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INDICE

• Editorial • Semana del Hombre Nuevo Latinoamericano • Una mirada sobre la Ley de Servicios de comunicación Audiovisual • Encuentros Nacionales por Carreras • Practicando la Universidad • Boleto Estudiantil • Ley de Educación Superior


EDITORIAL “Que se repita la experiencia histórica del 25 de Mayo en estas nuevas condiciones depende nada más que del pueblo argentino y de sus dirigentes” (Carta a los Argentinos, Che Guevara)

Ya 200 años del comienzo de la gesta independentista, de aquella que conquistó su primer grito de libertad. Aún hoy construimos y luchamos por la verdadera y definitiva Independencia de los Pueblos Latinoamericanos siguiendo el camino de Moreno, Monteagudo, Artigas, Belgrano, San Martín, Bolívar o Sucre, y avanzar con la conquistada libertad política hacia la Independencia económica y la integración continental de Nuestra América. Rondando el Centenario de nuestra patria, en 1912 el pueblo conquistaba el voto universal masculino. Con esa conquista se abrió paso a un gobierno popular con avances en materia social y de inclusión de las clases medias y trabajadoras. Entre las disputas suscitadas destaca la Reforma Universitaria de 1918, movimiento que en su concepción y en su alcance real recorrió las universidades latinoamericanas, impulsando procesos de democratización y transformación social. Nos acercamos hoy al Bicentenario en un marco de fuertes disputas en el continente, con un alto grado de unidad y coordinación de los pueblos latinoamericanos. Aquel Grito de Córdoba, llega hasta nosotros, y en esta nueva hora americana nos convoca como movimiento estudiantil a desarrollar la lucha por una Nueva Reforma Universitaria, que avance en la participación de las mayorías y responda a los intereses del pueblo. Esta nueva reforma que parte de la Derogación de la neoliberal Ley de Educación Superior de 1995, debe incluir transformaciones generales y profundas dentro del sistema universitario, avanzando en: 1. La democratización del gobierno universitario, y del sistema universitario nacional, garantizando el debate, la pluralidad y la necesidad del consenso interclaustro. 2. Enfrentar a la mercantilización de la educación, fortaleciendo el carácter público de la educación libre, gratuita con financiamiento exclusivo del Estado para todas sus funciones. 3. La construcción de una Universidad Masiva y Popular, con el avance de las políticas académicas y de bienestar orientadas a la inclusión del conjunto del pueblo y sus intereses en las Universidades Nacionales. Esta universidad al servicio de las necesidades y aspiraciones del pueblo, donde la producción del conocimiento se lleve adelante junto a las organizaciones gremiales y sociales, tiene como actor fundamental al movimiento estudiantil y al conjunto de trabajadores universitarios (docentes, no docentes y graduados), recordando las palabras del Che: “Que la universidad abra sus puertas o el pueblo las derribará”. MPE, Marzo de 2010


SEMANA DEL HOMBRE NUEVO LATINOAMERICANO E

n nuestra sociedad hablamos de trabajo pensando en aquella actividad que llevamos adelante para subsistir: para comer, comprar las cosas, pagar impuestos, y al fin y al cabo, para “ser parte” del mundo en el que vivimos.

Pero el trabajo puede significar mucho más que una actividad individual y remunerada; trabajando podemos construir, crear, transformar… y podemos hacerlo de manera colectiva, en conjunto, apuntando a fines comunes, más allá de los intereses personales, de manera voluntaria, solidaria y comprometida. El 23 de noviembre de 1959 Ernesto “Che” Guevara hizo realidad con el ejemplo su primer llamado a realizar jornadas de trabajo voluntario. La historia recoge este hecho en la construcción de la Cuidad Escolar “Camilo Cienfuegos”, lugar localizado en el corazón de la Sierra Maestra. Aquel sábado, junto a un numeroso grupo de seguidores, el legendario Comandante participó en una ardua jornada que se extendió varias horas. En lo sucesivo, a pesar de sus responsabilidades en la dirección del país era frecuente verlo enfrascado en las diversas tares de un constructor. Con la modestia que le acompañaba fue uno de los asistentes el 26 de julio de 1960 al acto inaugural de aquella Cuidad Escolar donde tanto sudor derramó en silencio. Los cubanos de la época guardan muchas anécdotas surgidas en las acostumbradas jornadas de trabajo voluntario que el Che realizaba no sólo en labores constructivas, sino también como cortador de caña en las zafras azucareras, operario en una fábrica de la gramínea que constituía el primer renglón de la economía del país o acudiendo con sus compañeros del Ministerio de Industrias a cualquier centro fabril de la capital. Fueron muchas las fábricas inauguradas por él en varias provincias y en la mayor parte de ellas se entregó de lleno al trabajo voluntario. El 17 de octubre de 1960, el Che aconseja a los estudiantes universitarios a: “(…) tomar contacto con la gente, no para “ayudarlos” con su conocimiento o lo que fuera -como una mujer aristocrática que da una moneda a un mendigo- sino para volverse partícipes de las fuerzas revolucionarias que gobierna Cuba hoy. Para poner sus hombros y ayudar a la revolución, y al mismo tiempo obtener experiencias que pueden ser más importantes que aquello que aprendan en las aulas.” Desde el Movimiento de Participación Estudiantil “Camilo Cienfuegos”, conducción de la Secretaría de Extensión de la FUA trabajamos para impulsar los procesos de liberación nacional y latinoamericana, promoviendo el compromiso de los estudiantes universitarios en tareas de vinculación, articulación y organización con la sociedad. Basados en estas convicciones, en octubre de 2009 llevamos adelante la “Semana de Hombre Nuevo Latinoamericano”, en conmemoración al nacimiento del Che Guevara. La actividad consistió en la participación activa en tareas de trabajo voluntario, no sólo de las agrupaciones y organizaciones, sino también de varios sectores de la comunidad universitaria en articulación con barrios, gremios y colegios de cada una de las ciudades en que se trabajó. Los estudiantes universitarios involucrados en esta participación solidaria devuelven de este modo a la comunidad la posibilidad de estudiar que reciben de ella poniendo a disposición su voluntad de trabajar para mejorar la calidad de vida de los miembros de la sociedad de la que forman parte, además de promover una actitud crítica, consciente y transformadora partiendo de acciones concretas. Creemos que trabajando, luchando y reflexionando llegaremos a la transformación de un hombre que, como dice el Che, supere el espejismo del individualismo, y se sepa plenamente social, partícipe de una empresa común de la que debe constituirse como protagonista.


