Page 1

La fotografía de

Eny Roland

Viernes

Cortesía: Eny Roland

Guatemala, 10 de agosto de 2018 Año 5 No. 244


2

Portal

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Editorial De acuerdo con la información disponible, la vegetación que aún cubre buena parte de los suelos del planeta, forma con sus raíces un vasto tejido que no solo conecta a las plantas entre sí, sino a estas con las diversas formas de vida de la superficie. De ahí que deba considerarse a la Tierra como un todo en el que interactúan los elementos orgánicos e inorgánicos que hacen posible el milagro de la vida, ese parpadeo incesante de luces y sombras que dibuja los mapas migratorios de aves, humanos y esporas. Por eso los caminos del aire, del agua y de la tierra están poblados de señales. El fuego, por su parte, tiene sus propios habitantes: fantasmas, dioses y cenizas se elevan para convertir el cielo en lluvia y así aplacar la sed de los mortales. Su misión purificadora anuncia siempre el renacimiento de las cosas. Y de renacer se trata cuando se busca retomar la cercanía con el mundo que nos abraza, como se desprende de un artículo que incluimos aquí sobre los beneficios que para la salud significa poner más frecuentemente la piel desnuda en contacto con el suelo. La ruptura de los vínculos con el entorno a causa de una visión antropocéntrica del mundo, ha provocado la aparición de un nuevo cuadro clínico: el déficit de naturaleza. Al parecer, no hay más remedio que volver a poner los pies sobre la tierra.

Mario Alber

Cómo era Migue recedido de un extenso estudio donde enaltece la personalidad de Miguel Ángel Asturias y las cualidades de su literatura, en la que Guatemala es el centro que le dio cuanto virtió en novelas, cuentos y poemas, Mario Alberto Carrera introduce a los lectores en una mesa redonda realizada en la Casa de la Cultura de la Universidad de San Carlos (Casa Flavio Herrera),

Archivo

DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Boris Molina

Reina faraón

Gal


Viernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Semblanza

Alexander Fleming

rto Carrera

el Ángel Asturias donde, en vez de un “académico homenaje lleno de frases grandilocuentes”, estuvieran “gentes de su amistad y su cariño” que nos contaran cómo era en la intimidad. En la plática destacan dos personas muy ligadas a nuestro Premio Nobel: José Castañeda, coautor de “La Chalana”, y Francisco Soler y Pérez, cofundador de Diario del Aire. La mesa tuvo lugar a pocas semanas de su muerte, ocurrida el 9 de junio de 1974.

lería Cleopatra Filopátor Nea Thea murió el 12 de agosto del año 30 antes de Cristo. Fue la última reina de la dinastía ptolemaica del Antiguo Egipto. También fue diplomática, comandante naval, lingüista y escritora médica. Era descendiente de Ptolomeo I Sóter, fundador de la dinastía, un general macedonio de Alejandro Magno.

Este bacteriólogo británico (Premio Nobel en 1945), nació el 6 de agosto de 1881, cerca de Darvel, Ayr (hoy parte de Strathclyde), Escocia. Fue hijo de Hugh Fleming (1816-1888) y Grace Stirling Mortonen (1848-1928). Hugh era padre de cuatro hijos sobrevivientes de su primer matrimonio, y tenía 59 años en el momento de su segundo casamiento con Grace. Alexander fue el séptimo de ocho hermanos. Su familia se dedicaba a la agricultura y la cría de animales. Con 13 años, tras la muerte de su padre, Alexander marcha a Londres junto con un hermanastro y su hermano John, ambos estudiantes de Medicina. Antes de trasladarse a Londres asistió a las escuelas Louden Moor School, Darvel School y Kilmarnock Academy, en su ciudad natal. Trabajó cuatro años en una compañía marítima como administrativo, antes de cursar estudios en el Instituto Politécnico de Regent Street, Facultad de Medicina del St. Mary’s Hospital de la Universidad de Londres, donde se graduó con honores en 1905, como cirujano especializado, y donde trabajó como catedrático de bacteriología desde 1928 hasta 1948, año en que fue nombrado profesor emérito. Participó en la Primera Guerra Mundial como capitán en el Cuerpo Médico del Ejército, aportando algunas innovaciones que quedaron ensombrecidas por sus otros descubrimientos posteriores. Realizó investigaciones durante la guerra procurando descubrir algo parecido al “salvarsan”, para controlar las infecciones. Desarrolló importantes investigaciones en los campos de la bacteriología, la quimioterapia y la inmunología. En 1922 descubrió la lisozima, antiséptico presente en las lágrimas, las secreciones corporales, la albúmina y ciertas plantas. El descubrimiento de la penicilina tuvo lugar accidentalmente en 1928, en el curso de sus investigaciones sobre la gripe. Fleming notó que sobre el plato estaba creciendo moho y que alrededor de este se había formado un halo o área libre de estafilococos, hecho que atrapó de inmediato su atención. Supuso, acertadamente, que esa capa de moho contenía alguna sustancia que inhibía el crecimiento de la bacteria. Llamó al principio activo Penicilina notatum y, en 1929, publicó su hallazgo en una revista especializada, sin despertar mayor interés en la comunidad científica. Para 1932, Fleming había cambiado su objeto de estudio y jamás dio el paso crucial: probar la sustancia en ratones. A pesar de haber descubierto una sustancia capaz de combatir las infecciones bacterianas, Fleming y sus colaboradores no lograron aislar la penicilina, el primer medicamento antibacteriano. El Prontosil lo desarrolló el químico Gerhard Domagk, en 1935. La penicilina en estado puro la produjeron en 1940 Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey. Realmente, la penicilina empezó a utilizarse masivamente en la II Guerra Mundial, y gracias a ella se salvaron muchas vidas. Alexander fue nombrado sir en 1944. En 1945 compartió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con los científicos británicos Howard Walter Florey y Ernst Boris Chain, por sus contribuciones al desarrollo de la penicilina. En 1946 recibió la Medalla de Oro de Honor de la Royal College of Surgeons. En 1948 fue condecorado con la Gran Cruz de la orden de Alfonso X, el Sabio. El 23 de diciembre de 1915, se casó con la enfermera irlandesa Sarah Marion McElroy. Su único hijo, Robert Fleming, (nacido en 1924) se convirtió en médico generalista. Tras la muerte de Sarah, en 1949, Fleming se casó con la doctora griega Amalia Koutsouri-Vourekas, el 9 de abril 1953. Años antes del infarto que el 11 de marzo de 1955 acabó con su vida, en Londres, Alexander Fleming declaró que su único mérito fue no ignorar aquella sugerente capa de moho. Fue enterrado en la Catedral de Saint Paul, en Londres.

