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Lo Nuevo en la RED del Área Virtual Analítica Año 3 – Nro. 18 – Marzo 2014 “Una biblioteca virtual, con libros reales, en una red de psicoanálisis. Nuestro loro es una repetición original.”

www.aplp.org.ar Comité Organizador de A.V.A. Asesores: Enrique Acuña y Leticia García Responsable: Ana Gutiérrez Adjunto: Sebastián Ferrante Integrantes: Mariángeles Alonso, Gabriela Terré, Iván Pelitti Corresponsales: Ivana Chillemi (Santa Rosa), Christian Gómez (Posadas), Carlos Wall (Oberá) Martín Gómez (Corrientes), Evelina San Martín (Resistencia), Guillermina Martínez (Tres Arroyos) Daniela Gaviot (Bahía Blanca), Verónica Ortiz (San Fernando), Leonardo Vera (Mar del Plata), Osvaldo Gómez (Asunción, Paraguay), Paulina Moreno (Quito, Ecuador), Pablo Sauce (Bahía, Brasil), Gabriel Roel (México, D.F.)

Editorial En este nuevo comienzo de año y de actividades de la Red, el boletín El Loro de AVA registra y nos acerca esos inicios. Nos cuenta sobre aquellas realizadas y las por venir, en los distintos puntos del país que forman sus puertos. Hoy, podemos decir, todos reconocemos a nuestro Loro por su andar, su recorrido y por el color de sus plumas discursivas: sus dichos repiten a su antecesor –original- siendo una antena que recibe, difunde e informa…pero no es sólo eso. “Se adueña de su antecesor y le hace decir (interpreta) los hechos y dichos del psicoanálisis, siguiendo los acontecimientos que registra el Área Virtual Analítica…”. Así se anunciaba en su primera editorial. Pero también agregaría, que en su repetición original resalta y descubre las transferencias en juego. Transferencias “encarnadas” en figuras cuyos nombres forman parte de la hystoria del psicoanálisis de cada lugar. La transmisión del psicoanálisis supone la lectura de escritos y textos de Freud, Lacan, Miller…pero también precisa de la mediación de maestros glocales que animen con su deseo dicha lectura. Cada ciudad, cada acontecimiento nos cuentan sobre ello; mientras el loro lo replica con sus ecos creando cierto efecto de contagio que no borra las particularidades de las localías. Nuestro medium es la palabra, la palabra es un don de lenguaje y el lenguaje no es inmaterial: es cuerpo sutil pero cuerpo al fin. Una vez más nuestra rara avis toma cuerpo y levanta vuelo. Descontamos su llegada a destino. Leticia García


En línea Conversación con Germán Schwindt - ¿Podrías contarnos como fueron tus inicios en la Asociación de Psicoanálisis de La Plata-Biblioteca Freudiana- (APLP), ya que sos miembro de esta institución desde su fundación? ¿Qué situación tenía el psicoanálisis en la ciudad en ese momento y que diferencias destacarías en la actualidad? Hablar de inicios es mejor que de iniciaciones. La apelación a un origen suena a algo de lo irremediablemente perdido, aunque hay documentos, archivos, publicaciones, restos reales de algo que fue y se anuda al tiempo hoy, para mañana. La Biblioteca Freudiana de La Plata fundada por Enrique Acuña en el año 1995, fue la reformulación del saldo de la experiencia de lo que había sido Perspectiva Lacaniana -Biblioteca e Investigación- en 1992, contando para ese entonces con Germán García entre nuestros asesores,

en

un

lugar

diferencial.

Una

serie

de

personas

acompañamos esa iniciativa de Enrique Acuña en el año 1992, entre ellos algunos nos contábamos entre sus analizantes. Tiempo después el crecimiento de la BFLP, la ampliación de sus incumbencias y la lectura de los significantes en juego hicieron que pasara a denominarse Asociación de Psicoanálisis de La Plata –Biblioteca Freudiana-. Lectura de estrategias diversas que intentaban localmente identificar a nuestra institución en una iniciativa solamente cultural, reedición de la falaz antinomia de clínicos y teóricos. El programa del psicoanálisis dialoga con el de la cultura, pero no es el mismo, superponerlo es cuanto menos un error. En el año 1992 fue fundada en Argentina la Escuela de la Orientación Lacaniana, con la cual la organización institucional mantuvo una vecindad productiva. Algunos formamos parte de carteles de la Escuela, presentamos ponencias en jornadas, por mi parte inclusive en el año 1996 tuve mi primer ingreso a la EOL, pero eso es parte de otra historia. Similar aunque no igual relación, con otras instituciones del Instituto del Campo Freudiano como el Centro Descartes, mas adelante con el Instituto Oscar Masotta en el que alguno de los miembros de la APLP fuimos integrantes del Centro de Investigación y Docencia La Plata del IOM, entre los años 2000 al 2004, pasando luego a ser la APLP grupo asociado del IOM, configuración modificada recientemente. Tanto la Asociación como Perspectiva (basta leer sus actas fundacionales), apuntaron a la difusión y las enseñanzas del psicoanálisis, alternativa local a: los grupos de estudios privados, las residencias en hospitales, las enseñanzas universitarias –en particular la de las psicologías-. Había una tendencia en la cual estudiantes recién recibidos, se autodenominaban analistas lacanianos y buscaban la garantía de dicha nominación en la práctica hospitalaria paga de las residencias, y/o en la docencia universitaria –


mayormente ad-honorem- con la promesa de hacerse el consultorio o la clínica particular por esos medios, mientras hacían algún que otro grupo de estudio. La búsqueda de garantías externas al análisis, en algunos casos llevaba no a la consolidación sino a mayor división subjetiva. Que algunos pasaran de estudiantes a analizantes tuvo disímiles efectos para con la institucionalización analítica, lo que formulo como una conjetura. También había otros psicoanálisis, la variopinta psicoterapia platense, practicantes con una valoración por el eclecticismo epistémico superpuesto a una negativa a cualquier política institucional analítica, no así a la de los colegios profesionales o de la administración pública. En 1995 la situación en general no era muy diferente a la de tres años anteriores, excepto que había existido al fin una institución analítica de la que algunos habíamos formado parte; una breve y fructífera experiencia que a algunos nos tocó, de manera definitoria, nuestro interés libidinal. No se trataba de estar fuera de facultades y hospitales, de hecho yo estaba culminando una jefatura de residentes en psiquiatría, había otros miembros que formaban parte de cátedras y residencias, el tema es qué subrayar a la hora de hacerse estas preguntas: ¿en qué fundar la autoridad analítica?, ¿en qué se autoriza el psicoanalista supuesto? Hoy algunas cuestiones perduran y algo ha cambiado. Hay una posición más crítica hacia el psicoanálisis en términos generales en universidad y hospitales, a la que algunos intentos de respuesta tratan de convertirlo en un discurso más parecido a lo que lo ataca, es decir asimilación, masividad y banalización. Un entusiasta desánimo, por el retorno incesante al inconsciente. Cuál es el psicoanálisis laico que se aproxima, no ya fruto de una discusión médicos o psicólogos -al modelo IPA-, clínicos o teóricos -el de los esbozos del lacanismo en Argentina -sino, cómo cada quien se deshace de la profesión, más allá que la haya realizado. Y así no identificar al analista, que no sabemos qué es, con la profesionalización del post-graduado con sus evaluaciones. Hay también prácticas en la salud mental que importan el modelo médico de la prevención con algo que resulta ilustrativo, decir que el psicoanálisis es algo que no es, para luego criticarlo, la ignorancia activa también tiene esos matices. Ha habido localmente en estos veintidós años, diversos ecos de aquella institucionalización en la ciudad que luego concluyeron o perduraron. Tanto, próximos al Campo Freudiano como Ateneo Freudiano con Graziela Napolitano, Cita y Acción Lacaniana con José Matusevich; como por fuera, grupos lacanoamericanos, un grupo referenciado a la internacional psicoanalítica, los foros. Este año inclusive la EOL ha dado otra cita a un conjunto de personas, fundando una Sección en La Plata, la cual integro como miembro de dicha Escuela. Cuando hablamos de la institucionalización en psicoanálisis hay intereses en juego que entran en conflicto, además de los epistémicos. Políticos, económicos, corporativos, de reconocimiento, de programas de enseñanzas, circulación de nombres propios, etc., etc. De ese barro está hecho el transcurrir impuro y pulsátil, de la práctica institucional. Nuestro modesto quehacer se encuentra más próximo a sutiles rastros, estelas en vidas devastadas... que a la sonrisa vacua de la adaptación y la norma. Sin elogiar la tragedia, ni perderse en la comedia, anda entre ellas.


- En tu recorrido en la APLP, has sido presidente en más de una oportunidad, coordinador del Seminario de Investigación Analítica (SIA), integrante del Staff de la revista Conceptual, etc. ¿Cómo ensamblaste tu recorrido en el psicoanálisis ligado a la enseñanza y a las publicaciones, con los otros discursos en los que está presente el psicoanálisis en la ciudad de La Plata? Son niveles distintos, el de la organización institucional, digamos la totalmente necesaria y cuanto mínima mejor, estructura burocrática de gestión, en la cual conviene que haya tres cuestiones básicas: confianza, delegación de tareas y permutación. Con respecto a la intersección de enseñanzas-publicaciones con los otros discursos, eso ha sido pulsátil, vital. Un desafío para mí ha sido/es como morigerar una curiosidad centrífuga, pasar de cierto eclecticismo, a una lectura pormenorizada con cierto orden de razones. ¿Cómo estar en el psicoanálisis sin considerar que basta abrir el ultimísimo Freud del 1900, el primerísimo Lacan y viceversa, sin encontrar allí: debates y referencias a otros autores, con indicaciones algunas más precisas que otras, notas y pie de páginas, epígrafes, correspondencias, detalles repentinos y más? Contar con una Biblioteca Freudiana adquirida con el aporte económico de cada uno de los que confían en la experiencia, no es una pose intelectual, es método y consecuencia. Tomar la indicación clínica lacaniana, de estar atento a los discursos que habitan la palabra de quien nos la dirige, no se hace “leyendo solo psicoanálisis”, no es una llamada autodidacta. La enseñanza, tomar la voz, no es sin los nombres propios de quienes la dispensan, eso incluye preferencias, transferencias y presencias reales. Publicar a su vez conlleva otro tiempo que el de tomar la palabra –en lo que en ella se fuga inclusive- en esto es innegable para todos aquellos que han seguido nuestro recorrido, encontrar la función e incidencia de Enrique Acuña. Las revistas: Anamorfosis, Perspectivas en psicoanálisis, Versus, Conceptual, Microscopía, son algunos de esos ejemplos. Algo de hacerse de un oficio también, confeccionar una publicación, la convivencia en un staff editorial, lejos es la de una navegación por aguas calmas, las decisiones de qué, cómo, cuándo y a quienes publicar también forman parte. No se trata tampoco solo de “escribir bien”, aunque ello forme parte de cierto requisito, de hacerse legible. -Sos integrante en representación de la APLP del Comité organizador del XV Encuentro de Historia de la Psiquiatría, la Psicología y el Psicoanálisis –que este año se realizará en la ciudad de La Plata-; y coordinador del Módulo de Investigación "Escansiones de una historia del psicoanálisis en La Plata" de la APLP, ¿Cuál sería el valor de historizar (hystorizarse), para el psicoanálisis desde tu perspectiva? Hystorizarse en dos palabras, es que quien relata está incluido siempre de algún modo, en la selección de nombres, fechas, documentos, omisiones, que realiza. Ya hace varios años somos una de las distintas instituciones, que convocan a los Encuentros de Historia de la Psiquiatría, la Psicología y el Psicoanálisis; es otra de las oportunidades en que comprobamos que, decir estar en conexión a otros discursos no es ni integrarse, ni oponerse. Comprobamos que las investigaciones, los resultados de distintas modalidades de estudio, las publicaciones que de ahí surgen, los recursos de archivo –nuestro Archivo Béla Szèkely no es ajeno a esto -son determinadas por los


