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andes.info.ec – 01 abril 2013 La Universidad Central del Ecuador tiene la oportunidad de renovar su plantilla docente

Hace un par de semanas una de las instituciones públicas, considerada como emblemática dentro de la educación superior de Ecuador, la Universidad Central (UC) entró en una pugna con la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) y el Consejo de Educación Superior (CES). La inminente salida de cerca de 300 profesores de la institución educativa, que aplicarían a la jubilación complementaría, abre la posibilidad de un cambio generacional de los encargados de formar a los profesionales ecuatorianos. Según el rector de la Universidad Central Edgar Samaniego, la ausencia de este número de docentes provocaría el cierre de algunas carreras. Para el miembro académico del CES, Enrique Santos esta es la mejor oportunidad que tiene la Universidad Central para rejuvenecer su planta docente. “Si queremos una educación de calidad debemos hacer cumplir la LOES (Ley Orgánica de Educación Superior) que indica que los docentes universitarios deben tener por lo menos un título de cuarto nivel”, dijo. Para reemplazar a los profesores que se acogerán al plan de jubilación complementaria, el secretario de la Senescyt, René Ramírez puso a disposición de las autoridades de la universidad el programa Prometeo, con los que “pueden traer a los mejores profesores del mundo que podrían ser financiados por la Senescyt como lo han hecho otras universidades”, dijo.


Además –comentó Ramírez- en la Senescyt han registrado su título de maestría 34.000 personas cumpliendo con el requisito de tener una acreditación de cuarto nivel para ejercer la docencia universitaria. “Si realmente no se consiguen los profesores es por una mala gestión institucional, porque no solo contamos con los prometeos extranjeros o becarios nacionales, sino son también los ecuatorianos que se han graduaron en el sistema de maestrías en el país”. La UC cuenta actualmente con 1.388 profesores. 716 docentes han salido de la institución por diferentes motivos, entre ellos la jubilación, desde 2008. Asimismo 286 maestros presentaron la solicitud para jubilarse voluntariamente. “Lo de la jubilación tenía que darse con o sin la promulgación de la ley, la posible falta de maestros sería consecuencia de una mala planificación dentro de la universidad”, manifestó el secretario de la Senescyt.


El Comercio – 01 abril 2013 Samaniego: 'Correa recibe información sesgada de la situación universitaria' Edgar Samaniego, rector de la Universidad Central, dijo que el presidente Correa recibe una información "sesgada" sobre la realidad de la universidad ecuatoriana por parte de René Ramírez, secretario Nacional de Educación, Ciencia y Tecnología (Senescyt). Agregó que la marcha de la Universidad Central realizada en marzo pasado tuvo el objetivo de establecer una conversación abierta con el Consejo de Educación Superior (CES) para tratar el tema del estatuto de la institución y la crisis de la docencia universitaria que por diversos factores originan la salida masiva de profesores. Uno de los factores para continuar impartiendo cátedra es el límite de edad (70 años), según Samaniego. Añadió que a los profesores principales se les exige un título PHD para no ser removidos de categoría. El rector de la Central mencionó que no hay ningún documento en su Universidad que exija que los profesores tengan más de siete años de experiencia para laborar en la institución. “Nosotros en la universidad no pedimos requisitos para la admisión de profesores, sino méritos”, recalcó. Samaniego recordó que en el estatuto de la Universidad consta que los mejores egresados pasan a ser docentes de las diferentes carreras, pero este artículo fue revisado y eliminado del reglamento de la Central. Expresó que la Universidad Central quiere dialogar con las autoridades (presidente Correa) y con los docentes para buscar mecanismos que solucionen los desacuerdos con la Ley de Educación Superior.


lahora.com.ec – 02 abril 2013 Pedido de reformas a Ley de Educación Superior no es nuevo La marcha de la Universidad Central, que concentró a miles de estudiantes, profesores y autoridades en el Consejo de Educación Superior (CES), el 20 de marzo, no es la primera que exige reformas a la Ley Orgánica de Educación Superior y al Reglamento de Escalafón Docente. Desde la aprobación de la normativa en septiembre de 2010, cuyo veto parcial pasó por el Ministerio de la Ley, después de que la Asamblea Nacional no pudiera resolverlo por falta de quórum, las críticas no han faltado y la posición del titular del CES y de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Senescyt), René Ramírez, no se han modificado. Por un lado, se asegura que los problemas que se anunciaron desde que entró en vigencia la Ley y el Reglamento ya se están evidenciando. Por otro, se critica que las instituciones de educación superior no han sabido planificar y que no se suman a la propuesta de buscar la excelencia y calidad del sistema educativo. Cambios La exigencia de que los profesores principales titulares posean un título de doctorado, siendo 2017 el plazo máximo para su obtención, la renuncia obligatoria de los profesores que hayan cumplido 70 años, la injerencia en la autonomía universitaria por el trámite de aprobación en el Ministerio de Finanzas de las partidas para profesores, son sólo algunos aspectos que han estado en la mira de los involucrados. En junio de 2010, durante el segundo debate de la Ley, se dio una muestra de rechazo a la normativa, por parte de una facción de estudiantes universitarios, que argumentaron que se estaba atentando contra los principios de la universidad ecuatoriana. Lo mismo ocurrió en octubre del año pasado, antes de la aprobación del Reglamento de Escalafón Docente el 31 de ese mes, cuando los universitarios insistieron que los requisitos que se establecían allí eran “irreales” y que no se iban a poder cumplir. “Nosotros lo dijimos hace un año e insistimos que es necesario reformar la Ley”, señaló el presidente de los profesores de la Universidad Politécnica del Ecuador, Jaime Calderón, quien indicó que se está organizando el segundo encuentro de asociaciones de maestros. Lo mismo sostuvieron cuatro consejeros de 10 en el CES, quienes votaron en contra de la normativa. Ellos habían propuesto un régimen de transición más largo acorde a lo que consideran la realidad de la universidad en el Ecuador. Posiciones Ramírez ha sido claro en que “jamás” se va a reformar la Ley Orgánica de Educación Superior, mientras que el presidente del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) insiste en que las reformas podrían pensarse en unos 20 o 30 años.