3


4

Abecedario

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018 Fotos: Archivo

Alumnos y alumnas resolviendo un test.

¿La humanidad es cada vez más tonta?

Un reciente y polémico estudio asegura que nuestro cociente intelectual está disminuyendo. No es el único que lo afirma. Trabajos de este tipo muestran una visión simplista de la realidad, y sirven de excusa para resucitar ideas racistas y clasistas descartadas por la evidencia científica.

Sergio Ferrer *

Tontos y más tontos: por qué nos estamos volviendo menos inteligentes”. El titular pertenece a un artículo publicado en The Times, y es solo un ejemplo de la enorme cobertura recibida por un reciente estudio llevado a cabo por economistas noruegos y publicado días atrás en la revista PNAS. ¿Acabará el planeta lleno de idiotas, como en la comedia Idiocracia? Las puntuaciones en los test de inteligencia fueron subiendo a lo largo del siglo XX en todo el mundo, un fenómeno que se conoció como efecto Flynn. Una decena de estudios

publicados en los últimos años sugiere que este efecto ha comenzado a revertirse: en algunos de los países más desarrollados, el cociente intelectual (CI) de sus jóvenes habría comenzado a estancarse e incluso disminuir. El trabajo publicado en PNAS muestra un efecto Flynn negativo entre los jóvenes noruegos, a partir de más de 730 mil pruebas realizadas a jóvenes de 18 años que se presentaron al servicio militar entre 1962 y 1991. Además, atribuye tanto la reversión como la subida original a causas ambientales, no genéticas. El investigador de la Universidad Autónoma de Madrid Roberto Colom, que ha dedicado su carrera al estudio de la inteligencia, se mues-


iernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

tra muy crítico con el estudio de PNAS. “A escala mundial se observan ganancias, estabilidad o pérdidas en el cociente intelectual, según el contexto cultural que observes”, asegura. “Establecer una conclusión general sobre qué ocurre en la población mundial es bastante insensato”. En 2015 se publicó un análisis sobre el efecto Flynn observado en 30 países durante el último siglo. Uno de sus coautores, el investigador de la Universidad de Viena (Austria) Jakob Pietschnig, considera “demasiado simplista” resumir un asunto tan complejo con la afirmación de que nos estamos volviendo tontos. “Es un hecho que la inteligencia ha mejorado con una tasa enorme, de unos 30 puntos en los últimos 100 años, a escala global. Sería ingenuo asumir que semejantes ganancias seguirían para siempre”. Consultado al respecto, Ole Rogeberg, investigador del Centro de Investigación Económica Ragnar Frisch (Noruega) y coautor del estudio de PNAS, admite que podría haber explicaciones alternativas a la pérdida de inteligencia: “Las pruebas de aritmética y vocabulario —empleadas en el trabajo— podrían estar detectando cambios en las habilidades matemáticas y de lenguaje de los niños, en lugar de un cambio en su inteligencia como tal”. ¿Pero muestra el estudio pérdidas en el CI de los jóvenes noruegos? El trabajo contiene una gráfica que parece mostrar con claridad la reversión del efecto Flynn. Sin embargo, las diferencias en la puntuación de las cohortes estudiadas no son tan grandes. La media más alta de CI es de 102.3 (año 1975) y la más baja de 99.4 (1989), una separación de apenas 3 puntos cuando, según Colom, la desviación estándar en estas medidas es de 15. Para resaltar la diferencia, la gráfica muestra un rango estrecho de entre 99 y 103. Si alejamos el zoom, vemos que el descenso es en realidad un estancamiento en las puntuaciones del cociente intelectual.

duzca una regresión a la media por un fenómeno puramente estadístico”. El efecto Flynn se dispara si viajamos a países de Latinoamérica y África. Colom ha estudiado el fenómeno en Brasil, donde “todo va para arriba porque hay un margen de mejora espectacular”. Libia, Sudán y Argentina son otros lugares donde se ha visto un incremento reciente del CI. También en la República Checa, Estonia y, al menos hasta finales del siglo XX, España. En Siria, debido a la guerra civil, el aumento se ha detenido. “Las mejoras en la nutrición, escolarización y servicios médicos son los principales candidatos del efecto Flynn”, explica Pietschnig. También señala un efecto multiplicador social, por el que el ambiente refuerza el comportamiento inteligente, y cambios en la forma en la que la gente se enfrenta a los test.

No podemos crecer eternamente

La historia terminaría aquí si solo un estudio hablara de pérdidas en el CI de los más jóvenes, pero otros trabajos han advertido de la reversión del efecto Flynn en varios países desarrollados, sobre todo Escandinavia y Reino Unido. Pietschnig, por ejemplo, ha estudiado el fenómeno focalizado en la disminución en la percepción espacial en países de habla alemana. Los responsables de la reversión del efecto Flynn sugeridos por estos papers van desde la televisión, los videojuegos y el empeoramiento de la educación hasta la disgenesia —acumu-

El estancamiento es fácil de explicar si se compara con la altura o la esperanza de vida. “Llega un punto en el que no se mejora más, especialmente en los lugares del mundo en los que se empezó antes a mejorar”, dice Colom. No es una coincidencia que el efecto Flynn negativo se haya observado en países como Noruega, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Países Bajos. “En aquellos lugares donde se ha alcanzado la asíntota es de esperar que se pro-

5

¿Para qué sirve el CI?

El cociente intelectual es un estimador de la inteligencia general de una persona, un indicador global cuya medición Colom compara con un decatlón: “Quizá uno sea bueno en los 100 metros, pero un desastre en salto de vallas”. Por eso asegura que es fundamental seleccionar adecuadamente varias pruebas. “Si eliges dos en lugar de diez tu evaluación va a ser imprecisa”. Por eso Colom pide cautela ante los estudios que recurren a cientos de miles de test. “Puedes medir a millones de personas pero hacerlo mal”, asegura el investigador, que considera “subóptima” y “muy superficial” la medición empleada en el trabajo. Los marcadores principales de inteligencia, basados en procesos de razonamiento y resolución de problemas que tienen más impacto en cuanto a la ganancia generacional, “brillan por su ausencia”.

¿Existe el efecto Flynn negativo?

