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ALFONSO RUEDA NEVADO


Quiénes quieran lo mejor para su patria, conózcanla antes a fondo; porque es el conocimiento quién engendra el amor, y el amor, quién multiplica y perfila aquel conocimiento. Antonio Gala

Este estudio se ha realizado utilizando como base lo publicado en el libro “Arjonilla: aspectos territoriales, históricos y socio-culturales”, del que soy coautor, modificado, y actualizado con algunos temas que he publicado posteriormente y datos actuales. Su objetivo fundamental es servir de consulta al alumnado del CEIP “García Morente” y a cualquier persona interesada en conocer mejor Arjonilla. Alfonso Rueda Nevado

Arjonilla, marzo de 2011


1. ASPECTOS TERRITORIALES 1.1 Situación y límites El término municipal de Arjonilla está incluido en la comarca “Campiña Norte”, zona situada al noroeste de la provincia de Jaén.

Presenta esta comarca una topografía llana, con leves ondulaciones a medida que nos alejamos de la depresión del valle del Guadalquivir y con oscilaciones altimétricas que van desde los 170 metros de Marmolejo hasta los 559 de Porcuna. La mayoría del término está situada entre los 330 y 600 metros. El casco urbano de Arjonilla tiene una altitud de 348 metros y está situado a 37º 58´ de Latitud Norte y 4º 06’ de Longitud Oeste.

Arjonilla limita al norte con el Arroyo Salado, que la separa del término de Andújar, al sur y este con el término de Arjona y al oeste con el de Marmolejo.


1.2 Extensión Todo el término municipal que abarca una extensión de 39 km2 está dedicado básicamente al cultivo del olivo. Parte del terreno está dedicado a cultivos de huerta, no existiendo zonas de pastos naturales ni de bosque. 1.3 Suelo Caben distinguir dos tipos de suelos: el de aluvión en las zonas de las vegas del Salado, y el procedente de la descomposición de la roca madre y greda. Los suelos de aluvión poseen textura variable, color rojizo, con gran profundidad, acidez y escasez de cal y materia orgánica. Presentan inconvenientes de agrietamiento, lo que dificulta las labores por tener un tempero muy pequeño. Los suelos de descomposición tienen una textura franco-arcillosa; ricos en cal, poseen capa freática a poca profundidad, debajo de la cual existe una capa de arcilla de bastante profundidad. Suelos de fertilidad media y alta y con escasez de hierro y magnesio. Posee una topografía con leves ondulaciones y caídas más acusadas hacia los bordes norte, este y sur, que siguen las vaguadas de los arroyos Ballesteros y Salado, y penetra hacia el núcleo de población por el arroyo Arjonilla. 1.4 Clima El clima es de tipo mediterráneo continental, con inviernos suaves y veranos calurosos. En los últimos veinte años la temperatura media anual ha sido de 18,2º, siendo el más caluroso el año 2006 con una media de 19,38º y el menos caluroso 1993 con 16,81º de media. La temperatura media ha subido en los últimos años. Como dato que lo corrobora podemos indicar que la temperatura media de los años 90 ha sido de 17,62º, mientras que la década del 2000 al 2010 ha sido de 18,63º, es decir ha supuesto la elevación de un grado respecto de la anterior.

La pluviosidad media de los últimos treinta años da una media de 582,8 litros de lluvia por metro cuadrado, siendo el mayor registro el correspondiente al año agrícola 2009/2010 con 1100,8 litros/m2 y el menor el de la campaña 1994/95 con 247 litros/m2.


1.5 Red hidrográfica La red hidrográfica del término de Arjonilla está formada por los siguientes arroyos: - Ballesteros, que circunda la parte este y norte del término. - Salado, que desde Torredelcampo atraviesa Arjona y delimita el término de Arjonilla en su parte norte. - Arjonilla, que tiene su origen en la “Albarrá” y se encamina hacia el norte para desembocar en el Salado, al este de la estación de ferrocarril. Estos tres arroyos se caracterizan por su escaso caudal, seco en los meses cálidos. Existen en el término gran cantidad de pozos, entre los que cabe destacar el Pozo Nuevo (del que se surtió la población de agua potable hasta los años 60), Paraíso y Marmolejo. 1.6 Flora La flora de nuestro término es muy escasa. En las riberas de los arroyos viven algunos álamos y chopos. En cuanto a las herbáceas, crecen algunas especies como la ortiga, cardo borriquero, hinojo, manzanilla, correhuela, jaramago, trébol y amapola. De todos es conocida su importante reducción debido a la utilización en el campo de numerosos productos químicos. 1.7 Fauna Los animales más destacados en nuestro término son: - mamíferos: conejo, liebre, topo, hurón, ratón y murciélago. - aves: perdiz, codorniz, tórtola, gorrión, zorzal, vencejo y golondrina. - reptiles: culebra, lagarto y lagartija. - anfibios: rana y sapo. 1.8 Paisaje El paisaje del término de Arjonilla podría definirse como monótono, debido a la homogeneidad e intensidad del cultivo del olivo, por lo que no presenta elementos singulares suficientemente extensos como para configurar unidades paisajísticas. No


obstante, es interesante destacar algunos elementos aislados que, ante la homogeneidad anteriormente mencionada, pueden suponer hitos en el paisaje.

En primer lugar, hemos de destacar el pino que, de manera altiva y señorial, yergue su alta copa, cobijo de pájaros y vientos, en la orilla derecha de la carretera de Marmolejo. Muy cercano a él, aprovechando este lugar tan estratégico, hay ubicado un punto geodésico.

De gran interés es la cantera de arcilla de la “Albarrá”, con 44 metros de profundidad, elemento singular de carácter geológico, excavada desde tiempos inmemoriales, y donde aparecen fosilizados restos de la fauna marina del cuaternario. Esta cantera puede que esté relacionada con el origen de esta población, que posiblemente se estableciera aquí para aprovechar su materia prima para la fabricación de cerámica, de la cual existen restos desde época romana.


1.9 Carreteras Arjonilla se encuentra atravesada por una carretera que hasta tiempos recientes constaba de dos tramos: uno con la denominación J-2040 con inicio en el cruce con la carretera de Andújar-Torredonjimeno y final en el Ayuntamiento, en cuya fachada está ubicado el punto kilométrico 4; y otro con denominación J-2030 que tenía su inicio en el Ayuntamiento y finalizaba en la intersección con la antigua N-IV. Actualmente, la Red Autonómica de Carreteras de Andalucía nombra con la denominación A-6176 (17,90 km.) a la carretera con origen en la intersección con la A305 (Andújar-Baena) y tras atravesar Arjonilla finaliza en la intersección con la A-4. En los últimos años para ir hasta la vecina Andújar, se venían utilizando mucho dos caminos agrícolas: el Camino Andújar y el Camino del Morrón. Ambos fueron asfaltados hace años y comenzaron a utilizarse debido a que se acorta la distancia con la población antes citada. El estado deficiente del Camino Andújar hizo que se abandonase su utilización, quedando sólo el Camino del Morrón, que aunque en no muy buenas condiciones, es muy utilizado. En octubre de 2008 dieron comienzo las primeras actuaciones (ya se ha colocado la primera piedra el 11 de marzo de 2009) para una obra que va a resultar muy importante para Arjonilla, cual es la construcción de una carretera de circunvalación que va a evitar el paso obligatorio por el interior del pueblo a gran cantidad de vehículos. Por la parte oeste de la localidad la carretera pasará cercana a la Cooperativa San Roque (a la altura aproximada de los “cuatro monetes”) y superando el Paraíso y el depósito del agua potable, se dirigirá hasta la carretera A-305 (Andújar-Baena). Sin duda será una actuación que mejorará la seguridad vial en el pueblo y agilizará la circulación de todo tipo de vehículos que inevitablemente tengan que circular por el interior. Tiene un presupuesto próximo a los 7 millones de euros. Su finalización está a punto y en unos meses suponemos podrá comenzarse a ser utilizada.


1.10 Caminos La localidad cuenta con un importante número de caminos que conducen a las diferentes partes del término para permitir las labores de cuidado y recolección del olivo, cultivo éste que ocupa la práctica totalidad de las tierras de cultivo en la actualidad. Los caminos más importantes son los siguientes: Andújar, Riegos, Aguirre, Arroyo Arjonilla, Carretera de la Estación, Dehesa, Reyertas, Cerro Pelado, Santa Catalina, Praena, Villalbo, Fuente Escribano, Lopera, Manchego, Porcuna y Cuatro Sendas. En los últimos años, el estado de estos caminos deja mucho que desear, lo que ha provocado varios desencuentros de los agricultores con el Ayuntamiento con final en los tribunales de justicia, que han dado la razón a los agricultores.


2. ASPECTOS HISTÓRICOS 2.1 Prehistoria El patrimonio arqueológico de Arjonilla se abre con un yacimiento prehistórico de notable importancia para el conocimiento del desarrollo de la vida agrícola en el alto Guadalquivir: el poblado eneolítico de Cerro Venate. Situado a menos de 1 km. al NE de la actual Arjonilla, la suave elevación de Cerro Venate fue asiento en su ladera orientada al SE de un poblado de pequeñas dimensiones, cuyo origen se remonta a una fecha anterior al 2000 a.C. Emplazado estratégicamente junto a importantes vías naturales de comunicación y en un paraje que cuenta con la presencia de agua, los restos encontrados en este poblado nos indican que la actividad básica de sus habitantes, afianzada ya la experiencia neolítica, era la agricultura. Así lo demuestra, en efecto, la gran abundancia de elementos de hoz, con el típico lustre que el uso continuado durante la siega confiere a estas piezas, y la presencia de molinos de mano en piedra. Esta agricultura, cerealista fundamentalmente, vendría asociada a una ganadería formada principalmente por bueyes, cerdos, cabras, ovejas y posiblemente caballos. Todas estas actividades económicas básicas serían complementadas por la caza, que debería ser muy abundante por aquellas lejanas fechas en la cercana Sierra Morena. Igualmente, hay constancia de una actividad textil, tal como lo demuestra la presencia de pesas de telar y de fusayolas, y de una nueva actividad llamada a tener un extraordinario futuro y cuyo origen hay que situar en estas fechas: la metalurgia, que, limita en estos primeros momentos al cobre, se ampliará al bronce y, ya en el primer milenio a.C., al hierro. Vivían los habitantes de este poblado en cabañas con cañas, maderas y adobe, con silos para guardar el grano, que en un momento avanzado debieron hacerse más sólidas con la construcción de grandes zócalos de piedra sobre las que levantar las paredes de barro y caña. Hasta nosotros han llegado restos de los útiles que utilizaban los pobladores de Cerro Venate: elementos de hoz y puntas de flecha de sílex, hachas de piedra pulimentada, fragmentos cerámicos entre los que destacan los pertenecientes a la cultura del Vaso Campaniforme, puntas y cuchillos de cobre, punzones y botones de hueso...,que demuestran, la pericia que aquellos antepasados nuestros alcanzaron en la talla y pulimento de la piedra, en un momento en el que tenía lugar el nacimiento de la metalurgia.


