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CAMINANDO HACIA UNA UIS ÉTICA, TRANSPARENTE Y DEMOCRÁTICA Se ha abierto nuevamente el ciclo electoral en la Universidad Industrial de Santander, UIS, en un proceso atropellado de múltiples elecciones que culminara en la elección del rector de la institución, sin embargo este agitado transito electoral parece abrir nuevos caminos o tal vez nuevas esperanzas, hacia un cambio de rumbo en lo que es un patrimonio vital y palpitante de cualquier sociedad en este caso nuestra sociedad santandereana. Para nadie ha sido un secreto que este cuerpo social-político-científico que es la universidad ha transitado durante los últimos 8 años una profunda crisis que ha ido consumiendo su ser, su espíritu, su sentido, sus posibilidades, su calidad misma, un camino que en su propia arrogancia y deseos de sostener su poder, pretende continuar profundizándose, anidándose en el corazón mismo de nuestra alma mater, matándola como conciencia crítica de nuestra región, de nuestra nación, extinguiendo así su posibilidad de ser medio, motor y posibilidad de realización de las transformaciones profundas que hoy demanda nuestra sociedad, la humanidad misma, desde el mundo de las ideas y de la ciencia, en ultimas frustrando la vocación misma de universidad que no puede ser otro que constituirse en gestor, coadyuvante en la realización de la felicidad para el conjunto de las gentes que hacen parte de ella y todo el espectro de posibilidades que influencia, en ultimas la posibilidad de hacer de nuestra sociedad una sociedad mejor para todos no solo en lo material, sino en lo espiritual también, aun cuando suene un tanto utópico, parodiando a don quijote, podríamos decir ¿para qué son las utopías don quijote?, para caminar, para eso son, sancho. Así las cosas es muy enriquecedor el viento refrescante que comienza a circular en el cuerpo social de la universidad, el cual en la práctica va expresando la necesidad de un cambio de rumbo, de un cambio de sentido, no puede ser otra la interpretación de los resultados de las elecciones que se han venido desarrollando en los distintos estamentos desde la elección en el consejo superior del representante de los profesores encabezado por Elena Stashenko, quien siempre ha marcado un camino critico, dialogante, democrático y científico en la universidad, el representante de los estudiantes en el consejo superior, Oscar Araujo quien también ha estado desde hace años metido en defensa de la universidad pública y la reciente elección de Leonardo Acevedo como representante de los egresados quien ha sostenido una propuesta coherente con nuestros tiempos, una propuesta que invita al dialogo, además de un papel protagónico en la defensa de la universidad frente al adefesio que ha sido la propuesta de reforma de la ley 30 presentada desde la unidad nacional, tema compartido por los tres representantes elegidos, los tres más los trabajadores hoy excluidos de cualquier proceso, conforman el cuerpo básico de la universidad (profesores, estudiantes, egresados y trabajadores) su conciencia expresada en las elecciones es una señal de cambio que debe ser oída y defendida por el conjunto de la sociedad santandereana.


