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Caja negra

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

Director

RECTOR

Miguel Ángel RodrÍguez

Enrique Doger Guerrero

Mesa de Redacción

SECRETARIO GENERAT

Miguel Ángel Pérez Maldonado, Teresa Martinez

Guillermo Nares Rodriguez

Terán, María de los Ángeles Mascott, VÍctor Manuel

DIRECTOR FACUTTAD DE DERECHO

Reynoso, Fidencio Aguilar Viquez, José Luis Berlan$a.

Emiliano Perea Peláez

Y CIENCIAS

SOCIALES

Asesor de Arte

Baruch Vergara Consejo Editorial José Antonio Aguilar Rivera, Luis Fernando Aguilar

Villanueva, Arturo Alvarado, Israel Arroyo, Manlio Barbosa, Bruno Bosteels, Pilar Calveiro, César Cansino,

Manuel Canto Chac, José Antonio Crespo, Manuel Díaz Cid, Raymundo García, Francisco Gil Villegas,

Julio Glockner, Roger Haushee¡ Manuel Loera de la Rosa, des

Alma Osorio, Pedro Ángel Palou Garcia, Lour-

Quintanilla, Germán Sánchez Daza, Enrique Se-

rrano, Gina Zabludovs§. Consejo de Colaboración

Miguel Ángel Andrade, Marco Antonio Contreras, Anaid Cuapio, Bernardo Diaz, Rosaura Galeana, Javier Guevara, Enrique Lynch, Stephen Meynell, Salvador Pérez Mendoza, Alejandro Meneses, Luis Ochoa, Armando Pinto, Rossana Podestá, Nicéforo Rodríguez Gaytán, Rafael Sánchez Vázquez, Julio

Eutiquio Sarabia, René Valdiviezo. Coordinador Dossier

Fidencio Aguilar Víquez Corresp ondencia

y suscripciones

Reuista de Ciencias Políticss y Humanidades. Caja

Ilustraciones de Martha Castellanos

negra,Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Maestría en Ciencias Politicas. Ciudad Universita-

ria. Av. San Claudio y 22 Sur s/n. Colonia San Manuel. C.P.72570, Puebla Pue. A nombre de Miguel Ángel Rodríguez y/o Miguel Ángel Andrade Tel. (01) (2212) 2 45-86-91. Correo electrónico: caj anegra56

Portada: Ofrenda Técnica: Mezzotinta Medida: 23x24 cm,

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Correo : miguelangel @ revistacajanegra.com.mx

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INDICE Editorial

f

B

CAJA NEGRA Sobre la

Mística de Nietzsche Oscar del Barco/ 10 En este iluminador ensayo el escritor Oscar del Barco cita dos pasajes inéditos de Friedrich Nietzsche para insistir en su idea de que, después de la visión fugaz del enigma, en agosto de 1881, el anhelo de eternidad que invadió su espiritu permaneció unido al anillo nupcial del eterno retomo. Saltar más allá de

la

deconstrucción de la ciencia, Ia epistemologia y la metafísica. El Eterno

Retorno de lo Mismo, como el filósofo del Barco nos traduce, es un estado extático que sólo el camino de la experiencia dionisiaca, con Ia disolución del ego, nos reuela: el estado místico.

24/ La chispa de la uida en la autonomía

de los pueblos indios

Julio Glockner

Julio Glockner describe aquí con crudeza irónica la gris uniformidad moral que ordena la vida del hombre contemporáneo. La adoración al becerro de oro, la violencia risueña de los lideres del mundo occidental contra los extraños y la globalización de la estupidez (Big Brother, por ejemplo), son los tres rasgios que revelan la mediocridad del espiritu del tiempo actual. En esas coordenadas la lucha por la autonomia de los pueblos indígenas, que el antropólogo rehusa confundir con los fáciles estereotipos, propios de nuestra clase media, debe ser una invención de los indios, expresión de sus creencias y significados culturales. La individualidad histórica. La conclusión es una filia romántica con Blake: "el Bien General es la aspiración del hipócrita y del bribón. "

Elogio del conocimiento ordinario

Michel Maffes oli/ 29

En este debate Michel Maffesoli defiende, por oposición a la idea pura de una sociología científica, objetiva y racional, la trascendencia de considerar, como Io hiciera

originalmente David Hume y después el mismísimo Max Weber, a las creencias como fenómeno histórico, epistemológico y social. Es parte de una polémica universitaria en torno a una tesis doctoral presentada en la Universidad de París V, en la que fungió como Presidente del jurado Serge Moscovici. Agradecemos a Maffesoli la autorización para traducirlo al castellano y publicarlo en Caja negra.


ÍNorcr 32/ e¡l¡o

español y romanticismo alemdn en la poética de Octauia Paz

Miguel Angel Rodríguez El autor observa en tres flguras del exilio español las huellas del parentesco de la poética paciana con el espíritu heroico-trágico del romanticismo alemán. Juan David Garcia Bacca, María Zambrano y Luis Cernuda son Ios poetas-fllósofos y/o filósofos-poetas que aguzan la comprensión poética de Octavio Paz. En los tres destaca la preferencia por la poesía y poética de Friedrich Hólderlin: Ia voluntad heroica de poetizar la esencia de la poesia. Voluntad que Miguel Angel Rodriguez cree identificar en los poemas y la poética de 0ctaüo Paz: poeta de la poesia del siglo

XX mexicano.

FRACTALES

Tratado de libre comercio e indocumentados: 10 años de promesas uacíasf 54

Wayne A. Cornelius Wayne A. Cornelius es considerado como el más inteligente pensador norteamericano de la compleja relación de vecindad enüe México y Estados Unidos. Con una extensa obra dedicada a estudiar las correspondencias y desequilibrios económicos y demográflcos entre ambos países, el autor nos ofrece en este artículo las pruebas empíricas, acumuladas desde 1994, para desmentir los supuestos y promesas que el modelo neoliberal utilizó como argumentos para alcanzar la firma del Tratado de Libre Comercio. Sus flechas derecheras arrancan la hoja de parra al discurso redentor del modelo neoliberal que supuso, en el comercio libre, el freno de los emigrantes mexicanos hacia Estados Unidos. La desnudez nos habla de un diferencial salarial

motiva, creciente y eficientemente, el flujo de mexicanos ilegales hacia el pais de las barras y las estrellas. Un oscuro escenario para los nuestros.

que

Agradecemos a Wayne Cornelius su generosa colaboración para Caia negra'

68 ltas ciudades:

de la industria manufacturera a los seruicios de la producción

Salvador Pérez Mendoza En este articulo el autor realiza un extenso y elocuente recorrido por los principales autores de la teoría de la localización urbana. Le interesa a Salvador Pérez Mendoza, además del conocimiento del comportamiento espacial y su relación con el circuito económico, que a la hora de la evaluación de las ciudades se consideren variables vinculadas a la calidad de vida y al medio ambiente. Entre las preguntas que lo inquietan sobresalen las siguientes: ¿Cómo influyen las


ÍNorcr, actiüdades económicas en los cambios espaciales?, ¿ se acerca una declinación de las actividades industriales en las grandes ciudades?, ¿las grandes ciudades son favorecidas por la concentración de servicios a la producción? En pocas palabras: cuál es Ia lógica de la distribución espacial de las actividades económicas y cómo modifica el sistema de ciudades.

Las elecciones de Puebla en

2001Víctor Manuel Reynoso/ 83

Lúcido ejercicio de interpretación de las primeras elecciones con gobiernos ¡ruxtapuestos en Puebla (noviembre del 2001), el PAN en el gobierno federal y el PRI en el poder local. Víctor Manuel Reynoso desecha cualquier perspectiva apocalíptica para afirmar que lo sucedido se encuentra dentro de los comportamientos propios de la normalidad democrática. Es un proceso de maduración que consolida las vías institucionales de la politica y, avance relevante, frena la descalificación moral del ór$ano electoral. El politólogo observa, comparativamente, los comportamientos electorales de la capital y el interior del estado. Lo mismo hace con la barroca composición del sistema de partidos poblano. Falta camino. Revertir, por ejemplo, la injusta fórmula proporcional que legitima una sobrerrepresentación prácticamente sin límites en el Congreso del estado.

DOSSIER san Agustín Presentación/ lO1

1O3/ Una uía adecuada a los sentidos Massimo Borghesi Massimo Borghesi endereza su crítica, directa y sin ambagies, contra los argumentos que Lucien Laberhonniere desarrolla en su obra Realismo cnstiano e idealismo griego (1905). En opinión de Borghesi, la relevancia del pensamiento de san Agustín para el tiempo moderno no puede ignorar "...la comprensión de la evolución interna de su pensamiento, el signiflcado preciso de su "platonismo" que deriva de "la originalidad propia del dato bíblico". Se refiere el autor al tránsito que va de la teologia y la reflexión metafisica propia de su juventud, a la historicidad del cristianismo en la que se sustenta la filosofía de la historia característica de su madurez. La nota central, escribe el profesor de la Universitá di Peruggia, Italia, es la diferente idea que de los sentidos y lo sensible se observa en la obra de san Agustin Massimo Borghesi.


ÍNotcn El sentido de la historia Joan Pegueroles/

tOl

Es el pensamiento de san Agustín una teolog!ía o una filosofia de la historia. Ese es el punto de partida del filósofo catalán Joan Pegueroles. Después de una reüsión de autores concluye que la idea cíclica de la historia, que él emparenta con el eterno retorno de lo mismo de Nietzsche, significa la neg5ación pesimista de la historia- Contra ella san Agustin afirma la Víam rectam y la visión musical del tiempo. La historia es

la voz de un Dios-poeta que la crea y le otorga significacion. La ciuiloil de Dios es la negación del politeismo y la afirmación de una teología cristiana inconclusa- Pero el hombre siendo tiempo, 1o es para buscar la eternidad plena y placentera del instante: El amor a si mismo hasta el olvido de Dios hizo la ciudad terrestre; el amor a Dios hasta el olvido de sí hizo la ciudad celeste.

lZ4/

La

filosofía de la interioridad en san Agustín Fidencio Aguilar Víquez Fidencio Aguilar Víquez encuentra en Agustín un pensador para rescatar la miseria del Yo. Un Yo contemporáneo fascinado por la voluntad de dominio y control sobre la naturaleza y sobre los hombres. La convulsión del mundo actual necesita volver la mirada a los maestros de la vida interna. Absortos, como dijera el poeta, en las aguas del abismo, enamorados de nosotros mismos, emerge con fuerza una necesidad: la mirada a la vida interna. El regreso a los maestros del yo mismo. La respuesta a Ia pregunta por el quién somos. La sabiduria de poseerse a sí mismo, de trascenderse a uno mismo.

Bibliografía de san Agustín en castellano/ 13+

PARACAIDAS

Vida ordinaria y tragedia lúdica Luis Ochoa/ 136 Asalto a la uerdad: uuelta de tuerca a Mérico oa Gloria Tirado Villegas/ 139 Sobre desapariciones. Memoria y desmemoria de los campos de concentración argentinos

Sandra Lorenzano/ l4l Caja negraTeresa Martínez Terán/ t+S


Editorial EI mito del eterno retorno y la Universidad Autónoma de Puebla

La Universidad Autónoma de Puebla contempla la au-

de vida, posee (n) numerosos criados, tapicerías, caba-

rora del tiempo presente frente a una vieja disyuntiva de movimiento circular: ceder a la fascinante tentación del poder político y/o consolidar su vida institucional autónorna. Se trata de laiores incompatibles que, puestos a convivir, suelen desatar los demonios de la violencia, así 1o ilustra hasta el horror la historia de los dogmas, espirituales yio teitporales, que a lo largo del siglo XX bañaron de sangre sus muros. La disputa por Ia universidad no es nueva. Desde su nacimiento, durante el siglo XIII y XM las órdenes seglares y mendicantes, tuteladas por la figura de los papas, que tomaban partido po. iát órdenes que les eran

Ilos, perros, halcones y tiene (n) la pasión del juego." Pero proclaman públicamente y sin rubor la sancta simplicitas. Primero fue el poder universal de los papas sobre las universidades, después la omnimoda dominación del poder político, la sombra omnipresente del Estado moderno. La historia de la universidad en México es elocuente en la ilustración de los usos y abusos de ambos poderes. Lo mismo registra la biografía de la Universidad de Puebla, antes Colegio del Espíritu Santo. Baste aqui recordar la última de las más graves embestidas del Estado contra la Universidad Nacional Au-

devotas, se debatieron en feroces luchas. ¿Es la univer-

tónoma de México: Lázaro Cárdenas, el último santón de

sidad una institución que debe cultivar el espíritu de Ia pobreza y con ello un sentido pesimista del mundo y

Ia Revolución Mexicana, retiró el subsidio a Ia UNAM porque un grupo de las merites más lúcidas de su tiempo, entre los que figuraban Antonio Caso y Manuel Gómez MorÍn, se opusieron con vehemencia y sabios ar-

del hombre o, por el contrario, debe confiar en el optimismo humanista que ve en el trabajo intelectual, antes que en la mendicidad, la salvación del hombre?

Luego vendrá la apasionante querella entre la fe y

la razón

que

los intelectuales en la Edad

Media

gumentos a colgar la etiqueta de científica a la ideología

"socialista" que Vicente Lombardo Toledano proponía como la única verdadera.

(Jacques Le Goff) resuelven en la magnanimidad, entendida como una "espiritualidad tipicamente laica, he-

El soberbio Leviatán pretendía poner el yugo a la Iibertad de conciencia y a la libertad de pensamiento. Si

cha para hombres que permanecen en el mundo y

el socialismo era Ia única ciencia, entonces todas las

buscan a Dios, pero no ya de manera inmediata como Ia espiritualidad monástica, sino a través del hombre y

demás corrientes del pensamiento social

a través del mundo." La universidad bajaba del cielo a

mas universitarios, lo mismo que sus prolesores.

Ia tierra. Su naturaleza no se correspondía más con la pureza de la metahistoria sino con la escena pecaminosa de la Historia. Los humanistas desplazan a monjes y sacerdotes, y muchos de ellos "...lleva (n) un gran tren

con menos fortuna, la danza de los dogmas del siglo XX. Sus intelectuales no resistieron la fuerza del acoso externo. EI dogma cristiano antes dominante fue des-

y humanistico

resultaban falsas y debían ser expulsadas de los prograLa Universidad Autónoma de Puebla vivió, aunque


plazado por otro dogma: el dogma del Estado laico que prendia incienso al Estado de la Revolución Mexicana.

vinciano y parroquial espiritu de la política poblana. Manuel Gómez Morin advierte de estos peligros cuando

Y a partir de mediados de la década de los setenta, con

escribe que el envilecimiento de la universidad se deriva

Ia llegada de los comunistas al poder, aquel es sustituido por otro credo: el marxismo como religión salvifica.

de

Ninguna de las tres iglesias, fieles servidoras del

jerarquizar la "razón de estado" que convierte a las instituciones de cultura en "organizaciones policiacas del pensamiento":

giran poder extrauniversitario, fue capaz de garantizar

la estabilidad de la vida universitaria. La razón es simple: por encima de la misión cultural, intelectual y humanistica, que da sentido y cohesión a Ia comunidad universitaria, se impusieron los intereses ideológicos y materiales de los partidos politicos, no menos que los de algunos individuos que, ajuzgar por sus obras, difi-

El trabajo universitario no puede ser concebido como coro mecánico del pensamiento politico dominante en cada momento(...) y en cuanto debe inclui¡ la preparación ética de los

jóvenes, ha de ser levantado y responsable, no apegado servilmente a los hechos del momento ni a la voluntad poli-

tica triunfante. La universidad ennoblecida por la libertad y

cilmente alcanzarían Ia calidad de universitarios.

responsable, por ella, de su misión, no atada y sumisa a una

La historia, zigzagueante, al final desembocó en el mismo plato de sangre. Asi pues, es posible afirmar que, para la universidad poblana del siglo XX, el fénix

caminos del descubrimiento y viva la actitud de trabajo y de

renace con resignación sólo para ser testigio presencial

en formar el porvenir, dará a la República, cualquiera que

de la reiterada estupidez del hombre que la habita. Esta

sea el estado de la organización social

recurrencia circular debe cancelarse-

dad permanente de mejoramiento

tesis o a un partido, sino rnanteniendo siempre abiertos los

critica veraz; no sujeta al elogio del presente sino empeñada

y politica, la seguri-

y renovación.

Otra historia se teje a partir de la década de los no-

venta y principios del tercer milenio. Los universitarios

vivimos tiempos de polémica estabilidad. Pero estabilidad al fin. No obstante, se equivocan quienes no comprendan que se trata de un frágil equilibrio que es preferible conseryar. La historia reciente desaconseja, bien vistas las cosas, volver ajugar lo ganado en la consolidación de una institución autónoma académicamente respetada, en el riesgoso tapete del teatro politico. Resulta pertinente recordar, por si hiciera falta, que

la naturaleza crítica de la universidad no tolera por mucho tiempo el asfixiante y perturbador aire de la

y libertad que los universitarios poblanos no podemos ni debemos ignorar. EI costo histórico de la necedad y el capricho podrían resultar muy altos: la pérdida del espíritu critico. Fundamento de la autonomía y misión central de la Es una lección de independencia

universidad.

La muerte es el otro gran y temible monstruo que acecha su futuro inmediato. El mito del eterno retorno se pasea por los centenarios laberintos de nuestra universidad. EI reto es claro: encontrar el hilo de Ariadna antes que la historia nos alcance.

vida pública, y, mucho menos, el sometimiento al proMAR


CA]ANEGRA

Sobre la mística de Nietzsche Oscar del Barco

In this illuminator essay, Oscar del Barco quotes tuvo unpublished passages by Friedrich Nietzsche to insist on the idea that' after a brief vision of the enigma, in August lBBl, the strong desire for eternity which invaded his spirit was tied to the nuptial Ring of Eternal Return. He jump beyond the science, epistemology and metaphysic, The Eternal Recurrence of the Same, as called by the philosopher Del Barco, is a ecstatic state that only lhe Dionisiac experience, with the e$os' dissolution, reveals: the mystic state.

1.

En dos inéditos últimos Nietzsche dijo lo siguiente: "El nuevo

sentimiento de poder: el estado místico, y el racionalismo más claro y audaz sirviendo de camino para llegar a é1. La filosofia como expresión de un estado de alma exhemadamente elevado", y "Ob-

jetivo verdadero y propio de toda ñlosofla esla intuitio mystica". 2. Si le damos a estas palabras el carácter de principiosr hermenéuticos y los aplicamos a su propia obra, lo primero que debemos hacer es fijar el punto de mayor intensidad al que Nietzsche llegó en su vida espiritual; para lueg;o, en un segiundo

momento, analizar la crítica que hizo de la metafisica con el objeto de abrir el "camino" hacia la "intuición mística".2

3. En toda crítica siempre hay dos puntos metateóricos que le dan su verdadero sentido: el primero es el del lugar desde donde se critica, y el segundo es el para qué se critica. En Nietzsche Ia crítica se realizó desde Ia experiencia mística del Eterno Retorno y su objetivo fue esa misma experiencia propuesta como una éfic4.3

3

Esto no significa que en el conocimiento no esté pu6to en juego et goce.

Es

imposible ignomr la pasión cognoscitiva y la fascinación ejercida por el sobre Nietzsche. De allÍ que siga microscópicamente la historia de los

tefo

instintos, de las confomaciones filosóficas, estéticm y religiosm; que

sbo-

pesp(tivas que pemiten ver el entmmado de inteminables niveles, complejidads e intensidades inüsibls; de allí también su genealogia de Ia violencia, de la moral, de las múltipls condensacionc de la metafisica como formas de dominio- De Nietzsche surge el método genealógico de Foucault y el 'indiciario" de Guinzburg. En estos terenos gira incansablemente. A veces se pierde y a veces se contradice, pero

ce métodos y

I Mientras Wittgenstein separó el orden hlosófico del orden místico (Tractatus,6.44: "No lo mistico cómo sea el mundo, sino qaé sea"), Nietzsche hizo entrar el orden místico er la filosofia como fundamento de su crílic¿. En cierta medida su actitud fue semejante a la de Plotino, con la diferencia de que éste construyó, independientemente de la mane-

es

ra como fueron armados posteriormente sus discursos orales, una suerte de sistema a partir de sus experiencias místicas. Nietzsche, por el contrario, dejó el estado mistico finalmente innominado, como pura intensidad sin-sistema. 2 Asi lo han reconocido, entre otros, Giorgio Colli al decir que "La doctrina suprema de Nietzsche es una fulguración mística, una visión que libera de cualquier aflicción y de cualquier deseo, incluso de la individuación", Georges Bataille afirmando que "El salto de Nietzsche es la experiencia interior, el é¡fasís donde el eterno retorno y la risa de Zaratustra se nuestran. Comprender es hacer Ia experiencia interior del salto, es salta¡. De diversas maneras se ha hecho la exégesis de Nietzsche. Falta por hacer, después de éI, la experiencia de un salto. Queda por abrir el camino por donde se salta, por lanzar los gritos una práctíca y una doctrina, una forma de uída espíritual que hasta Nietzsche era inimaginable", Karl Jaspem al sostener que según Nietzsche los hombres dionisiacos son los que sienten en si un "absoluto", una "forma divinizada", y que la conciencia originaria de la existencia es "la plenítud mística de una ínteriorízacíón con el ser": conciencia extrema de Ia que se deriva "todo ve¡dadero pensar, toda comunicación, toda acción y conducta, y también los modos de ser del mundo y la respuesta afimativa a la existencia dada'l Para Heidegger, Nietzsche fue "el último filósofo de Alemania en el que existe como pasión la búsqueda de Dios"; y según Jean Beaufret el "ateo" no fue Nietzsche sino

¿cómo no contradecise si se tmta dela negatíuídad? Es absurdo pretender un Nietzsche cienfirtco, epistemólogo o creador de tna gnoseología

original. Pero también seria absurdo negar que incursionó en todos estos terrenos posibilitando, de alguna manem, su parcialización. Mirado desde Ios tenenos por los que atravesó su empresa destructora, su pensamiento puede ser considerado efectivamente "fmgmentario" (Blanchot); pero si se

lo mira desde la revelación mística del etemo retomo y desde el patlos de la destrucción del ego que impide el acceso al espacio abierto de lo dionisiaco, es indubitable que fue un pensamiento unitario en su esencia

y múltiple en su efectualización. En

este contexto se plantean dos cues-

tiones de cuya respuesta depende no sólo oalquier interpretación de Nietzsche sino,

y

esto es lo decisivo, nueva ética que exige la necesidad

práctica de una transfomación radical del hombre? (2) ¿qué tipo de vida deriva de la aceptación de sus propuestas éticas? ¿El etemo retomo, la "beatitud" y el dionisismo, no tienen nada que ver con Ia vida aqui y se

ahora de los hombres, pudiendo reducine entonces a conceptos puros en una nueva concepción filosófica de la historia de la filosofia? "Etemo Re-

tomo", Dioniso, "más allá del bien y del mal", no son mems ideas y conceptos, son fo¡mas de vida que exigen una decisión y una conducta.

Ios filósofos "adeptos al 'Dios morall.. aquellos a quienes la presencia de Dios abandonó

Nietzsche no propone una nueva teleología sino una dimensión real

para siempre".

tual del hombre en cuanto más-allá-del-hombre.

y ac-


Sobre la mística de Nietzsche

4. En agosto de lBBl Nietzsche experimentó la reuelación

del Eterno Retorno alcanzando asi el "estado del alma" más "elevado" de su vida. En ese punto extremo se condensó un

largo proceso de búsquedas teóricas

y

de profundos sufri-

mientos corporales. Ya habia escrito El origen de la tragedia (libro en cuya génesis tuvo una importancia decisiva el descubrimiento en 1865 de Schopenhauer y el estudio de las principales corrientes de la mística orientala), las Consideraciones intempestiuas, Humano demasiado humano

y Aurora;

se había

liberado de la influencia de Richard Wagner, en una lucha "de principios" que constituiría un acontecimiento fundamental para la "cultura" europea; y, finalmente, había logrado superar

y espiritual. Junto al lago de Silvaplana se sintió de pronto lanzado "por sobre el tiempo y sus graves estados de postración física

los hombres" hacia la revelación estática que nombraría el eterno

retorno de lo mismo. 5. Al recibir El origen de la tragedia su viejo y amado profesor Ritschl dijo que en Nietzsche vivian "dos almas, una al lado

de la otra. ¡Por una parte el método más estricto de investiga-

ción científica... y por la otra ese fanatismo religioso-místicoartístico, wagneriano-schopenhaueriano, fantástica exaltación,

virtuosista, que cae en lo incomprensible! No es exagerado decir que él y sus adeptos -que están totalmente bajo su mágico ínflujo- Rhode y Romundt, van fundamentalmente en pos de una nueva fundación religiosa'l Más allá de cierta exageración retórica de la frase, en el libro de Nietzsche se daba efectivamente un contrapunto entre su trabajo cientifico como investi-

y su pasión mÍstico-religiosa como filósofo. 6. Nietzsche se habia aventurado en la compleja y misteriosa trama de la cultura griega guiándose por el principio de que "al vértice de lo griego hay que buscarlo en el éxtasis coIectivo". A lo que encontró Io llamó Dioniso; más que un dios personal y trascendente se trata de w estado de gran intensidad en el que, como consecuencia de la extinción del mundo y del hombre como substancias separadas, se plantea Ia exigador,

a Según Charles

Andler (Nierzsche, sa u¡e et sa penséq de. Gallimard) el "orientalismo" de Nietzsche comenzó con la lectura de dos volúmenes de Friedrich Koeppen, Die Religion des Buddha, y ya no se detuuo: la lectura de los trabajos de Spiegel y Darmesteter Io introdujo en la religión y la gnosis irani; conoció los traba.jos de su amigo

el teólogo Overbeck sobre la gnosis cristiana y los estudios de Paul Deusser sobre el vedanta; frecuentó la casa del orientalista Brockhaus y leyó el Buda de Oldemberg. Lamentablemente este aspecto de la formación espiritual de Nietzsche no ha sido suficientemente investigado, pese a que sin duda sacaría a la luz el origen histórico de algunos de sus pensamientos fundamentales. Es probable que los problemas y las fuentes que maneja Eruin Rhode en Pslcüe (1893) hayan sido conocidos también por Nietzsche desde muy temprano.

gencia de un pensamiento sin nadie que piense sin nada que sea pensado.

y

7. Desde Ia dimensión mística que suprime los soportes ontológicos del pensamiento Nietzsche realizó el acto-imposible de/zrdar la imposibilidad del pensamiento y al mismo tiempo seguir pensendo. Fue esta imposibilidad la que

llevó a Ritschl a considerarlo "muerto para la ciencia", la que hizo que Wilamowitz-Moellendorf lo enfrentara violentamente y que su amigo Erwin Rhode, incluso defendiéndolo, no pudiera sustraerse a cierto estado de perplejidad. Ninguno aceptó que Nietzsche se identificara con el dionisismo proponiéndolo como un proyecto ético en la propia estructuración de la obra, violando asi el estatuto de objetividad y racionalidad tan duramente conquistado por Ia ciencia de la época. B. Nietzsche descubrió en Grecia:

a) lo dionisíaco como forma de vida superior y actualmente deseable (de allí que lo asumiera como principio ético propio) y b) la derrota de Io dionisíaco a causa de la acción global y violenta de la metafísica. De esta manera su "historia" de


Oscar del Barco

la tragedia mostró el proceso por el cual las fuerzas dionisíacas fueron suplantadas por un mecanismo de escisión y representación "teatral" que ocupó la totalidad de lo social cargando y despojando de sentido simultáneamente a sus diversos órdenes,

ya fuese como presencia y ausencia, como ley y anomia, como sentido y sin sentido.

9. La "desconstrucción" que realizó Nietzsche de este mecanismo de violencia generalizada no era fácil de comprender en su época, pero se trataba de una imposibilidad real de lectura y no, como él se quejaba, de que nadie supiera leerlo: el libro que todos esperaban que fuese un riguroso estudio cientifico de filologia histórica se había transformado en un Jano bifronte que al mismo tiempo que desmontaba los mecanismos de representación5 en cuanto acción conformadora del or-

den político, educativo, religioso y estético-filosófico, anunciaba el principio de una ética sin hombre como única alternativa al crecimiento del nihilismo contemporáneo. 10. Lo dionisíaco nombra la fuerza que hace "desaparecer Io subjetivo" y permite acceder a la "unidad de todo Io existente". Se trata de un "fenómeno prodigioso" que "aniquila al individuo redimiéndolo mediante un sentimiento místico de unidad'l

En este contexto Ia palabra aniquilar se opone a Ia negación dialéctica que asimila trasladando a un nivel superior lo mismo; redimir señala el levantamiento de la individuación en cuanto forma de la existencia alienada; y mística se reñere al "fuera de si" del sujeto, al movimiento que lo trasciende haciendo posible la unidad-con-el-todo. En esta transmutación efectiva del yo el hombre deja de serla rsíz de las cosas convirtiéndose en un no-hombre en cuanto momento de Ia vida del todo. Sólo prescindiendo de la propia realidad es posible "concebir nuestra existencia empírica, y también Ia del mundo en general, como una representación de Io Uno-primordial engendrada en cada momento", ya que "1o que verdaderamente existe, Io Uno-primordial, necesita para su permanente redención, la

ü-

sión extasiante'l EI dionisismo, entonces, es comprendido como la

forma concrefa de superar Ia escisión sujeto-objeto redimiendo así al Uno-Todo enajenado en su propia exteriorización. "For-

s

ma concreta" significa que no se trata de un problema teórico sino de un problema real, trágico,

sin historia, sólo resoluble mediante la realización del estado místico dionisiaco. 11. La tragedia griega en su origen fue un "coro sublime de sátiros que bailan y cantan" sin imitar y sin representar nada; bailar y cantar son actos plenos que no adquieren sentido en algo extraño a sí mismos. En esta falta de separación entre el acto y el sentido del acto está el efecto más profundo de 1o dionisiaco, la conformación de un espacio donde "los abismos que separan a

un hombre de otro dejan paso a un prepotente sentimiento de 'unidad' que retrotrae todas las cosas al corazón de la naturaleza". 12. AI aniquilar "las barreras y límites habituales de la existencia" haciendo que los individuos se vean "como si realmente hubieran penetrado en otro cuerpo, en otro carácter", lo dionisíaco produce una transformación radical tanto del individuo como de la sociedad. Esta idea de la transformación en otro6 acompañará a Nietzsche durante toda su vida, desde El origen de la tragedia y las Intempestiuas, en ellas dijo que "en el fondo cada hombre de la historia soy yo", hasta sus últimos escritos, donde vuelve a repetir que "en cada una de tus acciones se recapitulan y resumen todos Ios acontecimientos de la historia". No es aleatorio, entonces, que en sus últimos días de lucidez se identificara con César, con el Crucificado, con Dioniso y con el criminal Prado, pues como sostiene Klossowski "de lo que tiene conciencia es justamente de haber dejado de ser Nietzsche, de haberse vaciado de su persona'l 13. El proceso de des-antropologización

y

de

vivido corporalmente y que en cuanto tal inervó des-subjetivación fue para Nietzsche un proceso

El orden representativo es un orden regido por el mimetismo, la copia y los simulacros;

en él siempre hay una figura piramidal que se repite en los divenos espacios del Sistema. En el vértice de la pirámide, investido como lugar trascendental del senfido, siempre hay

un dios, un rey, un padre, un creador o un egoi mientras que en la base siempre está el sinsentido de la materia bruta, del rebaño, de los súbditos o del cuerpo. Entre unos y otros se establece una relación que sólo puede ser de alienación o de muerte, sostenida por toda clase de mediadores: sacerdotes, ideólogos, profesores, políticos, que son quienes en realidad detentan el verdadero poder.

6 Por

la misma época Arthur Rimbaud anunciaba que el poeta debe hacerse "vidente", que el yo "es otro" y que en lugar de decir "yo pienso" debería decirse, en oposición a Ia tradición metafisica, "se me piensa': Rimbaud "ritmaria" asi con el espíritu griego, para el cual las

"cosas aparecen" -como dice Heidegger en su seminario del Thormientras que en la modernidad "las cosas me parecen".


Sobre la mistica de Nietzsche

pasivo que siempre lo rondó sino ante esa otra cosa sin nombre que no pudo expresar, ante Ia imposibilidad de soportar su propia imposibilidad. Su límite fue su falta de identidad; su limite y su culminación, su dionisismo. ¿Pues qué otra cosa podía significar esa "ausencia total de yo consciente"? ¿Qué podia significar ese pasar "al otro lado de la pura y simple realidad objetiva

cuyo contexto límite Io determina el alcance de las palabras y los gestos del individuo"? Sin

identidad se es todo, asi como sin lenguaje lo que adviene es el silencio del absoluto. Si es cier-

to como afirma Heidegger que "la metafísica es el hecho de concebir y estructurar el mundo a imagen del hombre", entonces se vuelve insoste-

nible y paradojal definir a Nietzsche como el "último metafísico"; insostenible porque toda su obra estuvo encaminada a la desconstrucción teórica de la idea de hombre, ya sea como ego, como alma o como sujeto, y porque su vida fue una búsqueda constante de la superación misti-

toda su obra. Lo que Klossowski llama "el intenso trabajo de descomposición de su personalidad" puede seguirse puntualmente a través de Ios años. Si en el fondo no hay nadie, entonces el lugar vacío de ese alguien sólo puede ser ocupado por máscaras, pero por máscaras plenas, sin revés, sin alguien oculto detrás de ellas. Nietzsche trató a su yo "como a una máscara en la que se ha transformado para ser un yo'l En Iugar de su "yo" lo que encontramos es un desplazamiento de fuerzas en un itinerario sin-lugar, una pura errancia investida por los fantasmas que emergen hasta llegar a Ia locura. Su correspondencia en este periodo va marcando inequívocamente la metástasis de su "histrionismo" subversivo, llegando hasta suprimir su nombre para liberarse de toda fijeza y penetrar sin él mismo en un mundo de pura diseminación; y es allÍ, en la arbitrariedad, donde se inscriben sus últimas pulsiones en una multiplicidad de movimientos sin sentido pero a la vez cargjados de significación. Al aproximarse a la locura se advierte que inevitablemente debía sucumbir al no poder sostener su propia idea; y no se trataba de que sucumbiera al nihilismo

co-extática del sujeto; paradojal porque los conceptos metafisicos están ínsitos en el lenguaje, y porque tal vez el mismo lenguaje sea metafisico. Si en lo íntimo de nuestro ser somos lenguaje, ¿cómo no usar el lenguaje para tratar de decir aquello que no es lenguaje? Lo no-metafísico nietzscheano en un sentido estricto fue el éxtasis y Ias consecuencias del éxtasis: Nietzsche, y esta es su gravedad, piensa sin pensar, sin sensiblesuprasensible, sin sujeto-objeto, sin verdad-men-

tira, sin bien-mal. Trata de pensar en un mundo donde el dios antropocéntrico de la metafísica lz¿l muerto. Mientras los filósofos en general pensa-

ron desde la idea de dios, suturando asi a priori

Ia cuestión de lo innombrable mediante

la

hipóstasis de la idea de dios, ya sea como ser-su-

premo o como reificación consciente-inconsciente de Ias categorías de sustancia, esencia, razón, verdad, ser, Nietzsche realizó su crítica sin ese dios que clausura el mundo al nominarlo con

las categorias de Ia metafísica. La concepción nietascheana, según Jaspers, sostiene que "esfe

mundo es el ser total"; constituyendo este apo-

tegma el primer momento de una suerte de


Oscar del Barco

ascesis que continúa con la "visión extasiante" a la que Nie-

explica la errancia de los nombres que buscan

tzsche caracterizó como "la proximidad de algo inefable, algo de lo cual la felicidad y la verdad son sólo imitaciones idólatras"; pero estos dos estados no son suficientes; si bien en

decirlo.T

ellos se logra "la uniflcación mistica con el ser", comprobándose que "la perfección del mundo es actual", hay que ir aún más allá para llegar al último g;rado de la ascesis, para llegar a

que en las Consideraciones intempestiuas había propuesto como una suerte de mandato ético diciendo

la "embriaguez dionisiaca", la embriaguez en la cual los hombres se sienten a sí mismos como absolufos, como seres diuir¿os. Esta idea-experiencia, este plus-de-dios, es el Eterno

7

Retorno; "idea" que como el propio Nietzsche afirmó "contiene algo más que todas las religiones", a entender como lo indecible, Io invalorable, el caos, el más allá de toda religión'

14. La metamorfosis dionisíaca que aniquila los limites del sujefo permitiéndole ser cualquiera o todos, por el hecho de ser-nadie, se propaga como una "epidemia" cuyo efecto es

hacer que las "multitudes", liberadas de

todo

condicionamiento social, ingresen en un profundo estado de anarquía: el coro ditirámbico es un conjunto de "transformados que viven en el olvido de su pasado civil" y de su "condicionamiento social", son servidores "intemporales" del dios que existe fuera de si, en una soberania situada más allá del bien y del mal, en un erceso que es anterior a toda nofina y a toda sociabilidad. El coro es el seno materno del acto trágico que "hace pedazos al individuo unificándolo con el ser primordial". La liberación de la comunidad trae aparejada la transmutación "mágica" de Io profano en una sacralidad que produce la anomia del conjunto de los ordenamientos que

15. El "estado mistico" que había descubierto en

Shopenhauer, en la mistica oriental

y en Grecia, y

Ba¡o la influencia de Nietzsche, Rhode publicó su libro Psyc¡e. En él vuelve sobre el tema del díonísismo, señalando la importancia esencial que tienen diveBas púcticas que sacan al sujeto'fuera de sí", en tal sentido destaca el papel desempeñado por el hascftísch ("empleado

entre los pueblos orientales para despertar visiones y éxtasis religiol sos") y por otras bebidas embriagantes (entre ellas el vino, que, como afirma el helenista Karl Ruck en El rumino a Eleusis, e¡a "una infusión va¡iada de toxinas vegetales"-ungüentos, especias y hierbas con propiedades enteogénicas- que producían 'una conmoción del se¡ entero en la cual parecen abolidas todas las leyes de la vida nomal"). El éxtasis dionisíaco hacía que "las almas se unieran con Ia divinidad", que "estuvieran dentro del dios'l Este estado de superación de la i¿diuiduación, sostiene Rhode, es semejante al de "toda la mistica de los pueblos civilizados, así como al culto entusiástico de los pueblos primitivos". De allí que lo compare con'las danzas orgiásticas de los derviches" (según éstos "quien conoce la fueza de la danza está en el seno de Dios") y con la espiritualidad sufi. El objetivo de todas estas conientes místicas sería siempre el mismo: conseguir la 'plena calma animica" para producir "la unión con el Uno"; pero los modos para lograrlo serÍan diferentes, extendiéndose desde la "excitación salvaje" de los primitivos hasta

la'pacificación del alma"

a la manera de los

neoplatónicos, de los budistas y de los "místicos españoles'l De estos métodos, que muchas veces son complementarios, siempre el primero está en la base de los segundos. De esto se deduce que el dionisismo (A. Daniélou en su libro Shiua y Díonísos sostiene la misma tesis que Rhode) sería un movimiento religioso, de unión mistica activa con dios, anterior a Ia mística de las grandes religiones .

hasta ese instante confirmaban al individuo como ser ontológicamente separado y clausurado en su yo: es allí, en la

La danza, el canto, la música, la extranjería, lo errático, las máscaras, el uso de sustancias extasiantes, la ascesis y, finalmente, la locura, se-

unidad con el dios, al pasar "el servicio al Dios" a constituir la "única realidad", que lo real vuelto sacro desborda la estrechez del sujeto en cuanto limitación de lo humano y de lo divino celebrando Ia redención de ambos en el más allá del sujeto y del objeto, de la verdad y la mentira, del bien y del

che se identihcó. De su éxtasis y su entusiasmo místico, del movimiento

mal. La disolución trágica y redentora del sujeto hace posible

la manifestación del ser: "Arquíloco no-es el

hombre"expresa que simbólicaUno, Arquíloco" sino el munilo, el mente su dolor primordial en ese símbolo que es el hombre Arquiloco";Arquiloco se ha transformado enun"meilium a través del cual el único sujeto verdaderamente existente feste-

ja su redención

en la apariencia". La disolución del "sujeto"

permite que el único sr,tjefo existente, el "fondo primordial de todas las cosas", asuma la plenitud no representativa de ese lugar vacÍo e innominable. Esta imposibilidad de nominación

rían todos momentos relevantes de la práctica del dios con el que Nietzs-

que lo llevaba de un lugar al otro, de sus alegrias y dolores fuera de todo limite, de su final identificación con divereas figuras de la historia, es algo de lo que rinden cuenta ampliamente sus cartas. Y es por esta razón de empatia identificatoria, y no por una suerte de retóica

literaria, que Nietzsche proclamó a Dioniso como su dios. De este Dioniso que Nietzsche utilizó para nombrar su propia experiencia trascendente se podria decir lo que él dijo de Jesús en EI anticrísto. "El Reino de Dios no es una cosa que se espera, no tiene ayer ni tiene mañana, no viene en mil años, es una experiencia del corazón, está en todas partes y en ninguna"; la "buena nueva" es un eslado real y actual, que suprime "toda distancia entre Dios y el hombre" produciendo el "sentimiento de la transfiguración general de todas las cosas", el "sentimiento de eternidad y consumación" (la culminación de toda moral-diio Rhode- consiste en "la entrega del hombre a la divinidad"). En un movimiento inusitado Nietzsche hizo suyo el principio dionisiaco de "unidad" volviéndose anacrónícamente religioso.

Al

hacer suya la

religión pagana de Dioniso, cuyos hilos Io unirían con el misticismo oriental e incluso con la esencialidad mística del cristianismo, Nietzsche produjo un cofte decisivo con la modernidad tanto filosófica como ética y estética.


Sobre la mística de Nietzsche

que "El individuo debe ser transformado en un ser impersonal,

superior a Ia persona" y que "el goce de la unidad es completamente suprapersonal", le llegó (le "vino" según su propia expresión) en agosto de 1881. En Ecce Homolo relató asi: 'A 6 000 pies más allá del hombre y del tiempo. Aquel día caminaba yo junto al lago de Silvaplana a través de los bosques; junto a una imponente roca que se eleva en forma de pirámide no lejos de Surlei, me detuve. Entonces me vino ese pensamiento". Y en una carta dirigida a Peter Gast le confiesa que en su horizonte "han surgido ideas como nunca las he contemplado; no quiero hablar en absoluto de ello y deseo mantenerme a mí mismo en una tranquilidad inquebrantable", agregando que "las intensidades de mi sentimiento me hacen estremecer y reir [...], durante el día anterior lloré demasiado durante mis caminatas, y no lágrimas sentimentales sino lágrimas de júbilo, mientras que cantaba y hablaba cosas disparatadas, penetrado por una uisión nueua que es mi delantera frente a todos los hombres". Al mismo Peter Gast le dice que se siente algo hecho "por un poder desconocido". Experimentó su visión como una donación caracterizada por sucesi-

vos y elevados estados espirituales: "el pathos afirmotiuo par etcellence,llamado por mi el phatos trágico, moraba en mí en grado sumo." Comenzó a vivir la hybris de un mundo sin metafÍsica. 16. En Ecce Homo define la "inspiración" con términos que

pertenecen a su propia experiencia creadora y que en el orden

filosóñco vuelven injustiflcado cualquier intento por convertirlo en un filósofo de la subjetiüdad: "Resultaria dificil -dicerechazar de hecho la idea de ser mera encarnación, mero instrumento sonoro, mero medium de fuerzas poderosísimas. El concepto de revelación, en el sentido de que de repente, con indecible seguridad y finura, se deja uer, se deja oír algo, algo que le conmueve y transfonna a uno en lo más hondo, describe sencillamente la realidad de los hechos. Se oye, no se busca; se toma; no se pregunta quién es el que da; como un rayo refulge un pensamiento, con necesidad, sin vacilación en la forma - yo no he tenido jamás que elegir. Un éxtasis cuya enorme tensión se desata a veces en un torrente de lágrimas, un éxtasis en el cual unas veces el paso se precipita involuntariamente

medio de tal sobreabundancia de luz; un instinto de relaciones ritmicas que abarca amplios espa-

cios de formas- la longitud, 1a necesidad de un itmo amplio, son casi la medida de la violencia de la inspiración, una especie de contrapeso a su presión y a su tensión. Todo acaece de manera sumamente involuntaria, pero como en una tormenta de sentimientos de libertad, de incondicionalidad, de pode¡ de divinidad..." 17. Charles Andler sosfuvo que en esa primera quincena de agosto de lBBl Nietzsche "fue arrebatado por una luz divina más allá de nuestros horizontes y fuera de Ios limites de nuestros senüdos";y Giorgio Colli afirmó que "aquella, intuición total y unitaria de la vida fue el dios reivindicado por Nietzsche". A ese éxtasis lo denominó Eterno Retorno; un nombre relativo (la revelación se Ie presentó de esa manera determinaila) para referine a una experiencia absoluta. Eterno Retorno no es

una idea -como muchos intérpretes han sostenidosino un estado anímico uiuiilo al que Nietzsche

denominó Eterno Retorno pues la propia experiencia se le presentó como Retorno. No obstante es esencial distinguir entre la experiencia como tal y su forma expresiva tanto imaginaria como verbal. Todas las experiencias místicas son investidas con nombres, pero más allá de la diferencia de los nombres, propia de las particulares tradiciones religiosas a que pertenecen, lo que Ias unifica es el esfado uiuido del éxtasis. Si el análisis se centra en el nombre, ya sea que se lo considere desde un punto de vista histórico, científico o filosófico, descuida Io esencial que es la intensidad intransmisible de la experiencia. Dicho de otra manera: no se trata primordialmente de la palabra Eterno-Retorno sino de lo que ella menta de forma si se quiere imprecisa y hasta confusa, pero significativa, con la significación falible y a Ia vez inevitable del lenguaje.B

y otras se torna lento; un

completo estar -fuera-de-si, con la clarisima conciencia de un

sinnúmero de delicados temores y estremecimientos que llegan hasta los dedos de los pies; un abismo de felicidad, en el que lo más doloroso y sombrio no actúa como antitesis sino como algo condicionado, exigido, como un color recesario en

8

Jean-Luc Marion, en la tradición de la teología negativa, sostiene el

carácter idolát¡ico de toda nominación de lo trascendente, de lo que por principio excede todo nombre. Reñriéndose a Nietzsche afirma que el momento no idolátrico en que supera la metafisica es precisamente el de la locura.


Oscar del Barco

lB.ParanonulificarConsuspalabraslaexperiencia

Según rey extática Nietzsche fue primeramente cauto alusivo' con todos los Iató Lou Andreas Salomé "hablaba a media voz' el arreprodujo se signos del más profundo espanto"' Después escrito en un bato que dio origen al Zaratustra, libro religioso el esfuerzo' sosteniestado de intensa inspiración, y más tarde En do durante años, por completar su critica de la filosofía' Etemo del uno de los primeros inéditos posterior a la revelación en tanto docRetorno se refirió al nuevo "$énero de beatitud tor de la más grande doctrina"' total19. En realidad la "doctrina" nunca fue elaborada que los con mente. Quedó reducida a esbozos y fra$mentos lo inexpresable' InNietzsche trató de expresar teóricamente Voluntad cluso los términos más fuertes, como Eterno Retomo' y Superhombre, se eclipsaron' se volvieron esporádi-

posibilidad del no=algo. En lugar de considerarlo un concepto esencial de la filosofía de Nietzsche la palabra Eterno Retorno es un balbuceo al borde del abismo; una experiencia a Ia que sólo que puede llamarse érfasis. Teniendo en cuenta que éxtasis es un esfado sin sujeto y sin tiempo' existe no puede ser dicho (¿cómo decirlo si no un sujeto que lo diga ni un tiempo en que se lo

de Poder cos

y terminaron por dejar su lu$ar a expresiones más débiles'

lo$rara encomo "beatitud", por ejemplo, pero sin que nunca de posterior contrar Ia fórmula deñnitiva'e Tal vez el armado el titulo equívoco deVoluntad de poder er,sus inéditos bajo

de Plotino, cubriera el intento real de enunciar, a semejanza teórica' una experiencia mistica a través de una conformación libro un No lo hizo. Su verdadera "doctrina" fue su Zuratusfra' posible que el impedimento contra el que chocó fuepoético. Es

prioritaria' de destruir la metafíopuesto a su sica como -forma de las formas del nihilismo

se Ia necesidad, sentida como

ética trans-humana. y a la que 20. Laparadoja a la que se enfrentó Nietzsche' en la en general se enfrentan todos los místicos' se funda

es inefable' y Ia inconmensurabilidad entre Ia experiencia, que este sentido necesidad de transmitirla mediante palabras' En o tanto Eterno Retorno como Voluntad de Poder' beatitud "dios", son palabras fallidas, simples señales que no señalan

si el reconocinada pero que sin embargo sugieren algo, como

la immiento de Ia imposibilidad del nombre llevara consigo

piendiga? ¿cómo pensar si ya ro hay nadie que se dice sin se?) pero que se dice: el propio estado intermediarios. Siempre el que vive la experienmiscia apela a una palabra para decirla, pero al tiempo debe destituir la palabra para no

mo convertir Ia experiencia en una cosa' Y esto explica Ia necesidad de saltar, fuera del sujeto y del concepto que Ie es correlativo' para inaugiurar esa forma de vida-sin-sujeto que posteriormente

posibilita la critica a la escisión metafísica' Bataille dijo que Ia "experiencia interior" en cuanto "revelación extática de Io imposible" es la que "proyecta cada instante al infinito"' Si en lugar de etperiencia interior decimos Eterno Re-

torno entramos en el mundo nietzscheano experimentando la disolución del concepto y la similitud de sus experiencias básicas' 21. Bataille dirá que "La moral es en sí mislos ma una erperiencia mística". Para Nietzsche mandamientos de Ia nueva "tabla de valores" no tal son imperativos sino condicionales: si quieres al escapar cosa vive de tal manera; si quieres anillo de la repetición vive el instante con una intensidad tal que desees vivirlo eternamente' La vivencia del Eterno Retorno nos proyecta fuera del tiempo, pues una eternidad que se condensa en un instante y un instante que asume la eterni-

dejan de pertenecer al tiempo' Este fueradel-tiempo es el érfasis sin nombre al que los místicos llaman con nombres imposibles' como

d,ad,, (en el coloquio soble Nietzsche intervención "De la béatitude chez Nietzsche" participantes del coloquio resotros con discute Birault Henri Minuit) por Ed. De editado período de la vida de Niedel'último" claves pecto a cuáles habrían sido los conceptos

e En su

fundamentales y aparcieron cómo desaparecieron algunos que se consideraban de su pensamiento' Boehm esoférico propiamente otros que apuntaban a dar cuenta de lo palabra del pensamiento de Nietzsche fue la idea de beatitud";

trr.h., y,

,firrJ qr.

"la última

de la idea de beatitud Birault, en oposición a J. Beaufret, quien sostuvo la anterioridad de beatitud es más pronoción "en Ia caso que todo dijo Retorno, Etemo con respecto a periodo nietzscheano donde éste funda", mientras que Gueroult levó un texto del último

Lejos de ser simplemente erudita termina llamando "a sentir alegila en toda ocasión". y lo que posiblemente sejuegue esta discusión apunta al sentido de la obra de Nietzsche, en el trasfondo sea Ia interpretación de Heidegger'

nirvana, tao, satori, eterno retorno, o dios' Nombres que están más abajo que los conceptos y las palabras, formados por letras disparatadas cuya exjudío' presión más célebre tal vez sea el tetragrama

del que según la tradición cabalistica es imposible pronunciar ni siquiera la primera letra' 22. No se trata, como sostienen ciertos críticos


Sobre la mistica de Nietzsche

cambios, igualmente poderosa, igualmente felíz: la gran participación panteísta en la alegría y el dolor, que aprueba y santifica hasta las cualidades más terribles de la existencia'l

23. La interpretación científico-f,losófica

de

Nietzsche gira alrededor de problemas psicológicos, gnoseológicos, estéticos y polÍticos, mientras que la interpretación que articula estos problemas a Ia experiencia mística nos traslada al escenario de una é/ica fundada en la unidad de pensamiento y vida como expresión de Io dionisíaco (en 1BB2 le escribió a Burckhard diciéndole que había

"alcanzado el punto en que vivo como pienso"). Lo que Nietzsche introdujo en el mundo occidenlal a trsués de la filosofía fue el problema de la salvación mediante el estado contemplativo de la mística. Propuso como salvación su propia experiencia mística expresada en términos poéticos y filosóficos: "La agitación moderna crece de tal manera que todas las grandes adquisiciones de Ia civilización se pierden al mismo tiempo: progresivamente van ca¡eciendo de una significación adecua-

da. La civilización concluye así en una nueva barbarie. Pero no es necesario canalizar la humanietzscheanos, de épocas: por ejemplo de una etapa

juvenil dominada por el pathos místico de sus estudios helenisticos, y de otra etapa madura dedicada a la "critica científica" de la cultura.

nidad hacia esa única corriente del "hombre de acción". Yo pongo mi esperanza en el contrapeso, el eiemenlo contemplatiuo del campesino

Lo que se comprueba en todos sus textos, desde los primeros hasta los últimos y desde los éditos hasta los inéditos, es la

mso

persistencia de su propuesta ética dionisíaca en cuanto mística afirmativa. De múltiples maneras expresó lo que él hizo y 1o que debe hacerse si se quiere superar el creciente proceso de enajenación al que se refirió diciendo que "el desierto crece".

"lo que debe hacerse" no fue expresado como un imperativo categórico sino como un condicional posible. Y en este punto coincidió nuevamente con Rimbaud, el que por la mis-

Pero

y del Asia.

Es este elemento el que corregirá

algún día el carácter de la humanidad. Imagino pensadores futuros en los cuales la perpetua agitación de Europa y América se asociará ala contemplación asiatica, heredera de cientos de generaciones: tal combinación conducirá a Ia solución del enigma del mundo. Mientras tanto los libres espíritts contemplaliuos tienen su misión: ellos son quienes suprimirán todas las barreras

ma época planteaba la necesidad de hacerse uidente mediante "el

que obstacuiízanla interpenetración de los hom-

desarreglo sistemático de todos los sentidos". Esa uidenciay

bres, como ser

ese

las barreras

de las religiones, de

desaneglo rimbaudianos son Dioniso; palabra esta que para el Nie-

los Estados, de los instintos monárquicos, Ias ilu-

tzsche del último período "expresa una tendencia irresistible a Ia

siones de Ia pobreza

unidad, una superación de Ia persona, de lo cotidiano, de Ia socie-

de higiene

dad, de la realidad como abismo del olüdo, algo que crece dolorosa, apasionadamente, hasta estados más sombrios, más plenos

y más inestables; una afirmación extasioda de la existencia en su totalidad, siempre igual a sí misma a través de todos los

y la riqueza, los prejuicios

y de razas, etcétera". ¿También esto es un enigma? ¿La "solución del enigma del mundo" es a su vez un enigma? ¿Un enigma como salvación?

24. En otro de sus últimos aforismos póstu-


Oscar del Barco

mos mencionó la "gran misión" que debia cumplir transfor-

mando su sufrimiento en una "forma del gran éxtasis"' "Mi privilegio -dÜo-, la ventaja que tengo sobre los hombres en

nombrable pero siempre la necesidad del discurso Ia nombra de algún modo. "Modo" imposible de

general, es haber vMdo una cantidad de estados supremos, res-

aprehender como cosa o sustancia. "Modo" extraño al concepto y próximo al extravío de la

pecto a los cuales sería cinico distinguir entre espiritu y

glosolalia. De

alma"; agregando que "La calma ertrema de ciertas sensaciones de ebriedad (o, más rigurosamente, la disminución de Ia velocidad del espacio y del tiempo) se reflejan fácilmente en el carácter uisionario de las almas y los comportamientos más calmos."lo Se trata de visiones sin contenidos y sin substancias que las soporten. Sin duda Nietzsche sostuvo su estado espiritual: el dolor, la alegria, el trabajo, la soledad, fueron llevados a un §rado tal de intensidad que se volvieron inconmensurables en relación,con el lenguaje. Y este fue el problema, pues se nombra ya ¿cómo hablar de lo innombrable, de eso que cuando no es? Y al mismo tiempo Zcómo no hablar de eso si todo hablar

lo presupone, lo necesita incluso? La muerte-de-dios apunta en este sentido, pues "dios", al igual que cualquier otra palabra que

pretenda nombrar lo innombrable es una hipóstasis antropológica

idolátrica. Y de este círculo es imposible salir: nunca la palabra puede decir el todo, aunque sea el todo del ente' Incluso d.ecir sumo ente no dice nada, o mejor dicho, dice en el límite e

donde la palabra desfallece; no dice nada significa que no dice nada más allá de la palabra. No obstante Nietzsche viüó ese más allá como éxtasis: la revelación extática del Eterno Retorno lo proyectó al más allá, el silencio, de la palabra. 25. Laintensidad es lo propio de la caida del habla; no

es

intensidad que destituye al sujeto quitándole todo suelo y empujándolo a la caida, porque nuliflca y a Ia vez rehace Io nulificado en esa

una instancia vacía de toda variedad, Maurice Blanchot dijo que es "el extremo de la diferencia, el exceso sobre el ser (tal como lo supone la ontología), exceso que, siendo absoluto desarreglo, destruye lo que indica, quemando el pensamiento que la piensa y exigiéndolo en esta consumación donde trascendencia e inmanencia ya no son sino figuras resplandecientes que se extinguen"' La intensidad propia del éxtasis carece de tiempo,

de hombre como forma de asunción de la temporalidad: entre el pasado y el futuro tachados sólo queda la eternidad del instante sir¿ eternidad y sia instante. Sólo en lenguaje exotérico instante intenciona el éxtasis del

y en consecuencia

Eterno Retorno. En otro inédito, fundamental para nuestua posición, Nietzsche dice que "La ausencia de tiempo y la sucesión temporal se con-

cilian desde que el intelecto ha desaparecido". A ese no-tiempo que es no-sujeto y que conjuga ser y devenir, pasado y futuro, eternidad e instante, Nietzsche lo llamó Eterno-Retorno: la revelación que es el éxtasis-Eterno Retomo.ll 26. Otro de los nombres que Nietzsche le dio

ro Según C.P. Janz (Friedrich Níetzsche, tomo 4) Elizabeth Nietzsche se habría referido al "abuso de drogas" de su hermano. También se refiere al "viejo holandés" por cuya me(¿haschisch diación "parece que Nietzsche llegó a esa extraordinaria droga indonesia quizás?) sobre la que no se ha podido ofrecer un dato útil (tampoco por la hermana' quien se refiere a ella)... 'l Ernst Jünger hace mención a este hecho, en El autor y la escrí' f¿ra, diciendo que según la madre de Nietzsche éste "compraba cloral por libras" y 'A

ellos se sumó después una sustancia janesa, un zumo, que recuerda el haschisch, que le provocaba risas convulsivas': EI consumo de haschisch por parte de Nietzsche parece incuestionable. Además de ciertos textos donde describe estados semejantes a los descriptos por quienes han consumido dichas sustancias, hay algunas referencias expresas en sus inéditos; como en este, de l8B5: "seamos desconfiados ante todo lo que es aparentemente'simultáneo: Pues en toda simultaneidad se intercalan parcelas de tiempo que sólo pueden decine pequeñas en relación a una escala grosera, por ej' a nuestra propia medida, humana, del tiempoi pero en circunstancias excepcionales, por ej cuando se fuma haschisch o bien en el momento en que se está en peligro de muerte, incluso nosotros, profanos, tenemos noción de que en el espacio de un segundo, medido por nuestro reloj' mil pensamientos pueden atravesar nuestro espíritu, mil impresiones ser sentidas. cuando abro los ojos el mundo visible está allí, él se me aparce repentinamente: ahora bien' entre el momento que abro los ojos y el momento de su aparición hay }ugar para lo inconmensurable, para una multitud de acontecimientos: primero, segundo, tercero: ¡pero deiemos la palabra a los psicólogos'l

rr La idea sostenida por Heidegger de que en Nietzsche habría culmirado la metafísica le impidió, a mijuicio, captar en toda su complejidad Ia experiencia del éxtasis (el éxtasis como vivencia), vale decir la

erperiencia del dionisismo. Así, cuando Nietzsche dice: "Que todo vuelve, esto constituye la extrema aproximación del mundo del dewenir al del Ser'. punto culmínante de Ia contemplacírin", Heidegger hace su interpretación sin tener en cuenta la palabra contemplacídn, la que es esencial porque menta la experiencia concreta del é¡f¿sis donde ser

y deuerir desaparecen. Y

es precisamente en este punto d'e contempla-

cién donde fodo desaparece, en el punto del no-hablar sino de dar el salto (salto que no es hacia la totalidad del enfe, como afirma Heidegger, sino que es el éxtasis, como sostiene Bataille), donde Nietzsche trasciende la metafisica: hay un punto-dice D.R. Dufour en Ies mystéres de la tritité-en que Zaratustra deja de hablar y se oye hablar, en que oye hablar a "su abismo", a su "última profundidad": "Ya no es Zaratustra quien habla de la eternidad sino que es la eternidad misma Ia que habla'l


Sobre la mística de Nietzsche

lo inefable fue "caos". Para Heidegger esta palabra significa que "nada puede enunciarse del ente en su totalidad. La totalidad del mundo deviene asi lo inabordable e indecible". Vale decir que no se trata de la noción común de caos entendido a

como desorden sino de un intento de deshumanización radical del ente en su totalidad. En este sentido caos expulsaría de su

propia comprensión toda palabra: esa no-palabra sería caos. Heidegger Io compara con la teologia negativa: esto no hasta el infinito. Para Heidegger la deshumanización fracasaria por cuanto en Nietzsche el caos tiene un "carácter permanente" constituído por Ia necesidad que se expresa como eterno devenir "del mundo limitado", proyectando así hacia una caracterización óntico-humana o metafisica. Sin embargo el caos como "necesidad" podría interpretarse en el sentido del esÉo que se da, sin por qué ni para qué, de una manera evidente, así como en lo innominable se da lo nominable (esto), y se da, desde

el momento en que ya se ha dado, necesariamente, como necesidad del darse, necesidad que no proyecta más allá del darse sino que se cierra en el darse como darse, por lo que no se puede extrapolar a una caracterización del ente en su totalidad como "pensamiento humano". Es obvio que tanto caos como Eterno Retorno son expresiones humanas (como lo son

tao o Ereignis, o cualquier palabra), pues toda palabra cae efectivamente en el más acá del hombre: pero la caida de Eterno Retorno en el lenguaje (del) hombre, más que mentar la manera de ser del todo lo que menta es el espacio de la imposibilidad del habla; no es un lenguaje realista sino místico, que tiende a suscitar y no a transmitir: la palabra no es aqui algo que primordialmente lleve en sí algo, más la suscitación siempre lleva "algo", aunque más no sea un misterio. Agreguemos que para Nietzsche el caos se manifiesta, entre otras

formas, como pensamiento: por eso Klossowski añrma que "Toda significación sigue siendo función del Caos generador de sentido".

27.