“Son requisitos mínimos”, alega Ramírez, quien visibiliza como única alternativa una reforma a las disposiciones transitorias del Reglamento solamente para que las universidades logren que sus profesores alcancen los doctorados. La responsabilidad viene de varias partes, explicó Milton Luna, director de Contrato Social por la Educación. Por un lado, asegura que las universidades tienen un problema estructural en relación al envejecimiento de los profesores, pero por otro, que existe norma rígida, donde se evidencia una “falta de comprensión cabal de la realidad”. Luna cree necesario abrir un espacio de diálogo para conversar sobre qué soluciones se van a dar para prevenir la crisis en el interior de las universidades.


hoy.com.ec – 02 abril 2013 En Ecuador jubilarían al Papa Thalía Flores y Flores

La luna de miel entre la Universidad Central y el Consejo de Educación Superior, cuando el Gobierno defendía, a capa y espada a su rector, llegó a su fin. Edgar Samaniego y el titular de la Senescyt, René Ramírez, se han sacado los cueros al sol. Año electoral, quiere la reelección, sostiene Ramírez. Deje el escritorio para que se entere de la realidad, le responde el rector Samaniego. La realidad es atroz: Habrá una estampida de docentes. De 1 400 se irán 900, asegura el rector, reconociendo que, ahora mismo, hay unas 300 vacantes que no se llenan porque no hay los PhD suficientes en el país. A propósito de la ley en vigor que "jubila" a los profesores que han cumplido 70 años, alguien comentaba por allí que si el papa Francisco estaría de docente universitario en Ecuador, ya le habrían despedido, pues tiene 75 años.


enteratecuador.com – 31 marzo 2013 El régimen académico para la educación superior estaría listo en mayo

El nuevo régimen académico de la educación superior ecuatoriana, que estaría listo para ser aplicado en mayo de este año, abordará temas como la movilidad de las carreras, la transferencia de los créditos o materias y la flexibilidad del curriculum académico, entre otros. El reglamento del régimen académico, que fue creado por el Consejo de Educación Superior (CES), define cuáles son los niveles de la educación superior, por ejemplo el nivel técnico, el tecnológico, el de licenciatura y así sucesivamente hasta llegar al nivel más alto que es el doctorado. Además regulará el tiempo y cuántas horas o créditos se necesitan de estudio para aprobar, por ejemplo para una licenciatura deben ser 240 créditos y ocho semestres. Asimismo tendrá potestad sobre la movilidad de las carreras. “En este aspecto lo que queremos es incentivar que si una persona empieza una carrera en una universidad, pueda fácilmente pasar a otra universidad a continuar esa carrera”, manifestó Enrique Santos, miembro académico del CES. El CES también planea la flexibilización del curriculum, es decir “obligar a que las universidades den una oferta de materias optativas más altas, que permitan al estudiante diseñar su malla tomar otras materias de especialización”, acotó Santos. Para el miembro académico del CES esto abrirá la posibilidad al estudiante que “tiene el tiempo y la dedicación pueda terminar una licenciatura en tres años y medio o para los que no lo tienen puedan extender sus estudios hasta culminarlos. La depuración y el debate interno será la antesala de la promulgación de la ley.”En mayo tendremos el nuevo régimen académico, evidentemente tendrá que irse aplicando gradualmente”, mencionó Santos.


El Universo – 04 abril 2013 Ecuador invertirá $ 475 millones para fortalecer educación universitaria Ecuador está dispuesto a traer al país a decenas o cientos de profesores extranjeros para cubrir las plazas dejadas paulatinamente por maestros mayores de 70 años de edad, o que no tengan un doctorado o al menos una maestría, de acuerdo con la exigencia de una ley aprobada el 2012. La Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), tiene previsto invertir en este año 475 millones de dólares para fortalecer la educación universitaria, parte de lo cual será desembolsado para formar ecuatorianos en el exterior o traer profesores universitarios extranjeros. Desde finales de octubre del año pasado, el gobierno dispuso que los profesores universitarios que superen los 70 años deben jubilarse, así como también que para ser profesor universitario principal se debe tener un doctorado (phd), mientras que para ser profesor a tiempo parcial se debe contar al menos con una maestría. Enrique Santos, integrante del directorio del Consejo de Educación Superior, dijo a la AP que "este es un esfuerzo que requerimos para subir el nivel de la educación universitaria y para llegar a estándares internacionales. Es importante que las universidades trabajen en la formación de sus profesores y que utilicen los recursos del estado para traer profesores internacionales". Añadió que debido a la falta de información de las mismas universidades aún no se conoce el número de profesores extranjeros que requerirán. En Ecuador hay 27 universidades estatales y 30 privadas, que acogen a unos 600.000 estudiantes. Entre las más grandes están la universidad de Guayaquil, la Central y la Politécnica Nacional. El vicerrector académico de la Universidad Central, una de las más grandes del país, Clímaco Egas, dijo a la AP que entre 900 y 1.400 profesores de ese centro se aprestan a retirarse o jubilarse hasta el 2014 "para cumplir con los nuevas normas del gobierno". "Es difícil de llenar esas vacantes porque en el país no existen suficientes profesionales con grado de maestría, que es lo mínimo para ejercer la docencia, ni con doctorado, para la categoría más alta, que quieran dedicarse a dar clases en las universidades". Añadió que "traer profesores del exterior puede ser una solución parcial que no soluciona el problema de fondo, la falta de docentes universitarios".


