Biografía de Domingo Savio 2

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Don Bosco continúa la conversación con su padre. Al cabo de sólo ocho minutos, Domingo avanza sonriente: - Si lo desea, se lo recito enseguida. Y recita de manera inteligente las veintiocho líneas. Don Bosco está satisfecho. - Muy bien Domingo, has adelantado el estudio de la lección. Yo también adelanto mi respuesta. Te llevaré a Turín.

En la mañana del 29 de octubre de 185-1, Domingo va a la ciudad en compañía de su padre. En Valdocco, sube la escalera que conduce a la oficina de Don Bosco. Acaba de llegar a su nuevo hogar donde viven cerca de 115 estudiantes.

Aquí, nada es cono en la pequeña escuela comunal. Valdocco es un conjunto de edificios muy cerca del centro de la ciudad. Domingo descubre con alegría la vida familiar de este internado. Se ha previsto todo para poder estudiar en buenas condiciones, para divertirse y orar. Domingo reside en Valdocco durante la noche, pero durante el (lía estudia en la ciudad junto con otros compañeros a los que también alberga Don Bosco.

Durante los días de descanso y fuera de las horas de clases, Domingo se divierte en el patio de recreo donde los educadores participan en los juegos de los adolescentes.

Varias veces al día los alumnos van a la capilla para asistir a las misas animadas por ,jóvenes sacerdotes. Algunos podrían ser sus hermanos mayores. Domingo participa en "las Buenas Noches", momento muy esperado justo después de la oración. Normalmente, es el propio Don Bosco quien toma la palabra. Comunica algunas informaciones recientes, explica el reglamento de la casa y luego cada uno se va a dormir sin olvidar dar las buenas noches a su educador.

¡Qué buen ambiente!, casi se olvida de los suyos que viven en Mondonio. Participa en el teatro y la música El ambiente da una sensación constante de fiesta Domingo apenas ha tenido tiempo suficiente para descubrir esto nuevo hogar con las costumbres a las que tiene que adaptarse y ya se encuentra metido en toda la actividad de preparar la fiesta de la Virgen María del 8 de diciembre próximo. El teatro, las oraciones y la Misa tienen que estar muy bien preparados.


La noche del 8 de diciembre, después de las celebraciones festivas, Domingo va a la capilla por última vez en el día para confiarse por completo a la Virgen María. Es Don Bosco quien lo animó cuando vio con asombro la seriedad y la fe de este joven. Muy rápidamente Domingo se hace muchos amigos en el grupo. Algunos lo admiran por su manera de hacer bien las cosas y por ser cuidadoso. Sin embargo, Domingo no hace más que ponen en práctica la educación recibida de su madre Brígida. Habiendo vivido en la pobreza, siempre ha evitado el derroche y el descuido de sus cosas.

Todos los días, después de la oración y del desayuno, va a la ciudad con otros compañeros del Oratorio para seguir los cursos de latín junto con otros estudiantes, algunos de los cuales son de familia noble. Un día estalla un conflicto en clase. Dos jóvenes se insultan y se pelean. Domingo, estaba lejos de esta pelea Llega el profesor, el señor Bonzanino, quien impone la paz y el miedo. Pero los dos jóvenes, mayores que Domingo, deciden continuar la pelea después de la clase a la salida del colegio. Querían un duelo cono Dios manda... Los jóvenes no tienen espada, pero da igual, se van a enfrentar con piedras. Al final de la clase Domingo trata de calmarlos: - ¡No os matéis por una cosa así! Pero los dos adversarios quieren pelear a toda costa Domingo los sigue a unos quinientos metros del colegio, en un descampado, y decide jugarse el todo por el todo... - ¡Comienza conmigo. Lánzame una piedra en la cabeza! - y se pone de rodillas ante uno de ellos-. - No, nunca, no tengo nada contra ti. Incluso te defenderé si alguien te insulta Domingo corre y se pone en la misma posición ante el otro contrincante para decirle lo nismo. Esta actitud inesperada dejó perplejos a los dos jóvenes y aprovechó la ocasión para decirles:

- ¿Pero cómo, sois capaces de defenderme, y sin embargo estáis dispuestos a mataros? Saca una cruz de su bolsillo y la coloca entre los dos adversarios. Entonces ellos comprenden qué no hay que ir más lejos. Ambos se sienten mal por haber puesto en este estado al pequeño Domingo y sólo al cabo de algunos días la paz vuelve a sus corazones.

Domingo pasa sus días de esta manera, buscando dar más alegría y amistad a su alrededor. Vive en Valdocco todo el año sin volver a casa de sus padres. El viaje es caro y largo. ¿No fue él quien pidió este sacrificio a sus padres? Su familia de Valdocco no le ha hecho lamentar el haber dejado su tierra natal.