S UNA MIRADA SOBRE LA LEY DE SERVICIO DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL

L

a ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue finalmente aprobada por la Cámara de Senadores el viernes 9 de octubre. El proyecto fue presentado el 18 de marzo por el Gobierno Nacional para reemplazar el decreto-ley de radiodifusión que lleva el número 22.285 dictado por la última dictadura militar, con las firmas de Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz. Decreto-Ley que sufrió 207 modificaciones durante diferentes gobiernos democráticos que siempre “regularon”, “ajustaron” o “cedieron” frente a la presión de las empresas hegemónicas de comunicación y las entidades corporativas de prensa. Dejemos algo claro desde el principio: esta iniciativa no es la “ley de control de medios K”, la “ley mordaza”, o simplemente “una ley de medios”. Quienes instalan estas ideas son los dueños de la palabra concentrada, son los dueños de las empresas periodísticas que, desde la sanción del nefasto decreto-ley 22.285, son cómplices y responsables de la monopolización de la información. Alcanza con citar el ejemplo del Grupo Clarín: el diario lo escribe, Radio Mitre lo explica, el noticiero del 13 lo cuenta y TN lo analiza. Es decir, la misma mirada parcial se reproduce en cuatro medios de comunicación que responden a un mismo dueño. Desde el Movimiento de Participación Estudiantil (MPE) -Secretaría de Extensión de la FUA y el colectivo organizador del Encuentro Nacional de Estudiantes de Comunicación (ENEC) queremos decir con claridad que nos apropiamos, en toda su dimensión, de la victoria colectiva que implicó Gabriel Mariotto frente a miles de estudiantes que participaron de los haber conseguido una nueva ley que Foros de Consulta Popular sobre la Ley de Servicios Audiovisuales regule los medios. Años de militancia de miles de organizaciones del campo popular son las que generaron poder llegar hasta acá. No vamos a regalarle este triunfo a nadie. Si bien existió una voluntad política innegable del Gobierno Nacional, el cambio de la normativa hubiese sido imposible sin los compañeros y compañeras que, desde el retorno de la democracia hasta la actualidad, no bajamos los brazos para reclamar lo que finalmente se dio. Tampoco vamos a hacernos eco de las voces del campo popular que con un escepticismo crónico se mantuvieron dubitativos. Es evidente que la ley -como todas las leyes- es perfectible, mejorable, y que tener una “buena” ley en una democracia burguesa no es hacer la revolución, pero en el contexto actual representa un avance significativo, sobre todo si tenemos en cuenta que los vientos que soplan desde muchos sectores nos quieren llevar a la derecha. Además, si no somos capaces de celebrar las victorias que construimos generando un relato propio sobre (entre otras cosas) este proceso, se lo concedemos a los que históricamente nos cuentan que pasó. La legitimidad la tenemos hace rato. Ahora, los que hacemos comunicación popular y contrahegemónica tenemos la legalidad para potenciar la disputa por lo discursos sociales. Esta ley es un paraguas para pasar de la resistencia a ese necesario momento de ofensiva y construcción del campo popular. Además, creemos que es importante resaltar que cuando se presentó el anteproyecto de ley, el MPE -junto a un conjunto de sectores- encontramos algunos puntos que debían ser revisados y con los que no estábamos de acuerdo. Uno de los puntos fue que las empresas telefónicas no debían ser licenciatarias. Otro punto en que tenemos diferencia era acerca del organismo de aplicación, al que considerábamos que debía ser más autónomo, y por último, entendemos que los medios comunitarios debían estar mejor definidos para que ellos pudieran ser los beneficiarios de las licencias para organizaciones sin fines de lucro. Estas diferencias fueron tenidas en cuenta, y hoy, consideramos que el proyecto, en todos sus articulos, refleja los “21 puntos” para una ley de medios en democracia desarrollados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática.


