Page 1


ESTRUCTURA DEL PROCESO LABORAL

JAIME ALEMAÑ CANO Profesor Titular E.U. Universidad de Alicante

Valencia, 2008


Copyright ® 2008 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www.tirant.com).

© JAIME ALEMAÑ CANO

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es DEPOSITO LEGAL: I.S.B.N.: 978 - 84 - 9876 - 164 - 1


A mi padre, Ernesto Alemañ Gosálbez


ÍNDICE ABREVIATURAS .............................................................................

13

I.INTRODUCCIÓN ..........................................................................

15

II.

17

LA ESTRUCTURA DEL PROCESO .................................... 1. Principios constitutivos del proceso: contradicción e igualdad ........................................................................................ A) El principio de contradicción .......................................... a) Significado y alcance ................................................... b) Vinculaciones con otros institutos procesales ............ b.1) Acceso a los tribunales, defensa, capacidad y legitimación ......................................................... b.1.1) Acceso al proceso ...................................... b.1.2) Derecho de defensa y derecho a la defensa b.1.3) Capacidad ................................................. b.1.4) Legitimación ............................................. b.2) Actos de comunicación. Traslado de la demanda b.3) Alegación y prueba .............................................. b.4) Congruencia de las sentencias ........................... c) Debilitamiento del principio de contradicción ........... c.1) Los procesos de oficio .......................................... c.2) Rebeldía del demandado ..................................... c.3) Medidas cautelares ............................................. c.3.1) Embargo preventivo ................................. c.3.2) Las medidas cautelares indeterminadas c.3.3) Las medidas cautelares en el proceso concursal......................................................... B) El principio de igualdad ................................................. a) Desigualdades y tratamiento discriminatorio ........... a.1) Enfoque constitucional........................................ a.1.1) Criterio general ........................................ a.1.2) Desigualdad .............................................. a.1.3) Discriminación.......................................... b) Supuestos de desigualdades en el proceso laboral .... b.1) Asistencia jurídica gratuita ................................ b.1.1) Consideraciones previas y regulación ..... b.1.2) Desigualdad y discriminación positiva «atenuadas» .............................................. b.1.2.1) Preliminar ..................................... b.1.2.2) Excepciones a la excepción general

17 17 18 19 19 19 21 25 28 31 35 35 37 37 40 44 44 47 49 52 54 54 54 55 56 57 57 57 58 58 60


10

ÍNDICE

b.1.2.2.1) Depósitos y consignaciones b.1.2.2.2) Costas y honorarios. La «multa» ............................... b.1.2.2.3) Las costas en el proceso concursal .................................. b.2) Efecto reflejo de una aparente desigualdad: Los arts. 64.8 y197.7 LC (suspensión de efectos ante el planteamiento de recursos)............................. b.3) Contestación a la demanda................................. 2. Principios relativos al poder de disposición de las partes y sus atenuaciones.................................................................. A) Disposición, aportación e investigación ......................... B) El principio dispositivo en el proceso laboral: criterio general y disfunciones..................................................... a) Criterio general y sus variaciones .............................. a.1) La “denegatio actiones” ....................................... a.2) Facultades de dirección del órgano judicial ....... a.3) Examen de oficio de los presupuestos procesales b) Disfunciones ................................................................ b.1) El disonante «procedimiento de oficio»............... b.2) Las diligencias finales ......................................... 3. La prueba: principios informadores y afección de los medios probatorios de la LEC en la LPL ........................................ A) Consecuencias del principio de aportación: objeto y carga de la prueba ..................................................................... a) Las afirmaciones de hechos ........................................ b) El sostenimiento de las «afirmaciones»: fuentes y medios de prueba......................................................... c) La carga de la prueba de los hechos controvertidos .. B) Principios atinentes a la valoración de la prueba ......... a) Aproximación a los sistemas de valoración................ b) Sistemas acogidos por el ordenamiento procesal....... c) Valor de las actas incorporadas al expediente sancionador ............................................................................ C) Afección de los medios probatorios de la LEC en la LPL. Consecuencias en la estructura del proceso .................. a) Necesaria reforma ....................................................... b) Los medios probatorios: el art. 299 LEC .................... c) Identidad estructural entre la LEC y la LPL ............ d) Obstáculos y facilidades de adaptación entre ambas normas procesales .......................................................

