condujo a un proceso de fragilización de su núcleo más estructurado, compuesto por los trabajadores con vínculo laboral formalizado.

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

de trabajo: flexibilización de la legislación laboral


116

Además, la autora revela que la desestructuración del mercado de trabajo se dio a lo largo de dos grandes períodos. El primer momento analítico se refiere a la crisis del modelo de sustitución de importaciones a finales de los años ochenta, como Borges comenta: En este período, la interrupción de las elevadas tasas de crecimiento del PIB, la crisis de la deuda y la inflación descontrolada se tradujeron, en el mercado de trabajo, en el aumento de la proporción de empleados fuera de una relación de empleo con cobertura social, en pérdidas salariales y en el alza de la concentración de renta a favor de las empresas y también entre los propios trabajadores (81).

El segundo período ocurre a partir de la década de los años noventa y se presenta como elemento central la flexibilización de la ley laboral. En conformidad con esta línea analítica, Krein (2007) afirma que en este período fueron introducidas las medidas puntuales en el campo de las normas que definen las relaciones de trabajo, que flexibilizan las formas de concentración y remuneración de la fuerza de trabajo. Tales cambios político-legislativos fueron implementados bajo la égida del neoliberalismo y “la lógica que guió las alteraciones fue la de garantizar mayor libertad a las empresas para admitir y dimitir a los trabajadores según sus necesidades de producción”. (Druck y Thébaud-Mony, 2007: 41). Krein (2007) destaca las siguientes alteraciones en la ley: 1) el nuevo Contrato de Trabajo por tiempo determinado (1998); 2) el nuevo Contrato de Trabajo en Tiempo Parcial (1998); 3) la ley que permite la utilización de Cooperativas profesionales o de prestación de servicios; 4) la utilización de la Suspensión del Contrato de Trabajo por un período de 2 a 5 meses, vinculada a un proceso de calificación profesional, siempre que sea negociada entre las partes; 5) la ampliación de la utilización del Trabajo temporal.


117

Además de estas modalidades de contrato, el autor incluso discute dos alteraciones que profundizaron la flexibilización en el uso de la fuerza de trabajo en Brasil: 1) la pérdida de la estabilidad del funcionalismo público (como consecuencia de la ley 9.801/99 que permite la dimisión en las funciones públicas por exceso de personal) y 2) la Denuncia de la Convención 158 de la OIT4. En el análisis de Krein (2007), Druck y Thébaud-Mony (2007) sobre la utilización de la nueva ley por el patronato, se detecta que las nuevas modalidades de contratación por plazo determinado y tiempo parcial fueron poco utilizadas; mientras, el uso de las cooperativas de trabajo, las pasantías y el trabajo temporal creció. Esta relación es bien explicitada por Druck y Thébaud-Mony (2007), así:

4 La denuncia de la convención de la OIT 158 (decreto ley 2.100/96) fue ratificada y diez meses después denunciada por el gobierno brasileño. Esa medida imperativa elimina mecanismos de inhibición de la dimisión inmotivada y reafirma la posibilidad de dimisión sin causa justa.

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Una política de desigualdad

El conjunto de los cambios normativos analizados, adoptados a lo largo de la época neoliberal, flexibilizaron los derechos de trabajo consolidados históricamente y causaron el crecimiento de la precarización del trabajo. A continuación, se presentan algunos indicadores de ese fenómeno enfocando, en primer lugar, la vulnerabilidad de las mujeres en el mercado de trabajo y, posteriormente, la de los jóvenes.

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

En la realidad, el grado de flexibilidad que dispone el patrón (legal o ilegalmente) explica, entre otros elementos, por qué no fue necesario recurrir a esos dos nuevos tipos de contrato (plazo determinado o parcial), pues, a pesar de ser precarios, son formales, es decir, están bajo la regulación del Estado y determinan algunas obligaciones con los empleadores, en términos de encargos sociales y derechos laborales. Además de eso, el “contrato por tiempo determinado” en la práctica ya existe para las grandes empresas, a través de la subcontratación de empresas, lo que les libra de cualquier compromiso laboral regulado por la legislación (41).


118

La vivencia desigual

de la precarización social del trabajo: el caso de la vulnerabilidad de las mujeres En el 2009, según la PNAD-IBGE, la población brasileña en edad activa (PIA) era de 162,8 millones de personas, cuando la población total residente sumaba 191,8 millones. La población económicamente activa (PEA) era de 101,1 millones de personas en el 2009; 92,7 millones ocupadas y 8,4 millones desocupadas. La población no económicamente activa, que está compuesta por el grupo PIA que no participa del mercado de trabajo, era de 61,7 millones. Vale destacar que la proporción de personas ocupadas correspondía a un 56,9% de las personas de 10 años de edad o más. Hubo una reducción de nivel de ocupación con relación a 2008, cuando tal proporción era 57,5%. En Brasil, en 2009, la tasa de participación en el mercado de trabajo fue de 62,1%5. Analizando la evolución de esa tasa de participación por género, se observan dos movimientos: de un lado, hay una disminución de la tasa de participación de los hombres que pasa de 75% en 1992 a 72,2% en 2009; esto representa, aproximadamente, una caída del 3%. Por otro lado, hay un aumento de la participación de las mujeres en el mercado de trabajo, que crece de 10,4% (de 42,2% en 1992 a 52,6% en 2009) (PNAD-IBGE). Para Ramos (2007), esos dos movimientos resultaron, principalmente, de la conjunción de las transformaciones sociales y económicas ocurridas en Brasil a partir de finales de los años ochenta, como se destaca a continuación: En el caso de las mujeres, su creciente participación es, en gran parte, consecuencia de la reducción de obstáculos de naturaleza no económica a su ingreso en el mercado de trabajo y, también, de la necesidad de complementación de los presupuestos familiares, factor que, de hecho, influenció 5 La tasa de participación indica la proporción de la población en edad activa incorporada al mercado de trabajo en condición ocupada o desocupada.


119

mucho el cambio de postura cultural en relación al trabajo femenino (21).

Sin embargo, los datos de la PNAD-IBGE revelan que esa “feminización del mundo del trabajo” no condujo a una disminución de las desigualdades entre hombres y mujeres. Entre los numerosos indicadores de ese fenómeno, se destacan las formas de inserción ocupacional por género. Las mujeres tienen un porcentaje más elevado en la categoría trabajo no remunerado6 (63%) y domésticos (17%) que los hombres (3,4% y 0,9% respectivamente). Los servicios domésticos presentan más bajos ingresos y una elevada tasa de informalidad. En 2009, 72,4% de los trabajadores domésticos no tenían carnet de trabajo asignado y contaban con un ingreso promedio mensual real de R$ 327,007. TABLA 1 Personas de 10 años de edad o más, ocupadas en la semana de referencia, por posición en la ocupación en el trabajo principal, según sexo - Brasil, 2009

Sexo Masculino

Posición en la ocupación Empleados

v.a.

33.713

%

Femenino

v.a.

63,4 20.600

%

Total

v.a.

52,2 54.313

% 58,6

Trabajadores domésticos

504

0,9

6.719

17,0

7.223

7,8

Cuenta propia

12.626

23,7

6.352

16,1 18.978

20,5

Empleadores

2943

5,5

1.048

2,7

3.992

4,3

No remunerados

1.794

3,4

2.505

6,3

4.299

4,6

Trabajadores en la producción para el consumo propio

1.526

2,9

2.254

5,7

3.781

4,1

Trabajadores en la producción para el uso propio

89

0,2

14

0,0

103

0,1

100,0 92.689

100,0

Total 53.196

100,0 39.493

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

Una política de desigualdad

6 La categoría trabajo no remunerado se refiere a aquellas personas que “trabajan sin remuneración, al menos una hora a la semana, en ayuda al dueño del domicilio o empleador en cualquier actividad, empleado en actividades de agricultura, silvicultura, pecuaria, extracción vegetal o mineral, caza, pesca y piscicultura, para ayudar a la institución religiosa, beneficente o de cooperativismo; o como aprendiz o pasante”. (www.ibge.gov.br. Acceso: 20/9/2010). 7 El valor nominal del salario mínimo en el período de investigación (septiembre de 2009) era de R$ 465,00.

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

Fuente: PNAD-IBGE, 2009. Elaboración propia.


120

Otro indicador de la desigualdad de género en el mercado de trabajo es la renta promedio mensual. Según fue teorizado por Lima (2007: 1), los datos empíricos muestran que, en el mercado de trabajo brasileño, “las mujeres (...) aun con las diferencias positivas en términos educacionales, ganan menos”. En 2009, el ingreso promedio mensual real de trabajo de las mujeres (R$786,00) representó 67,1% de lo obtenido por los hombres (R$1.171,000). Esa proporción fue mayor en las regiones norte (70,3%) y nordeste (72,4%). Los datos corroboran la tesis de que la precarización social del trabajo se expresa más fuerte entre las mujeres. En gran parte, esto se debe al hecho de que, en comparación con la posición de los hombres en el mercado de trabajo, históricamente están sometidas a las condiciones más precarias porque obtienen menores ingresos y ocupan lugares marginales en la estructura ocupacional. En ese recorte de género, hay que profundizar en el fenómeno del desempleo pues constituye uno de los síntomas más evidentes de precarización social del trabajo. Matoso (citado por Costa, 2005) demuestra que por las políticas neoliberales y de reestructuración productiva durante los años noventa, fueron destruidos aproximadamente 3,3 millones de puestos de trabajo formales en la economía brasileña. Según la PNAD/IBGE, en los años ochenta la tasa de desempleo en Brasil osciló entre 2% y 4%. En 1992, esta tasa llegó a 6%. En 1996, el desempleo aumentó significativamente: llegó al nivel de 9,4%. Permanece elevado durante los años 2000, tuvo su mayor auge en 2003 con un 9,6%. A partir de 2004, comienza a disminuir la tasa de desempleo: cayó de 8,9% a 8,4% en 2006. Sin embargo, esa recuperación no representó una ruptura del cuadro más general de desigualdades sociales y recomposición del mercado de trabajo; de hecho, en el 2008, por causa de los efectos de la crisis económica internacional, se observó la interrupción de la trayectoria declinante del desempleo en Brasil. En 2009, la población desocupada fue de 8,4 millones8. 8 Eso representó un aumento del 18,5% en comparación con el 2008, cuando el número de desempleados era un poco más de 7 millones.


121

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Una política de desigualdad

9 A pesar de las controversias que envuelven el debate sobre el concepto de informalidad, en la práctica, la tasa de informalidad se construye a partir de la inserción en el mercado de trabajo. 10 Los datos de la serie histórica de 1992 a 2009 de la PNAD utilizados en este texto excluyen el área rural del norte de Brasil, excepto el estado de Tocantins, tomando en cuenta que la cobertura de la investigación para todo el territorio nacional ocurrió a partir del 2004. Así, para asegurar la comparación de los datos de la serie histórica, tal área fue excluida.

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

Durante este período la tasa de desempleo fue siempre mayor entre las mujeres. Considerando los años recientes, se observa que en 2006, 56% de los desempleados eran de sexo femenino. Si calculamos de manera separada, la tasa de desempleo de las mujeres es dos veces mayor que la de los hombres; es decir, 13,6% para las mujeres y 7,7% para los hombres. Como vemos, la crisis económica interrumpió la trayectoria declinante del desempleo y generó un aumento de 18,5% de la población desocupada con relación al año 2008. Por lo tanto, el crecimiento del desempleo en este período también fue mayor entre las mujeres. La tasa de desempleo de los hombres pasó de 5,2% a 6,2%, entre 2008 y 2009; la de las mujeres de 9,6% a 11,1% (PNAD-IBGE). Al considerar el fenómeno de la informatización del mercado de trabajo como elemento importante de la precarización, los datos de la PNAD-IBGE revelan que la inserción a la informalidad crece de forma expresiva durante toda la década de los años noventa, y presenta una reducción en los años 2000. Cabe destacar que esta reducción no fue suficiente para revertir la amplia informalidad históricamente enraizada en el mercado de trabajo brasileño. Se resalta que la inserción informal es mayor entre las mujeres; en 1992, por ejemplo, la tasa de informalidad de las mujeres era de 61,4% mientras que la de los hombres fue de 53,4%9. Tal tendencia se observa en todo el período analizado (1992-2009) de acuerdo con la siguiente tabla10.


122 TABLA 2 Tasa de Informalidad* entre las personas con 10 años o más, Brasil (1992-2009)

Sexo Años

1992 1993 1995 1996 1997 1998 1999 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009

Hombres

Mujeres

53,4

61,4

54,0

62,0

54,3

61,3

54,1

59,0

54,7

59,4

55,8

59,2

56,5

60,1

55,1

58,1

55,7

58,4

54,4

57,3

54,1

57,5

53,4

57,1

52,0

55,9

50,4

54,6

49,1

53,5

48,1

52,0

Fuente: IBGE/PNAD. Elaboración propia. * Excluye los residentes de las áreas rurales de AM, AC, RO, RR, PA, AP.

Aunque la precarización social se constituya de una estrategia general de dominación actual del capital sobre el trabajo, el análisis de los datos mostró cómo ella alcanza de distinta manera a las mujeres y a los hombres (Druck, 2009; Hirata, 2002; Maruani, 2007).

La precarización social del trabajo entre los jóvenes11

Los estudios sobre el mercado de trabajo también demuestran que los jóvenes han sido más fuertemente afectados por el proceso de precarización del trabajo; por lo tanto, están más expuestos al desempleo y a la informalidad. Tradicionalmente, la inserción 11 Tómese en cuenta que “Juventud” es una categoría históricamente determinada. En este artículo, se adopta el recorte etario de 15 a 24 años de edad para designar a los jóvenes. Tal recorte se ha utilizado recurrentemente en los estudios sobre la interfaz “trabajo y juventud”.


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Una política de desigualdad

en el mundo del trabajo era considerada uno de los principales aspectos característicos de la transición de la condición juvenil a la vida adulta. Ahora bien, los patrones de transición de una condición a otra cambiaron a partir de las últimas décadas del siglo XX y en función de las transformaciones sociales y económicas resultantes de la reestructuración capitalista. Diversos estudios han diagnosticado las dificultades de los jóvenes en conseguir una ocupación, hecho que ha retardado la transición para la vida adulta. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2005 fueron contabilizados 106 millones de jóvenes entre 14 y 24 años en Latinoamérica. De este total, 48 millones trabajaban, 10 millones estaban desempleados y 48 millones estaban inactivos. La tasa de desempleo abierto (o desocupación) entre los jóvenes en el continente latinoamericano fue de 16%, mientras que en la población adulta fue de 5%. Los datos de los estudios realizados por la OIT revelan, todavía, que el desempleo no es el único problema de la población entre 14 y 24 años de edad; hay que tomar en cuenta que un gran contingente de personas en este grupo etario (31 millones) trabajaban en la informalidad o en condiciones precarias. Además, en 2005, 22 millones de jóvenes no estudiaban ni trabajaban; de ellos, 72% eran mujeres y 28% hombres (OIT, 2006). Frente a este escenario, el trabajo está entre los temas que más moviliza a los jóvenes; de hecho, es indicado por este segmento como uno de los derechos más importantes de la ciudadanía (Andrade, 2008). En Brasil, la tasa de participación de los jóvenes en el mercado fue de 63,3% en 2008. Al analizar los datos de la PNAD-IBGE, se constata que la juventud brasileña es fundamentalmente trabajadora. En el año 2008, 53,3% de las personas entre 15 y 24 años ya trabajaban. Si se considera solo el grupo etario de 20 a 24 años, ese porcentaje llega a 68,5%. Según Druck et al. (2010), de cada 100 jóvenes, 60 estaban trabajando o buscando un trabajo. Esto evidencia la importancia que el trabajo tiene para este segmento. En 2009, el nivel de la ocupación de la población con 10 años o más fue de 56,9%. Este indicador sufrió una reducción con relación al

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

123


124

año 2008 (57,5%). Tal reducción se dio, principalmente, en el grupo etario más joven. En 2009, 50,7% de los jóvenes de 18 y 19 años de edad y 66,9% de los 20 a 24 años de edad estaban ocupados; mientras que en el grupo etario de 25 a 49 años, más del 70% de la población se encontraba ocupada. Por otro lado, se observa que la desocupación es mayor entre los jóvenes, sobre todo en el grupo de 15 a 17 años de edad. En 2009, 42,2% de los desocupados del territorio brasileño tenían de 16 a 24 años de edad. En efecto, el desempleo representa una de las impresiones más perversas de la precarización social del trabajo que alcanza fuertemente a los jóvenes brasileños. A lo largo de todo el período neoliberal, se comprueba que la tasa de desempleo de los jóvenes es mayor que la de la población adulta. En este sentido, al analizar los datos de la PNAD-IBGE, Druck et al. (2010: 120) indica lo siguiente: El grado de vulnerabilidad de los jóvenes se vuelve más grave cuando se compara con las tasas de desempleo de la población (25 años o más) y con la tasa de desempleo total (16 años o más). En 2008, la tasa de desempleo juvenil (15,7%) era el triple de la tasa de desempleo de la población adulta (4,8%) y más que el doble de la tasa de desempleo de las personas de 16 años o más (7,2%). Al compararse con 1992, es posible concluir que la vulnerabilidad en los años 2000 aumentó significativamente, pues en TABLA 3 Tasa de desocupación de los jóvenes - Personas de 15 a 24 años, Brasil (1992-2009)

Año

1992 1993 1995 1996 1997 1998 1999 2001

Total Jóvenes

Sexo Mujeres

Hombres

11,9

15,0

9,9

11,5

14,2

9,8

11,4

14,1

9,7

12,6

16,1

10,3

14,4 17,2 18,3

18,4 22,3 23,0

11,8 13,8 15,1

17,9

22,4

14,6


125

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009

18,0

22,8

14,6

19,0

24,5

15,1

18,4 19,6 18,0

23,5 25,1 23,1

14,5 15,5 14,0

17,0 15,7 18,0

22,1 20,6 23,2

13,2 12,0

14,0

Fuente: IBGE/PNAD. Excluye a los residentes de las áreas rurales de AM,AC, RO, RR, PA, AP.

ese año la tasa de desempleo entre ellos (11,9%) era 2,7 veces mayor que la población adulta (4,3) y 1,8 veces mayor que la de las personas de 16 años o más.

Otro indicador de la precarización del trabajo entre los jóvenes es la tasa de informalidad, medida a partir de la proporción de los ocupados de 15 a 24 años sin carnet de trabajo asignado (sin protección social ni laboral). Ese indicador da cuenta de una disminución porcentual en el plazo de tiempo analizado. Sin embargo, de

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Una política de desigualdad

...las dificultades de inserción en el mercado de trabajo de la generación actual de jóvenes se suman al amplio, y estructural, conjunto de problemas sociales, casi todos asociados a los elevados contingentes de la población en situación de extrema pobreza y la inmensa desigualdad económica y social que marca nuestra sociedad (92).

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

Además, la tasa de desempleo aumenta considerablemente al conjugar el recorte generacional con el de género. En este caso, la desocupación es mayor entre las mujeres jóvenes (de acuerdo con la tabla 3). En resumen, los datos presentados en el cuadro anterior revelan la creciente dificultad encontrada por los jóvenes en la inserción en el mercado de trabajo. Esa dificultad es mayor en el caso del grupo etario de 15 a 18 años de edad. En su mayoría, los jóvenes entre esas edades están en la búsqueda del primer trabajo, como lo observó Borges (2000). Además, la autora destaca que en Brasil:


126

acuerdo con lo afirmado anteriormente para la totalidad de la PIA, tal reducción no representó un cambio significativo que revertiese la histórica informalización del mercado de trabajo brasileño. Asimismo, analizando el recorte de género dentro de la población joven, se detecta que la inserción informal es un poco mayor en las mujeres que en los hombres. La jornada semanal constituye un importante indicador para obtener la calidad del trabajo de los jóvenes. Según la PNAD-IBGE, en 2008, 40,7% de los jóvenes (15 a 24 años) trabajaban entre 40 y 44 horas semanales y 29,4% trabajaban más de la jornada legal en Brasil (44 horas). La extensa jornada de trabajo de los jóvenes ha sido uno de los obstáculos para conseguir trabajo y estudio o para retomar los estudios. TABLA 4 Tasa de informalidad de los jóvenes - Personas de 15 a 24 años, Brasil (1992-2009)

Sexo Año

1992 1993 1995 1996 1997 1998 1999 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009

Jóvenes

Mujeres

Hombres

63,3

64,7

63,2

64,9

65,7

64,4

63,4

64,2

62,9

63,1

62,3

63,4

63,0

62,9

63,1

63,4

62,8

64,3

64,4

63,4

65,0

62,1

61,3

62,7

63,7

63,4

64,0

62,4

62,3

62,5

61,7

61,9

61,5

60,3

60,1

60,4

59,8

60,6

59,3

58,2

59,0

57,7

56,3

56,5

56,2

55,2

55,5

55,7

Fuente: IBGE/PNAD Excluye los residentes de las áreas rurales de AM, AC, RO, RR, PA, AP


127

En resumen, los datos analizados demuestran la precarización del trabajo de la juventud trabajadora y dejan en evidencia dos importantes matices de este fenómeno: el desempleo y la informalidad.

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Una política de desigualdad

Este estudio se centró en la precarización social del trabajo en Brasil y las consecuencias para sus trabajadores. Por lo tanto, se adoptó como foco el análisis de las instituciones formales y el desempleo reciente del mercado de trabajo, con mayor énfasis en la situación de los jóvenes y de las mujeres. Se comprobó que el debate sobre la precarización social del trabajo en Brasil está relacionado fundamentalmente con los efectos y las consecuencias de la flexibilización del trabajo. Estos se originan a partir del proceso de la reestructuración capitalista que ha venido a desarrollarse a través de tres dinámicas analíticamente distintas: la globalización, el neoliberalismo y la reestructuración productiva. Respecto a las implicaciones de estas dinámicas en las instituciones formales del mercado, se detectó que los cambios implantados en la década neoliberal previsualizaron la flexibilización de la legislación laboral. Esto trajo como consecuencia la reducción de los derechos conquistados. A partir del análisis de los principales indicadores del mercado de trabajo, se destacó que aunque la precarización social del trabajo se ha vuelto central en la actual fase del capitalismo, alcanza de manera diferente a los diversos segmentos de trabajadores. En este estudio, el caso de la vulnerabilidad de las mujeres y de los hombres en el mercado de trabajo fue tomado como ejemplo de esta vivencia diferenciada de la precarización. Se observó una feminización del mercado de trabajo en Brasil, aunque tal situación no significó la reducción de las dificultades de género; es lo que demuestran las siguientes evidencias empíricas: 1) las mujeres en Brasil ganan (en promedio) menos que los hombres, aun cuando trabajen en funciones iguales y tengan el mismo nivel educativo; 2) en general, las mujeres ocupan empleos más precarios que los hombres; 3) el desempleo es mayor en mujeres

JÓVENES Y MUJERES EN EL MERCADO DE TRABAJO BRASILEÑO

Consideraciones Finales


128

que en hombres. En síntesis, la vulnerabilidad social es mayor para las mujeres que para los hombres (Ramos, 2007). En cuanto al recorte generacional, llama la atención el hecho de que haya una reducción de la participación de los jóvenes (15 a 24 años) en el mercado de trabajo; al mismo tiempo, se nota un aumento del desempleo para este segmento. Además, existe un gran contingente de personas entre 15 y 24 años en la informalidad. En conclusión, los datos revelan que los jóvenes y las mujeres viven de forma distinta la precarización social del trabajo, y tanto el desempleo como la informalidad se han constituido en las dos facetas más perversas de este fenómeno.

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A desestruturação do mercado de trabalho, a partir da crise do fordismo e da transição para um modelo de acumulação flexível, assim como a emergência do desemprego estrutural e das novas formas de contratação da mão de obra associadas a esse processo, alteraram profundamente a configuração do trabalho no Brasil. Partindo desta realidade, este texto tem por objetivo realizar uma análise da precarização social do trabalho no Brasil e suas implicações para os trabalhadores. Para tanto, foca-se as instituições formais e alguns indicadores recentes do mercado de trabalho, enfatizando a situação dos jovens e das mulheres. O recorte adotado justifica-se, fundamentalmente, por duas razões. Primeiro, constata-se que a flexibilização da legislação trabalhista possibilitou o aprofundamento da precarização do trabalho, tendo em vista que as mudanças implementadas reduziram direitos conquistados pelos trabalhadores. E segundo, a análise do desempenho recente do mercado de trabalho revela que embora a precarização do trabalho tenha se generalizado, atingindo a todos os trabalhadores, há uma vivencia desigual deste fenômeno, cujos indicadores

Introdução

A vivência desigual da precarização do trabalho

JOVENS E MULHERES NO MERCADO DE TRABALHO BRASILEIRO

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

mercado de trabalho baseadas na Pesquisa Nacional por Amostra de Domicilio (PNAD) do Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE).

1 Nesta pesquisa, utiliza-se as estatísticas do

O debate sobre a precarização aborda, fundamentalmente, os efeitos e as implicações na sociedade do processo de flexibilização do trabalho, originados a partir do processo de reestruturação capitalista, que se desenvolve através de três dinâmicas analiticamente distintas: a globalização, o neoliberalismo e a reestruturação produtiva. A globalização é um processo de expansão e de interdependência dos mercados em nível mundial. O capitalismo sempre esteve orientado para o crescimento e a incorporação de novos mercados, mas a globalização apresenta novos atores e

O debate conceitual sobre a precarização social do trabalho

mais expressivos são as elevadas taxas de desemprego e as formas diferenciadas de inserção ocupacional entre as mulheres e os jovens. Nas próximas seções do artigo apresenta-se, primeiramente, uma abordagem conceitual sobre a precarização social do trabalho. Em seguida, analisa-se as mudanças operadas nas instituições formais do mercado de trabalho ao longo dos anos 1990. Por fim, apresenta-se alguns indicadores da precarização social do trabalho no Brasil, problematizando, ao longo do debate, a vivência desigual dessa precarização, tendo como foco a situação da mulher e dos jovens no mercado de trabalho1.

cartografia da desigualdade”, publicada na revista Carta Capital, n. 39, 25/12/1996.