UNA MIRADA SO CO ZONCERAS Es mentira que esta ley va a provocar que “desaparezcan” señales de televisión o de radios. Al contrario, en el texto de proyecto de ley se puede leer manifiestamente que las organizaciones sin fines de lucro -que hoy no pueden presentarse para obtener una licencia- tendrán garantizado un 33% del espacio radioeléctrico. Asimismo, el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual brinda la posibilidad de que las Universidades Públicas también puedan exigir una licencia. Esta iniciativa es un marco regulatorio que viene a desterrar para siempre un decreto-ley de la dictadura que fue intocable durante estos 26 años de democracia. Los diferentes gobiernos elegidos por el voto popular no pudieron impulsar una ley de radiodifusión a la altura de los tiempos que corrían. Hay que decir que el radicalismo había alentado el trabajo del CoCoDe (Consejo para la Consolidación de la Democracia ), pero aquella experiencia quedó en los despachos y nunca pudo llegar al Congreso. En tanto, la política de comunicación llevada adelante por Carlos Saúl Menem, ni se molestó en pensar una ley que haga del Estado un actor con capacidad de intervención sobre el sistema de medios a favor de los sectores populares. Todo lo contrario: con sus “reformas modernizadoras y eficientes”, se encargó de desguasar al Estado para que el gran empresariado nacional y los capitales extranjeros se quedaran con los recursos estratégicos de nuestro país. Entre ellos, los medios de comunicación. Durante los 10 años de menemato el sistema de medios sufrió una concentración del capital, una desnacionalización de la propiedad y una re-regulación que sólo benefició a los poderosos. Después vino Fernando De La Rúa , con una política de comunicación fuertemente ligada a los sectores concentrados, pero con tibios intentos de cambio por sectores que abandonaron prontamente el gobierno. Con la llegada del gobierno de Eduardo Duhalde, la presentación de la Ley de Preservación de .Bienes y Patrimonios Culturales –lejos de representar lo que su nombre indica- funcionó de resguardo para los grandes medios que, a partir del fin de la convertibilidad, corrían el riesgo de ser absorbidos por sus acreedores extranjeros. El impedimento a capitales extranjeros de poseer más del 30% de la propiedad de las industrias culturales no fue un avance real, ya que esta medida no se aplicaba a las sociedades constituidas con anterioridad a la sanción de la ley. Posteriormente, con la llegada de Néstor Kirchner al poder, hizo su aparición en escena el decreto 527/05 que congeló los cómputos de los plazos de las licencias por 10 años, en concordancia con la buena relación que mantenía el gobierno nacional con el Grupo Clarín en ese momento. Asimismo, se aprobó la ley 26.053, que habilitaba (aunque con requisitos) el ingreso de organizaciones sin fines de lucro a la comunicación. Hoy, Clarín –con una solicitada en forma de editorial- quiere mostrarse como el paladín del capital nacional que se enfrentó a los poderosos “capitales foráneos”, cuando en realidad tuvo fuertes vínculos con capitales extranjeros, como con la empresa de televisión satelital Direct TV, por citar un ejemplo de los tantos que podemos enunciar. El gran ataque mediático que realizaron -y realizan- los monopolios no hace más que dejar en claro que esta ley viene a terminar con la concentración de medios y apuesta a la pluralidad de voces. Son falsas las premisas que esgrimen los medios cuando anuncian que esta ley ataca la libertad de expresión o busca poner límites en los contenidos de las diferentes programaciones.


OBRE LA LEY DE SERVICIOS DE OMUNICACIÓN AUDIOVISUAL Bajo el eufemismo: “64 años creyendo en el país y construyendo medios argentinos”, el gran diario argentino en su editorial del domingo 4 de octubre (www.clarin.com/diario/2009/10/04/opinion/o-02011830.htm), nos quiere hacer creer que son una PyME y que su poder, comparado con otros conglomerados mediáticos del mundo, no es monopólico. De la extensa editorial, hay un párrafo donde se reconoce como un simple “actor” al que solamente le interesa el periodismo. Nos habla de un actor abstracto, no se reconoce como un actor político con intereses económicos determinados. Habla del periodismo como una entelequia que sólo relata los sucesos del país, intentando enmascarar a la noticia como transparente, objetiva e independiente. Esta ley de ninguna manera busca “amordazar” al periodismo, todo lo contrario, alienta a que existan mayores miradas sobre un mismo acontecimiento, porque el periodismo nada tiene de “objetivo”, nada de “transparente” y mucho menos los medios son el “reflejo” de la realidad.

LOS DESAFÍOS Hay un importante sector de la sociedad que no accedió a una lectura completa de la Ley , que desconoce los diferentes foros de discusión abiertos y plurales que se desarrollaron desde hace meses y no se enteró de las audiencias públicas, donde pasamos cientos de organizaciones sociales, civiles, universitarias, profesionales de la comunicación y trabajadores de prensa. Sobre esta realidad operaron las empresas hegemónicas de comunicación para generar suspicacias y poner en tela de juicio la norma. Por primera vez en muchos años, se están generando espacios para debatir y participar. Aprovechémoslo. Apoyar la ley, difundirla, debatirla, no significa apoyar al gobierno. Mencionar a Clarín, al grupo Vila-Manzano, etcétera, no es ser oficialistas sino denunciar el monopolio de la información. Invitamos a todos los que deseen que sus hijos puedan crecer mirando otros programas, que además de entretener enseñen y construyan un modelo de infancia diferente. Aquellos a los que les repugnan los estereotipos de mujeres, hombres, ancianos y niños que establecen los discursos dominantes en los medios de comunicación. La nueva comunicación la hace el pueblo o no la hace nadie.

universitarios y las en general la conozca.