modos institucionales de organización de la cual provienen. De ahí que conversar tanto con investigadores del Conicet, la Agencia, de distintos equipos y cátedras de universidades (La Plata, San Luis, Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Tucumán, etc),de la Asociación de Psiquiatras Argentinos, de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones, el Centro Descartes y otras instituciones analíticas amigas, no es en absoluto estar en un campo de semánticas compartidas. Ayuda en mucho para poner en cuestión también, el modo en que podemos hacer llegar a personas bastante ajenas a nuestra experiencia, cuáles son nuestros estados de estudio, conclusiones y también establecer cierta agenda de trabajo. En lo más próximo en el Módulo este año nos proponemos estudiar las diferencias en clave histórica, entre información y saber en torno a los programas de enseñanzas del psicoanálisis. -Como miembro implicado en la nueva organización de la APLP en: PRAGMA-Crítica-, PRAGMA-Clínica- y como asesor de ATENCIÓN DE URGENCIAS SUBJETIVAS (AUS) ¿Podrías comentarnos sus resonancias en el contexto actual del psicoanálisis en la ciudad? PRAGMA apunta a un contexto que está abierto a la novedad. Hay una clínica de la crítica en tanto los síntomas se apoyan en las fallas de cualquier discurso más o menos establecido, en un tiempo y lugar circunscriptos. Por mi parte me ha llevado a rastrear también los vestigios de lo que se ha dado en llamar, pensamiento alternativo en Argentina. Respuestas de algunos de nuestros invitados en lo que hace al ciclo Debates contemporáneos “Lacan y los discursos –psicoanálisis en sociedad”- esperan llegar animados por cierto espíritu polemista y diferencial, inclusive en sus ámbitos tanto intra como extra académicos. Curso anual, Seminario de Investigación Analítica (SIA), Módulos de investigación y Escritorios clínicos como parte del Programa de investigaciones Clínicas (PIC), han comenzado a recibir algunas preguntas de nuevos participantes, que resultan ilustrativas de los cambios de parte del estado de recepción del psicoanálisis. Hay así mismo una crítica clínica, en tanto las discusiones de casos, los temas que de ahí devienen. Luego de varios años de conversar con practicantes de la salud en hospitales públicos, en nuestras enseñanzas de la clínica, en la práctica del control, notamos que: hay cierta inercia doble o la pasión clasificatoria alimentada de nuevos regímenes legales o la idealización de la singularidad que no aceptaría ningún nombre común. Los efectos directos al momento de la soledad del consultorio, sobre practicantes del psicoanálisis son de desorientación, y desasosiego como mínimo. Donde a su vez se producen ciertas defensas del practicante, polaridades tales como: la inhibición o la infatuación, el dialecto de entendidos o el mutismo solapado, también ahí podemos leer sobre los efectos de distintas elecciones de enseñanzas y formación. Notamos así también que tampoco hace de conveniente recepción a las urgencias subjetivas, ya que para indeterminación es suficiente con la que el angustiado, la excedida y los desanimados traen sobre sí al llegar, por nombrar algunos señalamientos. No podríamos hablar de un retorno a la clínica diferencial, porque que yo sepa nadie la abandonó… sí que en esto hay un ámbito también para estudiar e investigar.


-¿Podrías comentarnos brevemente sobre la Red del Área Virtual Analítica (AVA), que lleva ya 2 años funcionando, como una antena que recibe y envía información y su implicancia para el psicoanálisis, su enseñanza y su relación con otros discursos? Para el lector habitual del Loro de AVA, esto se despliega en los casi veinte números publicados virtualmente, una red de presencias y libros reales. No todo es virtual en esta Red. La Red de múltiples corresponsalías y enseñanzas en varias ciudades del país y fuera de este, apoyada en eso que antes mencionaba, preferencias y transferencias; hablan a mi entender de una política muy activa, que no se corresponde con una masividad anónima sino con la circulación de nombres propios, consecuencias así también de los fragmentos de saber extraídos en los análisis. Lo que pone a prueba, abre una pregunta a futuro y deja en suspenso la respuesta sobre: ¿qué novedad construye la posición analizante en este tiempo, esa de la cual Lacan indicaba como conveniente a las enseñanzas del psicoanálisis? Así también la Red va conformando una herramienta útil para interesados e investigadores. En una época donde los editores de libros, también han entrado en cierta lógica de consumo, donde un volumen de cinco años parece un incunable por la dificultad para su adquisición y hallazgo, mantener un tipo de adquisición que no se corresponda ni con el suplemento cultural, ni con el best-seller analítico –que están desde ayer en las bibliotecas personales de los consumidores de lo último- rinde sus frutos, No solo el acceso al ejemplar raro, al autor mencionado en un detalle, sino también a las obras clásicas que no se editan por no caer en la moda de turno. Esta es otra faceta, en la cual la formación del gusto en un lector avezado en el múltiple interés del psicoanálisis, lejos está de la voracidad de un ignorante informado. Cuando digo interesados e investigadores, no separo quienes por momentos enseñan de otros que tomarían clases, hablo de lo que perdura en la formación. No un tema en boga que dura unos meses, para pasar a otro y a otro en términos de pertenencia. Sino cómo se articula el interés más cercano de alguien, inclusive a su síntoma, con algunas lecturas comunes. Invito con el staff, al lector de mañana a recorrer las múltiples secciones de números anteriores y los que vendrán; ya que si confía en que esas letras tienen algo del psicoanálisis, podría cada uno ser alcanzado por los rastros de cristales sonoros de la lengua. Germán A. Schwindt

Lecturas Las teorías de la religión primitiva: el truco evolucionista y valor del mito En el marco del Curso anual de este año dictado por Enrique Acuña, “Psicoanálisis y herejía científica –entre ciencia y religión–”, la referencia al libro del antropólogo inglés Edward Evans-Pritchard Las teorías de la religión primitiva (Editorial Siglo XXI) resulta ser un hallazgo válido a la hora de investigar por qué Lacan, hacia el año 1964, propone considerar al psicoanálisis como una “praxis” que bascula entre la ciencia y la religión. Partiendo de la serie siempre problemática “magia-religión-ciencia”, Evans-Pritchard realiza en ese mismo tiempo (1965) un exhaustivo análisis de las teorías existentes sobre las prácticas de las religiones primitivas, haciendo referencia no a las grandes religiones (cristianismo, judaísmo, islamismo) sino a las “religiones reveladas” de los pueblos llamados “primitivos”.


Conviene aclarar que Evans-Pritchard fue un antropólogo clave en el desarrollo de la Antropología Social de su país. Nacido en 1902, ejerció como profesor de Antropología Social en la prestigiosa Universidad de Oxford desde 1946 hasta 1970, y desde la arena académica sentó las bases de la antropología como ciencia social, cuestionando duramente la antropología como ciencia natural y argumentando su inscripción en las “ciencias humanas” por su cercanía con la Historia. También planteó que el principal problema con el que se enfrentan los antropólogos es la tarea de “traducción”, en el sentido de traducir la realidad ajena de los llamados “pueblos primitivos” sin caer en la trampa problemática del etnocentrismo. El libro que comentamos surgió de una serie de conferencias dictadas en la Universidad de Gales durante la primavera de 1962, dirigidas al público en general, donde el tono didáctico y coloquial de Evans-Pritchard nos introduce rápidamente en una división conceptual sobre el abordaje de la religión primitiva: por un lado, las teorías psicológicas (intelectualistas y emocionalistas) con representantes como Max Müller, Edward Tylor, James Frazer y el mismo Sigmund Freud, donde la religión al igual que la magia plasman un estado psicológico (emoción, temor, etc.) del cual se deduce su carácter de ilusión; por otro, las teorías sociológicas, cuyo principal exponente es el francés Emile Durkheim, donde la religión es concebida como un hecho social que pone en juego “un sistema unificado de creencias y prácticas referidas a cosas sagradas”. Si bien el autor considera que la división no siempre es justa y precisa (existen superposiciones), también es posible contraponerla con otra división: la de los creyentes y la de los agnósticos (los primeros, más rápidos en elaborar teorías biológicas, psicológicas o sociológicas para explicar la religión como una ilusión; los segundos, más propensos a elaborar teorías que expliquen la religión como un método de conceptualizar la realidad). Sin embargo, la crítica más contundente de Evans-Pritchard sobre el conjunto de las teorías es la inconsistencia de las fuentes: “es muy notable el hecho de que ninguno de los antropólogos cuyas teorías sobre la religión primitiva han sido más influyentes se haya acercado nunca a un pueblo primitivo”. Que las fuentes hayan sido los testimonios de exploradores, misioneros o comerciantes, deja en el plano de la sospecha lo que los trabajos de campo han subsanado científicamente a partir de la segunda mitad del siglo XX. Tal vez en este punto valga la pena introducir aquello que Freud supo discernir con su descubrimiento del inconsciente sobre la verdad de la fuente: la distinción que introduce, analizando la historia de la religión judía en el personaje de Moisés, entre la verdad material y la verdad histórico-vivencial (historisch), distinción que pone de manifiesto que la realidad psíquica determina la realidad empírica. Si me detengo en este problema señalado por el autor es porque precisamente cita a Freud entre los aquellos que desarrollan una teoría psicológica sobre la religión primitiva. Dice Evans-Pritchard: “Así, si Dios es como Freud pretende, una proyección de la imagen paterna idealizada y sublimada, entonces evidentemente hay que demostrar que las concepciones sobre las deidades varían según el distinto lugar que el padre ocupa en la familia en los diferentes tipos de sociedad”. Este argumento es para Evans el “truco evolucionista” que establece un progreso social: totemismo-politeísmo-monoteísmo-humanismo. Es cierto que el propio Freud nos dice en su texto “Moisés y el monoteísmo” que el totemismo es “la primera forma en que se manifiesta la religión dentro de la historia humana” y que la oposición entre el politeísmo egipcio y el monoteísmo judío responde a la distinción de “niveles espirituales”,