Un estudio polémico se pregunta si nos estamos volviendo menos inteligentes, y si por ello acabará el planeta lleno de idiotas, como en la comedia Idiocracia.

lación de genes negativos en la población—, el menor tamaño de las familias y la inmigración. Este último punto explica, según Colom, la proliferación de los estudios que alertan de una disminución en el CI del ser humano. “En Europa hay cierto temor con el asunto de la inmigración, y me da la sensación de que puede haber un colectivo de científicos que está buscando carnaza para justificar que se pare”, asegura Colom. “Es estúpido. La inmigración, si tiene un efecto, es positivo, porque genera un vigor híbrido contrario a la depresión por cosanguinidad”. Pietschnig ha analizado tres de las teorías más populares que intentan explicar el efecto Flynn negativo en un estudio que será publicado próximamente en la revista Journal of Political Psychology.

El efecto Flynn implica que un niño obtendrá en los tests de inteligencia 10 puntos más que sus padres a la misma edad. Nuestros descendientes de finales de siglo nos llevarán una ventaja de 30 puntos, lo que correspondería a la diferencia entre una inteligencia media y la del 2 por ciento de superdotados.


6

iernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

En él se concluye que la disminución del cociente intelectual “no está relacionada con la mayor fertilidad de aquellos situados en la parte baja de la distribución (menos inteligentes), la migración o la baja mortalidad de individuos menos capaces”. El investigador señala que el efecto Flynn negativo podría ser, después de todo, un artefacto. “El aumento ha tenido lugar en habilidades específicas, no en la habilidad cognitiva general. Por lo tanto, cuando la ganancia de estas habilidades finaliza, es natural que provoque una reversión del efecto tal y como observamos hoy en día”.

Cambios en las habilidades cognitivas

En otras palabras, Pietschnig considera que el estancamiento y reversión del CI se pueden comprender como “una consecuencia necesaria de la especialización del ser humano en diferentes dominios”. Las habilidades cognitivas han cambiado a lo largo de la historia. “Algunas capacidades que forman parte del intelecto cambian según las prioridades de cada generación”, afirma Colom. “Eso de que somos más tontos es poco probable, porque si estamos reaccionando a un incremento de complejidad de la sociedad, es por algo”.

En países como Noruega, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Países Bajos se ha “alcanzado la asíntota” y se espera que se produzca una regresión estadística.

El propio James Flynn, investigador de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) que descubrió el efecto que lleva su nombre, admite que las pruebas de la reversión no son aplastantes, pero sí se muestra preocupado por las evidencias reunidas hasta el momento. Al final, como indica Flynn, el problema podría ir más

allá de los resultados de unos cuantos test: “Los ciudadanos adultos necesitan tanto inteligencia como conocimiento para ser críticos con sus gobernantes, y en su caso, el peor descenso está en lectura e historia política. Es la disminución del conocimiento la que resulta desastrosa”. *Sinc

La transformación digital es un camino que requiere de cimientos sólidos en la plataforma tecnológica que utilizan las empresas.

El fantasma del darwinismo social El investigador británico afincado en Finlandia Edward Dutton, es otro de los discrepantes con el artículo publicado en PNAS, pero por otros motivos: “Nos estamos volviendo más y más tontos, pero la causa es genética”, explica, “la selección natural se ha debilitado”. Además dice que esto ya pasó en civilizaciones como la romana y que el destino que nos aguarda es el mismo: el colapso. Dutton ha publicado varios papers junto al controvertido investigador Richard Lynn, firme defensor de las diferencias raciales en inteligencia, en los que analiza la reversión del efecto Flynn. Enumera los culpables: “Los anticonceptivos, el feminismo, la riqueza y la inmigración”, junto con una mayor esperanza de vida provocada por el desarrollo de la medicina. La solución, en su opinión, consiste en que los más inteligentes tengan más hijos. A comienzos de 2018, The Guardian publicó un

artículo que alertaba del renacimiento no deseado de la ciencia racial. Varios investigadores expresaron su apoyo al texto. “El racismo científico nunca muere, sino que permanece dormido, esperando el momento político para alzarse de la tumba”, escribía el neurocientífico Steven Rose. “La idea de que hay un gen para la inteligencia (…) es absolutamente errónea, como lo son las ideas de los científicos racialistas”, añadía el biólogo evolutivo Jonathan Bard. La periodista científica Angela Saini publicará un libro sobre este tema el año que viene. “Hay papers racistas que aseguran que ciertos grupos étnicos tienen un CI más bajo por razones biológicas, pero esto no tiene base alguna”, explica. “No puedes comparar grupos que viven bajo diferentes circunstancias sociales porque el CI es una medida imperfecta de inteligencia y está muy condicionada por el ambiente”.

Gavin Evans, autor del libro Cerebro negro, cerebro blanco, comparte esta visión. “La idea de que la inteligencia innata del ser humano está creciendo o disminuyendo es ridícula. La inteligencia está gobernada por una red de miles de genes y no ha avanzado significativamente en los últimos 100 mil años”, sostiene. “Lo que Flynn mostró es que la media del CI aumenta no por cambios genéticos sino por una mayor exposición a lógica abstracta”. Colom, por su parte, defiende que intentar aislar el origen principal de la pérdida o la ganancia “es bastante absurdo”, ya que existen muchas variables que interactúan, aunque, “según el contexto, algunas serán más importantes que otras”. Quizá el difunto Stephen Hawking dio con la clave cuando le preguntaron si sabía cuál era su cociente intelectual: “No tengo ni idea, los que alardean de su CI son unos perdedores”.


Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Gavetas

7

Hemeroteca del Diario de Centro América

Jorge Isaacs

DCA, 4 de junio, de 1935.-Recordando que se cumple el cuadragésimo aniversario de la muerte del autor de la inolvidable María, acaecida en Ibogué, Colombia, el 17 de abril de 1895, revivimos todo ese período romántico de la novela hispanoamericana, tan fructífero para las letras. Nació Jorge Isaacs en Cali, en 1857. Su juventud es desbordante. El temperamento apasionado lo hace un disímbolo de las aulas universitarias, por lo cual es separado de ellas. De ahí salta a los estrados de la prensa, donde su verbo tonante riñe campañas nobilísimas que dan en tierra con más de un Gabinete. Parlamentario, “el coraje de su oratoria —dice Vargas Vila—, que lanzaba con cada interpelación, era como una zarza ardiendo”. Poeta, su estro es dulce como el aguamiel en un ánfora esculpida con motivos guerreros. Lo embellece todo: la amada, la patria, hasta las pugnas de los políticos, que personificados como leones que se debaten en la arena dice que “Rizan, al estrecharse, las melenas / y tras nubes de polvo confundidos, / vellones dejan, al rodar, caídos, / tintos en sangre de sus rotas venas”. Muere a los 58 años con la pesadumbre de haber batallado sin que sus ideales se confirmaran. Así, el creador de una de las más bellas joyas de la literatura en América, murió sin que la joya en la que engarzó las gemas de su vida diera la flor que él esperaba.


