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A M E CH los y

P O P

S R E T S


CHEMA

y los POPSTERS


”Cada vez se ven más Popsters.”

Esto es lo que pensaba Chema en el camino del colegio, donde decenas de popster saltaban, jugaban, hacían muecas, corrían, gritaban, cantaban, cada uno con su niño. Todos los niños parecían tener su propio popster con el que jugaban. Algunos se los intercambiaban, y los popsters jugaban con otros pospters. El parque era un hervidero de diversión. Chema lo contemplaba todo con asombro, curiosidad... y un poquito de envidia. Por si lo estáis pensando, no. Chema no tenía popster.


¿Pero qué diantres es un popster?

Sus padres se lo habían explicado cientos de veces pero siempre quería oírlo otra vez. “Es todo tan extraño y a la vez hoy en día tan normal....puedes verlos aquí y allí, en las plazas, en los parques, dentro de casa, en un coche... Cada niño suspira por tener uno, porque digámoslo, son las mascotas perfectas. Su forma recuerda a la de las hortalizas o las frutas, pero no se comen, ¡Mucho cuidado!”. “Son grandes, pequeños, circulares, alargados, verdes, marrones, azules, rojizos, con forma de seta, de garbanzo, de judía, de alcachofa...” -Pero no son ni setas, ni garbanzos, ni judías, ni alcachofas!- interrumpía Chema. -No. Porque hablan, ríen y cuentan chistes -le contestaban sus padres. -¿Y de dónde vienen?.


“Hace muchos años

el cocinero más famoso del mundo, Deliciano Manjari, desapareció de repente. Sólo unos pocos sabían que Manjari se había encerrado en su cocina para experimentar con un plato muy especial. Siempre había prestado mucha atención a la cocina para niños, e inventó platos que hicieron las delicias de millones de ellos, como las rebóndigas (unas albóndigas que botaban), o los Silbaghetti (adivina qué hacían). Pero Manjari buscaba algo nuevo, algo nunca visto, algo que hiciera quedarse al mundo con la boca abierta durante años y años... Año tras año seguía encerrado en su taller mezclando harina, calabacines, esencia de risa o estornudos en polvo.”


Hasta que un día, no hace mucho tiempo, Manjari consiguió dar con la mezcla exacta, el fruto de sus muchos años de experimentos se resumía en una receta: POSPTER PRUEBA 4.678.976 -1 Hortaliza cultivada y recolectada cantando -2 tazas de harina de garbanzos -2 cucharadas de alegría concentrada -Raspaduras de travesuras -1/2 litro de rocío -2 gajos de naranja azul 1-Poner los ingredientes a cocer en un recipiente con luz de luna nueva en una noche de Abril. 2-Dejar enfriar.


“Y así nació el primer Popster.”

Chema escuchaba embelesado a sus padres. -¿Y qué pasó después?-preguntó. -Pues que Manjari vendió la mezcla, en pequeños sobres. Había tantos sobres como tipos de popsters: popsters expertos en jugar al fútbol, al escondite, expertos en correr, en nadar, en contar chistes...¡incluso en hacer deberes! Incluso podías mezclar popsters: si te comprabas un nadador y un corredor y los mezclabas, te salía el pospter que nadaba más rápido. Aunque había que tener cuidado con las mezclas, conozco a un amigo que mezcló dos y le salió... -¿Qué?- preguntó ansioso Chema. -Una fabada-respondió su padre muerto de risa


Chema llegó a casa cansado.

Parecía no haber nadie, aunque había luz en el salón. Entró y ALLÍ ESTABA. Sobre el sillón de papá, así, como si nada, había un paquete...UN POPSTER. ¿Quién se lo había regalado? En la etiqueta sólo ponía:

El más especial de los popsters para el niño más especial

-¿En qué mes estamos?-se preguntó Chema

-¡En Abril!


Esperó a la siguiente Luna Nueva, y se puso

manos a la obra. Si tienes en tus manos un sobre para hacer el mejor popster del mundo, hacer un TRANSFORMADOR DE LUZ DE LUNA es coser y cantar. La luna empezó a calentar poco a poco la máquina, y sus rayos llegaron hasta la cazuela. Chema miraba a la luna y a la pequeña llama de luz blanca que iluminaba todo. Se cogió las manos nervioso mientras oía un BURBUJEO cada vez más fuerte...