El poblado prehistórico de Cerro Venate debió prolongar su existencia a lo largo de todo el segundo milenio a.C. y parte del primero, para desaparecer en torno al 600 a. C. Cuando siglos más tarde se establezca un nuevo núcleo de población en la zona, el lugar escogido será el de la actual Arjonilla, junto a las canteras de arcilla de la "Albarrá". Además de Cerro Venate, han existido otros poblamientos de la misma época en el término municipal de Arjonilla, corroborado por otros hallazgos como las dos moharras (puntas de lanza) encontradas en un olivar en la zona del Cerro Peralta, en las inmediaciones con los límites con los términos de Marmolejo y Villa del Río. La mayor de estas puntas de lanza se conserva en buen estado, sin corrosión, pudiéndose apreciar a simple vista el trabajo de forja, teniendo un color oscuro o pátina gris oscura. Su medida es de 47,4 cm. Esta era un arma diseñada para empuñadura con gran capacidad perforante o para ser lanzada a corta distancia. La más pequeña, que mide 16,5 cm. tiene un estado de conservación regular, con corrosión superficial y pérdida de parte de la punta, igualmente del filo en algunos tramos de la hoja. Es menos hiriente que la anterior y menos perforante, pensada más bien para ser lanzada. Ambas piezas han sido sometidas a un estudio radiológico para su mejor conocimiento. Lo más destacable de este hallazgo es que su tipología no es propia de la zona, sino que según varios autores se corresponden con las armas utilizadas en la Meseta, de lo que se podrían deducir relaciones entre esas tierras y la cuenca media del Guadalquivir.

2.2 Época romana La presencia de arcilla en el subsuelo de la localidad, posibilitó el establecimiento de asentamientos romanos, prueba de ello son los restos materiales en una ocupación dispersa a la cantera de arcilla que permitía la producción de vasijas, ánforas,... De ello son testigos los diferentes alfares en los que se producían materiales de construcción –tégulas y ladrillos- y cerámica común como en el Cerro del Almendro o en el Polígono Industrial “San Roque”. Los hornos de cocción de tejas y cerámica común, aparecidos en 1993 al realizar las obras de infraestructura de este polígono antes mencionado, son de época altoimperial (siglos I ó II d.C.). La aparición de cerámica “terra sigilata” hispánica y subgálica, sugieren la existencia de una zona residencial romana.

Es de destacar la abundancia de monedas romanas en el paraje denominado "San Antón".

A esta misma época pertenece una lápida de piedra caliza hallada a principio del siglo XIX, y que se encuentra expuesta en el vestíbulo del Obispado de Jaén, llegando allí, parece ser, debido a que había estado en posesión de la familia Coello de Portugal y de ellos pasaría al Obispado.


Según Ildefonso Rueda Jándula (www.arjonilla.net), la inscripción que figura en la misma es la siguiente: M (arcus) HORATIVS M (arci) F (ilius) Marco Horacio, hijo de Marco, GAL (eria) BODONILVR de la tribu Galeria, Bodonilur, duunvir ILVIR LUCRECIA L (uci) F (ilia) Lucrecia , hija de Lucio, SERGIETON UXOR Sergieton su esposa Se trata de una inscripción funeraria del siglo I, que hace alusión al duunviro (presidente de los decuriones en las colonias romanas) Marco Horacio y a su mujer Lucrecia, con apellidos hispanorromanos como Bodonilur y Sergieton. A ambos lados de la inscripción figuran dos relieves que representan escenas agrícolas en las que aparece una figura humana dirigiendo una yunta de bueyes. En este mismo siglo, Plinio escribe su Historia Natural, en uno de cuyos tomos hace referencia a las ciudades romanas más importantes de la Bética entre las que nombra a Segueda Augurina. Historiadores como Chao, y Ruiz Jiménez identifican a esta ciudad romana con la actual Arjonilla. Otros como Lafuente Alcántara y Gómez Moreno lo hacen con La Guardia, mientras que Cea Bermúdez cita a Higuera de Calatrava. García Bellido habla de dos Segidas, y una de ellas la sitúa en Zafra, mientras que no lo hace con la otra. Poco se ha escrito después acerca de ello, pero actualmente me atrevo a afirmar que lo más probable es que eso sea un error. En primer lugar, no se ha aportado nada que ayude a identificar ambos lugares. Y si seguimos a Plinio al pie de la letra, éste situaba a Segueda “entre el río y la costa del Océano”, y Arjonilla no cumple esa condición ya que se encuentra al otro margen del río al que se refiere Plinio, que no puede ser otro que el Guadalquivir. Existen otros pueblos o ciudades que también se atribuyen actualmente haber sido el asentamiento de la romana Segueda Augurina, ellos están Palma del Río (Córdoba) y Los Santos de Maimona (Badajoz). Puestos en contacto con historiadores de este pueblo pacense, nos comunican que tampoco es muy fiable que coincida con ese asentamiento de época romana y que no existe documento alguno que lo pueda probar, debiéndose esta atribución exclusivamente a una referencia de un historiador local allá por el siglo XIX. Lo que sí podemos considerar sin temor a equivocarnos es que el actual nombre de Arjonilla es un derivado de Arjona, independientemente de que aquí estuviese ese poblado romano o no.


2.3 Época visigoda Un poblamiento visigodo, posterior al asentamiento romano, se localiza en las "Herrerías", hoy conocido como cortijo "Munguía". De esta cultura son los sarcófagos (siglo VII d.C.), encontrados en los años sesenta, uno de los cuales se conserva en el Museo Histórico Provincial y el otro, sirve de altar en la iglesia parroquial de la localidad.

Jimena Jurado, a mediados del siglo XVII, nos da la noticia de que en el mismo paraje, apareció una lápida visigoda con una inscripción que registraba la muerte de una mujer llamada María el 9 de marzo del 650. Era de piedra tosca blanca con unas dimensiones de 31 por 18 cm.

La traducción de la inscripción es la siguiente: María, seguidora de Cristo durante su vida, habiendo elegido este lugar, aquí fue enterrado su cuerpo. Vivió cuarenta años en penitencia. Descansó en paz el día séptimo de las idus de Marzo, en el segundo año del reinado conjunto del príncipe Recesvinto con su padres.


La lápida fue llevada a casa del cura Alonso de Mendoza, que se la dio a Jimena Jurado en 1644, quién se la llevó a Arjona e instalada en la pared de la iglesia consagrada a San Bonoso y San Maximiano. Posteriormente parece ser que estuvo en Andújar en poder del Marqués de la Merced, y a partir de ahí se le pierde la pista. 2.4 Época musulmana En el siglo X, en plena dominación musulmana, Arjonilla perteneció a la misma unidad administrativa y fiscal que Aryuna (Arjona), uno de los diecisiete Iglims de la cora de Yayyan (Jaén). Si bien de este período y hasta la fecha, no han aparecido vestigios relevantes que nos documenten un asentamiento poblacional importante de esta cultura. No obstante, Eslava Galán, siguiendo a Espinalt, señala la posible existencia de un recinto defensivo musulmán, construido en tapial en el actual emplazamiento del castillo; pero esta afirmación, basada en las fuentes históricas, no ha podido ser confirmada por los estudios arqueológicos realizados en el mismo. 2.5 Siglos XIII al XV Arjonilla fue conquistada en 1244 por Fernando III. Sancho IV en 1282 la separa de la administración de Arjona al donarla a Gonzalo Pérez, cuarto arcediano de Úbeda, secretario del rey y su capellán, para premiarle los servicios prestados. Éste la vende en 1293 a Arjona por 8.000 maravedíes y 200 cahíces de cal. En 1397 la villa pertenecía a Ruy López Dávalos, señor de Arjonilla, y, posteriormente a su hijo Pedro López Dávalos y al Marqués de Villena. A principios del siglo XIV, el control administrativo de gran parte de la campiña oeste del Alto Guadalquivir fue asumida por la Orden de Calatrava con centro en Martos, y que entre las fortalezas que administró está el actual castillo de Arjonilla, del que se conserva tres lienzos de muralla y la torre del "homenaje". De principios del siglo XV es la primera referencia histórica que se hace del castillo de Arjonilla ya que, en 1434, Juan II (1407 -1452) por orden real, obliga a la Orden de Calatrava a morar y a reconstruir el castillo. Es en esta época cuando tienen lugar los amores imposibles y desgraciados de Macías y Elvira, contados por importantes escritores como Larra y Lope de Vega.

2.6 Siglos XVI, XVII y XVIII En el siglo XVI, cabe destacar la independencia de Arjonilla respecto a Arjona, el 21 de marzo de 1553, otorgada por don Carlos I y doña Juana, quienes le conceden el título de Villa. A mediados de este siglo se construye la actual Iglesia Parroquial bajo la advocación de la Encarnación.