lahora.com.ec – 06 abril 2013 Universidades de Ecuador apuestan por acreditación internacional

Las carreras de ingeniería del país podrán ser acreditadas internacionalmente, una vez que siete universidades de Categoría A arranquen con el proceso. La acreditadora internacional ABET, que a nivel mundial ha aprobado alrededor de tres mil 100 programas en 60 instituciones de 24 países, dio ayer asesoría a los encargados. El objetivo es que las carreras cumplan con estándares de calidad para que sean homologables a las que ofrecen otros países y así, generar movilidad de los estudiantes, indicó el presidente del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad (Ceaaces), Guillaume Long. Proceso “Es importante trabajar con el aseguramiento de la calidad educativa”, indicó Michael Milligan, director ejecutivo de ABET, que ayer dictó un taller en Quito a los representantes de las siete universidades. Primero, las instituciones de educación superior deberán enviar una solicitud para iniciar la evaluación y que empiece una etapa de 18 meses de verificación. Cada carrera debe pasar por ocho parámetros de medición, entre ellos, los objetivos del programa, los estudiantes, las mejoras implementadas, el currículo, las instalaciones y el apoyo institucional. En la Escuela Politécnica del Litoral se han preparado durante cinco años. “Hemos trabajado en cinco carreras, de las que dos (Mecánica y Computación) estamos casi seguros de presentar a la organización y que sean acreditadas”, indicó Liliana Alencastro, asistente de coordinación del programa. Durante el período de un año y medio se entregarán reportes, se harán visitas a la universidad y comprobación de datos, antes de que ABET entregue la resolución. Si se aprueba la acreditación, ésta tiene una duración de seis años.


Criterios Long explicó que este proceso es independiente a la evaluación interna de todas las carreras que realizará el Ceaaces en este año. Además, manifestó que son importantes los dos procesos porque “no todas las ingenierías son en realidad ingenierías”, al no cumplir con los parámetros correspondientes. El Decano de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Técnica de Ambato señaló que “es bueno que nos digan en qué estamos fallando para mejorar”. Universidades Que están en el proceso ° Escuela Politécnica Nacional ° Escuela Superior Politécnica del Litoral ° Universidad Técnica de Ambato ° Universidad de Cuenca ° Escuela Politécnica de Chimborazo ° Escuela Politécnica del Ejército ° Universidad Central del Ecuador El Dato Los costos de los talleres y viajes de ciertas autoridades son cubiertos por el Ceaaces.


elcomercio.com – 06 abril 2013 La lógica del Gobierno 'No tenemos posibilidades de ser escuchados; solo escuchados". Esta expresión es de uno de los dirigentes de la Universidad ecuatoriana y es la misma observación que hacen los medios de comunicación, los sindicatos, los partidos políticos. El Gobierno parece amurallado y pierde contacto, ni escucha ni le interesa explicar sus puntos de vista. Cuando se intenta descifrar la lógica del Gobierno se tropieza, inevitablemente, con tres dogmas que articulan su filosofía: todo es el Estado; el Gobierno es el Estado, y el Presidente es el Gobierno. Estos dogmas explican la propuesta de restar capacidades a la Comisión de Derechos Humanos, reducir su presupuesto y cambiar la sede; también explican la intransigencia de esos propósitos. La Comisión de Derechos Humanos fue creada para dar protección a los ciudadanos cuando son víctimas del abuso de los Estados. Las dictaduras militares y los caudillismos sacrificaron miles de ciudadanos en nombre de la integridad de los Estados y la soberanía de las naciones. En tales casos era iluso pensar en la protección de la justicia nacional. La visión del Gobierno es diferente; se basa en los tres dogmas señalados. Según la lógica del Gobierno, la CIDH atenta contra los derechos del Estado cuando pretende cuestionar decisiones soberanas. Si se trata de fallos judiciales equivaldría a crear una instancia adicional, fuera de las fronteras. La prensa que defiende a la CIDH es "vende patria, hace campaña contra su propio Gobierno". La CIDH solo hace eco a la prensa que es "el mayor poder fáctico mundial. Los medios atentan contra los objetivos nacionales, contra el Presidente, contra el Gobierno". La diferencia entre las dos concepciones es profunda, en la primera, el individuo es la realidad y el Estado es una ficción creada para organizar la vida en común. En la segunda, la realidad es el Gobierno elegido por el pueblo. En nombre de una ficción, el pueblo, se articula el Estado que está por encima del individuo. Esta visión dogmática constituye una muralla infranqueable que encierra al Gobierno. Si los dirigentes de la Universidad no acatan el plan educativo, son enemigos del Gobierno y del Estado. Si los periodistas critican las iniciativas del Gobierno, son "vende patria". Asistimos a la construcción del enemigo, un proceso que, según Umberto Eco, se inicia con la identificación y descripción del enemigo y termina obligando a la víctima a reconocerse en esa imagen. La inflexible, persistente caracterización de la prensa independiente como corrupta, antidemocrática, mercantilista, mentirosa… es la construcción del enemigo en el imaginario nacional, es el teatro que pone en escena semanal la imagen del hereje para que sea reconocido y obligado a someterse a los dogmas de la revolución. Asistimos a la última etapa, la del reconocimiento, las disculpas, el perdón.