Son los sigros del caos los que nos delimitan como iden-

tidades conformando una suerte de caparazón que inmoviliza el

flujo intensivo producido por la actividad caótica de fondo.

ni fin determinable". Nietzsche destruye asi "no sólo su propia identidad sino también la de las instsncias hablqntes: por consiguiente suprime su presencia en su propio discurso", y de esta manera, destruyéndose, destruye "el principio de realidod mismo". Al haber "franqueado los limites" y llegado "al afuera" Nietzsche habria vivido la experiencia mística del ��xtasis y asi se habria suprimido a sí mismo como sujeto hablante abriendo el espacio para un habla soberana. Por eso su

éxtasis no pudo ser transmitido. Ni en el Zaratustralo logró, pues logrario hubiera implicado

la resolución narrativa de una intensidad que transgrede el orden escriturario. Lo que destituyó

fue el núcleo de toda constitución, y esta fue su profunda y constante aspiración dionisíaca. Pero entonces ¿cómo pensar si uno-sin-uno se instala en ese lugar donde nadie piensa lo que se piensa? ¿cómo pensar sin sujeto pensante, o, mejor

dicho, cuando el sujeto pensante ha sido suprimido en acto y al mismo tiempo se lo presupone como Iugar intencional del decir? Todo esto es resumido por Klossowski diciendo que "Nietzsche prosigue su investigación hasta llegar finalmente a la siguiente confesión: no hay ni sujeto, ni objeto, ni querer, ni finalidad, ni sentido; no sólo en el origen sino ahora y siempre". 28. De allÍ la "pavorosa" presencia del a¡fue-

rc, pues incluso quien se sitúa en el habla es el afuero. En ese mundo sin nadie es imposible cualquier intercambio; pero a partir de esta imposibilidad, en una suerte de movimiento retroactivo, "nos recubrimos con esa cobertura que se Ilama conocimiento, cultura, moral", olüdándonos que bajo esa misma cobertura está "esa nada, ese

fondo, ese caos, o cualquier otra cosa innombrable que Nietzsche no osaba pronunciar". ¿No osaba o

Uno de los signos esenciales del caos es el yo en cuanto "sujeto de todas nuestras proposiciones", el yo que soporta la totalidad de las constituciones del pensamiento, el que a-posteriori, en razón de la superación dionisÍaca del yo, pasa a ser un pensamiento-sin-nadie-que-piense: al borrar al sujeto como sujeto ontológico el pensamiento se vuelve anónimo, deja de ser pro-

no podía? En realidad toda su obra está marcada

piedad de alguien y puede ser llamado, como dice Klossowski, "el pensamiento de nadie, esta intensidad en si, sin principio

caos coagula como lenguaje.

por el intento imposible de nombrar lo innombrable. Lo que engaña es la fijeza del lenguqje. EI hecho de que en él flote nuestra identidad de manera continua como polo de toda constitución nos impide comprender que la identidad es un fantasma que el

29. Nietzsche consideró esencial la crítica

a


Oscar del Barco

la escisión del mundo en un mundo sensible y otro suprasensibie, en cuanto esta escisión en "dos mundos" constituye uno de los fundamentos metafisicos de nuestra "civilización'i En Ia

Voluntad de poder sostuvo que "es preciso desmenuzar el universo, perder el respeto.por el Todo; retomar como cercano y nuestro lo que habíamos dado a lo desconocido y al todo". "Lo cercano y'nue5trol',gs la apariencic; es a ella a donde deben volver todas las qu.alidades con Ias que construimos, en un acto fantástico de poder y de violencia, el otro mundo. Al

subsumir el investimiento

de. ese

todo desconocido en la aparien-

cia, cae la metaflsica: cae el mundo suprasensible

y el mundo sen-

sible, pues Ia y menta una implicancia. Lo que queda es un espacio sin realidad y sin apariencia. Nietzsche dice: "La apariencia, en el sentido en que yo Ia entiendo, es Ia verdadera y única realidad de las cosas -aquella a lo que se aplican todos los predicados existentes y que en cierta medida sólo podria definirse por el conjunto de estos.predicados, es decir también por los predicados contrarios...No planteo, por consiguiente, Ia'apariencia' en oposición a la 'realidad', al contrario, considero que la apariencia es la realidad, la que se resiste a toda transformación en un imaginario 'mundo verdadero'. Un nombre preciso para esta realidad sería el de'voluntad de poder', así nombrado según su estructura interna y no a partir de su naturaleza proteiforme, inasible y fluida'l . 30. En este mismo sentido Deleuze sostiene que 'Al hacer de la:voluntad la esencia de

las

cosas o el mundo uisto

por

dentro, se rechaza en principio la distinción de dos mundos: el

mismo mundo es a la'vez sensible y suprasensible". Pensar esta inmanencia es lo más dificil: siempre el pensar parece separado de la cosa pensada; así como la voluntad parece tender hacia algo que le es extraño. Nietzsche desprecia esta idea utilitaria y determina a la voluntad (de poder) como asunción plena del sÍ de sí misma. Agregando que el sí de si misma es a

lo que es lo rnismo, que la voluntad es cósmica y.no subjetiva: que somos esa voluntad, digámoslo metafóricamente, por dentro. Somos la más profunda intimidad del ser (de Ia "exterioridad" absoluta, dice Hegel). su vez trascendente a sí, o,

Esta uoluntad, esta "idea que no se Ie ha ocurrido a nadie" según Nietzsche (a pesar de que existe una larga tradición filo-

sófica que se funda en Ia idea d,e uoluntad), rompe con toda subjetividad metafísica en cuanto estructura de Ia escisión. Esto significa que el si dionisíaco-nietzscheano es la pura afirmación que se afirma y no el si/no propio de la dialéctica que superal

"la afirmación

es ser";

no existe un sujeto creador de la afir-

mación que afirma algo extraño: el ser no es objeto de Ia afir-

mación (como si hubiera por un lado el ser y por el otro la afirmación del ser) sino que "la propia afirmación es el ser" (Deleuze). Siempre estamos ante una inversión interna del "absoluto": si fuese posible diria que el ser serea (esta expresión no existe en nuestro idioma pero es una exigencia de la cosa en cuestión; si dijéramos que el ser hace ser introduciriamos una separación a causa del,"hace" y se perderia la idea central.de que el ser-ser). ¿Por qué la afirmación es el ser? En Nietzsche, dice Deleuze, hay una doble afirmación: la primera afirma lo que deviene, es devenir; la se-

gunda afirma Ia afirmación de lo que deviene, y es ser; es ser en tanto es afirmación que afirma Ia afirmación-de-lo-que-deviene elevando el devenir a ser (de la misma manera en que no hay un retorno del ser porque el ser es el retorno: no existe nada al margen del retorno, a lo que el re-

torno haría retornar; no hay al-margen-de; de alli que ser sea igual a retorno). Por esto la añrmación es doble: se quiere afirmación; mientras la primera afirmación afirma Io que deviene, la segunda, que quiere el querer que es devenir,


Sobre Ia mística de Nietzsche

la que remacha la primera afirmación en

del uiue el instante de manera. tal que quieras uiuirlo eternamente. Y aqui está el movimiento doble: por una parte debe asentirse de una manera absoluta al instante y al mundo, darle una intensidad tal que se Io desee eternamente, esca-

y

pando así al infierno de la repetición (en el senti-

teoriza la negación-reactiva, Ia supresión de Ia afirmación. En cambio Nietzsche afirma y su afirmación profunda y absoluta, producto en última instancia del más allá de los "dos mundos", es su mística. Nunca sabremos lo que él realmente vivió, Io que vio de inmenso, de infinitamente indecible, Io que durante toda su vida lo a§arró, Io ahogó, lo destruyó elevándolo a las más altas regiones de"la belleza, de la verdad y

do del retorno entendido vulgarmente corno algo volviendo); y, por otra parte, esa misma aceptación del instante querido eternamerite hace al instante eterno, fuera del tiernpo, es decir fuera

transforma'el devenir en ser (diriamos que la primera afirmación es especular y que la segunda, al .retirarse de la pura imagen, se vuelve simbólica). En la metafórica nietzscheana Ariadna desempeña el papel de la segunda afirmación y Dioniso el de la primera. La vuelta

es

ser. En esto Nietzsche se aleja de Schopenhauer, quien acepta

del anillo del retorno. En este sentido el Retorno es una fuerza liberadora en acto, a Ia que.es imposible

.

intrrpretar. Nietzsche uülizó la expresión Eterno Retorno para tratar de decir una experiencia esencialmente sin-decir, o, sabiendo que la experiencia era

la gracia.

31. A1 analizar el concepto del Eterno Retorno de lo Mismo hay que tener en cuenta su complejidad: por una parte está el Eterno Retorno delos'animales de Zaratustra, el que dice si a todo lo dado, t.u,16qúe sea; y por la otra está el Eterno Retorn o selectiuo que corta la repetición etema. Zaratustra tuvo la uisión de la diferencia entre ambas interpretaciones "en el interior'del proceso del Eterno Retorno, viendo-así abrirse al accgso a la potencia eterna."l2 Si el Eterno Retorno fuera ontológico no existiría ninguna posibilidad de,escapar a él y su enuneiado sería superfluo: todo seguiria dándose como realmente. se da, lo que ya se dio está dándose y volverá a darse a través,de un anillo indestructible; esta es la visión nihilista;,portadora de la peolde. las angustias. El Eterno Retorno como fuerzá sdeciiita libera del engranaje de la repetición; en:esté caso el Eterno Retorno adquiere un carácter.' ético: vive de tal rnanera que Iogres el éxtasis que te prbyectará fuera del'anillo del"retorno; o:"actúa ¿" 1"1 rnedo:que puedas escapar al anillo de la repetición e'ingresar en la eternidad del instante; o: tu vida regresará eternamente con la carga de sus terribles dolores si no puedes ir más allá de tu individrración. Lo que no contradice el apotegmá nietzscheano

indecible trató de empujar al Iector sumiéndolo en, un callejón sin salida, en la locura del concepto, en el interior üvido de su experiencia. Fosteriormente

utilizó otros nombres, entre ellos el de "felicidad", yendo hasta el límite de la lenguá.

'

i

32. En la época' del Zaratustra Nietzsche' escribió un diálogo entre un rraestro y su disclpulo:'tl discípulo preguntá: "¿Qué debo hacer p;s¡s ser fe-

:liz7'

!

el maestro le responde "Eso no lo sé, pero te digo: sé feliz y .des,puéslhaz lo que qui'erast'. El

maestro.invierte'ia lógica del discípulo: no se,trata , de.;realizar una serie de actos,intencionales que , cortduzcan a la felicidad, sino de ser feliz de'golpe, 'de entfada,

y

luego realizar los actos que se quiera.

,.Pero hacer los actos que se quiera a partir de la fe-

,

licidad, como desborde de la felicidad. ht lugar de actos que conduzcan a la felicidad, hay una félici-

dad que determina los actos: Ia esencia de este quiasmo eslafelicidad como dor, sin actos previos. Henri Birault, comentando este texto, dice que "a partir de la beatitud todos los deseos son como santificados, pues se excluyen todos los deseos que

provengan de la desgracia, del odio, de Ia envidia' r2 En :La visión

y el enigma" Zaratustra

reprende al enano porque su interpretaciÓn del."

Etemo Retorno es vutgar. lo cual implica quc hay dos interpretaciones: hay una interpretación nihilista, sornbria, como uuelta de todo. y uná interpretación que promueve al instante eterno, fuera del tiempo. Cuando el pastor muerde y escupe lejos la cabeza de Ia serpiente negra, que es el Eterno Retorno en su máxima tragicidad, lo que en realidad

stá haciendó

es aceptar, mediante una decisiór extrema, el es por eso que el pastor ríe,. "transfigurado,

iistante

cuya intensidad' lo

iluminado'l La solución del , enigma está en el "ya no homb¡e" final que conlleva la iluminación del éxtasis; de ese , hilo hay que tirar pára deshacer el nudo que forman el "enano", el pórtico del ínstante y el pastor y la serpiente.

welve etemo. Y

, '

de Ia ihdigencia". El maestro no le dice haz esto o

. aQuello, tampoco le dice que no haga nada, simple-

mente le dice sé feliz. No hay un método para ser feliz; o el método es todo y por 1o tanto no puede decirse. En el londo se ftata del "gran deseo" que es el deseo de eternidad. No la eternidad del más allá, la eternidad despreciadora del instante, sino de "la


Oscar del Barco

eternidad de lo que es, de lo que es en esre instante": "El hombre feliz ha hecho la paz con Ia realidad. Es feliz de lo que es y con lo que es". Lo que caracteriza el "gran deseo" es que está más allá

del deseo. El "instante" es ese i¿sfanfe que está inscripto en el pórtico del Zaratustra, el que mancomunándose con la etemidad suprime el tiempo. El discipulo pregunta qué debe hacer para llegar a la felicidad de su realización suprema y el maesfro le responde, primero, con un reconocimiento de ignorancia, de no saber ("eso no lo sé"), y simultáneamente con un desplazamiento de Ia cuestión: la beatitud no se logra realizando determinados actos, como si se tratara de alcanzar una ñnalidad, sino que es

una revelación actual. Desde el inicio el Maestro se instala en aquello que para el discipulo es un fin a lograr: sé feliz, iluminate, log;ra ese estado supremo y después haz lo que quieras pues todo lo que hagas ya no será tuyo sino que será un hacer de El fra§mento actualiza Ia transmutación: 1o que cae es el felos, el ir-hacia Ia subjetividad. No hay una teologia sino un instante eterno. En esa extrema intensidad y condensacion desaparece el lenguaje, y con éste el ser, el tiempo, dios, Ia naturaleza, el hombre. La felicidad deja de ser un f,n supremo, trasese estado.

cendente, y se vuelve algo posible, algo propio del aqui y el ahora: el Maestro sólo dice séfeliz, ilumínate, este instante es la felicidad. No hay más allá ni más acá. Entre la teología de una trascendencia humanizada y el ateísmo simplista y limitado, Nietzsche dirá que la superación del sujeto en el éxtasis implica escencialmente la superación de la trascendencia y de Ia inmanencia en cuanto momentos y estado escindidos. Que la palabra "beatitud" haya o no sido su última palabra,la ütima palabra de

"doctrina" imposible, es algo que carece de relevancia en esfe contexto. Lo que se debe entender es que Ia alegria es alegriade-éxtasis, vale decir de nadie, es un estado sin soporte ontológico, un estallido de vacío. En una carta a Peter Gast le dice que para escribir la tercera parte del Zaratustra necesitó "una alegria celestial" (1833), y a Rhode, en 1884, refiriéndose

esa

al mismo texto, le dice que es "Una especie de abismo del futuro, algo escalofriante, especialmente en su alegría". No se trata de una alegria producida por algo distinto a Ia alegria; Ia ale-

gria es el Eterno Retorno, es el éxtasis: hay Ia circulación de un significado único en distintas modalidades nominativas' Cuando Nietzsche dice que hay que "sentir alegria en toda ocasión" está planteando su mística. El instante asumido como eternidad (la temporalidad donde desaparecen ambos términos, pues si subsistieran se repetirÍa de nuevo la última lógica del nihilismo que es el "negro anillo" de Ia temporalidad) es la alegría más profunda, una alegria tan extrema que

sólo podemos decir de ella que es una alegríasin-alegría, en cuanto inefabilidad del éxtasis- Si el instante en su mayor intensidad es mundo, a ese mundo (al esto-y-nada-más) es al que Nietzsche llamó Dios: "Dios es el más alto pode¡ eso basta. De aqui se sigue todo, de aquí se sigue'el mundo"': dios sería el nombre necesariamente

idolátrico del brotar, del florecer como don sin donante de mundo. En este sentido Karl LÓwith dice que "Nietszche fue una naturaleza religiosa desde sujuventud hasta el fin de su vida, en que todavia invocará al dios desconocido". Más que eI dios trascendente y personal de las grandes re-

Iigiones se trata de lo que es fWittgenstein decia que lo nrisfico es que las cosas sean: la presencia absoluta e instantánea de Io que es: esro es todo; mas no el esfo nihilista de un tipo de totalidad maligna, sino el todo desde el éxtasis, en el éxtasis. El éxtasis es todo, pero es el todo del éxtasis, no el todo indiferenciado del nihilismo. Lo religioso nietzscheano no se define por lo que intenciona (dios como ente, como persona) sino

por el estado espiritual de esa unidad viüda en la experiencia extáüca que en su máxima intensidad dispensa generosamente sus nombres alocados ya sea Etemo Retorno, "beatitud", Dioniso o Ariadna.

Religión como exceso de intensidad ajena a la morfologia de una dignidad que reproduce espectacularmente las "propiedades" del hombre investidas de trascendencia. Sólo tras la "muerte de dios", sostiene Paul Valadier, el mundo se vuel-

ve múltiple, fenomenal-trascendental, perspectivístico, infinito; y así el dios sólo puede ser la aflrmación plural de los dioses: Dioniso es esa plura-

lidad potencialmente indefinida de dioses, de reali-

zaciones extáticas; no hay u¿ dios sino una apertura donde la experiencia de lo divino es una-y-múltiple, insustancial y plurívoca. Dioniso

la divinidad múltiple. Pero Dioniso exige la superación del hombre, pues mientras el hombre subsista "será incapaz de afirmar nada distinto de si mismo": "Só[o cuanes el dios que abarca

do el hombre sea curado de su enfermedad (que consiste en remitir las cosas así, en captar febrilmente la verdad no importa a qué precio, para su

CAJANEGRA


Sobre la mística de Nietzsche

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éxtasis es algo investido por la carga reinstalada de

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la metafisica. Sólo la compasión sostiene el intento siempre fallido por salvar la separación. Después del Zaratustra gran parte de Ia obra de Nietzsche per-

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maneció inédita. La escritura se flagmentó cada vez

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más respondiendo al desarrollo de un pensamiento descentrado que üsualizó el verdadero enemigo en

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la metafisica como teoría del ser, del conocimiento, de la verdad, del arte y de la política. Su tarea como

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maestro del Etemo Retomo fue exponer el mas-allá-

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del-hombre y mostrar mediante la critica que todas

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las construcciones de la "civilización" están hechas

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y

sostenidas por la üolencia, descubriendo en ellas

los intereses y los instintos ocultos del poder del sistema. Desbrozó asi el terreno para que en ese espacío abierto, como diria Rilke, pudiere reinar el dios

la alegria y del éxtasis, el dios de Ia danza y de la música, el dios de la infinidad de los dioses, el dios de

"beneñcio", la historia, el fondo de las cosas, la naturaleza, el progreso o la misma divinidad) Ia realidad o la vida o la existencia (fórmulas con las que Nietzsche juega porque lo designado es irreductible a cualquier concepto) volverán a encontrar su profundidad abismal y trágica, podrán ser afirmadas por sobre los dualismos y por sobre Io que podría llamarse la tentación interpretativa mediante Ia cual el hombre pretende convertirse en Ia medida de todas las cosas". Una religión que exige la intensidad, la transmutación, y que no puede ser dicha de ninguna manera porque ha sorbido totalmente el concepto: religión a la que una gran pasiüdad ha vaciado de objetos y de personas. 33. Nietzsche no podía hablar, pero hablo. Esa fue s¿ compa-

sión, la compasión propia de la mistica. Díjo; t'iue de manera tql

que

desees

uiuir eternamente, Usó las palabras Eterno Retorno,

contemplación, éxtasis, voluntad de poder, beatitud, para toatar de

sin dios del hombre sin hombre, el dios orgiástico

fecundador, el de

los

innumerables nombres, el que

redime del suÍiimiento, el que dice si, el que aún entoe

nosokos canta llamándonos aljúbilo de su fiesta.

34. Nietzsche no pudo ubicar su experiencia mistica en ninguna tradición religiosa,l3 pero la

utilizó para destruir el texto filosóflco de Ia metafisica (en adelante la filosofia debió elegir entre subsumirse en el discurso de la ciencia -como racionalidad matemática o epistemología- o aventurarse por la intemperie de un pensar sin soportes onto-teológicos y de un discurso escencialmente fragmentario) y para enunciar su ética de la transmutación del instante en eternidad.

decir-sin-decir siempre lo mismo y lo imposible. En a$osto de 1881 fue arrebatado por el éxtasis y üvió su "medio día". Fue un

El ensayo de 0scar del Barco se publicó originalmen-

"maestro" que uülizó, como cualquiera, Ias viejas palabras de su

te en El abandono de las palabras, Centro de Estudios

de las palabras

Avanzados, colección Tantalia, Cordova, Argentina,

suerte de "hoyo negro" que tragia su propia luz: el

1994. Se publica en México con autorización del au-

lengua.

Viüó trágicamente la inconmensurabilidad

y las cosas, esa

éxtasis sólo podía ser aludido, pues Ia palabra que intenta decirlo es

y

tor.

paradojalmente la palabra que lo oculta, que lo posterga indefi-

nidamente. La palabra vive y muere de esa palabra cuyo destino parece ser la impresencia, elfracaso tanto del habla como de Ia es-

critura, el flacaso como modo insuperable de toda obra. En el éxtasis no hay ni sujeto ni objeto pero cuando uno retrocede para decirlo el éxtasis deja de ser rehaciendo dé nuevo al sujeto que lo dice

y al objeto como lo dicho. EI éxtasis como objeto ya no

es el

rr Quien sintió profundamente esta imposibilidad fue Rilke; asi lo expresó en una carta a Rudolf Bodlander: "lo espantoso es que no tenemos una religión en el seno de la cual estas experiencias puedan ser elevadas hasta Dios". Este espanto trágico también expresa lo inson-

dable del dionisismo, su espacialidad desconocida, ni empírica ni ideal, absolutamente otra, que linda con el hecho de ser de las cosas.


CAJANEGRA

La chispa de Ia vida en la autonomía de los pueblos indios

Julio Glockner A Minerva

Julio Glockner describes with ironic crudeness the moral uniformi§ which orders contemporary men's life. The adoration of the golden calfskin; the violence ofthe leaders ofthe Occidental world against strangers; and the globalization ofstúpidi§ (Big Brother, for example) are the three characteristics which reveal the mediocri§ of the contemporary spirit. In this context, the struggle for the autonomy of the indigenous people, which the anthropologist neglect to confuse with the stereot¡ryes, proper of

our middle class, must be an invention of the indigenous people, the expression of their believes and cultural meanings. Historical individuality. The conclusion is a romantic filiation with Blake: "the common good is the aspiration of the hypocrite and the vagrant".

I "Después de que los astronautas del Apolo giraron alrededor de la superficie lunar en diciembre de 1968, montaron una cámara de televisión y la enfocaron sobre la tierra. Todos Ios que estábamos observando tuvimos una enofine respuesta reflexiva. Entramos y salimos de nosotros mismos al mismo tiempo. Estábamos en la Tierra y en la Luna al mismo tiempo. Y nuestro reconocimiento individual del hecho era lo que le daba significado." Con esta imagen inició Marshall Mcluhan La aldea global, uno de los libros más interesantes del siglo XX. La idea es inquietante: hay un ojo tecnológico instalado en Ia Luna desde el cual estamos mirando nuestra pequeñez -nuestra invisibilidad microbiana- como habitantes de un planeta que aparece ante

este extraordinario viaje, es el equivalente del texto de Mcluhan en el siglo XVI.

La $lobalización no es un fenómeno nuevo, Io reciente'rs la manera en que la concébimos y el modo en q.ue la vivimos. Treinta años después de la mirada lunar, el juego del ojo, la lente y la pantalla ha llevado la atención de cientos de miIlones de personas al otro extremo, a la intimidad de la vida cotidiana. Las nimiedades de r'," grupo de personas encerradas en una casa yectadas a escala planetaria, adquieren ur:

vancia inusitada. La fascinación del cc Big Brother consiste en esa suerte de psicológico que ejerce el espejo: la clasi'' I

televisiva. Esta experiencia, vivida intensamente durante unos

urbana mirándose a si misma. Al occidrni, derno que habita en las grandes ciudaries

cuantos minutos, nos separa radicalmente de aquel navegante

canta mirarse, oírse hablar,

nuestros sentidos repentinamente, en un golpe de imagen

,

la redondez de la

esttid ie r gesticulaciones, disfrutar sus gustos 5z capri,

tierra circunnavegándola. Fernando de Magallanes murió en el intento, pero el diario que Antonio Pigafetta escribió relatando

e intentar una subversión inofensiva en cl r texto de un concurso de televisión. No irabia

portugués que 450 años antes se propuso

üür


La chispa de la vida en la autonomía de los pueblos indios

die en la Luna ni en Marte, pero aqui estamos nosotros para contemplamos concienzudamente en la pantalla de televisión. La circulación mundial de las imágenes que nos remiten a un cráter lunar o a un retrete ocupado llevan consigo a1 menos tres grandes problemas: a) En primer lugar un

flujo mundial de capitales que ha

ordenado Ia vida material del planeta en torno a la iógica del mercado y a la obtención creciente de una ganancia. La obsesión por el dinero ha generado fortunas tan grandes que son

prácticamente inconcebibles en términos materiales y operan más bien en términos simbólicos. Al lado de ellas el hambre, la muerte y el desamparo más terribles. La sola yuxtaposición de estas imágenes nos da una idea de la calidad moral del hombre moderno. Aqui reside la mayor obscenidad de la época contemporánea y los políticos del mundo entero parecen regocijarse en ella.

b) Por otro lado, la circulación planetaria de imágenes y capitales propicia la uniformidad de valores, conductas, deseos y formas de vida. Las grandes redes de comunicación por satélite propagan estilos y actitudes, formas de vestir, hablar

y

comportarse, que se extienden como las grandes epidemias medievales, por simple contagio. Es impensable el mundo actual,

aun en la aldea más distante, sin Ia presencia o el anhelo de poseer electricidad y algún aparato electrodoméstico. Podemos decir que los auténticos vencedores de la guerra fría fueron dos gienerales: General Motors y General Electric. c) Un tercer fenómeno consiste en una paradoja: Por una parte existe en forma cada vez más acentuada una inmensa concentración de poder económico, politico y cultural en un pequeño grupo de funcionarios y empresarios que toman decisiones que afectan a millones de personas en el mundo. Este

triunfo de nuestros adversarios. Lamentablemente la globalización de la inteIigencia camina mucho más lentamente que la mundialización de la estupidez. Es cierto que los servicios de televisión por satélite tienen un potencial que permite inundar de banalidades el mundo entero a través de Ias pantallas, y que frente a esta marea la página de un libro es apenas una balsa donde Ia inteligencia puede salvarse. Pero ha sido también penoso el estrecho criterio de una industria editorial en castellano que nos entregó, por citar sólo un ejemplo, un libro como Los ejércitos de la noche de Norman Mailer, publicado en 1968, casi treinta años después. La lúcida rebeldía de un texto como éste le hubiera hecho mucho bien a la izquierda latinoamericana. De cualquier manera no es tarde para leerlo.

En fin, el camino que va de la carabela a la nave espacial y del telégrafo a Ia comunicación por satélite adaptación a las formas de vida más diversas. Desde luego que la expansión coloniai europea ya había hecho el trabajo duro a lo largo de trescientos años, pues no estaba en la misma situación un fraile que se internaba en Ia selva o el desierto, dispuesto a cristianizar a los indios y a morir en el intento, que un vendedor de Coca Cola en Ia actualidad, que según se ha visto, puede llegar hasta la presidencia de un pais.

logocentrismo es capaz de cometer masacres, provocar hambrunas

y Portugal se habían apoderado de América del Sur, Central y de México. Portugal

y mantener al resto del mundo endeudado y

se habia apropiado, además, una parte de

de rodillas siem-

España

África;

que afectan al planeta entero -y aquí reside la paradoja- ha generado una tecnologia que puede y está siendo utiiizada en

Inglaterra tenía toda la In"dia, Nueva Zelanda, parte del Oriente y Australia, donde exterminaron a Ios aborigenes vaciando arsénico en los manantiales donde bebían agua para apoderarse

su contra por infinidad de grupos esparcidos en todo el mun-

de sus tierras. Los Estados Unidos habÍan logrado

y cada vez más decididos a organizar aCciones conjuntas. No obstante el carácter contestatario que pude adquirir el Intemet, difícilmente puede ir más allá de simples manifesta-

desplazar mediante el exterminio a los diversos grupos indios que habitaban los extensos territo-

ciones discursivas. Todos nos hemos acostumbrado a suscribir

la mitad de su territorio. Como consecuencia de la colonización portuguesa en África se consolidó un comercio de esclavos que llegaron por mi-

pre con una sonrisa en los Iabios (¡son realmente encantadores!). No obstante esta creciente centralidad en Ias decisiones

do

apoyos a las ballenas, las mujeres oprimidas e infinidad de otras causas en todo el mundo, en una suerte de militancia electrónica que, me temo, sólo pasa por debajo del arco del

rios del Oeste y de paso despojaron a México de

Ilares a trabajar en toda América. Las consecuencias


Julio Glockner

criminal que tanto enriqueció a los europeos aún se sienten en el continente africano, hundido en la más espantosa miseria. El rey Leopoldo II de Bélgica' por ejemplo, se apropió del Congo para explotar sus minas y allí de esa devastación

murió la mitad de la población. Las rutas marítimas recorridas primero por galeones y bergiantines y más tarde por buques de vapor y trasatlánticos; los ferrocarriles, Ias carretas, el caballo' Ia llama y el burro, el telégrafo y la brecha hicieron posible Ia presencia del hombre blanco, civilizado y cristiano, aun en el

rincón más apartado del mundo. Al finalizar el siglo XIX se puede decir que el mapa de Ia tierra estaba completo y el planeta repartido entre las grandes potencias' El hombre occidental habia logirado dominar o neutralizar a los demás pueblos saqueando como nunca antes sus recursos naturales' Este largo proceso estuvo invariablemente acompañado por la palabra de Dios, o mejor dicho, el Iogro de sus propósitos no hubiera sido tan eficaz, de no ser por la labor de las distintas iglesias judeocristianas. El cristianismo no sólo ha

sido una forma de practicar una religión, ha sido una forma polifacética de fundar y desarrollar una civilización. El hecho de que el cristianismo, como el judaismo y el Islam, sean religiones basadas en textos sagirados, no es de menor importancia' La iglesia cristiana adoptó el alfabetismo fonético greco-latino desde su fundación. Este hecho es sumamente significativo, pues una iglesia con pretensiones de universalidad debía disponer del alfabeto para perpetuar su existencia en la memoria y la conducta de los pueblos evan$elizados' La conquista es-

piritual no solo se llevó a cabo mediante la sustitución de mitos, rituales y deidades, tuvo también un sustento técnico en la palabra escrita, pues el alfabeto, potencializado por Gutenberg, es una de las piedras angiulares de Ia racionalidad occidental. La cristiandad enfrentó también una paradoja: su proceso de expansión culminó con Ia muerte de Dios, advertida por Nietzsche a finales del siglo XIX. Tal vez el mejor emblema de esta muerte sea la leyenda, inscrita en el dollar, que proclama la confianza de los norteamericanos en Dios'

Cuando los territorios sometidos a las grandes potencias iniciaron sus procesos de liberación, surgieron naciones débiIes y dependientes en cuya herencia social ya estaba inscrita Ia lógica de sus anti$uos opresores, de modo que los Estados nacionales recién nacidos continuaron ejerciendo, sobre su

propia población, la misma política de las antiguas metrópolis. No hay diferencias sustanciales entre la evangelización colonial, la politica educativa en el medio rural del porfiriato

y los actuales alber$ues del Instituto Nacional Indigenista. Todos ellos están fundados en el supuesto de que Ia cultura occidental es un modelo cuyos valores y formas de vida deben ser im-

plantados a fin de "mejorar" las condiciones de existencia de Ios indios. Y es que, como dice Steiner, Ia cultura occidental se desarrolló sobre el supuesto de que su propio legado es lo mejor que se haya hecho, dicho Y Pensado. Desde su nacimiento, la globalización cance-

ló la posibilidad de que los pueblos sometidos pudieran decidir su propio futuro. De ahí la necesidad imperiosa de los pueblos indios actuales por reclamar la autonomía de sus territorios y

por que se les reconozca como sujetos colectivos de derecho. Se trata de algo muy simple: el derecho a tener un destino propio. El derecho a tomar decisiones colectivas y a beneficiarse con las politicas de desarrollo que se realicen en los territorios que han habitado ancestralmente' Uno de los instrumentos de los que disponen los pue-

blos indios para lo$rar este modesto objetivo les viene justamente de Ia mundialización: el conuenio 169 de la OIT. Quien le haya echado un vistazo a este convenio comprenderá por qué Ia ley creada por esos dos paladines de la simulación, Fernández de Cevallos y Manuel Barttlet, no convence ni a la india Maria. Pero más allá de la disputa politica por el reconocimiento de la Ley Cocopa que recoge Ios

acuerdos de san Andrés, quisiera detenerme un momento para preguntar ¿Qué es lo que tiene en

mente la sociedad urbana mexicana cuando

se

habla de indios? EI ciudadano común tiene en la cabeza varios

estereotipos que provienen' por una parte, de una educación púbtica que magnifica el pasado indígena como una Edad de Oro en donde se hunden lo que demagógica e hipócritamente se ha llamado "nuestras raíces". Por otro lado, el cine nacional y Ia televisión se han encargado de proporcionarle una imagien falsa y ridícula que estimula un etnocentrismo bobalicón. La profunda y generalizada incomprensión del indio real ha propiciado su sustitución por un indio fácil-


La chispa de la vida en la autonomía de los pueblos indios

mente inventado que ha logrado funcionar como estereotipo.

despojarlos de sus territorios

Pienso, por ejemplo, en una pelicula de una estupidez abismal

su trabajo!

que todo México ha visto, aquelia donde Pedro Infante hace el lamentable papel del indio Tizoc.

Al pensar el problema indigena se abre en la mente del habitante de Ia ciudad moderna un amplisimo abanico de prejuicios que comprenden, desde el sentimiento de culpa que los incita a hacer algo por los "pobres indios", hasta el más racista y descarado rechazo; desde quienes continúan pensando en los indios en términos de pueblos inferiores, hasta quienes ven en los zapatistas chiapanecos al nuevo sujeto revolucionario que extraviaron hace algunos años con el proletariado.

y al sobre-explotar

No es que los gobiemos que van del primer

vi-

rrey al último presidente se hayan olvidado de ellos, más bien han sido incorporados brutalmente y bajo las condiciones más humillantes

y

desventajosas. Una muestra de su secular incorporación es que todas las caracterÍsticas actuales de sus culturas provienen del periodo colonial (para decepción de los que reivindican un pasado

Creo que en estos prejuicios residen dos ideas básicas del pen-

idílico e igualitario) la marginación es entonces un falso problema. Lo que los pueblos indígenas están pidiendo es el reconocimiento de su diferencia cultural y que ésta pueda ser vivida dignamente, es decir, me.jorando su calidad de vida de

samiento occidental: el progreso y la redención.

acuerdo a Io que ellos decidan que esto significa.

II

a) El primero ordena la historia en una secuencia que va

Una condición elemental para lograr esto es el

lo simple y Io salvaje a lo superior, lo complejo y lo civilizado. Obviamente los países del llamado primer mundo se encuentran en esta última clasificación ¡Por algo la inventaron! El resto han sido llamados subdesarrollados, del tercer mundo, en vias de desarrollo o emergentes, signiñcan-

reconocimiento de su autonomía. La trampa con-

de lo inferior,

do con ello su atraso pero también su perseverancia, su férrea

voluntad por "llegar a ser" como los paises desarrollados. Hace poco el presidente Vicente Fox, entusiasmado por el es-

pejismo del progreso lineal, declaró a La Jornada que el papel de México es estratégico en el ámbito internacional porque ya está "inmediatamente atrás de las economías líderes". Es la misma ingenuidad de un sirviente que piense que por caminar detrás del rey tiene acceso a la monarquia. Pero este esquema,

con todo Io falso que es, ha funcionado a la perfección durante siglos enteros, haciendo creer a unos y a otros que su con-

dición se debe,al cumplimento de una especie de destino. Pero el colmo es que no termina ahí, si no que, como en la geometría fractal, se repite al interior de las naciones. Los indios en México son vistos como "atrasados", como susceptibles de ser "mejorados". Este atraso ya no se atribuye a su inferioridad (ya el Papa Pablo III reconoció en la bula Sublimis deas del siglo XVI que eran seres racionales) ahora se atribuye a su margjinación. Uno tras otro los funcionarios exdaman: ¡Se han quedado marginados! ¡Nos hemos olvidado de ellos! iTenemos una deuda histórica con los indios! Yo creo que la metáfora de la marginalidad es engañosa porque sugiere la idea de que el Estado y la sociedad nacional no se han ocupado de ellos ¡y vaya que si se han ocupado al

ceptual que plantea la idea de la marginalidad, tan difundida en los medios, consiste en hacernos creer que la exigencia de autonomia implicaría mayor marginalidad. Desde luego que la sola autonomía no resuelve los problemas de la comunidad, como si al interior de los pueblos no existieran diferencias económicas, autoritarismo, intolerancia y represión. La única salida es democratízarla vida de los pueblos indios y en este sentido hay un largo camino por recorrer. Son los propios indios quienes deben comenzar por definir qué entienden

por democracia y cómo piensan ejercitarla. Es decir, Zcómo resolver el conflicto entre los intereses de la comunidad (una vez reconocida como sujeto de derecho con Ia conquista de su autono-

mia) y los intereses y los derechos individuales? Este es uno de los complejos problemas que ha-

brá que enfrentar.

b) La otra idea recurrente en Ia relación de Occidente con los indios es Ia de redención, que viene desde los frailes del siglo XVI y llega/hasta los militantes de izquierda en la actualidad, pasando por todos los indigenismos y políticas de Estado. No hay que olvidar que redimir signiñca rescatar, palabra que se repite hasta Ia saciedad en todos los ámbitos. En nuestros dias la reden-


Julio Glockner

ción tiene al menos tres caras: Ia primera, con un halo teológico, consiste en redimir a los indios: liberarios de todo mal. La segunda, basada en una mexicanidad inexistente, consiste en que 1os indios nos rediman a nosotros. La tercera, en búsqueda de viabilidad desde el ievantamiento zapatista, plantea que nos redimamos juntos. El pequeño problema llue veo en la redención, es que en cualquiera de sus formas el redentor puede IIegar a ser el

principal adversario del redimido, como ha sucedido con bastante frecuencia en Ia historia. Si tuviera que precisar mi posición personal en este momento pensaría en William Blake cuando dijo: "Quien quiera hacer bien a otros deberá hacerlo mediante detalles minimos; el Bien Generai es la aspiración del hipócrita y del bribón'l

que participaron MagTexto leido en la mesa redonda "Globalización y autonomía" organizada por La Jornada de oriente durante el mes de abril del 2002 y en la dalena Gómez, Gilberto López y Rivas y Luis Hemández Navano.

l- *<---i *-


CAJANEGRA

Elogio del conocimiento ordinario Michel Maffesoli

In this debate, Michael Maffesoli defends, by opposition to the idea of a scientific, objective and rational Sociology, the importance of considering.,beliefs, as David Hume and later Max Weber did, as historical, epistemologycal and social phenomena, It is part of;an academic debate surrounding Maffesoli's PhD thesis presented at the Universi§ of Paris V in which Serge Moscovici head the jury. We are grateful to Maffesoli for authorizing the Spanish translation of this essay and its publication in Caja negra.

Deseamos olvidar las exageraciones verbales, los insultos

y

las aproximaciones teóricas, que se parecen más a un arreglo de cuentas que a un verdadero debate, para ocuparnos del único elemento consecuente del "punto de vista" de Baudelot y Establet, ése que llaman el "culto de Io vivido", Io que por mi parte prefiero llamar la búsqueda de lo uiuiente. Por supuesto es dentro de este marco general que'conviene ubicar la tesis de Mme. G. Hanselmann (conocida como E. Teissierl ) acerca de "la ambivalente fascinación-rechazo de la astrología", tesis que dirigi y que fue presentada el 7 de abril

el reparto desigual de las riquezas.

Sin embargo, para volver a la tesis que nos ocupa, como ha sido el caso para otras tesis sobre el fenómeno de Ia creencia, aquellos que hagan el esfuerzo por informarse sobre el contenido (tesis 5r reportes) se percatarán de la importante apuesta de carácter social y epistemológica (ana-

lizar las formas de creencia en la astrologia) que conlleva. Desde tal perspectiva, analiz'ar lo viviente no

pasado en la Universidad de Paris V ante un jurado presidido por Serge,Moscovici. Las diversas etapas del 'lcontrol universi-

refleja la abdicagión del espíritu, sino lo contrario. Ya que se habló de ello, mi singularidad (singu-

tario" han sido el objeto de una gran atención. Podemos deplorar, y. en lo personal Io Iamento, el acoso mediático y

laridad que tanto en Francia como en el extranjero

mundano que se generó en torno de esta.presentación. Un título de.Doctor en cualquier disciplina no giarantiza lo

de siglo consistió en insistir sobre la necesidad de

que puede ser dicho

y hecho fuera de la disciplina. Pero no

podemos seleccionar los candidatos según sus intenciones. Más bien, y ello pudiera ser interesante; habría que ampliar el debate y reflexionar en qué sentido Ia investigación cientifica confirma la tecnocracia militar-industrial, el saqueo del planeta o

dejó de suscitar indiferencia) desde hace un cuarto

pensar racionalmente Io que se considera como

"irracional". Destacar su eficacia social. Y si uno tiene algo de conocimiento sociológico, sabemos el papel que ocupa lo no-lógico, la pasión, lo imaginario en lo que Peter Berg§r y Thomas Luckmann llaman la "construcción social" de la realidad. El mismo Durkheim, quien apuntaba hacia un trato de los "hechos sociales como cosas"; insistió en

I Nota de la traductora : Elizabeth Teissier es una famosa y mbdiática astróloga y ejerce su oficio en F¡ancia-

diferentes ocasiones sobre Ia importancia de las representaciones, independientemente de lo que


Michel Maffesoli

se piense al respecto.

tuita" o de "análisis espontáneo"? No importa,

Retomando la frase de Bergson "la Máquina produce dioses" con la que titula uno de sus libros, S. Moscovici mostró

ya que empíricamente ello permitió dar y permite brindar un marco analitico coherente a investigaciones sobre las tendencias profundas de

cómo todas las grandes obras sociológicas (Simmel, Weber, etc.) tuvieron que enfrentarse a ese problema: la creencia es una realidad y conviene pensarla. La astrología es una de esas creencias y analizarla desde Ia sociología no consiste en otorgarle un estatus científico. Establecer una equivalencia entre "mi" sociologia y la astrologia no es más que hacer una amalgama, una práctica que se suponía superada. ¿Tal vez sea necesario purgarse de las propias conviccio-

nes para entender la evolución de las sociedades? En todo caso, es lo que intento hacer y enseñar a mis estudiantes desde hace tiempo. Lo que irrita aún más a mis detractores. Pero me parece que es una buena manera de analizar lo que es y

no lo que quisiéramos que fuera. En efecto, la "lógica del deber ser" (M. Weber) es la fuente de todo moralismo y Ia peor de las consejeras. Nos lleva directamente a la policía del pensamiento cuyos efectos perjudiciales son demasiado conocidos. La lógica inquisitorial nos rodea desde el momento en que uno se autoproclama juez de lo que debe ser pensado y cómo debe ser pensado. Ciertamente, es posible condenar la sociologia a la reproducción eterna, con base en la ñlosofia social heredada del si-

nuestras sociedades.

Podriamos citar numerosas investigaciones hechas en Francia, Brasil, Corea sobre Ia música "tecno", las efervescencias deportivas, religiosas, el Minitel,2 la convivéncia cibernética, las tribus homosexuales y otras manifestaciones de lazos sociales que no se basan en un contrato racional, sino en un sentimiento de pertenencia mucho más emocional.

La astrologia es una de esas "locuras". A un lado de la videncia, del marabutismo3 urbano y de diversos sincretismos religiosos es suñciente que aquí esté para que sea sujeto de un "conocimiento racional". No de un racionalismo abstracto, con una respuesta ya hecha a Ia pregiunta aun sin ser planteada, sino de lo que he llamado una razón sensible que se dedica a destacar el papel de lo afectivo, de las interacciones y de lo subjetivo. Todo 1o que vive, tanto para los actores sociales como para el sociólogo que hace la descripción.

glo pasado, de los debates de escuelas que sólo le interesan a

Aún sin poder desarrollarlo ahora, de paso

ellas mismas. Es interesante observar el agotamiento vivido en torno de las disputas entre escuelas sociológicas. Aquí se manifiesta el verdadera "auto desprestigio" de una disciplina

por una guerra, los debates metodológicos de punta en la sociología internacional insisten en

que ya no se enmarca en la realidad social.

Resulta más arriesgado un pensamiento que si no es singular es tipico, es decir, que intuye las "ideas-fuerza" de una época dada, y se enfoca a resaltar sus "caracteres esenciales"

(Durkheim). Una de ellas, en lugar de una estructuración institucional de Ia sociedad, es la emergiencia del imaginario rie "tribus" en todos los dominios de lo social. Asimismo, la transfiguración de lo político nos permite captar con mayor precisión la sorprendente abstención y la importancia del fenómeno de los "no inscritos", lo cual expresa la saturación de un mecanismo de representación (filosófico, polÍtico, social) que, a la vez, resulta fundamento de la mayor parte de los análisis sociológicos. Y qué decir acerca dela"proxémie" (Escuela de Palo Alto) o del regreso del "nomadismo" bajo diferentes versiones (afectivas, ideológicas, profesionales). En palabras de mis detractores, ¿se trata de "interpretación gra-

recordamos que si en Francia estamos atrasados

el papel de la implicación, de la observación participante, de la "especificidad"a, todas esas cosas que vuelven relativo el objetivismo surrané que difícilmente puede ser el único criterio cientifico. Si Ia sociología está en peligro, no lo es por sus audacias y sus oafsiders, sino por el confor-

mismo de su pensamiento que la hace oscura y aburrida a más no poder. Por mi parte considero que el miedo hacia lo extraño y el extranjero es Io que origina el desprestigio que ahora sanciona a esa disciplina.

2

Aparato electrónico de comunicación semejante al Intemet

r En el texto original "moraboutisme". 4 En el texto original "tl,pic¿lifé".


Elogio del conocimiento ordinario

Cerrar las puertas de nuestras universidades por tener mie-

Dentro de las diversas maneras de acercarnos

do de lo viviente genera, con toda seguridad, una locura obsi.dionale,la del racionalismo mórbido que teme a su som-

a los hechos sociales, ninguna es exclusiva, la

bra y proyecta hacia el exterior temáticas prohibidas e inves-

ginario, busca estar enraizada, sin ningún prejuicio, en la existencia de cada uno. Aunque pueda parecer algo paradójico, se trata de un conoci-

tigadores peligrosos. Una razón abierta hacia Io imaginario, Io lúdico, 1o onírico so-

que Io hace desde lo cotidiano, Io trivial, Io ima-

cial es aún más rica porque sabe integrar, de manera homeopática,

miento ordinario.

estas sombras que nos constituyen. Eso es el verdadero problema epistemológico que plantea

Podemos preguntarnos, además, ¿si no es por ser demasiado protectora, arrogante, moralizadora,

esa tesis. Ese es el riesgo que tomé desde hace dos décadas

en suma, por tener un saber absoluto y, en su senti-

aceptando temas de investigación rechazados por otros. Obviamente siempre he asumido y asumo plenamente ese riesgo. Más allá de la autora de la tesis, para quien Ia cuestión no se plantea, podemos esperar que las amenazas tan poco disi-

do etimológico el más abstracto, al rechazar el analisis de lo que es, que una cierta sociologia dogmática

pone los cimientos de diversas formas de fanatismo, los cuales, de manera salvaje, tienden a proli-

muladas en el articulo de Baudelet y Establet no serán el pretex-

ferar? La cuestión merece ser planteada y debatida;

to, en lo secreto de las comisiones, para "liquidar" candidatos cuyo único error habrá sido haber estudiado, con rigo¡ obje-

de ser posible con calma.

tos considerados como tabú.

Iraducción: Séverine Durin

CAJANEGRA


CAJANEGRA

Exilio español y romanticismo alem án en la poética de Octavio Paz

Miguel Ángel Rodríguez

Para Rosaura y Manolo: por su heroico descenso a los inñemos

relationship of the octavio Paz's poetic with the The author observes in three ñgures of the Spanish exile the prints of the Maria Zambrano and Luis Cernuda are the poetheroic-tragic spirit of the German romanticism. Juan David Garcia Bacc4, We can see in three writers the preference philosophers and/or philosopher-poets sharpen Octavio Paz's poetic understanding. the essence of the poetry' Will that Miguel Angel for the poetry and poetic of Friedrich Hólderlin: the heroic will of poeticizing twenW century' to identify in the poems and the poetic of Octavio Paz: poet of the poetry in Mexican Rodríguez believes

Fiel a la voz de su vida Octavio Paz elige, como HÓlderlin, la tarea más inocente con el más peligroso de los bienes: la Palabra. Pronto fijó sus ojos en la esencia de la poesía' Los romanticismos, de todas la variedades, habian florecido en México con raíz profunda, en el tiempo y en espacio: condiciones de Io esencial. Mucha tinta corrió desde entonces' Con la sed de infinito en su espiritu, Octavio Paz buscó en todas las direcciones. La tradición romántica mexicana, los místicos españoIes, los poetas malditos y los protorrománticos ingleses' Y la variopinta parentela del siglo XX. En este ensayo me pregunto por el romanticismo alemán:

romanti-

¿cuáles pensadores del exilio español lo acercan al cismo alemán? y ¿eiimo llega a la poética de Paz el espiritu heroico - trágico de Los himnos de Tubinga, Hyperion, Empédocles

y el propio Hddáilih? Sin pretender la relación de influencia y obra, sino en el entendido de la poética como experiencia radicalmente nueva y singular, fijo la atención en tres figuras fundamentales del exilio español: María Zambrano, Luis Cernuda y Juan David García Bacca. Un poeta-fiIósofo y dos filósofos poetas' La historia del romanticismo alemán en España principia por la década de los treinta del sigto XIX. Todo indica que las primeras voces románticas llegaron a España por la via de un alumno directo de August W. Schlegel que decidió residir en Cádiz: Nikolaus Bohl von Faber. Visión orgánica de la historia, de herderiana raiz, sentimiento nacionalista, el honor y Ia

religión. Rescate de las tradiciones y lenguajes populares. August W. Schlegel escribió alguna vez que "el espíritu poético requiere ser limitado, que pueda moverse dentro de sus posibilidades con su propia libertad, tal y como ha sido sentido por todas las naciones desde la primera invención

del metro; debe actuar conforme a

leyes

derivables de su propia esencia, o de otro modo su fuerza se diluirá en ilimitada vacuidad." Encuen-

tro aquí el espíritu de Hólderlin. El romanticismo alemán revalora el teatro del Siglo de Oro, en especial el de Calderón de la Barca.

Estudiosos del romanticismo alemán en España, como Vicente Lloréns, René Wellek y Derek

Flitter, sostienen que las ideas románticas que llegaron primero,'y fueron dominantes durante la primera mitad del siglo XIX, fueron las de los hermanos Schlegel, que, por cierto, para Henry Heine constituian una divulgación distorsionada del espíritu romántico. En su poema Alemania,

escrito contra \a Alemania de Madame de Stáel, se encuentran sus argumentos. Dardos mordaces

que van dirigidos en realidad contra August W. Schlegel, su antigua maestro en Gottin$a y, cu-

riosamente, por un tiempo secretario particular


Exilio español y romanticismo alemán en la poética de Octavio

de Madame de Stáel.

1

Paz

superioridad moral nacida de la oposición al

Por su parte, Marcelino Menéndez Pelayo en su Historia de las ideas estéticos en España (1883) relata que los hermanos

sentido adverso del Espíritu de la Época. La insa-

Schlegel, teóricos y criticos del romanticismo, hablaban magistralmente de Sheakespeare y Calderón (a quien August si-

Los poderosos principios que impulsan a Hyperion en Ios himnos de Tubinga. Cantos a Ia

tuaba en la cima de la poesía romántica). August W. Schlegel escribió las Lecciones de literatura dramática, que le parecen al erudito español el mejor libro de critica teatral, sólo después de la Dramaturgia de Lessing. Pero lo que verdaderamente le parece el inicio de la Iiteratura comparada es el juego de espejos que realiza entre la Fedra de Racine y la de Eurípides que resulta un verdadero manifiesto romántico. Escrito en francés, defiende la libertad-fatalidad del espíritu heroico trágico de los griegos de las mezquinas ideas de jasficia poética de Racine. Y concluye Menéndez Pelayo, después de revelar que las obras de August Schlegel estaban traducidas al francés y que en todos los debates importantes, de París a Madrid, siempre hubo una referencia a Schlegel, que éste fue "el

inmortalidad y a la libertad; al amor y a la belleza; ala amistad y a la audacia. Al destino y Ia armonía: la reconciliación con el regazo divino. Es el extravio y la pérdida de las frqnteras de la mesura: el descenso a los infiernos. Es el des-

verdadero iniciador de la crítica moderna en Francia." Marcelino Menéndez Pelayo, gran conocedor de la fllosofía del arte alemán y francés, dedica el se§undo tomo de su Historis...a estudiar y comprender ambos romanticismos. Irineo Paz leía a

desenlace del desafio lanzado a }os dioses. La

Menéndez Pelayo. Por esa vía, cuenta Octavio Paz al recibir el

premio que lleva el nombre del erudito español, conocí en mi juventud a un ortodoxo del cual aprendí "un placer perverso y delicioso: la pesca de herejías." Se refiere, desde luego, a Ia

ciabilidad de infinito del Hyperion de Hólderlin.

garramiento doloroso de quien persigue Ia dimen-

sión inmortal del Uno y el Todo en el Amor y la Belleza. Como observa Argullol, en el amor a Diótima se gesta el asalto al cielo de Hyperion. Empédocles se autoaniquila y Hólderlin abandona en un mundo de sueños míticos la cordura, sin enterarse quizá de la muerte de Suzette Gontard. La Belleza, Locura y Muerte como natural enlace-

fi-

gura del enamorado en busca del riesgo de muerte en Goeüe o Hólderlin, o de Ia enamorada muerte de Bécquer, ilustran bien 1o que es el espíritu del

romanticismo en el mundo. Pad3, el poeta alemán el Uno y el Todo es la Belleza.3..Y todo dura un instante.

Historiq de los heterodoros españoles.2 Trato aqui de comprender, lejos del intento de establecer genealogías claras y/o definitivas, algunas de las más sobresalientes ideas estético-filosóficas que del romanticismo alemán llegaron a México con los transterrados españoles. Me interesa observar Ia presencia de lo que Rafael Argullol identifica como el principio trágico heroico de los griegos, "el vértigo de los impulsos contradictorios" que nos deja, entre la belleza y la muerte, entrever por un instante al Único. EI principio trágico

- heroico del romanticismo rinde culto al "hombre homérico'i A la estirpe luminosa de los espíritus. Hablamos de la seductora incitación de Prometeo: robar el fuego a los dioses. Es la acción sustentada en la pasión y el desinterés. Es la idea de la

I Vicente Lloréns, Iiber¿les y románticos. lJnt emigración española en Inglatena (1823-

1834),Ed.Castalia,España,1979;DerekFlitter Teoríayciticadelrcmantícismoespañol, Univenity Press, España, 1995. 2 Marcelino Menéndez Pelayo, Historia de las ídeas estéticas en España. Desarrollo de Ed. Cambridge

las ideas estéticas en España, Pomia, México,1985.

3

Cfr. Rafael Argullol, El héroe

mo, Ed., Taurus, Madrid, 1999.

y el único, el espírítu del romanticís-


Miguel Ángel Rodríguez

poetas".

que fecunda al Quiero referir antes la terca mandrágora que Octavio romanticismo mexicano del siglo XIX' Por más

Ramón López Velarde, Carlos Pellicer, Xavier Villaumrtia y Pablo Neruda. Era el tiempo del llama-

Pazlovieraconmaldisimuladodesdén,eSunadelasvenas

do y el aprendizaje, eran voces de Hispanoamérica abiertas a la divenidad de las formas estéticas' Xavier Villaurrutia -recuerda Octavio Paz en

que alimentan su poética. Por el viaje de los románticos' como modernista' sugiere Luis Miguel Aguilar, se llega a la cumbre

romantiModernismo que Paz consideraba nuestro verdadero

hiios del timo- "...me enseñó a leer los poemas con otros ojos; mejor dicho, me enseñó que Ia lectura de un poema no se hace sólo con los ojos Los

cismo.a presenAl alba del siglo XX el romanticismo alemán estuvo

Contempordte entre las elites del Ateneo de la Juuentud y los Caso vivía neos. Alfonso Reyes admiraba a Goethe y Antonio

sino con todos los sentidos y con el entendimiena to". Aprender con todos los sentidos es aspirar una conexión más intima con el universo' Era

de con su efigie. Por su parte, Xavier Villaurrutia' traductor

William Blake, decía que:

una idea de G. J. Hamann, precursor del romanticismo alemán' Era el "siento luego existo"'6

como ahora' en la Nunca como en el romanticismo alemán' nunca se enlaza con poesia modema y contemporánea, que tan naturalmente el verdadero romanticismo

Identifica las voces presentes en su creaciÓn:

y que parece continuarlo y prolongarlo

de

y símbolos de Dios se George J. Hamann sostenía que el lenguaje los ríos' Ias piedras' los naturaleza' la de encuentran en cada expresión voces que nos reIas montañas y todas las creaciones del Señor' Son conceptual del velan el verdadero conocimiento, que no es la claridad Para sistema sino la densa expresión de una voluntad inescrutable'

6

relaciones mil maneras obscuras o luminosas, abiertas o secretas' las más profundas's entre la vigilia y el sueño han sido más estrechas ni

LainfluenciadeVillaumrtiaenPazesobservadaporJorge (Raíz del homCuesta. En la reseña a su primer poemario bre,l937), en donde la presencia del Eros de D' H' Lawrence prevalece, el critico más severo de la literatura de su tiempo profetiza "...en su poesia el dominio de un destino sobre é1"' ¿Cómo se cumPlió esa Profecía? poeta con el Jorge Cuesta apunta que'la relación oscura" del de otros objeto le permite aljoven Paz "apoderarse del lenguaje

"un velo destinado a Hamann la perspectiva racional no es más que que no tiene ocultar el espectáculo aterrador de Ia verdadera realidad' ("') del espiritu remolino salvaje un que es estructura alguna, sino presencia de Dios en creador que ningún sistema puede captar"'Es Ia univesalidad de cada individualidarl de la creación la que impide la desdén

la norma cientíhca. Se observa en este pensador un acendrado que por todo impulso que conduzca a la actividad racional' Desdén verdades pu.de r.r equivalente al mostrado por la Ilustración con las su amigo David del pasado. EI conocimiento para él' sigue en esto a susproviene de los sentidos. El conocimiento crece sobre una Hume,

la sensatancia básica anterior a la razón, es decir, en la percepción' proceso de ción, "un instinto natural, que ningún razonamiento o intenso y pensamiento puede producir o impedir"' Es un sentimiento ideas defácilmente diferenciable. Nadie duda a Ia hora del odio' Las

la tradición poética del romantiOctavio Paz siempre desdeñó o valoró muy pobremente referencia obligada en el estucismo mexicano. Con sentido histórico José Luis Martínez'

a

va de l837 a 1875 dio del romanticismo, descubre que durante el periodo que

se

creaciones o enpublicaron en México más de 1oo revistas, la mayoria con traducciones' era el el romanticismo que que sostenía Hugo, Víctor sayos vinculaclos al romanticismo. por los literatos de México' liberalismo en politica, fue el autor más Ieído y traducido de la poesia mexicana de Luis Miguel Aguilar, por su parte, con su esplénditla historia los sumarios jui1921, descubre ideas e introduce matices que obligan a revisar 18Oo

a

no ir más lejos' escribe de Igcios de Octaüo Paz acerca del romanticismo mexicano' Para

de Altamirano sobre la nacio Manuel Altamirano lo siguiente: "Varias de las ideas que se distinguen de las de no romántica literatura mexicana tienen tal universalidad

su prólogo al Romancero Nacional Chateaubriand, Herder, el mismo Colerdige' Basta leer el nacionalismo sino como una enle interesaba no de Prieto para ver que a Altamirano que en otras literaturas "los trada a la universalidad romántica. Ahi se refiere al modo en de nadie para inaquiescencia la esperaron no historiadores, los oradores, los científicos, sus libros y en sus diario' los giros en discursos, sus en versos' magnÍficos sus en troducir sus modismos nacionales' su ortoespeciales tle su lengua local, los nombres de sus ríos, "Esto pudo firmarlo cualquier grafía peculiar..." Y concluye Luis Miguel Aguilar diciendo' de los muertos' Eilsayo so' democracia l¿ io*¿nii.o europeo..." Cfr. Luis Miguel Aguilar,

2OOl'p'223' brc poesít meicana 18OO-1g21. Ed' Cal y arena, México' Méx! 5 Xavier Villaurru iía, La poesía de Nerual, en Obras' Fondo de Cultura Económica' co, 1996, p.

8.97.

penden

pus

de las sensaciones

y las impresiones' G' J' Hamann negaba

conexiones la posibilidad de que el lenguaje lógico diera cuenta de las pretensión ontológicas de las esencias etemas se opuso siempre a la en un lende explicar el mundo moral como un sistema' expresado guaje claro y distinto. En Hamann está el origen de la comprensión

foma de conocimiento profundo' e insenLa utopía del progreso Ie merecía desprecio por la ingenuidad (Verstehen) como

Escribe satez en la que pretendían fundamentar el conocimiento' posiblemente Hamann:'...tres cosas las que no puedo comprender' la cuatro: ¿Í hombre de sano iuício que busque la piedra filosofal' de ge' cuadratura del círculo, Ia extensión de los mares y un hombre que sigt la religíón de la sana razón"' Para Isaiah Berlin' historia-

nio dor de la ideas, Hamann es "la fuente olvidada" de un movimiento añado' que se extendió por todas las europas' Y todas las américas' al teólogo de La teoria política proveniente de Ia Ilustración le parece

moral' Kónisberg una maquinaria que condena al hombre al fatalismo que' de complemento de Es la subvesión de los valores de la ciencia la creación. se convierten en su dictadora' Por ello es considerado Para una como el padre del imcionalismo político: La contrailustración' J'G'Hamann y norte' del mago El Belrin, Cfr' lsaiah al tema aproximación

el oriqen del irracionilismo ción. introducción y notas

moderno, Tecnos, España' 1997' Traduc-

de Juan Bosco Díaz-Urmeneta Muñoz'


romanticismo alemán en la poética de Octavio Paz

En Xauier Villaurrutia en persona y en obra (FCE, 1978), Paz reitera su gratitud al grupo de soledades: "...si en algo me siento deudor y heredero de los Conúempordneos es, precisa-

Heine escribió Alemania. No está de más recordar que Alemanio es un poema irónico que se ríe de las soporíferas cos-

mente, en su valerosa e intransigente defensa de la libertad del arte y la cultura". Libertad para no enganchar el instante

tumbres antiguas, de su ineficacia. Trece años de exilio en Francia le enseñan al poeta 1o inútil y estéril de las rencillas y enconos entre las nacio-

estético al cumplimiento de una filosofla de la historia. Oposición a que el Estado se traduzca en Ia Idea kantiana o hegeliana: el

imperativo categórico que lacera y aniquila la libertad individual.

nes vecinas que, para colmo, son

las elegidas de

Dios. Se ríe del abyecto servilismo que ronda entre periodistas, intelectuales, clase politica y bur-

Lo mismo pensaba Charles Baudelaire. EI poeta que más honda y persistente huella deja en la obra de Octavio Paz. Creo que en buena medida los orígenes filosóficos y estéticos de su poética encuentran en él una fuente inagotable de inspi-

guesia: heroicos lacayos.

ración. Es uno de sus dioses. Xavier Villaurrutia escribió que no hay mejor representante de la poesia moderna que la de Baudelaire. ZCuál es el origen de su poética? El autor de Las flores del mal admira a Hólderlin, Schelling y Fichte. Leia también las encendidas po-

pública y las instituciones políticas de su país estuviesen al nivel de su pensamiento filosófico y su creación estética, alcanzarÍan un país de li-

lémicas de aquellos contra Ia Razón de Emmanuel Kant. Para Charles Baudelaire el mejor poeta francés es Victor Hugo. Pero escribe que nadie en Francia alcanza las alturas y profundidades de Heinrich Heine.T Hablamos de uno de los grandes filósofos y poetas posteriores al primer romanticismo de Hamann, Goethe, Herder y Schiller. La primera referencia al romanticismo alemán que uno

puede encontrar en Ia obra de 0ctavio Paz es justamente Heinrich Heine. Es en Luns siluestre {1932-1933) cuando, a modo de epigrafe, cita a Henry Heine: "/de día era una pálida y lánguida luna,/ de noche era un ardiente sol." Merodeaba el poeta los 18 años. No es posible saber cómo conoció y menos aún con qué profundidad a Heine. Creo que la primera fuente pudo haber sido la Historio de las ideas estéticas en España, de Menéndez Pelayo. Ahí recuerda el critico español que

Hienrich Heine reconoce en Francia vientos de libertad, pero la profundidad del pensamiento

corresponde a la Alemania. Piensa que si la vida

bertades.s

Alemania es también un dardo contra la versión que del romanticismo alemán habia escrito Madame de Stáel. Por ello Heine tihrla su libro con el mismo nombre. La criüca de Heine a Madame de

otro destinatario en mente: August W. Schlegel, de quien primero fue alumno distinStáel llevaba

guido y luego feroz crítico. Pero volviendo a Menéndez Pelayo, quisiera repetir brevemente la visión que del romanticismo tiene: Es carácter común a

la mayor parte de estos escrito-

res el entusiasmo por los recuerdos de la Edad Me-

dia; el gusto de cierta poesía feudal y caballeresca; la exaltación del espiritu teutónico; la galofobia, o sea,

la aversión a las ideas, costumbres y gustos de

los franceses; la admiración más o menos sincera

y

desinteresada por las literaturas menos parecidas a las de sus vecinos, especialmente a la inglesa 7Es sabido que Charles Baudelaire leyó con atención a los románticos alemanes

y tam-

bién que Xavier Villaurrutia tenía al autor de las ¡flores del mal por inmenso poeta: lo leia y traducia con pasión. Pues resulta que el poeta francés en una carta dirigida al cridco de literatura Jules Janin, fechada el ll de febrero e 1865, Ie dice que ni Víctor Hugo, Alfred Vigny, Alfred Musset, Saint Beuve, Piene Dupont y algunos otros alcanzan la alta posía de Heine: ':..nuestra pobre Francia tiene bien pocos poetas, y que ninguno tiene la talla de Henry Heine." Cfr. Charles Baudelaire, Crítica líteraria, Editorial Visor, Madrid, 1999, pp. 362-375. La idea que villaurrutia tenía de Baudelaire fue fundamental en la formación estética de Octavio Paz. Así creo que el descubrimiento de la poesía de Heine resultó fundamental en la sensibilidad abierta de un joven de 21 años. Otras vías de acceso directo a Heine enn José Gaos y Juan David García Bacca. Sin descafar a don Antonio Caso, Alfonso Reyes, José Vasconcelos

y demás integrantes de el A¡eneo

de

M&ico-

y a la

española; la tendencia a lo sobrenatural y a lo fan-

tástico, que en Wernner y Hoffman degenera en verdadero delirio; la efervescencia, no siempre sana, de

8 Poetas de destino trágico. Heinrich Heine debió haber dejado en la juvenil mirada del mexicano Ia impresión de la ironia y el exilio. Alfonso Reyes, Jorge Cuesta, Xavier Villaumltia, Luis Cernuda, Femando Pessoa, Baudelaire, Novalis, Nietzsche, Ortega y Gasset y e[ propio

Hólderlin son presencias entrañables y muy amadas.


