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El Comercio – 27 marzo 2013 La Universidad Central responde a críticas de la Senescyt Hoy, a las 11:00, Édgar Samaniego, rector de la Universidad Central, hablará sobre el Reglamento del Carrera y Escalafón Docente, que obliga a jubilar a los profesores que cumplen 70 años y sobre "la crisis del sistema de educación superior", según se especifica en la convocatoria. De esta forma, el Rector responderá a lo dicho por René Ramírez, secretario de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Senescyt), el viernes anterior. Ese día el funcionario lo criticó, calificando a su gestión de "mala" y comentando que hubo una subejecución presupuestaria de USD 128 millones. También dijo que no permitirá que se reforme la Ley de Educación Superior. El Rector, por su parte, señaló: "No estamos en contra del cambio, estamos en contra de la crisis que está siendo generada por el señor Ramírez". Además, recordó: "hasta antes de la marcha, él felicitaba mi gestión, lamento que maneje la educación desde la estratosfera". El 20 de marzo, la Central salió a las calles en busca de una respuesta ante el déficit de maestros. Según sus datos, en el 2014 perderían 900 de un total de 1 500, también debido a que hasta diciembre los catedráticos podrán acogerse a la jubilación complementaria, por la que reciben una doble pensión. Ramírez le reiteró a este Diario que la reforma a la LOES no se revisará. Y que el CES sí revisará los tiempos y las modalidades de los profesores a contrato y que estudia el estatuto de la Central.


prensa-latina.cu – 27 marzo 2013 Preparan en Ecuador encuesta nacional La Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) de Ecuador organiza una encuesta a nivel nacional de actividades de ciencia, tecnología e innovación, informó hoy esa cartera estatal. La iniciativa que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) se desarrollará por primera vez en la historia del país. De acuerdo con una nota difundida por el Senescyt, se buscará obtener información e indicadores que permitan establecer el estado de la investigación, desarrollo e Innovación, así como el talento humano y los recursos dedicados a esas actividades. Añadió que se implementan talleres de socialización sobre el contenido y estructura de la encuesta con funcionarios públicos, representantes de institutos de investigación, decanos e investigadores de las universidades, entre otros. La recolección de información tendrá dos fases, una de Ciencia y Tecnología y otra de Innovación, explicó. La primera será dirigida a Universidades y Escuelas Politécnicas, Institutos públicos de Investigación, entidades públicas, organismos sin fines de lucro, para obtener información e indicadores sobre sus actividades. Para la de Innovación, se pesquisará a una muestra representativa de empresas productoras de bienes y servicios con más de 10 personas en nómina, con el objetivo de obtener información de las actividades de los años comprendidos entre el 2009 y el 2010. Senescyt informó que para Ciencia y Tecnología se realizarán 35 preguntas, mientras que la de Innovación tendrá de 65 interrogantes. Los datos recolectados serán procesados por personal capacitado y la información resultante estará a disposición de toda la población. No se dará información individualizada, solo se brindará información agregada de los diferentes sectores, aclaró esa cartera del Estado. Agregó que la información suministrada no comprometerá el desarrollo o desempeño de las instituciones involucradas y participantes, y servirá para construir indicadores que serán insumo para generar políticas públicas para la ciencia, tecnología e innovación del país.


lahora.com.ec – 27 marzo 2013 La marcha Creo que a nadie que no sea el gobierno de Correa le cabe la menor duda de que para hacer otro Ecuador, hay que comenzar por cambiar la educación. No se trata de cambios cosméticos. Hablamos de cambios raigales, gnoseológicos, que sean el principio del fin de una vida caracterizada por el lucro y el egoísmo. No hay en el gobierno de Correa ninguna intención de ir a ese cambio. Los “pichones imberbes” que tienen a su cargo esta tarea son piezas inconscientes del mecanismo reproductor del sistema, convencidos, además, de que en este campo cumplen una misión mesiánica. Me sorprendería si hicieran algo diferente. La gran estafa de la revolución ciudadana está en la educación. Lo que me sorprende y admira es el papel que está jugando la Universidad ecuatoriana en estos momentos cruciales. Poca batalla se dio antes de la aprobación de la nueva ley de Educación Superior y, lo que es peor, se abrieron las puertas a la propuesta del ejecutivo. Voces aisladas advertimos del peligro, pero como Institución, la Universidad hizo muy poco. Los blasones de rebeldía que siempre tuvo la Universidad ecuatoriana brillaron por su ausencia. Ahora el rector Samaniego convoca a una marcha para pedir a Carondelet que le permita mantener en sus puestos a los maestros que ya cumplieron setenta años y que le autorice contratar maestros extranjeros con PHD y otras minucias. Los pichones del régimen castigan el atrevimiento y le sacan los cueros al sol, diciéndole hasta incapaz. Como maestro universitario me solidarizo con el Rector de la Central, pero más lo haría si convocara a una marcha para protestar contra el colonialismo científico que ha iniciado el gobierno de Correa. Por minucias no, prefiero la inteligencia de mi cátedra, en la que germina silenciosa la rebeldía.