III. LA ESTRUCTURA DEL PROCEDIMIENTO ....................

60 62 68

69 71 72 72 74 74 75 76 78 82 82 89 94 94 94 95 97 101 101 103 104 105 105 106 107 109

117


11

ÍNDICE

1. La complementariedad de la escritura en los procesos orales ......................................................................................... A) Delimitación conceptual ................................................. B) Ventajas e inconvenientes de la oralidad ...................... a) El síndrome de la mediación ....................................... b) La reforma de determinadas actuaciones en el proceso laboral...................................................................... b.1) El acta del juicio .................................................. b.2) La contestación a la demanda ............................ b.3) Las conclusiones .................................................. 2. Los principios de mediación e inmediación y su relación con el órgano judicial y con el material fáctico ......................... A) La convivencia del binomio mediación-inmediación ..... B) Modulaciones del principio de inmediación................... a) La prueba anticipada .................................................. a.1) Consideraciones generales.................................. a.2) La prueba anticipada en el proceso laboral ....... a.3) Prueba anticipada y acumulación de procesos .. b) Los «actos de prueba» a través del auxilio judicial .... 3. Principios relativos a la celeridad del proceso y a la fiscalización popular del mismo: concentración-preclusión y publicidad............................................................................. A) El principio de concentración ......................................... a) El antagonismo celeridad-dispersión ......................... b) Preclusión .................................................................... c) Institutos disfuncionales del principio de concentración ............................................................................... c.1) La desconcentración del procedimiento por el planteamiento del incidente del art. 15 LPL (abstención y recusación) .................................... c.2) La aparente disfunción del recurso de casación para la unificación de doctrina ........................... c.3) La «necesaria» desaceleración del procedimiento por el planteamiento de la nulidad de actuaciones ........................................................................ c.4) La mejorable prejudicialidad penal por presunta falsedad documental prevista en el art. 86.2 LPL B) La publicidad de los debates .......................................... a) Proyección del principio de publicidad en el proceso laboral .......................................................................... b) Excepciones a la publicidad de los debates. La aplicación del art. 138.2 y 3 LEC al proceso laboral ........ BIBLIOGRAFÍA ...............................................................................

117 117 118 119 121 121 123 125 127 127 129 129 129 130 134 136

139 139 139 142 148

148 149

151 154 157 157 159 163


ABREVIATURAS ALEC: ATC: ATS: BDB: CC: CE: CEDH: DUDH: EOMF: ET: LC: LEC: LETA: LGSS: LISOS: LOPJ: LPL: PIDCP: RDP: RDPIF: RDS: REDT: RTEDH: RIDP: STC: STEDH: STS: TC: TEDH: TS:

Antigua Ley de Enjuiciamiento Civil. Auto del Tribunal Constitucional. Auto del Tribunal Supremo. Base de Datos Bosch. Código Civil. Constitución Española. Convenio Europeo de Derechos Humanos. Declaración Universal de Derechos Humanos. Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal. Estatuto de los Trabajadores. Ley Concursal. Ley de Enjuiciamiento Civil. Estatuto del Trabajador Autónomo. Ley General de la Seguridad Social. Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social. Ley Orgánica del Poder Judicial. Ley de Procedimiento Laboral. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Revista de Derecho Procesal. Revista de Derecho Procesal Iberoamericana y Filipina. Revista de Derecho Social. Revista Española de Derecho del trabajo. Reglamento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Revista Iberoamericana de Derecho Procesal. Sentencia del Tribunal Constitucional. Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sentencia del Tribunal Supremo. Tribunal Constitucional. Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Tribunal Supremo.