Miquel Ángel Rodríguez

la pasión, mezclada con cierto idealismo vaporoso y tenue, y, final-

serva en Hólderlin. El filósofo alemán advierte:

mente, el culto de la arquitectura gótica, de las noches de luna, de las nieblas de Rhin, de la mitologia popular, de las baladas las artes taumatúrgicas

y

y consejas,

No se ha elegido a Hólderlin porque en su obra

de

realice, como una entre tantas, la esencia general de

de las potencias misteriosas.e

Ia Poesía, sino única

No está de más recordar que el romanticisrno alemán no despierta nunca mucha simpatia en el esBiritu de Menéndez Pelayo. Quizá por ello Ia ausencia de matices es clara. Por ejemplo, siendo evidente el predominio dela.galofobia entre Ios románticos alemanes, ni Goethe, ni Heine la compartian, y el segundo incluso reconoce al francés como la otra lenpiua amable a Dios. En fin... Lo relevante es que cuando Octavio Paz lee Ia filosofía poética que Juan David García Bacca despliega en los comentarios a Hiilderlin y la esencia de la poesía, en 1944, el mexicano está en.camino de encontrar el tono y la voz del poeta: entre los signos de los dioses y lavoz del pueblo. Entre la teocracia y la democracia.

se

y exclusivamente porque la

poesia de Hólderlin mantiene constante la determi-

nación poética de poetizar sobre Ia esencia de la

-

poesia. Hólderlin es, pue§, para nosotros

y en excep-

cional sentido, el poeta del Poeta.to

Martin Heidegger parte de Ia ne$ación a una esencia universal de la poesia' Sigue a Hólderlin cuando afirm,a que el acto estético es singular. Cada hombre, por la palabra, debe testimoniar su pertenencia a,la tierra. Y esa declaración de su realidad de verdad, más allá de su autenticidad, es un acontecimiento histórico, individual.rr Resume Heidegger: "El testificar el hombre su per-

tenencia al ente en conjunto constituye el

Juon Dqyid Gorcío Bocco, lo esencio de lo poesío

Filósofo, traductor y ensayista magistral, Garcia Bacca era un adicto confeso a la cultura griega y a la ñlosofia romántica alemana. Pero era Hólderlin quien reclutaba entre los poetas sus simpatías. Sentia que asi como Heidegger encontraba Ia esencia de la poesía en Hólderlin, él podía verla en Antonio Machado. Octavio Paz no comparte tanto el juicio estético del filósofo español. Le gustan los ensayos, no la poesía de Machado. Pero no desperdicia la oportunidad de acercarse a un

filósofo fascinado con la sustancia de la poesia. Juan David García Bacca tradujo, con un prólogo y tres comentarios, Hólderlin y la esencia de la poesío, de Martin Heidegger. Los ensayos breves abordan tres ternas del roman-

ticismo: la "Esencia de la poesía", "Poeta y Dios" y "Poeta y Pueblo". El filósofo tradujo con igual ventura, y un memorable estudio introductorio,la Psética de Aristóteles (1946). Veo en esta figura intelectual uno de los salvoconductos que permiten el ingreso de 0ctavio Paz al deleitoso goce de Ia poesía filosófica y a la poética del romanticismo alemán. HóIderlin y la esencia de la poesía es la conferencia que Heidegger dictó en Roma el 2 de abril de 1936 con la idea cen-

tral de sostener que en Hólderlin vive la esencia universal de Ia poesia. Pero no es el universal aristotélico el que,Heideggier ob-

roMartin Heidegger, Hólderlín y la esencía de la poesía, Anthropos, Barcelona, 1989, p. 20, Edición,.traducción, comentarios y prólogo de Juan David García Bacca. 1r

En el mismo sentido T.S. Eliot, que sugirió a Paz la clasificación de la

poesia de san Juan de la Cruz y Francisco de Qu«edo como antinómicas.

pensaba que el nacimiento de la poesia pudo ser el tum-tum ritmico de los tambores primitivos de cualquier selva del planeta. Quería enfatizar que la sustancia de la poesia es infinitamente diversa como para que se pueda hablar de poesía en general. Más aún, los poetas e§forzados

por mostrar una definición fiel y precisa, rigurosa y cristalina, sometida a metros y ritmos, tienen por objetivo evidenciar la extraordinaria complejidad de las reglas de la creación. Pero son la expresión de las exigencias. de una época y un gusto, no la poesia en general. Anota Octavio Paz en el mismo sentido

que'lo poético

es poesía en estado

amorfo; el poema es creación, poesia erguida. Sólo en el poema la poesía sg aísla y revela plenamente." Esta percepción de romántica raíz es, además de una oposición a las reiteradas versiones eurocéntricas del

arte, la afirmación radical de la diversidad. Octavio Paz es en El arco y la lira un ardiente defensor de la infinita capacidad expresiva y de las voces politonales de la poética. Entienile entonces que la poesía es capaz de constituirse en una moral distinta que se cultiva de espaldas a

la historia y a la moral de la oveja. Marcel Raymond sintetizó, desde 1933, la enorme variedad de las ópticas surealistas alrededor de dos propósitos: criticar con ácido la degradante condena moral de la vida social moderna y oponerse desde la raiz a una concepción positiva del universo. La poesia romántica y modema de habla inglesa fueron vetas fundamentales en la creación de la poética de Octavio Paz. La crí-

tica decanta y afina su experiemia poética. No sólo traduce, también dedica ensayos memorables a Ia vida y Ia obra de John Donne, T.S Eliot, Ezra Pound, D. H. Lawrence, Walt Whitman,, Kenneth Rexroth' Robert Frost, Williams Carlos Williams, E.E.Cummings y Elizabeth Bishop o lee con deslumbramiento a William Blake, Emereon, Wallace

e

Ma¡celino Menéndez Pelayo; Hisfor;¿..' Op.cit., p.89

Stevens, Hart Crane, W. Faulkner o Keats.


Exilio español y romanticismo alemán en la poética de Octavio Paz

advenimiento mismo de la historia. Y, para que Ia Historia resulte posible se la ha dado nombre a la Palabra". Para que la historia sea, el hombre,tiene la palabra. En su carácter de vehículo eficaz para el diálogo, la palabra es un bien para el hombre. Pero trasciende esa básica función instrumental para convertirse en "el primogénito de los bienes". Es simultáneamente, fundación y posibilidad de Ser. Es el más peligroso de los bienes, porque la Palabra es el peligro que más amenaza al Ser. Los yerros del lenguaje, la retórica artificial, la incapacidad de los unos para oír a los otros, la carencia de diálogo, conducen al extravío del Ser: "Peligro es amenaza que al Ser hacen los entes". Con Heidegger aprende que de la Palabra brota la fundación del Ser. Fundación que es primero consistencia y perma-

nencia para ser, un instante después, cuando "el tiempo se abre en sus dimensiones"; otra cosa: lo pasajero. Octayio,Paz, poca duda cabe de eso, mantiene los signos en permanente combate, en movirniento. Aprehende del romanticismo que "En cuanto nos. ekvamos al plano de lo absoluto se uniñcan todos los principios contrarios y se hacen idénticos todos los sistemas opuestos."l2 Nada mejor para referirse a las señas de la romántica (y nietzscheana) poética paciana. No los dioses,

mente antiguas, pertenencias la una de la otra, una

Detener Io permanente del vertiginoso caudal es fundar el Ser. La Poesia es justamente eso: la

fundación del Ser por la Palabra. Por ello el Dasein resulta de naturaleza poética y la historia encuen-

tra en ella, enfatiza Hólderlin y repite Heidegger, "el fundamento y soporte..." Una base de viento. En Aristóteles, visión diferente, la poesia ocupa un término medio entre Io tremebundo de Ia realidad necesaria que es la historia y la relación

con Io eterno, lo universal, lo idéntico de Ia.¡filosofía.La poesía entre la historia y la filosofía. La historia se ocupa de lo reql de hecho, de cómo ocurrieron loS sucesos. La poesía, en sentido contrario, de los deseos de otra realidad. La poesía es capaz, escribe Garcia Bacca, de crear las utopías más hermosas. En Aristóteles la poesía.elude, desde un esta-

y disyunciones de la filosofÍa. Es "un dominio neutral frente a

do de pureza,.las contradicciones

sino lo sacro: Ia voluntad de poder y el eterno retorno del ins-

ontología, metafísica, Iógica, ciencias..." Es

tante inspirado. El poeta rnexicano descubre que el diálogo de los hombres es, simultánearn€nte, permanencia y fugacidad. La palabra y los signos entramados'en su poesia, en sus ensayos, y en su crítica, aspiran, como el propio Hélderlin vislumbró, a "...hacer que Io celestial -- por,naturaleza pasajero-permanezca-" Robert Hozven, en un estudio publicado por El Colegio Nacional, no duda en identificar la obra de Octavio Paz con el espiritu del presente perpetuo (Cfr. Robert Hozven, Octauio Paz,

pureza del término medio que se caracteriza por

uiajero del presente, EI Colegio Nacional, México, 1994).

1a

ser ametafísico y ahistórico. Aristóteles le nombra "interpretación y vivencia optativa del universo.': El poeta es, en ese sentido, un homtire de deseos.

A diferencia del pensamiento clásico de Aristóteles, Friedrich Hólderlin piensa que la esencia de la poesia no es universal. Para Hólderlin la esencia de la poesia no es "... un concepto intemporalmente válido", sino histórico: el

y

tiempo de la indigencia. Cuando los dioses se fue-

abre las posibilidades al Ser, ofrece a Heidegger Ia posibilidad

Somos un diálogo desde el tiempo en que "EI tiempo es'l Desde que

ron y todavía no aparecen los nuevos. Concluye Heidegger: "la esencia de la poesía, tal cual Ia funda Hólderlin, es en grado sumo un acontecimiento histórico, y por ser esencia histórica es la

surgió el Tiempo, y se lo detuvo, sorr?os nosotros, desde ese momento,

única esencia esencial."

históricos. Y ambas cosas: ser an diálogo y ser históricos, son igual-

No el hombre sin rostro y universal. Por el contrario, el poeta o el filósofo como existencias individuales: Hólderlin para Europa y, agrega

El instante presente, que funde las dimensiones del tiempo de unificarse sobre lo permanente.

12

Oscar del Barco, "Seminario sobre la filosofia de Schelling. Segunda parte: "intuición

intelectual" y "éxtasis", en Nombres,Íevísta

de filosofla, año, MII, número 1l-12, octubre de 1998, p. 208. Publicación del área de filosofia del Centro de Investigaciones de la Fa-

oltad

i

y

la misma.ll

de Filosofía

y Humanidades, de Ia Universidad de Córdoba, Argentina.

t) Ibíd., p.27.


Miguel Angel Rodríguez

Garcia Bacca, Antonio Machado para Hispanoamérica. Ellos son en sus respectivas tradiciones, piensa García Bacca, la esencia de la poesía y los poetas de los poetas. En la introducción que precede Ia traducción dela Poétics

La filosofia se inicia como un desprendimiento de la

de Aristóteles, Juan David Garcia Bacca aborda, en debate con las ideas de Aristóteles, una de las preguntas que 0ctavio Paz adoptó como aguijón vital: ¿Cuál es la relación de la poe-

poesia pierde alguno de sus atributos proféticos; la

poesía. Y sólo hasta muy avanzado su desarrollo lo-

gra expresarse en sus propios términos y con total

independencia. Este divorcio no las beneficia: la filosofÍa su capacidad de contagio, su humedad espi-

ritual, su erotismo. De esa discordia, cáncer de la

sía con la historia y 1a filosofía? Serán Ios temas que Paz aborde en El arco y la lira: el poema, Ia revelación poética y

cultura moderna, nacen el furor abstracto y la compensadora ola de irracionalismo que luego se apode-

poesía e historia.

ra de las almas [...) Volver a ellos - se refiere a los

En una inteligente entreüsta hecha por Julián Rios, Octavio

presocráticos- es intentar la reconquista de esa per-

Paz reconoce que en sus primeras reflexiones sobre

la esencia de la poesía está la presencia "decisiva" de un ensayo primordial de Antonio Machado: La heterogeneidad del ser. Dice Paz que en El arco y la lira y en El laberinto de Ia soledad es notoria la influencia de sus reflexiones, no asi de su poesía. En Antonio Machado encuentra una pluralidad de voces en prosa, pero una sola voz en poesía. En cambio Pessoa, continúa Paz, contiene una pluralidad poética. En pocas palabras, "Machado pensó la pluralidad: Pessoa la vivió, la padeció... y este tema de Ia pluralidad de autores dentro de un autor y de poetas dentro de un poema nos lleva a la combinatoria y nos lleva a Renga." la Desde luego, seria una barbaridad ignorar la tradición mistica de la España del Siglo de Oro que representa una de sus fuentes de inspiración juvenil. Recuerdo aqui, por si hicie-

ra falta, que el romanticismo alemán contempla extasiado el misticismo español. Quizá habría que decir con Menéndez Pelayo que el romanticismo alemán no llega, sino que regresa a España. ¿Cómo inició Octavio Paz sus andanzas

?

Uno de los años más jugosos en sus diletancias por los campos de la f,losofia fue 1943. Los presocráticos y Heidegger, junto a los místicos españoles, serán motivo de profundas reflexiones dirigidas centralmente a diferenciar la poesía y Ia filosofía. Juan David Garcia Bacca está muy presente en estos ardilleos por las nueces y beilotas de lo absoluto. En Ia reseña al libro Los presocráticos. Jenófanes, Parménides, Empédocles, de la Colección de textos clásicos de la ñlosofía que tradujo, prologó y comentó Juan David y publicó el Colegio de México en 1943, Octavio Paz adelanta un pensamiento que sostendrá toda la vida:

dida unidad de visión que permite contemplar al mundo con ojos humanos, de poeta-ñlósofo y no de miope especialista.l5

EI miope especialista es el cientifico de las y distintas que analizando, destrozando, violentando su objeto de estudio, aspira a la verdad. La verdad reconstruida con los

verdades claras

trozos grises e inánimes de los miembros primero cercenados. Por el contrario, la unidad de visión del todo orgánico es una idea fundamentalmente alemana. Del romanticismo de pura cepa. ¿Cuál es el origen intelectual del poeta-fiIósofo? La presencia del poeta-filósofo

profeta es una idea del pensamiento fundacional del romanticismo alemán. George J. Hamann presintió la fusión como destino de la alta poesia. Friedrich Hólderlin sostiene que la idea de Belleza lo une todo. Asi escribe "..que el más alto acto de la Razón, en cuanto que ella abarca to-

y de que la uery el bien sólo en \a belleza están hermanados". EI filósofo, escribe Hólderlin, necesita Ia mirada estética del poeta. Con ella multiplica su das las ideas, es un acto estético, daQ

potencia. Los hombres carentes de visión poética son filósofos de la letra, jamás del espíritu. La

del espíritu será siempre una filosofÍa estética. Quién podria negar que un himno estético preside los ensayos históricos de Octavio Paz.

15

taCfr., La gaceta, Octavio Paz (1914-1999), Fondo de Cultura Económica, número 130131,

junio-julio de

1998.

y del poeta-

Octavio Paz, Los presocnitícos: Jenófanes, parménides

y

Empédocles,

en El hijo pródigo, ai,o I, núm. 7, octubre de 1943, pp. 60-61. y en Obras Completas,t..l3, Misceldnea l. Primeros escrifos, Fondo de Cultura Económica, México, 1998, p.330.


la poética de Octavio Exilio español y romanticismo alemán en

Paz

parte de Ia reacConviene aqui recordar que una buena Emmanuel Kant' de ción romántica se fraguó contra la ética su maestro Schiller' enEl debate de HÓlderlin, igual que el de de Humanidad y Essanaba sus cuentas alrededor de la idea de imperativo tado que Kant terminó por elevar a la cate$oria del acto libertad la categórico. Ni para Goethe ni para Schiller al orden jurídico o estatal' La naestético debia subordinarse libertad' n¡raleza del arte perdía con ello su anhelada

del Estado' la Los románticos afirmaban, por encima

voluntad palpitansacralización del Yo parte de la naturaleza, un texto fundarr que primero, antes que conocer' siente' En ar$umenta que se pues mental, aunque de autoría polémica' las ideas de HÓlderlin' queda l,o redactó Schelling inspirado en escrito Io siguiente: toda en el porvenir se remite a -.-una ética.Puesto que la metafisica postulados prácticos ha dado la moral (de lo cual Kant con sus dos s,itlo

w

ejemplo, no

ha

cosa agotado nada)' esta ética no será otra

o' lo que es 1o mismo' de que un sistema completo de todas las ideas la postulados prácticos' La primera idea es' naturalmente' todos los

una esencia absolutamente representación de mí mismo como de

li-

hre.Conlaesencialibre,conscientedesí,salealaluztodoelmundo

-salealaluzapartirdelanada-laúnicaverdaderaypensable c¡eación a

paúir

de

la

del nada"'De Ia naturaleza llego a la obra

hombre.Laideadelahumanidadprimero_quieromostralqueno algo mecanico' como tampohay idea de Estado,porque el Estado es lo que es objeto de libertad se co hay una idea de una máquina' Sólo 16 allá del Estado! llama idea. iTenemos, pues' que ir más

Ia fuerza motriz posible la amorosa reunión entre el Uno El retorno del poeta y el artista a la

pio de comunión con lo Único,

qr. h"." y el Todo.

dioses' es edad de oro, en que eran iguales a Ios a la perdiun acto estético, Belleza es el pasaporte unidad, "...e1 primer hijo de Ia belleza humana' da

rejuvenece de la belleza divina, es el arte' En él

de la beFinalmente Ia idea que Io une todo' la idea la palabra en su sentido más alto' plató-

del hombre como de Hólderlin, en que defiende la libertad

lleza, tomada

condicióndeexistenciadelaldea,yqueesConsideradocomo severaprograma del romanticismo alemán' critica

alto acto de la nico. Estoy convencido de que el más es en cuanto que ella abarca todas las ideas'

primer

Razón,

como engranajes del Esmente la idea de tratar a los hombres ..... Sental los principios tado. HÓlderlin quiere, aSí lo expresa, y desnudar hasta la para una nueva historia de la humanidad' Constitución' Gopia aoa" la mísera obra humana del Estado'

bien sólo en un acto estético, y de que la uerdad y el

tiene que pola belleza están hermanados' El filósofo poeta' Los hombres seer tanta fuerza estética como el de la letra' sin sentido estético son nuestros filósofos estética'r7 La filosofia del espiritu es una filosofia

bierno, Legislación"'

Elpoetaexaltalalibertaddetodoslosespíritus..queporbuscar fuera de f:¡n en sí el mundo intelectual y que no deben princií ni Dios ni inmortalidad"' En Hólderlin la Belleza es el

É Friedrich

üctfuil.

Hólderlin,

Madrid, 1976, pp. 29-30. TraProyecto, en Ensalos , Hiperión,

Marzoa' pr€sentación y notas de Felipe Martinez

y

divino"' Escuse perpetúa a si mismo el hombre chemos a Hólderlin:

medular En este Proyecto (Die iilteste Sistemprogram'|7g5)

d

es

esLa riqueza espiritual proviene del sentido con tético. Ni la historia puede ser comprendida

t7

lhid.,p.30.


Miquel Ángel Rodríguez

é1. La oscuridad es el ñn de quienes sólo se limitan y las estadisticas. Escribe Hólderlin su verdad: "La poesía recibe de este modo una más alta dignidad, vuelve a ser al final Io que era al principio -maestra de la humanidad,

hay perfección, ni vida. La pregunta de Hólderlin es reveladora: "¿Tiene que perder en habilidad de la fuerza y del sentido lo que gana en espíritu comprehendente? ¡Ninguna de ambas cosas es

pues ya no hay filosofia, ya no hay historia, sólo Ia poesia so-

nada sin la otral"ls Octavio Paz supo que el placer de la poesía habia que trascenderlo con el

riqueza sin a los datos

t¡revivirá a las demás ciencias y artes."l8 Estas enseñanzas alumbraron, con otra dimensión, Ia poética y la prosa de 0ctavio Paz. En Hólderlin mitología y filosofia se confunden para alcanzar la perpetua unidad. Se debe Ilegar a una nueva mitologia, hasta ahora inédita, que preste servicio a las ideas. Es deci¡ una mitología de la razón: "Mientras no hagamos estéticas, es decir mitológicas, las ideas, ningún interés tienen para el pueblo, e inversamente: mientras Ia mitología no sea racional, el filósofo tiene que avergonzarse de ella. Así tienen finalmente que darse Ia mano ilustrados y no ilustrados, la mitología tiene que hacerse filosófica para hacer sensibles a los filósofos." Mito y Poe-

entendimiento riguroso de las formas poéticas. Si Martin Heidegger pretende identificar "la esencia universal de Ia poesía" en la "constante...determinación poética de poetizar sobre la esencia de la poesia" de Hólderlin, el poeta mexicano pensó en el Cántico espiritual de san Juan

re Estas ideas eran materia de reflexión

y polémica entre los filósofos

alemanes de finales del siglo XMII. En un sabroso ensayo de Friedrich Schiller, Soüre la Gracia y la dignidad Í1793), escribe lo que el concepto de lo bello en La citica del juicio de Kant le produjo: 'l..es verdad que

la razón, al filosofa¡ puede atribuise el mérito de pocos descubrimien-

sia. Poesía y filosofía en convulsiva comunión.

tos que la sensibilidad no haya adiuinado ya oscuramente y que la poe-

Juan David Garcia Bacca escribe en su comentario "Poeta y Pueblo" que la colectividad humana se transforma en pueblo

sía no haya revelado." Abí mismo sostiene de la gracia, que es belleza

hasta que han logrado "poblar todo, hasta Ia tierra

-

sus rios,

montañas, cuevas, bosques, picos, árboles...-, de leyendas, histo-

rias, mitos, apariciones, fantasmas, poemas, música, religión..." La idea es encontrar un tono que permita al poeta, con su voz, con su palabra, poblar la tierra: "...hacer habitable Ia tierra."

No ofuo es, me parece, el programa paciano que con hilo inü,sible o apenas perceptible teje la paradójica coherencia de su poética

y de sus ensayos: poesia y mito

se entrecruzan flnamente no

en movimiento y sólo existe en la libertad de voluntad, es incompatible con la representación de la obligatoriedad, del imperativo kantiano. Por supuesto que las ideas de Schiller tuvieron respuesta. De la gracia y el concepto del deber como contradictorios,

Kant reco-

noce sin disgusto que Ia razón asiste a Schiller. Asi escribe "...que precisamente por su dignidad, no puedo adjuntar ninguna gracia al concepto de deber. Porque éste implica la coacción incondicional, con la que Ia gracia se halla en contradicción diametral. La majestuosidad de la ley (igual que la del Sinai) inspira veneración (no miedo, que re-

pele, ni tampoco estímulo, que invita a la familiaridad), y ésta despierta respeto en el subordinado hacia su superio¡ más en este caso, puesto que este último se sitúa en nosotros mismos, provoca un sentimiento de lo sublime de nuestro propio destino que nos entusiasma más que todo lo bello."

sólo en su poesía sino en obras como El laberinto de lq soledad.

Friedrich Hólderlin no oculta su esperanza. Escribe que sólo con la fusión de poesia y filosofia terminará el desdén con el que los sabios y los sacerdotes miran al pueblo. "¡En-

Schiller había expresado su desacuerdo con que Ia esfera de la moral pudiera estar subordinada

a'la

representación de la obligatoriedad."

Emmanuel contesta situando el Yo como suprema ley, la sustancia que nos provee del sentimiento de lo sublime. Lo sublime heroico, afanes de comunión con la utopia, que nos entusiasma más todavía

tonces reinará universal libertad e igualdad de los espíritus!"

que lo bello. ¡Vaya fe en la humanidad, Ia de Kant!

Esa será la nueva religión, la más girande de Ia humanidad.

Ese sentimiento sublime que resulta de Ia apropiación de un Yo

Hólderlin piensa que Ia poesía lirica es el sentimiento que se enamora de si mismo y delira ardiente por los cielos: tiene una apariencia ideal, pero una significación ingenua: "Es una metáfora

-que

se

continúa- de un sentimiento." Cree que el temperamento

de Ia intimidad debe ser al mismo tiempo 1espuela

y rienda'i

La

pura "ola de irracionalismo" arrasa con Ia rectitud, la claridad y la delicadeza.

El goce de la pasión

tB

lbid.,p.30.

es

bello, pero sin entendimiento no

libe-

rado de sus fantasmas y supersticiones, un hombre independiente de juicio, representa para Kant Ia conquista de la virtud. La virtud es concebida por Kant como "...1a sólidamente fundada disposición men-

tal

de cumplir correctamente el deber". Esta virtud, escribe Kant sin tembla¡ por sus consecuencias es más beneficiosa que todo Io que pueda ofrecer la naturaleza o el arte en e[ mundo." Para Kant el temperamento de Ia virtud es valiente y alegre, mira hacia el futuro. EI temple del esclavo, sumiso, encogido

y abatido mues-

tra un odio encubierto hacia Ia ley. El temperamento virtuoso es un corazón alegre de cumplir Ia ley y el deber, ahi está el origen de la simpatia por Ia ley. Cfr., Friedrich Schiller, Sobre la gracia y la dígnidad, Editorial Icaria, España, 1985. La traducción se basa en Juan Probst y Raimundo Lida. El texto que Kant publicó para polemizar con Schiller se llama "Sobre el tratado de Schiller de la gracia y la dignidad" y va de la página 161 a la 166. Está provechosa polémica fue traducida por Angela Ackerman.


Exilio español y romanticismo alemán en Ia poética de Octavio Paz

de la Cruz a la hora de ofrecer su primera respuesta a la pregunta por la esencia de la poesÍa. En san Juan de la Cruz encuentra la primera respuesta a su interrogiante: Si es posible Ia

blasfemia."20

comunión universal de la poesía. Francisco de Quevedo, el heresiarca, Ie responde en sentido contrario, que es estéril todo mego y todo grito. Poesía de comunión y poesía de soledad.

de manera inconsciente, produce anti-historia. El

En 1943, en junio para ser precisos, dos meses antes de Ia critica que Octavio Paz escribiera de Ios presocrdticos de Garcia Bacca, la editorial Séneca organizó un debate en torno a la poesia, la mística y la filosofía. La figura central fue san Juan de la Cruz. El poeta, que tenía entonces 29 años, fue invitado por José Bergamín. Participaron en esa reunión los más proñrndos pensadores de la cultura hispanoamericana, por aquel üempo viviendo en México: José Bergamín, Enrique González Martinez, José Gaos, David Garcia-Bacca (que trabajaba entonces en la traducción de Hólderlin y la esencia de la poesía, de Martin Heidegger publicada en 1944 por Ia propia editorial Séneca), Eduardo Nicol, Julio Jiménez Rueda, José Luis Martinez, José M. Gallegos y José Vasconcelos. I-as ideas que Octavio Paz expone en ese debate abordan a

la mística como el ansia amorosa de comunión. Piensa en el cros de origen agustiniano que conduce a la unidad con Dios. Dice que el logos del místico es la fe, y Ia comunión se en§rentra volviendo los ojos hacia Ia teología. La filosofía, por su parte, es el logos que pretende la trascendencia en la recon-

Octavio Paz sostuvo reiteradamente, como Schiller y Hólderlin, la idea de que el poeta, aún poeta "expulsado de 1o común de cada día" al tiempo y al espacio del juego de la poesía. El tiempo de la poesia resulta, entonces, un tiempo a destiempo con la historia. El poeta es un exilado del tiempo. Juega en su apartamiento, en la expulsión del tiempo lineal, como ocurre con el Empédocles d,e Hólderlin, a la comunión con la Naturaleza. Empédocles renuncia a vivir con los hombres que lo amaron primero y condenaron después: se'arroja al volcán Etna en busca de la verdadera vida. El suicidio como ejercicio de liberación interna. El poeta es la subversión más herética de la modernidad: ser cada uno uno mismo. Acción singular. Las revelaciones interiores de la poesia separan a los hombres de la sucesión normal de los acontecimientos hacia un tiempo "recién nacido".2r El perpetuo presente. El regreso a la función central de la existencia, que en palabras de Novalis es la contemplación creadora, conduce a los poetas "a la verdadera fruición en que el ser

cfiación con el Ser. Para eljoven poeta son los medios del conocimiento y las actitudes las que diferencian a uno y otro. En el filósofo el medio de conocimiento es la abstracción y la ruluntad de poder: apoderarse de la realidad. El mistico es la fusión amorosa con lo concreto y personal: *Ia relación entre el místico y Dios es una relación erótica, c$o €s, privada y personal, y no una relación con entidades ¡hsúactas." José Gaos observa con simpatía las ideas de Paz, que fluyen haciendo coincidir al poeta y al mistico en su ori-

se fecunda a si mismo."

tpn Írmoroso, sólo que el místico siente sin Ia necesidad de Ia

20

rrpresión ![ue, como es sabido, distingue al poeta. Muchas

se publicó en

de

cstas ideas ya habian sido ensayadas por Maria Zambrano.

El mistico tiende al lenguaje poético porque su objeto es sobrenatural y la metáfora es su natural forma de expresión. Ia conclusión de la participación de Paz en este debate es una dave fundamental para entender Ia definición de su poética. El lenguaje del mÍstico y el poeta no pretenden la explicación o d logos filosófico. Su expresión es sagrada y buscan el contag¡ftr

de los sentimientos por la palabra. MÍstica o profana la poe-

sia no quiere convencer de nada, es una "plegaria ...o una

Friedrich Schiller habia enseñado a Hólderlin que el poeta habita una sucesión temporal dis-

tinta. El acto estético es, para.schiller, Ia experiencia de completud del tiempo. La supresión del tiempo en el tiempo evoca Ia presencia de lo

divino en el hombre. De los himnos de Tubinga

Poesía, místíca y filosofía, debate en torno a

sat Juan

de

la

Cruz,

El hijo pródigo, núm 3, l5 dejunio de 1943. 2t En El arco y la lira, su primer libro de poética, el autor más citado es Novalis. Ni siquiera Baudelaire, el poeta más influyente de su obra, alcanza la importancia que "la flor azul" del alemán despierta en el poeta mexicano. Eran la seducción de la luz mística de la luna, Ia ad-

vertencia de Ia noche y la vida verdadera del sueño las enseñanzas que quedaban grabadas en Octavio Paz. Pero también la idea de un tiempo poético diferente al curso de la historia.

0ctavio

Paz incluso reconoce en El arco

"...muchas de las ideas de Baudelaire

y

y la lira explicitamente

que

de los simbolistas franceses se

encuentran ya en Novalis y en otros poetas y filósofos alemanes. Ale-

mania era una atmósfera cultural ." Cfr. El arco y la lim. El poema, la rerclación poética, poesía e historia, Fondo de Cultura Económica, México, 1956, p. 83.


Miguel Ángel Rodríguez

(l7go-1794), que cantan y cuentan los principios heroicos que habitan y mueven a Hyperion, el Himno al amor es revelador:

para la acción. Pero al tiempo sabe que el testimonio de su "realidad de verdad", a su lenguaje

y libertad de voluntad unidas, habitan el transcurrir de Ia historia. Aunque a contracorriente

Poderosos gracias al amor, nos despojamos de las ataduras

y los ebrios espiritus

se abandonan

a las estrellas, libres

y grandiosos'

Con el juramento

griegos. El héroe que roba al Padre sus rayos para darlos a los hombres. Hurto del fue§o sa-

y el beso olvidamos

grado y, simultáneamente, origen y consecuencia

El cansino ritmo del tiemPo

Y el alma

se

el

poeta vive un tiempo histórico: entre los dioses y Ios hombres. El entre abisal del Yo trágico de los

de las permanentes incompatibilidades y/o ambi-

vincula atrevida

güedades entre la historia y la poesía. Len$uaje e

a tu placer, infinitud.22

Historia. El Amor crea paraÍsos y conduce a la alegría de la inocencia, el amor pone alas a las espaldas de los esclavos: es un estado divino del alma que ignora Ia vulgaridad del tiempo. El

olvido del tiempo en el sentimiento de infinito que nos regala el beso creador. El amor es fuente de sabiduria e inmortalidad. Es el instante estético. Los himnos de Tubinga son el programa heroico-trágico de los griegos, la resurrección de los dioses

En suma, con Garcia Bacca sabe que poetizar es fundar al Ser en palabras: "no hay cimiento/

ni el aire ni el viento/ Bogadora." Entiende que Ia esencia de la poesía es metafísica: "saber inventar nombres que funden y asienten en la palabra el Ser y la esencia de las cosas." Fundar

paganos y la fidelidad a la belleza que nos conduce hacia "una vida eternamente joven". No sobra decir que Schiller encuentra la belleza Iejos del campo de la razón teórica, "porque es independiente de los conceptos': No obstante, debemos buscarla enlafamilia de la razón y sólo queda la razón práctica, el escenario de la libertad.23 EI arte es para Schiller el hijo de la libertad creadora,

sin ella la Gracia y Ia Belleza son impensables. El tiempo en Schiller más que trascendente es antropológico o existencial: es una condición de existencia de nuestras intuiciones y/o representaciones.

0ctavio Paz lee entonces, de la mano de Juan David García Bacca, los signos, y comprende que hacer poesía es, como escribe Heidegger, un hablar y nombrar "inofensivo e ineficaz"

22

Friedrich Hólderlin, Los Himnos de Tubinga,, Ediciones Hiperión, Madrid,1997, p. 53.

Traducción y estudio introductório de Carlos Duran y Daniel lnnerara§. 23

Friedrich Schiller escribe que "La razón práctica hace abstracción de todo conocimiento y se ocupa sólo de determinaciones de la voluntad, de acciones internas. Razón práctica

y determinación de la voluntad a partir

de la pura razón son una misma

cosa'

La

forma de la razón práctica es la cohesión inmediata de la voluntad con representaciones de la razón, es decir, Ia erclusión de todo princípio erterno de determinación; puesto que aquella voluntad que no está determinada por la mera forma de la razón práctica viene deteminada desde el exterio¡ de manera material, heterónoma. Así pues, adoptar la forma de la razón práctica e imitarla, significa simplemente no estar determinado desde el exterior, sino por sí mismo, estar determinado de manera autónoma. Cfr. Friedrich Schiller, Kalli¿s. Cartas sobre la educación estétíca del hombre,Ed. Anthropos, Barcelona, 1990. p. '15. Traducción y notas de Jaime Feijóo y Jorge Seca'

sobre el aire, sobre el espiritu en movimiento que son las palabras. Desde luego, Ia metafÍsica de Ia poesía no es observable de una manera cla-

ra

y distinta. Más aún, su intento, interpreta

García Bacca a Heidegger, es Ia amenaza que al Ser hacen los entes.

Y quizá Io más trascendente, que poetizar

es

dar nombre a los dioses, es sentir Ia dimensión divina del mundo. La poesía, dice el filósofo espa-

ñol, es lenguaje en flor. Flor que alude al tiempo presente, ni es raíz pasada ni es fruto futuro. Es instante divino que se continúa a si mismo.


Exilio español y romanticismo alemán en la

Morío Zumbrono: lenguoje en flor

Otra obra que acercó a Octavio Paz a los románticos alemanes fue la de María Zambrano. El iibro que durante el cálido otoño de 1939 nació a las riberas del lago de Pátzcuaro, Filosofía t poesía, fue leído por el joven de Mixcoac con interés y provecho. El primer capitulo de ese bello ensayo, recuerda la au-

tora, fue publicado en la revista Taller, "fundada y dirigida por mi desde entonces amigo y admirado 0ctavio Paz." María Zambrano, necesario tenerlo presente, es la filósofa de mayor vocación literaria entre los exiliados espafloles.

joven poeta la conoció en Valencia, durante su primer viaje a Europa en 1937. Juntos firmaron un desplegado de apoyo a André Gide, condenado entonces por los comunistas por sus juicios críticos contra la URSS. Era el Segundo EnEl

cuentro Internacional de Escritores Antifascistas. Octavio Paz tenía 23 años. La filósofa malagueña expone que los motivos de su libro

parten del reconocimiento de una carencia: ni el poeta está completo sin la filosofía, ni el filósofo puede entender la totalidad de lo humano sin la poesia. El hombre concreto de Ia poe-

sia y el hombre universal

de Ia filosofia: "la poesia

ica de Octavio Paz

también el de la vida." El filósofo va tras Ia unidad, le aterra la heterogeneidad de las apariencias. El ser resulta asi una identidad. Existir es primero una consistencia permanente. El filósofo quiere Io uno y el todo.

Por su parte la poesía es afin a la música, no en balde en la tragedia griega vivian unidas. Es en Ia música, dice Zambrano revelando su insus-

tituible Nietzsche, donde la poesía encuentra su imagien de unidad. Pero es una unidad compuesta de "fugaces instantes. No ha necesitado el músico

echar mano de un ser oculto e idéntico a sí mismo, para alcanzar la transparente e indestructible unidad de sus armonías... es una unidad de crea-

ción; con Io disperso y pasajero se ha construido algo uno, eterno." De la misma manera, el poeta trata con palabras e imágenes de apresar la fugacidad. Pero se trata de una frágil identidad, es un espacio

infinito que no atiende a los conñnes y

a

las permanencias. EI poeta no quiere el todo, sino

es

"...cada una de las cosas sin restricción, sin abs-

encuentro, don, hallazgo por gracia. La filosofía busca, requerimiento guiado por método." Pero desde Platón, quien encabezó la toma del poder del pensamiento, la poesía fue condenada a

tracción ni renuncia alguna. Quiere un todo desde el cual se posea cada cosa, mas no entendiendo

merodear su locura rebelde en los arrabales de Ia historia. Asis-

por cosa esa unidad hecha de sustracciones." La realidad poética, y aquí Zambrano recuerda a

timos al imperio de la razón.

Fichte, constituida por el ser y el no ser:

María Zambrano se propon( definir los términos del conflicto entre poesÍa y pensamiento y, al mismo tiempo, vislumbrar el horizonte que, §uiado por el sueño de la reconciliación y un obstinado amor, nos lleve "a un mundo nuevo de vida y

El poeta saca de la humillación del no ser a lo que en

él gime, saca de la nada a la nada misma y le da nombre

y rostro. El poeta no

conocimiento." Busca develar las raíces, las zonas oscuras don-

cosas que hay, unas sean,

de nacen ambas. Quiere contestar dos pre$untas: "¿ Y cuál de las dos necesidades es Ia más profunda...? ¿Cuál Ia más impres-

y lo que no hay, llegue a

cindible?" El pensamiento no se conforma con el regalo de la naturaleza. La admiración extática del poeta frente a una hoja dsprendida, flotando en un río, no pretende más que la fidelidad al encuentro con Io inmediato, al asombro del mundo. El pensamiento, en cambio, persigue la ruta de Ia verdad trabajo-

lo idéntico, la Idea. Parménides dirif. En palabras de Zambrano, el filósofo abandonó "la superficie del mundo, la generosa inmediatez de la vida, basando su

sa, lo permanente,

ulterior posesión total, en una primera renuncia...La vida, las

se afana para que las

y otras no lleguen a este

privilegio, sino que trabaja para que todo lo que hay ser.

El poeta no teme a Ia

nad.a.24

La verdad que el poeta ama es diferente de la

verdad homogénea, universal y excluyente que Ia razón pregona. La soberbia de Ia filosofia se nutre del logos de identidad conceptual. María Zambrano escribió que la poética es "un saber de experiencia", pero es una experiencia no traducible a universalidades. "Es la experiencia de

cosas, serian exprimidas de una manera implacable, casi cruel. EI pasmo primero será convertido en persistente interro$ación;

la inquisición del intelecto ha comenzado su propio martirio y

2a

Maria Zambrano, Filosofía y poesía, Fondo de Cultura Económica, México,1993, p.22-23.


Miguel Angel Rodríguez

algo que no ve consumado en la ciencia su anhelo, en el que la ciencia no ha reparado, tal vez porque no iba a saber vencerla, y la aparta a un lado porque no sabe qué hacer ante ella. Y esto que la ciencia no sabe reducir, son ciertos estados de Ia vida humana, ciertas situaciones por las que el hombre pasa y ante las cuales la fuerza enunciativa de Ia ciencia no tiene ni fuerza ni valor." La humildad de la poesía proviene de su sentido de indigencia

y fragilidad, de la espontaneidad con la que el poeta

La poesía, dice Zambrano, es el pecado de la carne hecha palabra. Nada más contrario a la naturaleza del alma que se deriva del espíritu plató-

nico. El alma en parentesco con lo divino, lo inmortal y lo eterno. Para Platón el cuerpo resulta la cárcel del alma. La liberación y salvación del alma es, como puede fácilmente entenderse, la negación y renuncia al mundo pasional del cuerpo.

contempla admirado el mundo que se le resala: "...e1 poeta no tiene método...ni ética."

En Maria Zambrano, como se sabe, la mayor presencia en su definición filosófica la constitu-

Por ello Platón proscribió, en La rcpública, a la poesía como sustancia falseadora de Ia verdad y, sobre todo, de la justicia, máxima virtud platónica. La poesia, al concebir, con Heráclito, al ser como contrario, engendra la mentira. La poesia, escribe Platón siguiendo a Parménides, al escapar al se¡ al eludirlo, confunde y traiciona la razón. Nos dice Zambrano: "Lo que no es razón -para ellos-, es mitología, es decir, engaño adormecedor, falacia; sombra en la pétrea pared de la caverna." La palabra sin el logos es licor de la embriaguez y es

yó el pensamiento de José Ortega y Gasset. La razón vital permanece en su obra y, al mismo

la

creadora de dioses nuevos y antigiuos. En el delirio se alcanza la vida y la iluminación, mientras el poeta se consume canta su esclavitud a Ia palabra. Delirio que ignora y mira con indiferencia las verdades del logos y sus altares Para la poesia Ia vida no es esperanza redentora, sino deli-

rio y entusiasmo. El poeta, a diferencia del déficit del filósofo, Ileva en sí una carga a la que es fiel perpetuamente. La sustancia enigmática que habita al poeta y a la que es leal aunque no la comprenda. El poeta "se siente morada, nido, de algo que le posee y arrastra. Y una vez consumada esa entrega de sí, el poeta ya no puede querer otra cosa." por ello María Zambrano polemiza con Alfonso Reyes. La famosa ,,Carta abierta a Alfonso Reyes sobre Goethe" es clara al respecto. Contra Ia figura olímpica de Goethe, que Alfonso Reyes admira como ejemplo de vida intelectual, en Ia medida que lo

suyo es la renuncia, María Zambrano opone las figuras de Hólderlin y Nietzsche. El espiritu heroico-trágico de los poetas, que por el exceso de sabiduría se pierden en las tinieblas, en la locura y la muerte. Nunca perdonó Ia filósofa de Málaga, siguiendo

a

Ortega

y

Gasset, que Goethe haya renunciado

a seguir viviendo como náufrago, en lugar de acogerse a la comodidad de Ia corte de Weimar.25

tiempo, como ocurre con la huella de los grandes maestros, desaparece para dar lugar a su genuina reflexión. María Zambrano afirma su propia personalidad. Le preocupan a Zambrano los saberes del alma

y piensa, junto al agustiniano Scheler, qué

del "orden interior" del alma. La conciencia ¡omántica es detalladamente explorada en un en-

sayo de 7934 (Hacia un saber sobre el alma) , sostiene ahí la extrañeza del alma humana para las luces de la razón. También la irreductibilidad de la naturaleza a fórmulas matemáticas. Se trata de "descubrir esas razones del corazón, que el

corazón mismo ha dad,o aprovechando su soledad y su abandono." Para la escritora malagueña Ia escritura era la forma más inteligente de defender,la soledad, es ahi, en el aislamiento, donde el escritor se inunda de la sed de verdad. En esta soledad sedienta la verdad aún oculta aparece,

y

es ella, ella misma,

la que requiere ser puesta de ma-

nifiesto. Quien ha ido progresivamente viéndola, no la conoce si no la escribe,

y la escribe para que los de-

más la conozcan. Es que en rigor, si se muestra a

é1,

no es a

en

é1, en

cuanto individuo delerminado, sino

cuanto individuo del mismo género de los que deben conocerla, y se le muestra a él su soledad

y ansia,

su

acallamiento de la algarabía de las pasiones. 25

Cfr. "Carta abierta a Alfonso Reyes sobre Goethe", E¿ nacional, México, 23 de septiem-

bre de 1954.

el

racionalismo predominante en la filosof.ía durante los últimos siglos es Ia causa de la ignorancia

Pero no es a él a quien se le muestra propiamente, pues si el escrilor conoce según escribe,

y escribe ya


Exilio

e

ol y romanticismo alemán en la

pa.ra comunicar a los demás el secreto hallado, a quien en verdad se

muestra es a esa conjunción de una persona que dice a otra, a esta comunicación, comunidad espiritual del escritor con su público'26

El conocimiento poético no es posible si Ia soledad es derivada del aislamiento ambicioso de la realidad. La filósofaescribe, con ecos hÓlderlianos, que "...a quien prefirió la pobreza del entendimiento, a quien renunció a toda vanidad y

¡mta

m sc ahincó soberbiamente en lle$ar a poseer por la fuerza Io Se es inagotable, lo que nos rebasa, a ése la realidad le sale ¡l encuentro, y su verdad no es nunca verdad conquistada, rrcrdad raptada, viqlada; no es alezeia, sino revelación graciosa y glatuita; razón poética."27 El tema tiene historia y había

tica de Octavio Paz

Zambrano, fechado en 1964 y publicado por la revíslaVuelta en julio de 1995 (núm-, 224),la escri-

tora malagueña enlaza los nombres de Luis Cernuda y Octavio Paz en una sola búsqueda: la raíz del hombre. No es la influencia de uno sobre otro, advierte, el "íntimo parentesco" reside en Ia

misma desalmada realidad contemporánea que los obliga a descender a los infiernos, al laberinto de sus propios infiernos. Más aún, piensa que toda la obra poética del mexicano debiera llevar el nombre de aquel poemario temprano de Octavio Paz. Rqíz del hombre. La persecución de lo humano hasta los intestinos del Orco. Escribe Zambrano:

¡ido abordado por Schelling. HÓlderlin defendia la libertad ¡u la soledad.de la escritura.

Desde el Romanticismo se han ido verificando diver-

Fn una carta que Schelling Ie envía a Hegel, Ie habla, por qituplo, de la necesidad de realizar la destrucción de Ia persoElidad para poder "pasar a la esfera absoluta del ser"' También t&re el alemán Ia destrucción de la filosofía teórica. El medio

sos descensos a los

infiernos; infiernos del alma as-

fixiada, de lo no dicho, de lo imposible de expresar, de la blasfemia misma...En todo caso, una

los infiernos

visita

parece obligada; una larga, lúcida

a

visi-

lleat para pasar a la esfera absoluta del ser es la intuición intefcctual, pues carece de objeto y es intuición de la nada' Como ya dijimos, Max Scheler fue uno de los autores pre-

tá a todos sus laberintos infernales donde el bien y

fcridos de María Zambrano. Comprende el Eros cdritas y el Eros cupidifas que de san Agustín llega a Scheler' En san Agustín el amor es "la ley de gravedad del espíritu, que Io lleyará adonde le lleve su amor' como su peso al cuerpo: Ifa

se

crrim, hdbeas pondere sicut animus amore fertur quocumque frtur- Más que en el conocimiento en el amor reside Ia mo-

ralid¡d: amar lo que se debe amar. En Max Scheler la definición de la virtud aparece como un orden de amor. San Agustín escribió: definitio breuis et uera úrtutis: orilo est amons. Ordo amoris es el libro de Scheler'28 Ia poesía en Zamtlrano es, por obra del amor, reconciliación'

Ie unidad perdida se restaura con mayor irrlegridad aún que I tn la metafisica. En un texto inédito encontrado en la''Fundación María

el mal presentan otras caras, y todo parece intercambiable; donde Ias definiciones racionales y establecidas pierden su vigencia; donde.todo lo que sabe se olvida, porque

lo olvidado vuelve y

se pre-

senta en una memoria continua, sin pri¡rcipio, ni fin:

la ñlósofa observa en El lqberinto de la soledad. Es un sueño lúcido en el Ese es el viaje que

que se funden, como ocurre con Dante, la poesia y la f,losofia. En pocas palabras, es un sueño que

palpita de vida en la vigilia, la pretensión de esclarecer la oscuridad sin alumbrarla: "...donde resi.de la verdad de nuestra vida; el lugar de nuestro infierno, que,es el mismo de nuestro paraiso'" Es

un Iugar que sólo una poesia atravesada de pensami€nto, como la de Paz y Cernuda, y como la .,.escritura de ella misma, pueden alcanzar: poesía

É

Zambrano, "Por qué.se ¡5q¡ils:; publicado en Revisfa de Occídente, abril-junio y citado por José Luis Abellán en El etílío filosófico en América. Los transterrados

llría

I9f,l

tb tg3g, Fonrlo de Cultura Económica, México, l99B'pp'262-263' y poesía, Fondo de Cultura Económica' 'Xaria Zambran o, Fílosofía

y filosofía en comunión. María Zambrano identifica al infierno de la soledad como un mal de nuestro tiempo que ini-

México' 1993' p' 99

'hracomprendermejorelsignificadodelavirtudenSanAgustínysurelaciónconlaltbfiadeMaxSchelerrecuníaunensayomemo¡abledeAntonioGómezRobledo,I¿éfía ile stn Agustín, publicado originalmente en Dianoia, año l, núm' 1' UNAM/FCE' kkT, 1995, pp.236.260. Ese elocuente tejido de ideas y sentimientos luego fue incluido adprimertomodesusOüraspublicadasporElColegio

Nacionalen200l'pp'284-318'

yüel¡¿, Maria Zambrano, "Un descenso a los infiernos", en revista núm. 224.,julio de 1995, México, p. 16.

2e


Miguel Ángel Rodríguez

ció, en el Renacimiento, con la propia pasión persecutoria de si mismo. Con el conocimiento sistemático que se olvida de las otras dimensiones del ser. Las expresiones de lo sacro, donde ni lenguaje ni ciencia penetran. Asi escribe que sólo un acercamiento poético a "las más íntimas capas del ser", a la

que la poesía pensamiento de Octavio Paz nos revela

raiz, puede cesar con esta radical an$ustia de soledad que el hombre contemporáneo padece. Y vuelve los ojos a la obra

laberinto de la soledad.

el secreto laberinto. Y asi encontramos que es poesia, poética, la acción: filosófico, el hallazgo.".Descender a los infiernos exige una inteligencia en estado de gracia. Así, esa pura transparencia que nos ofrece El

Filosofía y Poesia en unidad nos presenta este Iibro de un poeta, cuya poesia ha estado siempre traspasa-

poética del mexicano:

da de pensamiento... El laberinto de la soledad es un

Iibro de ñlosofia ofrecido poéticamente.3r

Octavio Paz, en su obra poética, se ha aproximado a esta raiz y, asi, ha tenido que realizar esa ascesis dificil para un poeta, que es librarse de las imágenes. Las imágenes en esta ocasión llevarían consigo la

caída en aquello que se queria evitar: en el narcisismo. La poesia de Octavio Paz, su acercamiento

alaraiz

de1 hombre, ha sido

una aven-

tura llevada a cabo por una poesia desnuda, que rechaza cuanto le

es

Para María Zambrano el libro de Octavio Paz está escrito con naturalidad, no es el frio mundo de las causas y los efectos, menos de los conceptos con aspiración de sistema. El laberinto de la

de la poesia en

soledad está escrito con "categorías de vida", expresión de lo sagrado. Un templo vacío, sin dioses, es la soledad que carcome Ia vida del hombre

idioma castellano, donde esta aventura de la soledad del hombre no

moderno. En el descenso a los infiernos Octavio

posible, la imagen como fruto último y que es aspiración profunda al pensamiento. Raro momento de la poesía, no señalado aún que sepamos,

y que constituye algo muy esencial en el mundo

Paz se busca a sí mismo, pero persigue con espiritu piadoso un alma para el hombre. Es, nos dice,

ha sido apurada.30

juicio de Zambrano resulta fundamental a mi propósito. La poesía de Octavio Paz le parece "algo muy esencial en el mundo de la poesia en idioma castellano" Habrá que poner los ojos y los sentidos en la idea de esencial que Zambrano descubre en Paz. La aventura que la obra de Octavio Paz encarna. Ello en Ia medida en que existe una actitud vital: ir a la raÍz del hombre sin una §uia de contenidos determinada y, quizá lo más importante, sin prefigurar el horizonte en que El

un libro filosófico ofrecido poéticamente. La transterrada española piensa que cuando la filosofía abandone "su tendencia innata a la vio-

Iencia y el poder" podrá comulgar entonces con la

esa clara oscuridad aparecerá.

lJn logos piadoso que contenga el ábrete sésamo de los abismos del inñerno es la propuesta de Zambrano. La sola razón tiene como frontera lo razonable. El paso siguiente a las otras dimensiones del hombre es posible por Ia piedad. La piedad considerada no como simple compasión, sino como sabiduria para tratar con "lo otro". Es el camino hacia la razón trascendente y hacia Ia realidad no revelada o condenada. Hacia los infiernos. Es la llave para entrar y, al mismo tiempo, no quedar prisionero del mundo de las sombras. Al decir inflerno, usamos un nombre, damos un nombre aquí

a lo sa-

grado. Porque es de Io sagrado, en toda Ia plenitud del término, de lo

30

lbid., p. 17.

t1

lbid., p. 16.


Exilio español y romanticismo alemán en Ia poética de Octavio

poesia. Será en Claros del bosque, aparecido de 7977, donde la

razón poética es fundida al misticismo

y alcanza con ello una

prosa de elevación extática. Curiosas coincidencias, para Octavio Paz la poesía era el acto de 'l..ir más allá de nosotros al encuentro de nosotros."

Paz

derno, a un descendiente de Baudelaire. Luis Cernuda, como Nietzsche, uno de sus dioses, es un inmoralista "que pone a prueba los sistemas de la moral colectiva" y detesta el espíritu mojigato de la cristiandad. Pero lo más trascendente es que el mexicano consideraba a Luis Cernuda,

Luis Cernudo: poeto de lo poesí0.

como Heidegger a Hólderlin, el "poeta de la poe-

'La época en que Ie tocó vivir a Hólderlin, nos presenta un

sia."

mundo heroico -escribe Luis Cernuda en su breve introducción a los poemas que tradujo del alemán con Ia colaboración de

Hablando de sus mejores poemas escribe Paz:

Hans Gebser-, ...blancos seres inmateriales impulsados por des€os no ajenos a la tierra, pero dotados de vida inmortal...seres

En todos ellos hay algo que no encuentro en casi nin-

gún otro poeta de su generación: la conciencia del

semidivinos perdidos en la confusa masa de Ios hombres. Tal fue el caso de Friederich Hólderlin." Espiritu pagano, heroico-

destino del poeta como un ser aparte y que sólo

rágico que consume deliciosamente a Cemuda en la alegria

de

rodea...el descubrimiento de un espiritu que se conoce

En esa introducción Cernuda exalta la belleza inconsciente

una libertad que es simultáneamente rebelión contra

la belleza.32

se

afirma por la negación del mundo abyecto que lo a si mismo

y

se afronta, el

rigor de una pasión lúcida,

de la naturaleza y la contrapone a la mezquina pequeñez cons-

el mundo y aceptación de su fatalidad personal...Y

ciente de los hombres. La superioridad de la primera reside, Gflmo es sabido, en que su belleza no humilla a los hombres, de ahi deviene su idealidad. Estamos ante uno de los principios frndamentales del romanticismo alemán. El otro argumento cutral de este texto es el rescate, como eje de vida, y no como 'rrcurso decorativo", de la mitología y la religión griegas. La ertetrta contemplación de "las fuerzas secretas de la tierra" era

sobre todo: unos cuantos poemas en los que la voz

b

que más le fascinaba de la poesía de ese semidios que siem-

prr le pareció Hólderlin. Una más, Luis Cernuda ordena los po€mas traducidos de una manera más que elocuente. EI primer

la "Canción al destino de Hiperión". Por ello no es extraño que Octavio Paz viera en Luis Cernuda, y en su voluntad de soledad y critica al mundo mo-

porma

es

E [¡É €muda, F. Hiilderlin, Poemas, colección visor de poesía, Madrid, 1996. Introduc-

aihswrión de Luis Cernuda (En colaboración con Hans Gebser). No se puede ignorar q- ¡ñcé Luis Martinez escribe de Luis Cemuda que es "Una temperatura poética forma& m la mnión de los nombres representativos del romanticismo inglés, los poetas y k ffiisofc alemanes del mismo periodo y la ascendencia lirica sevillana que se remonmprd daro rio becqueriano, y alcanza la pureza del remanso con Rioja, Medrano y mrF Fr¿

ilegiar hasta Villasandino y Martinez de Medina, convendria para una arbitra-

oÉqlitzción

frq

Los contrarios unidos por el combate perpetuo. La afirmación por Ia negación, una pasión lúcida, libertad y rebelión como fatalidad y cumplimiento de un destino aparte. El exilio incesante de Cernuda. EI espiritu épico - trágico del

romanticismo. Pero Octavio Paz veía además que las palabras de Cernuda estaban preñadas de luz: la sustancia de la poesía en el canto del poeta. Con poeta alguno de Hispanoamérica semejante elogio es repetido. En un párrafo breve compendia el joven de Mixcoac los rasgos de la llama que consume a Cernuda: Poeta del amo¡ Cernuda se parece a Becquer. Poeta de la poesia, desciende de Baudelaire; la conciencia de la soledad del poeta; la visión de la ciudad moderna

y sus poderes bestiales la dualidad de canto y

Cemuda cuya obra no cumple cabalmente el espíritu heroico-trágico de los

crítica; en fin, el mismo desesperado y loco afán por

del siglo anterior. En Luis Cernuda el deseo no conduce al heroísmo, lo que Frsute €s, '...más bien, desesperación y desaliento por la realidad. No existe casi el

alcanzar la felicidad terrestre y la misma certidum-

u ñtui(c

mim.

ú*¡

de la poesía de Luis Cemuda." Es posible encontrar, en la lectura de Mar-

del poeta es la de la poesía misma.33

d d6eo

de otro mundo más puro y libre [o existe en fracciones menos importan-

& ¡ obn poética) sino Ia desesperanza y el despego por la realidad de un mundo lff a d que no se tiene el valor -romántico valor- del he¡oísmo." Cfr. José Luis Mari¡8,'L pmsía de Luis Cemuda", en Luis Cernuda ante la crítica mexicana: una anto-

pletas Fundación y disídencia, Dominio híspánico, T.3, Fondo de Cul-

]L*c

tura Económica, México, segunda reimpresión, 1997, p.236.

us

Fondo de Cultura Económica, México, 1990, pp. 33-37.

rr Octavio Paz,'Apuntes

sobre Ia realidad

y el deseo", en

Obras com-


Miguel Ángel Rodríguez

y magisterio venía con los es*

bre de fracaso...una recuperación de la conciencia trágica, es decir,

Pero su presencia

una aceptación de la condición humana sin referencia a ningún

pañoles que hacian Ia revista.

trasmundo ultraterreno o histórico.3a

La travesia frustrada. Tragedia griega e idealismo libertario, mito e historia están alli. Si Luis Cernuda es la poesía mis-

ma, Octavio Paz mira hacia su obra. Mira hacia el origen alemán que Cernuda conocia hasta Ia curiosidad extrema de revisar la correspondencia de Hólderlin igual que la de Schiller y Goethe. En ese ejercicio de uoyeur epistolar descubre que Hólderlin es apenas considerado, por eljuicio de Goethe, "con elementos para hacer un poeta." ¿Qué dimensión del hombre descubrió en el género epistolar de los poetas alemanes que años más tarde Ie llevaron a quemar su propia correspondencia? El incendio del hombre intimo. Tenemos pendiente, por cierto, conocer la correspondencia de Octavio Paz con Cernuda: el amigo que sabia guardar los secretos. Luis Cernuda entiende que los primeros Himnos de HÓlderlin los redacta bajo los efectos de la poesía de Schiller' También que Hólderlin es el único rival poético de Goethe. Pero lo más trascendente es que a través de Friedrich HÓlderlin, de sus himnos, elegias y poemas, Ios cantos del espÍritu heroico, en-

cuentra Cernuda los tonos de su voz profunda. Hólderlin era para Cernuda un destino poético que "... nadie ha superado en

ni en otro cualquiera."35 Octavio Paz conoció a Luis Cernuda en Valencia, durante el Segundo Congreso Internacional de Escritores Antifascistas (1937), en las oficinas de Ia revista Hora de España en la cual publica "Elegía a un joven muerto en el frente". Luis Cernuda,

su país,

recuerda Paz, estaba corrigiendo algo en la redacción de la revista, Juan Gil Albert los presentó. Fue un primer encuentro

afortunado. Yo digo que trascendente para el joven poeta mexicano. Cernuda elogió su poema. Después de su memorable

y breve participación en las trincheras republicanas, al lado

de

Manuel Altolaguirre, este último Ie publica el poemario Bajo tu clara sombrq y otros poemas sobre España (1937). Dos años más tarde, en junio de 1939, el mismo Paz recibiria en Veracruz a casi todos los poetas españoles, ahora

exilados, que hacian Horq de España. No venia Luis Cernuda

que antes de llegar a México, en 1953, vivió nueve años entre Inglaterra y Escocia y luego otros cinco en Estados Unidos.

0ctavio Paz congenió con el espiritu de los transterrados. Los incluyó y/o fundió a dos de sus revistas: Taller (1938-1941) y El hijo pródigo (1943-1946). Figuran entre otros, Sánchez Barbudo, León Felipe, José Bergamin y Miguel Prieto, Maria Zambrano, Juan Gil Albert, Emilio Prados, José Moreno Villa; García Lorca y Juan David Garcia Bacca. Guillermo Sheridan publicó en 1993 una breve pero justiciera historia de la relación enfre Taller y Hora de España (19371938).36 La poesia de los mexicanos se unía a la de los españoles en preguntas e inquietudes que confluían en responder por Ia razón de la poesia. Octavio Paz se universalizaba sin prejuicios nacionalistas, dice Sheridan, 'l..bajo el magisterio de Bergamín y Cernuda, o de los Contemporáneos mexicanos, Xavier Villaumrtia y Jorge Cuesta."

En 1993 Anthony Stanton escribió "Luis Cernuda y Octavio Paz: Convergencias y Divergencias." Creo que se trata de un trabajo fundamental para comprender la naturaleza de Ia

relación entre ambos poetas. Si el poeta español arribó a México hasta 1953, año en que Paz regresa al país después de 10 años de ausencia, la correspondencia entre ambos, desde 1937, fue una vía de consolidación amistosa. Tanto que Luis Cernuda, por ejemplo, en 1944 confía el poemario inédito Como quien espera el alba al

joven mexicano. Temia Cernuda que los alemanes bombardearan Inglaterra y terminara todo. En 1945 Octavio Paz Ie regresa el libro que se publica, finalmente, en Buenos Aires, por Losada (1947). Acto de suprema confianza amistosa. Las convergencias entre ambos van desde el diálogo permanente con Ia tradición mística española, pasando por el deseo y el surrealismo, hasta la admiración por Ia poesía romántica inglesa y contemporánea. El poeta como rebelde.

16

)a lbid., p.234. r5 Luis Cernuda, "Goethe

1975, p. 80.

Cfr. Guillermo Sheridan, "Hora de Taller: Taller de España", en Poe-

sía

y Hólderlin", en Poesía y líteratura, Seix Barral, Barcelona,

y etílío.

eilio español en Mélico, Edición a cargo Arturo Souto y James Valender, EI Colegio de México,

Los poetas del

de Rose Corral,

1993, pp. 287-299.


ñol y romanticismo alemán en la

El hombre rebelde "fundado en el triple eje de la libertad, el amor y la poesia." En opinión de Stanton La realidad y el deseo es una de las inspiraciones para publicar Libertad bajo palabra: las formas de la maduración del poeta. Pero será a partir de "lnvocaciones", escribe Paz, cuando la voz de Hólderlin renacerá en Cernuda. Igual que en "Himno a la tristeza" y 'A las estatuas de los dioses". En 1935, en Ia revista Cruz y rayo, con la ayuda del poeta Hans Gebser, traduce varios poemas de Hólderlin. No sólo es el recuerdo de los dioses paganos, es su restauración, como exigía el alemán. La

sacralización del poeta y la poesía. En 1940, cuando tenía 26 años, Octavio Paz le dedica un poema, cuyo nombre revela la profunda admiración que sentía por la obra de Cernuda: La poesía. La poesía es, para el precoz poeta, la sombria presencia de las furias y/o las musas silenciosas que of,cian en el corazón del poeta. El fuego redentor vuel-

ro afán y angustia. La palabra incendiada que siembra la sed

infinita de goces y dolores. La poesia como beso que consume ias lenguas y vuelve cenizas las palabras. La poesia se siente

tica de Octavio Paz

ahí, en el arriba del costado, pero su laya corre fe-

cundando al hombre en sus soledades. Ese poema dedicado a Luis Cernuda habla de una poética. La poesía como presencia que fluye y respira, "radiante enigma" de un deseo terco y

asechante: alto surtidor incesante. Deseo que dicta a las ansias el cuerpo de las formas. Afán insaciable de deseo, del deseo de todos: inocen-

y culpables, enamorados o canallas. Luz divina que elude la mentira que es el mundo. La

tes

poesía.

La figura del solitario combatiente, del héroe trágico, es, en Cernuda, el cumplimiento de una épica. En Ia soledad creadora la lirica narra los tonos de su tragiedia. Tenía conciencia de que Hólderlin y Nietzsche habian huido, por entre la niebla mística, por el bosque de la soledad y el olvido de si mismos. Luis Cernuda anda en busca de una región: "Allá donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya/... Ese Afán azulado.../por donde pies divinos descienden al abismo.../hasta el fondo mismo del amor que ningún hombre ha visto." Donde las alas del amor no sean verdugos al servicio del dolor: 'Adonde no

llegan realidades vacias,/leyes hediondas, códigos, ratas de paisajes derruidos." Cernuda perseguía una conexión más múltiple e Íntima, más infinita con el universo. Su vida espiritual está regida, como Hólderlin escribiera, por

Ieyes más altas, leyes divinas. Pero tales fuerzas,

con toda su omnipotencia, son apenas un vehícu-

Io de cumplimiento, significan apenas la posibilidad del ünculo, no la verdad misma. Cernuda es el fracaso gozoso de Ia palabra ante lo innombrable, 1o Imposible. El silencio o el balbuceo. La fragilidad y la destrucción del Ser si pudiese ser alcanzado por la palabra. La ruina que somos. Conciencia de la tragedia. La realidad y el deseo. Luis Cernuda: el olvido de sí mismo en las ondas del amor, el vacío: "Vivo y no vivo, muerto y no muerto; ni tierra ni cielo, ni cuerpo ni es-

píritu/ Soy eco de algo." El amor entendido, como escribiera Paz en un poema, como una muerte más viva que la vida. Imposible olvidar que Amor y Muerte, Eros y Tánatos presiden su


Miguel Ángel Rodríguez

obra primeriza. Los extremos de horror y piedad propios de la

Ya sólo tú me habitas,

tragedia griega.

tú, sin nombre, furiosa sustancia,

En Cernuda como en HóIderlin prevalece la pretensión de olvidar lo aprendido, olvidar en majestuoso vuelo el olvido. Abandonar Ia conciencia despierta. Regresar a la infancia, a Ia pureza que nace de la muerte de Ia moral y el asfixiante peso de la culpa. Busca bañarse en las aguas del Leteo. La fuerza saSrada de Ios dioses paganos que la racionalidad sepultó. La soberbia que ciega e impide descifrar el lenguaje y

avidez subterránea, delirante.