2 Autora da matéria “Rota da riqueza: a

dinâmicas sociais, típicos desta época, a exemplo: as empresas transnacionais, a livre circulação de capitais e a financeirização da economia, o desenvolvimento da telemática e a forte atuação das instituições multilaterais (tais como: Banco Mundial, FMI, dentre outros) (Druck, 1999). O processo de globalização, conforme demonstra Wilner2 (1996), intensificou a concentração da riqueza nos países centrais e, em contrapartida, expandiu as desigualdades existentes entre os países do globo. É nesta direção que indica Chesnais (1996) quando afirma que a livre circulação de capitais produz e reproduz as desigualdades existentes entre países. Desse modo, trata-se de um conjunto de dinâmicas excludentes, que beneficiam os países centrais em detrimento dos países mais pobres. O neoliberalismo se constitui numa doutrina políticoeconômica formulada por Hayek e Friedman, logo após a II Guerra Mundial. Tal doutrina se origina a partir da crítica ao Estado de Bem-Estar Social e ao socialismo, tornando-se hegemônica nos países centrais e periféricos nos anos 1980. Embora o projeto e modelo econômico neoliberal sofram variações de um país para o outro, em função das especificidades políticas e econômicas, vários autores têm afirmado que o neoliberalismo estrutura-se em torno de dois pilares básicos: o apelo ao livre mercado e às criticas ao intervencionismo

131


tese neoliberal de redução do papel do Estado deve ser relativizada, uma vez que para implementar as políticas neoliberais, o Estado precisa intervir criando novas regulamentações. A autora exemplifica esta assertiva afirmando que a desregulamentação do mercado financeiro se processa através de novas regulamentações. Assim, é mais adequado falar que o Estado mudou sua forma de atuação, pois a implementação do programa neoliberal exige um forte intervencionismo do Estado, que por sua vez, beneficia o capital em detrimento do trabalho.

3 Conforme demonstra Galvão (2003), a

estatal (que resulta na defesa do Estado Mínimo)3. (Filgueiras, 2006). Estes pilares do neoliberalismo fundamentaram um conjunto de políticas visando à adoção de medidas de privatização, de desregulamentação dos mercados de trabalho e financeiro e a transferência dos serviços de saúde, educação e previdência para o setor privado. Tais medidas foram orientadas pelo “Consenso de Washington”. O termo “Consenso de Washington” é utilizado para designar as medidas e orientações neoliberais elaboradas pelas instituições multilaterais (Banco Mundial e FMI, dentre outras) para serem adotadas pelos países periféricos visando à reversão da crise divida externa. Conforme Galvão (2003. 80), a designação Consenso foi cunhada por John Williamson para expressar que tais medidas tinham adquirido “o status de pensamento único,

ao qual não haveria alternativa”. O discurso da via única foi amplamente difundido pela mídia e se disseminou também pela academia em meados dos anos 1980, com o surgimento das teses dos múltiplos fins: fim do trabalho, da história e das classes. (Ibid: 82). Dentre os países da America Latina, o Brasil foi o último a adotar o projeto neoliberal. Há duas razões explicativas principais para este fato: 1) Havia interesses diferenciados entre as frações de classe da burguesia em relação ao decadente Modelo de Substituição de Importações; 2) A mobilização política dos trabalhadores na década de 1980 se constituía numa ameaça à classe dominante nacional, uma vez que as reivindicações por mudanças ultrapassavam as bandeiras economicistas e geraram novas organizações – como: a CUT e o Partido dos Trabalhadores (PT) e novos movimentos sociais, a exemplo do Movimento dos Trabalhadores Sem Terra (MST). Todavia, a vitória de Collor no pleito de 1989 criou as condições para que as frações de classe da burguesia se unificassem em torno do projeto neoliberal (Filgueiras, 2006). Há um relativo consenso na literatura especializada de que a implantação do projeto neoliberal no Brasil se deu a partir da aplicação de três grandes eixos: 1) a desregulamentação do mercado do trabalho, com as propostas de flexibilização da legislação trabalhista e, conseqüente redução dos direitos sociais e trabalhistas; 2) a política de privatização; 3) a abertura comercial e a desregu-

lamentação financeira (BOITO, 1999; FILGUEIRAS, 2006; Galvão, 2003). A reestruturação produtiva é um movimento de caráter estrutural do capitalismo que implementa intensas mudanças no mundo do trabalho. Tal fenômeno acontece em todos os países capitalistas industrializados e se constitui numa resposta a um determinado padrão de acumulação capitalista do pós II guerra, que entra em crise na década de 1970, qual seja: o fordismo. Assim, assiste-se a emergência de um novo padrão de acumulação, denominada por Harvey (1992) de “acumulação flexível”, que marca o processo de transição do fordismo para as práticas mais flexíveis de organização da produção. Esta reestruturação produtiva caracteriza-se pelo crescimento do setor de serviços, novos padrões competitivos globais, fusões e incorporações de empresas e reordenamento do mercado de trabalho. No âmbito da empresa, a reestruturação produtiva se processa através da aplicação de novos métodos de gestão e organização flexível do trabalho, inspirados no toyotismo, e de inovações tecnológicas. Considerando-se conjuntamente os processos de globalização, neoliberalismo e reestruturação produtiva no contexto institucional brasileiro, destaca-se a emergência de um intenso processo de precarização social do trabalho que é caracterizado, fundamentalmente, por uma crise do trabalho assalariado, por altas taxas de desemprego e pela emergência de novas (e precárias) formas de

132


contratação da mão-de-obra, devido sobretudo ao aumento extraordinário da terceirização nos setores industrial e de serviços (Alves, 2000). Diante deste cenário, no debate acadêmico da sociologia do trabalho desenvolve-se uma série de estudos que analisam a precarização social do trabalho como resultado do processo de flexibilização produtiva. As características mais recorrentes nessas análises para designar a precarização social são: fragmentação, segmentação dos coletivos de trabalho, individualização, informalização, crise do sindicalismo e redução de parte dos direitos trabalhistas (Druck, 2009). Para Druck e Franco (2007), a precarização social do trabalho se expressa, fundamentalmente, por meio dos seguintes indicadores: 1) nos baixos graus de proteção social e no desrespeito aos direitos trabalhistas – como, por exemplo, o aumento das diversas formas de inserção ocupacional (falsas cooperativas, relações de assalariamento disfarçadas, como as empresas do “eu sozinho”); 2) nas elevadas taxas de desemprego; 3) na expansão da informalização do mercado de trabalho; 4) no agravamento de problemas de saúde e acidentes de trabalho, em função da intensificação do trabalho, da falta de treinamento dos trabalhadores, sobretudo, os terceirizados; 5) na fragilização e pulverização das organizações sindicais. Analisando a configuração do trabalho no Brasil, Druck (2009) defende que a atual dinâmica de precarização do trabalho é um fenômeno novo, no tocante as suas características estruturais e

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

Conforme Ramos (2007) há três determinantes do mercado de trabalho: 1) as suas instituições; 2) as condições macroeconômicas do Brasil e de outros países; 3) a capacidade do mercado de prover valor. Embora a relevância dos dois últimos pontos, destaca-se as mudanças ocorridas nas instituições formais do mercado de trabalho. As instituições do mercado de trabalho são suas regras de funcionamento, que resultam da relação direta entre empresas e trabalhadores, assim

Precarização do mercado de trabalho: a flexibilização da legislação trabalhista

abrangência. Trata-se de um processo que resulta da institucionalização de diferentes dinâmicas de flexibilização do trabalho, renovando e colocando em novas bases a historicamente precária estrutura do mercado de trabalho brasileiro. Assim, no contexto atual, a precarização do trabalho tornase central na dinâmica do capitalismo no Brasil, generalizando-se para todos os segmentos e setores produtivos. Em síntese, desde os 1990, as mudanças institucionais e políticas advindas da implementação do projeto neoliberal e da globalização, associadas ao moroso e descontinuo crescimento econômico do Brasil, ampliaram de forma inédita o quadro de precarização social. A seguir, analisa-se as mudanças nas instituições formais do mercado de trabalho e seus impactos sobre as modalidades de contratação da força de trabalho.

mercado de trabalho, no aumento da propor-

e a inflação descontrolada traduziram-se, no

taxas de crescimento do PIB, a crise da dívida

Neste período, a interrupção das elevadas

como da legislação trabalhista (Ramos, 2007). Tais instituições são constituídas por restrições formais (regras, leis, constituições) e informais (normas de comportamento, convenções e códigos de conduta auto-imposto). O foco de análise desta pesquisa recairá sobre as instituições formais, enquanto âmbito onde se deu uma importante mudança no período neoliberal, afetando o mercado de trabalho brasileiro. Cabe ressaltar que as leis do trabalho são resultantes de determinadas circunstâncias históricas, dos interesses políticos em jogo e das ideologias. Entretanto, não se pretende aqui recuperar a história da legislação trabalhista no Brasil, mas apenas acentuar alguns elementos introduzidos na referida legislação a partir dos anos de 1990. Conforme Borges (2007), o conjunto das mudanças introduzidas nas instituições formais do mercado de trabalho brasileiro levou a um processo de fragilização do seu núcleo mais estruturado, composto pelos trabalhadores com vínculo empregatício formalizado. Ademais, a autora revela que a desestruturação do mercado de trabalho deu-se ao longo de dois grandes períodos. O primeiro momento analítico refere-se à crise do modelo de substituição de importações no final dos anos 1980, como Borges comenta (Ibidem):

133


O segundo período ocorre a partir da década de 1990 e apresenta como elemento central a flexibilização da legislação trabalhista. Em conformidade com esta linha analítica, Krein (2007) afirma que nesse segundo momento foram introduzidas medidas pontuais no campo das normas que definem as relações de trabalho, flexibilizando as formas de contratação e remuneração da força de trabalho. Tais mudanças político-legislativas foram implementadas sob a égide do neoliberalismo e “a lógica que guiou as alterações foi a de garantir maior liberdade às empresas para admitir e demitir os trabalhadores conforme suas necessidades de produção”. (Druck e Thébaud-Mony, 2007: 41). Krein (2007) destaca as seguintes alterações na legislação: 1) o novo Contrato de Trabalho por tempo determinado (1998); 2) o novo Contrato de Trabalho em Tempo Parcial (1998); 3) a lei que permite a utilização de Cooperativas profissionais ou de prestação de serviços; 4) a utilização da Suspensão do Contrato de Trabalho por um período de 2 a 5 meses, vinculada a um processo de qualificação profissional – desde que seja negociada entre as partes; 5) a ampliação da utilização do Trabalho temporário. Além destas modalidades de contrato, o autor discute, ainda, duas alterações que aprofundaram a

balhadores (81).

das empresas e também entre os próprios tra-

na elevação da concentração de renda a favor

go com cobertura social, em perdas salariais e

ção de ocupados fora de uma relação de empre-

lei 2100/96), foi ratificada e dez meses depois denunciada pelo governo brasileiro. Essa medida imperativa elimina mecanismos de inibição da demissão imotivada e reafirma a possibilidade de demissão sem justa causa.

4 A denúncia da convenção OIT 158 (decreto

des empresas, através da subcontratação das

determinado’ na prática já existe para as gran-

trabalhistas. Além disso, o ‘contrato por tempo

res, em termos de encargos sociais e direitos

algumas poucas obrigações aos empregado-

estão sob a regulação do Estado e determinam

Pois, mesmo que precário, são formais, isto é,

contrato [prazo determinado e tempo parcial].

necessário o recurso a esses dois novos tipos de

ca, dentre outros elementos, porque não foi

patronato dispõe – legal ou ilegalmente – expli-

Na realidade, o grau de flexibilidade de que o

flexibilização no uso da força de trabalho no Brasil, quais sejam: a perda da estabilidade do funcionalismo público (em decorrência da lei n. 9.801/99 que permite a demissão nas funções públicas por excesso de pessoal) e a Denúncia da Convenção 158 da OIT4. Na análise de Krein (2007) e Druck e Thébaud-Mony (2007) acerca da utilização da nova legislação pelo patronato, detecta-se que as novas modalidades de contratação por prazo determinado e tempo parcial foram poucos utilizadas, enquanto cresceu o uso das cooperativas de trabalho, do estágio e do trabalho temporário. Esta relação é bem explicitada por Druck e Thébaud-Mony (2007) em seguida:

Em 2009, segundo a PNAD-IBGE, a população em idade ativa (PIA) brasileira era de 162,8 milhões de pessoas, ao passo que a população residente como um todo era de 191,8 milhões. A população economicamente ativa (PEA) era de 101,1 milhões de pessoas em 2009, destes 92,7 milhões de pessoas se encontravam ocupadas e 8,4 milhões de desocupados. A população não-economicamente ativa, que é composta pela parcela da PIA que não participa do mercado de trabalho, era de 61,7 milhões. Vale destacar que a proporção de pessoas ocupadas correspondia a 56,9% das pessoas de 10 anos ou mais de idade. Houve uma redução do nível de ocupação em relação a 2008, quando tal proporção era de 57,5%.

A vivência desigual da precarização social do trabalho: o caso da vulnerabilidade das mulheres

O conjunto das mudanças normativas analisadas, adotadas ao longo da época neoliberal, flexibilizaram os direitos de trabalho consolidados historicamente, contribuindo para o crescimento da precarização do trabalho. A seguir, alguns indicadores desse fenômeno serão apresentados, enfocando a vulnerabilidade das mulheres, em primeiro lugar, e dos jovens, posteriormente, no mercado de trabalho.

legislação. (41).

quer compromisso trabalhista regulado pela

empresas terceirizadas, o que lhes livra de qual-

134


HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

da população em idade ativa incorporada ao mercado de trabalho na condição de ocupada ou desocupada.

5 A taxa de participação indica a proporção

Todavia, os dados da PNAD-IBGE revelam que essa “feminização do mundo do trabalho” não levou a uma diminuição das desigualdades entre homens e mulheres. Entre os vários indicadores desse

no. (Ramos, 2007: 21).

postura cultural em relação ao trabalho femini-

que por certo influenciou muito a mudança de

plementação dos orçamentos familiares, fator

trabalho e, também, da necessidade de com-

econômica ao seu ingresso no mercado de

da redução de obstáculos de natureza não

participação é, em grande medida, decorrente

No que se refere às mulheres, a sua crescente

No Brasil, em 2009, a taxa de participação no mercado de trabalho foi de 62,1%5. Analisando a evolução dessa taxa de participação por gênero observa-se um duplo movimento: de um lado, há um declínio da taxa de participação dos homens, que passa de 75% em 1992 para 72,2% em 2009, representando uma queda de aproximadamente 3%; e de outro, um aumento da participação das mulheres no mercado de trabalho, que cresce 10,4% - de 42,2% em 1992 para 52,6% em 2009. (PNAD-IBGE). Para Ramos (2007), esse duplo movimento resulta, principalmente, da conjunção das transformações sociais e econômicas ocorridas no Brasil a partir do final dos anos 1980, como destacado em seguida:

refere-se aquelas pessoas que “trabalham sem remuneração, pelo menos uma hora na semana, em ajuda a membro da unidade domiciliar que é conta-própria ou empregador em qualquer atividade, ou empregado em atividade da agricultura, silvicultura, pecuária, extração vegetal ou mineral, caça, pesca e piscicultura; em ajuda a instituição religiosa, beneficente ou de cooperativismo; ou como aprendiz ou estagiário”. (www. ibge.gov.br. Acesso: 20/09/2010). 7 O valor nominal do salário mínimo no período da pesquisa (setembro de 2009) era de R$ 465,00.

6 A categoria trabalho não-remunerado

fenômeno, foca-se nas formas de inserção ocupacional por gênero. As mulheres concentram um percentual mais elevado na categoria trabalho não remunerado6 (6,3%) e domésticos (17%) do que os homens (3,4% e 0,9% respectivamente). Os serviços domésticos apresentam os mais baixos rendimentos e uma elevada taxa de informalidade. Em 2009, 72,4% dos trabalhadores domésticos não tinham carteira de trabalho assinada, sendo que o rendimento médio mensal real do trabalho deste segmento foi de R$ 327,007. Tabela 1 Outro indicador de desigualdade de gênero no mercado de trabalho é a renda media mensal. Conforme teorizado por Lima (2007: 1), os dados empíricos mostram que, no mercado de trabalho brasileiro, “as mulheres (...) mesmo com todos os diferenciais positivos em termos educacionais, ganham menos”. Em 2009, o rendimento médio mensal real

de trabalho das mulheres (R$786,00) representou 67,1 % do obtido pelos homens (R$1.171,000). Essa proporção foi maior nas regiões Norte (70,3%) e Nordeste (72,4%). Os dados corroboram a tese de que a precarização social do trabalho se expressa mais fortemente entre as mulheres, devido, em grande medida, ao fato destas historicamente estarem submetidas às condições mais precárias, auferindo menores rendimentos e ocupando lugares marginais na estrutura ocupacional, quando comparadas com a posição no mercado de trabalho ocupada pelos homens. Nesse recorte de gênero merece aprofundar o fenômeno do desemprego, pois isso se constitui em um dos sintomas mais evidentes da precarização social do trabalho. Matoso (apud Costa, 2005) demonstra que, pelas políticas neoliberais e de reestruturação produtiva, durante os anos 1990 foram destruídos cerca de 3,3 milhões de postos de trabalho formais na economia brasileira. Segundo a PNAD/IBGE, nos anos 1980, a taxa de desemprego no Brasil oscilou entre 2% e 4%. Em 1992, esta taxa alcançou o patamar de 6%. Em 1996, o desemprego aumenta significativamente, chegando ao nível de 9,4%, e permanece elevado durante os anos 2000, atingindo seu pico em 2003 (9,6%). A partir de 2004, começa a diminuir a taxa de desemprego, caindo de 8,9% para 8,4% em 2006. Todavia, essa recuperação não representou uma ruptura com o quadro mais geral de desigualdades social e recomposição do mercado de trabalho, pois em

135


em relação a 2008, quando o número de desempregados era um pouco mais do que 7 milhões.

8 Isso representou um aumento de 18,5%

2008, por conta dos efeitos da crise econômica internacional, verificou-se a interrupção da trajetória declinante do desemprego no Brasil. Em 2009 a população desocupada foi estimada em 8,4 milhões8. Ao longo deste período a taxa de desemprego foi sempre maior entre as mulheres. Considerando os anos mais recentes, verifica-se que em 2006, 56% dos desempregados eram do sexo feminino. Se calculada a taxa de desemprego separadamente, constata-se que a taxa de desemprego das mulheres é duas vezes maior do que a dos homens, isto é, 13,6% para as mulheres e 7,7% para os homens. Conforme vimos, a crise economia interrompeu a trajetória declinante do desemprego, gerando um aumento de 18,5% da população desocupada em relação a 2008. Porém, o crescimento do desemprego neste período também foi maior entre as mulheres. A taxa de desemprego dos homens saiu de 5,2% para 6,2%, entre 2008 e 2009, e o das mulheres de 9,6% para 11,1%. (PNAD-IBGE). Considerando o fenômeno da informalização do mercado de trabalho, enquanto elemento importante da precarização, os dados da PNAD-IBGE revelam que a inserção informal cresce de forma expressiva durante toda a década de 1990, apresentando uma redução nos anos 2000. Vale destacar que esta redução não foi suficiente para reverter a vem o debate sobre o conceito de informalidade, na prática, a taxa de informalidade é construída a partir da inserção no mercado de trabalho. 10 Os dados da série histórica de 1992 a 2009 da PNAD utilizados neste texto excluem a área rural do norte do Brasil, exceto o estado de Tocantins, tendo em vista que a cobertura da pesquisa para todo o território nacional ocorreu a partir de 2004. Sendo assim, visando assegurar a comparabilidade dos dados da série histórica, tal área foi excluída.

9 A despeito das controvérsias que envol-

ampla informalidade historicamente enraizada no mercado de trabalho brasileiro. Ressalta-se que a inserção informal é maior entre as mulheres. Em 1992, por exemplo, a taxa de informalidade das mulheres era de 61,4% enquanto a dos homens foi de 53,4%.9 Tal tendência é confirmada em todo o período analisado (1992-2009), conforme tabela abaixo10: Tabela 2 Embora a precarização social se constitua numa estratégia geral de dominação atual do capital sobre o trabalho, a análise dos dados mostrou como ela atinge diferenciadamente as mulheres e os homens (Druck, 2009; Hirata, 2002; Maruani, 2007).

categoria historicamente determinada. Neste artigo, adota-se o recorte etário de 15 a 24 anos de idade para designar os jovens. Tal recorte tem sido recorrente nos estudos sobre a interface “trabalho e juventude”.

11 Ressalta-se que “juventude” é uma

Os estudos sobre o mercado de trabalho também destacam que os jovens tem sido mais fortemente atingidos pelo processo de precarização do trabalho, encontrando-se, portanto, mais expostos ao desemprego e à informalidade. Tradicionalmente, a inserção no mundo do trabalho se constituiu como um dos principais traços característicos da passagem da condição juvenil para a vida adulta. Todavia, a partir das últimas décadas do século XX, em função das transformações sociais e econômicas resultantes da reestruturação capitalista, os padrões de transição de uma condição à outra mudaram. Diversas pesquisas têm diagnosticado as dificuldades dos jovens em conseguir uma ocupação, fato que tem retardado a transição para a vida adulta. Conforme a Organização Internacional do Trabalho (OIT), em 2005, foram contabilizados 106 milhões de jovens entre 14 e 24 anos na América Latina. Deste total, 48 milhões trabalhavam, 10 milhões estavam desempregados e 48 milhões estavam inativos. A taxa de desemprego aberto (ou desocupação) entre os jovens no continente latino-americano foi de 16%, enquanto para a população adulta foi de 5%.

A precarização social do trabalho entre os jovens 11

136


Os dados dos estudos recentes realizados pela OIT revelam, ainda, que o desemprego não é o único problema da população entre 14 e 24 anos de idade, tendo em vista que um grande contingente de pessoa nesta faixa etária (31 milhões) trabalhavam na informalidade ou em condições precárias. Ademais, em 2005, 22 milhões de jovens não estudavam e nem trabalhavam, dos quais 72% eram mulheres e 28% homens (OIT, 2006). Diante deste cenário, o trabalho está entre os temas que mais mobiliza os jovens, sendo indicado por este segmento como um dos direitos de cidadania mais importante. (Andrade, 2008). No Brasil, a taxa de participação dos jovens no mercado de trabalho foi de 63,3% em 2008. Analisando os dados da PNAD-IBGE, constata-se que a juventude brasileira é fundamentalmente trabalhadora. No ano de 2008, 53,3% das pessoas de 15 a 24 anos já trabalhavam. Considerando-se apenas o grupo etário de 20 a 24 anos, esse percentual chega a 68,5%. Segundo Druck et al. (2010), de cada 100 jovens, 60 estavam trabalhando ou buscando um trabalho, o que evidencia a centralidade que o trabalho ocupa para este segmento. Em 2009, o nível da ocupação da população com 10 anos ou mais foi de 56,9%. Este indicador sofreu uma redução em comparação a 2008, quando foi estimado em 57,5%. Tal redução se deu, principalmente, nas faixas etárias mais jovens. 50,7% dos jovens de 18 e 19 anos de idade e 66,9% dos de 20 a 24 anos de idade estavam ocupados em 2009; enquanto que nas faixas etárias de 25 a 49 anos,

mais de 70% da população encontrava-se ocupada. Por outro lado, observa-se que a desocupação é maior entre os jovens, sobretudo na faixa de 15 a 17 anos de idade. Em 2009, 42,2% dos desocupados do território brasileiro tinham de 16 a 24 anos de idade. Com efeito, o desemprego tem se constituído em uma das expressões mais perversas da precarização social do trabalho que atinge fortemente os jovens brasileiros. Ao longo de todo o período neoliberal, verifica-se que a taxa de desemprego dos jovens é maior do que a computada para a população adulta. É neste sentido que nos indica Druck et al. (2010: 120) ao analisar os dados da PNAD-IBGE: O grau de vulnerabilidade dos jovens torna-se mais grave quando se compara com as taxas de desemprego da população (25 anos ou mais) e com a taxa de desemprego total (16 anos ou mais). Em 2008, a taxa de desemprego juvenil (15,7%) era o triplo da taxa de desemprego da população adulta (4,8%) e mais do que o dobro da taxa de desemprego das pessoas de 16 anos ou mais (7,2%). Ao se comparar com 1992, é possível concluir que a vulnerabilidade nos anos 2000 aumentou significativamente, pois, naquele ano, a taxa de desemprego entre eles (11,9%) era 2,7 vezes maior que a da população adulta (4,3) e 1,8 vezes maior que a das pessoas de 16 anos ou mais. Ademais, a taxa de desemprego aumenta consideravelmente ao conjugar o recorte geracional com o de gênero. Neste caso, a desocupação é maior entre as mulheres jovens (conforme tabela 3).

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Outro indicador da precarização do trabalho entre os jovens é a taxa de informalidade, mensurada a partir da proporção dos ocupados de 15 a 24 anos sem carteira de trabalho assinada (logo, sem proteção social e trabalhista). Considerando esse indicador, observa-se uma diminuição percentual no prazo de tempo analisado. Todavia, conforme afirmado anteriormente para a totalidade da PIA, tal redução não representou uma mudança significativa que revertesse a histórica informalização do mercado de trabalho brasileiro. Além do mais, analisando o recorte de gênero dentro da população jovem, detecta-se que a inserção informal é um pouco maior entre as mulheres do que entre os homens.

sociedade. (Borges, 2000: 92)

igualdade econômica e social que marca nossa

situação de extrema pobreza e à imensa des-

aos elevados contingentes da população em

problemas sociais, quase todos associados

somar-se a um amplo – e estrutural – leque de

de trabalho da atual geração de jovens vêm

...as dificuldades de inserção no mercado

Tabela 3 Em suma, os dados apresentados acima revelam a crescente dificuldade encontrada pelos jovens na inserção no mercado de trabalho. Essa dificuldade é maior no caso do grupo etário de 15 a 18 anos de idade que, em sua grande maioria, está a procura do primeiro emprego, como observado por Borges (2000). Além disso, a autora destaca que no Brasil:

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Esta pesquisa refletiu sobre a precarização social do trabalho no Brasil e suas implicações para os trabalhadores. Para tanto, adotou-se como foco a análise das instituições formais e o desempenho recente do mercado de trabalho, enfatizando a situação dos jovens e das mulheres no mercado de trabalho. Verificou-se que o debate sobre a precarização social do trabalho no Brasil refere-se, fundamentalmente, aos efeitos e as implicações da flexibilização do trabalho, originados a partir do processo de reestruturação capitalista, que se desenvolveu através de três dinâmicas analiticamente distintas: a globalização, o neoliberalismo e a reestruturação produtiva.