Por todas estas razones, nosotros, como colectivo organizador de los Encuentros Nacionales de Estudiantes de Comunicación (ENEC) y como MPE-Secretaria de Extensión de la FUA, apoyamos esta ley y creemos que todos los estudiantes organizaciones sociales debemos generar las herramientas para que la sociedad

Estamos convencidos de que la confrontación no terminó y que la derrota de los grupos de poder fue parcial. Somos conscientes que las leyes pueden convertirse en letra muerta si no existe un conjunto de pueblo organizado dispuesto a hacer valer su derecho humano a la comunicación y a la información. A eso llamamos, sin mezquindades ni sectarismos...

AHORA ES CUANDO


ENCUENTROS NACIO El neoliberalismo propuso e impuso un modelo económico de competencia voraz entre hermanos, entre iguales. Durante años nos vimos imposibilitados –o eso quisieron- de ver a quien teníamos al lado como un igual, un compañero con quien pudiésemos construir cosas juntos, discutir qué nos pasaba y buscar soluciones colectivas. La salida, siempre, fue la individual, la del sálvese quien pueda, la del no te metas.

venta financiamiento.

La Universidad no se vio exenta de este paradigma, y junto a la Ley de Educación Superior, vinieron la meritocracia de la nota, el aislacionismo del proyecto de investigación y la de servicios como forma de

Ante ésto, y gracias a una especial coyuntura nacional que nos ha encontrado a muchos grupos de estudiantes independientes unidos, comenzamos hace ya varios años con una tradición que quiere romper con esta lógica individualista que nos ha impuesto el neoliberalismo. Y, entonces, hemos comenzado a encontrarnos con compañeros de distintas Universidades del País, en los ya tradicionales Encuentros Nacionales por Carrera. El objetivo: Discutir, desde las realidades más cotidianas de los estudiantes de cada una de las carreras en cada Universidad, las cuestiones relacionadas a perfiles profesionales, planes de estudio, acreditaciones. Es decir, ir de lo particular, del problema que le surge a un compañero cuando no puede cursar todas las materias de un año porque las correlatividades de su plan de estudio son muy rígidas y no se lo permiten, a lo general, al por qué esos planes de estudio se rigidizan, cuándo lo hacen y cómo hacer para cambiar esa realidad. Y en ese sentido se avanza: - En Veterinaria, con el XIV Encuentro Nacional de Veterinaria, realizado en Río Cuarto y con la participación de 10 Universidades del país y más de 400 estudiantes. - En Educación, con el IV Encuentro Nacional de Educación “ La formación profesional y el compromiso con las problemáticas sociales”, con la presencia de 8 Universidades Nacionales y cerca de 300 asistentes. Se contó con la participación en las mesas de personalidades del mundo del trabajo, investigadores, gremialistas, estudiantes, etc., que desde sus


ONALES POR CARRERAS lugares aportaron las distintas visiones del fenómeno educativo en el actual contexto nacional y latinoamericano. - En Comunicación, En Río Cuarto y con la presencia de más de 700 estudiantes, se desarrolló el VII Encuentro Nacional de Comunicación “Identidad, Medios y Poder”. En él distintas personalidades académicas de la comunicación pública, privada, comunitaria, de organismos de derechos humanos, de cooperativas, etc., compartieron sus puntos de vista y aportes con respecto al derecho a la información plural, al rol de los estudiantes, organizaciones sociales, universidades en el desarrollo de una nueva matriz comunicacional que tenga como actor y artífice a toda la comunidad. - El IV Encuentro Nacional de Ingeniería y II Congreso Latinoamericano de Ingeniería, “Pueblo, Ciencia, Industria”, se desarrolló en Río Cuarto y contó con la presencia de alrededor de 750 estudiantes de 20 Universidades argentinas y representantes de 7 países de Latinoamérica –entre los que se incluyó la presencia de un representante de la OCLAE-. Se debatió en torno a perfil del ingeniero, matriz productiva, articulación y pasantías de estudiantes, financiamiento educativo, etc. Y, con consenso de todas las organizaciones presentes, se dio forma a lo que ya es hoy una realidad: la flamante Federación Argentina de Estudiantes de Ingeniería (FAEI), que ya cuenta con sus representantes fundadores de distintos puntos del país que están teniendo reuniones periódicas y avanzando en las discusiones que se le encomendaron desde el Congreso Latinoamericano. Como se puede observar, los encuentros nacionales hoy movilizan alrededor de 2000 estudiantes de distintos puntos del País y Latinoamérica y ya han sido institucionalizados, visto su continuidad, como lugar de debate e intercambio entre estudiantes, profesionales, docentes, trabajadores. El trabajo realizado es muy grande, pero el saldo es más que positivo. En la pluralidad de voces se hallan las respuestas, los proyectos innovadores que resuelvan las necesidades concretas que hoy nuestros pueblos reclaman. Hace ya dos siglos nuestro gran maestro Simón Rodríguez decía “O inventamos o erramos”. Y ahí estamos los estudiantes debatiendo cuáles fueron los motivos que nos han convertido en lo que somos y cuáles son las cosas que debemos hacer para llevar adelante la ya impostergable Liberación Nacional. “Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar”, los estudiantes nos estamos encontrando y hemos comenzado a transitar, de la mano, el camino de los pueblos. Cada vez somos más. Sumate.