A principios del siglo XVII, la villa tiene una población de casi 3 000 habitantes, repartidos alrededor de ocho ermitas, y experimenta la consolidación del poder municipal. Se construye la Casa del Concejo, la Cárcel Real y la Casa Carnicería. En 1602, se nombra Patrón y abogado a San Roque por librar a esta villa de la peste que azotaba a Andalucía y otras partes de España. Como agradecimiento a su beneficiosa intervención, el pueblo le consagró un voto de abstinencia de carne y ayuno en la festividad del santo, aprobado por las autoridades eclesiásticas. Este voto será renovado en los años 1654, 1834, 1952 y 20002, esta última con motivo de la celebración de su IV Centenario. El continuo aumento de la población que experimenta la villa, parece corresponder con un descenso de la misma en la localidad de Arjona. Esta circunstancia hace que en 1638 Arjonilla consiga ampliar su término municipal, ya que el rey Felipe IV (16051665) le vendió el paraje denominado Atajo por 9000 ducados de plata, terreno situado al suroeste de la villa, y que se extendía desde el arroyo Ballesteros, a la altura del camino de Porcuna, hasta el límite del término de Lopera. Poco después, y debido a una reclamación que plantearon los arjoneros, Arjonilla hubo de pagar 6.000 ducados más porque, en una nueva medición de los terrenos, se observó una demasía en ellos. Sin embargo, esta demasía fue definitivamente adjudicada al pueblo vecino que pagó 1000 ducados más. Este hecho, motivó a los arjonilleros a mantener sucesivas disputas con sus vecinos arjoneros a lo largo del siglo XVII, aunque sin los resultados deseados. Los siglos XVI y XVII verán la fundación de diversas obras piadosas: - En 1580, con mandas de los vecinos, fue fundado el Pósito pío que tenía como finalidad facilitar el sustento de pan para todos los vecinos del pueblo. Para ello, en épocas de escasez realizaba el panadeo, que consistía en prestar trigo a los panaderos para que fabricasen pan para ser vendido a los vecinos. Esta institución tuvo que dejar de existir en algún momento ya que el 22 de marzo de 1736 fue fundado el Pósito monte de piedad de Arjonilla por el matrimonio formado por D. Martín de Carmona Valenzuela y Dña. Inés de Ortega Serrano. A través del mismo, se garantizaba el panadeo en momentos de escasez de pan para el sustento de los vecinos, así como el préstamo de trigo para los agricultores y a veces dinero. La labor de esta institución fue muy importante y gracias a ella muchas personas pudieron supervivir. - El Hospital de Santiago que, aunque Madoz fecha su fundación en 1641, aparece ya nombrado en documentos del siglo XVI y en él se albergaban tanto a enfermos del lugar como a transeúntes. Se encontraba situado en los terrenos aledaños de la actual ermita de la Virgen de la Cabeza, antes de Santiago. - La Obra Pía de doña Mayor Serrano, fundada en 1631 para viudas pobres. - El convento de Santa Rosa de Viterbo de la orden de San Francisco de Asís, fundado en 1680 por don Luis Díaz de Aguilera y que será destruido a mediados del siglo XIX, como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal. El inicio del avance del olivar, con respecto al cereal y viñedo, hay que situarlo también en esta época, ya que se documenta la existencia de una floreciente industria de aceite, de la que se contabilizan hasta 36 molinos, pagándose el derecho de almotacén a


Arjona y que consistía en pagar una de cada 300 arrobas de aceite de las que eran extraídas por los arrieros de la villa. 2.7 Siglos XVIII y XIX En los inicios del siglo XVIII, Arjonilla participó en la guerra de Sucesión (1701-1714) a favor del bando borbónico encabezado por Felipe V. La guerra, que fue la primera guerra europea de la era moderna, se extendió desde España hasta Francia, Alemania meridional, Países Bajos y el mar del Norte. A esta guerra, aportó la villa una compañía de 40 hombres en septiembre de 1706 contra los partidarios del archiduque Carlos. En el siglo XIX hay que destacar, dentro de la Guerra de la Independencia (1808-1814), la fecha de 1808 ya que en el término municipal de Arjonilla, se produjeron dos enfrentamientos contra los franceses, preludio de la Batalla de Bailén. El ejército español con Castaños que había salido de Utrera y Carmona, uniéndosele Reding que venía de Granada con 10.000 hombres, iban con dirección a Andújar para enfrentarse a Dupont. Precediendo al ejército, marchaba el cuerpo volante del coronel don Juan de la Cruz Mourgeon con unos 2.000 hombres. El 23 de junio, la vanguardia de la columna, compuesta por 21 jinetes de Húsares de Borbón y Olivenza, apoyados por un pelotón de a pie del batallón de Campo Mayor que mandaba el subteniente Cayetano Miranda, estando al mando del capitán San Martín, avanzan en prevención por el camino de Arrecife cuando de pronto se establece contacto con una compañía de dragones franceses. Estos se repliegan y San Martín sale en su persecución con objeto de evitar el repliegue que intentan verificar. San Martín, se va por una atrocha y alcanza a los franceses. Estos se guarnecen en la Casa de Postas, conocida como la Venta o Santa Cecilia, y forman en batalla, pensando en que el jefe español se disuaría de proseguir. Sin embargo, San Martín mandó atacarlos, consiguiendo vencerlos. Dejaron 17 dragones muertos y 4 prisioneros, mientras que el oficial y el resto consiguieron huir. En esta acción San Martín fue herido y como él mismo reconoce, salvó la vida gracias a la intervención de un soldado cazador de Olivenza llamado Juan de Dios. Este soldado es el que aparece en la estatua que hay en el Parque Luis Alonso Salcedo, junto a San Martín. La Gaceta Ministerial de Sevilla, en su número 9 de 29 de junio recoge estos hechos ocurridos en Arjonilla. El 11 de julio se organizó en Porcuna el ejército de Andalucía bajo el mando del General en Jefe don Francisco José Castaños, acordándose un plan de actuación por el cual la División 3ª y la de Reserva, se dirigirían por Arjona y Arjonilla a los Visos, colinas situadas en la orilla izquierda del Guadalquivir, frente al puente de Andújar, como para atacar al enemigo por aquella parte.


El día 12 de julio, Castaños dio comienzo a la ejecución de este plan. Castaños se trasladó a Arjona, donde estableció su cuartel general. Dispuso que el ayudante general y cuartel se dirigiesen a Arjonilla para practicar al siguiente día un reconocimiento detenido, para comprobar si los franceses se proponían atacar la línea de los españoles. Este reconocimiento sobre Arjonilla fue negativo respecto a los supuestos movimientos franceses. El día 14, Castaños se trasladó a Arjonilla, seguido de la 3ª División y la de Reserva. Por la noche levantó el campamento y al amanecer aparecía en los Visos, estableciendo allí su cuartel general con estas dos divisiones. A su paso por Arjonilla parece que llenaron sus cantimploras de agua en el pozo que había en la Viña Garabata. Los Visos son unas colinas paralelas al Guadalquivir, próximas al mismo, separadas de él como medio tiro de cañón por una llanura despejada y limpia; se extienden a la derecha por las elevaciones cada vez más eminentes, hasta la aldea de Higuera de Arjona, que proporcionan la ventaja de ocultar así las fuerzas destinadas a ocuparlas, con los movimientos que éstos puedan hacer a lo largo de la retaguardia de la línea. De la estancia de Castaños y el ejército español en Arjonilla tenemos noticias de que estuvieron instalados en la casa del Marqués de Oquendo (frente a la iglesia), aunque también es posible que estuvieran en el actual Ayuntamiento, que en aquellos años era el Pósito (almacén de trigo). Arjonilla contribuyó al mantenimiento del ejército español, así lo corroboran numerosos documentos. En la Junta de Patronos del Pósito celebrada el día 8 de julio, se lee una orden de don Juan de la Cruz Mourgeon, Teniente Coronel y Comandante General de la Vanguardia del Ejército de España por el cual pide se le entreguen 3.413 fanegas de trigo el día 25, procedentes de los débitos de los agricultores arjonilleros a esta institución, para lo cual éstos tendrán un plazo de 3 días para entregar el trigo que deban. Una vez juntado el trigo, se pondrá a disposición de Nicolás Pastor, Subteniente del Batallón de Infantería Ligera de Valencia. La Junta del Pósito acordó su puntual cumplimiento. El día 15 por la mañana la 3ª División y la de Reserva ocuparon los Visos tras desalojar las avanzadillas francesas allí desplegadas. Se produjo un cañoneo entre franceses y españoles que duró hasta el mediodía, hora en que Dupont envió contra los Visos tres compañías de la 3ª Legión y un destacamento de Dragones. A los 800 metros de recorrido fueron batidos por el nutrido fuego de fusil y cañón de las tropas de Castaños. El fuego de cañón de las piezas de los españoles obligaron a Dupont a abandonar sus posiciones al sur del río Guadalquivir. Dupont permanece en Andújar hasta la noche del día 18 en que sale hacia Bailén donde el ejército francés sufre una importante derrota ante el ejército español.


Los episodios de la guerra Carlista ocurridos en España, a raíz de la muerte de Femando VII en 1833, afectaron de igual modo a la localidad, que se verá fortificada ante las incursiones de columnas militares organizadas de carlistas y que sembraron la inquietud en la población. Arjonilla contaba a principios del siglo XIX con unos 2.500 habitantes: 167 eran pudientes, 260 jornaleros, 44 pobres, 30 mujeres viudas y un total de 25 eclesiásticos. Los molinos aceiteros de la villa alcanzaban la producción de 22.400 arrobas de aceite y también se obtenía vino en cantidad de 550 arrobas anuales. En los cultivos de cereal, las cosechas obtenían 4.050 fanegas de trigo y 2.006 de cebada. En cuanto a la ganadería fueron registradas 150 vacas, 3300 ovejas, 400 cabras, 200 cerdos, 18 caballos y 140 mulos y asnos. Estas cosechas, pertenecientes al año 1803, se encontraban muy diezmadas con respecto a épocas anteriores y ante la escasez de los tiempos la institución eclesiástica, a través de sus obras pías, era la encargada de paliar el hambre de la población. El período 1815-1820, representa una férrea y sangrienta vuelta al absolutismo basada en la exaltación de la monarquía y la religión. Fernando VII había devuelto a sus cargos a los mismos individuos de 1808. Así vuelven a ser alcaldes Pedro Bernardo Jiménez, por el Estado Noble y Manuel González por el Estado Llano. En estos años siguen acaparándose las regidurías por la nobleza, que mantenía títulos heredados, como el caso de D. Bernardo Mª Jiménez del Río, o a través de la compra del oficio, como D. Antonio José Mercado y Tapia. Para el pueblo son malos años en sus economías domésticas, que no acaban de recuperarse de la guerra. En 1819, tuvo que intervenir la justicia en el precio del pan, muy superior al valor del trigo, algo preocupante si tenemos en cuenta que el pan era el alimento básico en la época. También se aportaron nuevas normativas acerca de la rebusca de aceituna, ya que algunos propietarios pagaban jornales a segundas cuadrillas que "apuraban" la cosecha, y éstas podrían ser confundidas con ladrones de aceituna de otros olivares. La determinación municipal consistió en prohibir la rebusca bajo pena de cuatro ducados y la pérdida del fruto. Diez ducados fueron los estipulados para los maestros de molino que recibieran la aceituna. Los hurtos de aceituna, trigo, leña, etc. eran frecuentes y se hacían casi necesarios para subsistir en los malos tiempos.