Considerações Finais

Tabela 4 A jornada semanal se constitui em um importante indicador para se auferir a qualidade do trabalho dos jovens. Segundo a PNAD-IBGE, em 2008, 40,7% dos jovens (15 a 24 anos) trabalhavam de 40 a 44 horas semanais e 29,4% trabalhavam acima da jornada legal no Brasil (44 horas). A extensa jornada de trabalho entre os jovens tem se constituído em um dos obstáculos encontrados por este segmento para conciliar trabalho e estudo ou possibilitar o retorno aos estudos. Em suma, os dados apresentados são expressivos da precarização do trabalho da juventude trabalhadora, apresentando duas importantes nuances deste fenômeno: o desemprego e a informalidade.

No tocante as implicações destas dinâmicas nas instituições formais do mercado, detectou-se que as mudanças implantadas na década neoliberal visaram a flexibilização da legislação trabalhista, resultando na redução de direitos conquistados. A partir da análise dos principais indicadores do mercado de trabalho, destacou-se que embora a precarização social do trabalho tenha tornadose central na atual fase do capitalismo, atinge diferenciadamente os diversos segmentos de trabalhadores. Nesta pesquisa, o caso da vulnerabilidade das mulheres e dos jovens no mercado de trabalho foi tomado como exemplo desta vivencia diferenciada da precarização. Observou-se que ocorreu uma feminização do mercado de trabalho no Brasil. Contudo, tal situação não significou a redução das desigualdades de gênero. É o que demonstra as seguintes evidências empíricas: 1) as mulheres no Brasil ganham (em média) menos que os homens, mesmo trabalhando em funções iguais e tendo o mesmo nível de escolaridade; 2) em geral, as mulheres ocupam empregos mais precários que os homens; 3) o desemprego é maior entre as mulheres do que entre os homens. Em síntese, a vulnerabilidade social é maior para as mulheres do que para os homens. (Ramos, 2007). Quanto ao recorte geracional, chama atenção o fato de que há uma redução da participação dos jovens (15 a 24 anos) no mercado de trabalho, ao mesmo tempo, nota-se um aumento do desemprego para este segmento. Ademais, existe um grande

contingente de pessoas entre 15 a 24 anos na informalidade. Em síntese, os dados revelam que os jovens e mulheres vivenciam de forma diferenciada a precarização social do trabalho, sendo que o desemprego e a informalidade têm se constituído nas duas facetas mais perversas deste fenômeno.

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OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN SOCIALMENTE SIGNIFICATIVA

en el noroeste argentino: la coinvestigación Colectivo Rescoldo Argentina


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Resumen El colectivo Rescoldo impulsa una propuesta de coinvestigación en la que no existe jerarquía entre investigadores académicos y sujetos investigados. En este caso, se trabajó con jóvenes de las comunidades indígenas de Salta, Tucumán y Catamarca, incrementando su capacidad de decisión e intervención desde el reconocimiento y problematización de sus prácticas. Asimismo, se discutieron temas como identidad, memoria, derechos indígenas, interculturalidad y juventud. Con este tipo de propuestas se busca conformar colectivos de investigación e intervención arraigados a su lugar y pertenencia cultural e histórica, así como hacer de la investigación social una experiencia de transformación de la realidad. Palabras clave Coinvestigación Identidad Memoria Interculturalidad

D’autres sens de la recherche socialement pertinente dans le nord-ouest argentin: la co recherche

Le groupe Rescoldo développe une proposition de co recherche dans laquelle il n’y a pas de hiérarchie entre les investigateurs académiques et les sujets de l’investigation. Dans ce cas particulier, on a travaillé avec des jeunes des communautés indigènes de Salta, Tucumán et Catamarca ; ce qui a augmenté leur capacité de décision et intervention à partir de la reconnaissance et problématisation de leurs pratiques. De même, on a discuté des sujets comme l’identité, la mémoire, les droits indigènes, l’interculturalité et la jeunesse. Avec ce type de propositions, on poursuit d’abord la création de groupes d’investigation et intervention enracinés dans leur place d’origine avec un sens d’appartenance culturelle et historique et puis faire de l’investigation sociale une expérience de transformation de la réalité. Mots clés Co recherche Identité Mémoire Interculturalité


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Other ways of important investigation in the Northeast part of Argentina: the co-investigation

The community of Rescoldo promotes a proposal of co-research in which there is no hierarchy between academic researchers and people subject of that research. In this case, the community to be analyzed was young people of indigenous communities of Salta, Tucuman and Catamarca, increasing its capacity of decision and intervention by recognizing and problematizing their practices. Some topics about identity were also discussed; memory, indigenous rights, interculturality and youth. The idea of this proposal is to create communities of research and intervention regarding their cultural and historical places, and also make social research an experience that can change the reality. Key words Co-research Identity Memory Interculturality

Outros sentidos para a pesquisa socialmente significativa no noroeste argentino: a coinvestigação

O colectivo Rescoldo impulsiona uma proposta de coinvestigação no qual não existe jerarquia entre investigadores acadêmicos e sujeitos investigados. Neste caso trabalhou-se com jovens de comunidades indígenas de Salta, Tucumás e Catamarca, incrementando sua capacidade de decisão e intervenção desde o reconhecimento e problematização de suas práticas. Também foram discutidos temas como identidade, memória, direitos indígenas, interculturalidad e juventude. Com este tipo de propostas procura-se a formação de coletivos de investigação e intervenção arraigados a seu lugar, cultura e história, assim como fazer da investigação social uma experiência de transformação da realidade. Palavras chave Co-investigação Dentidade Memória Interculturalidade


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Introducción Este artículo mostrará el recorrido de un grupo comprometido con una nueva postura epistemológica y de investigación. Es decir, comprometido con otro sentido en la producción del conocimiento científico. Se trata de un colectivo de investigación, docencia e intervención sociocomunitaria que se ha propuesto colocar a la investigación social como práctica de transformación de la realidad. El punto de partida para problematizar el modo de producción de conocimiento surge de la consideración según la cual, en los grupos humanos, sus integrantes actúan con fines y medios específicos. Sus acciones son evaluadas en función de un conjunto de normas y valores característicos de cada práctica. Sostenemos entonces que las prácticas tienen una dimensión axiológica y son guiadas por representaciones (modelos, teorías, creencias). Es necesario destacar que una práctica siempre incluye un colectivo de agentes que interactúan entre sí y con el medio, proponiéndose tareas colectivas y coordinadas. Las prácticas implican un conjunto de acciones estructuradas e intenciones, propósitos, fines, proyectos, tareas, representaciones, creencias, reglas, juicios de valor y emociones. Asimismo, involucran un conjunto de supuestos básicos, principios, normas y valores que los guían para desarrollar determinadas acciones y que les permiten evaluar sus propias representaciones.


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En todas las sociedades hay prácticas relacionadas con la generación de conocimiento o con su aplicación. En las sociedades modernas se trata de prácticas tecnológicas o científicas. Por esto las prácticas epistémicas, como prácticas sociales, siempre se desarrollan en grupos, no son individuales y forman parte de un medio, de un entorno. León Olivé (2009) sostiene que los conocimientos deben ser evaluados en función de las prácticas epistémicas que los generan, transmiten y aplican, y del medio cultural en el cual se desarrollan y adquieren sentido. Esta postura permite enfrentar el agravio ante conocimientos tradicionales, como resultado de prácticas epistémicas que por sí mismas no pueden reclamar legitimidad y los catalogan como conocimientos técnicos sin base científica. A través de intervenciones sociocomunitarias en diferentes lugares de la provincia de Salta, fuimos reflexionando y transformando el sentido de la investigación como práctica. Algunos de nuestros trabajos con y por la gente fueron:

El caso de las comunidades Guaraní

1 El libro es el resultado del Proyecto Cuidemos Nuestras Raíces desarrollado por docentes de la Sede Regional Tartagal de la Universidad Nacional de Salta.

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La coinvestigación

En ocasión de las III Jornadas de Jóvenes Protagonistas “Jóvenes viviendo en las fronteras y fronteras en la vida de los jóvenes”, realizadas en el año 2006 en la ciudad de Tartagal, se inició un trabajo de coinvestigación con los jóvenes de las localidades de Yacuy (Tupí Guaraní) y Tuyunti (Chané). En aquella ocasión, los jóvenes reprodujeron el relato de los abuelos de la comunidad de Yacuy, que compendiaron en un libro de cuentos y leyendas.1 Esta comunidad es heredera de la cultura Tupí Guaraní. La comunidad está formada por 40 familias extensas. El proyecto intenta fortalecer la cultura mediante la educación bilingüe y la elaboración de materiales didácticos en lengua guaraní. Nuestro deseo es también formar jóvenes para poder armar proyectos comunitarios y tratar de que los jóvenes no nieguen su identidad.

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

y Chané del Departamento San Martín, Salta


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Por otra parte, y analizando la situación educativa de la zona, los jóvenes hicieron consideraciones como: “Muchas veces cuando comenzamos a estudiar en la escuela, en la universidad, nos da vergüenza. Tenemos miedo de ser discriminados.” “Los jóvenes originarios tenemos que tomar conciencia de dónde venimos y los blancos, la cultura blanca muchas veces no nos reconoce, y tampoco respetan las leyes, porque si no respetarían la obligación de la educación bilingüe.” “Para estudiar se necesita plata y también cuesta mucho integrarse. Nos sentimos discriminados en la escuela por la sociedad europea blanca porque niega la identidad de nuestros pueblos, porque nos han impuesto una nueva cultura.”

Asimismo, los miembros de las comunidades refieren que los conocimientos ofrecidos por la escuela están en conflicto con los conocimientos tradicionales “ancestrales”. La escuela se dice intercultural y bilingüe, pero no contempla las particularidades culturales e identitarias y no toma en cuenta los impactos negativos que la imposición de un modelo occidental causa en los niños. Así, existen muchas familias que se niegan a mandar a sus hijos a la escuela. Más allá de estas apreciaciones críticas en torno a la escuela, ella despierta expectativas de ascenso social, algo que era desconocido para las comunidades. Esto provoca situaciones conflictivas en algunos jóvenes que confrontan nuevos saberes con saberes tradicionales, y con otros marcos y modelos sociales posibles. Así, el conflicto hace posible la incorporación de una nueva identidad. Igualmente, las pautas culturales que transmite la escuela a través del pensum incitan a un consumo que, la mayoría de las veces, no puede satisfacerse en la comunidad. Es decir, surge una tensión entre las ofertas seductoras de occidente y las prácticas tradicionales, que poco a poco se van perdiendo. El diagnóstico de los jóvenes de ambas comunidades señala que, entre los principales problemas, se encuentran los siguientes:


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“Nos sentimos como jóvenes atados. Con las manos atadas porque no hay políticas que apoyen la difusión de la cultura de los pueblos originarios. Se está dejando de bailar PINPIN, de hablar la lengua.” “Otro problema es la deforestación, todos los árboles, todo lo que para nosotros tienen (sic) significado.” “La desigualdad en la educación por recursos económicos. Todos estamos capacitados para aprender, el problema es económico.”2

En rondas de visita a las dos comunidades se gestaron dos proyectos sociocomunitarios de montaje de panaderías, a cargo de los grupos de jóvenes que participaron del proceso de la coinvestigación. Desde el año 2007 hasta el 2009, las rondas de visita abordaron el trabajo reflexivo en talleres sobre los ejes de memoria, identidad y labor cooperativa en comunidad, buscando mantener las panaderías comunitarias que hasta ahora trabajan exitosamente en ambos lugares.

El caso de los parajes La Puntana

2 Conclusiones de los talleres de debates y reflexión en los que participaron los jóvenes indígenas, en el marco de las III Jornadas de Jóvenes Protagonistas “Jóvenes viviendo en las fronteras y fronteras en la vida de los jóvenes”, Tartagal, 2006.

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La coinvestigación

La Puntana y La Curvita son lugares ubicados en el Chaco Salteño a más de quinientos kilómetros de la ciudad de Salta, en el punto tripartito de Hito I, en el que convergen Bolivia, Argentina y Paraguay. El régimen térmico es elevado y de larga duración. En verano se alcanzan frecuentemente temperaturas máximas de hasta 45 grados y mínimas de 21 a 25 grados. Los vientos son muy frecuentes. Predominan los del primer cuadrante que soplan casi diariamente desde fines de julio a octubre. Los suelos de la región son pobres en materia orgánica. El bosque nativo está muy degradado. Las actividades económicas más notorias son la ganadería a monte abierto, la actividad forestal con extracción de leña, car-

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

y La Curvita. Departamento Rivadavia, Salta Comunidades wichí, chorote, chulupí y toba


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bón, postes y artesanías, y la pesca de subsistencia practicada en el río Pilcomayo. En ambos parajes la población rural representa un 90%, compuesta en su mayoría por comunidades indígenas pertenecientes a la etnia Wichí. Aunque también encontramos, en convivencia en los parajes de La Curvita, Monte Carmelo, Santa María, Hito 1, Magdalena, grupos comunitarios de las etnias Tapiete, Chulupíes, Guaraníes, Toba y Chorotes. Es escasa la población de criollos asentados en la zona que, por las características de pobreza estructural, viven también en condiciones de precariedad. La vía de acceso a los parajes es más rápida y segura por Bolivia. Por territorio argentino es difícil la circulación, pues debe transitarse un camino de tierra, arena y arcilla. En período estival, desde noviembre a junio, no es posible el recorrido, quedando la zona aislada y frecuentemente inundada por la crecida de los ríos Pilcomayo y Bermejo. Esta área se presenta como una zona de extrema exclusión socioeconómica, producto de condiciones que llevan a sus habitantes a una situación de abatimiento e impotencia, debido a sus escasas posibilidades de superación. Esta sólo es posible por medio de una política pública que reduzca los factores que la provocan. La desertización, producto de la tala indiscriminada que se practicó por décadas, ha generado una cada vez más pronunciada sequía, que abarca de siete a ocho meses en el año. Este régimen hídrico provoca un marco de mayores dificultades para cualquier tipo de actividad económica que se desarrolle en la región. Además, se hace notable la precariedad de la infraestructura pública, la extensión territorial, las condiciones climáticas, la dispersión poblacional, la pobreza, la diversidad cultural, entre otras; aspectos que necesitan respuestas inmediatas de las políticas públicas. En todo el Gran Chaco argentino, los capitales ingleses y franceses incentivaron la explotación irracional del quebracho para la extracción de tanino desde la segunda mitad del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Este proceso forma parte de la desidia y entrega de gobiernos y personajes que, desde la cúpula del poder, no dudaron en traicionar los intereses nacionales. Esta situación


3 Compuesto ya en estas instancias por dirigentes de las comunidades de ambos parajes, jóvenes wichís y miembros de Rescoldo.

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La coinvestigación

se oculta hasta nuestros días porque intereses espurios siguen imponiéndose en la región, comprando grandes extensiones de tierra para someterlas a la explotación del monocultivo que, sin duda, terminará con la más formidable reserva forestal de Argentina. Los pueblos indígenas de la región perdieron su hábitat. Les destruyeron la vegetación y con ello lo esencial de la vida de estos pueblos unidos culturalmente a la naturaleza. Rescoldo llega a estos parajes para realizar las “Prejornadas de Jóvenes Protagonistas” en el año 2007. En ese año, el eje de trabajo del evento, que se realiza anualmente, fue llamado Identidad y Compromiso. Esta instancia ofició como diagnóstico sociocomunitario de la zona, pues permitió conocer la realidad de la comunidad desde las voces de los jóvenes que la conforman. A partir de esta experiencia se iniciaron actividades que formaron parte del plan de acción de la coinvestigación, y que se fue concretando desde la primera actividad hasta el presente. Iniciando nuestra relación con la comunidad, especialmente con los jóvenes, fuimos cuestionándonos sobre las dificultades de la comunidad para participar. Ellos plantearon el problema del disciplinamiento religioso de la Iglesia anglicana, extendida en buena parte de la región del Gran Chaco, y el cúmulo de prohibiciones que imponen los religiosos para subordinar a los miembros de la comunidad. Esta situación es vivida más angustiosamente por los jóvenes, quienes señalaron la falta de un espacio físico donde “reunirse y conversar sobre nuestros problemas” (CS, joven wichí de La Puntana). De esta manera, surgió la primera actividad del colectivo3: la creación del Centro Comunitario “Espacio Joven”. Juntos levantamos las paredes de lo que sería el Centro, creando un espacio físico que tendría como actores principales a los jóvenes de las comunidades indígenas wichí, toba, tapiete y chulupí. La construcción del centro se hizo con materiales donados por la Universidad Nacional de Salta, la Red Rescoldo y numerosas personas solidarias.

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Docentes y estudiantes se encargaron de los cimientos y en dos días estuvo construido el edificio. Sus paredes son de adobe y el techo de chapa de cinc. Rescoldo donó un computador para el nuevo espacio. Por esto, y en paralelo a la construcción, se brindó capacitación a los jóvenes de tercer año del colegio secundario para el manejo del computador. De este modo podrían mantener actualizado el inventario de los libros y revistas de la biblioteca, que llegan a la cifra de quinientos ejemplares aproximadamente. Por otra parte, se realizaron reuniones con los docentes del colegio y jóvenes, firmándose el acta constitutiva del Centro Comunitario “Espacio Joven”. Una vez concluida esta instancia se realizaron actividades de recreación y esparcimiento a orillas del río Pilcomayo, donde pudimos reforzar los vínculos creados en la primera visita, reafirmando nuestro compromiso de continuar trabajando en este proyecto que nos humaniza y nos pone al servicio de la comunidad. A partir de nuestra convivencia con la comunidad y en ocasión de nuestras visitas, se sumaron al colectivo de investigación, algunos docentes del colegio secundario y la escuela primaria de la zona. En diferentes oportunidades la conversación se desarrolló en torno a las dificultades que tienen los docentes blancos al enseñar en contextos interculturales. Estos docentes no tienen, dentro de su formación de grado, una instancia que les brinde conocimientos sobre las culturas indígenas. Apostando a la investigación social como un modo de desnaturalizar prácticas e imaginarios, decidimos iniciar una actividad que se denominó “Seminario de formación docente acerca de mapas y herramientas para conocer la escuela, sus actores y sus prácticas”, dirigido a profesores de escuelas primarias y secundarias de Santa Victoria Este. Los maestros de esta zona proceden de otras ciudades. Ninguno de ellos pertenece a alguna comunidad indígena. Esto responde a que las políticas públicas nacionales y provinciales no capacitan a los miembros de las comunidades para afrontar el costo económico que implica estudiar en el nivel superior universitario o no universitario. La invisibilidad del indígena en la política educativa, y en las políticas públicas en general, ameritan saldar una deuda


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La coinvestigación

histórica con las comunidades, debido al estado de abandono (en materia de salud, vivienda, trabajo, conservación de la naturaleza, educación, etc.) en el que viven la mayoría de ellas. Respondiendo a la matriz españolizante de la escuela y dado que los niños inscritos no hablan castellano, el sistema perversamente condena a los indígenas al abandono de su idioma, o a la deserción y exclusión del sistema. De este modo, son muy pocos los indígenas que egresan de la enseñanza media e intentan llegar a la educación superior. Por esta “falta de entendimiento” entre docentes y la comunidad, diagnosticado como problema prioritario, y respondiendo a sus peticiones, se inició el trabajo de formación en investigación socioeducativa. Este fue impartido por módulos y concluyó con la elaboración de proyectos de investigación de los docentes sobre sus prácticas y la comunidad. Los módulos de trabajo fueron: “La reflexión epistemológica en el campo de lo socioeducativo”, “Las tradiciones y paradigmas presentes en la investigación social”, “Las dimensiones del proceso metodológico”, “El sentido de la investigación socioeducativa y su pertinencia” y “La producción de conocimiento situado”. El objetivo de esta elaboración consistía en ayudar a desnaturalizar la mirada de lo social, transformando la percepción del otro, culturalmente diferente y valioso. Esta labor concluyó con éxito con los docentes de las escuelas primarias. Sin embargo, es una permanente necesidad para ellos, contar con instancias de reflexión y formación que les permitan una enseñanza alejada de la concepción castellanizadora de la escuela. Para esto deben incluirse positivamente las prácticas, los contenidos, la cosmovisión, los saberes y demandas de las familias y la comunidad. Continuando con el trabajo en la comunidad se elaboró el proyecto de “Formación de Jóvenes Dinamizadores” en ambos parajes (La Curvita y La Puntana). El trabajo con los jóvenes de estas comunidades se inició en el año 2007 y se mantuvo, a través de los talleres, hasta el 2009. Su finalidad era contribuir con la reflexión colectiva y la formación de jóvenes indígenas como dinamizadores socio-

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

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culturales en la región. Los ejes de trabajo en los talleres, jornadas y reuniones a orillas del río fueron los siguientes: “Memoria e identidad de las comunidades milenarias”, “Situación socioeconómica de la comunidad”, “Participación y demandas de las comunidades”, “El marco jurídico vigente”, “Derechos Humanos”, “Técnicas de animación sociocultural”; “Diagnóstico y elaboración de proyectos sociocomunitarios”, “Movimientos sociales en Latinoamérica” y “El reclamo por el derecho a vivir en la diferencia”. La iniciativa de formación de líderes juveniles indígenas se realizó en el Centro Comunitario “Espacio Joven” y, si bien se inició con jóvenes de La Puntana, ha extendido su alcance hacia comunidades vecinas. El proyecto buscaba incorporar jóvenes de la comunidad para que discutieran problemas comunes y plantearan soluciones. A partir de allí se haría posible su organización y aplicación de acciones socioculturales que contribuyeran a recuperar la memoria y satisfacer necesidades como: el acceso a la educación superior, al trabajo, a una vivienda digna, a los medios electrónicos, a una radio comunitaria y, sobre todo, a la participación política. Los debates y el diagnóstico sociocultural e histórico de la región dieron lugar a la concreción de acciones colectivas entre las que destaca la producción de miel para el autoconsumo. Este proyecto, denominado “Jóvenes Indígenas por un presente con dignidad. Montaje de una unidad apícola educativa experimental”, ha sido aprobado por la Dirección Nacional de Juventud y está liderado por un grupo de jóvenes dinamizadores de La Puntana y La Curvita, realizándose exitosamente desde el año 2009 hasta el presente. La primera etapa de este proyecto obtuvo el reconocimiento de Buena Práctica del Premio Internacional de Dubai a las Buenas Prácticas para Mejorar las Condiciones de Vida, UN-HABITAT, que otorga el Programa de Naciones Unidas para los asentamientos humanos de Nairobi, en marzo de 2009. Es necesario destacar que, a partir de esta tarea y este vínculo, varios jóvenes nos solicitaron ayuda para ingresar en la universidad. De este modo cuatro jóvenes wichí se encuentran hoy en el tercer año de la universidad, estudiando las carreras de Ciencias de la


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Educación y Filosofía. Más allá de la labor académica, desarrollan prácticas interculturales difundiendo sus tradiciones entre los jóvenes universitarios de la Universidad Nacional de Salta (UNSA) y en colegios secundarios de la ciudad de Salta. Con la llegada de los jóvenes indígenas se inauguró, desde la Facultad de Humanidades y a través de la Cátedra de Investigación Educativa de la carrera de Ciencias de la Educación, un programa de tutorías para estudiantes indígenas, que luego generó una política institucional desde la Secretaría Académica.

El caso de los jóvenes de los Valles

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La coinvestigación

Movilizado por un grupo de jóvenes que participaron en la “Primera Jornada de Jóvenes Protagonistas en los Valles Calchaquíes de Salta”, dirigido por el Centro de Investigación de Lenguas, Educación y Culturas Indígenas de la UNSA y el Municipio de San Carlos, se inició, desde octubre del año pasado, un proyecto de coinvestigación con jóvenes residentes de esa localidad. A partir del año en curso, este proyecto, junto a otros de la región, conforman el “Programa de Coinvestigación sobre Interculturalidad, Memoria e Identidad en los Valles Calchaquíes del Noroeste Argentino”. Hasta el momento se han efectuado reuniones quincenales donde se trabaja un fin de semana completo bajo la modalidad de taller. Entre los objetivos de la propuesta de coinvestigación en San Carlos se menciona: conformar un espacio de participación, reflexión y formación sobre tres grandes campos de indagación: las problemáticas sociales contemporáneas de los jóvenes de la región, la memoria y la identidad como fundamentos de un proyecto político emancipador y la consolidación de redes juveniles colectivas de trabajo comunitario. Como resultado de esta labor reflexiva se destaca la formación de quince jóvenes dinamizadores residentes en la localidad. Ellos desarrollan actualmente piezas comunicacionales para dar a conocer el trabajo del colectivo de investigación sobre la historia del pueblo, las comunidades ancestrales de la región y herramientas de la educación popular para el trabajo comunitario. A partir

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

Calchaquíes (Salta, Tucumán y Catamarca)


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de la realización de la “I Jornada de Jóvenes Protagonistas en San Carlos en los Valles Calchaquíes de Salta”, la Dirección de Turismo y Cultura de la Municipalidad de San José de Catamarca se acercó a Rescoldo y manifestó su interés por generar actividades conjuntamente en el área de la interculturalidad, debido a la presencia de comunidades indígenas residenciadas en la zona. A esta iniciativa se sumaron los dirigentes y miembros de la comunidad de Los Quilmes de Tucumán. A partir de talleres con integrantes de las comunidades de San José y Santa María de Catamarca y Los Quilmes de Tucumán se trabajaron temáticas vinculadas a la interculturalidad. Se elaboró un diagnóstico sociocomunitario e histórico de las mismas, como una forma de construir memoria sobre la situación actual de las comunidades indígenas de la región. Uno de los aspectos más señalados por los participantes fue el papel de la educación escolarizada y su anulación de las cosmovisiones milenarias. Igualmente se indicó el problema de desconocimiento de los docentes de escuelas primarias y secundarias que siguen transmitiendo la enseñanza de la historia de las comunidades “como si no viviéramos, como si sólo se tratara de los mayas, los incas y los aztecas.” Buscamos, de manera colectiva, iniciar acciones comunitarias respondiendo al problema de la interculturalidad en la agenda pública. En tal sentido, una de las actividades, emprendidas desde septiembre a noviembre, se denomina: “Herramientas para una práctica intercultural”, que convoca docentes de la región. El objetivo es crear un espacio de debate y reflexión para fundamentar un intercambio de conocimientos en el ámbito de la escuela. Esto permitiría avanzar en las prácticas de convivencia pluricultural y en la edificación de una conciencia colectiva fundada en el diálogo conciliador, contribuyendo en los procesos de revalorización cultural y rescate de la identidad y la memoria. Entre los objetivos específicos se encuentran: favorecer la construcción de estrategias didácticas/pedagógicas, que favorezcan el abordaje crítico de la práctica docente orientada a recrear ámbitos de convivencia y participación democrática de la comunidad educativa. De igual forma, se considera promover la extensión de


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la labor educativa en la comunidad. Ambas aspiraciones se constituyen como apoyo a la reconstrucción de los procesos identitarios y la recuperación de la memoria colectiva. Entre los contenidos que se trabajarán en estos talleres se encuentran: “La ruta de la sabiduría de los pueblos andinos”, “El Yanantin: la dualidad complementaria”, “El Tinkuy: la proporcionalidad”, “Tawa-Paqa: la vincularidad”, “Pachatussan: vínculo o soporte de la existencia”, “Crítica a la Filosofía occidental”, “La Escuela Andina”, “Los pueblos originarios de la región”, “La conquista y la colonización española”, “Los Estados Nacionales. Globalización y exclusión social”, “El impacto en los Valles Calchaquíes” y “Educación e Interculturalidad”. En las actividades programadas participaron el intelectual indígena peruano Javier Lajo Lazo y la trabajadora social colombiana Magdalena Barón Azuero4.