Jorge Oviedo Rueda


andes.info.ec – 26 marzo 2013 Siete universidades públicas de Ecuador podrán acreditar carreras a escala internacional

Siete universidades públicas categoría A de Ecuador podrán iniciar el proceso de acreditación internacional de las carreras relacionadas con ciencias aplicadas, computación, ingenierías y tecnologías. Para conocer los pasos del proceso de acreditación de carreras, el Consejo de Evaluación, Acreditación, Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) en coordinación con la Junta de Acreditación- Abet dictarán el seminario de Acreditación Internacional de Carreras Universitarias, el próximo 5 de abril, en Quito. Abet es una organización no gubernamental y sin fines de lucro, que acredita internacionalmente carreras ofrecidas por instituciones de tercer nivel. Actualmente, Abet cuenta con 3.200 programas acreditados con alrededor de 670 universidades ubicadas en 24 países del mundo. La Escuela Politécnica del Ejército (Espe), la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), la Escuela Politécnica Nacional, la Escuela Politécnica del Chimborazo, la Universidad Central del Ecuador, la Universidad de Cuenca y la Universidad Técnica de Ambato son los establecimientos que participarán en el seminario.


educaciónsuperior.gob.ec – 27 marzo 2013 Carta de médico ecuatoriano sobre la marcha de la Universidad Central Un médico graduado en la Universidad Central del Ecuador (UCE) y becario de la SENESCYT, quien realiza su Ph.D en Neurociencias Clínicas en Londres, en una carta enviada a René Ramírez, Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT) critica la actual gestión del Rector de la UCE, Dr. Édgar Samaniego, en la que, según él, la Facultad de Medicina no ha progresado en nada. Además, para este becario, la UCE ha pedido extensiones en el plazo para cumplir con la obligación de las universidades de contar con profesores titulares con nivel de formación de Ph.D, buscando el beneficio personal y del círculo del Rector de la Universidad. Según este médico, pidió patrocinio de la UCE para, al culminar sus estudios en el extranjero, regresar a aplicar sus conocimientos y reformar la plantilla docente de esta institución, a lo que el doctor Samaniego se negó. A continuación el correo electrónico enviado a René Ramírez, Secretario Nacional de la SENESCYT, en la que además se destaca el mejoramiento de la investigación y la educación superior del país.


eldiario.com.ec - 28 marzo 2013 El ingreso a las universidades

Los estudiantes en mención aprobaron los exámenes de aptitud (ENES/SENESCYT) del Sistema Nacional de Nivelación y Admisión (SNNA), que les permitía escoger universidades y optar por carreras, relacionadas estas últimas con los puntajes obtenidos. Ya en las universidades debían elegir entre el examen de exoneración, que aprobado les permitía ingresar de manera directa al primer semestre, que es lo que no han podido lograr el 99% de los estudiantes por lo que deberán realizar el semestre de nivelación de carrera, dar un nuevo examen e ingresar al primer semestre. Dónde radica el origen de este problema por el cual atraviesan los bachilleres, sin necesidad de indagar demasiado la contestación es: 1. En el nivel de conocimientos, adquiridos en los colegios; quiere decir entonces que no se está cumpliendo con el perfil de salida del Bachillerato sea éste técnico o en Ciencias. 2. En que existe un desfase en lo que requieren las universidades como perfil de ingreso y los perfiles de egreso de los bachilleratos. 3. En el facilismo de los procesos de promoción (varios exámenes hasta aprobar el año). Conocen los docentes el perfil de salida de los estudiantes de educación general básica o de bachillerato; en base de qué elaboran la evaluación diagnóstica al inicio del nuevo año lectivo; constatan si el informe entregado por el docente que tuvo a cargo ese grupo de estudiantes corresponde con el resultado de la evaluación diagnóstica; cuando elabora el plan curricular de su asignatura lo hacen basados en los conocimientos, habilidades, destrezas que los estudiantes adquirieron en el año anterior o simplemente copian la planificación existente del currículo nacional (que se cumple a medias), dejando de esa forma contenidos necesarios sin ser tratados y desde luego, creando esos vacíos que les impiden acceder a situaciones nuevas de aprendizaje. Cuando leo estas noticias, la culpa me aflige, pienso que la deuda que como docentes tenemos con nuestros educandos es grande, no les hemos dado conocimientos básicos de matemática, física, química, anatomía, biología, trigonometría, economía, estadística; y lo más alarmante no hemos desarrollado esos procesos de codificación y decodificación, tan necesarios. A lo único que les hemos llevado es tener una verdadera experticia en copiar y pegar.


eltiempo.com.ec – 28 marzo 2013 Rector de UCE pide diálogo con Correa

Un llamado a un diálogo directo con el propio presidente de la República, Rafael Correa, hizo ayer el rector de la Universidad Central del Ecuador, UCE, Édgar Samaniego. Esto como parte de la respuesta a las autoridades de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Senescyt, y de otros organismos. La salida de profesores de este centro de estudios por no cumplir con los requisitos de la nueva Ley de Educación Superior enciende la polémica entre las autoridades universitarias y las de la Senescyt y del Consejo de Educación Superior, CES. Samaniego rechazó las críticas y cuestionamientos que desde esos organismos se han hecho a su gestión como rector. “El señor presidente del CES, él quiere, lastimosamente, en la soledad en la que se encuentra, él quiere protegerse en el Gobierno y en el CES y no es así”, dijo. Marcha Samaniego defendió la reciente marcha pública que hizo la Universidad. Dijo que fue una demostración cívica y pacífica de la situación interna de esta institución, donde unos 900 profesores se aprestan a abandonarla, lo cual sería muy grave. “El efecto de esto es una reagudización de la crisis y antes de que ella ocurra nosotros hemos querido dialogar con el Consejo de Educación Superior y se nos responde con insultos”, expresó. Sostuvo que las críticas a su gestión y a la UCE provienen de funcionarios que desconocen la situación de esta institución, por lo que insistió en un diálogo directo con el presidente Correa.