2.8 Siglo XX Entre finales del siglo XIX y principios del XX se inicia la actividad industrial en Arjonilla, favorecida, sin duda, por la instalación del ferrocarril, la mejora de las carreteras, la instalación de la luz eléctrica en 1901 con 50 lámparas de 10 bujías, la colocación en 1927 de un surtidor de gasolina en la Plaza de la Infanta Isabel, hoy de la Encarnación, y la estación telegráfica. Asimismo, alrededor de los años 20 se llevaron a cabo proyectos de obras públicas como el actual cementerio, el ayuntamiento y la plaza de abastos, así como la compra de la Casa del Marqués de la Merced, para convertirla en escuelas y cuartel. En estos años llegaron a funcionar en el pueblo hasta 45 tejares, que fabricaban tejas y ladrillos. En la década de los sesenta fueron cerrando hasta quedar una sola fábrica al cabo de varios años. En la Guerra Civil, Arjonilla participó en el bando republicano. En este período se publicó un periódico en nuestra localidad. Se llamó "Avance", tenía una frecuencia decenal y estaba editado por la 51 brigada mixta. Para que la población pudiera respaldarse de los bombardeos a los que de vez en cuando era sometido el pueblo, se construyeron varios refugios, uno de ellos excavado en la Plaza de la Encarnación. Este refugio tenía tres entradas, dos de ellas han sido abiertas y adecuadas recientemente para permitir el acceso al mismo. La otra entrada


está cercana a la ubicación del busto de García Morente y permanece cerrada. Cuando se veía la aproximación de la aviación se avisaba a la población con sirenas para que se desplazaran hasta los refugios y así quedar a salvo de los bombardeos. Recientemente el Ayuntamiento ha encargado a una empresa la realización de un Centro de Interpretación de la Guerra Civil, con lo que se pretende que el visitante a través de los medios utilizados (imágenes, sonido…) lleguen a tener un conocimiento lo más cercano posible a esta triste realidad vivida por el pueblo como es una guerra civil. Después de la contienda civil, se reconstruyó la iglesia, que había quedado muy dañada. El Ayuntamiento compró la casa de Manuel L. Medina, para convertirla en Grupo Escolar. Hasta entonces las escuelas se encontraban dispersas por el pueblo. Cada maestro/a tenía un local alquilado por el Ayuntamiento, siendo utilizada la planta baja como escuela y la parte de arriba para vivienda del maestro/a. Este edificio, a partir de 1983 pasó a convertirse en Casa Municipal de Cultura, albergando en la actualidad la biblioteca municipal, museo de artes y costumbres populares, museo arqueológico, despacho de Antonio de Jaén y Centro de Adultos “Trovador Macías”. En los años sesenta se edificó un nuevo colegio en el patio de armas del castillo, siendo demolido unos veinte años después. En 1984 se construyó un nuevo colegio en el emplazamiento actual, en la zona por donde el pueblo se está expandiendo en los últimos años. En esta misma zona ha sido ubicado también el nuevo Instituto de Enseñanza Secundaria “Juan del Villar”.


3. PATRIMONIO HISTÓRICO 3.1 Iglesia Parroquial de la Encarnación Está orientada de este a oeste y se alza elegantemente sobre una escalinata en la cabecera de la plaza del mismo nombre y rodeada por edificios, algunos de ellos históricos como la ermita de Jesús o la casa palacio donde nació don Manuel García Morente. Otros edificios que rodean a la iglesia son de nueva planta como la casa de Paco López, diseñada con carácter historicista por el arquitecto local Luis A. Salcedo. Tanto los edificios históricos como algunos de nueva planta, siguen dando a esta plaza el mismo carácter monumental, que sin duda, tuvo en el pasado. El interior del templo se empezó a edificar a principios del siglo XVI, siendo de estilo gótico tardío, con planta de tres naves y cabecera plana. Excepto la cabecera, está cubierto por falsas bóvedas de crucería de finales del siglo XVIII, para ocultar su techumbre original mudéjar de par y nudillo, muy deteriorada, lo que definiría el interior, desde el punto de vista arquitectónico, como un templo gótico-mudéjar. En la cabecera, se sitúa el retablo, parecido morfológicamente al original desaparecido en 1936. El primitivo retablo fue realizado con lenguaje manierista a finales del siglo XVI, por Blas de Figueredo y Cristóbal Téllez. De gran valor histórico era también el coro, también desaparecido lamentablemente en la misma fecha que el retablo. A los pies de la iglesia, y orientada al oeste, se levanta una esbeltísima torre que, a partir del segundo cuerpo, es de aparejo de ladrillo almohadillado. Su traza es manierista y fue construida entre finales del s. XVI y principios del s. XVII. Arranca de un gran arco de medio punto de sillería sobre línea de imposta y que cobija a su vez, a la portada principal de la iglesia. Esta portada es de estilo renacentista, y su ejecución coincide con la generalización, en la segunda mitad del siglo XVI, de los principios renacentistas tomados del modelo vandelveriano en suelo jienense. El lenguaje renacentista se conjuga sabiamente con el gótico flamígero o tardío en el interior. En el muro norte, ya que la puerta de entrada a la sacristía es una excelente portada plateresca construida durante la prelacía de don Diego Tavera (15551560), obispo que cuando llegó a Jaén estaban en pleno desarrollo las obras de la catedral, bajo la dirección de Andrés de Vandelvira. Sobre esta puerta aparecieron unas pinturas al fresco, que representan a un San Cristóbal de grandes dimensiones, portando


un Niño Jesús sobre su hombro derecho e intentando cruzar un río. Esta pintura ha sido restaurada en 1998, permitiendo la recuperación de este gran mural. A finales del siglo XVIII se construyó en el ángulo sureste, un panteón (actualmente salón parroquial), cuya parte más noble es el paramento de piedra que da a la Avenida de Andalucía, en la que destaca un gran frontón triangular y el escudo del obispo Jarabeitia (1770-1779). El remate piramidal de la torre de la iglesia se le añadió a finales del siglo XIX, siendo destruido durante la contienda civil y colocando un nuevo posteriormente. Recientemente (2005) ha sido restaurado conjuntamente con el resto de la esbelta torre parroquial arjonillera. En los años sesenta y setenta fueron descubiertas las columnas de piedra que se encontraban cubiertas de cal. En 1984 se llevaron a cabo varias reparaciones y la colocación de un nuevo pavimento de mármol. En la madrugada del 4 de septiembre de 1987, el incendio que tuvo lugar en la capilla de la Virgen del Rosario, ennegreció todo el interior y quedó muy afectado el retablo. La entrega de todo el pueblo, hizo posible que en poco tiempo el templo recuperase su bello aspecto.

3.2 Ermita de San Roque Esta ermita que acoge al patrono de la población, San Roque, data de los siglos XVIXVIII y se trata de la ermita que más veces ha sido restaurada de entre todo el patrimonio eclesiástico de la villa. De la segunda mitad del XVI sólo queda la fachada norte. La fachada principal fue remodelada en 1990 por el arquitecto Luis Alonso Salcedo Jiménez. En esta misma ocasión también fueron remodelados los arcos de la entrada al pasillo de acceso a la ermita. También se encuentran en esta ermita las imágenes de la patrona, la Virgen de las Batallas y Ntra. Sra. de Alharilla.


3.3 Ermita de la Soledad La ermita de la Soledad data de los siglos XVI-XVII, en los que su nombre era ermita de Santa María de Valrico y aparece nombrada en el Sínodo de 1511. Fue parroquia hasta que se construyó la actual parroquia de la Encarnación y su estado actual se debe principalmente a una intervención a finales del XIX (1860) y la remodelación de 1992. Actualmente acoge las imágenes de las cofradías de Ntra. Sra. de la Soledad y Santa Veracruz, esta última, la más antigua de las cofradías arjonilleras. Durante el período de restauración de la iglesia parroquial (2205) acogió los cultos celebrados en la localidad. 3.4 Ermita de Jesús Situada en el lado sur de la Plaza de la Encarnación, muy próxima al templo parroquial, presenta una sencilla fachada del siglo XVIII realizada en ladrillo, cuya verticalidad y geometrismo quedan enaltecidos por la disposición del arco de medio punto sobre jambas, gran frontón triangular que se rompe, para encajar uno de los cuatro resaltos cuadrangulares dispuestos en forma de cruz griega. Coronando la fachada, una espadaña clasicista. El interior, del siglo XVII, se cubre con bóveda de cañón con lunetos y en su cabecera destaca el camarín de Jesús con pinturas del siglo XVIII en su bóveda. En este ermita tienen su sede las Cofradías de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Mª Santísima de los Dolores, y la de Ntro. Padre Jesús de la Humildad y Mª Santísima de la Amargura.

3.5 Ermita de Santiago o Virgen de la Cabeza La ermita de Santiago, fue construida en el siglo XVI, y pese a la remodelación del arco de la puerta de entrada en 1978, aún conserva su primitiva y sencilla morfología mudéjar, en la que destaca su parte central que se adorna con dos pilastrillas a modo de alfiz, ventana y espadaña de un solo cuerpo; todo construido en ladrillo y que podemos ver gracias a que el 1978 se procedió al picado de la cal que lo cubría. En su interior destaca la techumbre mudéjar original de par y nudillo y tirantes de lacería, que se conserva en muy buen estado.