PRACTIC L

a extensión es un concepto que viene de larga data en la universidad, y es en sí mismo un concepto problemático. Implica que por un lado está la universidad y por el otro el pueblo hacia el cual ésta tiene la generosidad de extenderse. Este fenómeno se halla inextricablemente ligado a otro –también muy problemático- que rige la educación universitaria desde hace ya algún tiempo: la voluntad de formar profesionales que satisfagan las necesidades del mercado. Si reflexionamos con Paulo Freire, la palabra misma extensión se asocia a “transmisión”, “entrega”, “donación”, “mesianismo”, “mecanicismo”, “invasión cultural”, “manipulación”, etc. De éste modo plantea que el concepto de extensión no corresponde a un quehacer educativo liberador y sólo tiene sentido si se toma a la educación como “domesticación”. Educar y educarse en la práctica de la libertad, dice, no es extender algo desde la “sede del saber” hasta la “sede de la ignorancia”, para “salvar”, con éste saber a los que habitan en ella. Educar y educarse en la práctica de la libertad implica “comunicarse”. Pasaremos a llamar a la “extensión universitaria” entonces, “articulación” y/o “comunicación” universidad – campo popular”

Sabemos con Gramsci, que las clases dominantes desmontan toda tentativa de ruptura del bloque ideológico, separando a los intelectuales subalternos de la masa e insertándolos en un sistema cultural desarraigado del contexto social. Esto se observa claramente en nuestra universidad, donde no existe una política de articulación universidad – sociedad y donde la formación profesional se encuentra totalmente alejada de las necesidades del campo popular. Su función es formar cuadros medios para los equipos dirigentes de la clase hegemónica (intelectuales orgánicos, técnicos estratégicos, etc.). Demás está decir la competencia impulsada en todos los ámbitos de formación que posteriormente se traslada al ámbito laboral, instalando el “sálvese quien pueda” y fragmentando todo intento de articulación. De ésta manera los estudiantes: profesionales en proceso de formación, se transforman en grupos auxiliares de la clase dominante, sin darse cuenta (sin tener conciencia de ello) trabajan para un proyecto que no es el propio. Es por ello que desde el MPE–Secretaría de Extensión de la FUA, consideramos de fundamental importancia que todos los estudiantes (profesionales en proceso de formación, pequeña burguesía profesional), realicen prácticas de extensión-articulación. Con éstas se logra, como primer paso, la sensibilización y a partir de aquí la puesta en crisis de un sistema de valores pequeño burgués individualista. Esto posibilita que, progresivamente se deje de pensar en términos de fracción social, preocupada solamente en sus necesidades e intereses, y se empiece a pelear por los intereses de todos, de las mayorías. En éste sentido vemos la importancia de “cruzarse” y ver que pertenecemos a una misma realidad excluyente (aunque por supuesto, son exclusiones diferentes).

Consideramos que existe un divorcio entre la actividad Universitaria y la realidad Social. Por otra parte, hay una distancia entre las necesidades del Movimiento Estudiantil y las necesidades de vastos sectores de la Sociedad afectados por una situación de exclusión social. En la Universidad-Institución, vemos que al mismo tiempo que se aleja de las necesidades concretas de gran parte de la población, se debilita en su interior la producción de la Investigación básica, en un marco general de déficit en la calidad de los procesos pedagógicos. Lo anterior alimenta la reproducción del Academicismo, entendido como proceso de sistematización de los conocimientos del pasado. El sistema institucional universitario, va a la zaga de las necesidades que plantea la actividad económica, como producto del incesante desarrollo de las Fuerzas Productivas.

En primera instancia, el trabajo de extensión produce una vinculación, un acercamiento entre dos fracciones sociales (pequeña burguesía profesional – trabajadores obreros, desocupados) que tienen matrices ideológicas distintas, un sistema de valores diferente (concepción del mundo), necesidades y formas diferentes de resolver los problemas. Al decir de Gramsci, cada capa social posee su propio “sentido común”, que se caracteriza por aparecer disgregada, incoherente. Dicha incoherencia se explica porque el pueblo, por definición, no puede tener concepciones elaboradas, sistemática y políticamente organizadas y centralizadas. Se empieza a sentir que somos parte de una misma realidad social, que se puede compartir, esto genera una fortaleza (a nivel imaginario) en tanto posibilidad de cambio. La legitimidad real que permita resquebrajar la hegemonía ideológica de las clases dominantes y construir de a poco un sistema de valores propios del campo popular, será posible, en primera instancia por esto.


CANDO LA UNIVERSIDAD Para ello es fundamental el trabajo permanente, responsable, respetando los valores, costumbres e, inclusive, los “errores” y contradicciones propios del sentido común. Es necesario recuperar la historia fragmentada, ordenando los relatos de los propios actores (sentido común, folklore), ayudar a recuperar la autoestima, la confianza en sí mismos como punto de partida para la construcción de un proyecto colectivo.

de la articulación, no solo para generar un lazo, vínculo social afectivo y de confianza (que también es necesario en términos de la alianza estratégica), sino para romper con ciertas matrices ideológicas que no permiten ver de manera científica a la realidad, porque están sesgadas por la ideología dominante y no dejan pensar los problemas del pueblo desde la universidad.