producto de la evolución cultural. Pero Evans-Pritchard no se detiene en la novedad que aporta el texto freudiano, que no es a mi entender el peso del evolucionismo darwiniano, sino el valor del “mito” que sirve a la construcción histórica de las religiones primitivas, donde la historia que importa no es tanto el “acontecer histórico” sino la “historia conjetural” (Historie) llena de lagunas, olvidos y retornos de lo reprimido. Si una de las fuentes freudianas de “Moisés y el monoteísmo”, el libro de Robertson Smith La religión de los semitas (1894), posee errores (como generalizar que los pueblos primitivos comían a sus tótems ceremonialmente como sacrificio y prueba de comunión religiosa a partir de un caso único, el de los aborígenes australianos), esto es la prueba para desacreditar según Evans-Pritchard la validez de la teoría. Pero Freud utiliza otras fuentes, como la de Ernest Sellin (especialista en el Antiguo Testamento) y su descubrimiento del asesinato de Moisés a partir del texto del profeta Oseas, que permiten dar cuenta, como dice Lacan en el Seminario 17, del mito edípico en el origen de la neurosis. A diferencia del planteo de Evans-Pritchard, Freud se remite a los testimonios escritos y da un valor privilegiado al análisis lingüístico de los nombres (Moisés como nombre remite tanto al “rescatado de las aguas” como al “hijo de”). Esto lo lleva a postular a la religión judía como la religión del Padre y a la religión cristiana como la religión del Hijo. Hacer de la religión una ilusión no introduce para Freud un engaño de traducción, sino más bien la constatación de que la religión es ante que todo “la neurosis de la humanidad”. Fátima Alemán

Novedades de Biblioteca, Librería y Archivo BIBLIOTECA FREUDIANA DE LA PLATA Publicaciones recibidas: -Libros: - Pritchard-Evans,E.E. Las teorías de la religión primitiva. Edit. Siglo XXI, 1991, Madrid. - Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos de estado. Freud y Lacan. Edit. Nueva Visión, 2011. - Miller, Jacques Alain. 1, 2, 3, 4. Cours du 14 novembre, 1984. - Miller, Jacques Alain. Orientation lacanienne III, 13. Annèe 2011. Première séance du Cours (19 janvier 2011). - Valera Alberto. Antología de amor y otros firmamentos. Poemas (Donación Ana Gutiérrez) - Fernández Berro, María Laura. Dardo Rocha. Vida de Dardo Rocha: su ciudad, su obra, el museo. Recopilación Histórica y Textos. Municipalidad de La Plata. (Donación de la autora) - Fernández Berro, María Laura. ¡Piu Avanti! Vida de Almafuerte: su obra literaria, social, el museo. La Comuna Ediciones. Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Plata. (Donación de la autora) Publicaciones recibidas durante el año 2013 Libros: Aberastury Arminda & Salas Eduardo J.: La paternidad. Ediciones Kargieman, Buenos .Airess., 1984, 2da edición. Acha, Omar. Freud y el problema de la historia. Editorial Prometeo, 2007.


Acha, Omar. Historia crítica de la historiografía Argentina. Vol.1: Las izquierdas en el siglo XX. Prometeo, 2009. Acuña, Enrique. Epifanía de los epitafios. Editorial, Letritas del changarrito. México 2013. (Donación del autor) Bajtín, Mijaíl. Estética de la creación verbal. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 2011. Boccalari, Paola. Luminiscencias. Libros de la Talita Dorada. City Bell, 2013. (Donación de Paola Boccalari). Carrillo, Ramón. Clasificación sanitaria de los enfermos mentales. Relaciones entre el código civil y sanitario. Buenos Aires. Casaccia, Gabriel. La babosa. 5ª Edición 2013. Criterio Ediciones, Asunción, Paraguay, Enero 2013. (Donación de Castro, Edgardo. Diccionario Foucault–Temas, conceptos y autores. Siglo XXI,Edit. Coloquio-Seminario sobre el Seminario X de J. Lacan. La angustia. Instituto Oscar Masotta. (Donación de Enrique Acuña) Corominas, Joan. Breve Diccionario Etimológico De La Lengua Castellana. Editorial Gredos. Cottet, Serge. 12 estudios freudianos. Serie Tyché. UNSAM. Edita, 2013. Dagfal, Alejandro. Entre París y Buenos Aires. Psicología, Psicoanálisis y Psiquiatría (1942-1966). Editorial Paidós. Descola, Philippe. La selva culta .Simbolismo y praxis en la ecología de los Achuar. Editorial Abya Yala, 1996. Descola, Philippe. Más allá de naturaleza y cultura. Editorial Amorrortu, 2013. Fenichel, Otto. Teoría psicoanalítica de las neurosis. Ediciones Aguilar, Buenos Aires, 2008. (Donación de EnriqueAcuña) Foucault, Michel. La arqueología del saber. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 2011. Foutel, Eduardo Juan. Cartas de amor y otros cuentos. Editorial Puerto Libro. Buenos Aires, 2009. (Donación de Biblioteca López Merino). Freud, Sigmund - Zweig, Arnold. Correspondencia 1927-1939. Editorial Gedisa, Barcelona, 1979. Fundación del campo freudiano. Histeria y obsesión. Editorial Manantial, Buenos Aires, 1986. (Donación de Enrique Acuña) Ginzburg, Carlo. Mitos, emblemas, indicios -morfologia e historia-. Ed. Prometeo, Buenos Aires, 2013. Girbal, Carlos Alberto. Consideraciones sobre la incesante carrera de postas. La vida continúa superando avatares y problemas. Editorial Dunken. Buenos Aires, 2011. (Donación de Biblioteca López Merino). Hobsbawm, Eric. Historia del Siglo XX. Editorial Crítica. Hofstadter, Douglas. Gödel, Escher, Bach. Tusquets Editores.Imprenta del Ministerio de Salud Pública de la Nación 1950. Klein, Naomí. No Logo. El poder de las marcas. Paidós 2012. (Donación Ana Gutiérrez) Koselleck, Reinhart. Sentido y repetición. Editorial, Hydra. Buenos Aires 2013. Latour, Bruno. Nunca fuimos modernos. Ensayos de antropología simétrica. Siglo veintiuno editores, 2012. Laurent, Eric. La batalla del autismo - De la clínica a la política. Navarín/ Le champ Freudien. Grama Ediciones. Levi Yeyati, Elena (compiladora): La casuística de Lacan. Editorial Grama, 2013. Lévi-Strauss, Claude. De la miel a las cenizas. Ediciones Fondo de cultura económica, México, 1972. Lévi-Strauss, Claude. Lo crudo y lo cocido. Ediciones Fondo de cultura económica, México, 1968. Miller, Jacques Alain. El lugar y el lazo. Los cursos psicoanalíticos de Jacques-Alain Miller. Editorial Paidós, Buenos Aires, 2013. Miller, Jacques Alain. Piezas sueltas. Los cursos psicoanalíticos de Jacques Alain Miller. Paidós, 2013. Miller, Jacques-Alain. El ultimísimo Lacan. Los cursos psicoanalíticos de Jacques-Alain Miller. Editorial Paidós, Buenos Aires, 2013. Miller, Jacques-Alain. La fuga del sentido. Editorial Paidós. Moliner, María. Diccionario de uso del español. Editorial Gredos, S.A. Madrid 1998. Pizarnik, Alejandra, Ostrov, León: Cartas. Editorial Eduvim- Editorial Universitaria Villa María, Octu-bre 2012. Reca, Telma. Psicoterapia de la infancia.Ediciones Nueva Visión-1976. Colección de psicología contemporánea. Sartre Jean-Paul. El ser y la nada. Biblioteca de Obras Maestras del pensamiento. Editorial Losada, Buenos Aires, 2011. Seminario Clínico 2009: Las psicosis. Clase Inaugural: Psicosis actuales. Disertante: Emilio Vaschetto. Entre Ríos, Abril 2009. (Donación de Enrique Acuña) Sullivan, Henry. Los Beatles y Lacan-Un réquiem para la Edad Moderna. Editorial Galerna, 2013. Székely Bela: Del niño al hombre. Editorial Claridad, 1940. Valera, Alberto. Betty al mañanas. La Plata, 2013. (Donación de Biblioteca López Merino).


Venturini, Aurora. Los rieles. Editorial Mondadori. Vicens, Antoni. Lenta, precipitadamente-Una experiencia psicoanalítica-. Serie Tyché. Editorial, UNSAM. (Donación de Marcelo Ale). White, Hayden. Ficción histórica, historia ficcional y realidad histórica. Prometeo Libros, Buenos Aires, 2010. (Donación de Gabriela Terre)

Recordamos a los miembros del Área Virtual Analítica (AVA), teléfono de contacto y e-mail para pedidos virtuales de textos. TE: (0221) 421 – 4533/ e-mail bflp@lpsat.com LIBRERÍA 

Libros

Enrique V. Acuña: Resonancia y Silencio. Psicoanálisis y otras poéticas. Editorial de la Universidad de La Plata 2009. Marcelo Ale: Pasión y encanto en la experiencia analítica. El ruiseñor del Plata, Ediciones de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata 2010. Marcelo Ale: La clínica analítica y las referencias. Editorial de la campana. Germán García: En torno de las identificaciones. Claves para la clínica. Serie INTERVENCIONES 02 Otium Ediciones 2009. Germán García: Variaciones sobre psicosis. Otium Ediciones. 2011 Germán García: La fortuna. Ediciones de La Flor 2004. Ricardo Ezequiel Gandolfo: Ensayos Analíticos. Descartes 2000. Viviana Fruchtnicht: El psicoanálisis, la modernidad, la posmodernidad éticas de lo ideal, ética de lo real. Ediciones Grama 2004. Emma Barrandéguy: Mastronardi-Gombrowicz. Una amistad singular. Ediciones Grama 2004. César Mazza: La lectura y sus dobles. Ediciones El espejo 2005 Primer Coloquio-Seminario de la Orientación Lacaniana en la Ciudad de La Plata. La experiencia analítica: entradas y salidas. Escriben: Enrique Acuña, José Matusevich, Eduardo Suárez, Mauricio Tarrab, Adriana Testa, Fátima Alemán, Gisélle Ringuelet, Cecilia Fasano, Jorge Santopolo, y otros.