hoy.com.ec – 28 marzo 2013 La U. Central amenaza con cerrar varias carreras Édgar Samaniego rechaza el ataque de René Ramírez, presidente del CES Las autoridades de la institución educativa están preocupadas por la salida de 900 profesores hasta el próximo año. Se ha dado más de 300 vacantes pero no se ha llenado ni el 30% de ellas. Édgar Samaniego, rector de la Universidad Central, respondió a las críticas y cuestionamientos hechos por René Ramírez, titular de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senescyt) y presidente del Consejo de Educación Superior (CES). Fue ayer, a través de un comunicado publicado en varios periódicos y una rueda de prensa. El 22 de marzo, Ramírez acusó a las autoridades de ese centro educativo de inoperancia en el ejercicio de su cargo y por protagonizar una marcha con tintes políticos. La mencionada protesta se realizó dos días antes y fue la primera en varios meses desde que Samaniego ganó el rectorado en 2009. Samaniego calificó de "ataques infundados" del funcionario de Gobierno a sus críticas sobre los planteamientos de la Universidad Central. Ramírez afirmo que en los últimos años ese centro educativo ha tenido un saldo no ejecutado de alrededor de $128 millones. El rector respondió que la excesiva burocracia es la que dificulta el cumplimiento del presupuesto y que los saldos no ejecutados corresponden a recursos destinados a la construcción y readecuación de obras en las diferentes facultades. "El presupuesto ya está destinado y no puede ser reasignado y según el reglamento de la Ley Orgánica de Educación Superior, los saldos comprometidos no ejecutados deben ser incorporados al presupuesto del año siguiente". De acuerdo a los datos de Samaniego, el 88% del presupuesto destinado al pago de docentes se ha cumplido. El saldo corresponde a las vacantes existentes. Hasta la fecha se ha convocado a concurso de méritos para 300 vacantes de docencia en la universidad, pero se ha llenado menos del 30% de ellas. Actualmente hay 1 388 profesores titulares en la universidad. Desde enero del 2008 hasta febrero de este año, 716 docentes se han separado de la institución por jubilación, retiro obligatorio, fallecimiento, renuncias, supresión de partida o destitución. Adicionalmente 286 profesores han presentado su solicitud para jubilarse voluntariamente, en cumplimiento de la Ley. Estas cifras indican que más de 900 profesores saldrán de la institución hasta marzo del 2014, lo que traerá una serie de problemas. El más crítico es la falta de profesores. Para evitar la posible crisis, Samaniego plantea mantener y contratar a profesores con título de tercer nivel para las vacantes existentes y las que aparezcan en el futuro. De no ser posible, advirtió que se deberá cerrar varias carreras, no dijo cuáles. Una lista con los nombres de los profesores que se separarán de la institución fue entregada al CES. Y en respuesta se dijo que en el país hay mas de 50 mil personas con título de cuarto nivel que podrían cubrir las plazas y que se podrían disminuir las horas de experiencia requeridas para


que los ahora becarios del Gobierno puedan enseñar. Sin embargo, Samaniego se pregunta qué ocurrirá si no quieren enseñar o si su título no se relaciona con la materia impartida. Dentro de su análisis, "la respuesta del CES es una contradicción, porque la experiencia es fundamental". Si no se acepta sus propuestas, cree que la crisis de la Universidad se agudizará y por eso quiere dialogar con el Consejo de Educación Superior, "pero este responde con insultos". El rector solicitó un diálogo directo con el presidente Rafael Correa. Está seguro de que el mandatario desconoce la crisis que enfrenta y que afectará también otras instituciones. Se mostró confiado de que el Presidente será razonable, escuchará sus preocupaciones y utilizará los mecanismos necesarios para corregir los inconvenientes. La historia de protestas violentas y de vinculación con partidos políticos también fue recordada por Ramírez. El rector recordó que la marcha fue pacífica, plural y no estuvo vinculada con partido alguno. (MJGD) Ramírez habló de la mala ejecución presupuestaria El titular de la SENESCYT y presidente del CES, René Ramírez, aseguró que, a su juicio, la subejecución del presupuesto es lo que ha generado los problemas. Esto lo dijo en una rueda de prensa y está en un boletín de prensa en la web de la SENESCYT. En su análisis, las cifras de la institución demuestran una deficiente gestión desde las autoridades de la Universidad Central del Ecuador. El funcionario explicó cómo a lo largo de cinco años de administración de Samaniego se ha demostrado que la Universidad Central carece de una planificación que redunde en una gestión eficiente. Los temas que salieron a la luz en la marcha, como la falta de un programa previsional para la salida de unos 182 profesores en edad obligatoria de jubilación entre el 2013 y el 2014, son, a su criterio, una muestra de este mal manejo. En los últimos tres años, las autoridades de la institución educativa subejecutaron –es decir no gastaron y por ende dejaron perder- $128 millones, hecho que año tras año se ha agravado. La máxima autoridad de la educación superior expuso los elementos que permiten visualizar lo que denomina una negligencia con la que se han administrado los recursos públicos de la U. Central. "Con esos $128 millones, la Universidad Central pudo haber financiado cuatro laboratorios de nanotecnología (con el equipamiento de última generación como los que tendrá la Ciudad del Conocimiento Yachay); dos institutos superiores técnicos y tecnológicos; 20 proyectos de investigación científica; 125 becas completas de pregrado en las mejores universidades del mundo; 200 becas para profesores y 216 jubilaciones; con un sobrante incluso de algo más de $40 000". "Lo que se fue a reclamar al Consejo de Educación Superior fue por falta de competencia en la gestión de la universidad y no por la nueva política en educación superior que busca la excelencia".