Así, un domingo, el 4 de marzo de 1855, escucha predicar Don Bosco sobre la Palabra de Dios: "Dios quiere que seamos santos". Esta palabra en labios de Don Bosco adquiere todo su sabor. El sacerdote explica a los ,jóvenes que el proyecto de Dios es su santidad. La santidad es para nosotros, pero posiblemente más para los jóvenes. Ahora y aquí mismo. Don Bosco explica lo feliz que sería de poder ayudar a los alumnos del Oratorio para que caminen hacia la santidad. Domingo se apresura a ver a Don Bosco. - Estoy conmovido por lo que dijo... ¿puede usted ayudarme a ser santo? Don Bosco acepta la delicada misión. Considera que esto es posible y recomienda a Domingo verlo con frecuencia para encaminar este proyecto.

- No habrá penitencias inútiles o exageradas, pero haz lo posible para vivir cada momento del día con la mayor alegría posible. Como un regalo al Señor, ofrece todo lo que haces y a todos los que encuentras. Don Bosco tiene muchos consejos concretos para ayudar al joven Domingo a vivir cada día con Dios. También lo ayuda a confesarse y a descubrir la dicha de cada comunión. De manera modesta, Domingo realiza un enorme trabájo. Hace cada cosa con gusto y de buena voluntad. Él, que esperaba vivir cosas extraordinarias, descubre con Juan Bosco muchas razones para mejorar su trabajo de alumno. Convertirse y ser un buen amigo, sin fingir, en particular con sus compañeros más desagradables. Se da cuenta que ya no es un niño, pero tampoco un adulto. ¿Cómo crecer en su cuerpo y en su corazón sin dejarse llevar por los celos, la violencia y los malos pensamientos? Son muchos esfuerzos que Domingo ofrece al Señor bajo la mirada atenta de Don Bosco. Cada vez que Domingo se acerca con amor a sus compañeros excluidos por los demás descubre qué cerca está de Jesús y de la Virgen María en quienes ha depositado toda su confianza En cualquier lugar, Domingo se inventa una manera original de ser discípulo de Jesús. En clase, participa con sencillez. En el comedor, come con tranquilida y es el último en salir: pocos se dan cuenta que espera estar a solas para recoger el pan que ha sobrado y evitar así el derroche.

En el patio de recreo, Domingo invita a participar en los juegos a los compañeros que están aislados. Da sus guantes al pequeñito que le hace falta Por la noche, después del estudio, se propone ayudar al alumno que tiene dificultades para aprender. Con aquellos que son molestos o soberbios se presenta como amigo y poco a poco los convence para que mejoren su lenguaje y eviten así los insultos, las groserías o las mezquindades. A este ritmo se podría pensar que se convertiría en un santo estricto. Pero no es el caso. Se hace querer por mucha gente pero nunca busca regañar a nadie. Sólo construye en él la santidad con la ayuda de Don Bosco.


Así, junto con algunos jóvenes de Valdocco incluso mayores que él, decide fundar una asociación a la que llaman "Compañía de la Inmaculada", en honor a la Virgen María a quien, en este año de 1854, el Papa acaba de dar el título oficial de Inmaculada Concepción. En abril de 1856, Domingo manifiesta algunos problemas de salud. Se le ve en la enfermería para curarse o descansar, pero él dedica su tiempo y sus fuerzas para curar y cuidar a los demás. Repentinamente su salud se agrava

El domingo 1° de marzo de 1857, tiene que dejar el Oratorio para ir a descansar con su familia.

Su padre lo viene a buscar hacia las dos de la tarde. Sus compañeros están muy tristes. - ¿Por qué regresas a casa con tanta pena? Debes alegrarte de volver con tus padres. - Solamente vas para descansar y cuando estés mejor regresarás. - Eso no podrá ser, - dice Domingo - me voy y no volveré nunca más. Se despide efusivamente de todos como si se marchara para siempre. Dejó sus cosas en orden corno si nunca más las volviera a utilizar. - Me sorprende su manera de despedirse. Se va copio si supiera que nunca irás volverá. - Sé que tiene problemas de salud, pero como nunca lo he visto enfermo, no me he dado cuenta de su enfermedad. - Es cierto que siempre está contento. Después de dos años y cuatro meses de estancia, Domingo deja Valdocco definitivamente, dejando el recuerdo de un joven valiente y muy amable. Pero sobre todo, todos reconocen su verdadero amor por Jesús y por María a quien escogió como madre. Poco después de su partida, sus compañeros comienzan a contar las maravillas que vieron y sus largas horas de oración

Así cuentan: - Un día, lo buscamos durante toda la mañana, no estaba en clase con nosotros. - Ni en la enfermería. - Don Bosco lo encontró rezando en la capilla. - ¿Y cuando la ciudad estaba infectada con el cólera? - Hacía todo lo posible para ayudar a los pobres enfermos.