8

Reporte en V

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Grounding: el saludable c Gracias al contacto de nuestro cuerpo con la tierra, se conduce la electricidad, como cuando caminamos descalzos sobre la grama. Esta práctica ha mostrado ser benéfica para reducir la inflamación crónica, elevar la respuesta inmunológica, la sanación de las heridas, así como la prevención de la depresión y las enfermedades autoinmunes. Joseph Mercola* Alguna vez ha caminado descalzo sobre la arena tibia de la playa? ¿O se ha quitado los zapatos por la mañana y pasado los dedos de sus pies entre el pasto cubierto de rocío? Hay algo inherentemente gratificante en sentir la piel en contacto directo con la tierra, por ejemplo, al meter las manos desnudas en la tierra mientras trabaja en el jardín. Esta sensación satisfactoria no es casualidad, sino resultado del contacto de su cuerpo con la superficie de la Tierra, mediante el cual se conduce la electricidad, en un proceso conocido como grounding o earthing. La tierra con su enorme carga negativa, siempre es rica en electrones y puede ser útil como una fuente poderosa y abundante de electrones antioxidantes que eliminan los radicales libres. El cuerpo está delicadamente afinado para “trabajar” con la tierra, en el sentido de que hay un flujo constante de energía entre ambos. Cuando planta los pies en la tierra, absorbe grandes cantidades de electrones negativos. El efecto es suficiente como para mantener su cuerpo con el mismo potencial eléctrico negativo de la Tierra. El sencillo proceso del grounding es uno de los antioxidantes más poderosos que conocemos. Ha demostrado aliviar el dolor, reducir la inflamación, mejorar el sueño, aumentar el bienestar y mucho, mucho más. Desafortunadamente, en la actualidad, muchas de las personas que viven en los países desarrollados raramente se conectan con la tierra. El doctor James Oschman, experto en medicina energética, con licenciatura en biofísica y doctorado en biología de la Universidad

La piel puede ser una conductora ideal para obtener energía revitalizadora y sanadora del suelo.

de Pittsburgh, afirma que “en las publicaciones y prácticas de diversas culturas de todo el mundo, se pueden encontrar reportes subjetivos que indican que caminar descalzo sobre la tierra mejora la salud y brinda una sensación de bienestar. Por una variedad de razones, muchos son renuentes a caminar descalzos en el exterior, a menos que estén de vacaciones en la playa”. Oschman y una docena de especialistas han realizado investigaciones acerca de los efectos psicológicos del grounding y los reultados muestran sus beneficios para la inflamación, la respuesta inmunológica, la curación de las heridas y la prevención, y el tratamiento de la inflamación crónica y las enfermedades autoinmunes.

Desradicalización

Es el caso del Journal of Inflammation Research que reporta la reducción y prevención de “las señales cardinales de la inflamación ocasionadas por las lesiones: enrojecimiento, calor, hinchazón, dolor y pérdida de la función… Se confirmó la solución rápida de la dolorosa inflamación crónica en 20 estudios de caso, en los cuales se utilizó el escaneo infrarrojo”. La hipótesis principal es que, conectar el cuerpo con la tierra, permite que los electrones libres de su superficie entren y se distribuyan en el cuerpo, donde pueden tener efectos antioxidantes. Específicamente, se sugiere que los electrones móviles generan un microambiente

antioxidante alrededor del campo de reparación de las heridas, lo que previene que las especies reactivas al oxígeno, generadas en el estallido oxidativo, causen “daños colaterales” al tejido saludable, y previene o reduce la formación de la llamada “respuesta inflamatoria”. También se supone que los electrones de la Tierra pueden prevenir o resolver la llamada inflamación “silenciosa” o “latente”. Curiosamente, las investigaciones sobre el grounding han descubierto que si coloca los pies sobre la tierra después de una lesión (o sobre una lámina que ha hecho tierra o si se coloca parches para el grounding sobre los metatarsos), los electrones migrarán hacia su cuerpo y se distribuirán en sus tejidos. Cualquier radical libre que se filtre hacia el tejido saludable, inmediatamente será neutralizado eléctricamente. Esto sucede debido a que los electrones son negativos, mientras que los radicales libres son positivos, así que se cancelan entre sí. Por otra parte, el grounding podría mejorar el sueño, reducir el dolor, apoyar a la salud cardiaca y más. En un resumen de los descubrimientos realizados hasta hoy, el doctor Oschman y sus colegas afirman que esta práctica terapéutica grounding parece tener una variedad de efectos benéficos para la salud, como: mejorar el sueño, reducir el dolor, cambiar el sistema nervioso autónomo de la activación simpática a la para-


Viernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

contacto con la tierra Fotos: Archivo

Retomar el contacto con la tierra es la mejor terapia.

Fotos: Archivo

Además, se determinó que hacer contacto mientras duerme es la primera intervención conocida que acelera la recuperación del dolor muscular de aparición tardía, es decir, el dolor y la rigidez que aparecen horas o días después del ejercicio agotador. De acuerdo con el prominente cardiólogo Stephen Sinatra, la inflamación se desarrolla cuando la sangre es espesa y cuando se tiene mucho estrés, debido a los radicales libres y muchas cargas positivas en el cuerpo. Al hacer contacto con la tierra se alivia de forma efectiva la inflamación, ya que esto adelgaza la sangre y llena su cuerpo de iones de carga negativa.

Antienvejecimiento

simpática, acelerar la curación de las heridas, normalizar el ritmo noche-día del cortisol, reducir el estrés, aumentar la variabilidad del índice cardiaco, reducir la viscosidad de la sangre.

Antecedentes

El concepto del grounding fue desarrollado inicialmente por el terapeuta Clint Ober. En un estudio que realizó en 2000, algunas personas que padecían trastornos del sueño y dolor muscular y articular crónico fueron separadas al azar para dormir conectados a la tierra o “falsamente” conectados a la tierra. La mayoría de las personas que durmieron conectadas reportaron una mejora sintomática en el sueño y el dolor, y algunas también reportaron un alivio significativo de sus condiciones asmáticas y respiratorias, de la artritis reumatoide, apnea del sueño e hipertensión. De acuerdo con el Journal of Environmental and Public Health, “estos resultados indicaron que los efectos del earthing van más allá de la reducción del dolor y las mejoras del sueño”. Incluso, otro estudio encontró que hacer contacto con la tierra durante una sola noche de sueño ocasionaba cambios significativos en la concentración de los minerales y electrolitos de la sangre de los participantes y, al conectarse durante 72 horas, ocasionaba que disminuyera la glucosa en ayuno en las personas con diabetes.

