Deconstruyendo la piel del pecado.

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DECOSNTRUYENDO LA PIEL DEL PECADO Breve crítica a los prolegómenos de un cuerpo virtual ÁNGEL GARCÍA ROLDÁN



SIN VIRTUAL

Proyecto Horas en Babel



ANGEL GARCÍA ROLDÁN.

Junio - Septiembre 2002



ÂŤSomos injustos para con Dios, pues no le permitimos pecar.Âť Friederich Nietzsche.

1.


ÂŤLa mejor manera de pronosticar el futuro es inventarlo.Âť Alan Kay.

2.


Proyecto Horas en Babel

Deconstruyendo la piel del pecado

Índice

INDICE.

Citas.

1.

I. Prólogo II. El cuerpo inocente III. Posibilidad de posibilidades IV. Epifanía V. La muerte de Marat VI. Ciudades Invisibles VII. La erótica inmortal VIII. Epílogo

3. 9. 17. 20. 25. 34. 39. 44.

Imágenes

49.

Bibliografía

50.


Restableciendo el diálogo

Deconstruyendo la piel del pecado

Prólogo

I PRÓLOGO Restableciendo el diálogo

Fotograma de Epifanía.

Videocreación. 2002.

3.


Restableciendo el diálogo

Deconstruyendo la piel del pecado

Prólogo

Gadamer, al final del texto «Deconstrucción y hermenéutica», muestra su incredulidad ante el hecho de que deconstrucción sólo signifique la simple suspensión de la historia, en respuesta a los planteamientos de Derrida, su interlocutor en la discusión. La aportación principal que Gadamer nos ofrece, en este sentido, es la que se explícita en su comprensión del proceso dialógico. Su desarrollo, es algo más que una condición previa para el mundo compartido con y por el otro. Superar esta perspectiva reduccionista, del llamado pacto comunicativo, implica reconsiderar la variabilidad a la que está sujeta toda interpretación. La “cosa misma” sobre la que han de ponerse de acuerdo los interlocutores, no constituye un “en sí”, hermético e inflexible, sino que “aparece y reaparece” en el movimiento circular de la conversación.

Situados ante el fenómeno de la imagen perfomática, donde se muestra más 4.


Restableciendo el diálogo

Deconstruyendo la piel del pecado

Prólogo

cercano el diálogo con el cuerpo; “la verdad”, esa especie de indefinición constatable, objeto del actual debate sobre el arte, parece más cercana, más palpable. Allí donde el cuerpo habla del cuerpo, el lenguaje se manifiesta en un estadio más primitivo que el verbal. Allí donde la carne establece la metáfora, la piel descubre sus huellas... Y el jardín, siempre desconocido, que supone la geografía humana, muestra la cíclica pregunta ante el acontecer de la conversación.

Es inherente a la pregunta abrir posibilidades de sentido, y por lo tanto abrir nuevas coordenadas de aprehensión de lo real, esencial para toda comprensión. Es en la conversación entre los hablantes de una comunidad, en esa estructura circular de “pregunta-respuesta” a la que antes hemos hecho referencia, donde se establece el entendimiento, como la búsqueda de un “mirar conjuntamente”. Semejante modelo conversacional, es asumido por la experiencia hermenéutica desde su máxima amplitud, transformando el proceso histórico, la tradición y el pasado, en 5.


Restableciendo el diálogo

Deconstruyendo la piel del pecado

Prólogo

un «tú» con el que el presente ha de entenderse. El cuerpo, por tanto, desde su imagen siempre renovada y renovable, debe de dirigir sus preguntas, no sólo al “presente” desde el que se muestra, sino también hacia esa nueva otredad, escondida e inmersa en su génesis.

La realización utópica en el cuerpo, que no es lo mismo que decir la utopía del cuerpo, siempre se encontró con obstáculos insalvables que retrasaron el encuentro. Su fluir hacia territorios más externos (políticos, urbanos, literarios, etc) que ofrecían un grado menor de compromiso, evidencia la necesidad de una nueva reconstrucción del cuerpo; no sólo de sus márgenes o de su geografía, sino de su concepto. El humanismo ilustrado, aun constatable en muchas de consideraciones actuales, sobre lo que es el cuerpo y su historia, ha de someterse, en toda su extensión, a los procesos de deconstrucción. Estas concepciones manieristas, heredadas del pasado pero fuertemente arraigadas en nuestra cultura, frenan la 6.


Restableciendo el diálogo

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Prólogo

verdadera instauración de la necesaria experiencia dialógica con el cuerpo. La utopía, velada siempre por la tradición y el poder cegador del absolutismo logocéntrico occidental, comienza tímidamente a liberarse de su estatus anterior. La Ontoteología apropiacionista cristiana, pierde afortunadamente su poder, ante la manifestaciones arcaicas y rudimentarias que la delatan. Liberado de su lastre, el cuerpo retomara nuevamente el discurso y el diálogo se establecerá sin límites.