I. INTRODUCCIÓN El análisis de la estructura del proceso es el análisis de sus principios conformadores, y responde a la pregunta cómo está hecho el proceso. Tales principios constituyen un instrumento valioso para la política legislativa a través de los cuales se puede constatar la funcionalidad o disfuncionalidad del sistema procesal con las normas fundamentales y con los valores sociopolíticos y económicos imperantes1; es decir, son, al mismo tiempo, termómetros de los elementos corporativos o autoritarios de la Constitución2. El presente trabajo pretende descubrir la estructura del proceso laboral sobre la base de los principios informadores, los principios del proceso y los principios del procedimiento. A tal fin, se traerán a colación los institutos procesales afectados, el carácter autónomo o dependiente de los mismos en relación con la norma procesal civil común, las vinculaciones de dichos institutos y las disfunciones y diferenciaciones apreciadas en relación no sólo con la ley adjetiva civil, sino también con el texto constitucional. Al mismo tiempo, el subsiguiente estudio pretende abordar los criterios de adaptación de una ley en otra, la supletoriedad y la complementariedad de la Ley de Enjuiciamiento Civil respecto de la laboral, los insalvables escollos para la perfecta armonía entre ambas normas y las propuestas de reforma de necesario acogimiento por el legislador. En modo alguno el actual trabajo persigue un estudio pormenorizado del conjunto de las instituciones procesales con las cuales se va a tratar, pues ello invitaría más a un trabajo destinado a la elaboración de una teoría general del Derecho Procesal Social. Ello no empece, sin embargo, el tratamiento de temas directa o inmediatamente relacio-

1

2

GIMENO SENDRA, J. V. Fundamentos del Derecho Procesal. Civitas, Madrid, 1981, pág. 177. GOLDSCHMIDT, J. Principios generales del proceso, Tomo, I, EJEA, Buenos Aires, 1961, pág. 110.


16

JAIME ALEMAÑ CANO

nados con los principios sometidos a examen como lo puedan ser, entre otros muchos, la legitimación, el embargo preventivo, las costas o las diligencias finales. Dicho tratamiento se lleva a cabo en la medida de su afectación a la estructura del proceso laboral sobre la base, de ineludible referencia, de la ley formal civil. Sólo, pues, a través de la antedicha referencia y a través, igualmente, de los postulados del derecho procesal general, puede llegarse a descubrir las virtudes, pero también las profundas carencias, de una ley, la Ley de Procedimiento Laboral, pionera en cuanto a los principios inspiradores y muy deseada en otras épocas por la doctrina procesal, pero una ley, ello no obstante, necesitada de una profunda reforma, o su integración, como proceso especial, en la Ley de Enjuiciamiento Civil.


II. LA ESTRUCTURA DEL PROCESO Tal y como se ha anticipado en la Introducción a este trabajo, la estructura del proceso supone el análisis de sus principios conformadores. Los principios del proceso, a diferencia de los del procedimiento, atienden al análisis de la pretensión y resistencia y refieren a los nexos existentes entre los diferentes actos procesales, a la intervención de los sujetos en el proceso en un plano de igualdad y contradicción, a las cargas, obligaciones, derechos procesales y a la posibilidad o no de disponer del objeto del proceso, la prueba y su valoración3. El siguiente análisis se situará, pues, en los principios del proceso, en las relaciones de los institutos procesales involucrados y en la adecuación de los mismos al marco constitucional, tanto desde una perspectiva autónoma, o de la propia ley procesal laboral, como desde una perspectiva dependiente, o de indudable vinculación con la ley supletoria, la Ley de Enjuiciamiento Civil.