En las circunstancias que hoy vive el mundo, nuestro país, nuestra región y la ciudad misma es necesario que enarbolemos tres banderas básicas por la humanidad, por la UIS, estas son la ética, la transparencia y la democracia, este es el camino en medio de un escenario en el cual la alianza político-empresarial a minado los espacios de decisión para ponerlos en función de sus intereses; es muy diciente lo ocurrido con las elecciones del representante de los egresados donde fue derrotado esta maquinaria que pretendía hacer de la universidad un centro de servicios minero-energéticos, maquinaria que no escatimó en todo tipo de maniobras desde no publicar las propuestas de todos los candidatos hasta difundir rumores y todo tipo de dadivas para sostenerse en su cargo, sin embargo, resultó que el muerto gozaba de buena salud, la conciencia crítica de la uis de sus egresados se expresó y dio un tate quieto a esta pretensión poco transparente, poco ética y absolutamente antidemocrática, además envia un mensaje a la sociedad santandereana en defensa de temas como la defensa del paramo de san turban, no olvidemos que en el fondo hablamos del sostenimiento técnico y politico de múltiples proyectos a los cuales la sociedad santandereana en su conjunto ha dicho no, en nutridas manifestaciones. Del mismo modo el trasegar traumático de los últimos años, ensimismado, poco dialogante, acrítico y funcional a esta alianza político-empresarial, solo ha sembrado violencia, corrupción, militarización de la vida universitaria; practicas criminales como las conversaciones con paramilitares o explosiones indiscriminadas, cierres intempestivos, tropeles estériles, expulsiones, sanciones, memorandos y deterioro académico, en una política del miedo y de violencia generalizada que busca sostenerse en el tiempo con la finalidad única de ilegitimar a la universidad frente a la sociedad a la que se debe, separándola de ella, haciéndola que se encierre cada vez más en sus muros y sus problemas, de tal forma que solo importa a quienes la usufructúan para sus mezquinos intereses, este tema es extremadamente delicado pues no valida socialmente la función de la universidad, en tanto carece de sentido para el conjunto de ella y entonces su papel se anula hacia uno meramente funcional tanto para las pocas personas o empresas de nuestra región que accede a ella, como para quienes la viven como comunidad universitaria, es una crónica de usar y tirar, trampa del miedo en la que nos han metido. Hoy nos abocamos al proceso de elecciones del rector, más allá de que se aplace o no, más allá del remedo democrático con unas elecciones absurdas donde se vota para elegir 4 candidatos los cuales finalmente llegan a un consejo superior en el que en su mayoría hoy no reina una vocación ética, transparente y democrática, no más de ejemplo tenemos la propia definición de las fechas para el atropellado camino electoral, de definición del nuevo rector, por no meternos en otras honduras contractuales y de porcentajes de algunos de sus miembros e incluso vamos mas allá y decimos que independientemente del candidato, es necesario construir un consenso social, político y científico al interior de la universidad, que tenga el valor, la dignidad y la decisión de hacer de nuestro alma mater un verdadero escenario para la realización de la felicidad, un escenario donde al centro este la función social ética con la gente y con el medio ambiente, que permita el libre fluir de las ideas y el debate como conciencia crítica, dando lugar a la creatividad por la creatividad mismas más que la instrumentalización del conocimiento lo cual no negamos pero decimos que debe abrirse el camino de la explosión de creatividad de nuestra juventud y de


nuestros científicos, de nuestro ciencias humanas, de nuestra ingenierías, de nuestras ciencias de la salud, de nuestras ciencias puras en función de resolver las grandes necesidades de nuestra tierra. Nuestra invitación es entonces a la construcción de este consenso por medio del desarrollo de un espacio de discusión y encuentro al interior de la universidad que pensamos puede estar encabezado por los representantes electos de los estudiantes, egresados y profesores, pero que no se agote allí debe ir hacia los trabajadores y mas allá debe vincularse con el conjunto de las fuerzas sociales del departamento que están por la ética, la transparencia y la democracia, este espacio de construcción de consenso pude denominarse comité, movimiento, encuentro, en fin, lo importante es que logre ser un espacio de las características descritas anteriormente que enarbole las banderas de la ética, la transparencia y la democracia para la UIS, que en hechos prácticos significa: La Defensa de la universidad pública y por tanto la construcción de propuesta hacia la nueva ley de educación superior Desarrollo de un amplio debate con la sociedad santandereana sobre el papel y sentido de la universidad hoy, que permita legitimar su papel. Proponer a los candidatos a rector UIS la firma de un Documento Compromiso por la Universidad Pública elaborado desde la sociedad y los estamentos, que contenga unos puntos mínimos para el adecuado desarrollo de la universidad. Tal documento sería una ruta obligada a tener en cuenta por las administraciones venideras en temas como: relación de la universidad con la sociedad, acceso, condiciones para la calidad educativa, investigación, administración y gobierno universitario, reformas, convivencia en la universidad, bienestar universitario, docencia, entre otros. Desmilitarización de la vida universitaria. Constituir un comité de veeduría y seguimiento desde la sociedad y la comunidad universitaria para garantizar unos mínimos de transparencia y democracia en la designación y cambio de administración.


Caminando hacia una UIS etica, transparente y democratica