Revistas

Anamorfosis. Perspectivas en psicoanálisis Nº1 (1993), Nº2 (1994), Nº3 (1995), Nº4 (1996), Nº5 (1997). Publicación de Perspectiva Lacaniana, Biblioteca e Investigación- La Plata. Perspectivas. La situación del psicoanálisis. Nº21 (1997), Nº22 (1998), Nº23 (1999). Publicación de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata. Conceptual. Estudios de psicoanálisis Nº1 (2000), Nº2 (2001), Nº3 (2002), Nº4 (2003), Nº5 (2004), Nº6 (2005), Nº7 (2006), Nº8 (2007), Nº9 (2008), Nº10 (2009), Nº11 (2010), Nº12 (2011), Nº13 (2012). El ruiseñor del Plata. Ediciones de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata. Descartes. El valor del Psicoanálisis. Nº19/20. Anáfora Editora 2006. Descartes Nº21. AÑO XVII. Otium Ediciones, julio 2011. Descartes Nº 22/23. Año XVIII, Otium ediciones, octubre 2012. Fri(x)iones. Entre el psicoanálisis y la cultura. Año 1.Nº 2/ Primavera 2012. El puente. Conexiones del psicoanálisis. Publicación de la A.C.I.D. Corrientes-Chaco del Instituto Oscar Masotta. Edición Nº2 Noviembre 2012 Estudos Lacanianos. Do Traço ao contingente. Vol III, n.5 Janeiro-junho, 2010. Publicaçao do Programa de Pós-graduaçao em Psicologia e do Laboratório de Psicanálise da Universidade Federal de Minas Gerais. Edit. Scriptum.


Audiovisual

La sombra del jaguar –Kuray´a chiví- Documental. Guión y dirección: Enrique Acuña. La Bruma -Tatachiná- Documental. Guión y dirección: Enrique Acuña.

ARCHIVO BÉLA SZÈKELY La cuestión judía En la clase del miércoles 5 de marzo, en su Curso Anual de este año Psicoanálisis y herejía científica -entre ciencia y religión-, Enrique Acuña profundizó el entrecruzamiento entre política y religión a partir de Freud y Moisés y la religión monoteísta. Ahí donde mas allá de cualquier construcción material de existencia, un relato eficaz -verdad histórica-, funda un modo de ser: “ser judío”, por ejemplo. Un nombre, Moisés, que transforma la historia del mundo: De los nombres…al Nombre de Dios – pasaje del politeísmo al monoteísmo-, instalando en paralelismo el hecho religioso y el político. El uno solo que se impone e híper-dignifica, humanizándose previamente, garantiza el pasaje citado, para arribar a un Moisés que condensa el goce y el racismo y se convierte por ello en el nombre de lo que no se puede nombrar. Así el judío se erige en el paradigma de la diferencia absoluta. Lacan en su enseñanza avanza en lo constitutivo de la segregación y señala lo determinante que es para los psicoanalistas cuestionarnos la religión de los judíos (1). Siguiendo esta idea

en el texto de Béla Székely, El

antisemitismo. Su historia, sociología, psicología (2), se pueden seguir estas líneas de investigación. El término antisemitismo surgió en 1878 como expresión del movimiento antisemita para designar la forma ideológica nueva del odio a los judíos, basada en la teoría de la inferioridad y superioridad de las razas. Sin embargo el deslizamiento sobrellevado por el término respecto de lo religioso, deja de señalar con exclusividad el odio a los judíos –que para Székely se inscribe en ser el pueblo elegido por Dios, la circuncisión como marca de ese encuentroalianza, etc.- para expresar algo en lo político: la segregación. Esa que para Székely, siguiendo a Freud, depende del Unheimlichkeit, “lo temible por extraño” y que culmina en su traducción directa a los campos de concentración, como única maquinaria capaz de hacer con el goce mortífero encarnado en “lo temible por inexplicable”. Ese cuerpo extraño, desclasado, inclasificable, expone ese real segregado por todo discurso y Béla Szekely se muestra como ejemplar de la excepción que agujerea la totalidad ideal. Daniela Ward (1) En “Bèla Székely: la excepción judía y el psicoanálisis” de Resonancia y silencio. Psicoanálisis y otras poéticas. Ed. Edulp (2009) Enrique Acuña sigue esta dirección. (2) Székely, Bèla: El antisemitismo. Su historia, sociología, psicología. Ed. Claridad. Buenos Aires (1940). Traducción del Húngaro Olivier Branchfeld.


Bla bla bla… Red AVA: La Plata Entre ciencia y religión *

Con este epígrafe, que retoma las puntaciones hechas por Jacques-Alain Miller en su establecimiento del Seminario 11 -1964-, Enrique Acuña nos adelanta sobre lo que será el plan de obra, por así decir, de su Curso Anual de este año: “Psicoanálisis y herejía científica -entre ciencia y religión-”. El surco abierto por el descubrimiento freudiano, se inscribe precisamente en el campo de una tensión entre ciencia y religión, dos términos entre los que Jacques Lacan se propuso sostener la pregunta acerca de ¿qué es el psicoanálisis? (1)

Un “entre” que indica una situación o estado entre dos cosas, que obliga a la consideración por separado de los términos comprometidos, ciencia, religión; a la vez que exige identificar los lugares donde ambos campos se interceptan, para interrogar allí el lugar del psicoanálisis. Con ese plan Acuña comienza por diferenciar el contexto científico en el que se produce el descubrimiento freudiano, del contexto en el que Lacan como heredero del descubrimiento, toma a su cargo los efectos y emprende una política de re-significación bajo el lema del “retorno a Freud”. Validación del descubrimiento, transacción con la época, buscar los modos de volver decible el descubrimiento, fueron problemas que se le plantearon a Freud, quién se mantuvo en el horizonte científico. Mientras que para Lacan, la promoción de un cambio en las referencias científicas del psicoanálisis que desplaza el paradigma de las ciencias naturales hacia las ciencias del lenguaje, habilita la cuestión que interroga: ¿qué ciencia conviene al psicoanálisis?, una vez impugnada las humanidades con el descubrimiento de Freud y suficientemente esclarecidas las epistemologías -Koyré, Bachelard- del estado conjetural de la ciencia. Expresión que Lacan recupera para el psicoanálisis en el escrito “La ciencia y la verdad” (2)-1965-.

En cuanto a la religión Freud se confiesa “un judío infiel” (3), lo cual no le impide diferenciar la práctica ritual obsesiva, de la experiencia religiosa y ambas de la religión en cuanto institución que involucra unas creencias y unas prácticas compartidas por una comunidad. El universal del sentido aportado por esta última, contrasta con el sentido inconsciente que Freud les imputa a las otras dos. Acentuar este cortocircuito en el sentido, precisa Enrique Acuña, es lo que permite a Freud hacer entrar la hipótesis del inconsciente, para elucidar el fenómeno religioso. Pero allí donde Freud deniega toda inclinación personal por el sentimiento religioso, Lacan declara en clave irónica: “Yo provengo de los curas”(4); esto no presupone una adscripción religiosa en sentido estricto, sino la clase de sutileza, que consigue dar su verdadero lugar al mito que Freud le propone al hombre moderno para quién “Dios está muerto”(5), porque, y ese es el quid de lo que Freud articula, el hombre moderno al creer saberlo se imagina libre de aquel, por muerto. Pero “creer no es saber”, enfatiza Acuña, siguiendo el hilo de una referencia a Hegel (6), que estima lectura necesaria con la que Lacan articula el mito freudiano y su “centro de gravedad nietzscheano” (7). El saber inconsciente como diferente de la creencia consciente en tanto realidad, que Freud extrajera del sueño en el que el soñante declara


respecto de su padre: “Él no sabía que estaba muerto” (8), enseña que el saber podrá advenir como resultado de una experiencia que pasó primero por la creencia; creencia que se enlaza a la hipótesis del inconsciente en Freud y toma la forma de la creencia en el síntoma en Lacan.

Así, a contrapelo de la posición científica fijada por un Descartes, en la que es preciso evacuar toda creencia previa para abrir paso a la demostración y a la verificación como operaciones propias de la ciencia, cuyo movimiento desmitificador la puso en conflicto con la religión (9), el psicoanálisis se plantea paradojalmente como “guía de un proceso de creencia” (10), necesario para la obtención un saber. Pedirle a alguien que hable al azar de lo que se le ocurra creyendo que allí, en lo que dice, advendrá un saber aún no sabido es, como afirma Jacques-Alain Miller, “el espíritu científico reducido a la pura creencia”. Vemos dónde el psicoanálisis dibuja su propia herejía, por así decir, no la herejía de “hacer un Dios contra otro Dios de una creencia oficial” (11), es cierto que Lacan sostuvo que Dios es inconsciente, sino la hairesis de hacer existir ese campo que no es ciencia entre las ciencias, ni religión entre las religiones. Gabriela Rodríguez * Escrito a partir de la primera clase del curso: “Psicoanálisis y herejía científica -entre ciencia y religión-” Miércoles 19 de febrero de 2014, Sede de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata. Notas (1)Jacques Lacan: Seminario 11, Los cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálisis. Paidós, Página 15. (2)Jacques Lacan: Escritos 2. “La ciencia y la verdad”. Siglo XXI editores, Página 841. (3)Sigmund Freud: “Una vivencia religiosa”. Obras Completas, tomo XXI. Amorrortu editores, Página 168. (4)Jacques Lacan: El triunfo de la religión. Presentación de Jacques-Alain Miller. Paidós, Contratapa. (5)Jacques Lacan: El triunfo de la religión. Paidós, Página 37. (6)Georg Wilhelm Friedrich Hegel: Creer y saber. Editorial Norma. (7)Jacques Lacan: Seminario 17, El reverso del Psicoanálisis. Paidós, Página 126. (8)Sigmund Freud: La interpretación de los sueños”. Obras Completas, tomo V. Amorrortu editores, Página 430. (9)Jaques-Alain Miller: “El Psicoanálisis, su lugar entre las ciencias”. http://psicoanalisisyciencia.wordpress.com/documentos/el-psicoanalisis-sulugar-entre-las-ciencias/ (10)Enrique Acuña: “Psicoanálisis y herejía científica -entre ciencia y religión-”. Extraído del desgrabado de la primera clase, miércoles 19 de febrero de 2014. (11)Ídem.