Una de las teorías dominantes acerca del envejecimiento es la de los radicales libres, que indica que este ocurre debido al daño acumulativo del cuerpo causado por los radicales libres que se obtienen por aspiración, heridas, inflamación crónica, y por los alimentos. Mientras que lo ideal no es eliminar en su totalidad los radicales libres, se debería mantener el equilibrio saludable de los electrones antioxidantes del cuerpo, para asegurar que el daño ocasionado por aquellos no se salga de control. El earthing puede lograr este delicado equilibrio, según se evidencian sus efectos sobre la inflamación. El escaneo médico infrarrojo muestra que la inflamación comienza a disminuir a los 30 minutos de estar conectado a la tierra. Al mismo tiempo, la actividad metabólica aumenta, así como el consumo de oxígeno, el índice del pulso y la respiración, y disminuye la oxigenación de la sangre, después de 40 minutos. Los investigadores se refieren a esto como “llenar” las reservas de la carga negativa, las cuales, una vez saturadas, pueden distribuir electrones antioxidantes a las áreas lesionadas. De acuerdo con el Journal of Inflammation Research, “estas consideraciones también implican efectos antienvejecimiento del earthing, ya que la teoría dominante sobre el envejecimiento enfatiza el daño acumulativo ocasionado por radicales libres producido durante el metabolismo normal o como respuesta a los contaminantes, venenos o lesiones.

Salir al patio, estar descalzo, tocar la tierra y permitir que el exceso de carga de su cuerpo se libere en la tierra, puede aliviar un poco del estrés que llega continuamente a su sistema. Caminar descalzo puede ayudarlo a recuperarse del asalto constante de los campos electromagnéticos y de otro tipo de radiaciones de los celulares, computadoras y Wifi. También se cree que el grounding puede ayudar a facilitar la formación de agua estructurada en el cuerpo. Además, tranquiliza el sistema nervioso simpático, que apoya la variabilidad del índice cardiaco. Cuando se mantiene la variabilidad, se promueve la homeostasis, el equilibrio, en el sistema nervioso autónomo. De acuerdo con el Journal of Environmental and Public Health, “las investigaciones, observaciones y teorías relacionadas acerca del earthing plantean una posibilidad intrigante acerca de los electrones de la superficie de la Tierra, como un recurso para la salud que no ha sido utilizado (la Tierra como una “cama global” para terapia). Evidencias emergentes muestran que el contacto con la tierra, ya sea al caminar descalzo en el exterior o al conectarse en el interior a sistemas conductivos que hacen tierra, puede ser una estrategia ambiental simple, natural y profundamente efectiva contra el estrés crónico, la inflamación, dolor, sueño de mala calidad, las alteraciones de sangre hipercoagulable y muchos trastornos de la salud, como las enfermedades cardiovasculares. Las investigaciones hechas hasta la fecha apoyan el concepto de que conectar el cuerpo humano a la tierra puede ser un elemento esencial en la fórmula de la salud, en conjunto con la luz solar, el aire y el agua puros, los alimentos nutritivos y la actividad física.

*Ecoportal

9


10

Contando el tiempo

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Una idea abarcadora

Fotos: Archivo

Durante la Edad de Oro islámica, los califas abasíes crearon uno de los mayores centros de aprendizaje de la historia: el Bayt al-Hikma, o Casa de la Sabiduría. Este lugar se convirtió en el hogar de la sabiduría antigua y moderna, conservando importantes trabajos de erudición de todo el mundo conocido. Jim Al-Khalili*

n el lenguaje de la ciencia moderna todavía se mantienen los rastros de la influencia árabe. Considera términos científicos como álgebra, algoritmo, álcalis; todos comparten una misma raíz. No habría matemática moderna o física sin álgebra. No hay computadoras sin algoritmos ni química sin álcalis. Estas palabras están en el centro del quehacer de la ciencia, y su origen es árabe. Son indicios del gran salto en el conocimiento científico que tuvo lugar en Bagdad, Damasco, El Cairo y Córdoba, entre el siglo IX y el XII. Hace poco más de mil años, la ciencia se estaba volviendo mucho más global. Las ideas viajaban desde países tan distantes como Grecia, India e incluso China, y se fecundaban por fertilización cruzada. Y en el centro del mundo conocido estaba un lugar donde la más amplia gama de pueblos e ideas convergían: Bagdad. Era una ciudad nueva, fundada en 762 d. C. por el califa Al-Mansur ,con el objetivo de convertirla en la gloriosa capital de un nuevo imperio unido por el islam, la religión en ascenso de la época. Los califas abasíes habían reclamado su derecho a gobernar al declarar que estaban directamente relacionados con el profeta Mahoma, que había fundado la nueva religión más de 100 años antes. Y en ese corto tiempo, los ejércitos del islam habían conquistado un vasto territorio. Partiendo de una pequeña área alrededor de Medina (en la actual Arabia Saudita), se extendieron rápidamente fuera de la península arábiga y en unas pocas décadas se habían apoderado del Levante, el Norte de África, España y Persia.

Las razones de la ciencia

A principios del siglo VIII, los califas islámicos que gobernaban ese vasto territorio entendieron —como la mayoría de los emperadores exitosos, desde César hasta Napoleón— que el poder político y el conocimiento científico van de la mano. Las razones fueron muchas; algunas muy prácticas. El conocimiento médico podía salvar vidas. La tecnología militar podía ganar guerras. Las matemáticas podían ayudar a lidiar con las crecientes complejidades de las finanzas del Estado. El islam, como religión, también jugó un papel fundamental. El propio profeta les había dicho a los creyentes que buscaran conocimien-

El califa abasí Al-Mamun reunido con el equipo de eruditos de renombre de la época a quienes les asignó la tarea de calcular el tamaño de la Tierra.

to donde pudieran encontrarlo, incluso si tenían que ir hasta China. Pero había otros motivos menos edificantes en juego. Para muchos en la élite gobernante del Imperio islámico, el conocimiento en sí mismo era visto como una prueba de la superioridad del nuevo imperio sobre el resto del mundo.

