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La ruta de las Aves del Norte del Perú - nuevos avances que hacen más accesibles las especies endémicas (2005)

Rob Williams Rob Williams es un ecologista independiente, guía turístico de aves y director científico de la Reserva Ecológica de Chaparrí en Lambayeque. Rob@biosphereconsultants.com www.ultimatevoyages.com

La descentralización del gobierno y la promoción del turismo en el Perú están dando un nuevo énfasis al turismo de aves, el cual está siendo manejado por los gobiernos regionales y comités de turismo en el norte del Perú, y se encuentra recibiendo un importante soporte del gobierno central a través de PromPerú. El norte peruano ha tenido un particular éxito en el desarrollo de este concepto, gracias a la formación de la macroregión del norte del Perú, donde los gobiernos locales cooperan con estrategias para lograr un desarrollo conjunto. A esto se agrega una lista de nuevos hospedajes y hoteles que se están abriendo y diseñando, teniendo en mente las necesidades de los aficionados en aves; así también, varias comunidades locales están desarrollando iniciativas de conservación y ecoturismo, teniendo como mira central la afición por las aves. Ha sido importante el hecho que el área fuera abordada en la Feria de Observación de Aves Británica del 2004, ya que actualmente está recibiendo la atención de grupos internacionales, tales como la BirdLife International y la American Bird Conservancy, que contribuyen también a canalizar este cambio. Un lugar que fue considerado inicialmente remoto y de interés sólo para los aficionados de aves más aventureros, parece estar convirtiéndose en un destino que contará con una audiencia más amplia de aficionados atraídos, probablemente, por el mejor lugar del mundo para los observadores de aves. El norte del Perú es una de las áreas biológicamente más diversas en el planeta. La compleja topografía de los Andes, la fuerte influencia en el clima de las dos corrientes oceánicas más importantes, la Corriente de Humboldt que corre hacia el norte desde la Antártida y la calidez de la corriente Norecuatorial, y la proximidad de la llanura amazónica han conspirado para crear una variedad increíble de hábitats en un área relativamente pequeña. Esta diversidad se encuentra reflejada en el número increíble de especies de aves encontradas aquí, casi 1,400, incluyendo especies representativas de no menos de ocho áreas de aves endémicas. La región alberga unas 137 especies de aves asombrosas de rango restringido y unas 65 que están consideradas como amenazadas, además de unas 29 más que están consideradas casi amenazadas a nivel mundial. Realizar un corte a través de los Andes desde la costa del Pacífico hasta el Amazonas lleva a través del rango completo de hábitats de la región, permitiendo al observador la oportunidad de no sólo avistar algunas de las aves más buscadas y raras del mundo, sino también agregar una lista de viaje considerable, disfrutando de un viaje espectacular. Mar afuera, las aves marinas provienen de la conjunción de la fría Corriente de Humboldt y las aguas cálidas tropicales, pudiendo ser posible avistar los Albatros Cejinegra y de las Galápagos, Pingüinos de Humboldt y Avefragatas Magníficas el mismo día, además de dos pelícanos, tres piqueros, muchas gaviotas y gaviotines y un par de cormoranes. Los


pantanos y manglares costeros también son una parada valiosísima para el observador visitante, donde se puede observar la mayoría de playeros americanos por lo regular; es también buena oportunidad para ver Flamencos Chilenos. Tierra adentro del desierto costero observaremos en su hogar a los Agachonas Chicas, Chorlos de Campo, Mineros Peruanos y Fringilos Cinéreos. A través de la angosta llanura costera, el pie del monte de los Andes se encuentran cubiertos por el bosque seco tumbesino de las tierras bajas. Este hábitat es hogar de 58 especies amenazadas de aves endémicas, y en un par de días se puede tener una buena oportunidad de observar una gran selección de éstas, incluyendo aves especializadas, tales como la críticamente amenazada Pava Aliblanca, y la Cortarrama Peruana y el Pitajo de Tumbes, ambas especies amenazadas. Esta área es también hogar de Cóndores Andinos y Buitres Reales, uno de los pocos lugares en el mundo donde se encuentran las dos especies. Ascendiendo hacia los Andes, el bosque más húmedo favorece a una variedad de otras especies andinas, incluyendo especialidades tales como la Pava Barbada y el Hormiguero Cabecigris. Aquí los Andes se encuentran en su punto más bajo de toda la cordillera y uno puede cruzar rápidamente hacia el árido Valle del Marañón, que posee su propio abanico de 24 especies endémicas que frecuentan los matorrales de cactus y bosques espinosos. A mayor altura, el Cometa Ventigris es nuestro objetivo, mientras que más abajo, entre las más sobresalientes podemos incluir al Fringilo-Inca Chico y al Pecholuna del Marañón. Para los más aventureros, un largo recorrido por una carretera escabrosa es el precio a pagar por el increíble Tangara Gargantinaranja, que está siendo protegido ahora por una comunidad indígena local Awajun. Cruzando el río Marañón emerge una serie de cordilleras montañosas para recibir al visitante, cada una cubierta con densa floresta llena de epífitos y orquídeas que sirven de hogar para algunas aves verdaderamente espectaculares y legendarias. La Cordillera de Colán, cerca de Pomacochas, es el último refugio del amenazado Colibrí Maravilloso, el colibrí más buscado del mundo. Si uno permaneciera un día aquí, con un poco de suerte y paciencia, se podrían obtener buenas vistas de este fugaz pero espectacular morador de los pisos bajos. Una de las principales áreas de observación, y uno de los mejores puntos de observación de aves es el Abra Patricia (en verdad llamada el Abra Juan Pardo en los mapas), en la cabecera del acantilado del Alto Mayo. La observación de aves aquí es sencillamente fantástica. Los árboles parecen filtrar aves como una enorme tormenta de bandadas mezcladas a través del dosel del bosque, llenando los sentidos de colores y cánticos. Estas parvadas están dominadas por los increíbles Tangaras Gorriblancas, Verde Esmeraldas, Coroniazufranes, Nuquidoradas, Bufanda Amarillas y Dorsiplateadas como apenas una selección de aquellos que probablemente pueden ser vistos. Los bosques también soportan una gran variedad de colibríes con especies como el Silfo Colilargo y el Colibrí Colaespátula, y el muy local y amenazado Angel-del-Sol Real. En el denso sotobosque se puede observar Perdices, Tapaculos y diversos Tororois presentes, pero es más frecuente oírlos que verlos. Aquí también se debería poder ver los impresionantes Tirano-Todi de Lulu, hace muy poco descritos para la ciencia, y éste es el dominio de la legendaria Lechucita Bigotona, la lechuza más pequeña del mundo que es, aún, conocida sólo por capturas en redes de neblina por pura casualidad.