Recientemente, con motivo de la construcción de la Guardería Municipal quedó suprimido el acceso al coro y por ello se ha habilitado en el interior de la ermita una escalera de caracol para poder acceder al mismo. La imagen de Ntra. Sra. de la Cabeza sustituyó a la primitiva imagen de Santiago en su ubicación en el centro del altar. Esto y la gran devoción de los arjonilleros/as a la Morenita, ha hecho que actualmente sea más popular la denominación de Ermita de la Virgen de la Cabeza. Esta imagen es la primitiva a la que se rendía culto en la localidad y debido a una bonita historia fue suprimida por la imagen que luego fuera destruida durante la guerra civil. Al terminar la misma, la primitiva imagen fue recuperada de la familia que la poseía en Málaga. Por este motivo es una de las imágenes de la Virgen de la Cabeza más antiguas de cuantas se rinden culto en la actualidad. 3.6 La Casa del Juzgado o Antiguo Ayuntamiento Conocida como "Casa del Juzgado", en su origen fue la casa del cabildo municipal, o Ayuntamiento, del que tan solo se conserva la fachada que da a la Glorieta PíoXII. Desde finales del siglo XVI, los visitadores de la Orden de Calatrava y los regidores del cabildo municipal coincidían en que la portada del Ayuntamiento debía manifestar el poder de sus gobernantes. A imitación de otras casas de cabildos municipales, en 1.616 el cabildo decide que en la nueva fachada se ha de poner el escudo de la Villa, labor que fue encargada al cantero de Andújar, Rafael Pérez, quien además realizará los maceros o "sotas de bastos" y el resto de elementos iconográficos, recibiendo por su labor, unos 800 reales. La piedra labrada, fue transportada en 35 cargas, por el carretero de Andújar, Bartolomé de Sevilla, aunque también participaron en el resto de la obra de sillería los canteros Francisco Rodríguez, de Lopera, y Martín Alonso de Jándula, de Arjonilla. El primitivo contrato de la fachada establecía la obligación de construir una puerta adintelada y una ventana que más tarde, en 1.633 se sustituye por un balcón, ya que este elemento arquitectónico es más tardío, propio del barroco, cuando la calle se convierte en escenario de fiestas y se hace necesario habilitar un lugar en las fachadas para la contemplación de los festejos. En el caso de esta fachada del Ayuntamiento, se justifica también, por la necesidad que los gobernantes municipales tenían de mostrarse al pueblo desde ese lugar privilegiado. El balcón fue realizado por el maestro de herrería de Arjonilla, Asensio Rodríguez, mientras que los balaustres fueron traídos desde Madrid, a través del comerciante de aceite Andrés de Jáuregui.


La fachada se ajusta a los modelos derivados de una arquitectura religiosa, trasvasados a un edificio público, de carácter civil. Destaca el frontón triangular, elemento típico de las construcciones religiosas, en cuyo centro se sitúa una cruz en relieve. Los remates piramidales acentúan la verticalidad de la fachada. Entre el balcón central y el frontón, aparecen tres escudos, el del centro, perteneciente a Felipe III, y los laterales, las armas de la Villa de Arjonilla. Sobre el dintel del balcón, aparecen tres inscripciones: En el centro, se puede leer: PLUS ULTRA (más allá), a la derecha, ALTIORA PETIMUS (Pedimos cosas más elevadas ), y a la izquierda SOLI DEO HONOR ET GLORIA (Sólo a Dios honor y Gloria). A ambos lados del balcón, las conocidas figuras de las “sotas de bastos”, soldados a lo romano, apoyados sobre ménsulas, cuyas figuras describen curvas muy manieristas. Toda la fachada es una representación gráfica de la teoría del poder en la Edad Moderna, es decir entre los siglos XVI y XVIII. El Poder del Monarca, representado por el escudo situado sobre el balcón, está legitimado por el poder de Dios, según el lema de las monedas, "Por la gracia de Dios", por eso se encuentran las armas reales bajo el frontón triangular con la cruz en relieve. En todos los municipios, los alcaldes eran representantes del Rey, verdaderos delegados regios. Por eso, cuando los alcaldes se manifestaban al pueblo, lo hacían desde el balcón, bajo el escudo del Rey. Esta autoridad delegada, se manifestaba además en la potestad de ejercer el poder, lo que representan los maceros laterales. Así, se configura toda la fachada como un retablo que instruye al pueblo sobre el origen del poder de sus gobernantes, sobre la "Autoritas", y la "Potestas". La casa del Cabildo era el escenario sobre el que se realizaba el protocolo del levantamiento del pendón real, cuando un nuevo monarca ascendía al trono. Para tales ocasiones, se exponían los retratos de los monarcas, custodiados por soldados y se instalaban luminarias en determinadas festividades. Con motivo de la fiesta del Corpus, el cabildo colocaba un bufete, adornado para la adoración del Santísimo. Con esta disposición, la fachada cobraría el sentido de verdadero retablo en la calle.


3.7 Casa del Marqués de la Merced A finales del siglo XVIII, la familia de los Jiménez en Arjonilla, se afianza en el consistorio local, presencia que puede ser rastreada hasta el reinado de Isabel II, en el que termina el tránsito del Antiguo Régimen hacia unas instituciones municipales constitucionales, período en el que la historia socio-política de Arjonilla es protagonizada por las distintas bifurcaciones de este linaje. Si en el siglo XVII los Jiménez de Arjonilla se habían unido matrimonialmente con la hidalguía local, lograron emprender en la segunda mitad del XVIII un sistema de alianzas con el fin de ligarse familiarmente con la más destacada nobleza giennense, tal vez por el renombre que el título de marqués de Santa Rosa otorgó al linaje. En primer lugar lo hicieron con los Pérez de Vargas de Andújar, quienes reciben varios títulos, entre ellos el marquesado de la Merced que se unirá a mediados del XIX al de Santa Rosa de los Jiménez de Arjonilla. Posteriormente varios miembros de los Jiménez de Soto emparentan con el apellido Del Río de la ciudad de Jaén. Esto permitirá afianzar su primacía entre la sociedad local de la época al verse beneficiados por el poder regio, que los legitimaba por encima de los hijosdalgo de la Villa, para constituirse en representantes notables de la autoridad real en el cabildo municipal. La manifestación de ese poder en el urbanismo, quedó patente en las principales casas palaciegas situadas en los más importantes enclaves de la población y con singularidad, junto a la fortaleza de la Villa, transformada en el XIX para el solaz de sus nobles moradores. Esta casa conocida popularmente como "Casa del Marqués", o "Cuartel viejo", estuvo habitada a finales del siglo XVIII por el matrimonio formado por D. Bernardo Jiménez Cano y Doña Leonor Pérez de Vargas y Zambrana. Durante este tiempo y buena parte del siglo XIX, la casa palaciega estuvo ricamente amueblada, con interesantes cuadros devocionales e históricos. Asímismo poseían una carta manuscrita de Santa Teresa, una reliquia de la misma Santa y una interesante biblioteca. A principios del siglo XX, la casa pertenece a la familia Parras Jiménez, habitando en ella el célebre cura Parras, y con posterioridad, los últimos propietarios la venderán al Ayuntamiento de la localidad, que pretende albergar en ella escuelas y el cuartel de la Guardia Civil. En los años setenta se instaló la Escuela de Cerámica, donde se pretendía formar a las personas que luego se dedicarían a trabajar en la cerámica artística, actividad que estaba emergiendo en la localidad con bastante fuerza. Durante bastantes años también ha acogido tanto a la Guardería Infantil Municipal como a la temporera que se pone en marcha sólo durante el período de la recolección de la aceituna. Actualmente acoge a varios servicios municipales y temporalmente también a la Guardia Civil.


3.8 Castillo del Trovador Macías El castillo de Arjonilla, conocido como del trovador Macías por situar en él la leyenda los hechos amorosos acaecidos entre Macías y Elvira. Es una de las defensas medievales mejor conservadas de la campiña jienense, declarado Bien de Interés Cultural en 1985. La primera referencia documental del castillo aparece a principios del siglo XV, cuando Juan II (1407-1454) parece obligar a la Orden de Calatrava a habitarlo y a reconstruirlo. Los lienzos de muralla y la torre del homenaje, que hoy podemos observar, fueron construidos en el siglo XIV. La torre de tres plantas de mampostería careada y reforzada por cadenas de sillería en las esquinas, se alza 17 metros, sobre una base cuadrangular de 6,20 x 5,30 m., para divisar buena parte de la campiña y de las canteras de arcilla situadas en la “Albarrá”. A esta torre, se le rompió el paramento de su lado sureste para colocarle una puerta con arco apuntado de ladrillo. El sínodo de 1511 nos da la noticia de la existencia, en el interior amurallado del castillo, de la ermita de Santa Catalina, Virgen muy conocida en el mundo medieval y que gozó de gran popularidad en nuestra provincia, debido a que se le vinculó a la conquista de nuestra capital por Fernando III. La documentación arqueológica refuerza esta noticia, ya que en la excavación de urgencia, dirigida por Francisco Nocete en 1988, apareció un cementerio, y sobre él, materiales cerámicos del siglo XVII. Esta necrópolis ha sido asociada a la ermita, siguiendo la tradición del siglo XVI. En el siglo XVII fue demolido el muro sur, y el castillo perdió su carácter defensivo para servir como patio de la casa del Marqués de la Merced. Entre las diversas remodelaciones que sufrió el interior, es muy interesante la que se hizo para extraer el aceite de oliva, con un sistema que se articula junto a los restos del antiguo muro sur. El tipo de prensa utilizado es anterior al siglo XVIII, ya que no se documenta en esta zona, uno similar con posterioridad a esta fecha, aunque los vestigios encontrados guardan bastante similitud con los sistemas que aparecen, actualmente, en el norte de África. Al comprarlo el Ayuntamiento junto con la casa del Marqués de la Merced, a principios del siglo XX (por 59.000 pesetas), perdió su carácter privado y dado su extraordinaria ubicación urbana, el recinto interior del castillo se convirtió en el espacio público más utilizado de Arjonilla, ya que aquí se han realizado corridas de toros, encuentros deportivos y teatro. Por último, sirvió para que en él se edificara en 1962 un colegio de enseñanza primaria y cuya demolición en la década de los ochenta, dio lugar a la intervención arqueológica de urgencia antes citada. De entre todas las secuencias históricas, destacamos la del siglo XV, por ser la época en la que tuvo lugar la leyenda de los amores imposibles del Trovador Macías. Este famoso trovador gallego, nació en Padrón, a principios de siglo, y murió trágicamente en esta villa. Aunque pobre, su ascendencia era de noble y antiguo linaje. Dejó su tierra natal para convertirse en doncel de don Enrique de Aragón, marqués de


Villena, maestre de Calatrava. Fue en el palacio de don Enrique, en donde conoció a la que sería su amada doña Elvira. En los últimos años ha sido objeto de varias actuaciones que han cambiado sustancialmente su fisonomía. Desde 2005, anualmente la Concejalía de Cultura viene celebrando unas Jornadas Medievales en un fin de semana del mes de septiembre. Estas jornadas en las que se organizan gran variedad de actividades (música, artesanía fondas, tiro con arco, cuentacuentos, técnicas de combate, aves rapaces, …) vienen teniendo una gran acogida por la población que se vuelca durante los dos días, unos como visitantes y participantes en las actividades y otro importante número de personas perteneciente a diferentes colectivos de la localidad, son los que ponen los contenidos de estas jornadas. En octubre de 2008 se celebraron unas jornadas de puertas abiertas que permitió al público asistente realizar una visita guiada a las instalaciones del castillo recién remozadas. A partir de entonces esta actividad se repite en varias ocasiones para permitir el acceso al castillo de las personas interesadas en conocerlo más detalladamente.


