#22añosperiodismoucsc
26 | El Penquista Ilustrado /
Concepción, Miércoles 28 de octubre de 2015
Raúl Jeria Steel, ex jefe de carrera:
“Informar, opinar y juzgar es impagable” • Profesor de Lingüística por vocación pero periodista por pasión. Nunca ha estudiado ni ha ejercido en las comunicaciones, pero asegura que su espíritu humanista y ojo crítico lo hicieron parte de la primera directiva de la Escuela de Periodismo de la Ucsc.
Nicole Briones N.
L
a oficina de Raúl Jeria Steel es grande, pero poco ostentosa. Es la dependencia del encargado de la Dirección de Desarrollo Estudiantil y está escondida en una de las cabañas a las afueras del edificio del Duoc Uc. Lo que pocos saben y se imaginan es que él fue el segundo jefe de carrera de la Escuela de Periodismo. Su historia comienza así. Raúl ingresó en 1994, año en que se comenzó a formar a la primera generación de Periodismo de la Ucsc. Su amor por las comunicaciones lo hicieron elegir este trabajo. “Siempre quise ser periodista, pero no lo fui porque en la época en que yo di la Prueba de Aptitud Académica, la carrera estaba cerraba. Busqué algo que se le pareciera; por eso elegí Pedagogía en Español. Después, en 1989 se reabrió la carrera de Periodismo pero ya me había entusiasmado con la mía”, asegura. Años más tarde, cuando cursaba su Magíster de Lingüística en la Universidad de Concepción leyó un aviso en el Diario El Sur que solicitaba docentes especializados en lingüística. Postuló y quedó seleccionado. Trabajó a partir de 1994, año en que la Escuela de Periodismo de la Ucsc ya tenía dos generaciones de alumnos. Como en casa “En un primer momento trabajé como profesor de lingüística pero al irse Tatiana Ramírez- que era la directora en ese entonces- quedé yo como jefe de carrera. Tenía tareas como la contratación de profesores, entrevistas y los típicos problemas diarios de los alumnos”, explica. Luego de la partida de la ex directora Tatiana Ramírez Quilodrán, asumió el cargo el periodista Alberto Callis Rodriguez. Raúl lo recuerda como un hombre muy extrovertido y extraño, un poco alejado del perfil de la Ucsc. “Él decía que lo esencial para un periodista, a la hora de reportear, era llevar una botella de vodka- para la noches largas y porque era el único trago que no dejaba olor
-un calzoncillo limpio- para dar siempre una buena impresióny un cable para la grabadoraporque si se llega tarde no se puede quedar sin material”, recuerda. Raúl evoca con especial cariño a los alumnos y el ambiente familiar que sea vivía en esos tiempos. La incipiente cantidad de estudiantes permitía realizar distintas actividades como giras de estudio, completadas e incluso fiestas al interior del estrecho recinto. “Cuando asumí el cargo de jefe de carrera tenía sólo 27 años. A mis alumnos los consideraba como mis pares, pero siempre hubo respeto”, afirma. El hecho de ser de un área humanista le permitió crear fuertes vínculos con algunos de ellos, especialmente por la afinidad de temas que con algunos tenía. “Llegué a compartir por años con César Castillo- ex presidente del centro de alumnos - en partidos de fútbol. Hasta el día hoy, cuando me encuentro con Óscar Aliaga –actual jefe de gabinete del Intendente- nos saludamos con mucho cariño. Y para qué decir Rubén Dittus, que fue mi ayudante en algunos ramos, pero es que él venía bueno de fábrica”, explica. Su fin en las comunicaciones No todas las historias tienen un final feliz y para Raúl Jeria no fue distinto. Su pasión por las informaciones terminaron cuando la ex vicerrectora Dra. Carmen Vidal lo citó a Casa Central y le informó que él “no era santo de su devoción, ella quería un periodista en el puesto”, explica. Raúl consideró que sus argumentos eran válidos por lo que dejó inmediatamente el puesto, renunció y se dedicó a las clases e investigaciones que ya estaba realizando en el Duoc. En ese momento asumió el cargo María Carolina Piderit, quien tampoco era periodista si no abogada, decisión de la ex vicerrectora que Jeria considera “inconsecuente”. El ex jefe de carrera define su paso por la Escuela de Pe-
riodismo como un proceso de transición. “En ese momento todos estábamos aprendiendo, desde los estudiantes hasta nosotros, los docentes. Con suerte teníamos director de carrera, estábamos creciendo”, afirma. Estableciendo una conexión entre las primeras generaciones de estudiantes de periodismo y las actuales, Jeria señala que los estudiantes eran muy críticos e inquietos, virtudes que hoy en día se han perdido por la falta de motivación. “El periodismo es una profesión maravillosa. La capacidad de poder dar a conocer, informar, opinar y juzgar es impagable. No cualquiera tiene esa oportunidad”, asegura.