telegrafo.com.ec – 05 abril 2013 35.762 títulos de cuarto nivel se registraron en los últimos 5 años

Entre 2010 y 2012, 6.890 catedráticos estudiaron una maestría En el país se han registrado 54.909 títulos de maestría hasta marzo del 2013, según la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt). Pero de ellos, únicamente 19.304 profesionales ejercen la docencia. Santiago Vizcaíno (30 años) es uno de los 35.605 ecuatorianos que tiene título de cuarto nivel y no se ha dedicado a dar cátedra. Es editor de libros y revistas de la Campaña de Estudio Eugenio Espejo, periodista de una cartera de Estado y ensayista para un suplemento de cultura. “Siempre he estado involucrado en el ámbito editorial y con el periodismo cultural. No ha sido mi intención dedicarme a dar cátedra, sino reforzar mis conocimientos para aplicarlos en mi profesión”, comenta. Vizcaíno estudió dos maestrías. La primera en Ciencias de la Cultura con mención en Literatura en la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB) y otra en Gestión del Patrimonio Literario en la Universidad de Málaga, en España. La asambleísta electa el pasado 17 de febrero por la provincia de Sucumbíos Nancy Morocho (45 años) es obstetriz y obtuvo su título de magíster en Desarrollo Local y Salud en la Universidad Técnica Particular de Loja en 2009. Asegura que por su situación laboral nunca ha sido docente universitaria, pero admite que no descarta esa posibilidad. “Fui maestra de Anatomía en un colegio, pero a nivel superior nunca ejercí la docencia porque en mi provincia no hay universidades en las que pueda dictar alguna cátedra acorde a mi formación”.


Morocho acotó que está de acuerdo con el nivel de exigencia para maestros que establece el Reglamento de Carrera y Escalafón Docente, así como en la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES). “Yo seguiría con mucho gusto un Ph.D.”. A diferencia de Vizcaíno y Morocho, Juan José Rodríguez tiene 33 años y ya ha ejercido la docencia en la Facultad Latinoamericana de Ciencia Sociales (Flacso), en la Universidad de las Américas (UDLA) y en el Instituto de Actuación Incine, pero actualmente se dedica a otras actividades. “Me interesa la docencia, es lo que más me gusta, pero estoy preparándome para el doctorado y esperemos que hasta entonces se organice mejor el panorama actual”. Él tiene dos títulos de magíster: uno en Literatura por la Universidad Católica del Ecuador y otro en Estudios de la Cultura por la UASB. A Marianela Baquero (33 años) le encantaría ser docente, pero admite que no ha tenido la oportunidad para hacerlo. “Me parece que la docencia es un campo para hacer investigación y retroalimentarse con los alumnos, pero muchas veces no hay la apertura para dictar cátedra pese a la carpeta que una tiene”, cuestiona la profesional en Química Analítica y magíster en Gestión Ambiental. Baquero agregó que por semanas fue docente de Química Ambiental en la PUCE, pero el horario no le brindó la flexibilidad que necesitaba para continuar con cursos que había emprendido. También le invitaron a dictar una materia en la Universidad Indoamérica, pero la descartó porque “prefiero una universidad que tenga un récord académico bueno”. Para Santiago Aguilar (29 años), quien tiene una maestría en Comunicación con mención en Opinión Pública, los sueldos de un catedrático “no cubren el gasto ni el esfuerzo destinado a un título de cuarto nivel”, por lo que no pretende incursionar en esa área. “El salario no alcanza a compensar la preparación y la inversión en un Ph.D. para ganar 1.800 dólares”, recalcó. Actualmente labora en una agencia de noticias.


Las opiniones son diversas; sin embargo las cifras del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior del Ecuador (Sniese) revelan que actualmente existe el interés de los profesionales por actualizar su formación académica. Por ejemplo, hasta 2007 se registraron 19.147 títulos de maestría en distintos ámbitos, pero entre 2008 y lo que va de 2013 ya se han inscrito 35.762 títulos más (ver gráfico). Otro síntoma registrado entre 2010 y 2012 es que cada vez son más los profesores que se interesan por estudiar una maestría, pues en ese período 6.890 maestros registraron sus títulos de magíster y continúan dictando cátedra.