Al momento de “hacer extensión” hay que tener en cuenta los tiempos de una fracción social y de otra, nuestra participación y la de ellos. Son momentos analíticos distintos. A partir de la vinculación con la lucha y organización de otros sectores, es cuando se empieza a complejizar, no solo el nivel de visión de la realidad (porque se amplía a un universo mayor que el del propio barrio, facultad, entorno, etc.) sino porque también se complejiza lo que se tiene que organizar: más personas, mayor grado de heterogeneidad porque pertenecen a fracciones distintas, con intereses distintos y niveles distintos de compromiso y participación (grados de conciencia, clase en sí o para sí). En el sentido que Gramsci analiza la construcción de poder social y no la “toma” del poder y propone como estrategia la guerra de posiciones, es que consideramos importante esta construcción de las redes sociales partiendo del trabajo concreto. La inserción concreta a partir del trabajo, también nos planteará los problemas de investigación a resolver que parten de la práctica: el problema de investigación conduce un compromiso. Potencia de los dos lados: acción e investigación para mejorar la práctica. Volviendo a Gramsci decimos que la articulación entre intelectuales y pueblo, entre conciencia y espontaneidad, entre teoría y práctica social, puede posibilitarse la extensión universitaria entendida como articulación de sectores sociales. El elemento popular que “siente” pero no siempre comprende o sabe y el elemento intelectual que “sabe” pero no comprende o “siente”, se cruzan, comparten y aprenden el uno del otro. En este m a r c o aparece nuestro trabajo instalando l a necesidad

Aquí pretendemos aportar a generar la crisis con las matrices de dominación burguesa que no se logra solamente por medio de la reflexión y teorización, sino a partir de la participación política. El problema entonces será, determinar: - Cómo articular la recuperación de la Investigación de Base con las necesidades populares? - Qué función le cabe a la Universidad y al Movimiento Estudiantil en la inclusión de los excluidos del sistema? - Cómo achicar la distancia entre desarrollo científico y la resolución de problemas prácticos para el campo popular? - Cómo, se construye una nueva Alianza Básica-en la nueva situación-, integrando bajo un mismo plan estratégico a la clase Obrera y las diversas capas de profesionales y Pequeñas Burguesías Productivas /Comerciales? En definitiva ¿cómo generar las condiciones para acercar la Ciencia al Pueblo? para que el Pueblo se apropie de los conocimientos esenciales en el marco de sus luchas sociales contra el Régimen de Dominio. Consideramos que el instrumento adecuado es el desarrollo de un Programa Nacional de Extensión Universitaria, donde se tienda un puente entre el desarrollo de la Teoría y el de la Práctica Social. Es necesario transformar así las necesidades del campo popular en problemas de investigación.


El reclamo por el boleto estudiantil se vincula en forma automática con “La Noche de los Lápices” del 16 de septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata, en la que desaparecieron estudiantes entre 14 y 20 años. Era un reclamo enmarcado en el proyecto de país que soñaban, en el que incluían el derecho a la educación como una arista esencial. La educación pública, en la actualidad, no puede garantizar una de sus

p re m i s a s : no es gratuita. El pasado 16 de septiembre se presentó en el Parlamento Nacional, por medio de los diputados Adriana Puiggrós y Dante Gullo, un proyecto de ley para reformar la vigente que “no busca afectar las finanzas de las empresas de transporte, sino reafirmar los postulados de la Ley de Educación Nacional” sobre el derecho a la educación garantizado en las Convenciones

de Derechos Humanos Internacionales, afirman. En la misma ciudad que se vivió aquella noche, el boleto de línea tiene un costo de $1,90. Además de necesitar los materiales para escribir o para leer, o en el caso de los secundarios o primarios, la necesidad de un guardapolvo, por ejemplo, los estudiantes, para poder estudiar, necesitan llegar a la escuela o a la Universidad. Ir y volver cinco días por semana durante un mes cuesta para el bolsillo universitario $76. La reforma que defiende el proyecto presentado, inscribe como usuarios a todos los estudiantes de la educación pública o privada con aportes estatales, e incluye a los transportes públicos de corta, mediana y larga distancia, urbanos y rurales. El proyecto elimina el costo en el boleto para los niveles obligatorios de la educación (inicial, primario y secundario) y descuenta el 50% para el nivel superior. Hoy está en vigencia una norma sancionada el 23 de junio de 1989 por el Congreso Nacional, la Ley 23.673 de Boleto Estudiantil, que no incluye a los estudiantes universitarios y descuenta –en su letra- un 50% de la tarifa del transporte al nivel primario y secundario. Veinte años después, la regulación sigue siendo la misma –con modificaciones no sustanciales-, habiendo pasado por el traslado de lo público a las empresas privadas durante los ‘90, por los subsidios creciendo a la par del aumento de tarifas y el decreciente ofrecimiento del servicio y, en la estrecha relación con la educación, sufrir socialmente la deserción escolar y universitaria cada año en tasas mayores.