El poeta persigue a la poesia en la soledad. Es Ia búsqueda de su propio rostro Io que lo anima. La anagnórisis que le recuerde, en la oscuridad, la

palabra del origen: "unidad de mi alma y de mi cuerpo': Palabra tiránica, "sustancia de mi alma".

los signos de la naturaleza. Octavio Paz había encarnado el espíritu de Cernuda cuando escribió "La poesía":

Llévame, solitaria, llévame entre los sueños, llévame, madre mía, despiértame del todo,

La Poesia A Luis Cernuda

El mundo cede

y

se desploma

hazme soñar tu sueño,

unta mis ojos con aceite, para que al conocerte me conozca.

como metal al fuego. Entre mis ruinas me levanto,

Calamidades y milagros (1937- 1948)

solo, desnudo, despojado, sobre la roca inmensa del silencio, como un solitario combatiente

contra invisibles huestes. Verdad abrasadora,

Del surrealismo de Luis Cernuda Octavio Paz aprende a caminar entre nubes y sueños. Es el sueño un tema romántico que Jean Paul convertirá en alucinante y vertiginoso juego de imágenes. Octavio Paz encuentra en el poeta español

¿a qué me empujas?

"- no un deslumbramiento sino algo más raro y

No quiero tu verdad,

precioso: el descubrimiento de un espíritu que se

tu insensata pregunta.

conoce a sí mismo

¿A qué esta lucha estéril?

pasión lúcida..."

No es el hombre ciiatura capaz de contenerte,

Cernuda es un escritor que recupera la conciencia trágica de los griegos. Creación y destrucción se complementan en su obra. Si Cernuda

avidez que sólo en la sed se sacia,

llama que todos los labios consume, espiritu que no vive en ninguna forma mas hace arder todas las formas

con un secreto fuego indestructible.

y

se afronta, el

rigor de una

admira a Baudelaire, Mallarmé y Réverdy y descubre en ellos la rebelión del surrealismo, nos dice Paz, "...no se detuvo en ellos. Fue a la fuente, al origen de la poesia moderna de Occidente: al romanticismo alemán."

Luis Cernuda integra a su creación los rasgos La poesÍa brota de la nada, asciende desde el centro ignoto del poeta, espiritu de la nada que modela las formas e incendia Io que toca "con un secreto fuego indestructible". Las formas reverberan al contagio de la "furiosa sustancia" que lame

y unta los ojos, volviéndolos proféticos. El poeta profeta. El poeta vidente. Baudelaire-Rimbaud. Antes, en Alemania, George J.Hamman y, sobre todo, Fridrich Hólderlin.

de los personajes trágicos de Hólderlin. Octavio Paz se refiere a Hyperion que cumple Los himnos

de Tubinga. Y al Empédocles, drama tres veces

inconcluso que invita al olvido de si mismo y a la reconciliación con la naturaleza. La conexión espiritual que Cernuda siente y poetiza, conserva en mente la impotencia del


Exilio español y romanticismo alemán en la poética de Octavio

pensamiento y la memoria parar referir Ia experiencia del acto poético. Con Hólderlin sabe que aquellas relaciones más inflnitas del poeta no pueden ser nombradas con los férreos y arrogantes conceptos de la razón. Son conexiones del espiritu, diferentes y por encima dela conexión necesaria. La conexión de las "...inquebrantables, absolutamente válidas, imprescindibles leyes de la vida'i La relación del poeta con la vida no es una conexión mecá-

nica o fisica. Es, sobre todo, tanto por la naturaleza de la sustancia como por la metáfora que Ia nombra, una relación mitica. El poeta es un ser que considera como secundarias las relaciones personales e históricas. Su vinculo principal es con el dios del mito. Desde este mirador, subraya Hólderlin, y Cernuda Io sigue, la esencia de la poesía es mistica.

Paz

Paz no sólo su amistad hacia un hombre que sa-

bía guardar secretos, sino hacia una tradición poética. La fecundada por el espiritu heroico trágico del romanticismo alemán. EI poeta español alguna vez dijo que cada poética, se referia a Wordsworth y Colerdidge , era una experiencia radicalmente nueva. No quiero decir, pues, que la poética paciana esté basada exclusivamente sobre Ia Palabra del romanticismo alemán. Digo que la comprensión de su poética, como signos en rotación, proviene fundamentalmente de esa vertiente estética. Octovio Poz...

comunitarios, donde cada uno festeja miticamente su propia vida más

Alguna vez José Ortega y Gasset le dijo que aprendiera alemán, se pusiera a pensar y se olvidara de "lo demás'l Con ello, el ñlósofo y ensayista "más grande de nuestra lengua", aludía a la

alta y todos una vida más alta comunitaria, la fiesta de la vida.37

poesía. Octavio Paz nunca aprendió alemán, pero

Aqui

se puede hablar acerca de la

unión de varias religiones en una, alli

donde cada uno venera en representaciones poéticas su dios y todos uno

La religión es, por su esencia, poética. Esta primera escritura de Cernuda atrapa a Octaüo Paz. Después dirá de su poesía de madurez que es demasiado reflexiva y explicativa, que lleva la dureza lineal del discurso neoclásico. La influencia benéfica del romanticismo alemán es transparente, en opinión de Paz, en ¿os placeres prohibidos, Un río, un amor y Donde habite el oluido. Nada más cierto. Aparece el Estado como encarnación del gris afán humano por ordenar la convivencia humana. En poemas como "Donde habite el olvido" es la af,rmación por la negación del sujeto. EI ser como "...memoria de una piedra sepultada entre ortigas/ sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.../Donde mi nombre deje/ al cuerpo que designa en brazos de los siglos/ donde el deseo no exista..." Donde ha-

bite el olvido.

Alli

donde la libertad volverá a ser naturaleza. Donde la realidad y el deseo se encarnan. El hombre se disuel-

ve en la bruma de la inocencia, de la infancia, del origen. La risa y el baile. Friedrich Hólderlin y Friedrich Nietzsche: esencia de la poética paciana. La poesía de Cernuda, dice Paz, "contribuyó a iluminarme por dentro y me ayudó a decir Io que queria." Con ello confiesa

"lo demás" era su itaca. Eso dijo cuando escribió que "...eI más allá de la historia se llama poesia."38 Lo de Ortega y Gasset era la f,losofia y la historia. La diferencia no es de magnitudes sino de géneros. Poesia y ensayo. Sin olvidar la ñlosofía ni Ia historia, Octavio Paz escuchó el llamado. Desde las tradiciones es-

téticas del arte de Occidente,

y algunas

de Orien-

te, mantuvo viva en su poesÍa, y en su poética, la aspiración de resolver la contradicción perpetua del hombre no a través de los conceptos, sino de la imagen. Su mirada, no importa la lejania en que se perdiese o encontrase, volvia siempre, Ia misma y otra, a la tradición poética del romanticismo alemán.

El autor de los hijos del limo es, sin olvidar a José Gorostiza, un poeta obsesionado por Ia esencia de la poesía: posee el 'Júbilo del espíritu que rejuvenece a quienes envejecen, que rejuvenece

r8 La idea del idioma alemán como condición del pensamiento rondó las elites intelectuales del siglo XIX en Hispanoamérica. Ignacio Ma-

Ú Fdedrich Hólderlin, "sobre la religión", tn Ensayos, Ed. Hiperión, Madrid, cuarta ed! 1997, pp. 97- 104. Traducción, presentación y notas de Felipe Martinez Mazoa.

tiitr,

nuel Altamirano, en México, Ios sostiene. La filosofia del arte, escribió Marcelino Menéndez Pelayo, encuentra pleno desarrollo sólo en Alemania. El sabio conocia, a través de las nutridas traducciones francesas, la obra de la mayoría de los románticos alemanes.


Miguel Ángel Rodríguez

a todos los muertos." En su poesia y en sus ensayos veo la misma

Su biografía confirma la voluntad permanente de

sustancia obstinada que Heidegger vió en HÓlderlin: ia decisión constante de poetizar sobre Ia esencia de la poesia.

poetizar al mundo. Vivir por un instante como los dioses. Octavio Paz es el poeta de la poesía del si-

Creo que 0ctavio Paz es el cumplimiento de un destino. Lo predijo Jorge Cuesta, tenia sobre sí Ia fatalidad de ser poeta.

g1o

XX mexicano.


Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Vicerrecto¡ia de Investigación y Estudios de Postgrado Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Maestria en Ciencias Politicas CONVOCAN

'A lós aspirantes a ingresar a estudiar

Mnrsrnie

EN CIENCIAs

su

PolÍlcas

Especialidad Sistema Politico Mexicano En la búsqueda permanente de la excelencia académica con compromiso social, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla impulsa

y lomenta la creación de programas de posgrado tomo una respuesta a la necesidad de

de alto nivel académico

contar con académicos y prolesionales capacitados para r€solver con éxito los retos de una sociedad en transición hacia la democracia y, por lo tanto, cada vez más compleja. En este esfuerzo institucional, la Facultad de Derecho Ciencias Sociales'de esta casa de estudios se complace en anunciar su Maestria en Ciencias Politicas. I. Perfil del egresado Este posgrado oirece al estudiante un extenso horizonte que recorre los aspectos teóricos y metodológicos correspondientes a las Ciencias Políticas. El objetivo central es qu€ nuestros egresados, al final de sus estudios, se encuentren capacitados para desarrollar, pertinentemente, el análisis y la reflexión de los procesos y fenómenos politicos que hoy vive nuestro pais en todos los niveles de gobierno. II. Duración Esta Maestría tendrá una duración de cuatro semestres (más un periodo de tres meses del curso propedéutico)' Los cursos se dividen en obligatorios, optativos y seminarios

de área. Los cursos obligatorios'por áreas comprenden: Propedéutico (tres cursos); serie de Ciencias Políticas (dos); serie de Fiiosofia Politica (dos); Métodos y Técnicas de la Ciencia Políüca (dos) y la serie de Politica Mexicana (dos). El alumno conjuntamente con su asesor configurará, desde el primer semestre, su plan de estudios de acuerdo. con su préyecto de investigación para la obtención del grado' III. Programa La organización de la Maestria por bloque dt materias se conforma de la siguiente manera: Cie¿cias Políricas: Estos cursos estudiarán, sistemáticamente,

la trayectoria del conocimiento en la esfera de la ciencia

política. Escuelas clásicas del pensamiento politico y desarrollos actuales de la comprensión y explicación politológica. Métodos y téct.ticas de la Ciencia Política: Esta área tiene como objetivo encaminar al estudiante por las üas del conocimiento politológico. El alumno debera conocer las fuentes clásicas de la metodologia de las ciencias sociales y hará uso de las modemas técnicas de estadistica y computación para el procesamiento más eficiente y preciso de los datos y la información que fortalezcan las hipótesis de trabajo del análisis politico. Política mericanq:Los cursos que integran esta área se encuentran deñnidos por el estudio de los procesos politicos contem-

poráneos de este bloque brindan al alumno inlormación sobre los procesos y lenómenos políticos contemporaneos constituyen, además, el fundamento de especialización de los egresados. Cursas optatiuos: Este bloque de materias ofrecerá al aiumno una serie de posibilidades en su formación. Los cursos estarán

orientados tanto a profundizar en la lormación y análisis, especializados sobre algún área o tema de las Ciencias Politicas, como a fortalecer la formación interdiciplinaria del estudiante.

Los seminarios de área

y

los talleres de investigación:

'la esEstos espacios del programa de Maestria configuran tructura de la investigación para la elaboración de la tesis del estudiante, en los seminarios de área y en los talleres' el estudiante desarrollará un trabajo que debe concluir con la redacción de la tesis. El propedéutico: Se integra por tres cursos, es un requisito para que los estudiantes puedan ingresar al programa de Maestria. Tiene por tanto objetivos de homogeneización académica de los aspirantes, asi como de selección de los mismos, tiene una duración minima de dos meses. Idiomas: Durante los cuatro semestres del programa el estudiante deberá acreditar como minimo la traducción de un idioma, distinto al que acredite al ingresar, a escoger entre: inglés, francés, alemán o italiano. IV. Admisión Los estudiantes que aspiren a ingresar en este pos§rado deberán presentar un examen' Los requisitos g¡enerales son: a) Acta de nacimiento (original y copia). b) Título de licenciatura o acta de examen profesional en caso de que el titulo no haya terminado de tramitarse. c) Dos cartas de recomendación, las cuales deberán ser firmadas por académicos de la institución en que se cursó la licenciatura o en su defecto por académicos de alguna casa de estudios superiores ampliamente reconocida. d) Una carta exponiendo los motivos para solicitar su ingreso a la Maestria. e) Curriculum vitae acompañado de cuatro fotografias tipo credencia l. de investigación sobre un tema relacionado con las áreas de investigaciÓn existentes en el C.C.P.

fl Pre-proyecto

Para mayores informes comunicarse al teléfono 45-86-9

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(2212)

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FRACTALES

Tratado de libre romercio E indnrumentados= lO años de promEsas vaft-ls Wayne A. Cornelius. Wayne A. Cornelius is considered the most intelligent North American thinker in the complex relationship betlveen

Mexico and United States. He have an extensive work dedicated to study the economic and demographic correspondences between both countries, the author reexamines the predictions of theoretical models about the

relationship between trade and migration, as well as claims made by government officials on both sides of the border during the debate over NAFTA, in light of the empirical evidence that has accumulated since 1994. Their arrows pull up the vine leafofredeeming speech ofthe neoliberal pattern that supposed, in trade liberalization, the

control of the Mexican emigrants toward United States. A dark future for México. We are grateful to Cornelius for authorizing the Spanish translation of this essay and its publication in Caja negra.

del comercio y la migración en la teoría y en el derecho político La norma en el modelo neoclásico de economía es tratar, tanto en el corto como en el largo plazo, al comercio y a la migración como sustitutos. El modelo supone que la liberalización del comercio aumenta la competitividad de los productos del país que genera emigrantes y que, al mismo tiempo, estimula la creación de fuentes de empleo en el sector exportador. De esta manera, suponen, propician alternativas de solución a la emigración. Más aún, suponen que una integración comercial más profunda acelera la Los aínculos

nivelación de salarios entre países con diferentes niveles de ingreso y, en consecuencia, reduce los incentivos para emigrar al país rico. La experiencia de la Europa oriental se cita a menudo como evidencia de ese resultado: así como ellos fueron integrados a la Unión Europea (anteriormente Comunidad Europea), los países más pobres del sur, como España e Italia, alcanzaron rápidamente a las naciones más prósperas del norte: "Las diferencias económicas se redujeron bastante entre los seis y diez años de espera establecidos para permitir la iibre búsqueda de empleo en la Unión EuroPea. De tal manera que cuando se permitió a los italianos y a los españoles buscar trabajo libremente, pocos 1o hicieron."l España e Italia se habían convertido, hacia la mitad de los años ochenta, en importadores netos de trabajo del Tercer Mundo.2 También Corea del Sur se cita a veces como otro ejemplo de la transición comercio-migración.

rPhilip Martin, B. Lindsay Lowell, and J. Edward Taylor, "Migration Outcomes ofGuest Wo¡ker and F¡ee Trade Regimes: The Case ofMexico-U.S. Migration," in Bimal Ghosh, ed.., Managing Migratíon: Time for a New International Regime? (Oxford,, U.K.: 0xford Universisr Press, 2000), p. l48. 2 See the chapters on Spain and Italy in Wayne A. Cornelius, Philip L. Martin, and James F. Hollifield, eds-, Controllittg Immigration: A Gtobat Perspective (Stanford, Calif.: Stanford University Press, 1995).


Tratado de libre comercio e indocumentados: 1o años de promesas vacias

De hecho, los modelos teóricos e investigaciones empíricas sobre varias regiones del mundo sugieren que el comercio no siempre resulta ser un sustituto eficaz para frenar la migración internacional. Los resultados están significativamente afectados, para el periodo en estudio, por las condiciones económicas iniciales, los países fuentes de la migración y el horario en que se midieron los efectos.3 Reconociendo las limitaciones del modelo neo-clásico normal, en lo referente a la relación comercio-migración, algunos economistas han propuesto una versión modificada de é1. En esa versión del modelo los efectos sobre la reducción de la migración ocurren en el largo plazo. Pero, en el corto plazo,los desequilibrios de la estructura laboral en el país pobre podrían generar un aumento en el pico de la emigración, "especialmente si los países que están siendo integrados tienen una diferencia en el ingreso de 5 veces o más; es decir, que el promedio de ingresos per cápita en un país es cuatro o cinco veces mayor que en el otro; o si existen redes de migración establecidas entre ambos países; o si la oferta-demanda presiona el aumento de la emigración como resultado de la reestructuración económica."4 Todas estas condiciones se cumplen en el caso de la migración de México hacia Estados Unidos: El diferencial del salario real entre los dos países tiene varias estimaciones, pero su proporción oscila entre 8:1 y 10:1. Por otra parte, decenas de miles de redes sociales de trabajo,vinculadas a Estados Unidos, maduran -basadas enla fiierza de los trabaladores migratorios de las comunidades mexicanas;ylareestructuración económica iniciada desde 1988 generó millones de desempleos y ha hecho más difícil la viabilidad económica de los pequeños productores. En Méxicoz 1z €n otros países de emigración que están liberalizando, privatizando

y

abriendo sus economías a la fuerzadel mercado global, grandes cantidades de trabajadores rurales, en particular, serán probablemente desplazados. De este modo, un país que vive la reestructuración inducida del comercio "es a menudo también inundado por trabajadores migratorios internos, algunos de los cuales desbordan sus fronteras si encuentran un modelo de migración intemacional establecido."5 Esta compleja relación entre la liberalización de comercio y la migración internacional se muestra enla Figura 1. La línea intermitente representa el statu quo de la migración no deseada, o ilegal, entre países emisores y receptores de trabajadores migrantes en ausencia de libre comercio. El área sombreada "A" representa la "ioroba de emigración"-la cantidad de la emigración adicional que será generada por la liberalización del comercio. La emigración alcanzasu máximo nivel en un periodo de entre cinco y diez años después de iniciado el proceso de liberalización del comercio. ,A'1 llegar al punto "8", aproximadamente 15 años desde la irrupción de la liberalizacióndel comercio, encontramos el mismo nivel de migración que había sin el tratado de libre comercio. Por encima de ese punto la migra-

r Riccardo Faini, Jaime de Melo, and Klaus F. Zimmermann, eds., Mígration: The Controtersies and the Euídence (Cambridge, U.K.: Cambridge University press, 1999); and Michael Vogler and Ralph Rotte, "The Effects of Development on Migration: Theoretical Issues and New Empirical Evidence," Joilrtr¿l of Population Economícs, Vol. 13, no. 3 (2000): 485-508.

p.

a

Ibid..

5

lbid., p. lO7.

1o7

.


Wayne A. Cornelius

ción continúa cayendo. El área sombreada de "C" representa la migración prevista Por la integración económica. Finalmente, después de aproximadamente 20 años (el punto "D"), el país exportador de trabajadores se convierte en un importador neto de trabajo. (Ver figura 1.) En este modelo la cantidad de tiempo que se necesita para desplazarse del punto "A" a los puntos "B","C" y "D" puede ser calculada sólo de manera aproximada. No puede ser impuesta por una teoría sin raíces en la realidad histórica norteamericana.6 No obstante, según especialistas del comercio y la migración internacional, ésta es una aproximación razonable de la probable ruta que México seguirá bajo la influencia del TLC. Esta predicción coincide con el análisis )¡ recomendaciones de la Comisión Norteamericana para el Estudio de la Migración Internacional y la Cooperación Económica para el Desarrollo, cuyo informe final fue presentado en 1990.La Comisión concluyó que "la expansión del comercio entre los países emisores y Estados Unidos es el único y más importante remedio" para frenar la inmigración ilegal de México y otros países del Tercer Mundo. Pero la Comisión también advirtió que "el propio proceso de desarrollo económico tiende en el

Figura 1. Relaciones hipotéticas entre la liberalizaciír. del comercio y la migración internacional Migración adicional Modelo Status quo

o bo

r!

Migración reducida

Fuente: Philip L. Martin, Trade and Migration: NAETA nnd Mexican Agriculture (Washington, D.C.:

Institute Economics, 1993), Figure 9.

La experiencia de Europa oriental sugiere que si la diferencia salarial entre los paises pobres y ricos puede reducirse, con una área de libre comercio, en una proporción de entre 4:l y 5:1, y el crecimiento económico sostenido genera expectativas de reducir la brecha, la migración económicamente motivada, de un pais a otro, cesará virtualmente. Ver Philip L. Martin, Trade and Migratíon: NAFTA and Agriculture (Washington, D.C.: 6

lnstitute for Internacional Economics, 1993).


Tratado de libre comercio e indocumentados:

'10 años de promesas vacias

políticos norteamerrcanos corto y mediano plazo a estimular la migración", e instó a los a seguir atentamente la dirección del Proceso'7 del TLC caracteTanto en México como en Estados Unidos los líderes políticos a favor contra la inmirizaron el acuerdo, de manera rutinaria, como el mejor antídoto posible de México' gración ilegal, incluso en el corto plazo. La principal meta del gobierno fue la Gortari, de convertida en estribillo durante el sexenio del Presidente Carlos Salinas para lograrlo' Carlos Saiinas d.e "exportar bienes y no gente": el TLC resultaba esencial tienen que emidijo en una entrevista televisiva en octubre de 1993: "Hoy los mexicanos nuestro país' Con el grar hacia donde los trabajos están siendo creados,la parte norte de así, ÍLC tu, oportunidades de empleo se moverán hacia donde la gente vive, reduciendo El Presidente Bill Clinton repide manera drástica,la migración dentro y fuera del país."8 es decir, a todos los tió casi Io mismo: "Si eI TLC es aprobado no habría lo que hay ahora; trabajo en una fábrica y desobreros concentrados en la frontera maquiladora. Consiguen de eso habrá crecimiento pués cruzan la línea para mejorar su condición laboral' En lugar (en México), y lu gente podrá tramás constante en la inversión al otro lado de la frontera radicalmente las bajar en casa con sus familias. Así, en los próximos años reduciremos presiones de la inmigración ilegal de México a Estados l;nidos."e Las tendencias de migración a corto plazo

con la migración México-Estados unidos desde la ¿Qué ha estado ocurriendo realmente de la migración implementación del rLC? Como se muestra en la Figura2,ladimensión

Figura 2. Aprehensiones U"

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norteamericana durante los

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1994

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1996

1997

1998

1999

2001

Año fiscal

Fuente: U.S. Immigration and Naturalization Service'

Economic Development, unauthorízed Mígratíon: An Economic u.s. commission for the study of International Migration and cooperative pp XV-XVI' Deuelopment Resporse (Washington, D'C', 1990)'

7

sQuotedinRobertManning,

FiueYearsAferNAFTA:RhetoticandReatityofMeticanlmnigrationinthe2lstceÍ"ry(washington'D'C':Center

for Immigration Sludies' 2000)'

't0to.

p

lO'


Wayne A. Cornelius

Figura 3. Probabilidad de aprehensión y porcentaje de cruces ilegales ocurridos en lugares diferentes a Tijuan4 San Diego y California entre 1980 y 1988 Periodo pos-Irca

Periodo pre-Irca o.7

_

>,'o .ó

0.4

8.

0.3

S

99

.......

Proporción non-Tijuana

0.5

'p== A¡Pi

Probabilidad de aprehensrón

-------- Proporción non-Calilomia

0.6

0.2 0.1 0

1980

L982

1986 1988 1990

'.r992

7994 1996

1998

Año Fuente: Data from Mexican Migration Project (University of Perursylvania);

Douglas S. Massey, Jorge Durand and Nolan J. Malone, Beyond Smoke and Mirrors: Mexican Inmigration in an Era of Economic Integration (New York: Russell Sage Foundation, 2002), Figure 6.1, p. 107.

ilegal - calculada por las aprehensiones de la patrulla fronteizaa 1o largo de la frontera- se elevó continuamente durante la segunda mitad de los años noventa de 1.5 a 1.6 millones por año. Las historias de cruces fronterizos para4,SSl indocumentados mexicanos, cabezas de familia, muestran que la probabilidad de ser aprehendidos, en cualquier intento por ingresar clandestinamente, aumentó en los años siguientes a la entrada en vigor de las operaciones fronterizas impulsadas en el Paso y San Diego, pero hacia el final de los años noventa la probabilidad de aprehensión presentaba una tendencia descendente (observe la línea punteada en Figura 3). Este descenso puede atribuirse, por 10 menos en parte, a las estrategias estadounidenses aplicadas en Ia línea fronteriza durante los años posteriores a1.993,las cuales han inducido a una proporción más grande de trabajadores migratorios ilegales a uttlizar los servicios de contrabandistas profesionales ("coyotes"), y hacia la curva de aprendi zaje: Los inmigrantes indocumentados aprendieron pronto que cruzar la frontera por el fortificado corredor de San Diego-Tijuana, en cualquier punto de la frontera de California con México, en 1.996, terminaría muy probablemente en aprehensión. Los esfuerzos de ingreso ilegal se desplazaron lejos de California hacia el desierto de Arizona y a las áreas menos patrulladas de la frontera de Texas con México (como queda indicado por el saldo ascendente de la línea continua de arriba de la figura 3 y en la línea punteada de abajo),la probabilidad promedio de arresto disminuyó.1o r0

Douglas S. Massey, Jorge Durand, and Nolan J. Malone, Beyond Smoke and Mirrors: Meicon Immígratíon in an Era of Economic Integratíon

(New York: Russell Sage Foundation, 2002), pp.

107-lll.


Tratado de Iibre comercio e indocumentados: 1O años de promesas vacias

El número absoluto de aprehensiones descendió en un 25"/o en el año fiscal 2001. Esta disrninución bien podría ser otra consecuencia imprevista de la entrada en vigor de una política fronteriza de endurecimiento, la cuai, por cierto, no parece estar deteniendo nuevos trabajadores migratorios pero si está conservando a los mexicanos indocumentados en "el otro lado". Ahora el ingreso ilegal es más caro (los coyotes aumentaron sus cuotas en porcentajes que fluctíran entre 200% y 400"/., dependiendo del corredor de ingreso). Y algo realmente peligroso: entre enero de 1995 y marzo de 2002 murieron más de 1,700 trabajadores migratorios mexicanos en el intento de cruzar el desierto y/o caminar por regiones montañosas. La estrategia norteamericana de poner en marcha operaciones concentradas en la frontera redujo considerablemente la migración circular por el alto riesgo que corren los indocumentados de ser aprehendidos. Los informes de las comunidades mexicanas con altos niveles de emigración sugieren que sólo los que trabajan legalmente regresaron a casa para celebrar las fiestas navideñas y de año nuevo (2007-02).11 Otro indicador importante que nos dice si la migración entre ambos países está aumentando, o está disminuyendo, es el porcentaje de los mexicanos nacionalizados y de los inmigrantes ilegales ocupados, con certeza, en la industria y en el sector tradicional de Estados Unidos. Datos de la Encuesta Nacional de Trabajadores Agrícolas, realizada an¿almente por los departamentos de Agricultura y Trabajo de Estados Unidos, revelan que el porcentaje de los trabajadores ilegales dedicados a labores del campo mantuvo un ritmo de constante crecimiento durante la segunda mitad de los años noventa.l2 La misma evolución se observa en las ocupaciones más bajas del sector servicios, em-

rrVer Wayne A. Cornelius, "Death at the Border: Efficacy and Unintended Consequences ol'U.S. lmmigration Policy," Populatíon and Deuelopment Rerieu, Vol. 27, no. 4 (December 2001): 661-85; Alfredo Corchado, "lmmigrants Caught in Job Trap," The Dallas Morning Neus, March 20, 2002. r2 Belinda T. Reyes and Hans Johnson, "Holding the Line?-The Effect ofBorder Enforcement on Unauthorized Immigration: Preliminary Report," Public Policy Institute of California, San Francisco, Calil, August 2000.


Wayne A. Cornelius

pleados domésticos, preparación y venta de alimentos y labores de intendencia. La proporción de mexicanos que desempeña esos puestos aumentó considerablemente durante la segunda mitad de la década.13 En marzo del 2000, según el Censo de la Encuesta Actual de Población de Estados Unidos, la pobtación nacida en México viviendo en Norteamérica alcanzó 8.3 millones de pe1sonas, se creía que cerca de 3 millones de ellos eran indocumentados. Cuando el nuevo milenio arulbó, se calculaba que entre 4 y 5 millones de trabajadores nacidos en México estaban empleados en "el otro lado" (tegal e ilegalmente). Según las proyecciones del Consejo Nacional de Población del gobierno mexicano,la migración de México hacia el gigante del norte aumentará de entre los 366,000 y 379,000 del2000 a una cifra que fluctúa entre los 381,000 y los 412,000 en el 2005, y a una mayor de entre los 390,000 y los 439,000 en el 2010. El rango de las proyecciones integra como supuestos los cambios en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), el desempleo, la relación salarial entre los dos países y los recursos económicos que los emigrantes envían a sus familias mexicanas.l4 Por qué el TLC no ha reducido la migración de México hacia Estados Unidos Estos datos son consistentes con el pronóstico de las reformas al tratado de liberalización y migración del modelo neo-clásico expuesto anteriormente. En el corto plazo la migración mexicana a Norteamérica, bajo un régimen de comercio liberalizado, crece.15 ¿Por qué debe ser así el caso? El TLC no ha disminuido los estímulos preexistentes ni las presiones para emigrar. Primero,la brecha salarial entre ambos países ha permanecido aproximadamente igual en el periodo posterior a la firma del TLC. El diferencial es enorme. Significa que un trabajador migratorio normalmente puede ganar en una hora de trabajo en Estados Unidos lo mismo que por una jornada completa en México. Mientras el salario mínimo de México mantenga un promedio de entre 5 y 6 dólares por día, comparado con el promedio de entre 60 y 80 dólares diarios que los inmigrantes pueden ganar en el "otro lado", con o sin los papeles, el incentivo para continuar buscando empleo allá será abrumador. Sobre todo si la oferta de trabajos de baja especialización, relativamente bien pagados, permanece constante o incluso crece del lado norteamericano. En México los beneficios de la creación de empleo, que se derivan de la expansión del comercio con Estados Unidos y Canadá, han sido distribuidos muy desigualmente, tanto sectorial como geográficamente. Quizá la consecuencia más sorprendente del TLC, hasta la fecha, sea la acelerada división de la economía mexicana entre, por una parte, el auge del sector orientado a la exportación y, por la otra, de un lejano sector menos dinámico

13

lbíd.

México, Consejo Nacional de Población (C0NAPO), Migración Mé¡íco-Estados lJttídos: Presente yfituro (México, D.F.: CONAPO, 2000), Table 7, p. 60; and Rodolfo Tuirán, Carlos Fuentes, and Luis Felipe Ramos, "Recent Dynamics of Mexico-United States Migmtion," El Mercado de Valores (Nacional Financiera), Vol. B, no. 4 (July-August 2001): 22-45. ra

15

Debe subrayarse que la migración ilegal de México a Estados Unidos aumentó entre 1995 y1996, sin tener todavía en cuenta ningún resultado

del TLC, debido a la crisis de devaluación del peso de diciembre 1994 y al profundo retroceso que este suceso causó en México. Cientos de miles de

trabajos se perdieron y la creación de nuevos empleos cesó hasta mediados de 1996.


'10 años de promesas vacias Tratado de libre comercio e indocumentados:

que aún depende de la demanda doméstica.16 El TLC también profundizó las desigualdades regionales de México, sobre todo la inequidad tradicional entre el norte y el sur, por la concentración más fuerte de la actividad industrial en los estados norteños. En los estados subdesarrollados del sur de México, como Yucatán, proliferan las plantas ensambladoras, pero estas maquiladoras tienden a ser empresas de muy pequeña escala, iniciativas frágiles que constituyen sólo una proporción mínima de la inversión extranjera directa posterior a 1,994. Hacia 1998La norteña región fronteriza recibía arriba del 30% del total de la inversión extranjera directa de México.17 En Ti¡uana y Mexicali, ciudades fronterizas,los índices de desempleo han fluctuado entre 17o y 2%la mayor parte del lapso posterior al TLC y los empleadores frecuentemente se quejan de la escasez de mano de obra.18 Otras regiones de fuerte producción industrial también emergieron propiciadas por el TLC, Guadalajara fue transformada en el "Silicon Valley" de México. Sin embargo, la difusión de oportunidades económicas es muy pequeña en las ciudades y zonas de influencia que prosperan al amparo del TLC. El caso del estado de Jalisco es particularmente ilustrativo. Las exportaciones de Jalisco se incrementaron hasta en un 500% después del TLC, el Producto Interno Bruto per cápita ha subido significativamente y se crearon en la entidad, entre los años 1995 y 2000, alrededor de 400,000 nuevos empleos. Los empresarios de Jalisco se quejan de escasez de mano de obra tanto en el sector manufacturero como en el agrícola.le Pero no hay ninguna evidencia de que la migración de jalisco a Estados Unidos haya disminuido por los efectos del TLC, ello a pesar de la abundancia relativa de trabajos; de hecho, ]alisco continúa siendo, entre los estados mexicanos, el más grande exportador de fuerza de trabajo hacia Norteamérica.20 Muchos jaliscienses se arrojaron a la corriente migratoria por 1os efectos adversos del TLC, sobre todo los pequeños productores de leche y rnaí2. Existe un sustancial cuerpo de evidencias de que el libre comercio causó severos trastomos a la economía rural de México. Tales efectos eran totalmente predecibles, particularmente entre los 3 millones de agricultores de rnaíz de México, dadas las desventajas comparativas frente a la productividad, acceso a infraestructura y costos de producción de los granjeros

t6VerEnriqueDusselPete§, PolarizíngMeico:ThelmpactofLíberalizatíonstrategy (Boulder,Col.:LynneRiennerPublishe§,2000). r7 F. Aguayo and Carlos Salas, "Reestructuración regional y dinámica del empleo en México, 1980-1998," Tenitorio y Sociedad (El Colegio de Sonora), fonhcoming. rs Ver Gordon H. Hanson, "North American Economic Integration and Industry Location," Orford Reuiew ofEconomic Policy, Vol. 14 (1998): 30-44; Gordon H. Hanson, "Regional Adjustment to Trade Liberalizafion," Regional Science and IJrban Economícs, Vol. 28 (1998): 419-444: Gordon H.

HansonandAnnHanison,"Trade,Technology,andWagelnequali§inMexico,"

lndustrialandLaborRelatíonsReviru,Yol.52l'tggg):271-288.

le Para una evidencia más amplia de que Ia economia regional de Jalisco ha sido una de las más brillantes historias exitosas del TLC, en las condi-

ciones antes mencionadas, Cfr. Carlos Alba, this volume; and Enrique Dussel Peten, "Effects ofExport-led Growth on the Structure ofMexican Industrial Production," in John Bailey, ed., IJ.S-Meictn Economic lntegratíon: NAFTA at the Gmssroots (Austin, Texas: Lyndon B. .fohnson School ofPublic Affairs, Universi§ ofTexas at Austin, U.S.-Mexico Policy Report No. ll, 2001), pp.25-4520 Los datos para Ia comprensión sobre los origenes de la reciente migración mexicana a Estados Unidos pueden encontra§e en: Binational Study oJ Migration Betueen Merko and the United States: Final Reporf (Washington, D.C. and Mexico City: U.S. Commission on Immigration Reform and Mexican Ministry ofForeign Relations, 1997); Jorge Durand, Douglas S. Massey, and Rene M. Zenteno, "Mexican Immigration to the United States: Continuities and Changes," Lotín Americail Research Reaieu, Vol. 36, no. I (2oOl): lO7-126; Enrico Marcelli and Wayne A. Cornelius, "The Changing Profile of Mexican Migrants to the United States: New Evidence from Califomia and Mexico," Latin Amerícan Research Reuíew, Yol. 36,

no.3 (2001):

105-131.


Wayne A. Cornelius

norteamericanos.2l El TLC desató un diluvio de importaciones agrícolas procesadas baratas -el maízt leches en polvo, sucedáneos de la leche y carne- eso presionó a la baja los precios que los pequeños productores mexicanos recibían por sus productos.22 El TLC también parece haber contribuido a la elevación de precios de los insumos agrícolas que los pequeños productores tienen que comprar. Los grandes procesadores de leche, en Jalisco, empezaron a exigir que sus pequeños proveedores refrigeraran la leche antes de entregarla a las compañías, aparentemente para reunir las normas de calidad del mercado global. Esto exige de las pequeñas lecherías una inversión sustancial en sus piantas de refrigeración. Aun así, los pequeños productores están perdiendo porque los grandes productores continúan importando la leche en polvo, que es más barata. México es actualmente líder mundial en la importación de leche en polvo, importando eL40"/. de la leche vendida en el mercado interno en comparación con tan sólo el 72'/" qrrc importaba hacia el final áe los años ochenta.23 Algunas de estas tendencias adversas que afectan a los pequeños productores agrícolas de Jalisco, y otras partes de México, precedían la firma del TLC.2a Pero eI TLC las aceleró y, con ello, intensificó la presión para emigrar. Los programas de apoyo a los ingresos de las familias rurales, en condiciones de extrema pobreza, como PROCAMPO y PROGRESA, no resultaron suficientes para compensar las tendencias adversas de la economía.25 EI TLC contribuyó también a disparar las tasas de migración hacia Estados Unidos y atrajo un gran número de trabajadores empobrecidos a los norteños estados fronterizos. En esa región las grandes fábricas y la agricultura comercial, debido a los estímulos de la liberalización del comercio, mantienen una demanda creciente de mano de obra. En Baja California, por ejemplo, el funcionamiento del sector orientado a la exportación de hortaiizas emplea trabajadores migratorios del sur de México, como Oaxaca. Una vez en la frontera pueden incorporarse a las redes sociales de información sobre las oportunidades

21 Cfr. Veeman, Veeman, and Hoskins, this volume; and Jámes R. Markusen and Steven Kahnise¡, "Liberalisation and Incentives for Labour Migration: Theory with Applications to NAFTA," in Riccardo Faini, Jaime de Melo, and Klaus F. Zimmemann, eds., Mígratíon: The Controuersíes and the Euidence fCambridge, U.K.: Cambridge University Press, 1999), pp.2B4-ZgO. 22 El flujo de importaciones de maíz se incrementó durante el gobierno de Vicente Fox. En junio de 20ol las tarifas a la importación de maiz americano, que excedían la cuota de 3 millones de toneladas métricas establecidas en el TLC, fueron drásticamente reducidas. En las regiones donde la oferta de producción mexicana de maíz era firme fueron subidos los precios de la tortilla, la leche y la carne. Cfr. El Financiero, México, D.F., Junio 30,2001. 2r Guadalupe Rodríguez Gómez, "A Matter ofQuality: Power and Change among Dairy Famere in Los Altos de Jalisco," in Guadalupe Rodriguez Gómez, and Richard Snyder, eds., Sfraf€gieslor Resource Management ín Rural Meico (La Jolla, Calif.: Center for U.S.-Mexican Studies, Univesity of California-San Diego, 2000). 2a

Ver, por ejemplo, Francis Mestries, "Migración internacional y agricultura campesina en Zacatecas," in Mario Bassols, ed,., Campo y cíudad en una era de transición (México, D.F.: Departamento de Sociologia, Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad lztapalapa, l99a), pp. l7l-197. Como

Luis Rubio apuntó, es difíci} separar las consecuencias adversas del TLC de los efectos generales de la liberalización comercial desde la incorporación de México al GATT en 1986. La mayoria de los pequeños productores acusan, en grupo, al TLC por su penuria económica Cfr. Luis Rubio, "El TLC en el desarrollo de México," en Luis Rubio, ed., Políticas Económicas del Muico Contenponiileo, México, D.F.: Consejo Nacional para la Cultura

y

las Artes/Fondo de Cultura Económica,2OO1, pp. 259-2601. Esta tendencia fue evidente en una comunidad rural dejalisco estudiada en ene¡o 68o/o de residentes creian haber sido perjudicados por el TLC, con la baja en el precio de sus productos como la leche, la carne y el

de 1995, donde el

maiz y/o los más altos precios de los insumos para la agricultura. Cfr. Wayne A. Cornelius, "Ejido Reform: Stimulus or Alternative to Migration?" in Wayne A. Cornelius and David Myhre, eds., The Transformation of Rural Merico (La Jolla, Calif.: Center for U.S.-Mexican Studies, Univereisr of California-San Diego, 1998), p. 243. 25 Cf. J. Edward Taylo¡ Antonio Yúñez-Naude, and George Dyer-Leal, 'Agricultural Price Policy, Employment, and Migration in a Dive¡sified Rural Economy: A Village-Town CGE Analysis from Mexico," An erican Journal of Agrícultural Economics, Vol. 81, no. 3 (August 1999): 653-662.


Tratado de libre comercio e indocumentados: 1o años de promesas vacías

de trabajo en Estados Unidos. Bajan los costos y los riesgos de la emigración'

niños' La agricultura orientada a la exportación también genela trabajo para mujeres y empleo De esa manela se liberan los jóvenes, cabezas de familia en México, para buscar grandes las más en Norteam érica.26Asimismo,las plantas maquiladoras establecidas en el peciudades fronterizas -de manera relevante en Tijuana- se han convertido, durante arriodo posterior al TLC, en poderosos imanes para la migración interior. A menudo se gr*".,tu que los grupos de trabajadores temporales instalados en las cercanías trainmediatas a la frontera la desbordarán, inevitablemente, para invadir el mercado de de trabajabajo norteamericano. Sin embargo, hay muy Poca evidencia en las encuestas La información dores migratorios, después del TLC, que demuestren tal desbordamiento. la migración de varios estudios anteriores al TLC sugieren una muy baja incidencia de como conque conduce del centro y sur de México a las ciudades fronterizas del norte y/ secuencia, hacia varios destinos del vecino del norte'27 Perspectiaas de largo plazo para reducir la migración como remedio a EI TLC fue claramente sobrevaluado por los políticos de ambas fronteras década, es imcorto plazo contra la migración no deseada. De hecho, durante la próxima

mexicana probatle que eI TLC tenga suficiente impacto sobre el flujo de mano de obra

redes sociales que hacia Estados Unidos. Lo anterior si se considera la maduración de las la povinculan a los potenciales trabajadores migratorios con empleos en "el otro lado"' la extensa distribre calidad de muchos de los kabajos que se están creando bajo eI TLC y bución espacial de los trabajos. los parienMillones de futuros migrantes mexicanos están ya vinculados, a través de dirigidos a las comutes que residen allá, con los patrones norteamericanos' Los estudios destinos' han nidades mexicanas que exportan mano de obra, así como sus diferentes mexicanos en Estados encontrado que entre elZO6/.y el 80% de trabajadores migratorios que viven allá'28 unidos consiguen empleo con la ayuda y sobre la base de los parientes entre el momento de El acceso a tales redes sociales acorta considerablemente los tiempos de no enllegada y la colocación en algún empleo. Reducen casi a cero la probabilidad y la baia incertidumcontrurlo. La poderosa combinación de altos salarios (del pariente) más migración bre sobre las perspectivas del empleo en Norteamérica es lo que conduce familiar' mexicana a Estados Unidos, junto con el deseo de la reunificación

..Economic lntegration and Labor Flows: stage Migration in Farm Labor Markets in Mexico and the united carol Zabin and Sallie Hughes, salariales en (summe t lg95\ 3g5-422i Antonieta Barrón Pérez' "Cambios en las relaciones states," lnternatíonol Mígratíon Reuíew,Yol.29, no. 2 Autónoma de México)' vol' 60' no 234 (october(universidad Nacional Económíca Inuestígacíón en México," los mercados de trabajo ru¡ales

26

December 2000): 17-32.

philip L. Martin, "The uncertain connection: Free Trade and Ru¡al Mexican Migration to Esta evidencia es sintetizada por wayne A. comelius y (Fall 1993J: 484-512' the united states," lrl€rr¿fio nal Migration Rezieu, vol. 27, no. 3 for Mexican Immigrant Labor: 28 Tuirán, Fuentes, and Ramos, op. cif., p. 30; and wayne A. Cornelius, "The structural Embeddedness of Demand

27

NewEvidencefromcalifornia,"enMarcelosuárez-0rozco,ed.,crossizgs: Haward Unives'ity Press, l99B), p. 126'

MeicanlmmígrationinlnterdisciplínaryPerspectiue

(Cambridge'Mass':


Wayne A. Cornelius

Sería poco realista esperar que la "joroba de

migración" entre ambos países desaparezca en los próximos diez años. A menos que la brecha entre los salarios reales de México y Estados Unidos se reduzca drásticamente -probablemente, por 1o menos a la mitad- como resultado del TLC o que aparezca en México alguna combinación de integración comercial con exitosas políticas macroeconómicas. La mayoría de los trabajos creados en México, después de la firma del TLC, no pagan lo suficiente como para que los jóvenes desistan de viajar al país del norte. Hasta que ia disminución de la mano de obra de México obligue a los patrones mexicanos a elevar los salarios, veremos que la "joroba de migración" empieza a desaparecer. Las estadísticas del país van en esa dirección. Tomando en cuenta la migración internacional, la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo se espera que caiga de7.81."/" en el año 2000 a 1.25% en el 2005 y a0.78% por ciento en 2010. En términos absolutos eso significa que 897,000 nuevos trabajadores se incorporarán al circuito laboral en el año 2000 que se reducirán a 667,000 en 2005 y a 435,000 en 20L0.2e La proyectada reducción, a la mitad, en el crecimiento de la ftterza de trabajo, probablemente hará que la convergencia salarial prometida por ios defensores del TLC inicie hacia finales de la década, debilitando entonces los incentivos para emigrar. Sin embargo, recientes modelos econométricos sugieren que los salarios de los trabajadores mexicanos no especiaiizados no subirán lo suficiente como para que el ejemplo de los parientes y los potenciales salarios, como trabajadores migratorios,los desanime para emigrar.30 Una iniciativa de mejor puntería, para reducir la migración en el corto y mediano plazo, tendría que dirigirse a la estructura económica que limita gravemente las oportunidades y confronta a los habitantes en edad de trabajar de las comunidades y regiones mexicanas de alta emigración. De acuerdo con información del Consejo Nacional de Población de México, el grueso de la migración con destino a Norteamérica tiene su origen en sólo 386 de los 2,400 municipios de México (análogo a los condados americanos).3l La mayoría de estas zonas de alta emigración son municipios de desarrollo medio y se concentran en el centro y en el oeste-central. Un buen objetivo sería el esfuerzo por estimular la creación de trabajos mejor pagados -no trabajos agrícolas- e incorporar esas regiones a la economía de exportación, eso si que podría modificar en buena medida, en los próximos 10 o 15 años,la migración de México a Estados Unidos. Tal esfuerzo podría estimular la utilización de tecnologías intensivas en fuerza de trabajo y el desarrollo de la

2e

CONAPO, Migración Méico-Estados unídos, op. cít-, p. 42. Un equipo de académicos mexicanos y estadounidenses predijeron en 1997 que la tasa de generación de empleos podría coincidir con el crecimiento de la tasa de la fuerza de trabajo hacia el 2005 o 2006 (Binatíonal Study of Migratíon Between Metíco and the United States, op. cif.), pero esta próyección supone una tasa de crecimiento sostenido del 4olo del plB de México, la cual no es alcanzable en el futuro previsible. ro Markusen and Kahniser, "Liberalisation and Incentives for Labour Migration," op. cit. Incluso en el sector urbano de México Ia tendencia salarial no presenta un buen augurio. Mientras las ciudades en el norte de México realizan significatiyos avances en los salarios y el empleo durante este periodo de recuperación de la crisis económica de 1994-1995, en las ciudades del sur el porcentaje de Ia población económicamente activa que gana menos de un salario minimo y de quienes están desempleados se incrementó entre 1995 y 1999. (Cfr. Claudio G. Jones Tamayo, .,La sociedad,

la economia y las políticas del empleo en México," en Luis Rubio, ed,., Políticas Econónicas del Mético Contemportifieo, México, D.F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes/Fondo de Cultura Económica, 2001, pp. 362-366). 3r Melba Pria, "Mexican Economic Development Initiatives Targeted at Migrant-Sending Communities," testimony presented at ajoint hearing of the California State Assembly Select Committee on California-Mexico Affairs and Subcommittee on International Trade, Long Beach, Calif., May 3, 2002.


Tratado de libre comercio e indocumentados: 10 años de promesas vacias

capacidad exportador a.32 Lainfraestructura pública necesitaría ser actualizada y debería darse entrenamiento, por igual, a patrones y obreros. Los salarios tendrían que ser subsidiados durante el periodo de arranque (de nuevo,la calidad de los nuevos trabajos creados es crucial para desalentar la emigración).33 Los presidentes Fox y Bush anunciaron, recientemente, una iniciativa para estimular la asociación del sector público y el privado dirigida a incrementar la inversión privada en las zonas de alta migración de México,3apero el gobierno norteamericano parece estar imposibilitado legalmente para brindar el apoyo financiero a gran escala, que tales proyectos de desarrollo demandan. ("F{ace tiempo no estamos en el negocio de los Planes Marshall", dijo un alto funcionario estadounidense).35 De hecho, la política de desarrollo para disminuir la emigración no deseada siempre ha merecido muy poca atención de parte de los políticos norteamericanos. Es considerada como demasiada dependencia de las autoridades mexicanas y el tiempo que es necesario Para crear alternativas atractivas de empleo, en las regiones de alta emigración, excede 1o que es aceptable Para la mayoría de los políticos americanos. Incluso entre los funcionarios mexicanos el interés por esa política de desarrollo parece ser relativamente pequeño,36 y eso que la inversión a las comunidades de alta emigración ha sido considerada por Vicente Fox, primero gobernador de Guanajuato y luego en su campaña presidencial, como política de alta prioridad. A pesar de todo, los objetivos de asistencia al desarrollo dirigido a las comunidades tienen realmente el potencial para crear alternativas efectivas al problema de la migración, especialmente si se vinculan sólidamente con el sector comercial de la economía mexicana' Conclusión El flujo de migración entre México y Estados Unidos permanecetá, en los próximos diez años y qtizá r;rás allá, como el problema más espinoso en la agenda bilateral de ambos gobiernos. Desde los ataques terroristas del 11 de septiembre del2001 1o que parecía ser un acuerdo inminente sobre la migración ha fracasado por la resistencia del Congreso estadounidense. pues junto al endurecimiento de la política fronteriza vigente, el antiterrorismo se traduce en que cualquier medida para liberalizarlapolítica de inmigración es vista como amenaza potencial para la seguridad nacional. Aún antes de}11 de septiembre muchos legisladores de Norteamérica permanecían escépticos de los potenciales beneficios del "gran pacto" sobre migración que los presidentes Bush y Fox habían buscado tan fervientemente. En Washington, D.C., en la tercera de

las cumbres México-Estados Unidos, las conferencias se dedicaron principalmente a re-

32

Sólo

un

loo/o de las empresas industriales de México han tenido

éxito consistente en materia de exportación en el periodo posterior al TLC' (Ru-

bio, "El TLC en el desarrollo de México," op. cit., p. 260). rr para fortalecer esta intbrmación de tres comunidades de alta emigración del centro oeste de México, Cfr. Wayne A. Cornelius' "Labor Migration and Sidney Weintraub, to the United States: Development Outcomes and Alternatives in Mexican Sending Communities," in Sergio Díaz-Briquets pp 89-131' l99l), (Boulder, Press, Westview Col.: to Mígration as Alternatíues in Merico Deuelopment eds., Regional and Sectoral ra Ginger Thompson, "U.S.-Mexico Relat'ions: Alliance Meets Boundaries," The New York Times, March 23' 2oo2. rs Esther Schrader,"Mexican Development Aid Not in the Offing, U.S. Says," The Los Angeles Tin€s' September

l,

2001'

presented at the Research Ver Marc Rosenblum, "Moving Beyond the Policy ofNo Policy: Emigration from Mexico and Central America,"paper 22' 2OO2. May Diego, of california-San unive§ity Studies, Seminar of the center lor u.s.-Mexican

16


Wayne A. Cornelius

flexionar sobre este problema durante 2001. Sólo cinco días antes de los ataques terroristas Bush y Fox iniciaron la elaboración de un marco detallado para la firma de un acuerdo bilateral que pudo haber incluido la inmigración permanente legalmente desarrollada, un nuevo Programa de trabajo temporal para los mexicanos, una amnistía limitada ("regularización") para mexicanos indocumentados que viven en Estados Unidos y un análisis de la estrategia norteamericana ügente que intensificó sus operaciones en Ia frontera. Las negociaciones para lograr tales acuerdos fueron suspendidas inmediatamente después del 11 de septiembre y la incapacidad del gobiemo de Fox para regresar a ellos, al año siguiente, dejó a los funcionarios mexicanos en un estado de total desconcierto. El secretario de Relaciones Exteriores, Jorge G. Castaneda, y otros miembros del equipo de Fox, han apostado su presidencia a la eficacia para conseguir un pacto de migración. Y la urgencia de consumar un acuerdo respetable aumentó,para Vicente Fox, cuando su agenda de política intema se vio involucrada, en el Congreso de la Unióry en un debate con los partidos de oposición. Pese al aparente colapso del respaldo para alcanzar un acuerdo bilateral de migración en Estados Unidos, los funcionarios mexicanos continúan enfocando el problema en términos del gran concepto de integración norteamericana la irrestricta movilidad la-con boral entre los tres países del TLC- primero formulada por Fox durante su campaña presidencial. Ellos argumentan que, a la manera de la Unión Europea,la unificación del mercado de trabajo norteamericano es inevitable y no deberían perderse en el humo de la guerra y el terrorismo. Tales juicios recuerdan el desarrollo inicial del TLC, cuando el presidente Carlos Salinas de Gortari intentó activamente conseguir información al respecto de cómo habían tratado los europeos la movilidad laboral, como parte de su proceso de integración regional, con la esperanza de convencer a Estados Unidos de incluir el problema en las negociaciones del TLC.37 La libre movilidad laboral fue rápidamente retirada de la mesa cuando los funcionarios norteamericanos la reconocieron con certeza como factor de estancamiento de los acuerdos. La realidad del lado norteamericano hace, incluso, menos probable la dependencia del TLC para permitir que el libre movimiento laboral sea una meta políticamente viable en el futuro previsible. Un programa de "trabajadores invitados" en cantidad suficiente como para hacer mella a la migración ilegal arranca aullidos de protesta tanto ala izquierda como a la derecha del espectro político. Los sindicatos obreros,los Organismos No Gubernamentales (ONG'S) que defienden los derechos de los inmigrantes y / o latinos,los grupos religiosos y la cultura conservadora contra la inmigración están unidos en la oposición. Sólo apoyan el acuerdo los políticos del conservadurismo liberal del Partido Republicano. Aunque el Presidente Bush está del lado de los liberales ha preferido no gastar el inmenso capital político, fortalecido después del 11 de septiembre, apostando por un acuerdo de migración con México. La iniciativa de inmigración de Vicente Fox puede eventualmente reavivarse en el futuro, aunque en una forma mucho más modesta, si los esfuerzos contra el terrorismo r7 Salinas recordó y reafirmó este pensamiento en sus memorias. Cfr. Carlos Salinas de Gortari, Mético: un paso difícil a la motlernidad, Barcelona: Plaza Et Janés Editores, 2000, pp. 92, 224-226.


Tratado de libre comercio e indocumentados:

l0

años de promesas vacias

muestran resultados exitosos durante un periodo sostenido y si el enérgico crecimiento económico en Estados Unidos intensifica la demanda de mano de obra mexicana. Pero las nuevas razones para tal acuerdo tendrán que ser desarrolladas y vendidas al público norteamericano. Las propuestas iniciales de Fox para terminar con la inmigración ilegal,legalizando el flujo de trabajadores y abriendo finalmente Ia frontera, "de cualquier manera es obvio que eI TLC fracasó o que se vendió con argumentos falsos... Ambas implicaciones perjudican la nueva iniciativa."38 Finalmente, el gobierno mexicano tendría que presentar nuevos incentivos, confiables para las fuerzas políticas norteamericanas que están contra la inmigración, para conseguir un acuerdo migratorio' Necesario (pero no suficientemente necesario),los incentivos deberían incluir un compromiso serio para patrullar el lado suroeste de la frontera mexicana, con vistas a un acercamiento jurídico con Estados Unidos -dirigido a los trabajadores migratorios (simplemente advirtiéndoles los peligros de la entrada ilegal), y una política permanente de medidas severas sobre Ia migración itegat de "terceros países" vía la frontera del sur de México. Pensar en obstacu\izar elmovimiento de los ciudadanos mexicanos, en el interior del país, podría propiciar mayores problemas constitucionales (la Constitución Mexicana de 19\7 garantizalalibertad de tránsito) y se estaría haciendo, desde territorio mexicano, el trabajo sucio de la patrulla fronteriza norteamericana. Sería una invitación para que la crítica cayera severamente sobre ambos, tanto en el interior como en el extranjero. En pocas palabras, las opciones de México para asegurar un mayor acceso legal de sus ciudadanos al mercado obrero norteamericano permanecen bastante limitadas. Y si el TLC representa algo, es un recuerdo molesto de promesas incumplidas del pasado. js

David

R. Ayón, Center for the Study of Los Angeles, Loyola Marymount

Univesity, Los Angeles, Calif., unpublished memorandum, May 2oo2'

Traducción: Miguel Angel Rodríguez


FRACTALES

Las riudades= de la industria manufacturera a los senzirios de la producciún Salvador Pérez Mendoza in this article the author carries out an extensive and eloquent traveled by the main authors of the theory of the urban localization. Salvador Pérez Mendoza is interested in considering, besides the knowledge of the space behavior and their relationship with the economic activities, variables linked to the quality of life and the environment at the moment to evaluate the cities. Among the questions that disturb him we can find the following ones: How influence the economic activities in the space changes?, in the next future its come closer a decline of

the industrial activities in the big cities?, are the big cities favored by the concentration of services to the production? In few words: which the logic of the space distribution of the economic activities and how it modifies the system of cities.

Introducción En este artículo presentamos un breve recorrido, no exhaustivo, de diversos análisis empíricos y teóricos en los que se plantea la relación existente entre ias actividades económicas y la característica espacial del sistema de ciudades. El tema que nos ocupa en esta entrega es el de sugerir algunos referentes esenciales para comprender la importancia que tienen los servicios a la producción en la reorgani zaciónespacial durante los últimos años. La dinámica de la economía espacial propicia un proceso de desconcentración y descentralización espacial de actividades económicas industriales, al mismo tiempo que manifiesta una mayor concentración de actividades relacionadas con los servicios a la producción (comúnmente denominadas como actividades terciarias). Estas tendencias de descongestión/concentración inducen a plantear que el sistema de ciudades muestra una relativa transformación en su fisonomía espacial. El análisis de Ia lógica espacial del sistema de ciudades se basa, sobre todo, en el comportamiento de las actividades económicas. Estas pueden ser medidas a través del empleo y la centralidad de las ciudades,lo cual permite su contextualizaciónpara comprender mejor la configuración de un sistema urbano. En general, alentado por el desarrollo económico, el sistema urbano observa una tendencia hacia la descongestión/concentración de las actividades económicas. Este proceso hacia la desconcentración-descentralización de la industria manufacturera y concentración de los servicios a la producción, sigue un comportamiento que es posible identificar como un patrón. Los planteamientos teóricos que ayudan, en parte, a comprender esta tendencia, se ba-


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san en los modelos teóricos de Christaller (1966), Von Thünen (1922), Weber (7957), Lósch (1954), ellos consideran las variables tamaño y distancin en la jerarquización de las ciudades. Se contemplan también estudios empíricos de sistemas urbanos hechos por autores contemporáneos, entre otros, Coffey y Polése (1988), Ohuallachán (L989), Sparza y Krmenec (1993), Alvergne y Coffey (1997), D'Arry y Keogh (1997) Graham y Spence (TD7),Van Der Laan (1998).

Comprender este proceso y enmarcarlo en una referencia teórica y de modelo económico obliga arealizar una revisión del modelo de análisis del sistema urbano y la actividad económica. Lo anterior con el objetivo de permitirnos clarificar los cambios que influyen en las ciudades y las nuevas condiciones económicas, enfatizando las transformaciones más recientes.

y uariables de análisis Las actividades económicas se distribuyen espacialmente con cierta regularidad. Esta regularidad responde a una lógica económica de comportamiento planteada en los modelos y teorías de localización de la economía urbana y regional. Von Thiinen, Weber, Lósch, Christaller, observaron el comportamiento espacial de las actividades económicas y plantearon "leyes" del comportamiento localizacional en el análisis económico espacial. Von Thnünen planteó su teoría en función del análisis de la localización agrícola, en tanto que Weber 1o hizo con relación a la localización industrial. Christaller, por su parte, se interesó en mayor medida en los sistemas urbanos y, finalmente, Lósch intentó una sÍntesis del aporte de sus antecesores, analizando la teoría de las áreas de mercado. En todos los casos se postulan modelos específicos sobre la localización que, en su comportamiento, continúan siendo válidos. Los modelos de localización espacial se aplican para el análisis de territorios o espacios geográficos de diferentes tamaños. El espacio territorial considera, entre otros elementos, la presencia de recursos naturales, factores de la producción (tierra, empleo y capital), bienes y servicios producidos. Estos factores son medidos en función del costo del espacio donde se localizan. Considerado el tamaño de la población y la distancia a recorrer para obtener las materias primas y el desplazamiento de los trabajadores, así como su cercanía a los mercados. El comportamiento espacial es explicado, por tanto, a través de la localización de las L. Modelos teóricos

actividades económicas. L.L Las actiaidades económicas y las teorías de localización La teoría de los lugares centrales, elaborada por Christaller, es un modelo descriptivo que analizala distribución de las ciudades. Este modelo intenta explicar el tamaño y la frecuencia de distribución espacial de las ciudades en función de la jerarquía de los servicios que producen cada una de ellas. El modelo delugares centrales analizalas zonas de influencia de las ciudades. Se enfatiza de manera especial la jerarquía de las aglomeraciones urbanas, en tanto que son centros de atracción económica. Este modelo teórico propone el concepto de redes urbanas o sistema de ciufuñes


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Partir de los cuales se intenta establecer el principio de la jerarquizaciónde ciudades. La teoría de lugares centrales propuesta por Christaller se complementa con otros modelos de localización espacial, particularmente el modelo de Lósch. Este último plantea la regularidad de localización de la producción y de las áreas de mercado, haciendo previsible la localización de las actividades económicas más importantes. El análisis de Lósch se sustenta en el comportamiento de los costos en dos vertientes importantes: los costos internos de la empresa y los costos del transporte. En el modelo de localización se indica que la selección espacial de los mercados está en función de los costos. En este sentido Christaller y Lósch (7954,130-i32) sostienen que una ciudad, en una determinada región, provee de servicios a las ciudades pequeñas que no cuentan con ellos, dando como resultado una jerarquía de centros de nivel superior e inferior. El modelo de lugares centrales presenta los elementos dominantes de la estructura espacial que produce la interacción entre los diferentes niveles de ciudades. El modelo de Christaller acentúa el análisis de la jerarquía de las ciudades fundada sobre las actividades terciarias y los servicios prestados a su "hinterland " .1 Laidea es simple: la gran aglomeración urbana tiene el papel de proveer de ciertos servicios a otras aglomeraciones de menor tamaño que no disponen de éstos. Sobre esta base se sustenta la sistematización del principio de la jerarquía urbana. Este modelo explica la presencia de diferentes estructuras y áreas de mercado, en la que cada una detenta una función diferente y da forma a la interacción económica-espaa

rLa definición del concepto hinterland plantea un problema de traducción al español, ya que Iiteralmente es el ,.irferior de un pais" que refiere en general a las regiones rurales cercanas a los centros urbanos. Lo más próximo, en su significado económico espacial, refiere al radio de influencia que tiene una ciudad como centro económico en un área determinada tanto en Ia producción y venta de bienes y seruicios, como en el mercado de trabajo y el impacto que genera en su espacio de influencia (Henry, Barkley y Shuming, 1997).