elcomercio.com – 06 abril 2013

En este año seguirá la evaluación a las universidades En abril del 2012, 14 universidades de la categoría 'E', en donde estudiaban unos 40 000 alumnos, fueron cerradas. Lo recordó ayer Guillaume Long, presidente del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces). Y reiteró que el 2013 será el año de la evaluación de las universidades y la acreditación de las carreras y programas en el resto de categorías. En marzo terminó el proceso de evaluación de 86 extensiones universitarias en todo el país. De este modo, se cumple con la disposición transitoria quinta de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), que dispuso que en el plazo de 18 meses contados desde la instalación del Ceaaces se trabajará en la depuración de sedes, extensiones, programas paralelos y otras modalidades de similares características que mantengan las instituciones de educación superior fuera de su sede. Ahora, el organismo se encuentra respondiendo a pedidos de rectificación y apelación. En unos 15 días se conocerán los resultados. Entonces el Consejo deberá emitir las normas que deberán tomar en cuenta el tiempo de funcionamiento, infraestructura, necesidad local, disponibilidad de personal académico y existencia de otros centros en el lugar. Las sedes que no califiquen no podrán recibir estudiantes. Long adelantó que desde agosto se trabajará en este proceso para recategorizar a las universidades públicas y privadas del sistema. Ayer se conoció esto durante un taller internacional para la acreditación de carreras de Ingeniería, del que participaron los representantes de las siete universidades de categoría 'A'. De este encuentro participó Michael Milligan, director de Accreditation Board for Engineering and Technology (ABET). ABET es una organización sin fines de lucro que se dedica a la acreditación de programas de educación universitaria o terciaria en disciplinas de ciencias aplicadas, ciencias de la computación, ingeniería y tecnología. Long indicó que el modelo de evaluación de las carreras aún no ha sido socializado con las universidades, pero tiene algunos puntos en común con el que maneja ABET. Aseguró que era importante acreditar las carreras porque permite que sean reconocidas en otros lugares del mundo, entre países vecinos. ¿Por qué el interés de ofrecer un taller enfocados en las ingenierías? El Presidente del Ceaaces respondió que no todas las ingenierías en realidad lo son. "Se crearon muchas sin filtros porque la palabra en un momento se puso muy de moda en el país".


ppelverdadero.com.ec – 07 abril 2013 La nueva universidad

CARLOS OCHOA

Se cumple un año del cierre de 14 “universidades” de categoría E en el país, cuarenta mil estudiantes víctimas de un auténtico fraude académico vieron truncados sus sueños de acceder a una educación acorde al dinero que estas les cobraban, muchas en auténticos galpones o en locales disfuncionales y en su gran mayoría con profesores de ínfima calidad. Fue el último capítulo del vergonzoso retroceso del alma máter ecuatoriana, en contubernio con múltiples cómplices, en unos casos por acción, en otros por omisión, y que llevaron a este sector casi a su aniquilamiento. Factores, muchos, desde la corporativización de la educación del país de la mano del MPD, pasando por el contubernio político con el antiguo Congreso y sus diputados, previa complicidad del desaparecido Conesup, quienes dieron paso a verdaderos “engendros” como la tristemente célebre Universidad de Colombia. Muchos de los entonces diputados, hoy son “profesionales” de la República gracias a sus “estudios” no presenciales de seis meses en carreras que en otros lados exigen el sacrificio de varios años... Podría decirse que parte del proceso de deterioro se inició en los años 70 en la Universidad de Guayaquil, donde sentaron sus reales los famosos Atalas, quienes pistola en mano se tomaron las direcciones de las facultades y del propio rectorado, haciendo de este centro universitario su guarida. Similar situación se vivía en Portoviejo, desde 1977, cuando el conocido delincuente Macario Briones, dueño y señor de esos predios, brindaba “protección” a las autoridades educativas y de la FEUE. Forma parte de esa época negra de la Universidad Técnica de Manabí otro conocido personaje Ángel “Cartucho” García... Ambos muertos después en ajuste de cuentas, ambos estudiantes de ese “centro universitario”.


A la violencia de esas épocas, mucha delincuencia se sumó a la “toma” de la universidad ecuatoriana por parte del Movimiento Popular Democrático, mediante la FEUE (Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador), cuyos miembros -apoyados en el famoso cogobierno- captaron no solo la dirigencia estudiantil, sino también a la mayoría del profesorado, asumiendo decanatos y rectorados mediante la violencia y el amedrentamiento. Los resultados: decadencia total, nivel académico paupérrimo, investigación nula, miles de profesionales sin oportunidades, ese fue el legado que recibieron las nuevas autoridades, hoy -cuando se habla de una auténtica reforma en todos los camposmuchos, unos por conveniencia, otros por ignorancia y los más por oponerse a todo lo que plantea este Gobierno, exigen respeto a las normas, “sus normas”, extensión de plazos, socialización de los cambios, en fin, ponen mil y un pretextos para impedir lo que toda la sociedad ecuatoriana exige, un cambio drástico y total de la universidad ecuatoriana... Prohibido olvidar...


ces.gob.ec – 02 abril 2013 Arrancó la Tercera Ronda de Construcción Participativa del Reglamento de Régimen Académico en la Universidad Nacional de Loja.

En la Universidad Nacional de Loja (UNL) se dio inicio a la III Ronda de Construcción Participativa del Reglamento de Régimen Académico a nivel nacional. En esta última etapa se espera la concreción de la normativa. El objeto de este Reglamento es la regulación de los diversos niveles de formación que imparten las Instituciones de Educación Superior, las modalidades del aprendizaje y de producción del conocimiento y la organización integrada del proceso del aprendizaje, en el marco de lo dispuesto por la Ley Orgánica de Educación Superior ("Debate de propuestas del nuevo Régimen Académico". Texto introductorio al taller regional presentado en la UNL)

"Creemos que el debate es importante. Aspiramos como universitarios a que este marco legal permita efectivamente el desarrollo de las actividades académicas de nuestras instituciones y la oferta de calidad y de pertinencia que exige la sociedad ecuatoriana en los diferentes niveles" concluyo así el discurso inaugural el Dr. Gustavo Villacís, Rector de la Universidad Nacional de Loja.