4. ASPECTOS SOCIO-CULTURALES 4.1 Población 4.1.1 Población absoluta y densidad de población A primeros de marzo de 2011 cuenta Arjonilla con 3.857 habitantes ( 1.931 hombres y 1.926 mujeres), que suponen una densidad aproximada de 98 habitantes por kilómetro cuadrado. Esta densidad de población que está por encima de la media nacional, es debida más bien a la escasez de término que a un elevado número de habitantes. 4.1.2 Evolución de la población Los primeros datos fiables de población que se tienen, datan de finales del siglo XVI, época en la que Arjonilla contaba con 2760 habitantes. A finales del XVIII y primera mitad del XIX, se mantuvo la población en torno a los 2.400 habitantes, para comenzar un importante aumento a finales de siglo con casi 3.000 habitantes en 1880. En la última década del siglo XIX, el aumento fue aún mayor y se llegó a superar los 4.000 habitantes. El siglo XX comenzó con una población de unas 4.500 personas, y, coincidiendo con la tónica de toda la provincia, se produjo un importante aumento ya que en 1940, se llegó a alcanzar los 6.500 habitantes, mayor censo conocido de este municipio. Durante el siguiente quinquenio, la población se mantuvo prácticamente. Es a partir de 1945 cuando se aprecia el inicio de un descenso que se hizo más notable a partir de 1950 y que se prolongó durante varias décadas, llegando a perderse una cifra próxima a los dos mil habitantes. Y en la década de los 60 y 70, al igual que en los pueblos eminentemente olivareros de nuestra provincia, se produce otro importante descenso de población. Los arjonilleros y arjonilleras emigran hacia Madrid, Barcelona (y poblaciones limítrofes), Valencia y Bilbao, fundamentalmente. En 1980, la cifra de habitantes baja hasta los 3.773 habitantes. A lo largo de los años ochenta la población se va estabilizando en torno a las 4.000 personas, sobrepasando en algo esa cifra, pero volviendo a descender de nuevo por debajo de los 4.000 ya a principios del presente siglo, siendo 3.989 el número de habitantes de Arjonilla a comienzos del 2.002, de los cuales 1.994 son hombre y 1.995 las mujeres. Como ya se ha indicado anteriormente, en 2009 la población asciende a 3.867 habitantes, con una leve tendencia al descenso de población.


4.1.3 Pirámide de población La estructura de la población de Arjonilla nos la da la observación de su pirámide de población, la cual no difiere mucho de la de otros pueblos eminentemente agrícolas.

Un vistazo a esta pirámide nos puede llevar a obtener muchas conclusiones como las siguientes: - La población de Arjonilla va en regresión desde los años 50 del pasado siglo XX. - En los últimos 15 años Arjonilla pierde población como consecuencia de la disminución de nacimientos. A comienzos de los 90 hubo un pequeño repunte de población pero a partir de ahí la bajada es continua. - El mayor grupo de población es el de los hombres de 45 a 49 años que son 183. El de mujeres es el grupo de 40 a 44 años que son 149. - A partir de los 60 años, el número de mujeres es claramente superior a de los hombres. Éstos son mayoría en el tramo de 15 a 60 años, siendo más acentuado entre los 35 y los 55 años. - El número de mujeres de más de 80 años casi duplica al de hombres. 4.1.4 Índices de natalidad, mortalidad y nupcialidad Para profundizar algo más en la población arjonillera ofrecemos a continuación los datos sobre los índices de natalidad, mortalidad y nupcialidad (nacimientos, defunciones o matrimonios por cada mil habitantes) referentes al comienzo y final del siglo XX y al año actual, lo que nos da una idea de la evolución de esta población:

Natalidad Mortalidad Nupcialidad

1.900 46 40 8

2.000 9 8 5

2.009 8 13 7,2


4.2 Gastronomía La gastronomía arjonillera es rica y variada, pero sin diferenciarse de otras por platos propiamente autóctonos, ya que la mayoría de ellos son comunes a los que predominan en un gran número de pueblos andaluces. Podemos afirmar que se trata de una cocina sencilla, típicamente mediterránea y basada en la bondad de sus productos. Sus huellas deben estar, como la cocina andaluza, en la cocina árabe de Al-Andalus, caracterizada por sus sopas, potajes, rica condimentación de sus platos y sabrosos postres. Una gastronomía sencilla y rústica, que destaca por su variedad y la contundencia de sus platos. Dada la situación del pueblo, en la provincia olivarera por excelencia de todo el mundo, el producto estrella de su cocina es el aceite de oliva virgen extra, el auténtico zumo extraído de la aceituna, bueno para freír y excelente e imprescindible en las ensaladas. El aceite que se consume en los hogares arjonilleros es de gran calidad, procedente de aceituna picual que es la predominante en el olivar de la localidad. Una vez sometida a procedimientos estrictamente mecánicos, se obtiene de ella un aceite de máxima calidad en la Cooperativa “San Roque” o en una almazara privada, de donde toda la población se surte del preciado líquido para el consumo de sus hogares. Este aceite es también el producto estrella del típico canto arjonillero, llamado en otros lugares hoyo o cachurro. Cuando en Arjonilla se habla de canto nos referimos a un trozo de pan en el que se hace un hoyo donde se vierte aceite de oliva. Es la comida por excelencia en los tajos en la época de recolección de la aceituna, aunque también se degusta en todos lo hogares a lo largo del año en cualquier época. Se suele acompañar este pan con aceite, con tomate estrujado en el hoyo, acompañando todo esto con una amplia gama de productos entre los que podemos destacar el bacalao, queso, jamón, toda clase de embutidos y aceitunas. Estas aceitunas proceden también de los olivares de la localidad y para su consumo son sometidas con anterioridad a una preparación en los hogares, siguiendo unas costumbres que se van transmitiendo de generación en generación. Dentro de la gran variedad de platos de la cocina arjonillera destacaremos ante todo el gazpacho y el salmorejo. El gazpacho es el plato andaluz universal y destaca por su valor alimenticio y su fácil preparación. Es un plato típico de la dieta mediterránea por llevar muchos componentes básicos de ésta: tomate, ajo, pepino, pimiento. Como condimentos se utilizan el aceite de oliva, vinagre y sal. Es ideal para una dieta equilibrada, ya que sólo el pan que se le añade es calórico. Su degustación resulta muy agradable, sobre todo cuando se consume en época de calor, algo propio de la zona en verano. El salmorejo es una sopa fría española, con la consistencia de un puré o salsa, elaborado a base de tomate, ajo, miga de pan, aceite de oliva virgen extra, huevo duro (yema), vinagre y sal. El arte de prepararlo corría parejo al arte del majado de sus componentes en el mortero, dornillo o almirez. Actualmente su elaboración es más sencilla gracias a la utilización de las batidoras eléctricas. Opcionalmente se le puede añadir un poco de jamón. El salmorejo era un plato muy consumido en las eras, en la época de recolección de cereales, cuando se procedía al trillado de las mieses. Actualmente es muy consumido en los hogares en la época veraniega. El canto, el gazpacho y el salmorejo han sido básicos en la dieta del campesino arjonillero, a los que podríamos añadir dos productos más como son las migas y los picatostes. En los hogares humildes, que en épocas pasadas eran la gran mayoría de los del pueblo, no se podía permitir el derroche que en la actualidad solemos ver. Todo se aprovechaba, y en casos como el pan, en que éste se ponía duro y complicaba su


consumo, la mente humana buscaba los medios para poder aprovecharlos aún a pesar de ello. El pan duro que iba sobrando en las casas se iba guardando en una talega y cuando se reunía el suficiente, se hacían con él unas migas. Se troceaba el pan, se mojaba un poco y se echaba en la sartén con aceite y se removía hasta que quedaba suelta la miga a gusto de los consumidores. Esta labor la realizaban en muchos hogares los hombres al amanecer tras proceder al encendido de la lumbre o candela, consumiéndose antes de marcharse al campo a la realización de las tareas agrícolas. Estas migas se pueden acompañar de un sinfín de productos que varían en consonancia con los gustos de los comensales pero que en la mayoría de los casos podían ser aceitunas, bacalao, chorizo, sardinas, panceta y más modernamente chocolate. Una costumbre que se está perdiendo, era la reunión de amigos para pasar unas horas agradables (se solía hacer de madrugada), con el pretexto de comerse unas migas. Otra forma de aprovechamiento del pan era la realización de picatostes (pan frito). Una vez frito el pan, se podía comer directamente o bien ablandándolo en la leche o echándolo en agua-sal (un plato con agua y sal). También se solían remojar con vino. Y si en Arjonilla se puede hablar de un plato propiamente típico o tradicional, tenemos que referirnos al potaje de habas con berenjenas. Este plato que algunos sitúan su origen en la Batalla de las Navas de Tolosa (almoromía) y otros en la ración del galeote en la Batalla de Lepanto, se suele consumir en algunas poblaciones, como aquí ocurre en Arjonilla, unido al voto que el pueblo realiza a algún santo en agradecimiento a una gracia recibida. El pueblo de Arjonilla, nombró a San Roque su patrono en el año 1602 en agradecimiento por librar a la población de la terrible enfermedad de la peste que asolaba entonces todas las poblaciones limítrofes. Unido al patronazgo, la Corporación Municipal se comprometía a la realización del ayuno y abstinencia el día del Santo Patrón. A esto, posteriormente se le unió la costumbre de consumir en ese día el potaje de habas con berenjenas, el cual suele estar presente en ese día en la gran mayoría de hogares arjonilleros. En el año 2002, con motivo de la celebración del 400 Aniversario del voto hecho al patrón de la localidad, el Ayuntamiento inició la costumbre de ofrecer a los ciudadanos una degustación de potaje de habas con berenjenas servida en una cazuela de barro, en el transcurso de un acto aquí denominado “recepción”. Hemos citado hasta ahora, los platos más importantes de la gastronomía de esta localidad, que sin duda cuenta con muchos más, que por organizarlos de algún modo, los presentaremos ligados al ciclo festivo, ya que casi cada celebración cuenta con algún plato o producto típico que degustar. Podemos comenzar el año con las tradicionales rosquillas de San Blas, que son las típicas roscas de pan de un tamaño algo más reducido de las habituales y que son llevadas hasta la iglesia el día de San Blas para que sean bendecidas por el párroco. Después son consumidas con la intención de que San Blas nos proteja la garganta. La Semana Santa era hace algún tiempo una época esperada por todos para poder degustar unos productos de los que se carecían el resto del año. Unos días antes, las mujeres se dirigían hacia los hornos de los panaderos, portando sus huevos, limones, azúcar, almendras y otros productos que utilizaban, para allí fabricar los dulces que se consumirían a lo largo de la Semana Santa como eran las magdalenas, roscos de varias clases, galletas, almendrados, suspiros y el típico hornazo (torta con huevo duro) para ser degustado en el sermón de la madrugá del viernes santo. Actualmente estos productos los tenemos a diario en el mercado y se consumen en cualquier época del año. También han ido siendo sustituidos por otros nuevos, como las torrijas por ejemplo en esta época. En verano, los platos estrella son los ya citados al principio, es decir el gazpacho y el salmorejo, a los que se les podía añadir la pipirrana.