1. PRINCIPIOS CONSTITUTIVOS DEL PROCESO: CONTRADICCIÓN E IGUALDAD A) El principio de contradicción a) Significado y alcance El principio de contradicción, cuya formulación puede responder, entre otras, a la de “audiatur et altera pars”, es la fuerza motriz del proceso mismo y con él se ha de intentar lograr la separación de lo verdadero y de lo falso mediante el ineludible requisito de dar audiencia a las partes4. El principio de contradicción puede definirse como el derecho subjetivo, público-cívico, abstracto y autónomo perteneciente a toda persona, natural o jurídica, a través del cual las partes

3 4

GIMENO SENDRA, J. V. “Fundamentos…”, cit., págs. 180-181. CALAMANDREI, P. Proceso y Democracia. Traducción de Fix Zamudio. EJEA. Buenos Aires, 1960, pág. 148.


18

JAIME ALEMAÑ CANO

pueden realizar, a lo largo del proceso, los actos de alegación y prueba interesados, conducentes al éxito de sus respectivas pretensiones o resistencias5. Este principio, correlativo con el de igualdad, ha de dominar por completo la fase del juicio oral6, de ahí la necesidad de la presencia procesal de las partes involucradas. La Constitución Española de 1978 recoge este principio en los artículos 117.1 y 2, al establecer ante quién deben someterse las partes contradictoriamente, y en el 24-1º y 2º, al prohibir toda interdicción del derecho de defensa. En el proceso laboral, el principio de contradicción enlaza directamente con la prohibición de indefensión que establece el art. 24.1 CE, exigiendo que se dé la posibilidad a todos los posibles afectados por el proceso de alegar y probar en defensa de sus derechos e intereses. Expuesto de este modo, la vinculación de este principio con las reglas sobre legitimación activa y pasiva son claras, como también lo es su vinculación con las reglas sobre alegación y prueba en el juicio oral, con las obligaciones para el órgano judicial en relación con los actos de comunicación e, incluso, con la exigencia de congruencia de las resoluciones judiciales, en cuanto que resolver sobre puntos no suscitados impide la audiencia sobre ellos7.

b) Vinculaciones con otros institutos procesales El principio de contradicción, a pesar de ser uno de los principios constitutivos del proceso —o inherentes al mismo8—, no por ello se presenta de manera autónoma. Antes al contrario, pues como ha quedado anticipado, y así lo ha venido a sostener el propio Tribunal Constitucional, la “audiencia bilateral” está íntimamente relacionada con todo un conjunto de institutos procesales (además de los derechos fundamentales involucrados) de imposible escisión de aquélla audiencia. Es

5

6

7

8

DEVIS ECHANDÍA, H. Derecho y deber de jurisdicción, y la igualdad de las personas ante aquélla y en el proceso. RIDP, n.º 4, 1972, pág. 741. FAIRÉN GUILLÉN, V. Los principios procesales de oralidad y publicidad general y su carácter técnico político. RIDP, núms, 2-3, 1975, pág. 312. GOLDSCHMIDT, J. “Principios generales del proceso…”, cit., Tomo I, pág. 141. ALFONSO MELLADO, C. L., et alii, Derecho procesal laboral. Tirant lo Blanch, 6ª edición. Valencia, 2004, pág. 109. GIMENO SENDRA, V. “Fundamentos…”, cit., pág. 181.


ESTRUCTURA DEL PROCESO LABORAL

19

más, el principio de contradicción es capaz de crear tales institutos, pero una vez hecho ello el propio principio no podrá desconocerlos; y a la inversa, pues los referidos institutos mantienen el principio de contradicción y se configuran como auténticos tensiómetros donde poder apreciar la intensidad con que el contradictorio se muestra en un momento específico. El análisis subsiguiente, se nutre, por un lado, de las vinculaciones del contradictorio con otros institutos procesales, pero también el estudio se centrará, por otro lado, en los debilitamientos sufridos por dicho principio, debilitamientos cuyo origen debe situarse, precisamente, en las propias normas procesales.

