Vía libre al primer parque eólico marino de España Los molinos deben funcionar en el 2013 y dar energía a unos 15.000 hogares | El gran 'laboratorio' se financiará con las generosas primas a la fuerza eólica marina Medio ambiente | 24/12/2011 - 00:00h Antonio Cerrillo Barcelona , Oriol Margalef Montbrió del Camp
Catalunya acogerá los primeros molinos de viento en el mar que se construirán en España. El Diari Oficial de la Generalitat sometió a información pública ayer la solicitud de ocupación de la franja marítimo-terrestre para construir los primeros cuatro aerogeneradores marinos frente a l'Ametlla de Mar (Baix Ebre). Los cuatro molinos de viento (de 5 MW cada uno) deberán estar construidos en el 2013, y generarán electricidad equivalente al consumo de 15.000 hogares. La solicitud de ocupación de este espacio afecta a las cuatro posiciones geográficas que tendrán los molinos, al trayecto de la línea de evacuación de la electricidad y a la entrada de la conexión en la costa (donde enlazará con la red de transporte de alta tensión en tierra). La plataforma eólica es impulsada por el Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC), una agrupación de empresas, universidades y administraciones catalanas, presidida por el conseller de Economia, que impulsa el denominado proyecto Zèfir. Las obras permitirán crear un gran laboratorio experimental para mejorar el conocimiento de la fuerza eólica marina, aunque esta se aprovechará desde el primer momento. Los cuatro molinos se alinearán en paralelo a la costa y se organizarán en dos miniparques (de dos molinos cada uno), separados por dos kilómetros. Lo que ahora se aborda es la primera de las dos fases del proyecto Zèfir. En ésta, los cuatro molinos se colocarán en un área de aguas de poca profundidad (35 metros), lo que permitirá anclar las máquinas con una cimentación en el fondo del mar. Y, a continuación, en una segunda etapa, se situarán entre seis y ocho aerogeneradores a unos 20 kilómetros del litoral, en aguas con una profundidad de 100 metros. Esto obligará a colocar los molinos sobre estructuras flotantes sujetas con tirantes al fondo marino para que no sean arrastrados. El Departament de Territori i Sostenibilitat somete a información pública (durante 20 días) la ocupación del dominio público marítimo-terrestre, si bien el proyecto propiamente dicho (con su estudio de impacto y su proyecto ejecutivo) se conocerá en enero. Empresas como Gamesa, Alstom o Acciona han expresado su interés en levantar estos molinos en el mar, aunque faltará concretar qué tecnología se utilizará. La inversión total es de 140 millones de euros, pero el retorno está garantizado. El proyecto espera contar con ayudas de la UE y con las primas (que se pagan en el recibo de la luz) para el desarrollo de la energía eólica marina, que tiene estipuladas ayudas que duplican la remuneración que recibe la eólica en tierra. La necesidad de construir molinos de viento en el mar responde sobre todo a las enormes posibilidades que ofrecen los recursos eólicos en el mar (viento constante, sin distorsiones) en un momento en que existe cierta saturación con la ocupación de terrenos en tierra firme. El desarrollo de esta fuente queda recogido en el Plan de Fomento de las Energías Renovables.