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cial y al patrón geográfico que siguen ciertos sistemas de ciudades. 1.2 La centrnlidad urbana y la estructura económica La centralidad es un concepto importante en la teoría de lugares centrales, pues permite determinar la posición de cierta ciudad al interior del sistema de ciudades. Esta es una categoría económico-espacial que informa sobre la concentración de las actividades económicas en una ciudad dentro de un sistema urbano (Mogridge y Parr,1997). El sistema urbano, y en particular de las ciudades que lo componen, se comporta de acuerdo al peso económico de cada una de ellas; la denominada centralidad de uno u otro tipo de actividad económicavaría, de un periodo a otro, debido a las perturbaciones o cambios económicos que se presenten en determinado periodo (Alvergne y Coffey, 1997;Maillard,1997). La forma que asume Ia distribución espacial del sistema urbano está relacionado con la distancia entre las ciudades y el transporte necesario para acceder a ellas. Por lo que el espacio permite delinear los factores de atracción que definen la estructura económica, haciendo posible, a st)vez, medir la centralidad y la distancia a través de los flujos (empleo, producción, salarios, valor agregado, etc.) existentes entre las ciudades. Como ya se ha indicado, la teoría de lugares centrales plantea el principio del aprovisionamiento. Este principio reúne dos fuerzas que condicionan al sistema de ciudades: 1) La primera se relaciona con las funciones comerciales. Es decir, la reunión de la población dispersa en un territorio específico debido a las necesidades de intercambio. La población necesita reunirse, al menos periódicamente, en un lugar privilegiado desde el punto de vista de la distancia. 2) La segunda fuerza propicia que la aglomeración establecida por la primera fuerza sea permanente. Es decir, un cierto volumen de la producción y distribución de bienes y servicios se realiza en algunas ciudades, las cuales concentran los factores de producción y, apartir de éstas, se distribuyen al resto del territorio. Por tanto, el sistema urbano está determinado por el tamaño y la distancia. La jerarquía de los centros urbanos se fundamenta en la naturaleza de los bienes y servicios producidos y distribuidos en el "hinterland" o área de influencia que la ciudad aprovisiona. En esencia la teoría de lugares centrales sustenta el modelo de localización en los servicios que se ubican en un centro geográfico del mercado, es función de la centralidad geográfica. La relación es, por tanto, simple, las empresas que ofrecen un servicio similar se agrupan en un único lugar, con 1o cual se establece una jerarquía de lugares centrales de tamaños diversos (Beguin, 1992a; Guérin-Pace,1995). El modelo es más sensible para el caso de las actividades denominadas terciarias, pues este tipo de servicios se agrupan ahí donde es posibie reducir los costos de comunicación (e información), los cuales se agrupan en ciudades que se asumen en esta especialización por la ubicación de recursos humanos igualmente especializados. En ambos modelos la jerarquía se establece por los servicios especializados ofrecidos (Coffey y Polése, 1988; Beguin, 1992b; Harrington, Macpherson y Lombard,1991,; Pumain, 1994b).


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7.3 Las ciudades y la dinámica de distribución espacial Las ciudades son los centros de producción, cambio y reestructuración espacial originados por la influencia que ejercen tanto en su propia economía como en su hinterland (Bailly y Boulianne, 1992;Dericke,1992). Todo cambio en los procesos productivos, y los efectos que generan/ reestructuran y originan nuevas formas de organización de la ciudad. Todo proceso de cambio que ocurra en la ciudad tiene efecto directo en el conjunto de ciudades de la que forma parte. Cuando las condiciones económicas de una ciudad tienden a mejorar o, por el contrario, a ser desfavorables, tanto ella como su área o región de in-

fluencia se transforman, pudiendo constituirse en puntos de atracción, o, en sentido inverso, de rechazo si las condiciones económicas no son las esperadas (Alvergne y Coffey, 1997). La teoría de lugares centrales es utilizada con frecuencia para explicar la estructura espacial de todo sistema urbano. Sobre todo con respecto a las funciones de servicio. Es importante, no obstante, subrayar que el modelo típico de la teoría de lugares centrales se sustenta, en general, en el análisis estático, es decir, no toma en cuenta la dimensión temporal. Por otra parte,la teoría de lugar central, así como el concepto de aglomeración urbana, conduce a explicaciones del hecho urbano, sin considerar el origen y los cambios que se producen en las ciudades, por lo que se reduce la posibilidad de predecir su evolución (Parr, 1985). En el contexto del sistema urbano las perturbaciones a largo plazo son producidas por el cambio demográfico. Cambios en la base de exportación regional; cambios en la estructura de demanda de consumo; cambios en la estructura de insumos de la actividad económica regional y cambios en la tecnología de producción, de la transportación y de la comercialización, entre los más importantes (Krugman, 1996). Estas modificaciones afectan al sistema urbano organizado en función de la centralidad, pues alteran al sistema de ciudades, de modo que los centros de diversos niveles, dentro de la jerarquía urbana, podrían mostrar tasas diferentes de crecimiento o de declinación (Pumain, 1997). Las ciudades, como espacio territorial donde se reproduce la actividad económica, son objetos en el que la forma, el contenido y significación cambian en el tiempo.2 De hecho el movimiento dinámico de cambios conduce a conformar un patrón de distribución espacial influido Por la reestructuración económica y social, dándole forma al sistemas de ciudades (Bertuglia, Lombardo, Silvana y Nijkamp,1997).

1.4 El tamaño y la distancia en Ia distribución espacial de las ciudades Algunos autores como Robic (1,982) , Reilly (1929) , Zipf (1,9a9), Fletsche r (19g6) , enrre otros, han profundizado sobre la universalidad de la forma de organización jerárquica y espacial de los sistemas de ciudades. AI igual que Christaller y Lósch, el objetivo que bus-

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Una vez que interuiene el factor tiempo en el fenómeno urbano, el análisis a través de un modelo estático, ayuda muy poco a percibir los cambios. Hasta ahora pocos modelos económicos sobre las ciudades han logrado integrar suficientemente la dimensión temporal.


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caron fue de explicar las diferencias jerárquicas entre las ciudades analizando la relación tamaño y distancia, ia historia y la función de las ciudades. Estos conceptos son recurrentes en el análisis de la estructura de las redes urbanas o sistema de ciudades. Christaller, como se ha subrayado, había observado que las actividades económicas y las poblaciones se distribuyen de manera ordenada en el espacio. Las ciudades, por tanto, no se distribuyen al azar. Reilly, por ejemplo, a partir de su interés por el comercio de detalle abre una vía interesante para el análisis urbano. Sustentado sobre la base de las zonas de atracción comercial, Reilly estableció 1o que se conoce como ley de la graoitación del comercio al detalle. Lo más importante a destacar es que la distancia es el factor que determina la importancia de una aglomeración con respecto a otra. Por otra parte, Zipf analiza en el mismo sentido y con la misma base teórica, fundamentando su análisis en la distancia, los costos de transporte y los niveles de ingreso y Propone el modelo tamqño-rango (Bailly,1978) para la distribución espacial de las ciudades. Isard (1970) propuso la internalizacióndel costo de transporte en el "esquema clásico" de la teoría de la empresa. Desde esta perspectiva intenta analizar el impacto de costo del transporte y cómo la empresa busca minimizar su efecto. El aporte de Isard integra una de las explicaciones unitarias que sirven de base de las diversas teorías de la locali zación, pues retoma las propuestas de los autores pioneros y los avances teóricos y de aplicación en la producción y el intercambio. Otros autores que han elaborado ensayos teóricos sobre el patrón de comportamiento espacial de las ciudades son Beguin (1979,1992a,1996), Guérin-Pace (1995),Fujita (1989), Fujita, Krugman, }lori (1994), Arnott (1996); Bhadury (1996), Brakman, Cartson y otros (1996), MacPherson y Lentnek, (1.998), Capello (1998). La mayoría de ellos han elaborado sus modelos a partir de un enfoque microeconómico, es decir, de la teoría económica urbana. Los modelos integran el principio de la teoría económica, pese a que ésta no considera referencia espacial alguna. La ciudad es un objeto complejo y el enfoque económico no podría agotar su definición (Pumain1997). Con frecuencia la confrontación con los hechos permanece como una piedra de toque para esta teoría, en la medida en que los numerosos conceptos que ésta utlliza son de difícil aplicación y análisis a partir de la observación empírica. Los modelos de iocalización inspirados en la teoría microeconómica sugieren que el reagruPamiento espacial de los agentes económicos está en función de la reducción de costos de interacción (transporte, comunicaciones, información) y la maximización de utilidades. Esta condición conduce a las actividades económicas a localizarse ahí donde las economías de aglomeración o de economías de escala externas a la firma les proporcionan la posibilidad de reducir sus costos (Catin 1994a,1994b; Giersch, 1995;UHarmet, 1,996). Estas condiciones son esenciales para que una ciudad adquiera importancia en el sistema urbano. Por otra parte, como todo bien económico, el espacio urbano es relativamente raro. En consecuencia las empresas, para decidir instalarse en determinada ciudad , analizanla si-


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análisis y la comparación (Bairoch 1985). En general, la información histórica básica más próxima es la que se sustenta en la población. Sin embargo, el definir los sistemas de ciudades en función del número de habitantes reduce a una descripción simplificada la evolución de las ciudades. No obstante,la descripción es pertinente en Ia medida en que eltamaño demográfico es la variable que con frecuencia resume mejor la posición global de la ciudad. Es de considerar que la mayoría de los descriptores cuantitativos, como el número de empleos o de establecimientos, así como otros descriptores cualitativos (como la diversidad o la rareza de las actividades), están correlacionadas con el tamaño de las ciudades (Reiner y P arr, 1980; Beavon, 1981, ; Catin, 1994b). El tamaño (de población) de las ciudades aporta en general una idea confiable sobre el carácter del sistema urbano. Ello permite realizar ciertas predicciones que frecuentemente son verificables. Además, el tamaño demográfico de las ciudades, en el largo plazo, tiene el mérito de evaluarse con mayor sencillez y, además, resulta fácilmente comparable. El hecho de atraer y mantener cierta cantidad de habitantes se ha considerado como un criterio que prueba la capacidad de una ciudad para asegurar los medios de subsistencia de esta población. No obstante, esta medida de "éxito" urbano podría complementarse como hacen algunas comparaciones intemacionales contemporáneas; es decir, a través de la evaluación del.nivel de vida y de la cantidad de producción, o por indicadores de calidad de vida y de ambiente3 (Oppewal y Timmermans y Louviere,1997; McDowell, 1997). Por tanto, un sistema de ciudades se define como un universo que contiene un subconjunto de sistemas de población. Comprende el conjunto de lugares habitados de un mismo territorio: ciudades, pueblos y villas. Así como la relación entre esos lugares habitados. La pertenencia a un mismo espacio territorial garantiza cierta coherencia de funcionamiento del sistema; asegura la homogeneidad relativa de las condiciones de comunicación entre sus componentes.

La noción de territorio supone también ciertos límites (la existencia de fronteras) redtciendo la intensidad de interacciones entre los lugares pertenecientes a espacios territoriales diferentes; permite también la identificación de un "sistema" con resPecto a otro. Además,los sistemas de ciudades continúan evolucionando, incluso luego que los límites políticos nacionales se modifican o se recomponen (Sassen, 1991-; Buisson,1997; Rousier, 1ee8).

La expansión de las ciudades no aparece como un proceso continuo en el tiempo. Ellento desarrollo de las comunicaciones es con frecuencia el factor que limita las interacciones urbanas; impide que las ciudades se liberen de los límites asignados por su desarrollo. Sin

embargo, una vez que esta limitante es eliminada,las ciudades muestran mayor dinamismo y capacidad de adaptación a los cambios generados. Los historiadores de la ciudad explican que la proporción de población urbana antes

3

Esta tarea que implicaria trabajar con un espec{ro de variables a homogeneizar con el

fin

de hacer}as comparables, en particular por las dificulta-

des que imprimen los diferentes niveles de desanollo en que se encuentran las ciudades. No obstante, podria establecerse un primer acercamiento si se

utilizan los reportes del PNUD sobre el nivel y calidad

de vida de las ciudades en el mundo.


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tuación económica y las características futuras de la ciudad; el estado de sus comunicaciones y transportes; la infraestructura disponible o previsible; ei peso demográfico y económico de la población; la disposición de centros de educación superior y población preparada de acuerdo a las necesidades de las empresas, entre otros factores (Richardson, L986; UHarmet, 1.99 6; McDowell, 1997). El concepto de economía de aglomeración postula un referente de ciudad en la que los agentes económicos y sociales se reagrupan en función de los beneficios que les proporciona dicha aglomeración. Sin embargo, ésta se deduce a posteriari. Es decir, la existencia de economías de aglomeración se establecen a partir del tamaño de la ciudady/o por la concentración de una actividad económica en la misma. En este sentido, cuando se trata de explicar la distribución jerárquica de un sistema de ciudades, este concepto supone implícitamente la existencia de rendimientos crecientes de acuerdo al tamaño de las ciudades (Bhadury, 1996; Musso,1997) La hipótesis del tamaño y concentración de actividades de una ciudad, con respecto a otras, pudiera parecer tautológica, ya que los economistas plantean el reagrupamiento de las actividades económicas en las ciudades suponien do, a priori la existenci a de economías de aglomeración.Pero ello no explica necesariamente la desigualdad del tamaño de las ciudades y su evolución. Rousseau y Proudhomme (1993) indican que las economías de aglomeración podrían ser, por tanto, la consecuencia más que la causa del éxito de las grandes ciudades. No obstante, esta es una discusión teórica que por el momento no es fundamental para el desarrollo teórico que nos hemos fljado, por lo que puede recurrirse para una mayor profundización sobre el tema a Henderson (1988), Catin (1994a,1994b), Giersch (1995), Capello (1998), entre otros. En general la ciudad proporciona a los individuos la posibilidad de mejorar su nivel de vida, garantizando la obtención de un empleo y, en consecuencia, aumentando sus ingresos. Si la ciudad es atractiva se generará una tendencia migratoria hacia ella. Si la ciudad no tiene más oferta de empleos, o si las expectativas salariales se contraen, entonces los individuos partirán en busca de otras expectativas, 1o cual conducirá a diferencias regionales (jacobs, 1975 y 1984; Stabe ,1997; Moyard, 1997). En esta perspectiva las ciudades que ofrecen servicios diversificados serán más atractivas, tanto por atraer un mayor flujo de emigrantes como de actividades económicas. Ello propiciará, en su momento, la concentración de la variedad de la oferta de servicios. Así puede explicarse la forma del sistema urbano a través de la acción de tendencias a la concentración y a la dispersión (Gale, Frederick, 7996) o por medio dela centralidad (Berry 1967;Harris,y Shonkwileq, 1997); del tamaño y la distancia (Falk y Bronnel, l97O; Coffey y polése, 1988). En todas las explicaciones hay una hipótesis similar: la configuración de la ciudad que se observa en un tiempo específico resulta de la presencia y participación de factores; es decir, es la manifestación del equilibrio entre las variables tamañ0, distancia, costo y beneficio. 2. Las oariables para el análisis del sistema de ciudades Las transformaciones que han sufrido las ciudades y los sistemas urbanos que ellas conforman requieren la disponibilidad de una base de datos histórica que haga permisible el


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de la aparición de la agricultura se mantuvo en alrededor del10%; prácticamente el proceso de urbanización se inicia 2 a 3 mil años después de la aparición de la agricultura (Bairoch 1985). Sin embargo, una vez que las ciudades conocieron un crecimiento acelerado gracias a la agricultura, con la revolución de los transportes se acrecentaron aún más los territorios y las redes de acción dominadas por las ciudades.

2.L La distancia, el transporte y los cambios económicos

Con el desarrollo de los transportes y las comunicaciones, durante el siglo XX, el crecimiento urbano tuvo un elevado aumento en las tasas de urbanización. Cerca de 90"/", en las ciudades de los países desarrollados y de hasta un70o/" en las ciudades más grandes de países en desarrollo (Bairoch,1.985; Krugman, 1996, Capello, 1998). Las diferencias en la urbanización entre principios de siglo y el periodo final del mismo -menos de cien años- puede interpretarse como la condensación de una competencia dinámica entre las ciudades, impulsada por el desarrollo del transporte y las comunicaciones. La transformación de las economías agrarias en economías industriales y, recientemente, en economías terciarias, se acompaña de drásticas modificaciones en el reparto de la población, llevando a una trama de ciudades regularmente espaciadas y aún más diversificadas y concentradas (Graham, 1997;Yan Deer Laan, 1,998). Es interesante la tendencia que se presenta con frecuencia en países cuyas ciudades fronterizas establecen mecanismos de intercambio y relación que pueden llegar a ser más estrechos que los mantenidos con el sistema urbano de su propio país. En Canadá es típico el caso de Windsor y Detroit, en el caso mexicano el de Tijuana y San Diego. Es evidente que, en ambas situaciones, las condiciones, grados de desarrollo y otros factores las hacen comparables y diferentes al mismo tiempo (Pérez y Polése, 1999). De acuerdo a la teoría de Ia localización los costos de transporte, tanto de entrada como de salida de los factores, en las diferentes actividades, son los que determinan la 1ocalización espacial. A medida que un sector de actividad es más sofisticado, el tamaño urbano y los costos de transporte se convierten en factores importantes en la decisión de localización, como es el caso de los servicios especializados (Krugman,1996). Las economías de aglomeración y los costos de comunicación son factores a considerar, en especial para los servicios a Ia producción (Stanback y Bearse,1984; Bailly y Maillat, 1987). E¡ resumen,la especificidad de los sistemas de ciudades tiene tres procesos conjuntos: 1) La transición urbana, que hace derivar la casi-totalidad de los sistemas de ciudades por expansión, concentración y diversificación, a partir del tamaño de población y la función de su territorio. 2) El carácter conectado, mutuamente informado y concurrente de la red que se forma enseguida del asentamiento humano desde el cual crecen las ciudades (la producción y el intercambio). 3) El objeto espacial e histórico que forma el sistema de ciudades, que tienen su raíz en un territorio dado, el cual transforma sus propiedades espaciales en el curso del tiempo. De alguna manera las previsiones hechas por diversos autores se han cumplido a fines de los años 1970 y principios de los años 1980, los cuales se han revelado como los años

lf


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de transformación de una economía industrial a una post-industrial o de servicios. Algunos autores las llaman "economías de urbanización" (Richardson,1971); "econo-

mías de concentración urbana" (Hoover, 195L); "economías de aglomeración" (Dericke, 1992), "economías externas" (Mills, 1975), "economías de servicios" (Staber,1997; Albert y Bradley, 1997; Garcia-Mila y McGuire,7998), quizá cada una de las denominaciones cubre solo un aspecto de la complejidad de esta nueva etapa. Sin embargo, los conceptos de referencia intentan de alguna manera marcar cierta distinción. Estos cambios han influido en la naturaleza y función económica, abarcando las formas de producción características del servicio generado y del consumo de la población. En esta perspectiva,los servicios a la producción no implican únicamente el uso intensivo de la mano de obra y de la tecnología, sino por el contrario, en la aplicación de avances tecnológicos de información y de organización para proveer de servicios sofisticados tanto al productor como al consumidor. Además, de que uno de los cambios más interesantes a destacar y que influye en la estructura del empleo y del consumo. Es el eslabonamiento entre los servicios a la producción y la actividad industrial (L'Harmet, 1,996; Staber, 1997; Albert y Bradley, 1997). Este proceso de transformación afecta la relación espacial industria/servicios en las ciudades ya que, por definición, son lugares de empleo del sector secundario y terciario. No obstante, la tendencia que se observa es que buena parte de las grandes ciudades han incrementado la participación del sector servicios en el producto y el empleo (Stabler y Howe, 19BB; Alvergne y Gaussier, 1996).


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Un factor adicional a considerar en la reducción de Ia participación de la actividad industrial en las grandes ciudades debido a que los establecimientos de este último sector tienen necesidad de más espacio, además de sujetarse a la rigurosidad de instalaciones anticontaminantes -que son parte de las condiciones impuestas a estas empresas con la finalidad de que no afecten más al medio ambiente-, por lo que su presencia es poco aceptada en las grandes ciudades de alta densidad demográfica (Bhadury,1996; Albert y Bradley, 1997). En este sentido, los servicios a la producción son actividades que buscan la presencia de economías de aglomeración que les permitan reducir sus costos. Conforme Ia fuerza de atracción favorezca a las actividades económicas más dinámicas más concentrada será, en un sólo hgar, el conjunto de empresas que atraen empleos calificados, dando origen a las aglomeraciones urbanas que tienen ventajas económicas (Alvergne y Gaussier, 7996: D'Arcy y Keogh, 1997). En general, el personal de alta calificación tiende a establecerse en áreas donde existe un mejor nivel de vida. Por 1o que las preferencias de localización de este tipo de cuadros puede ser un factor de influencia en la decisión de localización de estos establecimientos (McDowell,1.997). En cuanto al denominado sector terciario (comercio y servicios confundidos), reviste características especificas dependiendo de la actividad que se considere. El sector comercial, por ejemplo, es menos impactado por la necesidad de un empleo especializado; no obstante, ello dependerá del tipo de comercio (al mayoreo o al detalle) . El sector de los servicios, particularmente los servicios a la producción, es una actividad en la que el valor agregado se relaciona con el empleo calificado; (Gale y Frederick, 1996;Harris, Shonwiller y Scott, 1,997;Langstone y Clarcke, 1997). Las ciudades, por lo tanto, como categoría económica, constituyen un conjunto de condiciones de producción construidas,lo que genera una atracción en la localización de establecimientos de diferentes sectores que contribuyen a su desarrollo. Estas condiciones buscan factores como condiciones de vida superiores; concentración de capital fijo social; servicios públicos; mano de obra especializada y abundante; insumos diversificados y de bajo costo unitario; desarrollo de las tecnologías y del conocimiento; mejores condiciones de la demanda y expansión del mercado con el incremento del ingreso (Harrington, Macpherson y Lomba rd, 1991, ; Jouvaud, 199 6, Henderson, 1997 ; }r4oy art, 1.997). Al crecer las ciudades se especializan concentrando actividades económicas con las que sostienen una base económica.aDe esta forma el crecimiento del sector servicios muestra una tendencia previsibie dentro de una aglomeración urbana. Esta situación ha llevado a establecer una relación entre el tamaño de la ciudad y su función económica. En este sentido, en las grandes aglomeraciones urbanas Ia industria reduce, en términos relativos, su importancia frente al sector terciario (comercio y servicios confundidos), debido a

a

La teoria de base económica es un modelo regional, que en términos simples argumenta que las actividades de producción y el nivel de empleo de una región dependen de las exportaciones y, por supuesto, de las ventajas comparativas (Richardson, 1973; Nijkamp,1984; Stabler y Howe, lgBB).


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los altos costos que impone la misma aglomeración urbana (ajustarse a normas ecológicas, altos costos de transporte internos). La industria sale de las aglomeraciones, permitiendo una mayor especialización en los servicios (Beyers y Linahl, 1.997; Staber, 1997;Moyart,1.997). La llamada revolución de los servicios se caracteriza por la estrecha interrelación con los dos sectores de la economía, ya que los servicios buscan el desarrollo de tecnologías; tecnologías basadas fundamentalmente en la informática, las telecomunicaciones y la telemática (Bayers y Lidahl, 1997). Es, por tanto, el sector de los servicios a la producción generador de nuevas tecnologías. Este proceso ha dado origen al aumento de la productividad de las empresas, debido a las economías de escala, es decir, por la posibilidad de las empresas de establecerse en el mercado sin la necesidad de construir departamentos especializados de servicios, Io cual reduce los costos de inversión y funcionamiento (Sp ar za y Kremenc, 1993 ; Graham, 1997 ; }i4oy art, 1997). 3. La dinámica de las ciudades y el desarrollo económico Los cambios dinámicos de las ciudades no son independientes del nivel de desarrollo del país donde éstas se encuentran. Algunos elementos son predecibles y comunes a muchas situaciones, mientras que otros cambios de la forma urbana son altamente sensibles a las condicioñes locales. En efecto, la sensibilidad de las condiciones locales (geografía, planeación urbana, estructura gubernamental y sistemas de transporte, entre otros factores) explica por qué se han hecho pocos intentos por relacionar la estructura urbana al desarrollo (Krugman, 1996;Gra}lram,7997; Phillips, McPherson y Lentnek, 1998) . De acuerdo a la experiencia de las ciudades occidentales, es posible exponer un cierto número de "cambios predecibles" que debiera observarse comúnmente en la mayoría de las ciudades en desarrollo. Algunos de los más inmediatos son los siguientes: 1) La continua expansión geográfica de las ciudades. Éstas se extienden más allá del perímetro de la tierra urbanizable. Es un proceso "predecible" no únicamente porque la población urbana crece, sino porque el consumo per capita del suelo urbano es una función positiva del ingreso. 2) La tendencia mencionada en primer lugar se acentúa si el aumento de los ingresos se asocia a una mayor movilidad interna en el espacio urbano, por los cambios en uso del transporte tanto público como privado. Ello permite que la población se aleje de los perímetros tradicionales de las ciudades. 3) Las nuevas zonas residenciales se hacen acompañar por las actividades comerciales de detalle y de servicios personales asociados a las necesidades de los nuevos residentes, 1o cual refuerza aún más un sensible cambio en las estrucfuras urbanas. 4) El cambio en la estructura económica de las ciudades, en particular del crecimiento de la actividad de servicios en general "moderrras", ejerce una presión creciente en la localización. Los "servicios a Ia producción" determinan la posición jerárquica urbana y el nivel de desarrollo. Los servicios a la producción buscarán la localización más central, tanto dentro de la jerarquía urbana como dentro de ia ciudad. 5) Debido a los cambios tecnoiógicos propios dentro de la industria manufacturera,


Salvador Pérez Mendoza

las fábricas, los almacenes al mayoreo y las actividades de distribución, se desplazarán de la tradicional localización central para alejarse hacia las áreas industriales donde el espacio es fácilmente disponible a bajos precios. Es un proceso de des-industrialización de las áreas centrales. Conforme las industrias se modernizan hacen uso más intensivo en capital y más extensivo en espacio, reforzando la tendencia hacia la descongestión en los mo-

delos de localización. A grandes rasgos, podemos afirmar que la dinámica de transformación del sistema de ciudades tiene una relación estrecha con las condiciones internas, pero básicamente con el nivel de desarrollo económico del país o región al que pertenezca el sistema de ciudades. Los cambios económicos, marcados por la reorientación en el comportamiento de las actividades económicas, tienen gran influencia en el comportamiento espacial. Richardson (1986) presenta un esquema de la relación entre el proceso de urbanización y el comportamiento de las actividades económicas. En efecto, esta relación es más evidente en las ciudades de los países desarrollados, donde la urbanización crece simultáneamente con las actividades del sector terciario,lo que hace que estas ciudades tiendan a conocerse como ciudades de economías terciarias. Cuando la tasa urbanización ha crecido rápidamente en los países desarrollados hay una mayor presencia los servicios. Si bien no es sencillo establecer qué fenómeno determina al otro, es indudable que avanzan juntos. En el caso de las ciudades de países en desarrollo la urbanización es menos rápida, aunque haya aumento en la población urbana. Laurbanización Permanece incompleta. A pesar de que el sector servicios crece rápidamente con respecto al sector industrial y agrícola, no obstante, permanece como sector heterogéneo, ya que parte importante del empleo de actividades tradicionales se combina con los empleos modernos que genera el

mismo sector. 3.1 La dinámica y desigualdad urbann en países en desarrollo La mayor parte de la teoría que se describe se sustenta en la experiencia de las ciudades de países desarrollados. Las preguntas surgen cuando se intenta, a partir de esas teorías, analizar las condiciones de las ciudades de los países en desarrollo: ¿las leyes delocalización económica son similares para ambos tipos de ciudades? ¿Estas leyes son independientes del nivel de desarrollo alcanzado? Las respuestas distan mucho de ser absolutas. Ciertos matices de comportamiento deben de considerarse. Williamson (1965) analizala relación desarrollo y desigualdad y sugiere que las diferencias entre países desarrollados y en desarrollo debe centrarse en la desigualdad que genera la fase de desarrollo económico, ya que espacialmente las actividades económicas tienden a concentrarse en mayor proporción en pocas ciudades, dando

origen a la desigualdad del desarrollo espacial. Alonso (1980) resume el planteamiento de Williamson en la propuesta de la curva en forma de campana. En esta curva,las primeras fases que sigue el desarrollo económico se caracterizan por una concentración urbana significativa, al mismo tiempo que se acentúa la desigualdad espacial. Sin embargo, a medida que el desarrollo económico se consolida


Las ciudades: de la industria manufacturera a los servicios de Ia producción

concentración urbana manifiesta una relativa tendencia a decrecer. Alonso sugiere cinco fases en la campana de desarrollo a) la fase de desarrollo; b) el desarrolio con desigualdad social; c) aparición de la desigualdad regional; d) fase de concentración geográfica y, e) la fase de transición demográfica. Como el mismo Alonso indiy expande sus beneficios,

ca/ no son "leyes de

1a

hierro" que

se cumplan en el proceso de desarrollo. Es

un esquema

estilizado que permite hacer una referencia para un análisis descriptivo. Lemelin y Polése (1995) presentan una propuesta econométrica del desarrollo económico y la urbarización de las ciudades de países en desarrollo, recurriendo a una base de datos que permite inferir que, ciertamente, las ciudades de los países en desarrollo concentran fuertemente población y actividades económicas durante las primeras fases del desarrollo económico, para que en una etapa siguiente comiencen a reducir la concentración. El aspecto fundamental es que en las dos primeras fases del desarrollo económico la conformación espacial es la más drástica, ya que es la etapa en la que se establecen los criterios de espacialidad y su concentración. En la fase de consolidación del desarrollo económico, regularmente aparece Ia transición demográfica; el desarrollo se difundirá espacialmente de forma más equitativa, favoreciendo la integración territorial de la economía nacional. Este es un proceso de redistribución espacial de Ia población, la cual en los primeros años del desarrollo se concentra en Ia principal aglomeración urbana; las condiciones impuestas por la misma aglomeracióry tiempo después, impondrá limites al crecimiento demográfico, con 1o cual la población tenderá a redistribuirse en el espacio nacional. El espacio geográfico y la estructura económica de las ciudades influyen en algunas actividades económicas haciéndolas más sensibles a las fuerzas de concentración y de desconcentración que otras. En el modelo propuesto por la teoría de los cinco cortes de campana los cambios en la estructura económica, es decir, la transformación de una economía de fuerte participación industrial a una economía de mayor presencia de servicios es la manifestación de los cambios en la estructura espacial de una economía nacional. La importancia del sector terciario en el espacio económico es cada vez más presente como ya se ha insistido-, en particular el papel de los servicios en la inversión y el empleo (Bhadury, 1996;Phlllips, McPherson y Lentnek, 1998). Hay indicios de que la inversión se dirige cadavez más a las actividades productoras de servicios, en lugar de concentrarse en la manufactura. El fenómeno parece estar relacionado a la importancia que han adquirido los servicios para la producción y la distribución de bienes tangibles e intangibles. Un ejemplo es la empresa Northerm Telecom de Canadá (empresa productora de sistemas telefónicos) que reconoce que sólo un quinto de su fuerza laboral produce bienes tangibles; el resto diseña, piensa, programa, vende y se encarga de resolver problemas internos de la empresa (Coffey y Drolet, 1996). No obstante, es de reconocer que aún existen dificultades para verificar empíricamente estos planteamiento§. El problema central se ubica en la escasez de datos. Sin embargo, la propuesta teórica conceptual representa la evolución espacial de una economía en desarrollo que permite sugerir que este es un proceso real, en el que incluso hay una segmentación étnica de los servicios en las grandes ciudades (Zhou,1998).


Salvador Pérez Mendoza

Conclusión Intentando establecer algunos puntos referenciales que permitan acercarnos a una conclusión de este recorrido podemos sugerir que en la primera etapa del desarrollo económico el sector manufacturero muestra crecimiento dinámico, aporta al empleo total parte significativa, en tanto que el sector de servicios (servicios a las empresas) mantienen un desarrollo relativamente reducido, a pesar de concentrarse en la gran ciudad. En una fase de maduración y consolidación de la industria manufacturera se permite sugerir que ésta haya alcanzado el máximo de su crecimiento, medido en términos del aporte al empleo nacional y la participación del mismo en pocas grandes ciudades. La concentración del empleo industrial en una gran ciudad trae como consecuencia un alza en los impuestos prediales, además de los problemas de contaminación y congestión. Estos factores provocarán la desconcentración de las actividades industriales,lo cual permite a las ciudades medianas aprovechar la salida de la industria de las grandes ciudades al recibirlas en sus espacios. La fase de declinación del sector manufacturero inicia cuando su participación en el empleo nacional se reduce al20y 25"/",porcentaje general observado en países desarrollados. La importancia que el sector terciario gana con respecto al industrial, durante esta fase del desarrollo económico se evidencia cuando se observa que tiene gran participación en el empleo. No obstante, como ya se indicó, el proceso de desconcentración industrial no sólo se dirige hacia las ciudades cercanas, sino también a ciudades más alejadas, dependiendo de las características de ias industrias. Sin embargo, es poco probable un creciente movimiento de descongestión hacia pequeñas ciudades. En resumen, el modelo económico del sistema de ciudades muestra que los patrones de comportamiento espacial de ias ciudades y las actividades económicas mantienen una fuerte tendencia a la interrelación a la hora de observar y diagnosticar su comportamiento.


F'RACTALES

Las elecciones en Puehla tZ0trll Víctor Manuel Reynoso

Lucid interpretation about the first elections celebrated in the context of a divided government in Puebla (November 2001): the PAN heading the federal government and the PRI as the head of the local power. Victor Ma-

nuel Reynoso avoids apocalyptic interpretations to affirm that these events may be ascribed to the typical characteristics of the democratic life and explains them as part of the process of maturity which consolidates the

institutional channels for the political competition, and which detains the moral disqualiñcation of the electoral institution. The author also analyses the electoral processes and the party systems in both the capital ci§ and in Puebla.

El 11 de noviembre de 2001 se realizaron elecciones en Puebla para217 ayuntamientos y 41 diputados,26 de mayoríay 15 de representación proporcional. En este artículo abordo algunos aspectos de la misma, aspectos que podríamos llamar cuantitativos, básicamente los resultados electorales, la forma en que se traducen en escaños dentro del Congreso local y algunos datos de encuestas realizadas lurante el proceso. A todas las cuestiones tratadas intento dar un significado. Por eso las sitúo en el contexto histórico, señalando sus antecedentes. Parte de ese contexto es que las elecciones poblanas del2001 fueron las primeras en las que el gobiemo federal no es un gobierno priista. Por primeravez en la historia de la entidad tenemos lo que se ha dado en llamar "gobiernos yuxtapuestos" en los ámbitos federal y estatal; es decir, gobiernos originados en partidos distintos. ¿Qué efectos tuvo esto en las elecciones de ayuntamientos y diputados locales? Como se verá, dichos efectos no son dramáticos ni evidentes. No constituyen en todo caso una ruptura en las tendencias electorales poblanas, sino en todo caso la continuación y acentuación de las mismas. Tendencias que consisten básicamente en la consolidación de la competencia electoral y en su expansión de las zonas urbanas del estado, donde iniciaron hace varios lustros, a las zonas rurales. De ser cierto lo anterioq, estaíamos nuevamente ante un caso que muestra que Ia historia no se hace con grandes cambios, con rupturas de un día a otro, sino mediante cambios lentos, graduales, no siempre fáciles de controlar, ni de percibir. Aunque no sean parte de este análisis, vale la pena comentar algunos aspectos relevantes de la elección analizada. La nominación de candidatos en los tres principales partidos fue importante, tanto por las cuestiones novedosas como por ias tradicionales. El PRI realizó una extensa precampaña, con seis candidatos, la mayoría de eilos con una impor-


Víctor Manuel Reynoso

tante trayectoria política o administrativa y con buena presencia en la opinión pública. Ei PAN por el contrario siguió el mecanismo formal que ha seguido siempre: la convención municipal es la que elige el candidato. Lo novedoso fue que se dio una fuerte competencia entre dos precandidatos, y que el resultado suscitó críticas de la parte perdedora. El PRD, por su parte, vio su proceso de nominación acompañado de diversos conflictos, lo que parece ser una constante en el PRD poblano. En las campañas de la capital los dos principales partidos parecieron competir entre sí por las clientelas políticas de sus adversarios. El PRI orientó una campaña para ir más allá de su voto duro, mientras que el PAN intentó, y logró en al menos un caso, establecer alianzas con clientelas tradicionales priistas.l Cuestiones importantes que muestran cómo los partidos dejan los roles que tuvieron durante décadas, y asumen actitudes y estrategias propias de la nueva situación electoral y política del país. No serán parte del análisis presentado aqui pero vale la pena comentarlo. También dejo fuera de este análisis la complejidad del universo municipal poblano. Por razones de espacio me limito al municipio de la capital, con breves referencias aludo algunos otros. Se deja de lado también una cuestión que estuvo en el centro de las elecciones mexicanas por 1o menos durante la década que va de 1985 a 1,996:la imparcialidad electoral. La autoridad electoral siguió siendo objeto de cuestionamientos que culminaron cinco meses después de la jornada electoral, en la renuncia de uno de sus principales funcionarios, el Director General del Instituto Electoral del Estado. Pero no estuvo ya en el centro de la elección. Lo que se debe en buena parte a que los triunfos electorales ya no se concentran en un solo partido, como era el caso en muchas elecciones mexicanas del siglo pasado, sino que se reparten entre varias ftterzas políticas. Descalificar a la autoridad electoral implica entonces no sólo descalificar los triunfos a1'enos, sino los propios. Llama la atención el recurso a las vías institucionales, desde el propio Instituto Electoral hasta el Tribunal Federal Electoral.

y su capital La ciudad de Puebla vive un contraste peculiar: ha sido uno de los principales centros urbanos del país2 y es la capital de una entidad predominantemente rural. Este carácter ür= bano le ha dado un comportamiento electoral distinto al del resto del estado, como puede 1. Antecedentes electorales de lq entidnd

apreciarse en el cuadro 1.

La princip al fuerza electoral en el estado, el Partido Revolucionario Institucional, siempre ha obtenido porcentajes de votos muy distintos en el municipio de la capital y en Ia totalidad del estado. Tomemos como ejemplo los extremos del periodo analizado:1971, y 1998. En el primer año eI PRI obtuvo el88% de la votación estatal, pero sólo el53% de.la

I

Fue el caso, muy publicitado, del priista iliseo Pérrez Bonilla, líder de colonos en el sur del municipio, que dejó 29 años de militancia pdista para uniné a la campaña del candidato del PAN al ayuntamiento, Luis Paredes Moctezuma. Yéase La Jornada de Oriente, lgjulio ZoO1, p. 7. 2 Durante la Colonia y principios de la época independiente fue la segunda ciudad. Después perdió ese lugar, pero se mantiene como el cuarto municipio y la cuarta zona metropolitana del país.


Las elecciones en Puebla (200I)

Cuadro 1. Resultados de las tres primeras fuerzas en las elecciones para ayuntamiento en el municipio y en el estado de Puebla (197L-1998). Mutticipio PRI

de Puebla

t97t

t974

r977

r980

r983

1986

1989

1992

1995

1998

52,454

78,861

83.921

100,619

151,699

86,997

90,071

733,552

t37,7s6

155,907

o/ /o

52.77

s6.92

PAN

45,599

5

o/

45.87

40.32

3a ñrcrza

PARM

PPS

t,t94

2,2t1

t.2

1.6

9lJ_6)

I t.24

PRI

87.22

80.4s

PAN

8.

3a ñrcrza

1.98

la-+2-a

5,859

68.00

67.06

s9.94

s900

57.97

37.00

39

29,020

68.961

43.939

58.027

79,937

182,446

124,251

32.1 4

20

30.48

29.80

30

34.70

49.00

5t

PARM

PCM

PSUM

PSUM

PRD

PRD

PRD

PRD

5,199

10,967

3.717

4.147

6,586

7,342

19,827

3.94

6.85

1.6

2.8

3.98

2.99

5.30

26.28

95.7 t

88.16

9'.7.54

89.74

88.86

92.67

86.81

70.98

84

81.9

804

79.4

71.55

67.83

46.7

50.2

63.57 42,4

37

r

05,987

Estado

t2

I 7.17

6.98

9.5

t

2.25

2.tt

2.69

1.52

4.53

9.1

I

I.8t

Fuentes: 197L y 1974: Centro de EstadÍstica y Documentación Electoral,

15.76

t9.29

34.7

26.3

6.6

7

9.5

19.5

UAMI

Raymundo García García. Elecciones y conflictos municipales,BUAP,l99S:- 42 1980, 1983 y 1986: Patrice Melé, Geopolítica de,l estado de Puebla,ICUAP y Gemika, 1990: 135. 1977:

1989: García García: 163-4.

1992,95 y 98: Comisión Estatal Electoral. Notas: El partido ganador en negritas, la segunda fuerza en cursiva.

votación en la capital: 35 puntos de diferencia. En la más reciente elección local,1998,la diferencia disminuye a unos once puntos: es mucho menor pero sigue siendo significativa. Si se observan los resultados de Ia primera f:uerza electoral a lo largo del periodo, distinguiendo su presencia en la capital y en el estado, puede uno concluir que se trata de dos estructuras electorales distintas: en la capital se da desde los años setenta una estruc-

tura bipartidista, mientras que en el estado de dicha estructura es de partido abrumadoramente dominante, por lo menos hasta los años ochenta. Si de los datos del total estatal se excluyeran los de la capital,la diferencia sería todavía más clara. Existe, o existió, una especie de estructura electoral en la entidad,y otra en la capital del estado. Si bien cada coyuntura electoral es distinta a Ia anteriol las variaciones no son absolutas ni arbitrarias: se mueven dentro de un marco estructural, dentro de ciertos límites.

El tiempo También es notable que la estructura cambia y 1o hace con cierta lógica. Aquí también hay que distinguir entre el estado y el municipio de la capital. En el primer caso la tendencia es notablemente consistente: el principal partido pierde puntos en su porcentaje de votos cada elección, con sólo dos excepciones: 1977 y 1998 (ver cuadro 1). Las tendencias de la segunda y tercera fuerzas son menos regulares, pero en general ambas incrementan su votación, consecuencias inevitable pues a ellas van los votos que el PRI pierde.


Víctor Manuel Reynoso

En el municipio tenemos nuevamente otra peculiaridad: el PRI se tecupera en los años setenta, pasando del 53 '/" en 1,973 al 68% en 1980. De ahí decrece sin excepción, hasta 1998, cuando recupera dos puntos. Llaman la atención las dos primeras elecciones del cuadro, porque fueron las más competidas en varios lustros (hasta 1995, cuando se dio la

alternancia). En ellas contendieron por la oposición panista dos Cañedos, padre e hijo: Roberto Cañedo Martínez en 1971y Alejandro Cañedo Benítez en 1974. Entre ambas elecciones tuvo lugar la de diputados federales de 1973, cuando el PAN ganó por primera y única vez,hasta19953 , una diputación federal: logró los dos distritos de la capital, en uno el candidato fue Miguel Fernández del Campo, en el otro Alejandro Cañedo Benítez. Excepciones que confirman la regla de una entidad con amplia hegemonía priista. Que muestran también que las excepciones podrían darse, ante todo, en las zonas urbanas.a En la capital los porcentajes del PAN son recíprocos a los del PRI, debido a que ahí la estructura electoral se acerca mucho al bipartidismo. Los votos de estos dos partidos sumaron entre el 87 y el99% del total en el municipio, con excepción de la elección de \998, que puede considerarse atípica en este aspecto. Tan notable como el formato bipartidista, es el hecho de que éste tiende a disminuir, aunque no de manera continua y consistente. Además de que las excepciones o casos atípicos son posibles, como el que se dio en1998, cuando por primeravezla tercera fuerza, ett este caso la candidatura de Emilio Maurer por el Partido de la Revolución Democrática obtuvo más de cien mil votos, poco más del26'/" dela votación: el doble de 1o que esa fuerza electoral había obtenido en toda su historia en el municipio, desde 1980 hasta 1995.5

Tratemos de recapitular estos breves comentarios, incorporando otros que surgen del cuadro 1. Los resultados permiten hablar por una lado de una estructura electoral, por otro del dinamismo de la misma. Muestran también que es distinta en Ia capital al resto del estado. En ambos casos es una estructura de partido hegemónico, que gana prácticamente todo, pero con presencia opositora muy distinta: notable en la capital, con el panismo, y muy escasa en el ámbito estatal. El cambio consiste en que los resultados van llevando, de forma notablemente consistente, a una mayor competitividad: el partido hegemónico tiende a perder votos frente a la oposición. Además de que en la capital disminuye el formato bipartidista, abrumador a principios de los años setenta e inexistente en la elección de 1998. ¿Se trata de la misma estructura, aunque con los cambios señalados, en todo el periodo? Creo que no. Un partido hegemónico deja de serlo cuando pierde una elección, o al

3

En este año va a ganar, en elección extraordinaria, el distrito de Atlixco. Entre 1973

y

1995 el PRI ganó todas las elecciones de diputados federa-

les en el estado. a

Divesos estudios han mostrado que la presencia del PRI se empezó a debilitar en las zonas urbanas. Esto, sobre todo en estados como Puebla, en el contexto de una amplia población rural tenemos la presencia de importantes zonas rurales, ha dado lugar a gobierno yuxtapuestos: de un partido en el ámbito estatal y de otro en el municipal. EI primer gobierno importante de este tipo se dio en Tehuacán, entre 1975 y 1978.

5

Si se suman los resultados obtenidos por la izquierda poblana en el municipio de la capital, desde 19BO que participó por primera vez en elección

locales como Partido Comunista Mexicano, hasta 1995 cuando lo hizo como Partido de la Revolución Democrática, el resultado es de 52, 586 votos, alrededor de Ia mitad de los obtenidos por Maurer en 1998 (105,987). Ver cuadro 1.


Las elecciones en Puebla

(2ool)

menos una elección importante. De tal manera que podríamos decir que hay una estructura hasta 1992y otra desde 1995. Aunque todavía el formato bipartidista pesa en la capital poblana, ahora ya existe la posibilidad de una tercera fuerza que altere el resultado de la elección. Si bien Maurer no ganó en7998, es claro que su presencia fue decisiva: dividió el voto opositor y dio así el voto al candidato del PRI, Mario Marín. De manera que desde 1995 las coyunturas tienen en la capital poblana un peso mucho mayor que el que tuvieron en las décadas anteriores. Los candidatos, las campañas, la situación económica nacional, el desempeño y la imagen de los gobiernos, pueden, como nunca antes, inclinar labalanza. Ya no hay nada seguro para nadie. Aunque la historia sigue pesando. Menos que nunca quizá, pero todavía son dos las principales fuerzas electorales en el municipio. No siempre es posible encontrar candidatos de excepción que den lugar a elecciones atípicas. 2. Encuestas, partidos y candidatos Las encuestas publicadas durante este proceso fueron relativamente pocas. La razón seguramente fue que sus resultados mostraban un "empate técnico"6 entre los dos candidatos más importantes, Luis Paredes Moctezuma, del PAN y Carlos Alberto Julián y Nácer, del PRI. El dato anterior es en sí mismo valioso: muestra que se trató de una contienda muy competida. Pero las encuestas publicadas durante este proceso permiten analizar otras cuestiones de interés, como la distinción entre las preferencias por partido y por candidato. Contrariamente al lugar común que dice que la gente no vota ya por los partidos, sino por los candidatos,los datos de las encuestas permiten suponer que la elección de la capital poblana fue decidida por Ia imagen partidaria. Diversas publicaciones muestran que los votantes preferían al candidato dei PRI sobre el del PAN, pero que preferían a este partido sobre el tricolor. Predominó elcriterio partidario. Es posible observar lo anterior en uno de los medios de comunicación que ha publicado encuestas de opinión en Puebla más sistemáticamente, La lornada de Oriente. Durante el proceso electoral del 2001 realizó una serie de investigaciones con esa técnica que permiten sostener la conclusión mencionada. A fines de octubre ese medio publicó los resultados de la pregunta sobre la "Persona que tiene la cualidad exigida para el cargo de presidente municipal de Puebla", en encuestas realizadas entre marzo y octubre de ese año. El candidato del PRI, Carlos Alberto Julián y Nácer, siempre estuvo por encima del candidato panista, Luis Paredes Moctezuma. En ocasiones con el doble de preferencias en porcentaje.T

6

Como se sabe, e[ término "empate técnico" es inadecuado. Hace referencia a resultados en las encuestas que, debido al margen de error, no permiten inferir un ganador, pues la diferencia entre los candidatos es menor a dicho margen. 7 La Jornada d.e Oríente,26 de octubre de 2001, p. 9. Todas las encuestas publicadas por este diario presentan con rigor la metodologia utilizada. Una limitación de la misma es que su univeso es la población con teléfono. Sin embargo, si es cierto que el PAN cuenta con mayores simpatías en-

tre las clases medias, que generalmente tienen ese servicio, es probable que si se encuestara bajarian las simpatias por el PAN, pero no por el candidato priista. Otros medios publicaron datos similares, como Al de Paeblc, que publicó una encuesta en Ia que el 53.60ó de los encuestados conocían al candidato del PRI y el 38.80/o al del PAN; 22 de octubre de 2001,

l.

plana.


Víctor Manuel Reynoso

Entre el30 de julio y el 10 de agosto ese mismo diario publicó datos interesantes sobre la forma como los entrevistados vinculaban a los partidos políticos de 1a entidad con distintos valores. Invariablemente, los valores positivos, como democracia, progreso/ bienestar, cambio,libertad, eran relacionados mayoritariamente con el PAN. La mayoría de los encuestados relacionaba los valores negativos -violencia, corrupción, narcotráfico, autoritarismo, intolerancia- con el PRI.8 Estas opiniones indican que hay una percepción, entre la población poblana encuestada, más favorable al PAN que al PRI.e Lo que llama la atención es el contraste: que el candidato del PRI era mejor visto que el panista. Lo que finalmente decidió la elección, ganada por el PAN, no fue el candidato, sino el partido. El caso es interesante porque muestra, contra lo que se ha vuelto un lugar común, que Ios partidos siguen siendo decisivos en una elección. Que la gente no vota sólo, y a veces ni principalmente, por el candidato. Que las imágenes partidarias deciden las elecciones, y que por tanto los partidos tienen un capital político que puede definir un desenlace electoral. El futuro de las elecciones mexicanas dependerá de muchas cosas. Entre otras, de la manera como los partidos mantengan, incrementen o dilapiden su capital político.1o 3. Los resultados electorales Los resultados de la reciente elección poblana no son novedosos. Se acercan a lo que fue la elección intermedia más reciente,la de 1995.Eldato más notable que las hace comparables es que en ambas, y sólo en estas dos ocasiones, el Partido Revolucionario Instifucional perdió la elección en la capital y con eila el gobierno de la cuarta parte de los poblanos.ll Los porcentajes de la votación global en el estado son similares en las dos elecciones. En la de ayuntamientos el PRI disminuye poco más de cuatro puntos porcentuales (de 46.7 a 42.3%), el PAN también baja su porcentaje, 6 décimas (de 3a.7 a 34.1"/,), mientras que ei PRD aumenta dos decimales (de 9.5 a9.7"/", ver cuadros 1, y 2). Se mantiene un formato casi bipartidista. La distancia entre el principal partido y la segund a hterza disminuye: de doce puntos en 1995 a ocho en 2001. La diferencia más pequeña en la historia de las elecciones locales poblanas. (En elecciones federales eI PRI fue superado, por primera y hasta ahora única vez: la Alianza por el Cambio lo aventajó por dos puntos porcentuaIes en 2000, sólo en elecciones para presidente de la República).12

8 Yéase La Jornada de oriente, del 30 dejulio al 10 de agosto de 2001. No interesa aqui valorar estas opiniones, sino simplemente tenerlas en cuenta como indicadores de las imágenes partidarias. s otras encuestas publicadas por este mismo medio, como la pregunta sobre por qué partido se votaria, o por que paftido nunca se votarÍa, indiean Io mismo. UO, 12 junio 2001, p. 4; 2l junio 2OOl, p. 7; 2 julio 2001, p. 9. r0

Que los partidos siguen influyendo de manera decisiva en la votación queda claro si analizamos los resultados electorales en el mediano plazo: los partidos mayoritarios son los mismos, y casi siempre en el mismo orden. Si fueran los candidatos lo decisivo, no habría esta consistencia, sino una gran volatilidad, pues las preferencias por partidos cambiarían notablemente entre elección y elección, según fueran los candidatos. No significa esto que los candidatos sean triviales, pero al parecer la imagen del partido sigue pesando más.

I

Según el Censo General de Población de 2ooo, en el municipio de Puebla había t, 346,176 habitantes, el 26.50/o del total estatal, que era entonces XII Censo General de Población y Vívienda 2ooo. Resultados preliminares,2ooo, Aguascalientes, p. 255.

de 5'070,346. INEGI,

r2 Alianza por el Cambio obtuvo en la elección presidencial del 2o00 42.50/o de la votación en Puebla, contra 4o.6o,b del pRI por México.

y

l2.lo/o de la Alianza


Las elecciones en Puebla

(zool)

Cuadro 2. Puebla resultados de las elecciones de 2001 totales estado Avmtamientos

Diputados MR

Diputados RP

PAN

PRI

517,067

634,tgr 745,996 38,584

67,509

PRD

PT

PVEM PCD

PSN

PAS

No reg. válidos

53,828

1.,1.04

226

940

3.59"/.

0.07"/"

0.02v" 0.06"/"

nulos

Total

7,447,435

50,778

1,498,273

96.61%

3.39%

100.00%

1,497,570

34.11"/.

42.33%

9.74%

2.58%

4.77%

502,832

624,262

137,398

43,775

66,035

54,529

4,277

4,717

630

1.,437,795

54,375

33.71

41.85

9.21

2.89

4.43

3.66

0.29

0.28

0.04

96.4%

3.65

503,345

624,857

737,563

43,738 66,704

54,581

¿-

4,125

630

7,438,619

54,471

33.77

41.85

9.21

2.89

3.66

0.29

0.28

0.04

96.4%

3.64

4.43

r9)

1,493,030

Fuente: Instituto Eiectoral del Estado

En los resultados de la elección de diputados también parecía haber analosas. Antes de 1995 el PRI siempre había ganado todos los distritos. Ese año pierde, frente al PAN, 10 de26. Este re-

sultado, junto con la derrota en la capital, han llevado a ver a la elección de 95 en Puebla ComLo un parteaguas electoral. En 2001 el PAN no puede repetir el resultado de95, ai.mque mejora mucho respecto a1998 (cuando tuvo un triunfo en este ámbito): gana6 de los 20 distritos.

Diaersidad Decía un sociólogo brasileño que en un restaurante de Río de Janeiro convivían la posmodernidad con Ia edad de piedra. Sería exagerado decir lo mismo sobre los municipios poblanos, pero una de las características más notables de nuestro estado es su enorme diversidad municipal. En un polo un municipio que se acerca al millón y medio de habitantes, en el otro pequeños municipios con apenas unos centenares de personas. Similares a estas diferencias en tamaño hay diferencias en la economía,la cultura, y lo electoral. Recuperando a la sociología clásica, podríamos decir que en los municipios urbanos se dan relaciones de sociedad, indirectas, a través del mercado y la impersonalidad de los medios de comunicación. En las pequeñas poblaciones por el contrario las relaciones son de comunidad, "cara a cara": las personas se conocen/ sus relaciones están cargadas de afectividad. No hace falta ser sociólogo para comprender que esta distinción genera diferencias radicales, entre otras cosas, en lo político y 1o electoral. Nuestras ideas sobre competencia entre partidos tienen que ver con la sociedad, no con ias comunidades. Hay que tener interpretaciones distintas para ámbitos tan distintos. Vinculada a lo anterior está una de las realidades más importantes de las elecciones mexicanas durante buena parte del siglo XX: la oposición tenía presencia en las ciudades, y era prácticamente inexistente en el campo. Puebla fue un buen e;'emplo de esto. La elección del2001 muestra que la distinción urbano rural se diluye. El principal partido opositor, Acción Nacional, partido tradicionalmente urbano, ciertamente gana la capital. Pero también el municipio más pequeño del estado (La Magdalena Tlatauquitepec, que en 2000 tenía 718 habitantes) y en numerosos municipios rurales.l3

1r Este municipio pertenece al distrito de Tepexi de Rodriguez, en el sureste del estado. Ahi el PAN obtuvo 113 votos contra 108 del PRI. No participó ningún otro partido. Instituto Electoral del Estado, Eleccíones locales 2OO1, documento electrónico.


Víctor Manuel Reynoso

El PRI por su parte gana en tres de las cinco ciudades más importantes del estado (Tehuacán, San Martín Texmelucan y San Pedro Cholula). El PRD poblano se consolida como oposición básicamente rural; de los 21 municipios que ganó, el mayor es Izúcar de Matamoros, el octavo en la entidad por su población.1a Puebla ctlpital Los estrategas del PRI parecieron darse cuenta de que había que mejorar la imagen de ese partido. Durante varios meses diseñaron una estrategia original para este fin. En anuncios de radio, el medio de comunicación más influyente en la entidad, hablaban ciudada-

nos de diversos oficios y profesiones, primero describiendo brevemente su trabajo y luego diciendo: "sí,yo soypriista. Yo soyel PRI". La estrategia era ingeniosa, creativa como se dice ahora, trataba de identificar al PRI con el hombre y la mujer comunes, intentando superar la imagen de un partido de la clase política, privilegiada y alejada de la sociedad. Pero es difícil modificar una identidad partidaria que viene de décadas en unos meses. Es difícil también hacer creer que lo que dice la propaganda es la única realidad. Sería equivocado pensar que toda la gente que votó por el PAN es voto duro panista. En la elección poblana de 1998 tuvimos un excelente laboratorio electoral. Como si un científico quisiera controlar variables para poder distinguir entre el voto duro panista y el voto duro antipriista, se creó la candidatura de Emilio Maurer. Era muy difícil que un ciudadano con preferencias por el PAN y mínimamente informado votara por Maurer. Era muy fácil que los votos antipriistas y no panistas se fueran con quien fue candidato del PRD.

-rt ,{L

r4 70,532 habitantes en 2ooo. INEGI, op. cít.,

p.255.


Las elecciones en Puebla (2ool)

¿Cuál fue el resultado del experimento? De los votos emitidos en la elección de 1998,31'/" mil) fueron para el PAN y 26% (106 mil) para Maurer. De manera aproximada, aquí tene-

(124

que es en el municipio de Puebla el voto panista y el voto antipriista. En 2001 no pudo repetirse la estrategia de dividir estos dos votos. Se unificaron en la candidatura de Luis Paredes. Frente a la unidad del voto duro panista con el antipriista,

mos una muestra de

1o

el PRI perdió. No por mucho, hay que subrayarlo. Parece que en las elecciones de la capital del estado no habrá en el futuro nada seguro para nadie, más si consideramos que los

votos duros tienden, elección con elección, a disminuir... Con todos los matices que se quiera,la elección comentada parece mostrar que los partidos cuentan, que tienen capital político, positivo y negativo. Que los resultados electorales del futuro se decidirán, en parte, por ese capital político, por la manera como los partidos lo cuiden,lo incrementen, o 1o dilapiden.

Otros Entre el municipio más grande y el más pequeño hay toda una gama de diferencias. Más que cambios abruptos, hay distinciones de grado, que van desde Tehuacán,los municipios más grandes y los que son ya parte de la zona metropolitana hasta poblaciones pequeñas y aisladas. En los primeros tenemos una lógica similar a la capital. En los últimos hay lógicas distintas: no identidades partidarias, no votos duros, sino más bien grupos políticos y sociales que se enfrentan bajo etiquetas distintas y muchas veces cambiantes. La cabecera municipal contra las demás poblaciones dei municipio, famiiias amplias y sus aliados contra otras familias, caciques en competencia, grupos políticos: los escenarios de competencia electoral en estos municipios pueden tomar estas formas, y otras. La verdad es que sabemos muy poco de ese universo electoral poblano. Si analizamos los cuatro municipios más poblados, después del de 1a capital, tendremos una visión más completa de la elección.1s Se trata de, Tehuacán, Texmelucan, Atlixco y San Pedro Cholula. Los tres primeros eran gobernados por el PAN el día de la elección; el último por el PRI. A diferencia de lo que ocurre con la capital, el priismo se lleva aquí el mejor saldo. Recupera Tehuacán y Téxmelucan y mantiene San Pedro. En Atlixco eI PAN gana por tercera ocasión consecutiva, caso único en el estado, al menos en lo que se refiere a municipios medianos y grandes. Estos triunfos priistas en el segr.rndo, tercero y quinto ayuntamientos no alcarzan a compensar su derrota en la capital. Pero el considerarlo nos permite matizar el desenlace de la elección.

El cuadro 3 muestra una visión panorámica de los resultados municipales en el estado. Las conclusiones de su análisis pueden ser distintas si nos limitamos a los porcentajes

globales, al municipio más importante, o a los cinco más poblados. Hay que complementar estas perspectivas para tratar de tener una visión completa y objetiva.

1

r5 Se trata de los cuatro municipios que al dia de Ia elección rebasan los cien

tes, pero, dadas las tendencias de crecimiento en ese

mil habitantes. San Pedro tenia en el censo del 2000 99,734 habitanmunicipio para noviembre de 20ol seguramente rebasaba los cien mil.

,


Víctor Manuel Reynoso

Cuadro 3. Puebla triunfos de los partidos políticos en comicios municipales, L980-1995 1980

1983

PAN

I

2

PRI

215

212

1986

1989

a

1992 1995

1998

2001

2tl

7

4

22

15

196

206

187

183

49 r37

2

6

4

1

J

PCM/PRD

t4

2t

PT

2

2

PVEM

.,

5

CD

J

Total ooosición Total estado

2

5

6

2l

11

30

217

2t7

217

217

217

2t7

Fuentes: 1980: Patrice Melé, Geopolítica del Estado 1983:

de Puebla,

Gobierno de Miguel de Ia Madrid, Las mzones y

1986: Patrice Melé, Geopolítica del estndo de Puebla,

Gerruka,1990.

las obras, FCE.19B5,

34 211

pp.92y

79

2t7

95.

p. 35.

Gemika 1990, p.720.

1989: Presidencia de la República, Crónica del Gobierno de Cnrlos Salinas de Gortari.

Primer año. FCE.1994. p. 451.

1992: Presidencia de la República, Crónicn del Gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Cuarto año. FCE.7994.

pp. 506-50g. Comisión Estatal Electoral. Secretaría Técnica. Documento "Asignación de regidurías por el principio de representación proporcional".090296.pp1-21.Nota: para 1980 los datos están incompletos. 1995:

1998:

Comisión Estatal Electoral, Memoúa.

Notas: Se han eliminado los partidos que no contendier rn en 2001, y que en elecciones anteriores ganaron algunos municipios, como el Partido Popular Socialista y el Partido Cardenista. Los datos de 2001 son preliminares. En un municipio se anuló la elección (Molcaxac).

El cuadro muestra una clara caída priista. Lo que pierde se distribuye entre casi todos los partidos, Pero quienes más se benefician son el PAN y el PRD. La zona de exclusividad del PRI, donde sólo este partido gartaba, o incluso donde sólo él presentaba candidatos, venía reduciéndose en los últimos tres lustros y ahora se reduio notablemente. Calificar esto como «crisis del PRI" no ayuda mucho a entender 1o que está pasando. Más que una crisis, se trata de una transición de un partido hegemónico a un partido mayoritario. La diferencia es cualitativa: el hegemónico controla el proceso electoral y tiene una regla de oro: dentro del partido todo, fuera de él nada (salvo las excepciones, y que quede claro que son eso). Ya no existe ese control electoral en la mayoría del estado. No es casual que los hilos dei gobierno federal ya no estén en manos priistas. Hay que ilamar la atención también sobre un contraste. Aunque el PRI cae notablemente en el número de municipios gobemados, su caída en porcentaje de votos recibidos no es tan abrupta, comparada con ios datos de 1995. Hay otra cuestión relevante: el pRI recupera 18 municipios gobernados por otros partidos, entre otros los ya mencionados Tehuacán y Texmelucan, el segundo y tercero en el estado. ¿IJay alguna lógica que pueda juntar las partes de todo este rompe cabezas? No es en todo caso una lógica simple. En buena medida se trata de Ia normalidad electoral: distintas


Las elecciones en Puebla (zOOt)

cuestiones, algunas estructurales (votos duros y tradiciones partidarias) y otras coyunturales (candidatos, campañas, imágenes de los gobiernos vigentes), se combinan de manera desigual en cada municipio y dan lugar a resultados heterogéneos. Al parecer el futuro nos dará más de lo mismo.

4. La Composición del Congreso En la LV Legislatura del Congreso del estado de Puebla ningún partido tendrá mayoría calificada (las dos terceras partes de los diputados). No es la primera vez q:ue se da esta situación en Puebla: la LIII legislatura, producto de la elección de 1995, presentó esta misma característica. A diferencia de lo ocurrido entonces, cuando fueron los resultados electorales los que dieron lugar a la ausencia de una mayoría calificada, ahora es la propia legislación la que impldió esa mayoría. La Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla que normó la elección del pasado 11 de noviembre, señala en su artículo 35, fracción IV, que: En ningún caso un Partido Político podrá contar con más de veintiséis Diputados por ambos principios.

Dado que la misma Constitución establece que habrá 26 dipúados de mayoría y hasta 15 de representación proporcional, es decir, hasta 41 diputados, la parte citada del artículo 35 impone un iímite máximo de 63.41% (26 de 41), menos que la mayoría calificada de dios tercios de curuies en el Congreso del estado. La ausencia de mayoría calificada es importante porque ésta es un requisito para poder modificar la constitución y para tomar algunas de las decisiones más importantes del poder legislativo. Si un partido tuviera las dos terceras partes de los diputados, 28 en la situación actual, podría tomar todas las decisiones sin necesidad de alianzas. Sería, en otros términos, el dueño del Congreso. Ahora no existe la posibilidad legal de un dueño en este sentido.16 Para reformar la constitución se requerirá de alianzas. ¿Cuáles son las alianzas posibles? El PRI es el único partido que pude formar mayorías: tiene 25 diputados, 63.4% del Congreso. Necesita tres votos para tener la mayoría calificada (28 diputados,68.3"/" de los curules). Si vota junto con el PAN, no tendrá ningún problema: aliados tienen poco más del85% de los diputados. En el caso de que esa alianza no se dé, eI PRI tendría que recurrir a al menos dos grupos parlamentarios para lograr la mayoría calificada. Necesita tres diputados, y no hay ningún Brupo, fuera del PAN, que los tenga: PRD y PVEM tienen dos cada uno, y PT y CD uno. Incluso una alianza con los dos partidos más pequeños, PT y CD, le sería insuficiente.