El Comercio – 28 marzo 2013 La Central lucha sola contra la reforma docente La Universidad Central, a través de su rector Édgar Samaniego, insiste en pronosticar una crisis por déficit de profesores, en el sistema de educación superior del país para el 2014. Además, en pedir a las autoridades que se debatan medidas para, a manera de medicina preventiva, evitar que se agudice el problema. Sin embargo, la casona se mueve casi sola con su planteamiento. El miércoles 20, todos sus estamentos caminaron hacia el Consejo de Educación Superior (CES) y presentaron sus propuestas. Prendieron las alarmas porque supuestamente hasta el próximo año perderían a 900 de sus 1 500 maestros. ¿Cuál fue la respuesta? El viernes 22 llegaron las críticas de René Ramírez, quien preside el ente y además es el titular de la Secretaría Nacional de Educación, Ciencia y Tecnología (Senescyt). Él descartó de plano la posibilidad de reformar la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES). Y dijo que la visión del Rector era "apocalíptica, para deslindar responsabilidades". Calificó de "mala" a su administración, entre otras cosas por registrar una sub ejecución presupuestaria de USD 128 millones y por no aprovechar las posibilidades ofrecidas desde la Senescyt, para enfrentar la "estampida", producto del Reglamento de Carrera y Escalafón Docente. ¿Cuáles son las alternativas? Cubrir esas plazas con profesores extranjeros o repatriados a través del Programa Prometeo, costeados por el Gobierno, e incentivar a las 34 000 personas que han registrado maestrías en los últimos años. Luego de más de una semana de la movilización y del cruce de versiones, la Asociación de Universidades y Escuelas Politécnicas del Ecuador (Asuepe) no se ha pronunciado oficialmente. Su presidente, Luis Amoroso, rector de la U. Técnica de Ambato, dijo a este Diario, que "tocó el momento de trabajar en la búsqueda de calidad. Hay que manejar la LOES y el Reglamento de Escalafón que tenemos". ¿Tiene razón el Rector de la U. Central en decir que se avecina una crisis? Amoroso respondió que era probable. "Pero estamos a tiempo, fácilmente puede un profesor seguir un curso de cuarto nivel, una maestría, para evitar la crisis...". De esta forma, descartó que se vayan a cerrar carreras porque cree que "en el país existen los suficientes profesionales que pueden entrar en este proceso de recambio generacional". Otro rector en esta línea es Carlos Cedeño, el titular de la U. Estatal de Guayaquil, la más grande en cuanto a número de estudiantes, unos 85 000, y 3 500 profesores. La principal autoridad de este centro dijo desconocer la situación de la Central. Según él, los asuntos pendientes los resolverán dialogando con "las altas autoridades de Senescyt". "Hay una cantidad importante de jubilados, pero estamos manejando el tema. El diálogo es la herramienta... La prudencia, la objetividad y el ánimo frío". Solo Augusto Espinosa, rector de la Politécnica Nacional, ratificó que como rectores han advertido a la Senescyt y al CES las dificultades que podrían afrontar porque solo hasta diciembre del 2014 se podrá acceder a la jubilación complementaria (doble pensión), según el Reglamento de Escalafón. "Se van a ir todos (los docentes) desde los 60 años en adelante. Este año tendremos 91 jubilados, solo tres de más de 70 años".


ecuavisa.com – 26 marzo 2013 Edgar Samaniego: Presidente del Consejo no es un Júpiter donante a quien le corresponde modificar la ley

El rector de la Universidad Central del Ecuador, Édgar Samaniego, refutó esta mañana en Contacto Directo las declaraciones de René Ramírez, presidente del Consejo de Educación Superior. El pasado miércoles 20 de marzo, los profesores, estudiantes y trabajadores de la Universidad Central realizaron una marcha en Quito hasta llegar al Consejo de Educación Superior. En esta entidad entregaron su estatuto y alertaron sobre la masiva salida de docentes, lo cual producirá, advirtieron, una crisis que el consejo universitario de la universidad. Por su parte, Ramirez criticó la posición de los catedráticos. Rechazó que los maestros pidan que se pueda dar clases con títulos de tercer nivel. Hacer este tipo de propuestas, dijo, implica “una mediocridad académica”. “Jamás vamos a cambiar la Ley Orgánica de Educación Superior. El plazo que dimos es de 7 años, no de 5 años. Claramente tenemos revelar que esto es por un problema interno de la universidad. Estamos en un año electoral tanto de estudiantes como al final de año, de rectores”. Ante ello, Samaniego dijo que “lastimosamente el presidente del Consejo de Educación Superior, en lugar de dar una respuesta académica al país e informar debidamente al Presidente de la República, buscó el atajo del insulto”. Criticó que Ramírez haya dicho que iba a discutir las propuestas “e inclusive nos dijo que si era necesario reformar el reglamento, lo haría”. No obstante, añadió, “la sorpresa es que sale a la prensa y dice cosas que no tienen ningún sustento de carácter académico”. Para el titular de la Universidad Central la propuesta de su institución sí tiene sustento. Para argumentar su posición, resalta que para el año 2014 la entidad tendrá 900 profesores de los 1.400 que se retiran. “Para verificar la información le entregamos al presidente del Consejo de Educación Superior el listado de todos los profesores que se van, y no le he pedido que reforme la Ley porque nosotros sí conocemos porque sabemos que el presidente del Consejo no es un Júpiter donante a quien le corresponde modificar la Ley. Eso le corresponde a la Asamblea Nacional. Y por esa razón, la universidad entregó en manos del arquitecto (Fernando) Cordero una Ley reformatoria en los puntos que nosotros creemos deben ser modificados”. De acuerdo a Samaniego, Ramírez ha tergiversado el tema de la salida de profesores. “No hemos dicho que por la salida de profesores de 70 años se produce la crisis. Hemos señalado que los profesores están renunciando por varias razones. Una es la disposición del reglamento de escalafón en el sentido de que quienes cumplieron 70 años, se van, y efectivamente ya se han ido”.