BOLETO ESTUDIANTIL La educación está integrada en la Declaración de los Derechos del Niño y de la Humanidad, que incluye -y a su vez se sostiene en ellala Constitución Nacional. El Estado tiene el deber de garantizar los derechos básicos y elementales de la sociedad, no sólo desde la letra de cualquier ley, tampoco aplicando la gratuidad total en lo vinculado directamente a la educación, sino también en favorecer su libre acceso. Una de las formas de lograr ese acceso es eliminar o achicar el gasto del transporte necesario. “En el caso de los alumnos de nivel superior -sostienen los Diputados del FpV-, si bien no es obligatorio, resulta indispensable generar condiciones que contribuyan a garantizar la igualdad de oportunidades de acceso, permanencia y graduación” y agregan que apelan al objetivo de ampliar la matrícula a mediano plazo y universalizar el nivel a largo plazo. Distintas Federaciones Universitarias del país, argumentan que “si bien es importante no se trata sólo del boleto estudiantil, sino de una política de Estado frente a la educación, que en el caso de los que tienen que viajar para estudiar, también integre una nueva ley de Alquileres, una reforma en lo relacionado al primer empleo, etcétera”. Entre transporte automotor y ferroviario, el subsidio estatal será de 6.721 millones de pesos a final de 2009, según la asignación inscripta en el Presupuesto, que supera en

más de 700 millones al subsidio del año anterior, a pesar de que las tarifas de los diferentes transportes en casi todo el país se hayan incrementado luego del decreto firmado el 8 de enero por el ministro de Planificación Julio De Vido. Según estudios de Universidades Nacionales, 3 de cada 10 estudiantes que ingresan al nivel superior, logran egresar. 500 millones de pesos aseguran que bastarían para cumplir con la reforma de ley propuesta. El boleto no es el único motivo de la deserción universitaria, pero no todos los estudiantes tienen los fondos necesarios para viajar diariamente. El Artículo 75, inc.19, de la Constitución dice: “(…) Sancionar leyes que aseguren la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales”.


REDISCUSIÓN DE LA LEY D E

l proceso actual de internacionalización cada vez mayor de la educación superior exige una reflexión de carácter mundial de la Educación misma, el aprendizaje, la Enseñanza, la Investigación, etc. Por considerar que la Educación es un proceso social, la Universidad Pública y Gratuita es entonces, la instancia donde los hombres y las mujeres pueden desarrollar conocimientos y capacidades estratégicas, con la característica de responder a las necesidades locales, regionales e internacionales de los Pueblos de los cuales son parte. La defensa de la Universidad Pública es la defensa de un espacio social que debe construir conocimiento, y que no debe ser controlada por ninguna empresa privada y que debe ser autónoma. En este contexto, la Gratuidad implica que debe ser financiada por el sistema de recaudación impositiva estatal que obtiene los recursos progresivamente (el que más tiene más paga) de las empresas privadas que operan en su territorio nacional. Para las empresas transnacionales sólo son confiables los recursos humanos de alto calificación que se desarrollan en sus propias usinas y adhieren a un determinado patrón de selección. En el marco de este proyecto, las otras fuentes de recursos humanos (universidades públicas gratuitas, centros de investigaciones y estudios, sindicatos de trabajadores, centros de estudiantes, colegios y asociaciones profesionales, uniones de productores, etc.) son desfinanciadas, cooptadas y vaciadas en su capacidad de producir conocimiento estratégico, para controlar el proceso de desarrollo de intelectuales, estudiosos y dirigentes. Conforme a esto el conocimiento estratégico se vuelve una herramienta central para definir quién se queda con la riqueza de los pueblos, las fuentes de conocimientos -Universidades Públicas, Centros y Fundaciones de Investigación y Estudio- se vuelven cada vez más privadas, transnacionales, pagas, excluyentes. Los gobiernos han desfinanciado a la Universidad debido a la presión de los organismos financieros internacionales controlados por los grupos económicos. Para financiarse, las universidades públicas deben entrar en programas especiales de reestructuración y financiamiento que conllevan el acotamiento del ciclo de grado, el desarrollo del post-grado, la reducción de los tiempos de los profesores en la investigación y formación de estudiantes, la desatención de la currícula, el acortamiento de los tiempos de dedicación a la cursada, el aumento de material de lectura no debatido ni explicado, el crecimiento de los tests evaluativos, el crecimiento de la lectura de materiales parciales y fotocopias con el abandono de las obras completas, el aumento de personal docente no calificado en el dictado de las materias por la baja remuneración y la absorción