Red AVA: La Plata Curso de verano 2014 -El inconsciente freudiano y el nuestroEl día 12 de febrero iniciamos las actividades del año en la nueva sede de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata con la primera clase del curso de verano El inconsciente freudiano y el nuestro. La misma fue dictada por Marcelo Ale, quien partió del título del curso para plantear una serie de preguntas que se desarrollarán a lo largo de las clases en torno al inconsciente en Freud y en Lacan. Se remitió a dos textos, El inconsciente antes de Freud de Lancelot Law Whyte y El inconsciente de Yvon Brés, para subrayar las concepciones previas a Freud sobre el inconsciente, en las que se trata de lo inconsciente más bien como una cualidad, un atributo o un predicado. La originalidad freudiana está en la conceptualización de un sistema, un


aparato que funciona con determinadas leyes y produce como efecto las formaciones del inconsciente; de modo que, señaló el docente, el curso tendrá como perspectiva retomar el programa de Oscar Masotta sobre la lectura de Freud, partiendo de La interpretación de los sueños, La psicopatología de la vida cotidiana y El chiste y su relación con lo inconsciente, que nos permitirán abordar la novedad freudiana y las posteriores teorizaciones tanto en Freud como en Lacan. A continuación se introdujo el título de la primera clase, “Los sueños: el inconsciente retórico”, a partir del cual Marcelo Ale realizó un recorrido por los textos freudianos, deteniéndose en el apartado “Sobre el sueño” de La interpretación de los sueños y en las 7º y 11º Conferencias de Introducción al psicoanálisis, “Contenido manifiesto del sueño y pensamientos oníricos latentes” y “El trabajo del sueño”. Se refirió en particular al trabajo del sueño como a ese mecanismo que Freud aísla, en el que se trata de partir del contenido manifiesto o relato del sueño, y pedir asociaciones al soñante, lo cual conducirá al contenido latente, es decir a las representaciones que darán sentido a ese relato que se presenta como disparatado. La comparación entre contenido manifiesto y contenido latente es lo que le permitirá a Freud deducir los mecanismos que operaron en el trabajo del sueño. Esos mecanismos, principalmente la condensación y el desplazamiento, son los que harán posible lo que Freud llamará una traducción, transferencia a otra escritura o a otra lengua. En este punto articuló las teorizaciones freudianas con el escrito de Lacan “Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis”, en el que presenta al sueño como lo que tiene la estructura de una frase, de un rébus o una escritura, y señala que lo importante que Freud nos dice está “en la elaboración del sueño, es decir en su retórica”. De modo que el inconsciente que trabaja en los sueños puede ser llamado un inconsciente retórico en tanto las figuras de la retórica son figuras de palabras que constituyen modos de hablar y hacen posible los cambios de sentido de un discurso. (1) Luego del desarrollo de estas consideraciones, Marcelo Ale retomó la clase del curso anual de Enrique Acuña del 2 de julio de 2010(2), en la cual se detuvo a comentar el escrito “Situación del psicoanálisis y formación del psicoanalista en 1956”, y que nos permite desplazar la idea de que se trata solo de un inconsciente escritor de textos y elaborador de sentido sin resto. Aquí se trata de la palabra no solo en su función retórica o de sentido, sino también en su función de agujerear el campo del lenguaje, introduciendo un estilo. Encontramos un desplazamiento de la versión del inconsciente estructurado como un lenguaje a la idea de un inconsciente como una red de significantes entre los cuales hay agujeros en los que se apoyará para su concepción del objeto. (3) El inconsciente incluye un vacío, lo que en Freud puede situarse como el ombligo del sueño. La clase concluyó entonces tomando al inconsciente en su dimensión de retórica y de estilo, de enunciado y de enunciación, de cómo se dice y de quién dice, de efectos de significación y detención de la significación, articulándose estas dos versiones con las diferentes versiones de la interpretación en la experiencia analítica. Inés García Urcola Notas (1)En esta dirección se tomó el texto de Pierre Guiraud La semántica, en especial el capítulo “La retórica, un inventario descriptivo” (2)Curso anual dictado por Enrique Acuña en la APLP en 2010: “Psicoanálisis: una política antifilosófica del deseo” (3)En este punto M. Ale hizo referencia al Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, en particular los capítulos “El inconsciente freudiano y el nuestro” y “De la red de significantes”.


Red AVA: Posadas Apertura del ciclo 2014 de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones

Los días 7 y 8 de marzo, a modo de apertura del ciclo 2014 de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones, se llevaron a cabo dos actividades; contamos con la presencia de Enrique Acuña asesor de la Asociación- quien en su apuesta siempre renovada, dictó en esta oportunidad una conferencia primero y una intervención después, en torno a dos casos clínicos.

La conferencia se tituló: “El gozar de las diferencias -el psicoanálisis ante la segregación social: ciencia y religión-”, se llevó a cabo en la Biblioteca Popular de la ciudad y contó con la presencia de un auditorio variado, respecto de sus intereses, formación e inquietudes.

Tras preguntarse por el modo en el que usamos el lenguaje, diferenció tres modos de nominación: religión, ciencia, psicoanálisis. Como tres modos diferentes de hacer con lo real. Interesaba, según Acuña, aquello que ciencia y religión dejaban por fuera, como resto o efecto de sus operaciones. Para ello se refirió a Sigmund Freud en su texto Moisés y la religión monoteísta, a Michel Foucault en Nacimiento de la biopolítica, a Jacques Lacan en El triunfo de la religión, entre otros. Así la religión mediante el ritual del Bautismo, inscribe a alguien en un linaje cristiano. La ciencia tratará de captar lo real mediante una fórmula, y el psicoanálisis apela a una nominación que, tras una experiencia singular, no es sin los efectos de la creación.

Interesa también, la segregación de sentido y el modo en que hay la producción de identidad -grupos reunidos en torno a un nombre común, que segrega a aquel que no posee aquellos rasgos-.

Al psicoanálisis, sin dejar de lado lo social, le interesa más bien, el relato de cada uno. Lo que en términos de Freud es la religión privada de cada uno, en tanto ceremonial que puede sacar a alguien de la angustia.

Entonces ante la paradoja de la segregación, al psicoanálisis le interesará escuchar la intimidad extraña de alguien, lo íntimo que es extraño. Aquello que en términos de Freud será lo ominoso, y en los de Lacan será la extimidad. Así se plantea una especie de racismo, pero que cada uno tiene con su fantasma, rechazo al nombre de goce de cada uno, ubicándose en ese lugar el síntoma como sustituto.

Las Jornadas prosiguieron el día sábado en la Alianza Francesa de la ciudad. Bajo el título que convocaba: “El inconsciente y la angustia -urgencias subjetivas-”, en esta oportunidad la actividad tuvo como eje la presentación de dos casos clínicos, Carlos Wall y Lorena Danieluk plantearon, cada uno a su vez, ese detalle que hace a la clínica; con


las

intervenciones

de

Enrique

Acuña

se

problematizó y puso en tensión en cada uno de los casos aquello que pertenece al campo del Otro -ideales, valores, normas- con la norma de cada uno, como aquello que puede dividir a un sujeto y a la vez impulsarlo en la búsqueda de algo nuevo.

La presencia también de otras asociaciones, La Asociación Centro de Investigación y Docencia de

Corrientes-Chaco

(ACID),

la

Asociación

Psicoanalítica Paraguaya Arandú (APPA), con el asesoramiento de Enrique Acuña, hicieron de este fin de semana de trabajo una ocasión propicia para conversar sobre la política que conviene al psicoanálisis en la región, así mismo una apuesta a la red que se trata de tejer. Lorena Danieluk

Entrevista a Enrique Acuña en NOMBRES -del psicoanálisis en movimiento- (*) “Podemos elegir, aun; la carta que hay que hacer jugar” Invitado por la Asociación de Psicoanálisis de Misiones (A.P.M.), los días 7 y 8 de marzo visitará la ciudad de Posadas Enrique Acuña, psicoanalista miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (A.M.P.), Director de Enseñanzas de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata (A.P.L.P.) e Interlocutor de la Delegación Posadas del Instituto Oscar Masotta (I.O.M.2). En esta conversación que aceptó tener con Nombres- del psicoanálisis en movimiento-, se refiere a los temas sobre los que hablará en sus intervenciones en la ciudad pero también a la actualidad y vigencia del psicoanálisis, los debates en los que interviene con otros disciplinas y los debates internos al propio psicoanálisis. NOMBRES- Ud. tituló a su conferencia día viernes 7 aquí en Posadas El gozar de las diferencias-el psicoanálisis ante la segregación social: ciencia y religión. Asimismo, es el tema de su curso este año en la Asociación de Psicoanálisis de La Plata Psicoanálisis y herejía científica-entre ciencia y religión- ¿Es el psicoanálisis una herejía con respecto a la ciencia y religiones actuales? No, definitivamente el psicoanálisis no se plantea en las antípodas de la ciencia ni de la religión. En tanto método de la palabra y que aloja a la angustia de cada uno, hace decir algo a esa cosa que es el Inconsciente, hace decir algo nuevo. El analista toma los restos que dejan la ciencia y la técnica como vacío del sentido, que se muestra como aburrimiento. Por otro lado recoge los efectos de la religión que tiende a dar demasiado sentido tanto al milagro como al más allá. Eso provoca angustia por su exigencia moral. Es decir que el psicoanálisis actúa “a partir de” la ciencia y