La sintomatología, a la que hemos hecho referencia, es la causa del origen de la “sospecha” en el discurso contemporáneo y aun hoy, su método, resulta difícil de olvidar. El cuerpo, tras su rastro, retoma esa labor critica que durante tanto tiempo le había sido negada y localiza, en el “espacio de la tradición”, el lugar de máximo interés. El detenimiento en las instancias, que anteriormente habían sido consideradas exclusivas de la ética, cobran para el lenguaje del cuerpo, la irreverencia del prisionero, injustamente privado de libertad. La represión, ha sido 7.


Restableciendo el diálogo

Deconstruyendo la piel del pecado

Prólogo

y es, una de esas concesiones a las que amenudo se ha visto forzado el cuerpo, ya sea como carne, ya sea como imagen. La iconicidad subyacente en nuestro “todo corporal”, necesita de una nueva relectura, lejos de los parámetros históricos y estéticos de la tradición. Como en el caso de un archivo viejo y polvoriento, debemos de sacar a la luz las imágenes borrosas de la herencia. Hemos de limpiar las pátinas del olvido, del consentimiento o de la sumisión, para abordar el cuerpo y su imagen desde un nueva perspectiva que amplíe nuestro conocimiento.

Los nuevo caminos, siempre necesitan de nuevos hitos para orientar el viaje. Nuestro breve paseo, retomará el discurso crítico, sobre los valores estéticos del pecado, como señal y clave, desde donde afrontar nuestra hipótesis de trabajo: El reencuentro del diálogo, entre el cuerpo y su iconicidad. 8.


cartografía de la sospecha

Deconstruyendo la piel del pecado

Posibilidad de posibilidades

III POSIBILIDAD DE POSIBILIDADES Cartografía de la sospecha

Tres figuras para una maquinación. Tríptico.

Fotografía. 2002.

...Que todo quede abierto, inacabado, posible, porque el tiempo está cerca

17.


cartografía de la sospecha

Deconstruyendo la piel del pecado

Posibilidad de posibilidades

El arte, que permanece siempre en el territorio de la apariencia, nos acompaña como estrella anticipadora, en el camino de retorno a través de la oscuridad. Sin embargo, lo que encontramos tras de si, no es más que lejanía, apariencia, destello y a veces contradicción, de toda consumación en la tierra.

El arte transita, en un ir y venir incesante, por entre los caminos invisibles de lo visible. En el mundo de lo real, cercanos ya del ocaso de lo ínfimo, buscamos cualquier legado o señal que nos muestre la importancia de lo “casi imperceptible” en la configuración de nuestras vidas. Todo proceso, toda actitud por insignificante o accidental que parezca, puede ser el indicio que remueva la piedra angular desde donde afrontar la “posibilidad” y su legado.

Nuestra identidad se conforma. No es algo sustantivo, ni uniforme, ni acabado: está siempre configurándose de nuevo, fragmentándose en una diversidad 18.


cartografía de la sospecha

Deconstruyendo la piel del pecado

Posibilidad de posibilidades

de rasgos que nos predisponen para la búsqueda. El reencuentro, nunca consumado, suscita otros reencuentros y así es como, poco a poco, se va definiendo la cartografía de lo buscado.

La impostura, alcanza su valor anticipatorio en aquello que no siendo, puede llegar a serlo, demostrando así, su verdadera praxis utópica. Pero como en los antiguos mapas, la inexactitud se hace palpable. La perspectiva nunca es del todo suficientemente lejana y el contorno se percibe borroso. Las dimensiones y sus límites no son precisos, obligandonos al abuso de lo parcelable.

Si. El cuerpo es mostrado. Pero sólo en la fragmentación, del presente tecno-hermético dominante.

19.


cartografĂ­a de la sospecha

Deconstruyendo la piel del pecado

14.

Posibilidad de posibilidades


El cuerpo restaurado

Deconstruyendo la piel del pecado

Epifanía

IV EPIFANÍA. El cuerpo restaurado.

Nexus.

Instalación.

20.

2002.


El cuerpo restaurado

Deconstruyendo la piel del pecado

Epifanía

«...Las naciones caminarán a su luz, y los reyes de la tierra irán a llevarle su esplendor. Sus puertas no se cerrarán con el día porque allí no abra noche y traerán a ella el esplendor y los tesoros de la noche.» San Juan. Apocalipsis

El gran jardín construido para habitar ese otro mundo hiper-tecnológico en el que, de una u otra forma, vivimos; necesitaba de nuevas fábulas para su imprescindible transmutación. Los nuevos mitos, de cuerpos trocados por la tecnología, se manifiestan en el espacio extrahumano de lo digital, y así; la última manifestación de este tecno-cuerpo, es precisamente, la asunción del ciber-cuerpo o “doble digital” al imperio de la red.