En otro punto, el rector de la Central dijo que debido a la nueva ley en su universidad hay facultades que se han quedado sin consejo directivo porque todos los profesores que la conformaban estaban sobre los 70 años. Además, indicó, los profesores se están retirando de la universidad porque en el año 2014 termina el beneficio de la jubilación complementaria. “Es obvio que con una jubilación tan peregrina como es el aporte del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no se puede vivir modestamente después de 30-40 años de servicio al sector público”. La tercera causa por la que se van los profesores, sostuvo, es porque de acuerdo a la ley y el reglamento, “ellos no van a obtener su grado académico de PHD”. En lugar de que les rebajen la categoría, optan por irse. La cuarta causal es porque “los profesores agregados ya no pueden ascender por escalafón al nivel de principales porque el reglamento dice que deben participar en un concurso público”.


andes.info.ec – 28 marzo 2013 El régimen académico para la educación superior estaría listo en mayo

El nuevo régimen académico de la educación superior ecuatoriana, que estaría listo para ser aplicado en mayo de este año, abordará temas como la movilidad de las carreras, la transferencia de los créditos o materias y la flexibilidad del curriculum académico, entre otros. El reglamento del régimen académico, que fue creado por el Consejo de Educación Superior (CES), define cuáles son los niveles de la educación superior, por ejemplo el nivel técnico, el tecnológico, el de licenciatura y así sucesivamente hasta llegar al nivel más alto que es el doctorado. Además regulará el tiempo y cuántas horas o créditos se necesitan de estudio para aprobar, por ejemplo para una licenciatura deben ser 240 créditos y ocho semestres. Asimismo tendrá potestad sobre la movilidad de las carreras. “En este aspecto lo que queremos es incentivar que si una persona empieza una carrera en una universidad, pueda fácilmente pasar a otra universidad a continuar esa carrera”, manifestó Enrique Santos, miembro académico del CES. El CES también planea la flexibilización del curriculum, es decir “obligar a que las universidades den una oferta de materias optativas más altas, que permitan al estudiante diseñar su malla tomar otras materias de especialización”, acotó Santos. Para el miembro académico del CES esto abrirá la posibilidad al estudiante que “tiene el tiempo y la dedicación pueda terminar una licenciatura en tres años y medio o para los que no lo tienen puedan extender sus estudios hasta culminarlos. La depuración y el debate interno será la antesala de la promulgación de la ley.”En mayo tendremos el nuevo régimen académico, evidentemente tendrá que irse aplicando gradualmente”, mencionó Santos.


prensa-latina.cu – 29 marzo 2013 Crearán en Quito Instituto Superior Público de Turismo y Patrimonio La capital ecuatoriana prepara el inicio de uno de los nuevos centros de formación técnica del país, el Instituto Tecnológico Superior Público de Turismo y Patrimonio, para formar a los jóvenes que desean ser guías turísticos. La Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) anunció la inversión aprobada de siete millones de dólares para la implementación del Instituto y otros dos millones de dólares en equipamiento. Mediante la adecuación de edificaciones en el Centro Histórico de Quito, el nuevo Instituto también proporcionará asesoría técnica de mallas curriculares de carreras enfocadas al desarrollo turístico del país y la recuperación y mantenimiento de los bienes patrimoniales. Los Institutos Técnicos y Tecnológicos de educación superior tendrán su sistema de aprendizaje bajo la modalidad dual (académico-práctico), en la cual el conocimiento se construye en las aulas y en las empresas privadas y públicas afines con sus especialidades. La Senescyt firmará sus respectivos convenios con estas instituciones y las empresas con las cuales trabajarán, como parte de una política pública de reconversión de la formación técnica y tecnológica. Esta política, precisó el titular del Senescyt, René Ramírez, permitirá al país contar con más desarrollo de obra calificada y preparada para estas áreas, y estos establecimientos serán uno de los pilares en el nuevo sistema de educación. También, agregó, constituyen una alternativa para miles de jóvenes que quieren apostar por carreras técnicas. Para consolidar este proyecto, la Senescyt firmó un convenio con el Ministerio Coordinador de Patrimonio y el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. La intención es para implementar un Instituto Tecnológico Superior Público de Turismo y Patrimonio, que formará a los jóvenes que desean ser guías turísticos. Además, estará integrado a las Escuelas Taller Quito y San Andrés.


