12 VERSIÓN FINAL SALUD Maracaibo, martes, 14 de junio de 2011
Algunas personas pueden sentir un dolor de pecho terrible e insoportable. Otras pueden experimentar un leve malestar.
Los pacientes pueden presentar esta afección sin saber de qué se trata
“Pericarditis”: Enfermedad poco conocida pero muy frecuente
Rubenis González Pasante Luz
¿H
a sentido dificultad para respirar, sensación de puyazos, dolor de pecho, o que el corazón late muy rápido? Quizá esté presentando problemas con el pericardio. La publicación digital mexicana Entorno Médico, explica que el pericardio es una membrana delgada que cubre el corazón y rodea los principales vasos sanguíneos. Algunas clases de virus, hongos y bacterias pueden inflamar esta membrana, ocasionando una enfermedad denominada como “pericarditis”. Muchas personas creen que esta enfermedad consiste en tener “líquidos en el corazón”, pero es un término inexacto. El cardiólogo Martín Velarde explicó que el líquido que se encuentra dentro del pericardio no hace contacto directamente con el corazón, sino que cuando la membrana se infecta a causa de algún virus o bacteria, aumenta la cantidad de líquido. De presentarse este cuadro, se puede comprometer el llenado de sangre en el corazón con arritmia o dificultades para respirar, enfatizó el cardiólogo Velarde. Es por ello que las personas que sientan la sintomatología descrita al principio, deben acudir inmediatamente al médico especializado.
El pericardio es el fino saco que envuelve el corazón.
¿POR QUÉ SE PRODUCE LA INFLAMACIÓN? Para el doctor especialista en cardiología, íaa, Martín Velarde, cada infección ataca unaa so membrana. Así como la gripe, en este caso un virus, ataca la nariz, hay infecciones quee do d o atacan la membrana pericardia, produciendo la inflamación. Las bacterias son más dro r peligrosas porque pueden presentar un cuadro sanguinolento o purulento. Pericardio “Una pericarditis mal tratada, sin un tratamiento indicado, puede complicarse colocando al paciente en riesgo de muerte”, explicó. La pericarditis puede ser asintomática, es decir, la persona puede padecerla sin saberlo. Pero también puede sentir el dolor en el pecho, sensación de puyazos, palpitaciones, dificultad para respirar, entre otros síntomas. La pericarditis se percibe en tres etapas, señaló el doctor Velarde: Derrame pericárdico leve y moderado: Estas dos tienen poco peligro, se controla con un tratamiento de antiinflamatorios y antibióticos. El derrame severo es delicado, ya que produce bloqueo cardíaco por exceso de líquido en la cavidad pericárdica. “Es la complicación más grave de la pericarditis, ya que el tratamiento para este caso es drenar el líquido” comentó. Este tipo de enfermedades son relativamente frecuentes, pocas personas conocen sus causas y síntomas y se mantienen en una constante lucha física con los malestares repentinos en el cuerpo. Velarde aseguró que particularmente se observa más en los jóvenes, pero cualquier persona puede sufrir de esta enfermedad que puede ser transitoria si se le realiza el tratamiento pertinente. Por el contrario, puede causar la muerte.
Pericardio normal
Fluido
Pericardio parietal
Pericardio inflamado
CAUSAS: Infección: por bacteria, hongos o virus que causan la inflamación. Cáncer o tratamientos con radioterapias. Enfermedades inmunológicas, como el lupus eritematoso sistémico. Daños en el músculo cardíaco debido a terapias con radiación en el área del pecho, medicamentos o un ataque cardíaco (infarto del miocardio). Diseño: Carolina Izarra
MÉTODOS DIAGNÓSTICOS
SÍNTOMAS
Lo más importante es identificar la causa, junto con su cardiólogo de confianza, para determinar el tipo de tratamiento que se debe realizar. Pueden emplearse varios métodos diagnósticos: Desde un estetoscopio, el médico puede auscultar el pecho para tratar de detectar un sonido como de superficies que se rozan, que indica la presencia de líquido alrededor del corazón. Una radiografía de tórax permitirá determinar si el corazón está agrandado debido a un aumento de líquido en el pericardio. La electrocardiografía (ECG) permite saber más sobre el ritmo cardíaco y el tamaño y funcionamiento de las cavidades del corazón. La ecocardiografía permite ver el movimiento de la pared del corazón y el tamaño general del corazón. También puede extraerse una muestra del líquido del pericardio empleando una aguja. Este procedimiento se denomina pericardiocentesis. La muestra de líquido extraída se analiza a fin de detectar la presencia de una infección.
Dolor del pecho, que suele ser agudo o ardiente El dolor puede expandirse hacia la garganta, la mandíbula, los omóplatos o los brazos. Es posible sentir palpitaciones en vez de dolor. Puede haber una sensación de pesadez o rigidez en el pecho. El dolor puede aumentar cuando se respira hondo o se cambia de posición (especialmente cuando se inclina hacia adelante). Es posible tener náuseas, sudoración o mareos asociados con el dolor del pecho. El dolor del pecho se puede extender al estómago y sentirse parecido a una indigestión. La pericarditis puede generar sensación de fatiga, debilidad y cansancio sin razones aparentes. Puede experimentar falta de aire repentina o gradual, tanto en descanso o cuando realiza cualquier tipo de actividad, incluso durante actividades rutinarias como subir la escaleras.