POP

La cazuela bailó, se tambaleó y cayó al suelo dejando salir todo el líquido. Y al Popster. Emmmm....bueno... lo que creía que era un popster. En realidad era un pequeño gurruño negro, con dos grandes dientes. No hacía nada. No hablaba. No reía. Miraba a la habitación, a Chema con cierta curiosidad, pero nada más. -Desde luego, especial es -dijo Chema arrugando la nariz- tiene que haber un error.


En el parque

la cosa no mejoró. -Le llevaré al parque a ver qué hace- había pensado Chema. Pues no. Se quedaba sentado en un banco, mirando a los pájaros y señalándolos con su pequeño dedo de alambre. -Pedazo de popsterdijo Chema, fastidiado. -Mira Astolfo, un popster que no hace nada-dijo una señora estirada a su marido. -Lo que faltaba- pensó Chemavámonos a casa.


¿Qué dirán de él todos los

-pensaban los dos-

demás popsters?


Pasaban los días

y el popster no hacía otra cosa que mirar al cielo cuando paseaban por la calle, o señalar a la ventana cuando estaban en casa. Miraba siempre a Chema impaciente, a veces como pidiéndole algo con la mirada. -Abriré la ventana, quizá necesite aire”-dijo Chema. Justo en ese momento el popster empezó a dar saltitos y parecía incluso sonreir.


ABRIÓ LA VENTANA Y...


El popster abrió

unas enormes alas negras y salió por la ventana volando. Rápidamente Chema le agarró las patitas de alambre y salió con él. Las casas, los parques, la ciudad y el mundo pasaron a velocidad de vértigo bajo sus pies. Ya sólo oía el batir de las alas del pospter, y el viento silbando en sus oídos. -PEDAZO DE POPSTER- gritó Chema- HOY NO LLEGO A MERENDAR.

Y empezó una gran aventura.


A V E , A M CHE y los

P O P

S R E T S


¿Pero qué diantres es un popster?

Te lo he explicado cientos de veces pero siempre quieres oírlo otra vez. -sonríe Chema-. “Es todo tan extraño y a la vez hoy en día tan normal....puedes verlos aquí y allí, en las plazas, en los parques, dentro de casa, en un coche... Cada niño suspira por tener uno, porque digámoslo, son las mascotas perfectas. Su forma recuerda a la de las hortalizas o las frutas, pero no se comen, ¡Mucho cuidado!”. “Son grandes, pequeños, circulares, alargados, verdes, marrones, azules, rojizos, con forma de seta, de garbanzo, de judía, de alcachofa...” -Pero no son ni setas, ni garbanzos, ni judías, ni alcachofas!- interrumpe Eva. -No. Porque hablan, ríen y cuentan chistes. -¿Y de dónde vienen?.


POP

La cazuela bailó, se tambaleó y cayó al suelo dejando salir todo el líquido. Y al Popster. Emmmm....bueno... lo que creían que era un popster. En realidad era un pequeño gurruño negro, con dos grandes dientes. No hacía nada. No hablaba. No reía. Miraba a la habitación, a Chema y a Eva con cierta curiosidad, pero nada más. -Desde luego, especial es- dijo Eva arrugando la nariz. -Tiene que haber un error- dijo Chema.


En el parque

la cosa no mejoró. -Llevémoslo al parque a ver qué hace, había dicho Chema. Pues no. Se quedaba sentado en un banco, mirando a los pájaros y señalándolos con su pequeño dedo de alambre. -Superdivertido-dijo Eva. -Pedazo de popsterdijo Chema fastidiado. -Mira Astolfo, un popster que no hace nada-dijo una señora estirada a su marido. -Lo que faltaba-dijo Evavámonos a casa.


¿Qué dirán de él todos los

-pensaban los dos-

demás popsters?


Pasaban los días

y el popster no hacía otra cosa que mirar al cielo cuando paseaban por la calle, o señalar a la ventana cuando estaban en casa. Miraba siempre a Chema y a Eva impaciente, a veces como pidiéndoles algo con la mirada. -¿Por qué no abres la ventana? Quizá necesite aire”- dijo Eva. Justo en ese momento el popster empezó a dar saltitos y parecía incluso sonreir.


ABRIERON LA VENTANA Y...


El popster abrió

unas enormes alas negras y salió por la ventana volando. Rápidamente Chema le agarró las patitas de alambre, y Eva agarró las piernas de Chema. Las casas, los parques, la ciudad y el mundo pasaron a velocidad de vértigo bajo sus pies. Ya sólo oían el batir de las alas del pospter, y el viento silbando en sus oídos. -PEDAZO DE POPSTER-gritó Eva. -HOY NO LLEGAMOS A MERENDAR- gritó Chema.

Y empezó una gran aventura.


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