El Nuevo Paraíso Cibernético, no puede ser habitado por los cuerpos físicos y corruptibles de los mortales. El Nuevo Edén, ha de ser habitado por seres 21.


El cuerpo restaurado

Deconstruyendo la piel del pecado

Epifanía

virtuales, que suponen auténticos dobles digitales. Próximos a la idea de una vida tras la muerte, rescatada de la antigua religiosidad; al nuevo “homo dígitus” sólo se le permite gozar de su tecno-cielo, durante el escaso tiempo de su vida. La realización utópica de la ciudad celestial a encontrado en el ciber-espacio su mejor comienzo. Para ello, los obreros que la construyen y la habitan, necesitan prescindir de su cuerpo físico. Requieren transmutarse bajo la piel algorítmica del nuevo hombre. Nace así el ciber-cuerpo: nuestro “doble virtual”, que poco a poco y en la medida en que se despliega su múltiple y prodigiosa existencia, hará que olvidemos nuestro cuerpo real.

¿Me percibo como un todo? Sin duda, nos encontramos ante una idea muy antigua, la de un ser humano que se separa en cuerpo y alma. La ortodoxia religiosa hace vivir al común de los fieles en la creencia de que tras la muerte, el alma vuela al trasmundo, sea éste cielo o infierno. El misticismo, hacia posible que algunos 22.


El cuerpo restaurado

Deconstruyendo la piel del pecado

Epifanía

elegidos, mediante arduas disciplinas meditativas y ascéticas, pudiesen atisbar en vida el otro mundo, lo que les permitía la purificación de su ser y el convencimiento de una vida posterior. Pues bien, la realidad virtual ha generado ya, un nutrido ejercito de ciber-cuerpos, ansiosos de prestar sus favores a cualquiera que se acerque a una pantalla de ordenador y se disponga a entrar en su jardín interactivo. Cualquier juego o simulación, nos recubre de disfraces infográficos que pueden ser contemplados por todos los usuarios. Internet, además, genera nuestra identidad digital a modo de doble, ya sea como personalidad fingida en una chat, como fantástica recreación infográfica en un juego de rol, o como imagen digitalizada a través de cualquier web-cam.

El extraordinario desarrollo tecnológico del tecno-imperio, nos permite poseer una multiplicidad de dobles digitales a nuestro capricho y convertir la vida en un trance continuo, como si se tratara de aquellos viajeros del espíritu, sumergidos en 23.


El cuerpo restaurado

Deconstruyendo la piel del pecado

Epifanía

el éxtasis de la contemplación.

Nuestra vida cotidiana, orientada progresivamente desde hace décadas a la interacción con horizontes simbólicos: libros, televisión, cine, etc. Encuentra en las nuevas tecnologías: los medios y los lugares para la transmutación necesaria, encadenando toda una serie de procesos, que dirigen a la persona a valorar más su doble digital que su propio cuerpo. El doble digital, en el futuro, puede convertirse en el verdadero cuerpo, obligando al cuerpo físico a transformarse en el doble carnal. Afortunadamente, los casos de este tipo, sólo aparecen en la filmografía de ciencia ficción. Pero el mito del ciber-cuerpo ya es una realidad. Primero surge la idea o el sueño, para que luego, el nutrido grupo de empresarios y científicos, la conviertan en realidad. Claro esta, si eso reporta pingues beneficios al capital sustentador del tecno-mundo (aunque sobre esto, están ya todos de acuerdo).

24.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

V LA MUERTE DE MARAT. Contradicciones de la revolución.

Marat y la reina del carnaval

Fotofafía. 2002.

«Parecía que no estuviese muerto. Se veía la herida que tenía tres dedos de ancho, era un espectáculo enternecedor que hizo llorar a muchos, y no pude contener mi propio llanto. Nunca se llevó de esa manera, al descubierto y en público, a un hombre muerto. Es un espectáculo nuevo, es un entierro de un nuevo género.» Espectador anónimo.

25.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

El 24 de enero el cadáver de Le Peletier se colocó sobre el pedestal de la recién demolida estatua de Luis XIV de la plaza Vendôme. Unos escalones decorados con grandes candelabros permitieron a los asistentes subir a despedirse del cuerpo, que yacía medio desnudo mostrando la herida junto a la espada del martirio y las ropas manchadas de sangre. Cuando al poco tiempo, Jacques-Louis David se hizo cargo de las exequias de Marat, repitió sin duda, aquel espectáculo anterior que supuso el funeral de Le Peletier.