El día 1 de noviembre los panaderos elaboran los típicos panecillos de los Santos, que no son otra cosa que un pequeño pan que imita al que normalmente se fabrica, pero de un tamaño muy reducido ya que se hacen de unos 30 ó 40 gramos. Son sin duda la atracción de los pequeños. También se consumen en esta misma fecha las tradicionales gachas de harina. Llegado el mes de diciembre, había que hablar de la matanza del cerdo, la cual resolvía durante algunos meses la dotación de las humildes despensas. En cada casa se criaba uno ó dos cerdos, que eran sacrificados en época de frío y con ellos se obtenían una variada gama de alimentos, unos obtenidos directamente y otros que había que elaborar como los chorizos, morcilla, salchichón o jamón. Las matanzas eran un auténtico acontecimiento familiar ya que en torno a ellas se reunían los numerosos miembros de las familias para ayudarse unos a otros a realizar la gran cantidad de tareas que implicaba la matanza. Los hombres se encargaban de la matanza del cerdo y el despiece y a partir de ahí eran las mujeres las que tenía que seguir una gran cantidad de trabajo que duraba dos o tres días, más los que se tenían que emplear en la preparación de todo lo necesario para llevarlo a cabo como los condimentos y las tripas. principio decíamos que la cocina arjonillera era variada y hasta ahora sólo hemos hecho referencia a los platos más típicos de la localidad. Para completar un poco esa variedad vamos a citar algunos platos más que suelen tener un lugar destacado en la gastronomía de Arjonilla. Así podemos citar el conejo, el cual era criado en un gran número de hogares para luego ser consumido, bien frito con ajos o en arroz. Actualmente ya son pocos las casas en las que se crían estos animales, que para ser consumidos hay que acudir a los lugares habituales de adquisición de las carnes. En el apartado de carnes podemos citar también el flamenquín, cuya invención algunos sitúan en la vecina Andújar y que aquí se suele realizar muy bien. Las patatas también ocupan un lugar importante en nuestra gastronomía, destacando las patatas a lo pobre, o al pelotón y patatas al ajillo. En el apartado de ensaladas podemos citar la ensalada de lechuga con granadas, consistente en lechuga troceada, echada en agua, a la que se le añade sal, vinagre, aceite y los granos de la granada. Otros platos de destacar son la ensaladilla de pimientos rojos, las habas verdes fritas, los panecillos en caldo y los boquerones escarchados.


4.3 Fiestas Las principales fiestas de la localidad son las que se celebran en honor del patrón San Roque, del 14 al 18 de agosto. En 2002 se celebró el cuarto centenario de la proclamación de San Roque como patrón de esta villa, efemérides que se ha aprovechado para renovar de nuevo el voto que la corporación municipal y el pueblo realizó en 1602. Los actos más importantes de estas fiestas son los religiosos (fiesta en la parroquia, procesiones y novena), la recepción y las verbenas. Aunque es de destacar que ocurre como en el resto de pueblos de la geografía nacional, el hecho de que estos días son aprovechados por los que viven fuera para participar en ellas y poder también visitar el pueblo y la familia y amigos.

Son importantes también las fiestas en honor de la patrona, la Virgen de las Batallas, conocidas como “Los cargos”, en el segundo fin de semana de octubre, denominadas así porque las personas responsables de los actos religiosos que se celebran en honor de la Virgen lo realizan ejerciendo tres cargos que se determinan anualmente por sorteo entre los interesados, y que son bandera, cetro y bastón. Corresponden estos cargos a las antiguas soldadescas con los cargos de capitán, teniente y alférez. En los meses de abril y mayo se celebran con gran esplendor las romerías en honor de la Virgen de la Cabeza y de Ntra. Sra. de Alharilla. El último fin de semana de abril, los devotos de la Virgen de la Cabeza se desplazan hasta Sierra Morena para participar en la romería más antigua de España. Tradicionalmente se ha acudido en vehículos, ya fuesen coches o camiones, y en los últimos años está aumentando el número de romeros que acuden a esta cita romera en carreta. Previamente, la cofradía arjonillera ha editado el cartel de la romería, que también ha sido pregonada y se le han ofrecido flores a la Morenita. El lunes, tras el regreso del Cerro de la Cabeza, a nivel local se le rinde culto a la Virgen con fiesta religiosa y procesión de la imagen. Este año la cofradía de Arjonilla está celebrando su cuarto centenario y está realizando varios actos para celebrar este importante aniversario. Es una cofradía muy querida por todos los arjonilleros/as y cuenta con casi de un millar de cofrades.


También existe en la localidad un colectivo de personas devotas de la Virgen de la Cabeza que bajo el nombre de “Entre Olivos y Pinares”, forman una peña que organiza todos los años varias peregrinaciones a pie hasta el santuario de Sierra Morena.

El segundo domingo de mayo, los arjonilleros/as acuden al llano de Alharilla para rendir culto a la Virgen de la Campiña, Ntra. Sra. de Alharilla. Por la mañana gran cantidad de cabalgaduras y carretas desfilan por el pueblo antes de salir hacia el lugar donde se celebra la romería. En los días previos, también se han colocado carteles anunciadores de la misma, se ha pregonado esta tradicional fiesta romera y se han ofrecido flores a la Virgen de Alharilla por gran cantidad de gente que acude ataviados con trajes típicos andaluces. El lunes continúa la fiesta en el pueblo, honrando a la Virgen con una fiesta religiosa y procesión. La Semana Santa arjonillera se encuentra en años de gran esplendor, contando con bellos desfiles procesionales, conserva aún algunas tradiciones como “los pregones” o “el desenclavamiento”. Las cinco cofradías de pasión existentes en la localidad, organizan bellos desfiles procesionales que son seguidos con gran fervor por los/as arjonilleros/as. La festividad del Corpus Christi destaca por la confección de altares y el esparcimiento de juncia por las calles por donde, con itinerarios distintos cada año, pasa el recorrido procesional.


En el mes de julio, los conductores honran a su patrón San Cristóbal en cuyo honor se reza el santo rosario, se celebra una fiesta religiosa, desfile procesional y bendición de todos los vehículos tras desfilar ante la imagen del santo. También se celebran otras festividades como San Blas (bendición de rosquillas), San Antón (bendición de animales y candelas), carnaval, Santa Cruz, San Isidro y Navidad. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que estamos sin duda en una de las poblaciones donde más desfiles procesionales se realizan al cabo del año, estando su número cercano a la cuarentena. 4.4 Tradiciones y costumbres populares 4.4.1 La aurora En la madrugada del 14 al 15 de agosto, inicio de las fiestas en honor de San Roque, la cofradía de la Virgen del Rosario organiza el recorrido por la población con la tambora, cantándose la “aurora”. Una persona canta las diferentes letrillas, mientras que los numerosos acompañantes responden con el siguiente estribillo: Esta es la Verdad, que por chica que sea la hostia lleva Cuerpo y Sangre de su Majestad. Esta cofradía también organiza la aurora en vísperas de la festividad de la Virgen del Rosario, recorriendo el pueblo para cantar a las puertas de los hermanos cofrades.

4.4.2 El ponche o recepción El 16 de agosto, festividad del patrón San Roque, la corporación municipal después de la fiesta religiosa invita a toda la población a tomar “el ponche”. En los últimos años este acto se ha convertido en el momento más deseado por los arjonilleros. Se canta el himno del pueblo y otros cánticos relacionados con la localidad, sirviendo a la vez de encuentro entre los/as arjonilleros/as residentes aquí con los que se encuentran fuera y vienen estos días a disfrutar de las fiestas y de la convivencia con sus familiares y amigos. Desde 2002, con motivo del cuarto centenario del voto a San Roque, este acto viene contado con la novedad de la degustación del potaje de habas con berenjenas, que tradicionalmente se come en ese día en la casi totalidad de hogares arjonilleros, en cumplimiento así de la vigilia. 4.4.3 Las candelas de San Antón Aunque no conserva esta tradición el esplendor que en épocas anteriores, aún se mantiene la costumbre de encender candelas en la víspera de San Antón, continuando la ofrenda que se hacía al santo para pedir protección para los animales. Esta tradición cuenta también con canciones típicas que grupos de gente iban cantando de candela en candela cuando visitaban éstas. También era costumbre, por parte de los jóvenes de saltarse las candelas e ir tocando caracolas, esquilas y cencerros. Las criadas de los Coellos


la noche de San Antón, ¡Ay! chíviri chíviri chíviri ¡Ay! chíviri, chíviri, chón. Por saltarse las candelas se han "quemao" el "gorrión" ¡Ay! chíviri, chíviri, chíviri ¡Ay! chíviri, chíviri, chón