4 Javier Lajo Lazo y Magdalena Barón son miembros de la Red Latinoamericana PACARINA y participan activamente en las múltiples acciones que pueden seguirse a través de la página web: www.redpacarina.org

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La coinvestigación

El sentido de la investigación social está siendo discutido desde hace unos años entre quienes conformamos el colectivo de investigación, docencia e intervención sociocomunitaria Rescoldo. Desde allí hemos iniciado un proceso de problematización de “nuestro hacer”, a partir de sucesivas actividades que emprendemos con miembros de las comunidades indígenas de la región noroeste del país. Hemos indagado en torno a cuáles serían los aportes de una investigación socialmente útil, cuyos supuestos se relacionen con el lugar/territorio y cuyos aportes sean pertinentes. A partir de estas consideraciones y de un vínculo conseguido desde el “I Simposio Latinoamericano de Investigadores en Juventud”, realizado en 2006 en la ciudad de Salta, con miembros de la Universidad Central de Colombia, trabajamos en un estilo de investigación novedoso en la región denominado “coinvestigación”. Modelo que practicamos en comunidades indígenas de los Valles Calchaquíes y la región del Chaco Salteño.

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

Acerca de la coinvestigación


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La coinvestigación representa una forma de producir conocimiento legítimo para los colectivos sociales que en ella intervienen. Como heredera de la tradición cualitativa latinoamericana, esta práctica guarda elementos en común con la IAP (Investigación Acción Participativa), que reseñamos a continuación: 1. Ambas procuran vincular la investigación y la acción social. En este sentido, discuten el sentido social de la producción académica, y acercan a esta las acciones de transformación social. 2. Rompen con el “pathos de la distancia”. Es decir, cuestionan el ideal positivista de la neutralidad valorativa, de la objetividad expresada en la distancia que separa y desvincula el objeto de estudio de quien lo investiga. 3. Buscan “empoderar” a los sujetos individuales y colectivos que participan de estas formas de investigación, de manera que las acciones presentes y futuras se vean fortalecidas mediante la reconstrucción colectiva de los sentidos construidos sobre la acción social. 4. Recuperan las mediaciones comunicativas a medida que cuestionan la interacción social desde la apropiación reflexiva de los conocimientos. 5. Aun cuando comparten las características antes mencionadas, la coinvestigación se aleja de la IAP en al menos tres grandes campos de problematización: a. La dimensión del poder: en esta manera de hacer y concebir la ciencia se asume que los actores sociales no pertenecientes al ámbito de la academia se constituyen como interlocutores válidos, con igual cuota de poder y participación en su proceso de realización. Se considera que ellos son quienes pueden dar cuenta del objeto de estudio y su validación, ya que intervienen en sus contextos desde la experiencia. b. El rol de los encuadres conceptuales: se considera que los conceptos ordenadores son lábiles. Ofrecen marcos posibles de interpretación amplios, flexibles. No dejan de estar presentes, pero sólo quedan incluidos en el proceso de investigación una vez realizada la historia social de los mismos, de manera que pueda evaluarse su pertinencia y productividad como herramientas heurísticas. c. El orden del saber: la coinvestigación cuestiona la separación entre doxa y episteme. Asume la distribución simétrica del poder y la


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HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

La coinvestigación

La ciencia moderna occidental se sitúa fuera del mundo (en el punto cero) para observar al mundo, pero no consigue obtener una mirada orgánica, sólo llega a tener una mirada analítica. La ciencia moderna pretende ubicarse en el punto cero de observación para ser como Dios, pero no logra observar como Dios. La tesis que sostiene Castro-Gómez (2007) es que la universidad moderna encarna perfectamente la “hybris del punto cero” y que este modelo epistémico se refleja no sólo en la estructura disciplinaria de sus

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

horizontalidad en la comunicación. Se busca, de este modo, cuestionar el poder de la academia, que limita la verdad del actor social y la subyuga (cuando no la niega o enmudece). De esta forma lo expone Espitía Vásquez (2008: 99), en este tipo de investigación el protagonismo del intelectual académico radica en la lucha “contra las formas de poder allí donde es a la vez su objeto e instrumento: en el orden del saber, de la verdad, del discurso”. Santiago Castro-Gómez (2007) sugiere que las herencias coloniales son reproducidas por las universidades en la medida en que esa “mirada colonial sobre el mundo” obedece a un modelo epistémico desplegado por la modernidad occidental. A este modelo epistémico lo denomina “la hybris del punto cero”, que representa la estructura triangular de la colonialidad (poder, saber, ser). Esta hybris se fundamenta en dos componentes. El primero sería la estructura arbórea del conocimiento y de la universidad. Los conocimientos tienen unas jerarquías, unas especialidades, unos límites que marcan la diferencia entre unos campos del saber y otros, unas fronteras epistémicas que no pueden ser transgredidas, unos cánones que definen sus procedimientos y sus funciones particulares. El segundo sería la identificación de la universidad como “lugar privilegiado de la producción de conocimientos”. La universidad es vista, no sólo como el lugar donde se produce el conocimiento, que conduce al progreso moral o material de la sociedad, sino como el núcleo vigilante de esa legitimidad. La universidad es concebida como una institución que establece las fronteras entre el conocimiento útil y el inútil, entre la doxa y la episteme, entre el conocimiento legítimo (el que goza de “validez científica”) y el conocimiento ilegítimo.


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epistemes, sino también en la estructura departamental de sus programas. Entiéndase que la coinvestigación busca equilibrar este proceso mientras se realiza como una forma de trabajo colaborativo entre practicantes intelectuales y académicos, sin llegar a constituirse como forma de investigación militante. Intenta crear y promover espacios de diálogo entre los integrantes de estos colectivos de investigación. Las iniciativas de investigación no se relacionan simplemente con preguntas del tipo: ¿qué investigo?, sino también con las del tipo: ¿para qué investigo? Igualmente se conforman sobre el cuestionamiento según el cual se investiga “sobre” ciertos actores o grupos sociales o “con” esos actores o grupos sociales, y dependiendo de esos actores. Estas dos últimas preguntas son de carácter ético y político, y condicionan desde el comienzo las preguntas de investigación, la aproximación epistemológica, la elaboración teórica y los planteamientos sobre el método (ver Mato, 2000, 2001a y 2001b).

La reflexividad

como eje gravitante del proceso La reflexividad retoma el desafío de responder a las prácticas sociales como estructuras simbólicas de significación, desde las cuales representaciones, imaginarios, afectos, deseos y utopías se entrelazan como modos situados de producción de saberes que son, como exponen Espitía Vásquez, Valenzuela y Cubides: “ni totalmente reflexivos, ni formalmente racionales, ni arraigados en mentes individuales” (2008: 105). La noción de prácticas de reflexividad permite visibilizar un conjunto de saberes “difícilmente textualizables”. En tal sentido recuperamos los aportes de A. Giddens (2003), quien nos brinda herramientas de análisis para comprender una amplitud de prácticas sociales no discursivas, relevantes como parte de las tramas simbólicas, que dotan de significado el “estar en el mundo” para diversos grupos humanos. La reflexividad no constituye una autorreferencialidad del pensamiento y de la subjetividad que nos permitiría mejores procesos de explicitación de los saberes aprendidos y, por tanto, de proce-


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sos de acompañamiento y co-construcción de saberes o de reducción de las ambigüedades características del lenguaje, como lo han propuesto las perspectivas hermenéuticas. Tampoco es una simple conciencia o actividad de cálculo y razonamiento para producir adaptaciones más finas a la realidad, sino la posibilidad de que la propia actividad del sujeto se vuelva objeto de explicitación para captarse como actividad actuante. Se trata de deconstruir el devenir histórico del grupo social desde procesos de escisión y de oposición frente a lo instituido.

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

La coinvestigación

Desde la coinvestigación asumimos la necesidad de producir conocimiento situado. Este se relaciona con el concepto de “lugar” y es abordado por las ciencias sociales desde varios puntos de vista. Desde su relación con el entendimiento básico de ser y conocer, hasta su destino en la globalización económica. Asimismo, se pregunta continuamente si logra constituirse como ayuda o impedimento para pensar la cultura. Para algunos, la ausencia de “lugar” es una “condición generalizada de desarraigo” y, si bien forma parte de la condición moderna, significa en muchos casos, como en el de los desplazados, exiliados y refugiados, una experiencia dolorosa. Sin embargo, el “lugar” ha sido ignorado por muchos pensadores, y las teorías de la globalización han marginado esta cuestión. Aunque coincidamos en sostener que la identidad es una construcción y que, por tanto, es inestable, el “lugar” –como experiencia de enraizamiento con la vida diaria–, continúa siendo importante en la vida de la mayoría de las personas. Las relaciones entre el concepto de localización, el de conocimiento y las subjetividades están vinculadas a la pertenencia a un lugar físico, a un grupo humano, a ciertas prácticas compartidas, a una memoria que se construye en común. En efecto, el “lugar” implica un conjunto de prácticas compartidas, en la operatividad de ciertas creencias, en la ritualización de ciertas producciones, en las festividades y en los juegos infantiles (Palermo: 2005, 37).

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

El conocimiento situado


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La persistente marginalización del “lugar” en las teorías de las Ciencias Sociales generó un pensamiento sometido históricamente al colonialismo occidental. El dominio del espacio sobre el “lugar” ha operado como dispositivo epistemológico del eurocentrismo en la construcción de la teoría social. Al restarle énfasis a la construcción cultural del “lugar”, en beneficio del proceso abstracto y aparentemente universal de la formación del capital y del Estado, casi toda la teoría social convencional ha hecho invisibles formas subalternas de pensar y modalidades locales y regionales de configurar el mundo. Esta negación del “lugar” tiene múltiples consecuencias para las teorías, tanto las del imperialismo como las de la resistencia, el desarrollo, etc. Desde la reflexión sobre el “lugar” surge la consideración del conocimiento como una actividad situada, constituida por una historia de prácticas pasadas y cambiantes, que funciona más como conjunto que como dependiente de un sistema formal de conocimientos compartidos, liberados de su contexto (Zaffaroni, 2010).

Ciencias Sociales y políticas del lugar Las políticas del lugar son formas de intelectualidad creadoras, basadas en saberes y experiencias, situadas o concretadas en “localidades sociales, económicas y culturales específicas” (Escobar y Hatcourt, 2002). Estas prácticas guardan en sí mismas el potencial para convertirse en políticas de ruptura con el orden social imperante. Son procesos que retan la validación política y epistemológica del “lugar” e implican una reflexividad en la que las prácticas de los actores sociales, situadas en un territorio, devienen en acontecimientos políticos que redimensionan positivamente las nociones de localidad, ubicación y sentido de pertenencia (Garzón, 2000; Oslender, 2000). Es decir, representan otras formas de “escribir el mundo”.


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Reflexiones que transforman las prácticas

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La coinvestigación

5 Propuesta de Daniel Mato (2002). Lo que busca resaltar este concepto es la multiplicidad de prácticas de cultura y poder que no se circunscriben o relacionan con la universidad, donde se produce un trabajo reflexivo, de conceptualización, de análisis para la intervención, pero sin que necesariamente estén orientadas a producir textos, sino otras formas de acción impulsoras del cambio social. Tales prácticas de cultura y poder articulan lo cultural (simbólico social) con lo político, y lo político (las relaciones de poder) con lo cultural, sin asumir la forma de “estudios”, pero desarrollando formas de producción de conocimientos y saberes que, o bien lo hacen “dentro y fuera” de las prácticas académicas, o bien transgre-

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

Las acciones emprendidas tuvieron como supuesto fundamental la existencia de un otro diferente y valioso. En todo momento se buscó definir con él lo que es la realidad y el conocimiento (en el sentido que expone Valenzuela Echeverri, 2008). Esto fue posible gracias a un doble proceso de reflexión colectiva. Desde los miembros de Rescoldo implicó un ejercicio de revisión de saberes y una contextualización de los mismos, que permitió la comprensión de lo que proviene de fuera, de aquellos mensajes que no pueden ser anticipados, previstos ni programados por nuestro dominio subjetivo del mundo. En definitiva, permitió la comprensión de mensajes provenientes de una cosmovisión diferente. Para los miembros de la comunidad, entre ellos y fundamentalmente entre los jóvenes, implicó un proceso de reapropiación y revalorización de la propia cultura, como también de fortalecimiento de la identidad y la memoria colectiva. Las acciones emprendidas han dado lugar a prácticas intelectuales5, entendidas como aquellos saberes, significaciones y visiones de


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un colectivo en particular, que implican una construcción de sentidos anclada en el “lugar”, con la perspectiva de una proyección futura. Esto ha sido posible en virtud de una investigación que se realiza con el otro, en un diálogo de saberes no subordinado a campos de significación rígidos y jerarquizados. Desde allí se permite problematizar con los actores y organizaciones la situación de crisis, incertidumbre y conflicto, abriendo instancias de producción social de conocimientos, que se vinculan con la transformación (Huergo, 2002). Reafirmando la coinvestigación como horizonte de posibilidad para el cambio en los colectivos sociales, también hemos querido destacar el carácter decolonial de esta investigación, que se fundamenta en un diálogo experiencial. En el ámbito de la academia pervive la visión de ese imaginario de subalternidad, cada vez más hegemónico, según Daniel Mato, en las universidades latinoamericanas. Imaginario que induce a deslegitimar la producción intelectual de los actores sociales con quienes se investiga, reduciendo su saber a una simple doxa, a la que se impone una rectificación. La coinvestigación coloca en el eje central la reflexividad de los colectivos, que no son más que conocimientos desarrollados en la práctica. La coinvestigación permite descolonizar en clave crítica y propositiva la generación de conocimientos dentro de la academia. De cierto modo inaugura una lucha por el sentido de la investigación social, colocándola en sintonía con nuevas rutas e incertezas políticas y sociales, que imponen el cambio de paradigmas epistemológicos en la sociedad contemporánea. La apuesta por un tipo de investigación conciliadora valora las tradiciones de los pueblos indígenas a través del respeto cultural y étnico. A pesar de siglos de exclusión, las comunidades conservan la esperanza de un nuevo tiempo, que termine con una larga historia de desaciertos y pacientemente, en esta región desertizada por la voracidad de la codicia, construyen sueños desde la bondadosa mirada de los jóvenes que la integran. diendo esas fronteras sin ceder tampoco a sus trazados interdisciplinarios o a los que desarrollan otros contextos institucionales distintos a la academia (Espitía Vásquez, 2008).


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Como colectivo proponemos reconcebir las ciencias sociales desde la pluriversalidad epistemológica y la creación de vínculos dialógicos que apunten a proyectos de intervención decoloniales. Si la primera ruptura epistemológica fue con la doxa en nombre de la episteme, para llegar al punto cero, el gran desafío actual de las universidades es realizar una segunda ruptura, ya no con la doxa sino frente a la episteme, para bajar del punto cero. El ideal ya no sería la pureza y el distanciamiento, sino la contaminación y el acercamiento. Descender del punto cero implica reconocer que el observador es parte de lo que observa y que no es posible ninguna intervención social en la que podamos actuar como simples experimentadores. Cualquier observación nos involucra como parte del experimento (Castro-Gómez, 2007). Se trata de afianzar los caminos que permitan dar cabida a todos los mundos posibles, a favor de la igualdad. En este sentido, Boaventura de Sousa Santos (2005) plantea una nueva epistemología, concebida desde el Sur, que brinde credibilidad a las experiencias sociales contrahegemónicas y a los supuestos epistemológicos que estas construyen. De este modo, señala dos tipos de sociología involucradas con este proceso:

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La coinvestigación

Ambas surgen de la inconformidad y tienen dimensiones sociales, políticas, éticas y subjetivas que permiten imaginar el mundo de otras maneras. Ambas sugieren otra forma de relación, análisis e investigación, y también se presentan como alternativa de producción teórica. Este pensador plantea la creación de una Universidad Popular de Movimientos Sociales como una red de conocimientos, a partir de dos argumentos:

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

1. Una sociología de las ausencias, que reconoce diferentes racionalidades, conocimientos, prácticas y actores en el campo de las experiencias sociales. 2. Una sociología de las emergencias, que permite identificar y ampliar indicios de las posibles experiencias futuras.


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1. Promover un encuentro entre personas dedicadas a prácticas de

transformación social y las dedicadas a la producción teórica. 2. Avanzar en el espacio para la formación de activistas y líderes de movimientos dedicados a la transformación social.

La modernidad ha pretendido ser portadora de una verdad universal legitimada por procedimientos rigurosos, que se ha organizado y difundido como conocimiento científico. Asimismo, su pretensión ha sido apoyada por numerosas estrategias teóricas. Por nuestra parte, sostenemos que no sólo existe una pluralidad de formas de conocimiento, correspondiente con la diversidad de culturas, sino que dentro de cada cultura se desarrolla igualmente una pluralidad de formas de pensamiento. De esta manera, podemos decir que el mundo es un pluriverso político, cultural y cognitivo, que expresa las diferentes formas de organizar y experimentar la vida, fortaleciendo la premisa según la cual no existe un solo modo de pensar y conocer. Así se responde a la concepción del conocimiento como producto de la imaginación y del ejercicio de la libertad en procesos de trabajo intelectual. La necesidad de una verdad universal, que resguarda la institución llamada “ciencia”, forma parte de una geopolítica de expansión colonial, que niega el carácter de conocimiento a otros discursos y formas de pensar. Nos encontramos frente al desafío de vislumbrar las condiciones epistemológicas que permitan recrear un conocimiento plural, más aún en países que han vivido procesos de colonización, y que han sobrepuesto jerarquías sociales, culturales y cognitivas. El pensamiento occidental moderno ha sido caracterizado por Boaventura de Sousa Santos, como un pensamiento abismal, que consiste en un sistema de distinciones visibles e invisibles, donde las invisibles son el fundamento de las visibles. Es decir, existe una demarcación: un lado de la línea visible y otro que se oculta, que es excluido. Por lo tanto, existe una imposibilidad de estar y percibir los dos lados de la línea. Esta línea separa por una parte el conocimiento real: la ciencia, la filosofía, la teología y por otra parte las creencias: opiniones, magia, idolatría, comprensiones intuitivas o subjetivas que, en la


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La coinvestigación

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

mayoría de los casos, podrían convertirse en objetos o fundamentos para las investigaciones científicas. El autor fundamenta sus argumentos caracterizando la modernidad como paradigma sociopolítico que se instaura en la tensión entre regulación y emancipación social. Sobre estos aspectos se apoyan todos los conflictos modernos, pero también se apoyan en la vivencia particular de las sociedades metropolitanas y los territorios coloniales. La humanidad moderna no es posible sin la subhumanidad de los territorios coloniales donde impera la exclusión. Hoy, como entonces, las colonias proveyeron un modelo de exclusión radical que prevalece en el pensamiento y la práctica occidental. Esto muestra la imposibilidad de una copresencia en ambos lados de la línea. Entendemos nuestras reflexiones como prácticas epistémicas y sociales. A estas últimas las consideramos prácticas constitutivas de los seres humanos (ver Bourdieu, Giddens, 1987). La conciencia práctica muestra que los actores no pueden siempre verbalizar su acción. La reflexividad opera no sólo a nivel discursivo sino que se conforma como conocimiento tácito. Es necesario destacar que las líneas globales abismales tuvieron variaciones y fracturas. Una de ellas fue la provocada por la teoría de la dependencia, la teoría del sistema mundo y más recientemente por los estudios poscoloniales. La resistencia política, que se evidencia en distintas acciones en las comunidades indígenas, debe tener como basamento la resistencia epistemológica. Esta resistencia necesita de un pensamiento alternativo, y para promoverla es necesario fundamentarse en la sociología de las emergencias, que considera la dinámica de las tendencias latentes, dando lugar a constelaciones de significados en torno al entendimiento y la transformación del mundo.


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Manifestaciones como el Foro Social Mundial son prácticas globalizadas contrahegemónicas y de cosmopolitismo subalterno. Estas propuestas presentan entendimientos no occidentales. Creen que la diversidad del mundo es inagotable y que esa diversidad carece de una epistemología propia, por lo que es necesario construirla. Finalmente nos muestran que otros mundos son posibles.

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La coinvestigación

OTROS SENTIDOS PARA LA INVESTIGACIÓN

Alción.


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LA VENEZUELA AZUL hernán pérez nieto Venezuela


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Resumen La Venezuela azul, o mar venezolano, ocupa una superficie equiparable a los 916.445 km² de los territorios emergidos. Buena parte corresponde a la fachada caribeña, donde quedan algunos sectores importantes por delimitar, mientras que en la fachada atlántica, la República Bolivariana de Venezuela puede prolongar su plataforma continental extendida o ampliada hasta 350 millas náuticas, si se demuestra, legal y científicamente, que los sedimentos y rocas que se encuentran a esa distancia están geológica y directamente vinculados con las costas venezolanas. Este espacio sigue siendo poco y/o mal estudiado y aprovechado: de ahí la expresión “Venezuela es un país de vocación marítima que, las más veces, ha vivido de espaldas al mar”. Urge, pues, estudiar y darle un uso económica y ambientalmente sustentable a las áreas marinas, insulares y marino-costeras de Venezuela y a los recursos naturales, renovables y no renovables, allí existentes, apoyados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y leyes específicas, como la del Proyecto Nacional Simón Bolívar-Primer Plan SocialistaDesarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013. Palabras clave Mar territorial Soberanía Geopolítica


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Le Venezuela bleu Le Venezuela bleu ou la mer vénézuélienne occupe une superficie comparable aux 916.445 km2 de territoire émergé. Une grande partie de ce territoire correspond à la façade caraïbe ou il y a des secteurs, petits, mais importants, qui n’ont pas été délimités. En ce qui concerne la façade atlantique, grâce au droit maritime international et au droit de la mer, la République Bolivarienne du Venezuela peut prolonger son plateau continental étendu ou prolongé jusqu’aux 350 milles nautiques (quelque 611 km) si nous, les Vénézuéliens, démontrons légalement et scientifiquement que les sédiments et roches trouvés à cette distance des côtes de l’état Delta Amacuro et la Guayana Esequiba ou Zone en Réclamation, et la ligne de base droite´, sont géologiquement et directement liés. Cette possibilité n’a pas été suffisamment étudiée et considérée. Cela donne comme résultat la phrase : « Le Venezuela est un pays de vocation maritime qui, la plupart du temps, vit avec le dos tourné à la mer ». Il s’avère nécessaire d’étudier les zones marines, insulaires et marines côtières du Venezuela et les ressources renouvelables et non renouvelables et leur donner un usage durable du point de vue de l’économie et l’environnement. Cela peut s’achever appuyé sur la Constitution de la République Bolivarienne du Venezuela et des lois spécifiques comme celle du Projet National Simón Bolívar- Premier Plan Socialiste-Développement Economique et Social de la Nation 2007-2013. Mots clés Mer territoriale Souveraineté Géopolitique


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The Blue Venezuela The blue Venezuela, or Venezuela’s Sea, occupies an area comparable to the 916.445 km² of its surface. A long part corresponds to the Caribbean frontage, where some important sectors are still waiting to be delimited, while in the Atlantic frontage, the Bolivarian Republic of Venezuela can extend its extended continental platform up to 350 nautical miles, if we demonstrate, legally and scientifically, that sediments and rocks that are located there are directly linked to Venezuelan coasts. This place has not been studied and used enough; that is why the following expression belongs to: “Venezuela is a country of maritime vocation that, many times, has lived with its back to the sea” It is really important to study Venezuelan delimited areas and take advantage, by an economic and environment-friendly way, of the sea, insular, marine-coast areas and natural resources, renewable or not, and support our rights in the Constitution of the Bolivarian Republic of Venezuela and its specific laws, such as the National Project Simón Bolívar-First Socialist PlanSocial and Economic Development of the Nation 2007-2011. Key words Territorial sea Sovereignty Geopolitics


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A Venezuela azul A Venezuela azul, ou mar venezuelano, ocupa uma superfície equiparável aos 916.445 km² dos territórios emergidos. Boa parte corresponde ao Caribe, onde ficam alguns setores importantes por delimitar, enquanto que no atlântico a República Bolivariana de Venezuela poderia prolongar sua plataforma continental estendida ou ampliada até 350 milhas marítimas demonstrando, legal e cientificamente, que os sedimentos e rocas a essa distância estão geológica e diretamente vinculados às costas venezuelanas. Este espaço segue sendo pouco e/ou mal estudado e aproveitado: daí a expressão: “Venezuela é um pais de vocação marítima que, por vezes, tem vivido de espaldas ao mar”. É importante, então, estudar e dar-lhe uso econômico e ambientalmente sustentável às áreas marinas, insulares e marinocosteras de Venezuela e aos recursos naturais, renováveis, ali existentes, apoiados na Constituição da República Bolivariana de Venezuela e nas leis especificas, como por exemplo, o Proyecto Nacional Simón Bolívar-Primer Plan Socialista-Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013. Palavras chave Mar territorial Soberania Geopolítica


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Introducción “Venezuela es un país de vocación marítima que, las más veces, ha vivido de espaldas al mar”. Esta vocación data de la época precolombina, como lo demuestran la presencia de poblaciones de ascendencia caribe-venezolana en la república insular de Dominica y los numerosos restos de alfarería y otros objetos prehispánicos hallados en algunas islas del Caribe oriental y meridional, fabricados con materiales que sólo existen en la zona costera continental venezolana. De hecho, los ancestros aborígenes recorrían el mar Caribe de isla en isla, en lo que hoy conocemos como arco de las Antillas Menores, a remo y en piragua, guiándose de noche por las estrellas. Hasta los inicios de la aviación en Venezuela, hace poco más de un siglo, la vía de comunicación intercontinental del país era la marítima, y es por ella, aún en pleno siglo XXI, que siguen haciéndose cerca del 98% de las exportaciones y del 95% de sus importaciones, sin la participación de una empresa o compañía nacional de navegación, con la excepción de la petrolera PDV-Marina. La base legal del presente escrito corresponde esencialmente a los artículos 10 al 15, y 17, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). El escenario geográfico de aplicación de las consideraciones que aquí se exponen coincide con el señalado para el desarrollo de la Revolución Bolivariana, con miras al Socia-


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y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

1 El actual Plan de Gobierno, contenido en Proyecto Nacional Simón Bolívar. Primer Plan Socialista (PPS) Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013, tiene como antecedente documental los Cinco (5) Polos o Ejes de Desarrollo del Programa de Gobierno del Candidato a la Presidencia de la República de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, presentados a la opinión pública en abril de 1998, reiterados en octubre del mismo año y retomados, con los ajustes necesarios, en las sucesivas versiones actualizadas del “Proyecto Nacional Simón Bolívar. Primer Plan Socialista (PPS) Desarrollo Económico y Social de la Nación”, en sus diversas ediciones oficiales, bajo la forma de siete (7) Líneas Generales del Primer PPS 20012007, extendidas inicialmente hasta el 2012 y ahora hasta el 2021: I.- Nueva Ética Socialista, II.- Suprema Felicidad Social, III.- Democracia Protagónica Revolucionaria, iv.- Modelo Productivo Socialista, V.- Nueva Geopolítica Nacional, VI.- Venezuela: Potencia Energética Mundial y VII.- Nueva Geopolítica Internacional.