“con” la religión, no va contra ellas porque ellas ya causan su propio malestar. Más bien se hace siervo y se sirve de sus métodos, para reinventar el que conviene a cada sujeto con su deseo, que no siempre tiende a un Ideal universal. NOMBRES-Las legislaciones y clasificaciones actuales, en el campo de la salud mental, proponen un sujeto afectado por hechos exteriores a él dando lugar a tratamientos que hacen a la relación de alguien con lo social como causa de padecimiento. ¿Qué quiere decir urgencia subjetiva cuando ya no se trata de la causa supuesta en lo social sino de una causa inconsciente? La causa social se trata en el terreno de la acción política. En un análisis se complementa eso mismo con el hecho social de la palabra entre dos, que hablan de un tercero, la causa. Pero como usted lo dice bien, la causa exterior obtura y cierra la posibilidad de pensar lo subjetivo. Una urgencia es algo que no puede esperar, pero hay que darse el tiempo de comprender lo que ocurre, así que creemos que hay que restaurar el tempo de cada sujeto en un espacio apropiado a los juegos del lenguaje y los silencios que en él están operando como causa de un sufrimiento. Ahí captamos un afecto que dura como es la angustia. Clasificar y medicar la angustia puede ser un acto de burocracia sanitaria, pero inscribir esa ruptura con la vida cotidiana de alguien, permitiendo el sentido de lo inconsciente, requiere escuchar atentamente otra cosa-causa. Ahí es llamado el analista y no el psicofármaco que cierra las bocas… NOMBRES-Leímos hace algunas semanas una entrevista para la agencia TELAM cultura (“Una historia del psicoanálisis en La Plata”, 28 de enero de 2014). Allí Ud. se refiere al psicoanálisis como un síntoma en la cultura en tanto discurso que cuestiona la verdad estipulada, haciendo aparecer del vacío algo inédito. ¿Cómo hace el psicoanálisis para mantener viva esa potencia a la que Ud. se refiere? Sabemos que también puede ser un producto para el consumo que se ofrece entre otras psicoterapias, como si un tratamiento diera igual que otro… -Muchos quisieran decretar el fin del psicoanálisis en nombre de la ciencia, pero ahí aparece una sin-razón científica: eso llama a nuevos brujos como santos mundanos, oradores del bla, bla, bla, como en las psicoterapias derivadas del cognitivismo y el conductismo. En la cultura actual hay una epidemia de nombres y cosas para ser usadas y consumidas de manera efímera: es el reino de “lo liquido”. Pero los sujetos del inconsciente no se equivocan y van a golpear la puerta adecuada cuando quieren ser escuchados en su verdad, o desean saber algo de su existencia. La potencia del análisis es correlativa a la potencia del logos- el lenguaje creación.- mientras haya seres hablantes, habrá un Otro que tenga el poder discrecional del oyente, no del mandamás del poder. El discurso del Amo se disfraza de democracias y derechos, pero el sujeto dividido insiste en decir lo que se le ocurre: Freud llamó a eso “asociación libre”, una nueva manera de estar ligado a la historia vivida.NOMBRES-En conexión con la pregunta anterior, esa potencia discursiva pone en juego el problema de la formación de los analistas y la autoridad analítica. Cada vez hay más ofertas de información de psicoanálisis en los posgrados universitarios pero para darle curriculum en la evaluación de carrera. El analista como efecto de un análisis produce desplazamientos políticos en el propio psicoanálisis. ¿Qué es la experiencia del inconsciente? -Experiencia quiere decir lo contrario a experimento científico. Es apelar a que cada recorrido de un análisis sea una formación del inconsciente -síntoma. Sueños, lapsus. Cosas que otros desechan nosotros usamos para saber algo nuevo. Entonces, la universidad no forma analistas porque no analiza a sus alumnos, ello deben ir a otro lado a saber de su deseo. Ahí está el desplazamiento político, como modo de tratar lo epistémico. Hay algo que no es información cibernética, ni programas de estudios sino la investigación sobre el goce –lo rechazado por cada uno.


NOMBRES- Volviendo al inicio. Si la angustia es, como afirma el psicoanálisis, un afecto irremediable, ¿hay una manera particular de vivirla que sea propia de esta época, lo que no funciona en este siglo XXI? ¿Qué diferencia al psicoanálisis de la ciencia y la religión? Para algunos es equiparable a una confesión (religiosa) y carece de rigor (científico). -El mundo sería muy aburrido sin que nos toque la angustia, pero eso no quiere decir que sea algo divertido sufrir…de modo que hay que des-angustiar pero manteniendo la pregunta por la causa de ese malestar. Foucault creía que el psicoanálisis era un dispositivo confesional similar al cristiano – con culpa y castigo-, porque no creía que el inconsciente cambia la posición de cada penitente. Creía más bien en la historia con información arqueológica. Einstein era un físico que terminó siendo humanista por los efectos desastrosos de la guerra donde se usaban sus fórmulas. En fin, hay variedad y verdad, pero lo cierto es que las creencias que entran en crisis, buscan otras creencias, y los rituales de nuestras vidas cotidianas se agotan. El asunto es saber si podemos mantener el deseo de saber algo nuevo que nos atañe al punto de elegir –la elección no voluntaria ni deliberada, sino la de aceptar que somos un juego de naipes, donde el azar nos determina pero podemos elegir, aun; la carta que hay que hacer jugar en la rueda de cada uno.

(*) Entrevista a Enrique Acuña, realizada por Christian Gómez para el boletín Nombres –del psicoanálisis en movimiento- nº 28. Link: http://issuu.com/a.p.m/docs/nombres_-_n___28_-_marzo_2014/1?e=3292071/7071868

Aurora Venturini y los rieles de una ficción vivida. Este documental sobre Venturini, autora compleja y difícil de atrapar, no alcanza a reflejar su byografía, falla, se acerca al testimonio, pero, quien mejor puede captar el estilo del personaje es la propia Aurora en su libro Los Rieles, quien volviéndose ficción capta la verdad en juego en esa ida y vuelta al infierno. En palabras de María Fernández Berro, su amiga y colaboradora: "La experiencia estética, ese contacto con lo bello y con lo inefable, funciona y se contrapone a la locura, la decrepitud, lo real". En esta oportunidad, de acercamiento al documental, Beatriz Portinari un documental sobre Aurora Venturini, de los realizadores Fernando Krapp y Agustina Massa, los invitamos a leer el artículo "No estoy muerta": Aurora Venturini" de la escritora María Laura Fernández Berro publicado en la revista Conceptual N° 14.

Link: http://vimeo.com/63414591


“No estoy muerta”: Aurora Venturini Los rieles (*) Por María Laura Fernández Berro La novelística se me impone y me obliga a escribir. A veces, hay párrafos que no he pensado. Indudablemente, habrán estado en mi subconciente, o rondarán misterios. Aurora Venturini

Fui testigo de la resurrección de Aurora Como en racconto, soy testigo de su vida cada vez más joven, más fuerte, más productiva. No es sólo admiración, apreciado/a lector/a, es simplemente la verdad. Ella vive porque decidió no morirse. Y si algo aprendí en todos estos años a su lado, es que la mente es más poderosa que todos los misiles y la guerra misma. Estábamos en Terapia Intensiva, digo estábamos porque así de mal y muertos nos sentíamos de verla prisionera de un montón de gente casi muerta y ella diciendo: “Mirá, miren, esto es terrible. Ya se va a morir ésa...” Ella no se iba a morir. Aún no lo sabía. Tampoco sabía que tendría que pasar cuatro meses internada, viendo, padeciendo imágenes a las que sabiamente no quiere volver, pero de las que soy testigo: jóvenes postrados, gente adulta en silla de ruedas, reptando, gritando cosas que yo tampoco quiero repetir ni recordar, porque esa realidad parecía un campo de concentración, la peor de las cárceles, el infierno. Fui todas las veces que pude y la vi reponerse poco a poco. Su médico de cabecera llegó a decir: “Es marciana. No entiendo cómo está viva”. Nadie creía que sobreviviría a semejante complicación post operatoria, pero ella hizo de su obstrucción gravísima un túnel, de su parálisis un par de rieles y partió de allí enfurecida con la muerte, con el infierno mismo. Cuando volvió a su casa, me citó, como todos los sábados y me dijo: “te voy a dictar mi novela Los rieles. En ella cuento el combate entre el bien el mal, entre la locura y la razón, entre las alucinaciones y la realidad, entre la vida y la muerte. Así que copiá bien, nena. Voy a describir el infierno de Santa Catalina de Siena. No el del Dante. El de Santa Catalina”. Copié. Copié sin hablar, sin sugerir, sin llorar. Copié observando el sufrimiento de una mujer que sola pudo con todo: hasta con un intento de asesinato a su persona (esto no es alucinación) cuando alguien creyó que ya estaba prácticamente muerta. Imponen que mi relato es ardid de escritora para llamar la atención. ¡Ojalá!... Por meses, me negué a ingerir la pastilla-adormidera, llamémosla así, por temor a que fuera pasaporte al averno ya comprobado... Somáticamente, voy recuperando mis facultades mutiladas por intervenciones quirúrgicas y envenenamiento. Pudo y puede todo. “¡No vas a venir enferma! ¿Tenés tos?”, me pregunta. Si estoy resfriada no me deja ir a su casa. Sólo en esas ocasiones suspendemos. Pienso en ella y en lo que significa para mí como lección, aprendizaje, muchas* veces al día. La admiro, sí. ¿Cómo no admirar una mujer que volvió de la muerte para seguir escribiendo? Si como dice Viktor Frankl todos y todas tenemos una misión en la vida, la de ella es la de escribir. Recuerdo que una mañana yo estaba en casa, ocupándome de tareas cotidianas, me llamó, me comentó lo enojada que estaba por cuestiones políticas (admiro su capacidad para analizar al ser humano en sus zonas oscuras) y al despedirse me dijo: “Seguí escribiendo, nena”. Ella creyó que yo estaba escribiendo. Y no. Yo estaba organizando el almuerzo de mi hija... Entonces copié esa frase: “Seguí escribiendo, Laura”. Y así lo hago, entre horas, por la noche, en mi trabajo, mientras camino, mientras remo, siempre en mi cabeza, después con las manos. Ella vive porque escribe. Aurora Venturini vive porque tiene muchas historias por contar. Muchas. Todas ciertas, según me dice. Yo copio. Copio hasta que desfallezco. Ella lo advierte, entonces propone: “Tomamos un té”. Mientras merendamos, me cuenta chistes. Es una mujer amena, alegre, picara y lúcida. Muy lúcida. Sus ojos oscuros ven hasta donde nadie sabe. Jamás le he temido. No temo los ojos oscuros que miran mi interior. Soy su amiga. No existen secretos entre amigas. En su recuperación psicofísica, la vi esforzarse, levantar pesas, caminar hasta decir “basta” y seguir, de la mano de Mario, su eficiente y querido fisioterapeuta. La veo, no la vi, la veo cada sábado con su pelo tupido, rojizo, impecable. Sus pañuelos de seda, su pulsera de plata, sus zapatillas de marca y sus zapatos de cabritilla. Aurora mide 1,74 y pesa 50 kilos. Está orgullosa de su peso de mujer-modelo. Me cuenta que es genético. También su pelo sin canas. De su abuela sanjuanina, de apellido Albarracín, hereda esos genes. Mientras escribo, la observo de reojo, absolutamente concentrada en su tarea de dictar, corregir, cambiar lo escrito, volver a