Por amor al saber

Las consecuencias para la ciencia fueron inmediatas. Los académicos de diferentes países, que anteriormente no tenían forma de comunicarse, ahora tenían un lenguaje común. Los calígrafos del Corán se aseguraron de que el lenguaje fuera más fácil de La Torre de leer agregándole Babel puntos a ciertas No obstante, letras y muchas había un problelíneas serpenteanma.Con el éxito tes que cambiaran militar y político, el sonido de las los califas islámivocales. cos se enfrentaron E l len g uaj e a un inconveniente especialmente desainevitable: ¿cómo se rrollado para ser pregobierna sensatamente ciso e inequívoco resuluna población enormetó ideal para términos mente diversa? científicos y técnicos. Aunque parte del imperio Así, académicos de Muchos dinares se se había convertido al islam, los diferentes partes del munpueblos conquistados estaban invirtieron en la búsqueda de do pudieron tener discuconocimiento. separados por grandes distancias siones, a menudo muy y se adherían a muchas tradicioferoces, unos con otros. nes e idiomas diferentes. Claro que no todos los acaEn el siglo VIII d. C., el líder del imperio, el démicos estaban motivados solo por el amor al califa Abdul Malik, tuvo que encontrar la forma conocimiento. de administrar esta mezcolanza de idiomas. Su Amor a los dinares solución fue arrolladora en escala e, inadvertiLa élite gobernante del imperio islámico damente, sentó las bases de un renacimiento invirtió grandes sumas en el ambicioso procientífico. yecto, que se conoce como “El movimiento Para controlar el caos burocrático, Abdul de la traducción”. Malik decidió que no se podía gobernar toda La tarea era buscar en las bibliotecas del esta extensión de tierra como una torre de Babel. mundo manuscritos científicos y filosóficos en Quería gobernarlo con un lenguaje uniforme, cualquier idioma, llevarlos al imperio y traduque debía ser uno que él pudiera entender, por cirlos al árabe. lo que exigió que fuera el árabe.


iernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

11

Dirigir los destinos del mundo árabe era como gobernar la Torre de Babel.

El esfuerzo que los eruditos pusieron en encontrar textos antiguos fue asombroso. Y una razón clave era que llevarle un libro al califa para que lo agregara a su biblioteca podía ser extremadamente lucrativo. No hay nada como un bolso de dinero en efectivo para enfocar la mente. La historia cuenta que el califa al-Ma’mun, estaba tan obsesionado, que enviaba a sus mensajeros a recorrer tierras lejanas, solo para conseguir libros que no poseía. A quien le trajera uno que no tenía, le pagaba su peso en oro. Podían obtener hasta 500 dinares de oro al mes —unos 25 mil dólares—, lo que, por supuesto, constituía una gran suma de dinero. Además, era una actividad muy prestigiosa, motivada por una preocupación práctica apremiante, una que hoy en día rara vez se nos cruzaría por la mente.

Recuerdos de Alejandría

La Biblioteca Real de Alejandría o Antigua Biblioteca de Alejandría, que fue en su época la más grande del mundo, llegando a albergar hasta 900 mil manuscritos, se consumió en un incendio en el año 48 a. C. En la memoria de muchos en el imperio estaba fresca la historia de la destrucción de la biblioteca de Alejandría siglos antes, y la sorprendente pérdida de miles de años de conocimiento acumulado. Una de las cosas que tendemos a olvidar, porque vivimos en una era de almacenamiento de información masiva y comunicación más o menos perfecta, es la posibilidad siempre presente de pérdida total.

Sin embargo, los eruditos islámicos sabían muy bien que las escrituras podían ser olvidadas, enterradas, quemadas o destruidas, y que las ciudades mismas podían morir. Lo que sucedió en Bagdad, El Cairo y Samarkanda fue precisamente la reunión y la traducción, el análisis, la acumulación, el almacenamiento y la preservación de material que estaban muy conscientes que podría perderse para siempre.

Nada como Bagdad

Bagdad llegó a ser una ciudad tan culta y vibrante que un viajero de la época escribió: “No hay nadie más sabio que sus eruditos, más convincente que sus teólogos, más poético que sus poetas o más imprudente que sus libertinos”. Estaba llena de cortesanos y de nuevos ricos que intentaban abrirse camino en la corte de abasí, donde se valoraba la innovación. En el corazón de la vida intelectual de la ciudad había un sistema llamado majlis. La palabra “majlis” podría traducirse como “asamblea”. Pero en el siglo IX en Bagdad significaba que la élite gobernante —el califa, sus cortesanos, los generales y la aristocracia— celebraba reuniones periódicas durante las cuales los intelectuales más destacados de la ciudad —como filósofos, teólogos, astrónomos y magos—se reunían para discutir y debatir sus ideas. No se esperaba que se adhirieran a una línea particular o adoptaran una religión específica. Se les permitía expresar sus propios puntos de vista y sentimientos con mucha libertad. Lo que sí era indispensable era que lo hicieran en árabe, elegante y con un buen razonamiento lógico.

El efecto de los majlis fue crear una embriagadora mezcla de dinero e inteligencia, en la que las mejores mentes del imperio intercambiaban ideas mientras simultáneamente participaban en una feroz competencia por el mecenazgo. De ese torbellino intelectual surgieron ramas de matemáticas, avances en medicina, progresos fundamentales para la química y muchas más ideas que fueron producto de una fórmula mágica: toma ideas brillantes de cualquier lugar, combínalas y reálzalas.

Ciencia universal

Y es que la verdadera historia de lo sucedido a la ciencia en el mundo islámico durante esos siglos habla de mucho más que de un solo descubrimiento; se trata de la verdad universal de la ciencia misma.El principal gran logro de los científicos islámicos medievales fue demostrar que la ciencia no es islámica, ni hindú, ni helenística, ni judía, ni budista, ni cristiana. No puede ser reclamada por ninguna cultura en particular. Antes, la ciencia estaba dispersa por todo el mundo. Lo que hicieron los eruditos de la Edad de Oro del islam fue reconstruir ese rompecabezas científico gigante, absorbiendo el conocimiento que se había originado mucho más allá de las fronteras de su propio imperio. Esta gran síntesis produjo no solo ciencia nueva, sino que mostró que la ciencia trasciende las fronteras políticas y las afiliaciones religiosas, que es un cuerpo de conocimiento que beneficia a toda la humanidad. Y esa es una idea que sigue siendo tan relevante e inspiradora hoy como lo ha sido siempre. *BBC


12

Tragaluz

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Puntos vitales de la foto

-y la vida- de Eny Roland

Sin título, de la serie Los sueños de San Bartolomé.

Sin título, de la serie Los sueños de San Bartolomé.

Sin título, de la serie Los sueños de San Bartolomé.

Este es el resultado de una entrevista con el fotógrafo guatemalteco Eny Roland. Desde sus orígenes en 2009, hasta Los Sueños de san Bartolomé, su más reciente muestra, estos son los 10 datos esenciales en la carrera de uno de los fotógrafos más versátiles de su generación.