En aquella sociedad descristianizada, el espectáculo de la exhibición pública del cuerpo del mártir, era aun fundamental. Tras constatar el avanzado estado de descomposición del cuerpo, que desaconsejaba llevar a cabo la idea de mostrar a Marat incorporado (idea que si se llevó a cabo en la pintura) se decidió disponerlo sobre una cama, como al anterior. Estas fueron las palabras de David, relatando el asunto, en el discurso a la Convención del 14 de julio de 1793: «Lo encontré en una actitud que me conmovió. Cerca tenía un escabel de madera con tinta y papel, la 26.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

mano salida de la bañera escribía los últimos pensamientos para la salvación del pueblo. El cirujano que embalsamó su cuerpo ayer mandó que me preguntasen de qué manera lo expondríamos a las miradas del pueblo en la iglesia de los Cordeliers. No se pueden descubrir ciertas partes de su cuerpo, puesto que sabéis que padecía una especie de lepra y tenía la sangre quemada. Pero pensé que sería interesante mostrarlo en la actitud en que lo encontré escribiendo para la felicidad del pueblo». Un día después a la misma junta declarará: «Se expondrán sus restos cubiertos por un paño mojado que representará la bañera, y que empapado de tanto en tanto, impedirá el efecto de putrefacción. Será inhumado hoy a las cinco de la tarde, bajo los árboles donde le placía instruir a sus conciudadanos. La sepultura tendrá la simplicidad conveniente a un republicano incorruptible, muerto en una honorable indigencia».

El 15 de julio por la tarde el cuerpo embalsamado de Marat se expuso 27.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

finalmente en la iglesia de los Cordeliers, sobre una cama cubierta de flores y draperías de tela tricolor, que se apoyaba en un pedestal en cuyos escalones se dispusieron, como reliquias de la infamia; la bañera, la caja-pupitre de madera y el tintero. Su cabeza coronada de roble y la herida en el pecho se mantuvieron descubiertas para poder ser contempladas por el innumerable público que acudió. Las exequias se celebraron al día siguiente. Los representantes de las secciones y las sociedades populares, miembros de la Convención, de la Comuna, entonaron himnos y dedicaron elogios y oraciones fúnebres al amigo del pueblo, cuyos restos mortales se depositaron en el jardín de los Cordeliers. A la semana siguiente, una segunda pompa fúnebre se organizó en el club de los Cordeliers, en torno a la reliquia del "sagrado corazón" de Marat, extraído de su cuerpo por el cirujano que lo había embalsamado. Diversas ceremonias en su honor, se sucedieron en las provincias durante los meses de julio y agosto, hasta que el 18 de agosto se inauguró en su honor el obelisco de madera de la plaza de La Reunión de París, 28.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

trasladando al lugar la bañera, la silla, la mesa, la pluma y el papel del mártir.

Como ya hemos comentado; aunque el cuerpo de Marat estaba lleno de póstulas y su enfermedad estaba a punto de terminar con su vida, la muerte le sobrevino con su faz más tormentosa. La conspiración, a la que tanto había temido, llamo esta vez a su puerta y Marat muere asesinado la tarde del 13 de Julio de 1793. El que había sido ideólogo de la revolución, conocido como “el amigo del pueblo”, sería desbordado por una “muchedumbre” que supo ver a tiempo la amenaza que se le avecinaba. Detrás del revolucionario Marat, se escondía el peligroso rostro del miedo: sus conocidas y continuas advertencias de complots contrarrevolucionarios, ya le habían conducido al convencimiento de la necesidad de un poder fuerte, de una dictadura que garantizase la estabilidad y la victoria sobre los enemigos de la patria. ¿Nos suena esto?

29.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

El ciclo que se inicia con Marat; el del cuerpo de la revolución, parece destinado al destierro, caso de Troski y el Ché, o al mausoleismo: Lenin, Mao, Dimitrov... Como quiera que fuese; ni Marat, ni Lenin, ni el propio Ché supieron ver la política como el arte de lo posible, sino todo lo contrario. Lo imposible (instancia utópica) animaba la lucha y ocultaba bajo el ardor de la esperanza, el renacer del nuevo humano. Así, la política se atrevía, desde la voluntad social, a romper con lo establecido, y de paso, también arrasar con lo natural. El poder renovado, restituido en manos de la revolución, gusta de los mismos excesos que el saliente. Temeroso de su debilidad (quien alcanza la gloria, sabe de su caída) reprimirá cualquier intento de sublevación, cualquier idea contraria y cualquier atisbo de crítica.