SEIS MESAS DE TRABAJO ABORDARÁN LOS SIGUIENTES PARÁMETROS DE ANÁLISIS Fines, Niveles, Áreas de Formación, Unidades Mesa 1 Gestión de Gestión. Créditos, Componentes del Crédito, Créditos Mesa 2 Sistema de por Nivel de Formación, Modalidades de Créditos Aprendizaje. Itinerarios de Aprendizaje Estudiantil, Mesa 3 Itinerarios Circuitos de Movilidad, Titulación, Homologación, Estructura Académica. para el Aprendizaje, Mesa 4 Investigación y Investigación Investigación Institucional, Programas y Vinculación Proyectos de Vinculación, Educación Continua, Prácticas Curriculares, Prácticas Pre profesionales. Mesa 5 Formación Superior no Universitaria Mesa 6 Formación salud

CRONOGRAMA DE LA TERCERA ÉTAPA DE TALLERES DEL REGLAMENTO DE RÉGIMEN ACADÉMICO DÍA CIUDAD LUGAR 04 de abril Guayaquil Escuela Politécnica del Litoral 05 de abril Portoviejo Universidad Particular San Gregorio 08 de abril Quito Escuela Politécnica del Ejercito 09 de abril Guaranda Universidad Estatal de Bolívar 11 de abril Cuenca Universidad Politécnica Salesiana 12 de abril Ibarra Universidad Técnica del Norte


elcomercio.com – 07 abril 2013 Manuel Corrales: 'Una sociedad es democrática cuando sus reglas son elaboradas por todos' ¿Habrá una crisis universitaria en los próximos meses? No es que lo creo, estoy convencido de que ya hay una crisis universitaria en el Ecuador. ¿Y qué argumentos le llevan a afirmar esto? Tenemos una Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), vigente desde el 12 de octubre de 2010. Esta ley está en rodaje y demuestra que necesita ser revisada y reformada. ¿Pero no tiene ni tres años y ya tiene que ser reformada? Sí, porque en la aplicación de esa Ley se está revelando una serie de inconvenientes. ¿Por ejemplo? Los plazos que concede la Ley para determinados aspectos son muy cortos. Por ejemplo, contar con un porcentaje de profesores con título de cuarto nivel. Eso no se puede hacer de la noche a la mañana. No obstante, yo soy de los que cree que la universidad ecuatoriana necesita una reforma profunda para lograr excelencia. En este punto, no habrá universitario alguno que esté en desacuerdo. ¿La reforma que se impulsó hace más de tres años concebida desde el proceso constituyente era adecuada? Sí, como idea, objetivo y horizonte. El problema no está en el qué, está en el cómo. Es decir en redactar una política de Estado adecuada. El hecho de que la ley necesite reforma no nos debe asustar, alarmar y menos enojar, porque una ley es obra humana. ¿En qué aportó la Universidad Católica a esa ley? La Universidad, como otras universidades, trató de aportar y se presentaron propuestas. ¿Qué pasó? No fueron acogidas... ¿Ninguna? Ninguna. ¿Ahora el presidente de la Legislatura, Fernando Cordero, está preocupado porque teme que a él lo jubilen como profesor universitario? No solo eso, le preocupa otra serie de cosas que atañen justamente a la institución universitaria.


¿Cuáles? Él se da cuenta como legislador y universitario que la LOES necesita ser revisada, yo añadiría que urgentemente. Hay una serie de programas y proyectos represados, porque no tenemos los instrumentos institucionales para recuperar el dinamismo universitario. ¿A Ud. no le asusta que una ley joven como la LOES necesite una reforma urgente? Vivimos en una época en la que el tiempo es nuestro gran limitante. Las cosas van a una velocidad enorme y mayor que la de las leyes. Pero si han pasado algo más de dos años y ya se han manifestado limitaciones hay que acudir a corregirlas. Los antiguos decían que "es propio de los sabios rectificar". El que no es sabio no rectifica porque cree poseer la verdad. Hay que esperar a que la nueva Asamblea, como una de sus primeras tareas, revise a fondo la LOES y cuente con los universitarios para ello. Esta es una aspiración que la hago como ciudadano. ¿Hay que rectificar el reglamento de jubilación forzosa de los maestros? Por ejemplo. ¿Traer profesores excelentes del extranjero no solucionará este problema? Este es un tema vidrioso. No basta con que me presenten un currículo de 400 páginas y siete títulos de cuarto nivel. Lo que se tiene que demostrar es la excelencia como maestro y como científico. Este es un tema muy complejo, muy delicado. La cuestión es: ¿esa es la verdadera solución de emergencia para un problema nacional? ¿Lo es? Hago esta pregunta eludiendo, por supuesto, a los nacionalismos chauvinistas. Estamos en la época de la globalización, donde como nunca debemos ser ciudadanos del mundo. Eso no entra en cuestión. Lo importante es ver cuál es la persona adecuada en el puesto y momento adecuados. ¿Sin importar la edad? Sí, lo que pasa es que los que nos vamos haciendo mayorcitos ya no tenemos las mismas energías. ¿Qué otro tema cambiaría de esta Ley universitaria? La disposición que dice que en el caso de que una universidad desaparezca sus bienes pasarán al Estado. Esto va en contra del artículo 17 de la Declaración Universal de los DD.HH., que reconoce el derecho a la propiedad. ¿Ve en el Gobierno el ambiente para hacer estas reformas? Hace 15 días, el Régimen deslegitimó el espíritu de la protesta de la U. Central. Antes de que se aprobara la Ley, en el 2009, los universitarios salimos a la calle en una manifestación pacífica, de alto talante, para exigir respetuosamente al Gobierno y a la Legislatura que respetase la autonomía universitaria. Seguiremos los universitarios abiertos al diálogo y seguiremos siendo promotores del diálogo. ¿Saldrán a las calles?