empezar. No se cansa. Sigue, sigue hasta que la luz le quema los ojos, entonces me pide que la apague y prenda la luz del patio. Es bello su patio, con esculturas, plantas de incienso, una Santa Rita que viene de la casa de la vecina y un gato que nos visita de vez en cuando. Su amor por los animales es infinito. En toda su escritura, los animales son protagonistas que reflejan la ternura de la autora. Porque en sus libros no hay ternura hacia los “humanos”. Sólo hacia los animales. Prisionera de un mismo tema Los escritores somos prisioneros de un mismo tema. En cuanto a mí misma ocurre en mis novelas y demás estilos de narrativa y recae en una niña incapaz de adaptarse al medio ambiente circundante. En el relato Las Vélez, la jovencita vencida por un defecto físico sumado a su incapacidad mental; Tita, que es Yuna en Las Primas, aunque ésta se salve por su ingenioso talento dedicado a la pintura. Ambas son asediadas por una tía. En el tema Tita, la terrible mujer la seduce maléficamente y la pobre criatura que nació devastada será más tarde dominada por una amiga. Yuna consigue oponerse dignamente a los atropellos de una tía que desaparecerá en breve. Yuna, discretamente, comentará el fallecimiento con ironía, dado que se ha quitado una carga de encima. El contexto ambiental de ambas criaturas es semejante en pobreza y humillación, aunque sus orígenes difieran y terminen disímilmente. El género femenino predomina en los dos temas, siendo el masculino de olvido y ausencia. Un halo avergonzado de atrocidades, a veces, impulsa al lector a abandonar estas lecturas, sintiéndose partícipe de tales páramos anímicos. En Nosotros los Casería, la protagonista Chela, dominada por su hermano Sebastián, infradotado, a punto de fracasar ella misma en el marasmo intelectual, se salva por su condición de sobredotada. La familia de Chela pertenece a un nivel alto. Pero ella lo sobrepasa y resulta una molestia a causa de su dedicación a Sebastián, el hecho de dedicarle demasiado tiempo hasta la hora en que el pequeño monstruo desaparece. Los estudios superiores de Chela la conducen a un destino de situaciones y ocupaciones importantes dentro de la sociedad; ella, como Tita y Yuna es contraria y contraventora de una familia intolerante, aunque reconocen intrínsecamente, que son insidiosas y rebeldes. Mis personajes siempre serán extraordinarios y requeridos en mi calidad de psicóloga en institutos generalmente de minusválidos. Maruca Marioneta, de unos cuentos titulados El marido de mi madrastra, espanto goyesco increíble, pero sucedido en un villorrio miserable, aledaño a la ciudad de La Plata, pierde sus capacidades a consecuencia del mal trato de una pareja adoptante. Aguanta todo tipo de calamidades hasta que se consuela con un sueño en el que la pareja es degollada con palas de punta y vive en tal forma la tremenda duermevela que consigue realizarla y palpar la sangre de los victimarios, victimados. Los juegos a que nos somete la imaginación recuperadora, llamémosla así, tortuosos y reivindicadores, resultan tan comprobables como la misma realidad... Somos una entidad psicosomática en la cual una de las facies dominaría a la otra en procura de la salvación del sujeto humano. Todo viviente es su propio defensor y habrá de asirse a la tabla de salvación más próxima que esté a su alcance y arribar a la orilla de seguridad, si fuera posible de paz. La psicología y los tests nos permiten a los especializados acercamos a los bosques más incendiados sin quemarnos. A mi ver y parecer y por experiencia personal, el bosque más difícil y peligroso es el familiar. Salvándolo, podremos dar la vuelta al mundo sin sorprendemos. Hay casos maravillosos que exceden cualquier intento de investigación o comprobación, por ejemplo el de una pequeña brutalmente golpeada y abusada por sus progenitores, que constantemente piensa en un tigre que se los devora, y un amanecer luego de una noche tormentosa, ambos aparecerán destrozados por una fiera que no podrá ser descubierta. La psiquis, dominadora del soma, puede desarrollar fuerzas poderosas en un sujeto débil; existen sucedidos de este tipo de desborde, sorprendentes. Hay hechos maravillosos que exceden nuestra capacidad de sorpresa. No es cuestión de afirmar que son imposibles, sino de aceptar estas circunstancias y tratarlas médicamente. La ciencia psicológica nos prepara para hacer funcionar la batería de tests que pondrá encima de nuestra mesa de trabajo, luego de su interpretación, aquello que el sujeto oculta o tal vez atribuye a posesiones y otras arbitrariedades. Como psicóloga he comprobado que el escritor se siente desubicado al perder en oficios y trabajos ajenos a su metíer, los tiempos que el mismo metier le exige, coincidentes muchas veces con el arribo del tema aparentemente inesperado pero inmanente en su naturaleza. Cuántas veces apresuradamente, se anota una idea repentina en un papel, que se pierde y con él el tema. El artista es dominado por su psiquismo que la facie somática apenas contiene.


Los ensueños de la infancia devienen del psiquismo desbordado de esa edad que en los temperamentos delicados sobrevive por toda la existencia. Los chicos accidentados de la novela El señor de las moscas, rinden culto religioso y ofrendan a la cabeza de un cerdo cercenada y crean una civilización a su manera y medida, ciudadela tenebrosa con pasiones desatadas, imitando a sus mayores a quienes nunca pudieron olvidar; tal es la situación de inocencia y credibilidad de los artistas que caminan un universo propio y diferente y que significa la génesis de sus obras. Mi vida con Aurora Conozco a Aurora Venturini desde que recibí de sus manos el premio a mi novela La sangre derramada, año 2010, en el que me propuso ser su copista, colaboradora, correctora (nadie mejor que ella, en todo caso, su cómplice a la hora de cambiar frases, palabras de lugar, omitirlas). Cada sábado, a las 17hs., llueve, truene, sea feriado yo abro la puerta de la casa de la calle 37, subo los cinco escalones que conducen al PH del fondo y golpeo la puerta: “púm purum- púmpum púm púm”. Siempre la encuentro en alguna pose: parada, muy cerca de sus premiados libros, con una sonrisa, con gesto de sorpresa y alegría, con un “OOOOOOOOOOOOOHHHHHHHHHHHHHHH” fantasmagórico, “María Lauraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”, que me hace reír. La abrazo, le digo Principessa, le cuento que no hace tanto frío, que ya vienen los pájaros, que mi hija está bien, que ya pasé a Word lo que me había dictado la semana anterior, que lo leamos. A veces, mi madre nos regala una botellita de champagne y brindamos en copas de cristal talladas a mano. Entonces, Aurora se transforma: es una hermosa mujer que brinda por la vida, por sus libros, por la escritura, por París, por sus amores... Los rieles y su visión premonitoria Los personajes de mis libros son sujetos sofocados por una ambientación cruel no coordinante con sus refinadas o extrañas naturalezas. Aurora Venturini

Dostoievsky, Pasternak, Kafka, Rilke, Joyce, Mann, Proust, Sartre, Camus, Faulkner, Borges son su fuente de inspiración. Escribe sus fic¬ciones abordando un amplio espectro de regis¬tros, omnívoramente. Potente prosa que se abre a una sintaxis erizada, cargada de hiatos, encabalgamientos y silencios logrando así un fenómeno estético de características únicas en español. Los rieles se plantea como un relato de la decrepitud: olores hediondos, hombres deambulando orinados, cagados, invitándola a dormir, gritos que no son alucinaciones: soy testigo de ese infierno, de esa muerte. Los cuerpos como materia en caída, flujos sanguinolentos, secreciones protagonizan el universo ficcional de Venturini en Los Rieles. Sin embargo, la opacidad de este imaginario tiene sus puntos de fuga. El más presente en esta novela se relaciona con la grieta que se abre gracias al mundo del arte y al del humor. La experiencia estética, ese contacto con lo bello y con lo inefable, funciona y se contrapone a la locura, la decrepitud, lo real. La referencia a un viaje a El Cairo, el arte, cierta felicidad autobiográfica son los puntos de fuga que junto a un humor mordaz, casi cínico, llevan al lector al filo del abismo, ya que el foco narrativo no es lineal desde lo cronológico, sino que avanza y retrocede, permanentemente en técnica de racconto, rememorando viajes a Europa y a El Cairo. Lo premonitorio de su amigo Helvio Botana, quien lee su mano, preanuncia su éxito, pero se aleja espantado al ver “otra cosa”, que nunca va a verbalizar ya que poco tiempo después muere. La anticipación de la autora a la tragedia de la ciudad inundada ni bien se inicia la novela son rieles que también conducen al abismo del lector/a, que en un salto narrativo se enfrenta al descenso de Venturini a los infiernos y a la discusión con Monsieur Le Diable. “...en pose de sentada entre dos vías de dos trenes cuyas lamentaciones recorren territorio de pampa muy lisa, viniéndose hacia la orilla del río. Estoy sentada, ya lo escribí. Ahora agrego que el húmedo paisaje fluvial inunda los rieles y moja hasta mi espalda. El hecho no molesta. Permanezco. La confrontación entre la vida y la muerte será la disyunción clave entre Eros y Tánatos, presente en las nueve partes que conforman el libro. Encrespado río esta novela que va envolviendo como en una telaraña la trama con inteligencia, sin reservas, con padecimiento y alucinaciones, líricamente organizada a partir del mapa elocuente de una escritora única en todos los sentidos, para quien la felicidad es una “bijouterie” y la escritura, su pasión eterna.

(*) Artículo publicado en Conceptual – estudios de psicoanálisis- nº 14, El ruiseñor del Plata – Ediciones de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata.


Foco en Micro Esta Sección del Loro de AVA convoca a alguien a escribir sobre algún punto que le haya llamado la atención de la última Microscopía –boletín mensual de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata-

En la edición n°129 de Microscopía – marzo de 2014 -, se publica un artículo de Enrique Acuña, tan “audaz” como “político”. El artículo versa sobre la formación de los

analistas en tensión con la

experiencia del pase, retomando la posición de Lacan en el escrito “Sobre la experiencia del pase” 1973, donde se pone en cuestión la experiencia analítica como didáctica. Elige como epígrafe de su artículo un

párrafo del texto de Lacan antes mencionado: “Nunca

hablé de formación analítica, hablé de formaciones del inconsciente. No hay formación analítica, del análisis se desprende una experiencia a la que es completamente errado de calificar como didáctica. Un análisis implica la conquista de un saber que está ahí antes que lo sepamos. Esto es el inconsciente y desde luego que el sujeto debe aprehender allí como ello se produjo”. http://issuu.com/aplp/docs/microscop__a_marzo_2014

“La audacia de lo político”, es uno de los rasgos que Enrique Acuña resalta al referirse a la situación del psicoanálisis en la ciudad de La Plata, hago foco en ello, porque a mi entender es justamente lo que se pone en juego en éste artículo, al establecerse una íntima relación entre la enseñanza del psicoanálisis y los modos de organización de los analistas, que decantan en fundaciones institucionales. Fundaciones que siempre ocurren en un contexto particular, en este caso, trata de la “situación platense”. Las formaciones de los analistas llevan la marca de las fundaciones que las preceden, y que siempre son en una coyuntura particular, por lo cual, no necesariamente repetible.