b.1) Acceso a los tribunales, defensa, capacidad y legitimación b.1.1) Acceso al proceso La posibilidad de acceder a los órganos judiciales con el fin de obtener una resolución atendible a la pretensión sostenida, es un derecho inherente al ser humano aunque quien lo pretenda no tenga razón. Esta proposición se apoya en el principio lógico de que los órganos legislativos no pueden prohibir lo que permiten, ni permitir impunemente lo que vedan9. El libre y efectivo acceso a los tribunales, constituye la primera manifestación del derecho a la tutela (art. 24.1 CE), cuya sostenimiento se asienta en la remoción de todos aquellos obstáculos capaces de limitar o restringir la comparecencia de las partes al proceso10. Tales obstáculos vendrán dados como consecuencia de la existencia de instituciones procesales limitadoras de dicho acceso o de la aplicación indebida o rigurosa de las mismas por parte de los órganos judiciales. Así entendido el llamado “derecho de acceso al proceso”, pueden colegirse sin dificultad alguna los múltiples supuestos donde dicho derecho pudiera verse afectado, así como los institutos procesales involucrados para la viabilidad del mismo. Todas estas circunstancias obligarían a tratar el estudio pormenorizado de todos y cada uno de

9

10

COUTURE, E. J. Fundamentos del Derecho Procesal Civil. Editorial B de F, 4ª edición. Montevideo, 2002, pág. 398. GIMENO SENDRA, V. “Introducción al Derecho Procesal…”, cit., págs. 272273.


20

JAIME ALEMAÑ CANO

los supuestos o de cada uno de tales institutos, y no sólo en cuanto a su aplicación por los jueces y tribunales, sino también desde su origen, desde su concepción por el legislador en fase de proyecto hasta su plasmación positiva en el ordenamiento. Sin embargo, el expresado estudio no tardaría en mostrarse con prontitud infructuoso, por cuanto el mismo sólo puede llevarse a cabo desde el análisis individual y causal y una vez se haya producido la quiebra del derecho analizado. A la vista de ello, la prudencia obliga a la sintética generalización del análisis sobre la base dogmática anotada —principalmente en el proceso laboral— por el Tribunal Constitucional. En el sentido apuntado y de manera sinóptica, debe resaltarse, en primer lugar, que el derecho a la tutela judicial efectiva reconocido en la Constitución conlleva, entre otras funciones, la exigencia de garantizar el acceso al proceso sobre el cual se proyecta con toda su intensidad el principio “pro actione”11. En segundo término, el expresado principio tiene un específico campo operativo y una apreciación por los órganos judiciales. En cuanto al primero, dicho principio opera sobre los requisitos razonables y proporcionados establecidos legalmente para acceder al proceso12, impidiendo que determinadas aplicaciones o interpretaciones relativas a ellos eliminen u obstaculicen injustificadamente el derecho a que un órgano judicial conozca y resuelva en derecho sobre la pretensión a él sometida13. Y, en relación con la apreciación por los tribunales, el “favor actionis” supone la revisión por los mismos del conjunto de exigencias previstas en la ley. Para ello, esto es, para efectuar tal revisión, los tribunales deberán observar la aparición o no de fisuras en los requisitos exigidos por la norma aplicable para acceder al proceso, la entidad de la fisura advertida, la posibilidad de cumplir, a pesar de todo, los fines perseguidos por la regla incumplida, y la actitud adoptada por la parte accedente14. Por último, y en definitiva, las eventuales anomalías no pueden ser convertidas sin más en meros obstáculos formales impeditivos de la

11 12

13 14

SSTC 135/1999, de 15 de julio; y 75/2001, de 26 de marzo. SSTC 46/1984, de 28 de marzo; 48/1995, de 14 de febrero; y 120/1993, de 19 de abril. SSTC 118/1987, de 8 de julio; y 112/1997, de 3 de junio. SSTC 60/1989, de 16 de marzo; y 120/1993, de 19 de abril.