Gabriel Arana Fuentes I. La carrera de Eny Roland empezó en 2009, mientras trabajaba como fotógrafo en la sección cultural del extinto diario Siglo XXI. Su trabajo era, esencialmente, para las secciones Vida y Cultura, así como el suplemento Magazine. II. Entre sus primeras muestras importantes está El convite. Fue una serie de fotografías de cómo otros países…, en este caso EE. UU., generan una alienación en Guatemala, principalmente en los departamentos. En ella demostró cómo en un desfile tradicional de Guatemala, uno que inició en Totonicapán hace 50 años, los disfraces evolucionaron y adoptaron elementos del imaginario pop. Antes, explica el fotógrafo, salían personas disfrazadas de “borracho de la esquina”, “de panadero”. Pero ahora todos se disfrazan de personajes de la cultura pop. Tenía dos opciones, hacer foto documental del evento, o como le gusta a Roland, que la gente pose para él, y eso hizo. Al final, la serie funcionó, precisamente porque no usó la foto documental.


ografía

d

iernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

Fotos: cortesía Eny Roland

III. En su obra, la anatomía masculina ha sido una de sus temas de exploración. Surgió cuando comenzó a capturar retratos en 2009. Aunque su origen son los paisajes, luego saltó a temas religiosos, políticos y experimentales. IV. Censura. Eny Roland tiene varias fotos censuradas, durante su carrera. Al principio, cuando tuvo problemas de censura, las fotografías las capturó sin esa motivación. Presentó cosas que creía cuestionar. Luego ocurrió la censura. Ahora, años y experiencias después, se siente libre y cómodo con sus trabajos. Si quiere usar desnudos, lo hace, si no es problema con él, está bien. En lo último que piensa es en la reacción del espectador. V. Empapelar fotos en lugares públicos. Realizar este tipo de manifestación comenzó en 2011. En ese momento, era difícil para un artista emergente como él, conseguir espacios; le tocó abrir brecha. Así, colocó sus imágenes en paredes del Centro Histórico y de la zona 4 de la ciudad de Guatemala, y cada año traza nuevos proyectos de empapelado.

13

La Fanzine Eny Roland también es parte de La Fanzine, una idea que reúne artes visuales, fotografía y literatura. Además, textos del tema LGBTIQ de Centroamérica. La meta es ser un aporte inclusivo que aspira a normalizar la presencia de la persona LGBTIQ: “En un país que permanece hostil y opresivo ante este tipo de vida. Donde impera la impunidad y en donde la obsesión con la diferencia continúa hiriendo, violando, matando… No obstante, es este también un contexto de resistencia, de desafío, de lucha constante; uno en donde cada vez más voces convocan a la unidad, un creciente movimiento. Este desafío frontal insiste en crecer también a través del arte”, explica el manifiesto del proyecto. Siga el proyecto en el enlace: https://www. facebook.com/lafanzinegt/. VI. Perú. En febrero de 2018, Eny roland empapeló con sus fotografías la fachada del Centro Cultural de España. En este momento: “Perú no es que haya sido uno de los más grandes éxitos, hay muchas cosas que también he hecho. El éxito no se define por exponer afuera del país. Hay cosas que he hecho acá en Guatemala y me he sentido muy orgulloso. Al final, para lo que me han servido estas experiencias es para inspirarme a hacer más cosas. Cuando vas afuera, el recibimiento es mejor, eso sí. Acá cuesta, pero no es imposible. VII. Querer es poder. Una vez, otros artistas, como Alejandro Azurdia y Álvaro Sánchez, se unieron con él para crear su propia expo con distintas técnicas de arte. Los unía un tema en común. Así armaron su propia expo en distintos lugares. Si no se tiene dinero para armar una gran exposición, esa es una manera, explica el artista visual. VIII. El consejo para los artistas nuevos: “Si no te abren espacio en galerías, abrí tu propia expo. Una vez alquilé una casa durante un día he hice mi propia exposición”, dice Eny Roland. IX. Acerca de la fotografía. Roland la considera una de las ramas que está más desvalorada; es una rama del arte a la que no le han apostado desde siempre. Pero en Guatemala las cosas están cambiando. Desde la Fototeca, a iniciativas como la Erre, Proyecto Poporopo, Fundación Rozas Botrán, El Attico o Fundación G&T ya lo hacen. “En este momento, las personas que manejan las galerías tienen más actitud y aceptan más la fotografía y artistas emergentes”, explica Eny. X. Los sueños de San Bartolomé, es la muestra más resiente de Eny Roland. Esta vez utilizó collage para crearla.

Sin título, de la serie Los sueños de San Bartolomé.

Sin título, de la serie Los sueños de San Bartolomé.

Sin título, de la serie Los sueños de San Bartolomé.

Sus redes Al fotógrafo Eny Roland lo pueden encontrar con ese nombre en Facebook, Twitter e Instagram.


14

Ventanas

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

¡Agua en Marte! El radar de la nave espacial Mars Express ha detectado una superficie reflectante, de unos 20 kilómetros de largo, a kilómetro y medio de profundidad en el polo sur marciano. Los científicos consideran que es una enorme reserva de agua líquida, parecida a los lagos subglaciales de la Tierra, como el Vostok en la Antártida. Fotos: Archivo

SINC a presencia de agua líquida en Marte lleva siendo objeto de debate entre los científicos desde hace décadas, pero ahora un equipo de investigadores italianos parece haber resuelto el misterio. Utilizando el radar de un orbitador espacial para explorar los casquetes polares, han localizado un lago de agua líquida bajo el hielo del planeta rojo. El descubrimiento se publicó días atrás en la revista Science y lo anunció la Agencia Espacial Italiana, en Roma. La detección se realizó con el instrumento MARSIS (Mars Advanced Radar for Subsurface and Ionosphere Sounding), un radar italoestadounidense de baja frecuencia que lleva la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea. Este instrumento envía pulsos radar que penetran en el terreno y las capas de hielo, midiendo después cómo se propagan y rebotan las ondas en la nave espacial. Los ecos reflejados proporcionan información sobre lo que hay debajo de la superficie. Los datos se tomaron entre mayo de 2012 y diciembre de 2015, y la zona sondeada fue la región Planum Australe, situada en el extremo sur del planeta.

Ecos profundos

El radar de la nave Mars Express ha sondeado la región Planum Australe de Marte, donde ha detectado un lago subglacial. La potencia de los ecos subsuperficiales se muestran con un código de color, donde el azul oscuro corresponde a las reflexiones más fuertes emitidas por una masa de agua líquida.