Respecto de ello, invita a una “revisión crítica” sobre la fundación de la Sección La Plata de la Escuela de Orientación Lacaniana, analizada a la luz de una economía de mercado globalizada, de oferta y demanda, en donde la demanda de formación en psicoanálisis puede ser alimentada por “el truco del didacta”, dando cierta ilusión de garantía. En este sentido, conviene mantener la pregunta que Acuña sitúa “¿Cómo valorar esa moneda de saber producida en la experiencia de una análisis?”, pregunta que apunta más “al deseo por lo inédito” que puede resultar de ello, y que aunque articulado a la formación, no se enseña.

Audacia es tomar riesgos, y soportarlos….así el psicoanálisis puede existir en la ciudad de distintos modos; como un movimiento que hizo pie y deberá demostrarse andando…y, como una apuesta - ya vieja pero también nueva reordenada bajo un PRAGMA que ubica al psicoanálisis entre los intersticios de la cultura.

Carolina Sanguinetti


Ecos de Un fantasma “pasa” En la edición número 129 del mes de Febrero de 2014 del Boletín mensual Microscopía – psicoanálisis entre los intersticios de la cultura- se puede leer un texto de Enrique Acuña titulado Situación platense (I) –un fantasma “pasa”. Contiene cuatro apartados titulados; “Saber no es información”, “Movimiento hacia donde”, “Demanda de formación” y “Paradoja; abrir cerrando”. “Situación platense” se refiere al momento actual del psicoanálisis en la ciudad de La Plata, al paso que permitió la fundación de la Sección La plata de la EOL en noviembre de 2013, fundación derivada del MOL de casi dos años de duración. En primer lugar, “saber no es información”: el saber está definido por la producción del analizante en un análisis, la información es otra cosa, es todo aquello que se puede transformar en una mercancía que en cualquier lugar y en particular en esta ciudad, se vende en un mercado de consumidores dispuestos a apropiársela. Sobre el saber plantea la pregunta ¿Cómo valorar esa moneda de saber producida en la experiencia de un análisis? Luego la pregunta sobre el modo de transmitirlo nos lleva a la cuestión del “pase”; procedimiento de exposición de un saber, inventado por Jacques Lacan.

El segundo punto “Movimiento ¿hacia dónde?” introduce el tema de la fundación, de los modos de organización, la manera en la que, y esta coyuntura no escapa a esto, toda fundación crea un estilo de formación de analistas. “Movimiento ¿hacia dónde?”... implica una política, una dirección que contempla en su horizonte un receptor, deseante activo que decide el movimiento del barco.

Sabemos que La Plata es una ciudad en la que proliferan ofertas de formación tanto en Colegios como en Universidades, que devienen en ofertas de información. De manera tal que no nos resulta descabellado definir a nuestra Aldea receptora como consumidora más que ciudadana (como diagnostica Garcia Canclini las ciudades hipermodernas). De este modo, y no ajenos a esta característica de la ciudad, el horizonte se va aclarando: la oferta crea la demanda, pero la oferta es parte de un cálculo sobre los “gustos del consumidor”. El psicoanálisis ya forma parte de la tradición cultural, no está fuera de estas leyes del mercado, entonces se va delineando la secuencia; fundación, modo de organización, formación de analistas, ¿hacia dónde?, características de la aldea receptora, objeto que se ofrece para el consumo.

Respecto a la cuestión del “pase” recuerda a J.-A. Miller en “Introducción a las paradojas del pase” cuando afirma; “El pase en efecto, modifica la noción del proceso analítico. Cambia en un pelo dice Lacan (“Discours a la E.F.P.”) pero cambia “la demanda de análisis con fines de formación”. Un pelo es bastante para dar la ocasión”.

Se podría considerar, apoyándonos en esta afirmación, ¿cómo el pase cambia la demanda de análisis en cada coyuntura, en cada lugar en el que la comunidad analítica funciona o comienza a marchar? Escribe Enrique Acuña: “El A.E. -Analista de la Escuela, sancionado su “pase”- se dibuja como nuevo ideal adquirible. Ante este cambio histórico vale la pregunta de si ese Analista solicitado con fines de formación por los nuevos “candidatos”, será un analista del consumo, objeto “listo para llevar” en el supermercado del saber, aunque ya no sea el mismo didacta de la IPA, o tal vez y al contrario, si mantendrá la máxima diferencia en términos de un deseo por lo inédito”


Esta cuestión a esclarecer nos permite retornar a la pregunta por la “didáctica el pase”, recordando el epígrafe del texto en el que se refiere a Lacan en “Sobre la experiencia del pase” cuando afirma: “No hay formación analítica, del análisis se desprende una experiencia a la que es completamente errado de calificar de didáctica. Un análisis implica la conquista de un saber que está ahí antes que lo sepamos. Esto es el inconsciente y desde luego que el sujeto debe aprehender allí como es que ello se produjo. En este sentido y solo en este sentido un análisis es didáctico”

Quizás el “relámpago” –tal como define Lacan al pase en ese texto de 1973- como ese pequeño detalle que ilumina, también nos aporte la luz que nos permita ponernos al abrigo de no caer en la identificación del AE con el didacta de la IPA, que en tanto finalizó su análisis, podría enseñar a otros cierto saber hacer. Podríamos preguntar en el mapa -contexto- de una Sección que inicia sus actividades con los “fascinantes” testimonios del pase... ¿Qué psicoanálisis se transmite? ¿Cómo se conciben enseñanza e investigaci��n? ¿Dónde asoman los analistas “ciudadanos”, esos que en el debate con el Otro de la cultura alimentan el “Múltiple interés del psicoanálisis”, aquellos que en nuestros debates contemporáneos se deslizan en una actitud critica y dialéctica entre los otros discursos como interlocutores, como así también los analistas que se embarcan en un programa de investigación clínica montados en los impasses e interrogantes que la pragmática de cada diván genera? Marcelo Ale, marzo de 2014.

Lo que se viene …


SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN ANALÍTICA SIA 2014

PRAGMA CRÍTICA Debates contemporáneos - 2014 LACAN Y LOS DISCURSOS -Psicoanálisis en sociedad-

El inconsciente freudiano y el porvenir

1º Debate Creencia e ideología -psicoanalisis entre ciencia y religión-

Cordinación: Marcelo Ale - Leticia García Docentes: Fátima Alemán, Inés García Urcola, Germán Schwindt, Daniela Ward, Gabriela Rodríguez

Participan: Guillermo Ranea (Dr. en Filosofia - Universidad Torcuato Di Tella) Fátima Alemán Interlocución: Germán Schwindt

Dirección de Enseñanza: Enrique Acuña

Inicio: 9 de abril de 2014

Viernes 25 de Abril - 20 hs. Lugar: Biblioteca central de la Provincia Calle 47 nº 510 - La Plata Entrada libre y gratuita

Informes: sede de la APLP calle 49 nº 462 La Plata

Informes: sede de la APLP calle 49 nº 462 La Plata Tel. 421-4533/ 15-3533448

Tel. 421-4533 /15-3533448

PRAGMA -Clínica*Ejercicios Clínicos en Hospitales - Programa 2014* Locura y psicosis 11/4 * Locuras neuróticas y psicosis – psicoanálisis y clasificaciones - Enrique Acuña Comenta: Iván Pelitti - Hospital San Martín 16/5 * Clínica continua y discontinua - Leticia García Comenta: Laura Arroyo - Hospital Rossi 13/6 * El cuerpo en las psicosis: Anorexia y otros fenómenos - Cecilia Fasano Comenta: Carolina Sanguinetti - Hospital San Martín 8/8 * Psicosis en la infancia y autismo - Inés García Urcola Comenta: Daniela Ward - Hospital Rossi 12/9 * Adicción y psicosis: síntoma o suplencia - Marcelo Ale Comenta: Guillerma Chañi - Hospital San Martín 10/10 * Empuje a La mujer: desencadenamiento o estabilización - Gabriela Rodríguez Comenta: Sebastián Ferrante - Hospital Rossi 14/11 * Creencia y certeza. Transferencia en neurosis y psicosis - Germán Schwindt Comenta: Ana Gutiérrez - Hospital San Martín 12/12 * -Jornada anual A.P.L.P.- Mesa: Problemas y Conclusiones Hospital Rossi Entrada libre Informes e inscripción: 49 nº 462 e/ 4 y 5 La Plata 421-4533 / 15 353-3448 E-mail: bflp @lpsat.com – www.aplp.org.ar


ATENCION DE URGENCIAS SUBJETIVAS (AUS) Una antena de recepción para la angustia de cada uno * Equipo de médicos y psicólogos orientados en psicoanálisis que reciben las demandas de urgencia y responden con una atención particular a cada caso. * Dispone de consultorios particulares distribuidos en la ciudad. * Se podrá concertar una consulta privada con los integrantes del equipo para iniciar un tratamiento. * Recepción de pedidos de control que los practicantes del psicoanálisis realizan. Responsable: Leticia García Coordinación: Iván Pelitti Integrantes: Ana Gutiérrez, Sebastián Ferrante Asesores: Inés García Urcola, Germán Schwindt Profesionales: Lic. Marcelo Ale, Lic. Fátima Alemán, Lic. Laura Arroyo,Lic. Sebastián Ferrante Lic. Gabriela Rodríguez, Lic. Leticia García, Dra. Inés García Urcola, Dr. Iván Pelitti, Lic. Adriana Saullo, Dr. Germán Schwindt, Lic. Carolina Sanguinetti, Lic. Gabriela Terré Lic. Daniela Ward Solicitar entrevista al tel. 421-4533/ 15 353-3448 Horario: lunes a viernes 16 a 20 hs.

Envío de textos, comentarios o contribuciones a : ellorodeava@gmail.com Formato Word de no más de 1.000 palabras, con tipografía Arial 12, sin negritas ni subrayado, editado con corrector. Si se agregan fotos o imágenes en formato jpg mediano. Se recibirán textos hasta el 14 de cada mes.


El loro de AVA nº 18- Marzo 2014-