ESTRUCTURA DEL PROCESO LABORAL

21

continuación del proceso15, sino que resulta obligada una interpretación de tales defectos guiada por un criterio de proporcionalidad entre la finalidad que cumple la exigencia formal y la entidad real del defecto observado en ella, atendiendo a las consecuencias que se siguen para la efectividad del derecho a la tutela judicial16 —auténtica “actividad sanadora”17 de exigencia constitucional18.

b.1.2) Derecho de defensa y derecho a la defensa A) El art. 24 CE consagra el derecho de defensa19, el cual supone el empleo de los medios lícitos necesarios para preservar o restablecer una situación jurídica perturbada o violada. A través de dicho empleo se pretende conseguir la debida modificación jurídica, tras el oportuno debate (proceso), y todo ello decidido por un órgano imparcial20. El fundamento del derecho de defensa es el del propio principio de contradicción, el cual resulta ser consustancial a la idea del proceso21. Y este derecho de defensa tiene unos sujetos definidos, las partes del proceso, tanto físicas como jurídicas, en la medida en que la prestación de la tutela judicial efectiva de los Jueces y Tribunales tiene por objeto los derechos e intereses legítimos que les corresponden22. La instrumentalización del derecho de defensa se lleva a cabo, como criterio general, a través del llamado “derecho a la defensa”, mediante el cual se trata de asegurar la efectiva realización de los principios de igualdad y de contradicción entre las partes, e incluye tanto la “representación procesal” como la “defensa técnica”. Esta asistencia ha de ser facilitada en determinadas condiciones por los poderes públicos, por lo que la designación de [los profesionales asistentes] se torna en

15 16 17

18 19 20 21

22

STC 118/1987, de 8 de julio. STC 112/1997, de 3 de junio. SSTC 69/1997, de 8 de abril; 199/2001, de 4 de octubre; y 19/2006, de 30 de enero. STC 211/2002, de 11 de noviembre. Cfr. arts. 17 y 18.2 y 3 CE. Vide arts. 9 y 14 PIDCP, y arts. 5 y 6 CEDH. STC 48/1984, de 4 de abril. GIMENO SENDRA, V. Constitución y proceso. Tecnos. Madrid, 1988, pág. 88. STC 64 /1988, de 12 de abril.


22

JAIME ALEMAÑ CANO

una obligación jurídico-constitucional que incumbe singularmente a los órganos judiciales23. B) El criterio general anteriormente apuntado es el seguido por la Ley de Enjuiciamiento Civil, salvo puntuales excepciones (arts. 23.2 y 31.2 LEC). El proceso civil está gobernado por un derecho de postulación rígido por cuanto las partes han de presentarse en el proceso provistas de procurador y asistidas por abogado (arts. 23.1 y 31.1 LEC). El proceso laboral, en cambio, tiene como regla general la contraria; esto es, permitir a las partes comparecer por sí mismas o conferir su representación a procurador, graduado social24 o a cualquier persona siempre y cuando se encuentre en el pleno ejercicio de sus derechos civiles (arts. 18.1 y 20 LPL25). Ello no obstante, y cuando alguna de las partes otorgue la representación a abogado, el órgano judicial habrá de adoptar las medidas oportunas para garantizar la igualdad de las partes e impedir, con ello, cualquier desequilibrio entre las mismas (art. 18.2 y 21.3 LPL). Con ser la antedicha una especialidad notable del proceso de trabajo, no es, en modo alguno, la única. Efectivamente, la ley adjetiva laboral exige la intervención de un sólo representante cuando los demandantes superen el número de diez (art. 19.1 LPL)26. Esta previsión legal (cuya excepción se sitúa en el deseo justificado del trabajador de comparecer por sí mismo o cuando la defensa de sus intereses choquen frontalmente con las del resto de demandantes27) encuentra su fundamento histórico en la comprensión del trabajador como contratante débil o como sujeto deficitario del poder negocial28. A la cifra de actores previstos por el precepto (diez o más) se puede llegar bien porque en origen sea tal el número de demandantes (art. 19.1 LPL), o bien porque el órgano