hoy.com.ec – 27 marzo 2013 Rector de la Central advierte salida masiva de profesores Opinión de HOY Son reales los motivos de preocupación en las universidades por los problemas generados con la aplicación de la Ley Orgánica de Educación Superior en relación con las exigencias y plazos de obtener los PhD para los profesores, y por el Reglamento de Escalafón Docente. Profesores, estudiantes y administrativos de la Universidad Central del Ecuador organizaron, el pasado 20 de marzo, una marcha pacífica hacia el Consejo de Educación Superior (CES). El rector, doctor Édgar Samaniego, advirtió al CES que, por la obligación de jubilarse cuando los docentes cumplen 70 años y de otras normas vigentes, se avizora una grave crisis, pues alrededor de 900 profesores deberían dejar la Universidad. Además ha pedido la aprobación del estatuto de la Central que, por más de un año y medio, se halla en manos de ese Consejo. Nadie duda de la necesidad de reformar el sistema universitario. Sin embargo, las buenas intenciones del Gobierno en esta materia se topan con imposiciones normativas de espaldas a la realidad universitaria nacional. Por inexperiencia, desconocimiento o ingenuo voluntarismo, la planificación tecnocrática cree que los cambios se pueden generar desde sus escritorios, sin considerar las condiciones de quienes serán afectados por las reformas. Si para cualquier servidor público el límite de 70 años de edad puede ser un referente para la jubilación obligatoria, no lo es necesaria y mecánicamente para ciertos servicios y profesiones, como la docencia e investigación. La aplicación, sin otros parámetros de esa exigencia, puede privar de experimentados docentes y notables investigadores y dejar en acefalía a las facultades universitarias. Es razonable buscar unas respuestas a los problemas planteados por las autoridades de la Universidad y no desvalorizarlos, atribuyéndolos a intenciones políticas de aquellas, como ha hecho el titular de la Senecyt, René Ramírez, con lo cual obstaculiza antes que propicia el necesario diálogo universitario. Son reales los motivos de preocupación en las universidades por los problemas generados con la aplicación de la Ley Orgánica de Educación Superior en relación con las exigencias y plazos de obtener los PhD para los profesores, y por el Reglamento de Escalafón Docente. Profesores, estudiantes y administrativos de la Universidad Central del Ecuador organizaron, el pasado 20 de marzo, una marcha pacífica hacia el Consejo de Educación Superior (CES). El rector, doctor Édgar Samaniego, advirtió al CES que, por la obligación de jubilarse cuando los docentes cumplen 70 años y de otras normas vigentes, se avizora una grave crisis, pues alrededor de 900 profesores deberían dejar la Universidad. Además ha pedido la aprobación del estatuto de la Central que, por más de un año y medio, se halla en manos de ese Consejo. Nadie duda de la necesidad de reformar el sistema universitario. Sin embargo, las buenas intenciones del Gobierno en esta materia se topan con imposiciones normativas de espaldas a la realidad universitaria nacional. Por inexperiencia, desconocimiento o ingenuo voluntarismo, la planificación tecnocrática cree que los cambios se pueden generar desde sus escritorios, sin considerar las condiciones de quienes serán afectados por las reformas. Si para cualquier servidor público el límite de 70 años de edad puede ser un referente para la jubilación obligatoria, no lo es necesaria y mecánicamente para ciertos servicios y profesiones, como la docencia e investigación. La aplicación, sin otros parámetros de esa exigencia, puede privar de experimentados docentes y notables investigadores y dejar en acefalía a las facultades universitarias. Es razonable buscar una respuesta a los problemas planteados por las autoridades de la Universidad y no desvalorizarlos, atribuyéndolos a intenciones políticas de aquellas, como ha hecho el titular de la Senecyt, René Ramírez, con lo cual obstaculiza antes que propicia el necesario diálogo universitario.


El Comercio – 27 marzo 2013 Agraviar y descalificar En la educación superior que se supone debe ser escenario de rigor académico, en días recientes se han agravado diferencias entre el titular de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, René Ramírez, y el Rector de la Universidad Central del Ecuador, Édgar Samaniego. La macro política de educación superior que en el Ecuador se está imponiendo se la está instrumentalizando en el despido de maestros de décadas -forzando su retiro- y su reemplazo por profesores con títulos de cuarto nivel, como única condición de calidad, además de privilegiar la dedicación exclusiva. La Universidad Central planteó una revisión que asegure una transición no ofensiva de la docencia, lo que también han propuesto otros centros de estudios. Al respecto, René Ramírez ha sido explícito y fulminante, declarando que jamás se va a aceptar una reforma que para el entorno del poder "sería regresar al pasado y una mediocridad, para mantener a los panas". Édgar Samaniego, en la sesión del 187 aniversario de la Universidad Central, el 18 de marzo del 2013, asumió el cuestionamiento a la Senescyt: "…internacionales de escasas plumas nos quieren enseñar cómo y hasta dónde debemos volar -en la Universidad ecuatoriana-, en lugar de que la experiencia de décadas de maestros universitarios, apoyados en su cogobierno, conduzca a la educación superior". El miércoles 20 de marzo se movilizó la Universidad Central. El viernes 23 respondió René Ramírez, reafirmando la teoría de "los panas" e imputando de mala a la gestión de Samaniego. A su vez, este replicó que Ramírez maneja "desde la estratósfera la educación superior". No hay verdades absolutas. Ha habido y hay maestros extraordinarios que a la vez han sido profesionales de éxito sin título de cuarto nivel. Y hay titulados de cuarto nivel que en la docencia y en la función pública no han sido demostrativos de eficiencia, ni siquiera de honestidad. Consagrar la dedicación exclusiva como condicionante para la docencia universitaria, podría alejar de la enseñanza a quienes hacen profesión y transmiten experiencias y vivencias a sus discípulos. Maestros como Jorge Zavala Baquerizo, en ciencias penales, o como Gil Barragán Romero, en derecho constitucional, para citar a dos juristas de imagen nacional que aún nos acompañan, han sido extraordinarios en la cátedra. Igual sucede con los médicos y otros profesionales. La invocación es a la racionalidad y al respeto a los actores de la educación superior de antes y de ahora. Hay mucho que sumar y multiplicar. El agravio y la descalificación para nada sirven a la educación.


