El Comercio – 19 marzo 2013 Críticas en la U. Central por reforma docente La sesión solemne de ayer para celebrar el aniversario 187 de la Universidad Central fue el espacio para la crítica. Cuatro meses después de la aprobación del Reglamento de Escalafón Docente, tres médicos vinculados a esta universidad presentaron un diagnóstico público: hay crisis por déficit de profesores. En febrero pasado 206 docentes fueron obligados a jubilarse, por haber cumplido 70 años. Ellos son parte de las 300 vacantes que quedaron abiertas, de las cuales solo la mitad ha podido cubrirse, pues en el concurso de méritos se exige mínimo una maestría, como parte de los requisitos. Los doctores que ayer cuestionaron este proceso son Milton Tapia, decano de la Facultad de Ciencias Médicas; Carlos Sánchez, presidente de la Federación de Profesores; y el rector Édgar Samaniego. Los tres también plantearon una reforma urgente a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES). Lo hicieron frente a Fernando Cordero, presidente de la Legislatura, y a Augusto Espinosa, ministro de Talento Humano. Los aplaudió entre otros, Alfonso Espinosa, rector de la Politécnica Nacional. Estos médicos, docentes de la casona, se hicieron eco de una molestia reiterada que se escucha en el campus desde hace meses. Los alumnos tampoco han escondido su preocupación. Omar Bonilla, presidente de la Asociación de Teatro de la Facultad de Artes, cursa el cuarto semestre y desde la semana pasada se reúne con otros afectados por la evidente ausencia de maestros. Esta Facultad, de 385 estudiantes, necesita maestros de técnica vocal y de maquillaje. Para José Cela, su decano, ciertas autoridades desconocen sobre su mundo. "Hay doctores en Artes, pero más que nada historiadores. En el campo de la pintura, la escultura y la cerámica es complejo, más en nuestro medio". Recién el 2015 15 de sus docentes terminará una maestría; ahora no tienen cómo completar la planta. En Comunicación Social, su decano, José Villamarín, cree que las exigencias del Reglamento de Escalafón Docente son adecuadas, pero no se pueden cumplir a rajatabla. Su facultad no logra encontrar profesores a medio tiempo, con maestría, para la materia de Ejecución de Tesis de Grado, que se ofrece a los estudiantes de 9º semestre. Otro problema es que quienes dan clases a tiempo completo en otras universidades no pueden postular. Solo reemplazaron, vía contrato, a seis que se jubilaron. Días atrás, en una entrevista con este diario, el Rector admitió que hay déficit de profesores y que esperaba la respuesta del Consejo de Educación Superior (CES). "Se establece, como mínimo, que para dar cátedra se tenga una maestría. Pero Ecuador es testigo de que no hay en Pintura, Obstetricia, Arquitectura". Samaniego pide que se reconozca que solo los médicos buscan una especialización ni bien se reciben de la universidad. Con estos hechos a la vista, Sánchez, el médico que dirige el gremio de los docentes de la Central, ya no hace un ejercicio de 'medicina preventiva' al criticar este reglamento y la LOES. Ayer habló con datos reales, por lo que dejó en evidencia más dificultades. La Central solo tiene 1 500 maestros titulares, unos 500 más a contrato. "Nadie nos detendrá, en el 2014 nos iremos 500 profesores más de toda la universidad". "De un total de 300 plazas en Ciencias Médicas se jubilarán 200, la facultad va a desaparecer", pronosticó. El Rector de la Politécnica, Alfonso Espinosa, explica que en la normativa -aprobada en noviembre del 2012 por el CES- se estableció que los maestros de entre 60 y 65 años tienen hasta diciembre del 2014 para acceder a la jubilación complementaria, un derecho adquirido desde 1953, que duplica el monto de su jubilación del Seguro Social. "Dictan normas sin medir las consecuencias. El año pasado se nos fueron 50 de la Politécnica y este se irán 100". Napoleón Saltos, director del Instituto de Capacitación, brinda datos del 2011 y 2012, que muestran que el 45% de la planta docente de la U. Central está sobre los 65 años. "El golpe mayor vendrá en el 2014 y combinará varios factores. Perderíamos a más