Si fuera necesario sí. Pero hay que agotar todos los medios que en una democracia hay para construir positivamente un proyecto de Educación Superior de alta calidad y de alto servicio al país. El año pasado entró en ejecución el examen de acceso a la universidad pública. ¿Este ha contribuido a la calidad, cuando hay muchos estudiantes que se han quedado fuera? Hace décadas, por presiones ideológicas de izquierda, se estableció el libre ingreso a la universidad pública. Y ahora un Gobierno, que se llama de izquierdas, pone el examen de ingreso... ¿Eso es una contradicción propia de este Gobierno? Es una contradicción histórica. Bajo el argumento de mejorar la calidad universitaria... Yo estoy de acuerdo con que haya exámenes de ingreso a la universidad, así como hay concursos para ocupar un cargo, tanto en la vida pública como en la privada. ¿También está de acuerdo con el proceso de evaluación y cierre de muchas universidades que dejaron a 40 000 estudiantes sin carrera? Era muy bueno en principio y muy saludable que las instituciones se autoevaluaran, que tuvieran evaluación externa y la correspondiente calificación. El problema no está en los fines sino en los medios. El fin es evaluar y acreditar y el medio es un instrumento con el cual se establece una serie de parámetros. Pero, ¿son esos parámetros los apropiados? Para mí no es un parámetro señalar que una universidad es de investigación si tiene el 70% de profesores con título del cuarto nivel. Una universidad es de investigación si investiga. ¿Con o sin profesores PhD? Con o sin profesores de postgrado. Si no tiene ningún proyecto de investigación, esa universidad no es de investigación así tenga profesores con títulos de doctor. ¿Hubo muchos estudiantes estafados por las 'universidades de garaje'? Yo respeto a las instituciones aunque no comparta con ellas. Hubo cierre de universidades y se decretó el examen de ingreso. ¿Qué salida debe dar el Estado a esos jóvenes que se quedaron sin estudiar? Aquí hay un problema grave, lamentable, y hay que resolverlo. ¿Por ejemplo, fortaleciendo a los institutos técnicos de educación intermedia? Este es un tema apasionante. En Alemania, un país superindustrializado, además de la educación universitaria enfocada a la investigación tiene lo que se llama 'Realschule' o escuela profesional, que forma recursos humanos técnicos, estupendamente calificados, como por ejemplo los albañiles. Si en el Ecuador queremos tener esos recursos humanos los tenemos que preparar en esas escuelas técnicas o tecnológicas. ¿Qué se ha hecho para fortalecer este tipo de centros? La LOES establece la necesidad de impulsar estos institutos. ¿Que deberían ir a la par de los cambios a la universidad?


Sí. Pero nos hemos enfocado mucho en el tema de la universidad. ¿Qué hará la Universidad si ante estos pedidos de reforma, no ve apertura al diálogo por parte del Gobierno? Sería lamentable. Ud. dice que si los universitarios no cambian a la Universidad, nadie la va a cambiar... Es que es obvio que en un asunto que atañe a la Universidad se cuente con los universitarios. Es cierto que los altos funcionarios del Estado tienen formación universitaria, pero no todos tienen la experiencia, el conocimiento, la práctica y los kilómetros recorridos en la gestión universitaria. Muchos de ellos no han ejercitado ni siquiera la cátedra. Yo creo que el universitario tiene algo que decirle al Estado y a la sociedad. ¿Ve un canal de diálogo? No acaba de verse con claridad. Ahora estamos invitados a varios talleres y mesas de trabajo. El problema es que estas sean verdaderas mesas de trabajo, de reflexión, de intercambio, de debate, de confrontación de argumentos. A muchas de estas reuniones asistí yo, a otras no, aunque siempre hubo un representante. Pero todos volvíamos con el mismo desencanto. No se nos escucha. ¿Qué tanto puede ayudar que se restablezca la Asamblea de las Universidades? Sería un organismo muy interesante de consulta, así está definido en la LOES, aunque muchos dicen que no ha sido un órgano visiblemente efectivo. Pero sería una voz interesante y digna de ser atendida en el foro, en el debate nacional. ¿Crear consensos? Una sociedad es realmente democrática si tiene una gran fortaleza institucional. Y la institucionalidad consiste en que los ciudadanos hayan participado en la elaboración de las reglas del juego para la convivencia social. Cuando esas reglas han sido elaboradas por todos, se gesta el compromiso para obedecerlas. El consenso es lo que Adela Cortina llama la Ética de Mínimos. ¿Si eso no ocurre? Donde no existen reglas del juego hay anarquía y cada uno hace lo que quiere. De lo contrario hay tiranía, la voluntad del soberano. El Gobierno dirá que se reeligió con casi el 60% de votos y que eso es el consenso. Una cosa es la política reducida a lo puramente cuantitativo: como tengo mayoría absoluta hago lo que quiero. Pero otra cosa es la verdadera política, con mayúsculas, que es el bien común. Cuando entramos en este terreno del bien común entran el diálogo y los aportes, que están más allá de los intereses partidistas.