De esta forma, los investigadores encontraron un cambio muy brusco en la señal, aproximadamente a 1.5 km de profundidad. “Son evidentes los reflejos subsuperficiales brillantes dentro de un área bien definida, de unos 20 kilómetros, que aparece rodeada de otras áreas mucho menos reflectantes”, destacan los autores, liderados por Roberto Orosei desde el Istituto Nazionale di Astrofisica, en Bolonia. El análisis de los ecos muestra que el brillo de esa zona tiene una constante dieléctrica alta, una característica propia de los materiales acuosos. De hecho, el perfil de la señal radar es similar al de los lagos de agua líquida que se encuentran debajo de las capas heladas de la Antártida y Groenlandia. “En la Tierra, estas condiciones solo suceden en lagos subglaciales

Una sequía milenaria

Un período de sequía severa, hacia el final del primer milenio, probablemente selló el destino de la sociedad maya clásica. Hasta ahora, la caída de los antiguos mayas se había utilizado para demostrar cómo los cambios abruptos del clima –como un período excepcionalmente seco– podían haber contribuido a su declive, pero no había quedado del todo claro hasta qué punto esa época fue seca. Una nueva investigación, publicada en la revista Science, demuestra de manera cuantitativa lo seco que estaba el suelo cuando las poblaciones de las tierras bajas comenzaron a “evaporarse”. Los científicos, liderados por la Universidad de Cambridge (Reino Unido), reconstruyeron la composición isotópica del agua del lago Chichancanab, México, utilizando núcleos de sedimentos

que contenían yeso precipitado. Se trata de “una técnica que implica el análisis isotópico del agua unida estructuralmente al yeso sedimentario, que se depositó en condiciones de sequía”, señalan los autores, dirigidos por Nicholas Evans, de la universidad británica. Para determinar la aridez pasada, el equipo midió las composiciones del triple isótopo de oxígeno e hidrógeno en las moléculas de agua que se encontraban en la estructura del yeso depositado en las capas del fondo del lago. Los datos de los isótopos proporcionaron “medidas directas de los cambios pasados en la hidrología del lago”, recalcan en su trabajo. Los resultados revelan que las precipitaciones anuales hace mil u 800 años en las tierras bajas mayas, se redujeron entre 41 y 54 por ciento. Du-

rante los períodos de mayor sequía pudieron disminuir hasta un 70 por ciento. Además, al comparar con las condiciones actuales, los autores pudieron determinar por primera vez que en esa época se produjo una disminución de entre el 2 y el 7 por ciento de la humedad relativa.La investigación confirma de este modo la gravedad y la duración de la sequía sufrida por la sociedad maya de las tierras bajas, y brinda los datos cuantitativos necesarios para comprender mejor el impacto que tuvo en los sistemas agrícolas y sociopolíticos mayas. En ese sentido, un estudio publicado en la revista Ecology Letters demuestra que la intensidad de la sequía incrementa de forma exponencial la mortalidad de los árboles. Sinc


Viernes

Guatemala, viernes 10 de agosto de 2018

15

Nicolle Rager-Fuller / NSF

Ilustración del lago antártico Vostok, donde se han realizado perforaciones en busca de organismos vivos.

como el lago Vostok, en la Antártida”, subraya Orosei quien, tras analizar varias posibilidades, concluye que las características observadas solo se pueden interpretar por la existencia de una masa estable de agua líquida.

Por qué se mantiene líquido este lago marciano

Para explicar por qué este lago subglacial marciano no está congelado —algo que debe-

ría ocurrir, debido a que la temperatura ambiente es inferior al punto de congelación del agua pura—, los autores plantean que las sales de magnesio, calcio y sodio, que se sabe están presentes en las rocas marcianas, pueden estar disueltas en el agua formando una salmuera. Eso y la presión de las capas de hielo de arriba, reducirían el punto de fusión y permitirián que este lago permanezca líquido, como les ocurre a sus homólogos de la Tierra.

En alfombras micronianas que rodean los respiraderos termales, ha sido posible detectar formas primarias de vida.

La evidencia más antigua

Hace unos 3.22 billones de años, capas viscosas de microbios recubrieron los guijarros en lo que era quizás un antiguo lecho de río. Esas antiguas esteras microbianas, preservadas durante eones y descubiertas solo recientemente en Sudáfrica, pueden ser la evidencia fósil más antigua de la vida en la Tierra, según un nuevo estudio. La antigua evidencia de la vida terrestre es aproximadamente medio billón de años más antigua que el récord anterior: restos fosilizados de microbios encontrados hace décadas en Sudáfrica y Australia, dijo Stefan Lalonde, un geoquímico del Instituto Europeo de Estudios Marinos en Francia y co-autor del nuevo estudio, publicado en la revista Nature Geoscience. La evidencia geológica ha insinuado que la vida existió en los océanos hace 3 mil 800 millones de

años. Pero los signos de la vida terrestre han sido más raros, posiblemente porque gran parte del planeta podría haber estado bajo el agua hasta hace 3 mil millones de años. La idea de que la vida tocó tierra tan temprano en la historia de la Tierra ha existido durante décadas, dijo Hugo Beraldi Campesi, un geobiólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien no participó en la nueva investigación. “El problema siempre fue la falta de pruebas contundentes, hasta ahora”. El nuevo descubrimiento se suma a la creciente evidencia de que los continentes han albergado la vida durante mucho tiempo, agregó.Los investigadores, dirigidos por Martin Homann, un sedimentólogo del Instituto Europeo de Estudios Marinos, descubrieron los microbios fosilizados en el lado de un acantilado rocoso en

las montañas Barberton Makhonjwa, en el este de Sudáfrica, que alberga algunas de las características geológicas más antiguas del mundo. Los fósiles son parte de un trozo de roca llamado Moodies Group, que representa una de las costas más antiguas del mundo, dijo Lalonde. Los microbios están extremadamente bien conservados, dijo, mostrando gruesas láminas que cubren los guijarros, una señal de que las criaturas vivían en un antiguo lecho de río. Las características onduladas sugieren que el agua fluyó en una dirección en esta área, una prueba más de que los microbios vivían a lo largo de un río o, tal vez, de un abanico aluvial. “Este es esencialmente el lecho del río más antiguo de la Tierra”, dijo Lalonde. “Y ya contiene vida”. Sinc


Revista viernes del Diario de Centro América del 10 de agosto de 2018  

Revista viernes del Diario de Centro América del 10 de agosto de 2018

Revista viernes del Diario de Centro América del 10 de agosto de 2018  

Revista viernes del Diario de Centro América del 10 de agosto de 2018

Advertisement