Bien visto, el problema de la revolución es el problema de Marat, y por supuesto: el problema del cuerpo. El cuerpo se abre a un número infinito de 30.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

posibilidades de experiencia dentro de su corporalidad, como una coraza acotada y finita. Las revoluciones emprendidas por Marat, Lenin o Güevara, iniciaron la revolución del sujeto sin preveer la revolución de su cuerpo. Este ahora permanecerá subyugado al estado, al partido o al líder, como un organismo limitado para una empresa sin límite.

Tras la máxima: no vale la pena representar este mundo, cambiemoslo, los cuerpos de la revolución sufrieron la imposibilidad de la transformación del cuerpo. Y el desenlace, tarde o temprano, aparece (dependiendo del grado de admonición y control) cuando la revolución muestra el poder de la fuerza, en pro de su defensa de la libertad, la justicia, o cualquier patrañería por el estilo. Si la revolución, muestra su cara más hipócrita en la negación de la “otredad” (nos referimos a su aspecto más global) el desenlace represor, alcanza con mayor fuerza, el territorio de la carne. El error y el horror queda multiplicado ante el poder de la sospecha; el 31.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

cuerpo desconocido y el cuerpo incomprendido, es ahora: el nuevo punto de mira. Lejos de ser asimilado, el cuerpo contrarrevolucionario es marginado y ocultado. Mientras resurge, esa oscura y cristiana devoción por crear reliquias, por mantener las esencias revolucionarias de los verdaderos cuerpos de la revolución.

Nuestro camino no es el de la revolución porque el desmontaje al cual nos veremos abocados no es una transformación-liquidación de la imagen existente, sino un análisis crítico de la actualidad y de la historia. Los cuerpos inmolados de la revolución, cualquier revolución (al fin y al cabo todas son humanas) no dignifican ni la causa, ni la sangre vertida por y para la lucha. Los ideales, son un arma afilada en manos del poder; y las ideas de patria, estado, territorio o propiedad, forman parte de esa cultura ancestral que sólo demuestra conducir hacia el conflicto o el enfrentamiento. El cuerpo torturado, el cuerpo obligado, el cuerpo víctima, el cuerpo inmolado, el cuerpo olvidado... forman parte de las fosas e 32.


Contradicciones de la revolución Deconstruyendo la piel del pecado

La muerte de Marat

inundan los campos de la memoria. Nuestro desmontaje, también tiene su lugar, allí donde la sombra del olvido se empeña en borrar las huellas de la sin razón.

33.


La ambiguedad del deseo.

Deconstruyendo la piel del pecado

La angustiosa distancia

VI LA ANGUSTIOSA DISTANCIA. La ambiguedad del deseo.

Instantes.

Instalaci贸n. 2002

34.


La ambiguedad del deseo.

Deconstruyendo la piel del pecado

La angustiosa distancia

Ya que el pecado no se esconde en un lugar determinado no podemos entenderlo como un estado. Por lo tanto la idea de pecado, es en sí, la idea de su superación.

Existe una negación permanente del cuerpo, reflejada en la actitud y desvelo por mantener la distancias respecto a los otros. Evitar el máximo contacto físico, para sobrevalorar el poder de la mirada. Estamos ante el origen del deseo.

La necesidad de huir de lo corpóreo induce, en las mayoría de las sociedades, a mantener una hermética discreción en todos aquellos asuntos que se desprenden de la carne. Las manifestaciones sexuales, el dolor, el placer, son reprimidos y olvidados bajo los tupidos velos del pudor o la moral; reductos arqueológicos del pecado. El cuerpo como “algo” deseado o despreciado, forma parte de la idiosincracia humana, desde sus orígenes hasta nuestros días. Las funciones 35.


La ambiguedad del deseo.

Deconstruyendo la piel del pecado

La angustiosa distancia

corporales, sometidas a un ordenamiento íntimo y a una regulación pública (metáfora

de la fisiología de lo sentimientos

y

de

las relaciones

socioafectivas) establecen la reflexión sobre los aspectos físicos y los aspectos sentimentales del cuerpo humano. Su fragilidad, vulnerabilidad y dolor, nos llevan a reconsiderar el cuerpo como tránsito de lo “puro” o lo “impuro” que se incrusta en el soporte físico del hombre o de la mujer.

Incidimos en la ambigüedad humana de los deseos y la vulnerabilidad habitual de la carne, denunciando la represión social de una cultura que oculta, fustiga y reprime el cuerpo: el cuerpo no sólo es el lugar de las ilusiones, también es el escondite de las frustraciones. El semblante de la costumbre y su rito social; descolocan al cuerpo, en la dialéctica entre el ser y el parecer, resistencia de los falsos semblantes de la hipocresía y de la mentira.

36.


La ambiguedad del deseo.