diariopnion.com - 26 marzo 2013 200 estudiantes serán los primeros residentes de la Ciudad del Conocimiento En medio de un bosque protegido y de edificios e historia que datan de aproximadamente 400 años atrás, emerge la Ciudad del Conocimiento Yachay, que se edificará en el cantón Urcuquí, provincia de Imbabura (norte andino). 200 estudiantes serán los primeros pobladores de esta urbe del saber, desde enero de 2014. Junto a 20 profesores y al personal de servicio, cerca de 300 personas se constituirían en los primeros pobladores del proyecto emblemático de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt). “La primera circunstancia que nos obliga a construir Yachay es la deliberada decisión de cambiar la matriz productiva de Ecuador, de generar las capacidades necesarias para tener un parque tecnológico de nivel mundial en cinco áreas específicas del conocimiento que nos posibiliten producir conocimiento al más alto nivel”, mencionó Héctor Rodríguez, subsecretario de la Senescyt. Las cinco áreas a las que se refiere Rodríguez son: ciencias de la vida, petroquímica, tecnologías de la información y la comunicación, nanotecnología y energías renovables y cambio climático. La edificación de la Ciudad del Conocimiento inició con el cuidado y restauración de los lugares patrimoniales, como el ingenio azucarero, que data de 1840 y que es “considerado el primer patrimonio industrial del país”, mencionó Santiago Sánchez, encargado de los trabajos de conservación, que se están realizando en las 33 hectáreas de obras patrimoniales. En el ingenio azucarero funcionará la biblioteca. Así también se rescató las viviendas de los trabajadores del ingenio –que hace aproximadamente 400 años fue un trapiche-. Estas servirán de residencia de los primeros 200 estudiantes que cumplirán con el curso de nivelación universitaria. La elección de Urcuquí como sede implicó un análisis de varios aspectos, como “su condición geográfica, ya que cuenta con espacios planos de poca altitud entre 1.900 msnm (metros sobre el nivel del mar) 2.000 con un clima seco que nos permita reducir los costos de manutención de los equipamientos, con conectividad cercana a los aeropuertos y al puerto de Esmeraldas”, acotó Rodríguez. Las obras emergentes fueron el primer paso que la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) realizan en el lugar. Esta labor consiste en el mantenimiento inmediato de los edificios para cortar con el deterioro de los mismos. La residencia en el área patrimonial, que cuenta con 50 casas (cada casa recibirá a 4 personas), albergarán a los primeros estudiantes. “Estamos planteando 150 unidades de vivienda más (igual para cuatro personas) para 600 estudiantes, pero eso se edificará en la parte nueva de la universidad”, dijo Sánchez. Además de las edificaciones, el INPC tiene previsto restaurar el bosque protegido La universidad funcionará en 75 hectáreas, de las 4.700 que tiene de extensión la Ciudad del Conocimiento. Yachay contará con bibliotecas, laboratorios, plazas, que utilizarán la más avanzada


red de conectividad; cafetería, edificios de servicios como para lavado de ropa o supermercados. 660 hectáreas serán utilizadas en la urbanización de la ciudad, en donde funcionarán los institutos de investigación públicos, escuelas del milenio, áreas comerciales, de negocios, residenciales, “todo esto va a funcionar como una ciudad normal, con bancos, hospitales, escuelas, áreas residenciales, parques, vías, teatros, cines, etc.”, añadió Sánchez. Además existirán áreas de parques arqueológicos, cerca de 2.800 hectáreas estarán dedicadas a la agricultura y habrá un parque industrial, que empezará a crecer alrededor de 2025. Hasta 2030 se espera que exista una población aproximada de 45.000 habitantes. El presupuesto estimado para este proyecto es de alrededor de USD 400 millones en el plan de inversiones, “desde luego habrá una corresponsabilidad público-privada que incrementará el techo de inversión total del país para Yachay”, expresó Rodríguez.