LA VENEZUELA AZUL

lismo del siglo XXI, en el mapa político y el mapa físico de la República Bolivariana de Venezuela. Ambos fueron elaborados a escala 1:2.500.000 por el Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar. Las líneas de acción generales y específicas para lograr el cambio necesario y definitivo de la actual situación del país y, específicamente, de lo que atañe a sus espacios y recursos naturales marinos, insulares y marino-costeros, se enmarcan dentro de las siete Directrices Generales del Desarrollo Económico y Social de la República Bolivariana de Venezuela del Proyecto Nacional Simón Bolívar1. Primer Plan Socialista (PPS) Desarrollo Económico y Social de la Nación, a saber: 1) Nueva Ética Socialista, 2) Suprema Felicidad Social, 3) Democracia Protagónica Revolucionaria, 4) Modelo Productivo Socialista, 5) Nueva Geopolítica Nacional, 6) Venezuela Potencia Energética Mundial y 7) Nueva Geopolítica Internacional. Si bien estos siete lineamientos mayores del Proyecto Simón Bolívar son todos igualmente necesarios, en el presente escrito se hará énfasis en los acápites II, IV, V, VI y VII, por su relación y aplicación respecto a los espacios geográficos y recursos naturales, renovables y no renovables, del mar, las islas y la franja marino-costera de Venezuela, tanto caribeña como atlántica.


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El escenario general El escenario geográfico, estratégico, político, económico, social, ambiental, científico y tecnológico del país, donde, a partir de 1999, se está y se seguirá llevando a cabo la Revolución Bolivariana con proyección internacional, está representado, esencialmente, por dos mapas oficiales de la República Bolivariana de Venezuela. Fueron editados por una oportuna decisión política del Comandante-Presidente Hugo Chávez Frías en el año 2000, cuando ordenó su elaboración y publicación al Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente y los Recursos Naturales. Brindaron su apoyo, además, los despachos de Comunicación e Información, de la Defensa, de Ciencia y Tecnología e Industrias Intermedias y, en general, el Gobierno Bolivariano. Cada uno de estos mapas cubre un cuadrilátero rectángulo comprendido entre los paralelos 00°00’ y 21°00’ de latitud norte y los meridianos 56°00’ y 74°00’ de longitud oeste; ambos incluyen la representación gráfica de las fronteras marítimas de la República Bolivariana de Venezuela. El primero de estos documentos gráficos fundamentales es el mapa político de la República Bolivariana de Venezuela, en versión del año 2001, el cual será apoyo y, parcialmente, objeto de consideración de este escrito. El segundo es el mapa físico de la República Bolivariana de Venezuela, en versión del año 2003, el cual es especialmente útil para la presentación e ilustración de los aspectos científico-técnicos relativos a los espacios y recursos naturales, renovables y no renovables, marinos, insulares y marino-costeros de Venezuela. En efecto, en la parte marina de este mapa están graficadas isóbatas o líneas de igual profundidad del lecho submarino de la cuenca venezolana del Caribe y del Atlántico, así como de las áreas adyacentes, tanto hacia el Norte como hacia el Este y el Oeste. Hay que tomar nota, en este punto, del carácter semicerrado del mar Caribe. En relación con estos mapas, cabe señalar que a diferencia de los realizados anteriormente en Venezuela, generalmente de forma-


HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

to horizontal, en los nuevos, lo que corresponde a la República Bolivariana de Venezuela tiene un formato vertical. En ellos se representan, en buena parte, los límites marítimos, destacados en el primero con colores diferentes para resaltar mejor lo que pertenece a cada país vecino. También es pertinente recalcar la persistencia de algunos sectores aún no delimitados: con la República de Colombia, al noroeste de la República Bolivariana de Venezuela; con el Reino Unido, frente a las Islas Vírgenes Británicas, al Noreste; y con las Repúblicas de Dominica, Santa Lucía, San Vicente y las Islas Granadinas, así como con la República de Granada, al Este. El conjunto insular oriental constituye el arco de las Antillas Menores. Un poco más al Sur-sureste, la República Bolivariana de Venezuela limita con la República de Trinidad y Tobago. Falta igualmente por delimitar su sector más meridional, con la República de Guyana, así como su fachada atlántica. Toda esta vasta extensión de mar venezolano, con su doble fachada caribeña y atlántica, constituye la “Venezuela azul”, cuya superficie real aún no ha sido cuantificada. Queda por concluir la delimitación en el Caribe y en el Atlántico donde, frente a las costas del estado Delta Amacuro, la línea de base recta, que cierra la Boca Grande o de Navíos, y la costa de la Guayana Esequiba, o Zona en Reclamación, le permiten a Venezuela extender el borde externo de su Zona Económica Exclusiva o de su Plataforma Continental Extendida hasta alcanzar las 350 millas náuticas de las costas precitadas. Una milla náutica equivale a 1.852 metros. Por lo que 350 suman 611,1 kilómetros Esta situación, favorable para Venezuela, se conseguirá sólo si el Gobierno Bolivariano demuestra, como estamos seguros de que lo hará, que los sedimentos y rocas existentes a esa distancia, e independientemente de la profundidad del mar, están directa y geológicamente vinculados con los de la citada franja costera venezolana, ya que el agente de formación de esas rocas y sedimentos ha sido y es esencialmente el río Orinoco.

LA VENEZUELA AZUL

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golfo de venezuela

golfete de coro

i. aruba

i. curazao (pb)

aruba

i. bonaire (pb)

antillas neerlandesas (países bajos)

amér ica

golfo triste

i. de vieques (pr)

i. de culebra (pr)

i. saint crux

golfo de cariaco

i. la tortuga i. cubagua

estado nueva esparta

i. cohe

i. de margarita

isla la blanquilla

i. unión

golfo de paria

i. trinidad

trinidad y tobago

i. tobago

grenada

barbados

kick´em jenny, volcán submarino

i. carriacou

i. grenada

i. ronde

i. bequia i. moustique i. canouven

i. saint vincent

st. vincent and the grenadines

santa lucía

i. matinique (fr)

dominica

i. marie-galante

i. guadeloupe (fr)

i. monserrat (ru)

archp. los testigos (ven) i. la sola archp. los frailes

ISLA DE LAS AVES

archp. de la orchila

archp. de los roques

archp. de las aves

C A R I B E

i. antigua

i. barbuda

i. redonda (ab)

i. nevis

i. st. kitts

i. saba (pb) i. sint eustasius (pb)

i. saint barthélemy (fr)

i. scrub (ru) i. anguilla (ru) i. saint martin (fr)

i. sombrero (ru) i. dog (ru)

islas vírgenes (eua)

i. tórtola

i. virgin gorda

pa ca bajíses éri os am uela e d z os ene nid de v u os iana ad est livar bo a c li úb rep

i. caja de muertos (pr)

puerto rico

F A C H A D A

os u nido s de

república dominicana estad

i. mona (pr)

i. anegada i. st. thomas

islas vírgenes (ru)

francia

archp. de los monjes

icana domin blica repú

ven ezu ela

rep ú b lica boliv aria na d e

i. saona

la ezue ven a de rian liva a bo blic repú

república dominicana

aves de sotavento

francia

aves de barlovento

haití

república bolivariana de venezuela


F A C H A D A

VENEZUELA

DE

REPÚBLICA BOLIVARIANA

DE LA

MAPA POLÍTICO

Lago de Maracaibo

modificaciones: Hernán Pérez Nieto

A N D I N A F A C H A D A A M A Z Ó N I C A

fosa de cariaco

lin ea de ba se re ct a

y tobago trinidad a an ri va ica boli repúbl venezuela de

FACHADA ATLÁNTICA


180

Áreas marinas, insulares y marino-costeras de la República Bolivariana Venezuela

Tradicionalmente, se ha considerado que la superficie del territorio emergido de la República Bolivariana de Venezuela es de 912.050 km²; sin embargo, la cifra real es de 916.445 km² (ajuste con Brasil: 4.395 km²). Igualmente, se han apreciado como “tradicionales” los límites marítimos que aparecen en los libros de geografía y mapas anteriores: por el Norte, con el mar Caribe o de Las Antillas, y, por el Este, con el océano Atlántico. Sin embargo, estos límites han sido modificados (ver mapas). A partir de lo anterior, se evidencia que la superficie de las áreas marinas y submarinas de Venezuela es equiparable a la de los territorios emergidos, cuya extensión es de 916.445 km², lo cual lo hace el país del Caribe continental con mayor área marítima y con mayor longitud de costas marinas continentales (4.006 km). Es pertinente insistir en que Venezuela no ha terminado de definir sus límites marítimos con algunos países del área geográfica caribeña. El Derecho Marítimo Internacional, Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR, 1986), permitiría extender la Zona Económica Exclusiva de la República Bolivariana de Venezuela, en las dimensiones antes explicadas, más allá de las 200 millas náuticas, hasta 350 millas náuticas. Para demostrar que las formaciones geológicas y sedimentarias que allí se encuentran están directa y geológicamente vinculadas a las rocas y sedimentos de la costa venezolana, sería necesaria la argumentación científico-técnica de la oceanografía geológica (geofísica, geología y sedimentología), mediante estudios basados en muestras sedimentarias, registros geofísicos y en perforaciones estratigráficas. En este sentido, el mapa físico de la República Bolivariana de Venezuela brinda la excepcional oportunidad de observar la batimetría o topografía submarina. En él se aprecian las isóbatas o líneas de igual profundidad frente a las costas continentales e insulares del país. La escala muestra tonalidades que van desde un azul


HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

muy claro (isóbata de los 200 metros), a lo largo de toda la costa, hasta un azul bastante oscuro, que corresponde a profundidades de entre 7.000 y 8.000 metros, como es el caso de la fosa de Puerto Rico, la cual, por cierto, se encuentra ya fuera de los límites del mar Caribe. En la parte central del Caribe venezolano, entre los meridianos 65° y 68° de longitud oeste y los paralelos 13° y 15° de latitud norte, dentro de los límites establecidos con República Dominicana, Estados Unidos de Norteamérica, Reino de los Países Bajos-Antillas Neerlandesas, tanto de Barlovento (San Martín y Saba), como de Sotavento (sobre todo Bonaire) y Francia (frente a Guadalupe y Martinica), se observa la presencia de depresiones bien configuradas, cuyas profundidades sobrepasan los 5.000 metros, en medio de una vasta planicie abisal cuya profundidad supera los 4.000 metros. Por el Este, sensiblemente entre los meridianos 63° y 64° de longitud oeste, entre el norte de la isla de Margarita y en dirección de las islas Vírgenes, se levanta la prominencia de Aves, el arco más antiguo de la placa tectónica del Caribe, cuyo único punto emergido es la isla de Aves, el territorio más septentrional de Venezuela. El borde occidental de la cuenca venezolana del Caribe es menos preciso: se prolonga desde la península de Beata, al sudoeste de la República Dominicana, en dirección sudoeste. Recuérdese que, al igual que en cualquier parte del mundo, las áreas marinas y submarinas de Venezuela comprenden una serie de provincias fisiográficas, cuya descripción puede ser consultada en cualquier tratado de oceanografía o disciplina afín, por ejemplo, la clásica Ecología marina, editada por la Fundación La Salle de Ciencias Naturales en 1972. En el caso presente, a lo largo de la fachada caribeña, de Oeste a Este, la plataforma continental o espacio geográfico, que prolonga el territorio emergido bajo las aguas del golfo de Venezuela, presenta un desnivel creciente suave hacia el norte, de donde emergen las islas que conforman el archipiélago de Los Monjes. Hay un punto donde este desnivel se rompe de manera abrupta y permanente (en el borde externo de la plataforma continental), dando

LA VENEZUELA AZUL

181


182

así inicio al talud continental y prolongándose hasta grandes profundidades, en las que se atenúa el declive y comienza la emersión continental. La plataforma continental venezolana tiene una anchura variable: es relativamente amplia en el sector del golfo de Venezuela y en la ensenada de La Vela, hasta golfo Triste-Puerto Cabello. Es estrecha desde esta localidad y, a lo largo de la cordillera de la costa, hasta las inmediaciones de Chirimena, al oeste de cabo Codera (estado Vargas) y, a partir de ahí, hasta los límites con Trinidad y Tobago, y más allá, frente a la fachada atlántica. En relación con la plataforma continental, es oportuno aclarar que la profundidad que se le atribuye habitualmente corresponde en realidad a una conveniencia cartográfica: la de darle una coloración azul tenue a los primeros 200 metros o, más exactamente, a las primeras cien brazadas (1 fathom, en inglés, equivale a 1,75 metros). En algunos lugares del mundo es incluso inferior a los 40 metros y en otros, superior a varias centenas de metros. En el caso específico del borde externo de la plataforma continental, en golfo Triste, frente al estado Carabobo, fue ubicado y medido por el autor de estas líneas, a escasos 93 metros de profundidad, a bordo del platillo sumergible del B/O Calypso, de la Société Cousteau, en 1978. Frente a las costas de los estados Miranda, Anzoátegui y, parcialmente, Sucre y Nueva Esparta, se encuentra una curiosidad científica mundial: la fosa de Cariaco, una suerte de laboratorio natural en pequeña escala, que corresponde a una especie de desgarradura de la plataforma continental en proceso de hundimiento tectónico. Por el Norte la bordea un banco sedimentario, que se extiende desde Cabo Codera y el farallón Centinela, al oeste, en dirección de la isla de La Tortuga y la isla de Margarita, al este. A partir de los 250 metros de profundidad y hasta su lecho marino, localizado a 1.280 metros, aproximadamente, debido a que no hay intercambio de aguas con el mar adyacente, sus aguas son anóxicas y prácticamente inmóviles. Aquí se viene ejecutando, desde fines de 1994, el Proyecto Cariaco, inicialmente de carácter bilateral, y ahora en proceso de ser transformado en proyecto de investigación meteorológico-oceanográfico de interés nacional.


183

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

LA VENEZUELA AZUL

Al oeste y noroeste de la fosa de Cariaco se halla la fosa de Bonaire, bordeada al Norte por el arco de las Antillas Menores de Sotavento, a saber: el archipiélago de Los Testigos, la isla La Sola, el archipiélago Los Hermanos, la isla La Blanquilla, el archipiélago de La Orchila, el archipiélago de Los Roques (atolón joven), archipiélago de Las Aves, y las Antillas Neerlandesas de Bonaire, Curazao y Aruba, bajo soberanía del Reino de los Países Bajos. Por el Este, al norte de la Guayana Esequiba o zona en reclamación y de los estados Delta Amacuro, Monagas y Sucre, Venezuela limita con la República de Trinidad y Tobago y tiene pendiente la delimitación marítima con la República de Guyana, Granada, San Vicente y Las Granadinas, Santa Lucía, Dominica y Saint Kitts and Navis. Dada la naturaleza del presente artículo, una mención especial amerita la presencia del volcán submarino Kick’em Jenny, localizado a unos 150 metros de profundidad y a una distancia de entre 8 y 10 kilómetros al noroeste de la isla de Granada, en el flanco noroccidental de la isla. Este volcán, que está conceptuado como el más activo de todos los volcanes del Caribe, se encuentra bajo aguas que colindan con las de la Zona Económica Exclusiva de la República Bolivariana de Venezuela, a unos 150 kilómetros al norte franco de Punta Paria. Recuérdese que, históricamente, Venezuela ha sido afectada por, al menos, una docena de tsunamis. Las causas de estos maremotos son los macrosismos de foco poco profundo, los grandes desprendimientos de rocas y sedimentos en los flancos de los cañones submarinos costeros inducidos por macrosismos, las explosiones de los volcanes submarinos y la caída de grandes meteoritos en el mar.


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La vocación marítima de venezuela Ya se ha observado en la introducción de este trabajo que la vocación marítima de Venezuela es de vieja data, y que esta ha determinado su vía fundamental de comunicación durante más de cuatro siglos; por ella, conviene repetirlo, aún hoy en día, siguen haciéndose el 98% de las exportaciones y el 95% de las importaciones de nuestro país. Además, el nombre de Venezuela se origina precisamente allí. Recordemos que los palafitos observados por Alonso de Ojeda y sus acompañantes europeos al llegar a la entrada del lago de Maracaibo y su estuario, desde el golfo de Coquivacoa (hoy golfo de Venezuela), despertaron en ellos la imagen de una “pequeña Venecia”.

Algunas características físico-naturales del mar venezolano

Geotectónica. La cuenca venezolana del Caribe ocupa la parte oriental de la placa tectónica del Caribe, cuyo frente oriental emergido lo constituye el arco de las Antillas Menores, caracterizado por sismicidad y volcanismo altos, inclusive el muy activo volcán submarino Kick’em Jenny, localizado bajo aguas granadinas que colindan con las de la Zona Económica Exclusiva de Venezuela. Su límite occidental corresponde esencialmente a la prominencia de Beata (República Dominicana), que se prolonga bajo el mar en dirección de la península de la Guajira, al oeste del archipiélago de Los Monjes. Existe un arco geológicamente más antiguo, correspondiente a la emersión o prominencia de Aves, que se extiende desde un punto al norte de la isla de Margarita, en dirección de las islas Vírgenes, y cuyo único punto actualmente emergido es la isla de Aves, el territorio emergido más septentrional de Venezuela. Oceanografía. Procede destacar la presencia permanente de la corriente norecuatorial del Atlántico y, a lo largo de la costa sudamericana, de la corriente de Las Guayanas. Son asimismo notorias, en el sector oriental, las numerosas e importantes contracorrientes y “anillos anticiclónicos” (o eddies).


185

Meteorología. En el Caribe oriental predominan los vientos alisios del noreste, los cuales, al chocar contra el relieve de la cordillera de la costa de Venezuela, se desvían hacia el oeste. Prácticamente, toda el área insular caribeña es recorrida anualmente por tormentas tropicales y huracanes, sensiblemente entre mayo y junio y noviembre y diciembre. También influye la convergencia intertropical. Son frecuentes las vaguadas a lo largo de las costas caribeñas de Venezuela, las cuales han venido causando graves daños, en particular a partir de diciembre de 1999. Este hecho fue determinante para que la delegación de Venezuela propusiera y lograra la inclusión de la expresión “y otras amenazas costeras” en el Programa de la Subcomisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO sobre Alerta Temprana de Tsunamis en el Caribe y Regiones Adyacentes. Planificación y desarrollo. Las áreas marinas y submarinas de la República Bolivariana de Venezuela presentan dos grandes áreas o fachadas bien diferenciadas: la caribeña, al Norte, y la atlántica, al Este.

HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

El mapa de la República Bolivariana de Venezuela puede dividirse en 10 biorregiones: biorregión marina (caribeña y atlántica); biorregión insular (caribeña y atlántica); biorregión depresión del lago de Maracaibo, el cual se conecta directamente y está al nivel del mar; biorregión Los Andes; biorregión sistema de colinas LaraFalcón; biorregión costera continental; biorregión cordillera de la costa; biorregión deltaica del río Orinoco; biorregión Los Llanos y biorregión Guayana. De estas, cinco están directamente vinculadas con las áreas marinas, insulares y marino-costeras: la marina ocupa, como queda dicho, una superficie equiparable a los 916.445 km2 de territorio emergido. Hay una importante surgencia (up welling) de aguas profundas, densas y ricas en nutrientes, con una alta productividad biológica (pesca) en el sector marino sudoriental caribeño venezolano.

LA VENEZUELA AZUL

Áreas marítimas y biodiversidad


sierra de perijá

biorregión

biorregión marina

golfo de venezuela

golfete de coro

i. aruba i. curazao (pb)

aruba

i. bonaire (pb)

golfo triste

i. saint crux

golfo de cariaco

i. la tortuga i. cubagua

estado nueva esparta

i. cohe

i. unión

i. trinidad

trinidad y tobago

i. tobago

grenada

barbados

kick´em jenny, volcán submarino

i. carriacou

i. grenada

i. ronde

i. bequia i. moustique i. canouven

i. saint vincent

st. vincent and the grenadines

santa lucía

i. matinique (fr)

dominica

i. marie-galante

i. guadeloupe (fr)

i. monserrat (ru)

archp. los testigos (ven) i. la sola archp. los frailes i. de margarita

i. antigua

i. barbuda

i. redonda (ab)

i. nevis

biorregión insular

archp. de la orchila isla la blanquilla

archp. de los roques

ISLA DE LAS AVES

pa bajíses os

i. st. kitts

i. saba (pb) i. sint eustasius (pb)

i. saint barthélemy (fr)

i. scrub (ru) i. anguilla (ru) i. saint martin (fr)

i. sombrero (ru) i. dog (ru)

islas vírgenes (eua)

i. tórtola

i. virgin gorda

a ric mé ea s d uela o z id un ne os de ve ad est riana a liv bo

i. de culebra (pr)

C A R I B E

a lic úb rep

archp. de las aves

F A C H A D A

amér ica

i. de vieques (pr)

i. caja de muertos (pr)

puerto rico

i. anegada i. st. thomas

islas vírgenes (ru)

francia

archp. de los monjes

i. mona (pr)

república dominicana estado s un idos de

i. saona

la ezue ven a de rian liva a bo blic repú

antillas neerlandesas (países bajos)

repú blic a bo l iv aria na d e ve nez uela

icana domin blica repú

república dominicana

aves de sotavento

francia

aves de barlovento

haití

república bolivariana de venezuela


biorregión

modificaciones: Hernán Pérez Nieto

VENEZUELA

DE

guayana

biorregión

biorregión

fosa de cariaco

F A C H A D A A M A Z Ó N I C A

cordillera de la costa

biorregión

biorregión

cotera continental

deltaica del río orinoco

Lago de Maracaibo

REPÚBLICA BOLIVARIANA

DE LA

MAPA DE BIORREGIONES

los llanos

biorregión

andina

biorregión

depresión del lago de maracaibo

biorregión

sistema de colinas lara-falcón

F A C H A D A A N D I N A

golfo de paria

FACHADA ATLÁNTICA

y tobago trinidad variana ica boli repúbl venezuela de


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El conjunto de las subcuencas marinas venezolanas conforma uno de los sectores más biodiversos del Atlántico y del mundo. La biodiversidad marina en este sector del Caribe se incrementa de sur a norte y de este a oeste, bajo la influencia de los nutrientes aportados principalmente por las aguas de los ríos Orinoco y Amazonas, cuya pluma sedimentaria combinada se observa satelitalmente hasta las inmediaciones de la isla de Puerto Rico.

La República Bolivariana de Venezuela como centro de investigación oceanográfica

Actualmente, la República Bolivariana de Venezuela sería la mayor potencia oceanográfica del Caribe sudoriental, gracias al relativamente elevado número de instituciones oceanográficas, a la calidad y variedad de las instalaciones, equipamiento, número, variedad, capacidad y potencialidades de estas. Estas ventajas relativas capacitan a Venezuela para desarrollar convenios de cooperación beneficiosos con los pequeños estados insulares de la región, sobre todo, una cooperación científico-tecnológica bien entendida, y no sólo a través de Petrocaribe. Una mención especial amerita la cooperación con Uruguay, Ecuador y Chile en el marco del importantísimo Proyecto Antártico, bajo la óptica de un programa científico nacional, realmente multidisciplinario e interinstitucional, apropiadamente consultado y consensuado.

Consideraciones finales Por último, a manera de conclusión, quisiera señalar algunas sugerencias para la construcción de una agenda de actividades prioritarias para la República Bolivariana de Venezuela en materia de espacios y recursos marinos, insulares y marino costeros. 1. La creación de una Comisión Bolivariana de Oceanología (CBO), o nueva Comisión Nacional de Oceanología (CON), sobre la base de la propuesta que obra en manos de la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (MPPCTII).