Deconstruyendo la piel del pecado

La angustiosa distancia

La heterodoxia sexual, renombra y reorganiza el placer. Los comportamientos estigmatizados y prohibidos, terminan en las fauces del doble sentido, donde la mirada del espectador, no puede resistirse a convertirse en voyeur de las “estampas” prohibidas. Aparece en este momento el concepto de angustia en escena. El cuerpo humano separado de sí mismo y de los demás es consciente de su dualidad cuerpo-alma, de su doble soledad. Su negación como totalidad, le impide percibir correctamente sus límites. Convirtiéndose en un “ente improbable”; en un fantasma que reina sobre la colección de sus órganos.

En el cuerpo avanza la soledad, como una enfermedad crónica que deambula buscando su reflejo. El cuerpo, abandonado de identidad, busca en la máquina su reflejo, como el joven Narciso observaba su rostro inalcanzable en las aguas de la fuente. Pero solamente el reencuentro de la mente con el cuerpo, de la vida con la muerte; devolverán al ser humano su unidad perdida. Sólo esta nueva vinculación, 37.


La ambiguedad del deseo.

Deconstruyendo la piel del pecado

La angustiosa distancia

harรก posible la continuidad de su propia naturaleza y el advenimiento de su historia.

38.


El harén icónico

Deconstruyendo la piel del pecado

La erótica inmortal

VII LA ERÓTICA INMORTAL. El harén icónico.

Consolación

Instalación. 2002.

39.


El harén icónico

Deconstruyendo la piel del pecado

La erótica inmortal

Entonces como ahora, para todos los entregados a la contemplación mística y los vuelos extásicos; el cuerpo es la “cárcel del alma”. Y todo este planteamiento vital, deviene de la recuperación del poderoso mito religioso de la inmortalidad, presente en tantas tradiciones religiosas y culturales.

Pero esta tendencia tampoco es algo nuevo. Precisamente la tecnología médica y las ciencias de la salud actuales, constituye un claro tributo a este mito. Bajo la falsa de la calidad de una vida integral (de mente y cuerpo) e universal, el verdadero motor de los sistemas médicos actuales, es la prolongación de la vida a cualquier precio. No importa que el ser humano en su ancianidad se convierta en el paciente alienado de hospitales y asilos; mientras siga vivo será el testimonio de nuestra progresiva tecno-victoria contra el tiempo y la muerte. Otra forma ancestral del mito de la inmortalidad, es el culto menor a la eterna juventud. En el pasado, abundaban las leyendas sobre elixires mágicos o fuentes de la eterna 40.


El harén icónico

Deconstruyendo la piel del pecado

La erótica inmortal

juventud. Hoy la histeria por la cirugía plástica, coge el testigo de la piel estirada y los senos firmes. Los regímenes alimenticios o el ejercicio físico, en sus diferentes y estrambóticas modalidades, transforman el cuerpo en una suerte de imposible ciencia para la inmortalidad. Engañados mediáticamente a través del bombardeo incesante de «salud y belleza para usted». Nuestros cuerpos se han convertido en conejillos de indias; torturados para alcanzar tan sólo una burda ilusión de eternidad.

El arte no ha podido escapar a su narcotizante poder. Y bajo las máximas del arte de vanguardia, o simplemente la instancia de reflejar el entramado social, artistas de lo más variado, han caído en sus fauces de silicona y carmín. El caso de Orlan, bien puede servirnos para ilustrar, este apartado sobre la fagocitación del arte en los territorios de la monstruosidad. Sometida voluntariamente a numerosas operaciones de cirugía estética, y persiguiendo mostrar en su propio rostro 41.


El harén icónico

Deconstruyendo la piel del pecado

La erótica inmortal

diversos retratos de la historia del arte, Orlan es: la particular novia de Frankenstein. Otro caso, este si, alejado del terreno de lo artístico, aunque por desgracia mucho más aceptado y asimilado por todos, es el de las pasarelas de moda y sus derivaciones en las revistas y el cine. Las modelos convertidas en iconos de la exageración, son los nuevos ángeles, pueriles, perfectos, inalcanzables y andróginos de la nueva religión. Reaparece nuevamente, la visión cristianoide del cuerpo, en el sacrificio necesario al que han de someterse, para alcanzar con su sometimiento la inmortalidad en la memoria colectiva. Surgen también, nuevas patologías estigmáticas, como la anorexia o la bulimia, para poner de manifiesto los peligros de la manipulación subliminal (nueva estrategia de sometimiento y control)

Pero si la imaginería tecnológica ha procurado un Edén de estilizadas adolescentes que representan las figuras angelicales de una cultura de masas, los 42.