16 El estado de Puebla fue de los últimos en modificar su Constitución en este punto, y uno de los pocos en los que un partido conservaba Ia mayoria calificada. Desdejulio de 1999, cuando el PRI pierde la mayorÍa calificada en el Congreso en Nayarit, el único de los 32 estados del país con mayoría califlcada era Puebla. Véase Lujambio, 2000, pp. 62-66.


Víctor Manuet Reynoso

Cuadro 4. Puebla composición del Congreso der estado total diputados XLV

XLVI XLVII

XLVIII

xLx

L

LI

1971

1974

1980

1.983

1986

76

i8

20

20

22

22

100

100

80

76.92

78.57

PAN

2

2

2

o/

I

7.69

7.14

1

7

3.Bs

PRI o/ /o

PCM/PRD

1977

o/ /o

LII

LIII

LIV

LV

1989

1992

1995

1998

2001

22

22

22

26

25

75.86

75.86

75.86

56.41

66.66

67

J

2

4

1,4

7

10

70.34

6.9

13.79

35.9

17.95

'r/

1

1

1

2

4

2

3.57

3.45

3.45

3.45

5.13

10.26

4.8

1

1

1

2.56

2.56

2.4

1

2

2.56

4.8

PT o/ /o

PVEM o/ /o

CD

1

o/

TOTAL

,4

2.4 16

18

25

26

28

29

29

,o

39

39

41.

Sin embargo, parece que no será difícil para elgrupo parlamentario mayoritario, el del

PRI, conseguir estos tres diputados. Tiene varias opciones, entre cuatro partidos que, en Puebla, no se han distinguido por su antipriismo. Todo 1o anterior se basa en un supuesto: que las principales fuerzasparlamentarias (PRI y PAN) mantengan su disciplina partidaria y voten siempre unidas. Si se rompe esa disciplina tendríamos escenarios distintos, que rebasan los límites de este análisis, y que parecen/ por ahora, muy poco probables. Lo anterior muestra que no hay una transformación radical en la composición del Congreso del estado. Puebla sigue siendo una de las pocas entidades qru.,á han tenido hasta ahora gobiernos divididos.lT El partido en el poder conserva todavía una cómoda mayoría, un caso raro en las actuales circunstancias del país. Hay sin embargo datos que muestran matices importantes. Si vemos los triunfos en los distritos nrrinominales (cuadro 5), tenemos que de los26,el PRI ganó20y perdió en 6. Una mayoría notable en símisma, que explica por qué ese partido mantiene el control del Congreso local. Sin embargo, los seis distritos ganados por la oposicióry todos triunfos panistas y en zonas urbanas (cinco en la capital y uno en Atlixco), son en cierto sentido una novedad en la historia política de la entidad. Están lejos de los diez distritos ganados por el PAN en lggl,perotambién del único distrito que perdió eI PRI en 1998. En toda la historia contemporánea del estado pRI el ha perdido 17 elecciones distritales de diputados locaies. Seis de ellas, el 35% del total, en 2001.

17

un gobierno dividido se define como aquel en el que el partido que tiene el poder ejecutivo, no tiene la mayoria en el poder legislativo. En un sentido muy laxo, considerando por mayoria a la mayoria calificarla (dos terceras partes del congreso), en puebla habría habido gobiernos divididos durante la Llll (1996-1999) y la LV (2002-2005) Legislaturas. Pero generalmente se considera no la mayoria calificada, sino la absoluta (500/0 + I de los escaños), de lo que se deduce que en puebla no ha habido aún gobiernos divididos.


Las elecciones en Puebla (2001)

Con lo dicho, queda claro que hay un partido predominante en Puebla (el PRI), y que eI PAN se consolida como principal oposición, mayoría en la capital del estado. Como tercera fuerza,lejos de la segunda y en cierto sentido lejos también de la cuarta, quinta y sexta, se mantiene el PRD. Este partido es el gran perdedor de esta elección, en lo que se refiere al Congreso local. Impulsado por la candidatura de Emilio Maurer, y quizáun poco por el triunfo de Cárdenas en el Distrito Federal en 1997,logró cuatro diputados en la LIV Legislatura (19992002). En la próxima sólo tendrá uno. Esta reducción se debe a que el PRD obtuvo ahora menos votos que hace tres años (bajó de 14 a9'/"), pero principaimente a que es el partido más castigado por el sistema de representación vigente.

El sistema de representación Al igual que en el ámbito federal, en Puebla existe un sistema de representación mixto. Veintiséis diputados son electos bajo el principio uninominal y 15 por el de representación proporcional. El primer principio tiene la virtud de establecer un vínculo más estrecho entre electores y candidatos. Hay candidatos por distrito, eue tienen la posibilidad de hacer campaña y establecer una relación más cercana con los ciudadanos. Dicho vínculo es más indirecto en el caso de los diputados de representación proporcional. Pero este ú1timo sistema cor,npensa los riesgos de la representación uninominal, que básicamente son la subrepresentación de los pequeños partidos en el corto plazo y su extinción en el mediano.18

Si tomamos como ejemplo la elección poblana de 2001 tendríamos que en el Congreso habría únicamente 20 diputados del PRI y 6 del PAN: 77% y 23"/" respectivamente. Dado

que el PRI obtuvo el 42'/" de los votos y el PAN eL35"/o, estos partidos quedarían sobrerrepresentados: el porcentaje de sus diputados sería mucho mayor al de sus votos. Los demás partidos estarían, lógicamente, subrepresentados. El caso más claro sería el del PRD: con más del 9% de la votación tendría el 0"/" de la representación. Esta subrepresentación amenazaría la existencia de los partidos pequeños, que tienen uno de sus principales incentivos en su presencia en el poder legislativo. En el mediano plazo, otro proceso considerado "psicológico" por Duverger,lapolarización, amenazaríatambién su existencia: los electores de los partidos pequeños, debido a la poca o nula probabilidad de triunfo de los mismos,los abandonarían para optar por opciones con posibilidades de triunfo: los partidos grandes.le El sistema de representación proporcional puro consiste en igualar, en la medida de lo posible, el porcentaje de votos logrado con el porcentaje de diputados. Con é1, en el Congreso poblano habría para la próxima legislatura aproximadamente un42o/" de diputados priistas, un 35% de panistas , un9"/" de perredistas y así sucesivamente. Tiene la desventa-

r8 Desde los años cincuenta Maurice Duverger estableció como "ley de bronce" del sistema de representación uninominal o mayoritailo el que éste da lugar al bipartidismo, no como algo necesario y absoluto, sino como tendencia. Duverger, Mau¡ice, Ios partídos políticos, (1957), Ed. Fondo de Cultura Eccnómica, México, 1957,p.255. Novena reimpresión, 1994. re Duverger, 252.


Víctor Manuel Reynoso

ja de que deja a los partidos políticos la mayor parte de la decisión sobre quiénes serán los legisladores, pues son las organizaciones partidarias las que deciden el orden de las listas de representación. No estimula a los candidatos a hacer campañas, y dituye la relación entre representante y representados. El sistema mixto trata de unificar las virtudes de los dos sistemas. En el caso de Puebla, permite la existencia de 26 distritos, con sus respectivas campañas, candidatos t y representantes electos. Con la representación proporcional se da presencia a las fuerzas políticas menores, que no lograron ganar la elección en ningún distrito, pero que alcanzan el porcentaje mínimo señalado por la legislación , el2o/".20 Con esto se iogra preservar la presencia de las minorías políticas. Pero además el sistema de representación propor-

cional busca equilibrar la representación, evitando que haya partidos sobre y

subrepresentados. En este punto parece necesario hacer reformas a la legislación poblana, pues el equilibrio está lejos de alcanzarse, como se muestra en el cuadro 6. En dicho cuadro presentamos el coeficiente de representación, que resulta simplemente de dividir el porcentaje de curules de cada partido entre el porcentaje de votos que obtuvo. Cuando la representación es exacta, dicho coeficiente vale uno. Si su valor es mayor a la unidad, hay sobrerrepresentación; si es menor hay subrepresentación. La última columna indica la desviación respecto a la representación perfecta. Hay dos partidos sobrerrepresentados: el PRI y el Partido Verde Ecologista de México. El primero tiene un coeficiente de 1.45, el segundo de 1,.22. Lo están a costa de los otros cuatro partidos. El más castigado de todos es el PRD, cuya subrepresentación es de 46 centésimas. Lo siguen Convergencia Democrática, el PAN y el PT con 39,28 y 19 "centésimas de subrepresentación". Este desequilibrio en parte puede ser justificado. Se puede considerar que los partidos que ganan elecciones uninominales deben tener una mayor representación que la meramente proporcional. De manera que sería conveniente que tuvieran un coeficiente de representación mayor al de los que no ganaron en ningún distrito. Se estaría premiando el hecho de tener triunfos electorales, por encima de simplemente obtener un porcentaje de votos en la elección. Esto explica y justifica en parte la sobrerrepresentación priista. Al ganar en 20 de los 26 distritos, obtiene un porcentaje de escaños mayor a su porcentaje de votación. Lo que no es tan fáciI de justificar es por un lado que la sobrerrepresentación de este partido es notablemente alta, pero sobre todo que el otro partido que también ganó en distritos, el PAN, no tiene sobrerrepresentación, como debería tener de acuerdo a esta lógica, sino que está subrepresentado. La explicación está, me parece, en la notable desproporción en el tamaño de los distritos electorales poblanos. Que los distritos sean de tamaños similares, es una condición Para que se dé una representación equitativa, para que el sistema se acerque al principio de "un hombre, un voto". Lo contrario, tener distritos mucho más grandes que otros, da

z0

Articulo 35, fracción II de la Constitución Politica Del Estado Libre y Soberano de puebla.


Las elecciones en Puebla (2ool)

lugar a formas de subrepresenteción y sobrerrepresentación: en los distritos grandes, un diputado representará a un número de ciudadanos mayor que en los pequeños. Por esto en elámbito federal la equidad en el tamaño de los distritos electorales tiene rango constitucional. El artículo 53 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala que los 300 distritos en que se divide el país serán el resultado de dividir a la pobiación del país entre el número de distritos señaiado. No hay en la legislación poblana una normatividad similar. Lo que permite una notable disparidad en el tamaño de los distritos: el más pequeño, cabe tres y media veces en el más grande.21 La disparidad no es azarosa: casi sin excepción los distritos rurales son más pequeños que los urbanos. Y como uno de los partidos que ganó elecciones distritales la pasada elección, el PAN,lo hizo en distritos urbanos, sufre la subrepresentación de estas zonas. Lo que explica en buena medida los desequilibrios en la representación en el Congreso del estado. Hay otra diferencia entre la legislación federal y la local relacionada con esta cuestión. La Constitución federal señala en su artículo 54, fracción quinta, que ningún partido podrá contar con un porcentaje de diputados "que exceda en ocho puntos a su porcentaje de votación nacional emitida." En Puebla no existe ninguna regla similar, por lo que es legal que un partido exceda, como el PRI en este caso, casi 20 puntos su porcentaje de diputados (61%) al de votos recibidos (42%). Si consideramos al equilibrio en la representación y en el número de habitantes por distrito electoral un ideal, todo apunta a que Puebla se encuentra rezagada respecto a la legislación federal.

Cuadro 5. Puebla composición del Congreso del estado diputados de mayoría relativa

t97t

1974 t977 1980 1983 1986

1989 1992

l99s 1998 2001

PRI

t6

l8

20

20

22

22

22

22

t6

25

20

PAN

0

0

0

0

0

0

0

0

10

1

6

t6

18

20

20

22

22

22

22

26

26

26

PCM/ PRD

PVEM PT

CD

TOTAT

21

Comisión Estatal Electoral, Memoia. Eleccíones locales en Puebla, 1998, CEE, Puebla, 1999,. En el cuadro A2.1, p. l20, se presentan los tamaños de los distritos en Ia elección de 1998. Para 2OOl la distritación fue la misma. Seguramente la proposición de ciudadanos varió, pues los ritmos de crecimiento son distintos en cada distrito, pero los más probable es que no se trate de cambios significativos.


Víctor Manuel Reynoso

Cuadro 6. Puebla composición del Congreso del estado diputados por representación proporcional

PRI PAN

1977

1980

0

0 2

2

1983 0

1986 0

2

J

1992

1995

1998

2001

0

0

2

4

6 4

6

4

2

4

2

1989

5

PCM/ PRD PT

0

I

I

1

t

I

0

0

0

0

0

0

PVEM CD

1

1

1

2

I

TOTAL

6

6

5

7

7

7

13

l3

l5

Fuentes cuadros 4,5 y 6: Los datos de 1971a 1992 fueron tomados del Archivo de la Oficialía mayor del Congreso del esta-

do. Mecanografiado sin páginas. 1998: Comisión Estatal Electoral, Memoria,1999.Pp.84y 779-180.2001: Congreso del estado de Puebla. Notas cuadros

4

5

y 6:7. Los años corresponden al de la elección. El número romano a la legislatura.

2. En el añro de 1977,los diputados que hoy se conocen como de representación proporcional, eran entonces "diputados de

partido". 3. Se han

eliminado los partidos que actualmente no tienen registro legal, por lo que los totales no corresponden a la suma

de los datos del cuadro. La diferencia la hacen los diputados de los partidos que perdieron su registro: Popular Socialista,

Auténtico de la Revolución Mexicana, Demócrata Mexicano, Cardenista.

Cuadro 7. Congreso del estado de Puebla LV Legislatura (2002-2005) Coeficiente de representación Votos

curules

Curules /

Desviacién

Votos PRI

42

6t%

t.45

+ 0.45

PAN

34

24o/"

0.72

- 0.28

PRD

9

5%

o.54

- 0.46

PT

J

ao/ L/O

0.81

- 0.t9

PVEM

4

5%

t.22

+ 0.22

CD

4

'ro/ L /O

0.61

- 0.39

96

99

1.99

Fuentes: Instituto Electoral del Estado y Congreso del estado.

5. El sistema de partidos en Puebla después de la elección de 2001 No es fácil "contar" el número de partidos en el estado de Puebla después de las elecciones de 2001. Ocho participaron. Seis tienen representación en el Congreso, pero dos de ellos concentran el90% de la votación. Los mismos seis ganaron ayuntamientos, pero los ganados por los tres más pequeños no representan ni al5% de los municipios del estado.


Las elecciones en Puebla (2001)

Según el criterio que se use para contar, en Puebla puede haber bipartidismo o multipartidismo de ocho partidos. Complica las cosas la estructura dei Congreso, en donde el partido mayoritario, el PRI, necesita de tres votos para alcanzar la mayoría calificada, lo que da a los grupos parlamentarios menores -cuatro grupos- una importancia desproporcionada a su tamaño, y que exige "cont atros" , tenerlos en cuenta. No hay una conclusión fácil. Se podría decir que hay un bipartidismo sui géneris, en donde dos fuerzas tienen el 85% de los curules y un número cercano de la población gobernada en los ayuntamientos, y el resto se reparte en otras cuatro fuerzas. Complica las cosas algo que la composición del Congreso no muestra, pero sí el número de ayuntamientos ganados por partido y el porcentaje de votos: de los cuatro partidos menores, el PRD sobresale con mucho de los demás. Pero la presencia de este partido no es tai que nos permita hablar de tripartidismo, incluso calificado como sui géneris. Sí podría hablarse de un multipartidismo peculiar, con tres partidos menores, uno "mediano" y dos grandes. Esta caracterizaciónestaría avalada por el hecho de que dos de los partidos menores, aliados con el PRI, pueden dar iugar a una mayoría absoluta en el Congreso. No hay, en conclusión, una etiqueta adecuada a la nueva situación poblana, pero los matices señalados dan una idea de la misma. Notas sobre los datos electorales utilizados: 1. Sólo existen fuentes oficiales sobre los resultados de las elecciones municipales en Puebla para los tres últimos comicios (1992,1995 y 1995). Para elecciones anteriores hay que recurrir a fuentes académicas y periodísticas. En muchos casos presentan discrepancias, errores y ausencias, aunque generalmente no muy grandes. Por tanto los datos aquí presentados deben considerarse aproximaciones, casi siempre razonables, de manera que dan una buena idea del resultado electoral. 2. Por otro lado, como bien lo estableció la sociología electoral en México por lo menos desde los años setenta, los resultados electorales en nuestro país han sido resultado de la combinación desigual de dos cuestiones: el voto de los ciudadanos y el control electoral. La proporción en esta combinación cambia mucho en el espacio y el tiempo: el control es menor en las zonas urbanas y tiende a ser menor con el paso del tiempo. Comentario El proceso y los resultados electorales analizados ¿expresan de alguna manera la alternancia en el ejecutivo federal de hace casi un año? E1único dato que podría estar relacionado con ese cambio es el triunfo de partidos distintos al PRI en un gran número de municipios rurales que antes eran territorio priista prácticamente indisputado. Por lo demás, los cambios en el proceso parecen ser resultado más de un proceso de maduración gradual que de un cambio tajante, como el que significa que un partido ocupe la presidencia de la República en lugar de otro. Inclusive, muchas de las novedades de este proceso electoral en relación al inmediato anterior, el de 1998, no 1o son si consideramos el Proceso de hace seis años, el de 1995, en cierto sentido más comparable al de 2001 porque en ambos no se eligió gobernador, sólo diputados y ayuntamientos.


Víctor Manuel Reynoso

Los cambios "por maduración" abarcan varios aspectos. Uno de los más importantes es que los partidos cambiaron los roles que mantuvieron durante décadas: eI PRI el de ganador "de todas todas" y los demás partidos de perdedores permanentes. Lo que se manifiesta no sólo en los resultados electorales, sino también en las formas para nominar a los candidatos y las estrategias de campaña. Así se vio en el municipio de Puebla aI PRI compitiendo por los electores panistas tradicionales y aI PAN por los grupos que tradicionalmente han sido clientelas priistas. Lo primero por los esfuerzos del tricolor por cambiar su imagen como partido, mediante mercadotecnia. Lo segundo, con alianzas del candidato panista con grupos de colonias populares anteriormente vinculados con el PRI. La cuestión de la imparcialidad electoral dejó de disputarse con la pasión de otras elecciones. No porque se considerara que el proceso y sus instituciones no tuvieran problemas, sino porque una descalificación de los mismos significaba de alguna manera descalificar los logros que el proceso arrojó para los principales participantes. Las impugnaciones, que las hubo, fueron encauzadas por la vía legal. Tal parece que la elección de 2001 en Puebla se encuentra dentro del periodo iniciado con la elección de 1995, en un sistema que es más de partido predominante que de partido hegemónico. Y que dentro de este periodo el cambio continúa. Un cambio sin saltos abruptos y sin dramatismo, aunque con triunfos y derrotas importantes para los actores

políticos. La normalidad electoral.


DOSSIER

San Agustín de Hipona San Agustín es el genio que funde las fuentes filosóficas de la cultura Europea: espíritu helénico

y

cristianismo. Es el espíritu que con Cicerón aprehende la insuficiencia natural, ab initio, del hombre y la búsqueda de la virtud. Es el filósofo que piensa por vez primera, entre los suyos, que la salvación del hombre no tiene que estar al margen de la historia, de las circunstancias objetivas de la existencia. Difícil encontrar en la historia del pensamiento de Occidente una influencia tan decisiva para casi todas las esferas del saber, tanto en lo humano como en lo divino.. Recuerda el eminente filósofo mexicano, Antonio Gómez Robledo, que de san Agustín se nutren por igual la filosofía escolástica y el cogito, ergl sum, de Descartes. Su preferencia por las matemáticas como orden inteligible y "la reducción más radical de lo existencial y lo empírico" están presentes en Edmund Husserl. Visto así, el pensamiento de san Agustín continúa en la filosofía escolástica, en la filosofía moderna y en la filosofía contemporánea. San Agustín está vivo. La historia de Europa es testigo de la querella multisecular entre si es la filosofía o es la religión el más profundo y alto saber de las primeras causas y principios. San Agustín pretende encontrar respuestas a las dos totalidades. El camino de ida y vuelta entre el Creador y la criatura. De trinitate es una obra que se debate entre la teología y la antropología: "Dios y el hombre, vuelvo al sabio Gómez Robledo, son para él el objeto único, casi podríamos decir indiscernible, de su afán inquisitivo; 1o demás bien se puede ignorar." San Agustín representa el ethos cristiano más auténtico. La fusión de la ética y la metafísica. La armonía de la voluntad moral con la naturaleza, la confusión del ser con el deber ser. El orden moral resulta de la acción de la Providencia para la conservación de un orden natural que no debe ser perturbado. Punto de partida del derecho natural cristiano. El pecado es, en estos postulados, un ir contra la ley eterna y el orden natural. Por ello Matias Baumgartner escribe que las normas morales y los teoremas matemáticos alcanzan en el santo "la misma validez inmutable": son necesarios y universales. El mayor pecado que san Agustín conoce proviene de los estoicos y "es la virtud;..engreída de sí misma". Lo es porque aunque el estoicismo sitúa el centro del sumo bien en el alma, continúa siendo, por su naturaleza material, un lugar inferior a la esencia divina. Desde luego, y más relevante a las humanidades, también es posible encontrar en el santo de Hipona una filosofía de la historia. Una idea de orden social cuya ética definió brevemente en un breve aforismo: Ordo est amoris. Más tarde, en la segunda década del siglo XX, Max Scheler escribiría su Ordo amori.s inspirado en el carita.s agustiniano. La solidaridad del pensador alemán tiene sus bases en ese rfftos cristiano. Ese amor se distingue en san Agustín por la dirección del apetito sensible y el apetito racional. ZCuál es el objeto del deseo? Si la caridad, hablamos de caritas, que es el amor a la verdad. Es el basamento sobre el que se erige la civitas Dei. Pero san Agustín vivió también la concupiscencia: cupiditas. Voluntad que consiruye la civitas diaboli. Teología o filosofía de la historia. Por todo lo anterior, y más por lo inefable, Caja negra rinde homenaje con este dossier a san Agustín. Pero, al mismo tiempo, quiere ser una celebración del pensamiento de Antonio Gómez


DOSSIER Robledo, estudioso impar del espíritu agustiniano. E,n él encontré las dos preguntas que motivaron esta empresa : Zqué es hoy 1o que un filósofo cristiano tiene por indiscutible y definitivamente resuelto en punto a las relaciones entre cristianismo y filosofía? ZEs la filosofía sierva incondicional del dogma? Espero que, por lo menos en parte, el dossier cumpla su cometido cor-r esta reunión de pensadores cristianos. MAR

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I

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7i.


DOSSIER

Unavia adecuada a los sentidos. Evolución del pensamiento de san Agustín Por Massimo Borghesi

Massimo Borghesi ratifies his direct critic against the arguments developed by Lucien Laberhonniere in his t¡ook Christian realism and Greek idealism (Realismo cristiano e idealismo griego) (1905). In Borghesi's opinion, the relevance of San Agustín thought for the contemporary world can not be ignored: "...the understanding of the intemal evolution of his thought, the precise meaning of its "Platonism" derived from the "originality of the Biblical data". The author refers to the transit he experienced by moving his area ofstudy from the Theology and Metaphysics to the Christian history. The central note, explains the professor of the Universitá di Peruggia, Italy, is a different idea about the senses and feelings.

no e idealismo griego, publicada en 1905,1 no haya estado a la altura del título pro-

Dórrie,2 que contienen por otro lado conclusiones extremadamente pertinentes, un cuadro conjunto, amplio y equilibrado ha sido ofrecido por el trabajo fundamental de E. V. Ivanka, Plato Christianus,

metido. Falla, en efecto, precisamente ahí

Übernahme und (Jmgestaltung des Platonismus durch die

donde debería de mostrar el "realismo" cristiano frente al "idealismo" griego. Cuando

Lo que emerge en esos trabajos es la dialéctica que se instaura, con excepción de la escuela de Clemente y Orígenes en Alejandría, y por la cual más que hablar de "platonismo cristiano" debería de hablarse de "cristianismo platónico", entre cristianismo y filosofía helénica. Se trata de una confrontación que pasa al interior de los mismos autores cristianos, los cuales, en la comprensión del hecho de la encarnación y de la resurrección de Cristo, llegan gradualmente a la valoración de aquel "mundo

Es un verdadero pecado que la obra de Lucien Laberhonnlére Realismo cristia-

menos el programa de Laberthonniére, como demuestra la amplia reflexión de Claude Tlresmontant, amerita ser retomado, corregido y desarrollado. No por casualidad una parte conspicua de los estudios dedicados al encuentro entre cristianismo y pensamiento griego a lo largo del siglo XIX, gira en torno de esta problemática. Sin llegar a las tesis extremas de Heinrich

Vater.3

2

r t L. Laberthonniére, Réalisme chrétien et idrilisme ¡¡rec, Paris 1905.

H. Dónie, Platónica miror¿, Múnchen 1976. E. V. Ivanka,

Plato Christíanus. Überuahme und Umgestaltung

die Viiter, Einsiedeln 1964.

des Platonismus durch


de las sombras", consignado por la realidad espacio-temporal, sensible, declarada ilusoria por la cultura filosófica. Es en este contexto que asume su relevancia la interpretación del mismo Agustín, de quien, más que de ningún otro, ha sido influenciado el Medioevo latino y buena parte del "idealismo cristiano" moderno. La posible "actualidad" de Agustín no puede prescindir entonces de la comprensión de la evolución interna de su pensamiento, del significado preciso de su "platonismo" en encuentro con la progresiva conciencia que se tiene, en su obra,

de la originalidad propia del dato bíblico.4 Es mérito aquí de los estudiosos de área germánica el haber evidenciado este proceso que si en Agustín permanece abierto, al gado de hacer ineludible una integración suya con Tomás de Aquino, perrnanece todavía más como signo precioso de una profundidad efectiva de su pensamiento. En 1945 foseph Ratzinger, en su lZlft und Haus Gotees in Augustinus Lehre von der I(irche, mostraba ya una clara diferencia entre la reflexión filosófica del primer Agustín y aquella, más marcadamente teológica, propia de su madurez. La vertiente es señalada por el relieve acorde ala auctoritas, a Ia esfera "exterior" del Cristo histórico y de la Iglesia de quien procede la fe que tiene luego que enfrentarse a la dimensión "sensible". Esta conciencia en el primer Agustín, que identifica platónicamente lo sensible con lo cantal en sentido paulino y lo inteligible conlo espiritual, está ausente. La ascesis cristiana, asimilada a Ia ascesis filosófica, reclama la fuga de las

la "actualidad" de Agustín, cf. M. Borghesi, "Ritorno ad Agostino", in It Sabato, 5 junio 1993, pp. 68-72; idem, 'La cittá di Dio. Cioé il luogo della grazia", in 3O Giorni, n. 4, abril 1994. a Sobre

"ii!ágenes", de la esfera sensible cual teatro ilusorio y de sombras. Por esto en Contra Académicos dice: "Al lugar del Cristo histórico sigue ahora el magister intus docens; al lugar de la autoridad exterior de la fe, sigue ia interior autoridad de la razón. Esta autoridad interior de Cristo está separada de aquella externa por un abismo insuperable. Ella es un acuerdo enteramente metafísico".s El puente entre el "maestro interior" y el Cristo histórico vendrá dado, según Ratzinger, "cuando Agustín haya aprendido a "tocar" enlafides historica la veritas incommutabiliter vivens, cuando haya visto el vínculo íntimo de la autoridad temporal de la palabra con Ia autoridad eterna de la verdad. Provisoriamente la figura del maestro interior excluye todavía cada ligamen con lo que es histórico salvífico, y aparece concebida de modo puramente metafísico."6 Só1o más tarde, mediante "el encuentro Profundo con su Iglesia, él tlega a la conciencia de la imposibilidad de alcanzar metafísicamente Ia salvación. El resultado es la concepción escatológica' y por ello histórica, de la salvaci1n".7 El cambio, decisivo, reside aquí en la diversa valoración de los sentidos y de lo sensible, como lo documentan las Retractationes. Como escribe Agustín, criticando un pasaie suyo de los Soliloqula: "Repaso aquél punto, en el cual diie "hace falta absolutamente huir de estas clsds sensibles" , debería haber estado atento, para que no se creyese que sigo aquella opinión del falso filósofo Porfirio, según la cual cada cuerpo está para huir. Yo no dije: "todas las cosas sensibles" sino "estas cosas sensibles", o sea, Ias corruptibles. No obstante hubiese sido mejor decir que las cosas sensibles no serán más corruptibles en el nuevo cielo y en la nueva tierra del tiempo futuro."B Ciertamente, como observa Hans LJrs von Balthasar en Heniicltkeit: "Esta recuperación escatológica de la fuerza imaginativa y de la sensibilidad llega, aunque demasiado tarde, a con-

s J. Ratzinge¡ Popolo e casa tlí Dio itt sottt'Agosrino, tr. It., Milano 1978, p. 37. 6lbidem. 7

I

Op. cit., p. 33. Retractotiones. l. 4, 3.


Una vía adecuada a los sentidos

trabalancear el carácter terreno de apariencia de lo sensible".g t todavía, eso tiene un significado suyo en la medida en que suscite "una innegable evolución al interior del pensamiento de Agustín entre una primera fase en que predomina el pensamiento neoplatónico y una fase más madura caracterizada por el emerger siempre más claro y consciente del pensdmiento bíblico".I0 Lo explica "el camino de Agustín que de una teología configurada por un modo casi puramente metafísico lleva a una comprensión siempre más histórica del cristianismo, de una valoración puramente pedagógica de lo que es histórico a una siempre más profunda e intrínseca valoración de la forma concreta."Il De tal modo "cuanto más profundamente Agustín penetra en la Escritura y en la teología, tanto más concreta y completa viene a ser para é1 no sólo la forma del

Hijo en cuanto eterna sabiduría

y

protosemejanza, mediante la cual y participando en la cual, todas las cosas pueden ser imágenes de Dios, sino también la forma de lo encarnado, humilde y humillado, hasta la falta de imagen del Cristo desfigurado."12 El juicio de Balthasar se encuentra aquí con el de su maestro Erich Przywara. Éste, que ya se había ocupado de Agustín en un estudio de 1934: Augustinus. Die Gestalt als Gefüge,l3 regesa sobre él en un ensayo de 1958, Das Gnoseologisch-Religitise bei St. Augustin, recogido en la segunda

e H. U. von

edición de Analogia entis.Ia La interpretación que Przywara ofrece del desarrollo del pensamiento agustiniano no difiere de la de Ratzinger y de Balthasar. Thmbién para él el principio gnoseológico formulado en Soliloquid -"Hace falta huir de estas cosas sensibles"-, para volar de las tinieblas hacia aque-

lla luz que no se digna a mostrarse a quienes permanecen encerrados en esta caverna, constituye «el auténtico fundamento del idealistno (cristianoplotiniano) del printer Agustín' ,r5 cuya reflexión va de los Dialoghi hasta el De Tiinitate. Se trata del punto de üs-

ta filosófico, del Agustín más conocido, aquel cuya gnoseología vendrá retomada, en el curso de la edad moderna, de Descartes hasta Husserl. ParaPrzywara <<a este idealismo de la realidad espiritual, el conjunto de obras compuesto por De civitate Dei, Enarrationes in Psalmos y Tiactatus in Johannem, contrapone marcadamente el realismo de la realidad corpórea del "único Cristo cabeza y cuerpo". EI primer Agustín interpreta la temática específicamente cristiana del "Logos encarnado" solamente en la óptica del "Yo soy la verdad", y por tanto no privilegia aquella concreta "revelación en carne y sangre" (...) sino al contrario -en función de la reciprocidad entre espíritu creatural y espíritu divino- como una "revelación en espíritu y verdad"; a diferencia de un tal espiritualismo cristiano ahora el acento se posa sobre un realismo cristiano que se centra en el Cristo de carne y sangre, el cual, más allá de todo, "habiendo asumido la naturaleza humana" es el único "camino" hacia aquella "verdad inmutable" q.r" "también los filósofos de este mundo" han reconocido como el objetivo de cada investigaciórr."16 De este modo "a un idealismo cristiano del abandono de la realidad sensible por parte del hombre y del ascenso total al ideal inteligible de la "verdad pura", sigue un realismo cristiano en el cual Dios mismo, en el Cristo de

Balthasa¡ Stíli ecclesiastici, vol. II di Gloric. una estética

teológica,tr. it., Milano 1978, p. 105. r0

T. Manferdini, Comunícazione ed estetica in sant'Agostíno, Bologna ta ldem., Analogía entis- Metaphísik.

1995, p. 124.

rrJ. Ratzinger, Popolo e casa di Dío in sant'Agostino, cit., p. r2 H. U. von Balthasar, Stili ecclesiastici, cit., p. 1o5.

28.

r3 E. Przywara, Aa gustinus. Díe Gestalt als GeÍüge,Leipzig 1934.

Ur-struktur und All-ritmus, Einsiedeln

1962.

t5 ldem., Il fondomento religioso della gnosleología dí Agostino, tr. it., in Idem, Analogía entís. Metafísíca, La struttura e íl ritno cosnico, Milano 1995, p. 423. r6 0p.

cit., pp.426-427.


Massimo Borghesi

carne

y

sangre, viene a ser eI camino ade-

Cristo "en la carne y en la sangre."l8

Según

cuado a los sentidos del hombre sobre la tierra."17 Ahora "mientras la vía cognoscitiva cristiano-idealista conducía de un indubitable "sé que vivo" a una más in-

Przywara es este el "cristorrealismo" que conduce a Agustín al combate contra el monje Pelagio. Se trata de un "realismo diametralmente opuesto al idealismo del primer Agustín, por tanto, de un realismo en el que emerge el núcleo positivo del maniqueísmo,

cognoscitiva cristiano-realista se desarrolla, por el contrario, en el campo de tensión del Cristo que es el "camino" del hombre real, precisamente en cuanto es la "verdad" divina ideal. "La carne y la sangre", de que según el idealismo cristiano "hace falta huir siempre", vienen a ser ahora, en cuanto "carne y sangre de la verdad-como-vida encarnada", la fundamental vía de acceso a un mundo real que es concebido como totalidad del "único Cristo cabezay cuelpo" realmente sensible. El "ascenso" del idealismo cristiano de la "oscuridad" de la "caverna" de la realidad concreta viene a ser ahora, en un sentido diametralmente opuesto, un ascenso en la realidad concreta y mediante aquella realidad concreta que es el

aquel núcleo positivo que más que otra cosa había tentado al Agustín precristiano y al cual é1, en consecuencia, en su primer período cristiano, había opuesto el

dubitable "verdad inmutable", la vía

ímpetu pasional del idealismo. Este realismo abismal es también siempre fundado sobre el realismo agustiniano del "único Cristo cabezay cuerpo", dado que en la lucha contra el integralismo donatista este "único Cristo cabezay cuerpo" ha asumido los rasgos particulares del "escándalo", del "engaño" y de la "debilidad", derivados del misterio de la cttz. El "único es en concreto un Christus deformis."l9 En consecuencia, no es real la Iglesia de

Cristo cabezay cuerpo"

los "puros" sino "laEcclesia deformis,la Iglesia de la "grama en el grano", de Ia red en la que están "peces buenos y peces perezosos", la Iglesia de la cena de bodas a la cual el rey, antes que los hijos recalcitrantes, invita expresamente "a buenos y malos" y a los "andantes del camino. "2o

'"Una via

adeguata ai sensi" en 30 Giorni, n. 3, mazo 1996, pp. 50-53; compilada en el libro Il potere e la grazit. Attuolítd di sant'ogostino,Trenta Giomi nella Chiesa e nei Mondo-Nuova Ómicron, Roma 1998, pp. lO9-114. ofrecemos Ia traducción en español con la

t7 Op. 18

cit.,p.427

Op. cít., p. 427 -428

te Op. rit., p.432. 20

ldem.

autorización del autor. Traducción de Fidencio Aguilar Víquez.


DOSSIER

El sentido de la historia Joan Pegueroles

Is

it

San Agustin's thought Theology of Philosophy? This is the

point of departure of the essay written by the Catalan philosopher Joan Pegueroles. After a revision of several authors, he concludes that the interpretation of history as cyclical, closely connected with Nietzsche's idea of the eternal return, means to deny history. History is the voice of a poet-God which creates it and gives it meaning. Goil's city (La ciudad de Dios) negllects polytheism and affirms the existence of a non concluding Christian Theology. But men, being time, seeks eternal plenitude and pleasure; love for himself up to forgetting that God made the earth.

Introducción

una filosofía de la historia? La reflexión de san Agustín sobre la historia Zes filosofía o teología? Antes de entrar en la exposición del pensamiento agustiniano, respondamos brevemente a estas dos preguntas. ZEs posible

I.áFilosofía o teología de la historia? Generalmente hoy dÍa los pensadores cristianos niegan Ia posibilidad de una auténtica filosofía de la historia. H. I. Marrou, en su reciente Théologie de l'historie, establece: a) a nivel empírico o racional, el historiador o el filósofo son incapaces de descubrir un sentido en el acontecer histórico. "Para poder responder con seriedad a la pregunta: Zcuál es el sentido de la historia?, sería necesario poder abarcar con una sola mirada la totalidad de lo que ha pasado, de lo que pasa y de lo que pasará. Sí, haría falta ser Dios... De ahí su aversión profunda, visceral hacia todas las tentativas de filosofía de la

historia, que

han sucedido en Occidente desde hace dos siglos." b) Sólo la revelación cristiana nos enseña cuál es el sentido de la historia.l J. Pieper señala las dos limitaciones esenciales a toda reflexión puramente racional sobre la historia: a) la historia es proceso, acontecer a lo largo del tiempo; ella "sigue su curso". Ahora bien, este curso no es aprehensible sin una representación del "de dónde" y el "a dónde"; explícitamente o no, toda idea de la historia está determinada por una concepción, sea de la índole que sea, del comienzo y del fin. Ahora bien, del comienzo y del fin de la historia no hay experiencia humana; b) la pregunta del que filosofa sobre la historia, esto es, Ia pregunta de un hombre que mira al conjunto y a la raíz de las cosas dice: Zqué es verdaderamente lo que aquí pasa? Si alguno respondiese: lo que está pasando es la decadencia de una cultura o el surgimiento de un imperio se

I

,Apte

H. I. Marrow, Théologie de I'historie, Pads t968, pp.26-27. Cli. J. CsAlx-RLry: á opérer des synthéses partielles, á reconnaitre certains enchainements de faits et d'evénements..., la pensée n'est pas capable de découvrir, á elle seule, dans le temps qui la divise, l,explication

totalisatrice'i Saint Augustin. Temps et h¡stoire, pp. 96-97. También J. Maritain: Humanísme intégral, Paris, 1936, p. 245.


Joan Pegueroles

mundial o una evolución económica o se está desarrollando una lucha de clases, entonces la cuestión filosófica Zqué es lo que ocurre en la historia propiamente y en el fondo? permanecería intacta después de tales respuestas. Pues lo que auténticamente y en el fondo pasa en la historia es la salvación y la condenación. Pero éstos son conceptos entendibles únicamente por revelación.2 La explicación última y total del hecho histórico sólo puede darla una teología de la historia, a la escucha de la palabra del Dios creador y salvador. Pero notemos con P. Brezzi que esa misma teología de la historia sólo podrá darnos el sentido, los principios... No es posible, ni siquiera a nivel teológico, una sistematización acabada ni una total eliminación del misterio de la historia. "Thmpoco es plenamente satisfactoria la terminología propuesta recientemente, a saber, teología de la historia, aun siendo ciertamente mejor que la precedente. Porque esta teología no puede pretender una sistematización lógica del material documental o una reducción a constantes o leyes fijas, cosas todas inconcebibles en la historia, que es fruto de la libre decisión del hombre y es imprevisible en sus desarrollos y en sus innumerables y siempre nuevas manifestaciones. La teología de la historia intenta solamente indicar que la revelación ofrece algunos puntos firmes, da orientaciones y establece los términos esenciales tanto de la historia como sobre todo de la vida humana misma, dejando después vasto campo libre a la actuación de cada uno y a su personal responsabili-

dad."3 De hecho san Agustín ha unificado la historia a la luz de la revelación y no de la sola razón. Nos ha dado una teología y no una filosofía de la historia.4 San Agustín no hace historia, como Tücídides o Ranke; ni filosofía de la historia, como Hegel o Marx, sino teología de la historia. Esto quiere decir que aplica un método teológico, es decir, que interroga en primer lugar a la revelación y que utiliza laraz6n subsidiariamente.S 2. Concepciones metahistóricas

Llamamos metahistórica toda reflexión sobre la historia que supere el nivel empírico y fenomenológico del historiador y busque la explicación última de la realidad histórica. Las actitudes metahistóricas posibles quedan reflejadas en el siguiente esquema.6 1) A-historicismo 2) Filosofía de la historia:

a) anti-historicismo b) historicismo 3) Teología de la historia La teoría del eterno retorno es en rigor una negación de la historia y debe catalogarse como a-histórica (griegos, Nietzsche). Las concepciones metahistóricas fundamentales son dos: filosofía de la historia y teología de la historia. La primera afirma que es posible resolver con sola Ia refleúón racional el problema del sentido de la historia. Dentro de esta primera actitud cabe destacar dos actitudes opuestas, que llamamos antihistoricismo e historicismo. El antihistoricismo, frente a la realidad del mal en la historia, declara que la historia es irracional y que literalmente no tiene sentido (Sartre, Camus...). El historicismo afirma por el contrario la racionalidad total de la historia, pretende que la filosofía puede resolver el

3

P.

Brezzi,

Etud

"ll

carattere e

Augustl,

il significato della storia nel pensiero di santAgostino",

en Re/.

1955, '159.

4

Cfr. U. Padovani, Filosofia e teologia della storia, Brescia, 1953, p. 29.

5

Cfr. E. Stakemeier, Ciuitas Deí. Die Geschichtstheologie des hl. Augustinus als apolígie

der Kirche, Paderbom, 1955, p. 30. 6 Sugerido 2

J. Pieper, Sobre el

frr

de los tiempos, Madrid 1958, pp.23-25.

por Chaix-Ruy, "Anti-historisme et théologie de l'histoi¡e" en,Recherches

augilstiniennes, vol.

I,

1958, 287-3O2.


El sentido de la historia

problema histórico y llega incluso a formular las leyes del desarrollo histórico (Hegel). Esta actitud niega o no tiene suficientemente en cuenta la realidad del mal.

La segunda concepción metahistórica fundamental acepta en parte la tesis del antihistoricismo y declara que la presencia del mal en la historia la hace, si no irracional y absurda, sí incomprensible e inexplicable para la razón sola y que hay que acudir por tanto a una explicación suprarracional.T La historia no es absurda, es misteriosa. El problema de la historia tiene solución, pero no a nivel de la raz6n, sino a nivel de fe. Sólo por una revelación de Dios podemos conocer el sentido de la historia. I. Concepción lineal del tiempo de la historia l. Concepción cíclica del tiempo El mundo precristiano se representaba el curso del tiempo en forma circular. Así como durante el año se suceden las estaciones, primavera, verano, otoño, invierno, del mismo modo las edades históricas se suceden unas a otras en un curso circular: Edad de Oro, de plata, de bronce, de hierro. Después de esta última viene una nueva Edad de Oro y recomienza la eterna rotación. El pensamiento de la India concibe períodos históricos sin fin, que en un eterno retorno levantan la cultura humana a su más alto grado de floración y luego la hunden olravez en la barbarie, en un continuo movimiento de ascensión y deca-

descienden sin cesar. Todo lo que ahora sucede sucedió ya infinitas veces y volverá a suceder otras tantas. Nada hay nuevo bajo el sol.B Algunos filósofos cristianos, escribe san Agustín, admitieron un tiempo cíclico (circuitus temporum). Según ellos, en la realidad siempre aconteció lo mismo, constantemente renovado y repetido, y siempre ocurrirá lo mismo en el rodar de los siglos que vienen y se van. Así por ejemplo la enseñanza de Platón en Atenas, enlaAcademid, es un hecho que se repitié innumerables veces tiempo atrás, a intervalos muy largos, es verdad, pero ciertos. El mismo Platón, la misma ciudad, la misma escuela, los mismos discípulos se repitieron y se repetirán innumerables veces a Io largo de los siglos.e La razón última de esta concepción circular del tiempo, del pensamiento precristiano hay que buscarla en la ausencia de la noción de creación y de las importantes consecuencias que de ella se derivan. Si el mundo no ha sido creado, no tiene principio, ha existido siempre. El mundo y el tiempo son eternos. Si Dios no ha creado el mundo, hay dos reaIidades básicas y paralelas: Dios y el mundo, eternidad y tiempo. Y estas dos realidades no son convergentes, el tiempo no desemboca en la eternidad. El tiempo, con su eterno retorno, con la repetición indefinida de lo mismo, intenta asemeiarse (imitación y símbolo) al instante pleno y permanente de la eternidad. El pensamiento griego es fundamental y esencialmente dualista. "Dualismo entre el Absoluto y la empiria, lo divino y la materia. Dios no crea el mundo ni al hombre; no 1o gobierna, antes lo ignora. El hombre no puede por tanto alcanzar a Dios, sino

que tiende perpetuamente hacia Ét. pe donde ni progreso ni desarrollo, sino círculo, eterno retorno y la consiguiente visión pesimista de la vida, por gran-

dencia simbolizado en la rueda en movimiento, cuyos radios ascienden y 8

Tomo este resumen de Stakemeie¡ op. cít., pp.2l-22. Véase alli bibliografía sobre el

tema. 7

"L'antihistorisme a son complément dans une théologie de I'histoire qui en fixe I'origine [del mal] et I'exacte détermination." Ibid, p. 295.

e

De ciüitate Dei XII, 14, CCL 48,3678-369. En adelante CiuD. CCL: Corpus Christianomm

Latinorum. [N. del

E.)


Joan Pegueroles

de que pudiera ser la serenidad, la

alegría ción en las palabras de san Agustín, cuando aduce

y el optimismo congénito del ae "i"lr pueblo griego."lo Consecuentemente, si el tiempo dei mundo es cíclico, no hay progreso real ni auténtico futuro, sino solamente repetición de lo mismo y retorno del pasado. No hay historia.Il 2. Concepción lineal del tiempo San Agustín recalca, en primer lugar, que la concepción cíclica del tiempo es inhumana, incompatible con la felicidad del hombre. Si después de una vida tan llena de miserias y una vez alcanzada con una conducta conforme a la verdadera religión y ala sabiduría la felicidad imperecedera en la presencia de Dios, todavía hay que abandonar esa eternidad y esa verdad y esa felicidad y volver a este mundo de Ia muelte, del error y del dolor; y esto una y olra vez, sin pausa y sin fin, entonces la felicidad y la salvación del hombre es imposible. '1Si sufrimos aquí los males presentes y tememos allí los futuros, siempre

Ia

enseñanza de la escritura: "lJna sola vez murió Cristo por nuestros pecados y una vez resucitado ya no volverá a morir; y nosotros, después de la resurrección, estaremos siempre con El."ra Circuli illi iam ewlosi sunt:las argollas del tiempo han sido rotas.15 Toda la sagrada escritura enseña esta nueva concepgión del tiempo. Y san Agustín no hace más que explicitar y pensar consecuentemente esta nueva con-

seremos desgraciados."I2 Pero sobre todo san Agustín sabe que la teoría del eterno retorno es falsa. San

Agustín sabe por revelación cristiana que la historia no es círculo y repetición, sino camino recto: "Siguiendo el camino recto lviam rectam], que para nosotros es Cristo y teniéndole a É1 pot guía y salvador, abandonemos esos círculos vacíos e inútiles."I3 Hay un tono de triunfo y liberaro

U. Padovani, op. cit., p. 30.

1r

Esta concepción del tiempo lleva consigo la negación de la libertad

Ia penona. El hombre no puede modificar el

oso

y

de

de la historia. EI hombre

no es más que una cosa entre las cosas. Concepción cosmocéntrica. 12 "Unde fit ut quia hic mala praesentia patimur, ibi metuimus imminentia,

verius semper miseri quam beati aliquando

esse

possimus." CiuD

Xll 2l

"Viam rcctam sequents, quae nobis

st

Christus, eo duce ac salvatore,

a vano et inepto impiorum circuitu iter fidei mentemque avertamus"' CiüD

nL21,

CCL 48 378.

la "semel Christus mortuus est pro peccatis nostris; resurgens autem a mortuis iam non

moritur et mors ei ultra non dominabitur; et nos post resurrectionem semper cum Domino erimus." CirD XII, 14, CCL 48,369. t5 CirD

ccL 48 377-378. 13

ciencia judeocristiana de la historia.l6 El Antiguo testamento empieza con aquellas palabras: "AI principio creó Dios el cielo y la tierra."lT He aquí algo totalmente nuevo: el hecho y la noción de creación. El mundo, el tiempo no es eterno, tiene principio, hay un señor del mundo y de la historia. "El mundo, al tener un fin, tiene por 1o mismo un sentido, es de-

16

Xll,

21, CCL 48, 379.

Cfr. O. Cullmann, Christ et le tenps, Paris 1947, y J. Mouroux,' Le mystére du temps,

Paris 1950. 17

Génesis-,

1.


El sentido de la historia

cir, a la vez una dirección y una significación."IB La concepción cíclica del tiempo se debía a la ignorancia del origen y fin del género humano.le Cuando Daniel interpreta el sueño de Nabucodonosor,20ve simbolizadas en las diferentes partes de la estatua (de oro, de plata, de bronce, de hierro, de hierro y arcilla) diferentes épocas de la historia, cada vez más decadentes, que desembocan en un cataclismo final, la destrucción de la estatua. Pero ahora el ciclo no recomienza: "la piedra que hiriera la estatua se convirtió en una gran montaña, que llenó toda la tierra." La era mesiánica es la última y definitiva época de la historia. El reino del Mesías es el fin de la historia. Esta concepción del tiempo es marcadamente lineal. El curso de la historia empieza en la creación del mundo y corre hacia la instauración y perfección del reino de Cristo. Hay un pasado irrepetible, hay un presente decisivo y hay sobre todo un futuro. El tiempo se concibe, no sólo como línea recta, sino como tensión hacia el futuro: adesse festinúnt templra. San Agustín recalca, en esta concepción lineal del tiempo, un momento central: la encarnación, muer[e y resurrección de fesucristo. Los tiempos antes de Cristo eran preparación y tensión hacia É1. Los tiempos después de Cristo proceden-de y tienden-a, son a lavez retrospectivos: se sustentan en el Cristo que ya vino, son la incoación de su reino; y prospectivos: tienden hacia el Cristo que ha de venir, hacia la plena implantación de este reino. 3. Concepción "musical" del tiempo

Será oportuno señalar aquí, a modo de breve nota,

lo que Marrou ha llamado ..concepción musical del tiempo de la histori»>, de san Agustín.21 San Agustín con una imagen grandiosa ve en la historia entera el poema que recita y modula el Poeta-Dios: universi saeculi ¡tulchritudo... velut magnum cñrmen cuiusdam inffibilis ntodulatoris.22 No es una mera imagen. A través de ella se expresa uno de los temas fundamentales del pensamiento agustiniano: la temporalidad esencial del ser finito. Mientras que el Ser infinito es eterno y condensa todo el ser en un instante pleno, el ser finito es temporal y tiene su ser desparramado por el tiempo; en cada instante de su existencia es y no es, no es lo que ya fue ni lo que todavía no es, lo mismo:que una melodía cuando se canta.23

(Jna consecuencia importante para la antropología tiene esta concepción agustiniana y es la de afirmarnos como seres históricos, como seres-en-el-tiempo, que llegan a ser en el tiempo; frente a la concepción griega que implicaba una actitud de huida y evasión del tiempo. Por lo que se refiere a la teología de la historia, que ahora nos ocupa, la concepción musical del tiempo le sirve a san Agustín para poner de relieve el rnisterio de la historia. No podemos comprender (en su doble sentido de entender y abarcar) el poema de la historia, porque todavía no está terminado. No hemos de jtzgar precipitadamente ante los males de una determinada época histórica: pueden ser la disonancia que prepara y se resuelve en el acorde siguiente. Sólo después del tiempo, desde la eternidad, acabado el poema, abarcaremos la totalidad, comprenderemos y alabaremos al Hacedor. La Providencia (moderatio) de Dios "da un curso ordenadísimo y bellísimo a todas las cosas temporales y transeúntes... Orden y belleza que no podemos nosotros percibir, pero que, si

2t Op. cit., pp.79-81. 22 18

Epistolae,138,

l,

5; PL 35,527 (PL: Patrologia Latina, N. del E.); cfr. CiuD XI, l8:

H. De Lubac, Catholicisme, Paris 1941, p. 99.

"...ordinem sacculorum tamquam pulchenimum camen".

re

cirD xll,

2r Véase el capitulo 4: "EI Ser

20

Daniel 2,31 y

15. ss.

op. cif., del autor.

y el tiempo"

de El pensamiento filosófico d.e san Agustín,


Joan Pegueroles

pudiéramos, nos llenaría de inefable dulz;ura. Alos mortales que tienen alma racional Dios les hizo el don de la música, para enseñarles algo muy importante' El artista que comPone una canción sabe qué tiempos ha de dar a cada Palabra para que sea bella la sucesión de las notas de la canción. Lo mismo Dios Y mucho más... Las distintas edades ltemporum spatiaf de las cosas que nacen y mueren son como las sílabas y las palabras de esta especie de cántico maravilloso que es la historia de lo temporal; y Dios las ordena y dirige y no permite que pasen ni más aprisa ni más despacio de 1o plane ado."24 IL Teología de la historia Introducción l. La caída de Roma y La ciudad de Dios La noche del24 de agosto del año 410, mientras se desencadenaba una gran tormenta, Alarico con sus godos entrÓ en Roma por Ia Puerta Salaria. Concedió a sus tropas tres días y tres noches de pillaie y perdonó solarnente las iglesias cristianas, en las cuales muchos escaparon a la muerte y a la violencia. Al tercer día, cargados con un inmenso botín, los invasores abandonaron Ia ciudad dirigiéndose hacia el sur. LJna gran masa de fugitivos de Roma e Italia llegaron a Sicilia y al norte de Afri-

24

y extendieron la estremecedora noticia de la caída

ca

de la ciudad eterna.2s La resonancia, en todo el imperio, de este acontecimiento inaudito, fue enorme. En Belén, san |erónimo, interrumpe su comentario a Ezequiel y exclama: "La antorcha clarísima que iluminaba toda la tierra se ha apagado, El Imperio Romano ha sido decapitado y en una soJa ciudad ha perecido todo el mundo urbe totus orbisl..."26 Los paganos, escribe san Agustín, hacían responsa-

lin una

ble de la caída de Roma a Ia religión cristiana' El abandono de los antiguos dioses, que habían elevado a Roma a su esplendor y su sustitución por el dios cristiano eran la causa, según ellos, de la catástrofe' "Por lo cual yo, ardiendo en celo por la Casa de Dios, me determiné a escribir los libros de La ciudad de Dios contra sus blasfemos errores'"27 Segun esto, La ciudad de Dios Zes obra de circunstancias, ácasional? Así se ha repetido frecuentemente y a ello dan pie las citadas palabras de san Agustín. Pero la realidad es muy otra. San Agustín empieza a escribir la obra en 412 o 4 I 3, dos o tres años después del acontecimiento. La resonancia inmediata del mismo en Hipona hay que buscarla en el sermón De urbis excidio, del año 41g.za La concepción de las dos ciudades es muy ante-

rior al 4lO y se halla ya en el De vera religione, del39O,2e y en el De catechizandis rudibus, del 399.30 La ciudnd de Dios no es, pues, un escrito improüsado, sino "obra en la que los temas mayores del pensamiento agustiniano iban a hallar su plena eclosión."3I 2. Plan de La ciudad de Dios "La obra me tuvo ocupado durante algunos años

"Modemtio [Dei] scimus omnibus tempomliter tmnseuntibus rebus' ubi

sunt etiam animalium ortus et obitus, cursum ornatissimum atque ordinatissimum dare; sed nos ista sentire non posse, quae si sentiremus, delectatione ineffabili mulceremur... Unde musica, id est, scientia sensusve bene moáulanrli, ad admonitionem magnae rei, etiam mortalibu rationals habentibus animas Dei largitate concessa est. Unde si homo faciendi carminis artifex novit quas quibus moras vocibus tribuat' ut illud quod canitur decedentibus ac succedentibus sonis pulcherrime curta ac hanseat; quanto magis Deu, cuius sapientia per quam fecit omnia longe omnibus

artibus praeferenda est, nullo in naturis nascentibus et occidentibus temporum spatia, quae tamquam syllabae ac verba ad particulas huius saeculi pertinent, in hoc labentium rerum tamquam mirabili cantico vel brevius vel productius quam modulatio praecognita et praefinita deposcit praeterire

pemittit!" Episf.

166.

Tomo este resumen de E. Stakemeier, op. cit., p- 9. ln Ezech. proph. l,PL 25, 16. cfr. el prefacio del libro III: 'Quis crederet totius orbis exstructa victoriis Roma comeret, ut ipsa suis populis et mater fieret et sepulcrum "i

25

26

27 Retractationes,

ll,

43; PL 32, 648.

28

PL 40,7t5-724. 2e Cap. 27; PL 34, 144. ro Cap. 31; PL 40, 333. Cfr. En general, A. Lauras-H' Rondet, "Le theme de deux cités dans l,oeuvre de saint Augustin"; es el cap. II del libro titulado Ef¿des Augustiniennes,

Paris 1953.

Chaix-Ruy, Saint Augustin, Temps et Hístoire, p. 57' Cfr' P' Brezzi, Analisi ed ínterpretozione del "De Ciuitate Dei" di sant'Agosfíno, Tolentino 1960' pp' 12-22 y ?2-

3r J.

73.


El sentido de la historia

porque se me interponían otros mil asuntos, que no podía diferir y cuya solución me preocupaba primordialmente."32 Empezada, como se ha dicho, en el 4I2 o 413, no se terminó hasta el426 o 427 . Una obra que se arrastra durante casi quince años, que se toma y se abandona una y otra Yez, según la mayor o menor urgencia de las ocupaciones y asuntos que asediaban al doctor africano, corría el peligro de resultar un centón, un centón genial en el mejor de los casos. Por esto causa más asombro observar el orden y la claridad del plan, la sólida estructura de la obra, que el mismo autor resume en diferentes ocasiones y que vamos a describir a continuación. La ciudad de Dios se divide en dos grandes partes: Ia primera, apologética, comprende los diez primeros libros; la segunda, teológica, Ios doce restantes. 1. La primera parte es una refutación del politeísmo y una respuesta a los que creían necesario restaurar el culto de los dioses. San Agustín resume así el contenido de estos diez libros:"En los cinco primeros de estos diez libros escribo contra los que piensan que deben adorarse los dioses por los bienes de esta tierra; y en los otros cinco contra los que entienden que debe conservarse el culto de los dioseq por la vida que ha de venir después de la muerte."33 Los temas más relevantes de esta primera parte podrían reducirse a los siguientes: por qué buenos y malos se ven envueltos en las mismas calamidades, corrupción de costumbres en la Roma idólatra, sustancial inutilidad

del culto idolátrico, inconsistencia del hado (si los romanos alcanzaron tanto poder fue gracias a sus virtudes cívicas), Dios se ha manifestado por medio de las escrituras y de la revelación.3a 2. La segunda parte, positiva, es una exposición de la teología cristiana de la historia. Se divide en tres partes de cuatro libros cada una. "Los cuatro primeros libros tratan del origen de las dos ciudades, la de Dios y la del mundo; los cuatro siguientes, de su desarrollo y progreso; los cuatro últimos, de los fines propios de cada una."35 a) Exortus (XI-XIV): origen de las dos ciudades. Asienta los dos misterios que más iluminan el problema de la historia: la creación y la caída. Origen del mundo y del hombre; origen del mal, que es el pecado y la muerte, pena del pecado.36 b) Excursus (XV-XVIII): desarrollo de las dos ciudades. Esta parte se divide en tres secciones: La primera abarca Ia historia desde Caín y Abel hasta Abraham, tiempo en el cual las dos ciudades caminan confusas e indiscriminadas (XV-XVI 34). La segunda sección se extiende desde Abraham hasta Cristo y trata separadamente de la historia de la ciudad de Dios, tipificada ahora en Israel (XVI 34-XVII). La tercera trata a su vez separadamente la historia de la ciudad terrena desde Abraham hasta Cristo (XVIII).37 c) Fines (XDG)Cfi): fin y destino de las dos ciudades. La paz es la meta tanto del dinamismo espiritual de la persona, como de la dinámica de la historia universal (libro XIX). Pero esta paz sólo Ia alcanza la ciudad de Dios, mientras que la ciudad terrena se ve por siempre separada de su fin. San Agustín, en su estudio de la historia de las dos ciudades, no va más allá de Cristo y del primitivo cristianismo. Y por esto ha podido calificar Dempf la

34

Cfr. P. Brezzi, Analisi ed interpretazione..., p. 29.

3s

'Primi quatuor [ibri] continent exortum duarum civitatum, quamm una

est Dei, altera

huius mundi. Secundi quatuor, excursum earum sive procursum. Tertii vero, qui et postremi, debitos fines." Retract. ll, 43, 2. 35 "Omne quod dicitur malum aut peccatum esse aut poenam peccati." De genesi ad )2 Retract., 13

ll,

43; PL 32, 648.

CiuD X, 32; CCL 47 , 314. Cfr, Retract.,ll, 43,2.

litferam 37

l,3i

PL 34, 221.

Cfr. CiyD XVIII. 1: CCL 48. 592-593.


Joan Pegueroles

obra

agustiniana

como

una

vorgeschichtshistorie mít einem eschatologischen Schluss (historia de la prehistoria con

un fin

escatológico).38 Pero, observa Brezzi, es f.ácil ver por qué no avanzó más san Agustín en su investigación: escribe a principios del

siglo ! apenas había habido historia posf Christum. En este sentido, la magna obra agustiniana debe ser acabada, "necesita un complemento, que manteniendo firmes los principios puestos por san Agustín, aPorte los hechos y la elaboración doctrinal de la historia posterior. "39

A. Las dos ciudades I. Origen y descripción San Agustín, con visión genial, ha visto

en el fondo del vasto y abigarrado panorama de la historia dos impulsos (amores) fundamentales y dos grandes gruPos (civitates) que dividen radicalmente a los hombres. Recojamos primero los textos princi-

pales en que se expresa

la intuición

agustiniana. El pasaje más célebre se halla al final del libro XIV "Dos amores hicieron dos ciudades. El amor a sí mismo hasta él olvido de Dios hizo la ciudad terrestre; el amor a Dios hasta el olvido de sí hizo la ciudad celeste."4o Se amplía un poco más la descripción más adelante. "He dividido la humanidad en dos grandes grupos. Uno el de aquellos que viven según el hombre, y otro el de aquellos que viven según Dios. Simbólicamente lnrystice) damos a estos dos grupos el

nombre de ciudades, que es decir sociedades de hombres. Una de ellas está predestinada a reinar eternamente con Dios y la otra a sufrir un suplicio eterno con el diablo."al Más de quince años antes había escrito Agustín en el Decatechizandis rudibus: "Dos ciudades, la de los pecadores y la de los santos, recorren la historia, desde la creación del hombre hasta el fin del mundo. Ahora los cuerpos están entremezclados, pero las voluntades están separadas... Todos los hombres que se complacen en la voluntad de poder y en el espíritu de dominio... están unidos en una misma ciudad. Y a su vez todos los hombres que buscan humildemente la gloria de Dios... pertenecen a una misma ciudad."a2 ZCuáles son los caracteres de los ciudadanos de una y otra ciudad? Resumiendo las descripciones que dan los textos vemos que se caracterizan por su actitud frente a Dios y frente al mundo. Todo hombre, de una manera u otra, explícita o implícitamente, toma posición,en su vida frente a Dios, frente al Absoluto, cualquiera que sea el nombre con que lo designe. Los que optan por Dios, renunciando a su autonomía, abriéndose al Absoluto, É1, son por esto mismo ciudadanos enajenándot" "tt Dios. Los que optan contra Dios, de la ciudad de encerrándose en sí mismos, ensimismándose, poniéndose a sí mismos como valor supremo, son por esto mismo ciudadanos de la ciudad terrena. Los primeros utilizan (uti) los valores terrenos, el mundo, como medio para alcanzar el fin, Dios. Los segundos convierten en fin las realidades terrenas (en el fondo se hacen fin a sí mismos). "Los buenos

ar [Genus humanum] in duo genera distribuimus; unum eorum qui secundum hominem, alterum eorum qui secundum Deum vivunt. Quas etiam mystice appellamus civitates duas, hoc est duas societates hominum: quarum est una quae praedestinata est in aetemum regnare cum Deo; altera aetemum supplicium subire cum diabolo.» CiuD XV 1

ccl. 48 453. 38

Satmm lmperium, Darmstadt 1954, p. 131.

3e Reu. Etud. August.,

6

I,1955,

160.

"Fecerunt civitates duas amores duo; terrenam scilicet amor sui usque

ad contemptum Dei, celestem vero amor Dei usque ad contemptum sui'"

CivD XIV 28 CCL 48 451.

a2

De'catech rudibus

3l

PL 40 333. Cfr. VRel 27 50. Es evidente, como se verá, que

cíuitas no significa "ciudad" o "estado", sino "sociedad", o mejor, "comunidad" de hombres. San Agustin utiliza indistintamente estos pares de expresiones: "civitas coelestis -

civitas terrena; c. Aeterna - c. Temporalis; c. lmmortalis - c. Mortalis; c. Dei - c. Diaboli; societas piorum - societas impiorum'l E. Stakemeier, op. cit. p.31.