189

y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

Venezuela que sostendrá la Delegación, aún por designar, que participará tanto en la próxima sesión del Consejo Ejecutivo como en la próxima Asamblea de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO, que se llevará a cabo en la sede de la COIUNESCO, a fines de junio y principios de julio de 2011. Venezuela se ha comprometido, desde 2005, a presentar una de las dos conferencias científicas mundiales sobre el Proyecto Cariaco. 3. Hacer seguimiento a la aplicación de las recomendaciones contenidas en los capítulos IV, V, VI y VII del Proyecto Nacional Simón Bolívar (PPS) Desarrollo Económico y Social de la Nación, referidas a las áreas y recursos naturales renovables y no renovables marinos, insulares y marino-costeros de la República Bolivariana de Venezuela. 4. Incorporación del país a las actividades dentro del marco del Sistema de Alerta Temprana (Early Warning System) de Tsunamis y otras Amenazas Costeras (CARIBE-EWS): macrosismos, Tsunamis (esto incluye simulacros en las poblaciones costeras), deslizamientos masivos de sedimentos y rocas, posibles efectos del volcán submarino Kick’em Jenny (muy cercano a Venezuela), huracanes, tormentas tropicales y deslaves. 5. Definir oficialmente al Proyecto Cariaco como un programa nacional permanente de investigación multidisciplinaria e interinstitucional, basado en el estudio, por una parte, del dióxido de carbono como gas de invernadero en un área marina epicontinental (costera) tropical y, por otra, de la fosa de Cariaco, desde el punto de vista del funcionamiento de esta como sumidero y como fuente de dióxido de carbono. 6. Formular e instrumentar el nuevo Plan Nacional de Investigaciones Oceanológicas (PNIO). 7. Actualizar, con las modificaciones estructurales necesarias, al Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA) y al Consejo Nacional de los Espacios Acuáticos. Esto con el fin de que procedan a estudiar y valorar las áreas y recursos naturales, renovables y no renovables, de los espacios marinos y submarinos de la República Bolivariana de Venezuela. Esta fue la intención expresa de los

LA VENEZUELA AZUL

2. La preparación de la posición de la República Bolivariana de


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científico(a)s y técnico(a)s venezolano(a)s que participamos en la elaboración de los textos de creación del Instituto. 8. Implementar un proyecto único de investigación científicoambiental multidisciplinario e interinstitucional de la isla de Aves, así como los de la isla de La Tortuga y otras áreas. 9. Evaluar y actualizar los planes de ordenación del territorio marino y costero, con la inclusión de “ventanas” que permitan la ejecución de planes sectoriales. 10. Aplicar un plan nacional de ordenación pesquera y acuicultura. 11. Formular y ejecutar un plan nacional de ordenación turística de las áreas marinas y costeras, que tome en cuenta los requerimientos para su desarrollo sostenible 12. Proyectar geopolíticamente las islas y archipiélagos fronterizos, con énfasis en el estudio integrado de la isla de Aves y de los archipiélagos de Los Monjes y de Los Testigos. 13. Formular e instrumentar un plan nacional de saneamiento ambiental integrado de la franja marino-costera con énfasis en áreas críticas. 14. Establecer planes de contingencia ambiental para prever posibles desastres naturales o inducidos en áreas insulares y costeras continentales, como, por ejemplo, las inundaciones debidas a tsunamis producidos por macrosismos de foco poco profundo en el Caribe, la actividad del volcán submarino Kick’em Jenny, las tormentas tropicales y huracanes, los deslaves costeros, las mareas rojas, etc. 15. Actualizar la legislación ambiental para áreas marinas y costeras, con énfasis en las leyes de Pesca y Agricultura, Zonas Costeras y Diversidad Biológica, así como en la Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos e Insulares y en su Reglamento. También debe procederse a revisar las funciones del INEA y del Consejo Nacional de los Espacios Acuáticos e Insulares; específicamente, lo que se refiere a la investigación oceanográfica, el desarrollo y la transferencia de tecnología marina. 16. Reforzar y ampliar la flota oceanográfica nacional, incluyendo la reparación del B/O Guaiquerí 2, así como el uso del B/O Punta Brava por parte de la comunidad científica marina venezolana. Igualmen-


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HACIA UN NUEVO SENTIDO COMÚN

y el Proyecto Nacional Simón Bolívar

LA VENEZUELA AZUL

te, incorporar de manera coordinada el uso del B/O privado Hermano Ginés. 17. Elaborar y aplicar un plan nacional de desarrollo portuario y naviero. 18. Apoyar a los parques nacionales y otras ABRAES marinas y costeras con especial atención a los parques nacionales archipiélago Los Roques y Morrocoy. 19. Crear y aplicar un programa de desarrollo sostenible para la cuenca hidrográfica del lago de Maracaibo y el golfo de Venezuela. 20. Impulsar la investigación científica marina y costera, especialmente en la meteorología marina y la teledetección, con el apoyo técnico y financiero que se requiera. 21. Ampliar la presencia de Venezuela en los espacios internacionales más importantes relacionados con las áreas marinas y costeras. Esto se fundamentará en una política de cooperación regional orientada hacia los intereses y prioridades del país. 22. Crear y ejecutar un programa nacional de educación y concientización sobre las áreas marinas, insulares y costeras. 23. Apoyar el desarrollo de la nueva geometría del poder, mediante el reordenamiento socialista, en el marco de una nueva geopolítica nacional en los distritos insulares, las regiones marítimas y las regiones especiales militares. Así se atenderán debidamente las situaciones de contingencia (como los desastres naturales) en los espacios geográficos marinos, insulares y costeros (el cuarto motor de la Revolución Bolivariana).


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EL DESARROLLO ECONÓMICO DE NUESTRA AMÉRICA

Entre la dependencia tecnológica neoliberal y el desarrollo científico - tecnológico endógeno dirigido Álvaro Pedroza Ochoa México


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Resumen El desarrollo económico de nuestra América en general, y de nuestros pueblos en particular, depende en gran medida de cómo sus gobiernos definan su estrategia para el progreso tecnológico de sus infraestructuras físicas y organizacionales. En el presente artículo se analizan los dos modelos políticosideológicos de desarrollo en pugna que nutren el debate sobre los medios más adecuados de abastecimiento tecnológico de nuestros pueblos. Por un lado, se profundiza en el medio ideal de abastecimiento tecnológico que el modelo de (sub)desarrollo neoliberal recomienda para nuestros países, es decir, el contrato comercial. En el otro extremo del debate se expone el medio ideal más acorde con el pensamiento de desarrollo endógeno dirigido, a saber, el desarrollo científico-tecnológico endógeno nacional. Con esta diferencia conceptual se analiza la relación entre el progreso tecnológico y el desarrollo económico de nuestros pueblos desde cuatro modelos históricos de desarrollo económico identificados: 1) la economía neoclásica y el desarrollo hacia afuera; 2) la CEPAL y el desarrollo hacia adentro; 3) el neoliberalismo de subdesarrollo recomendado para América Latina; y 4) la alternativa por el desarrollo dirigido de nuestra América. Finalmente, se anexan algunos datos estadísticos que ilustran la forma en que actualmente se intenta medir el progreso tecnológico de nuestros pueblos. Palabras clave Desarrollo tecnológico endógeno dirigido Neoliberalismo de subdesarrollo Desarrollo económico


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Le développement économique de notre Amérique Entre la dépendance néolibérale et le développement scientifique-technologique endogène dirigé

Le développement économique de l’Amérique latine en général et en particulier de nos peuples, dépend énormément de la stratégie établie par les gouvernements pour le progrès technologique des infrastructures physiques et organisationnelles. Dans cet article, on analyse les deux modèles politiques-idéologiques de développement en lutte, qui nourrissent le débat sur les moyens les plus adéquats pour l’approvisionnement technologique de nos peuples. D’un côté, on approfondit le moyen idéal d’approvisionnement technologique suggéré pour nos pays par le modèle de (sous) développement néolibéral, c’est-à-dire, le contrat commercial. D’un autre côté, on présente le moyen idéal qui s’approche le plus à l’idée du développement endogène dirigé, c’est-à-dire, le développement scientifique-technologique endogène national. Sur la base de cette différence conceptuelle, on analyse le rapport entre le développent technologique et le développement économique de nos peuples d’après quatre modèles historiques de développement économique identifiés : 1) l’économie néoclassique et le développement vers l’extérieur ; 2) la CEPALC et le développement vers l’intérieur ; 3) le néolibéralisme de sous-développement recommandé pour l’Amérique latine et 4) l’alternative pour le développement dirigé de notre Amérique. Finalement, quelques données statistiques sont incluses pour montrer comment le progrès technologique de nos peuples est mesuré actuellement. Mots clés Développement technologique endogène dirigé Néolibéralisme de sous-développement Développement économique


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The economic development of our America Between the neoliberal technological dependency and the endogenous scientific development

The economic development of our America in general and our people in particular, depends on how governments define their strategy for the technological progress of their physical and organizational infrastructure. In this article, we will analyze two contrary political-ideological models of development that help the debate about the most suitable means of technological supplies for our people. On one hand, we deeply analyze the ideal way of technological supply that the neoliberal (sub) development model recommends to our countries; the commercial contract. On the other hand, it is shown the most appropriate idea given by the endogenous development ideology; the national endogenous scientific-technological development. With this conceptual difference, we analyze the relation between the technological progress and the economic development of our people from four historical models of economic development identified as follows: 1) the neoclassic economy and the off-shore development; 2) the ECLAC and the development from the inside; 3) the neoliberalism of sub-development recommended for Latin America; 4) the alternative for the development of our America. Finally, some annexes of statistic data is given in order to demonstrate the way we now try to measure the technology progress of our people. Key words Addressed endogenous technological development Neoliberalism of sub-development Economic development


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O desenvolvimento econômico de nossa América Entre a dependência tecnológica neoliberal e o desenvolvimento científico – tecnológico endógeno dirigido

O desenvolvimento econômico de nossa América em geral, e de nossos povos em particular, depende, maiormente de como seus governos definam sua estratégia para o progresso tecnológico de suas infra-estruturas físicas e organizacionais. No presente artigo analisam-se os dois modelos políticosideológicos contrários de desenvolvimento que apóiam o debate sobre os médios mais adequados de abastecimento tecnológico de nossos povos. Por um lado, aprofunda-se o meio ideal de abastecimento tecnológico que o modelo de (sub) desenvolvimento neoliberal recomenda para nossos países, é dizer, o contrato comercial. No outro extremo do debate expõe-se o meio ideal mais acorde com o pensamento de desenvolvimento endógeno dirigido, é dizer, o desenvolvimento científico-tecnológico endógeno nacional. Com esta diferença conceptual analisa-se a relação entre processo tecnológico e de desenvolvimento econômico de nossos povos desde quatro modelos históricos de desenvolvimento econômico identificados: 1) a economia neoclásica e o desenvolvimento para fora; 2) a CEPAL e o desenvolvimento para dentro; 3) o neoliberalismo de subdesenvolvimento recomendado para América Latina; e 4) a alternativa por o desenvolvimento dirigido de nossa América. Finalmente anexam-se alguns dados estatísticos que ilustram a forma em que atualmente se tenta medir o progresso tecnológico de nossos povos. Palavras chave Desenvolvimento tecnológico endógeno dirigido Neoliberalismo de subdesenvolvimento Desenvolvimento econômico


198 Un pueblo que no genera su propia ciencia y tecnología, está condenado al coloniaje y al subdesarrollo. Alejandro Pedroza Meléndez (Científico, tecnólogo e investigador mexicano)

El conocimiento permite organizar objetos bajo forma de máquinas y fábricas, y organizar hombres como fuerza de trabajo, y todo eso se mueve consumiendo energía que también tiene que ser producida por hombres y máquinas, que a la vez produce ese conocimiento creador y organizador. Oscar Varsavsky (1920-1976) (Científico, tecnólogo e investigador argentino)

Introducción En general, son muy pocos los estudiosos de América Latina que se han animado a profundizar en las relaciones entre el desarrollo económico y el progreso tecnológico de nuestros países. La mayoría obvian el tema por la evidente relación entre el progreso tecnológico y los cambios estructurales que este conlleva, sobre todo, en los procesos de industrialización y en el incremento de la productividad de las empresas. Por lo general, se toma el progreso tecnológico como una realidad absoluta que influye unidireccionalmente en la economía, y se le intenta medir como el agregado de productos tecnológicos — internamente producidos o importados— y las innovaciones derivadas de su utilización. Sin embargo, el estudio de los medios de abastecimiento de dichos productos a las economías nacionales resulta por lo regular poco relevante e, incluso, innecesario para muchos. Quienes se enfocan más en el ámbito del desarrollo científico-tecnológico como medio de abastecimiento tecnológico nacional se limitan a la medición de variables como montos de inversión en los sectores de educación e investigación académica, en los recursos destinados a actividades de investigación y desarrollo de las empresas que las practican, y el número de patentes tecnológicas registradas dentro de los sistemas nacionales de propiedad intelectual e industrial. Así, el desarrollo tecnológico es medido como una variable multidimensional que engloba otros medios de abastecimiento tecnológico como los comerciales, y no se realiza distingo alguno entre hacer o crear tecnología y comprarla. Sin embargo, el tratamiento de la relación entre el progreso tecnológico y el desarrollo económico de América Latina es fundamental para la selección de estrategias y el diseño de políticas públicas


encaminadas a mejorar el desempeño económico de nuestros pueblos. Su importancia es tal que en todos los casos dichas estrategias se encuentran de cierta forma predefinidas desde el ámbito ideológico-político de los gobiernos en turno. Cuestión esta que es comprensible, por derecho adquirido de los gobiernos pero, y a la vez, altamente debatible, por la misma naturaleza de su origen ideológico como por las consecuencias de su aplicación política. Por ejemplo, es natural observar que en aquellos países donde impera el modelo de desarrollo neoliberal, la relación entre desarrollo económico y progreso tecnológico queda vinculada estrictamente a los esquemas de crecimiento económico, de asistencia científica y transferencia de tecnología. En este modelo, el progreso tecnológico se equipara a la gestión administrativa y explotación comercial de tecnologías importadas. Su ejecución se deja en manos de gestores privados que tienen la obligación, a mediano y largo plazo, de alcanzar los mejores términos de intercambio y de lograr las estrategias óptimas de abastecimiento y capacitación para su uso, para que dichas tecnologías cumplan su ciclo de vida alcanzando el óptimo productivo esperado. En cambio, en aquellos países en donde se han elegido modelos político-ideológicos alternativos de desarrollo, la cuestión es distinta, no tanto por la inmediata conversión de los esquemas de transferencia de tecnología a esquemas de desarrollo científico tecnológico, sino por sus convencidas intenciones de volver a incursionar por el camino del desarrollo endógeno desde dentro, como señala O. Sunkel (1995) . Esta alternativa de desarrollo que desde hace más de una década se ha presentado en nuestra América ha reabierto la discusión sobre la importancia estratégica de reiniciar y proteger procesos de desarrollo científico-tecnológico endógenos así como sobre las estrategias para lograr, en esta nueva oportunidad histórica, un impacto directo sobre el desarrollo socioeconómico de nuestros pueblos.

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Desarrollo económico y progreso tecnológico desde los modelos neoliberal y de desarrollo dirigido

Comenzaré planteando una pregunta fundamental : ¿cuál es la legítima finalidad del conjunto de actividades humanas —díganse políticas, económicas, sociales y culturales— de una nación integradas dentro de una lógica de país? Las respuestas pueden ser tan interesantes como la misma pregunta, y tan diversas como las perspectivas disciplinarias desde las cuales se intente contestar. Pero antes de dar una respuesta conveniente a los fines del presente trabajo me permitiré analizar brevemente la pregunta. Puede argumentarse, por inicio de cuentas, que si una respuesta se considera una solución, la pregunta debe considerarse entonces un problema a resolver. Esta pregunta específica se refiere a la finalidad del conjunto de actividades humanas de una nación. Dicho elemento obliga lógicamente a solucionarla desde una perspectiva antropológica antes —o simultáneamente si se prefiere— que económica. Antropológicamente hablando, cuando buscamos la solución a cualquier problema recurrimos siempre a las herramientas disponibles y más adecuadas para lograrlo, es decir, a la tecnología específicamente creada para tales fines. De ello se deduce y se afirma que el ser humano resuelve sus problemas tecnológicamente y de ninguna otra forma . Desde la economía política, la gama de respuestas se reduce considerablemente, y después de una decantación histórica de las ideas económicas , se llegaría hasta las dos grandes canteras temáticas y discursivas de la disciplina, a decir: la del crecimiento por un lado y la del desarrollo por el otro. Estas dos concepciones son fuentes de un álgido debate que rebasa los límites académicos hasta posicionarse dentro de los terrenos ideológico-políticos de las naciones. Sin embargo, conocer, o mejor dicho, suponer la respuesta correcta no resuelve el dilema fundamental del cómo debe lograrse el crecimiento y/o el desarrollo económico de una nación.


Toda respuesta es la semilla de otra pregunta. Por ello, saldada la pregunta sobre la finalidad de la actividad humana —ya sea con crecimiento o con desarrollo—, la siguiente incógnita tiene que ver con el cómo una nación se desarrolla o crece económicamente, a decir: ¿Qué estrategia debe elegir un pueblo para que el conjunto de sus actividades humanas lo dirija a procesos de desarrollo o crecimiento económico? Esta pregunta es la que más interesa para los fines de este artículo, y mi respuesta inicial es: una que genere progreso tecnológico sostenido y acorde a las necesidades particulares del pueblo que elige. Desarrollaré esta respuesta desde una diferencia esquemática entre las dos líneas ideológicas en pugna respecto a este tema: 1) la defendida dentro del modelo neoliberal que dice que el crecimiento económico es la principal finalidad de la actividad humana, pues de ahí se derivan los efectos deseados de desarrollo socioeconómico; y 2) la alternativa, que identificaré como la defendida dentro del modelo de desarrollo dirigido, que afirma que el desarrollo socioeconómico debe ser la principal guía de la actividad económica de una nación, y que el crecimiento debe esperarse como uno entre varios posibles efectos del desarrollo económico. Las diferencias entre los modelos son fácilmente identificables. El hincapié que hace el modelo neoliberal sobre la preferencia por el crecimiento es congruente con la dinámica económica que promueve. Para el neoliberal, la exitosa consecución de un desarrollo socioeconómico sostenible y duradero tiene que esperarse como efecto —a mediano como a largo plazo— del éxito que las inversiones capitalistas tengan al recibir las ganancias esperadas. Los beneficios sociales llegarán con el derrame económico producido por la adecuada actividad de las economías de escala, las cuales, para el caso de América Latina, dependen directamente de la eficiencia en la gestión administrativa requerida para el óptimo aprovechamiento de las tecnologías importadas . De ello puede deducirse que, prácticamente, la inclinación o preferencia por el crecimiento es la única alternativa posible dentro del

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modelo neoliberal aplicado a nuestra América —tecnológicamente subdesarrollada—, pues las ganancias son indispensables para promover futuras inversiones, y sin inversiones no hay crecimiento económico. Además, para el modelo neoliberal es ideal que la dirección de las actividades económicas competa exclusivamente al sector privado, y las empresas que lo componen se encuentran obligadas a saldar el crédito concedido por los inversionistas, so pena de ser absorbidas por los mismos capitales que las sostienen. Sobra decir que la actuación de los gobiernos neoliberales se guía por el principio de la menor intervención posible sobre las actividades económicas. Esa dinámica difiere mucho cuando los gobiernos, además de asumirse como actores económicos legítimos, se comprometen a dirigir el desarrollo socioeconómico de sus pueblos. La prioridad se le concede a los procesos de desarrollo, y el crecimiento económico se asume como un posible —aunque no necesariamente buscado— efecto del desempeño económico. Dialécticamente hablando, puede decirse que es la misma prioridad por el desarrollo socioeconómico de los modelos de desarrollo dirigidos, la que altera —negándolo— el principio neoliberal de la no dirigencia estatal en actividades económicas. Para este modelo, la dirección del desarrollo, como responsabilidad estatal, supone la priorización de metas y el establecimiento de medios específicos para alcanzarlos. Las inversiones de capital dejan de ser vistas como finalidad económica esencial y pasan a ser consideradas como medios financieros al servicio del desarrollo socioeconómico de los pueblos. Lo mismo pasa con los mercados, que en el modelo neoliberal sirven de fundamento ideológico-político, en el de desarrollo dirigido vuelven a considerarse medios naturales de intercambio y abastecimiento. En lo que respecta al progreso tecnológico, los dos modelos acuerdan que el mercado es un medio para los fines de crecimiento o desarrollo económico. En el modelo neoliberal se considera, por lo regular, que el progreso tecnológico es una de las metas por excelencia de todo país que quiera salir del subdesarrollo, pero en realidad se toma como un mercado más, susceptible de inversiones


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y crecimiento. En el modelo de desarrollo dirigido se asume que el desarrollo económico no depende directamente de la eficiencia del sector productivo, sino de las estrategias de distribución que se diseñen. Sin embargo, ambas cuestiones requieren de progreso tecnológico para incrementar tanto el producto como la eficiencia de su distribución. La diferencia clave entre ambos modelos de desarrollo, respecto al progreso tecnológico, radica principalmente en las formas de lograrlo; es decir, en la preferencia por los distintos esquemas de abastecimiento tecnológico que se asuman. La variedad de esquemas se restringe a una serie de graduaciones en la combinación de las estrategias de abastecimiento, a decir, entre el hacer la tecnología y comprar la tecnología. En otras palabras: entre el contrato comercial y el desarrollo científico-tecnológico endógeno. Desde esta perspectiva se ve más claro el escenario. El modelo de crecimiento neoliberal —recomendado por los organismos financieros internacionales— prefiere como la opción ideal la compra de tecnología; es decir, el abastecimiento tecnológico desde contratos comerciales internacionales de transferencia de tecnología y asistencia científico-técnica. En cambio los modelos alternativos de desarrollo dirigido —recomendados desde instancias políticas nacionales internas y refrendados electoralmente por los respectivos pueblos— prefieren como la opción ideal el hacer su propia tecnología; es decir, el abastecimiento tecnológico desde el desarrollo científico-tecnológico endógeno.

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Desarrollo y subdesarrollo tecnológico:

la importancia del desarrollo tecnológico endógeno para América Latina Es innegable la relación biunívoca entre progreso tecnológico y crecimiento o desarrollo económico. Las revoluciones tecnológicas del siglo XX en los sectores de comunicaciones, energía, biotecnología, materiales e informática así lo demuestran. La globalización, generada desde la inmediatez del comercio internacional, ha dado muestra de la gran capacidad de la tecnología para generar progreso tecnológico fuera de sus fronteras de origen. No obstante, es también claro que el impacto en el desarrollo socioeconómico de las naciones importadoras no es tan profundo como el que se registra en los países de origen. Mientras en los países creadores la transferencia de tecnología genera círculos virtuosos de reproducción, diversificación y asimilación de tecnologías intra e intersectoriales, en los países receptores se generan brechas y vacios tecnológicos difícilmente salvables por las empresas locales. Estas se ven obligadas a recurrir a la intervención de mayores capitales dirigidos a la atracción de la tecnología faltante. El costo de dicha intervención incrementa su dependencia de los inversionistas, y se obligan a aceptar las condiciones por ellos impuestas en lo referente a la selección y gestión de las tecnologías más adecuadas. Estas condiciones se ven reforzadas por las impuestas por los mismos proveedores de las tecnologías, que por lo regular están dirigidas a defender sus derechos de propiedad intelectual e industrial. La existencia de los mencionados círculos virtuosos se explica porque el origen de la tecnología se encuentra al interior de los mismos. Dicho de otra manera, la virtud de los círculos proviene de desarrollos tecnológicos endógenos, y de la capacidad que ello les da a sus creadores de monopolizar el conocimiento y, sobre todo, la experiencia derivada de haberlo generado. Y es que, como se dijo, el origen de toda tecnología es la habilidad humana para salvar problemas, vale decir, el conocimiento aplicado que, como todo producto dentro de un modelo neoliberal es susceptible de


privatización y de monopolio de su potencial desarrollador. Los centros originarios del conocimiento utilizan ese derecho, y juegan con las capacidades del conocimiento sin perder el control sobre la propiedad del mismo, es decir, permiten que la información —tratada, manipulada e incompleta, pero adecuada— fluya deliberadamente mediante los mecanismos del mercado. Otro proceso diferente ocurre dentro de los países receptores. La información que fluye —junto con los dispositivos tecnológicos adquiridos— contiene conocimiento de tipo gerencial, es decir, el necesario para el uso y mantenimiento de los equipos. Incluso en los casos en que se comparta conocimiento científico relacionado con el desarrollo tecnológico de los dispositivos transferidos, la transferencia se realiza a sabiendas de las incapacidades estructurales del receptor para asimilar y aprovechar dicha información. Es en este proceso en donde se encuentra una de las diferencias clave entre el modelo neoliberal desarrollado y los modelos neoliberales subdesarrollados —como los aplicados en América Latina. En el primero se transfiere el conocimiento — y su propiedad— entre empresas, es decir, se cuenta con el suficiente capital para comprarlo, y puede registrarse la transferencia completa del mismo. En el segundo modelo, en el neoliberal subdesarrollado, no existen capitales reales para tales efectos, y el crédito no los sustituye aunque así se pretenda. La intención de transferencia de tecnología y conocimiento en los modelos neoliberales subdesarrollados es tramposa e incompleta, se ceden los derechos sobre su uso y explotación, pero en ningún momento se cede la propiedad sobre los mismos. Aunque parezcan iguales no son lo mismo. El progreso tecnológico de los países desarrollados se originó desde esquemas de desarrollo tecnológico dirigido, y logró ser autosuficiente, sostenible e, incluso, exportable. El progreso tecnológico registrado en los países latinoamericanos que adoptaron el modelo neoliberal de subdesarrollo es comprado, costosamente sostenible, y en extremo dependiente, además de que no es capaz de generar círculos virtuosos de desarrollo socioeconómico e innovación tecnológica por sí mismo.

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Desde la perspectiva política-ideológica neoliberal —aplicada a América Latina— pareciera mentira que el origen de la potente relación entre desarrollo socioeconómico e innovación tecnológica se encuentra, nada menos, que en las estrategias nacionales de desarrollo científico-tecnológico endógeno. Pero en realidad no lo es. Mientras los países origen de las tecnologías cuentan con historias de desarrollo científico-tecnológico endógeno y dirigido, que rebasan en el tiempo la historia de sus modelos neoliberales, los países receptores han sustituido los esfuerzos por desarrollarse tecnológicamente de manera endógena por el abastecimiento desde desarrollos tecnológicos ajenos de los dispositivos tecnológicos requeridos por sus economías. Esta estrategia se inicia en los procesos colonizadores de América Latina, y se fortalece y expande desde las últimas tres décadas hasta nuestros días mediante los esquemas de asistencia y transferencia de tecnología. Por ello, atribuir el acelerado progreso tecnológico de las últimas dos décadas de los países creadores a los modelos neoliberales es un tanto engañoso . La infraestructura física e intelectual que permite ese despliegue de capacidades tecnológicas globalizadoras se encuentra en los esfuerzos dirigidos del siglo XX. Por ello puede afirmarse que uno de los efectos más evidentes del desarrollo tecnológico endógeno dirigido es el alto impacto que ha generado en los procesos de desarrollo socioeconómico de las naciones que lo lograron. Tómese en cuenta los casos de Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Rusia, China y Japón. La diferencia entre el modelo neoliberal de desarrollo y el modelo neoliberal de subdesarrollo es clara. Mientras el modelo neoliberal de subdesarrollo ha sido capaz de generar procesos de cambio tecnológico que impactan positivamente en el crecimiento económico y negativamente en la autosuficiencia tecnológica de nuestros pueblos; en el modelo neoliberal de los países creadores de la tecnología, el cambio tecnológico impulsa directamente mejoras en el desarrollo socioeconómico de sus pueblos. Pequeña gran diferencia, que las recomendaciones que los organismos financieros internacionales sugieren para el desarrollo de nues-


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tra América pasan por alto. Una recomendación congruente con dicha diferencia sería el de dirigir las grandes inversiones para el pago del esfuerzo de científicos y tecnólogos nacionales, para crear endógenamente la tecnológica adecuada para el desarrollo particular de cada uno de nuestros pueblos.