El harén icónico

Deconstruyendo la piel del pecado

La erótica inmortal

modelos pornográficos, representan los seductores íncubos y súcubos que bajo su tentadora apariencia humana, esconden el mal. Por supuesto, no debemos olvidar, que en ambos casos, pese a la apariencia material, son solo tecno-cuerpos: imágenes de consumo masivo. El origen de esta distorsionada manera de satisfacer el natural apetito sexual, puede venir sin duda, de la progresiva desmaterialización y aislamiento, impuesto al cuerpo por la sociedad tecnológica. Lo que a convertido a la imagen pornográfica, en el sustituto perfecto del cuerpo deseado, o aun peor, la pornografía como sustituto real del sexo.

Progresivamente, la irrealidad a la que se ve orientada el cuerpo, insinúa la idea, de que sólo se es deseable si se convierte en cuerpo pornográfico. De hecho, el extremo de esta tendencia es el llamado "cibersexo" en la explosión pornográfica de Internet. Esta pornografía, decadente y puramente comercial, que poco o nada tiene que ver con el arte pornográfico, es la muestra del fracaso de occidente. 43.


El harén icónico

Deconstruyendo la piel del pecado

La erótica inmortal

La comunicación, ese diálogo necesario que exhortábamos al principio, se presta al oscuro murmullo de la noche en la Nueva Babilonia. Lejos quedaron las alegorías de los carnavales, inocentes bacanales donde Dionisos se escondía tras la máscara o el antifaz. Ahora la parodia del cíelo musulmán, en el que los fatigados ejecutivos vuelan extenuados al cielo digital, para ser consolados por las mil y una virtuales huríes, muestra la realidad y el peligro, del camino iniciado.

Y el reino del "cibersexo", ofrece el falso sexo. El sexo frío y estéril; profiláctico y onanista; autista y mercenario. Degradante, sólo por su contribución a la construcción del tecno-cuerpo.

44.


El reino de las prótesis

Deconstruyendo la piel del pecado

VIII EPÍLOGO El reino de las prótesis

Pastime Paradise. Series.

Impresión digital. 2002.

44.

Epílogo


El reino de las prótesis

Deconstruyendo la piel del pecado

Epílogo

La conversión de los humanos en cyborgs, dejará de ser pronto una utopía para algunos, gracias al extraordinario desarrollo de la tecnología de las prótesis. Bajo la influencia de la visión mecanicista de la naturaleza propugnada antaño por Descartes y La Mettrie, el ser humano será progresivamente desguazado y sustituido por piezas artificiales.

Hasta ahora, la sustitución de huesos y vísceras había obedecido a criterios médicos, pero en el futuro será posible hacerlo por puro capricho. Como señala la experta Donna J. Haraway en « Ciencia, cyborgs y mujeres», ya somos de alguna manera un prototipo de esos cyborgs, pues es tal nuestra dependencia de la tecnología (especialmente de la derivada de telecomunicaciones) que nos hemos convertido prácticamente en cyborgexternos. Tanto la miniaturización de estas tecnologías, como los implantes nanotecnológicos, auguran en el futuro el diseño de multimedias cada vez más ligeros. Llegara e l momento, en el que nuestro doble 45.


El reino de las prótesis

Deconstruyendo la piel del pecado

Epílogo

digital será confundido prácticamente con nuestro cuerpo físico en una simbiosis permanente. Esta visión del ser humano transformado en cyborg que todavía ofende nuestro gusto estético, es el motivo principal de una serie de artistas que, provenientes del body-art y del performance, se han convertido en los caballeros cruzados del tecno-cuerpo. A través de acciones espectaculares, artistas como Stelarc, Therrien o Marcel.li Antúnez, son embutidos en exoesqueletos y conectados a la tecnología de realidad virtual, escenificando el nacimiento de torpes engendros que serán los hiperhombres del futuro.

Y que ocurrirá entonces... Hasta donde la tecnología penetrará por nuestra piel; cual será el paso siguiente, una vez convertidos en seres-máquina. La fantasía que supone la literatura y el cine, ya se ha parado a reflexionar sobre la gran “aurora” de nuevo ser. Y ciertamente el panorama no es muy alentador. Ni siquiera los avances en medicina celular nos dejan respirar tranquilos. Hoy sabemos que en 46.


El reino de las prótesis

Deconstruyendo la piel del pecado

Epílogo

realidad, el micro-cuerpo que somos, en tanto que “rex extensa” celular, se comporta de forma similar a nuestros estructuras

y circuitos informáticos.