El sentido de la historia

usan del mundo para gozar de Dios; los malos al revés pata gozar del mundo quieren usar de Dios."a3 2. Las dos ciudades Zson realidades históricas o místicas? Una primera lectura de los textos nos enseña que se trata de realidades no históricas, es decir, no empíricamente observables a nivel sociológico o político, sino transempíricas o metahistóricas, captadas solamente por la reflexión del pensador, iluminado por la palabra de Dios. Realidades místicas las llama san Agustín: quas mystice appellamus civitates duas. La discriminación de las dos ciudades se opera, como acabamos de ver, en la conciencia y en la voluntad de cada hombre. "Estas dos ciudades están entremezcladas en este mundo."44 Esto es cierto. Pero también es cierto

que san Agustín muchas veces llama ciudad de Dios a la iglesia. Y no se puede decir sin más que la iglesia no es una realidad histórica. Por otro lado hay textos en que Roma aparece como la ciudad terrena. Escribe Congar: "Hay que poner atención en el carácter compleio y aun ambiguo de la Civitas Dei y la Civitas terrenñ, que son a la vez realidades místicas y realidades históricas. "4s Son fundamentalmente y sin duda alguna realidades místicas, metahistóricas. Pero además, la ciudad de Dios emerge, en la iglesia, parcial y típicamente, a nivel de observación histórica. El Estado por su lado no es nunca, en san Agustín, una contra-iglesia, ni la encarnación, ni siquie-

ra parcial, de la ciudad terrena; pero puede ser en ocasiones tipo visible e instrumento de la ciudad terrena,

como lo fue Ia Roma idólatra perseguidora de los cristianos y animada, no por el fficium consulendi, sino por la libido dominandi. Escribe Ratzinger: "La civitas que es Roma con su

imperio, y la Civitas Dei de que se habla ya en el Antiguo Testamento, vienen a ser algo así como la "letra" y el "espíritu", dos categorías opuestas. A un lado lacivitas terrena, al otro lacivitas secundum spiritum, qtue es la Ecclesia: dos cantidades históricas que llevan consigo, en nuestro mundo terrestre, un valor espirit:ual."46

3. La ciudad de Dios y la iglesia La ciudad de Dios Zse identifica con la Iglesia?, Zse distingue de ella? Generalmente los pensadores católicos reconocen que la Ecclesia y \a Civitas Dsl no se pueden ni separar ni identificar pura y simplemente. San Agustín dice continuamente, de un modo o de otro, formal o equivalentemente: la Ecclesia es la Civitas Dei. Pero también dice a propósito de la Ecclesia cosas que no dice a propósito delaCivitas Dei, sin que jamás formule claramente la diferencia entre ambas. En resumen, todo parece indicar que se trata de un solo y mismo sujeto, pero en dos situaciones diferentes en las que este sujeto no tiene exactamente los

ar "Boni ad hoc utuntur mundo ut fruantur Deo; mali autem e contra,

ut fruantur mundo, uti volunt Deo." CiuDXY 7 CCL.48 461. sunt istae duae civitates in hoc saeculo invicemque

aa Perplexae

| 35 CCL. 47 34. Cfr. X 32. "Civitas Dei" et "Ecclesia" chez saint Augustin, en

permixtae.» CiuD 45

3, 1957,

2.

ReD

Etud August,

46

Citado por CONGAR, en el mismo artículo, p.7

a7

Y. Congar, op. cít., p.9.


Joan Pegueroles

mismos atributos.aT a) Para proceder de lo más claro a lo más oscuro recordemos ante todo un texto citado más arriba: "la ciudad de Dios está predestinada a reinar eternamente con Dios, la ciudad terrena está predestinada a sufrir un suplicio eterno con el

diablo."4B Tenemos, pues, una primera respuesta clara y taxativa a la pregunta fundamental: Zquiénes forman parte de la ciudad de Dios? La ciudad de Dios está formada por todos y solos los predestinados, por todos aquellos (ángeles u hombres, cristianos o no cristianos) que Dios sabe que se han de salvar. Lo mismo hay que decir respectivamente de la ciudad terrena.

b) La ciudad de Dios no se identifica simplemente con la iglesia. La ciudad de Dios es más amplia, abarca, como acabamos de ver, a los predestinados de todos los tiempos. La iglesia en este sentido es parte de Ia ciudad de Dios, como dice expresamente el mismo san Agustín.ag c) No todos los que pertenecen a la iglesia pertenecen también a la ciudad de Dios. Hay quienes están en la iglesia, pero no son

de la iglesia: vivunt in Ecclesia, sed non secundum Ecclesiam. La iglesia es el campo en el que crecen mezclados el trigo y la c\zaia, la red en ia que se recogen peces buenos y malos.s0 Perplexae sunt istae duo civitates in hoc saeculo.Sl Gilson, a quien siguen generalmente los agustinólogos católicos, resume así toda esta cuestión: "Las dos ciudades no

aB

CiuDXY

I

son exactamente coextensivas; por un lado, en efecto, la iglesia contiene aquí abaio hombres que, no estando destinados a la vida celestial, no pueden ser llamados miembros de la ciudad de Dios; por otro lado hay hombres que están destinados a la gloria, y que son por tanto miembros de la ciudad de Dios, pero que en un momento dado no son miembros de la iglesia. En resumen, la cualidad de miembro de la ciudad de Dios se determina según un criterio diferente del que hace reconocer la cualidad de miembro de la iglesia, a saber, el criterio absoluto, cierto y de-

finitivo de la predestinación divina."52 4. La ciudad terrena Y el Estado es

La ciudad terrena no se identifica con el Estado' No una realidad sociológica o política, sino metahistórica,

como hemos visto. A lo más puede en ocasiones un Estado particular, dominado por la voluntad de poder, convertirse en tipo e instrumento de la ciudad terrena. La ciudad terrena se relaciona íntimamente con la noción de "mundo" en san |uan. Son los hombres humanos, demasiado humanos, exclusivamente humanos, que se aman a sí mismos más que a Dios y que absolutizan los bienes terrenos, haciendo fines de los medios y medios de los fines's3 5. La Iglesia y el Estado Por sorprendente que parezca, no hay en sanAgustín una elaboración expresa de las relaciones que deben mediar entre la iglesia y el Estado. La ciudad de Dios y la ciudad terrena son, como hemos visto, realidades místicas, que no se identifican con las realidades históricas, que son la iglesia y el Estado. Lo que se dice de las primeras y de su mutua relación no puede trasponerse sin más a las segundas. El fin de la iglesia es ultramundano: busca y procura la pax deternd en Dios. EI fin del Estado es intramundano: buscar y Procurar la pax temporalis (concordia y bienes terrenos). Ahora bien, la iglesia

CCL.48 453.

4e'Civitas caelestis vel potius pars eius quae in hac mortalitate peregrinatur et vivit ex fide..." CiuD XIX I 7 CCL 48 684. 50 CÍrD XMll 49 CCL 48 647. 51 CiuD | 35 CCL 47 34

52

E. Gilson,

,,Eglise ei cité de Dieu chez saint Augustin", en Arch d'híst doctf et

Moyen Age,20, 1953, 5-23. 53

Cfr. H.-1. Marrou, Théologie de I'hístoire, p. 50.

litt

du


El sentido de la historia

y

usa como medio de esa pax tentporalis, que asegura el Estado. Y a su vez ella contribuye, formando buenos ciudadanos, a que aumente y prospere el mismo bienestar terreno del Estado. Así podría formularse la ley suprema que ha de regir las relaciones entre la iglesia y el Estado, en el pensamiento de san Agustín. Volveremos sobre este punto más adelante. Para captar mejor el anacronismo que se comete cuando se atribuye a san Agustín el ideal medieval de un orden temporal cristiano, recojamos la tesis de Tioeltsch, exacta en este punto. Para san Agustín, el Estado es una realidad que se coloca fuera de la iglesia y frente a ella. Es verdad que la iglesia utiliza eventualmente los servicios del Estado, pero es más profundamente verdad todavía que 1o soporta (tolerat). La idea de una especie de simbiosis con miras a realizar un programa general de orden temporal cristiano es por principio extraña a las perspectivas del D¿ civitate Dei: la iglesia es peregrina, toda ella está consagrada a lo eterno y celestial.sa

necesita

B. Ambivalencia del tiempo de la his-

toria Con este título, pronunció H.-I. Marrou, el año I950, en Montreal, una conferencia, publicada posteriormente,ss que ha tenido notable influjo. Sus ideas, muy sencillas en el fondo, han servido para poner en claro un aspecto ahora evidente de la concepción agustiniana de la historia, pero que nadie hasta entonces había visto con tanta claridad. Voy a recoger

5a 55 I

Cit. por Congar en articulo mencionado, p. 2. Ambiualence du temps de I'hístoire chez saínt Augustitr, Montreal,

950.

aquí el pensamiento del ilustre agustinólogo, pero para tomar las aguas más arriba lo voy a englobar dentro de una exposición más general de los tres tiempos históricos que distingue san Agustín. 1. Tiempo de la Creación El tiempo histórico actual no es el tiempo original, el tiempo de los orígenes, el tiempo tal y como salió de las manos de Dios.s6 El tiempo del hombre, antes de la caída se caracteriza, según san Agustín, por una stabilitas aetatis.sT ZCómo hemos de entenderla? Es evidente, en primer lugar, que esta estabilidad

no es lo mismo que la eternidad. Todo lo creado es mudable, luego temporal. Sólo Dios es inmutable, sólo Él es eterno. Pero ese correr del tiempo, que supone la mutabilidad del ser creado, era en Adán un correr hacia un fin perficientem, hacia su acabamiento y perfección humanos, no hacia la decadencia y la muerte. Había en el primer hombre inocente mutabilidad, pero mutabilidad sólo positiva, hacia más y mejor ser. Estaba excluida del tiempo de Adán lamutatio in peius,la decadencia y la muerte. A poco que meditemos, y aunque san Agustín no 1o diga, advertiremos que 1o dicho no va con el tiempo cósmico o biológico. Este tiempo no ha cambiado, es el mismo tiempo original. Es un tiempo a-histórico. EI tiempo astronómico parece cíclico, pura repetición. El tiempo biológico tampoco avaÍtza, sólo conserva; se da en é1 conservación de la especie a través de Ia muerte y desaparición de los individuos. Lo que ha cambiado por tanto es el tiempo histórico, es decir, el tiempo humano. Notemos igualmente que aquella stabilitas aetatis era un don, algo sobreañadido, sobre-dado por Dios al primer hombre. No era natural, no pertenecía a la naturaleza del hombre. Mejor dicho, para ceñirnos más a la terminología agustiniana: era natural, pero

56

'Mystérieux temps de I'homme innocent que saint Augustin n'éclaircit guere", dice J. M.

Leblond, Ies conuersions de saínt Augustin, p.213. 57

De peccat meritis,

I

16 PL 44 120.


Joan Pegueroles

sólo defacto. La naturaleza histórica del hombre (el hombre tal como fue creado) incluía la stabilitas. Así podrá decir san Agustín que la muerte es efecto del pecado. Ha habido un cambio en la naturaleza (histórica) del hombre y ahora es mortal.s8 2. Tiempo de la Caída El tiempo actual del hombre es a la vez el tiempo de la caída y el tiempo de la redención. El tiempo de la caída, del pecado, perdura. No le ha sido de'u'uelta al hombre la stabilitas aetatis primera. El tiempo de la caída se caractenza por la mutaio in peius. El tiempo corre inexorablemente hacia un fin, no de perfección, sino de consunción, de muerte: continua mutatione sensim currit in finem, non petficientem sed consummentem.S9 Precisemos un poco más y distingamos

el tiempo del ser no espiritual y el tiempo del ser espiritual personal. En lqs seres no espirituales el tiempo tiene forma curva: hay una etapa ascendente y otra descendente, de decrecimiento.Y ambas son naturales.Hay que notar como rasgo característico, que san Agustín pasa por alto, no ve, la etapa de crecimiento; sólo ve el avance inexorable hacia el fin, hacia la muerte. "Cuando nacen y tienden a ser, cuanto más rápidamente crecen en el ser, tanto más rápidamente se acercan al no ser."60 Y sigue una vez más la alusión a la melodía. Las cosas temporales (no espirituales), como una melodía que se canta, sólo son cuando ya no son, cuando han

Cfr. De Gen add littW 25 35 PL 34, 353-354. se "Tunc...factum in illis est ut in illa in qua creati sB

sunt stabilitate

aetatis amissa, per mutabilitates aetatum irent in mortem. Quamvis ergo annos multos postea vixerint, illo tamen die mori coeperunt, quo mortis legem qua in senium veterascerent acceperunt. Non enim stat

pasado. Mientras pasan, todavía no son, se están haciendo, tendunt esse.

En el ser espiritual personal el tiempo pierde su fatalismo. Es la persona libre la que hace del tiempo un factor de progreso o de decadencia. Pero, sin la gracia de Cristo, de hgcho, a la larga, el hombre en el tiempo no progreslcomo hombre, sino que decae, se degrada. Ahi es¡á implícito todo el pensamiento del docLor de la gracia. En este Sentido sobre todo el tiempo de la caída es nocivo para el ser espiritual. Un tiempo que había de servírle al hombre para hacerse hombre, para llegar a ser hombre, sirve de hecho, sin la gracia, para deshacerse. El hombre se aleja de Dios y de sí mismo. 3. Tiempo de la redención El tiempo de la creación, tal como lo describe san Agustín, era un tiempo de espera, era un llegar-a-ser, sin obstáculo, sin temor ni temblor. El üempo de la caída (que no ha eústido nunca separado del tiempo de la redención) sería tiempo de desesperación: no poder llegar a ser,lapesanteur sin la gracia. El tiempo de la redención (que encierra en sí el de la caída) es tiempo de esperanza, es poder llegar a ser a pesar de. Es la posible superación del obstáculo, la posible victoria. Por Cristo se le ofrece al hombre el don de poder superar la acción demoledora del tiempo. Por Cristo el hombre en el tiempo llega a ser hombre. La muerte sigue operando en el cuerpo. Pero el espíritu está ahora fuera del alcance de los zarpazos del tiempo. San Agustín se complace en señalar esa acción dispar del tiempo en nosotros. Hay en nosotros a la vez envejecimiento y rejuvenecimiento. "Mirad cómo Adán va envejeciendo y cómo Cristo va renovándose en vosotros...Ahora, en este correr del tiempo, vamos pasando de lo viejo a lo nuevo: lo exterior se desintegra, pero lo interior se renueva."l'l

vel temporis puncto sed sine intermissione labitur quidquid continua

mutatione sensim currit in finem, non perficientem,

sed

6l "Videte veterascentem Adam et innovari Christum in nobis...Nunc ergo in hoc cursu

consummentem." De peccat meritís, l.c.

tmnsimus a veteribus ad nova: ipse transitus agitur cum corrumpuntur exteriom et innovantur

@

interiora." E,rarr 38 9 PL 36 42O. Cfr. V Rel 27 50: 'eo deficiente, se proficiente':

Con/IV l0

15 Vega 444.


El sentido de la historia

dirigiéndose a su Padre: "Una vez que poco a poco (al correr de los siglos) se me hayan ido agregando los santos, habrás completado mi cuerpo y habré llegado a mi estatura perfect¿."64 El fin y el sentido de la historia es la ciudad de Dios. Y todo lo demás, lo que llamamos historia profana, es medio y función de este fin. "Desde la perspectiva en que se coloca san Agustín la historia de la humanidad sólo es directamente inteligible como historia sagrada. Su objeto es el cuerpo místico de Cristo, su historia es la verdadera historia. La humanidad queda definida como un organismo destinado a alumbrar la sociedad de los santos y no como una máquina para fabricar imperios, civilizaciones, ciu-

Dos tiempos operan ahora en el hombre y en la historia: a) en el hombre que se sustrae a la acción salvadora de Cristo, el tiempo de destrucción; b) en el hombre que acepta el don de Cristo, el tiempo de construcción. El tiempo histórico es, por tanto, ambivalente: por naturalezaó2 el tiempo es desgaste, decadencia; por gracia, es progreso, ascención.63 C. El fin y el sentido de la historia l. La ciudad de Dios Dios nos ha revelado sus planes acerca de la humanidad y de la historia, su economía, lo que san Pablo llama el misterio: Ia salvación de los hombres en Cristo. Ahora sabemós que la historia tiene sentido y valor. La historia es historia de salvación, H eils ge s chichte. Altora sabemos cuál es el fin de la historia: el que san Agustín llama Christus totus. Ahora sabemos qué ocurre en la historia, el acontecimiento central y profundo en función del cual todo acontece: es el crecimiento del cuerpo místico de Cristo, la edificación de la ciudad de Dios. Cuando el último iusto se agregue al cuerpo de Cristo y lo complete, la historia habrá llegado a su

fin;

el plan de Dios. San Agustín hace hablar así a fesucristo

62

se habrá realizado

Queremos deci¡ de hecho, actgalmente, sin la gracia de Cristo.

6r Será oportuno consignar aqui las ideas de Marrou, que han inspirado

este apartado, tal como las resume J. Pepin, en Recherches de Philosophie, vol. I, p. 248. "Voila l'ambivalence de l'histoire: tout en demeurant un "vecteur d'espérance", le temps est chargé d'une nocivité intrinséque, qui se manifeste aussi bien dans la vie physiologique que

dades terrestres."65

El verdadero progreso de la historia hay que buscarlo a este nivel profundo. Lo temporal pasa, envejece y muere. Pero no todo muere en la historia. Hay algo en ella que no enveiece, algo que siempre crece y avanza hacia su plenitud. EL Christus totus,la ciudad de Dios. Este es el fruto de la historia. 2. La "pdx temporalis" y la "pax aeterna" San Agustín llama pax tempzrúlis a lo que nosotros llamamos hoy día bien común,lapaz y el orden en la sociedad, leyes justas, bienestar general...Nosotros aquí vamos a englobar también (sin falsear el pensamiento agustiniano) en la expresión pax templrnlls las realidades terrestres en general, el progreso social,

.

cultural, técnico... Todo esto es tarea del Estado, no de la iglesia. Mejo¡ es tarea humana, no directamente cristiana; es empresa del hombre cristiano, no en cuanto a cristiano, sino en cuanto a hombre. ZQué relación establece san Agustín entre esa púx temporalis y la pax deternü, o seá, la salvación, la felicidad eterna del

dans la vie spirituelle, peronelle ou collective. Cette liaison et de la dégradation a l'interieur de I'histoire n'est d'ailleus vraie que du temps

humain; car le temps cosmique de la création du monde et de son évolution purement physique en sauraient etre grevés d'une note pessimiste. Surtout, I'ambivalence positive-negative du temps n'est nullement symétrique: c'est par nature que l'histoire apparait calamité, mais par grace qu'elle s'avere progres, par ou Augustin échappe a tout reproche de dualisme manichéen." Cft. tambien Théologíe de I'hístoire, del mismo Marou, pp. 53-59.

6a

"Paulatim mihi aggregatis sanctis, adimplebis cqrpus meum et perfectam staturam meam." Enarr 30 l 4 PL 36 227. "Quasi propter illud retardatur hoc saculum, nisi tu impleatur praedestinatus numerus ille sanctorum, quo citius impleto, profecto nec teminus saeculi differetur." De bono uíduitatís 23 28PL 40 49. "C'est le Corps mystique du Christ qui est le véritable sujet de I'histoire, comme l'achevement de sa croissance est la raison d'etre et la mesure du temps qui s'ecoule encore." Marrou, op. cit., p. 44. 65 Manou, L'ambiualence du temps..., pp. 29-30.


Joan Pegueroles

hombre con Dios? En este punto existe el peligo de hacerle decir a san Agustín lo que no dijo, de buscar a toda costa en el pensador cristiano del siglo V la problemáüca actual. La pregunta de san Agustín no coincide con la nuestra y por ello las respuestas no pueden ser totalmente idénticas. Urge, pues, determinar exactamente, con perspectiva histórica, el pensamiento agustiniano, reconociendo llegado el caso sus limitaciones. Creo, después de larga y atenta reflexión, que el pensamiento agustiniano acerca de las relaciones entre \a pax temporalis y la pax aetenm no es más que la consecuencia y apli cación práctica de su pensamiento metafísico y antropológico sobre el mal ontológico y moral. Resumamos esquemáticamente las tesis fundamentales, refiriéndol as a la pax temporalis, o sea al conjunto de valores humanos, sociales, terrestres... a) No son entitativamente malos. Ninguna realidad en cuanto tal es mala. El mal no es ser, sino privación del ser debido. No hay rastro de maniqueísmo en san Agustín. Frente a la pax temporalis no predica nunca la huida ni la abstención. b) No son fines. El fin del hombre es trascendente, absoluto. Sólo Dios es fin del hombre, sólo de Dios debe gozar (frui) el hombre. Hacer fin de lo que es medio (la pax temporalis) ése es el mal. c) Son medios. Son útiles, hemos de usarlos (uti) como medios, no gozarlos como fines. El siguiente texto resume en pocas líneas estas tres afirmaciones. "Los números mortales fes decir los bienes terrestres]... no hemos de rechazarlos labdicemus)... ni hemos de amarlos como si pudieran darnos felicidad. Siendo como son tempora-

les, hemos de mirarlos como una tabla en medio de las olas, que ni se la abandona como un estorbo, ni se aferra uno a ella como si fuera la tierra firme, sino que se usa como un medio para llegar ala playa."66 Estas son las tres tesis esenciales. En La ciudad de Dios san Agustín recalca además las dos siguientes: a) La pdx templrdlls no solamente es medio útil, sino muchas veces necesario. El miembro de la ciudad de Dios es un ser encarnado y mundano y sólo puede llegar al reino caminando por la tierra. Ultimur et nls pace Babylonis.6T

b) La iglesia, que

es la parte de la ciudad de Dios

que todavía peregrina en la tierra, fomenta y favorece, indirecta pero eficazmente,la pax temporalis. Yéase un texto célebre. "Los que dicen que la doctrina de Cristo es enemiga de la república, dennos un ejército de soldados tales cuales los exige la doctrina de Cristo; dennos tales jefes de provincias, tales esposos, tales padres, tales siervos, tales reyes, tales jueces, tales recaudadores y cobradores de impuestos, como los quiere la doctrina cristiana, y atrévanse a decir que es enemiga de la república. No duden en confesar que si se la obedeciera prestaría un gran vigor a la república."68 En el capítulo t 7 del libro XIX se hallarán reunidos todos los elementos que llevamos analizados.69 La problemática actual es sin duda más compleja. Para empezar, a las realidades terrestres se les reconoce una sustantividad propia.70 Son verdaderos fines, no puros medios. Evidentemente no son fines

66

"Non eos abdicemus cum in genero suo pulchri sint. Neque amemus eos, ut quasi perfruendo talibus beati efficiamur. His etenim, quoniam temporales sunt, tampuam

tabula in fluctibus, neque abiciendo tamquam onerosos, neque amplectendo quasi fundatos, sed bene utendo..." De musicaV 14 46PL 32 'i187.

xlx 26 ccl 48 696. "Qui doctrinam Christi adversam dicunt esse reipublicae, dent exercitum talem quales doctrina Ch¡isti esse milites iussit; dent tales provinciales, tales maritos, tales coniuges, 67 C¡uD 68

tales parentes, tales filios, tales dominos, tales seruos, tales reges, tales iudices, tales denique debitorum ipsius fisci redditores et exactores, quales esse praecepit doctrina cristiana et audeant eam dicere adversam esse reipublicae. Immo vero non dubitent eam

confiteri magnam si obtemperetur salutem 6e Puede

esse reipublicae." Epíst 138

2 t5PL33

532.

verse el texto Íntegro en eI Apéndice de textos. No hace falta notar que también

el mal es un medio "o¡denado" por Dios al bien de la ciudad celeste, según la teoría general de san agustin sobre el mal. Cfr., por ejemplo, CiuD XVIII 51. m Cfr. la constitución "Gaudium et Spes'l


El sentido de Ia historia

últimos, sino penúltimos, subordinados. Pero el matiz que media entre un medio y un fin subordinado no es bizantinismo, tiene conseclrencias teóricas y prácticas.7 I

Pero sobre todo el planteamiento mismo del problema es hoy distinto. La pregunta del teólogo moderno es ulterior, va más allá que la pregunta agustiniana; la supone, la asume, pero la replantea en un horizonte más vasto, a un nivel más elevado. ZEn qué relación están el progreso humano y el progreso del reino? El advenimiento del reino, la edificación progresiva de la ciudad de Dios Zes indiferente al progreso humano o está en relación directa con él? El enriquecimiento de valores humanos y realizaciones terrestres que aporta cada época histórica Zno incide para nada en la ciudad permanente, pasará sin dejar huella? Estas son las preguntas que hoy se debaten y a las que no se ha hallado todavía una respuesta plenamente satisfactoria. Estas preguntas creo que no se hallarán en san Agustin. Él puso los cimientos, levantó los muros, pero no remató el edificio. Sobre la robusta estructura que él nos dejó, completando su obra, se irán asentando las aportaciones sucesivas del pensamiento cristiano sobre la historia.

7r E

ormai a tutti nota la posizione nuova assunta dalla Chiesa rispetto alle realta terrestri; esse hanno una natura che fruisce d'un ordine avente, nel quadro della creazione; ragione di fine, anche se

subordinato a quello del quadro della redenzione;

il mondo

e per se

profano, staccato dalla concezione unitaria della cristianita medioevale; e sovrano nel campo suo proprio, campo che copre tutto il mondo umano... Ecco la novita concettuale e sommamente impor-

tante nel campo prattico: la Chiesa accetta di riconoscere il mondo come tale, libero cioe, autonomo, sovrano, in un certo senso autosufficiente; non cerca di farne strumento per i suoi fini religiosi e tanto meno per una sua potenza d'ordine temporale." L'Osseruatore Ronano,24 de abril de 1969.

Nota: ZUna tercera ciudad? Recientemente Ch. |ournet, para interpretar correctamente el pensamiento agustiniano, ha creído necesario distinguir, no dos, sino tres ciudades: Ia de Dios, la del diablo y la del hombre. Esta ciudad del hombre estaría formada por el coniunto de valores y realizaciones humanas a través de la historia. Ni Gilson ni Marrou han admitido esta interpretación. Y con razón. Es evidente que san Agustín sólo conoce dos órdenes de realidades: el orden de la gracia y el orden del pecado. El orden de lo humano, de lo puramente humano, no existe para san Agustín. Sólo existe o el superhombre, el hombre divinizado en Cristo; o el infrahombre, el hombre que rechaza a Cristo y la gracia sobrenatural. Para ser hombre hay que ser cristiano. En consecuencia es evidente que san Agustín sólo puede admitir dos realidades históri cas, o mejor metahistóricas, que él llama Civitas Dei y Civitas terrena o Civitas diaboli. Lo que sí admite san Agustín es un orden de creación: los valores naturales y las realizaciones sociales, artísticas, técnicas del hombre. Estos valores, en sí mismos, no son ni gracia ni pecado; son naturales, profanos. Pero la relación del hombre con ellos no será nunca natural ni profana. Será una consagración o una profanación, según que el hombre que los crea o los utiliza se riia por el amor Dei o por el amor sui.

Muy distinta y perfectamente coherente con

eI

pensamiento agustiniano es la sugerencia de Marrou de poner, además de la ciudad de Dios y la ciudad terrena, un tertium quid, que él llamaría saeculum y que designaria"le donné empirique de l'histoire". En efecto, hemos visto como las dos ciudades no son realidades empíricas, sino metaempíricas, metahistóricas. La única realidad histórica empírica está formada por los ciudadanos mezclados e indistintos, de una y otra ciudad. "El tertium quid, cralquiera que sea el nombre que se le dé, no es otra cosa respecto a Ias dos ciudades. Es las dos ciudades, en el estado intermedio en que se hallan entre su nacimiento en el pensamiento de Dios y en el pecado inicial del ángel


Joan Pegueroles

y del hombre, y su fijación el día del |ui. cto.,,a,'" 3. Tiempo y eternidad Como complemento de lo tratado en el apartado anterior, vamos a considerar ahora la relación entre el tiempo y la eternidad en el pensamiento agustiniano. Tres parecen ser las actitudes que puede tomar el hombre ante el tiempo y la eternidad. l.Evadirse del tiempo y de la acción en el tiempo. Es la actitud griega, cuyo representante más conspicuo es Plotino. Recordemos: el tiempo es cíclico, repetición eterna de lo mismo. Luego la historia es inútil, "no lleva a ninguna parte". De ahí la actitud teórica (Qeoryta), contemplativa (y no activa) del pensador griego. De ahí sobre todo el afán de evasión: evasión fugaz por medio del éxtasis (salto a la eternidad) metódicamente buscado; o duradera en la muerte, que es la vuelta del alma a su origen, Dios.73

"Las religiones y sabidurías antiguas son todas, con apariencias diversas, místicas extrañas al mundo y a la historia. Evasión-huida es la consigna que Platón da al alma que ha reconocido en sí misma un principio superior al mundo. Plotino a su vez recomendará a su discípulo "huir solo hacia el Solo." Y Porfirio disertará acerca de la liberación "y el alejamiento del alma."'Los mismos lemas se encuentran en las filosofías religiosas de la In-

72

J.C.Guy, IJnité et structure logique de la "Cíté de Dieu" de

dia... El mundo del que hay que escapar

es un mundo sin dirección; la humanidad que hay que trascender no tiene verdadera historia. El deber del sabio no puede ser otro que huir del tiempo."Ta 2. Buscar la eternidad en el tiempo Es la actitud del hombre que hace del placer el fin de la existencia.T5 El placer es instantáneo, se da en el instante y el hombre que goza anhela detener ese instante, detener el tiempo como Fausto: Wrweile doch / du bist so schiin (detenerlo, sin embargo, es tan hermoso)...76 Es en el fondo la actitud del hombre que escoge las nourritures terrestrss, que opta por Io temporal contra lo eterno. El drama está en que todo el dinamismo profundo del hombre sigue orientado hacia lo estable, lo eterno, lo que no pasa; y cuando con una opción libre y decisiva se le niega a esa hambre su pan y se le da como alimento el ersatz (sustituto) vacuo de lo temporal, el hombre estético se consume en un esfuerzo vano y desesperado por hacer estable 1o fluyente y por convertir el tiempo en eternidad. 'Aman lo temporal -escribe san Agustín-, y no quieren que pase eso que aman, y son tan absurdos como aquel que al escuchar una bella melodía quisiera estar oyendo siempre la misma nota."77 3. Orientar el tiempo a la eternidad Es la actitud cristiana, que nace del conocimiento del origen y fin del tiempo (creación) y sabe que la eternidad depende del tiempo, de Ia ópción en el tiempo por o contra Dios (amor Dei, amor szl). Ya se ve que, en esta perspectiva, el tiempo, la existencia temporal cobran un valor enorme y dramático. Cada instante del tiempo tiene repercusión en la eternidad; hay un fruto eterno del tiempo. Pero, como justamente observa Guitton, no basta

súnt

Auqustín, Paris, 1961, p. 121. Este autor resume bien toda la discusión en las pp. 114-121. Véase alli mismo la bibliografia. Añadir H. Seybold,

"Zu Augustins "civitas terena"", en Münch Theol Zeítsch, 17 1966,

7a

A. Etcheverry, Le conflit actuel des humanismes, Roma, 1964, pp. 312-313.

75

Cfr. el estudio "estético" de Kierkegaard. i6 Faust 1699.

"ln

245-252.

77

73

De ahí una concepción de la labor filosófica como freditotio mortís.

si quisquam in recitatione praeclari carminis unam aliquam syllabam solam perpetuo

"Los verdaderos filósofos sólo laboran durante su vida para prepararse

vellet audire. Sed tales audito¡es ca¡minum non inveniuntur: talibus autem rerum

a la muerte", dice Platón en el Fedón.

aestimatoribus plena sunt omnia." Vrel 22 43 PL 34 140.

ipsa dilectione temporalium nolunt transire quod amant et tam sunt absurdi quam

DOSSIER


El sentido de la historia

poner la eternidad después del tiempo para dar valor a éste. Porque, si no se delimitan de modo más preciso las relaciones entre ambos, hay el peligro de que paradójicamente, por una reacción casi fatal, el tiempo quede devaluado en el instante mismo en que se le confería una dignidad trágica.78 Esto ocurre cuando se concibe

el tiempo como la moneda con que

se

compra la eternidad. Si el tiempo es sólo el lugar de la opción decisiva, siendo ésta momentánea, una vez realizada, no le queda al hombre más tarea en el mundo que esperar la eternidad con una indiferencia absoluta hacia todo lo temporal. La esencia histórica del hombre y el porqué de lo temporal siguen tan inexplicados como en el pensamiento precristiano. Delimitemos, pues, con mayor precisión la actitud agustiniana frente al tiempo. Examinemos de nuevo un texto ya citado anteriormente: "Mirad cómo Adán va envejeciendo y cómo Cristo va renovándose en vosotros... Ahora, en este correr del tiempo, vamos pasando de lo viejo a lo nuevo: lo exterior se desintegra, pero lo interior se renueva."79 En este texto y en otros muchos semejantes se transpa-

Cristo, tiene evidentemente un alcance mayor y se puede aplicar al conjunto de la historia universal: "El Arquitecto edifica con andamiajes temporales la casa permanente".B0 Todas las realizaciones humanas en la tierra son instrumentos temporales (rnachinamenta tem¡toralia) por medio de los cuales se edifica illud quod manet in aetentum.Bl El andamiaje desaparece, es temporal, pero gracias a él se ha podido edificar la casa que permanece. Los golpes con que el escultor talla la estatua son fugaces, pero ellos dan forma a la piedra que queda. Es decir, el tiempo incide en la eternidad, tiene resonancias eternas. Por tanto, eternidad en el tiempo y no sólo después del tiempo. La eternidad ha comenzado. Ahora, en el tiempo y con el tiempo, con lo temporal, estamos haciendo la eternidad, estamos levantando, bien o mal, el edificio. Y el edificio y la estatua somos nosotros, nuestro ser espiritual que no muere.

Finalmente lo que hemos llamado concepción musical del tiempo. La eternidad ha comenzado. Ahora, en el tiempo y con el tiempo, con lo temporal estamos haciendo la eternidad, estamos teriza a los pensadores griegos. Una melodía es esencialmente temporal, necesita tiempo para acontecer... El hombre es esencialmente histórico, necesita tiempo para llegar a ser, para realizar su esencia. "El tiempo es el lugar del crecimiento espiritual. Es necesario para la edificación de una persona espiritual eterna."B2

renta el pensamiento agustiniano. No todo pasa en este mundo temporal. En el fluir del tiempo, en el transcurrir de la historia, se va realizando, va llegando a ser lo que no pasa, algo que quedará cuando el mundo y la historia hayan desaparecido. Demos un paso más. Marrou ha llamado la atención sobre un pasaje del sermón 362. La comparación que en este texto aplica san Agustín a la historia terrena de

78

J. Guitton, Just¡fcation du temps, Paris, 1966, p. 111.

7e

"Videte üeterascentem Adam et innouarí Christum ín nobis." Enan I PL 36 420.

38

'Publicado originalmente en: Joan Pegueroles, El pensamiento jllosófico de san Agustir, Editorial La-

bor, Barcelona. 1972. Con el permiso correspondiente del autor para Caja negra.

80'Architectus aedíficat per mschínas trailsituras domum mansuram." Sermo 362 7 38 1615. 8r Cfr. Episf. 55 39: " adhibeatur scientía tamquam machina quaedam". 82

J. Guitton, op- cit.,p- 121.

PL


DOSSIER

La filosofia de la interioridad en san

Agustín Fidencio Aguilar Víquez

Fidencio Aguilar Viquez finds in San Agustín a thinker to be rescued from the misery of the Self. A contemporary Self fascinated by the will to dominate and control nature and men. The contemporary world needs to get back to the interpretations of the masters of the internal life. As the poet said, lost in the waters of the abysm, in loved with ourselves, a need emerges: to observe the internal life. To return to the masters of the Self. To answer who we are. To recover the wisdom of belongin$ to the Self,

of transcending the Self.

En un mundo como el nuestro, convulsionado por grandes paradojas, donde crece cada día más la miseria de muchos y la riqreza de pocos, donde a nombre de la vida y de su bienestar se ataca la vida desde sus orígenes, donde crece el sentido religioso pero al mismo tiempo se excluye y se elimina en nombre de Dios, brota con insistencia la necesidad de interioridad. Es este nuestro tiempo, en donde convivimos adultos, jóvenes y niños, el que vuelve sus ojos una y otra vez a los verdaderos maestros de la vida interior; a pesar del culto al consumo, del endiosamiento del tener, del deseo de fama y poder, siempre queda el resquicio, la fisura y la chispa de la interioridad, del deseo de conocer quiénes somos. Este tiempo, que es el nuestro, preñado de incertidumbre y donde el hombre se siente, como lo dijera Martín Buber, "a la intemperie", como extraño en su propia casa, reclama una y otravez, el espacio de su propia interioridad. Por muy dura y cruel que sea la realidad, sen-

timos que no podemos caer en el absurdo ni en la angustia ni en la alienación; creemos que tampoco la evasión y la fuga son dignos del ser humano; en tal sentido no nos satisface [a comodidad que nos ofrece el mundo a costa del sacrificio de los más débiles y de los indefensos;y sentimos muy dentro la necesidad de acudir a quien pueda ayudarnos a descubrir quiénes somos y para qué estamos hechos, es decir, cuál es el sentido de nuestra existencia. A la luz de ello también será posible conocer qué será de nosotros. Nos encontramos, pues, en medio de la hambruna de interioridad y de la miseria humana, que abarca a ricos y pobres por igual, a ancianos y jóvenes, a hombres y mujeres, en las mismas condiciones que el hijo ¡tródigo en medio de los cerdos: deseando volver a la casa en donde hasta los criados tenían pan de sobra. Agustín de Hipona (354-430) se hace presente en nuestras circunstancias y nos ofrece su filosofía de la interioridad; él también sufrió parecidas circunstancias a las nuestras; también él vivió en la incertidumbre de la doctrina de los académicos, los maestros de la no verdad y de la no certeza, como nuestros modernos maestros del pensamiento débil


La filosofía de Ia interioridad en san Agustín

ne la reflexión, el pensamiento y la lectura? Pues bien, Ia invitación de Agustín es, por el contrario, enlos maestros de la vida moral sin responsa- trar en el interior, en el cuatto de la interioridad; ahí bilidades y de la tranquilidad de una con- descubrirá, a veces con pasmo, a veces con tristeza, ciencia dormida. Pero también, igual que que es finito, que está solo e incluso que está vacío; nosotros, no estaba conforme, algo falta- pero descubrirá también que por todo ello necesita ba, el corazón buscaba inquieto; y como ayuda, la ayuda de Dios; y es aquí donde nace la ponosotros buscaba como a tientas la ver- sibilidad de trascendencia. En De vera reli§on¿ señala: dad, la justicia, la felicidad y el amor. Por "No vayas fuera, regresa a ti mismo, pues la verdad ello, ahora, él puede enseñarnos mucho, habita en el interior del hombre, y si encuentras que mostrarnos mucho y, por qué no decir, tu naturaleza es mudable, trasciéndete a ti mismo."3 No es fácil entrar en uno mismo ni es fácil aceptarconducirnos a puerto seguro, aun en medio del barco que sin brújula parece hun- se uno mismo ni mucho menos querer ser uno mismo; es más fácil querer ser como otros, seguir tipos o dirse. patrones de otros; es fácil querer ser un personaje importante, un héroe, un líder, un caudillo; y son toLa filosofía de la interioridad La filosofía como amor a la sabiduria, y das estas pretensiones las que nos distraen de nosodado que ésta es contemplación de la ver- tros mismos y las que opacan nuestro propio ser, dad, supone amor a la verdad y abando- nuestro auténtico yo. no a ella; ei filósofo, por lo mismo, es un Agustín nos invita, por el contrario, a la interioriamante de la verdad; y la verdad, como dice dad y a alejarnos de las trampas del mundo exteAgustín enDe ordine, se hace encontradiza a rior.4 Señala en Contra académicos que "el sabio se quien estudia, ora y vive bien;l en el fon- repliega detrás de sí mismo,"s que es lo mismo que do estos son los gestos de la interioridad; decir "yo regreso a mí."6 Viene a mi mente una escepor ello es que la verdad se descubre en el na de la película El rey león, en donde, una vez que, interior, en el alma.2 Por 1o tanto, no hay por diversas razones, Simba pretende olvidar todo que ir fuera, al exterior, al mundo de la su pasado, pues cree que él ha sido el causante de la exterioridad y de la sensibilidad, al mun- muerte de su padre, éste se Ie aparece para decirle: do del metal y del dinero diríamos noso- "Recuerda quién eres"; a partir de ahí Simba regresa tros, sino dentro, donde se enciende la al reino de su padre para tomar su lugar. Esto no es posible sin ese recuerdo, y cada uno de luz de la razón. ZNo resulta sintomático nosotros para tomar su lugar tiene que recordar quién que en nuestra cultura audiovisual prevalezcala falta de pensamiento y la razón es, recordar de dónde viene, quién es y a dónde va, o sea, el sentido de su existencia. se depo,nga por la imagen? ZNo resulta Como dice John Oldfield: "En este sentido, la aseelocuente de nuestra época el que el tipo de hombre que prevalece es aquel que se veración "para conocerse, una persona necesita estar despierta y se duerme oyendo radio y viendo televisión y que cada día abando-

y del nihilismo; también é1, igual que nosotros, sufrió el influjo de los maniqueos,

) De uera relígíone, 39,72. Cfr. John Oldfield, 'La interioridad: talante y actitud de san Agustín" en El pensamíento de san Agustín para el hombre de hoy, iomo l. La filosofía ogustiniana, J. 0róz Reta-J' A. Galindo Rodrigo (eds), Edicep, Valencia 1998, pp. 2o1-2o2. 4

I Agustin, De ordíne,

II,

19, 5l ; en adelante, para identificar sus obras,

estarán señaladas bajo el título en latÍn

s Contra academicos,

2

6

De

Tinitate.Y7ll.2.

DOSSIER

3.

lbid.2,2,4.

l, 8,23.


Fidencio Aguilar Víquez

muy habituada a alejarse de los sentidos, a replegar la inteligencia detrás de sí mismo y a retenerla en sí mismo"T describe bien el proceso en tres movimientos interiores, a saber, el separarse de la inmediatez de la experiencia sensorial, el recogerse en lo esencial por medio del uso de la razóny la retención de lo esencial en la memoria. De hecho, el orden del que habla san Agustín en De ordine es el orden interior, que, para conseguir su meta -a saber, el conocimiento de Dios, autor del orden, y de sí mismo, participante en el mismo orden- busca el neocristiano, apoyado por la experiencia de la armonía, tanto en el exterior como en el interior de sí mismo. En la práctica, hace hincapié en la necesidad del orden en los estudios8 y, empleando el ejemplo del círculo, en la necesidad de estar uno "centrado" en sí mismo.9 Este centrarse se realiza en el volverse a sí mismo, lo que exige, a su vez, una conversión moral, la interiorizaciín de los afectos,l0 la formación de la memorial I y de la razón.r2 En este contexto, todavía filosófico y fuertemente racionalista, la relación entre alma y cuerpo se ve en una óptica muy platónica."l3 lnterioridad y libertadla

La filosofía para Agustín no es ajena a la libertad ni a la búsqueda de la felicidad; es un camino interior para la posesión de sí mismo, es camino hacia la sabiduría y,

7

De ordine,1,

I lbid., 2,7,24. e

!,3.

lbid., t, 2,3.

to

siendo ésta liberadora, es madre de la verdadera libertad;ls y como no hay libertad que no sea posesión de sí mismol6 y enseñoramiento de la propia voluntad,lT poseerse a sí mismo es la auténtica sabiduría; así pues, la verdadera filosofía está encaminada a buscar la sabiduría para lograr la verdadera libertad; ser libre es, en consecuencia, la genuina sabiduría.lB La filosofía, de este modo, busca el conocimiento de sí mismo, del alma, del yo auténtico, de donde nace la libertad, y se encamina hacia el ámbito de lo inteligible, que es donde se encuentra la verdad. En esto Agustín sigue la distinción platónica del mundo sensible y del mundo inteligible que es, este último, el mundo verdadero que sólo se manifiesta al alma.19 La filosofía, en base a todo lo anterior, viene a ser una suerte de vida del alma. En este punto conviene hacer una disquisición pertinente; para Agustín, siendo la filosofía búsqueda de la verdad en el ejercicio del bien, y siendo la verdad Dios mismo revelado en Cristo, el filósofo que ama la verdad debe abrirse a la fe en Dios y abandonarse a él;20 más aún, el verdadero filósofo es aquel que, a final de cuentas, ama a Dios.2l En tal sentido la filosofía nos encamina hacia la fe y si renuncia a ésta estaría abdicando de su razón de ser, o sea, el encuentro con la sabiduría, con Dios, que es la felicidad en la cual descansa el alma.22 Por ello es comprensible que el santo de Hipona no haya distinguido formalmente Ia filosofía de la teología tal como hoy lo hacemos, lo cual no implica que confundiera los planos; siempre tuvo presente que se trataba de dos ámbitos distintos; y esto puede verse, precisamente, cuando distingue la teología natural, que para él representaba Platón y sus seguidores, y

lbíd.,'t,8,23.

)5 Contra academicos, t5

De libero arbítrio,

17

lbid.

3, B.

lll, 6, 19.

)t Lbid.,2,2,7.

18

lbid.,2, 12,35. tt lb¡d.2,6, 19. la Véase mi libro El hombre y su destíno, Upaep-Edamex, México

20

Solíloquía,1, 13.

21

De civitate

1998, pp. 1ll-138.

22

Cfr. De cfuítate

12

l, 3, 9.

lll,

De cíuitate Deí, XUII,41. ts Contra academícos, lll, 17 37. ,

Dei,Ylll, l. Deíll,7 y

De uera religione 7, 12.


La filosofía de Ia interioridad en san Agustin

la teología sobrenatural, en el sentido de cómo aunque los platónicos habían llegado a concebir al Dios uno e inmortal, no llegaron a alcanzar al verdadero Dios.23 Sin duda este planteamiento puede iluminar la discusión sobre las relaciones entre la fe y la razón, pero no es tema de esta exposición, simplemente lo señalo para explicar por qué Agustín, aún teniendo clara la distinción, habla de un mismo camino de búsqueda en donde se enganza la filosofía con la teología. Volvamos, pues, a la filosofía. La filosofía, como búsqueda de sí mismo, sirve al hombre para ubicarse en la vida, para mostrarle su lugar existencial y, así, dirigirse a la felicidad, que es, en suma, la meta de la vida.2a Aunque los filósofos casi siempre están en desacuerdo, normalmente están en desacuerdo, a veces por disciplina y la mayoría de las veces por defecto, es decir, porque no se estudian suficientemente unos a otros, hay, sin embargo, un punto de acuerdo: que la filosofía sirve para orientarse en la existencia, que con ella el hombre toma su "lugar" en el concierto de la realidad, lo cual significa saber conducirse y esto es lo mismo que ser persona.2s Ser persona ya no es meramente funcionar; las cosas y los entes del universo natural funcionan según sus leyes y han sido colocadas en un orden; pero su funcionalidad, su naturaleza constitutiva, sus dinamismos les han sido puestos "exteriormente", sin que ellas tomen iniciativa, pues carecen de espíritu, es decir, de

2r Cfr. De ciuítate Dei,

Vlll,

6 y De vera relígione 34,60.

l.

2a

De ordíne,1,2,5: De beata uíto, 1,

25

Cfr. Esteban Ramirez Ruiz, lntroducción a

Ia

filosofía de la interío-

ridad de stn Agustín, sledifor\al, México 1983, p.

ll.

inteligencia y voluntad; en suma, no toman parte de esas leyes ni de esos movimientos creativamente; tienen, pues, pura naturaleza, pura existencia, pero ésta no les es presente: tiene una existencia muda para ellas mismas. El ser humano, en cambio, si bien es cierto que tiene una dimensión "cósica", está }lamado a superar dicha situación: el hombre está llamado a superar su "ser cosa" y entrar en sí mismo, está llamado a ser un yo; de ahí se entiende el llamado de Agustín: "No quieras derramarte fuera; entra dentro de ti mismo." Ubicarse en la vida como persona, como un yo (Ios empleo ahora como sinónimos dejando la distinción para otra discusión), no es simplemente encajonarse en un esquema de conducta social, político, económico o religioso; ubicar el yo no es ubicar una cosa; una cosa se ubica definiéndola, describiéndola, controlándola, clasificándola, metiéndola en un sistema o esquema de control; de una persona, en cambio, se cuenta una historia, una trayectoria, o sea, la relación de un yo con sus circunstancias; por ello la historia es importantísima para conocer una persona, sea indMdual, un yo, sea colectiva, un pueblo. Y 1o relevante de una historia es, precisamente, la libertad, la iniciativa, la creatividad en medio de las circunstancias y,


Fidencio Aguilar Víquez

sobre todo, el horizonte hacia donde se encamina. Ubicar un yo, o me,or dicho, ubicarse como un yo es, sobre todo, interiorizar, leer dentro, "intus-legere", ver dentro, leer dentro; de ahí se deriva la palabra "intus-lectus" y luego "intellectus": pensar. De hecho es mediante el pensamiento como el ser humano se ubica en la existencia, y por el pensamiento como constituye su mundo, el espacio abierto por el espíritu humano sobre la naturaleza dada; el hombre, pues, supera su ser cósico por su espíritu y por éste transforma su entorno natural; el ser humano, en consecuencia, no es mera naturaleza, sino espíritu; y ello lo coloca en otro espacio existencial distinto de la cosa: en el espacio humano, llamado a trascender. (Jna vez que el yo inicia la búsqueda de la verdad, se vuelve él mismo el "centro" del problema, se vuelve la gran cuestión, el problema central de la filosofía.26 Y eso requiere iniciativa, interioridad, creatividad, es decir, espíritu y libertad. Pues bien, cuando el hombre supera su dimensión cósica, o sea, supera su "exterioridad" y entra en sí mismo, comienza a configurar al hombre interior al que está llamado; no se trata todavía del hombre espiritual de Pablo que es resultado de la acción del espíritu divino, sino del nivel antropológico, cultural por así deci¡ para diferenciarlo de la mera naturalidad; empero ya es camino, disposición y apertura religiosa: "Encamin¿ -dice Agustín- tus pasos allí donde laluz de la razón se enciende. Pues, áadónde arriba todo buen pensador sino a la verdad? La cual no se descubre a sí misma mediante el discurso,

sino es más bien la meta de toda dialéctica racional. Mírala como la armonía superior posible y vive en conformidad con ella. Confiesa que tú no eres la Verdad, pues ella no se busca así misma, mientras tú le diste alcance por la investigación, no recorriendo espacios, sino con el afecto espiritual, a fin de que el hombre interior concuerde con su huésped, no con la fruición carnal y baja, sino con subidísimo deleite espiritual. "2T La escala interior

"Confiesa que tú no eres la verdad", reconoce que eres finito, contingente, y que tus aspiraciones infinitas, tus deseos de infinito, de verdad, de justicia, de felicidad, de amor, no puedes saciarlas ni satisfacerlas tú, en tu condición finita y desde tu contingencia. Por eso, es del todo razonable y es exigencia de la misma razón abrirse hacia algo superior para lo cual se requiere "subidísimo deleite espiritual". La verdad y su certeza no provienen del yo; la existencia del yo, por tal razón, reclama la apeftura a Dios; a partir de aquí el alma sabe de dónde le viene la existencia y el saber de su existencia. De este modo, lalr¡z interior, que supone haberse recogido de la dispersión de lo sensible, es iluminada a su vez por aquélla otra luz: la existencia de Dios.2s A partir de lo cual el alma se conoce a sí misma y conoce a Dios, su verdad y la Verdad, su ser y el Ser, esto es como decir, una cosa es lo verdadero y otra la Verdad. Todo lo verdadero es tal por la Verdad y sin ésta aquello no sería: Io verdadero podría no ser o dejar de ser, pero la Verdad no desaparece.2g Llegamos, entonces, a los dos temas capitales de la reflexión filosófica: el alma y Dios. El camino de la in-

terioridad, el camino del yo, de la conciencia o autoconciencia, desemboca y converge en esa doble temática. Se configura, por lo tanto, el espectro de la interioridad agustiniana; primero, como ya lo hemos

27

De tera religione,39,72.

28

M. Federico Sciacca, Saz Agustín, fomo 1, trad. del italiano Ulpiano Alvarez Díez, Ed.

Luis Miracle, Barcelona 1955, p. 170. 26

De ordíne,

ll,

18, 47.

2e Soliloquía,

l,

15, 27 .


La filosofía de la interioridad en san Agustín

visto, "no vayas fuera de ti" ("noli foras ire"), no te quedes en el nivel de lo sensible, en el nivel fenoménico, en el nivel cósico; la verdad trasciende este nivel, supera tu ser cósico; segundo, "regresa de ti" ("rede in te"), entra dentro de ti, en tu habitáculo, ahí donde la verdad se def a ver y donde el juicio adquiere consistencia; tercero, y una vez que descubras tu ser contingente, "si descubres que tu alma es mudable", "trasciéndete a ti mismo" ("trascende et te ipsum" ), o sea, ábrete a la verdad suprema. Esos tres momentos pueden ser vistos también alaluz de ios siete grados o peldaños por los que transita el alma hacia Dios y que Agustín señala en De quantitate animae. El primer grado es la consideración del alma como principio vivificante y unificante del cuerpo, gracias a lo cual éste es conservado en su armonía y proporción, tanto en su hermosura como en su crecimiento y reproducción; y esto es común al hombre, a los animales y a las plantas.3O El alma en el segundo grado conoce por los sentidos, a través de los cuales siente y gusta y apetece todo aquello que va acorde con lo que el cuerpo le pide, si éste está satisfecho, entonces descansa y, nuevamente, si así se lo pide, r,,uelve a buscar el bien sensible del cuerpo; todo eso lo hace porque es capaz de recordar y asimilar los datos sensibles en la memoria; comparten esto las bestias y el hombre.3t En el tercer grado el alma es capaz de adquirir experiencia, ya no por una memoria de repetición, sino de observación y retención, a través de la cual el hombre puede construir su vivienda, labrar los

campos, fabricar utensilios, hacer monumentos, componer música y poesía, etcétera; esto ya es propio del hombre y común a doctos e indoctos, buenos y malos.32 El cuarto grado de este ascenso manifiesta al alma ya capaz de distinguir la bondad y la maldad, su inclinación al bien y su preferencia por las cosas no corporales, busca ya, por ejemplo, la compañía de sus semejantes, no obstante tiene miedo a la muerte.33 Después, en el quinto grado, el alma, luego de haber luchado, conquista la pureza, ya no se angustia y confía plenamente en Dios, es decir, tiende uÉ1, a la contemplación de la verdad.34 El sexto grado de la interioridad muestra al alma como un espíritu firme que no puede desviarse ni errar en el camino de la verdad; desea ya fervientemente entender las verdades supremas.3s Finalmente, en el séptimo grado, el alma alcanza la visión y contemplación

32 lb¡d., 33,72. 33

lbid., 33,73.

ro Cfr. De quantitate anímae, 33,70.

34

lhíd., 33,74.

31

)5 lbid.,

lbid., 33,71.

DOSSIER

33,75.


Fidencio Aguilar VÍquez

de la verdad, ya no puede hablarse de un gado, sino de lna"mansio" ala que se llega después de los anteriores grados, desea la misma muerte para unirse definitivamente a la verdad: "Es tan grande el placer contemplando la verdad, sea cualquiera el aspecto bafo el cual la puede contemplar uno; es tanta la pureza, la sinceridad, tan inmutable su fe, que iamás creerá haber sabido algo en otro tiempo, cuando Ie parecía tener ciencia. Y para que no sea

necesita de su iniciativa, del asentimiento de su voluntad, en suma, de su libertad.38 Es pues la interioridad el núcleo donde radica la üda del hombre, vida que es historia, en tanto que, iunto con su üda, al hombre le es dada su historia, su tiempo' "Soy este ser": tal (es) la experiencia en su "desnuda" positividad, sentimiento de mi vida y de mi existencia; por consiguiente, no soy una "nada", pero no soy el Ser ni otro ser -si lo fuera no sería "yo" -: mi ser no es el de otro ni es "todo el ser", pero es el "ser todo" que me compete como ¿sú¿ hombre;luego todo ente finito se de-

prohibido al alma unirse por completo

fine por lo que es."3e En la interioridad se descubre el propio ser como contingente; aceptar o renegar este propio ssr fundamenta la libertad, de suyo en tal acto de aceptación o recusación consiste la libertad como movimiento inicial; en eso consiste la prueba del Ser. Aceptar es afirmarse en el ser, rechazar es suponerse como nada o querer igualarse con el Ser; y en el rechazo,ya sea para "nadificarse" o para igualarse con el Ser, se niega, junto con el propio ser, la libertad.a0 En realidad la interioridad no es otra cosa que afirmarse en el ser, de tal suerte que brille la libertad y, con ello, mis actos sean míos; entonces ya no seré un simple ente, una simple "cosa" del universo, sino un ser dueño de sus actos, seré unyo, tnhombre interior.ar En ello consiste el movimiento de la libertad y el descubrimien-

a

toda la verdad, llega a desear, como supremo beneficio, la muerte, que antes temía, es decir, la fuga y la evasión completa de este cuerpo."36

Ese es el premio del alma que se ha restituido a sí misma y se alegra en Dios, es el completo recogimiento del espíritu en sí mismo, que se ha trascendido a sí mismo en Dios, por eso "con ánimo tranquilo se consagra al estudio de sí mismo y de Dios, para gozar aun aquí del dominio de la razón, en que, según ya convinimos, consiste la beatitud, y cuando suena para él la última hora de la vida, se halla dispuesto para recibir lo que ha deseado gozü con justicia de la divina bienaventurartza, después de haber gozado anteriormente de la humana."37 La búsqueda y posesión de la verdad traen como consecuencia la felicidad, y sólo a través de la interioridad se llega a la verdad; por lo tanto, solamente por Ia interioridad se puede alcanzar la felicidad. Ahora bien, no puede el hombre iniciar el itinerario de la interioridad sin su propia iniciativa, de ahí que para ser feliz

r8 He dicho aquí que la interioridad exige la libertad como primem iniciativa. Esto

6 cielto en

un sentido, en ruanto que no hay verdadem intelioridad sin libertad, pero no en cuanto que la libertad, como moümiento spontáneo, se dé su propio contenido. En geneml cuando considemmos la libertad d«imos que alguien es libre si no está condicionado a realizar tal acto con-

s decir, oando tiene una gama de posibilidades de actuación' Sin embargo, la libertad en concreto se da eligiendo tal opción y excluyendo las demás; r es más libre cuando esa opción llem el entendimiento y conzerce la voluntad, ésto es, hay verdadem libertad oando el

creto,

contenido de la misma, por la fueza de su verdad, no me pemite elegir otra cosa que no sea sa "Tengo el sentimiento de suprema libertad cuando la acción es tal que «no puedo obmr de otro modo». Naturalmente esto no tien nada que ver con una coacción fisica o psíquica; el «no poder obmr de otro modo» no quiere decir que yo esté constreñido a hacerlo. Significa que el hombre vivo, el hombre íntegro se compromete con su acción; se expresa inmediatamente en ella; y lo hace con su realidad más intima, más propia, son su núcleo; que actúa tal como es."

Romado Guardini, "Libertad viviente" ea Cristianismo

y

socíedad, T¡ad' Diorki' Ed'

Guadamma-Guadalupe, Salamanca, 1982, pp. 7 6-7 7.

36

lbid.,33,76.

37

Contra academícos, l, 8, 23.

3e M. Federico Sciacca, L¿ tibertad y el tiempo, Trad. Juan José Ruíz Cuevas, Editorial Luis Miracle, Barcelona, 1965, pp. 60-61. ao Cfr. Ibid., p. 54. ar Cfr. RamÍrez Rúíz, Introducción a..., pp. 46-47.


La filosofía de Ia interioridad en san Agustin

to de su finitud; el hombre debe tener conciencia de ser libre en un mundo no libre (pues las cosas no son libres) o, mejor dicho, autoconciencia de ser un/o en medio de las cosas y del mundo.a2 Sobre la progresión del alma a Dios, señala Oldfield: "Los siete peldaños de la escalera interior, que conducen hasta la contemplación del Dios de la Sabiduría, se expresan de varios modosa3 pero siguen siendo algo permanente en el pensamiento fundamental del santo.44 De hecho, üene a identificar "la verdadera reli-

Són"+s con la formación del hombre total, es decir, la formación de la üda de los sentidos, la üda cultural, la vida moral y la üda intelectual, para terminar en la contemplación.a6 La metáfora del círculo aparece de nuevo para explicar la importancia de tener un centro unificador en el alma, un centro espiritual sobre el cual se reconcentran las potencias del alma para realizar la experiencia de Dios.aT Ala raiz de todo existe en san Agustín y en los maestros de la interioridad cristiana la convicción de que el ser humano es radicalmente "capaz de pior"aB.a9 lnterioridad metafísica y teológica

Hasta aquí hemos dibujado la filosofía de la interioridad de Agustín; empero, ello no significa haber agotado su doctrina de la inte-

a2

Cfr. Sciacca, La libertad y el tiempo, pp. 69-70.

a3

De qutntítate animae, 35, 79; 36, 80.

aa

De Trinitate,12, 15; De doctrina cr¡stiana

rioridad; queda pendiente aún su interioridad metafísica, la cual parte de su obra Soliloquia a De quantitate anintae, y de ésta a De magistro y, sin duda, culmina en De Tiinitate; en todo ello, 'Agustín salvaguarda la trascendencia del ser -verdadero, bueno y bello- y lo identifica con el Dios Creador de la revelación cristiana.5o Es eüdente, pues, que la experiencia interior -también la de la famosa duda..si me engaño, existo"5l --es el punto de partida para abrirse a la verdad absoluta, o a aquella "belleza antigua, amada tan tarde."s2 La idea del ser está siempre presente al hombre aunque no sea siempre reconocida."s3 Igual*ente un tema clave de dicha interioridad es la memoria, que revela la acción de Dios en el alma y le sirve como lazo cognitivo con su propia historia, la de los demás y entre éstas a Dios mismo;54 en suma, hay que entender la interioridad metafísica -que aquí sólo enuncio pero que dejamos para un desarrollo ulterior- como esa experiencia interior basada en la idea del Ser, que será, a final de cuentás, incorporada a la teología y psicología agustiniana,ss particularmente en la visión trinitaria del alma humana,56 en su "existir, conocer y querer."57 EnDe Tiinitate,Agustín va más allá de la filosofía y de Platón específicamente; ahí introduce a Cristo mediador para restablecer al hombre como imagen y semeianza de Dios trino: Cristo es puesto como "sacramento del hombre interior."S8 Esto ya no es platónico, ni siquiera filosófico, sino teológico; pero forma parte de un mismo itinerario que hace percibir la trinidad del alma: memoria, entendimiento y voluntad,5e con lo cual Agustin enlaza la filosofía con la teología. En el culmen de su doctrina de la interioridad, ya netámente cristiana y teológica, Agustín planta la tesis

e Confssiorcs,7,9, 13. st De

2,7,g-lli

53

t,25. 45

liboo a¡bitrio,

2, 3,7

*

De quantítate animae 36,8O.

Oldñeld, o. c., p. 205. Ibid., p.2r2.

46

ss lbítl., p.213-

47

n lbíd., pp. 215-216.

lbid. 35, ?9 lb¡d. 16,27. a8 Agaesse, P., "Notes sur les fondements métaphysiques de l'intériorité: Plotin et saint Augustin" en Ares, 5 (1973), 13. ae

Oldfield, o. c., p. 204.

.

s2 Confessiones, 10, 27, 38.

De g. c. maa.

s7 Confessiones, 13, 11, 12.

'

s

5s

De Trinitate,

4,3,

lbid., 4,21, 30.

6.


Fidencio Aguilar Víquez

existe una fuerte insistencia, tanto en la política como en la administración y, en general, en los diversos ámbitos de la actividad humana, en la figura del líder; por todos lados se nos incita y se nos reta a ser líderes u hombres de éxito, grandes hombres, grandes figuras; en ello, tal parece, se nos va la vida. Ese fue, en términos amplios, el ideal moderno sobre el hombre, y todavía tiene vigencia en nuestros días y en nuestra sociedad. Pero dicho ideal, en el fondo, ha fracasado; por eso hemos oído que la modernidad se ha caído. Y es cierto, en este sentido; lo que hoy impera en el mundo, ya sea de hecho ya sea como ideal, son los proyectos, los programas, los sistemas. Según el ideal moderno, el genio o el caudillo o la gran personalidad no necesita proyecto o programa, "se pinta solo", se basta a sí mismo, por eso se es genio, caudillo o líder. El genio no necesita programa, no necesita normas; el caudillo solo cambia y la historia y puede, por ser un elegido de la historia, Agustín nosotros Lo que nos queda es ver qué tiene que de- hacerlo por sí; el líder no requiere más que de su cirnos Agustín a nosotros, hijos de este creatividad. Sin embargo, vistas bien las cosas, hoy tiempo moderno y posmoderno. I-a filoso- vemos que cada vez más el genio y el líder se suborfía de la interioridad sin duda nos ayuda a dinan a los proyectos, a los programas, a los sisteentender la modernidad y a filzgarla, asi mas. En la era tecnetrónica que vivimos, cuyo ritmo como a enfrentar la posmodernidad que lo conduce el conocimiento tecnológico, nadie resulta se debate en la disolución del yo. indispensable, cada quien funciona como una pieza En térrninos generales, como 1o ha conde la cual, en un momento dado, se puede prescindir; signado la historia del pensamiento moderel yo, el suieto humano, entonces, se ve reducido a su no, la modernidad declaró la autonomía función, se ve diluido en la maquinaria de los proyecdel sujeto, de Descartes a l(ant esto es visitos y los programas: todo al servicio de la máquina, o teóricos, sino en ble; no entraré en detalles sea, del sistema operativo, sea administrativo, sea teclos síntomas generales de la época modernológico, sea el mismo estado o la opinión pública. El na; desde mi óptica dichos caracteres se yo queda, por tanto, a disposición de la máquina, expresan en la idea, primero, del genio cuyo nombre también es "la masa" (en el fondo esto renacentista, luego del héroe mítico y del es lo que significa la masificación). caudillo histórico, y culmina con nuestra Pues bien, Zvamos a renunciar a nuestro munactual idea del líder. Todavía hoy por hoy do?, Zvamos a renunciar a los proyectos y programas? Yo me atrevería a decir que no, que hay que hacer muchos proyectos y muchos programas; pero con 60 Cfr. Oldfield, o. c., p. 2lB. una condición indispensable: salvar el yo. Es decir, que 6r Cf¡. Ióid., pp.225-226. el límite de los proyectos y programas, de la 62 In loonnem evangelium, lB. lo. 63 In Psalmos.4,8. masificación en general, sea el yo, la persona, su dig-

de la inmanencia de Dios en el alma y, al propio tiempo, su trascendencia.60 Con ello ya nos introduciríamos al ámbito de la gracia, de la conversión espiritual y de la redención;61 es decir, la doctrina de la interioridad agustiniana culmina en cristología, como lo señala Agustín en un fragmento de In loannem evangeliunt: "Cristo habita en el hombre interior."62 A partir de ahí brota la alegría auténtica, de la conversión y de la redención, porque es en el interior donde reside Cristo y donde el alma percibe la verdad.63 Pero como he señalado anteriormente, esta perspectiva teológica supera la perspectiva filosófica y, como tal, tenemos que restringirnos a la filosofía de la interioridad ya expuesta.