hoy.com.ec – 01 abril 2013 ¿Cómo dialogar con René Ramírez? Análisis de HOY

Resulta desconcertante la posición tomada por René Ramírez, Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT), a la hora de reaccionar a la marcha pacífica organizada por la Universidad Central para plantear cierta flexibilidad en la aplicación del reglamento de escalafón de los profesores del sistema universitario. Los gestos razonables, ecuánimes, educados de las autoridades de la universidad, fueron contestados por Ramírez con palabras groseras y descalificadoras a la gestión del actual rector, Édgar Samaniego. Ramírez no tuvo ningún problema en acusarlo de promover "una mediocridad académica y política", de un manejo poco planificado, y de pobre capacidad para utilizar los recursos de inversión de la universidad. La andada poco respetuosa y democrática de reacciones fue la respuesta del funcionario Ramírez a un problema bastante complejo que debe enfrentar la Universidad Central por la jubilación de 900 profesores, de un total de 1500, en el próximo año, precisamente como consecuencia de la aplicación del nuevo reglamento de escalafón. No hay que ser genios, ni contar con título de PhD, para advertir los problemas que enfrentará cualquier universidad que pierda en un año el 60% de su planta docente; muchas carreras, de enorme relevancia académica, se encuentran en riesgo inminente de cerrar sus puertas, como se ha advertido a raíz de la marcha. El problema en este caso, nuevamente, es doble: por un lado, los tiempos de la reforma a un sistema que durante mucho tiempo pasó anquilosado; y de otro, el tipo de universidad que la reforma promueve. En los dos puntos, hay evidentes problemas: los tiempos impuestos provocarán problemas más complejos en las universidades de aquellos que se quiere resolver, como muestra el caso de la Central; mientras el modelo de universidad planteado resulta tan alejado de la realidad ecuatoriana, que su aplicación dejará a la mayoría de universidades en la categoría de simples institutos de extensión. Como lo han hecho notar académicos de gran prestigio, el modelo de universidad que se quiere implantar no surge de una comprensión clara de las características del sistema ecuatoriano de educación superior, sino de experiencias de otros países. Ramírez se caracteriza por su intransigencia, su esquematismo mental, a pesar de su ninguna experiencia en gestión académica y de no poseer un título de PhD. A pesar de esas falencias suyas, habla con una soberbia digna de mejor causa. Como bien dijo el rector de la Central: pichones de poco plumaje nos quieren enseñar a volar.


hoy.com.ec – 01 abril 2013 Cortar cabezas a los 70 Por: Diego Araujo Sánchez El rector de la Universidad Central, doctor Édgar Samaniego, advirtió días atrás que, por la obligación de jubilarse al cumplir 70 años de edad y por otras normas ahora vigentes, la Central puede sufrir una grave crisis docente con el retiro de más de 900 profesores. ¿Es la edad un factor esencial para dar de baja a un docente? ¿A quién se le ocurrió el límite de los 70 para expulsar ipso facto a los profesores de las universidades? ¿Por qué cortar las cabezas docentes apenas ajustan los 70? Cuando estaba por cumplir los 80 años, Alfredo Pareja Diezcanseco fue profesor de la Universidad Católica de Quito y enseñó en la Universidad de Austin Texas. En 1979 había sido canciller de Jaime Roldós; tenía entonces 71 años de edad. Una persona con esos años encima ahora debe retirarse de la función pública. Recuerdo que, hacia mediados de los ochentas, yo le pedí que ofreciera un curso de Thomas Mann en el Departamento de Letras de la Católica. El escritor había publicado, años atrás, una importante obra crítica sobre el autor de La montaña mágica. Pareja era uno de los escritores con más de una decena de novelas publicadas y centenares de páginas de historia, ensayo y artículos periodísticos. Como era previsible, fue un magnífico maestro: los estudiantes tuvieron el privilegio de asistir a sus cursos sobre Mann y otros inolvidables como el dedicado a la lectura del Ulises de James Joyce o a las grandes tragedias de Shakespeare. Y Pareja no tenía título académico universitario y sobrepasaba entonces de largo los 70 años. En 1955, cuando a Jorge Luis Borges le faltaban tres años ajustar los 70, fue nombrado en 1956 profesor de la Universidad de Buenos Aires. Una década atrás, el peronismo le había pasado de bibliotecario a inspector municipal de aves en los mercados, por retaliación política. Borges no sería ahora nombrado profesor en una universidad ecuatoriana. Y tampoco lo sería el filósofo y crítico George Steiner, que pasados los ochenta ha seguido enseñando en grandes universidades de Europa y los Estados Unidos. Los ejemplos en el campo de las ciencias, las humanidades y las artes podrían multiplicarse. Pero solo quiero ilustrar con unos pocos ejemplos que la edad no es por sí sola una variable para obligar a jubilarse a un docente e investigador universitario. Más aún en la universidad ecuatoriana, en la cual no se conocen programas para un relevo de docentes, una disposición así no tiene pies no cabeza. La vara para medir la permanencia o el retiro de un profesor, independientemente de su edad, debería ser la evaluación docente. Y la de las publicaciones y aportes en su área de conocimiento. Pero la evaluación no se ha aplicado de forma sistemática en el país. La profesionalización del docente e investigador se halla en veremos, y la sociedad nacional casi no ofrece incentivos para que los graduados universitarios de más talento y vocación dediquen su vida a la cátedra. Por supuesto, esa profesionalización exige títulos, escalafones y evaluación. Pero con conocimiento de la realidad y no de forma simplista, como la que se revela en el plazo perentorio señalado por la Ley Orgánica de Educación Superior para los profesores universitarios obtengan un PhD o se retiren sin más a los 70, como cualquier otro burócrata.



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