INTERNACIONAL r
2023: Año Europeo de las Competencias
Reflexiones sobre la adquisición de competencias por parte de los profesionales Con motivo del Año Europeo de las Competencias, el Comité Económico y Social Europeo invitó a Unión Profesional a compartir sus experiencias sobre formación a lo largo de la vida el pasado mes de marzo. En un enriquecedor diálogo, Unión Profesional adaptó un enfoque humanista al modelo de aprendizaje que parece despuntar en Europa y expuso varios ejemplos de buenas prácticas desarrollados por sus asociados. Elena Córdoba Azcárate Mantener a lo largo de la vida las competencias actualizadas es una necesidad consustancial con ser y por ende ejercer, como profesional. Forma además parte de su responsabilidad y de su labor orientada al interés general, así como de la comprometida protección de los derechos humanos. En este sentido, Unión Profesional (UP) aboga por la adopción de un enfoque humanista, situando al ser humano en el centro de la conciencia y práctica diaria del profesional. Este fue uno de los principales mensajes que esta entidad trasladó, el pasado 17 de marzo, cuando el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del Comité Económico y Social Europeo (CESE) invitó a UP a participar en una sesión de trabajo de la categoría de las profesiones liberales, enmarcada en el Año Europeo de las Competencias. 2023, Año Europeo de las Competencias El Año Europeo de las Competencias sitúa en el origen de esta declaración por parte de las instituciones europeas el beneficio de contar con una fuerza laboral que posea las competencias más demandadas, lo que, afirman, contribuirá al crecimiento sostenible, conducirá a una mayor innovación y a la mejora de la competitividad de las empresas y organizaciones. Las y los trabajadores con las competencias adecuadas disfrutan de mejores oportunidades de trabajo, así como de posibilidades más amplias para participar plenamente en la sociedad. Esto es clave, en palabras de la Comisión Europea, para garantizar que la recuperación económica, así como las transiciones ecológica y digital, sean socialmente justas y equitativas. Hablamos, por tanto, de un perfeccionamiento profesional constante y de una adquisición de competencias a lo largo de la vida profesional en función de las demandas de la sociedad y del mercado laboral. Es evidente que los profesionales de hoy no pueden detener su formación tras la etapa universitaria. Después de mucho tiempo en el que la adquisición de competencias se entendía por finalizada tras la salida de la Universidad, una vez alcanzada la cualificación universitaria, los exigentes nuevos tiempos nos muestran que el aprendizaje debe ser permanente y que solo de este modo se podrán prestar unos servicios profesionales de calidad y con garantías. Las necesidades formativas y la adquisición de competen36 g Profesiones
cias de las y los profesionales liberales no son las mismas que las de otras y otros trabajadores con diferentes oficios u ocupaciones, sin embargo, pareciera que nos dirigimos hacia un modelo de aprendizaje que busca replicar medidas propias de un sistema productivo basado en la globalización e intereses mercantilistas y que no se orienta suficientemente hacia medidas centradas en la mejora de la calidad de vida y en las necesidades de las personas, entendidas desde una óptica social; cuestiones estas que responden intrínsecamente a la esencia misma de las profesiones liberales.
Necesidad de comprender la adquisición de competencias a lo largo de la vida a través de diversas formas de enseñanza dirigidas multidimensionalmente al sujeto de aprendizaje Actualización ética y en valores Así, la Comisión Europea, en sus diversas comunicaciones y recomendaciones insiste en la oportunidad de contar con trabajadores preparados para cubrir las demandas del mercado laboral y debe incidirse en que, por muchas competencias que se adquieran de los modos más innovadores, a lo largo de la vida, si estas no se engloban dentro de un todo que da sentido a la práctica de la profesión entendida desde un punto de vista holístico, no estaremos logrando el objetivo de avanzar hacia una Europa verdaderamente competitiva ni socialmente deseable. Por definición, las y los profesionales prestan sus servicios a personas que necesitan de un saber de alta cualificación, ejerciendo de manera independiente y responsable y sometiendo su actuación a unos principios deontológicos y a unas características que no responden al modelo general de prestación de servicios a cambio de una mera contraprestación dineraria. La labor de las y los profesionales va, entonces, un paso más allá y requiere de competencias actualizadas si, en los ámbitos que demande la sociedad cambiante y muy específicamente hoy día, teniendo en cuenta los avances digitales y tecnológicos, pero también requiere de actualización y constante toma de conciencia nº 202 g marzo-abril 2023