Hablamos de receptores proteicos, que actúan por reflejo, con impulsos de contracción-expansión, ante el contacto con determinadas enzimas. Lo curioso y lo que muestra, más aun, el paralelismo; es que solo actúan ante un cierto tipo de estímulo, como los circuitos de nuestros proto-robots y sistemas informáticos. Aquí reside lo realmente intrigante y misterioso del asunto: conceptualmente: cuerpo y máquina, se muestran demasiado parecidos, por eso la adaptabilidad entre ambos no sólo es probable y posible, sino que en el futuro (como los replicantes, en la conocido film de culto: «Blade Runner» de Ridley Scott) asistiremos a su confusión en el reino de las prótesis.

47.


El reino de las prótesis

Deconstruyendo la piel del pecado

Epílogo

Y los escépticos creerán, ante el martirio de los misioneros del tecnocordero. Y los visionarios de la nueva fe, los profetas de la tecno-cultura alcanzaran la plenitud de la visión global.

48.


Deconstruyendo la piel del pecado

Obra

ILUSTRACIONES

Obra. Portada. Epifanía. Fotograma. 2002 Contraportada I. Lacre Sin virtual. Emulsión fotográfica sobre tela. 2001 Contraportada II. Lacre Horas en Babel. Proyect. Escapulario de 42 bolsas de té. 2001 Pág 3. Epifanía. Fotograma. 2002 Pág 9. Inocencia. Fotograma. 2002 Pág 17. Tres figuras para una maquinación. Fotografía. 2002 Pág 20. Nexus. Instalación. 2002. Pág 25. Marat y la reina del carnaval. Fotografía. 2002 Pág 34. Instantes. Instalación. 2002 Pág 39. Consolación. Instalación. 2002 Pág 44. Pastime paradise. Seies. Impresión digital. 2002

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Ilustraciones


Obra

Deconstruyendo la piel del pecado

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Ilustraciones


Proyecto Horas en Babel

Deconstruyendo la piel del pecado

BIBLIOGRAFÍA

ALONSO ANDONI Y ARDOZ IÑAKI. La Nueva Ciudad de Dios Un juego cibercultural sobre el tecno-hermetismo.

Ediciones Siruela. S.A.,Madrid 2002. CLOT, MANEL Hipertronix Ed. Generalitat Valenciana. Valencia, 1999 GADAMER, HANS-GEORG El giro hermenéutico. Ed. Cátedra S.A.., Madrid, 1988 GADAMER, HANS-GEORG Arte y verdad de la palabra. Ed. Paidós Ibérica, S.A.., Barcelona, 1988 JIMÉNEZ, JOSÉ. La imágen de la metamorfosis. Editorial Destino, S.A.,Barcelona,1993 50.

Bibliografía


Proyecto Horas en Babel

Deconstruyendo la piel del pecado

Bibliografía

MIRCEA, ELIADE Historía de las creencias y las ideas religiosas I De la edad de Piedra a los misterios de Eleusis. Editorial Paidos Iberica,S,A.,Barcelona 1999. PÉREZ, DAVID. (Coordinador) Del arte impuro. Entre lo público y lo privado.

Ed. Generalitat Valenciana,Valencia, 1997. ROMERO, PEDRO G. F.E.El fantasma y el esqueleto. Un viaje,de Fuenteheridos a hondarribia, por las figuras de la identidad. Edición. Diputación Foral de Álava y Diputación Foral de Guipuzkoa, 2000.

SÁEZ RUEDA, LUIS Movimientos filosóficos actuales. Editorial Trotta, S.A., Madrid, 2001 SÁNCHEZ DRAGÓ, FERNANDO. Carta de Jesús al Papa Editorial Planeta,S.A. Barcelona, 2001. SÖREN KIERKEGAARD El concepto de la angustia Ed. Espasa Calpe,S.A. Madrid 1963. (Sexta edición) 51.


Proyecto Horas en Babel

Deconstruyendo la piel del pecado

SUMA ARTIS. HISTORIA GENERAL DEL ARTE El siglo de la raz贸n. Ed. Espasa-Calpe, S.A., 1964

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Bibliograf铆a


Proyecto Horas en Babel

Deconstruyendo la piel del pecado

ARTÍCULOS EN PUBLICACIONES ESPECIALIZADAS

CARPIO, FRANCISCO. Verdades (in)soportables LÁPIZ. Revista Internacional de Arte, Nº 168. GÓMEZ ISLA, JOSÉ. Animales mediaticos. LÁPIZ. Revista Internacional de Arte, Nº 161. JIMÉNEZ, CARLOS Turbulencias en el panóptico LÁPIZ. Revista Internacional de Arte, Nº 167. TORRES, DAVID G. La vigencia oculta de la perfomance. LÁPIZ. Revista Internacional de Arte, Nº 132. VIDAL, CARLOS El arte en la era de su rematerialización LÁPIZ. Revista Internacional de Arte, Nº 169/170.

53.

Bibliografía