La filosofía de la interioridad en san Agustin

nidad. En el trabajo, por ejemplo, que es donde se vive a profundidad la magnitud de los proyectos, sería pertinente salvar algo que resulta ser el rostro de 1o humano: el encuentro con el otro, con otro yo; eso puede ser precisamente la amistad, la solidaridad, la camaradería e incluso el amor. Ningún proyecto parece respetar estos vínculos, más aún, ni los toma en

cuenta. Por eso es que, desde otra perspectiva, la posmoderna, se mira con angustia que el yo fenece y que no le queda sino morir. Aquí es donde, de nuevo, Agustín vuelve a invitarnos: "Noliforas 1ru" (No vayas fuera), "rede in fe" (regresa a ti), y sives que no puedes, que el ambiente te reprime o te suprime, que con tus solas fuerzas humanas eres incapaz de sobrevivir, "trascerude et te ipsum" (trasciéndete a ti mismo).

'Conferencia pronunciada en el ciclo de conferencias "La obra de los padres agustinos en Puebla", 4 de diciembre de 2001, Museo Poblano de Arte Virreinal.


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1982-

ducción de Emiliano López, Tomo VI, 3a. edición,1977.

17. El mnestro (De magistro),, en Obras de san Agustín,

Tomamos como referencia la edición que ha hecho la Biblioteca de Autores Cristianos que/ a partir

introducciones y notas de Victorino Capánaga; traductores Victorino Capánaga,Evaristo Seijas, Eusebio Cuevas,

Manuel Martínez, y Mateo Lanseros, Tomo III,5a' edictórv7982. 78. La corrección

y la gracia (De correctione

et

gratia),

de 1988, publicó las Obras completas de san Agustín en 41 tomos basándose en las ediciones críticas de la

Patrología Latina (PL) de Migne, el Corpus Christianorum Latinorum (CCL) y "l Corpus Scriptorum Ecclesiaticorum Latinorum (CSEL).


PARACAIDAS t|id n

ord¡rdrin tl tragedia lúdicn

Luis Ochoa

Varios títulos pudieron anteceder es-

tas líneas: Dionisio y el vitalismo contemporáneo; el reencantamiento Iúdico del mundo; Eros y contingencia; la intemporalidad de la existen-

cia; vida ordinaria, vida banal; el juego del mundo o el mundo como juego. Todos ellos hubieran logrado ilustrar los múltiples frentes que abor-

tuna, Ia magia o la solidaridad que se construye a través de la palabra. Temas como el juego, el noma-

al igual que el Centre d'études sur

dismo y el tribalismo; las nuevas alianzas hedonistas o el redescubrimiento de Ia pasividad filosófica oriental así como la seducción por

no).

el peligro, parecen poner de manifiesto la crisis de las ideologías politicas y de las presunciones contractualista.

I'actuel et le quotidien (Centro de es-

tudios sobre lo actual y lo cotidiaPor supuesto ha viajado y aterrizado en foros internacionales que

incluyen América latina, espacio privilegiado para corroborar sus hipótesis posmodernas. Amigo de

proponer una nueva lectura de las so-

del presente y las efímeras sucesiones

Baudrillard pero no necesariamente continuador de su obra, Maffesoli se ha ganado un lugar propio en el

ciedades contemporáneas, cuya renuncia inconsciente a la modernidad racional ha inspirado y fascinado a

de instantes placenteros que distor-

ambiente intelectual francés a pesar

sionan la confianza en un futuro cal-

de su denotado optimismo que lo

culable y negociado. En realidad, nos

aleja de

este "cronista" especialmente optimis-

dirá Maffesoli, el esquema humanista racional nunca destruyó la

Camus o Foucault, pero que Io acerca

imaginación ritualista, apenas logró opacarla para después rendirse ante ella. Lo que se avecina es la orgia, nada más alejado del orden estructural que venía defendiéndose des-

los matices metodológicos sino por re-

El instante eterno en el que insiste en

da Michel Maffesoli en su libro

ta de la posmodemidad. Su ejercicio ensayistico sugiere

evaluar una serie de fenómenos sociales que considera evidencia de ese retorno a Ios valores arcaicos capaces de desmoronar las certezas cientificistas y racionalistas cuya

debilidad por

la

predictibilidad

Poco a poco se revalora Ia intensidad

de el Renacimiento.

la "amargura" de Sartre,

a Cioran y Derrida no por los temas

y

godearse en la broma irónica de Ios que nos convencen de escribir "en se-

lio" cuando

en realidad se burlan de

nosohos. Pero Maffesoli no acude a la sobre

Michel Maffesoli recorrió los caminos de la filosofía y la sociología

interpretación del concepto (Denida) o

hasta doctorarse en 1976 en Grenoble

bien los rescatará, sin mencionarlos

con un trabajo sobre Ia dinámica so-

necesariamente, como ejemplos para

cial que Ie merecería la mención ho-

ilustrar

trasciende lo simbólico e inmediata-

mente sin necesidad de ser explica-

norífica (trés honorable, para no mernar la intensidad del calificati-

do con frialdad. Lo que Maffesoli

vo). Su labor académica Io ha lleva-

nos comparte en una serie de ideas intuitivas -en obvio rechazo a la investigación estrictamente académica-son las impresiones de un mundo

do hasta la Sorbonne donde imparte

go, Maffesoli redacta el caos y Ia contingencia cumpliendo puntual-

irrumpieron en las conciencias modernas. El renacimiento contempordneo acepta la contingencia y su calidad trágica como parte de un mundo que se puede vivir alegre-

que no ha dejado de creer en Ia for-

al aforismo intoospectivo (Cioran), más

ese retorno al

vitalismo que

mente volverse cotidiano. Sin embar-

cátedra en ciencias humanas. Ade-

mente con el esquema que se le exige

más desarrolla importantes actiüda-

al ensayo sociológico y con múltiples

des de divulgación a través de la revista Sociétés que él mismo dirige

referencias a otros traba-jos suyos para defender una coherencia de-


Vida ordinaria y tragedia lúdica

masiado moderna que podriamos

cambio.l En suma, la posmodernidad

Ya advertía esto Maffesoli desde

señalar como pecado para quien ha-

abre una serie de interrogantes acerca

la introducción. El sentimiento /r¿Í-

bla en nombre de Ia posmodernidad. Al margen de tal señalamiento, lo que encontramos en su ensayo podríamos denominarlo como la presentación de varios prolegóme-

de las posibilidades humanas por di-

gico-lúdico que se aprecia en la vida cotidiana se contrapone a la frágil

nos que merecen nuestra atención si queremos encontrarle un motivo lúdico a la empresa de describir el dia a día. Como el mismo Maffesoli

nifestaciones contemporáneas que

señala "la vida está en todas partes salvo en las instituciones." Sin un ob-

jetivo preciso la verdadera vida se niega a concebir proyectos, actitud que marcará el retomo del mito ritualizado en la üda ordinaria. Se trata, pues, de

un ejercicio antropológico que desnuda el primiüüsmo del acontecer urbano en Europa; lujo que sólo se puede dar un europeo y no precisamente un extranj ero irreverente.

La obra de Maffesoli que abraca varios trabajos es considerada como

un ejemplo más de la

critica

posmoderna. Precisamente ésta es-

señar

y controlar racionalmente tanto

su naturaleza como su destino.

Consciente de tales argumentos, Maffesoli encuentra suficientes ma-

renuncian a la realización individual como una conquista inscrita en el proyecto racional de predecir el futuro. Por el contrario, la vida se entiende nuevamente como Precaria y breve. Solamente a través del placer y la seducción por Io trágico se podria explicar la peculiar avidez

fin de siglo. Aceptar la fatalidad signiñca renunciar a la fe científica por intervenir exitosamente en el curso de los acontecimientos. La conciencia posmoderna rechazará la historia, la crónica lineal del ascenso a la madurez civilizatoria. Si Maffesoli de

acierta en estas apreciaciones, estamos ante la clausura de la lógica

idea de Ia pretendida homogeneidad en la aldea global. Es decir, surge Ia

posibilidad de vivir un yo plural en entidades más vastas, mestizas, sincréticas y decididamente diversas. Los intereses tribales, no del ciudadano, no del contribuyente, si del grupo y del nómada, marcan la necesidad de identificarse con virtudes más locales que logran coincidir con los §ustos musicales, Ia heroicidad deportiva o la seductora emoción por el peligro. Una vida sin objetivo final exige la inmovilidad del tiempo, es decir, la destrucción de cualquier noción orientada hacia el futuro. Maffesoli encuentra en diversos misticismos

lo que denomina presentismo como reflejo de la "frascendencia inmanente largamente vivida en la vida de todos los dias." ¿Dónde encuentra

El retorno a lo antiguo, a lo ar-

Maffesoli sustento para tal afirmación? En la preocupación colectiva

ñalar. La posmodernidad cuestiona el fundamento mismo de la ePiste-

caico, fenómeno propio de la

por participar de la conservación del

posmodernidad es, a la vez, la ne-

medioambiente. En un mundo mági-

mología moderna al dudar de la distinción entre sujeto y objeto can

gación del desarrollo y la acePtación del advenimiento. En palabras de Maffesoli: "Lo que está en juegio en este retorno del destino es la ne-

co que recobra la confianza en la

gación misma del fundamento filosó-

colectivas reconocer su pet'tenencia a lugares especificos y participar ac-

trategia de pensamiento adquiere varios matices que vale la Pena se-

cartesiana como newtoniana. Tampoco acepta la posibilidad de redu-

cir la experiencia humana a través de las lineas de las metanarrativas

del progreso.

(tema trabajado particularmente por

fico del Occidente moderno: el libre albedrío, la decisión del individuo o

Lyotard) con el propósito

de

de los §rupos sociales que actúan de

globalizar y universalizar la historia. De igual manera los posmodernos

común acuerdo para hacer la Histo-

consideran que Ia tecnología va más allá de la producción para regodear-

tasma de la universalidad."

ria, cuya consecuencia es el gran fan-

la reproducción tanto de signos como de significados, y no

I John Lechte,

únicamente de objetos para el inter-

1994, p. 231.

se con

Fiñ,

Key Contemporury Thinkus. From

Structuralism to Postmodemity, London, Routledge,

fuerza creadora y sabiamente conservadora de la naturaleza, se le exige a las conciencias individuales y

tivamente con el entorno social o espacial. Pero no bajo la óptica de quien planiflca sino de quien aspira a\ placer del instante al aprovechamiento de todo aquello que es n4turalmente efímero. La unión entre la vida y el presente renuevan el éxtasis por lo ordinario y la intensidad de

lo banal, actitud contemporánea


Luis Ochoa

que le proporciona los individuos un

creadora

y destructora que dan cuenta

paso, estrictamente necesario, para el

halo de héroes trágicos que aceptan su existencia tal y como aceptan su

de su complejidad (Maffesoli apunta

destino precario y finito que imrmpe

que a esto le llamaba Max Weber el politeísmo de los ualores que se regis-

reconocimiento de nuestra propensión contemporánea a rechazar los productos más refinados de Ia mo-

con la muerte. Se vive sin preguntas

tran en toda la üda social).

demidad. Si en Ia obra de Baudrillard

Maffesoli insiste en continuar

inquisidoras como por qué y cuándo, propias de Ia tradición judeocristiana,

desgranado todas las cosas simples

claudicación del entramado modemo,

fuente inagotable de angustias meta-

que se hallan en el fundamento mis-

y modemas. ¿Qué le queda, entonces, al que

mo de la vida como estrategia para reinterpretar un mundo que cada vez parece menos moderno. Los princi-

en Maffesoli la incertidumbre se transforma más en la esperanza por una resolución amable en la era del fin de la certezas, como la oportunidad de un reencuentro con la exis-

físicas

vive su efímera presencia y ya no se pregunta por el mañana? Como ya indicamos, reencontrarse en pequeños espacios colectivos y even-

pios de la modemidad parecen saturarse (en esa sobre producción que

Baudrillard denomina hiperrealidad)

exige también revalorar la alegría del

y los paraisos terrenales o celestiales que habia prometido ya no sólo re-

mundo a través deljuego. A havés del

sultan inalcanzables, sino aburridos.

tuales de carácter hedonista. Lo que

y la fiesta, nuevamente

de

Esas esperanzas individuales3 en el

Ia or$a, lo que Maffesoli destaca es Ia

mañana sucumben, según Maffesoli,

aceptación del mundo tal cual es -caracteristica de lo trágico y señal de la

ente la arremetida del vitalismo con-

desenfreno

orientalización del mundo.

Maffesoli se refiere aquí al desorfecundo que a través de diversos rituales logra reMndicar lo plural, enden

tendiendo a "lo social" -coincidiendo

temporáneo que concibe la eternidad de la vida -incluyendo sus peligros y placeres-como un bien colectivo: "la vida por sí misma. La vida múltiple y una a la vez. La vida que repite, siempre y de nuevo, la etemidad

con Simmel-como un terreno fértil

del mundo." De esta forma Maffesoli

para la armonía y el desorden, de aso-

augura un cambio importante de pa-

ciaciones y competencias, de tenden-

conüerten a Maffesoli en defensor del

radigma (horizonte de sentido) que necesita poner en práctica otras categorias de análisis, lo que nos promete más material apropiado para desentrañar eso que él llama la uis-

relativismo, está en Io correcto. Y

cosidad social.

cias favorables

y desfavorables, pero

siempre de pasión creadora.2 Quien considere que todas estas afirmaciones

cómo no revalorar el relativismo si el

Quizá Ia mayor virtud de Maffesoli

siglo XX demostró las fatales conse-

en su descripción de a-lgunas caracte-

cuencias de los totalitarismos, de Ia

rÍsticas de la posmodernidad consista

defensa a ultranza de sólo una raza

y

sólo una fe. Un relatiüsmo que expresa la riqueza de elementos múltiples

que componen Ia üda en una sinergia

en aportar escenas

y pasajes en los

que nos hemos visto como partícipes. La sorpresa de reconocernos como actores posmodernos es el primer

Michel Maffesoli, Ess¿is szr la uiolence banale et

I Aqui Maffesoli culpa a la tradición judeocristiana

foundatrice, Paris, Librerie des Meridiens, 1984, pp. 't2-14.

de haber marcado con el individualismo a la mo-

2

dernidad.

se

refleja el desamparo que genera la

tencia misma. Ya será asunto de cada quien resolverla y

üvirla.

Michel Maffesoli, El instante eterno. El regreso de lo trágico en las sociedades posmodernas, traducción de Virginia Gallo, Buenos Aires, Paidós, 2001.


PAITT\CAIDAS

fsalto d ld tletdad: tlllel[il de [uercd d l'lÉxic0

68

Gloria Tirado Villegas

'

Asalto al cielo. Esta obra publicada por Océano se suma a la ya extensa bibliografía sobre el 68. Se suma dije- a Ia basta producción, aunque el subtítulo resume bien sus intenciones: Lo que no se ha dicho del

sesenta. Pero los sesenta existieron

Acatitla, Lecumberri y la cárcel

en todo el mundo, mientras que el

mujeres, se llenaron de presos y

68 no necesariamente. Es importante

68. Un lazo común une a los autores de esta compilación de ensayos:

es

Tlatelolco, es el mundo entero; no

es

tanto Rubén Aréchiga Robles como Enrique Condés Lara, Jorgie Melén-

el 2 de octubre, son todos los sesenta. Este reduccionismo es Io que le quita

dez, Joel Ortega Juárez y Jorge Poo Hurtado participaron y fueron presos

significación al moümiento, y en general; a toda una década'i (p. 105)

ese año

axial de la polÍtica mundial.

de

¿de

decir que cuando hablamos del 68, en

los desaparecidos quién dio razón? La Unión Nacional de Mujeres, cuya pre-

México se ha producido un fenóme-

sidenta era la abogada Martha López

no de reduccionismo: se habla de

de Tamayo, orgaruizó una manifesta-

Tlatelolco y del 2 de octubre. No

ción el 18 de octubre exigiendo el es-

El movimiento fue libertario, su

clarecimiento de todos estos hechos y se dio a la tarea de recabar todos los nombres de los desaparecidos, desde y otras acciones no basta-

Iuego ésta

ron. Aún esperamos una respuesta inteligente y digna.

Meléndez, por ejemplo, en "30 años después..." recoge tesümonios varios.

puesta de cuesüonamiento a un stafus

quo se manifestó en todas las expre-

El libro sitúa al movimiento en el contexto internacional. Los diferentes movimientos estudiantiles por la libertad y la represión como

Entre los más relevantes se encuentran los de Pablo Gómez, integrante

siones, desde el arte hasta la familia.

respuesta. Tanto en el eje capitalista

Pero también una reacción ante la re-

como en el denominado socialista

ahora de la comisión de Ia verdad de

presión que el Estado mexicano desató

la Cámara de legisladores. El libro tiene seis apartados de los cuales dos son cronologias. "El mundo y México en 1968" y "Re-

en los días previos al 2 de octubre. También los dias siguientes fueron

la respuesta estatal fue sanguinaria. Por su parte la invasión norte-

cuento. El primero sitúa al movimiento estudiantil en el contexto internacional; el segundo, es una cronologia del movimiento del 68

ción decidida de padres de familia

pueblo en general, como decía Tita Avendaño: 'Si tan sólo hubiese sido

en México. Los otros cuatro son en-

los tanques el ejército hubiera acepta-

sayos referidos al análisis e interpretación del genocidio.

do el diálogo", refiriéndose al presi-

Marcelino Perelló se pregunta: ¿qué fueron los sesenta? Contesta con una visión cosmopolita que: "El 68 no es más que un momento, Yo diria un resultado, una crisis de los

En historia no podemos decir si

A diferencia de otros ellos no escriben sus propios testimonios. Jorge

carácter esencial fue Ia lucha por las Iibertades; fue liberador por Ia res-

americana a Vietnam, guerra que

se

prolongó hasta 1975, provocó una

brutales. Sólo así se comprende la participa-

ola de protestas y manifestaciones

y

contra los Estados Unidos. Múltiples formas de expresión politica se manifestaron por la paz y contra la

posible el diálogo. Si en lugar de sacar

dente, "(...)oúa cosa hubiera sido'l

guerra. Contra una sociedad alienante, por los derechos humanos, contra

el racismo y contra el sexismo. Por ello el movimiento del 68 enriquecería sus perspectivas de análisis si

hubiera ocurrido esto o lo otro, simplemente ocurrió y durante el trans-

trasciendiera la exclusiva visión

curso del movimiento eI Campo Militar No. l, la cárcel de Santa Marta

Por otra parte, y en sentido in-

localista. verso, los procesos políticos del cen-


Gloria Tirado Villegas

tro eran distintos a los que ocurrian en el interior del país. La chaviza del D.F., no era igual a la de Puebla. Ni

el concepto de generación, ni el drama de Ia juventud alumbran la heterogeneidad del movimiento. La intensidad del moümiento y la

al ex presidente Díaz 0rdaz. Además del sistema político en su conjunto, la responsabilidad alcanza tanto al

ten comprender a esta generación

secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez, como a los generales Coeto, Corona del Rosal y

ge Poo Hurtado, cuando se refiere a

naturaleza los problemas enfrentados

Mendiolea. No menos culpables son los cómplices que ocupaban puestos

eran distintos. Por ello creo que Asalto

de mando

al cielo al enfatizar los distintos esce-

za de los inocentes.

narios internos aporta una porción de claridad a los sucesos de 1968. Pienso

Al pensar en el moümiento del 68 no me es posible separarlo.del moümiento ferrocarrilero de 1958- 1959.

en Enrique Condes, uno de los autores

de la compilación: "1968 nació con moümientos estudiantiles en divenas entidades de la república en enero-fe-

y callaron ante la matan-

¿Por qué? Señalaré dos razones: una,

porque muchos de los jóvenes qur participaron en l968 eran niños que

brero se suscitaron choques entre gru-

acompañaban a sus padres a las ma-

pos fascistas del MURO y estudiantes

nifestaciones ferrocárrileras. En la memoria colectiva, con seguridad, quedaron grabadas imágenes de la

liberales y socialistas de diversas escuelas de Ia UNAM. En febrero, el

ejército interrumpió la Marcha por Ia Ruta de la Libertad organizada

por la CNED y en la que participaban representaciones de distintos lugares del pais. Poco después esta-

toma del ejército de las instalaciones de ferrocarriles. La segunda fue la existencia de los presos políticos que desde entonces permanecieron en Lecumberri, me refiero a Valentin

llaron conflictos en Nuevo León y Tabasco. Asimismo, a principios de julio de ese año, un enfrentamiento

Hernández (quien aparece en Asallo al cielo en una fotografía con los jó-

Campa, Aroche Parra, Mario H.

a tiros entre grupos ideológicamen-

venes presos en 68), Demetrio Vallejo,

te opuestos, en Puebla, arrojó un

Jesús Gómez, Dionisio Encinas y

saldo de tres estudiantes muertos". (p.27) La voz de la diferencia que

berto Lumbreras... Por ello, una de las

invita a la microhistoria. Ahora bien, otro rasgo atinado

bertad, presos politicos

del trabajo es la elocuencia de las fo-

pensar el 68 no necesitamos que

tografias publicadas. Cerca del 95 o/o de ellas son inéditas o casi descono-

exclusivamente se abran todos los archivos, como el del Cisen, abierto recientemente. Desde éstos se des-

demandas del Pliego Petitorio fue

Al-

ili-

En este sentido coincido con Jorlas ventajas

y desventqias al repensar

el 68, treinta años después: "Ventajas,

porque transcurridas tres décadas existen mejores condiciones para revelar sucesos comprometedores, peligrosos, amenazadores y dificiles de

develar con anterioridad por las implicaciones que pudieran tener... Existe, sin embarso, una dificultad: el

tiempo transcurrido borra imágenes, los años llevan a que los recuerdos pierdan fuerza, Ia memoria se empol-

va. Pero el reto de integrar experiencias ignoradas o, en ocasiones, acalladas, se impone. Se requiere, pues, sumergirse en algunas pro-

fundidades poco exploradas del movimiento estudiantil de 1968'i (p.

t2t) Para los jóvenes será importante

revisar, leer, Asalto

al cielo,

que

revitaliza los análisis del 68 mexicano; al mismo tiempo conocerán qué piensan algunos protagonistas, qué opinan de esta historia donde participaron cuando tenian entre 17 o 2O años, y resignificarla, pues dentro de unos cincuenta años será reducida a

y oficializada. historia mitificada y descrita

una historia oficial

!.

Finalmente, para entender y re-

cidas, pero reproducen el dolor de una tragedia. Lo mismo ocurre con volantes y posters que reproducen un

las fuerzas de inteligencia, de Ia par-

código de lenguaje e identidad politica insufladas de esperanza jusüciera.

ticipación de Federal de Seguridad, pero para entender esta moviliza-

Seria absurdo, como dicen Joel 0rtega y algunos otros, que de aquéIlos hechos se tratara de culpar sólo

ción social debe recurrirse a Ia memoria colectiva, pues, en mi opinión,

cubrirán la dinámica del poder,

del cambio.

de

los testimonios están vivos y permi-

Una simplemente como un episodio lamentable, del cual el único culpable fue don Gustavo Díaz Ordaz. Rubén A¡échiga, et al. Asalto

al cielo.

Lo que no se ha dicho del 68, Océano, México, septiembre de 1998.

Texto leido en la presentación del libro, Preparatoria 2 de 0ctubre, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 19 de octubre de 2001.


PARACAIDAS

Iesapnriciones ]rlemotin q desmemoilo de los rd¡¡pg5 de concentracii1¡ dtge1¡tin¡s Sandra Lorenzano A María y Meche Este libro es también una aictoria'

|uan Gelman

l.

Sólo la actualización hace de la me-

moria un acto de resistencia porque im-

pide con§elar, fijar la historia en un relato domesticado. Pilar Calveiro' p'21'

Como en el cuento "En la colonia penitenciaria" de Franz Kafka, todos llevamos en el cuerPo la marca de la memoria, la huella, la maYor parte de las veces desgarrada Y do-

Iorosa, de nuestra ProPia vida' l'a máquina de la historia escribe sobre cada uno de nosotros; Pero Ya no se trata de una sola Palabra - esa condena que acababa Por matar al Personaje creado Por Kafka

-

en lo cotidiano, acompañándonos sin paralizarnos. Sólo así, la memoria es resistencia, sólo asi despliega su potencial desestructurante, su

incomodidad. La memoria incómoda es la que Permite que una sociedad crezca en la tolerancia, en la

solidaridad, en la fraternidad, que crezcan los resquicios del placer y la fuga y desaparezcan aquellos por donde podrian colarse el mal absoIuto, el horror absoluto- No haY lugar para absolutos, no hay lugar para

homogeneidades imPuestas §r qué bien nos üene recordar esto en un pais que nos han hecho creerblanco

sino de

y

un comPlejo PalimPsesto, desigual, heterogéneo, con zonas de dolor casi intolerables y otras suaves y gratas'

históricas, silenciando

con colores, con imágenes cuyo re-

deflne es.qué hacemos con esa marca, de qué manera convivimos con ella. Cómo hacemos Para que las ci-

de hacer presente nuestra historia' Los "pretéritos presentes" de los que habla HuYssen. La memoria no guardada en un archivo sino funcionando

ls dúftrnciq

La historia así contada no es una

historia fija de una vez Y Para siempre, no es una historia maniquea Y grandilocuente con una üsión lineal u homogénea del Pasado. Es una his-

toria de discontinuidades, de cuestionamientos, una historia que fisura convenciones, que estrella certezas del signo que sean- Una historia alejada de cualquier monumentalidad hemica, ajena a la lógica binaria en la que se funda el Pensamiento autoritario - nmotros y los otros, lo propio

y lo ajeno, buenos Y malos -' Pilar Calveiro, consciente de todo lo que esto signiñca, defiende una Postura libertaria, una postura en la que por

formado Por las camlñarc" uÚtdilcs

tradictorio, conmovedor, entrañable

y por lo tanto i¡ctimods csquirlas de la memoria-

'

lo togró. Pilar Calveiro, P.126'

rechazando los Pits en la foente' " desapareciendo- zonas tomplttas

de nuestro Pasado-) H dfucmffilitario se resquebraja cn m uundo

cuerdo hace que seamos lo que somos. Alguien decía que lo que nos

catrices no sean simplemente el recuerdo de algo lejano sino un modo

europeo, ocultando las nasacrcs

rror, parálisis, pero no necesariamente

¡nirifu rctot c:t total. Et c¿rPoiff trslr.b7rr-

2. Sin embaryo' ¡¡

tú Íbrr t rci¡Erci¡ a iliti¡atraués ik h totúasi¡E¡¡r' da, irestri¡tt rúü¡¡tiilJt hlo¡, tesonalí-ilad Y

los resquicios que deja el Poder se asoma el rostro - maravilloso' con-

- de los seres humanos. Sabe que la

fratemidad,la solidaridad son el único modo de quebrar el delirio Paranoico del aparato concentracionario' Frente al terror que Paraliza, que anonada, un minimo gesto significa el triunfo de la vida; la presión cóm-

plice de una mano desconocida, el


Sandra Lorenzano

roce de otra piel, una voz tenue a través del miedo y Ia capucha. A pesar de la oscuridad, a pesar del silencio y la inmovilidad que aparecen como constantes en todos los

ro su propia humanidad, que lo salve de la "animalización" que pretende el campo. Algunos hicieron figuritas de miga de pan, o naipes con pedacitos de papel, otros repitieron fragimentos de poemas...la vida se coló por los intersticios del

campos, a pesar del enseñoramiento de la muerte en cada resquicio de la

"cotidianeidad", a pesar del intento de quebrar al otro volviéndolo sólo un cuerpo sin identidad, sin nombre, sin rostro, sin historia, un cuer-

terror. "EI trabajo, el juego, y con ellos la risa fueron formas de defensa del sujeto amenazado. En efecto, la risa aparece en muchos de los relatos y confirma la persistencia, la tozudez de los humano para protegerse y subsistir." (p.183)

po aislado, torturado, abandonado, a pesar del horror total, la vida reaparece. En Ias mínimas pero

infini-

tamente valiosas fugas individuales

y colectivas, en Ia resistencia

deber ético de relatar su experiencia, aunque los "verdaderos" testisos no

estén. Así, quien asume la responsabilidad de testimoniar también

por ellos sabe que tiene que dar tes-

timonio de la imposibilidad de testimoniar." La ausencia del que no puede hablar está sin embargo como

presencia en cada uno de los testimonios que dicen palabras y silencios." (p.lB) El testimonio

- que en Desapari-

ciozes es al mismo tiempo una suma

que

3. El testimonio se hace carqo ile una

significa algo tan pequeño como que el sonido de los dedos contra el piso

deuda contraída

- con

el pasado

y con el

futuro - que liga al sobreuiuiente con los muertos y con los uiuos... Pilar Calveiro,

encuentre respuesta a su vez en otro dedos que golpean contra el piso.

p.2r.

La politica del Estado "desaparecedor", el que busca crear cuerpos sumisos, cuerpos dóciles que se

"Nadie puede dar testimonio sino el testigo," escribió alguna vez Paul Celan. ¿Se consideraba a sí mismo

dejen incorporar a la maquinaria, tropieza una y otra vez con «la resis-

relato. Y sin embargo, quien ha regresado con üda del horror siente el

de diversos testimonios - es también, es sobre todo, un acto de resistencia. Es mostoar la propia integridad a pesar del dolor, es un gesto de üda frente a la muerte sembrada por los verdugos, y es un modo de enlazar

pasado

y

presente. No hay pasado

verdaderamente cerrado, no hay his-

toria que se termine de una vez y para siempre. El letrero de "FIN" es un in-

como tal? ¿0 parte del desgarramiento que signó su vida tiene que ver con no reconocer para si esa condi-

vento del cine que suele seducir a los distintos autoritarismos. El testimonio

y

ción? ¿Quiénes son los verdaderos testigos? ¿Acaso los que no están?

está allí para hacer presente aquello que muchos preferirian también "des-

consigo mismo como sujeto. La vida humana es algo más que un hecho

¿Los que no sobrevMeron? Más allá

aparecido" tras los muros del olvido.

del conflicto que genera Ia propia

Borrón y cuenta nueva, gestos de

sobreüvencia, Zquién tiene autoridad

reconciliación, borramientos decidi-

para relatar lo sucedido? Escribió

dos desde arriba, gobiernos de concertación...pero la herida está

tencia interna» de los seres humanos. "...1o verdaderamente fantástico es que el hombre sigue viviendo a pesar de Ia ruptura con su entomo

biológico. La vida del hombre cobra sentido en su relación con otros hombres." (p.172), escribe Pilar. En el terror, en el silencio impuesto frente a los gritos de los torturados, en la muerte en vida a que están sometidos los "desaparecidos", puede ñltrarse ese resquicio de luz, ese aprender a mirar por debajo de la capucha, ese recordar a los hijos, o a la pareja o a los padres para sacar

fuerza

y no rendirse totalmente,

puede aparecer de pronto la mirada del otro que le recuerde al prisione-

Primo Levi: "...no somos nosotros, los sobrevivientes, los verdaderos testigos... Quien ha üsto a la Gorgiona, no

ha vuelto para contarlo... Como no hay nadie que haya vuelto para con-

tar su muerte." I Hay, por lo tanto, en el testimonio una "laguna", un núcleo de lo indecible alrededor del cual se tejen Ias palabras, se teje el

abierta, Ia memoria es dolorosa, las ausencias están presentes cada día. La historia reaparece en cada vuelta

que dan las Madres a la Plaza de Mayo, en los "escraches" de los HIJOS, en los tímidos gestos de la jusü-

cia, en ciertos jóvenes que quieren recuperar su memoria... pero está también en la lucha de los piqueteros,

en la represión en el puente Avef

Cit. en Giorgio Agamben, cit., p.33.

Ilaneda, en algunos de los cacerola-


zos, en los asaltos a los supermercados... Y de eso habla también el libro de Pilar. "No nos une el amo¡ sino el

espanto...será por eso que nos duele tanto" podriamos decir parafraseando a Borges. Pilar sabe que su libro habla de esa continuidad, como llamada de atención, como un guiño que bus-

ca la comPlicidad de aquellos Para quienes la memoria es uno de los

modos de mirar el Presente' "La subhumanización a Ia que se sometió a miles de Personas en los campos de concentración no es sólo un hecho de pasado sino que hoy existe y persiste en Ia exclusión brutal de nuestras sociedades; el doblegamiento de la sociedad Por la fuerza de Ia represión sigue siendo hoy üolencia esúictamente fisica, y se prolonga en el

doblegamiento Por el hambre; la impunidad del Estado, grabada a fuego, continúa ejerciéndose por los nuevos Y los antiguos Pillos, en el marco de una sociedad impotente"' (p.22) 4.

Esta memoria de lo imborrable - y de lo

innombrable - se «preseflta» de diaersas tnaneras: pero se la llama y se la modela desde el lenguaie. Pilar Calveiro, p'19'

Escribió Paul Celan, "Accesible,

próxima Y no Perdida Permaneció, en medio de todas las Pérdidas, sólo una cosa: la lengua. Sí, la lengua

no se perdió a Pesar de todo' Pero tuvo que Pasar entonces a través de la propia falta de respuesta' a través de un terrible enmudecimiento, Pasar a través de las múltiples tinieblas del discurso mortífero' Pasó a través y no tuvo Palabras Para lo que sucedió; Pero Pasó a través de lo sucedido. Pasó a través Y Pudo

volver a Ia luz del dia, 'enriquecida' por todo e11o."2. La palabra de Pilar Calveiro sobrevive, también ella, a las tinieblas del discurso mortifero- Sobrevive y vuelve a Ia luz para romp€r cualquier versión maniquea o convencional sobre Ia dictadura argentina; para asti-

llar los dualismos reductores; para tomar distancia y redibujar lm perfiles de víctimas Y verdu$os; Para ayudarnos a entender el termr que paraliza, el silencio de la socieda{ Ios caminos que tomaron lr difcrtates resistencias, para pasarle' tomo quería Be4jamin, d cqlñ[o a totrilrapelo a esta historia qrre afu rm dmle; para recordarnos que amnigia Y

o-;rc-is que significa'olüdo-; Pan Marnm amnesia proüenen de

modos de 'conservar la

remoria'

rsquitils y sohcuivir ta el)- al pder: Pare ñrtrü ge si

encontrar lm

del libro. Es un grito de victoria dado desde el pudor más absoluto, desde el retraimiento de Ia autora tras la es-

critura en tercera persona' un girito de victoria donde el Protagonismo es de las palabras, del ProPio texto a la vez reflexivo Y testimonial, de las voces de los otros, del más Profundo análisis de un elemento clave de la historia arg¡entina: Ios campos de concentración. Es, al mismo tiempo, un espejo en el que puede mirarse

toda la sociedad, en el que Pueden mirarse otras sociedades. La perversión que alcanza el funcionamiento del poder no es Privativa de ningún pais. -Cuando hablamos de desaPariciones, aunque nos refiramos a los

años que menciono en Ar$entina, nos conectamos con el amPlio drama de las desapariciones en Latinoamérica--3 Y sin embargo, aunque el libro sea más un aná'lisis que un tes-

Praoto - Itr esos multiples otrc - (r f,lp rdo nos recono,oEilusi & cn5o ffirl srDmos responsables l{o csPtm- F lar Calveiro se ttrrimidEre t¡ d m lenguaje Para hrzrr+fu tdl¡ alm,cm una botella que llega - §our b rph d Fqlio Celan - alatir¡dt@h.

timonio personal, o quizás más un testimonio social que íntimo, ahí está Pilar, en cada Página, con su

Ir rsistencias- ¿cmaüfuú ür lffoms promesas Pú:¡ Ehür üa lrflrt@-

concentracionario. Lo sabemos por-

sornos es Por el cüo'

5. Hay que

rtryltm

La botdla

le

ffi

Y

d n:trdPrPi-

i & n h*:aña' n d Pdudio Grb como escribc

lar Calveiro

es

cr¡erpo, con su historia, con sus Pro-

pios fantasmas Y des$arramientos,

con su triunfo absoluto sobre la mr¡erte- Pilar no es una sobrevivien-

te, es una -aParecida", como llamó Jorge SemPrún a quienes habían aüavesado la experiencia del horror que el libro, a través de laS primeras páginas escritas Por Juan Gelman, cuenta en Pocas líneas Parte de la

historia de Pilar - nuevamente la tercera Persona -: "EI 7 de maYo de 1977, un comando de Aeronáutica secuestró a Pilar Calveiro en Plena calle Y fue

2'Discm tm ú &ü¡mÉLü literatura de h düih[ulb

enPaulCd¡rfuffi. Trotta, l9fXL

Pb de &üoo-' - '-- Edftorial 3

La Jornada,3l-julio-2002' P.2a


Sandra Lorenzano

llevada a lo que se conoció como "la Mansión Seré", un centro clandestino de detención de esa fuerza,

instalado a dos cuadras de la estación Ituzaingó. Esa noche Pilar soñó con su familia - esposo, hljas, padres - inmóvil en una foto fija y despidiéndola con un gesto de la mano." El libro de Pilar es justamente por esa sobriedad, por ese pudor, por ese rigor en el análisis, por esa falta de protagonismo, un libro de una valentia inusitada. "Con el trabajo para y desde este texto, Pilar Calveiro sale airosa del campo de concentración y,

con ella, vivos o muertos, todos sus compañeros de dolor." La foto fija cobra movimiento y somos muchos ya no los que despedimos sino los que le damos la bienvenida a Pilar.

talmente un acto de fe en la palabra,

Juan Gelman suele contar que, ante Ia amenaza de un pogrom, su abuelo rabino, en Rusia, sacaba de un arcón un pergamino del siglo XVII en el que estaban escritos los nombres de sus antepasados, rabinos, a su vez, que lo habían antecedido en esa función. Entonces les

en el poder de la palabra. Las palabras

Desde hoy, Desapariciones estará

del pergamino se convertían, a través

también alli, en el arcón de la memoria, ése que compartimos con el

de esa ceremonia que unía pasado

y

con la muerte.

futuro, historia individual e historia

abuelo de Juan, para que podamos

colectiva, en ensalmo protector. El rito

refugiarnos en él cada vez que algún

fundacional de la palabra compartida salvaba de la muerte, o quizás sería mejor decir que enseñaba a conüvir

peligro amenace nuestra mesa. Gracias, Pilar, por darnos esta morada desde la cual reabrir la esperanza.

Ieia esos nombres a sus catorce hijas e hijos, quienes le oían en silencio

sentados alrededor de la mesa. Su

Pilar Calveiro, Desapariciones. Me-

lectura era como una letanía. "Era, según mi madre, como leer el Génesis: 'Tal engendró a tal, que engen-

moria y desmemoria de los campos de concentración argentinos, México, Taurus, 2002.

dró a tal, etcétera.' Era, a mi parecer, una forma de demostrar que ningún pogrom iba a acabar con la continuidad que los reunía alrededor de la mesa amenazada".a La lectura del abuelo, esa invocación a los antepasados, era fundamen-

a

Juan Gelman, "La casa del amor", en Radar, sv plemento de cultura, p. t2, año 1, núm. 9, Buenos Aires, domingo

l3

de octubre de 1996, p.7

Texto leido en la presentación. 31 de de 2002, Casa de la Cultura Je-

julio

sús Reyes Heroles, Coyoacán.


PARACAIDAS

[nin ltegtd Teresa Martínez Terán

En este número de Caja negra vn ras-

go llama la atención. Los científicos de la politica miran hacia la filosofia, se interrogian sobre si es posible cono-

cer las regularidades de la historia, de

la conviVencia, los fundamentos

de

democracia en México Y en Estados Unidos, todas ellas de enorme ac-

tualidad, pero el tiempo de esta presentación no permite comentar más que algunos de los textos que' Por su temática e importancia provoca-

un elitismo, pero no al solipsismo ni

al inmoralismo de los que se le ha acusado. Otro heredero de esta filo-

sofía fue, en el siglo XX, Max Scheler, quien reelaboró la idea del resentimiento en su crítica de la ci-

ron algunos de mis comentarios.

vilización moderna y escribió: "Nadie que se sienta en Posesión de la

üeja

Para empezar, la documentada ponencia sobre la 'Actualidad de Nietzsche" responde a un artículo

pregunta de si logramos conocer algo del hombre, algo de su condición so-

de Martha Nussbaum Publicado en el núm.,1 de Cojanegra ('¿Es Nie-

2as...". Su interpretación apoya la te-

cial, algo de nosotros mismos, Y en

tzsche un pensador Político?). La polémica sigue siendo vigente aún cuando no pase en absoluto Por la

una moral. Acfualizan las sospechas del pensamiento moderno frente a Ia racionalidad, sondean las posibilidades

y al cabo, de todos modos,

la

fin, de si sabremos realmente qué

es el

poder. Lo curioso es que en el mismo momento hay fllósofos que miran ha-

fatalidad de tener que elegir entre el

y el libe-

cia la materialidad toatando de superar

pensamiento de Nietzsche

con ella las ilusiones metafisicas. Se

ralismo. Aquí Gil Villegas nos lleva a la cultura germánica de la segunda mitad del siglo XIX Para ver que coloca la apuesta moralista de Nie-

podria esperar que la Politologia aportara recursos para interpretar en alguna medida minima los acontecimientos, que propusiese instrumentos de diagnóstico que llevaran,

tzsche más allá de la sociedad, más

allá del socialismo y del liberalis-

rece, han sido más bien reiteraciones

búsqueda : misticismo, conocimiento

iniciático, mito, metáfora, dibujos y

de oponer la

temporáneas. Encontramos en cambio un conjunto sugerente de estudios marcados en general por el signo de la

poesías.

Quisiera poder referirme a todas Ias colaboraciones que aparecen en este número 2 de Caja negra, abor-

dar el dossier dedicado a RaYmond Aron, tratar los artículos sobré la

sis de la solidaridad que tendría influencia en medios católicos y laicos, mientras que, por el párrafo citado que Gil Villegas tomó de El resentimiento en la moral, vemos que Scheler rechaza la noción de igualdad. Elitismo Y desigualdad fundan, en cierto modo, el ProYecto del hombre noble Y la ética de una nueva humqnitas en estos autores. Pero elitismo y desigualdad, me Pa-

mo, y en suma, más allá del bien Y del mal. Uno de los continuadores del pensamiento nietzscheano, nos dice, es §immel y su intento de fundar una ética en lasjerarquías de la nobleza. Ya en otro registro, la idea

sino a predeci¡ a actuar con cierto tino entre las contradicciones con-

fuerza o de la gracia exigirá la igualdad en el jue$o de Ias fuer-

üda noble Y esforzada a la vulgar e inerte fue la emPresa de José Ortega

y GasseL Los dos, fi-

nalmente, uno tratando de fundar la ética, otro una sociología, mueskan' de acuerdo con este artículo, que

Nietzsche pudo haber conducido a

históricas y no un ideal a alcanzar. La idea del hombre noble, de Ia vo-

luntad fuerte, del león que caza porque está en su naturaleza cazar, están en Nietzsche, quizá Scheler sólo le agregó el don cristiano de la "gracia". Otro que tomó el relevo, esta vez en el asPecto del conflicto

como lucha, fue Max Weber. EI politeísmo de los valores, la ética de la responsabilidad, el desencantamiento del mundo, están en

y del poder

la base de su sociologia de la reli-


Teresa Martínez Terán

gión. Fue é1, recalca el autor, quién dijo que para entender el siglo XX habría que saldar las cuentas con Nietzsche y con Marx. "La actualidad de Nietzsche" revela, en fin, un Nietzsche modificado que ya no

es

también está ligado a la ley y al orden, a la verdad y al afán de domi-

nio. Una ya típica linea

de

interpretación ha opuesto por estos rasgos el Renacimiento a la Ilustración, pero el Renacimiento no fue la excepción. Y Marsilo Ficinio, Pico de

siones

y refranes comunes

a ambos.

Descubre la forma solapada en que La Celestina pretende hacer pasar la

magia y la herejia, pues "Se sabe que herejia

y superstición iban

de la

mano en Ia lista de delitos contra Ia

Blumenberg, cuya galaxia nos

ejemplo de Ia alquimia que concilia

fe establecida por el Tribunal del Santo Oficio en España y América'l Los rasgos del amor látrico entre

descubre Lourdes Quintanilla formu-

diversas mitologias en la metáfora,

Calisto y Melibea, los temas de la pre-

la, en La legibilidad del mundo moderno, una pregunta vieja y actual: ¿qué era Io que queríamos saber?

Ia lógica y la religión. En la visión

destinación, la sabiduría, el dinero, Ia

renacentista el hombre podía ser

enfermedad, y por qué no, el poder

bestia o Dios porque la naturaleza humana no estaba definida de antemano. "Nadie puede estar contra

la giuerra, que no en balde el Santo

¿Qué nos estaba permitido esperar? Frente a la trilogía de cuestiones he-

redada del filosofar kantiano, él in-

Dios si no es

tenta las respuestas de la metáfora y el mito, el mundo simbólico que

peo, leo yo en el Bacon de principios

ra sería esperar pelea con enemigo que no ama tanto Ia vitoria e vencimiénto, como la continua guerra e contienda". Es peor Ia guerra con alquien que nó Ia hace por ganar sino por el gusto de vivir peleando.

ni puede

ser el de los origenes. Tanto

mejor para la igualdad.

ayudaria a aprehender, a dominar indirectamente la realidad amenazante, el mundo del poder. Describe la autora: 'Aparecen los mitos como historias que evitan la extrañeza y dan al mundo un sentido". Por esta apropiación lo extraño, ¿lo ajeno?, dejan de serlo. La propuesta de BIumenberg pasa por una lectura de los signos, de los de toda la historia

la Mirandola, Erasmo o Paracelso son

é1

mismo un Dios", diría

Goethe más tarde. El hombre euro-

del siglo XVII, era un Dios para el hombre, pero sólo para el hombre no

"civilizado" de los nuevos mundos. Saber

y poder participaban ya en la

aventura occidental de expansión. ¿Y

si parafraseáramos hoy diciendo:

y

Oficio requisaba libros o los ponia en la hoguera. Dice Pármeno: "más locu-

Y es que para desenterrar los saberes sometidos "hay que pertenecer a la francmasoneria tierna y cálida de la

"Nadie puede estar contra el hombre

erudición", divertida además, que

si no es él mismo un hombre"?

indaga los ardides con que la socie-

que la Inquisición censuró por herejía

dad de los siglos XV y XVI se enfrentaba al control. Pilar Calveiro, en "La religiosidad: sumisión, resistencia y algo más", penetra en el delicado campo del sentido religioso "como aperrura al infinito -que no es lo mágico"-,

y supersüción: Mofarandel de los ord-

y que permite "formular y respon-

La colaboración de Margarita Peña es el

trabajo de los enamorados de las

del pensamiento de Occidente, la "reocupa" y llega hasta la moderni-

bibliotecas, del polvo de las escrituras, de los textos que una vez im-

dad. Aquí "ya no se trata solamente

presos duermen en los anaqueles.

de comprender el mundo, sino de conquistarlo y someterlo hasta que los hombres se conüertan en dueños

Saber develador de textos clandestinos

y poseedores de la naturaleza...". Era

culos de Apolo, Opus Matematicum, el

der las preguntas que obsesionan al

Descartes, era el logos, pero efecti-

Libro

juego de las suertes. Literatu-

vamente, logos y mito no se oponen en Ia vocación de apropiarse de

ra que se sabe literatura y que también intenta, por qué no, dominar el entorno salvaje con adivinaciones y artilugios. Margarita Peña compara el Libro del juego de lus suertes (1485),

hombre y exceden su razón: el origen y el sentido, Ia posibilidad de

lo extraño o ajeno, de lo amenazante que se planta ante nosotros en Ia forma del poder del mundo y el mundo del poder. Me permito un comentario respecto a esa visión del

mito. Si el mito es compatible con el logos en esa misión de conocer,

del

y adiünación, con La Celestina [qgg) de Fernando de Rojas y encuentra que es un libro de supersticiones

los términos, los temas, Ias expre-

perdón, el dolor, la muerte, la trascendencia". Temas tratados por filósofos como Levinas y, agregaria yo por simple gusto de evocar a alguno, Madimir Jankélévitch. Este articulo, refiriéndose a la filosofia del primero, nos habla de la diferencia entre la religión y Ia magia. La reli-


Caja negra

gión reconoce una unidad que sólo pertenece a Dios

y que escapa, re-

basa, a todo poder humano. La ma-

gia intenta el control del mundo, de la naturaleza y de lo sobrenatural por técnicas y procedimientos precisos. Pero habiendo dicho que ese universo religioso no puede ser reducido a una interpretación sociológica, política o económica, Caiveiro

no puede dejar de constatar las formas que ha asumido la religión en las instituciones ligadas a intereses económicos y políticos, Ia forma en que ha sido atravesada por ias luchas. Coexiste con el poder y aún asi, el fenómeno religioso 1o rebasa. Ideológica y administrativamente la

religión ha sido utilizada para la dominación, pero también ha desempeñado una función de resistencia y de rebeldía frente al dominio. Cuando lo religioso se articula con el pensamiento y la acción, puede

llevar a la impugnación de poderes instituidos -v a 1a realizaciór.r de

Ni en el caso de la conquista espiritual del mundo indígena -con sus

proyectos alternativos sin confrontación violenta: "La reiieion se Inanifiesta entonces en su dimensión profética r" liberaciora-. Sin duda podemos admirir que ei sendmiento religioso, como erie::encia de comunicación con Di,:,s ¡- con lo humano, es una ercer:e:cia que hay que reconocer en s- e:reciilcidad. Lo interesanle el t- ::¿lar::ento de Pilar Cali eiro e: r. i.-:..: j< que inlenta entre esa e=:.:a :t..iiosa que renuncia al ¡,:,dt: -. -=s :ianifestaciones ecieslas:-¡:s -:-s -::::clonales

antecedentes aristotélico-tomistas-,

¡,::-::::--:. .:-.. sentido de fona-,ecer --s s-:::-"s it obediencia. La ,: :.:::-.:- ts ielitada pOIqUe o: .-. ::: ar': ; :-S:r::COS que van. al

lai: s--.:-¡ :-,-i:: -as dos it r:odo esferas" c:-: s:.::::,' ejernr.a: t' .- :=..- :. ., r'. ¿l{eiizacion a-r:..-::" :-=..= ail:ria.

no es

donde se mezcla teología y jurisdic-

ción inquisitorial, ni en el caso de la simbología guadalupana donde se debate desde hace cinco siglos la apropiación de los signos. Igualmente, un estudio puntual de los movimientos misticos mostraría, como ha

mostrado en algún caso, más de un compromiso entre las fundaciones místicas españolas y los representan-

y papal. Pienso particularmente en ia ciudad de Baeza

tes del poder real

que albergó en el siglo XM a personajes de Ia altura de Juan de Ávila

y

Juan de Ia Cruz, pienso en su polémica universidad. Aunque desde otro

punto de vista, efectivamente, la doctrina del éxtasis podria no tener efectos colectivos de poder.

Por el discurso biblico pasaron muchas herejías, disidencias y resis-

tencias durante Ia Edad Media par-

ticularmente,

y todavia en

el

Renacimiento y Ia Modernidad. EI discurso judeo-cristiano era casi el único vehículo capaz de hacer audible una voz o admisible la heterodoxia, pero allí también el discurso canónico tradujo Ia exclusión, Iajerarquía, el código. El "fuera de lugar" dei éxtasis, la huida en otros términos,

la ausencia que espiritualiza el cuerpo, ¿no sería otra de las manifestaciones del poder? La propuesta de que el yo

puede estar luera del propio cuerpo

y por ello escapar a la relación poder-contrapoder es más apreciable cuanto más incita a la discusión. Razón para estarle particularmente agradecida.

ZCómo no relacionar Ia herejía con el pensamiento antidogmático de


Teresa Martínez Terán

Berlin y Weber tal como lo analiza la comparación de Gina Zabludovsky? Convergencias

y divergencias entre

Ios dos pensadores van apareciendo a medida que este articulo ("Isaiah

Berlin y Max Weber. La defensa del pluralismo") se adentra en el politeís-

yo, el pensamiento que nos expone este artículo se concentra en la diversidad de los valores existentes y en la libertad humana de elección axiológica, por esto mismo, abre el problema de la responsabilidad coIectiva e individual. Según la autora,

mo de los valores, en la propuesta

en la tradición pluralista, Maquiavelo

weberiana de que los valores irrecon-

habria sido el primero en plantear los

politología a la filosofía y desde éste a aquéI, puede significar muchas cosas. Deseo apuntar solamente una de ellas: el gran interés por los estudios históricos y epistemológicos en el ámbito de Ia ciencia política. La inquietud por resolver prioridades de fondo y método. El terreno común entre ciencia y filosofía políticas se construye en esa necesidad de entender los poderes y de limitarlos, por ello volteamos a la historia del pensamiento. Tal vez no

ciliables distinguen la actividad polí-

conflictos de valores que enfrentan

tica. Otra vez surge la sombra del agnosticismo y las confrontaciones Berlin evoca la tradición Maquiavelo,

las decisiones públicas y las privadas, la política y Ia moral, y lo irreductible de ambas. Otro legado de Maquiavelo a Ia modernidad, a

Montesquieu, Vico y Herder. Un Vico

través de Weber, habría sido Ia idea

contrailustrado anticipa las distinciones de Weber entre los estudios de la cultura y los de las ciencias

de la politica como lucha y violen-

todo lo religioso sea político, pero lo politico se sigue conduc,iendo, "entre la esperanza y el miedo", con

cia. Y en el choque, a primera vista

los mecanismos religiosos de la creen-

en materia de conocimiento cuando

naturales. Y en la herencia compartida de Weber y Berlin el determinismo, las regularidades en materia histórica, son rechazados. Tampoco pueden ser aprehendidos científicamente los mo-

tivos y fines de la acción humana, este campo tiene que ver con los va-

Iores. La politica, advierte Gina Zabludovs§ entra al campo del politeísmo. Ya no estamos frente a la separación llana del poder y de la religión, sino frente a una especie de comunión desde el momento en

que lo politico se incorpora en el universo de los dioses. Leemos que Weber trató de demostrar la imposibilidad de cientifizar la política. Sólo en cierto sentido antiplatónico, creo

inevitable, de esta noción contra Ia idea de pluralismo y tolerancia que exige la convivencia,bajo ideales distintos, se produce el elogio del individuo, del héroe, del carácter excepcional o nacional, del politico de Ética que dirige la pluralidad bajo la responsabilidad. La lectura podrÍa impulsarnos a preguntar si no pasa aquÍ lo mismo que con Maquiavelo

y Hobbes, que la lucha y el conflicto, incluso la pluralidad, se han volatilizado en Ia nec.esidad de imponer, así sea como proyecto, la unidad de lo social. ¿No se escatima la alta sensibilidad que requiere Ia ges-

tión y conducción de la diversidad? El entrecruzamiento de intereses y miradas, desde el campo de la

cia y de la conversión. Tanto mejor para el diálogo interdisciplinario, tan-

to mejor para Ia teflexión.

Sin que esto indique una adhesión filosófica, deseo terminar recordando una opinión más, la de Michel Foucault que escribió, casualmente: "Dondequiera que un poder se oculte bajo las especies del saber, de Iajusticia, de la estética, de la objetividad, del interés colectivo, hay que colocar una pequeña caja negra, trampa y revelador a la vez donde el poder se verá caer desnudo atrapado en su propio juego': Lo que

revela este variado y a la vez afin conjunto de textos es esa otra lectura de la interrogación sobre el poder

y un panorama de sus posibles

e

im-

posibles respuestas.

Puebla, 15 de febrero de

2OO2.

Texto leído en la presentación de Caja negra número 2.


Colaboradores

FIDENCIO AGUILAR VIQU¡Z

/ Maestro y candidato

a

doctor en ñlosofía por la Universidad Panamericana. Profesor investigador del Instituto de Investigaciones Humanisticas de Ia UPAEP. Pertenece a la Societá

WAYNE A. CORNELIUS

/ Doctor en Ciencia Política por

la Universidad de Stanford. Es fundador y director del Center for Comparative Immigration Studies UCSD, el programa de estudios sobre las relaciones

y a Ia Sociedad

México/ Estados Unidos más importante de Norte-

Mexicana de Estudios Electorales. Ex consejero electoral en el IFE y en el Instituto Electoral del estado de

américa. Entre sus libros recientes sobresalen California's Immig rant Children : Theory, Re s earch, and Eilucational Policiy; Mexican Politics in T¡ansition; The Transformation of Rural Mérico y Subnational Politics and Democrqtization in Mérico. El más brillante estudioso de los fenómenos mi-

Internazionale Tomasso dAquino

Puebla. Entre sus publicaciones destacan: Orígenes del liberalismo. Teoría política de John locke, Upaep,

Puebla 1992, Ilustración e Independencia en Hispanoaxrérica, Upaep, Puebla, 1992 y Místico y político" Edamex, México, 2000. Es miembro de la mesa de re-

gratorios del mundo en los Estados Unidos.

dacción de Caja negra.

OSCAR DEL BARCO'I Estudioso y traductor de Heidtgges,

Bataille, Nietzsche y el romanticismo alemán- Fundador y director de Ia Colección filosófica dela Universidad Autónoma de Puebla y miembro del consejo editorial de la revista Espacios, Oscar del Barco es autor de una obra ya considerable tn la filosofia de Hispanoamérica. Destacan entres sus innumerables ensayos La intemperie sin

fin

(19851

Act¡ddel Centro de Inwsti'

además del poema extenso, Infierno (19771-

y Humanidads de Ia Universidad Nacional de Córdoba, A4¡entina

giaciones de la Facultad de Filosofía

MASSIMO BORGHESI

/ Doctor en filosofía. Profesor

libros Enfre el cielo y Ia tierray Los uolcanes sagrados. Actualmente es investigador dcl Insütuto de Ciencias Sociales

y Humanidades de la BUAP-

Es miembro del

consejo editorial de Caja negra.

y

Seminqrio sobre la filosofía de Schelling (1998), mente es profesor investigador

JUUO GIOCIS{ER / Antropólogo. Estudioso de los ritos, el lenguaje y los símbolos de los pueblos indígenas que habitan las faldas del Popocatépetl. Autor de los

de

Filosofía de la religión en la Facultad de Filmofia y Letras de la Universidad de Perugia (Italia). lnPalte clases de Estética, Éti., y Teología filosófica en la

SANDRA IORENZANO / Doctora en Letras y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Es profesora-in-

wstigadora de üempo completo de la Universidad Aukinoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. Autora de

ktituras de sobreuiuencia. Narratiua argentina y dic' tdum (2OO1), éste último recibió mención especial en cl Prcmio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas (1999). Es directora de la colección de literatura latinoam€ricana "Primero Sueño" coeditada por Ia editorial Alfaguara y la Universidad del Claustro de Sor Jr¡ana

Pontificia Facultad Teológica de san Buenaventura (Roma). Entre sus libros destacan: La figura di Ctitu in Hegel (Roma, 1983), Romano Guardini- Dit/rfria e antropologia (Roma, 1990), L'etá dello Spírito it Hegel. Dal Vangelo "storico" al Vangelo 'eterro* (Roma, 1995), Cristianismo y posmodernidad" Edick> nes Encuentro, Madrid, 1997.

MAFFESOLI / Doctor en letras y sociologia por la Universidad de Grenoble. Profesor de Ia cátedra citncias humanas en la Universidad de La Sorbonne

mrcIH,

dsde

1981. Es también director de la revista inter-

ncional

Socíétés, director del Centro de Estudios


sobre Io Actual y lo Cotidiano (CEAQ) y secretario general del Centro de Investigaciones Sobre lo Ima-

Scientifique-Urbanisation de Ia lJniversité du

ginario. Algunos de sus libros traducidos al español:

petitividad de Ciudades" financiado por el Banco Mundial. También es el responsable en México del proyecto "Desarrollo Urbano" financiado por la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional. Miembro del Grupo Interuniversitario de MontréalCiudades y desarrollo. Es profesor titular de tiempo completo en la Facultad de Economía de la BUAP y de la maestria de ciencias políticas de Ia Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

El conocimiento ordinario: compendio de sociología (1993, FCE), Elogio de la razón sensible y El instante eterno (Paidós).

TERESA MARTÍNEZ TERÁN

/ Doctora en filosofia por

la Universidad de la Sorbona. Profesora-investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Hum-anidades de Ia BUAP. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores I. Su último libro es Los antípodas, el origen de los indios en la razón política del siglo

XVI, Ed. Buap, 2000. InteSrante del consejo de redacción de Caja negra.

LUIS OCHOA / Maestro en sociología por Ia UNAM. Actualmente es profesor-investigador de la Facultad de

Administración Pública

y

Ciencias Politicas de Ia BUAP. Miembro del consejo de colaboración de Caja

Quebec á Montréal, Responsable del proyecto "Com-

VICTOR MANUEL REYN0SO / Maestro en ciencias sociales por Flacso-México y candidato a doctor en socio-

Io§ia por el Colegio de MéxiCo. Es un estudioso pertinaz de los procesos electorales de México y sus regiones geopolíticas. Colaborador de varias reüstas nacionales, es profesor-investigador del Colegio de Puebla, exconsejero ciudadano en el estado de Puebla

y miembro del consejo de redacción de Caja negra.

negra.

MIGUEL

/ Doctor en filosofía. Profesor

JOAN PEGUEROLES

Historia de

de

filosofía en la Facultad de Filosofía de Sant Cugat del Vallés (Barcelona): 1961-1972. Acla

tualmente dirige la revista Espíritu del Instituto Filosófico de Balmesiana, Barcelona. Es autor de más de

ÁUCff

RODRIGUEZ

/ Maestro y candidato

a

doctor en ciencia política por la UNAM. Actualmente se desempeña como profesor-investigador en la maes-

tría en ciencia política de la BUAP. Es también autor de un libro sobre las ideas e instituciones politicas en La Colonia: Génesis del patrimonialismo en Mérico (1997). Pertenece al consejo editorial de Metapolítica.

45 articulos especializados y tres libros sobre el tema. Recientemente publicó un ensayo en la obra colectiva "El pensamiento de san Agustín para el hombre de hoy. La filosofia agjustiniana," sobre la metafísica

agustiniana (1998). Publicó también el libro L'

hermenéutic a de

i emparaulament

G adamer.

Pres entacio, comp rensio

de la ueritat, Barcelona (1998).

/ Doctor en Estudios Urbanos por el Institut Nationale de la Recherche

SALVAD0R PÉREZ MENDOZA

GLORIA TIRADO VILLEGAS

/ Doctora en Historia por la UNAM. Profesora- investigadora de tiempo completo del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP. Autora de siete libros, el

último

es

Vientos de democrqcia: Pueblq 1968. Ed. Buap, 2001. Directora de la revista Enlaces de l99B a 2001. Miembro del SNI I es también integrante del comité ejecutivo del seminario de cultura mexicana, corresponsalía Puebla de Zaragoza.


Ensayos

y colaboraciones en Caja negra

1. La extensión del ensayo. Inúül tarca" pem de acuerdo con Las necesidades de Caja negra deben tener una extensión dc rmtrc 2t) y 3O cuartillas de 1,800 caracteres

cada una, contqndo los espacios entre palúra y Ic notas al pie. Desde luego, siempre existe el recurso de la excepción ajufuio dd consejo editorial de Ia publicación. Las reseñas no deben superar en ningún caso h lr0 hojas. 2. Los colaboradores deben enviaqjuuüo con su artículo, ensayo o reseña, los datos §ográficos más relevantes de su traba_in imrlecoal. Deben enviarse dos ejemplares impresos, un original. )¿ una copia- Iamhiém rs neresa¡io que envien un diskette (word perfect y/o word).

3. Las notas y referencias bibli,ográño, ühúlamente redactadas y numeradas, deberán incluirse al final de la página conrqlmdfute de acuerdo con el siguiente ejemplo:

Libros: Octavio Paz, El arco y la 4. La dirección a la cual deben

lin, Fmdo &

Cultura Económica, México, 1956.

euvi¡rlsohoraciones

Ikrú de Puebla. Prir¿de 4 rfrh

en Ciencias Politicas de la Facultad de

la siguiente: Maestria y C¡encias Sociales. Benemérita Unies

*2fr}5-6 Col. Xanenetla, C.P. 72290, Puebla, Pue., a nombre de Miguel ADúd no¿rigp y/o Miguel Ángel Andrade. Tel. (01) (044) 22 22 t2 48 32ylo 2 45w91-

versidad Autónoma

e-mail : caj anegra56 @hotmail-con caj anegra5 6 @yahoo-com



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