4.4.4 El cañarrasca Esta tradición arjonillera, parece ser exclusiva de Arjona y Arjonilla y según publica Manuel Urbano en la revista “El toro de caña”, también fue localizada en tierras leonesas. Ildefonso Rueda Jándula, en www.arjonilla.net, nos recuerda que en nuestra comarca, sólo Arjona y Arjonilla fueron reconquistadas por caballeros y gentes de León, al contrario que el resto de poblaciones que lo fueron por castellanos. El cañarrasca ha llegado hasta nosotros a través de D. Basilio Martínez Ramos, sacerdote arjonero que vivió los últimos años de su vida entre nosotros, y D. Alberto de la Torre Roldán, maestro inolvidable en los años 50 y 60. Este último lo definió así: “El cañarrasca era un personaje típico que aparecía todos los años por las Navidades, el día 24 de diciembre, nochebuena, sobre las cinco de la tarde. Venía del cortijo de Anita Lara, uno de esos cortijos que tanta importancia tuvieron y que desgraciadamente van desapareciendo del campo andaluz. Era uno de los trabajadores –mulero, gañán, jornalero, etc.- de aquella casa. Venía todo pintado de negro con la tizne de la sartén de hacer las típicas migas y su cuerpo cubierto de trozos de cañas que sonaban al correr con ese tono característico de los pedazos de caña al chocar con otros. Salían a recibirlo a la Cruz de la calle Santa Ana –camino de Andújar- todo el pueblo y sobre todo los niños, a los que hacía blanco de sus bromas y sustos, ocasionando carreras, caídas y sobresaltos. Seguido de toda la chiquillería y mayores, tras recorrer la mayoría de las calles de la población y haber cumplimentado a sus amos y señores a los que cantaba la letrilla: Como vengo del cortijo tengan ustedes buenas Pascuas; porque yo todos los bolsillos los traigo llenos de paja. que hacía alusión al aguinaldo. Iba a la Iglesia Parroquial y allí se postraba ante el nacimiento, adorando al Divino Niño con la fe y sencillez que caracterizaba a los hombres de aquellas épocas, mientras se entonaban villancicos y cánticos de gloria en alabanza a Dios.” Don Basilio, ofrece algunos detalles más precisos acerca de la indumentaria del cañarrasca: “Era costumbre de hacer una comparsa desde los cortijos, hasta el pueblo, para felicitar a los señores. El traje lo componían la camiseta y el chaleco del revés y


los pantalones blancos encima de los exteriores, y la cara pintada grotescamente. Uno de ellos venía vestido de cañas, imitando a un toro, el Toro de Caña, con una hermosa cornamenta para la que se utilizaron los cuernos del aceite y del vinagre y un gran collar de cascabeles y un traje de cañas anudadas que le cubría las vestimentas.” 4.5 Desarrollo económico El monocultivo del olivar es la principal actividad económica de la localidad. La producción media anual de aceituna está en torno a los 25 millones de kgs. , lo que suponen unos 5 millones de kgs. de aceite de gran calidad. En industria, cabe destacar la de transformación de la aceituna, realizada en las almazaras particulares de la SAT García Morón y Guzmán Avilés, y la Cooperativa San Roque, que hace unos años estrenó nuevas y flamantes instalaciones, en las que ha invertido la cantidad aproximada de 800 millones de pesetas, lo que la convierten en una de las más modernas del mundo. Esta cooperativa, a partir de entonces está procediendo al envasado de aceite con el intento de su comercialización. La cerámica ocupa el segundo lugar en importancia en cuanto actividad económica de la localidad, incluyéndose esta actividad en el sector de la alfarería y cerámica artística, la veintena de estos talleres arjonilleros fabrican cerámica de diversos tipos como popular, reflejos metálicos, rakú, miniatura, menaje de cocina, artículos de regalo, etc. En los últimos años atraviesa un período de crisis debido al emergente mercado chino y también a la reciente crisis económica a nivel nacional. Destaca también la fábrica de ladrillos y azulejería de la S.A.T. García Morón, también afectada por la paralización de la construcción. 4.6 Personajes ilustres 4.6.1 Manuel García Morente (Arjonilla 22/4/1886, Madrid 7/12/1942) Tras vivir algún tiempo en Arjonilla, se trasladó a Granada donde realizó sus primeros estudios. Se licenció en Filosofía y Letras en París y posteriormente amplió estudios en Alemania. Se doctoró en la Universidad de Madrid con su tesis “La estética de Kant” y comenzó su docencia en la Institución Libre de Enseñanza. Su formación inicial fue neokantiana, y destacó sobre todo, como gran maestro, dadas sus grandes dotes de claridad para iluminar el pensamiento ajeno, e iniciar a sus discípulos en los temas filosóficos. En 1912 obtuvo por oposición la Cátedra de Ética de la Universidad de Madrid. En 1930 es nombrado Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública, puesto que ocupó hasta su destitución en 1936. En 1931 fue nombrado Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, participando activamente en la reforma universitaria. Ocupando este cargo organizó el famoso Crucero por el Mediterráneo en el que participaron importantes intelectuales. Iniciada la guerra se trasladó a París, donde en 1937 experimentó una profunda crisis espiritual y vivió lo que él denominó “hecho extraordinario”, vivencia que supuso su reencuentro con el catolicismo que había abandonado tras su niñez.


Después de una corta estancia en Argentina regresa a España en 1938 e ingresa en el monasterio mercedario de Poyo (Pontevedra) para iniciar los estudios de sacerdote. Un año después ingresa en el Seminario de Madrid y es ordenado presbítero en 1940. A partir de entonces alternó su vida sacerdotal con las labores docentes en su cátedra universitaria hasta que en 1942 fallece de una muerte repentina, cuando se restablecía de una intervención quirúrgica. Tras su conversión al catolicismo, emprendió la tarea de rehacer una filosofía cristiana dentro del pensamiento contemporáneo. “Lecciones preliminares de Filosofía” es considerada como su obra más importante. Otras obras importantes suyas son “Una introducción a la filosofía”, “La filosofía de Kant” e “Idea de la hispanidad”.

4.6.2 Juan del Villar (Arjonilla 1585, Utrera 1660) Estudió en el Seminario de Baeza y fue presbítero en 1616. Diez años después, ingresó en el noviciado de los jesuitas en Sevilla. Residió durante algún tiempo en Carmona, Cazorla, Baeza y fundamentalmente Utrera, donde destacó por su labor de sacerdote. El padre del Villar es considerado como el gramático más destacado del Siglo de Oro español. Escribió varias obras entre las que destaca “Arte de la Lengua Española”, del que se conservan varios ejemplares. Esta obra, según los expertos, es un gran tratado gramatical que goza de total actualidad a pesar del tiempo transcurrido. Este libro ha sido publicado en edición facsímil, acompañado con el comentario de Manuel Peñalver Castillo, Profesor de la Universidad de Almería, que durante varios años ha estudiado la obra gramatical de este paisano nuestro.

4.6.3 Antonio de Jaén (Arjonilla 1925, Madrid 1989) Antonio Pérez, nacido en Arjonilla, adoptó el nombre artístico de “Antonio de Jaén” y con él se dio a conocer en los ambientes artísticos nacionales. Cursó estudios en la Salle de Jerez de la Frontera, Instituto Cardenal Cisneros de Madrid, Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas. Realizó programas en Radio Jerez, Radio España de Madrid y Radio Nacional de España. Colaboró como guionista o director en siete películas. Fue Premio de Documentales del Ministerio de Información y Turismo. Finalista del Premio “Gombáu” de poesía del Ateneo de Salamanca y otros. Fue Consejero de la Sociedad General de Autores de España. Compuso numerosas canciones, comedias musicales y otros títulos literarios, que le confirman como un poeta melódico, sencillo y directo. Confesó siempre una profunda devoción por su pueblo, y por ello, a pesar de su muerte en Madrid, por voluntad propia, fue trasladado su cadáver a Arjonilla. Ese


profundo amor a su pueblo quedó plasmado en numerosas canciones y poesías que le dedicó a él y a sus gentes. También es el autor del conocido documental en blanco y negro realizado sobre Arjonilla, en el que se recoge el modo de vida de los arjonilleros en aquellos años, así como instantes de la celebración de la Fiesta de Espigas. También realizó otro documental en color ya en los años 70.

4.6.4 Luis Alonso Salcedo Jiménez (Arjonilla, 11-4-1950, 12-11-1999) A pesar de morir muy joven, cuando aún no había llegado a los 50 años, Luis Alonso ha dejado una gran huella en su pueblo. Realizó los estudios de arquitectura en Madrid, y muy joven comenzó a ejercer en su pueblo y alrededores, donde ha dejado constancia de su gran valía. Su obra está presente en el urbanismo de Arjonilla y gracias a ello nunca podrá ser olvidado. Destaca en él su visión historicista y el uso del ladrillo y el arco. Gracias a ello, Arjonilla sorprende a todo aquel que la desconoce y la visita por vez primera. Colaborador desinteresado siempre en todo lo relacionado con la cultura en el pueblo y también de la religiosidad popular. Él es uno de los mayores responsables del resurgir de la Semana Santa arjonillera, que ha alcanzado un nivel bastante alto en los últimos años.

4.6.5 Matías Ruz Delgado (Arjonilla, 5-8-1924, 27-1-2003) Desde joven apuntaba estar dotado de grandes dotes artísticas para la pintura y escultura. Al poco de adquirir la mayoría de edad se marchó del pueblo en busca de horizontes donde dar cauce a su inclinación artística. En primer lugar se marchó a Madrid desde donde se trasladó a París. Allí fue asiduo visitador del Louvre y seguidor de la obra de Rembrandt . Posteriormente se marchó a Roma, ciudad que le dio el impulso definitivo a su vida artística y donde se consolidó como gran pintor a nivel internacional, consiguiendo varios premios. Uno de los más destacados fue el primer premio del Año Santo de la Redención en 1984 en Roma. Tenía un estilo muy particular en su realización pictórica ya que utilizaba lo que él denominaba “materia”, sustancia o elemento que Matías descubrió a lo largo de un proceso experimental y que le da gran originalidad a sus obras, que las asemeja incluso a los frescos pompeyanos. Su estilo debido a ello puede ser definido como matérico y por su contenido podemos también calificarlo de comprometido, ya que el autor incluía en sus pinturas su opinión, que generalmente era una actitud crítica. Busto de Matías Ruz obra de Antonio Gómez del Moral


Regresó a Arjonilla en 1986, con unas expectativas profesionales y artísticas que nunca vio cumplidas. Fue profesor de la Escuela de Cerámica e impartió algunos cursos de dibujo y pintura en la Casa de la Cultura. Su obra se encuentra repartida por numerosas colecciones particulares, muchas de ellas en Arjonilla. Las más conocidas son los tres óleos del retablo de la Iglesia Parroquial que corresponden al año 1989 y representan escenas bíblicas y que fueron colocados, junto con otro de su discípulo Juan Cuesta, en la restauración de la parroquia tras el incendio de 1986.

En la iglesia existen otros dos cuadros de los que Matías es autor. Uno de ellos, de pequeñas dimensiones y situado junto al altar de San José, es un Relicario de Su


Santidad el Papa Pío X, pintado directamente en la Basílica de San Pedro de Roma en el año 1954. El otro cuadro está ubicado en la capilla de la Inmaculada, representa un Santo Rostro y está firmado en el año 1989.

Estudiodearjonilla  

Estudio de los aspectos físicos, históricos y socio-cultruales de Arjonilla

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