El progreso tecnológico

desde los modelos históricos de desarrollo económico en América Latina

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En la historia de América Latina y el Caribe la aplicación exclusiva de estos modelos —neoliberal y dirigido— ha sido la pretensión más alta del juego político de las naciones. Pueden encontrarse diversos episodios históricos en los que dominan, conviven o toleran, pero ninguno todavía en el que se excluya alguno por completo. Sin embargo, las diferencias conceptuales son claras e identificables y sirven bien para analizar las diversas, complejas y diferenciadas realidades históricas de la región. No obstante, realizar un marco histórico que abarque con exactitud las etapas particulares de cada nación latinoamericana es una tarea que rebasa los objetivos del presente trabajo. Por ello, este apartado se reduce a un breve resumen que destaca los objetivos de progreso tecnológico y el lugar que han tenido en la aplicación de cada modelo de desarrollo. Para efectos metodológicos, se expondrán cuatro apartados de la historia del pensamiento económico latinoamericano, a decir: 1) la economía neoclásica y el desarrollo hacia afuera; 2) el pensamiento de la CEPAL y el desarrollo hacia dentro; 3) el neoliberalismo subdesarrollado recomendado para América Latina y; 4) la alternativa por el desarrollo dirigido de nuestra América.

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La economía neoclásica y el desarrollo hacia afuera

La gran depresión del sistema capitalista internacional acontecida en 1929 dio como respuesta el desarrollo de la teoría económica keynesiana, que se orientó a resolver la preocupación por la inestabilidad cíclica del sistema capitalista. Con ella, terminaba de forjarse el pensamiento económico neoclásico, y con él las bases ideológicas-políticas e instrumentales-económicas del modelo neoliberal. La debacle económica internacional obligó a los gobiernos de los países industrializados a abandonar esquemas de organización económica basada en los mercados internacionales, y comenzaron a emplear medidas keynesianas para reactivar sus economías nacionales. Para ese entonces, América Latina se encontraba embarcada en una estrategia de desarrollo nacional basada en la producción intensiva de aquellos sectores que históricamente se encontraban más ligados con las economías industrializadas, a decir, el minero-agroexportador. Las jóvenes naciones de América Latina concluían largos procesos de estabilización política que eran sostenidos por pequeñas economías de enclave dedicadas, principalmente, al abastecimiento de productos primarios requeridos por el desarrollo de las economías avanzadas de Europa y Estados Unidos. No existía en este modelo una estrategia de desarrollo tecnológico per se, pues no se tomaba el sector exportador como una fuente generadora de tecnología derivada para el abastecimiento de pequeñas industrias complementarias. Se trataba, más bien, de un simple enclave de explotación de los recursos primarios más requeridos por el desarrollo de las economías capitalistas avanzadas, del cual se esperaba rentas suficientes para invertir en infraestructura urbana principalmente. Por ello se le denominó como el modelo de desarrollo hacia afuera, pues el desarrollo interno de los países de América Latina dependía principalmente de los mercados internacionales.


En esta etapa, el sector exportador —como se dijo, el principal aglomerado industrial conformado por la minería y la agricultura extensiva—, abastecía al gobierno con los recursos económicos necesarios para dotar al territorio de la infraestructura tecnológica necesaria para el desarrollo urbano, como caminos, ferrocarriles, energía eléctrica, etc. La tecnología se transfería directamente para fortalecer el sector exportador e incrementar su productividad. El progreso tecnológico era en extremo lento y estaba concentrado en ese exclusivo sector, mientras que el grueso de la economía se mantenía atrasado y sumido en modelos productivos pre capitalistas y de autoconsumo. Aun así, la industria ligada al sector agroexportador y, en algunos casos —donde los mercados internos comenzaban a fortalecerse como México, Argentina y Brasil—, el sector manufacturero gozaron de un dinamismo considerable, impulsado sobre todo, por el incremento de la demanda internacional de productos primarios como alimentos, acero y carbón que requerían aquellos países que se preparaban para la guerra. Sin embargo, los beneficios del progreso tecnológico importado se concentraban en la agilización de la dinámica económica del sector minero-agroexportador, impidiendo su impacto en el desarrollo de los mercados internos. El impacto del abastecimiento tecnológico se registraba principalmente en el crecimiento de la infraestructura productiva y en la especialización de los sectores tradicionales de exportación. La distribución de los beneficios era mínima y se reducía a la modernización de las principales ciudades de la región. El tamaño de los jóvenes mercados internos no era suficiente para generar procesos de desarrollo socioeconómico equitativo, y la polarización económica de los pueblos se incrementó considerablemente. Más que un modelo de desarrollo económico se trataba este de una estrategia para la rápida modernización de las principales urbes de la región; es decir, la intención era lograr en el corto plazo el desarrollo socioeconómico y tecnológico que a Europa le había costado más de dos siglos de investigación científica y desarrollo tecnológico.

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El pensamiento de la CEPAL y el desarrollo hacia dentro

El fin de la segunda Guerra Mundial inaugura una época en que era prioridad el rápido crecimiento económico de las naciones devastadas por el conflicto. La presencia victoriosa de la Unión Soviética forzaba a los Estados Unidos a promover procesos de industrialización acelerada en Europa para evitar la creciente influencia socialista en las economías occidentales. Así, se implementó el conocido Plan Marshall respaldado financieramente por los Estados Unidos. En América Latina, al verse las economías nacionales seriamente afectadas por la grave reducción de los mercados internacionales —de los cuales dependían sus modelos de desarrollo hacia afuera—, comienzan los gobiernos a exigir un plan de desarrollo similar al Plan Marshall para promover su reactivación económica. En respuesta a esta petición, la Organización de las Naciones Unidas estableció una agencia especializada para realizar estudios que condujeran a propuestas de política económica para los países de la región, la CEPAL. Uno de los planteamientos más influyentes de la CEPAL fue la orientación de los esfuerzos de industrialización mediante programas de sustitución de importaciones, aprovechando los excedentes del sector exportador para su financiamiento. El progreso tecnológico sería propiciado por la importación directa de bienes de capital que abastecerían la infraestructura tecnológica necesaria para tales fines. El desarrollo científico-tecnológico quedaría entonces supeditado a este proceso. Las empresas serían las responsables de emprender sus propias actividades de investigación y desarrollo para impulsar procesos de innovación que imprimieran dinamismo a la economía interna. La estrategia de sustitución de importaciones tuvo excelentes resultados en cuanto al crecimiento de las economías nacionales, y sobre todo, en cuanto al abastecimiento de infraestructura tecnológica para el desarrollo industrial. Si bien la dinámica industrial se basaba principalmente en los sectores primarios como


el extractivo-minero y el agrario, — y energético en aquellos países que contaban con recursos petroleros —, también se habían logrado encadenamientos industriales horizontales hacia otros sectores como el textil, el transporte y la construcción. Sin embargo, el progreso tecnológico fue en su mayoría de origen importado, y no se creó desde dentro mediante programas de desarrollo científico-tecnológico propio. El alto valor de las tecnologías importadas generó un altísimo nivel de deuda externa, y los excedentes obtenidos del incremento del mercado interno no alcanzaron para saldarla. Además, la continuidad del progreso tecnológico se dificultaba e, incluso, se interrumpía por la inestabilidad económica derivada de las fluctuaciones bursátiles internacionales, que llegaban a hacer impagables las deudas contraídas para la transferencia de bienes de capital de base tecnológica. La dependencia política derivada de la deuda externa contraída obligó a la mayoría de los países de la región a reestructurar sus modelos de desarrollo y apegarlos a los criterios recomendados por los organismos financieros internacionales FMI, el BM y el BID. Dichos criterios se encontraban basados en el famoso consenso de Washington, base ideológico-política del modelo neoliberal de subdesarrollo. El gran dinamismo económico que había logrado el desarrollo industrial de América Latina no fue suficiente para cerrar círculos virtuosos entre el progreso tecnológico y el desarrollo económico de nuestras naciones. El impacto sobre el crecimiento económico, aunque notable, fue insostenible a largo plazo por la creciente dependencia de desarrollos tecnológicos y los capitales foráneos necesarios para obtenerlos. Además, el progreso tecnológico siguió supeditado al crecimiento económico, y no se diseñó ninguna estrategia dirigida para desarrollar, sectorialmente y hacia atrás, los recursos tecnológicos de una cadena de valor industrial potencialmente tractora de otras industrias complementarias. Puede decirse que la estrategia de sustitución de importaciones no era equivocada, por lo menos en cuanto a su dinámica de desarrollo hacia dentro. Su fracaso se explica más por el objeto de sustitución. La opción por sustituir bienes de consumo final en vez

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de bienes de capital de base tecnológica fue una respuesta cortoplacista y mal atinada. No obstante, constituyó un antecedente histórico importante que evitará su repetición en el futuro.

El neoliberalismo de subdesarrollo recomendado para América Latina

Una de las fallas político-ideológicas del modelo de desarrollo hacia adentro fue el no haber entendido que un desarrollo socioeconómico sostenido debe tener su origen en una base material que sustente la vida de una organización social; es decir, que permita su autosuficiencia. Por ello, los gobiernos deben diseñar estrategias para lograr el abastecimiento de dicha base sin comprometer valores como los de soberanía e independencia nacional. Los medios para lograrlo también se rigen por principios políticoideológicos, aunque estos sean menos evidentes que los fines. Desde este punto de vista, la autosuficiencia de una nación se presenta como un problema a resolver, y como se señaló al principio del este artículo, dicho problema debe resolverse tecnológicamente. La tecnología de que dispone un gobierno es la política pública, y para el abastecimiento del sustento de vida de una nación puede recurrir, principalmente, a dos grandes fuentes estratégicas: la comercial y la científica-tecnológica. Con la primera puede adquirirse la tecnología necesaria comprándola a quien la ofrezca, de forma rápida mediando la firma de un contrato comercial. Con la segunda puede adquirirse la tecnología necesaria mediante el esfuerzo dirigido de investigadores, científicos y tecnólogos, a mediano, largo y muy largo plazo de tiempo. Ninguna de las dos es de aplicación exclusiva, al contrario, el progreso tecnológico necesita de su armónica combinación para alcanzar los objetivos designados. No obstante, entre las dos estrategias existe una diferencia fundamental relacionada directamente con la propiedad de la base material que abastecen. La propiedad está ligada al origen de la tecnología en cuestión, y el origen de la tecnología tiene que ver, como se dijo antes, con el problema que la motiva como solución. El problema fundamental de las naciones es el sustento material de la vida de su pueblo, y ese se logra


en primer lugar mediante la transformación de su entorno más inmediato. Así, la propiedad de las herramientas físicas necesarias para la transformación de dicho entorno rebasa el plano contractual —como los títulos de propiedad—, para insertarse en el plano cognoscitivo y experimental; es decir, en el saber y el hacer, que es la propiedad última a la que toda nación puede aspirar por ser la quintaesencia de la autonomía. Los títulos pueden adquirirse mediante contrato de compraventa, incluso también el conocimiento científico y el técnico — mediante impresión en papel o conversión digital —, mas no así la experiencia de haberlo realizado. Es la propiedad de esa experiencia en la que se encuentran las capacidades y potencias del desarrollo sostenido de procesos continuos, conexos y coordinados de autosuficiencia tecnológica. En resumen, la aplicación exclusiva de la estrategia comercial para el abastecimiento tecnológico de una nación nunca logrará la autosuficiencia tecnológica de su pueblo. Otra diferencia, entre los modelos neoliberales de los países desarrollados y los modelos neoliberales de los países subdesarrollados, puede identificarse desde ese punto de vista; es decir, desde la composición de su estrategia de abastecimiento tecnológico. Mientras en la estrategia de los países desarrollados prima el componente del esfuerzo dirigido de sus recursos científicos-tecnológicos, a los países subdesarrollados se les recomienda organizar su estrategia de abastecimiento tecnológico desde la fuente del comercio internacional, y especializarse en la gestión de contratos comerciales de importación de tecnología, que impacten a corto plazo y sean sostenibles a mediano y largo plazo. Así, desde el modelo neoliberal de subdesarrollo, el progreso tecnológico de América Latina debe abandonar la estrategia de sustitución de importaciones, y replantearla en términos de asistencia tecnológica y transferencia de tecnología. Con este cambio de modelo, el Estado cede su protagonismo al sector privado. En el modelo neoliberal subdesarrollado, el mercado dirige los procesos de progreso tecnológico, y el desarrollo científico-tecnológico se considera como una actividad indispensable

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para el crecimiento de las empresas, y por ende, y en el agregado, para el crecimiento económico. El desarrollo científico-tecnológico nacional se reduce así, a un conjunto inconexo de actividades aisladas de investigación y desarrollo (I&D) universitarias y empresariales. Además, aquella infraestructura tecnológica, que fuera diseñada y construida durante el modelo de desarrollo hacia dentro, comenzó a ser privatizada —en el caso de propiedades estatales—, desmantelada y sustituida por infraestructura importada en su mayor parte. Las conexiones intersectoriales logradas por el desarrollo tecnológico endógeno fueron sustituidas por canales de abastecimiento tecnológico directo vía crédito, mediante una creciente gama de modelos de gestión financiero-empresarial. El desarrollo socioeconómico se vio muy afectado por la creciente concentración del ingreso, y los niveles de desigualdad y polarización social se incrementaron de manera drástica. En cambio, el crecimiento económico se vio fuertemente impulsado por la intervención directa de los capitales financieros internacionales. El supuesto político-ideológico que defendía este orden de cosas se encontraba en la experiencia de los países desarrollados del siglo XX, la cual había registrado el mismo comportamiento inicial de concentración progresiva para alcanzar un tope máximo y descender al mismo ritmo mediante procesos de redistribución de los recursos económicos. El cambio estructural fue drástico y muchas naciones optaron por vías alternativas de desarrollo. Otras como México, Chile, Colombia, Costa Rica y el Perú decidieron profundizar el modelo de subdesarrollo neoliberal, seguir las recomendaciones de los organismos internacionales y sortear una a una las dificultades y obstáculos procedentes de los sectores inconformes de sus pueblos.


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La alternativa

En el modelo de subdesarrollo neoliberal se presenta una paradoja que lo distingue de los modelos neoliberales desarrollados. En la misma medida en que crece su abastecimiento tecnológico crece su dependencia político-económica-tecnológica de desarrollos tecnológicos foráneos. En muchos países de nuestra América esta paradoja ha movilizado a sus gobiernos a buscar alternativas de desarrollo que reviertan ese efecto. Desafortunadamente, salvo en Brasil, las estrategias de desarrollo tecnológico nacional no han encontrado el balance necesario entre el contrato comercial y el desarrollo científico-tecnológico endógeno que les potencie para generar procesos continuados y sostenidos de desarrollo socioeconómico. No obstante, las matrices político-ideológicas de países como Venezuela, Cuba, Ecuador, Argentina, Paraguay, Nicaragua y Bolivia están dando un viraje discursivo más congruente con la estrategia de abastecimiento tecnológico desde esfuerzos de desarrollo científico-tecnológico endógeno, y de su potenciación mediante esquemas de cooperación científica y tecnológica sur-sur. Dicho viraje representa, sin duda, un primer e indispensable paso en el camino de la autosuficiencia tecnológica de nuestra América, pues garantiza gobiernos conscientes de su importancia estratégica en la organización y dirección de los recursos materiales, intelectuales, científicos, tecnológicos y estatales necesarios para concretar el contenido del discurso. No obstante, es claro que todavía hoy, rebasada la primera década del siglo XXI, todavía no hay luces claras sobre el cómo potenciar dicho discurso y, sobre todo, acerca de cuáles criterios son los adecuados para esbozar el diseño de las nuevas políticas de abastecimiento tecnológico propio de nuestros pueblos. Es por ello que la literatura sobre planeación, que se ha desarrollado en nuestra América, debe ser rescatada, revalorada y actualizada a favor de aquellos procesos de desarrollo endógenos ávidos de orientación estratégica y propuesta para la innovación. A juicio

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por el desarrollo dirigido de nuestra América


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del autor, uno de los exponentes latinoamericanos más calificados sobre planeación y estrategias de desarrollo endógeno dirigido es Oscar Varsavsky (1920-1976) . El rescate académico e ideológico de su importante obra sobre los criterios de planificación de proyectos de nación adecuados para modelos de desarrollo socialistas es necesario, además de históricamente justo. Sus ideas, junto con las de otros pensadores de la llamada corriente de pensamiento científico-tecnológico de América Latina, cobran hoy especial importancia cuando se cuestionan las supuestas virtudes del crecimiento y los, cada vez más, cuestionados logros de los modelos neoliberales de subdesarrollo en materia de autosuficiencia tecnológica de nuestros pueblos. A decir de Varsavsky (1977), todo modelo tiene sus ventajas y desventajas. El modelo de desarrollo dirigido tiene la gran ventaja de basarse en proyectos planeados y dirigidos desde instituciones de gobierno responsables del éxito o fracaso de los mismos. Los mercados de tecnología, nacionales e internacionales, juegan a favor de los proyectos como medios de abastecimiento, y no como determinantes del éxito del mismo. Dicho de otra manera, si la tecnología que ofrecen los mercados está disponible, es asimilable y en mediano plazo sustituible tecnológicamente, pueden bien complementar el proyecto. De forma contraria, la dirigencia del proyecto tiene la obligación de optar por no comprarla y ejecutar un segundo proyecto para desarrollarla internamente. Para ello es necesario contar con los recursos humanos suficientes y necesarios. Posteriormente, y para efectos de creación y distribución tecnológica, es indispensable aprovechar un sector industrial estratégico que sea capaz de absorber rápidamente los desarrollos tecnológicos, de innovar sus usos y aplicaciones más importantes y derivarlas hacia otros sectores industriales para potenciar su utilidad. Dicho sector estratégico funcionará como tractor tecnológico de otros sectores industriales, paralelos y complementarios, los cuales se beneficiarán en un segundo momento —de distribución y expansión intersectorial— del desarrollo tecnológico y de los dispositivos tecnológicos derivados.


Dadas las actuales circunstancias, históricas y globales, por las que atravesamos como especie dependiente y cohabitante de un sistema ecológico planetario vulnerable y, en extremo vulnerado, uno de los pocos sectores industriales que podría ser aprovechado como tractor tecnológico para el desarrollo de nuestros pueblos es, sin lugar a dudas, el sector de la tecnología en energías renovables. Entre ellas, y por las que este autor apuesta como la de mayor potencial, se encuentra el sector de la tecnología fotovoltaica. La cadena de valor de esta industria de alta tecnología es especialmente estratégica por diversos motivos. Entre ellos su pertinencia histórica debida a las condiciones medioambientales antes mencionadas. Pero además, por el potencial que su dominio ofrece para la incursión en el desarrollo —paralelo o consecutivo— de tecnología de semiconductores, microelectrónica y todas aquellas posibles aplicaciones tecnológicas derivadas para campos como los de la informática , biomédica, robótica, aeroespacial, etc. Por ello, puede considerarse el fotovoltaico como un sector tractor de otros sectores industriales y, además, como un área de oportunidad para dirigir proyectos de abastecimiento tecnológico que impacten en el desarrollo de recursos y capacidades científicas y tecnológicas endógenas de nuestra América en general y de nuestros pueblos en particular. Nuestros pueblos y, sobre todo, nuestras comunidades científicas deben superar ese determinismo cultural que históricamente nos hemos forjado como países colonizados y tecnológicamente dependientes del centro. Para ello, es necesario rescatar las experiencias exitosas de desarrollos científicos-tecnológicos endógenos y tomar de ellas ejemplo, confianza e inspiración para proyectarnos como pueblos capaces de crear y no solo de consumir tecnología. La alternativa bolivariana que actualmente abandera el pueblo de Venezuela representa una de las oportunidades históricas más claras para acoger y apuntalar ambiciosos proyectos de desarrollo científico-tecnológico endógeno, que potencien nuestras capacidades de autosuficiencia tecnológica y, por ende, de independencia política y económica de nuestros pueblos.

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Anexos (In)dependencia científico-tecnológica. Es interesante notar una continua disminución en la tasa de autosuficiencia, proporcional con el aumento continuado de la tasa dependencia científicotecnológica de América Latina, en las últimas dos décadas de aplicación del modelo de subdesarrollo neoliberal. Sin embargo, esta medición nos dice muy poco acerca del problema estructural de la dependencia tecnológica. La calidad de residente del solicitante no garantiza la activación de procesos de independencia tecnológica, pues su explotación a escala no depende de los inventores solicitantes en particular, sino de los explotadores comerciales de dichas invenciones. La solicitud de patentes por no residentes es también un recurso perverso para el desarrollo científico-tecnológico de nuestros pueblos, y muy provechoso para el contrato comercial como medio de abastecimiento tecnológico a gran escala.


Una más congruente medición de la (in)dependencia tecnológica tendría que contemplar el número de proyectos de desarrollo científico-tecnológico dirigidos —desde el sector público como desde el sector privado nacional— y el número de innovaciones que resulten del éxito de dichos proyectos. La paradoja de la inactividad creativa. Aunque en las últimas dos décadas el gasto en Ciencia y Tecnología e Investigación y Desarrollo se ha incrementado considerablemente, el coeficiente de invención ha ido disminuyendo continuamente.

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La paradoja es clara: entre más dinero se invierte para acelerar el progreso tecnológico de nuestros pueblos, se registra una menor actividad creativa de nuestros científicos y tecnólogos. El contrato comercial como medio de abastecimiento tecnológico domina y demerita tanto el desarrollo científico-tecnológico endógeno, como el talento y la capacidad creativa y propositiva de nuestros científicos y tecnólogos, quienes se ven obligados a especializarse en las técnicas de uso de los dispositivos tecnológicos importados.

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Crecimiento y desempeño económico. El crecimiento económico no necesariamente reporta un incremento o mejora en el desempeño económico de nuestros pueblos. El desarrollo económico derivado del crecimiento del PIB no parece impactar directamente en la eficiencia económica interpretada como la intensidad del uso de la energía.


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Sunkel, O. (1979). El subdesarrollo latino-


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INNOVANDO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA SOBERANÍA TECNOLÓGICA Testimonios de innovadores nuestramérica


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El proceso de desarrollo tecnológico constituye una de las principales fortalezas del pueblo. Está ligado a sus valores, sus necesidades sociales y sus formas de vida. Ludovico Silva, filósofo y poeta venezolano que hizo valiosos aportes al estudio ideológico de la tecnología, dice en su libro El sueño insomne (2009) que “el hecho es que toda tecnología, por constituir el determinante primordial de todo modo de producción de la vida humana, explica e implica siempre una formación ideológica que le es propia y que es expresión suya”. Sin embargo, existe un discurso globalizado en torno a la tecnología que la coloca en una posición neutral, como si no participara de lo ideológico. En la búsqueda y construcción de una nueva sociedad, el proceso de independencia tecnológica impulsado por la Revolución Bolivariana de Venezuela comienza por reconocer el papel del innovador, ese promotor del conocimiento popular que ha sido históricamente excluido por el sistema capitalista. A continuación presentamos algunos fragmentos de entrevistas realizadas por nuestr mérica a dos innovadores del estado Lara de la República Bolivariana de Venezuela, cuyos proyectos son aportes fundamentales para la construcción de la soberanía tecnológica venezolana. Ellos dan cuenta de su experiencia como innovadores describiendo el contexto social que dio pie a la consecución de sus proyectos.

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Innover pour construire la souveraineté technologique Témoignage des innovateurs

Le processus de développement technologique constitue une des principales forces d’un peuple. Il est lié à ses valeurs, nécessités sociales et formes de vie. Ludovico Silva, un philosophe et poète vénézuélien qui a fait des contributions à l’étude idéologique de la technologie, dans son livre Le sommeil insomniaque (2009) indique « c’est un fait que toute technologie, en constituant l’élément déterminant fondamental des moyens de production humaine, explique et implique toujours une formation idéologique qui lui appartient et qui est son expression ». Cependant, il y a un discours globalisé autour de la technologie qui la place dans une position neutre par rapport à l’idéologie et par conséquent elle semble ne pas en faire partie. Dans la quête et la construction d’une nouvelle société, le processus d’indépendance technologique encouragé para la Révolution Bolivarienne du Venezuela a commencé para reconnaître l’importance de l’innovateur. Celui qui a été historiquement exclu par le système capitaliste. Dans les pages suivantes, on va présenter quelques fragments des interviews faites à deux innovateurs de l’état Lara de la République Bolivarienne du Venezuela dont les projets représentent des contributions fondamentales pour la construction de la souveraineté technologique du pays. Ils racontent leur expérience comme innovateurs en décrivant le contexte social qui a provoqué la création de leurs projets.


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Innovating for the construction of the technical sovereignty Testimonials of innovators

The process of technology development is one of the main strengths of people. It is related to their values, social necessities and ways of life. Ludovico Silva, Venezuelan philosopher and poet, with his contribution to ideological studies of technology, says in his book El sueĂąo insomne (2009) “the fact is that technology, by being the prime determinant of every mode of production of human life, always explains and involves an ideological formation which belongs to itself and is its own expressionâ€? However, there is a globalized speech that says technology is neutral, which means, it does not take part of any ideology. In order to create a new society, the process of technological independency encourage by the Bolivarian Republic of Venezuela started by recognizing the rol of the innovator, who has been excluded historically by the capitalist system. Read the following passages taken from the interviews made to two innovators from Lara of the Bolivarian Republic of Venezuela. Their projects are fundamental contributions for the construction of Venezuelan technological sovereignty. They show their experience as innovators describing the social context that contributed to the continuity of projects.