En Mondonio, Domingo vuelve a ver a sus hermanos y hermanas, Juan de siete años, Raimunda de doce, María de diez y en particular la pequeñita María Catalina de a penas un año de edad. Está muy contento de volverlos a ver. Regresó a casa cuando su madre estaba a punto de dar a luz otro bebé. El embarazo se presentaba mal pero el bebé y la madre salieron sanos y salvos. Brígida siempre ha manifestado que esto fue así gracias a la visita de Domingo

Su salud se agravó en pocos días. Los médicos se inquietan y el 9 de marzo de 1857, hacia las 10 de la noche, Domingo muere acompañado de sus seres queridos. A penas tiene quince años.

Apenas se conoció su muerte, llegaron a Don fosco muchos testimonios que manifiestan la santidad de Domingo. Sus profesores, sus compañeros, sus padres y muchos más están convencidos de que es un santo. Un santo joven. Un santo extraordinariamente sencillo. Su camino hacia Dios consistió en dedicar toda su adolescencia a descubrir a un Dios de amor que se manifiesta en la alegría, en el cuidado y en la atención a los demás. Tenía un secreto muy sencillo: el consejo de Don fosco de comulgar y confesarse con frecuencia para conocer la voluntad de Dios.

El 12 de junio de 1964, la Iglesia reconoce oficialmente la santidad de Domingo Savio y lo nombra patrono de los adolescentes en todo el mundo.

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Para comprender mejor la vida de Domingo Savio… Don... Cuando se habla de un sacerdote decimos "Padre. Pero en italiano se dice también "Don", por ejemplo "Don Bosco" o "Don Cugliero". Cólera Enfermedad infecciosa y contagiosa que adelgaza muy rápidamente al enfermo provocándole la muerte en la mayoría de los casos. Comulgar Cuando estamos muy unidos a una persona estamos en comunión con ella. Así, aquellos que creen en Jesús comulgan con Él. Durante la misa reciben su cuerpo, comulgan con Él. Confesión Cuando sabemos que hemos hecho algo malo, no nos reconocemos como imagen de Dios, aunque Él continúe amándonos como a un hijo. Confesarse es hablar con un sacerdote, el cual en el nombre de Dios nos testimonia su amor por el perdón de nuestros pecados. Hoy se habla más de reconciliación que de confesión. A Domingo Savio le gustaba mucho este sacramento e invitaba con frecuencia a sus amigos a vivirlo como él. Inmaculada Concepción María, la madre de Jesús, nació destinada a Dios y completamente abierta a su Amor. Es lo que la Iglesia ha querido manifestar otorgándole el título de Inmaculada Concepción. Una mujer sin pecado, desde su nacimiento y para siempre. Oratorio El oratorio se ha convertido hoy en un lugar de esparcimiento. Al comienzo estaba bajo la responsabilidad de un sacerdote que se encargaba de animar los juegos y de formar a los niños para el catecismo y la oración. Y además Don Bosco trataba de vestir mejor a los jóvenes más pobres. Por eso su oratorio se ha convertido progresiva mente en un hogar donde uno se siente amado. Santidad y santo Un santo es un buen amigo de Dios. Lo ama y se siente tan amado que vive cada instante con el Señor. Por ello cuan do se tiene la ocasión de verlo, se puede pensar que Jesús vive en cada uno de los hombres. A los amigos de Jesús les gusta conocer la vida de los santos. Sus historias nos muestran cómo cada uno de nosotros podemos amar cada vez más y volvernos santos. San Juan Bosco ayudo a Domingo Savio a hacerse santo. Pero Domingo también colaboro a la santidad de Juan Bosco. Valdocco El Oratorio de Don Bosco en Turín se llama Valdocco debido al lugar donde se construyó. Hoy Valdocco es conocido en Italia y más allá de sus fronteras debido a los muchos religiosos que continúan la labor de Don Bosco. Se les llama los “Salesianos de Don Bosco”.

Oración Santo Domingo Savio, yo también soy joven. y cono tú busco lo mejor manera de amar a Jesús. Tú fuiste, formidable en la amistad con tus compañeros, en la confianza con tus padres y con tus educadores. Permíteme encontrar en mi camino tanta simpatía y comprensión. Tú has querido dar buen ejemplo, haciéndote querer y respetar. Tú estuviste siempre rodeado de tus compañeros que compartían tu alegría. Te confío a mis amigos, a mis seres queridos, ellos son quienes me hacen feliz cada día. Nunca aceptaste el pecado que mancha el corazón. Ayúdame a encontrar las palabras, los gestos y las miradas que son justas y verdaderas para manifestar como tú la belleza y la verdad. Dame la fuerza de sentirme amado por Dios cuando trato de hacer el bien. Ayúdame a amar más que a juzgar. Te agradezco el haberme mostrado el comino de la santidad Yo sé que tú me agudas a seguirlo hoy. Amén.