23 24 25

26 27

28

STC 132/1992, de 28 de septiembre. Cfr. art. 184.6 LC. En torno de la representación conferida a los sindicatos y la legitimación de los mismos, vide ALEMAÑ CANO, J., et alii, El proceso laboral. Con toda la doctrina del Tribunal Constitucional, la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la doctrina judicial de las Salas de lo Social de la Audiencia Nacional, de los Tribunales Superiores de Justicia y los Juzgados de lo Social. Volumen I. Tirant lo Blanch. Valencia, 2005, págs. 206-209 y 236. Vide ALONSO GARCÍA, R. Mª “El proceso de trabajo…”, cit., pág. 42. MONTERO AROCA, J. Introducción al proceso laboral. Marcial Pons, 5ª edición. Madrid, 2000, pág. 105. MARTÍNEZ MORENO, C., et alii, Incidencia de la Ley de Enjuiciamiento Civil en el Procedimiento Laboral. Aranzadi. Elcano, 2001, pág. 132.


ESTRUCTURA DEL PROCESO LABORAL

23

judicial decrete, a tenor del art. 29 LPL, la acumulación de procesos (art. 19.2 LPL). C) Por su parte, la denomina “defensa técnica” tiene en el proceso laboral, igualmente y como se ha indicado, carácter facultativo (art. 21.1 LPL). Más concretamente, en la instancia de todos los procesos laborales, sean competencia de los Juzgados de lo Social, de las Salas de lo Social de los Tribunales Superiores de Justicia o de la Audiencia Nacional (arts. 6, 7 y 8 LPL), las partes pueden defenderse a sí mismas. No ocurre lo mismo a la hora de la interposición de los recursos de suplicación, las casaciones, queja y revisión (y en la audiencia al rebelde), donde la defensa por abogado es obligatoria29. Ahora bien, el carácter facultativo indicado no ha de posibilitar la quiebra ni del derecho de defensa (art. 24 CE) ni del principio de igualdad (arts. 14 y 24 CE). En evitación de ello, el art. 21 LPL exige de la parte provista de abogado —so pena de nulidad de actuaciones (arts. 238 y ss. LOPJ)— comunicar a la adversaria (en la demanda, si se trata del actor o en escrito dirigido al órgano judicial a los dos días siguientes al de la citación del demandado para juicio) la intención de acudir al acto de la vista por el profesional elegido, o asignado, en caso de utilizar los servicios regulados en la Ley 1/1996, de Asistencia Jurídica Gratuita30. Si aún así la parte advertida no desea proveerse de abogado, ello habrá de ser entendido como una implícita renuncia (indica el art. 21.2 LPL; más bien desistimiento31) de la parte a estar asistida, pero en tal caso ya no se habría quebrado el derecho de defensa ni el principio de igualdad32. D) La quiebra del principio de contradicción y por ende del principio de igualdad, sí podría darse, en cambio, cuando se trate de incorporar las anteriores prescripciones legales al proceso concursal. En este sentido, y si bien es cierta la remisión del art. 184.2 y 6 LC a la ley procesal laboral (además, el proceso concursal no altera las normas sobre postulación de los trabajadores33), ello no obstante debe recordarse el

29 30 31 32

33

MONTERO AROCA, J. “Introducción…”, cit., pág. 102 Vide infra I. B), b), b.1. Cfr. art. 21.3 LPL. En cuanto al status especial de determinados órganos de la Administración en orden a la defensa de tales órganos, vide ALEMAÑ CANO, J., et alii, “El proceso laboral…”, cit., Volumen I, págs. 241-242. ALBIOL MONTESINOS, I. Aspectos laborales de la ley concursal. Tirant lo Blanch. Valencia, 2004, pág. 21.


1_9788498761641  

Profesor Titular E.U. Universidad de Alicante Valencia, 2008 J AIME A LEMAÑ C ANO

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you