Descendiendo del Abra Patricia hacia los bosques subtropicales del Alto Mayo uno se cruza con el llamativo Gallito de las Rocas, que puede ser observado en algunas zonas bien conocidas, tales como los Naranjos, o bien pueden ser vistos a lo largo de la carretera alimentándose de árboles frutales. Estos bosques de pie del monte son la transición a las tierras bajas, así que aquí encontramos un nuevo lugar para aves y una mayor diversidad, particularmente de grupos tales como las Tangaras y los Hormigueros; con suerte usted también puede encontrar especies como los increíbles Hormigueros de Plumón Blanco, Riachueleros y el Quetzal Crestado, entre otros.

Chaparri / Heinz Plenge / PromPerú

La mayor parte de las tierras bajas del río Mayo está ahora dominada por áreas agrícolas, pero algunas aves permanecen en los bosques y áreas protegidas que quedan. Un área de interés particular es el bosque inundado alrededor de Tingana, donde una comunidad local está protegiendo su bosque y manejando una pequeña empresa de ecoturismo, ofreciendo una oportunidad de vida a muchas especies típicamente amazónicas tales como Guacamayos, cinco especies de Martines Pescadores, el Gritador Unicorno y Carrao, así como varias especies de monos y otros mamíferos como la Nutria de Río Neotropical. Desde Tarapoto uno puede volar a Iquitos y encontrar muchas especialidades amazónicas, entre las que se incluyen algunas especies únicas y altamente buscadas, como las que se encuentran en los bosques de arena blanca y playas de río. Para quienes desean y anhelan experimentar la naturaleza del Amazonas, se recomienda realizar un viaje a la Laguna El Dorado, que se ubica en la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, lugar que ofrece al visitante una de las mejores experiencias en las tierras bajas de los bosques amazónicos. El norte del Perú ofrece una experiencia en aves inigualable, con un amplio rango de hábitats y muchas aves espectaculares, incluyendo muchas especies endémicas y amenazadas. La observación de aves también va acompañada de escenarios espectaculares y puede ser combinada fácilmente con algunos sitios arqueológicos precolombinos interesantes, entre los que se encuentran Sipán, Sicán, Kuélap y Leymebamba, y museos como de las Tumbas Reales de Sipán en Lambayeque, donde pueden verse las impresionantes artesanías de oro moche extraídas de la tumba del Señor de Sipán.

RN Pacaya Samiria /Heinz Plenge / PromPerú

Al área se llega fácilmente con vuelos diarios de Lima a Chiclayo, Piura, Tumbes, Cajamarca, Tarapoto e Iquitos. Una buena y continua infraestructura de carreteras hace el acceso más fácil y cómodo, y una lista de nuevos hoteles y alojamientos hace de esta área antes aislada, un lugar accesible para los observadores de aves que manejan diversos presupuestos. En un viaje de dos semanas y concentrándonos en las áreas principales entre Chiclayo y Tarapoto uno puede esperar avistar más de 500 especies; este número total podría subir a casi 700 en tres semanas y podría ser incluso mayor si incluimos las tierras bajas del


Amazonas cerca de Iquitos. Entre éstas usted puede esperar entre 40 y 50 especies de colibríes y más de 80 Tangaras y aves similares. El norte del Perú ha sido por mucho tiempo pasado por alto por los admiradores convencionales de aves y turistas ecológicos, pero el desarrollo en proceso de la infraestructura de turismo de aves en la región, parece afirmarse para hacer de esta zona una de las principales corrientes y destinos altamente catalogados. Una visita no sólo proporcionará al observador muchas especies nuevas y espectaculares, sino que también puede ayudar a las comunidades y habitantes locales a preservar las aves de esta impresionante área.


La ruta de las aves del norte del peru