Page 1

 Daniela Izquierdo Romero

abía una vez un castillo en el bosque donde no había rastro de humanidad. Allí convivían extrañas criaturas parecidas a los zombies.

Una mañana tenebrosa, la tele del castillo empezó a emitir una noticia repetidamente. Qué casualidad, era ¡Halloween!

La noticia decía:  


Los monstruos se quedaron de piedra. Estaban asustados. Entonces se preguntaron unos a otros: “¿Qué eran los humanos?” “¿Quiénes eran los humanos?” Los monstruos estaban aterrorizados. Ellos creían que eran seres malignos, pero esa misma tarde decidieron salir del castillo porque se escuchaban ruidos extraños a lo lejos del bosque. Los monstruos salieron en busca de ese sonido; de repente, vieron una figura y se acercaron con miedo. Esa figura no paraba de emitir fuertes ruidos repetitivos parecidos a un maullido de gato.

Cuanto más se acercaban, más extrañados estaban, pero ya no se asustaban pues veían que aquel ser estaba más aterrorizado que ellos. Entonces pensaron “esto es un ser humano”, pero encima es pequeño y se ha perdido, no encuentra a sus padres. Así que le ayudaron. Los monstruos, algo menos asustados, decidieron ayudarle, y así fue. Encontraron a sus padres y…, desde entonces los monstruos y los humanos somos amigos.


 Yeray Jódar Armario

ola, soy Yeray, un alumno normal y corriente. Hasta ahora… Un día tan sencillo y perfecto como otros, cuando estaba en mi cuarto, ¡cómo no!, jugando a la play, llamaron a la puerta y no había nadie. Me quedé asombrado de lo extraño que había sido eso.

En ese momento, aunque estaba solo, oía dos voces. Rápidamente me fui a la esquina más cercana. Se cerró la puerta, se apagaron todas las luces menos una; no sé de dónde venía esa extraña luz.

De repente, aparecieron sombras, cada vez más cerca, más, más, más… Entonces, se me apareció la sombra enfrente de la cara y lo único que dijo fue:



Después de todo ese mal rato se volvieron a encender todas las luces y todo volvió a la normalidad. Pero, bueno, yo estoy aquí y no me ha pasado nada, aún…


 Lydia Mª Martínez Garrido

staba sola en la habitación, había ruidos, pero era la lluvia y la tormenta.

De repente, se paró la lluvia y la tormenta, entonces…, se encendió la radio. La apagué. El movil no paraba de mandar mensajes, los vi y decían: “Nunca te escaparás de mí, voy a destruirte poco a poco, iré por tus seres queridos en las tumbas”. No pude dormir durante toda la noche y al día siguiente, cole. Y, antes de irme, el movil mandó otro mensaje, era la persona misteriosa…

Esta noche en el cementerio a las nueve

Cuando fui al cole se lo dije a mi mejor amiga, Laura. Ella me dijo que no me preocupase, pero que me llevase un spray por si acaso. Así que, cuando llegó la hora fui, pero no vi a nadie, solo el frío y la noche que me aterrorizaba.


Pero, de depente, vi a alguien con una capucha de color negro.

Era bastante alto y yo cogí mi spray de pimienta, por si acaso. Le toqué el hombro y se giró lentamente, bajó la cabeza lentamente y le eché rápidamente el spray. Pero llevaba una máscara, así que le di una patada en la espinilla. Se tiró al suelo y le levanté la máscara…, ¡era mi hermano!

Así que le ayudé a levantarse y le pregunté por qué me había hecho esto y me dijo que porque era .


 Lucía Ribeill Martín

ola, soy Chloe, y todos los días veo algo extraño en mi habitación, pero no sé lo que es…

Ahora mismo estoy en mi cuato y veo las agujas del reloj al contrario, ¿por qué? Se empiezan a escuchar voces; bueno, estoy escuchando por los ojos, raro, ¿eh? Ahí esta el monstruo raro que veo todos los días, y yo le hablo, pero pasa de mí, es como si no me escuchara. ¡Riiin! ¡Riiin! Sonó un teléfono, pe… pe…pero ¡¡si yo no tengo teléfono!!

El sonido misterioso seguía sonando, pero cuando por fin descubrí de dónde venía…¡No había nada! De repente, llamaron a la puerta y no había nadie. ¡Cuántas cosas raras!

Ahora la tele se encendió sola ¡qué susto!, y apareció un mensaje que decía: “Chloe, hoy a la 1:30 de la madrugada morirás”.

  


Me estoy asustando bastante. Volví a ver al monstruo misterioso y, de repente, sonaron truenos, cada vez más fuertes.

Decidí acostarme para ver si se me pasaba todo lo ocurrido, miré debajo de la cama a ver si había más cosas raras y, sí…¡había muñecos vivientes!

Los muñecos me dijeron con voz perturbadora: “¡Ven, Chloe, ven!”, y entonces me di cuenta de que ya era la 1:30. Yo, inocentemente, seguí a los muñecos y me llevaron al infierno. Me dijeron con voz siniestra y aterradora: “¡Chloe, tírate por ahí!”. Y, justo cuando estaba a punto de caer, escuché: “¡Chloe, despierta!”.

Me desperté y todo era una pesadilla, pero, ¿por qué seguía viendo a los monstruos?, ¿qué hacían en el mundo real?


 Marco Vallejo Mattes

on demasiados días que estoy huyendo, estoy pensando en jugármelo el todo por el todo. Sé que os estaréis preguntando de qué demonios estoy hablando. Creo que lo estoy escuchando, recojo mi arma secreta y echo a correr, pero en la dirección equivocada. Estoy en frente de él y saco el arma, es el momento.

................ Me llamo Marco, tengo once años, también tengo los ojos marrones y soy rubio. Me gusta mucho el fútbol y las matemáticas. Además, soy alumno del colegio Atenea. Acaba de empezar lengua y, de repente, escucho una voz: “Vamos a escribir”. Esa voz se repite una y otra vez. Entonces me di cuenta que era el boli. El boli saltó a la cabeza de Ale y se desmayó, estaba dejando inconsciente a toda la clase, pero yo cogí lo primero que se me vino a las manos, que era el tipex de Iván y se lo lancé. El boli salió corriendo, pero al instante volvió. En ese momento cogí mi tipex y salí por la otra puerta. Cuando llegué a mi casa no había

nadie, solamente las tortugas. Detrás de mí se abre de golpe la puerta, es el boli y otra vez salí corriendo.


Continué mi carrera hasta la playa, pero nada más sentarme para hacer una pausa escucho al boli de nuevo: “Vamos a escribir”. En ese instante empecé a huir durante mucho tiempo.

Son demasiados días que estoy huyendo, estoy pensando en jugarme el todo por el todo. Creo que lo sigo escuchando, recojo el tipex y echo a correr de nuevo, pero por el camino equivocado. Estoy frente a él, saco el tipex y se lo lanzo.

Le impacté. El boli cayó al suelo, lo había conseguido. Pero lo que yo no sabía es que me estaban obsevando, pero ahora no viene a cuento porque esto ha terminado.

Relatos de halloween