de docentes calificados por las universidades privadas que ofrecen mejores remuneraciones, carencia de concursos abiertos (concursos perfilados), el recambio generacional forzado en los profesores debido a la obligatoriedad de los post-grados en los curriculum, el aumento de la presión sobre los tiempos de los docentes y los estudiantes, el crecimiento de la producción de “papers” por sobre la investigación, el cambio en el concepto de tiempos de producción, el cambio en el concepto de Universidad, donde prima la competencia en la búsqueda de financiamiento. Este proceso ha convertido al ciclo de grado en un ciclo básico que sólo permite obtener recursos humanos para tareas de operario calificado y de baja remuneración. El ciclo de post-grado se ha instalado como el ciclo de formación superior, donde los recursos humanos tienden a formarse en las sedes centrales (Harvard, Chicago, Collumbia) para que sean reconocidos por los grandes grupos financieros. En consecuencia con ello el proyecto de universidad pública se torna un proyecto de universidad de mercado en donde no hay ninguna posibilidad de que se mantenga gratuita, porque ninguna empresa sostendrá una universidad donde sus estudiantes no rindan máximos beneficios con el menor costo. De este modo, la educación se transforma (solo para las minorías) en un tipo especifico de propiedad, lo que supone: derecho a poseerla a poseerla materialmente, derecho a usarla y disfrutarla, derecho a excluir a otros de su uso y disfrute, derecho venderla o alinearla en el mercado y derecho a poseerla, en cuanto que factor generador de ingresos. En este sentido, cabe consignar como ejemplo: la decisión de la OMC de incluir a la Enseñanza Superior como uno de los 12 sectores de Servicios, desarrollándose una tendencia a la comercialización favorecida por el avance de las nuevas tecnologías. Por su parte, el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento en nuestra realidad, puede representar, bien administrada, un gran instrumento para la distribución de la riqueza del mundo, que se transforma en un factor adicional de manipulación por parte de unos pocos y la exclusión de la mayoría. Esto también significa el control sobre las mentes y puede asentar una estocada final sobre lo poco que resta en estos tiempos de globalización de soberanía de los estados nacionales. Por esto defendemos un proyecto de Universidad que haga frente al divorcio que existe actualmente entre la actividad universitaria y la realidad social, y que incrementa la distancia entre las necesidades de los actores universitarios y las necesidades de vastos sectores de la sociedad afectados por una situación de exclusión social. Debemos evitar que la universidad se aleje de las necesidades concretas de la población e impedir que


DE EDUCACIÓN SUPERIOR se debilite en su interior la producción de investigación, contrarrestando el déficit en la calidad de los procesos pedagógicos, que traen como resultado la reproducción del academicismo. Sólo bajo un proyecto democrático de país altamente inclusivo en lo social puede sostenerse como proyecto de Universidad publica y gratuita. Para esto, es necesario transformar las necesidades del conjunto en problemas de investigación. En este sentido, el instrumento adecuado para evitar que la investigación de base se desarrolle con independencia de su aplicación concreta, es el desarrollo de programas de extensión universitaria, donde se tienda un puente entre la teoría y la práctica social De este modo pensamos y construimos una universidad, que en su condición de Pública es estatal y relacionada a un proyecto Nacional de País; Gratuita, en donde sea el Gobierno el garante de afrontar su obligación para sostenerla con presupuestos dignos y políticas de gobierno afines; y Popular, en la medida en que sea el contenido dominante en los intereses del Estado, y no como hasta ahora que responde dominantemente a los grupos económicos financieros. Nuestro desafío es comprender el momento en que estamos, un momento en que se genera una posibilidad histórica de comenzar a discutir y sumar voluntades, pero además desarrollar la inteligencia para modelar y poder conducir el proyecto estratégico con un matiz profundamente inclusivo, que permita rediseñar otro país, un país para todos. El problema no es soto de la Universidad, o de una producción o una actividad en particular. Es un problema político de la Sociedad que necesitamos y queremos tener. LA REDISCUSION DE LA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR ENTIENDE QUE: 1-No garantiza la gratuidad ni el ingreso Irrestricto (es ambigua en estos puntos) 2-Implica una progresiva pérdida de autonomía en relación a las instancias de Evaluación y Acreditación, conllevando además el riesgo-de ruptura del federalismo universitario (al quedar establecidas las distintas categorías universitarias). 3-Contempla implícitamente el desfinanciamiento al autorizar y promover la venta de servicios como fuente de generación de recursos propios. Para lo cual debe postularse:

-Sostener el rol del estado como garante

de la educación pública y gratuita, con compromiso en la financiación y desarrollo de los organismos estatales de generación de ciencia y tecnología. -Promover los gobiernos cuatripartitos proporcionales igualitarios,. Para garantizar en un marco de democracia institucional, como condición fundamental para el ejercicio pleno de la autonomía universitaria, frente a las presiones del poder político y económico. -Sostener los centros de estudiantes y federaciones, los sindicatos y gremios, pues estos hacen a la forma y contenido de la participación y compromiso, garantizando la democratización de las instancias de decisión y administración para que la Universidad funcione como un emprendimiento social y no privado, como una organización estatal y nacional, donde las partes integrantes del proceso de trabajo son parte del proceso de gobierno. -Incluir en el ciclo de formación de grado los contenidos de las instancias de postgraduación como forma de garantizar las condiciones de acceso a la formación superior, a mejores remuneraciones en el campo laboral, a la capacidad de diseñar empresas en forma independiente, de diseñar empresas sociales de alto impacto social y humanitario que contrarresten el impacto negativo de los grandes grupos económicos. No defender este proyecto implica que solo el 7% del total de los graduados del ciclo de grado puedan acceder al ciclo de post-grado. -Garantizar un sistema de Becas inclusivo, no aislacionista, ni selectivo. Como posibilidad de contención, retención y sostenimiento de los estudiantes en el nivel superior. Haciendo esto posible, la continuidad en los estudios, la reducción de la deserción, a la vez que el aporte a la resolución de las diversas problemáticas estudiantiles a nivel económico y social. -Promover la Seguridad social y cobertura medica de los estudiantes, como un derecho orientado a la promoción y el bienestar social.


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#1 Publicación del MPE