elcomercio.com – 07 abril 2013 Educación superior Hasta los años cuarenta Quito tenía un solo centro de estudios superiores, según nuestros cálculos. Nada menos pero nada más que la Universidad Central del Ecuador. Algo así como una fábrica de doctores, con sus altos y bajos, originada en 1621 y confirmada -con ese nombre- en 1836, por el presidente Vicente Rocafuerte en persona. Allá por 1946, en tiempos de Velasco Ibarra, apareció, en una casa del centro, cerca de la plaza de Santo Domingo, la Universidad Católica, con los jesuitas Espinosa Pólit y el doctor Víctor Hugo Bayas Valle a la cabeza. Pocos años antes, un socialista -Emilio Gangotena- realizaba esfuerzos, finalmente fallidos, para impulsar la Universidad Llamarada. Lustros más tarde, especialmente luego de que el Ecuador se convirtió en país petrolero (1972), cambió el panorama y brotaron universidades de los más diversos niveles y categorías. Fue en número tan alto que en los últimos años, especialmente durante este período gubernamental, surgió un justificado afán por exigir mayor calidad, mejores profesores y menor afán de ganancias. Solo en Quito nos vienen a la memoria -a más de la Central y la Católica- la Politécnica Nacional, la San Francisco (cuyo rector es Santiago Gangotena, hijo del socialista que intentó la 'U' Llamarada), la 'U' de los Hemisferios, la UDLA, la Internacional, la UTE, Sek, Salesiana, Pérez Guerrero, Israel. Perdón si se nos escapa alguna. Se habla de que en el país hay 86 extensiones universitarias. Total, un tema importante al que se unirá la Ciudad del Conocimiento Yachay, con toda una serie de promesas e ilusiones. Últimamente surgió el tema -problemático hasta ahora- de las jubilaciones y sus reemplazos en las universidades. No faltó un inesperado choque entre el rector de la Central, Édgar Samaniego, y René Ramírez, el gran jefe de la educación superior. Samaniego quiere que baje el ritmo de las jubilaciones a los catedráticos universitarios. Los directivos, bajo el mando de Ramírez, decretaron la jubilación a los 70 años y el Rector dice que afronta ya 300 vacantes y luego vendrán otras cientos. Algo muy importante y delicado es el tema de los reemplazos. La oferta oficial es llenar los vacíos mediante el programa "Prometeo viejos sabios", en buena parte con profesores extranjeros y PhD por añadidura. Muy bien, pero ¿será posible tanta belleza? Hay una circunstancia interesante, que cabe poner de relieve. Todas las partes -el jefe Correa, el capo Ramírez, el rector Samaniego- quieren el mejoramiento de la educación superior ecuatoriana. Todos queremos que eso suceda. Pero hay una pregunta en marcha: ¿No se quiere ir muy rápido? ¿No es una tarea que requiere preparativos, plazos, planes? Bien por todos los avances. Pero que un ciudadano tan calificado como don René no se enoje cuando le visite una marcha pacífica.


elcomercio.com 08 abril 2013 Por qué no debaten sobre la universidad MIGUEL RIVADENEIRA VALLEJO

El círculo vicioso en torno a la universidad ecuatoriana se profundiza. Por un lado voces que insisten en algo sensato: diálogo y debate sobre el presente y futuro de la realidad universitaria y por otro insultos y calificativos a quienes "se atreven" a pedir que se escuche lo que pasa en estos centros y se tomen correctivos para impedir que se profundicen los problemas, que ya han comenzado a vivir. El caso de la jubilación de profesores y la pérdida de materias por la falta de maestros. No hay espacio para la razón sino para la imposición y la amenaza. No se respeta el pensamiento crítico del que se nutre una democracia auténtica y del que tanto se ha hablado. La universidad ecuatoriana tiene grandes desafíos y necesita cambios para mejorar la calidad, con la que se coincide, pero no pueden ser desoídos si no se tiene el pensamiento claro de esta problemática ni se reforma la Ley Orgánica de Educación Superior. Si no se establecen con nitidez los reglamentos, según quienes han estado vinculados por décadas a estos procesos. Además de contar con cuarto nivel y hasta PhD han tenido la oportunidad de acumular vasta experiencia en la docencia y la investigación. No son improvisados ni principiantes en la dirección de grandes temas académicos. Tampoco se puede imponer modelos que funcionan en otros países pero con condiciones y realidades diferentes. Con la aprobación y puesta en vigencia de la nueva Ley de Educación Superior en octubre del 2010 se establecieron plazos y exigencias que resultan en la práctica muy difícil de cumplir, que ha complicado el desarrollo de las actividades universitarias. Uno de ellos, la jubilación de profesores pero sin una transición ordenada. Tanto se habla de la exigencia del título de PhD pero si bien es un requisito fundamental y necesario no garantiza el desempeño en la cátedra. A este requisito debe sumarse la capacitación pedagógica y la formación personal y en valores. ¿Cómo pueden las universidades realizar labores de investigación si no organizan programas de doctorados? ¿Van a poder cumplir con el 70% de PhD entre sus profesores en cuatro años si hoy ni siquiera pueden llenar las vacantes producidas? ¿Cómo se articula la educación media y la educación superior, que la propia Constitución exige? ¿Cuáles son los procesos articulados para avanzar con una reforma? Si esta problemática no se debate dentro o fuera de los predios universitarios qué se puede esperar del resto de sectores. No se trata de boicotear procesos de cambios en el sector educativo -necesarios en esta era- pero no se puede imponer las cosas verticalmente. Son los centros de pensamiento en donde debieran debatir las máximas autoridades del sector no solo sobre estos temas sino los grandes problemas nacionales, regionales, continentales y mundiales.


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