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Inovando para a construção da soberania tecnológica Testemunhos de inovadores

O processo de desenvolvimento tecnológico constitui uma das principais fortalezas de um povo. Está ligado a seus valores, suas necessidades sociais e suas formas de vida. Ludovico Silva, filósofo e poeta venezuelano, com sua contribuição ao estudo ideológico da tecnologia, diz em seu livro El sueño insomne (2009) que “o fato é que toda tecnologia, por constituir o determinante primordial de todo modo de produção da vida humana, explica e implica sempre uma formação ideológica que é dele propriamente e sua expressão”. Porém, existe um discurso globalizado em torno da tecnologia que a coloca numa posição neutral, com se não faz parte da ideologia. Na busca e construção duma sociedade, o processo de independência tecnológica impulsionado pela Revolução Bolivariana de Venezuela começa por reconhecer o papel de inovador, esse que tem sido historicamente excluído pelo sistema capitalista. A continuação, apresentamos alguns fragmentos de entrevistas realizadas a dois inovadores do Estado Lara da República Bolivariana de Venezuela, cujos projetos são contribuição fundamental na construção da soberania-tecnológica venezuelana. Eles dão conta de sua experiência como inovadores descrevendo o contexto social que deu pé á consecução de seus projetos.


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Wilmer Romero

creador de una despulpadora de mango NA: En primer lugar, queremos que nos hable de usted. Queremos saber dónde trabaja, cuál ha sido su formación como innovador. WR: Soy del municipio Simón Plana, Parroquia Gustavo Vegas León, en La Miel del estado Lara. Trabajo en Destilerias Unidas como supervisor de mantenimiento mecánico en el área de ingeniería, también soy bombero voluntario. En principio, estudié en el INCES industrial de acá de Barquisimeto, en la escuela técnica, y estudié en el tecnológico hasta el cuarto semestre de administración de personal. NA: ¿Existe algún fin social concreto y consciente que haya servido como punto de partida y que siga siendo parte del proceso de innovación que fundamenta su proyecto? WR: Lara es una zona donde se da mucho el mango. En unos estudios que hicieron los Comités de Saberes, conjuntamente con los profesores, alumnos y personal técnico de aquí, de Fundacite Lara, se consiguió que el 85 % de las mujeres sabían trabajar con el mango pero estaban desempleadas. Por otra parte, en otro estudio que hicieron, vieron que en cada casa había, por lo menos, una mata de mango. Después siguieron con las mesas de trabajo, y, finalmente, el proyecto macro para el liceo se destinó a trabajar con el mango. Como a mí siempre me ha gustado ayudar a la comunidad (siempre he trabajado en carrozas de Carnaval de allá de La Miel), ellos me llamaron y me preguntaron si yo podía hacer una máquina. Me


contaron el proyecto, me gustó y les dije que sí. Mas no sabía qué era lo que iba a hacer, porque, de verdad, no sabía cómo empezar. Haciendo los planitos, en lo que se llama ensayo y error, llegué hasta donde se tenía que llegar. ¿En qué se funda mi interés por hacer la máquina? En darle empleo a la comunidad. Ahorita la máquina está parada porque yo estoy trabajando en la segunda fase, con la ayuda de Fundacite y a través del gobierno, que son los que ponen los recursos. Además, veo que es un proyecto que está enmarcado en el Plan Nacional Simón Bolívar, apoyando al nuevo modelo productivo socialista. Ya está la materia prima, que es el mango, y para la nación es un ahorro en cuanto a las divisas, porque ya no tienen que comprar esas máquinas, pudiendo nosotros fabricarlas acá. Para la industria un pedazo de lámina es un desecho, para nosotros no, nosotros lo convertimos en algo productivo. El dinero para la primera fase de la máquina salió de Destilerías Unidas, la empresa en la que yo trabajo. Les planteé el problema, la inquietud que tenía la comunidad con respecto a la máquina, y, bueno, me dijeron que sí y la fabriqué. Luego, le comenté a personas de acá mismo de Fundacite Lara que yo le tenía unas mejoras, y que era así que yo quería entregar la máquina, pero ya no había tiempo, y las dejamos para la segunda fase. NA: ¿Qué se busca en la segunda fase? WR: Que la máquina tenga su sistema de lavado, que tenga su sistema de cocción, que se pueda cocinar allí el mango. En la comunidad hay como 130 recetas que hacen con la pulpa. Se cree que del mango se hace sólo jalea, pero no, en la comunidad hacen jugo, torta, mermelada, compota para los niños, guasacaca, y muchas cosas más. La segunda fase consta de la compra de una bomba, la fabricación de un tanque de agua, hacer una olla y hacer el sistema de encendido. Ahora bien, por otro lado, y con todas esas modificaciones, creo que el nombre de despulpadora se debería ya eliminar. Pienso que deberíamos hablar de una máquna procesadora, porque en ella se procesa todo, se cocina, se saca, se lava y hasta se embolsa.

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En la empresa en la que yo trabajo ya he fabricado varias máquinas, claro, máquinas para ellos, máquinas para su trabajo, y mucha gente también me conoce porque he trabajado en los carnavales, en las carrozas, y he ganado muchas veces. La primera fase me llevó cuatro meses de trabajo, porque yo estaba haciendo la máquina solo, en los tiempos libres, y, además, como uno no tiene algo estándar, por decirlo así, eso fue puro ensayo y error. Uno ensaya y después vuelve atrás. NA: ¿Cuántas familias se van a ver beneficiadas con esta máquina? WR: Muchas, cónchale, muchas. En la comunidad me preguntan: “¿cuándo va a llegar la máquina?”, pero ellos no saben qué es lo que yo estoy haciendo. Cuando ellos vean todo lo que se puede hacer con esa máquina van a quedar fascinados. NA: ¿Dónde va a estar la máquina? WR: En el liceo, y va a ser administrada por la Junta Comunal. Eso hará que, por ejemplo, un día o una semana vaya a trabajar una parte de la comuna, y la siguiente semana trabaja otra, y así sucesivamente. Pero creo que hay un programa de hacer una máquina más sencilla para cada familia, para que así las más humildes tengan una. NA: ¿Cuál es su principal motivación para innovar? WR: Que siempre me ha gustado ayudar a la comunidad. Además me motiva la facilidad que Fundacite Lara nos ofrece a los innovadores. NA: ¿Qué diferencia existe entre un innovador y un tecnólogo? WR: Innovador es el que innova, es el que descubre cómo se hacen las cosas. El tecnólogo lo veo yo como más académico. Como te digo, a pesar de que yo no soy ingeniero, a mí me gusta inventar, pero el ingeniero no inventa, porque sabe ya cómo se hacen algunas cosas. A veces uno, el innovador, está entre el ensayo y el error. El ingeniero, en cambio, trabaja más con lo exacto. A veces me acuesto a dormir y de repente me sale la máquina… Y digo: “cónchale, le hubiese hecho esto o aquello que no le puse…”, y entonces ese otro día en la mañana me levanto y voy a hacer lo que pensé en el sueño. ¿Por qué lo hago? Porque me gusta, me gusta lo que estoy haciendo; simplemente quiero que la máquina esté como tiene que estar.


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NA: ¿Cree que las nuevas formas de hacer ciencia, que consideran no sólo a los tecnólogos y científicos clásicos, replantean las relaciones de trabajo y poder? WR: Claro que sí. Con hechos, con esta máquina que ahora uno puede hacer, uno puede cambiar su forma de vida porque estás ayudando a la comunidad. Aunque lo que yo haga no me enriquezca, pero estoy cambiando mi forma de vida. Yo pienso, y siempre lo digo, con la máquina que yo hice, o que todavía estoy haciendo, yo no me voy a enriquecer, pero me da gusto saber que, con ella, alguna persona humilde podrá cambiar, quizás, su sistema de vida. NA: ¿Cree que su trabajo contribuye a la construcción del poder popular? WR: Claro que sí, porque estoy ayudando a darle forma a otros proyectos de la comunidad. Yo te voy a decir, de forma muy personal, que hay gente que tiene dinero y me han pedido que les fabrique una máquina. Pero ellos lo que quieren es una máquina industrial, que sea el doble de la que yo estoy haciendo. Y yo les dije que no, porque yo sé que ellos sí se van a enriquecer. Y entonces la señora de la comunidad que de verdad quiera sacar su producción adelante, esa se va a joder.

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Argenis Salas

creador de la unidad pedagógica ELECOMP1 AS: Yo soy egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Soy profesor jubilado en el área de educación industrial. Trabajé siempre en el área de la educación técnica, toda mi actividad, eso me dio pie para desarrollar muchas cosas, muchos equipos pedagógicos. Y a eso es a lo que me dedico actualmente, a trabajar en el área pedagógica, específicamente con equipos didácticos. Quizás la misma experiencia que tuve en la educación técnica me permitió, o me ha permitido, desarrollar ciertos equipos pedagógicos. ¿Por qué lo hago? Bueno, la razón fundamental es que lo que estamos enseñando en la escuela técnica industrial no corresponde con lo que es la industria en verdad. Un estudiante pasa por la educación media, la educación ténica, por una escuela técnica indus1 El equipo consta de dos sistemas: 1) Sistema de desarrollo para microprocesadores MCS51. Está formado por un procesador 80C52 basic a 11.059 MHz, programable en lenguaje ensamblador o lenguaje Basic de punto flotante; memoria Ram de 52Kb y depuración de programas; programador de memorias UVEprom 16Kb, EEPROM 8Kb; RAM 8Kb; puerto serial para comunicación con PC; puerto serial para impresora; puerto paralelo de 8 Bit; temporizador programable; convertidor analógico digital 2) Equipo programador para microcontroladores MCS51. Este equipo soportaría los dispositivos INTEL serie de microcontroladores MCS51; ATMEL serie de microcontroladores 89C515 y 89C5112; operado a través del puerto serial de unas PC, alimentación mediante adaptador 1; 120VAC y 12 Vdc; software del equipo desarrollado bajo LINUX.


trial, y se consigue con un monstruo tecnológico muy grande en la industria. Entonces, comencé a detectar ese problema: los estudiantes iban a la industria y se conseguían allá con que pareciera que no le hubiésemos enseñado nada. Y me dije, bueno, ¿por qué no desarrollar equipos pedagógicos, equipos didácticos que den una respuesta a los problemas que tiene la educación técnica en nuetro país? Y a partir de finales de los años noventa, ya comenzando el año 2000, comenzamos a desarrollar una solución. Digo que comenzamos porque no fui yo solo, sino que fuimos un pequeño grupo de profesores de educación técnica los que tuvimos la idea de desarrollar algunos equipos didácticos que fuesen pedagógicos y que estuviesen muy a la par de la industria nacional. Porque la industria nacional tiene bastante tecnología; uno en la escuela no lo sabe porque, de repente, esa no es nuestra circunstancia, pero cuando uno visita la industria se da cuenta de que la industria nacional tiene bastante tecnología, y la educación técnica no estaba atendiendo a ese hecho. Entonces, nosotros comenzamos a desarrollar equipos didácticos muy pequeños, haciendo cosas muy pequeñas, y me surgió la idea de desarrollar un equipo pedagógico que combinara la electrónica con la computación, teniendo en cuenta que para los estudiantes, hoy día, tener una computadora en casa es algo corriente. De allí surgió el proyecto ELECOMP, que es un híbrido en el que combinamos la electrónica con la computación. Y entonces comencé a indagar. Ahí sí empecé a indagar y trabajar un poco solo en esto, porque esto requiere de mucho trabajo, cierto, pero requiere, sobre todo, mucha pasión. NA: Con base en su historia de vida, ¿qué cree que ha contribuido más a su formación como innovador? AS: Siempre me gustó la idea de innovar, mientras estaba en casa. Yo vengo de una familia de tecnólogos. Mi papá es un ingeniero mecánico popular. A mí me gusta pensar que yo soy un ingeniero mecánico popular, que resuelve cosas en su taller de manera muy tradicional, pero con mucha lógica. Mi papá ya tiene 80 años

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y sigue siendo un viejo muy activo. Hoy día seguimos comentando cosas de tecnología. Quisiera contarles una anécdota que siempre le relato a los estudiantes cuando voy a dar una charla. Yo recuerdo que mi papá tenía un taller en casa donde no había una reja, no había un portón, y las personas que gustan de lo ajeno tenían a papá, como decimos, a monte. A él un día se le ocurrió hacer un sistema de alarma con un platino de un chevrolet del año 57 y con hilo de coser ropa. El hilo agarraba el platino y ese era el sistema de control, prensaba el hilo con el platino, y cuando el ladrón pasaba, rompía el hilo y se activaba el circuito que prendía un montón de luces. Un día le dije a papá que yo le iba a hacer ese mismo sistema de alarma pero con un rayo láser. Años después se lo hice, pero no se lo hice con un láser sino con un infrarrojo. Él quedó tan extrañado de que una luz invisible hiciera lo mismo que su hilo, que de vez en cuando pasaba para que se activara la alarma. Siempre me gustó ver revistas electrónicas, siempre me gustó indagar. Recuerdo que ofrecían cursos por correspondencia, por correo, y nosotros comprábamos esas revistas, y empecé a apasionarme por la electrónica, la radio, la televisión, empecé a agarrar radios, los desarmaba, los echaba a perder, los quemaba, otros los reparaba muy bien. NA: ¿Cuál es su motivación principal para innovar? AS: Como te digo, es la pasión. Si este proyecto tuviese fines comerciales, por ejemplo, ya me hubiese muerto de hambre. Este proyecto tiene como 12 años, estamos en el 2011. Fue en el 98 o el 99 cuando empezamos a madurar la idea. Ha sido un proceso largo, pero (y esto lo digo con mucha propiedad) el gobierno nacional ha hecho un gran esfuerzo en apoyar a los innovadores y, entre ellos, yo me cuento. Se subvencionaron 20 equipos ELECOMP, y ya esto es un triunfo para mí, porque sé que, por lo menos, 20 equipos van a estar en las escuelas técnicas industriales del país. Yo quise que mi hijo viera la escuela técnica industrial como yo quería verla, porque siempre soñé, y siempre he soñado, con una


educación industrial muy competitiva, competitiva en el sentido de que se alcance un desarrollo tecnológico competente. Siempre veía en la educación técnica una motivación. Mira, mi hijo hoy en día ya está en sexto semestre de ingeniería y no logró ver la educación técnica que yo quería que viera, pero ahora viene un nieto, y quizás sea el nieto el que la vea. Yo ahora estoy jubilado, y ahora tengo más tiempo para hacer cosas, ahora es cuando me considero más productivo. Entonces, bueno, mi motivación ha sido esa: que tengamos una educación técnica de alta tecnología. NA:¿Su proyecto tiene o tendrá repercusión en una comunidad específica? AS: El equipo está diseñado para estudiantes de educación industrial, o sea, estudiantes de escuelas técnicas industriales, de educación tecnológica, estudiantes que estén en el área tecnológica. Si vamos a hablar de edades, digamos, el equipo está pensado para estudiantes que tienen entre 13 y 16 años, estudiantes de tercero, cuarto, quinto y sexto año de educación industrial. NA: ¿Cree que existe diferencia entre ser innovador y ser tecnólogo? AS: Yo lo veo desde este punto de vista: un innovador siempre está innovando, un innovador siempre anda en la búsqueda; el tecnólogo, por su puesto, también hace eso, pero se apoya mucho en la tecnología existente; en cambio, un innovador puede sacar algo de la nada, o sea, como un mago. Un innovador es una especie de mago, porque resuelve los problemas de la nada; el tecnólogo puede utilizar una herramienta, un computador, por ejemplo, puede utilizar un equipo electrónico. Yo conozco innovadores que son unos magos, de la nada te resuelven un problema. Pero yo me considero un híbrido, parte innovador y parte tecnólogo. NA: ¿Qué reformas específicas se han implementado durante estos últimos años que, según su visión, han ayudado a replantear la forma de generar conocimiento, y, en última instancia, de hacer ciencia? AS: Este gobierno ha reimpulsado la ciencia. Hacer ciencia hoy en día es como más fácil. Antes era algo reservado para una élite. Recuerdo

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que en los años noventa yo quise visitar INTEVEP (Instituto de Tecnología Venezolana para el Petróleo) y fue imposible porque ellos se consideraban una élite. Hoy día es muy fácil, simplemente envías una carta, planteas tu situación y ya. Entonces, sí, el gobierno le ha dado un vuelco a esto. Hoy día muchos tecnólogos, innovadores y científicos tienen la oportunidad de hacer muchas cosas. El apoyo que hemos recibido ha permitido muchas cosas. Le hemos dado un vuelco a la ciencia y la tecnología. Ya el conocimiento no está oculto, antes, los científicos estaban enclaustrados en sus laboratorios. Buscar un concepto, una teoría, era tan difícil. Pero hoy no; simplemente planteas un proyecto, y si tienes la paciencia y la tolerancia, verás que se puede alcanzar. Claro que todavía nos falta caminar mucho, todavía estamos gateando, todavía hay estructuras tan cerradas que habrá que agarrar un martillo y un cincel para que se abran. En otro momento, no hace mucho, tiraba la toalla y me metía en otra cosa. Mi misma alma máter me corrió, y dije, ¿para dónde voy ahora? Entonces, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, con los programas de promoción a la innovación, el premio Luis Zambrano y los premios a las escuelas técnicas industriales nos ha dado oportunidad a muchos. Ciertamente, todavía hay muchas estructuras muy cerradas en las que no se mira mas allá; pero hay que seguir trabajando. NA: ¿Cree que estas nuevas formas de hacer ciencia, que consideran no solo a los tecnólogos y científicos clásicos, replantean las relaciones de trabajo y de poder? AS: Yo les respondería con una sola palabra: oportunidad. La oportunidad la tienes ahora, todo este camino por el que estamos transitando, que no es nada fácil, nos está dando oportunidades. Te aseguro que si yo voy a una escuela técnica indutrial y expongo mi proyecto, alguno de los profesores que esté allí escuchándome dirá: “yo también lo puedo a hacer”. Ahora tenemos la oportunidad de presentar cosas. Antes nos podían decir: “estos lo que están es bien locos”. Los magos antes estaban relegados, hoy día nos podemos inscribir en el PEI, ¿quiénes se


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inscribían en el PEI antes?, solamente los científicos, hoy día no, ahora los magos pueden disfrutar del PEI. NA: ¿Cree que su trabajo contribuye a la construcción del poder popular? AS: Por supuesto que sí. Con el proyecto ELECOMP, que permitirá aprender a desarrollar innovaciones, los estudiantes van a tener la oportunidad de poder tener clara conciencia de las cosas que se pueden hacer. Proyectos como ELECOMP permiten que personas comunes puedan desarrollar sus ideas, puedan plantear sus ideas y resolver problemas, como hacen los magos de los que hemos hablado. ¿Cuántos problemas resuelven esos magos en una comunidad, en un cacerío? Eso es el poder popular, el poder resolver problemas.

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RESEĂ‘AS

curriculares


244 Argelia Bravo Es artista plástica y documentalista de larga trayectoria. Realizó estudios en la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas y el Centro de Enseñanza Gráfica CEGRA. Asimismo, se forma en la práctica de cine a través de talleres libres. Es tesista en Artes Visuales de la Universidad Nacional Experimental de las Artes. Realizó el Diplomado Cultura, género y diversidad sexual en la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela. Es fundadora de la Asociación Civil TransVenus de Venezuela. Igualmente participa en un proyecto de investigaciónacción con la comunidad transgénero y transformista en Caracas. Pablo Adrián Vázquez Es Doctorando en Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata. Es Licenciado en Ciencia Política de la Universidad Argentina John F. Kennedy. Docente de la Cátedra de Historia Social Argentina de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, así como del Instituto de Formación Técnica Superior nº 12 de Buenos Aires. Académico de Número del Instituto Nacional Eva Perón y del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas, dependientes de la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación Argentina. Ha realizado las siguientes publicaciones: Manual del peronista; Eva Perón, su legado de puño y letra; Jauretche: medios y política; y Peronismo vs. mercantismo. Ana Felicien Es Licenciada en Estudios Ambientales en la Universidad de Yacambú. Fue pasante del Instituto de Ciencias Ambientales

y Ecológicas, trabajando con dinámica hídrica e intercepción de ecosistemas y agroecosistemas andinos. Trabajó en Fundacite, estado Mérida, en el mejoramiento de la producción truchícola. Es Magíster en Ecología Tropical de la Universidad de Los Andes. Actualmente es investigadora del área de Agricultura y Soberanía Alimentaria del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), en el que desarrolla un trabajo de agricultura urbana y ecología política. Igualmente participa en el proyecto comunitario Núcleo de Desarrollo Endógeno Socialista (NUDES) La Limonera, estado Miranda. Liccia Romero Licenciada en Biología y Doctora en Ecología Tropical. Actualmente es miembro del personal docente y de investigación, con categoría de Profesora Asociada, del Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE) de la Facultad de Ciencias, en la Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, donde es coordinadora del Postgrado en Ecología Tropical y trabaja en las áreas de Ecología Aplicada y Ecología y desarrollo. En octubre de 2009, recibió el Premio Regional de Ciencias al mejor artículo publicado en la mención Agricultura y Ciencias Ambientales, otorgado por FUNDACITE Mérida y por la Gobernación del estado. Desde septiembre 2007 hasta abril 2010 se desempeñó como Coordinadora Sectorial del Servicio Comunitario de la Facultad de Ciencias y fue responsable de varios proyectos que, siguiendo la metodología de investigación participativa, apoyan la práctica del ambientalismo comunitario.


245 Karinne Terán Korowajczenko Psicopedagoga en las menciones de Retardo Mental y Dificultades en el Aprendizaje. Especialista en Escritura Creativa. Diplomados en Gerencia para la Vida e Inteligencia Emocional; Experta en procesos e-learning y actualmente cursa estudios Doctorales en Ciencias de la Educación en la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC). Docente a nivel universitario en el Colegio Universitario de los Teques Cecilio Acosta (CULTCA) y en la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas (UNEFA). katekor1@gmail.com Selma Cristina Silva de Jesus Doutora em Sociologia do PPGCS-UFBA. Pesquisadora associada do CRH-UFBA e bolsista do Programa Nacional de PósDoutorado da CAPES-FFCH-UFBA. selmacsj@gmaiil.com Lorenzo Frangi Ph.D.c. Università degli studi di Milano. Visiting Ph.D. Student no MIT e UFBA. lorenzo.frangi@unimi.it

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Adriana Zaffaroni Es socióloga. Directora del Centro de Investigación de Lenguas, Educación y Culturas Indígenas (CILECI) de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta. Presidente honoraria de la Red Latinoamericana PACARINA. Vicepresidente de la Asociación Argentina de Sociología (AAS). Gerardo Choque Es miembro del Centro de Investigación de Lenguas, Educación y Culturas Indígenas (CILECI) de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta. Coordinador del Observatorio de Prácticas Interculturales de la Red Latinoamericana PACARINA y Secretario Ejecutivo de la Revista Latinoamericana PACARINA de Ciencias Sociales y Humanidades. Susana Moreno Es miembro de la comunidad wichí de La Curvita. Estudiante avanzada de la carrera de Ciencias de la Educación. Miembro del Centro de Investigación de Lenguas, Educación y Culturas Indígenas (CILECI) de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta. Álvaro Guaymás Es tutor de estudiantes de pueblos originarios de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta. Miembro del Centro de Investigación de Lenguas, Educación y Culturas Indígenas (CILECI). COLECTIVO RESCOLDO


246 Hernán Pérez Nieto Oceanógrafo venezolano. Doctor en Geodinámica Interna, mención Geología Submarina, Facultad de Ciencias de la Universidad de París-La Sorbona, Francia, 1969. Profesor-fundador de la Universidad Nacional Experimental Simón Bolívar (UNESB), 1970. Cofundador del Instituto de Tecnología y Ciencias Marinas (INTECMAR) y del Centro de Estudios Oceanológicos (CEO) de la UNESB en Quizandal-Puerto Cabello, estado Carabobo (1970). Profesor Titular de la UNESB, Caracas (1973), Jubilado en 1991. Cofundador (1985) de la Comisión Nacional de Oceanología (CNO) de Venezuela y Presidente de la misma (1988). Representante de Venezuela ante la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO, de cuya Subcomisión para el Caribe y Regiones Adyacentes (SC-IOCARIBE) fue cofundador y varias veces vicepresidente, en representación de Venezuela. La COI-UNESCO le otorgó en 2008 un Diploma Especial de Reconocimiento por Servicios prestados a las ciencias marinas en general y, en particular, a la SC-IOCARIBE.

Álvaro Pedroza Ochoa Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad del Valle de México (UVM). Magíster en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos por la Universidad Alberto Hurtado (UAH) en Santiago de Chile. Estudiante del programa de doctorado en Desarrollo Económico y Sectorial Estratégico de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Actualmente colabora con el Centro de Estudios en Ciencias de la Energía (CECE) de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) en el proyecto de investigación Independencia tecnológica, transición energética y tecnología fotovoltaica para nuestra América. alvaro_pedroza@yahoo.com. Argenis Salas Egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Profesor Jubilado en el área de educación industrial, Actualmente es innovador en el desarrollo de equipos didácticos para el área de educación técnica y se ecuentra a cargo del Proyecto ELECOMP. Wilmer Romero Egresado del Instuto Nacional de Capacitacion y Educacion como técnico medio en Mecánica de Mantenimiento. Supervisor de mantenimiento mecánico en el área de ingeniería en Destilerias Unidas, C.A. Actualmente es innovador en el proceso de construccion comunitaria de una despulpadora de mango en la comunidad La Miel, Lara.


Convocatoria El Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Investigación (FONACIT), del Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias de la República Bolivariana de Venezuela convoca a

colaborar en los próximos números del proyecto editorial nuestr mérica

a

Revista arbitrada grancontinental para la divulgación del conocimiento científico y humanístico necesario: hacia un nuevo sentido común. Nuestramérica será una revista con un doble perfil. Por un lado, la publicación será un espacio para la divulgación grancontinental de los saberes populares y emancipatorios de América Latina y el Caribe. Por otro lado, será un espacio para la socialización del conocimiento académico y para compartir los saberes producidos en nuestras universidades, centros de investigación y colectivos independientes, de manera que ese conocimiento no se convierta en patrimonio de las culturas noroccidentales, sino en un patrimonio nuestroamericano.

¿Quiénes podrán colaborar en la revista? Innovadores populares, movimientos sociales, colectivos, comuneros, trabajadores culturales, activistas socioculturales, líderes comunitarios, artistas, creadores populares, estudiantes, investigadores populares y académicos de toda América Latina y el Caribe. Características generales de la publicación La revista tendrá una versión digital y una versión impresa. Las dos versiones se convertirán en el centro de red grancontinental de experiencias vinculadas a lo que hemos denominado “nuevo sentido común”. Así, la revista se convertirá en un índice, sustentado por el FONACIT y por el Consejo Asesor y el Consejo Editorial de Nuestramérica.


Revista Nuestramerica  
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Revista grancontinental para el conocimiento cientifico y humanistico necesarios (issuu no deja escribir acentos)

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